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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Ajustes para enfrentar el año electoral

En medio de fuertes tensiones se inicia hoy el último tramo legislativo de este periodo constitucional. Después de cuatro años de permanentes derrotas, esta vez el Poder Ejecutivo pudo neutralizar a la disidencia y los dejó de lado en la integración de la mesa directiva de la Cámara de Senadores. Un factor clave para alivianar tensiones en esta segunda mitad del año que estará marcada por el proselitismo de cara a las elecciones generales de 2018.
La alianza que logró construir con un sector del Partido Liberal y con el Frente Guasu no le genera demasiadas seguridades al Poder Ejecutivo, pero le impide que la disidencia colorada unida a la oposición más cerril tome la Cámara de Senadores como herramienta de campaña.

En la Cámara de Diputados, el Poder Ejecutivo también tuvo que mover piezas y romper viejos acuerdos para mantener el control. La fractura en Honor Colorado puso a Hugo Velázquez en la vereda de la disidencia, por tanto, dejó de ser conveniente que siga presidiendo la cámara. Mantenerlo en el cargo siendo ya el precandidato de la disidencia colorada era dar demasiado espacio de maniobra a los adversarios.

Con estas nuevas alianzas con antiguos amigos, el Gobierno en su último año de gestión logró encaminar cierto control del Parlamento. Ahora tendrá un poco más de tranquilidad para avanzar en una interna partidaria que no necesariamente será fácil. Hasta ahora en filas coloradas sigue retumbando con demasiada fuerza la imposición del precandidato presidencial. Hará falta mucho para asegurar una victoria sin sobresaltos en diciembre.

Ahora se viene la segunda parte del despliegue oficialista. Armar una estructura propia que le permita permanecer en el poder más allá de 2023. En ese entramado es esencial el armado de las listas parlamentarias. Estos años de gestión hicieron entender al presidente Cartes y su equipo que no basta con ganar las elecciones presidenciales. Que también es necesario tener mayorías firmes, pero sobre todo leales en el Congreso. En las elecciones de 2013 los colorados tuvieron mayoría en las dos cámaras del Parlamento, pero las diferencias internas agrietaron muy rápido las lealtades dejando al Gobierno sin respaldo en la Cámara de Senadores.

Con ese antecedente, el oficialismo colorado está haciendo un hilado fino para tratar de asegurar que quienes arriben al Congreso en la lista oficial sean realmente del equipo político. Para tener ese tipo de seguridades es necesario buscar nuevos nombres, nuevas figuras que no tengan un historial propio. Dejar de lado los viejos liderazgos que siempre tienen capacidad y espacio para avanzar por fuera del oficialismo. Solo así se podrá tener un esquema propio que responda al movimiento y que asegure seguir en el poder más allá de las elecciones generales del próximo año.

Estructurar este nuevo equipo necesita una transición. No se puede pensar en consolidar espacios sin tener al menos a algunos de la vieja dirigencia partidaria. Al final de cuentas siguen siendo todavía ellos quienes arrastran una parte importante de votos para las internas. Eso explica porque algunos de los más cuestionados líderes colorados siguen formando parte de lo que se presenta como un cambio generacional.

Encontrar el equilibrio para asegurar un nuevo esquema de poder no es una tarea sencilla. Los errores se pagarán en el próximo Gobierno, pero además podrían terminar tirando por tierra todo el futuro que se pretende construir. Además está el riesgo de que los nuevos que lleguen no terminen respondiendo a sus padrinos.

La apuesta del Gobierno es arriesgada, pero es la forma que encontró para seguir en el poder. Por ahora tiene la ventaja de que sus eventuales adversarios son incapaces de articular un frente común, pero la actitud desafiante que viene mostrando el presidente Cartes podría ser el catalizador que termine por cambiar esa situación.

Por Osmar Gómez

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/ajustes-para-enfrentar-el-ano-electoral-1608800.html

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

9 comentarios en “Ajustes para enfrentar el año electoral

  1. Buscarían generar un juicio político para anular al cartismo

    POR AUGUSTO DOS SANTOS

    La oposición al cartismo tenía hasta hace pocos días dos frentes: 1) La oposición política liderada por Efraín con un escenario central: El Senado. 2) Los grupos y gremios empresariales en posesión de medios que se oponen a HC. Pero algo sucedió que podría cambiar la estrategia del debilitamiento por otro recurso más extremo. Trataremos de describirlo.

    Con la derrota en la Cámara de Senadores y la administración del último año en manos de Fernando Lugo (un líder político progresista que tiene una inédita posición de antipatía con Cartes y con Efraín al mismo tiempo), el oficialismo queda bastante fortalecido porque ello podría significar que el Senado deje de ser una trinchera de guerra política contra su gestión y más que nada porque tal guerra no beneficie tanto a Efraín como venía sucediendo.

