estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Divisiones elegantes, pero catastróficas

Cuando la izquierda se divide, lo hace con más elegancia que la derecha. Los compañeros progresistas se separan con gran facilidad, tienen el sectarismo en los genes, pero sus argumentos son de matices ideológicos o de desviaciones de la línea política popular. En cambio, los de la derecha abandonan sus carpas con gritos destemplados por no ser considerados a la hora de la distribución de cargos y con acusaciones de que sus operadores partidarios fueron expulsados de la función pública.

Este estilo tan educado de la izquierda me acarrea dos problemas. El primero es que uno no termina de entender cuál es la razón de fondo. Tanto pudor en revelar la verdad, dificulta el análisis y obliga a imaginarse causas. Lo otro es que, cuando uno se pone a investigar, descubre que los motivos suelen ser tan prosaicos como los que ocasionan las fracturas de la derecha: la ubicación en las listas electivas, la desesperación por una banca legislativa, departamental o municipal.

Al generalizar estoy siendo injusto con una legión de idealistas, lo sé. Pero debo hacerlo para proseguir con la reflexión. Pondré ejemplos: pese al paso de los años, nunca quedó explícito por qué se produjo la separación entre Mario Ferreiro y Fernando Lugo. Solo quedó la constatación que, producido el cisma, los cinco candidatos que exigían competir con Ferreiro por la candidatura a la presidencia de la República, declinaron sus ambiciones y se “resignaron” a ser senadores. Habría sido más fácil entenderlo si, en la época, hubieran sido menos elegantes y más sinceros.

En esos días se produjo una enorme división en el P-MAS. Medio centenar de dirigentes abandonaron a Camilo Soares. Los motivos aducidos son tan numerosos como poco entendibles. Camilo habla de posicionamientos por cargos futuros, lo que desde afuera no se puede juzgar, dada la discreción con la que actúan los separatistas. Si en el P-MAS hay cláusulas de confidencialidad, en el Frente Guasu hay un secretismo que empalidecería al comunismo cubano. Allí no se filtra nada, aunque todos saben que hay un espeso caldo por la confección de las listas parlamentarias. Los cargos disponibles son escasos para tantos interesados. Ya verá usted que eso no terminará de modo pacífico, aunque no pierdan la histórica elegancia.

La división de la izquierda es una gran noticia para el coloradismo. De allí provienen los únicos candidatos que pueden ganarles: Lugo y Ferreiro. Eso sí, con el apoyo de todo el liberalismo. Con la izquierda partida en dos y cada una de sus partes cercana a solo a una mitad del PLRA, uno constata que las secuelas del golpe del 2012 no se curan en cinco años. Salvo algún prodigio, el 2018 será como un campeonato jugado en Villarrica –con el perdón de los amigos guaireños–: el partido preliminar –a jugarse en diciembre de 2017– será más importante que el de fondo, programado para abril del año siguiente.

Por Alfredo Boccia Paz

http://www.ultimahora.com/divisiones-elegantes-pero-catastroficas-n1095295.html

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

14 comentarios en “Divisiones elegantes, pero catastróficas

  1. Y dale con el mismo cuento
    9 julio, 2017

    Es inexplicable que matutinos de gran alcance nacional sigan persistiendo en un invento avieso y retorcido, que ya fue desmentido ni bien salió a la luz pública. Cuando ABC y Última Hora publicaron su gran invento de que el oficialismo colorado estaba planeando volver a insistir con la enmienda, supuestamente porque la candidatura de Santiago Peña no “prendía”, voces bien responsables desmintieron la falacia de manera categórica y contundente.

    Pero aun así, varios días después, los diarios de Aldo Zuccolillo y Antonio J. Vierci siguen intentando avivar el fuego de algo que no les resultó porque, de hecho, ya nadie cree en los cuentos de terror que inventan estos medios y los políticos que son funcionales a los intereses de los “patrones”.

    Cuando, en abril pasado, el presidente Cartes renunció a la posibilidad de volver a postularse para la Presidencia en las elecciones del 2018, y se desinfló la enmienda, desde estas páginas advertíamos que el grupete y los medios amigos debían encontrar, de manera urgente, algún otro punto de conflicto que pudiera perjudicar al gobierno, porque sin el jefe de Estado en la cancha, habían quedado sin enemigo a quien combatir.

    Tres meses después, y a pesar de haber inventado todo tipo de crisis, conspiraciones y negociados, disidentes, sectores de la oposición y medios de comunicación se vieron enfrentados a una verdad incuestionable, lo único que podía hacer que la ciudadanía volviera a movilizarse era la idea de que en el oficialismo se preparaba una sucia jugada por la cual la enmienda volvería al tapete y el verdadero precandidato de Honor Colorado a la Presidencia de la República sería Horacio Cartes. El motivo, supuestamente, era que, a pesar de los intentos, Peña no había logrado convencer al electorado colorado.

    Lo cierto es que el grupete y los medios “amigos” no tienen otro argumento más que el de la enmienda para hacer lo único que les podría dar alguna posibilidad de triunfo en el 2018, crispar el ambiente político para que la ciudadanía reaccione y vuelva a salir a las calles. Porque esta es la forma que ellos conocen para lograr protagonismo, la violencia, la convulsión, el enfrentamiento. Ellos no construyen, solo saben destruir. Así es como pudieron sobrevivir durante décadas, y aunque eso no les da la victoria, les permite seguir allí, cerca del poder, pegados como sanguijuelas a la gran mamadera del Estado.

    Pero esta vez no les salió la jugada. Ni sus seguidores más cercanos se tragaron el cuento del nefasto plan cartista de reflotar la enmienda. Pero ellos siguen en sus trece; negándose a ver la realidad, esa que muestra a las claras que ya es tiempo de plantear propuestas y cumplir promesas.

    Hay veces en la vida que uno debe asumir posturas serias y comprometidas. El periodismo no puede seguir siendo manoseado a causa de intereses miserables de quienes solamente lo ven como negocio, mientras se muestran como los impolutos protectores de la constitucionalidad del país.

    En manos de la gente que día a día se juega por vivir en un Paraguay diferente y consolidado está dar la espalda a los sinvergüenzas que utilizan el poder que les da la prensa para enriquecerse a costa de todos nosotros. De lo contrario, los abusos y mentiras continuarán de manera absolutamente impune. Y eso ya no es justo para nadie.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:40 am
  2. El papagayo infeliz

    Por Arnaldo Alegre
    Llenó el vaso al tope y tiró encima un par de cubitos de hielo con desenfado.

