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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Divisiones internas con efectos externos

Los conflictos en la oposición están lejos de tener una solución a corto plazo. Las diferencias antes que resolverse se profundizan comprometiendo las posibilidades reales de llegar al poder en 2018.
El 130 aniversario del PLRA a inicios de semana, con festejos separados, marcó el profundo antagonismo que reina dentro del mundo liberal. Ni siquiera una fiesta común pudo generar un punto de encuentro para los grupos internos. El espacio liderado por Blas Llano planteó su propio festejo en las calles, frente a una sede partidaria cerrada para su sector, mientras el oficialismo encabezado por Efraín Alegre armó su propia fiesta un día después en un hotel céntrico.

En esta disputa que ya lleva meses parece no haber un punto medio. El enfrentamiento supera ampliamente el marco de las normales disputas internas. Se extiende más allá convirtiéndose en casi una cuestión de supervivencia política. El oficialismo plantea un control absoluto de la estructura partidaria como una condición casi existencial, pero no tiene la fuerza necesaria para imponer posiciones. Lo intentó hacer con los organismos partidarios, pero en la semana la justicia electoral deshizo todas las resoluciones aprobadas para imponer el control. La composición de los organismos institucionales deberá ser proporcional. Con esa resolución en mano, la disidencia retoma posiciones dentro del partido.

Esta implacable disputa dentro del PLRA tiene profundos efectos en el futuro político de la oposición de cara a las elecciones presidenciales del próximo año. Cuando faltan apenas cinco meses para los comicios partidarios no hay siquiera indicios de que pueda llegarse a un acuerdo para hacer un frente común al Partido Colorado.

Las tres o cuatro reuniones que intentaron llevar adelante los partidos de oposición para buscar consenso chocaron abruptamente con la posición liberal de encabezar la candidatura presidencial y solo después plantear la integración. Los diferentes grupos de la oposición no están convencidos de que una candidatura presidencial del PLRA asegure una victoria en el 2018. Creen que el perfil de Alegre no alcanza para superar a los colorados y prefieren que sea el intendente de Asunción, Mario Ferreiro, el que marca más alto en las encuestas, el que represente al sector.

A inicios de semana fue el propio Ferreiro quien redujo a niveles mínimos su eventual candidatura presidencial. Si bien dejó abierta la posibilidad, también fue claro al sostener que su postulación estaba atada a la unidad de todos los sectores de oposición. Sin ese acuerdo como punto de partida no habrá candidatura.

A partir de ahora se abre de nuevo la mesa de diálogo entre los presidentes de partidos de oposición para tratar de encontrar una solución al rompecabezas opositor. Sin renunciamientos será imposible llegar a consensos y sin consensos toda posibilidad de pelear por el poder se complica.

El PLRA, liderado por Alegre, parece abstraído de esta realidad política. Encerrado en su propia interna partidaria, con un discurso político de polarización permanente, ahora está empezando una nueva campaña. Esta vez el objetivo es desacreditar a la justicia electoral y cuestionar la imparcialidad en las elecciones presidenciales. La movida es bastante arriesgada porque apunta a poner en duda todo el proceso institucional que lleva a las elecciones nacionales. Lo que está por verse es hasta dónde los partidos de oposición están dispuestos a acompañar esta aventura que podría terminar devorando todo el futuro político.

El tiempo electoral avanza sin pausa. Los próximos meses serán decisivos para definir cómo llega la oposición. Si peleará la Presidencia de la República o terminará casi con una participación testimonial disputando cargos en el Parlamento.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/divisiones-internas-con-efectos-externos-1613168.html

 

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

14 comentarios en “Divisiones internas con efectos externos

  1. Cavernario
    Ago 3, 2017171

    Uno de los lamentables méritos de la administración de Horacio Cartes es haber revivido prácticas absolutamente cavernarias de la política paraguaya y que eran muy comunes en la dictadura de Alfredo Stroessner. Se sabe por ejemplo que el dictador había marginado totalmente al departamento de Concepción y sobre todo a la capital departamental porque tenía una población mayoritariamente liberal. Lo mismo hizo con la zona de Ñeembucú, que no conoció de ruta asfaltada hasta luego del advenimiento de la democracia.
    Así se comportaba el dictador. De hecho, era famosa su frase “para los amigos todo, para los enemigos nada y para los indiferentes la Ley”. Esta misma práctica es la que aplica el gobierno de Cartes, en consonancia con el gobierno departamental, marginando a aquellos municipios que no tienen intendentes colorados de las obras públicas.
    En efecto, como nunca antes, el departamento del Alto Paraná está recibiendo los beneficios de construcción de rutas y asfaltados, pero da la coincidencia de que éstos llegan con una rapidez extraordinaria a los municipios que tienen intendentes colorados y más aún, cuando responden a la corriente del presidente de la República.
    No ocurre lo mismo con los distritos que tienen intendentes opositores, que ni siquiera son considerados para la construcción de rutas y asfaltados.
    Los municipios de Puerto Irala y Mbaracayú tienen intendentes liberales, son las poblaciones fronterizas, pero que están absolutamente marginadas para recibir rutas pavimentadas. En el caso de Irala, el acceso al distrito necesitaría solamente de 18 kilómetros de pavimento, pero no fue tenido en cuenta y no hay perspectiva de que consigan financiamiento para la construcción. Mientras tanto, la población cada vez más se va reduciendo, porque los compatriotas sin oportunidades deben emigrar hacia cualquier parte, principalmente hacia la Argentina.
    Lo mismo está aconteciendo con Mbaracayú, donde ahora las autoridades cansadas de no ser tenidas en cuenta por la administración de Horacio Cartes, decidieron solicitar apoyo al municipio brasileño de Santa Helena, para que Brasil pavimente los 60 kilómetros de acceso al distrito hasta llegar a Puerto Indio. Las autoridades vecinas demostraron muy buena predisposición. De hecho, ya habían ayudado en ocasiones anteriores. De esta forma, Horacio Cartes y su gobierno será recordado en estos distritos, como el que abandonó a sus compatriotas, guiado solamente por el color y por haber reflotado un estilo de hacer política absolutamente primitivo y cavernario.

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    Publicado por jotaefeb | 3 agosto, 2017, 12:36 pm
  2. ¿El Macron paraguayo…?

    Por Jorge Rubiani

    Lo peor de la designación de Santiago Peña como precandidato de la ANR a las próximas elecciones es que el prestigio de la buena formación ha rodado nuevamente por el suelo. Si es que alguna vez fuera tenido en cuenta, desde luego. Porque todavía exige trabajo convencer a la casta partidaria, como al resto de nuestros conciudadanos, de que un buen nivel académico es indispensable para el ejercicio de un liderazgo útil. Aquel que se manifiesta con el vigor del conocimiento o del talento, especialmente si ellos fueran pulidos en prestigiosas instituciones educativas del extranjero. Hoy, quien más quien menos, volverá a agitar aquello de que “la universidad no acorta las orejas” y la mayoría tendrá que admitir –muy a su pesar– que algunas de habla inglesa tampoco templan el carácter ni desarrollan los músculos de la conciencia. Ahora, cuando se declama que solo “la educación salvará al Paraguay”, resulta que la muy buena que recibiera Mr. Peña tampoco sirve de mucho si no se la acompaña con la personalidad y firmeza necesarias para que nadie confunda sus atributos con la pusilanimidad. Y que ser “buena gente” no significa que tenga que aceptarse cualquier cosa de cualquiera. ¡Qué lástima por Santi! Porque su claudicación también ha arrojado entre los trastos en desuso un linaje familiar adornado y comprometido con las virtudes democráticas.

    Entretanto, una sociedad con menos de 30 años en un alto porcentaje sigue esperando cambios acordes con las expectativas del potente elemento juvenil. Por lo que constituye un grave retroceso el hecho de que Peña y otros de su misma edad o menos adopten y se adapten a los métodos de liderazgo de una generación que se va –o tiene que irse– sin dejar a la próxima modelos de conducta pública. En vez de eso, la kakistocracia (gobierno de los peores) dominante pretende reducirnos a su mismo nivel. Y así, ha convertido en un seccionalero más a un joven dotado con las virtudes que exige la Constitución Nacional para los cargos públicos. Ha hecho que un promisorio secretario de Estado reniegue de sus antecedentes académicos y valores familiares para descender al espeso barrial en el que chapotea la fauna partidaria. Aunque al parecer no se equivocaron con Santi. Pues este ha decidido hipotecar su naciente prestigio para legitimar las ambiciones de quienes lo han incorporado a sus filas. Se denota en el simple hecho de que el precandidato intenta asumir una personalidad distinta a la propia y, resuelto a demostrar que “es un hombre de pueblo”, ha confundido al pueblo con las patotas partidarias, con los hurreros de viejo cuño stronista o con la cáfila de aduaneros de fortunas estrepitosas y recientes. Habiendo tomado el atajo hacia la cumbre gracias a su milagrosa designación, Mr. Peña y sus mentores involucionaron el sistema democrático para retornar a los despotismos feudales y hereditarios, optando simplemente por evitar las contiendas electorales, suplir las instituciones y tergiversar el sentido de los mandatos populares.

    En medio de todo y desde la barricada de los medios, alguno agregó un toque de humor negro al siniestro panorama de las rencillas electorales calificando a Santiago Peña como el “Macron paraguayo”. Admitiendo la semejanza de la edad, no debería gastarse tinta para hacer una larga lista de las numerosas y atronadoras diferencias entre ambos. Baste decir que casi toda Francia se rindió a la poderosa inteligencia de Emmanuel Macron, tanto como se hastió de la corrupción y fracasos de los grandes partidos políticos galos. Es una de las razones por la que el joven mandatario decidió romper con los viejos moldes partidarios y “(…) ha concentrado más poder que ningún otro presidente francés desde la II Guerra Mundial”, utilizando al mismo tiempo “(…) su indiscutible mando para recortar ventajas y prebendas de los políticos”. Apoyándose en las expresiones de Napoleón: “Un pueblo se deja guiar solo cuando se le enseña un porvenir”, Macron prepara un nuevo futuro para Francia.

    Peña y sus padrinos apuestan sin embargo a que el Paraguay siga postrado en los mismos vicios del pasado, cerrando los ojos frente a la terrible posibilidad de un futuro cercado por la miseria.

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    Publicado por jotaefeb | 22 julio, 2017, 9:00 am
  3. Recuperar el perfil para sumar votos

    Por Osmar Gómez

    El Frente Guasu está en una intensa campaña para recuperar votos de cara a las elecciones generales del próximo año. Pasada la posibilidad de la reelección del expresidente Fernando Lugo, ahora todo se concentra en mantener los cargos en el Parlamento.

    El acuerdo con el oficialismo colorado fue el camino para llevar a Lugo a la presidencia de la Cámara de Senadores. Un espacio que genera mucha visibilidad y permite incidir en la agenda política. Ahora buscarán reconstruir la conexión con su electorado.

    La primera movida vino con el proyecto de ley de impuesto a la soja. Una controvertida iniciativa que hace tiempo sobrevuela el debate parlamentario; pero que fue convenientemente reflotado para el posicionamiento político.

    Desde el inicio de la discusión estaba claro que el proyecto no tenía la menor posibilidad de ser aprobado. Una norma de semejante calado; que impacta directamente sobre uno de los sectores más dinámicos de la economía no se aprueba sin tener antes un acuerdo amplio de todos los sectores.

    Lo segundo vino ahora, en estos días, con la marcha de los pequeños productores que piden la condonación de sus deudas. Convenientemente los senadores del Frente Guasu tomados del brazo con los campesinos encabezaron las marchas mientras en la Cámara de Senadores negociaban un proyecto de ley para autorizar la condonación. No fue casualidad que Fernando Lugo, como presidente de la Cámara de Senadores, fuera el que anuncie que los fondos para responder al reclamo campesino estaban disponibles.

    Todo estaba encaminado hasta que a último momento el oficialismo colorado frenó la sesión de la Cámara de Senadores al percatarse que aprobar fondos sin control en plena época electoral podría tener efectos no deseados. Ahora los colorados quieren primero conversar del proyecto antes de iniciar un debate parlamentario, pero el Frente Guasu no está dispuesto a ceder.

    La incomodidad en el Gobierno abre las puertas para que la oposición y la disidencia colorada renegocien una alianza para manejar la Cámara de Senadores. La senadora Desirée Masi adelantó que reintegrar el bloque opositor es una posibilidad que no está muy lejos.

    Todavía falta ver cómo evolucionará todo el proceso, si interesa más rearmar el bloque opositor o si conviene más levantar banderas propias que consoliden la conexión electoral. Lo uno no excluye a lo otro. Por ahora, lo cierto es que el Frente Guasu de nuevo logró ubicarse como árbitro en un complejo tramo final de la presidencia de Horacio Cartes y en un contexto donde la oposición no logra hacer pie para buscar un candidato para las elecciones generales del próximo año.

    Las conversaciones internas dentro del PLRA no prosperan. Todo se empantana en el espeso juego de intereses; condenando el futuro electoral. La reunión de Efraín Alegre con Carlos Mateo Balmelli, que podría haber sido un espacio para iniciar el reencuentro partidario, apenas se quedó en una conversación de compañeros de partido, sin resolución alguna. Incluso la crisis subió de tono ayer cuando los grupos afines al senador Blas Llano llevaron la disputa partidaria a la justicia ordinaria alejando cualquier posibilidad de acuerdo.

    A eso se suma la cada vez más difusa posibilidad de una candidatura de consenso sobre la figura del intendente de Asunción.

    En un horizonte lleno de incertidumbres para la oposición, los partidos que podrían conformar un frente electoral para enfrentar al Partido Colorado empiezan a buscar caminos para consolidar sus espacios en las cámaras del Congreso. La preocupación ya no pasa por llegar a la Presidencia de la República. Lo urgente es mantener bancas en el Congreso. Lo demás se verá en su momento.

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    Publicado por jotaefeb | 22 julio, 2017, 8:11 am
  4. No prende Santi y HC sólo ya busca blindaje judicial Destacado

    Escribe: Luis Alen.
    La continuidad del “modelo” cartista a través de Santi Peña, con Horacio Cartes convertido en el factótum del poder entre bambalinas, al parecer no convence a los colorados y menos aún al resto del electorado, a estar por las encuestas conocidas últimamente, y que posicionan al delfín de HC muy lejos de la capacidad de derrotar en las elecciones internas a Marito Abdo y menos aún en las generales a Mario Ferreiro.
    Mucha gente se pregunta de qué le vale a Cartes invertir tantos recursos, de su propio bolsillo o del Estado, si finalmente pierde la interna colorada, como lo preanuncian los sondeos de intención de voto. Se conocen datos de que para el día D, el 17 de diciembre, el cartismo ya tiene reservados los transportes y demás medios logísticos necesarios para garantizar una buena presencia de electores. Sin embargo, la diferencia de votos con Marito en los sondeos hace presagiar que los recursos de HC servirán para transportar a los lugares de votación a los electores de Colorado Añeteté.
    Pero resulta evidente que la obsesión de Cartes por el poder total tiene su explicación lógica porque, a pesar de no conseguir la reelección o el poder detrás del trono, podrá mantener una posición privilegiada en la política nacional con vistas a conseguir un blindaje judicial que le permita eludir cualquier investigación sobre su pasado, sus actuales manejos en la administración pública para favorecer los negocios del grupo empresarial que lleva su nombre o para permitir su conversión en el “hombre fuerte” más allá de 2018.
    Precisamente, al no poder imponer a su delfín, lo que le queda a HC es la obtención de la banca en el Senado, además de un posicionamiento privilegiado de su movimiento en el Congreso en el próximo período constitucional, previo nombramiento, este año, de un fiscal general que le sea afín, así como ya ha conseguido domesticar el Poder Judicial a sus designios, con el dominio que mantiene sobre el Consejo de la Magistratura y el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, que son organismos claves que cualquier grupo político desea controlar.