    ¿Por qué y cómo un juicio político?

    La oposición se sentía cómoda desde la frustración de la enmienda en el mes de marzo. De hecho, desfilaban en sus manos las diversas encuestas que denunciaban la depresión del cartismo en materia de preferencias, la caída libre del luguismo, aunque también la situación estática de Efraín cuya condición vegetativa parecía la de un helecho de plástico. Ante ello, el camino era el deterioro del cartismo mediante dos líneas: las acciones políticas y el bombardeo mediático.Eso parecía suficiente.

    Parecía previsible que Cartes, golpeado por los sucesos de marzo, iba a adoptar una serie de acciones previsibles: enfocarse casi exclusivamente en la gestión, buscar un delfín de perfil político y generar vínculos con la disidencia para generar condiciones de sobrevivencia postdiciembre 2017. Incluso buscar “la clemencia” de la propiedad de los medios, otrora amigos.

    Las cartas de Cartes

    Pero Cartes juega a las cartas con gafas oscuras. Es imposible predecir sus próximos pasos en materia de pulseadas. Quizás habría que leerlo a Durán Barba en “El arte de Ganar”, en el capítulo en que describe liderazgos fuertes de izquierda o de derecha para entender mejor la sustancia de sus estrategias.

    Lejos de replegarse, llamar al diálogo y promover un esfuerzo pontífice de unidad del coloradismo en una situación de aparente debilidad tras los hechos de marzo, HC eligió otro camino: redobló la apuesta. En pocos días hizo todo aquello que Ricardo Lagos o Fernando Henrique Cardoso no lo harían, pero sí lo harían Néstor Kirchner o Donald Trump.

    Cartes no se alejó del fuego, como esperaba la oposición, sino se internó en él y desde tal posición de aparente derrota post-enmienda, generó apuestas como enfrentarse al “relato” de la oposición de lo sucedido en tales días logrando dar dimensión a un hecho que hubiera quedado impune: la quema del Congreso.

    A renglón seguido sorprendió a su propia dirigencia con una candidatura para enfrentar a Marito Abdo que no estaba en la cabeza de su propio entorno: Santiago Peña, un economista, de carácter moderado y conciliador –polo opuesto a él mismo– joven, con una imagen asentada afuera de lo que en este sector denominan “la vieja política”. Hoy algunos de los detractores de Santi en el oficialismo ya saben hasta cuál es su postre preferido de los domingos.

    Al mismo tiempo la oposición tentó varias alternativas, algunas de buen rédito y otras fracasadas. Un fracaso notable fue el intento de instalar un supuesto atentado contra Efraín que no logró espacios ni en los medios próximos al líder opositor. Pero hubo sí una buena campaña de repudio con la muerte del joven en el local del PLRA que capitalizó mucha reacción y deterioró a Lugo y a Llano en la oposición. Al mismo tiempo desató otro proceso que podría considerarse de impacto: la denuncia internacional.

    El elemento desequilibrante

    En este momento es cuando se desata el elemento desequilibrante que consideramos podría ser la consecuencia de una iniciativa de búsqueda de un juicio político contra Cartes y se trata de la victoria oficialista en el Congreso y otros organismos gravitantes.

    En Diputados todo parecía perdido con la deserción de Hugo Velázquez. Pero tanto Cartes como Blas Llano y Lugo supieron congeniar en una jugada de mutuo beneficio. Y así fue. Consejo de la Magistratura, Jurado de Enjuiciamiento, Cámara de Senadores y Cámara de Diputado pasaron de manos opositoras al cartismo y al luguismo con la rapidez y la contundencia de la operación israelita de rescate en Entebbe.

    A partir de entonces el panorama se modifica dramáticamente porque se rompe con una ecuación que era fundamental para el debilitamiento del cartismo: el matrimonio oposición en el Congreso y empresarios en posesión de medios como enemigos de Cartes. El copamiento del Congreso fue comparable a alguien que pisó la pelotita de un ping pong cuando estaba en curso un partido perfecto.

    Al perderse el poderoso Senado, se necesita inaugurar una nueva etapa. Esa nueva etapa tiene tres opciones:

    a) el desprestigio internacional, aunque 4 meses es poco tiempo para instalar un proceso que cumpla con todas las etapas que ello conlleva; b) la victoria en las internas al candidato de Honor Colorado. Harto difícil, el oficialismo tiene más del 80 por ciento de los intendentes, presidentes de seccional y gobernadores colorados. Y, b) un juicio político que tumbe a Cartes antes de las internas coloradas.

    Juicio político, ¿cómo?

    La pregunta es: ¿es posible un juicio político a Cartes en las condiciones actuales de hegemonía en la directiva en todas las cámaras? En el dialecto de Fernando Lugo la respuesta sería: No, pero sí.

    La oposición más letal del cartismo necesita que Santiago Peña no gane en las internas coloradas porque ella (la oposición) tiene más posibilidades de unirse que el coloradismo si el vencedor fuera Marito y porque teme, realmente, la acumulación de fuerzas de HC. También sabe que si Santi Peña ganara las internas un sector sustancial del empresariado podría cambiar de opinión y regresar a donde siempre estuvo, en el calor oficialista.

    Pero para que ello se concrete, se requieren hechos detonantes, los que se llaman episodios destituyentes. Por citar un ejemplo, que el gobierno “pise el palito” y caiga en la tentación de reprimir a estudiantes movilizados o tomando un colegio, que existan víctimas en la civilidad. Eso conectado a una fuerte carga de responsabilidad sobre la figura presidencial podría producir suficiente presión social que pudiera desembocar, a su vez, en presión sobre la oposición afín (PLRA llanista-FG) y revertir los números en ambas cámaras.

    Por ello sería una torpeza que el MEC renuncie a negociar con los secundarios. Aunque se evidenciaran influencias externas. En todo caso, su misión es denunciar tales influencias y seguir acompañándolos.

    Esta es –por tanto– una etapa en la que gestos de autoridad excesiva por parte del Gobierno podrían ser claramente funcionales a la oposición, porque serán los 4 meses más tensos del quinquenio. Ganará el que ponga más astucia. El que sepa preservar sus activos.

    Finalmente el gran desafío ciudadano es llegar a las urnas, que el proceso culmine sin incidentes el 22 de abril del 2018. Una nueva interrupción de un proceso constitucional (el último fue solo en el 2012) y ya habría que pensar en tirar la toalla como República y dedicarnos a otra cosa.

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    Publicado por jotaefeb | 03/07/2017, 07:29
  2. Sí a la alternancia en el poder político y gremial

    Desde el comienzo de la humanidad hasta nuestros tiempos hemos tenido la experiencia de que la acumulación del poder político y del poder económico, separados o juntos ha terminado mal y sobre esa experiencia creo yo que ya es hora de que todos nos pongamos las pilas para crear una verdadera campaña nacional a fin de cambiar la Constitución Nacional y las leyes electorales de nuestro país.

    Es necesario establecer nuevas reglas de juego para todos, tanto para los movimientos, partidos políticos y cualquier gremio, desde los menos importantes a los más importantes, o sea en todos los niveles, hoy notamos que los presidentes y miembros de seccionales colorados, comités liberales, clubes, cooperativas, asociaciones, etc., etc., etc., se perpetúan en sus cargos sin permitir con ello la tan necesaria renovación.

    La naturaleza es tan sabia que de los árboles cada año caen todas sus hojas para renovarse, los pelos y los cabellos también, estos son simples ejemplos a fin de concluir diciendo sí a la alternancia en el poder político y gremial. Máximo todos tienen que estar dos periodos consecutivos o dos alternados y poner luego un supercandado o cerrojo a esa renovación legal que diga que lo que se cambie ahora no se podrá tocar en 50 años.

    Es hora ya de debatir sobre esto; fuerza y todos unidos para un bien superior. Creo yo que nuestros hijos se lo merecen.

    Juan Carlos Peralta

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    Publicado por jotaefeb | 03/07/2017, 07:24
  3. Confusiones en el padrón

    Con la mejor predisposición de gestionar los trámites necesarios para ejercer un deber ciudadano, me inscribí en el registro electoral de Villa Elisa cumpliendo con el debido proceso requerido para figurar en el padrón.

    El local de votación que me asignaron en el formulario de inscripción fue una escuela cercana al lugar donde vivo.

    Ocasionalmente, una semana después, ingresé a la página web de la Justicia Electoral con el fin de consultar si digitalizaron los datos precisos en el registro cívico permanente. Al asentar mi número de cédula me encontré con la sorpresa de que había sido trasladado a Asunción, siendo que me había inscrito en Villa Elisa.

    ¿Qué hubiera pasado si en el día de la votación hubiera ido al lugar donde figuraba mi boleta de inscripción? Probablemente, no iba a aparecer en el padrón; ¿para qué sirven tantos parásitos dentro de la función pública si se cometen “involuntariamente” “deslices” como este?

    ¿Fue acaso un acto deliberado pensado para confundir a jóvenes paraguayos alterando la inscripción? ¿Y si me trasladaban al Chaco o a algún otro lugar lejano?

    Interrogantes que propician la reflexión acerca de la precariedad y la falta de eficiencia de nuestras instituciones.

    Christian N. Roig González

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    Publicado por jotaefeb | 03/07/2017, 07:24
  4. Están bravas las internas

    Por Ilde Silvero

    En los dos partidos mayoritarios y tradicionales, la ANR y el PLRA, las luchas internas por las candidaturas del 2018 están bravas y con pronóstico reservado. Como todo se decide en los comicios obligatorios y simultáneos del 17 de diciembre, bien podría decirse que las peleas de fondo se definen este año y no el próximo. Esto está produciendo múltiples jugadas, tentaciones, estrategias y pulseadas entre quienes creen que tienen el control del poder en ambas asociaciones políticas.

    En la carpa roja, Honor Colorado, bajo la férrea conducción del presidente Cartes, aparece con un casi desconocido caballo del comisario que se apresta a ganar. Condiciones no le faltan: tiene el poder del Gobierno, la infraestructura de todo el aparato estatal, la adhesión manifiesta de la amplia mayoría de los intendentes y gobernadores y la bien cargada billetera del líder principal.

    En la disidencia colorada, el trío Marito, Juan y Nicanor aún no llegó a acuerdos firmes. La candidatura presidencial se la lleva Abdo Benítez, pero la fuerte pugna se da en los primeros lugares de postulantes para el Senado y Diputados. Unidos podrían tener chances; divididos, la victoria se volverá bastante esquiva.

    Entre los azules, también hay una fuerte división entre el oficialismo efrainista y la oposición interna. Alegre cree que él y solo él puede ser el candidato a presidente en cualquier coalición o concertación con otros sectores. En su propia casa, los llanistas no le votarán jamás y recurrieron a Mateo Balmelli para que lo enfrente. El drama de los liberales es que saben que son segundones y que ellos solos no llegarán más allá del 25% de los votos.

    En los partidos y movimientos minoritarios, no hay lucha alguna por la candidatura presidencial pues saben que su posibilidad es cero. En estas carpas, se arman grupos y listas en busca de algún escaño parlamentario, incluido el multifacético Fernando Lugo, quien después de proclamar que quería ser presidente o gobernador, ahora se conforma con seguir siendo senador.

    El gran ausente en este proceso de proselitismo interno es el debate de los programas de gobierno, de las doctrinas ideológicas, de las posiciones personales sobre cómo reducir la pobreza de nuestra gente, cómo disminuir los altos niveles de inseguridad, cómo mejorar la atención de la salud pública, qué hacer para que miles de niños y adolescentes no abandonen los colegios, etc.

    La capacidad profesional, la trayectoria de vida ciudadana, la autoridad moral, la transparencia y ética personal, la ausencia de antecedentes delictivos o fundadas acusaciones de corrupción no tienen ninguna relevancia. Políticos que enfrentan graves cargos judiciales e incluso que han sido condenados por la justicia, vuelven a candidatarse como inocentes ángeles.

    La dictadura stronista murió, pero la mentalidad autoritaria y las prácticas prebendarias gozan de buena salud en nuestra política actual. En las internas partidarias, solo importa quién es amigo de quién, cuál personaje es más incondicionalmente leal o quién podrá ser más fácilmente manejado por el caudillo. Los años pasaron; las malas prácticas, no.

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    Publicado por jotaefeb | 02/07/2017, 21:57
  5. El electoralismo está matando a la democracia

    Por Alberto Acosta Garbarino
    En una democracia, la política es una actividad que tiene claramente dos momentos: primero, el momento de competir en las elecciones para alcanzar el poder y segundo, el momento de gobernar para solucionar los problemas de la sociedad.

    Para realizar ambas tareas se crearon los partidos políticos, que son organizaciones que deben trabajar en los dos momentos. Organizando la maquinaria electoral y también analizando los grandes problemas nacionales y proponiendo soluciones concretas a los mismos.

    Para llevar adelante ese trabajo es fundamental que los Partidos Políticos tengan una clara ideología que guie su accionar y que realicen una amplia y profunda formación de sus partidarios y de sus dirigentes en esas ideologías.

    Hasta aquí la teoría o el deber ser. Ahora miremos lo que está pasando en gran parte de América Latina y en el Paraguay.

    Aquí las elecciones se han convertido en el fin de la política y no en el medio para alcanzar el poder para gobernar. Aquí las elecciones son el punto de llegada y no el punto de partida; aquí las alianzas entre los partidos políticos no se realizan en función a hacer posible el gobernar, y hacerlo bien, sino en base a la conveniencia electoral.

    A esta inversión de los valores de la política se le llama “electoralismo”. El sufijo “ismo” que va al final de una palabra significa exceso o abuso.

    Por ejemplo: el consumo es necesario para poder vivir pero el comprar frenéticamente todo lo nuevo que va saliendo se le llama “consumismo”; la paternidad es necesaria para proteger a un niño indefenso, pero la protección excesiva a un hijo adulto se llama “paternalismo”.

    De la misma manera, en democracia, las elecciones son necesarias para llegar al poder, pero ese debe ser el punto de partida para gobernar, que en el fondo significa buscar la solución de los grandes problemas sociales, económicos, ambientales y de seguridad que aquejan a nuestra sociedad.

    En el Paraguay nuestra democracia se ha limitado exclusivamente al ritual electoral y los partidos políticos se han convertido en simples máquinas electorales. En el Paraguay el “electoralismo” está matando a nuestra democracia.

    Como en el Paraguay los partidos políticos no se han dedicado a formar a la futura dirigencia y lo único que quieren es ganar las elecciones, no es raro que se busquen candidatos out siders que sean famosos o tengan mucho dinero…pero sin ninguna experiencia ni formación política.

    Por eso, en el 2008 hemos elegido como presidente a Lugo, un obispo de la Iglesia Católica, y en el 2013 a Cartes, un empresario sin trayectoria en la política. Por eso, hemos elegido como intendente de Asunción en el 2006 a Evanhy, y en el 2015 a Mario, ambos del mundo de la radio y la televisión.

    Es patético que el partido político más grande del Paraguay, el Partido Colorado, que tiene más de 2 millones de afiliados en todo el país, esté en este momento buscando entre personajes del mundo de la comunicación o del modelaje para encontrar candidatos.

    Es patético porque la actividad política cuyo objetivo principal es gobernar el Estado requiere de personas con formación y con experiencia en esa labor. Al igual que para ejercer la medicina, la ingeniería o la abogacía.

    Es cierto que la clase política se encuentra muy desprestigiada, por la incapacidad y la corrupción reinantes en la mayoría de ellos. Pero eso no se soluciona con candidatos populares, pero sin preparación en política.

    Eso se soluciona con educación, educación y educación, tanto de nuestros futuros dirigentes como de la ciudadanía en general y con una profunda reforma del sistema electoral.

    Apuntemos a esa educación y a esa reforma cuanto antes.

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    Publicado por jotaefeb | 02/07/2017, 20:51
  6. La polca “General Stroessner”

    Por Alcibiades González Delvalle

    Los autoritarios encuentran siempre acomodo para llevar adelante sus proyectos. Cuando están en el poder, arrasan con la Constitución Nacional y las leyes. En democracia, exigen el cumplimiento de las normas legales. Y no se les puede negar para no caer, justamente, en lo mismo que ellos habían hecho. Desde el Gobierno los autoritarios nada quieren saber, por caso, de la libertad de expresión. Pero en la llanura exigen su cumplimiento irrestricto. Demandan la libertad que habían negado a sus opositores.

    En las reuniones proselitistas encabezadas por el presidente Cartes, se elogia al general Stroessner y se interpreta alguna canción que se le dedicara. En los tiempos terribles de la dictadura estaba prohibida, con pena carcelaria, ni siquiera silbar la polca de los liberales. En los archivos policiales figuran el apresamiento de muchos ciudadanos que cometieron el delito de ejecutar la polca “18 de Octubre”.

    Desde la lógica de la dictadura, tenían sentido tales apresamientos. En nuestro país, el color y la música partidarios contienen una elevada expresión simbólica. Además, definen el temperamento de las personas, su ideología, hasta sus intenciones. No se ejecuta gratuitamente la música de un Partido. Marca presencia, estado de ánimo, propósitos.

    En la dictadura, la ejecución de la polca “18 de Octubre” era un desafío, una rebeldía, una protesta. Igualmente, la polca “Colorado” en sus tiempos de llanura.

    Consciente de la reacción en el ánimo del oyente, apenas unos meses después de que Stroessner se hiciera con el gobierno de la República, la Administración Nacional de Telecomunicaciones –antecesora de Copaco– dictó una resolución que ordenaba a todas las radioemisoras del país a abrir y cerrar sus transmisiones con las polcas “Colorado” y “General Stroessner”. Fue el inicio de una serie de arbitrariedades que definió la política que se proponía ejercer el entonces nuevo Gobierno militar.

    Por una polca de los partidos políticos, muchos ciudadanos perdieron la vida o la libertad. Fue así porque esas músicas no son inocentes. Más que músicas, son una actitud, una provocación, una arrogancia. Es lo que hacen hoy los estronistas en las reuniones presididas por Cartes para presentar al candidato para sucederle, Santiago Peña.

    La última vez, en Canindeyú, se volvió a escuchar “General Stroessner” en momentos en que la fiscalía pedía el encarcelamiento de diez antiguos torturadores, encontrados como responsables de la muerte y padecimiento de más opositores a la dictadura. La música que exalta la figura de Stroessner es un desafío a la democracia. Es traer a la memoria, en el caso de los torturadores, por ejemplo la Pascua Dolorosa, esas escenas vividas en Misiones en 1976 durante la represión sin misericordia a los miembros de las Ligas Agrarias Cristianas. Hubo muertos, desaparecidos, torturados. Cuatro años después, en lo que se dio en llamar “El caso Caaguazú”, los militares, con el apoyo de seccionaleros locales, asesinaron a 20 campesinos. Los cuerpos de 10 de ellos nunca se encontraron. Y están las represiones a los campesinos de Jejuí, y tantos otros similares a lo largo y ancho de la dictadura. A ellos tenemos que agregar a políticos, obreros, estudiantes, etc.

