estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Que la reflexión devuelva la paz

Con el Domingo de Ramos inició ayer la Semana Santa, una semana que habitualmente suele ser para el reencuentro con la familia y la reflexión. Ante la grave situación política que atraviesa el país, el clamor de los obispos de todo el país fue coincidente: “que haya paz y se ponga fin a todo tipo de violencia”. Afortunadamente, con buen criterio, los aliados del presidente Horacio Cartes, decidieron poner paños fríos a la cuestión y prometieron no tratar la enmienda hasta después de la Semana Santa para dar una tregua después de horas de terror y días de incertidumbre.
Se vienen días que llaman a la calma, la reflexión y los reencuentros familiares. Ojalá que esos ambientes sirvan para que haya reflexión sobre el tremendo daño que se está haciendo al país, con el atropello a las instituciones democráticas.
Es de esperar que luego de una pausa se busque hacer valer la racionalidad por encima de cualquier interés particular o grupal.
En medio de tanta división y de tanta incertidumbre, existe una certeza; la sociedad ya no quiere más crispaciones ni enfrentamientos entre paraguayos. Pero también existen convicciones firmes de que esa misma sociedad no está dispuesta a que se atropellen las instituciones democráticas y se violente la Constitución Nacional.
El país atraviesa nuevamente por un momento difícil, con un Poder Legislativo resquebrajado y un Poder Judicial totalmente sumiso y sin credibilidad y un Poder Ejecutivo, cuya cabeza está enfrascada en un proyecto político que genera crispación y enfrentamiento entre paraguayos. Por afuera, una ciudadanía descontenta y movilizada sigue saliendo a diario a las calles para expresar su descontento con la situación. Todos estos elementos conforman un polvorín que en cualquier momento puede explotar y cuyas consecuencias pueden ser aún más graves.
Que esta semana de reflexión y de reencuentro familiar sirva para que todos los sectores procuren encontrar el camino de la racionalidad y prioricen la restitución del Estado de derecho para reconstruir la institucionalidad.

http://www.vanguardia.com.py/2017/04/10/que-la-reflexion-devuelva-la-paz/

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

20 comentarios en “Que la reflexión devuelva la paz

  1. Claro mensaje de la Iglesia para respetar la Constitución

    La postura de los obispos de la Iglesia Católica paraguaya ante la actual crisis política es muy clara y determinante. Consideran prudente “no insistir” en la figura de la reelección por vía de la enmienda, porque produce tensión, crispación y polarización social, que podrían traducirse en más hechos de violencia. Tanto en los comunicados de la Conferencia Episcopal como en la expresiones particulares de varios prelados existe plena coincidencia: Convocar a todos a respetar la ley, pacificar los ánimos, abrirse al diálogo, anteponer el bien común por encima de “toda violencia y todo afán de poder desmedido”. En esta Semana Santa, sería bueno tener en cuenta estas exhortaciones.
    Como pocas veces en los últimos años, la Iglesia Católica paraguaya viene sosteniendo una postura firme, clara y unánime ante la crisis política desatada en torno al proyecto del oficialismo colorado, liderado por el presidente Horacio Cartes, con sus aliados, el Frente Guasu, conducido por Fernando Lugo, y la disidencia liberal que responde a Blas Llano, para buscar imponer la figura de la reelección presidencial a través de una cuestionada enmienda de la Constitución.

    Tras el atraco al Congreso, el pasado martes 28 de marzo, cuando los senadores cartistas, luguistas y llanistas instalaron un Senado paralelo, aprobando unilateralmente una modificación del reglamento interno de la Cámara Alta, la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) emitió un comunicado expresando “perplejidad y preocupación por la premura y los procedimientos poco transparentes, y de objetables conceptos de normas jurídicas vigentes”.

    Los obispos fueron claros en que las decisiones de los 25 senadores a favor de la enmienda tenían “serias dudas en su legalidad y legitimidad” y eran, a la vez, “una muestra de la absoluta falta de consideración y respeto a la institucionalidad democrática, que con tanto esfuerzo y esmero hemos conquistado luego de décadas de dictadura”.

    Con mayor contundencia, consideraron que era prudente “no insistir en la introducción de la figura de la reelección presidencial por la vía de la enmienda constitucional, porque está visto que produce una innecesaria tensión, crispación y polarización social y que, si no se maneja adecuadamente, podría traducirse en violencia con impredecibles consecuencias”.

    Las exhortaciones de los obispos no fueron escuchadas y los 25 senadores aprobaron en otra sesión paralela el proyecto de enmienda, el 31 de marzo, provocando como reacción las protestas ciudadanas que derivaron en el incendio del Congreso y en el criminal accionar de la policía, con el asesinato a sangre fría de un joven dirigente liberal. Ante estos hechos, un nuevo comunicado de la CEP formuló un urgente llamado a la paz, “respetando un proceso donde la libertad y la posibilidad de actuar no se vean coaccionadas por la premura de los procedimientos políticos”.

    En estos días de Semana Santa, en que se ha instalado una especie de tregua en la crisis política, el reiterado mensaje de los obispos debe ser tenido en cuenta. En su reciente llamado a una jornada de ayuno y oración, piden a autoridades y pueblo que se renuncie “a toda violencia y a todo afán de poder desmedido”. Es de esperar que tan oportuna exhortación obtenga respuestas positivas.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 12 abril, 2017, 7:50 am
  2. Nunca más terrorismo de Estado

    La brutal represión policial perpetrada por la Policía Nacional al anochecer del viernes 31 de marzo contra millares de ciudadanos congregados en la Plaza de Armas, para protestar pacíficamente contra el atropello a la Constitución Nacional por parte de 25 senadores que, desconociendo la autoridad del presidente de Senado, aprobaron irregularmente el inconstitucional proyecto de enmienda para habilitar la reelección presidencial, así como el posterior incendio de la sede legislativa, son sucesos bien conocidos, gracias a las imágenes y a las voces de los medios de comunicación.

    Menos conocidos en sus detalles por el público –pero no por eso menos condenables– fueron los hechos de abierto terrorismo de Estado protagonizados por fuerzas policiales comandadas por jefes de alto rango que atacaron a balazos la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), dando muerte al joven dirigente Rodrigo Quintana, hiriendo a otros y vejando a los adherentes de ese partido político que allí se encontraban, sin mediar resistencia alguna por parte de los mismos. Poco antes, las fuerzas policiales que a propósito habían desguarnecido el edificio del Congreso para que vándalos irrumpieran dentro, lo saquearan e incendiaran, iniciaron una arbitraria redada de personas que encontraban a su paso por las calles del microcentro. Aprehendieron a 211 de ellas, incluyendo a mujeres y menores de edad que nada tenían que ver con el acto de protesta pero casualmente andaban por el centro, quienes fueron recluidos en la Agrupación Especializada de la Policía, donde sufrieron torturas y hurtos de las pertenencias que llevaban consigo, según las denuncias.

    No solo la ciudadanía quedó consternada por el brutal abuso de fuerza cometido por la Policía para supuestamente restaurar el orden público. Aparte de carros hidrantes y de gas lacrimógeno, utilizó también contra los manifestantes escopetas con balines de goma (cuestionados internacionalmente en el marco de los derechos humanos), que destrozaron la boca de un diputado y reventaron los ojos de más de un manifestante, y hasta cartuchos de guerra para el asalto a la sede del PLRA y el asesinato del joven Quintana.

    Tanto o más desconcierto sintieron los centenares de reporteros extranjeros que vinieron a cubrir los pormenores de la Asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) –donde el Gobierno paraguayo procuraba vender la imagen de un país pacífico, progresista y acogedor–, quienes no tuvieron que mirar más allá del incendiado edificio del Congreso y de la brutal represión policial para certificar el terrorismo de Estado implantado en el Paraguay por el gobierno de Horacio Cartes para acallar a la ciudadanía alzada en defensa de la Constitución, que él pretende atropellar para asegurar su reelección.

    En cualquier país, el terrorismo de Estado causa la radicalización de la ciudadanía para resistirlo por todos los medios a su alcance. La evidencia la tenemos en la crispación actualmente existente en el seno de la sociedad paraguaya, pese a los esfuerzos del Gobierno para desviar su atención, sea con la hipocresía oficial de un diálogo político engañoso, o con cantos de sirena como el de “que el pueblo decida” y otros eslóganes igualmente mentirosos.

    En tal sentido, el error del presidente Cartes es creer que reprimiendo va a reducir la indignación y rebelión de la ciudadanía, como lo hacía en su tiempo el dictador Alfredo Stroessner. Tras vivir varias décadas en libertad, la absoluta mayoría de la sociedad civil no quiere nunca más el retorno de un tirano en el Gobierno de la República. El presidente Cartes tiene que convencerse de que el recrudecimiento del terrorismo de Estado con que pretende doblegar la resistencia del pueblo contra su inconstitucional proyecto de enmienda pro “rekutu”, lo único que va a provocar es más violencia y radicalización en el seno de la sociedad paraguaya, como ya se vio en la noche del 31 de marzo pasado.

    La represión sin precedentes que Cartes ordenó desatar contra una ciudadanía indignada está creando un ambiente fértil para el extremismo político, y el enfrentamiento violento entre paraguayos y paraguayas. Ciertamente, él cuenta para eso con la complicidad del fiscal general del Estado, Javier Díaz Verón, y de la mayoría de los ministros de la Corte Suprema de Justicia –varios de los cuales están en un tris de enfrentar un juicio político–, desde larga data manejados a base de prebendas. Cabe preguntar qué confianza se puede tener en un fiscal general como Díaz Verón, siempre funcional al oficialismo y que ahora mismo está pretendiendo también su “rekutu”.

    Sin embargo, nada de eso le garantiza a Horacio Cartes que pueda derrotar al pueblo soberano hoy alzado contra su proyecto totalitario, e imponerle el yugo de una nueva dictadura.

    Aunque nuestro país tiene una larga historia de represión y violencia política, fue bajo la larga dictadura de Stroessner que esa desgracia alcanzó duración y niveles nunca antes vistos. Desafortunadamente, cuando todos creíamos que nuestra nación nunca más se retrotraería a esos nefastos tiempos, hete aquí que un inesperado brote de regresión autoritaria amenaza con aherrojar de nuevo la libertad que los militares nos trajeron de vuelta en febrero de 1989, y que posibilitó que el pueblo paraguayo instaurara un orden democrático de Gobierno que aún se mantiene, pese a algunos quebrantos.