    ¿Fracasó el plan B?
    El fracaso del Plan B cartista para dominar el poder político en el próximo período presidencial, con un Santi Peña que no arrastra a la masa colorada, por lo menos sirvió muy bien a los fines de lanzar un “chaque” tempranero a los opositores para que no se unan y luego paralizarles con el miedo a enfrentar la estructura de recursos del Estado y de la billetera de HC.
    Los únicos que mantuvieron sus chances, según las encuestas, fueron Mario Ferreiro y Marito Abdo, porque incluso Efraín Alegre ocupa el tercer lugar en las preferencias, muy por debajo del intendente de Asunción, lo que le obligaría a negociar con éste un frente opositor en el que eventualmente tendrá que resignar su aspiración presidencial.
    El alejamiento del poder de Efraín es uno de los sueños dorados de HC, además de la necesidad que tiene del blindaje judicial y de asegurar de algún modo, pero ya con acuerdos políticos en el Congreso en el próximo período, las obras y los “negocios” que quedaron pendientes, como el caso del gran endeudamiento con los bonos y los mega emprendimientos fallidos de la era Cartes, como la APP del aeropuerto, el alcantarillado sanitario de área metropolitana y la reconstrucción de la Transchaco.

    El “gerente” en Mburuvicha Roga
    Resulta evidente que Santi Peña, de ganar la presidencia, podría ser una especie de “gerente” del grupo Cartes en Mburuvicha Roga, cumpliendo las órdenes del patrón en forma disciplinada y dirigiendo especialmente de cerca la política financiera del país, con el objetivo de continuar administrando la abultada deuda externa, que prácticamente ya equivale al monto de las reservas internacionales del Banco Central, cerca de los US$ 7 mil millones, con un montante que aparentemente continuaría creciendo a ritmo veloz en los próximos ejercicios.
    HC vio en Peña un elemento muy útil para gerenciar el vital asunto del endeudamiento, por sus conexiones y conocimientos del mundo financiero internacional, que ya lo demostró como funcionario del Fondo Monetario Internacional en Washington, y luego como director del BCP y ministro de Hacienda.
    Además, le podría ser también muy conveniente a Cartes el “know-how” que posee Santi de los vericuetos que existen para desenvolverse con relativa soltura en los ambientes grises y oscuros del lavado de dinero, un tema que maneja desde los tiempos del FMI , además de los contactos que mantiene con los “brokers” dedicados, tanto en el plano nacional como externo, a la contratación de los préstamos bancarios locales o internacionales por medio de los bonos del Tesoro.
    De que ha sido muy fiel a su jefe Horacio lo confirma Santi a través de su experiencia como miembro del directorio del Banco Central o como titular de Hacienda, ya que en ningún momento se animó a realizar alguna investigación a fondo sobre las denuncias que existen contra HC en Estados Unidos sobre lavado de dinero a través del Banco Amambay o el gran contrabando de cigarrillos a nivel continental de Tabacalera del Este S.A. (TABESA), que se enlazarían con el financiamiento a grupos delincuenciales del narcotráfico o del terrorismo internacional, según los informes confidenciales entregados al Congreso norteamericano por las agencias encargadas de investigar estos ilícitos, como la DEA (antidrogas), la ATF (anti contrabando de tabacos) y la que se encarga de controlar el lavado de dinero a nivel del Departamento del Tesoro de USA.
    Poseer la manija financiera del país, tanto a nivel de endeudamiento por medio de los bonos soberanos o a través eventualmente de un fondo soberano que se podría armar con los recursos adicionales provenientes de Itaipú en el futuro, le convertirían a HC en el “amo de las finanzas” del Paraguay, con el agregado del dominio sobre el dinero negro originado en los diferentes tráficos no tan santos y su posterior “lavado” para su inserción en la economía formal.

    El escollo de Efraín
    Pero hete aquí que al plan hegemónico de HC se le cruzan en el camino en primer término Marito Abdo, y después Mario Ferreiro o Efraín Alegre, el titular liberal, quien ya puso pecho frente a Cartes en las movilizaciones contra la enmienda fallida, aunque el que más tiene posibilidades electorales, al menos según las encuestas, es el intendente de Asunción.
    Al ver que las preferencias por su “alter ego” Santi son tan menguadas, Horacio quiso asegurar la permanencia en el poder insistiendo con el tema de la reelección, que se podría reflotar a finales del mes próximo una vez que se cumplía el año de veda que le imponía la decisión del Senado de rechazar la enmienda, adoptada en agosto de 2016.
    Pero tanto Estados Unidos como el empresariado local le hicieron recordar su promesa de abril ante el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela, de no pensar más en la reelección, por lo que HC miró a su alrededor y tampoco encontró entre los dirigentes del sector oficialista alguien que sea potable para un cambio en la candidatura, dada la calidad de “impresentables” de la mayoría de los dirigentes o asesores.
    No hay más remedio que continuar con Santi, a pesar de que éste evidentemente no goza del afecto de las bases coloradas y a quien incluso le faltarían 34 días para completar la antigüedad requerida en los estatutos partidarios para aspirar a algún cargo electivo por la ANR, ya que se afilió en octubre del año pasado, un poco tarde para los requerimientos legales electorales.
    Frente a este panorama, lo que le convence a Horacio es tratar de armar cuanto antes un sólido esquema defensivo contra los que se viene en el futuro, sea Marito el próximo presidente, o Mario Ferreiro.

    En todo caso, lo que buscaría es que cualquiera de los dos gane, con tal de que no sea Efraín Alegre, ya que el presidente del PLRA puede ser un duro hueso de roer a la hora de las investigaciones sobre los “negocios” de la era Cartes y en torno a los sucesos acaecidos en la noche del 31 de marzo al 1 de abril de 2017, culminados en el asalto policial, nunca esclarecido, a la sede partidaria y con un fiscalía volcada solamente a cumplir la orden de HC de poner entre las rejas a cuanto manifestante fue identificado por las cámaras del Congreso.

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    Publicado por jotaefeb | 20 julio, 2017, 4:35 pm
  5. El pueblo debe exigir oposición responsable en el Congreso

    La oposición extrema al Gobierno –la que solo se ocupa de oponerse y jamás a proponer ideas o proyectos– está por batir un récord de permanecer cuatro años en sus bancas sin otra ocupación que decir “no” a todos los emprendimiento gubernamentales.

    Obviamente, esta oposición –que no produce otra cosa que no sea palos en la rueda– tiene casi un lustro con sueldos extraordinarios en relación al resto de los mortales y gozando de la deliciosa experiencia de ser estrellas de los medios de comunicación por el único mérito y esfuerzo de producir discursos dramáticos en las sesiones y recorrer los programas de polémica política con un libreto repetido: todo está mal, estamos a punto de la crisis y la solución es un juicio político, pero nunca aportando a soluciones.

    Jamás han propuesto un espacio de diálogo y por el contrario han colocado al Gobierno, sus funcionarios y sus programas de gestión al borde del abismo al jugar con el manoseo del presupuesto que estuvo a punto de dejar sin esta herramienta vital para organizar los gastos del Estado en el presente período.

    La pregunta que cabe hacerse es: ¿seguirán los ciudadanos confiando en personas que se tragan el dinero de sus impuestos solo para impedir, obstaculizar y embarrar la cancha de la gestión del Ejecutivo? La otra pregunta es: ¿cómo explicamos que existe un bolsón de congresistas que jamás cumplió con su rol y que fue financiado por los ciudadanos en todo este tiempo solo para ser estrellas de las malas noticias contra el Gobierno, en los medios o para alentar cierres de rutas y calles e incluso financiarlas?

    El camino democrático es la mejor alternativa para depurar el futuro del congreso y ello está en las manos de los ciudadanos. ¿Seguiremos financiando la oposición por la oposición mediante nuestro voto o se pensará en una oposición inteligente que plantee ideas, que genere planes, que sea capaz de anteponer a sus intereses sectarios una mesa de diálogo y concertación con sectores que llegan a pensar diferente?

    El futuro del Congreso en el período 2018-2023 es vital para salir de este quinquenio con una oposición extrema improductiva, salvada por fortuna por la responsabilidad de otros opositores que sí supieron en su momento sentarse a coordinar las políticas públicas.

    Los ciudadanos deben exigir que los parlamentarios del período próximo produzcan y se instalen con una agenda diferente, basada –en primer lugar– en la implementación de políticas de Estado que estén aisladas y blindadas del salvajismo político y el canibalismo sectorial. Solo de esa manera se logrará que el Congreso se reivindique en sus tareas con la sociedad y los opositores –solo por la oposición a ultranza– perderán un escenario para su proselitismo personal con la plata generosa del pueblo.

    Mientras tanto bienvenida a una oposición inflexible en sus principios de defender lo público, dura para cuestionar al Gobierno en sus errores y controlar su gestión, pero con actitud de Estado, lejos de rencillas mediáticas y con argumentos para proponer y potenciar la gestión del Poder Ejecutivo.

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    Publicado por jotaefeb | 19 julio, 2017, 8:18 am
  6. Electoralismo: Lo personal por encima del proyecto

    Por Darío Lugo
    El personalismo patente, entre las figuras catapultadas y que se perfilan como candidatos a ocupar los principales cargos en el país, sigue imperando en el imaginario colectivo por encima de eventuales propuestas o programas trazados, de acuerdo con la ideología de este o aquel partido político.

    La expectativa en gran parte del electorado se focaliza en dos o tres figuras que ya vienen moldeando su imagen y que, al atravesar el rito de pasaje de las internas, se ubicarán en el podio con miras a las generales del año venidero.

    Algunas facciones apelan al reciclado de figuras ya conocidas, mientras el partido de Gobierno impulsa a la sangre joven, a tono con algunas naciones primermundistas que incentivan al electorado a fijarse en candidatos de la nueva camada, sin la consabida mácula del desprestigio sedimentado en los antiguos, por erróneas o inescrupulosas gestiones pasadas.

    Pero en el torbellino de la carrera presidencial o de los apetecidos cargos en el Congreso Nacional y las gobernaciones, apenas hay tiempo para el debate de los planes que acompañan a la plataforma aspirante a gobernar; pocos conocen las posturas asumidas por quienes buscan ser electos en temas cruciales, como el tributario, la política económica o la cuestión medioambiental.

    No se llega a una sana controversia ni se profundiza en las aristas estructurales que afectan al país, ni en los flagelos que aquejan atávicamente a la mayoría de la población. No se discute la trascendencia de instituir o no un impuesto nuevo, una necesaria reforma educativa o el destino que se dará a los recursos extraordinarios que llegarán cuando se pague la deuda de Itaipú, o bien la urgente necesidad de transformar la Carta Orgánica del IPS, por citar algunos temas cruciales.

    En vez de ello, el tablero electoral solo enfatiza nombres, y alrededor de este esquema se gestan las opiniones sobre si es heredero del stronismo, es un outsider (candidato que no tiene arraigo en las bases partidarias), o si abandona el glamoroso mundo de la farándula para proyectarse políticamente, porque se insufló de conciencia colectiva para tal fin.

    Ya en la recta final del proceso eleccionario, se replican los programas periodísticos, especialmente dedicados a conocer más a profundidad al aspirante de un cargo, y en gran medida es objeto de tiroteos indiscriminados que le desprestigian, y a su vez busca las mejores estrategias para el contraataque, priorizando descalificativos antes que plasmar un modelo de país que le gustaría llevar a la práctica.

    Y con esto se eterniza el énfasis en el morboseo de las cuestiones personales antes que institucionales.

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    Publicado por jotaefeb | 19 julio, 2017, 8:14 am
  7. Todo sea por restaurar el viejo “modelo”
    18 julio, 2017
    Le huyen a la competencia como a la peor de las pestes. Solo se muestran partidarios de ella cuando tienen asegurada la victoria y cuando no, impiden que la misma se lleve a cabo o se juegan a inhabilitar al competidor que se perfila como posible triunfador. Así fue en el caso de la enmienda constitucional, que la abortaron de manera arbitraria y violenta, a sabiendas que si se llevaba a cabo, la mayoría de los electores hubiera aprobado el proyecto de reelección. Y así es ahora, cuando a toda costa y bajo cualquier pretexto pretenden dejar fuera de combate al candidato oficialista, Santiago Peña, y/o desgastar al máximo su figura, ante el hecho cierto de que está creciendo sostenidamente en intención de votos, mientras “Marito” decrece y la oposición “no da pie con bola”. Esta es la esencia antidemocrática de los grandes grupos económicos, de los que estaban acostumbrados a manejar los hilos del poder, como los que encabezan Aldo Zuccolillo y Antonio J. Vierci, desesperados por recuperar sus fantásticos privilegios.

    Tanto ABC Color, como Ultima Hora, vinieron jugando este partido a dos puntas. A favor de Mario Abdo Benítez en las internas coloradas, como primera opción, y de Efraín Alegre en la oposición, por si las cosas no les funciona como quisieran. Es decir, a favor de cualquiera, que no sea “cartista”. Sin embargo, ante el hecho indiscutido de que “Marito” llegó a su techo y comenzó su declinación, y que con el titular del radicalismo auténtico no llegan ni a la esquina, Zuccolillo ideó otra estrategia, secundada desde luego por “Don Antonio”: meterle presión al intendente Mario Ferreiro para que éste reconsidere la decisión de no postularse a la Presidencia de la República, y al propio Alegre, para que descabalgue a favor del primero, lo que solo aportó aún mayor confusión a las de por sí desorientadas fuerzas opositoras.

    Sin embargo, como el panorama no se les presenta nada halagüeño, ahora salieron con el cuento de que “Peña no tiene la antigüedad requerida para pugnar como candidato”. El disparate no puede ser mayor. Los mismos que hoy integran la disidencia colorada, los “Añetete”, levantaron sus manos en la Convención del 2011 para aprobar la reforma de los estatutos de la ANR, reduciendo el requisito a un año, a fin de habilitar entonces la nominación de Horacio Cartes. Y esto, obviamente, rige por igual para todos los afiliados a dicho partido, incluyendo a Peña, quien cumplirá con dicha obligación el próximo 9 de noviembre, 39 días antes de las elecciones internas.

    Demás está decir que la maniobra en cuestión no tiene ninguna posibilidad de salir airosa, pero todo sea con tal de poner en duda la candidatura de Peña, a los efectos de generar dudas entre sus seguidores, como también lo hacen divulgando encuestas mentirosas y antes con la supuesta intención oficialista de reflotar la enmienda para que HC lo reemplace y él tome la posta.

    En última instancia, el objetivo es darle oxígeno a la campaña de “Marito” o cualquier otro que les garantice volver al pasado esplendoroso que disfrutaban estos poderosos grupos. Y con el líder de “Añetete” tienen esa seguridad absoluta, pues comulgan con el objetivo de restaurar el viejo modelo, de neto corte stronista, que les permitía “mamar” escandalosamente de las tetas del Estado, beneficiarse de sus licitaciones amañadas y/o de la complicidad oficial para contrabandear a gran escala, con total impudicia.

    Y si no, que lo diga el propio Abdo Benítez, que acrecentó la fortuna heredada de su padre, fruto del robo, no por medio de emprendimientos privados, incapaz de desarrollarlos, sino colgado al Ministerio de Obras Públicas.

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    Publicado por jotaefeb | 18 julio, 2017, 8:42 am
  8. Unirse contra un proyecto antidemocrático
    El proyecto político diseñado por el actual presidente de la República, Horacio Cartes, destinado a darles a él y a su anillo político la permanencia en el poder y administración del país durante el mayor tiempo posible, representa un riesgo para la democracia, como lo sería cualquier otro intento del mismo carácter hegemónico y excluyente.

    En este mismo momento, hay en Latinoamérica regímenes que pueden servirnos de espejo para advertir lo que el futuro nos puede deparar si este grupo cartista, o cualquier otro de su misma índole, obtiene éxito en su determinación. Ahí están los gobiernos que se dicen democráticos porque cumplen algunos rituales electorales pero que son, en realidad, cuasi dictatoriales, como el de la Nicaragua de Daniel Ortega, quien se conserva en el mando del Gobierno de su país desde 1979. Ahí está, también, el régimen bolivariano de Venezuela, aferrado con uñas y dientes al poder despótico desde 1999, cambiando como sea constituciones, leyes, reglamentos, autoridades judiciales, cúpulas militares, etc., para ajustarlos a sus designios autoritarios, método imitado por los bolivarianos Rafael Correa, en Ecuador, y Evo Morales, en Bolivia.

    Hay que observar la forma y los métodos usados por Horacio Cartes para mantenerse en el poder, siguiendo los mismos pasos del manual de aquellos. Lo único que los diferencia es la identidad ideológica que cada cual declara tener, aunque, en el mundo actual, esto es lo de menos. A Chávez, Ortega, Maduro, Correa o Morales les da lo mismo declararse marxistas y, al mismo tiempo, invocar a la Virgen, abrazarse con el Papa, comerciar activamente con las potencias capitalistas o hacerse multimillonarios, ellos mismos, llevando una existencia rodeada de lujos y placeres “burgueses”. Aquí mismo, en el Paraguay, ya hemos tenido ejemplares de esta “izquierda caviar”.

    No son las doctrinas políticas ni las enseñanzas de los próceres a las que están invocando continuamente las que les inspiran, sino su inagotable apetito de poder: poder autoritario, poder excluyente, poder reservado para ellos y sus respectivas “nomenklaturas”.

    ¿Por qué Horacio Cartes opta por seguir esos ejemplos? Tal vez se sienta mareado por los placeres del mando sin tener la suficiente madurez para sobrellevarlos, o el autoritarismo forme parte de su personalidad, o simplemente sea víctima de la ambición desmedida y la inescrupulosidad de su primer anillo.

    Sea como fuese, en el primer paso dado por Cartes y su grupo para permanecer en el poder cueste lo que costare –como fue el intento de violentar la Constitución para introducir la reelección presidencial por la ventana del fondo–, tuvo un tropiezo muy serio. Ahora ya no podrá hacer el “rekutu”, así que pasó al “plan B”, consistente en intentar instalar en el sillón presidencial a un incondicional delfín, hacerse elegir senador (condición vital para conservar los fueros de la impunidad) y, desde allí, continuar manejando los hilos del Ejecutivo por medio de sus adláteres.

    El proyecto cartista de constituir una “semidictadura”, de esas que se autolegalizan periódicamente con elecciones y maniobras seudolegítimas dirigidas a eternizar a una claque en el poder, sigue así en pleno funcionamiento.

    El “plan B” pretende instalar a un candidato funcional en la candidatura presidencial, el exministro de Hacienda Santiago Peña, que vendría a ser nominado heredero de Cartes, así como Nicolás Maduro fue nombrado sucesor dinástico por Hugo Chávez, en circunstancias parecidas; o como Néstor Kirchner arregló todo para dejarle el cargo a su esposa; o como hizo Lula da Silva con Dilma Rousseff, y Rafael Correa con Lenin Moreno.

    Es legítimo que un partido político desee permanecer en el poder de un país democrático, siempre que sea sin remover los obstáculos legales que se lo impidan. Lo inconveniente para cualquier democracia que se precie es que esta ambición no la conduzca un partido, sino una claque. En nuestro caso, la claque cartista que se sirve del Partido Colorado como ciertas plantas y animales parásitos se valen de otros seres vivos para prosperar a su costa.

    Las circunstancias políticas en el Paraguay actual no muestran una competencia entre partidos y movimientos para lograr el poder a través de una justa electoral, lo cual es lo normal y deseable, sino una puja de un grupo de personas con ambiciones particulares, agitando símbolos de un partido político que solamente le sirven para legitimarse ante el electorado, en contra de los demás miembros de ese mismo partido y de la oposición íntegra, en este momento compuesta de colorados, liberales y demás organizaciones políticas, que se definen como contrarias al imperante régimen personalista de Gobierno.

    Mezclada con ellos hay una ciudadanía obligada moralmente a abrir los ojos ante esta situación, observar con detenimiento e interpretar correctamente. Los que se confundan y crean que todo el proceso electoral que vivimos está ajustado a los cánones políticos correctos, cayendo en el juego de falsas apariencias, lo lamentarán después, cuando sea ya tarde para retrotraer los hechos al estado previo.

    Toda la ciudadanía decente –integrada por políticos o no– debe comprometerse en impedir que este país pase por las dolorosas etapas de la liquidación progresiva del sistema democrático, de amplia y libre competencia, para acabar convertidos en algo parecido a Nicaragua, Venezuela, Ecuador o Bolivia. Pocos paraguayos querrían ver a su patria transformada en feudo de un grupo de poder que, en realidad, no representa a ningún partido, sino a un conjunto de intereses particulares; pero no basta con entender esto, es preciso actuar para impedirlo.

    Hay una campaña electoral en marcha y una elección general que se aproxima. Para impedir que el país termine en manos de un grupo de aventureros, es necesario apoyar con más energía la institucionalidad, favoreciendo la pluralidad que permita que mayorías y minorías tengan oportunidad de participar en las decisiones de interés nacional a través de sus legítimos representantes. Para esto es necesario deponer rencillas partidarias e intereses egoístas de personas o grupos, para evitar que el Paraguay retorne a oscuras épocas cuyas secuelas aún sufrimos todos los habitantes.
    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/unirse-contra-un-proyecto-antidemocratico-1614004.html

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    Publicado por jotaefeb | 18 julio, 2017, 8:25 am
  9. De mitos electorales, encuestas, superhéroes, villanos y baches

    Por Augusto dos Santos

    En un café con un amigo argentino, consultor político, cuya acidez celebro como un don, me dijo que asesoraba la campaña de un candidato a gobernador con pésimos números en las encuestas. Tan malos eran –relata– que no estaba seguro si pedirle que genere acciones de popularidad o se suicide. En el fondo –agregó cruel– lo segundo podría otorgarle mayor popularidad.

    Es muy temprano para evaluar aun este amasijo cultural posmoderno, generado por el encuentro de dos aguas: la antigua política de caudillos de siesta larga (de pijama y orinal diría Camilo J. Cela) y la irrupción “tsunámica” de las nuevas tecnologías, el internet, el ordenador, big data, y las redes sociales. Por de pronto se puede percibir que persiste una antigua disciplina: la construcción de mitos, elemento esencial para el ánimo cívico y la sobrevivencia de la reina de todas las representaciones: la política.
    Hoy analizaremos algunos mitos que giran en el ambiente: el candidato perfecto, el mito de unos buenos y otros malos y finalmente el mito de las encuestas como definidoras electorales.
    MITO 1: LA GENTE BUSCA UN CANDIDATO PERFECTO

    Este chiste es de humor negro, pero sirve: Tres amigos llevaban a un cuarto, paralítico, hasta una gruta milagrosa, ubicada en la cima de un monte, donde moraba una virgen que aparentemente hacia milagros. Iban turnándose para subirlo con muchas dificultades por la empinada cuesta arriba. Mientras lo hacían le animaban al amigo sobre los milagros que produjo tal Virgencita, insinuándole que con fe podría volver a caminar. Cuando llegaron a la cima, todos muy felices, descuidaron por un instante al amigo en silla de ruedas, con tanta mala suerte que ella (la silla) tomó de nuevo el rumbo cuesta abajo, ahora ya sin control y sin nadie que detenga su marcha hacia el fondo. Mientras los amigos corrían desesperadamente tras la silla de ruedas y gritaban: calma, calma, ya te alcanzaremos; se escuchaba decir al amigo paralítico: Virgencita, Virgencita, solo déjame como estaba!!!
    Es cierto que los ciudadanos esperan milagros. Pero ello no ocurre porque tuvieran fe en la política, sino porque sencillamente tienen fe. Una fe cultural ( cristiana generalmente en nuestro hemisferio) y una fe ancestral (chamánica, de sobrevivencia).
    Los ciudadanos en general no esperan un ingeniero que les explique cómo van a solucionar los problemas del país. Muchos ciudadanos no quieren siquiera perder el tiempo con esos asuntos. En el fondo buscan en el presidente un delegado técnico o político ( un mandatario) que les ayude a prosperar y salir de los tres o cuatro problemas cruciales de su subsistencia.
    En último caso, los ciudadanos quieren una virgencita que les deje como estaban.
    El primer mito es que los ciudadanos esperan un superhéroe de Presidente. Muchas circunstancias demuestran que muchas mayorías y las propias elites económicas buscan básicamente el concepto protección. El gran desafío se encuentre en cómo proteger desde conservar y como proteger desde la equidad social, al mismo tiempo.
    MITO 2 : SE ENFRENTAN BUENOS VS MALOS

    En 1999, Juan Carlos Galaverna y Blas Antonio Llano, eran “buenos” para un hemisferio de la prensa y la opinión pública porque apoyaban la caída del oviedismo del poder presidencial y fueron protagónicos con el marzo paraguayo. Al mismo tiempo eran villanos para Abc Color que protegía a Oviedo.
    Poco tiempo después hubo que elegir un nuevo vicepresidente. Calé siguió siendo bueno para un hemisferio y Llano fue abominable porque su sector político se alió con el oviedismo para lograr que “Yoyiyo” Franco ganara la Vicepresidencia. Con este breve ejemplo con tan conocidos políticos del ecosistema nacional, les pinto de qué manera la “buenitud” o la villanía constituyen casi siempre una valoración externa, externa incluso a los valores y acciones de los sujetos políticos e inherentes a los intereses de sectores de poder mediático.
    Si quieren más ejemplos: Lugo y Cartes eran los candidatos preferidos de Abc Color, el influyente diario nacional. Ninguno de ellos cambió ni su carácter, ni su estilo, ni su manera de pensar. Hoy son villanos para el mismo medio.
    Pasa que en todos estos años y desde casi siempre, lo que se enfrentan no son valores, son intereses, aunque el mito de los buenos y malos siga gozando de buena salud.
    ¿Cómo funciona esto?

    Para entender como funciona habría que leer a Elisabeth Noelle-Neumann, cuya teoría sobre la espiral del silencio explica cuál es el efecto del poder de la opinión pública sobre los ciudadanos.
    ¿Qué dice esta teoría?

    Los individuos tienen un temor ancestral al aislamiento. En general no quieren quedar solos con su posición, su idea, su forma de mirar el mundo y menos aún de su círculo social.
    Por ello los ciudadanos adaptan su posición a lo que piensa el pensamiento dominante en ese momento. Razón por la cual es muy difícil imponer agendas de minorías en la política.
    Y que música tocan los medios en este contexto?

    Los medios son los reguladores centrales de la opinión de los ciudadanos por medio de una herramienta llamada imposición de la agenda o la teoría del establecimiento de la agenda (McCombs y Shaw 1972).
    Por ello el objetivo político de los medios que se constituyen en actores partidarios es la generación de un escenario de buenos vs malos. Golpistas vs democráticos. Saco Puku vs Saco Mbyky y decenas de variables posibles de acuerdo al escenario histórico.
    MITO 3: LAS ENCUESTAS DEFINEN COMPORTAMIENTOS DE MASA

    Las encuestas son herramientas imprescindibles para las campañas electorales. Por un lado por su valor científico para que los estrategas definan por qué caminos llevar una campaña exitosa. Datos sobre costumbres, cultura, deseos, esperanzas y hasta caprichos de los votantes que nunca se publican en los medios a los que solo interesa el podio de los probables ganadores.
    Y por otro lado la manipulación grosera a la que se somete al público cuando se evidencia que lo que se busca es orientar el voto de los electores hacia determinado candidato.
    El tema que hoy se debate en todo el mundo es ¿Cuál es la verdad sobre la utilidad de este “trabajo sucio” vía encuestas a la luz de los últimos acontecimientos mundiales?
    LAS DOS MANIPULACIONES DE LAS ENCUESTAS

    Los cientistas sociales ya no están tan seguros de la eficacia de estas operaciones, peor aún luego de los fenómenos del Brixit, del referéndum de Colombia y de la victoria de Trump en las que las encuestas demostraron estar ridículamente despistadas.
    La finalidad de tales apuntamientos pueden definirse en dos manipulaciones posibles de la opinión pública. La primera es la denominada “Carro del Vencedor”. Una teoría sostiene que si se somete a los votantes a sucesivas encuestas que manifiestan que determinado candidato tiene ventajas sobre otros, una parte importante de los ciudadanos terminará votando el que tiene mayor posibilidad. De alguna manera esta teoría abreva en una interpretación de las teorías de la espiral de silencio que explicábamos más arriba
    Esto está muy cuestionado últimamente en cuanto a su efectividad. Hay factores externos mucho más incidentes, el aparato de los partidos, las redes sociales, el trabajo de campo de la política (face to face), las propias estrategias y el misterioso mundo de los votos independientes, no votantes habituales y nuevos votantes.
    La segunda manipulación es la posibilidad que ofrece el consagrar a determinada figura como “ganador inevitable” como fórmula para que su estructura política presione, “apriete” a otros candidatos de hemisferios similares ( oposición u oficialismo). Aquí juega un papel fundamental la opinión pública. Por ello es primordial que una encuesta se publique, ya que lo que se busca es que la propia ciudadanía (opositora u oficialista) sea la que ejerza presión para que determinado candidato renuncie y ceda su lugar al otro con mayores posibilidades
    Error de estrategas de Ferreiro?

    Puede interpretarse que esta estrategia citada más arriba está en curso en la relación entre Mario Ferreiro y Efraín Alegre? Es probable. Sin embargo, vale percibir un error de los estrategas de Ferreiro –si fuera así– porque han apostado a posicionar un imaginario con demasiada anticipación y además porque al generar un concepto de renuncia a las aspiraciones presidenciales ( renuncia que la ciudadanía no cree ni iba a creer) y, peor aún, al anunciar que su enfoque exclusivo será ahora LA GESTIÓN, lo sacan a Ferreiro de su posición de confort ( la esperanza ) y lo colocan en un sitio de debilidad ( la gestión, el transito, las calles en mal estado).
    Sin embargo, si sus estrategas hubieran optado por un rol más político de constructor de la unidad opositora, por ejemplo, le hubieran regalado un lugar mucho más cómodo de operación, sin necesidad de mencionar su postulación Presidencial y retirándolo del sitio donde – finalmente – lo dejaron: el impopular e insostenible oficio de cerrar baches.
    ¿Se está partiendo del mito que la gente se enojaría si Mario renuncia a la Intendencia para ser candidato? ¿Alguien puede sostener eso científicamente?

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    Publicado por jotaefeb | 17 julio, 2017, 8:41 am
  10. La palabra empeñada

    Por Edwin Brítez

    “La maldición de la alcaldía rumbo a la presidencia” es una frase conocida en Perú debido a que muchos políticos lograron el éxito electoral para la alcaldía de Lima, pero fracasaron a la hora de postularse a la presidencia de la República. No obstante, hay en la historia de Perú exalcaldes que fueron elegidos luego presidentes.

    En nuestro país se presenta una situación en la que el intendente de Asunción, Mario Ferreiro, cuenta con la preferencia virtual del electorado nacional para ser elegido presidente de la República en 2018.

    Antes, Carlos Filizzola, primer intendente de Asunción, luego de la caída de la dictadura se postuló a Vicepresidente, pero fue derrotado al igual que el exintendente Enrique Riera en la interna de su partido (Colorado) como candidato a presidente.

    El caso de Perú justifica la frase inicial ya que se vienen repitiendo los casos desde 1896 con Antero Aspillaga, alcalde de Lima que se candidató en 1912 y 1918 a la presidencia y perdió. Luis Bedoya Reyes fue dos veces alcalde y perdió en dos oportunidades también para presidente en la década del 80; Alfonso Barrantes, primer alcalde marxista en 1983, perdió las elecciones presidenciales de 1985; Ricardo Belmont, alcalde en 1989 y en 1996 perdió en las presidenciales al igual que Alberto Andrade Carmona, dos veces alcalde, pero perdió las presidenciales en 2000.

    Esta mala experiencia peruana asusta a algunos políticos a la hora de definir su futuro desde una victoria municipal, ya que nadie quiere ser alcanzado por ninguna “maldición”, aún cuando no fuere creyente. No digo que se le haya contagiado a Mario Ferreiro, pero me llamó la atención que haya dicho no a la probable candidatura presidencial justo cuando tenía a mano las encuestas con amplia ventaja a su favor.

    En el constante y repetitivo diagnóstico que se realiza de nuestro “atraso político”, para que la sociedad civil pueda sentirse bien representada y la clase política prestigiada, surge como una constante la carencia de liderazgo confiable.

    Faltan líderes auténticos, responsables, honestos y nuevos en la política paraguaya, no solo por el desgaste y desprestigio de los actuales, sino porque los buenos que pueden desempeñarse como tales prefieren mantenerse alejados de la política, por el fangoso y putrefacto terreno de la corrupción.

    Veo que algunas personas conceden exagerada importancia a la necesidad de que los políticos cumplan con sus promesas y opinan de esa forma frente a la posibilidad de que Mario Ferreiro la incumpla abandonando la intendencia para probar la presidencia.

    Lo importante, creo, es que en la democracia no hay lugar para improvisar, y en este caso tiene la forma de corregirse volviendo a una nueva consulta popular. Si Mario opta por la candidatura presidencial, se elige otro intendente y punto. Hay un objetivo superior de por medio que ni la Constitución ni la democracia se atreven a impedir.

    Las promesas no son programas de gobierno cuyo incumplimiento sí es relevante; además ya es tiempo –con casi 30 años de ejercicio de libertad y democracia– de que la gente deje de votar promesas y lo haga por planes de trabajo y el compromiso que inspiran los candidatos, no con el plazo, sino con los principios rectores de la política.

    Puede ser levemente dudoso que Ferreiro o cualquier otro aspirante no cumpla su palabra de ser mandatario por determinado tiempo, pero el compromiso de tipo calendario queda pálido frente a la alta misión de la política, como por ejemplo la posibilidad de ofrecer un gobierno dedicado a satisfacer el interés general antes que el particular, con una concepción dignificadora de la persona y los derechos humanos, además del esfuerzo real y no retórico por legitimar moralmente el sistema democrático frente a la ola de corrupción que sacude no solamente a nuestro país sino a prácticamente toda la élite política del continente. Es una búsqueda, ¿por qué trabarla?

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    Publicado por jotaefeb | 17 julio, 2017, 8:19 am
  11. ¡Bien, por Calé!
    16 julio, 2017

    Ya no con la frecuencia de antes, pero de vez en cuando el añoso Juan Carlos Galaverna lanza algún chiste para recordarnos que sigue viviendo y haciendo de las suyas, aunque con mucho menos poder que antes, no por haber perdido las mañas sino porque la edad se le vino encima como a cualquier hijo de vecino.

    Como la prensa llevaba tiempo sin ocuparse de él, que hasta tuvo que recurrir a filmar videos más lamentables que pornográficos, el jueves pasado decidió armar un nuevo circo para llamar la atención, y decidió renunciar a la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, supuestamente porque fue electo presidente su correligionario Juan Darío Monges, a quien acusó de ser el artífice de alguna violación a la Carta Magna que parece ser que ocurrió en las últimas semanas.

    En primer lugar, no podemos menos que felicitar a Calé por su decisión, porque así se ponen las cosas en el lugar que corresponden. Resulta que es muy ridículo que quien reconoció públicamente haber violado la Constitución integre una comisión cuyo objetivo principal es protegerla. Por lo tanto, Galaverna jamás debió haber integrado esta comisión puesto que hace unos años confesó en una entrevista, que impulsó y concretó una violación constitucional cuando falseó los resultados de las internas coloradas de 1997, cuando dio el triunfo a Juan Carlos Wasmosy siendo que el ganador había sido Luis María Argaña.

    Así que se podría decir que Calé es el “papá” de los violadores constitucionales, el maestro, el gurú. Y, por lo visto, no quiere competencia. De lo contrario no se explica tan rotunda indignación en contra de Monges, a quien acusa de acciones que no le llegan ni a las rodillas a las que él mismo protagonizó cuando todavía era considerado una especie de monje negro de la política nacional.

    En realidad, más que gurú, Galaverna es un soberano oportunista, atento intérprete de los vientos, viejo zorro que sabe perfectamente que tecla tocar para despertar el interés de los periodistas que, en su mayoría, son presa fácil para él. Lo mismo ocurre con sus colegas del Senado, muchos de los cuales ya fueron víctimas de alguna trampa urdida por el calesitero.

    Fue acérrimo enemigo de Fernando Lugo, a quien tiroteó durante todo el tiempo que el exobispo estuvo en la Presidencia de la República, y formó parte del grupo selecto que llevó a cabo el juicio político que lo destituyó del cargo. Pero pocos años después, no tuvo ningún problema en trabajar bajo su Presidencia en Asuntos Constitucionales a pesar de saber muy bien que el actual senador por el Frente Guasu no sabe un pito de derecho constitucional.

    De todo lo expuesto, lo más contundente, de acuerdo a nuestra percepción, es que Calé, en su condición de violador confeso de la Constitución Nacional, no puede estar en un grupo cuya función principal es velar por la obediencia a la misma. Hasta en un país en donde las incoherencias y contrasentidos son los que guían los actos públicos, esta situación constituye un absurdo difícil de justificar.

    Así que bien por Calé, quien, por una vez en su vida, hizo lo que debía hacer, alejarse de una comisión en la que lo único que puede hacer es perjudicar y torcer el objetivo de la misma.

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    Publicado por jotaefeb | 16 julio, 2017, 8:17 pm
  12. Telenovela “Mario, el candidato”

    Por Ilde Silvero

    Continúa la telenovela sobre Mario Ferreiro, el intendente o el candidato. Una encuesta de este diario lo ubica como el favorito a presidente si las elecciones se realizasen hoy, pero, “por el momento”, nadie lo postula. Esta indefinición conspira contra su cargo y su trabajo al frente de la Comuna capitalina.

    Asunción está llena de problemas que demandan atención. Lo más notorio: el mal estado de sus calles y avenidas; los baches son la pesadilla diaria, pues aunque sean reparados, en pocas semanas vuelven a aparecer. La causa: los caños rotos del desagüe pluvial y cloacal. Mario, aunque no seas el presidente de Essap, tenés que hacer algo efectivo porque el plagueo y las explicaciones técnicas no solucionan nada.

    La acumulación de basuras en el centro y en los barrios nos hace presentar a todos como puercos. El sistema de recolección no funciona bien y los vecinos tiran sus residuos en calles y terrenos baldíos. Eso no es culpa del intendente, pero su trabajo es encontrar solución a estos problemas.

    Las molestias que ocasionan limpiavidrios y cuidacoches son de terror. Los conductores de vehículos son prisioneros de estos bravucones callejeros. Mario, intentaste poner orden en este tema, pero la paz duró un par de días y el cáncer volvió. La excusa de que son gente pobre es solo una piedra en el camino de las buenas intenciones.

    ¿Y qué hacemos con los raudales? Cuando llueve mucho, debemos estancarnos en donde nos encontremos porque la fuerza del agua sobre el pavimento nos puede causar mucho daño. Algo debe hacer la Municipalidad al respecto.

    La falta de soluciones no obedece a una escasez de funcionarios. Por el contrario, la sobre abundancia de personal es otro de los talones de Aquiles de la comuna. Hay miles de personas que deambulan por los pasillos y oficinas, sin mucho trabajo que hacer. Sí, hay una docena de sindicatos que los defienden y a nadie se le puede despedir. Pero, Mario, si no es posible hacer nada al respecto y los funcionarios se comen casi todo el presupuesto, entonces, ¿para qué queremos un intendente si el mismo se va a contentar con el “así nomás luego siempre fue”?

    Quien ocupa el cargo más importante del municipio tiene cinco años para encontrar soluciones a los problemas más graves que sufren sus parroquianos. La gente lo votó para que cumpla, al menos en su mayor parte, las promesas electorales. Un intendente debe marcar su paso por esta función pública. Si solo va a pasar un paño húmedo a tanta suciedad, no vale la pena. Será uno más en el montón de los políticos que prometen mucho y hacen poco.

    Mario, aún te quedan tres años para demostrar que sabés servir a tu comunidad y solucionar algunas de sus grandes carencias. Si no podés demostrar eso en los hechos, podrían aplicarte el proverbio romano, pero al revés: el que no puede lo menos, mucho menos podrá lo más.

    En lenguaje más sencillo: si como intendente no andás bien, como presidente te irá peor. O, si ahora demostrás tu capacidad, quizás haya alfombra roja hacia el Palacio de López en 2023.

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    Publicado por jotaefeb | 16 julio, 2017, 7:56 pm
  13. La famosa estructura

    Por Edwin Brítez

    De acuerdo con las encuestas publicadas por ABC Color, se desatarán varias luchas, una de las cuales será la lucha de candidaturas apoyadas por la denominada en términos genéricos “estructura” contra las candidaturas que se sostienen mayoritariamente en la también denominada genéricamente “base”, que si bien cuentan con organizaciones propias, estas no pasan de ser coyunturales propias de las campañas electorales.

    En la dicotomía oficialismo versus oposición en que se divide el poder de la República, se enfrentarán dos estructuras: la poderosa estructura del Estado-partido-gobierno, cuyo candidato en la interna del Partido Colorado será Santiago Peña, y la estructura de la oposición, que se basará en el Partido Liberal Radical Auténtico, cuyo candidato en la interna será Efraín Alegre, su actual presidente.

    Pero la medición de intenciones de votos aludida dice que personas sin el apoyo de estructuras están mejor posicionadas en ambos sectores (oficialismo y oposición): Mario Abdo Benítez, para ganar la candidatura del partido de gobierno, y el intendente de Asunción, Mario Ferreiro, para representar a la oposición, a pesar de su no muy sólida renuncia a tal candidatura. En términos sencillos, los dos tienen suficiente intención de votos para representar al oficialismo, el primero; y para representar a la oposición, el segundo.

    Y se dirá, pero “no tienen estructura”.

    Sin profundizar en el tema, estructura es para la perrada (al decir de Helio Vera) el control del partido, con todos sus organismos, sus recursos humanos y financieros, la jerarquía y el acceso a la discrecionalidad. Si a ello se pueden agregar las facilidades que ofrece el gobierno con la lapicera del gobernante de turno, con la de todos sus ministros, y los medios del Estado, mucho “mejor” para tener la capacidad de presionar y premiar a los seguidores.

    Desde luego que existe una enorme diferencia entre contar con la estructura del Estado-gobierno-partido y tener estructura en la oposición. Desde este punto de vista, existe una clara diferencia con una fuerte desventaja de la oposición.

    Hubo un tiempo en que el ganador de las internas del partido Colorado era el seguro futuro presidente de la República; y un tiempo también en que el poseedor de la estructura partidaria tenía todas las de ganar frente al adversario de turno. Ambos mitos pasaron a la historia con el triunfo en estos años de libertad de candidatos sin estructura y la derrota de ganadores de las internas coloradas.

    En las últimas elecciones municipales se demostró también la falacia del temor de moda: la eficacia del dinero en las campañas electorales, con la derrota del candidato cartista para el municipio de Asunción frente a un candidato sogué, como Mario Ferreiro y de otros en municipios importantes del país, como Encarnación, por ejemplo.

    En contrapartida, se dirá que en los últimos tiempos las encuestas solo sirvieron para anunciar a la inversa quiénes serán los ganadores: los que aparecen como seguros derrotados son, finalmente, los ganadores reales. Ocurrió aquí, en el vecindario regional y hasta en Estados Unidos.

    De esto se trata el ejercicio de la libertad de elegir. Dejar en manos de la gente la decisión final, a pesar de los poderes de facto, de las mediciones científicas y de las adivinanzas de brujos.

    No obstante, todos los factores y elementos citados tienen su cuota de validez para hacer cálculos, pero lo importante es que cada ciudadano calcule bien a quién votar, y mejor si lo hace ejerciendo el derecho al sufragio con libertad y responsabilidad, pensando en el interés superior de una patria. Así será menos el margen de probabilidad de equivocarnos.

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    Publicado por jotaefeb | 16 julio, 2017, 7:10 pm
  14. Lo políticamente correcto
    Por Jaime Egüez

    En los últimos años hemos escuchado, en un entorno que ha ido creciendo a pasos agigantados, esta frase: “Yo hago lo políticamente correcto”, usada para excusar a una persona de poder o realizar la acción que considera adecuada. Incluso reemplazarla por otra que le permite complacer a un tercero u obtener un rédito o protección de una coyuntura particular.

    Este peculiar modo de actuar, que ha ido extendiéndose, construye escenarios altamente complejos y peligrosos para la discusión sana y constructiva de modelos y posiciones ante diversas situaciones de nuestro convivir como sociedad. La ausencia casi permanente de personas en esferas de poder que asuman una posición basada en sus valores y convicciones “personales”, para simplemente obedecer y ser obsecuente con los intereses de un grupo o mantener su imagen ante una masa de gente, hace que cada vez tengamos menos defensa de ideas y principios de interés general. Es así como también avanzan las posiciones relativistas.

    Este proceso que tiende a arraigarse en muchas instancias hace que haya “más personas sin carácter” o “sin convicciones morales claras”. Ello, en detrimento de las personas con una posición intelectual clara y firme. El miedo a ser excluidos y en muchos casos acusados de “inflexibles o fundamentalistas” es un artilugio lamentable de los grupos de presión, ya que ellos mismos en sus opiniones e intenciones buscan imponer puntos de vista “seudovanguardistas o progresistas” en menoscabo de posiciones morales o reflexivas de personas vinculadas a una organización o grupo de activistas.

    Deberíamos –como práctica de sobrevivencia humana– evitar hacer lo que es “políticamente correcto” o entender que este enunciado expresa genuinamente posiciones claras y sinceras. Y a partir de esta significación positiva construir conductas congruentes o divergentes. Mantener privilegios, no sentirse en contra del equipo, y sobre todo atender los requerimientos de las masas tan cambiantes son todos caminos muy estrechos y con una meta muy corta.
    Preciso es comprender que las actitudes conflictivas en el interior de cada persona, que dice algo que no cree realmente, genera tanto estrés al mismo individuo como a su entorno. Después de todo es realmente difícil vivir como hipócrita o como un simple esclavo de las circunstancias.

    ¿Entonces, qué es mejor? Y no puedo decidir qué es mejor o peor para cada persona, pero sí puedo reflexionar que ser transparente y sobre todo congruente con mis convicciones hará que camine en mi vida con mayor paz interior, además de tener la capacidad de afrontar mi propio destino con la seguridad de que mis hijos podrán decir que soy una persona que “tiene un código de vida coherente”. Y a la vez mis acciones serán reflejo de mis valores y pensamientos. En este punto remarco que poder expresar y sostener una posición no significa descalificar o condenar una postura disidente a la mía.

    En muchos casos se trata de distinguir sobre qué valores y sobre qué principios hay que actuar como persona particular o como responsable de tomar decisiones. Esto indudablemente hará que mi entorno me devuelva posiciones que pueden ser afines a mis principios u opuestas a los mismos, pero indudablemente que será una situación clara y predecible. Por otra parte, el concepto de autonomía está muy relacionado con este modo de actuar, ya que las personas que tienen claras y trasparentes convicciones pueden sostener una posición independiente de las circunstancias a un proyecto o intención y no estarán sujetas a ser adaptables o moldeables por el cambio de las circunstancias del entorno.

    Atendamos quiénes de nuestros líderes, de nuestros mentores, de nuestros compañeros y especialmente de nuestros seguidores sostienen como práctica de vida “hacer lo políticamente correcto”, porque este camino es de muy corto plazo y las consecuencias son de histórico y público conocimiento: desilusión o confianza.

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    Publicado por jotaefeb | 15 julio, 2017, 8:45 am

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