    Esta semana, Norberto Bellini hará conocer en Milán, Italia, su libro “Historia y testimonio de las Ligas Agrarias”, con prólogo de monseñor Melanio Medina. Bellini y Medina conocieron de cerca la inmensa tragedia que hasta hoy golpea con fuerza a centenares de familias de varios departamentos del país.

    Por otro lado, el jueves se inauguró la muestra “Habeas data del Archivo del Terror”, en el local del Archivo Nacional de la Secretaría Nacional de Cultura, en Mariscal Estigarribia e Iturbe. Contiene algunas de las muestras del terror vivido y padecido en los tiempos de Stroessner, a quien se lo recuerda con cariño en las reuniones proselitistas de Horacio Cartes y su delfín.

    No es, entonces, una casualidad ni gestos espontáneos la ejecución de la polca “General Stroessner” en los actos partidarios encabezados por Cartes. Sus actos autoritarios que destruyen las instituciones democráticas, como los Poderes del Estado, van de la mano con el recuerdo –la pesadilla– que despierta la música.

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    Publicado por jotaefeb | 02/07/2017, 08:40
  7. Botín partidario

    Por Juan Augusto Roa

    Una frase muy recurrida en el ámbito de la política criolla, que cobra especial actualidad durante las internas partidarias, es aquella que dice que “el que por política entra, por política sale”. La expresión refiere a los cargos, empleos o puestos en alguna dependencia del Estado –pagados con plata del pueblo– con los cuales los jefes partidarios premian la “lealtad” de sus adeptos, retribuyen el “trabajo” realizado por tal o cual operador político en su favor, y también para “castigar” a aquellos funcionarios “desleales”. La práctica está tan arraigada al punto que resulta normal que los cargos o “zoquetes” solventados con el dinero público sean repartidos entre los partidarios (valga el juego de palabras). Es un “derecho adquirido” por el solo hecho de que mi partido político, mi movimiento o mi líder político accedió al poder gracias a mi “trabajo”, así sea hacer trampas.

    Es “natural” que el Estado, que los recursos públicos, se conviertan en botín de guerra del que el “ganador” tiene todo el derecho a disponer a su antojo. El saqueo de los recursos que son de todos, pero que es de nadie, es una consecuencia lógica y natural de la conquista del poder. Cualquier diferencia con aquellas guerras de conquista y saqueos de los albores de la civilización es meramente de grado.

    Es también en estas épocas electorales donde con especial intensidad afloran deplorables y miserables características de la condición humana, como la adulonería, el servilismo. Los chupamedias están a la orden del día. Así también, afloran el revanchismo y la prepotencia de los “líderes” de turno, que premian o castigan con la disponibilidad de la cosa pública. La lucha por el poder se reduce a quién tiene capacidad de mantener su “ejército” de operadores rentados, pagados con dinero del Estado o con dinero malhabido.

    Estas condiciones de juego perversas impiden que avancemos en la construcción de una democracia sólida, saludable. Es fundamental que la ciudadanía esté atenta para desechar este “modelo” de hacer política que favorece a los bandidos enquistados en los estamentos de decisión política y disponen de recursos del Estado para mantener ese estado de cosas.

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    Publicado por jotaefeb | 02/07/2017, 08:34
  8. Santi también tiene un diario

    Por Alfredo Boccia Paz
    Querido diario: Esto va a ser más difícil de lo que pensaba. Cuando comenzó la campaña, creí que sería una excelente oportunidad de mostrarme tal cual soy, con todas mis potencialidades. Conmigo, mi nuevo partido tendría un candidato moderno, con un perfil propio y distinto. Pero ya en mi primera entrevista descubrí que me estaba vedado pensar autónomamente.

    Cuando dije que estaba a favor del matrimonio igualitario, suponía que estaba dando muestras de una mentalidad abierta y tolerante. ¡Dios mío! Dos horas después estaba desdiciéndome atropelladamente, onda no dije lo que dije. Olvidé que el jefe odia ese tipo de opiniones y me lo hizo saber enseguida. Desde entonces no abro la boca hasta no saber qué piensa el jefe sobre el tema. De lo contrario, me veré obligado a corregirme.

    Pocos días después comprobé algo peor: si las declaraciones desafortunadas son emitidas por Él, lo mismo seré yo quien deba dar las explicaciones. Cuando el jefe dijo que “Óscar y Menchi, si hay Justicia, deben estar con Stiben Patrón”, tuve que sostener ante los miembros de la Cámara de Anunciantes del Paraguay que “yo no entendí de esa manera, en ningún momento sugirió que los periodistas tenían que estar en la cárcel”. No me dijeron nada pero, antes, cuando venía como ministro, me miraban con más respeto.

    A esta altura ya sé que, suceda lo que suceda en mi campaña, el que tendrá que aclarar seré yo. Si la banda de música ejecuta la polca General Stroessner en un acto en el que está el jefe, es una pequeña anécdota. Si la toca en una reunión de Marito, ni siquiera es noticia. Pero si esa música se escucha cuando yo estoy, se convierte en tapa de diarios y mis (ex) correligionarios liberales me recuerdan a sus parientes torturados o exiliados. Encima, se ríen de la historia que inventé para justificarlo: “A la banda le pidieron poner la polca de Libertad y ellos se confundieron con la de General Stroessner”.

    Es injusto, querido diario, si fuera por mí, ni siquiera contrataría una banda.

    Avanzo en mis clases de guaraní pero, curiosamente, tengo problemas en castellano. El otro día pronuncié esa frase tan popular entre mis amigos: “El rugby es un juego de animales jugado por caballeros y el fútbol es un juego de caballeros jugado por animales”. ¡Qué quilombo se armó! Se pusieron furiosos todos. Hasta los futbolistas asociados me reventaron en un comunicado. Alliana me remarcó en tono áspero que el jefe fue dirigente de Libertad, no del Curda. Tengo que recordarlo.

    En Canindeyú tuve que pedir la reelección de dos impresentables; cuando me quejé, me avisaron que aún me falta abrazar a unas dos docenas de narcopolíticos y me tengo que hacer el idiota cuando me reclaman el despido de funcionarios de Yacyretá o de la Cooperativa de Luque. No da gusto así. Si me dejaran ser yo mismo, sería mucho mejor. Pero, cada vez que digo esto, los asesores de campaña me miran como si estuviera loco.

    http://www.ultimahora.com/santi-tambien-tiene-un-diario-n1094082.html

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    Publicado por jotaefeb | 01/07/2017, 10:07
  9. Campañas limpias

    Por Gabriela Teasdale

    En algunas semanas, los candidatos que buscan un lugar para competir por cargos electivos en la administración del Estado durante los comicios de abril del 2018 iniciarán formalmente sus campañas. Los medios se llenarán de avisos con jingles pegadizos, los muros de las diferentes ciudades nos mostrarán decenas de nombres y números de lista y los debates acalorados –muchos de ellos me temo que irracionales– serán la constante. A riesgo de pecar de ingenua, creo fervientemente que la transparencia y la integridad deberían definir los principios de esas campañas.

    No es casualidad que en los últimos días hayamos visto una danza de nombres vinculados al periodismo o la farándula (los llamados outsiders) como posibles candidatos a gobernadores, diputados y otros puestos similares. La aparición de este tipo de figuras es un fenómeno no tan reciente y de alcance mundial que responde, entre otros factores, a que los ciudadanos ya no confían en la política tradicional, ya no confían en sus representantes, ya no confían en que los gobiernos hagan lo correcto.
    En contrapartida a esa caída en el interés de la gente, los fondos de financiamiento político han ido aumentando, y a pesar de los esfuerzos por controlarlos –que me consta se han fortalecido gracias al trabajo focalizado de algunas organizaciones– el origen de esos fondos sigue siendo una interrogante para muchos. El dinero oscuro continua siendo una porción importante de ese gasto.

    Me parece fundamental que más allá de los discursos, los ciudadanos sepamos que los candidatos que luchan por sus votos también están dispuestos a luchar por un proceso electoral más transparente y un gobierno más limpio. La presidenta de la organización Transparencia Internacional, Claudia Dumas, escribía hace poco a propósito de las elecciones estadounidenses, que una campaña transparente comienza cuando el candidato divulga información completa sobre sus activos financieros, ingresos externos y declaraciones de impuestos, y cuando se compromete también a revelar regalos valiosos incluyendo aquellos regalos que reciben sus cónyuges, hijos o familiares cercanos.

    Las campañas deberían privilegiar también la conducta ética como un componente esencial. Cierto es que la conducta ética cambia de acuerdo al contexto social y político de cada país, pero hay algunos principios comunes que se requieren para celebrar comicios libres y justos en cualquier nación o sistema electoral. Un buen inicio sería desterrar los insultos y las jugadas sucias, centrando el debate en el contenido de las propuestas, más allá de lo superficial. Con un mensaje político respetuoso y honesto, libre de mentiras y demagogia, responsable y con sentido común. Con campañas que, además, eviten ensuciar nuestras ciudades y cuiden el ambiente.

    Los candidatos que se presentarán en las internas de diciembre, y más adelante en las generales, están pidiendo el voto de los ciudadanos porque quieren ser servidores públicos. Esto implica ver las necesidades de los otros antes que las suyas y poner a disposición de la nación sus capacidades para contribuir al desarrollo social.

    Los ciudadanos merecemos saber si son personas íntegras, idóneas, transparentes y honestas. Solo así podremos restablecer la confianza en los políticos y en los gobiernos.

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    Publicado por jotaefeb | 01/07/2017, 09:29

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Ahapáma hese, he’íje karuguápe opa’âva.17/12/17

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Escuchas publicas

El tema que tiene que ver con este escándalo de las escuchas telefónicas que envuelve el tráfico de influencias, que todos presumiamos que existía de manera clara pero nunca de manera tan desembozada y tan elocuente, como el que hemos tenido la oportunidad de poder comprobarlo. Lo que queda ahora es corregir lo que está mal y eso significa que el Congreso debería suspender a González Daher, en sus funciones como representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, y hacer un planteo severo en torno a la continuidad de esta institución, además de eso tendríamos que escuchar de manera mucho más valiente y objetiva las denuncias de fiscales y de jueces en torno a este tráfico de influencias, denunciando en los casos en los que habían sido sometido a una situación similar, haciendo que la justicia vuelva a ser creíble, y por sobre todo previsible de este país, que tiene una gran deuda con la sociedad en ese campo. Si la sociedad define la democracia como el estado de derecho, es evidente cuando vemos que ella es sujeta de las manipulaciones, tergiversaciones, chantajes y extorsiones, más claras que las que hemos podido comprobar en las últimas horas, nadie puede estar seguro en este país, y es el tiempo de corregir aquello que está mal y ademas de eso se tiene la oportunidad este domingo de castigar aquellos que se han apartado de lo que se espera debería ser la democracia, es el tiempo de los ciudadanos y en ese sentido nos queda ajustar cuentas con aquellos que se han apartado de manera clara y elocuente del mandato que recibieron de parte de nosotros, sus mandantes. (BFB)

Empresas del Estado

Uno de los grandes desafíos que tenemos en el país es indudablemente el encontrar un modelo económico que nos permita centrar la labor del Estado en lo que le corresponde realizar, cuando vemos mucho de las empresas públicas y especialmente en este verano, en que volveremos a padecer las consecuencias de una empresa monopólica como la ANDE, que no puede garantizar un buen servicio, por diferentes razones, se quejaron este año, porque las tarifas estaban fuera del rango que debieran, se incrementaron  esos números, pero no se mejoró el servicio, ahora aparece el argumento de que vienen de varios años de desfinanciamiento y que por lo tanto llevará todavía una buena cantidad de tiempo, ponerse a la altura y exigencias de la demanda de la gente. Pero si vemos también hay otras empresas públicas como el caso de la INC, que compra una nueva planta para procesar clinker y que ha tenido más de cien fallas, en un período de prueba y que podría ser otro gran elefante blanco, adquirido por el estado a las costas de cada uno de los contribuyentes, vemos de que hay algo mucho más profundo y grave en todo esto, el Estado no sabe hacer bien estas cosas y cada vez nos cuesta mucho más mantener a un personal ocioso y además de todo eso manipulado en tiempos electorales para que voten por que se sigan siendo manteniendo las cosas hasta ahora, nos cuestan mucho las empresas monopólicas del Estado, pero por sobre todo no vemos un rol del estado propiamente, incluso en aquellos sectores en donde debería actuar como elemento regulador del mercado. En definitiva tenemos dificultades filosóficas, administrativas y de gestión. (BFB)

A platazo

Es evidente que las campañas sacan lo mejor y lo peor de las personas, algunos demuestran cual es su verdadera concepción con respecto al poder, que es lo que entienden con respecto al de la prensa, a las encuestas, al twitter. La expresión del presidente Cartes de acusar de muchos de los males del país a los periodistas y especialmente aquellos que son críticos a su gobierno, y afirmar en términos bastantes soeces a la labor que cumplen algunos es una demostración de pobreza de espíritu que dominan a varias personas en estas elecciones. También ha sido noticia el hijo de la dip. Perla de Vazquez, exhibiendo dólares sobre una mesa dispuesto a comprar la voluntad de los votantes santanianos en el dia de los comicios, otras expresiones más se dieron en el transcurso de esto que casi siempre rodea a la práctica electoral y que demuestra, reitero, nuestra pobreza cívica, nuestra pobreza moral y nuestra pobreza argumentativa, no somos un país en el que estamos acostumbrados a debatir sus diferencias y a plantear propuestas, somos más bien personas que responden con insultos y agravios, cualquier afirmación que no sea la que uno comparte o tiene como argumento central. En definitiva las cuestiones electorales han vuelto a mostrar lo peor y pocos casos de lo mejor de nuestra sociedad, y varios de los temores que son permanentes en la vida política nacional, la posibilidad de comprar las voluntades de los votantes o de torcer las voluntades de los trabajadores del sector público, que más de 300mil de ellos, casi siempre son carne de cañón en los procesos electorales.   (BFB)

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