    Es mucho más fácil para el pueblo prevenir una dictadura que –por el medio que sea– derrocarla una vez instaurada. Eso lo entienden muy bien los sectores políticos democráticos. Por tal razón, como contra Stroessner en su tiempo, en estos momentos la clase política democrática de nuevo está rebelada contra la pretensión ilegítima del presidente Cartes. Colorados, liberales y demás partidos y movimientos que conforman el espectro político nacional, a más de las élites de la sociedad civil, conforman la línea principal de resistencia contra el embate de los violadores de la Constitución.

    Es deber de la ciudadanía sumarse a la cruzada por la libertad y la democracia, y hacer realidad el eslogan de: no más terrorismo de Estado; dictadura nunca más.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 12 abril, 2017, 7:50 am
  3. Con cantos de sirena, buscan “seducir” a HC
    11 abril, 2017

    Los sectores antienmienda han incorporado un nuevo componente a la estrategia que vienen implementando para imponer su voluntad política. A la violencia que promueven desde carpas partidarias y medios de prensa, que no disminuyó ni en estos días “Santos”, ahora sumaron “voces de sirenas” con las que susurran a Horacio Cartes al oído, buscando convencerle de que “en sus manos está la posibilidad de pacificar la Repúbica” y que “un gesto de grandeza” de su parte hará que la historia lo recuerde como un buen presidente, un gran hombre, un extraordinario estadista, solo comparado con personas de la talla de Winston Churchill o Franklin Delano Roosvelt, por citar un par de ejemplos. Pura basura, al servicio de infundir el derrotismo en las filas del oficialismo, para que sus detractores, devenidos en implacables enemigos, ganen la guerra por abandono.

    Se trata de una “perfecta” división del trabajo, como la que se realiza en los interrogatorios a los prisioneros, en los que siempre está el “policía bueno” y el “policía malo”. El primero apela a los garrotazos, la picana y la pileta para que la víctima confiese lo que el verdugo quiere escuchar; en tanto que el segundo le “explica” a la víctima la importancia de que firme la confesión que le prepararon, para evitar males mayores, poner fin al tormento y que así pueda desarrollar nuevamente una vida normal, como cualquier otro sujeto.

    ABC Color y sus monigotes políticos más radicales hacen el trabajo sucio, el de azuzar permanentemente a la ciudadanía para que protagonice actos de violencia, reivindicandoa diario el método del linchamiento público y defendiendo a los vándalos que incendiaron el Congreso, a quienes con todo desparpajo considera “héroes”. Estos cumplen el papel de los “policías malos”. Y vaya que lo son. Están dispuestos a todo, a traspasar los umbrales hacia la violencia generalizada, con tal de obtener lo que se proponen.

    Pero como “el hueso es duro de roer”, empezaron a escucharse en los últimos días otras voces, aparenetemente preñadas de “sana” preocupación, mesura y sensatez, entre ellos la de algún obispo, dirigente empresarial e incluso de personajes supuestamente “imparciales”, pronunciando proclamas a favor de “salvar a la patria”, “poner fin al odio y a la violencia”, “evitar el enfrentamiento entre paraguayos” y muchas otras expresiones con las que ningún ser racional podría estar en desacuerdo. Pero he ahí que el llamado no está dirigido a las partes en conflicto, sino, específicamente, a Horacio Cartes, para que el oficialismo y demás promotores de la enmienda, es decir una de las partes, desista de su posición a favor de la reelección, que por lo demás no pretende imponerla, sino someterla al veredicto de las urnas. Estos son los “policías buenos”, que por esta vía, la de la “persuasión”, intentan alcanzar el mismo fin que los “malos”, cual es la rendición.

    Es el cinismo elevado a la máxima potencia. ¿Por qué monseñor Giménez no le “insta” a Zuccolillo y Vierci que paren con la prédica irracionala favor de la violencia? ¿Por qué Eduardo Felippo, de la UIP-Feprinco, no hace lo mismo con Efraín Alegre, que desde hace meses anunciaba en las páginas de Ultima Hora la “toma” del Congreso, o con “Marito” Abdo Benítez, Robert Acevedo y Desirée Massi, que celebraron con aplausos y vítores cuando la turba ingresaba a la sede de este poder del Estado para prenderle fuego?. Pero reiteremos la pregunta cuya respuesta los delata: ¿Por qué no dirigen sus llamados a todos los protagonistas de esta historia, en lugar de hacerlo solo a uno de ellos (Horacio Cartes), encima para que decline a favor de sus verdugos?

    Si la intención de estos “pacifistas” fuera realmente sincera, sean obispos, empresarios o zapateros, no importa la profesión u oficio, comenzarían por mantener una postura realtivamente imparcial frente al conflicto, exigiendo a todos que, en primer término, se pronuncien en repudio a cualquier hecho violento y que acaten los fallos que sobre el particular produzca la Justicia. Si no lo hacen, como está aconteciendo, solo cumplen el papel de “policías buenos”, tan ruin como el de los “malos” que obtenien las confesiones en base a la tortura, solo que por otros medios igual de letales, pero más “dulces” al oído, cual canto de sirena.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 11 abril, 2017, 9:14 am
  4. Una semana para el descanso y la reflexión

    Oficialmente, para la feligresía católica, ayer comenzó la denominada Semana Santa, con la bendición de las palmas en los diferentes templos, recordando la entrada de Jesús en Jerusalén, montado en un humilde burrito para celebrar la Pascua siguiendo la tradición de sus mayores y su pueblo, el judío, que aún hoy mantiene antiguos rituales y costumbres que son para esa importante población mundial y nacional, una etapa de máxima importancia y en la que se celebra la liberación del pueblo esclavizado en Egipto, siguiendo a Moisés.

    La simbología de ésta y otras fechas que se suceden a través de los días que transcurren hasta el próximo domingo de Pascuas, cuando se celebra la gran fiesta de la resurrección para los cristianos y se viven momentos especiales en todo el mundo, nos permite encontrar momentos que nos ayuden a reflexionar sobre la importancia de la paz, tanto en nuestras vidas como individuos, como familia y en nuestras comunidades y sociedades.

    De acuerdo a lo expresado por el arzobispo de Asunción en la celebración del Domingo de Ramos, es la semana que se inicia, una oportunidad ideal para encontrar formas de entablar el diálogo sincero y abrir el corazón al deseo profundo de la pacificación del Paraguay, que ya ha sufrido tanta violencia y duros años de enfrentamientos, para llegar a la democracia plena.

    El máximo exponente de la Iglesia Católica de nuestro país nos invitó a hacer votos por la paz, desde todos los espacios en donde nos desempeñamos, sean estos los más encumbrados o los más modestos, sin que importen más las diferencias que las coincidencias que nos ofrece la condición de paraguayos y ciudadanos de un país que, a pesar de todos los pesares que hoy lamentamos, sigue creciendo.

    El máximo exponente de la Iglesia Católica de nuestro país nos invitó a hacer votos por la paz, desde todos los espacios en donde nos desempeñamos, sean estos los más encumbrados o los más modestos, sin que importen más las diferencias que las coincidencias que nos ofrece la condición de paraguayos y ciudadanos de un país que, a pesar de todos los pesares que hoy lamentamos, sigue creciendo. Y lo hace gracias al aporte de todos los líderes que desde diferentes espacios van generando las condiciones adecuadas y los cambios estructurales que son reconocidos no sólo –aunque es muy importante– en la región sino en el mundo entero.

    Hace dos días, nos enteramos que el Paraguay es una de las opciones más buscadas por los turistas de los países cercanos en estas fechas. Eso nos da la pauta clara de que en ese sentido: el del país que avanza con creatividad y buen servicio y obtiene reconocimiento por ello, genera, además, un movimiento económico del que se benefician todos, desde los más pequeños emprendedores hasta los más importantes negocios de turismo y hotelería.

    Por eso, en medio de la vorágine que nos atrapa con sus hechos y conflictos, es buen momento para buscar la sabiduría y entablar un diálogo sincero entre paraguayos, sin importar el sectarismo y los colores; desterrar el fanatismo y dar pasos hacia el entendimiento y el respeto, es una tarea que redundará en beneficio para todos y ayudará a impulsar al país hacia el futuro que todos, sin exclusiones, anhelamos para nuestros hijos: la paz verdadera.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 11 abril, 2017, 9:05 am
  5. El llamado de la Iglesia

    La Iglesia Católica cumple un papel sumamente importante en un país como el nuestro en el que una mayoría profesa esa religión. Pero a más de ello, el papel que cumple en los otros ámbitos fuera de la creencia y la fe, su rol en temas sociales y políticos, también siempre es importante.

    En ese contexto, la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) ha tomado en serio el llamado realizado para una mesa de diálogo entre todos los sectores políticos en la búsqueda de una salida a la crisis política desatada por la contraposición de ideas. Y su representación se ha convertido en un punto de mediación.

    En esa misma línea, la Iglesia ha realizado un llamado para acabar con la violencia. En el contexto religioso ha pedido a los cristianos a transcurrir la Semana Santa en un ambiente de oración como gesto de renuncia a todo tipo de enfrentamiento. Los obispos abogaron por la armonía en la Nación, pidiendo que haya más fraternidad, más justicia, más paz y más respeto a la vida y la dignidad de cada persona.

    El llamado de la Iglesia se suma a los que se han realizado desde varios sectores, entre ellos políticos, empresariales y sociales, para que más allá de las diferencias de criterios se mantenga un clima de respeto y de debate serio sobre los temas planteados por uno y otro sector.

    En esa misma línea, ante una multitud de fieles que colmaron la Catedral Metropolitana en la misa de bendición de las palmas, monseñor Edmundo Valenzuela, arzobispo de Asunción, hizo un vehemente llamado a la paz, tras los últimos acontecimientos políticos que derivaron en el ataque al Congreso y la muerte de un joven dirigente liberal. Oró, además, por la sabiduría de las autoridades para “buscar una solución a los problemas sin violencia” y abogó por el entendimiento entre las personas, para que sea posible escucharse unos a otros con respeto, evitando ofensas y humillaciones.

    “Es una Semana Santa que nos debe ayudar a rezar mucho más, a implorar sobre todo en este momento por todo nuestro pueblo, por todas las situaciones que estamos viviendo. Debemos pedir al Señor, sabiduría para buscar soluciones a los problemas políticos, así como el Papa nos ha pedido. Nos ha dicho busquen sin cansancio soluciones a los problemas políticos, sin violencia”, expresó en su sermón.

    “Es una Semana Santa que nos debe ayudar a rezar mucho más, a implorar sobre todo en este momento por todo nuestro pueblo, por todas las situaciones que estamos viviendo. Debemos pedir al Señor, sabiduría para buscar soluciones a los problemas políticos, así como el Papa nos ha pedido. Nos ha dicho busquen sin cansancio soluciones a los problemas políticos, sin violencia”, expresó en su sermón.

    Valenzuela expresó que es necesario entendernos y escucharnos, ser respetuosos, evitar ofensas, insultos, evitar todo lo que sea humillación a otros, de una u otra parte. Recordó, igualmente, que el mismo papa Francisco en un mensaje dirigido a la feligresía católica a inicio del año, ha aludido a la Jornada Mundial de la Paz, instando a los cristianos a la “práctica de la no violencia activa”.

    Haciendo referencia a la primera lectura del Evangelio según San Mateo, monseñor Valenzuela pidió imitar la vida de Jesús al mencionar que él no devolvió mal por el mal sino que ofreció su sufrimiento y su vida por la multitud.

    Los sectores políticos enfrentados por puntos de vista diferentes respecto a planteamientos han consensuado una especie de tregua para evitar mayores confrontaciones. Este ambiente es el que debe primar, con debates serios, sin agresiones y manteniendo la calma por encima de todo.

    Es de incitadores de violencia seguir instando al derramamiento de sangre, al ataque a las instituciones y a las presiones políticas en todos los niveles. El ciudadano quiere que las diferencias se resuelvan por la vía del diálogo, no por el del enfrentamiento. Ante esto es importante que todos los actores políticos muestren la responsabilidad que tienen ante la gente, que finalmente es la que siempre debe tener la última palabra.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 11 abril, 2017, 9:05 am
  6. ¿Quién incendió el Congreso Nacional?

    Por Brigitte Colmán
    Después de la quema del edificio del Congreso Nacional se desató una caza de brujas. La Justicia se apresuró para imputar a los presuntos incendiarios, pero se toma su tiempo para esclarecer el asesinato del joven Rodrigo Quintana.

    La vida sigue y la narrativa oficial intenta imponer su versión de los acontecimientos. Los paraguayos somos buena gente, generosos para mantener a nuestros políticos; somos tranquilos y estamos un poco resignados al infortunio de tener que padecer una clase política mediocre. Pero tenemos un gran defecto: tenemos muy mala memoria. Por eso va esta suerte de memorial de agravios.

    El senador colorado Víctor Bogado está acusado de haber utilizado sus influencias para que Gabriela Quintana, conocida como la niñera de oro, obtuviera dos salarios del Estado.

    El diputado colorado José María Ibáñez está acusado de pagar con dinero del Estado a empleados de su quinta privada en Areguá

    El senador liberal Enzo Cardozo enfrenta dos procesos por corrupción desde hace casi tres años, por presuntos millonarios desvíos durante su gestión al frente del Ministerio de Agricultura.

    Estos parlamentarios vienen dilatando sus casos desde hace años, la Justicia les sigue el juego y se convierte en cómplice de la impunidad.

    Otro caso polémico es el de Perlita, la hija de la diputada colorada Perla de Vázquez, sobre quien la Justicia comprobó que cobraba cinco salarios del Estado; ella evitó la prisión, pero debió devolver unos G. 400.000.000 y prestar trabajo comunitario.

    Última Hora publicó en 2014 sobre los cargos creados en la Cámara de Senadores: hay un director de Copiado, que se encarga de las fotocopias y percibe mensualmente G. 14.652.000. También hay un director de Mozos, quien en total cobra cada fin de mes la suma de G. 10.371.600.

    Hay paraguayos que sueñan con el aguinaldo para poder pagar sus deudas. Y hay paraguayos que cobran tres aguinaldos: son los privilegiados funcionarios de la Cámara de Diputados.

    El diputado colorado Tomás Éver Rivas paga con dinero del Estado a sus empleados privados. A este la Fiscalía ni ha imputado.

    Hace poco más de una semana, 25 senadores sesionaron de manera secreta y a tambor batiente aprobaron un proyecto de enmienda constitucional para permitir la reelección, y abrieron las puertas del infierno.

    Lo que se quemó es solo un edificio (horrendo, por cierto). Pero lo que están intentando Cartes, Lugo y 25 senadores es muchísimo peor.

    Queda acaso alguna duda de quién incendió el Congreso.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 11 abril, 2017, 9:02 am
  7. Encubriendo a Cartes

    Por Enrique Vargas Peña
    Al menos desde el 31 de octubre de 2016, en realidad desde mucho antes pero al menos desde esa fecha, Horacio Cartes estuvo planeando cómo reprimir, desalentar y finalmente desmovilizar la resistencia ciudadana a la consolidación de su dictadura vía enmienda por la reelección.

    Ahora podemos entender que ese 31 de octubre cometió el grave error de dejar ver el escenario que estaba estudiando desde hacía tiempo, para lograr imponer la reelección que es la piedra fundamental de su construcción dictatorial y que es la base de toda dictadura.

    “… hemos observado –afirmó ese día– que el proyecto de enmienda no logra generar consenso, y, en consecuencia, puede dividir a la sociedad paraguaya… Somos testigos de la crispación y tensión que ha generado…”.

    El conocimiento que Cartes admitió el 31 de octubre sobre la resistencia que su pretensión genera explica la línea directriz que siguió la Policía Nacional en las fatídicas tarde y noche del 31 de marzo y madrugada del 1 de abril.

    Durante esas horas, los agentes destacados en las plazas del Congreso dispararon sus balines, principalmente a la altura de la cara de los manifestantes, enardeciendo a los presentes, para después dejar sin protección a la sede legislativa y a continuación detener ilegalmente a cuanto transeúnte se encontraba en su camino hasta llegar a las oficinas del Partido Liberal Radical Auténtico, para el que tenía un operativo de especial violencia, que terminó con el asesinato de Rodrigo Quintana.

    La Policía Nacional “es una institución profesional, no deliberante, obediente… y en dependencia jerárquica del órgano del Poder Ejecutivo, encargado de la seguridad interna…”, según el artículo 175 de nuestra Constitución y el artículo 2 de la Ley 222/93, “Orgánica de la Policía Nacional”, define que ella es “… una institución… de estructura funcional jerarquizada, no deliberante y obediente”.

    La presunción que, en consecuencia, el Ministerio Público debió usar en el análisis de la acción de la Policía en las horas mencionadas al principio es la que le imponen esos cuerpos legales, nuestra Constitución y la ley orgánica policial: Los agentes policiales actúan siempre bajo órdenes, están funcionalmente sometidos a una jerarquía, esta jerarquía es vertical de arriba para abajo, el superior da órdenes que el inferior obedece, el inferior no puede deliberar y está obligado a obedecer.

    El Ministerio Público está obligado a presumir lo anterior porque el orden constitucional y legal así se lo manda y, por tanto, como no lo hizo, es razonable afirmar que los fiscales están realizando una tarea de encubrimiento y obstrucción de la investigación penal para proteger y prestar inmunidad a los autores morales de la violencia con que actuó el 31 de marzo y el 1 de abril.

    Todas las evidencias fílmica y forense de esas horas son consistentes con la existencia de un orden jerárquico, pero la Fiscalía las menosprecia prefiriendo mentiras como las del viceministro Ariel Martínez.

    A quien encubren los fiscales de modo tan burdo, exponiéndose a ser ellos mismos penalmente procesados, es a Horacio Manuel Cartes Jara, quien tenía interés político en hacer lo que se hizo, para desactivar la resistencia a su perpetuación y dictadura, y poder institucional para hacerlo, pues él es el comandante supremo de la Fuerza

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 11 abril, 2017, 9:00 am
  8. ¿Qué será de Horacio Cartes después?

    Es incierto el proceder de los reeleccionistas en relación con la consideración del proyecto de ley de enmienda constitucional en la Cámara de Diputados, la cual podría reunirse en cualquier momento, tal vez aprovechando los días que se avecinan en esta Semana Santa, en los que mucha gente estará dispersa y menos atenta a las maniobras de los politiqueros. Como hoy sesiona ese cuerpo legislativo, no debe descartarse que lo trate en la ocasión, pese a las seguridades en contra brindadas por su presidente, Hugo Velázquez, reeleccionista.

    Si la oportunidad es aprovechada por los cartistas y luguistas, seguramente se dará luz verde a la violación de la Constitución, sentándose un precedente político y jurídico destinado a causar una profunda herida en nuestro sistema institucional, la que no sanará fácilmente, sin dejar secuelas muy dañinas a la salud democrática de nuestro país.

    Estas consecuencias pueden ser avizoradas observando tan solo cómo se desarrolló este maldito proceso hasta el momento, cuánta incertidumbre, cuánta zozobra, cuánto dolor y sangre ya produjo, efectos estos que hay que comparar con la gran insensibilidad que domina a los propulsores de la famosa enmienda, enceguecidos por la ambición de poder y la codicia de riqueza.

    ¿Quién será el responsable directo de los males que cause la prosecución del siniestro plan reeleccionario, suponiendo que una mayoría de diputados comprados se presten finalmente a consentirlo?

    El responsable será Horacio Cartes. En efecto, no resultará condenado por la historia el equipo de chupamedias y pillos que se colgaron de su saco y de sus bolsillos. No serán considerados responsables los buitres que medran a su sombra, los que le calientan la oreja creándole delirios de falsa grandeza. El dedo acusador de la sociedad paraguaya y de los demócratas del futuro no apuntará a Pedro Alliana, Lilian Samaniego, Darío Filártiga, “Bachi” Núñez y otros chupasangres; o a los gerentes ejecutivos de sus empresas Juan Carlos López Moreira y José Ortiz, sino al presidente Cartes; a él y solamente a él.

    Tampoco se acordará la historia del montón de seccionaleros y otros paniaguados “reeleccionistas” que, a lo largo y ancho del país, están prendidos a todas las modalidades de negociados o matufias, como el contrabando, el narcotráfico, el robo en sus miles de formas, además de la evasión sistemática de impuestos, sin olvidar la instalación de parientes, ahijados, amantes y operadores en el aparato estatal con sueldos estratosféricos. No será culpado, por ejemplo, Nelson Valiente, protector de delincuentes que está permitiendo a una banda de verdaderos malhechores enriquecerse en los puestos de aduana mediante su complicidad o indiferencia. No habrá otro responsable que Horacio Cartes.

    Si bien el oportunista de Fernando Lugo está expectante de la operación, entusiasmado con la ilusión de sacar alguna tajada, su responsabilidad en la siniestra operación “reelección” es colateral. Resulta que sus cálculos son correctos, porque si se da vía libre a la reelección, él puede ser el gran beneficiado; si se la rechaza, no tiene mucho que perder. Continuará escondido o pasará desapercibido, deambulando por el país, de tal suerte que, poco a poco, su desdichada figura irá desapareciendo del horizonte político y de la memoria de sus actuales seguidores.

    Pero, ¿qué se puede pensar que irá a ocurrir con Horacio Cartes si se aprobara la ya hoy ensangrentada enmienda para su reelección? Quedará convertido en el gran culpable de una inconstitucionalidad flagrante y del destrozo consecuente del sistema democrático paraguayo.

    Y si hay consecuencias por las que pagar, las pagará por el resto de su vida. Tal vez pueda prolongar su mandato cinco años más, pero no se sacará de encima el mote de golpista. Inclusive, es probable que más adelante intente hacer aprobar una enmienda más para continuar quince o veinte años en el poder, siguiendo las lecciones de longevas dictaduras como las de Stroessner, Hugo Chávez, Evo Morales y otros modelos latinoamericanos. Pero ¿qué ocurrirá con el resto de sus días a partir del momento en que se apruebe la enmienda constitucional inventada exclusivamente para su provecho? La ciudadanía tiene hoy memoria colectiva y no se le borrará muy fácilmente su figura.

    Ya no podrá gobernar como hasta ahora. La gente ya no lo verá como un presidente que ganó limpiamente las elecciones y que tiene el derecho legítimo a gobernar, sino que se lo tendrá por un impostor, un asaltante del poder. Lo verá como el jefe de la gavilla que un día le convenció para que se quede con el cargo del modo que fuese, pasando por encima de la ley y las instituciones. Ese grupo de mafiosos metidos en la política, a quienes les aterroriza la posibilidad de tener que resignar el poder, perder los beneficios, las prebendas y los privilegios, y el abundante desayuno de todos los días servido en la cama.

    ¿Y qué pasará con su familia? En un país pequeño como este, a su hermana Sarah Cartes y a sus hijas les será difícil caminar tranquilamente por las calles de Asunción; ya no frecuentarán los mismos lugares ni tendrán los mismos amigos de antes de que Horacio Cartes se convirtiera en un presidente “mau”.

    ¿Qué pasará con sus empleados de confianza, los que le acompañaron en la creación y fortalecimiento de sus empresas? López Moreira y Ortiz, por ejemplo, al igual que sus respectivas familias, verán tiempos muy difíciles en el futuro. Afrontarán desprecios y escraches inesperados, en cualquier lugar o momento.

    Tal vez muchas de estas consecuencias ya las están soportando. Se puede imaginar hasta qué extremo ese sentimiento colectivo se agravará si se aprueba la enmienda. Y será mucho peor si la violencia desatada por la Policía el sangriento viernes negro se convierte en una espiral y se extiende por todo el país. El proyecto llevado en el seno del Congreso en forma inconstitucional podrá ser la mecha del explosivo. La ciudadanía –especialmente, la juventud– no está dispuesta a que se burlen de sus derechos con tanto descaro e impunidad, y su acción protestataria podría llevar las situaciones a tal nivel de intensidad que todo se convierta en un caos incontrolable.

    Es de esperar, pues, que esta Semana Santa no se derrame otra sangre que la simbólica de Jesucristo. Estos días le otorgan a Horacio Cartes la oportunidad de reflexionar serenamente sobre lo que le espera de acuerdo a la decisión que adopte. Si es creyente –siempre está invocando a Dios y al papa Francisco–, podría ir a hacerlo en alguna iglesia, donde el buen ambiente le podría dar luz a su entendimiento y paz a su corazón. Si recupera la buena razón, debería ordenar de inmediato a los diputados y senadores que le responden que rechacen el proyecto de enmienda, indicando con claridad que la orden es definitiva, que no habrá vuelta atrás, y que, como entró al Palacio de López, está decidido a salir de él por la puerta grande, entregando la banda presidencial el 15 de agosto de 2018 a quien sea que el pueblo paraguayo decida. Y hará Patria.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/que-sera-de-horacio-cartes-despues-1582990.html

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 11 abril, 2017, 8:47 am
  9. EL CAMBIO
    Andrés Granje
    Como nunca la sociedad paraguaya está movilizada en todos los sectores del territorio paraguayo, en contra de la enmienda pro reelección del Presidente de la República, independientemente del dialogo que comenzó este miércoles en el ex local del Seminario Metropolitano y que debe continuar este viernes aunque el Presidente del Congreso de la Nacional el Senador Robert Acevedo, anunció que se retira de la mesa de diálogo porque entiende que el titular del ejecutivo no tiene la mínima intención de tratar el tema de la enmienda, cuya sanción en forma irregular y en contra de los mandatos constitucionales lo que despertó la indignación popular y las protestas espontanea de la ciudadanía que salió a la calle a defender la legalidad y el orden democrático.
    Es increíble como esta movilización se da en todos los rincones de la patria y en todos los niveles y clases sociales, más allá de los partidos políticos o grupos sociales o religiosos. No es una cuestión generacional o de clases sociales, pues en las movilizaciones se ven a gente de diferentes edades y personas de diferentes grupos sociales en cuanto a poder económico, unidos por un mismo objetivo en defensa del sistema democrático y el estado de derecho. Es verdad que parecen son los jóvenes los que están tomando la delantera y portando las banderas de las reivindicaciones nacionales en las movilizaciones de protesta en contra de las pretensiones del Presidente Horacio Cartes de continuar por un nuevo periodo al frente del gobierno de la nación.
    En efecto, los jóvenes quieren ser protagonistas de esta nueva historia que comienzan a escribir, ellos quieren transitar el nuevo camino hacia una nueva sociedad fuera de los moldes viejos y perimidos creados por sus mayores, quieren y con justicia liderar un proceso distinto, ser protagonistas de las hazañas en combates que se tendrán que librar para salir de este proceso purulento e infestado de corrupción que vivimos en la actualidad y en donde de alguna forma todos estamos salpicados por acción y omisión en los hechos irregulares y fraudulentos que convirtió al Paraguay en el Paraíso de la corrupción y la impunidad, con una justicia venal y corrompida, prisionera del poder político y un poder legislativo infestado de rufianes y oportunistas que son capaces de vender a la madre por un puñado de billetes.
    Parece que los gobernantes y políticos de turno que ostentan poderes no son conscientes de este momento estelar de la historia paraguaya, no ven que existe una sociedad joven cansada de la inmundicia y la corrupción que quiere una nación distinta, que quiere que sus autoridades vuelvan ser personas serias, inteligentes, respetables no ésta caterva osada de arribista y logreros que como garrapatas se aferraron al estado para chuparle hasta dejarlo exangüe. Esta corriente renovadora que surge incontenible con una dinámica será difícil de amañar, porque su accionar es guiado por un afán de devolver valores a esta nación humillada y burlada por los antipatriotas y difícilmente podrá comprar el oro de los poderosos empotrados en el poder.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 10:23 am
  10. La enmienda no tiene la culpa

    Por Antonio Carmona

    ¿Dónde estaban los políticos, senadores y diputados, los diarios, los canales de televisión, las radioemisoras, los radialistas, en el 2011 cuando se propuso un cambio de la Constitución vía enmienda; dónde estaban los columnistas, politólogos, opinólogos y demás; dónde estaban los abogados que marcharon hasta la Corte para exigir defender la Constitución de una inminente violación por medio de la violadora enmienda? ¿Dónde estaban los senadores y diputados que hoy siguen estando en las Cámaras, que aprobaron por mayoría absoluta la enmienda constitucional en el 2011?

    ¿Cambió tanto el país en estos últimos años como para que ahora la enmienda instaure automáticamente una dictadura? Llevamos tres décadas de vivencia democrática, aceptando los resultados electorales, que son una base de la democracia. La enmienda es un proceso electoral, no un cambio caprichoso del poder de turno; se requiere para llevarla a cabo la mayoría en las dos cámaras del Congreso, que son representantes de todos los sectores políticos, no del Poder Ejecutivo, y un referéndum popular de los electores para la aprobación del cambio; es decir, de varias mayorías.

    En ninguna parte de la Constitución dice que no se puede plantear la vía de la enmienda para establecer la reelección; la Constituyente fue tan contundente en este tema, que de haber querido prohibir esa vía lo hubiera hecho con la claridad explícita con que se despacha en el artículo 299 “el presidente y el vicepresidente no podrán ser reelectos en ningún caso” ante la coyuntura de que el Poder Ejecutivo, en manos de un militar, que estaba al frente de las Fuerzas Armadas, impusiera el poder fáctico.

    El hecho es que ya se hizo una enmienda constitucional sin que nadie se desgarrara las vestiduras, sino dónde estaban todos los espantados por la inminencia de una dictadura si se aprueba la enmienda hoy para establecer la vía de la reelección.

    Los que están tan seguros de que van a ganar las elecciones y que las mayorías desbordantes del país están en contra de la enmienda no tendrían por qué preocuparse, ya que será el voto popular el que defina si hay o no reelección en última instancia.

    La teoría de la conspiración ha sido históricamente el arma principal de las dictaduras para anular candidaturas y partidos; así mismo fue la de Stroessner, hecha a imagen y semejanza de la de Trujillo, de la de Franco, de la Hitler y Mussolini.

    La enmienda no tiene la culpa de lo que está pasando en el país; la culpa la tienen los que tienen terror electoral, ya que si estuvieran tan seguros de que el pueblo está en contra, sólo tendrían que dejar que el proceso electoral, que ha sido incuestionable en esta transición, dando paso a la caída de los poderes que en el pasado se creían invencibles, y a la alternancia, en el gobierno central, en gobernaciones y municipios. Y hasta en cooperativas y clubes de fútbol.

    La enmienda no tiene la culpa del vandalismo, sino quienes lo provocaron para evitarla, instalando un estado de violencia, atentando contra el Congreso y contra empresas privadas y particulares, y contra la ciudadanía. Los que se autoproclaman jueces para castigar y agredir a los que no están de acuerdo con ellos.

    La Constitución fue enmendada vía enmienda, y nadie presentó un recurso de inconstitucionalidad ante la Corte, ni las “masas populares” salieron a escrachar instituciones, comercios y personas, promovidos por medios de prensa; y hasta a periodistas que fueron violentados en el cumplimiento de sus funciones laborales de informadores.

    En aquel 2011, políticos, juristas, periodistas, ciudadanos en general, debatieron el tema, se cumplieron los pasos establecidos por la Constitución, se votó y se cambió la Constitución. Hasta hoy nadie presentó recursos judiciales.

    La enmienda cumplió su cometido constitucional; hacer cambios para corregir temas concretos y precisos. Para hacer cambios mayores está prevista la convención Constituyente.

    Así de simple.

    Los acontecimientos, con trágicas consecuencias, se debieron al fomento del patoterismo político de parte de dirigentes y a una asignatura pendiente de esta transición, la renovación de la Policía Nacional, que sigue siendo violenta e ineficiente. Uno de los principales instigadores del conflicto fue, justamente, ministro del Interior, en este proceso de transición en que no se ha logrado profesionalizar, civilizar y democratizar a la Policía Nacional.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 10:22 am
  11. Someterlo todo a un plebiscito

    Por Jorge Torres Romero

    La semana caliente que vivió el Paraguay, luego de los sucesos del 31 de marzo, me tocó estar fuera del país, específicamente en Chile. Desde allá las pocas veces que tenía señal me conectaba para saber qué estaba ocurriendo. No es la primera vez que los paraguayos asumimos posiciones que terminan dividiéndonos y tampoco creo que sea la última.

    Los enemigos de ayer son amigos de ahora y viceversa. La política y las ambiciones individuales siguen causando un tremendo daño al Paraguay. Cuando estábamos viendo señales alentadoras de desarrollo, de posicionamiento de la marca país, de la culminación de las necesitadas obras públicas en tiempo acordado y costo estipulado, de la respuesta al enorme déficit habitacional y el sinceramiento de los números en las binacionales, principalmente Yacyretá que sigue siendo una materia pendiente; sin embargo, hoy el Paraguay vuelve a dar un tropezón que lo tira al suelo.

    Pero, gracias a Dios, nuestra historia nos enseña que por más dura y devastadora que haya sido la caída, nunca hemos quedado ahí, en el suelo. Siempre nos hemos levantado. Pero también esa misma historia nos revela que las causas de nuestros problemas han tenido nombres y apellidos.

    Y aquí cada uno puede agregarlos, porque aunque yo lo haga, siempre habrá uno o más disconformes, porque al que ya asumió una posición es difícil cambiarle. Siempre habrá un 50% de la biblioteca a su favor y si no lo hay, se encargará de que lo haya. ¿O les parece que al francista y antifrancista, le podemos hacer cambiar hoy de opinión? Lo mismo ocurre con el lopista y antilopista o el estronista y antiestronista.

    Con esos istas se ha construido y destruido el Paraguay. Y he aquí que estamos ante una nueva disyuntiva, una nueva etapa en que estamos escribiendo nuestra historia y somos los protagonistas de ella.

    Pero, ¿en qué “ista” estamos? ¿Entre los reeleccionistas o antireeleccionistas? ¿cartistas y anticartistas? Aunque percibo un enorme interés por incorporar la figura en nuestro sistema electoral, no veo conveniente la forma o el procedimiento que están utilizando para hacerlo tanto oficialistas como otros sectores tales como el luguismo o el llanismo que quieren jugar su propio partido con la figura de la reelección.

    Con esos istas se ha construido y destruido el Paraguay. Y he aquí que estamos ante una nueva disyuntiva, una nueva etapa en que estamos escribiendo nuestra historia y somos los protagonistas de ella. Pero, ¿en qué “ista” estamos? ¿Entre los reeleccionistas o antireeleccionistas? ¿cartistas y anticartistas?
    Vamos por los “golpistas y antigolpistas”. Tampoco creo que haya habido algún golpe, en el sentido estricto del significado. Sí, en todo caso una “avivada” de un grupo de 25 senadores.

    Es que como en todo órgano colegiado, la mayoría se impone y esta vez replicaron la misma “avivada” de los 23 senadores, que cuando tuvieron su mayoría coyuntural presentaron el proyecto de enmienda y luego la rechazaron el 25 de agosto del año pasado, cercenando de esa manera la posibilidad del debate en un ámbito donde precisamente debía ser discutido: el Parlamento.

    ¿Cómo se escribirá esta parte de nuestra historia en la que hoy estamos todos divididos? Claro que a cada sector le gustaría que se escriba así tal cual la defiende. Pero, ¿cuál es la verdad?

    En mi estadía por tierras transandinas hemos visto junto a un grupo de periodistas paraguayos cómo ese país está apostando por megaproyectos de infraestructura que van desde autopistas, túneles en vías urbanas, aeropuertos y hospitales con una herramienta que ya está suficientemente superada, discutida y aprobada con resultados exitosos por parte de los chilenos como la Alianza Público Privada.

    Directivos de multinacionales españolas y chilenas abocadas a estos emprendimientos y con intenciones de aterrizar en Paraguay, nos comentaban su interés, pero a la vez exteriorizaron su preocupación de cómo la agenda política, nuevamente está poniendo en peligro la agenda económica de nuestro país.

    Estos empresarios, que observan desde afuera lo que pasa acá concluyeron: ante las posturas divididas entre políticos y ciudadanos, que el camino más democrático es someterlo todo a un plebiscito. Ojalá que nuestra clase política se ponga a la altura y permita finalmente que el soberano se exprese y decida. Puedo estar equivocado, pero es lo que pienso.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 10:22 am
  12. Los problemas del Paraguay

    Por Roberto Izurieta
    Catedrático de la George Washington University.
    Analista de la CNN.

    La mejor manera de entender y solucionar cualquier crisis es reconocer que cada problema es en general una manifestación de otros problemas más profundos.

    El Paraguay es un país que duele porque teniendo casi todo para prosperar, está muy detrás de sus vecinos en casi todos los niveles de progresos. ¿Por qué? En mi opinión el Paraguay no progresa porque tiene un sistema político que es arcaico que no ha funcionado en más de 70 años.

    El Paraguay es en realidad el único gobierno parlamentario de América, y los sistemas parlamentarios otorgan casi todo el poder político a los partidos políticos. Si estos son modernos (como la mayoría de los partidos europeos), el sistema político funciona. Si estos son arcaicos, clientelares y cortoplacistas, el país no avanza. Ese es el caso del Paraguay.

    Cuando Horacio Cartes asumió el poder nombró un gobierno tecnocrático. Esa fue la gran sorpresa y novedad. En tal sentido, ha sido más eficiente que sus antecesores en muchas de las variables que podríamos medir: recaudación tributaria, infraestructura, combate a la pobreza, estabilidad y progreso macroeconómico, vivienda y otros.

    Si bien la mayoría de su gabinete era afiliado al Partido Colorado (como la enorme mayoría de los paraguayos), no eran militantes. Esto es muy importante porque al no ser militantes, no eran el resultado de una maquinaria clientelar que debían mantener: eran técnicos nombrados por sus méritos profesionales y se los evaluaría por sus resultados mas no por la base política que podían construir, mantener y crecer.

    Ahí se produce la primera crisis que no tuvo manifestación: los sectores clientelares del partido reclamaban sus espacios burocráticos de poder. Algo se les dio, pero para la mayoría, eso no era suficiente. Ellos tenían razón, no era suficiente; era un cambio en la ecuación política. Los partidos clientelares necesitan subir al poder y para alimentar y crecer ese aparato político. Por eso se produce la disidencia del Partido Colorado.

    La gran desilusión del Partido Liberal Radical Auténtico –PLRA– cuando finalmente llegó al poder fue que desilusionó la expectativa que podrían dar vuelta a este gran cáncer del Paraguay. Fueron iguales y peores. Y peores en resultados. Otra característica de los partidos clientelares y arcaicos es que sus líderes les cierran el paso a nuevas generaciones. Por eso (y por pugna de poderes per se) existe la disidencia liberal.

    Los sectores políticos tradicionales y clientelares necesitan aliados. Además del Estado, ¿quién tiene los recursos para mantenerlos en el poder?: lastimosamente ciertos miembros del sector privado que quieren seguir viviendo también de sus prebendas y privilegios.

    ¿Cuáles? principalmente la complicidad del Estado que les permita no pagar impuestos (a pesar de ser los más bajos de América), el que la economía no se abra a la competencia, mantener sus medios de comunicación y presionar para que sus intereses económicos cortoplacistas prevalezcan.

    Esta horrible alianza de complicidades se manifiesta en la crisis actual. Se manifiesta una realineación de fuerzas: los dos grandes partidos divididos en dos y aliados entre sus partes con la complicidad y participación de grandes empresarios que han dominado la escena política del Paraguay.

    El fenómeno de Lugo fue particular: tenía un aura popular. Sin duda Lugo fue el resultado del cansancio de la población contra los partidos tradicionales; pero al igual que el PLRA una vez en el poder, desilusionó por su gran incapacidad al gobernar y por un discurso tan retrógrado como el de los partidos tradicionales, pero de izquierda (porque hay retrógrados de derecha y de izquierda). Otra gran desilusión para el Paraguay.

    ¿Cómo van a resolver los paraguayos esta crisis? La mayoría se distraerá en una discusión legalista y de análisis político que no responde al problema de fondo. Para mí, no hay muchas opciones para resolver esta crisis: (a) en las calles (generalmente con violencia), (b) en el Congreso o (c) en las Cortes.

    La propuesta y la oportunidad del diálogo merecía al menos una oportunidad; pero son los que abandonaron la mesa en la primera reunión (o aún antes de ella) los que más intransigencia han demostrado. Solo quedan las otras tres opciones. Ojalá no sea en la calle y que sea en el Congreso o las Cortes.

    Toda crisis es una oportunidad, y la oportunidad del Paraguay es resolver ahora lo de fondo que debe cambiar para que el país progrese: una verdadera reforma política que disminuya el poder de los partidos políticos tradicionales; que se combata la evasión tributaria; que se abra la economía; que se modernicen las leyes para obras como el Metrobus, no se tarde 15 años en discusión y cinco en ejecución. Todo eso depende de los paraguayos, que esta sea su oportunidad.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 10:18 am
  13. Volumen de colorados en movilizaciones de hoy define futuro oficialista

    Por AUGUSTO DOS SANTOS
    Periodista

    Si las movilizaciones coloradas de hoy resultaren exitosas, estaríamos en un escenario de recuperación de equilibrio por parte del oficialismo frente a la arrolladora arremetida de grupos periodísticos y sectores de oposición de estas últimas dos semanas. Pero ese equilibrio no garantiza el retorno a la tranquilidad, por el contrario.

    Si el oficialismo comprueba que sus bases se encuentran indemnes después del bombardeo mediático, es probable que la postura de insistir con la enmienda se ahonde. Si las movilizaciones resultan carentes de respaldo de “correligionarios”, es probable que la Semana Santa ayude al oficialismo a reconsiderar la idea; pero si existe una participación respetable de adherentes, no hay dudas que se disparará el entusiasmo y el oficialismo podría cuajar lo que no tiene hasta ahora: un relato social de su posición pro-referéndum.

    Una “recuperación” del oficialismo y una eventual instalación de la agenda pro-enmienda o un fracaso de la movilización colorada llevarán a dos escenarios distintos que trataremos de describir:

    EN UN ESCENARIO DE FRACASO DE LAS MOVILIZACIONES COLORADAS HOY,

    Horacio Cartes podría verse obligado a recomendar a sus congresistas el retiro de la enmienda. Ello significará una victoria para los sectores políticos de oposición, principalmente para Efraín Alegre y Mario Ferreiro, que saldrán a festejar “la defensa de la Constitución”, pero en el fondo lo que estarán festejando será el liberarse de tener a Cartes y Lugo como adversarios electorales.

    En materia de temporalidad, todo saltará a las definiciones que se tienen que dar a fin de año. Nadie renuncia, el Presidente llega hasta el 15 de agosto.

    Este escenario no-enmienda lleva a pensar en tantas combinaciones como en el puzle. La única combinación que no aparece es la posibilidad que HC quede en su casa sin impulsar un frente y un “delfín” que trate de ganar las internas de la ANR.

    El cartismo deberá buscar un candidato para enfrentar a Marito, no hay muchos dentro del activismo político colorado y hay otros colorados candidatables y no activando actualmente.

    En esta hipótesis, sin HC tienen más probabilidades las candidaturas ya establecidas en la oposición (Ferreiro y Alegre), aunque no parecen existir condiciones para una eventual unión de estos frentes en el 2018. Esto se menciona porque hasta ahora existe un poderoso grupo empresarial que apuesta a un outsider para la candidatura presidencial, lo cual es obvio, es una idea que no seduce a los estrategas de Ferreiro y Alegre.

    Ellos saben que sin Cartes en el camino hay menos justificativos para forzar un outsider y más razones para avanzar sobre sus figuras hasta la batalla final.

    Al interior del Partido Colorado y en este escenario (sin Cartes), hay una ventaja en la fotografía demoscópica para Marito Abdo. Si nos basáramos en las mediciones, podríamos pensar en una ventaja para este candidato. Sin embargo, en las movilizaciones de hoy, el oficialismo colorado demostrará cuánto queda de “manejo de bases. Hasta hoy, en materia de ‘aparato’ Honor Colorado doblaba en alcance a Añetete”.

    El pronóstico más cierto que se puede hacer sobre el Partido Colorado (con HC y sin él) es la enorme dificultad que tendrá entre diciembre del 2017 y abril del 2018 para unir a sus fuerzas y tentar una victoria en las elecciones nacionales en un escenario de nuevos adversarios. ¿Cuáles? Los mismos que hoy se oponen a la enmienda de la Constitución.

    ESCENARIO SI LAS MOVILIZACIONES FUERAN EXITOSAS HOY:

    Honor Colorado se afirmará en la idea de promover la enmienda con sus aliados políticos, el Frente Guasu y el llanismo. Con el turbinado de este entusiasmo es probable que se plantee que en breve el proyecto de la enmienda en Diputados y se desate un proceso en el que las variables serán:

    Seguirán las movilizaciones coloradas y quizás de izquierda pro Lugo en el interior, confrontando con las movilizaciones anti-enmienda, lo cual vaticina la posibilidad de un importante quiebre social y político cuyas consecuencias deberán ser asumidas por toda la clase política que ha demostrado incapacidad para dialogar y negociar posiciones.

    Arrancará una fuerte campaña pro-enmienda y anti-enmienda en un plazo brevísimo en el que estarán expuestos, por primera vez en la historia –y por ello será un fenómeno tan interesante como el paso de un cometa– una pulseada entre el “aparato” del poder político (HC-LUGO-LLANO) Vs. los músculos de los grupos mediáticos más fuertes del Paraguay, como nave insignia de los paraguayos que se oponen al cambio de la Constitución y sectores políticos que representan esta idea.

    ESCENARIO EN LA PROBABLE APROBACIÓN DE LA ENMIENDA

    Si fruto de este último proceso descripto, la enmienda fuera aprobada, ello tendrá sus inmediatas consecuencias en el escenario colorado y de oposición.

    En la oposición, Fernando Lugo se reafirmará como opción y estará en condiciones de negociar desde una perspectiva altamente favorable con diversos sectores. Se habla de un planteo de sus asesores para conformar una dupla con un conocido empresario.

    Es probable que en este escenario, Mario Ferreiro opte por terminar su mandato como intendente y tentar en el 2023 una postulación. Efraín Alegre, que está jugando sus más temerarias cartas para mejorar su deprimida situación de popularidad, volverá a enfrentarse a Llano (fortalecido por Lugo) en sus internas y el panorama le sería incierto.

    Por lo tanto, el escenario sería absolutamente adverso para Efraín Alegre y Mario Ferreiro y favorable para Lugo en esta hipótesis.

    Pero hay un factor aún más importante que afirma este retrato del futuro próximo e hipotético: es muy probable que una victoria de la enmienda sea tremendamente funcional al surgimiento de outsiders para la postulación presidencial, porque en este contexto, tendrá mucha más posibilidad –por citar un nombre que se menciona, el presentador Óscar Acosta– que el político Efraín Alegre.

    En concreto, si HC llega a superar la valla de la enmienda, es probable que se esté sellando la suerte del lanzamiento de algún outsider presidenciable en la oposición y el desbarranque de las actuales candidaturas vigentes.

    Se profundizará la brecha entre sectores empresariales en posesión de medios y aunque podrían bifurcarse algunos caminos merced a la preferencia por unos y otros candidatos, seguirán teniendo una gran preeminencia sobre la agenda política de la oposición y es probable que ya sea el gesto que marcará la política paraguaya por un tiempo indeterminado: el pensamiento y la estrategia política trasladada de los viejos y paquidérmicos cuarteles partidarios al think tank de los gigantes empresariales propietarios de medios.

    URGE RECUPERAR EL DIÁLOGO

    La posibilidad de la generación de un clima de nerviosismo social pre-estallido es probable si las condiciones de tensión no se reducen, y –de agravarse aún más– podría desembocar en un clima de desórdenes en las calles tan como se ha visto ya en Venezuela, y como se ha visto en Asunción con la actuación de algunos “chorros” disfrazados de movilizados cívicos que terminaron saqueando el Congreso.

    Nadie gana con que ese clima de inestabilidad se desate en las ciudades, en los pueblos y que se enfrenten nuestros compatriotas. Tampoco ganan los que creen lucrar políticamente con el desorden. Ni las empresas ni los supermercados ni la educación. Todos pierden cuando hay odio entre paraguayos en las calles.

    Por esto es importante que –sin abandonar las posiciones, pro o anti-enmienda– los líderes políticos busquen una mesa para dialogar y en este marco será muy importante el buen consejo de los dueños de medios de comunicación que tienen mucho liderazgo en esta coyuntura.

    Si los mismos no confían en la Iglesia Católica, podrían buscar otro espacio, o religioso, o cívico, o deportivo, cualquiera, pero no es prudente –ni razonable– tener a un país polarizado sin ningún sector buscando un camino de paz y entendimiento.

    Que las posiciones sigan irreconciliables se puede entender como un accidente en la historia, pero admitir como natural que –fruto de ella– se enfrenten los compatriotas será de una irresponsabilidad sin retorno.

    Hay un dato que no es menor, la construcción de una estructura respetable y respetada por la visión internacional en materia de economía y finanzas en el Paraguay. Tal es, por citar, una conquista que merece ser protegida más allá de las disputas, porque se trata de políticas de estado que deben sobrevolar las crisis.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 10:17 am
  14. Los infranqueables límites de Cartes

    Por Luis Bareiro
    ¿Creés que mejoró la educación pública en los últimos cuatro años? ¿Sabés si, cuanto menos, se analizó qué está mal en el modelo educativo, qué hay que cambiar en él?

    ¿Te parece que hubo reformas en el sistema público de salud? ¿Tenés la impresión de que si hoy enfermás o sufrís un accidente tendrás una mejor cobertura médica? ¿Te sentís más segura o seguro en las calles? ¿Te parece que la policía es ahora menos corrupta?

    ¿Te animarías a litigar ante la justicia? ¿Te da la impresión de que hoy los jueces y fiscales son más confiables o más independientes? ¿Creés que si alguien con poder político o económico es descubierto cometiendo un delito será penado de acuerdo con la ley? ¿Se te ocurre que siendo pobre tenés alguna oportunidad de que la justicia te ampare?

    ¿Te parece que en algo se redujo la brecha gigantesca que existe en el país entre las oportunidades que tiene un rico y las que tiene un pobre?

    Estas son las preguntas que tenemos que hacernos para saber si el país avanza o no en la construcción de los verdaderos cimientos de una nación; todo lo demás es aleatorio.

    Esos son los límites infranqueables del Paraguay subdesarrollado.

    Es absolutamente imposible mejorar la calidad de vida de las personas si no tienen garantizadas desde su nacimiento, e independientemente de su estratificación social, una educación pública de calidad, una cobertura básica de asistencia médica, seguridad física y previsibilidad jurídica. Sobre esos pilares se han construido todas las naciones exitosas del mundo. No hay un modelo B.

    ¿Ha logrado la administración Cartes avances en esos campos? En absoluto. Pese a ser en muchos aspectos la mejor administración desde el advenimiento de la democracia, Cartes ni siquiera ha logrado elaborar un plan que apunte hacia ese rumbo. Y no lo ha logrado porque para conseguir mejoras en esas áreas es imprescindible e inevitable hacer profundas y complicadas reformas para las que se requieren acuerdos políticos, pactos sociales, un diálogo permanente y agotador con todos los sectores involucrados. Y eso Cartes no lo puede hacer. Carece por completo del talento político, de la tolerancia, del carisma, de la capacidad de convencer y de la profunda convicción democrática que se requiere para ello.

    Y ojo que no es que solo él sea el problema en ese campo, tampoco tuvieron esas condiciones sus antecesores. Cartes hizo más transparente y menos corrupta la administración pública, agilizó la ejecución de obras públicas y redujo el reparto político de la cosa pública. Y punto. Es lo que puede hacer, es su límite.

    Lo peor es que todo eso se puede perder en unos pocos meses porque no tiene sustento institucional. Es solo la voluntad coyuntural de un presidente. Y eso es un fracaso.

    Una administración exitosa es aquella que logra cambios cuya permanencia y consolidación no dependen ya de quien las promovió. Si esa fuera la situación, no habrían generado toda esta crisis solo para darle un segundo periodo.

    No lo vale. Que pase el siguiente.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:57 am
  15. Cobardía

    Benjamín Fernández Bogado

    Pegaron, dispararon, golpearon, torturaron y mataron. Esta ha sido la secuencia del comportamiento de una maldita Policía al servicio de un gobierno que no se paralizó ante la muerte. Siguió en lo mismo. Amenazando con darle curso a la inconstitucional e ilegal enmienda al punto de poner al país a las puertas de una guerra civil. Lo que Lugo y Cartes nos deben responder es si la codicia y la angurria del poder justifican la muerte del joven Quintana y la feroz represión desatada. Puede alguien entender en su más básico razonamiento que nada es justificable al punto de dividir profundamente a la sociedad paraguaya y dejarla anonadada ante el crimen. Este Gobierno y sus socios de ocasión no dimensionan el daño que han producido a la República. Se han burlado de sus normas elementales de procedimiento y parecen no entender lo que se puede venir aún.

    Los jóvenes les seguirán enfrentando sin temor. Ellos están construyendo su épica de futuro y este Gobierno los enfrenta con la lógica del pasado. Saben aquellos que ganarán la partida más temprano que tarde y probablemente terminen de limpiar un sistema político alimentado de dinero sucio, mentiras, trampas y maldades. Es eso lo que están empujando, luego de que a empellones, balas y muerte no los detuvieran. Están equivocados los 25 de la banda de facinerosos de la Constitución: de esta no pasarán. No lo pudo hacer Oviedo en su tiempo con una mayor capacidad de fuego y entrenamiento. Su gobierno quedó paralizado con un Cubas que abandonó la presidencia antes de que la furia ciudadana quemara su residencia presidencial. Paraguay no quiere parecerse a Venezuela, donde el caos y la anarquía se cobran vidas humanas en hospitales desabastecidos y en donde la criminalidad se carga anualmente más de 20.000 homicidios. A eso podemos llegar por este camino. No queremos un país donde el sistema de justicia tenga miedo de aplicar la ley y solo se someta a los mandatos del jefe de Estado de ocasión. No deseamos que los legisladores estén sospechados de recibir dinero a cambio de traicionar la voluntad mayoritaria de sus mandantes o que canjean sus inmundicias pasadas y presentes por plata e impunidad.

    Paraguay no es un país cualquiera. El volcán ha erupcionado y los que pretenden calmarlo deben comprender que solo queda reparar el daño que hicieron. La ciudadanía seguirá presionando porque sabe que se juega su libertad y su futuro. Esto no es más que una prueba de lo que vendrá. Ha sido magnífico el país levantado para defender su Constitución. Ejemplar el comportamiento del pueblo, valiente y decidido. Los que apoyan la enmienda se han ganado el repudio de sus familiares más cercanos primero y la reprobación de todo un país después. ¿Con qué cara irán a pedir votos o simplemente caminar por las calles? Los felones no deben tener espacio cívico y solo les queda esconderse por un tiempo largo hasta que la Justicia se despierte y el pueblo tenga piedad de ellos.

    Así como hemos visto gestos llenos de grandeza y coraje, también hemos comprobado cómo los médicos Carlos Filizzola, Yoyito Franco y Esperanza Martínez transigían con otros 23 ante el tintineo de las monedas de oro y vendían la democracia tan difícilmente conquistada. Cobardía moral y cívica. Muestras de un cáncer autoritario que ha hecho metástasis en sus personas y sus socios de ocasión. Decepción, repudio y castigo cívico se merecen estos traidores al Paraguay.

    Los cobardes no tienen lugar en esta epopeya que libra un país ante la posibilidad de acabar de nuevo en una dictadura criminal, rapaz, indolente, irresponsable y corrupta.

    Ante las peores formas de cobardía habría que anteponer lo mostrado hasta ahora: coraje cívico sin par que ahuyente a sus pasos a los traidores y fortalezca la libertad.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:56 am
  16. Lugo

    Por Arnaldo Alegre
    Yo voté por Fernando Lugo en el 2008 y no me arrepiento. Lo hice porque representaba la primera gran oportunidad de terminar con el unicato del Partido Colorado. Pensé que una temporada en la llanura los iba a volver más democráticos y forzaría una saludable transformación en el mayor partido del Paraguay. El remedio al parecer fue insuficiente, pues, protegido otra vez por el poder, nuevamente un grupo interno colorado que dice ser mayoritario se encuentra embarcado en otro proyecto autoritario: el cartismo.

    La elección de Lugo no fue nefasta. Aprovechó el mayor crecimiento económico en toda la historia paraguaya para generar políticas sociales saludables. Por ello, hasta ahora encabeza casi todas las intenciones de voto para el 2018.

    Quizás por eso se creyó su propio cuento y quedó prendado de sí mismo. El traje (o mejor dicho la sandalia) de impoluto aprendiz de Maquiavelo, de hacedor de verdades acomodaticias a sus intereses, se colocó con engreimiento indigno de una persona que llegó a donde él llegó.

    Suelen decir que los obispos solo rinden cuentas a Dios. Si es así, deberá tener una larga charla con el Dios a quien le prometió amor y obediencia.

    En la crisis por el proyecto de reelección volvió a mostrar lo que al parecer es su verdadero rostro. El de la persona que cree estar por encima del bien y del mal, alguien que piensa que no debe estar sujeto a los injustos vaivenes de los hechos, ni a normas, ni a leyes, ni a nada. Solo Dios y él.

    Su postura tras el ataque al PLRA y la muerte de Rodrigo Quintana fue ambigua. En verdad, él mismo es ambiguo, sinuoso, decepcionante.

    Sostuvo todo el tiempo que nada tenía que ver con la reelección cuando sus principales acólitos estaban incinerándose a gusto y paladar, validando los oscuros tejes y manejes que buscan parir la inconstitucional reelección.

    Pero esa actitud no es de ahora. Cuando le saltaban como liebres hijos que, si los números no mienten, y no lo hacen, debieron ser concebidos en pleno ejercicio de su obispado, era una feliz oportunidad para debatir sobre la irracionalidad de mantener el celibato obligatorio. No lo hizo. Silbó bajito y cuando le preguntaban sobre el hecho apenas atinaba a decir frases de compromiso.

    Y con respecto a la violencia del EPP, también se hizo del desentendido, cuando es sabido dónde los trasnochados calentaban sus cabecitas.

    Lugo fue una oportunidad para el país, ahora parece otra oportunidad perdida. Triste

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:54 am
  17. Sartori para los paraguayos

    Por Sergio Cáceres
    La semana pasada falleció el politólogo Giovanni Sartori. De su clásica obra Elementos de teoría política, extraigo algunas ideas para seguir reflexionando sobre nuestro convulsionado contexto político.

    No es casualidad que el primer capítulo del libro trate sobre la Constitución. Explica el italiano: “La palabra constitución proviene del latín constitutio, que, a su vez, proviene del verbo constituere: instituir, fundar”. Con la sola etimología ya podemos comprender la importancia que tiene para una comunidad su constitución. Ella es la piedra fundacional, de donde todo emana. Si no la tratamos como tal, todo se resquebraja; de ahí la sensación de zozobra que muchos sentimos cuando nuestra Carta Magna es pisoteada sin escrúpulo. Hemos fundado nuestro Estado sobre principios republicanos y liberales, y el norte de nuestro comportamiento ciudadano está dictado por la Constitución. Por eso hubo tanto celo en su preparación; elegimos a los mejores hombres para que la pensaran y redactaran en nombre de todos nosotros. Manosearla es ir contra los principios del derecho que hemos aceptado y que nos vuelven seres humanos civilizados.

    Unos párrafos más adelante, Sartori va analizando el concepto y su devenir en nuestra historia. Cuando empieza a comparar el constitucionalismo inglés frente al europeo continental y americano, dice que estos últimos leen sus cartas constitucionales en clave normativa, es decir, “como textos que decían a los poderosos «no puedes»”. La nuestra proviene de dicha tradición, y les dice claramente a los poderosos que no pueden hacer todo lo que deseen, pero desde que hemos tenido constituciones –es decir, más de siglo y medio de nuestra historia–, los poderosos no solo han pasado por encima de la constitución de turno, sino que a veces han hecho una a su medida. Lo que pasa en estos momentos es simplemente un evento más que se suma a la larga cadena de humillaciones que ha sufrido el constitucionalismo.

    Por lo dicho, esto indica lo débiles que aún son nuestras instituciones. Si ni siquiera logramos respetar la más fundamental, entonces nos falta demasiado aún para madurar como nación soberana y libre. Estamos a merced de los círculos de poder que surgen de los partidos políticos y de corporaciones empresariales. Son ellos quienes realmente instituyen nuestro ser como miembros de una sociedad política, pues pueden pasar por encima de la ley máxima y manipularla. Con sus actos no dicen quiénes somos y hacia dónde vamos, ¡y vaya que el futuro hacia donde nos apuntan no es nada luminoso!

    Al final, Sartori reflexiona: “Un poder sin control no da origen al estado constitucional: es su negación y su destrucción. Quien elimina la jurisdictio del gubernaculum se burla del constitucionalismo; y debemos al menos impedir que ello ocurra en su nombre”. Con todo su academicismo, el maestro nos aconseja que impidamos que el poder absoluto se imponga. Toda una lección que estamos aprendiendo y ejerciendo hoy en estos días oscuros para el Paraguay.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:48 am
  18. Investigación fiscal debe ser rigurosa, no venganza política

    La rápida imputación fiscal de personas que aparecen en algunos videos, participando del ataque e incendio del Congreso, pero la demora en aclarar quiénes dieron la orden para que la policía entre al local del PLRA a reprimir, sin orden judicial y asesinando a un joven político, incrementan la siempre instalada sospecha de que el Ministerio Público y la Justicia no son rigurosos en sus actuaciones y están respondiendo a una venganza política de parte del poder. Es de esperar que esta vez puedan demostrar lo contrario.
    El escándalo internacional que provocaron los violentos sucesos en la noche del viernes 31 de marzo y la madrugada del sábado 1 de abril, tras la ilegal aprobación de un proyecto de enmienda para la reforma de la Constitución por parte de un Senado paralelo, con manifestaciones ciudadanas que derivaron en la toma y el incendio de la sede del Congreso Nacional, seguido de una respuesta fuertemente represiva y en parte criminal de la policía, ha generado que el Ministerio Público se apresure en dar señales para investigar y esclarecer lo ocurrido.

    La tónica de las actuaciones fiscales sobre los dos hechos más graves, el ataque e incendio del Congreso por parte de manifestantes, y el ataque policial sin orden judicial a la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), con el trágico asesinato del joven dirigente político Rodrigo Quintana, han tenido hasta ahora, sin embargo, dinámicas y enfoques muy diferentes, que refuerzan en la ciudadanía la sospecha siempre instalada de que el Ministerio Público y la Justicia no están siendo muy rigurosos en sus actuaciones, y que podrían estar respondiendo más a una venganza política de parte del poder.

    Si bien es cierto que hubo una rápida imputación y prisión del suboficial Gustavo Florentín, principal acusado de haber asesinado con un disparo de escopeta con perdigones de plomo al joven dirigente liberal, las investigaciones parecen haberse estancado en ese punto, sin animarse a avanzar para esclarecer quién dio la orden de entrar sin orden judicial a la sede del más importante partido de oposición del país, y de cometer terribles violaciones de derechos humanos contra todos quienes se encontraban resguardados en el sitio.

    Por el contrario, la propia cúpula policial y el Ministerio del Interior presentaron su versión de que Florentín, en forma solitaria, se escapó de su arresto disciplinario en la Comandancia y tomó un arma no autorizada para ir a atacar la sede del PLRA, pero múltiples grabaciones en video demuestran no solo que el suboficial estaba actuando orgánicamente en las acciones represivas en la plaza desde muy temprano, sino que el ataque a los liberales fue parte de una acción tipo comando, con la participación de varios escuadrones y altos jefes policiales. Mientras los medios de prensa han desmontado la versión oficial, la Fiscalía y la Justicia se muestran reticentes en imputarlos, con una actitud que parece más de complicidad y encubrimiento.

    Es diferente la actitud en la investigación sobre el incendio del Congreso, ya que la Fiscalía procedió a imputar a 21 personas, varias de ellas conocidos dirigentes de la oposición, quienes aparecen reconocidos en videos grabados en el interior del edificio durante las acciones de destrucción e incendio, aunque en muchos casos las imágenes divulgadas no aclaren si tomaron parte en los desmanes o solamente acompañaron con su presencia.

    La sensible diferencia en el tratamiento de estos dos casos enfatiza aun más la falta de credibilidad de la ciudadanía en las instituciones encargadas de investigar los casos de hechos punibles y de administrar justicia, principalmente en un momento sensible como el que estamos viviendo en estos días, debido a la crisis política. Es de esperar que los agentes del Ministerio Público y de la Justicia logren demostrar que su tarea es rigurosa y no una venganza política.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:46 am
  19. Que no ocurra lo mismo de siempre
    9 abril, 2017

    La cuerda se suelta siempre por el lado más fino, es una frase utilizada muy frecuentemente en nuestro país, acostumbrados como estamos los paraguayos a ver cómo los mandados terminan pagando por los crímenes de los mandantes. Debe ser por eso que en los estamentos militares se creó la figura de la “obediencia debida”, es decir que en una institución tan verticalista, los responsables de la actuación de los que obedecen órdenes son los que las dan.

    Pero en la sociedad civil, y mucho más en todo lo que tiene que ver con la administración de Justicia, es tan frecuente ver que todo el peso de la ley cae sobre los actores materiales y se guarecen en la impunidad los autores intelectuales de los crímenes de cualquier tipo.

    Para no ir demasiado lejos en la historia, recordemos nomás el caso de los planilleros de la Justicia Electoral. A pesar de la contundencia de las pruebas en contra de uno de los miembros del TSJE, éste terminó sobreseído y sus esbirros, imputados.

    Esto no puede seguir ocurriendo y, definitivamente, no puede ocurrir en el caso de los desmanes ocurridos el viernes 31 en las plazas frente al Congreso. La permanente provocación de los operadores políticos que fueron llevados al lugar solamente para generar violencia agrediendo a las fuerzas policiales, y que terminó con una parte del Poder Legislativo bajo fuego, tiene que llegar hasta los que fueron autores morales e instigadores de la barbarie.

    La Fiscalía ya identificó a los actores materiales, los protagonistas de estos hechos vandálicos, y los imputó rápidamente. Pero la cosa no puede terminar aquí. Y resulta extremadamente preocupante que ya en esa primera imputación no se mencione los nombres de quienes han sido desde el comienzo señalado como los verdaderos instigadores de la violencia.

    No resulta demasiado difícil ni requiere de una gran tarea de investigación señalar a estos autores morales. Durante meses, a través de los medios de comunicación que les son funcionales, anunciaron su intención de provocar violencia, sin analizar las consecuencias, a fin de impedir que la enmienda pudiera superar el primer escollo constitucional, que son las cámaras del Congreso.

    Lo dijeron en la prensa, en las redes sociales y hasta en las sesiones plenarias del Senado. Efraín Alegre prometió atacar el Parlamento en el momento en el que se tratara el proyecto y Desirée Masi aseguró que el “grupete” de disidentes y sectores de la oposición armarían “quilombo, dentro y fuera de la cámara”.

    Y cumplieron. No hay crónica de un delito más anunciada que ésta. Ellos dijeron que en el momento en que el Senado estudiara el proyecto sus huestes estarían en la plaza, dispuestos a resistir “hasta las últimas consecuencias” para impedir su aprobación.

    Así que para concretar su rápida y eficiente actuación, la Fiscalía debe imputar a Masi, Alegre, Mario Abdo Benítez, Rafael Filizzola, Luis Alberto Wagner y varios otros intolerantes, que están dispuestos a soportar, hasta la muerte de ciudadanos inocentes, con tal de salirse con la suya.

    La impunidad de los autores intelectuales debe terminar de una buena vez en la administración de Justicia paraguaya. Y este sería un fantástico momento para empezar.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:45 am
  20. Zucco y el Creador
    10 abril, 2017

    Los editoriales de ABC deberán figurar en una suerte de “Archivo del Terror”, cuando la historia juzgue los acontecimientos políticos de los últimos días.

    Son bestiales. Que solamente pueden estar escritos por un redactor cuasi demente, o extremadamente obsecuente, que sigue a rajatabla la línea bajada ya sabemos por quién.

    Martillea salvajemente con los mismos temas hasta dejarlos clavados en la mente de sus incautos lectores, que confían aun en el ABC “de antes”, del que ya no queda ni sombra. El actual es el retorno del ABC de la época de Lino O., cuando contra el mundo, sus periodistas se morían de vergüenza, protegía a capa y espada al aprendiz de tirano.

    Primero incitaron salvajemente a la violencia…que la gente salga a calle a detener a los “usurpadores” (¿), a como dé lugar. Esta postura “inspiró” a Efraín Alegre, quien instruyó a sus huestes que salgan a la calle, a golpear, porque o si no todo pasaría desapercibido. “A armar kilombo”, como le encantó decirlo a Desirée. Y vaya que lo lograron. Los patoteritos de la JLRA se le fueron como “cabichuí”, a los policías que asombrados ante el cariz de los acontecimientos por poco no salieron corriendo.

    Resulta que para ABC, Cartes es hoy el culpable de todo. Y últimamente su repique es que el mandatario tiene las manos manchadas de sangre (cuando en realidad Zucco es el que las tiene así). Ya lo sostenía en uno de los primeros párrafos de su panfletario editorial del pasado sábado: “…el régimen de Horacio Cartes está decidido a continuar matando gente si se le hace necesario para satisfacer su obsesión reeleccionista…”.

    Los periodistas que defendemos la legalidad (que en el fondo se trata de eso) ya nos vamos acostumbrando a esta tragicomedia mediática.

    Pero alguien, presumiblemente, gente de pueblo, identificado solamente como José Rodríguez, leyó el editorial de marras, se le subió la ira y escribió una apostilla fantástica, que transcribimos a continuación:

    “Si no fuera porque hay aún mucha gente ingenua que toma en serio las barbaridades malintencionadas que manda poner “Acero” Zuccolillo en este su diario que siempre ha utilizado y sigue utilizando como barricada para atacar despiadadamente a quienes tengan la desgracia de caerle antipático, utilizando para ello el viejo principio de “miente, miente, miente, que algo queda”, no nos preocuparía tanto. Incluso, nos movería a risa las afirmaciones truculentas y predicciones escatológicas del comportamiento social ante un simple hecho político. Es de esperar (tal vez sea demasiado pedir) que este folkclórico personaje, caprichoso, narcisista, maniqueo y temático, se ponga a pensar seriamente que le va quedando poco tiempo (por la avanzada edad que tiene) y ordene su vida para el momento de encontrarse con su Creador, en vez de gastarlo inútilmente en difundir negras predicciones de violencias, masacres, represiones y asesinatos políticos para el país, si su delirante idea no cuaja en la sociedad mayoritaria, que dicho sea de paso hasta ahora sabiamente se mantiene tranquila, sin prestarse a las incitaciones”.

    Comulgamos plenamente con él.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 abril, 2017, 9:44 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

✓ÑE’ÊNGA

Na ne mitâ’i sa’yju ĝuaiĝui rumby.17/10/17

✓fotociclo

El incendio que empezó en el Mercado de Abasto ayer a la tarde se llevó alrededor de 350 puestos y el 90% de la infraestructura del Bloque C. El incendio fue controlado esta mañana, y los vendedores serán reubicados, sin embargo sus pérdidas no serán cubiertas. Se está analizando construir un nuevo pabellón y el BNF anunció que cederá créditos rápidos y accesibles, es decir, más endeudamiento para muchos de los afectados.

✓archivos

✓estadistas

  • 1,107,000 visitas
Follow ✓Paraguay Péichante on WordPress.com

✓ impresos

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

5días

A %d blogueros les gusta esto: