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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

La campaña del “rekutu” está arruinando al país

Esta desaforada campaña emprendida por el presidente Horacio Cartes y el expresidente y actual senador Fernando Lugo (Frente Guasu), con la ferviente participación del senador liberal Blas Llano, para restaurar la figura de la reelección presidencial –tal como se la diseñó en la Constitución stronista de 1967 y la reforma quirúrgica que hicieron los secuaces del dictador en otra Convención, diez años después, para el vitaliciado, a estas alturas es ya mucho más perniciosa para el país de lo que mal pudo presumirse al principio de la misma.

Tanta es la actividad proselitista que actualmente gastan los operadores partidarios de base de los respectivos partidos involucrados en el plan, los dirigentes superiores –entre ellos, muchos funcionarios públicos– y un número apreciable de legisladores y concejales departamentales y municipales, que todo hace pensar que la comparsa reeleccionista está integrada además por muchos oportunistas a los que la alteración de nuestro régimen democrático les importa muy poco, porque van en pos de otro objetivo, consistente en embolsarse la mayor cantidad posible de dinero, venga de donde viniere. En otras palabras, el “rekutu” es una mina de oro para los operadores políticos, se apruebe o no la reelección. ¿De dónde salen tantos recursos para mantener en actividad a tanta gente en torno a este intento de subvertir la Constitución? No podemos saber, y es probable que no lo sepamos nunca, cuánto dinero están derrochando Cartes y Lugo en este proyecto. Pero de su generosidad de bolsillo depende, según todas las apariencias, que el plan continúe marchando y gane en fuerza. Ya los legisladores que aseguraron su acompañamiento al proyecto inconstitucional de enmienda habrán cobrado o se les habrá prometido prebendas de todo tipo, pero los dirigentes y operadores cobran día por día, pues tienen que hacer “trabajo de campo”, es decir, distribuir los recursos asignados a la compra de adherentes, y a mantener los candados bien cerrados sobre su clientela habitual.

Que Fernando Lugo y sus partidarios gasten sus reservas económicas “ahorradas” o financien esta aventura actual con la ayuda pecuniaria que pueda llegar del exterior, aunque ilegal, preocupa menos a la gente desde el punto de vista de que no se trata de dinero público local. Mucho más le importa, por el contrario, que el otro reeleccionista, Horacio Cartes, pueda estar financiando sus ilusiones con recursos del erario. Esto afecta a todos de manera directa; afecta a los intereses del país, de una u otra manera, pero siempre negativamente.

Y también se da otra forma de perjuicio a los intereses generales que este descomedido e impertinente afán reeleccionista produce, que es la distracción de quienes tendrían que estar gastando sus fuerzas en sus puestos de trabajo, preocupándose por los asuntos públicos. Desde ministros hasta funcionarios subalternos, tal vez hasta militares y policías, están siendo movilizados para conseguir la inconstitucional pretensión, para lo cual tienen que abandonar sus labores oficiales por completo o dedicar buena parte de sus horas de trabajo a la tarea proselitista, en lógico desmedro de la función que tienen la obligación de cumplir y por la que se les paga un salario, además de los consabidos privilegios especiales.

¿Cuánto dinero ya perdió el país en estos últimos meses de intenso proselitismo reeleccionista? Sería muy difícil aventurar una suma, porque los gastos de cualquier campaña política se manejan como si fuesen secreto de Estado; aunque no cuesta estimar que serán miles de millones, solo con observar y calcular a cuánta gente hay que poner en movimiento, cuántas voluntades hay que comprar y cuánto tiempo lleva este intento sin hallar solución.

En menos palabras, esta campaña reeleccionista actualmente en marcha representará otros miles de millones en gastos electorales, sin estimar todavía la pérdida de fuerza de trabajo y el consecuente deterioro gradual de las condiciones de existencia de los habitantes de este país.

La reelección presidencial, considerada en sí misma, es decir, como figura política necesaria para mejorar nuestro sistema democrático, merece un debate serio fuera del interés coyuntural que puntualmente aparece, como ahora, en cada periodo presidencial, cuando uno o más grupos políticos “descubren” que sus líderes son los únicos “hombres providenciales” que pueden salvar al Paraguay del desastre y que, para el efecto, se los debe mantener por un periodo más en el poder.

El país ya no puede continuar con la vista puesta en este asunto, pues hay cuestiones de crucial importancia que merecen la atención de las autoridades y de la propia ciudadanía, hoy también inmersa en los entretelones del “rekutu”. Ahora mismo tenemos a la vista la penosa realidad de miles de niños que inician las clases en escuelas derruidas o bajo los árboles, o parturientas que peregrinan buscando lugar donde dar a luz porque los hospitales públicos de sus localidades también están en precarias condiciones, carecen de profesionales apropiados o de medicamentos e instrumentales, entre otras graves deficiencias que soporta el país.

Ante esta insoportable situación que nos harta y arruina, la ciudadanía debe expresar en las calles su exigencia de que se desarme ya de una vez por todas este intento reeleccionista.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/la-campana-del-rekutu-esta-arruinando-al-pais-1570704.html

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Acerca de jotaefeb

arquitecto jubilado, hoy "hurgador" de la filosofía de vida, de las cosas cotidianas y trascendentes.

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27 comentarios en “La campaña del “rekutu” está arruinando al país

  1. Cortina de humo

    Por Miguel H. Lopez

    En las últimas semanas ocurrieron en el país una serie de hechos que por lo variados y por los sectores en que se generaron, darían la pauta de que son fortuitos y que no tienen relación aparente. Mirando detenidamente y escrutándolos, pronto ese primer pensamiento comienza a desdibujarse y emergen las dudas sobre su vinculación o no.

    Haciendo una pasada, encontramos que entró en un silencio provocado, aunque en ciertas esferas se siguen discutiendo y ejecutando acciones, la intención del presidente Horacio Cartes (colorado) y del ex presidente Fernando Lugo (concertación y algunos grupos progresistas) de enmendar la Constitución Nacional para introducir la figura de la reelección. Un tema que enfrenta a “golpistas” (los que quieren enmendar pese a la inhabilitación constitucional por ya haberse tratado en agosto pasado) y “ex golpistas” (quienes derrocaron en 2012 al presidente Lugo).

    Sin embargo, irrumpieron asuntos como el golpe institucional al gobernador del Guairá, Rodolfo Friedmann, con renuncia fraguada y un enredo judicial que produjo una rotunda acefalía. La guerra es entre cartistas y maristas.

    Por la lateral, la presidencia de la Administración Nacional de Electricidad anunció suba de tarifa que tiene a la gente con el alma en la garganta, expectante del impacto a sus bolsillos de una decisión que parece más una campaña para deteriorar la ANDE y venderla luego por chauchas y palitos.

    En paralelo, el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo aparece intermitentemente con panfletos o rumores, como si plantaran falsas banderas. Y el Ministerio de Educación y Cultura –con su ministro Enrique Riera– se desentiende y deja que algunas instituciones educativas colapsen irritando a la opinión pública.

    A su vez, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones se anticipa a una fiscalización y adjudica la explotación, por 30 años, de las rutas 2 y 7 a la cuestionada –por incumplimientos en su país– empresa española Sacyr, también adjudicada con el Aeropuerto.

    Mientras la gente se desespera, distrae, despotrica y dispara flechas al cielo, los cartistas consideran que la próxima semana es óptima para que se trate –y apruebe– la enmienda reelectoral en el Parlamento. Un tema capital, si consideramos que esto condicionará toda la actividad pública y hasta económica este y el próximo año; y configurará la vida nacional por el resto del tiempo después de 2018.

    Tanto ruido nos hizo olvidar lo reelectoral; y que las autoridades y dirigentes del Partido Colorado todavía no fueron procesados por falsificar firmas de muertos en el petitorio al TSJE para la enmienda. Mucho humo.

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    Publicado por Anónimo | 16 marzo, 2017, 8:37 am
  2. Zuccolillo, Esopo y la chica del 8-M
    15 marzo, 2017

    Así como como la Grecia clásica atribuyó a Homero la paternidad de la “épica”, así también le asignó a Esopo la de la “fábula”; un relato breve protagonizado por animales, cuya finalidad educativa se explicita en una moraleja final. “La zorra y las uvas”, “El lobo y el asno”, “La cigarra y las hormigas” son algunas de entre tantas, en las que parece haberse “inspirado” el editorialista de ABC color, en su edición de ayer, guardando las diferencias en lo que a “la pluma” se refiere y, para desgracia de los lectores, también a la extensión.

    “Lugo-Nicanor, el bolivarianismo marxista al acecho”, es el largo título escogido para fabular sobre el escenario político nacional y su futura proyección. El cuento trata de un presidente, HC, que se convierte en violador de la Constitución si otro poder del Estado, independiente, como es el Legislativo, aprueba la enmienda para instituir la figura de la reelección. Y no solo eso. Con ello, el desalmado mandatario “estaría dejando al país a merced del bolivarianismo castro-marxista”, representado por la fórmula que integrarían un exobispo, Fernando Lugo, y un expresidente que luego bajó de rango y se convirtió en exembajador, Nincanor Duarte Frutos, quienes se alzarían con un cómodo triunfo electoral y, “de paso” conquistarían ambas Cámaras del Congreso.

    Así, el zorro de Castro, desde el infierno, y Chávez, cómo mínimo desde el sexto escalón del purgatorio, estarían metiendo la cola en la vida política nacional y proclamarían a sus discípulos, los mencionados, como presidente y vicepresidente de los paraguayos. Todo esto, claro está, si se aprueba la enmienda, que por supuesto sería responsabilidad del villano presidente.

    El alocado escenario es tal que antes de proseguir, el propio escriba de Zuccolillo se ve en la necesidad de aclarar que la dupla en cuestión, “a primera vista podría parecer inconcebible”, para luego recurrir a los antecedentes que, según él y su patrón, serían muestras irrefutables de la veracidad de lo que afirman. ¿Y cuáles son esos atecedentes?: Que “Nicanor fue un excelente anfitrión de los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez” y que “un año después, en un acto político realizado en el departamento de San Pedro, nuestro compatriota lució una chaqueta y una boina militares, imitando al locuaz bolivariano”.

    Sin desperdecio. Una verdadera joya que trasciende la literatura e ingresa de lleno al campo de las ciencias políticas, según las cuales, en ésta “novedosa” versión, las analogías ideológicas se establecen por el cumplimiento de las normas protocolares entre mandatarios o, más serio aún, por la vistimenta que alguien usara en alguna ocasión. Además, tanto Nicanor como Lugo fueron presidentes, uno cinco años y el otro más de tres. Los conocemos sobradamente por sus actos, que pueden y deben ser sometidos a la crítica, pero no inventando historietas, ni agitando el “cuco” del “castro-marxismo”, al más puro estilo de “La Voz del Coloradismo”, como recurso desesperado para intentar abortar la reelección.

    Pero volvamos a la literarura que es más entretenida. El final del editorial es apoteósico. “Dos monstruos acechan al Paraguay”, y reitera, “el culpable es…Horacio Cartes”. Solo le faltó la moraleja, para ser una fábula completa, que bien podría ser la misma con la que una chica del 8-M concluyó una entrevista que se hizo viral: “¡Ay, boludo!, creo que me estoy re confundiendo. Disculpame”.

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    Publicado por Anónimo | 15 marzo, 2017, 9:34 am
  3. Informalidades

    Benjamín Fernández Bogado –

    Uno de los grandes limitantes para nuestro desarrollo tiene que ver con la manera cómo hacemos las cosas y cuán previsibles somos en nuestra conducta. Mientras no arreglemos eso –que es un defecto de carácter muy visible–, poco avanzaremos.

    La crisis en Guairá es solo una muestra más. Una supuesta renuncia sin sello, membrete, mesa de entrada, hora, fecha y además sospechada de firma falsa no puede en el siglo XXI ser tomada como algo serio. El país con más computadoras que funcionarios públicos que ganan por presentismo, se revela ante al mundo como un país informal y poco serio. Si estas cosas solo nos producen hilaridad y sirve para pasar el insoportable calor del verano sin mayores trascendencias que la comidilla cotidiana, es que todavía tenemos muchísimo que avanzar como sociedad organizada.

    El paraguayo informal que no cumple horarios, no respeta la Constitución y las reglas, cree que está por encima de ellas y además de eso exhibe sus flagrantes limitaciones como distinciones colocadas en el pecho, no tiene futuro fuera de este país. Por eso funciona bien en Buenos Aires, Madrid o Nueva York… ahí hace todo lo que aquí le importa nada. Se porta bien y es una persona formal porque el ambiente lo motiva.

    Entre nosotros, el presidente de la República y dos líderes políticos más impulsan la violación de la norma constitucional a cielo abierto y a plena luz del día, sin importarles las incoherencias y contradicciones que se muestran como llagas y arremeten contra la Carta Magna sin pudor alguno. Eso tiene un impacto enorme en un país cuyos habitantes concluyen que aquí todo es posible. Es cuestión de audacia sin límites y mediocridad absoluta. El resto lo pone la prepotencia y la osadía.

    Así presentan una renuncia de un gobernador sin los mínimos elementos legales y a eso se prestan legisladores, concejales, escribanos, jueces y asesores de Itaipú. Todos tienen tiempo para joder la norma y violentarla, porque finalmente, para qué sirve el poder en el Paraguay si no es para abusar de este y no cumplir las normas.

    Nadie recibirá ningún castigo y es probable que el juez que paró el asalto a la Gobernación del Guairá sea echado del cargo por haber osado enfrentar a la turba de los ilegales. Este es el peor mensaje que podemos enviar a la ya cuestionada y débil Justicia paraguaya. Todo esto es derivación de la promoción ilegal de violar la norma referida a la modificación de artículo de la reelección.

    “Daños colaterales”, dirán algunos o practica histórica de los paraguayos, otros. Pero claramente esto es lo que nos retrasa como país y los pequeños logros que obtenemos queden bajo sospechas y suspicacias. Los de arriba pretenden violar la Constitución sin ningún costo y los de abajo se sienten con absoluto derecho a hacerlo en el territorio regional que administran.

    Debemos dejar de ser un país informal para crecer en confianza y para reafirmar que nos gusta vivir en un estado de derecho.

    De lo contrario, le estamos haciendo la cama a un tirano que nos ponga a todos en cintura por sabernos incapaces de vivir en democracia.

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    Publicado por Anónimo | 13 marzo, 2017, 10:07 am
  4. Pónganse de acuerdo, por la patria

    Alberto Acosta Garbarino
    El enfrentamiento a muerte entre los colorados cartistas y opositores, la guerra interminable entre los liberales efrainistas y llanistas y la división inexplicable entre los partidarios del Frente Guasu y los de Mario Ferreiro, fomentan un ambiente de enfrentamiento generalizado que está contaminando todas las relaciones en nuestra sociedad.

    La primera víctima de estas peleas ha sido el Presupuesto General de Gastos de la Nación, que por primera vez en la historia democrática ha sido vetado totalmente.

    La segunda víctima ha sido la emisión de los bonos soberanos, que están contemplados en el presupuesto y cuya colocación en el mercado internacional es indispensable para financiar los gastos y las inversiones de este año.

    Si bien comparto la posición del Gobierno de que la emisión de dichos bonos es legal, no puedo dejar de expresar que en los mercados que adquirirían esos bonos, existen preocupaciones, inquietudes y dudas al respecto.

    Me constan diversas llamadas a referentes locales de las calificadoras de riesgo, me consta la preocupación de los principales organismos internacionales y me consta la inquietud de diversos bancos del exterior.

    Si bien dentro del país no hay dudas sobre la legalidad de esta emisión de bonos, desde el exterior, donde el Paraguay es visto como un país con instituciones muy endebles, un enfrentamiento entre el Ejecutivo y el Congreso por un tema tan importante, solo confirma la debilidad de las mismas.

    Por eso para mí ha sido una luz de esperanza el hecho de que ambas partes en conflicto se encuentren negociando un acuerdo que haga posible la promulgación de una ley que permitirá que los bonos soberanos salgan al mercado internacional, sin ningún tipo de duda legal o política.

    Me consta que prácticamente está acordada la redacción de un texto de ley, pero también me consta que existen posiciones extremas de ambas partes que pueden hacer inviable este acuerdo.

    Me consta, que en el sector intransigente del Congreso quieren que la iniciativa provenga del Ejecutivo, y que el mismo quede como el derrotado, reconociendo la autoridad del Congreso en esta materia.

    Me consta, que en el sector intransigente del Ejecutivo quieren que esta ley sea iniciativa de los opositores, porque siendo legal la emisión de los bonos no necesitan de la ley y quieren que los legisladores opositores queden como los derrotados, enmendando su error.

    Un principio básico para solucionar conflictos políticos es encontrar la fórmula por la que ninguna de las partes aparezca como derrotada, porque en política es mucho más importante la percepción que la realidad.

    Ojalá nuestros políticos tengan la lucidez y la valentía para encontrar ese punto de acuerdo que permita aprobar la ley y ojalá tengan la grandeza y la prudencia para hacer declaraciones tranquilas donde ninguno aparezca como vencedor ni como vencido y donde el gran ganador sea el Paraguay.

    Necesitamos con urgencia la aprobación de la ley antes de fines de marzo, que es cuando deben ser emitidos los bonos. Para que eso sea posible, los senadores no deben pretender solucionar todas las diferencias que tienen hoy con el Ejecutivo (enmiendas, endeudamiento) gracias a esta simple ley.

    Esta ley solamente servirá para tranquilizar y despejar las dudas que se tienen en el exterior, ayudará a mejorar nuestra imagen externa y nos permitirá cumplir con nuestras obligaciones financieras.

    Pero lo más importante es que va a ser un primer paso en la dirección correcta, aflojando un poco el crispado ambiente que estamos viviendo y esperemos que permita iniciar un proceso de serenidad que mucho bien le hará a nuestro país.

    Pónganse de acuerdo… por favor… ¡por la patria!

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    Publicado por Anónimo | 13 marzo, 2017, 10:07 am
  5. La hipocresía de Lugo
    12 marzo, 2017

    Casi nadie puede explicar cuál es el objetivo que persigue Fernando Lugo al dar mensajes tan dispares a su electorado. Por un lado, rechaza la reelección vía enmienda mientras instruye a sus senadores a que apoyen el proyecto, y por el otro lleva adelante una intensa campaña proselitista en el interior del país, sobre la base de que será justamente la enmienda la que le habilitará para un segundo mandato.

    Él sabe que está teniendo una actitud hipócrita y engañosa, y no tuvo problema en reconocerlo días atrás, cuando, muy suelto de cuerpo, dijo que “todos somos un poquito hipócritas”, como si eso fuera aval de respeto y potabilidad de un candidato. O bien, a pesar de sus recorridos y de los resultados de la elección del 2008, sigue sin conocer al paraguayo, que no quiere que se le siga vendiendo espejitos sino dar su apoyo a quien le ofrezca un futuro seguro, y, sobre todo, cierto.

    Si Lugo vota en contra de la enmienda, y cuando esta sea aprobada, se aprovecha de ella para postularse a la reelección, el castigo del electorado puede ser contundente y muy, muy dañino. Es cierto que, hasta ahora, las encuestas publicadas lo muestran muy bien posicionado en el caso de que se apruebe el segundo mandato; pero no es menos cierto que hay sectores luguistas del interior del país que se revuelven nerviosos y bastante hartos de escuchar a su líder, por el que piensan jugarse y por quien apoyan la enmienda, hablar en contra de la misma.

    El exobispo no puede decir que la enmienda es inconstitucional, y luego utilizarla para volver a candidatarse. Es cierto que nuestra política criolla no es ni coherente ni demasiado creíble, pero esto ya sobrepasaría cualquier experiencia anterior.

    Y mucho más grave sería si es que la enmienda no consigue salvar el escollo del Senado por la falta de 1 voto, el que debía dar quien más se beneficiaría con su aprobación. Allí sí, la condena del campesinado que ya no quiere votar al Partido Colorado y que ve a Lugo como la única vía de vencer a la estructura, sería contundente y sin vuelta atrás.

    Todo lo que está haciendo este señor desde que se inició el debate por la enmienda es engañoso y retorcido. Como votó en contra del proyecto el 25 de agosto del año pasado, ahora pretende mostrarse coherente y anuncia que sigue con la misma postura, aunque sotto voce –y no tanto- instruye a los otros 4 senadores del Frente Guasu a trabajar en favor de esta vía, la cual, parece, para él es inconstitucional en público y perfectamente constitucional en privado.

    Este no es cualquier momento en la vida política nacional de las últimas décadas. Aquí se está definiendo un modelo de país que es el que regirá a las generaciones futuras, y, aunque es la ciudadanía la que decidirá si acepta o no la reelección vía enmienda, son los líderes quienes la guiarán para tomar el camino más adecuado y que más convenga a todos.

    No es tiempo de duda, ni de medias tintas, ni de sí pero no. Es tiempo de jugarse por una idea de manera abierta, sin engaños de ninguna laya. Esto parece no entenderlo Fernando Lugo y el costo político que podría pagar por esta ambivalencia podría ser muy alto.

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    Publicado por Anónimo | 12 marzo, 2017, 5:16 pm
  6. La hez de la sociedad contamina la política

    Aunque los “infortunios del Paraguay” es un cliché lejano en la memoria colectiva de la nación, hay uno que increíblemente goza de buena salud hasta nuestros días: la violación del derecho constitucional que en democracia tienen el ciudadano y la ciudadana de “elegir” al candidato de su preferencia que deba representarle en el Congreso Nacional, el Poder del Estado que representa al pueblo soberano. En ningún tiempo, bajo dictadura o democracia, pudo el votante paraguayo ejercer este derecho cívico, pese a que en todas las Constituciones que ha tenido la República –autoritarias o democráticas–, incluida la actual, siempre estuvo consagrado este derecho político inalienable.

    Sin embargo, desde hace casi siglo y medio las élites de los dos partidos políticos tradicionales, el Partido Colorado y el Partido Liberal, se han confabulado para impedir que los votantes puedan ejercer su derecho a “elegir”, y no, como ahora, meramente a votar por una lista de candidatos confeccionada entre cuatro paredes por los “partido jára”. Para ello se han valido sistemáticamente de la correspondiente Ley Electoral para bloquear el derecho de los votantes de tener participación activa en la elección de los candidatos de su preferencia para el Parlamento.

    El antidemocrático recurso legal establecido para el efecto en la actualidad es el de las “listas sábana”, anacrónico sistema que ha convertido a los capitostes de los partidos políticos en dispensadores de las mercedes –por lo general, no gratuitas– a sus elegidos para los cargos electivos, señaladamente el Parlamento.

    Al impedírsele al votante tener mayor autonomía en la elección de su candidato, la voluntad popular permanece secuestrada por las cúpulas de los partidos políticos, con lo que queda abierta la compuerta para que por ella se infiltren heces de la sociedad, que acaban por contaminar la política como instrumento de la gobernabilidad del país.

    La palabra de estos personajes no vale nada, pues hoy pueden decir una cosa y mañana lo contrario, sin consecuencia alguna, como lo demuestran, por ejemplo, dos encumbrados protagonistas actuales de nuestra política, como son el propio presidente Horacio Cartes y el expresidente y senador Fernando Lugo, en relación con la enmienda constitucional para el “rekutu”. Otro ejemplo digno de mención puede constituir el colorado cartista Cándido Aguilera, representante paraguayo en Itaipú y uno de los que apoyan el actual asalto a la Gobernación del Guairá, quien en el pasado consideraba abiertamente a Cartes como un narcotraficante y ahora es un recalcitrante operador por su reelección.

    Estos hechos desdorosos explican por qué, tras el derrocamiento de la dictadura stronista hace 28 años, la clase política paraguaya no ha sido capaz de consolidar la democracia y sus instituciones básicas. En vez de eso, con el transcurso del tiempo ha venido a menos la calidad moral e intelectual de la clase dirigente. Uno ve los debates en las Cámaras de Diputados y de Senadores en otros países y los compara con el debate en el nuestro, y quiere ponerse a llorar. ¡Cómo es que el nivel de calidad de nuestra clase política ha llegado a la bajeza insoportable que estamos padeciendo ahora!

    El estercolero en que se ha convertido el Congreso Nacional es, sencillamente, producto de las nefastas “listas sábana”, que hasta ahora las dirigencias de la ANR y del Partido Liberal se resisten a eliminar. La gente vota, pero no elige. Los grandes electores son cuatro o cinco capitostes que se han adueñado de los resortes de los partidos políticos, secundados por claques de inmorales y mafiosos que, a su vez, extienden sus tentáculos a lo largo y ancho del país, llegando con eficacia hasta los últimos rincones.

    Derrocada la dictadura, nuestro país hubiera podido emprender un camino de mejoría de las instituciones republicanas tan destruidas por el tirano. Sin embargo, ocurrió lo contrario; cada vez estamos cayendo más y más abajo, y más de prisa, y no sabemos hasta qué debacle podemos llegar.

    Mientras la mayoría de los indignos representantes del pueblo se revuelcan en el lodazal de la corrupción y la inmoralidad política, en el afán de impulsar el atropello a la Constitución por el atajo de la enmienda que propicia el presidente Horacio Cartes, el pueblo reclama respeto a la institucionalidad de la República, la atención de las necesidades prioritarias de la gente y su seguridad, como sus máximas prioridades. Honestamente, el pueblo cree que la crisis política generada por el afán del “rekutu” de Cartes y su antecesor Lugo, así como la inseguridad y los problemas sociales y económicos que afectan a la mayoría de la gente, están inextricablemente ligados a la repudiable degradación moral de la mayoría de los legisladores.

    Al respecto, hace más de un siglo, refiriéndose precisamente a la degradación moral de la clase política, el Dr. Blas Garay (colorado) escribió en el diario de su dirección, La Prensa: “Los malos gobernantes, los que se han enriquecido con los despojos del tesoro fiscal, nunca entregarán el mando a quien sea capaz de sentir tentación de convertirse en incorruptible moralizador y despojarles de la influencia que aspiran a tener”. Por su parte, otro connotado político del pasado, el Dr. Teodosio González (liberal) sostenía: “En el Paraguay la Constitución es un andrajo para los que mandan y una pobre cosa, que no escuda, ni protege, para los que obedecen. Mientras los políticos están en la llanura no se les cae la Constitución de la boca; apenas se apoderan del poder, encuentran que nada hay más insubstancial que la Constitución”. Cualquier semejanza con lo que está ocurriendo ahora, no es casualidad.

    Por efecto de las “listas sábana”, en el Paraguay el ciudadano es políticamente un paria, y seguirá siéndolo si esperamos que nuestros legisladores, principales artífices y beneficiarios de sus nefastos efectos, modifiquen la Ley Electoral eliminando las “listas sábana”.

    Tenemos, pues, que ser nosotros, los ciudadanos y las ciudadanas, quienes debemos exigir masivamente en las calles la liberación de nuestro derecho de elegir consagrado en la Constitución nacional, y arteramente conculcado por la corrupta clase política de antes y de ahora.

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    Publicado por Anónimo | 12 marzo, 2017, 7:32 am
  7. Gobierno de mierda

    Enrique Vargas Peña

    En las sociedades de la información, que son todas las que en nuestro tiempo existen con un nivel de conectividad medianamente razonable, la lucha por la opinión pública es un factor muy importante en la definición del ejercicio del poder y, por tanto, la lucha por definir la manera en que la opinión pública se forma es un objetivo principal de todos los grupos que disputan parcelas del poder.
    Lo anterior es una verdad tan reiterada, tan estudiada, tan remanida, que hay quienes pretenden que por ser un lugar común pueden olvidarse gratuitamente los elementos que diferencian el funcionamiento de la sociedad abierta, libre, del de las que no lo son en esta cuestión de la opinión pública.
    Por eso viene a cuento recordar a quienes buscan hacer creer que la participación en la opinión pública puede hacerse sin esos elementos diferenciadores y seguir siendo una sociedad abierta, libre, que eso nunca ha ocurrido en ninguna parte.
    Hay una deontología de la libertad y hay una deontología de la sumisión en el tema de participar en la opinión pública, trabajando en los medios de comunicación, por ejemplo, u opinando en redes sociales.
    Deontología es la “Parte de la ética que trata de los deberes, especialmente de los que rigen una actividad profesional”; el “Conjunto de deberes relacionados con el ejercicio de una determinada profesión”.
    Se observa fácilmente, en la definición del diccionario de la Real Academia, el uso de la peligrosa palabra “deberes”, pero también el uso del concepto “ética”.
    “Ético1, ca. Del lat. ethĭcus, y este del gr. ἠθικός ēthikós; la forma f., del lat. tardío ethĭca, y este del gr. ἠθική ēthikḗ. 1. adj. Perteneciente o relativo a la ética. 2. adj. Recto, conforme a la moral. 3. m. desus. Persona que estudia o enseña moral. 4. f. Conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida. Ética profesional, cívica, deportiva. 5. f. Parte de la filosofía que trata del bien y del fundamento de sus valores”.

    “Moral. Del lat. morālis. 1. adj. Perteneciente o relativo a las acciones de las personas, desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva. 2. adj. Conforme con las normas que una persona tiene del bien y del mal. No me parece moral. 3. adj. Basado en el entendimiento o la conciencia, y no en los sentidos. Prueba, certidumbre moral. 4. adj. Que concierne al fuero interno o al respeto humano, y no al orden jurídico. Aunque el pago no era exigible, tenía obligación moral de hacerlo. 5. f. Doctrina del obrar humano que pretende regular el comportamiento individual y colectivo en relación con el bien y el mal y los deberes que implican. 6. f. Conjunto de facultades del espíritu, por contraposición a físico. 7. f. Estado de ánimo, individual o colectivo. Tengo la moral por los suelos. 8. f. Ánimo para afrontar algo. Se necesita tener moral para aguantar tantas penalidades. 9. f. coloq. En actividades que implican confrontación o esfuerzo intenso, confianza en el éxito”.
    Con la definición transcripta del concepto “ética”, queda claro que se trata de normas subjetivas que dependen de lo que una sociedad considere correcto o no en cualquier momento determinado de su historia.
    Es obvio que las definiciones de “bien” y “mal” varían según las sociedades y los momentos. En Arabia Saudita está “mal” que las mujeres conduzcan, en Francia está “bien” que hagan top less en la playa. Para nosotros los saudíes están equivocados, para ellos las francesas son poco menos que prostitutas.
    Luego, se observa fácilmente que existe un elemento diferenciador entre ambas “morales” y, desde hace unos quinientos años, las sociedades que compartimos los valores que convencionalmente denominamos “de Occidente, occidentales”, identificamos ese elemento: La libertad.
    “Libertad. Del lat. libertas, -ātis. 1. f. Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. 2. f. Estado o condición de quien no es esclavo. 3. f. Estado de quien no está preso. 4. f. Falta de sujeción y subordinación. A los jóvenes los pierde la libertad. 5. f. En los sistemas democráticos, derecho de valor superior que asegura la libre determinación de las personas. 6. f. Prerrogativa, privilegio, licencia. U. m. en pl. 7. f. Condición de las personas no obligadas por su estado al cumplimiento de ciertos deberes”.
    La moral, en Occidente, tiene como elemento edificador la libertad. Lo tiene porque tras la larga tiranía medioeval los occidentales llegaron a la trabajosa conclusión, trabajosa pero formidable, de que con libertad los seres humanos somos más productivos, más creativos, más felices, más honestos, más íntegros y, por tanto, era mejor vivir libres que no hacerlo.
    En consecuencia, en Occidente se construyó un ordenamiento legal destinado a proteger e incentivar la libertad. En todo, y también en los modos en que participamos en la opinión pública, las célebres y fantásticas libertades de expresión y prensa.
    Esta es la base que sustenta, por ejemplo, la maravillosa Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos que dice: “El Congreso no podrá hacer ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibiendo la libre práctica de la misma; ni limitando la libertad de expresión, ni de prensa; ni el derecho a la asamblea pacífica de las personas, ni de solicitar al gobierno una compensación de agravios”.
    Para los empresarios de medios de comunicación que en nuestro Paraguay no logran entender esto, es muy fácil: La sociedad no puede imponer normas (“El Congreso no dictará ninguna ley”) que imponga “deberes” (“limitando”) la libertad de expresión, ni de prensa.
    Demasiado fácil de entender como para no entender: No se pueden imponer “deberes” en el ejercicio de estos derechos. Hay que aclarar a estos empresarios, porque parece que no lo saben, que, además, la jurisprudencia constante y uniforme de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre esta cuestión no conoce variaciones, no se pueden imponer “deberes” que limiten el ejercicio de estas libertades.
    En nuestro Paraguay, la magnífica Constitución de 1992, que el grupo Cartes quiere destruir en complicidad con Fernando Lugo, Blas Llano y los empresarios que forman la base social en que se apoyan, asume todas y cada una de las estipulaciones de la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, las detalla mejor, las desarrolla y las aumenta.
    “Artículo 26. Se garantizan la libre expresión y la libertad de prensa, así como la difusión del pensamiento y de la opinión, sin censura alguna, sin más limitaciones que las dispuestas en esta Constitución; en consecuencia, no se dictará ninguna ley que las imposibilite o las restrinja. No habrá delitos de prensa, sino delitos comunes cometidos por medio de la prensa. Toda persona tiene derecho a generar, procesar o difundir información, como igualmente a la utilización de cualquier instrumento lícito y apto para tales fines”.
    “Artículo 27. El empleo de los medios de comunicación es de interés público; en consecuencia, no se los podrá clausurar ni suspender su funcionamiento. No se admitirá la prensa carente de dirección responsable. Se prohíbe toda práctica discriminatoria en la provisión de insumos para la prensa, así como interferir las frecuencias radioeléctricas y obstruir, de la manera que fuese, la libre circulación, la distribución y la venta de periódicos, libros, revistas o demás publicaciones con dirección o autoría responsable. Se garantiza el pluralismo informativo. La ley regulará la publicidad a los efectos de la mejor protección de los derechos del niño, del joven, del analfabeto, del consumidor y de la mujer”.
    “Artículo 28. Se reconoce el derecho de las personas a recibir información veraz, responsable y ecuánime. Las fuentes públicas de información son libres para todos. La ley regulará las modalidades, plazos y sanciones correspondientes a las mismas, a fin de que este derecho sea efectivo. Toda persona afectada por la difusión de una información falsa, distorsionada o ambigua tiene derecho a exigir su rectificación o su aclaración por el mismo medio y en las mismas condiciones que haya sido divulgada, sin perjuicio de los demás derechos compensatorios”.
    “Artículo 29. El ejercicio del periodismo, en cualquiera de sus formas, es libre y no está sujeto a autorización previa. Los periodistas de los medios masivos de comunicación social en cumplimiento de sus funciones, no serán obligados a actuar contra los dictados de su conciencia ni a revelar sus fuentes de información. El periodista columnista tiene derecho a publicar sus opiniones firmadas, sin censura, en el medio en el cual trabaje. La dirección podrá dejar a salvo su responsabilidad haciendo constar su disenso. Se reconoce al periodista el derecho de autoría sobre el producto de su trabajo intelectual, artístico o fotográfico, cualquiera sea su técnica, conforme con la ley”.
    La sociedad paraguaya decidió que no se impondrán “deberes” el ejercicio de las libertades de expresión y prensa (“no se dictará ninguna ley que las imposibilite o las restrinja”) y que los periodistas en particular, “tienen derecho a publicar sus opiniones firmadas, sin censura, en el medio en el cual trabajen”. Sin censura, es decir sin “deberes”.
    Si un periodista columnista quiere decir que el gobierno es pésimo, lo puede hacer sin que nadie le llame la atención por eso. Y si quiere decir que es un gobierno de mierda, también.
    Esa es la deontología de la libertad. Ella surge solamente de convicciones interiores, no de “deberes” impuestos. La pretensión de establecer una deontología aplicable como norma jurídica es lo que caracteriza a las sociedades totalitarias y es lo que implementaron los dictadores de Venezuela, Hugo Chávez, y de Ecuador, Rafael Correa, para intentar someter a la opinión pública a la triste uniformidad que el grupo Cartes y sus cómplices empresariales pretenden también en nuestro Paraguay, imponiendo la deontología de la sumisión.
    Finalmente, es muy claro que quien quiera ejercer sus libertades agotándose en decir groserías no llegará muy lejos pues la opinión pública paraguaya es bastante más compleja y exigente que aquella que se satisface en la puteada.
    Pero si la puteada es el adorno literario de la crítica fundada, documentada, reflexionada, seria y rigurosa, esa puteada es parte sustantiva del ejercicio de las libertades de expresión y prensa.
    Ningún periodista columnista necesita ningún contrato formal para garantizar el ejercicio de esas libertades en nuestro Paraguay. Pero como conozco a la base social del cartismo, yo lo tengo, para que nadie abrigue ni la más mínima duda.

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    Publicado por Anónimo | 11 marzo, 2017, 3:23 pm
  8. Muchos presidenciales en carpas muy divididas

    Posteado por Ilde Silvero el 01-03-2017

    Más divididos que nunca estamos en materia política, tanto en el partido oficialista como en las carpas opositoras. Las diferencias ideológicas y discrepancias sobre acciones concretas son habituales en cualquier país, pero en nuestro caso los conflictos sobre cuestiones importantes ya son demasiado permanentes.

    En el Partido Colorado, siempre hay movimientos internos que se enfrentan en los procesos electorales con distintas denominaciones. Cómo olvidar a los “tradicionalistas” enfrentados al “cuatrinomio de oro” en la última etapa de la dictadura stronista. Actualmente, están los “cartistas” vinculados al presidente de la República y los de “Añetete” que dicen representar a los líderes tradicionales.

    Entre los liberales, también se registra una división profunda, tal como se vio en la alborotada última convención en Coronel Oviedo. Por ahora, son mayoría los oficialistas que rodean al presidente Alegre, en tanto poco más del 40% de los convencionales están con Llano. Los primeros quieren que un liberal encabece cualquier alianza para el 2018, en tanto los segundos sostienen que eso debe decidirse en una concertación con otros opositores.

    Numéricamente hablando, en tercer lugar está el Frente Guazú, una alianza de varios partidos y movimientos encabezados por Lugo. Las aguas aquí tampoco están quietas porque el exobispo cree que solo él puede ser el candidato a presidente, en tanto algunos sectores internos piensan que su tiempo ya pasó, que él ahora anda enfermo y que nuevas figuras deberían tomar la posta.

    Un movimiento importante surgido hace poco en la capital es Avanza País, que llevó a Ferreiro a la intendencia, luego de perder en las presidenciales. Algunos lo quieren postular de nuevo al sillón de los López, pero otros afirman que todavía no es su hora, que debe concluir primero su etapa municipal.
    En vistas a los comicios generales de 2018, los oficialistas colorados creen que solo Cartes puede ser nuevamente el dueño del poder haciendo aprobar la reelección vía enmienda. Los colorados disidentes no quieren saber nada de este proyecto.

    Por su parte, tanto Alegre como Lugo piensan cada uno que ellos sí están en condiciones de ganar al candidato republicano. Los números de las últimas elecciones no respaldan sus expectativas.
    Recordemos que, en las más recientes elecciones presidenciales, los colorados solos han obtenido entre 32 y 54 %: los liberales sin alianzas arañan el 25%, en tanto Avanza País y Frente Guazú solos apenas rondan el 5% cada uno. La única excepción fue cuando toda la oposición se unió (PLRA, FG,PDP, en Alianza Patriótica para el Cambio) en el 2008 que logró el 41% frente al 32% de los colorados.

    Si el año entrante, los opositores se presentan divididos, no habrá grandes sorpresas: los colorados se acercarán al 40%, los liberales al acostumbrado 25%, los luguistas y los ferreiristas quizás lleguen al 15% cada sector y después ya vienen los saldos y retazos de partidos minoritarios.

    Lo anterior serían los resultados lógicos, pero no olvidemos que Paraguay es el cementerio de las ideas y que los encuestadores y los oráculos se equivocan con facilidad.

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    Publicado por Anónimo | 11 marzo, 2017, 12:13 pm
  9. Enredados en el proselitismo

    Por Osmar Gómez

    La interna colorada explotó en un lugar inesperado. La gobernación del Departamento del Guairá no tiene una cualidad particular o un peso electoral que lo haga fundamental en el mapa político. No es razonable desatar una crisis para quedarse con la gobernación. Sin embargo, ocurrió.

    Existen un sinfín de versiones sobre la renuncia del gobernador Friedmann. Algunos que participaron de todo el proceso aseguran que la renuncia existió; pero en algún momento algo se descompuso. Hoy el gobernador niega todo.

    Es difícil creer que de la nada un grupo de concejales decidiera montar toda una trama para sacar a la máxima autoridad departamental si es que realmente no existía una renuncia escrita. Era mucho más simple construir una base política para encaminar su destitución que entrar en una oscura maniobra. Con una sólida mayoría en la Cámara de Diputados el oficialismo no tendría muchos inconvenientes en tener los votos para removerlo del cargo.

    La crisis que se desató en el Guairá sorprendió al entorno presidencial. El único que estaba al tanto de lo que ocurría era el senador Alfonso. Un legislador con buen contacto con el presidente pero con poca llegada a nivel partidario. Fue él quien dio el visto bueno para acordar la renuncia y avanzar con la sustitución. Era la salida acordada a un conflicto regional para evitar que cuestiones poco claras en el manejo de fondos terminaran afectando a todo el equipo político del oficialismo.

    Todo hubiera salido conforme lo acordado si no fuera porque la jugada llegó a oídos de la disidencia colorada. Enterados de la situación empezaron a trabajar para convencer a Friedmann que la situación todavía podría ser revertida a su favor e incluso capitalizar la crisis para fortalecer su base política. A partir de ahí todo cambió. El gobernador denunció una conspiración. El oficialismo quedó descolocado, sin reacción, mientras los senadores de la disidencia colorada desfilaban por la gobernación para dar su respaldo a Friedmann; que para entonces ya estaba instalado como víctima de una vil persecución.

    El Partido Colorado y el Consejo de Gobernadores, dos instancias controladas por el oficialismo, tardaron casi una semana en reaccionar. Sin margen para buscar salidas intermedias optaron por despegar al presidente Horacio Cartes de la disputa y respaldaron al gobernador.

    Mientras la pelea interna se avivaba con la crisis en la gobernación del Guairá el Poder Ejecutivo también continuaba su dura disputa con la oposición y la disidencia en el Congreso.

    En una alocada decisión el presidente de la Cámara de Senadores envió cartas a una decena de fondos de inversión advirtiendo una eventual ilegalidad de los bonos. El Ejecutivo respondió desde su lugar de fuerza. La Cámara de Diputados emitió una declaración desautorizando al presidente del Senado al pretender hablar en nombre del Congreso. Una vez más la duda estaba instalada, tal como viene ocurriendo hace casi un año con temas sensibles.

    La intención de frenar la llegada de dinero en plena época electoral no tuvo el efecto esperado. El Gobierno sigue con el plan de emitir bonos bajo el riesgo de que los compradores paguen menos por los papeles de la deuda.

    Ante el fracaso la disidencia busca articular un nuevo espacio para presionar al Gobierno. El senador liberal Carlos Amarilla presentó un proyecto para derogar artículos de la ley de presupuesto y autorizar los bonos. El texto, que como mínimo es paradójico porque pretende derogar artículos que la misma oposición desconoce, tienen un futuro incierto.

    Se acercan las fechas electorales y los frentes de disputa política se multiplican arrasando todo a su paso. Son tiempos en que las decisiones se toman al calor de la coyuntura olvidando que los efectos se extenderán en el tiempo.

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    Publicado por Anónimo | 11 marzo, 2017, 11:09 am
  10. Cartes no habla, pero opera con su propia ley para “rekutu” Destacado

    Escribe: Luis Alen.
    El presidente Horacio Cartes no habla, pero actúa entre bambalinas para aplicar su propia ley de hechos consumados en busca de imponer su proyecto de poder total, comenzando por la ilegal vía de la enmienda constitucional para la reelección. El último hecho, es la triquiñuela armada en contra del gobernador del Guairá, Rodolfo Friedman, a quien trataron de quitarle del cargo, falsificando su firma y por detrás aparecieron el primer anillo político del jefe de Estado.
    Si la principal “hoja de ruta” le marca el EPP al “nuevo rumbo”, a contrapelo de la promesa de HC al inicio de su mandato, el número uno del cartismo se impone entre su tropa de funcionarios y paniaguados, incluso con métodos casi mafiosos, como le ocurrió al gobernador del Guairá, Rodolfo Friedmann, a quien en plena luna de miel en Miami “le firmaron” su dimisión al cargo.
    El pecado de Friedmann es haber manifestado su oposición al “rekutu”, con lo cual podría armar un verdadero terremoto en filas oficialistas, por lo que se le fabricó la macabra jugada de una renuncia falsificada. Que HC le haya manifestado su “solidaridad” es sólo para preservarle al presidente de la acusación de una directa implicancia, porque se sabe que una maniobra como la orquestada en la junta departamental guaireña sólo se puede hacer con la aprobación de Cartes.
    Por lo visto, HC empezó a cortar cualquier atisbo de oposición a su insistencia por la reelección vía enmienda en las huestes del funcionariado y del liderazgo político que le es afín, pero acudiendo a métodos delictivos, con la amenaza evidente de similares procedimientos a todo aquel que sea rebelde a los dictados del aprendiz de dictador que ya es Horacio.
    Es que no es poca cosa la rebelión de Friedmann, que implicaba nada menos que una ruptura en la línea de flotación del acorazado cartista, ya que la conducta disidente del gobernador guaireño significaría la ruptura del frente de gobernadores colorados, cuya unanimidad a favor de HC viene ya de la época de gobernador de Itapúa de Juan Afara, y de sus colegas colorados, que proponían la candidatura presidencial del empresario deportivo y tabacalero, allá por 2009.

    La guerra del EPP
    La guerra de Cartes ya está declarada, pero no contra el “Ejército del Pueblo Paraguayo”, sino para consolidar su movimiento político y convertirse en el “Excelentísimo Patrón Paraguayo”, o sea en el verdadero EPP, al decir de los comentaristas brasileños que analizan la situación en el Paraguay.
    Como resaltan los medios paraguayos no cartistas por estos días, a HC no le quita el sueño la tierra de nadie que es el Norte en los momentos actuales, al quedar totalmente en manos del EPP y, por ende, de los traficantes de drogas y demás contrabandistas, incluyendo los del humo de tabaco.
    No es ninguna casualidad que los comunicados del EPP invariablemente fustiguen no precisamente al Gobierno de Cartes sino a los colonos que laboriosamente, bajo el candente sol, se pasan cultivando sus tierras principalmente para la exportación de soja y carne, los principales renglones de la economía paraguaya.
    Llamativamente, los escribientes del EPP jamás hacen referencia en sus amenazantes panfletos a los cárteles de la droga y a los traficantes de todo pelaje que se pasean orondamente con sus armas de grueso calibre por las rutas del Norte paraguayo, sin que sean molestados por la fuerza pública de un Estado nacional cooptado por un HC que concentra todas sus energías en el “rekutu” y no en gobernar para dar seguridad a los hombres de trabajo totalmente librados a su suerte en las grandes extensiones de la geografía patria.
    De allí que muy certeramente se puede concluir que el desinterés del actual Gobierno paraguayo en acabar con el EPP radica en el hecho de que se trata de una “narco guerrilla”, que actúa como una supuesta insurgencia marxista que, sin embargo, tiene todas las características de ser un brazo armado de los traficantes y contrabandistas del Norte y Noreste del país.
    Este grupo irregular al margen de la ley se convertiría así en una importante fuerza, no precisamente por su tamaño o su capacidad para recaudar fondos a través de secuestros y amenazas extorsivas, sino por su papel fundamental en generar miedo en el país, especialmente dentro de las mismas fuerzas de seguridad estatales, convencidas como están sus mismos integrantes de la inútil tarea de la inteligencia y los movimientos tácticos, en la medida en que la cúpula gubernamental es reacia en aplicar el golpe letal que termine de una buena vez con la existencia del EPP.

    Informe de EE.UU. complica a HC
    El reciente informe del Departamento de Estado de USA sobre narcóticos confirma lo que veníamos diciendo respecto al malestar que genera en el más alto nivel del Gobierno norteamericano la continuación floreciente durante la gestión de Horacio Cartes de los esquemas de lavado de dinero del narcotráfico y de los demás negocios ilícitos de frontera.
    El dossier sobre Paraguay destaca el hecho ya conocido de que el país es una franja de tránsito de la cocaína que viene de otros países sudamericanos, con destino a Brasil y Europa, sin dejar de mencionar también el primer lugar como primer productor de marihuana en Sudamérica. De hecho, el informe menciona que en 2016 hubo menores incautaciones de cocaína y marihuana en comparación al año precedente, así como también menos operaciones de destrucción de plantaciones de la “hierba maldita”.
    Pero el documento se centra especialmente en la constatación de que sigue siendo muy débil la lucha contra el lavado de dinero, dando a entender que tanto el Poder Judicial como la Fiscalía están muy influidas por las órdenes que provienen del poder con el fin de dejar de aplicar las leyes que contra este flagelo delictual existen para castigar a los culpables.
    Así, por ejemplo, los funcionarios norteamericanos en su informe al Congreso de USA resaltan que los funcionarios bancarios hasta ahora procesados por el mega lavado descubierto en Ciudad del Este por 1.200 millones de dólares resultan ser sólo de bajo nivel, no alcanzando las imputaciones a ningún “pez gordo”, tanto de los bancos como de las casas de cambio involucradas. Ni hablar de la acusación o procesamiento contra algún protector político, que los hay sin lugar a dudas, según los datos obrantes en las carpetas fiscales.
    Refiere igualmente el documento acerca de las trabas que se han impuesto a los fiscales, por parte de los mismos indiciados en el mega lavado, lo que hace confirmar sus fuertes conexiones con el poder político, tanto de Ciudad del Este como de la cúpula gubernamental paraguaya.
    A consecuencia de todas estas acusaciones, que sólo son la “punta del iceberg” del problema político paraguayo, para los funcionarios de EE.UU. del Departamento de Estado, el Departamento de Justicia, el Departamento de Seguridad Interna, la DEA y el Consejo de Seguridad Nacional, la continuidad de un régimen autoritario al margen de la Constitución y las leyes paraguayas, como es el planteo actual del cartismo, implicaría un grave riesgo para la seguridad nacional de los Estados Unidos.

    ¿Por qué se podría hablar de un caso que afecte a la seguridad nacional norteamericana? Según el informe del Departamento de Estado, la falta de medidas firmes contra el narcotráfico, el lavado de dinero y de los demás contrabandos, incluido el del cigarrillo, involucra en el caso paraguayo grandes sumas de dinero que invariablemente, en todo o en parte, se dirigen a financiar las actividades de los grupos mafiosos o terroristas que al trabajar juntos resultan una amenaza directa para la seguridad interna de los Estados Unidos.

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    Publicado por jotaefeb | 9 marzo, 2017, 12:21 pm
  11. Últimas barajas a jugar por la reelección

    Por Marcos Cáceres Amarilla

    Lo que ocurre ahora en nuestra política criolla gira alrededor de la vieja duda acerca de si el fin justifica los medios. En realidad, la incertidumbre para quienes impulsan la reelección presidencial, inexistente en nuestra Carta Magna, es saber cuáles serán las consecuencias políticas de presentar, en el actual escenario político, un proyecto de enmienda constitucional en el Congreso.

    Tal como están las cosas, los reeleccionistas, sin dudas, están obligados a forzar disposiciones constitucionales, legales y reglamentarias.

    Desde que la oposición y la disidencia del Partido Colorado concretaron, en agosto de 2016, el rechazo de la enmienda, el oficialismo y sus aliados quedaron en situación de tener que buscar justificaciones muy rebuscadas para poder presentar un nuevo proyecto sobre el mismo tema. La Constitución dice, en su artículo 290, que si una de las cámaras rechaza un proyecto de enmienda no se puede volver a presentar otra propuesta sobre la misma cuestión en el plazo de un año.

    Por eso, tal vez, tiene cierto asidero pensar que el reciente episodio en la Gobernación de Guairá, donde, dentro del cartismo, se intentó cambiar al gobernador Friedmann con una insólita maniobra, pudo haber sido un laboratorio de pruebas sobre la reacción ciudadana y de las instituciones.

    De hecho, los circunstanciales aliados políticos que buscan instalar la reelección, colorados cartistas, luguistas y liberales llanistas, impulsaron o amenazaron de varias iniciativas, más o menos insólitas, que terminaron volviéndose en contra.

    Por citar solo alguno de esos hechos, el oficialismo perpetró en diciembre del año pasado una campaña de firmas ciudadanas pro reelección que terminó en bochorno y derivó en denuncias ante la justicia por falsificaciones. El luguismo anunció con bombos y platillos una multitudinaria manifestación frente al Congreso a favor de la reelección que nunca se concretó. Los liberales llanistas jugaron sus cartas y auguraron un triunfo en la Convención liberal a favor de una gran concertación y de la reelección pero, entre sillazos y botellazos, terminaron perdiendo claramente.

    En medio de estos intentos fallidos, hubo otros hechos que también desacreditaron a los actores políticos que están detrás de la reelección. Por ejemplo, la desopilante denuncia del funcionario cartista Luis Canillas de un supuesto complot por Whatsapp para asesinar a Horacio Cartes en la que involucró hasta al presidente del Congreso.

    Además de medir la capacidad de asombro y de paciencia de la ciudadanía, tal vez estos hechos hayan tenido la intención de mostrar que quienes impulsan la reelección no temen en lo más mínimo caer en el ridículo para lograr sus objetivos.

    Para presentar el proyecto de enmienda ahora en el Senado y lograr que sea tratado sin demasiada demora los aliados necesitarán una mayoría calificada de votos con la que no cuentan y que les obligará a forzar ciertas interpretaciones de la Constitución y el reglamento.

    Lo que puede ocurrir entonces es lo que trae incertidumbre a quienes planean imponer la reelección. Tal vez pueda pensarse que, contando con mayoría absoluta, ya no les importará nada. Sin embargo, es obvio que habrá una fuerte resistencia dentro del mismo Senado, de un sector de la ciudadanía y de algunos medios de comunicación.

    Entonces, quizás Horacio Cartes deberá evaluar con serenidad si le conviene continuar en este desgaste interminable o iniciar de una vez la tarea de nombrar un sucesor. Fernando Lugo tendrá que sopesar la conveniencia de seguir con la imagen de estar asociado con el cartismo por un interés coyuntural y si no es mejor conservar el rol de opositor y simplemente ir solo con el Frente Guasu hasta donde pueda.

    De todas maneras, de cerrarse el capítulo de la reelección, Lugo y Cartes igual serán actores claves para barajar las cartas que se jugarán en la previa al 2018.

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    Publicado por jotaefeb | 9 marzo, 2017, 5:37 am
  12. Mentiras que matan

    Por Óscar Latorre.

    Creo que está fuera de toda duda que nuestro país ha tenido un crecimiento sostenido merced al esfuerzo y al trabajo de los gobiernos de Nicanor Duarte Frutos, Fernando Lugo y Horacio Cartes. El panorama económico del Paraguay dista por lejos de la crisis que hoy soportan nuestros vecinos Brasil y Argentina, en los que la corrupción y el populismo sin límites han llevado a un verdadero caos cuyas consecuencias son imposibles de predecir.

    Lamentablemente, en un tiempo de abierta campaña electoral, nos encontramos con políticos que quieren hacer prevalecer sus intereses personales sin importar la legalidad ni las consecuencias de sus actos. Sus mentiras y su aviesa actitud de golpear al gobierno de Horacio Cartes los llevan a adoptar posturas que perjudican, en realidad, a todo el pueblo paraguayo.

    En el curso de la semana anterior, una mayoría coyuntural del Senado emitió una declaración en la que con absoluta temeridad e ilegalidad pretenden desconocer la validez de los Bonos del Tesoro que serán emitidos por el Ministerio de Hacienda. Alegan que la emisión de Bonos del Tesoro debe necesariamente ser autorizada y aprobada por el Congreso Nacional.

    Evidentemente pretenden desconocer que esos Bonos del Tesoro podrán ser válida y legalmente emitidos conforme al crédito presupuestario contemplado expresamente en la Ley General de Presupuesto del año 2016, con vigencia para el presente año por efecto del veto total del Poder Ejecutivo a la ley sancionada por el Congreso Nacional, veto que luego fue aceptado por el Senado.

    Pero como la tilinguería ya no tiene límites y se ha perdido por completo la vergüenza y el respeto a la Constitución y a los ciudadanos de este país, estos “señores” senadores que se precian de ser demócratas y defensores de la Constitución parecen olvidar que fue el Congreso Nacional el que sancionó la Ley General de Presupuesto del 2016 y que fue también ese mismo Congreso el que sancionó la Ley N° 1.535/1999 de “Administración Financiera”, cuyo artículo 19 establece claramente: “Vigencia del Presupuesto General de la Nación… En las situaciones previstas por el artículo 217 de la Constitución Nacional seguirá vigente el presupuesto del ejercicio fiscal en curso… También seguirá vigente el presupuesto del ejercicio fiscal en curso: …c) cuando, producida la objeción total, ambas Cámaras no confirmaran la sanción inicial del Congreso”.

    Siendo así y al no estar cuestionadas de inconstitucionalidad ni derogadas por una ley posterior, es innegable que esas dos leyes se encuentran en plena vigencia en cada uno de sus articulados y se ajustan a la previsión del artículo 217 de la Constitución Nacional, que reza: “DE LA VIGENCIA DEL PRESUPUESTO. Si el Poder Ejecutivo, por cualquier razón, no hubiese presentado al Poder Legislativo, el proyecto de Presupuesto General de la Nación dentro de los plazos establecidos, o el mismo fuera rechazado conforme con el artículo anterior, seguirá vigente el Presupuesto del ejercicio fiscal en curso”.

    Como es fácil de advertir, la declaración emitida por el Senado resulta falaz y no se compadece ni de las leyes antes mencionadas ni de la propia Constitución a la que dicen defender.

    Y como esta cuestión no admite margen de discusión alguna, en los últimos días algunos Senadores han anunciado la presentación de un supuesto proyecto de ley para derogar parcialmente la Ley de Presupuesto del 2016, específicamente en cuanto al rubro presupuestado en concepto de emisión de bonos. Ante esa probabilidad, cabría preguntarse ¿qué sentido tiene efectuar esa derogación si el presupuesto del 2016 no se encuentra vigente y no autoriza la emisión de bonos? Eso denota con absoluta claridad la perversa mentira que encierra esa declaración.

    La altanería, la soberbia, la descarada usurpación de funciones que no le corresponden y la total falta de cuidado en sus perversas maquinaciones llevan a esos senadores a un delirio shakesperiano del “ser o no ser”, del está vigente o no está vigente la Ley de Presupuesto del año pasado.

    Y aunque parezca ocioso decirlo, ningún senador de la llamada oposición ha podido explicar por qué motivo, razón o circunstancia toda la Ley General de Presupuesto del año 2016, salvo el rubro de la emisión de bonos, se encuentra en plena vigencia y aplicación y eso permite que el estado pague a proveedores, atienda las obligaciones contraídas, abone los salarios a los funcionarios públicos, incluyendo las jugosas dietas de esos mismos Senadores.

    La verdad es que los colorados disidentes y sus aliados efrainistas parecen tener un objetivo político común y eso está demostrado con las pancartas que claramente se exhibían en la última y vergonzosa convención del PLRA, en las que se hacía referencia a la posible dupla Efraín Alegre-Mario Abdo Benítez. Esa alianza, en puridad, no adolece de ilegalidad alguna pero es imposible dejar de mencionarla cuando los adherentes de esos dos grupos están buscando golpear al gobierno sin importarles que, en realidad, están perjudicando a todo el pueblo paraguayo y esto nadie lo puede negar.

    La emisión de Bonos del Tesoro, a raíz de la descarada y perversa maquinación de esos senadores, plantea dos alternativas: la primera, si se deroga parcialmente la Ley de Presupuesto para excluir el crédito presupuestario proveniente de los bonos, traerá aparejada una cesación de pagos y el Paraguay caerá en default. Así mismo será la prueba irrefutable de que ese articulado particular se encuentra en plena vigencia y que la emisión de Bonos del Tesoro está autorizada por la Ley de Presupuesto vigente; la segunda, es que no se produzca tal derogación y que la oposición continúe con su perversa campaña antibonos, que tendrá como consecuencia un considerable incremento en las tasas de interés que todo el pueblo tendrá que pagar.

    Creo que esta gente ha cruzado la línea de lo tolerable, hablan de defender la Constitución y, sin embargo, la violan permanentemente, siendo el último capítulo de la tenebrosa gestión del Senado pretender que la última declaración emitida sea presentada como del Congreso Nacional, lo que es absolutamente falso. Estos políticos nos están golpeando diariamente en nuestros derechos constitucionales y también ponen en peligro que nuestro país comparta la grave crisis económica que hoy están soportando las dos grandes potencias de la región. Hay que dejar de jugar de falaces matones y respetar la Constitución y las leyes que ellos mismos sancionaron.

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    Publicado por jotaefeb | 8 marzo, 2017, 10:19 am
  13. El silencio de los inocentes

    Por Jesús Ruiz Nestosa

    MADRID. No siempre son inocentes los que guardan silencio. Y no se trata de un simple juego de palabras en torno a aquella famosa película de Jonathan Demme (1991) “El silencio de los inocentes”. Pero la idea me fue dando vueltas en la cabeza al ver que en estos días Donald Trump se ha quedado de nuevo solo para soportar un nuevo golpe.

    Cuando digo “último” es el que coincide con el momento en que escribo esta columna (ya que nada indica que no le sucedan otros posteriores) y el mismo proviene nada más y nada menos que del fiscal general de los Estados Unidos, Jeff Sessions, nombrado recientemente por el propio Presidente pensando ya que pronto necesitará de él para echar a andar muchos de sus desquiciados proyectos que había prometido durante su campaña electoral.

    El “Washington Post” (la odiada prensa por parte de Trump) acaba de publicar que el embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak, se reunió dos veces con Sessions en pleno auge de los ataques cibernéticos por parte de los rusos al Partido Demócrata. En ese momento, Sessions era senador, pero las cosas empeoraron notablemente cuando fue propuesto por Trump al cargo de fiscal general de los Estados Unidos y debió comparecer ante el Senado que debía darle su aprobación o no. En esa ocasión, el senador demócrata Al Franken le preguntó qué haría si tuviera conocimiento del vínculo de algún miembro de la campaña de Trump con el Kremlin, y Sessions, quien estaba bajo juramento, respondió: “No soy consciente de ninguna de esas actividades. Fui llamado una vez o dos a trabajar en la campaña, y no he tenido comunicación con los rusos. No tengo capacidad para contestar”.

    Al contrario de lo que sucede con los políticos latinoamericanos que no tienen ningún inconveniente de mentir, de jurar incluso que están diciendo la verdad cuando todos saben que no es así, en los Estados Unidos el hecho de mentir, y más todavía haciéndolo bajo juramento, está considerado una falta sumamente grave. Ahora, los demócratas y parte de los republicanos, le exigen a Sessions que renuncie inmediatamente. La líder demócrata de la Cámara de Representantes fue muy dura al reaccionar y dijo que “Sessions no cumple los requisitos para ser el primer ejecutor de la ley en nuestro país; ha mentido bajo juramento y debe dimitir. Hay que abrir una comisión independiente para investigar las conexiones políticas, personales y financieras de Trump con los rusos”.

    Por de pronto, el fiscal general no ha renunciado, pero se ha recusado a sí mismo, ya que prometió inhibirse en todas las investigaciones sobre la conexión entre el Kremlin y la campaña electoral de Trump. Su inhibición es un paso obligado, ya que al ser la autoridad máxima del Departamento de Justicia y del FBI, su presencia podría influir negativamente en las investigaciones. Incluso podría darse el caso en que tuviera que ser interrogado por sus propios agentes.

    Donald Trump, que ensayó una tibia defensa diciendo de Sessions que es “un hombre honesto”, con la inhibición de su fiscal general queda muy mal parado, ya que lo que se esperaba era que negara todo para salvar el buen nombre y el prestigio de quien lo había llevado de la mano hasta dicho puesto desde el cual le iba a prestar grandes servicios.

    En este caso, la olla se destapó con cierta rapidez y el silencio que había guardado Trump respecto a las mentiras de su fiscal, acaba de estallarle en las manos. Pero a raíz de este hecho no puedo dejar de preguntarme qué pasará en los próximos meses con el silencio que guarda el presidente Horacio Cartes frente a una falta muy grave de sus colaboradores más cercanos que desean violar la Constitución para “regalarle” un segundo periodo que muy bien puede transformarse en dos. Si el infausto proyecto no llega a resultar –y todo parece indicar que no se concretará–, el presidente Cartes tendrá que romper su silencio y aparecer de nuevo en público. ¿Qué dirá entonces? ¿Cómo quedarán todos aquellos que hoy día se llenan la boca con palabras como “reelección”, “que la ciudadanía decida” y cosas parecidas? Necesariamente tendrán que rodar cabezas y pueden tener la seguridad que no será la de Horacio Cartes. Mírense, señores, atentamente en el espejo, porque es posible que esa cabeza que están viendo allí reflejada no permanezca mucho tiempo en lo alto del cuello.

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    Publicado por jotaefeb | 8 marzo, 2017, 9:56 am
  14. El Apocalipsis, según Ferreiro
    7 marzo, 2017

    Hace poco más de dos décadas, el mundo entero estaba perplejo ante la barbarie en la que se hallaba sumido Ruanda, uno de los países más miserables del África. Las luchas tribales entre “Hutus” y “Tutsis” dieron inicio entonces a uno de los episodios más atroces y sanguinarios de la historia reciente. En un lapso de apenas cinco meses, el 85% de la población, compuesta por los primeros, masacró de manera sistemática al 15% restante, integrada por los segundos, con el fin explícito de exterminarlos. Cerca de un millón de “Tutsis” fueron asesinados de la manera más salvaje que pueda imaginarse, a machetazos o quemados vivos, entre ellos niños y bebés, en tanto que millares de mujeres fueron violadas a mansalva y una gran cantidad de hombres obligados a mantener relaciones sexuales con infectadas por el virus del Sida. Un verdadero espanto, la antítesis de la civilización, donde la única ley imperante era la del más fuerte y, por supuesto, con un cero gigantesco en institucionalidad democrática y desarrollo.

    Pues bien, cuando escuchamos a algunos políticos paraguayos hablar de nuestro país, pareciera que lo hacen como si estuvieran en la pequeña nación del continente africano. Solo faltaría que la dirigencia nacional comenzara a afilar los machetes, o los “foices”, o las asadas. Así se manifiesta con frecuencia el senador Adolfo Ferreiro, quien ayer nuevamente volvió a la carga con sus ya tradicionales frases hechas, altisonantes, como si se tratara del Einstein de las ciencias sociales, pero cargado de petulancia y una elevada dosis de resentimiento.

    Para el legislador, todos somos brutos, ignorantes, que deberíamos dar las gracias si alcanzáramos los niveles del hombre de cromañón, superando así al clásico primate, muy propio en los presumidos que ocultan así sus propias limitaciones. No se salvó absolutamente nadie. Políticos, empresarios, gremialistas, periodistas, curas, militares, católicos, musulmanes, ateos o protestantes. Nadie, salvo él, claro está, único ser pensante de esta zona del planeta, quien se arroga, no “abroga” como dice su colega Desirée, la facultad “divina” de juzgar y condenar a todo el mundo a la hoguera.

    El fruto de tanto cretinismo sería que “la democracia está en ruinas”, que “se está acabando con la república” y que “estamos destrozando el acuerdo de pacificación que hicimos en el 89 (¿?) para llegar a la democracia, pero vamos a terminar la transición con la destrucción de todo lo que hemos avanzado”, según dijo el legislador de Avanza País ante cuanto micrófono encontró a su alcance.

    Desconocemos a qué se refiere Ferreiro con “el acuerdo que hicimos en el 89”, porque hasta donde sabemos, los únicos protagonistas del derrocamiento del dictador Alfredo Stroessner fueron sectores clave de las Fuerzas Armadas, la corriente tradicionalista de la ANR y la embajada de los Estados Unidos, con el acompañamiento de sus satélites diplomáticos de la región; mientras los que enfrentaban al régimen libraban sus luchas por cuerda separada y otros, como él, se dedicaban a sus negocios.

    Al margen de esto, que corresponde aclarar a fin de evitar falsificaciones históricas, así como de la megalomanía que evidentemente padece al pontificar cual semidiós (que no merece respuesta, sino asistencia), lo que Ferreiro sí debería intentar explicar es en qué basa su pronóstico catastrofista sobre el “inminente retroceso” a épocas dictatoriales o, guardando algunas diferencias, a realidades como las que enfrentaron “Hutus” y “Tutsis”, en Ruanda.

    Sin embargo, quienes conocen su trayectoria sabrán que tal explicación nunca se producirá y que Adolfo seguirá, como en los últimos 28 años, formulando pronósticos apocalípticos que nunca se cumplen, los cuales en el Paraguay del presente, con un régimen de plenas libertades públicas y un proceso de desarrollo económico y social irrefutables, están más lejos que nunca.

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    Publicado por jotaefeb | 7 marzo, 2017, 9:49 am
  15. Leite de rosas.

    Se afirma y con razón que “no hay mas ciego que el que no quiere ver”, se puede aplicar a aquellos que se empeñan en hacernos creer que vivimos en un país de maravillas, cuando todos los días vemos que la mentada maravilla se hace añicos estrepitosamente contra una realidad deprimente, de pobreza, necesidades e injusticia en la que transcurre la vida de una amplia mayoría de los habitantes de este país, en contra de un grupo reducido de privilegiados que tienen un nivel de vida que se acerca al primer mundo. Pensar que ese grupo excluyente que quizás integra el 10 % de la población puede ser tomado como el modelo de país en que vivimos, demuestra una supina ignorancia, una falta de conocimiento de la realidad o quien esto afirma es un majadero que se burla con malicia de la ciudadanía en una actitud reprobable y ruin.
    Uno de estos personajes es el Ministro de Industria y Comercio Gustavo Leite, panegiristas del actual gobierno que solo ve cosas lindas desde su puesto de secretario de estado de cuanto haga el gobierno de Cartes, para este personaje nada está mal o torcido, tanto en los proyectos y realizaciones del gobierno, hasta la pretensión anticonstitucional de continuar por un periodo más por la vía de la enmienda algo que definitivamente no puede ser. Es comprensible que defienda al gobierno que le tiene conchabado, muchos chupamedias con mayor talento e inteligencia elaboraron mejores piezas retoricas igualmente para defender lo indefendible en este reciente proceso democrático de 28 años y ni mencionar a los lame trastes de la dictadura stronista que eran verdaderos adulones que pudiera dar cátedra de genuflexión a este aprendiz de cuarta.
    Ayer en la inauguración de una fábrica en Villa Oliva del Departamento de Ñeembucú culpó a la prensa nacional de ser responsable de la mala imagen del gobierno, ya que solamente muestra lo malo y deprimente, afirmó “No nos dejemos llevar por las noticias que no son ciertas. Aquí nos propusimos tres caminos: uno, alimentos para el mundo; dos, instalar fábricas en la región, y tres, un centro logístico. Lo estamos cumpliendo, vean las obras de este gobierno”, remarcó Leite. Sin embargo los pueblos. Lo triste es que en el departamento que afirmaba esto no existe camino de todo tiempo que unan las poblaciones entre sí. Los Alberdeños en ocasiones tienen que ir a Formosa Argentina cruzando el Río Paraguay para recibir asistencia medica y muchos asisten en escuelas de aquel país, de que país de maravilla se puede hablar en estos casos.
    Satanizar a la prensa como hace Leite, es el pobre recurso a que recurrieron todos los voceros de los regímenes incapaces y corruptos en el devenir de nuestra historia reciente, esto es más notorio en este gobierno donde el presidente Cartes tiene el monopolio de casi el 50 por ciento de los medios de prensa del país. En todo caso si hay inexactitudes en los otros medios tiene canales de televisión, radios y periódicos para desmentir estas informaciones incorrectas o tendenciosas. Si la opinión pública en general sigue a los pocos medios independientes que informan de verdad de lo que acontece en el país es por que indudablemente la credibilidad no esta del lado del gobierno y sus argumentos no convencen a nadie.

    Andrés Granje

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    Publicado por jotaefeb | 7 marzo, 2017, 9:45 am
  16. Corte

    Como sino fuera suficiente el tremendo lío que ha generado el deseo de violar la Constitución por el vatio indebido (conducto inapropiado) de la enmienda colocando a la Republica al borde la ruptura, ahora la Corte Suprema ha decidido aportar al quiebre con una resolución sin fundamentos ni certeza en el tema de los bonos. Ha pasado anteriormente cuando Duarte Frutos avasalló las instituciones con un grave costo primero a ellas y luego personalmente en su deseo de jurar como senador. Están probando la resistencia democrática.

    Como en estas tierras no parece nunca querer aprender de experiencias ajenas, ahora nos vemos enfrentados a iguales escenarios. Solo falta que salte el espontáneo y se convierta en presidente. Todas las condiciones están dadas. Partidos políticos desgastados, institucionalidad rebajada, ministros de la Corte enjuiciados políticamente, actores sospechosos de recibir dinero de aquí y de allá y en el medio, una sociedad descreída que mira esta ópera bufa con desprecio y repudio. Los números de las algunas encuestas son claras y piden un corte a todo esto.

    Los socios de la intentona violatoria ahora están en contra del mismo ejecutivo que impulsa el camino de la enmienda y este habrá hecho los cálculos de inversión que resulta mucho mas barato y expeditivo ir por tres ministros de la Corte que por 24 senadores y 50 diputados. De ahí que saltara en la semana la acusación de un oficialista acusando a un “opositor” de recibir 100 mil dólares por mes. Quizás enojado por la porción que le toca a él y a los otros que hacen parte del plan. La propia Senadora Esperanza Martínez que justifica la violación de la Constitución, porque después de Lugo solo queda el diluvio, ahora carga contra el ejecutivo autorizando al opositor presidente del congreso a recorrer el mundo y a gritar a quien lo quiera oír que los bonos soberanos son ilegales y que quien los compra debe cargar con sus consecuencias. Igual que los gobiernos anteriores lo que menos parece importar son los temas de la gente. La educación hace agua, la salud muestra su rostro lacerante y los casos de corrupción no cesan de emerger. Cada vez serán mas sino logra el gobierno poner punto a final a esta circunstancia que amenaza con desbarrancar la democracia cargándose a su paso a cualquier institución que se le ponga enfrente.

    En el vecino Brasil la justicia está procurando limpiar la cloaca a cielo abierto que es la política criolla. Aquí se presta a un juego perverso cuyas consecuencias pueden ser gravísimas para todos. La amenaza de violar la Constitución ha mantenido en vilo al país pero el plan parece encauzarse hacia la corte porque los costos son mas bajos y la “certeza” de sus fallos finalmente afectará a unos tres cuyas cabezas no serán lloradas por nadie.

    Pero claramente lo que la sociedad paraguaya anhela es un corte no solo a la Corte sino a los cortesanos que no se animan a decirle al rey que está.. desnudo.-

    Benjamín Fernández Bogado

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    Publicado por jotaefeb | 7 marzo, 2017, 9:44 am
  17. Corte

    Benjamín Fernández Bogado –

    Como si no fuera suficiente el tremendo lío que ha generado el deseo de violar la Constitución por el vatio indebido (conducto inapropiado) de la enmienda, colocando a la República al borde de la ruptura, ahora la Corte Suprema ha decidido aportar al quiebre con una resolución sin fundamentos ni certeza en el tema de los bonos.

    Ha pasado anteriormente, cuando Nicanor Duarte Frutos avasalló las instituciones con un grave costo; primero a ellas y luego personalmente, en su deseo de jurar como senador.

    Están probando la resistencia democrática.

    Como estas tierras no parecen nunca querer aprender de experiencias ajenas, ahora nos vemos enfrentados a iguales escenarios.

    Solo falta que salte el espontáneo y se convierta en presidente. Todas las condiciones están dadas. Partidos políticos desgastados, institucionalidad rebajada, ministros de la Corte enjuiciados políticamente, actores sospechosos de recibir dinero de aquí y de allá, y en el medio, una sociedad descreída, que mira esta ópera bufa con desprecio y repudio.

    Los números de algunas encuestas son claros y piden un corte a todo esto.

    Los socios de la intentona violatoria ahora están en contra del mismo Ejecutivo, que impulsa el camino de la enmienda y este habrá hecho los cálculos de inversión, que resulta mucho más barato y expeditivo ir por tres ministros de la Corte que por 24 senadores y 50 diputados.

    De ahí que saltara en la semana la acusación de un oficialista, acusando a un opositor de recibir 100.000 dólares por mes. Quizás enojado por la porción que les toca a él y a los otros que hacen parte del plan.

    La propia senadora Esperanza Martínez, que justifica la violación de la Constitución, porque después de Lugo solo queda el diluvio, ahora carga contra el Ejecutivo, autorizando al opositor presidente del Congreso a recorrer el mundo y a gritar a quien lo quiera oír, que los bonos soberanos son ilegales y que quien los compre debe cargar con sus consecuencias.

    Igual que los gobiernos anteriores, lo que menos parece importar son los temas de la gente. La educación hace agua, la salud muestra su rostro lacerante y los casos de corrupción no cesan de emerger.

    Cada vez serán más, si no logra el Gobierno poner punto a final a esta circunstancia que amenaza con desbarrancar la democracia, cargándose a su paso a cualquier institución que se le ponga enfrente.

    En el vecino Brasil, la Justicia está procurando limpiar la cloaca a cielo abierto que es la política criolla. Aquí se presta a un juego perverso, cuyas consecuencias pueden ser gravísimas para todos.

    La amenaza de violar la Constitución ha mantenido en vilo al país, pero el plan parece encauzarse hacia la Corte, porque los costos son más bajos y la certeza de sus fallos finalmente afectará a unos tres cuyas cabezas no serán lloradas por nadie.

    Pero claramente lo que la sociedad paraguaya anhela es un corte no solo a la Corte, sino a los cortesanos que no se animan a decirle al rey que está… desnudo.

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    Publicado por jotaefeb | 7 marzo, 2017, 9:43 am
  18. La enmienda ha puesto todo de cabeza

    Por Estela Ruiz Díaz

    El proyecto de enmienda constitucional para habilitar la reelección presidencial sigue en el limbo político, pero arrasando todo a su paso. El corolario de esta semana fue un golpe de opereta en la gobernación de Guairá, que no duró 24 horas.

    El plan de Horacio Cartes, Fernando Lugo y Blas Llano sigue sin concretarse no porque no existan los votos en el Senado (tienen 24), sino porque el escenario en el arco opositor es mucho más complejo que en la ANR. A diferencia de los colorados, que definirán a su candidato vía interna, el ex obispo necesita reconstruir la oposición y consolidar una alianza basada en un acuerdo programático, pero sobre todo de reparto de cargos. No le sirve de nada tener la enmienda en la mano con una oposición dividida. Necesita un PLRA unido, sin cuyo apoyo es imposible su victoria.

    A medida que pasa el tiempo, la carga de la enmienda es más pesada para los aliados coyunturales. El tema lo contamina todo y en esta guerra de “buenos” y “malos”, no hay medias tintas. Porque en ambos grupos hay liberales, colorados, izquierdistas, progresistas, derecha y ultraderecha. Un poco de todo para cada grupo. El idioma guaraní lo resume en una palabra: mbaipy, están todos mezclados, que es imposible definir. No los une la ideología, sino la ambición de poder, que diluyó las diferencias.

    LARGO Y PEGAJOSO. En este contexto de tira y afloja, que lleva meses, la puja política ha contaminado la marcha institucional de la república. El Presupuesto General de la Nación (PGN) ha sido víctima de esta guerra. Su veto ha generado una situación inédita con consecuencias como la autorización para la emisión de bonos soberanos, cuya discusión jurídica fue cortada de cuajo por la Corte Suprema de Justicia que en tiempo récord concedió la razón al gobierno al dar lugar a la acción declarativa de certeza constitucional. La acción de Hacienda es al menos sospechosa. Si el Gobierno está tan seguro de la legalidad de la aplicación in totum del PGN del 2016, ¿por qué necesitaba la venia judicial?

    Quienes conocen al presidente saben que cuando ha decidido tomar un camino, no retrocederá, aunque esté errado.

    El Frente Guasu (FG) de Lugo, que ha quedado pegado al Gobierno por la enmienda, intenta despegarse de algunas decisiones del Poder Ejecutivo, entre ellas la cuestión de los bonos soberanos. Pero cada vez más le costará asumir el rol de opositor cuando negocia paralelamente la enmienda. No es fácil explicar que quieren derrotar el modelo de Cartes, cuando le abren la compuerta de la reelección.

    Con la acción ante la Corte Suprema, se han prendido las luces amarillas. Tanto en el FG como en el PLRA oficialista. Tanto defendieron a los ministros cuando se habló de juicio político y hoy sospechan que están alineados al presidente.

    El panorama tiende a ponerse más oscuro. En el PLRA se cierne el fantasma del cisma. La convención ratificó su rechazo a la enmienda y decidió que un liberal lidere una alianza electoral en el 2008. Tanto Efraín Alegre como Blas Llano han errado el camino al pretender imponer sus banderas. Efraín está obsesionado con su candidatura presidencial y quiere arrastrar al partido y sus aliados en torno a su figura, mientras que Llano directamente entrega a Lugo su partido, o parte de él. No hay términos medios ni tercera vía. O una ventana abierta para dejar entrar un poco de cordura en medio de tanto revanchismo.

    EN LA JUSTICIA. Cuando el diálogo fracasa, los pleitos se judicializan.

    Cuando la convención colorada de mayoría cartista también aprobó advertencias a los disidentes, estos acudieron al Tribunal Electoral de la Capital. Ahora los llanistas accionaron ante la Corte Suprema con el mismo argumento: los legisladores no tienen mandato imperativo. Como se ve, ambos grupos están en bandos distintos, pero reclaman el mismo derecho político: unos para votar por la enmienda, y otros para votar en contra. Una muestra más del trastornado escenario actual. Los llanistas apoyan la enmienda para favorecer a Lugo/Cartes, pero no cuestionan sus métodos de presión. Esa misma que ellos denuncian como dictadura de Efraín.

    El estado de crispación seguirá, hasta tanto se defina la reelección. Hasta la Iglesia Católica, muy afín a este gobierno, lanzó un comunicado señalando su preocupación. En tanto, habrá más presión y menos espacio para voces distintas. Si no, que lo diga el gobernador del Guairá, Rodolfo Friedmann, a quien destituyeron en medio de una confusión política, que parece fruto de un internismo regional pero que impactará en el cartismo. Tan burdo fue el golpe orquestado por sus propios correligionarios, que recuperó el cargo en apenas 24 horas. Su sucesor fugaz le entregó el trono sin chistar, avergonzado de su acción.

    No hay aún clima para la presentación del proyecto constitucional. Los llanistas quieren que la Corte Suprema habilite directamente a Lugo y así evitar castigos partidarios. El cartismo no acepta otra vía que no sea la enmienda.

    En tanto, solo resta esperar un nuevo acto. El hecho dirá si es una tragedia o una tragicomedia.

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    Publicado por jotaefeb | 7 marzo, 2017, 9:39 am
  19. Dos momentos para el “grupete”
    6 marzo, 2017

    El “grupete” del Senado, responsable de la mayoría de los palos a la rueda, importantes, que tiene este Gobierno, posiblemente esté afilando las uñas, para dos momentos importantes, uno político y otro económico, que se aproximan. La nunca bien ponderada Desirée Masi lo tendrá a estas alturas ya todo cuadriculado. Y pensar que esta buena señora no tendría ni el poder de una hormiga en el Senado, si no fuera por los traidores del Partido Colorado, los marioabdistas lógicamente, que en pos de sus desorbitados intereses políticos, como buenos hijos de la dictadura, están haciendo cualquier cosa con tal de encumbrar a su gallito Marito (la rima es inocente).

    El terreno está preparado. ABC ya hizo y sigue haciéndolo, el trabajo sucio. Como la sirena que alerta a los bomberos y deben bajar por el caño para combatir un incendio.

    Pisotearán la Constitución…Pisotearán la Constitución, sus incautos lectores escuchan hace meses el tañer de una sola campana.

    El momento político se aproxima. Se trata de la presentación del proyecto de enmienda en el Parlamento. Buscarán que arda Troya Desirée se rasgará las vestiduras y llamará a la gente a salir a las calles (sin éxito, como casi siempre), el “único líder” Efraín también hará lo suyo, llamará a la rebelión popular para protestar “por la violación de la Constitución” y el “atropello al estado de Derecho”. Son un puchito al lado de la tremenda cantidad de gente que quiere el referéndum para decidir qué hacer. Revoloteando encima de todo estará el tam..tam, de los tambores de guerra de ABC .

    Por supuesto, todo el despiplume tendrá como único afán la intención de dejar a HC fuera de la carrera presidencial. Aunque usted no lo crea, domo diría Ripley.

    El momento económico llegará también pronto con el tema del lanzamiento de los bonos soberanos en el mercado internacional.

    Juicio político…juicio político… será entonces el Avemaría del “grupete”. HC se atribuye, horror de horrores, atribuciones exclusivas del Senado. Ninguna explicación será válida. El momento de escupir ira al cielo y listo.

    Aunque a este respecto, este fin de semana, surgió una novedad. Una propuesta para arreglar el tema a satisfacción, supuestamente, del grupo de senadores y el P.E. Habrá que verlo. Si no hay trampas podría ser interesante.

    ¿Será que recapacitaron sobre el hecho de que han llegado demasiado lejos con el daño que están causando al país?

    “Ndaroviai, pero a ñemboeta hesé”, como decían nuestras abuelas.

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    Publicado por jotaefeb | 6 marzo, 2017, 9:56 am
  20. La enmienda ha puesto todo de cabeza
    Por Estela Ruiz Díaz
    El proyecto de enmienda constitucional para habilitar la reelección presidencial sigue en el limbo político, pero arrasando todo a su paso. El corolario de esta semana fue un golpe de opereta en la gobernación de Guairá, que no duró 24 horas.
    El plan de Horacio Cartes, Fernando Lugo y Blas Llano sigue sin concretarse no porque no existan los votos en el Senado (tienen 24), sino porque el escenario en el arco opositor es mucho más complejo que en la ANR. A diferencia de los colorados, que definirán a su candidato vía interna, el ex obispo necesita reconstruir la oposición y consolidar una alianza en base a un acuerdo programático, pero sobretodo de reparto de cargos. No le sirve de nada tener la enmienda en la mano con una oposición dividida. Necesita un PLRA unido, sin cuyo apoyo es imposible su victoria.
    A medida que pasa el tiempo, la carga de la enmienda es más pesada para los aliados coyunturales. El tema lo contamina todo y en esta guerra de “buenos” y “malos”, no hay medias tintas. Porque en ambos grupos hay liberales, colorados, izquierdistas, progresistas, derecha y ultraderecha. Un poco de todo para cada grupo. El idioma guaraní lo resume en una palabra: mbaipy, están todos mezclados, que es imposible definir. No los une la ideología, sino la ambición de poder, que diluyó las diferencias.
    LARGO Y PEGAJOSO. En este contexto de tira y afloja, que lleva meses, la puja política ha contaminado la marcha institucional de la república. El Presupuesto General de la Nación ha sido víctima de esta guerra. Su veto ha generado una situación inédita con consecuencias como la autorización para la emisión de bonos soberanos, cuya discusión jurídica fue cortada de cuajo por la Corte Suprema de Justicia que en tiempo récord concedió la razón al gobierno al dar lugar a la acción declarativa de certeza constitucional. La acción de Hacienda es al menos sospechosa. Si el Gobierno está tan seguro de la legalidad de la aplicación in totum del PGN del 2016, porqué necesitaba la venia judicial?
    Quienes conocen al presidente saben que cuando ha decidido tomar un camino, no retrocederá, aunque esté errado.
    El Frente Guazú de Lugo, que ha quedado pegado al Gobierno por la enmienda, intenta despegarse de algunas decisiones del Poder Ejecutivo, entre ellas la cuestión de los bonos soberanos. Pero cada vez más le costará asumir el rol de opositor cuando negocia paralelamente la enmienda. No es fácil explicar que quieren derrotar el modelo de Cartes, cuando le abren la compuerta de la reelección.
    Con la acción ante la Corte Suprema, se han prendido las luces amarillas. Tanto en el FG como en el PLRA oficialista. Tanto defendieron a los ministros cuando se habló de juicio político y hoy sospechan que están alineados al presidente.
    El panorama tiende a ponerse más oscuro. En el PLRA se cierne el fantasma del cisma. La convención ratificó su rechazo a la enmienda y decidió que un liberal lidere una alianza electoral en el 2008. Tanto Efraín Alegre como Blas Llano han errado el camino al pretender imponer sus banderas. Efraín está obsesionado con su candidatura presidencial y quiere arrastrar al partido y sus aliados en torno a su figura, mientras que Llano directamente entrega a Lugo su partido, o parte de él. No hay términos medios ni tercera vía. O una ventana abierta para dejar entrar un poco de cordura en medio de tanto revanchismo.
    EN LA JUSTICIA. Cuando el diálogo fracasa, los pleitos se judicializan.
    Cuando la convención colorada de mayoría cartista también aprobó advertencias a los disidentes, estos acudieron al Tribunal Electoral de la Capital. Ahora los llanistas accionaron ante la Corte Suprema con el mismo argumento: los legisladores no tienen mandato imperativo. Como se ve, ambos grupos están en bandos distintos, pero reclaman el mismo derecho político: unos para votar por la enmienda, y otros para votar en contra. Una muestra más del trastornado escenario actual. Los llanistas apoyan la enmienda para favorecer a Lugo/Cartes, pero no cuestionan sus métodos de presión. Esa misma que ellos denuncian como dictadura de Efraín.
    El estado de crispación seguirá, hasta tanto se defina la reelección. Hasta la Iglesia Católica, muy afín a este gobierno, lanzó un comunicado señalando su preocupación. En tanto, habrá más presión y menos espacio para voces distintas. Sino que lo diga el gobernador del Guairá, Rodolfo Friedmann, a quien destituyeron en medio de una confusión política, que parece fruto de un internismo regional pero que impactará en el cartismo. Tan burdo fue el golpe orquestado por sus propios correligionarios, que recuperó el cargo en apenas 24 horas. Su sucesor fugaz, le entregó el trono sin chistar, avergonzado de su acción.
    No hay aún clima para la presentación del proyecto constitucional. Los llanistas quieren que la Corte Suprema habilite directamente a Lugo y así evitar castigos partidarios. El cartismo no acepta otra vía que no sea la enmienda.
    En tanto, solo resta esperar un nuevo acto. El hecho dirá si es una tragedia o una tragicomedia.

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    Publicado por jotaefeb | 6 marzo, 2017, 9:34 am
  21. La sala constitucional de Cartes

    Enrique Vargas Peña

    El acuerdo y sentencia Nro. 81 (http://bit.ly/2m7REXL) de la sala constitucional de la Corte Suprema, integrada por Myriam Peña, Antonio Fretes y Raúl Torres Kirmser, por la que pretende dar “certeza constitucional” (http://bit.ly/2mGFzMf) a la emisión de bonos soberanos paraguayos sin aval del Congreso muestra, hace evidente, que estos tres integrantes de la más alta instancia judicial de nuestra República jamás lograron entender nuestra Constitución y que intentan vaciarla de contenido para favorecer el establecimiento de una dictadura de Horacio Manuel Cartes Jara.
    Para comprender el problema, es necesario repetir aquí, antes de entrar en la cuestión propiamente, el concepto “dictadura”: Dictadura es la concentración facultades en detrimento de la división de poderes establecida para garantizar la libertad, “Del lat. dictatūra. 1. f. Régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales. 2. f. En la Antigüedad romana, magistratura extraordinaria ejercida temporalmente con poderes excepcionales”.
    Lo que está en discusión en este asunto es el alcance del artículo 73 de la ley del presupuesto 2016, la 5554, que dice “Autorízase al Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda, a emitir y mantener en circulación Bonos del Tesoro Público hasta el equivalente al monto de G. 3.871.063.904.000 (Guaraníes tres billones ochocientos setenta y un mil sesenta y tres millones novecientos cuatro mil). La emisión y colocación de los mencionados Bonos podrán realizarse en el mercado local, así como en el internacional. La emisión de los Bonos del Tesoro Público podrá realizarse en guaraníes o en moneda extranjera. La adquisición, negociación y renta de los Bonos del Tesoro Público estarán exentas de todo tributo” (http://bit.ly/2msi3Cc).
    Los bonos son unos pagarés que el pueblo paraguayo debe pagar en la fecha en ellos estipulada con los que se obtiene dinero prestado en los mercados financieros.
    Horacio Cartes sostiene que, vetado el presupuesto, la autorización del artículo 73 tiene alcance genérico y, por tanto, puede emitir bonos cuya asignación, cuyo destino, cuyo uso, puede determinarlos él, por sí y ante sí.
    Una mayoría amplia de senadores y muchos observadores de la situación institucional sostenemos que la autorización del artículo 73 no puede efectivizarse sin que el Congreso apruebe el destino, el uso, la asignación de esos recursos.
    Si el Ejecutivo pudiera emitir bonos cuya asignación, destino y uso fueran una facultad discrecional del presidente, tendríamos el absurdo de que Horacio Cartes podría, si quisiera, destinar los bonos a la construcción de su departamento particular en Miami o a mejorar las instalaciones de su estancia.
    Pero es claro para cualquiera que usar los bonos en esos fines particulares no sería legítimo y que, justamente para evitar que tal absurdo ocurra, nuestra Constitución otorga la facultad intransferible de aprobar el uso, el destino, la asignación de los bonos en los representantes de los contribuyentes que los pagarán, en el Congreso Nacional: “Artículo 202. Son deberes y atribuciones del Congreso: Inciso 10. Aprobar o rechazar la contratación de empréstitos”.
    La sala constitucional de la Corte, en su acuerdo y sentencia 81, simplemente pasa por alto la cuestión de la asignación, uso y destino de los bonos a pesar de la larga disquisición que sobre la manera en que hay que interpretar una Constitución hace Myriam Peña en su voto, en el que describe detalladamente el procedimiento interpretativo que lamentablemente no usa: “…el criterio de interpretación que ineludiblemente se impone es el sistémico y contextual. Este argumento interpretativo manda considerar el espectro normativo como un ordenamiento sistemático, armónico, ordenado, coherente y vinculado, es decir, como partes que están relacionadas de cierta manera” (http://bit.ly/2m7REXL).
    Si Myriam Peña hubiera usado el procedimiento de interpretación que describe en su voto, jamás hubiera podido pensar que las normas constitucionales sobre el presupuesto están establecidas para otorgar al Poder Ejecutivo la facultad de destinar, usar, asignar los bonos de manera discrecional y hubiera dado la preeminencia que tiene al Inciso 10 del Artículo 202 de nuestra Constitución.
    Pero en su declaración de certeza constitucional, Myriam Peña no usa el procedimiento interpretativo que describe y otorga al presidente esa facultad de destinar, usar y asignar los bonos de manera discrecional, violando el Artículo 3 de nuestra Constitución que dice que “El pueblo ejerce el Poder Público por medio del sufragio. El gobierno es ejercido por los poderes legislativo, Ejecutivo y Judicial en un sistema de separación, equilibrio, coordinación y recíproco control. Ninguno de estos poderes puede atribuirse, ni otorgar a otro ni a persona alguna, individual o colectiva, facultades extraordinarias o la suma del Poder Público. La dictadura está fuera de ley”.
    La sala constitucional de la Corte, en su acuerdo y sentencia 81, otorga al presidente la facultad extraordinaria, prohibida en nuestra Constitución de asignar, destinar, usar el dinero de los bonos sin aprobación del Congreso, concentrando en Horacio Cartes más poder del que legal y legítimamente tiene, que se suma a los muchos que ya usurpó en la construcción de su dictadura.

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 11:17 am
  22. ¿Agradecer?

    En lo que va de la semana, dos bochornosos hechos nos demuestran una vez más el nivel de distorsión que tienen las autoridades del concepto de servicio a la población.
    En el primer caso, la jefa de la Tercera Región Sanitaria y referente del Partido Colorado en el departamento Cordillera, Dra. Doricel Ferreira, dijo que sus compueblanos de Piribebuy deberían estar agradecidos por lo que “ya se tiene”.
    Esto, en respuesta a una publicación en la que se evidencia el deplorable estado del hospital de dicha localidad, que posee solamente una ambulancia para derivaciones y cuyo único cirujano renunció hace una semana. Así las cosas, las intervenciones programadas fueron suspendidas. Además, en los dos únicos puestos de salud de la zona, se tiene una atención limitada a cargo de una enfermería.
    En el segundo caso, la intendenta de Villa Oliva, Ñeembucú, Marilú Musa, encabezó una serie de entregas de mochilas con útiles escolares, que ostentaban la leyenda “Luis Benítez, Pedro Alliana 2018”. Musa se justificó diciendo a la prensa que son los adultos quienes están manipulando la acción y que se tendría que agradecerle la “solidaridad”.
    “El niño no va a votar, el niño ni entiende. Creí que iban a decir ‘gracias Marilú Musa, gracias Pedro Alliana, gracias Jorge Onetto’ por donar una parte de su ganancia para la educación de los niños. Eso lo que tienen que decir como periodistas”, dijo Musa en comunicación con ABC Cardinal.
    Ambas servidoras públicas están muy equivocadas. Ser servidor público es un trabajo pagado con el dinero del pueblo, no un acto solidario unilateral de ellos hacia el pueblo. Por ello, resulta ofensivo escuchar este tipo de argumentos esgrimidos con tal desparpajo y alegando que no tiene nada de malo hacer uso del dinero público, como si fuese que sale de sus bolsillos.
    Esto es grave. Más aún cuando en muchas ocasiones por no tener problemas, los usuarios de los servicios públicos agachan la cabeza y optan por acceder a un servicio mediocre antes que a nada. O se callan cuando son utilizados en nombre de la solidaridad, cuando que en realidad son objetos de una burda propaganda política.
    Bajo ningún punto de vista el ciudadano debe “agradecerle” nada al Estado, ya que ofrecer un servicio eficiente es su obligación.

    http://www.vanguardia.com.py/2017/03/02/agradecer/

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 9:42 am
  23. Las mochilas inspiradoras

    Por Alfredo Boccia

    La socióloga Line Bareiro es una persona seria. A diferencia mía, pocas veces se ocupa de cuestiones triviales. Por eso me llamó la atención que, a raíz del episodio de la donación a niños de mochilas con propaganda política, escribiera en su cuenta de Facebook que, si no fuera por sus metidas de pata, Alliana no existiría. Me dejó pensando, porque Pedro Hércules me parece un tipo simpático, aunque de muy bajo perfil. Un perfil de niveles subterráneos, en verdad. Lo cual se convierte en un problema, como lo señala Line.

    Horacio Cartes lo indicó como candidato a la presidencia de la ANR justamente por carecer de peso político propio, de una personalidad díscola y la posibilidad de interferir en el control del partido. Elegido por sus carencias y no por sus atributos, parecía ideal para lo que se buscaba. Sería un buen negocio para Cartes, deseoso de una correa de transmisión sumisa, y para Alliana, que llegaba a un cargo desde el cual tenía todo para potenciarse hacia el futuro.

    Muy pronto Cartes se dio cuenta de que se le fue la mano. No contaba con que el elegido sobreactuara su inexistencia hasta el punto de convertirse en un problema. Poner a Nadie al frente del partido cuesta caro, dice Line. Y se refiere a que Alliana aparece muy poco –y cuando lo hace está detrás de la cara de Lilian Samaniego–, no lo consideran un interlocutor válido y es llamado sarcásticamente como “llaverito” por la disidencia colorada. Lo último me parece cruel, porque como ya dije, el señor Alliana me cae bien.

    Para peor, hubo una horrible racha de desastres. Él estuvo al frente de la campaña de recolección de firmas pro enmienda que terminó con el escándalo de las miles de planillas falsificadas. Hubo al menos dos momentos en los que acaparó la atención periodística por sus declaraciones algo desubicadas. El primero fue cuando aseguró que las firmas falsas eran obra de los “infiltrados” de la oposición y, el segundo, cuando decidió que el caso “estaba cerrado”, mientras la prensa apenas comenzaba el festín de denuncias.

    Él es uno de los que fueron grabados en la reunión con los propietarios de las radios del interior prometiendo apoyo económico estatal a cambio de “buenas noticias”. Las reminiscencias de La voz del coloradismo pusieron el rostro de Alliana en todos los diarios, al lado de las de Stroessner y Alejandro Cáceres Almada, director de aquel lamentable programa radial. En los últimos días Alliana recibió un tirón público de oreja de parte de la ex presidenta Lilian Samaniego por mal informar sobre la eventual renuncia de Cartes seis meses antes, en caso de ser candidato. Y ahora protagoniza este grosero, inmoral y muy torpe episodio de las mochilas proselitistas. Al pobre Alliana no le sale nada bien últimamente. Dejó de ser inexistente, pero de la peor manera. Quería nomás contar que esto fue lo que me inspiró el comentario de Line.

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 9:42 am
  24. Decisión ilegal e inconsciente

    En el reinicio del período legislativo, tras las vacaciones parlamentarias, parte del Senado, conformado por la oposición y la disidencia colorada, de nuevo demostró el afán de paralizar cualquier acción del Poder Ejecutivo, con una abierta intención política que raya la inconsciencia.

    El Senado, por mayoría, como ya habían anunciado algunos parlamentarios que abiertamente se muestran en contra del Gobierno, aprobó una resolución por la que autoriza increíblemente al titular del cuerpo legislativo, el liberal Roberto Acevedo, a recurrir a los organismos internacionales para “advertir” sobre la supuesta ilegalidad de los bonos que Paraguay pudiera emitir este año. El daño que puede generar esta acción no es medida. El desarrollo de programas sociales y obras de infraestructura dependen en parte de la colocación de bonos, por lo que finalmente es la gente la que saldrá perjudicada en caso de que no sean ubicadas en el exterior como se pretende.

    Como se hizo el año pasado, algunos parlamentarios pretenden cortar cualquier fondo que permita al Ejecutivo desarrollar acciones. No se debe olvidar la intención manifiesta que se había descubierto, aquella de cortar fondos incluso para compra de equipos médicos nada más y nada menos para del Instituto del Cáncer, una terrorífica propuesta que hizo comprender que a algunos ni siquiera les importa la vida.

    Cabe apuntar que la autorización otorgada al titular del Senado, en su calidad de presidente del Congreso, hace que la decisión sea inaplicable, porque tiene un error de forma. Así lo explicó el asesor presidencial Marcelo Duarte.

    “Sin hacer juicio de valor sobre el fondo de la cuestión, estar o no de acuerdo con lo que piensa la mayoría de los senadores, el problema que se da en esta autorización es un error de forma que la hace inaplicable”, sostuvo al hablar del tema. Igualmente, indicó que el Poder Legislativo paraguayo es bicameral y si bien el presidente del Senado es a su vez presidente del Congreso, cuando actúa dentro de la Cámara de Senadores es presidente de esa cámara que es su función.

    “Cuando se le quiere encomendar una misión en su carácter de presidente del Congreso, es decir del Poder Legislativo, tiene que apelarse al artículo 185 de la Constitución y la sesión debe ser de ambas cámaras reunidas en el Parlamento. Tiene que haber una sesión especial como lo establece la Constitución y el Legislativo tiene que actuar como Congreso y no como Cámara. Requiere que ambas cámaras se reúnan y cuenten con el quórum propio de cada una de ellas”, manifestó Duarte.

    Con la decisión adoptada en el Senado se busca evidentemente un enfrentamiento de poderes y no se desea respetar la independencia de cada uno de ellos.

    Cabe señalar que esta declaratoria del Senado es en respuesta al fallo en la figura de certeza constitucional definitiva emitida por la Corte Suprema de Justicia con la cual se dio el aval al Ministerio de Hacienda a emitir bonos del Tesoro Nacional, de acuerdo al presupuesto vigente, sin necesidad de recurrir al Congreso Nacional. El Poder Judicial ratificó así la validez de la Ley de Presupuesto 2016 para el ejercicio fiscal 2017, incluida la autorización para la emisión de bonos del Tesoro.

    Sin embargo, los senadores, haciéndose intérpretes únicos de lo que dice la Constitución Nacional, aprobaron el proyecto de declaración que “insta al Ejecutivo y a la Corte Suprema de Justicia (CJS) a respetar los mecanismos constitucionales” para la emisión de bonos.

    Para conocer el fondo de la intención solo se debe mencionar algunos de los que plantearon la iniciativa: los colorados disidentes Arnoldo Wiens, Enrique Bacchetta; los liberales Miguel Abdón Saguier y Emilia Alfaro de Franco y la senadora del Partido Democrático Progresista, Desirée Masi. Es decir, los mismos que abiertamente están en contra del Gobierno, entre ellas una de las que intentó cortar los fondos para el Instituto del Cáncer, como la senadora Masi.

    El año legislativo en el Senado comenzó con el pie izquierdo. Evidentemente será un 2017 en el que el Poder Ejecutivo deberá sortear el bloqueo que la oposición y la disidencia colorada, que están decididos a levantar muros con el objetivo de evitar que el Gobierno haga bien sus tareas, como la gente necesita. Y eso es lamentable e inconsciente.

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 9:05 am
  25. Las leyes en el limbo

    Por Ilde Silvero

    En la doctrina tradicional de los católicos, el limbo es el lugar adonde van las almas de los bebés o personas sin uso de razón que fallecen antes de recibir el bautismo. No es el cielo ni el infierno; se trata de un lugar que existe pero que nadie sabe bien cómo es. Muchas leyes en Paraguay parecen vivir en el limbo: están escritas en el sistema jurídico pero ni las propias autoridades las respetan.

    Esto acaba de confirmarse con la increíble situación de la señora intendente de Villa Oliva que, el primer día de clases, repartió mochilas en varias escuelas con propaganda del Partido Colorado e incluso los nombres de algunos candidatos para los comicios generales del 2018.

    Ante tamaña acción ilegal, inapropiada y violatoria de los derechos de los niños escolares, uno no puede menos que preguntarse si esta señora intendente vive en el famoso limbo, es decir, en un lugar misterioso, desconocido, en donde nadie sabe bien si hay leyes, alguna forma de vida civilizada o cada uno hace lo que se le canta sin límites legales ni morales.

    Resulta extremadamente difícil imaginar que una autoridad nacional, como la intendente de Villa Oliva, desconozca la existencia de una ley que prohíbe taxativamente realizar actividades político partidarias en un centro educativo y, menos aún, en horas de clases.

    Como autoridad electa, la citada funcionaria comunal tampoco puede desconocer que nuestro sistema electoral prevé un tiempo determinado y específico para realizar las campañas proselitistas y que fuera de ese lapso está prohibido hacerlo.

    Lo que sucede con esta señora es que está habituada a actuar “al estilo paraguayo”, es decir, sin hacer caso a lo que manda la ley, competir con otros serviles para tratar de adular antes a los mandamases partidarios y arriesgarse a violar las normas porque sabe que aquí, en este país de las maravillas, nadie va preso por estas cosas. El Ministerio de Educación dice que abrió un sumario para averiguar lo que pasó y , claro, dentro de algunas semanas ya nadie se acordará del caso y el sumario se habrá extraviado en algún cajón ministerial.

    Lo sucedido en Villa Oliva con las mochilas colo’o es apenas un granito de arena en la montaña de acciones y situaciones irregulares por falta de cumplimiento de las leyes vigentes.

    El limbo de los justos y de los injustos reina a lo largo y a lo ancho del territorio nacional: los niños compran bebidas alcohólicas, las adolescentes son explotadas sexualmente, los policías coimean a los conductores ebrios, los pa’i acosan a algunas feligresas, los empresarios introducen contenedores de contrabando, los parlamentarios tienen empleados privados pagados por el Estado, etc., etc.

    ¿A quién le importa la ley? ¿Cuántos son los que cumplen a cabalidad lo que las leyes nacionales y normas comunales disponen? Poca gente, de verdad. Está muy difundida la cultura del avivado, del sinvergüenza ingenioso que encuentra la manera de burlar la ley, del delincuente que a cara descubierta roba la plata y los bienes que son del pueblo.

    Son muchos en realidad los que necesitan un empujoncito, para caer del limbo al infierno.

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 8:54 am
  26. Las mochilas de Musa

    Por Clide Noemí Martínez

    La entrega de mochilas con inscripciones de candidaturas de “Pedro Alliana y Luis Benítez 2018” es una muestra más de cuán impregnadas siguen en la mentalidad de los paraguayos el culto al personalismo y otros vicios que nos ha legado la dictadura. La intendenta de la pequeña localidad de Villa Oliva (ubicada en el norte del departamento de Ñeembucú), Eusebia Marilú Musa (ANR), no encontró mejor manera de congraciarse con los líderes regionales que entregando “un combo” de útiles escolares y libros en mochilas con los nombres del presidente de la ANR, Pedro Alliana, y el posible candidato a gobernador por el oficialismo colorado, Luis Benítez.

    Con el “detalle”, lo que sería producto de una loable gestión de la administradora comunal al lograr con aportes del sector privado para ayudar a unos 800 estudiantes del distrito, se convirtió en un acto reprochable con tufo stronista. Al registrarse en locales educativos, el escándalo salpicó a las autoridades del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el ministro Enrique Riera intervino ordenando el sumario de los directores de las instituciones que permitieron la entrega. En este caso, el “pecado” fue cometido por los colorados, pero no es exclusividad de los seguidores de Bernardino Caballero.

    El propio Pedro Alliana, respondiendo a la lluvia de críticas a través de la prensa y en las redes sociales, recordó que su colega del Ñeembucú, Víctor Ríos, siendo ministro del gobierno de Fernando Lugo, había obsequiado termos con la inscripción de su nombre y la del ex obispo, utilizando fondos del Estado.

    En este departamento y seguramente en muchos departamentos del país, es costumbre de las autoridades regionales y distritales pintar las instituciones y los locales educativos con los tonos de sus colores partidarios. Por esta razón, en el Ñeembucú es fácil identificar cuáles son las instituciones que recibieron aportes de la Gobernación del duodécimo departamento y cuáles de los municipios de otro signo político.

    Esperemos que la saludable reacción de la población ante el último desatino permita que los dirigentes políticos y autoridades educativas recapaciten, entendiendo que las escuelas y colegios del país son espacios que deben estar libres de egoístas intereses políticos y personales. Cuando eso ocurra, habremos dado un paso trascendente para mejorar la calidad de nuestra democracia.

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 8:50 am
  27. Vale todo

    Por Guillermo Domaniczky

    Fue una semana en la que la politiquería nos dejó muestras de que para algunos nada importa con tal de mantener el poder.

    Una semana en la que la miserabilidad convirtió en objetos de propaganda política a niños, quienes deberían estar al margen de las mezquindades de los adultos, pero que por decisión de unos politiqueros se convirtieron en mercado para el proselitismo.

    De la mano de la intendenta de Villa Oliva, Eusebia Musa, los alumnos de escuelas de tres localidades del Ñeembucú recibieron unas mochilas que los convirtieron en carteles ambulantes de los nombres de los cartistas Pedro Alliana y Luis Benítez, con el 2018 y la estrella republicana como símbolos.

    Miserabilidad para usar la necesidad de las familias de estos niños como aliada, y el cinismo de la intendenta Musa cuando la entrevistamos en la 730AM, para responder que “el niño no va a votar, el niño ni entiende, creí que iban a decir gracias”.

    Pero este cinismo se explica, cuando el propio presidente del partido colorado intentó minimizar todo, y en lugar de pedir disculpas dijo nada más que “quizás” hayan cometido un error.

    Menos mal que, tras las denuncias y críticas, apareció la Secretaría de la Niñez y la Adolescencia para recordar que el caso incluso viola tratados internacionales firmados por nuestro país.

    El otro episodio de la semana es el del golpe a la guaireña en torno a la gobernación del departamento. Como si se tratara del guión de una película llamada “Republiqueta bananera”, los concejales departamentales destituyeron al gobernador, amparándose en una supuesta nota de renuncia con un garabato a modo de firma, que dicen fue presentada por, nadie sabe quién, a través de mesa de entrada.

    Todos los concejales con quienes hablamos en la radio jugaban al ñembotavy, ninguno intentó hablar con el gobernador, aún siendo de su movimiento y ninguno pidió detalles a la funcionaria que supuestamente recibió la nota, como si la renuncia al cargo de mayor poder en el departamento fuese algo de simple trámite.

    Un cachivache inverosímil, que al decir del propio gobernador ya repuesto en el cargo, es parte de la interna de su movimiento, Honor Colorado, y de una disputa con el senador Gustavo “Pipo” Alfonso a quien acusó de meter mano para armar este bochorno.

    Son las dos últimas muestras de cuánto puede degradarse la actividad política en manos de inescrupulosos, muestras que se agregan por ejemplo y para no olvidar, a la masiva falsificación de miles de firmas para la enmienda pro reelección, algo minimizado por el oficialismo, que ensayó varias versiones disparatadas para justificar el fraude, planteando desde que hubo infiltrados, hasta exceso de entusiasmo de recolectores de firmas.

    Y otra vez, lejos de la autocrítica y el pedido de disculpas, mientras comenzaban a saltar los nombres de muertos y de personas que reclamaban por haber sido usurpados sus nombres, el presidente del Partido Colorado declaraba que consideraba el fraude como un “caso cerrado”.

    La coincidencia es que en estos tres casos, los responsables son integrantes del cartismo, del movimiento Honor Colorado, cuyo líder en ningún caso apareció públicamente para pedir disculpas, reconocer errores y lanzar un mensaje diferente a sus seguidores y al país, acorde con el nuevo rumbo que usaba como eslogan de campaña.

    Estos son viejos vicios, viejas prácticas que se mantienen, viejas maniobras de la politiquería, un viejo rumbo que ya bien conoce nuestra historia política.

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 8:50 am

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