    Estaba contento. Se sentía poderoso, achispado. La fiesta se disipó con la misma pericia quirúrgica con la que se había armado. Salió al patio. Sorbió el vaso hasta la mitad con prisa adolescente. Sintió cómo el líquido corría impertinente y caliente por todo el cuerpo. Se sintió más contento, más poderoso, más achispado.

    De reojo, un tono eléctrico le llamó la atención. Fue hasta la fuente de ese color fuera de lugar. El papagayo azul estaba impertérrito, majestuoso, enjaulado. Le miró con satisfacción de dueño; aunque inmediatamente sintió vívidamente cómo una nube negra se posaba en una parte no identificada de su interior. Se entristeció.

    –Efraín: ¿Vos me querés?

    El animal giró la cabeza.

    –¿¡Qué?!

    –¿Me querés?, replicó sin percatarse de cuán incongruente era la situación que vivía. Hablaba con un pájaro, y para colmo, azul.

    –Me tenés enjaulado. Y encima querés que te quiera.

    –Sí, ¿y qué? Ya le parecés a algunas de mis ex. ¿Sos feliz?

    –Estoy enjaulado, ya te dije. Respondió altanero el pájaro.

    –Sé lo que se siente. Yo también estuve enjaulado. Aprendí allí que el dinero y el poder te alejan de cualquier jaula, sobre todo la que está en Tacumbú. Yo tengo ambos, y no los voy a perder.

    –Amigo, sabés cuál es tu problema. Te hacés querer por las personas equivocadas.

    –No seas desubicado que te voy a pintar de colorado como hice con Peñita.

    –Ese es otro problema tuyo. No te gusta que te contradigan. Querés tener siempre la razón. Y no sabés negociar.

    –Quizás no tenga la razón ni la capacidad de negociar, pero tengo la billetera. Ella sí suele encontrar la manera de tener razón y una increíble capacidad de convencimiento.

    –Puede ser que estés en lo cierto. Pero tenés muchos congéneres míos que andan por los partidos y las redacciones y ahora te sirven con fidelidad perruna. Te lo advierto: esos pajarracos tienen la capacidad de mudar de plumaje como ninguno. No vas a ser, además, el primer patrón al que van a traicionar.

    –No te me hagas el vivo. Sos apenas un loro dentro de un presuntuoso traje. Te saco todas las plumas y no vas a servir ni para un puchero.

    –Somos iguales entonces. Te saco todo lo que tenés y tampoco te quedará mucho. Además tenés una necesidad enferma de hacer siempre lo que querés. Parecés un pendejo.

    Bebió con rabia lo que le quedaba en el vaso, e insistió, sin atisbo de pena: ¿Sos feliz?

    –No, carajo.

    –Jodete, entonces, infeliz.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:38 am
  3. La importancia de la pandorga

    Por Luis Bareiro

    Un internauta me increpó porque anuncié en la radio que me tomaba unos días de vacaciones, y que durante ese breve pero necesario recreo no pensaba prestarle la menor atención al culebrón político ni a las horrorosas crónicas policiales, que desde el lunes mi única preocupación será intentar hacer volar una pandorga con mis hijas sin provocar un apagón en la ciudad.

    El tuitero anónimo se escandalizó ante mi frivolidad y me reclamó el que me retirase cobardemente del escenario mediático justo cuando se libra –según su dramática perspectiva– la peor de las batallas por la democracia.

    El hombre estaba convencido de lo que escribía. Me puse cursi y le dije que las piedras que encontremos en el camino no nos deben amargar el viaje. Craso error, para mi interlocutor devine en vulgar empleadito, burgués egoísta e hijo de mi madre. Quise retrucarle con humor y de la bronca y el insulto pasó al bloqueo.

    En veinte años de ejercer la profesión aprendí a reconocer a estos chiitas de la coyuntura, gente convencida de que este es el peor o el mejor momento de la historia, que todo se define ahora mismo o nunca, que estás con ellos o en su contra, que sos café o leche, jamás un cortadito, ni hablar de un capuchino.

    Convengamos en que efectivamente hay situaciones extremas en las que la neutralidad es cobardía, momentos en los que la posición que asumamos nos define. Pero pasado ese tiempo de elevada tensión es saludable relajarse un poco y contemplar el cuadro completo con la cabeza más fría.

    El Paraguay de hoy no es el de los informes presidenciales ante el Congreso, pero tampoco la antesala del infierno. Sigue siendo dramático el número de pobres que hay en el país, pero es la mitad de lo que teníamos en el 2000. La distribución de la riqueza es espantosa, pero también es cierto que hay más riqueza que distribuir. Tenemos más deudas que nunca en la historia, pero también tenemos más reservas de las que jamás habíamos logrado acumular antes.

    Hay un 50/50. Son demasiadas cosas por hacer, pero también muchas más posibilidades de hacerlas. Si lográramos despegarnos del personalismo enfermizo, de estos cachivaches que se creen imprescindibles y pudiéramos tener una visión institucional de más largo plazo, una visión de proceso donde hombres y mujeres fueran solo administradores ocasionales, podríamos superar estos sofocones recurrentes.

    Cartes no es el fin ni el comienzo de todo, es solo una pieza más en el rompecabezas que venimos armando. Su vocación autoritaria es evidente, pero hasta ahora hemos frenado a todos los enanos fascistas que nos crecieron en el jardín. Este tiene más plata, pero es más torpe que los otros.

    Hay que tenerlo bajo observación, pero no hay que obsesionarse con él. Que no nos robe la perspectiva de lo importante; las grandes reformas pendientes, salud, educación y justicia; y las negociaciones de Yacyretá ahora e Itaipú en 2023.

    Y mientras seguimos debatiendo sobre todo eso, disfrutemos del viaje, que es corto y solo de ida. Yo por de pronto estaré el lunes intentando remontar una pandorga.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:37 am
  4. Prender

    Benjamín Fernández Bogado

    Es un infinitivo que indica que algo se hace parte de alguien cuando la experiencia resulta exitosa. Pasa cuando se celebran los brotes de los plantines sujetos de trasplante que dan vida nueva a un producto de mejor calidad.

    Prender en política es ser parte de algo al que no se pertenecía. Pasó con varios políticos que trashumantes se movieron en espacios distintos a los que toda su vida habían abrazado como causa. A algunos les fue relativamente bien, pero a todos les han colgado el san Benito de no ser parte de la cofradía y por lo tanto tuvieron que recurrir a los personajes del cómic para resolver un duro entuerto con la realidad.

    Peña está viviendo el proceso más difícil de su sorprendente afiliación para salvar el cargo primero y luego, contra todo pronóstico, ser el candidato de Cartes después de fracasada la enmienda. Las tiene todo en contra. No lo quieren los de adentro y menos los de afuera e intenta ganarse el aprecio, pero pareciera no conseguirlo ni con la ayuda de Batman, el Capitán América y la Mujer Maravilla.

    Algún personaje como el Hombre Invisible está impidiendo que crezca el afecto en un partido salvajemente conservador, donde valen el poncho, el naco, la polca y el caballo. Injerto difícil de prender en el corazón paleolítico si además no se habla guaraní.

    Ante la posibilidad del rechazo, se buscan nuevas opciones. El ubicuo y siempre dispuesto Lubetic afirmó que hay tiempo para ir de nuevo por la enmienda, desatando un vendaval de interpretaciones en una política carente de ideas y por sobre todo de entusiasmo.

    La táctica pareció funcionar incluso llevando a la gente de Frente Guasu, más descolocada que Adán en el Día de la Madre, a provocar a Cartes para que lo intente de nuevo, buscando beneficiar a Lugo, que no consigue cuórum para hacer sesionar el Senado.

    De nuevo, una campaña sin ideas, sin emociones y sin entusiasmo, solo se agita con elucubraciones calenturientas como revivir la enmienda. Sería un suicidio llevarla adelante, en especial luego de las consecuencias de muerte, presos, exiliados y llamas.

    Solo un necio puede impulsarla de nuevo, aunque muchos estarían dispuestos a apoyarla toda vez que sumen billetes a guardar en la casa para los tiempos duros que podrían venir, aunque solo finalmente beneficie el ladrón de turno.

    Lo que debe prender en el Paraguay es el sentido de servicio de la política, de la responsabilidad con los mandantes, con las oportunidades desperdiciadas… con el patriotismo ausente y reclamado hace mucho tiempo.

    Tiene que germinar una nueva patria, con gente joven que tenga carácter, honestidad y hombría. No puede crecer en esta tierra yerma de políticos íntegros, personalidades que deshonran el concepto del servicio que es la expresión más alta del amor.

    Mientras esto no acontezca, no prenderán las candidaturas y habría que buscar algún pretexto para alejarlo de la carrera, como ocurrió con un animador que se dio cuenta que nunca germinaría su candidatura y se fue.

    Hay tiempo aún. No para la enmienda constitucional e ilegal, sino para enmendar las elecciones equivocadas.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:36 am
  5. La decisión de Mario y la balcanización opositora

    Por Estela Ruíz Díaz
    A diferencia del Partido Colorado, donde el panorama está claro con la puja oficialismo versus disidencia, en la oposición el panorama cada vez se complica más con la balcanización de la izquierda y una división liberal muy profunda, que aleja las posibilidades de una alianza electoral complicando sus chances para el 2018.

    La ANR vive su rutina electoral, con los espasmos naturales de un proceso electoral intenso. Hay un delfín oficialista (convengamos que Santiago Peña es un candidato exótico), un candidato disidente, Mario Abdo Benítez, y un tercero, (Juan Afara), sin consolidación plena aún. Con matices distintos a periodos anteriores, la interna colorada se definirá en diciembre entre el cartismo y el anticartismo, como lo fue en ocasiones anteriores: nicanorismo versus antinicanorismo; wasmosismo versus argañismo; argañismo versus oviedismo.

    La virulencia es una característica común en las primarias presidenciales republicanas. Una de ellas incluso provocó un cisma en el Partido Colorado: la salida de Lino Oviedo que fundó su propio partido político, el Unace.

    A excepción del 2008, los colorados tienen una capacidad única de resarcir heridas muy rápidamente, la razón fundamental de su permanencia en el poder.

    DURA REALIDAD: El PLRA, histórico rival de la ANR nunca pudo ganar las elecciones presidenciales per se en el periodo democrático que se inició en 1989, siquiera encabezando una alianza: Domingo Laíno, el histórico líder liberal tejió fórmula con Carlos Filizzola, pero fracasó electoralmente.

    Lo que se demostró es que la oposición puede ganar al Partido Colorado solo con alianza electoral: Fernando Lugo en la presidencia, y las intendencias emblemáticas de Asunción (Mario Ferreiro) y Encarnación (Luis Yd).

    Un dato llamativo y que exige un análisis profundo en el PLRA es que los éxitos electorales citados no estuvieron encabezados por un liberal, sino por candidatos de izquierda o socialistas moderados.

    ¿Significa eso que el PLRA ya no representa las aspiraciones de la mayoría ciudadana, o simplemente no logra encontrar un candidato que movilice, genere confianza, pasión y esperanza?

    ¿Terminará siendo el partido soporte de candidaturas exógenas gracias a su aparato, sus votos y su ejército disciplinado? Así lo demuestra una realidad indiscutible: la victoria de los mismos no hubiese sido posible sin el aparato liberal.

    De hecho, en las encuestas, Lugo y Ferreiro aparecen como los mejor posicionados para enfrentar a un candidato colorado. Y ahora en el escenario posenmienda con el ex obispo fuera de juego, queda el intendente capitalino.

    BALCANIZACIÓN. La destitución de Lugo en el 2012 no solamente quebró la alianza electoral sino un proceso de concertación a largo plazo. El perverso escenario de la enmienda terminó por profundizar las diferencias. La mitad de la izquierda y la mitad del PLRA estuvieron a favor, y la otra mitad de la izquierda y la otra mitad del PLRA estuvieron en contra.

    En medio de este marco complejo, se habla de la posibilidad de una alianza para enfrentar a la ANR, pero a diferencia de otros tiempos, hoy parecen simples poses sin intención real de concretar acuerdos.

    El Frente Guasu está haciendo rancho aparte. Su principal ficha, Lugo, repetirá candidatura al Senado y presentará candidatura presidencial simbólica.

    El PLRA va camino a su interna, donde el presidente del partido, Efraín Alegre, se perfila como ganador. En la vereda de enfrente está Carlos Mateo Balmelli, con el apoyo de Blas Llano, que promete dar pelea.

    El PMAS de Camilo Soares sufrió una fractura que lo pone al borde de la extinción: la diputada Rocío Casco junto a otros referentes del partido renunciaron masivamente sin dar explicaciones muy claras. Solo dijeron que hoy se necesitan liderazgos claros y que construirán una nueva organización política. En síntesis, estarán mucho más cerca aún de Mario Ferreiro, pero la cuestión de fondo, como en todos los partidos, sean de derecha o izquierda, son las listas parlamentarias o cupos de poder, más allá de los grandes proyectos.

    Los legisladores, del sector que fuere, son capaces de sacrificar grandes proyectos por su reelección. No hay momento de mayor estrechez mental y mezquindad en la política que cuando se conforman las listas parlamentarias.

    Mario Ferreiro dará su respuesta oficial mañana, pero días pasados dio señales de que seguirá como intendente porque no ve un escenario favorable a su candidatura. Sin el PLRA, es “un gladiador sin tropa”, y los liberales, especialmente Efraín, tiene una hoja de ruta trazada de la cual no piensa salir.

    Al igual que la enmienda, cuya definición reconfiguró el escenario político, la decisión de Mario tiene las mismas características.

    Si dice que sí, o mantiene abierta su candidatura, significa que las conversaciones con el PLRA siguen y hay posibilidad cierta de un frente opositor.

    Si dice que no, las fuerzas opositoras volverán a su cauce, cada quien en su propio espacio, en pequeños reinos balcanizados.

    La oposición dividida es el mejor escenario para el triunfo colorado, más allá del ganador.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:22 am
  6. El precio de la democracia

    Por Marcos Cáceres Amarilla

    La disputa política actual en el país amenaza con mezclar todo, dejando de lado algunos presupuestos básicos de la convivencia democrática.

    Algunas fracciones de la oposición y del partido oficialista parecen ahora sentirse más identificados, por intereses ocasionales, con algunos que serían sus adversarios habituales antes que con aquellos con quienes supuestamente comparten origen e ideología.

    Desde que a mediados del año pasado se definió la interna del PLRA, el mayor partido de oposición, y cuando el cartismo comenzó a operar con fuerza en el Congreso para lograr aprobar la reelección, modificando la Constitución, se incentivó una feroz disputa por el poder.

    La lógica de esta disputa llevó a que sectores del PLRA se unieran con sectores de la ANR por conveniencias coyunturales relacionadas al escenario electoral del 2018.

    El efrainismo, sector liberal que ganó la interna de ese partido, se unió con otros partidos de la oposición que compartían el objetivo de confrontar a Cartes y también con el sector disidente del Partido Colorado enfrentado al cartismo.

    Por su parte, el cartismo se unió con el sector derrotado en la interna del PLRA, el llanismo y con el principal partido de la izquierda, el Frente Guasu (además de Unace, pequeño sector de la ultraderecha vernácula en vías de extinción). El objetivo común del cartismo y el luguismo, grupos políticos antagónicos, era lograr la habilitación de sus respectivos líderes, Cartes y Lugo, para optar por una nueva candidatura a la presidencia.

    Estos acuerdos, se sobreentiende, fueron y son puramente coyunturales, ya que, como adversarios políticos históricos, se da como un hecho que comparten visiones políticas distintas sobre la manera de administrar el país.

    Se planteó una encarnizada lucha política que se extiende hasta ahora y que motivó la formación de dos bloques que trascienden a los partidos políticos. Por un lado, el cartismo (ANR), el llanismo (PLRA), el Frente Guasu y Unace. Por el otro, el efrainismo (PLRA), el abdismo (ANR), el PDP y Avanza País.

    Este alineamiento de sectores políticos rivales que se unen para enfrentarse a otros alineamientos similares no son novedosos en nuestra historia política. Pero, el panorama actual se ha vuelto más complejo porque en el transcurrir de esta pelea se atropella la institucionalidad de los partidos políticos y el mismo ordenamiento jurídico institucional.

    Lo peligroso es que los actores políticos, en pos de llegar al poder, relativicen todo y se llegue al punto de poner en juego valores democráticos que mucha sangre ha costado al pueblo paraguayo conseguir.

    Más aún, porque es evidente que hay personajes de gran poder económico, sin mucha formación intelectual, carentes de valores como la tolerancia y el consentimiento, que creen poder comprar todo como si fuese vil mercancía.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:15 am
  7. Trato ky’a

    Por Edwin Brítez

    Finalmente, el impuesto a la soja no será aprobado en el Congreso y se supone que, a raíz de ello, los parlamentarios de Frente Guasu tendrán que romper su alianza con los cartistas. Estos instalaron a Fernando Lugo en la presidencia del Congreso a cambio de que Frente Guasu les diera mayoría para controlar el proceso de selección de magistrados y del fiscal general.

    Frente Guasu quiso disfrazar su entrega al cartismo con el remanido argumento de imponer un impuesto a la soja. De aprobarse el gravamen, los luguistas quedarían como los grandes estrategas, casi maquiavélicos, de la política paraguaya, los más hábiles y cerebrales, los nambréna luego.

    Los cartistas dejaron entrar el proyecto en Senadores y permitieron que llegara hasta la aprobación en general. El primero en cortar el chorro fue Cartes, quien dijo que prefería ir a su casa (retirarse) antes que apoyar un impuesto a la exportación de granos.

    A ello se sumó el titular de la ANR, Pedro Alliana, quien durante una reunión con productores (hay unos 30.000 de ellos) señaló: “Cuando llegue (el proyecto) a la Cámara Baja vamos a rechazarlo, tenemos los votos; no va a pasar”. Con esto, uno se pregunta: ¿con quiénes fue el pacto de Frente Guasu y el llanismo?

    Cada vez que en el Congreso se produce un descontento con el Ejecutivo se forman mayorías coyunturales para amenazar con el impuesto a la soja, pero todos los actores de estas mayorías actúan con doble moral. Por un lado, muchos de ellos reciben apoyo en dinero de algunos sojeros para sus campañas, luego se acoplan –de acuerdo con el clima predominante– a las tendencias para, finalmente, terminar en la nada.

    Durante este mismo gobierno, en 2013, el presidente Cartes ya había vetado una ley del Congreso que establecía un impuesto del 10% a la soja; después, en el 2014, se revivió el tema y pasó para el año siguiente, hasta que volvió a nacer con el pacto entre cartistas, llanistas, luguistas y oviedistas del Senado.

    Lo extraño de esta historia es que el cartismo haya utilizado una y otra vez a sectores de la oposición (luguismo y llanismo) para lograr sus objetivos, involucrando inclusive a sus adversarios en situaciones de grosero atropello a la Constitución y a la institucionalidad, además de mancharlos con la violencia que llevó a un diputado a cirugía varias veces para tratar de reconstruir el rostro destruido por un disparo a quemaropa, y el asesinato a sangre fría de un joven liberal en el propio local del PLRA.

    Y más extraño aún es que los aliados del cartismo no se sienten utilizados, aun con todo lo sucedido, incluyendo ahora la burla de haber prometido a nada menos que un expresidente de la República (Lugo) que el cartismo acompañará el proyecto de ley de impuesto a la soja, que Frente Guasu exhibió como bandera de lucha para disimular la bajada de pantalones frente al poder y el entreguismo en la defensa del orden constitucional, el cual juraron defender.

    Cuando el dueño de la lapicera dice que no y lo secunda el presidente del partido de gobierno que domina las dos cámaras, se supone que sus obedientes parlamentarios adoptarán tal postura y el destino seguro del impuesto a la soja es el fracaso.

    Pregunto nomás: ¿no sabían Frente Guasu y el llanismo que esto iría a ocurrir, o cada uno de ellos solo buscaron quedarse con el zoquete de la presidencia y vicesegunda, respectivamente, del Senado?

    ¿No queda una pizca de delicadeza y decoro como para reconocer que fueron burlados nuevamente? Los cartistas ya los mandó hacer el trabajo sucio de pisotear los reglamentos de las cámaras y la Constitución, sin proponerse ellos cumplir su parte. O sea, un jepuru jefe por el típico trato ky’a.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:15 am
  8. Un patrón de líder

    Por Guillermo Domaniczky

    El día en el que alguien estaba cumpliendo 3 años secuestrado, el Presidente bromeaba ante una muchedumbre de funcionarios sobre poner entre rejas a sus adversarios políticos.

    El episodio describe el estilo de liderazgo y las prioridades en el esquema mental de quien dirige el país.

    Algo que, parafraseando a los publicistas, define el “Top of Mind”, o sencillamente lo primero que le viene a la mente a la persona en cuestión.

    Así, sin teleprompter ni discursos escritos, es más fácil conocer lo que genuinamente piensa.

    Episodios hay muchos, como cuando hace días sugirió en un tono de enojo que una pareja de periodistas debería estar presa, pero al día siguiente, bajando el tono, trató de ironizar sobre el caso.

    De este modo, el problema de su falta de capacidad de oratoria permite que accedamos a su real forma de pensar, aunque luego sus asesores intenten corregir lo andado.

    No es sorpresa, pero sí constatación, que lejos de pensar como estadista, el Presidente sigue pensando como patrón, como dueño de una empresa en la que no debe rendir cuentas a nadie, olvidando que por su investidura es, en realidad, el primer empleado del país.

    Y si de señales, simbolismos y prioridades mentales se trata, solo basta recordar también que el mismo día en el que sonaba la polca con loas al dictador Stroessner en un acto del candidato oficialista en Canindeyú, la fiscalía imputaba a 10 torturadores del stronismo por crímenes de lesa humanidad.

    ¿Es este el estilo de liderazgo que necesitamos como país? Claramente no.

    Con una cultura política tan debilitada por el culto a la personalidad, el servilismo, la prepotencia y el bajo afecto hacia la democracia como sistema de gobierno, necesitamos líderes que transformen la realidad, que orienten con su ejemplo y que promuevan valores, y no personas que solo intenten contentar al auditorio con chistes o comentarios de mal gusto, por el solo hecho de intentar caer bien a la masa, pues ya de esto se ocupan los animadores de eventos.

    Un buen líder guía y es capaz de mostrar el camino que cree correcto y avanzar hacia él.

    El liderazgo político es una gran responsabilidad. De un presidente se espera que esté a la altura de su investidura y del contexto político en el que se desenvuelve.

    Un líder positivo transforma actitudes hostiles, influye en la forma de pensar de quienes lo siguen, predica con el ejemplo y deja un legado.

    Algo que puede ser continuado incluso cuando ya no esté. Un verdadero cambio. Una verdadera transformación que no depende del voluntarismo de una sola persona.

    Un líder genuino une a la patria, no la divide. Promueve la tolerancia al otro y el respeto a las minorías, y es capaz de estar por encima de las mezquindades de muchos de sus oponentes.

    ¿Por qué nos centramos en el Presidente? Porque es el principal líder del país, porque nuestra historia y sistema político lo colocan como una figura importante en el proceso de construcción de nuestra identidad, porque es ejemplo, bueno o malo; y porque es quien tiene las herramientas y el poder delegado, para administrar el Estado y corregir las profundas desigualdades.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:14 am
  9. Mercaderías descartables

    Por Alcibiades González Delvalle

    En una entrevista al filósofo español Emilio Lledó, se lee este párrafo: Periodista: Ya que habla usted de los griegos, sería muy conveniente que habláramos de la democracia. La gente ha hecho caso a eso que desde chicos nos enseñan: Ver, oír y callar.

    Lledó: Y no hay nadie que se levante a decirle al basileus (gobernante) que no está de acuerdo con sus decisiones.

    En medio de las hurras y los aplausos a Horacio Cartes en el Congreso con motivo de su mensaje anual, la senadora Desirée Masi le dijo al Presidente que era un mentiroso y violador de la Constitución Nacional.

    La reacción de Cartes fue la esperada: una sonrisa pedante, dibujada con suficiencia. Sus partidarios no se hicieron esperar para rechazar la admirable actitud de la senadora. El rechazo fue la expresión doliente de una masa habituada a vivir de rodillas, a “ver, oír y callar”.

    ¿Por qué no se le ha de decir a un presidente de la República, o a un rey, que es un mentiroso cuando miente, que viola la Constitución cuando lo hace?

    Se miente de dos maneras: cuando se dicen mentiras y cuando se callan verdades. Y Cartes calló varias verdades en su mensaje, tal como se ha difundido en algunos medios de comunicación.

    Como las muchas dictaduras que padecimos nos enseñaron a “ver, oír y callar”, nos escandalizamos cuando se alzan algunas voces a cuestionar, en el ejercicio de su derecho, las decisiones del gobernante que dañan al país.

    Entiendo que un presidente de la República procure difundir, por todos los medios a su alcance, las obras debidas a su gobierno. No tiene por qué callarlas ni hay pecado alguno en hacerlas conocer. Es su legítimo derecho contar aquellas realizaciones de las que, a su juicio, la población debe enterarse. Pero la ciudadanía también tiene el derecho a saber de aquellas obras prometidas y nunca ejecutadas.

    “Violador de la Constitución Nacional”, le dijo Desirée a Cartes. En solo tres meses –sin contar los anteriores–, la prensa acumuló las pruebas, todas preocupantes y que apuntan directamente a debilitar las instituciones democráticas. Pero no solo están los hechos consumados, sino la perversa intención de hacerlo como la famosa y trágica arremetida para la enmienda de la Constitución con el fin de mantener a Cartes en el poder, más allá de lo legalmente establecido. No se consumó esta barbaridad gracias a una saludable reacción de la ciudadanía. Cartes les desinfló a sus partidarios del oficialismo y de la supuesta oposición. Al parecer, todo había quedado en un desgraciado intento. ¿Intento?

    La senadora Masi le llamó también mentiroso a Cartes. ¿Es otra de sus mentiras haber desistido de la reelección? ¿No aprovechó el descuido ciudadano, su distracción, su candidez, para llevar adelante su proyecto?

    ¿A qué viene que uno de los más fanáticos entusiastas para que se viole la Constitución Nacional, el exasesor del Tribunal Superior de la Justicia Electoral, Carlos María Ljubetic, sale ahora a decir que “todavía hay tiempo legal para la enmienda”? Pareciera que, en cumplimiento de una orden cartista, Ljubetic es el encargado de reabrir el camino no solo para la ilegalidad, sino para nuevos y tal vez más trágicos enfrentamientos.

    Nadie creería que se trata de un hecho casual que Ljubetic volviese de pronto a aparecer con su conocida postura de que la enmienda es posible. Ya se ha demostrado con suficiencia que la Constitución Nacional prohíbe expresamente la reelección presidencial “en ningún caso”. Tampoco por la enmienda es posible, salvo que se viole la Constitución cuya consecuencia inmediata, como ya se ha visto, es poner en peligro la paz de la República.

    Para llevar adelante sus autoritarios proyectos, Cartes echa mano a un principio empresarial que tan bien conoce: comprar a bajo costo las mercaderías que han de servirle para multiplicar sus ganancias. Es así que llenó la Cámara de Senadores, de Diputados y tantas otras instituciones del Estado con mercaderías enteramente descartables con las que nunca construiremos una democracia sólida.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:13 am
  10. Política calamitosa

    Por Rolando Niella

    El crispado ambiente político que se generó a partir de la agresiva y calamitosa campaña para posibilitar la reelección presidencial tiene paralizado el sistema institucional del país desde hace aproximadamente dos años. Los más optimistas pensaban que, una vez fracasado el intento, los ánimos se calmarían; pero se equivocaron: el daño ya estaba hecho.

    La idea, tan autoritaria como fue el lema de Stroessner de que “la mayoría manda”, y que puede atropellar no solo a las minorías sino las leyes, los reglamentos y a la propia Constitución Nacional, ya había prendido en un amplio sector de la clase política que no tiene ningún apego por el Estado de Derecho, porque afirmar que “la mayoría manda” es como declarar que la ley no existe.

    El resultado es, en verdad, catastrófico. El Congreso Nacional ya no cumple ninguna de sus dos funciones: debatir y legislar; sino que oscila entre la imposición sin discusión y, cuando algo no se puede imponer, la rabona masiva que deja sin quorum las sesiones parlamentarias.

    El Congreso también ha dejado de ser la representación institucional y proporcional de la voluntad popular, al entregarse a una orgía de descontrolado sectarismo y agresiva prepotencia, que no representa sino escandaliza a los ciudadanos.

    Buen ejemplo de ello es la última hazaña de los diputados que intentaron aumentar desquiciadamente el monto y desactivar todos los controles sobre el dinero que se aporta a las campañas electorales o el disparate de nombrar personas imputadas en juicios por corrupción para el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados; para no hablar de los poco honorables apodos que la ciudadanía aplica a los integrantes de ambas cámaras.

    En tal escenario de desactivación y descrédito de las instituciones y de desapego a las leyes no es sorprendente que, nuevamente, se escuchen voces en el entorno presidencial que vuelven a plantear la enmienda constitucional sin siquiera considerar los daños que ya causó el primer intento.

    El caos que reina en el ambiente político es tan brutal que ya ni siquiera se habla de oficialismo y oposición, sino de “cartistas” y “disidentes”… La pertenencia a uno u otro partido político y hasta el concepto mismo de “bancada parlamentaria” han dejado de tener significado.

    Cartistas hay entre los colorados, entre los liberales y en el Frente Guasu; disidentes hay entre los colorados y entre los liberales. Entre los que se autoproclaman de izquierda, el Frente Guasu protesta airadamente contra el gobierno de Cartes, pero vota a favor de todas sus propuestas; Avanza País está aliado con la disidencia.

    Las palabras son importantes: que se diga “cartismo” y no oficialismo marca el personalismo de respaldar sobre todo a una persona y no tanto a un gobierno o un movimiento político; que se diga “disidentes”, en lugar de opositores, señala que no se los considera oponentes democráticos con derecho a disentir, sino algo así como enemigos o, peor aún, traidores.

    La crispación es palpable y, definitivamente, hoy como nunca la política del país está drásticamente dividida, enfrentada, fragmentada en facciones que no se consideran adversarios políticos, sino enemigos que, cuando no pueden imponer su voluntad, dedican su mayor esfuerzo a emprender campañas de venganza contra quienes lo impidieron.

    Esta es la situación de la política paraguaya en el último año del mandato de Horacio Cartes y, aunque, como cualquier otro tema conflictivo, el Presidente de la República omitió mencionarlo en su informe anual al Parlamento, me temo que, desgraciadamente, ese va a ser el legado más significativo de su gobierno: en lugar de una “selección nacional” incluyente, como prometió en su campaña y al asumir la Presidencia, una sectaria bolsa de gatos con poco, por no decir ningún, respeto por el imperio de la ley.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 9 julio, 2017, 10:12 am
  11. Sin chances para la oposición
    8 julio, 2017

    Aunque algunos sectores pretenden minimizar el hecho, la decisión de Mario Ferreiro de no postularse para la Presidencia de la República en las elecciones del 2018 deja prácticamente sin chances a la oposición, puesto que parece imposible encontrar una figura que pudiera enfrentar con posibilidades de ganar, al candidato colorado.

    El sector está metido en un callejón sin salida. Por un lado, la falta de figuras aglutinantes hace que nadie tenga demasiado interés en trabajar por candidaturas que no pasarán de ser meramente testimoniales, y por el otro, la tozudez de Efraín Alegre, de imponerse como cabeza de la chapa presidencial cuando nadie tiene la menor duda de que no tiene la menor posibilidad de ganar, hacen que el problema sea de fondo y mucho más profundo que años anteriores.

    Claro que esto no es gratuito ni nuevo. De hecho, los escasos triunfos que tuvo la oposición desde el golpe de Estado fueron fruto más de la casualidad que de una planificación pensada y con proyección de futuro. Lo cierto es que con la caída de Stroessner, esos que debían convertirse en la alternativa cierta y creíble para una ciudadanía que ya no quería seguir dependiendo del capricho de los gobiernos colorados, no estuvieron a la altura de las circunstancias y, salvo honrosas excepciones, siempre siguieron actuando como lo que siempre fueron, eternos segundones.

    Lo que hace peor la situación ahora es que, entre la escasa oferta, la oposición deberá bailar con la más fea. Tener que apoyar la candidatura de un personaje que no goza de la simpatía ni de la confianza de su entorno más cercano –al que mantiene sujeto a través de dádivas de diferente naturaleza- es una desgracia para el sector, en donde hay figuras rescatables que podrían hacer un papel mucho más digno que Alegre.

    Una de estas figuras era, evidentemente, Ferreiro, quien, por su fuera poco, tiene a su favor el crédito de haber ganado al aparato municipal en las últimas elecciones a intendente, en donde la ANR puso toda la carne al asador para mantener Asunción. Aunque las críticas a su gestión como intendente sean permanentes, estas provienen, casi siempre, de los colorados que aún no pueden aceptar que la capital ya no pertenezca a su patrimonio.

    Aunque durante varios meses, Mario jugó con la idea de deshojar margaritas antes de decidir si se postulaba o no a la Presidencia de la República, finalmente hizo lo único inteligente que podía hacer, optar por su trabajo en el municipio y olvidar sus ambiciones presidencialistas para más adelante. No es que haya tenido alguna madurez especial para llegar a esta decisión; simplemente, la injustificada soberbia de Alegre, que pretendía que el intendente fuera su compañero en la dupla, hizo que fuera más sencillo tomar el camino correcto. Por más mareado que pudiera estar Ferreiro, es obvio que ni en sus peores pesadillas pudo haberse imaginado como segundón de alguien que no tiene votos ni en su casa.

    Los efrainistas –sumidos en la desesperación- al ver que su candidato no prende ni con fósforo, inventaron que Mario había decidido renunciar a la intendencia y acompañar a Alegre en la dupla. La idea que tenían era que el caudal electoral del intendente sumaría importantes votos al desagradable candidato.

    Pero Ferreiro no es un nene de pecho al que se pueda engañar con espejitos. Así que de manera inmediata salió a desmentir los rumores, con el resultado de dejar al sector de Alegre como mentiroso y manipulador, al que no le queda más que seguir armando una campaña electoral destinada al fracaso.

    Sí, repetimos, Ferreiro tomó la mejor decisión, porque es obvio que “más vale municipio en mano que presidencia volando”.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 8 julio, 2017, 12:23 pm
  12. Autobombos a costa de recursos públicos

    De forma absolutamente desvergonzada y en total desprecio a la ciudadanía, los candidatos del oficialismo colorado están utilizando los recursos del Estado para promocionar sus respectivas candidaturas. Ayer se publicaba cómo la cuestionada diputada sampedrana estaba repartiendo pollitos a los campesinos de San Pedro, aprovechando la ocasión para promocionar a los candidatos Santiago Peña y Luis Gneiting, quienes nada tienen que ver con la donación.
    En el mismo sentido, un acto realizado por el Indert, en donde fueron entregados títulos de propiedad a campesinos de la zona fue utilizado para promocionar la figura del diputado Elio Cabral, aspirante a la gobernación del Alto Paraná. En el mismo acto también aparecieron todos los otros aspirantes a cargos electivos del oficialismo.
    Al mismo tiempo en el kilómetro 10 de Ciudad del Este, los pobladores estaban protagonizando una manifestación solicitando seis kilómetros de asfaltado que desde hace años vienen reclamando, pero que hasta ahora no reciben respuesta de las autoridades. Una de las pobladoras fue muy elocuente al señalar que reclaman soluciones definitivas y que están cansados de ser utilizados en tiempos de campañas políticas, cuando se les hace un kilómetro de asfaltado y apenas termina la campaña y desaparecen.
    La ciudadanía ya es consciente de que esta repentina preocupación de los sinvergüenzas de siempre por los problemas del departamento obedece única y exclusivamente al interés de enroscarse en algún puesto público, para seguir viviendo a expensas del presupuesto público y para utilizar sus cargos para negociados y componendas.
    Son los mismos de siempre, quienes desde hace años están enroscados en la función pública y que solamente aparecen en tiempos de campañas electorales para asegurarse una banca, o algún otro puesto. La ciudadanía tiene ahora nuevamente la excelente oportunidad de castigar con sus votos a estos delincuentes de la política, quienes antes de acceder a un cargo público ya están utilizando para su provecho personal los recursos públicos, y mandarlos definitivamente a la cuneta, en las próximas elecciones. Es hora de comenzar a limpiar tanta podredumbre que históricamente viene destruyendo a nuestra sociedad.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 8 julio, 2017, 12:21 pm
  13. El retorno de la enmienda

    Por Óscar Germán Latorre

    El jueves por la mañana, los dos diarios de mayor circulación llamativamente amanecieron con un mismo titular: que los cartistas intentarían plantear un nuevo proyecto de enmienda constitucional para la reelección.

    Leyendo el contenido de ambos títulos, se advierte que no existe ninguna mención a la supuesta fuente en la que esos títulos se basan. Parecen como bolsas vacías de un hecho que pretendió ser convertido en la gran noticia, pero que quedó solo como un propósito frustrado. Si fuéramos ingenuos podríamos decir que más bien parecerían corresponder a una “coincidente” imaginación de los jefes de redacción en la elección de la noticia principal y nada más.

    El proyecto de enmienda, por motivos jurídicos y políticos, no admite posibilidad alguna de ser concebido como un proyecto serio y mucho menos con la expectativa de obtener alguna ventaja electoral. Además, ya no hay tiempo para esa presentación ni para el trámite constitucional posterior y hacerlo renacer solo daría oportunidad a los enemigos del actual gobierno a desarrollar la misma campaña inmisericorde de mentiras con la que logró confundir al pueblo e instalar una falsa convicción sobre una imposibilidad constitucional que no aparece por ningún lado en la Constitución. En otras palabras, no vale la pena dedicarle un comentario más a tan desafortunados titulares, propios de una prensa amarilla que hace tiempo ha cruzado todos los límites de lo permitido en el ejercicio del derecho de informar.

    El ejercicio del periodismo no debe tener censura previa alguna, venga ella de donde venga. El periodista debe ser libre de transmitir sus pensamientos, sean ellos sinceros o falsos, con intereses inconfesables o sin ellos.

    Ahora bien, cuando ese derecho de informar se convierte en un simple instrumento de la mentira, de la desinformación y de un inconfesable propósito de instalar en la opinión pública como verdades afirmaciones que son absolutamente falsas o presentar mentiras absolutas como medias verdades, debe entenderse que existe un abuso en el derecho de informar.

    El periodista que maliciosamente presenta su opinión personal como la noticia sobre el evento acaecido, el que bajo la figura del reporte periodístico en realidad transmite solo sus pensamientos personales o los que le son indicados por sus patrones o por terceros, definitivamente no es un buen periodista, sino simplemente un mentiroso consuetudinario que debilita la credibilidad sobre lo que normalmente la prensa debería transmitir como verdad.

    Por esos motivos, los titulares de esos diarios carecen de todo contenido que permita extraer tan siquiera una impresión sobre la historia que se está reportando como verdadera. Y cuando la mentira es tan descomunal, ilógica e indisimulable, la mejor respuesta que el ciudadano le puede dar es no acusar recibo de la misma, dar vuelta la página y tratar de convertirse en el protagonista de la historia de su país, para que otros no se la escriban acorde con sus propios intereses.

    Algo ocurrió en las jefaturas de prensa de esos dos diarios, un extraño fenómeno que permitió una sola, única y calamitosa mentira, que seguramente pronto será simplemente anecdótica, un intento más de engañar al pueblo para beneficiar y concretar algunos oscuros intereses políticos y económicos que se encuentran en plena disputa. Dependerá del pueblo, de su mayor o menor conciencia cívica, de su mayor o menor compromiso con su país, aceptar esas mentiras como verdaderas o desecharlas definitivamente para no volver a ser engañados.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 8 julio, 2017, 12:18 pm
  14. Complicaciones en tiempos electorales

    Por Osmar Gómez

    Faltan seis meses para las primarias de los partidos políticos y existe la percepción de que el oficialismo es el único equipo. Las fuertes fricciones que se crean dentro de ese grupo por la integración de las listas para el Congreso pasan casi inadvertidas.

    Ocurre todo lo contrario en el lado de la disidencia y de la oposición. El avance del Gobierno para imponerse en el manejo de las Cámaras del Congreso, junto con los problemas para encontrar un consenso mínimo en una candidatura única, causan tremendos problemas que hasta ahora no encuentran una solución.

    Por ahora disidentes y opositores en el Parlamento procuran forman un frente común desconociendo a las autoridades electas. Entienden que es un camino para no perder definitivamente el protagonismo que tuvieron en el último año. Si bien el debate fue planteado en los estrados judiciales, la cuestión de fondo no necesariamente es tener una sentencia para recuperar las presidencias en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores. Sin mayorías en las dos Cámaras una decisión judicial que revea lo aprobado por los parlamentarios no cambiaría demasiado todo lo aprobado. Como mucho podría llevar a una nueva votación.

    Además es muy poco probable que los jueces terminen metiéndose en cuestiones privativas de las Cámaras. El historial judicial en todos estos años ha sido constante en alejarse de esos temas, dejando a los congresistas encontrar salidas políticas. En los contados casos donde decidieron emitir un fallo casi siempre terminaron equiparados a simples declaraciones sin incidencia en las decisiones.

    En ese contexto la posición de disidentes y opositores responde a mantener ese perfil de confrontación que les generó un retorno importante en los últimos meses impidiendo que acaben diluidos.

    Sin embargo, el margen de maniobra para sostener ese perfil cada día que pasa se reduce. Sin la tarima del Congreso, sin cargos en la mesa directiva, es poco lo que les queda. Necesitan con urgencia encontrar una salida a las diferencias que amenazan con hacer estallar cualquier posibilidad electoral.

    La dupla presidencial de la disidencia coquetea con la posibilidad de mostrarse como la alternativa con respaldo internacional capaz de frenar al oficialismo. Sin embargo, la falta de consistencia hace que esa intención quede en los márgenes, incapaz de generar apoyos. A finales de semana el siempre hábil senador Galaverna intentó meter un poco más de cuerpo deslizando que en un tiempo corto quedaría claro que el candidato presidencial del oficialismo no es todo lo bueno que dice. Eso mantiene la incertidumbre, pero no crea respaldo.

    Casi el mismo panorama de incertidumbre se vive en la oposición. El intendente de Asunción, uno de los que mejor mide para hacer frente a una candidatura colorada, hasta ahora evita dar certezas sobre su futuro político. Para mañana está anunciada una reunión de prensa donde sentará una postura oficial sobre su eventual candidatura presidencial. No está claro que realmente terminará anunciando, pero ciertas afirmaciones de los últimos días deslizan la idea de que finalmente no será candidato. De ser así sería la peor noticia para los sectores de izquierda. Se quedarían sin representante para el máximo cargo de la República, condenados a buscar algún acuerdo para intentar llegar al poder o directamente peleando para mantener sus bancas en el Congreso.

    Los tiempos electores empiezan a apurar. Reducen plazos. Tanto disidencia como oposición necesitan con urgencia acuerdos y definiciones que les permitan pensar en pelear por la presidencia de la República. El oficialismo colorado está a pleno en la construcción de su oferta electoral, instalando a un candidato que tiene flancos débiles pero capaz de llegar a una victoria en las primarias de diciembre de este año y de abril de 2018.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 8 julio, 2017, 12:08 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

el clima ✓

Click for Asunción, Paraguay Forecast

ÑE’ÊNGA ✓

Oñepyrûma pe jehe’a, he’ije panadero.20/07/17

VIÑETAS ✓

Nico

Melki

Caló

impresos ✓

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

5días

A %d blogueros les gusta esto: