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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Un debate que los políticos temen

¿Impuestos bajos para atraer inversiones, impuestos altos para prestar un mejor servicio al ciudadano? En este dilema parecen debatirse los estados modernos que se juegan por uno u otro modelo intentando probar su eficacia.

Los académicos se remiten al vocablo latino impositus para definir el concepto que implica cargar una contribución obligatoria a todo sujeto de tributación según su capacidad financiera.

Nadie paga alegremente los impuestos. El Estado se los arranca en forma compulsiva según categorías y escalas. A partir de allí se abre una discusión prácticamente sin horizonte porque la siguiente contienda se libra en el campo de la eficacia de los gobiernos para administrar el dinero público. Si el Estado es eficiente, los tributos vuelven al ciudadano en forma de servicios de calidad. Si el Estado es fallido, la tributación se transforma en expoliación.

De ahí que el siguiente planteo podría ser: qué es más importante, ¿el dinero que se recauda o lo que se hace con ese dinero? El abanico de variables es casi infinito. Arabia Saudita, por ejemplo, tiene una presión tributaria del 5,3% sobre el PIB pero está entre los países con desarrollo humano (IDH) muy alto, en el lugar 39. Argentina se ubica en el siguiente escalón, el número 40. Pero para alcanzar ese mismo IDH necesita cargar a su población con impuestos equivalentes al 37% del PIB. Y hablamos de un PIB y una población casi iguales.

¿Dónde está el secreto, cómo pueden los sauditas tener una calidad de vida igual a la de los argentinos gastando mucho menos? ¿Será algo vinculado al petróleo? Se sabe que los árabes nadan en él. Pero también los argentinos, que conocen la existencia de un lugar llamado Vaca Muerta desde el año 1921 y que contiene una de las mayores reservas de petróleo y de gas del mundo. Los árabes, sin duda, han aprendido a sacarlo del subsuelo y venderlo a buen precio. Los argentinos, en cambio, sólo hablan de él desde hace casi 100 años.

Clarísimo: no se trata de recaudar más sino de gastar mejor. Y hasta en esto hay variables. Consideremos este ejemplo. Un dinamarqués promedio deja un 48% de su salario en impuestos, porcentaje que merece ser pagado por todo lo que el Estado le ofrece según expresa Camilla Madsen, periodista de Aller Client Publishing de Copenhague. “Puedo estudiar lo que quiera y donde quiera de manera gratuita. Prefiero pagar más y recibir más, antes que pagar menos y después abonar por cada servicio, como en EEUU”. Dinamarca está en cuarto lugar en IDH mientras que EEUU, en donde la presión tributaria es del 25%, está cuatro puestos más abajo.

De manera que medir la calidad del servicio en función del pago de impuestos es un método que nos aproxima a la verdad. Si tenemos en cuenta que la presión tributaria en el Paraguay es del 18% y estamos en el puesto 112 en cuanto a IDH, mientras Chile paga el 20% pero está en el puesto 42, tenemos ahí abierto un espacio de análisis más que amplio. Sí, más impuestos y mejor eficacia recaudadora… pero, ¿para gastar en qué?

Hasta ahora, un debate serio, amplio y fecundo sobre la calidad del gasto público es un tema ausente en el Paraguay.

http://www.5dias.com.py/53492-un-debate-que-los-politicos-temen

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Acerca de jotaefeb

arquitecto jubilado, hoy "hurgador" de la filosofía de vida, de las cosas cotidianas y trascendentes.

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12 comentarios en “Un debate que los políticos temen

  1. Las estadísticas que desesperan
    14 febrero, 2017

    “La macroeconomía está bien, pero la ´micro´ nunca se enteró de eso”; “no hay efecto derrame y los beneficios del crecimiento solo se manifiestan en la cima de la piramide social” o “aumenta el PIB, pero los que tienen menos están cada vez peor”, son algunas de las afirmaciones que economistas y medios de prensa difunden con mucha frecuencia. Y durante años fue así. Pero como las estadísticas no mienten, una revisión de éstas indican que las cosas comenzaron a cambiar en los últimos años y lo hicieron para bien, como lo demostró recientemente la viceministra de Economía, Lea Giménez, en declaraciones que esos mismos medios prefirieron ocultar, en lugar de ofrecer algún dato que refutara los sostenido por dicha funcionaria para “confirmar” el panorama apocalíptico que proyectan todos los días.

    Veamos algunos de los números expuestos por Giménez. En primer lugar, los referentes a los programas sociales, que experimentaron un notorio crecimiento entre el 2013 y el 2016. Tekoporã tuvo un incremento del 69% en ese periodo, brindando cobertura a un total de 141.000 familias en la actualidad, mientras que el de Adultos Mayores tuvo un crecimiento del 79%, abarcando con su asistencia a un total de 168.000 personas de la tercera edad.

    La viceministra también se refirió a los avances sin precedentes que se registraron en materia de viviendas populares. En efecto, la Senavitat invirtió en tres años más del doble de lo que se había destinado a este rubro en los 10 años previos, lo cual hizo posible que más de 16.000 familias de escasos recursos accedieran a una casa digna,dotada de todos los servicios básicos.

    El mismo fenómeno se produjo en el campo de las obras públicas,a las que el MOPC destinó en los últimos tres años más recursos que durante los gobiernos de Nicanor Duarte Frutos, Fernando Lugo y Federico Franco, juntos, alcanzando en el 2016 una inversión de aproximadamente 600 millones de dólares, lo cual tiene un efecto determinante en la economía y, especialmente, en la generación de empleos, tanto directos como indirectos, que se potencian en torno a los emprendimientos en desarrollo.

    Los indicaros son igualmente positivos en el terreno de la maquila. Giménez apuntó que entre el 2008 y el 2011 se instalaron bajo esa modalidad un total de 32 empresas y se crearon 1.059 empleos; cifras altamente superadas en el periodo 2013 al 2016, cuando ascendieron a 166 firmas y a 6.710 empleos.

    Entonces, ¿Hay o no hay efecto “derrame”, fruto del crecimiento de la economía?. ¿Es mito o realidad que, al menos en los últimos años, los sectores más humildes de la población “no sienten” las consecuencias del buen desempeño macroeconómico?.

    La respuesta se desprende de los indicadores antes mencionados, que fueron posibles, según Lea Giménez, merced a la política económica enfocada en optimizar el uso de los recursos públicos, priorizar la inversión social y promover la diversificación de nuestra matriz productiva, potenciando para el efecto la inversión privada y, con gran énfasis, las obras públicas.

    Esta fórmula permitió que el Paraguay fuera una excepción en la región, en donde las principales economías vienen experimentando un crecimiento negativo, con las consabidas secuelas sociales que esto supone.Y a diferencia de las fracasadas políticas prebendarias que nos enclavaron al atraso y la pobreza, es la vía para beneficiar a mayor cantidad de paraguayos, como está a la vista, y seguir afrontando los retos que aún enfrenta nuestro país en materia de inequidad social y escaso desarrallo.

    El “derrame” ya se siente y, a medida que transcurran los meses, se sentirá con más fuerzas, considerando los proyectos que están en curso. A eso probablemente obedezca el excesivo nerviosismo político de los que se postulan como “alternativa” al cartismo, incluyendo a Vierci y Zuccolillo, quienes a falta de argumentos para rebatir estos datos de la realidad que tanto les preocupa, optan por ocultarlos ante la opinión pública.

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    Publicado por jotaefeb | 14 febrero, 2017, 10:14 am
  2. El subdesarrollo, un problema cultural
    Alberto Acosta Garbarino
    La semana pasada ha sido nuevamente de enorme crispación política, como consecuencia del interminable enfrentamiento sobre la reelección presidencial por la vía de la enmienda constitucional.
    A fines del año pasado, este enfrentamiento nos llevó a que el Congreso aprobara un Presupuesto General de Gastos para el 2017 que fue vetado totalmente por el Poder Ejecutivo.
    Nunca había ocurrido una situación similar en el pasado, y las opiniones sobre lo que era legalmente posible iban desde un extremo de que no podía hacerse nada hasta el otro extremo, de que podía hacerse todo.
    Felizmente, la mayoría de los abogados estuvieron de acuerdo en que podía usarse el Presupuesto del 2016 para seguir ejecutando los gastos corrientes, pero sigue existiendo una gran discrepancia sobre la legalidad en la realización de nuevas inversiones y muy especialmente en la contratación de nuevas deudas.
    A mi criterio, el uso de un Presupuesto de un año anterior es como una “rueda de auxilio” que permite que la administración pública no se paralice, pero es fundamental para la institucionalidad del país que se negocie un acuerdo político que solucione los puntos de discrepancia en el Presupuesto 2017.
    En la medida en que más me informo y conozco el proceso de desarrollo que han tenido los países que hoy se llaman “desarrollados”, veo que la economía a través del fomento de las inversiones y la política mediante la construcción de instituciones democráticas son muy importantes, pero como me decía esa gran educadora que fue Olga Blinder, la “cultura” es la base fundamental de todo, porque impregna tanto a la economía como a la política.
    Cuando digo cultura me estoy refiriendo a las creencias fundamentales y a las costumbres que tienen las personas que viven en una sociedad. Estas son numerosas, pero en este corto artículo quiero referirme solamente a una: la capacidad de asociación.
    La capacidad de asociación es mayor en la medida en que veo al otro que es diferente como mi complemento y no como mi enemigo; en la medida en que veo los temas que nos unen y no solo los que nos separan; y en la medida en que soy capaz de negociar acuerdos en beneficio mutuo.
    A pesar de todas las imperfecciones que podemos encontrar en los países desarrollados, no podemos negar que en ellos existió una gran capacidad de asociación. Esa fue la visión que inspiró a los fundadores de los Estados Unidos y que hizo posible la construcción de un gran país uniendo a 50 estados, que mantienen autonomía en algunos temas, pero se han unido para otros.
    Qué diferencia con América Latina, que a pesar de los grandes discursos de construir la patria latinoamericana, nos hemos enfrentado en numerosas guerras y nos hemos dividido en 20 países diferentes, todos relativamente pequeños y pobres.
    Esta incapacidad de asociarnos, esta desconfianza creciente y este individualismo exacerbado son las principales causas de nuestro subdesarrollo.
    Esta cultura imposibilita que negociemos acuerdos que solucionen nuestras diferencias, con lo cual la única salida es el enfrentamiento cada vez más violento.
    Personalmente, considero que la política es la tarea más noble a la cual puede dedicarse un ser humano, porque trata de solucionar aquellos problemas que aquejan a toda la sociedad. Como decía un gran médico y también político alemán llamado Rudolf Virchow: “La política es la medicina en gran escala”.
    Estas reflexiones son para llamar la atención a nuestra clase política que se encuentra obsesionada con un solo tema que los enfrenta, mientras los otros problemas que deberían unirnos, como la pobreza, la enfermedad, la ignorancia y la inseguridad, son dejados de lado.
    Parafraseando a Virchow, la política también es educadora en gran escala, porque los líderes con su comportamiento enseñan lo bueno y lo malo a la sociedad.
    Recordemos que el subdesarrollo es consecuencia de un problema cultural.

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    Publicado por jotaefeb | 12 febrero, 2017, 8:26 am
  3. Es el Presupuesto Nacional, “¡Es la economía, estúpido!”
    12 Feb 2017

    Dentro del panorama político electoralista en el que estamos atrapados como si estuviéramos ya en el 2018, enfrentando la elección de autoridades para el próximo período, el próximo eje de conflicto, que se mantiene en suspenso por las largas vacaciones del Poder Legislativo, es el que se viene, porque ya ha sido anunciado por algunos senadores de la oposición coyunturalmente mayoritaria en el Senado, el tema de la vigencia del Presupuesto Nacional, que, tras las desavenencias entre el Senado y el Ejecutivo que son de público convencimiento, y de pública preocupación, se saldaron vía veto presidencial.

    La Constitución no deja duda alguna de que, en caso de que no se pueda aprobar dentro de los plazos establecidos o que el mismo fuera rechazado… “seguirá vigente el presupuesto del ejercicio fiscal en curso”. La lógica es inapelable: un país con una administración pública sin presupuesto aprobado es inviable, se asfixiaría por inanición.

    Insólitamente, nadie ha discutido el hecho, en general, aunque hubo algunos intentos de declarar inconstitucional el derecho al veto del Presidente, constitucional y legalmente explícitamente garantizado; pero, la aberración fue tan grande que no prosperó.

    Sin embargo, el electoralismo no ha parado y ha surgido la tesis de que los “bonos soberanos”, que forman parte del presupuesto aprobado en el 2016, tienen que ser de nuevo puestos a consideración del Legislativo. Es decir, hay una parte del Presupuesto 2016 que no está vigente, pese a que es parte del Presupuesto que la Constitución dice que está vigente, puesto que la lógica más elemental dice que lo que fue aprobado es el Presupuesto total del 2016; no especifica si hay una u otra parte, sino “El Presupuesto General 2016”.

    Más grave aún porque una gran parte de ese presupuesto está dirigido a las áreas sociales, es decir, a los sectores más necesitados y sensibles de la sociedad, los que no pueden prescindir del apoyo del Estado, del que, aunque algunos no se hayan dado cuenta aún, forma parte el Congreso Nacional, como uno de los tres poderes fundamentales.

    Son ya muchos los economistas, de los más diversos sectores, que han declarado su preocupación por el riesgo de entrar en otra polémica que paralice, por lo menos, parte de la inversión prevista en el Presupuesto constitucionalmente vigente, del que forman parte los bonos soberanos. La polémica y la posible complicación del ámbito político esta vez se trasladarían directamente al ámbito económico, es decir, a un boicot contra la administración pública para evitar el funcionamiento normal de la misma para cumplir con sus tareas de “administración” de la economía nacional.

    Al parecer, algunos legisladores optan por la vía del cabildeo, en vez de por la necesaria política de la gobernabilidad, que es la función para la que han sido elegidos y puestos en sus cargos, y para la que se han comprometido, ante sus votantes y ante la Patria.

    Cabildear es hacer gestiones con actividad y “con maña”, para ganar voluntades en un cuerpo colegiado o corporación” o, como en este caso, para imponer una voluntad política coyuntural al Presupuesto Nacional, que no es coyuntural ni debe ser afectado por la política y, mucho menos, por la politiquería, pues de eso depende la marcha general del país, de todos los sectores, de todos los votantes de uno u otro sector.

    Cabe en este caso que economistas, empresarios, gremios y sectores que van a verse afectados en el caso que se concrete el disparate, que les recuerden, pensando en el bienestar general del país la famosa frase de Bill Clinton: “¡Es la economía, estúpido!”.

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    Publicado por jotaefeb | 12 febrero, 2017, 8:12 am
  4. Percepción

    Por Wendy Marton
    Mientras el Gobierno afina la difusión de informaciones de las obras gubernamentales a cambio de publicidad estatal con radioemisoras del interior, la percepción de la ciudadanía sobre la realidad económica dista mucho de la propaganda oficial.

    Si bien el Gobierno de Horacio Cartes mantiene la estabilidad macroeconómica iniciada en periodos anteriores, la percepción de ahogo económico que mantienen las personas se debe a que la microeconomía no siente los efectos de esta disciplina fiscal.

    Varias de las medidas que tomó este Gobierno ya no se sentirán en lo que resta del periodo presidencial. La aprobación de la Ley de Responsabilidad Fiscal fue fundamental para mantener a raya el incremento del Presupuesto General de la Nación sin fuente de financiamiento. Además, permitió congelar el salario de los estatales, que absorben 70 de cada 100 guaraníes que el Estado recauda en impuestos.

    La inversión en obras a cambio de un preocupante crecimiento del endeudamiento público tampoco está logrando el efecto derrame que se esperaba.

    Una de las principales desventajas de este gobierno es que la expectativa de mejoramiento económico con la llegada de Cartes al poder era mayor. Al no cumplirse esa expectativa, los cambios que se realizan no se perciben.

    Los grandes empresarios se muestran cautos sobre el futuro económico regional y local, y transmiten ese temor hacia sus empleados, ya sea a través de la reducción de personal, el congelamiento de salarios o la falta de inversiones en sus empresas.

    Con respecto a la inversión sanitaria, los hospitales públicos continúan sin ofrecer los insumos básicos y medicamentos, lo que obliga a las personas de escasos recursos a realizar colectas o solicitar ayuda de la ciudadanía para adquirir los remedios. A pesar de los recursos del Fonacide, la estructura edilicia de las instituciones educativas públicas sigue siendo lamentable en gran parte del país.

    La intención de difundir solo noticias positivas no logrará que la percepción de la gente mejore. Para que las informaciones sean creíbles y circulen de boca en boca, las acciones deben ser concretas y superar cualquier crítica mediática.

    Buscar utilizar recursos del Estado para publicitar obras de gobierno no funcionó antes y no funcionará ahora. En lo que le resta de gobierno, Cartes debe tratar de que en los hospitales no falten insumos y que las escuelas no se caigan sobre los alumnos.

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    Publicado por jotaefeb | 10 febrero, 2017, 9:22 am
  5. Libertad de prensa y fuentes confiables
    Mario Villalba Ferreira

    Cada vez existen más tecnologías de la comunicación y proveedores de información. Este aumento ha generado una facilidad para que una gran mayoría de las personas puedan ser no solo receptores, sino también emisores de noticias. Este aumento genera mayores posibilidades para ejercer la libertad de expresión y prensa. Sin embargo, este boom comunicacional generó un gran desafío: ¿cómo identificamos cuáles son las fuentes confiables de información?

    En este contexto, la reputación de la fuente de información tendrá cada vez más relevancia. No obstante, es importante analizar cómo se crea esa reputación. La reputación se construye demostrando resultados y se fortalece con una fuerte inversión en la imagen institucional. Los medios masivos de comunicación, en su gran mayoría, se financian a través de socios comerciales que invierten en espacios de publicidad que a su vez les garantice a estos una buena reputación en el mercado al que apuntan. Algunas empresas, incluso, pautan en un medio como estrategia para evitar ser investigados. Esta realidad hace que la libertad de prensa esté restringida a los intereses corporativos del medio de comunicación y de los socios comerciales en donde el comunicador se desempeña.

    En Paraguay se han visto varios casos en donde periodistas que, a pesar de mostrar integridad moral y profesional, son despedidos luego de rebelarse contra los intereses corporativos de los dueños de los medios. Podrán seguir estos periodistas publicando noticias en Twitter, WhatsApp y Facebook, pero pierden la visibilidad y reputación asociada a un medio de comunicación masivo.

    Conscientes del creciente poder de los medios masivos, los intereses corporativos no se contentan con pautar en los medios de otros. A largo plazo, se minimizan riesgos y se evitan costos comprando los mismos medios de comunicación y del vuelto algún partido político en oferta.

    Esta situación es un gran riesgo para la sobrevivencia de la democracia. El éxito de una democracia depende del nivel educativo de los gobernantes y gobernados y del buen funcionamiento de las instituciones. Esta educación si se basa en información censurada por intereses corporativos no es una educación que genere una ciudadanía libre e instituciones sólidas para desarrollarnos e innovar.

    Sin embargo, el riesgo para la democracia no solo viene de la corporativización de los medios masivos. Existe un nuevo riesgo que justamente lo vimos en la campaña de Donald Trump. Desprestigiar a los medios masivos de comunicación y solo citar a las fuentes que acompañen los puntos de vista e ideologías que coincidan con mis propias creencias e intereses es también un enorme riesgo si queremos fortalecer democracias basadas en el pluralismo. Incluso, los algoritmos de las redes sociales hacen que constantemente veamos noticias que refuerzan nuestra visión sesgada del mundo.

    Estar bien informados implica que cada ciudadano pueda verificar sin mucho esfuerzo la validez de la fuente de las noticias. Ya no es suficiente tener libertad corporativa de prensa, hoy necesitamos la libertad de acceder a fuentes confiables y verificables de información para acercarnos a la verdad.

    Es por ello, que una de las principales tareas que tenemos es la de fortalecer la independencia de fuentes de información estadística y financiamiento científico como la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos (DGEEC) y el Conacyt. Además, debemos fortalecer los centros de investigación y medios de comunicación independientes que demuestren un compromiso real con la divulgación de las fuentes para así ampliar el alcance de la estadística y los resultados de la ciencia al servicio del ciudadano común y de los tomadores de decisiones.

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    Publicado por jotaefeb | 9 febrero, 2017, 11:41 am
  6. Se invierte donde hay seguridad
    09 Feb 2017

    Nadie invierte donde no exista seguridad, menos aún fuera de su país. Toda inversión extranjera que se pueda dar en alguna nación está estrechamente ligada a la política exterior y las acciones emprendidas por el Estado para la captación de capital extranjero, así como por un nivel de transparencia, seguridad jurídica y seriedad.

    Una inversión se dará si existe credibilidad y estén dadas las condiciones legales y estables para que los inversores consideren seguro depositar su capital. De lo contrario, ningún inversor se arriesgará a poner un solo dólar para emprender algo. Solo se invierte donde hay seguridad.

    Es indudablemente lo que está sucediendo en Paraguay, donde siguen desembarcando grandes empresas internacionales que ven al país como una opción segura para invertir. La última firma que lo hizo fue la poderosa industria de juguetería Brinquedos Estrela SA, de Brasil, que decidió instalar una planta en la zona de Hernandarias, departamento de Alto Paraná. Su objetivo es la producción local para realizar una distribución regional. Bajo la denominación local de Estrella del Paraguay SA, la firma radica una inversión inicial de más de 2 millones de dólares, bajo el régimen de la maquila.

    Desde la industria se adelantó que en tres años más la inversión en la planta llegará a 5 millones de dólares, para que los productos que la firma está importando de China en un 80% sean ensamblados en Paraguay, de modo a dar la posibilidad de exportar a toda América. Actualmente, lo importado desde China, que representa el 35% de la producción total de Brinquedos Estrela, solo puede ser comercializado en el mercado brasileño.

    Igualmente, los responsables de la empresa adelantaron que para febrero tendrán el plan completo de la producción 2017, de modo a terminar el año con unos 200 trabajadores en la fábrica de Hernandarias. A partir de ahí, irán creciendo en número de empleados paraguayos que serán capacitados por brasileños. En cuatro o cinco años, el objetivo de la empresa es llegar a generar puestos de trabajo para 2.000 personas, ya que cada año se prevé fabricar entre 25 a 45 nuevos productos en la planta.

    Realmente son buenas noticias que solo aquellos que se empeñan en sostener campañas mediáticas detestables por ser rechazadas propuestas de negociados tratan de ocular la información, no dimensionándola como debería ser. Hay que entender que con este tipo de inversiones extranjeras no sale ganando el Gobierno o quienes administran el poder, sino la gente, el país.

    Es el camino que se debe seguir, dejando de lado las diferencias y obviando las campañas que solo pretenden poner freno a un proceso de crecimiento que se está logrando gracias a una buena gestión.

    Se ha reclamado por mucho tiempo a los administradores de turno preparar a Paraguay para captar inversiones extranjeras. Ahora que existen condiciones y, además, el capital extranjero llega, algunos pretenden ocultar la información, cegados por el revanchismo y, por qué no decirlo, por el odio.

    Independientemente a que se dé destaque o no a nivel de medios de comunicación local a esta nueva inversión extrajera, cabe señalar la consideración de la firma hacia el Paraguay, que de seguro podrá incentivar a otros inversores de diferentes empresas brasileñas y de otros países. Además de la generación de puestos laborales y el movimiento económico, esto es lo que trae consigo la instalación de una empresa internacional tan grande como Estrela.

    El presidente de Estrella del Paraguay, Carlos Tilkian, destacó que el país le brinda la posibilidad de empezar un nuevo ciclo de operaciones para hacer un proyecto de integración y exportar los productos a toda América, ya no solo en los países integrantes del bloque. Explicó que la propuesta es reducir la importación de juguetes de China y pasar a hacer componentes en Brasil para ser ensamblados en Paraguay. Es decir, el proyecto de la empresa es gigantesco y beneficiará al país.

    Sobre la instalación de Estrela en Paraguay, desde el Poder Ejecutivo se afirma que es una muestra que el país está cada vez más competitivo, con una política clara sobre lo que se quiere. Se sostiene, además, que debe seguir firme el objetivo fijado: que Paraguay no sea considerado el país más barato donde producir, sino el más competitivo. Ese es el camino que se debe seguir, dejando de lado las diferencias y obviando las campañas que solo pretenden poner freno a un proceso de crecimiento que se está logrando gracias a una buena gestión.

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    Publicado por jotaefeb | 9 febrero, 2017, 11:27 am
  7. Competitividad tributaria y reelección

    Por Dr. Víctor Pavón

    Paraguay sorprendió al mundo en estos últimos años por el sostenible crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB). Uno de los motivos de este logro, juntamente con la estabilidad macroeconómica, se encuentra en la competitividad tributaria que ofrece el país, entendida como una economía de pocos impuestos apoyada en una base imponible del 10 por ciento, de fácil aplicación y sin todavía demasiadas reglamentaciones. La baja presión tributaria eleva el retorno del capital invertido.

    Esta fortaleza económica, no obstante, podría ser de más provecho. La fragilidad del Estado de Derecho sigue siendo un grave obstáculo para la radicación de inversiones, como también lo es la molestosa burocracia en la que el país ocupa los primeros diez lugares a nivel mundial, según informa el Banco Mundial, por las engorrosas dificultades creadas a los emprendedores para iniciar un negocio.

    La competitividad tributaria es la variable real de atracción efectiva del capital foráneo como nacional. Infelizmente se encuentra en peligro de extinción. Solo la ley de responsabilidad fiscal que limita el déficit al 1,5 por ciento del total de la Administración Pública, vuelve sostenibles las finanzas. Se pende de un hilo cada vez más débil.

    La competitividad tributaria no es un tema menor. Es la vidriera de exhibición del país hacia el exterior y tres hechos concretos la están deteriorando. El primero, y de acuerdo al último informe emanado del Ministerio de Hacienda, la deuda pública total ya representa el 24 por ciento del Producto, con un aumento del 50 por ciento en solo los últimos tres años. El segundo hecho que, igualmente conspira contra la competitividad tributaria, está en las recientes resoluciones administrativas relacionadas con el impuesto a la renta personal, contradiciendo a la misma ley e incidiendo todavía más sobre los mismos contribuyentes que pagan este tributo.

    Y el tercer hecho se relaciona con el proyecto reeleccionario que tozudamente sigue impulsando el gobierno. Si hay una lección de la que mucho se ha aprendido porque así lo dicen la teoría y la práctica, es la referida acerca de la estrecha relación entre la política y la economía. La política prudente comprometida con las reglas de juego institucionales impele fuerza y creatividad a la iniciativa empresarial, creando nuevas oportunidades de empleos como de aumentos en los salarios reales.

    Si el Gobierno desea una economía en crecimiento deberá mostrarse como un sólido garante de la competitividad tributaria, hoy en grave peligro de perderse, como igualmente deberá dejar de impulsar su obcecado e inconstitucional proyecto reeleccionario que ya empieza a emitir señales negativas a los mercados.

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    Publicado por jotaefeb | 8 febrero, 2017, 9:17 am
  8. Paraguay, en el podio de los países con mayor crecimiento
    06 Feb 2017

    La noticia es por de más alentadora, si es que valoramos la realidad del Paraguay desde una mirada que trascienda las luchas de poder político y las mezquindades sectoriales. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el Paraguay será en este 2017, el segundo país con más crecimiento de la región, luego de Perú, que lleva años de constante trabajo y que, según cálculos de la propia Cepal, crecerá en un 4,0%.

    Para el Paraguay, en su informe “Panorama económico y social de América Latina y el Caribe”, la Cepal pronostica un crecimiento del 3,8%, bien cerca del primer puesto. El informe de la Comisión Económica Internacional, que es un referente más que respetado en todo el mundo, habla –entre otras cosas– de que la economía del país se verá muy favorecida en un año en el que los números, en la gran mayoría de las economías del mundo y la región, están difíciles.

    Basta recorrer algunas de las cifras y pronósticos emitidos por el organismo, luego de su investigación y presentados en la XIII Reunión de Ministros de relaciones Exteriores del Bloque regional, que integra nuestro país, para valorar aún más los datos referidos al país. Según el citado informe, el crecimiento total previsto para América Latina y el Caribe es de 1,3% y, si se mira solamente hacia Sudamérica, solo se prevé un crecimiento del 0,9% .

    El informe revela que el contexto económico latinoamericano para el 2017 es complejo porque el crecimiento global será de 2,7%, que representa un poco más del 2,2% que se tuvo en el 2016; sin embargo, el comercio crecerá y la tendencia es que sea en 1,8 a 3,1%. Esto hace más positivo y trascendente el pronóstico emitido para el Paraguay, que se ubica por encima de las previsiones que incluyen a la totalidad de los países.

    Por su parte, la Secretaría Técnica de Planificación (STP) ha valorado ése informe, agregando que, de acuerdo a la tarea que se realiza en esa institución, este será un año muy especial para el país que se destaca en el aumento económico inclusivo, que tiene como uno de sus objetivos el incremento de la tasa de crecimiento promedio del PIB.

    Vale recordar que el Paraguay, de acuerdo al mismo informe de la Cepal, es el país con menor deuda pública de Latinoamérica con un 21% en relación a su Producto Interno Bruto (PIB), lo que permite además ser reconocido –en este caso junto a Chile– por el manejo eficiente de la deuda pública en particular y la economía en general.

    A la hora de buscar razones para ese posicionamiento del Paraguay, que es objeto de análisis no sólo en la Cepal sino en otros países de la región y el mundo, que observan con interés el proceso en el que está inmerso nuestro país, se destaca el aumento de los precios de las materias primas , comodities como la soja y otros que ya están en plena etapa de suba de precios en los mercados internacionales, lo que producirá inmediatamente que los productores reciban mayores ganancias.

    La tarea del Gobierno, según lo expresado por el titular de la STP, será aprovechar todos los beneficios para fortalecer el Plan de Desarrollo Paraguay 2030, de lucha contra la pobreza. Y en esa lucha, el protagonista principal será el crecimiento económico inclusivo, que pone en primer lugar el objetivo de lograr mejorar sustancialmente la calidad de vida de los paraguayos y el consecuente crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB).

    Vale recordar que el Paraguay, de acuerdo al mismo informe de la Cepal, es el país con menor deuda pública de Latinoamérica con un 21% en relación a su Producto Interno Bruto (PIB), lo que permite además ser reconocido –en este caso junto a Chile– por el manejo eficiente de la deuda pública en particular y la economía en general.

    Más que importantes motivos para aunar esfuerzos y convocar a todos los sectores económicos en la lucha contra la pobreza, con la certeza de alcanzar los logros y conseguir estar a la altura de los pronósticos internacionales y de la región.

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    Publicado por jotaefeb | 6 febrero, 2017, 10:08 am
  9. Ritmo de endeudamiento pone en riesgo las finanzas públicas

    A pesar de las alertas emitidas por economistas y por la ciudadanía, a lo que se agrega la existencia de datos que deben ser tenidos en cuenta porque anuncian riesgos para el país debido al rápido crecimiento del endeudamiento público, el Gobierno sigue empeñado en recurrir a esta forma de financiamiento para sufragar sus gastos. La situación empeora si se considera que la deuda seguirá creciendo en 2017 y no para aumentar la inversión pública, sino para pagar deudas anteriores. En su afán por tener rédito político a corto plazo, el país está poniendo en peligro su estabilidad económica y el bienestar de las generaciones futuras.
    El argumento de la sostenibilidad de la deuda en Paraguay ya se está convirtiendo en un discurso falaz si tenemos en cuenta los obstáculos estructurales que enfrenta el país en este ámbito.

    En primer lugar se espera que con los fondos provenientes del endeudamiento se financien inversiones que contribuyan al crecimiento económico y, por esta vía, se generen los impuestos necesarios para cumplir los compromisos.

    La recaudación de impuestos crece menos de lo necesario para pagar los intereses que ya se generaron, menos aun es suficiente para crear el fondo necesario que haga frente a los pagos en los años del vencimiento del capital.

    Pero el problema no solo es recaudar. La pregunta que debemos hacernos es sobre quiénes recaerá la responsabilidad del pago de la deuda. Con nuestra estructura tributaria y los terribles datos que proporcionó la SET de que alrededor de 4.000 multimillonarios que ganan alrededor de 800 millones de guaraníes al mes –y son los que se benefician con el crecimiento económico financiado en parte con la deuda– no pagan el impuesto a la renta personal, la previsión es que la deuda terminará siendo pagada por los sectores de menores ingresos y por quienes se beneficiaron menos con la deuda.

    En segundo lugar, los fondos obtenidos del endeudamiento, especialmente de los bonos soberanos, no se están destinando en su totalidad a financiar inversiones, sino la misma deuda. Es lo que la ciudadanía está llamando “bicicleteo”.

    En tercer lugar, al no aumentar la recaudación de recursos genuinos –impuestos– la sostenibilidad de la deuda terminará sustentándose en la reducción de los gastos, situación que el mismo Ministerio de Hacienda alertó cuando el Congreso redujo el financiamiento con bonos. Es decir, no solo es una probabilidad, sino que está en la agenda de las autoridades fiscales reducir gastos sociales.

    En cuarto lugar, el monto de la deuda actual y su proyección a largo plazo no incluye nuevas deudas generadas por la ley de inversiones “llave en mano” ni las deudas que generarán las alianzas público-privadas. El nivel de deuda aumentará a mediano plazo a medida que el país firme los contratos por las obras aprobadas bajo estas dos modalidades y esto no está siendo debidamente considerado.

    El escenario económico a mediano y largo plazo no parece optimista y el político menos, ya que las medidas que está tomando el Gobierno van a contramano de una parte importante de los parlamentarios y de la ciudadanía, lo cual supone riesgos en la gobernabilidad y la construcción de la democracia, ambos importantes para el desempeño económico.

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    Publicado por jotaefeb | 6 febrero, 2017, 9:30 am
  10. Falta más protagonismo de los gremios empresariales

    Debemos admitir que el más duradero infortunio del Paraguay no es político, ni económico, sino social: la indiferencia de la ciudadanía por la suerte del país en términos del interés general relacionado con la gestión del gobierno, como con la dinámica de la vida nacional en todos los campos de la convivencia ciudadana. Al parecer, el patriotismo de los paraguayos y paraguayas es un sentimiento de identidad que solo aflora en el alma del pueblo en los momentos trágicos de su existencia, como fueron las dos guerras internacionales que la nación tuvo que afrontar en el corto lapso de poco más de medio siglo, y en las que el pueblo en armas asombró al mundo con un heroísmo sin par.

    La vida de una nación gravita en dos compartimientos existenciales: Gobierno y sociedad civil, articulados mediante un contrato social, o Constitución nacional, de cuya observancia depende crucialmente la convivencia ciudadana armónica bajo el imperio de la ley y el orden. El campo de responsabilidad del Gobierno es el político; el de la sociedad civil, el económico y social. Dentro de este último, el primer aspecto tiene que ver con la generación de la riqueza indispensable, tanto para mantener al Estado como para la propia subsistencia; el segundo, con la vida en sociedad de todos los habitantes del territorio sobre el que el Estado ejerce jurisdicción soberana internacionalmente reconocida.

    Así concebida una nación, la sociedad civil tiene tres responsabilidades básicas: política, económica y social. Elige a sus gobernantes y mantiene al Estado con el aporte de los contribuyentes. En retribución, debe exigir el cumplimiento de la obligación que este tiene con la sociedad, proveyendo infraestructuras, servicios básicos, educación, salud, orden y seguridad, entre otros. A tal efecto, es su obligación ejercer un cercano escrutinio sobre la gestión del Gobierno en todos los órdenes de su esfera de acción.

    Pero tan importante como monitorear las acciones de Gobierno es el cultivo de la solidaridad social para paliar las secuelas de las inevitables desigualdades que permean el complejo campo de la convivencia ciudadana: desigualdad moral, política, económica y social. En este sentido, está visto que la antigua práctica impulsada por la izquierda, de intentar redistribuir la riqueza “sacando” a los ricos para “darla” a los pobres, ha tenido resultados nefastos en todos los lugares donde se la aplicó: se ha igualado a las poblaciones, pero en la pobreza. Sin embargo, esto no quiere decir que sea imposible implementar políticas económicas enderezadas a mitigar las secuelas más dañinas de la desigualdad económica, fuerte contribuyente para las demás desigualdades.

    De ahí que las élites de la sociedad, políticas, económicas y sociales del Paraguay deben desechar la apatía que les caracteriza en cuanto a interesarse solo en lo que les importa en términos personales o gremiales, y no también en la suerte de los sectores más desposeídos de la sociedad.

    En efecto, los gremios del sector económico son los más llamados a presionar al Gobierno para que introduzca en su política económica acciones eficaces de justicia, equidad y oportunidad destinadas a paliar la pobreza rural y urbana que coloca a nuestra nación como una de las más pobres del continente.

    ¿Por qué los gremios empresariales reaccionan solamente cuando el Gobierno dicta medidas que les afectan en sus intereses? Por ejemplo, la Asociación Rural del Paraguay actúa cuando se produce alguna grave invasión de tierra u otro tipo de crisis que afecta al sector. No les importa que muchos campesinos continúen sin tierra; que el Indert trate con displicencia el tema; que no tengan crédito, asistencia técnica o semillas, etc. Reaccionan cuando los sintierras cruzan sus alambrados. No se ha visto que, en ausencia de crisis, en algún momento la directiva de la Rural haya ido con todos sus miembros a reclamarle al Presidente de la República, al ministro de Obras Públicas, al ministro de Agricultura y Ganadería, al de Educación, al presidente del Indert que se ocupen de la falta de ayuda técnica, de la falta de tierras, de escuelas, de caminos de todo tiempo para que los campesinos puedan transportar sus productos a los mercados. Cuando no tienen ningún problema es que deberían visitar a las autoridades a reclamarles la atención de los problemas de fondo que aquejan al campesinado inculto, pobre y sin tierra; causa primordial de la lacerante pobreza que aqueja a nuestro país.

    Lo mismo puede decirse de los otros grandes gremios empresariales, como la Feprinco, la Unión Industrial Paraguaya, la Unión de Gremios de la Producción, las organizaciones de cooperativas, que, generalmente, reaccionan solo cuando un nuevo impuesto o el aumento de uno existente va a afectar las actividades de sus asociados, y no miran a los costados para ver que en el país también existe otra gente a la que se debe apoyar solidariamente en sus reivindicaciones.

    “En nuestros afanes de engrandecimiento nacional, debemos comenzar por examinar y observar lealmente, con la más grande sinceridad, nuestra verdadera situación. Hay quienes creen, equivocadamente, con un errado criterio patriótico, que quien exhibe con sus verdaderos colores la situación del país, procede mal y lo desacredita. El que denuncia vicios, defectos, errores y deficiencias de hombres, cosas o instituciones nacionales, obra mal, es un mal patriota, según este criterio. Deben ocultarse los vicios, disimularse los males, callar los errores y absurdos que se cometen”. Así reza en su inicio el lapidario prefacio del libro “Infortunios del Paraguay”, escrito por el doctor Teodosio González hace casi un siglo.

    A estar por lo que observamos en nuestros días a casi un siglo de distancia, sigue prevaleciendo en el seno de nuestra sociedad la actitud de no querer mirar con objetividad lo que está bien y lo que está mal, y obrar en consecuencia. Indiferencia que debemos desterrar si queremos que nuestro país mejore la calidad de vida de su gente.

    Para ello, es necesario que los gremios empresariales abandonen la “cómoda comodidad” –al decir de un escritor– y se involucren más activamente en todos los problemas del país, aunque los acontecimientos o las situaciones no afecten directamente sus intereses.

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    Publicado por jotaefeb | 5 febrero, 2017, 7:48 am
  11. La política incidirá en la economía del 2017

    Al comenzar un nuevo año siempre es oportuno echar una mirada sobre lo que puede esperarle al país y, por lo tanto, a sus ciudadanos.

    El Paraguay empieza a transitar un año preelectoral. Esa situación afecta a todos los sectores ya que la puja por el poder es como un pulpo de varios tentáculos que, de un modo u otro, atañe a todos y cada uno de los habitantes de un Estado. En los últimos meses del año que acaba de terminar, se ha visto cómo esa pugna fue aumentando de decibeles centrada en la reelección, tema éste, cabe recordar, que en los gobiernos de Duarte Frutos y de Lugo ya se constituyó en un freno que crispó y retrajo el accionar de los mismos en su última etapa administrativa y el actual, obtusamente porfía en la misma senda.

    Con posiciones antagónicas -algunas sinceras, otras de claro tinte oportunista y movidas por intereses personales-, se ve que las ansias de seguir en el poder o de acceder a él de manera más completa, son las que guían la conducta de muchos políticos.

    Mientras por un lado se observa un titánico esfuerzo, sin que importara el medio para alcanzar el fin, para que la reelección sea aprobada por cualquier vía, incluso la que viola la Constitución, por la otra se alza la postura opuesta, basada en el respeto a la carta magna, aunque también sustentada en ambiciones electorales.

    Este clima de crispación e inestabilidad va a incidir severamente en una economía en la que ya se observan grados de retracción del mercado aunque en los últimos meses se ha observado cierta recuperación.

    En el 2017, esta situación puede ir agravándose porque en períodos de incertidumbre las personas consumen solo lo imprescindible y lo accesorio -aunque en muchos casos también muy necesario-, se deja para tiempos mejores.

    En los últimos años, los porcentajes del PIB han dejado un saldo favorable al país. Han estado, de manera constante, con números positivos. En el 2016 se posicionó en el 4 por ciento, arrastrada especialmente por un importante crecimiento de la construcción, aunque empresarios del sector consultados por Mandu’a señalaron que dicho comportamiento no fue general sino solo de algunas grandes constructoras. Para este año, organismos internacionales y nacionales calculan que el promedio irá de un 3 a un 3.7 por ciento. De hacerse realidad, sería más que auspicioso ya que los vecinos están por debajo de ese vaticinio.

    Hay que observar el escenario económico que se avecina en medio de la turbulencia política. La deuda externa pública ha alcanzado un techo inédito que ya llega al 22.5 del PIB. La carga tributaria -de alrededor del 13 por ciento-, es aún de las más bajas de América Latina. La cantidad de funcionarios públicos a los que hay que pagar al día el sueldo llega a casi 300.000 personas. El 90 por ciento de lo que se recauda es para honrar este compromiso.

    En los últimos días del año pasado se anunciaba la implementación de medidas para recaudar más. Una de ellas era la modificación de las reglamentaciones del IVA y del IRP. Lo que correspondería es aumentar los impuestos a los sectores de muy baja participación como el del tabaco y los alcoholes, a los que el año pasado el Parlamento tuvo la intención de ajustarlos al rango que corresponde, como se hace en todo el mundo, debido a las nefastas consecuencias de su consumo, proyecto que fracasó por la influencia de muy poderosos “argumentos”.

    Tampoco se prevé un esquema de austeridad en la Administración Pública lo cual hubiera sido un medio razonable para ahorrar dinero e invertir en sectores sociales que a gritos claman por la atención a sus graves y urgentes problemas.

    En medio de la lucha preelectoral, el panorama económico es imprevisible. Y quienes van a sufrir el impacto más severo de esa situación van a ser los del segmento más pobre. No hay que olvidar que en el rango de pobreza extrema se encuentran 700.000 personas aún, el 10 por ciento de la población.

    En el ámbito de la construcción, las obras públicas que comenzaron van a continuar -esperemos-, pero las nuevas serán escasas dada la situación general del país y a la resistencia que ofrece el Parlamento a un mayor endeudamiento.

    Ante todo esto es necesario pedir racionalidad a la clase política, que entienda que los intereses del país deben estar por encima de sus apetencias coyunturales de poder. Y que la ciudadanía esté atenta ante los que pretenden abusar de su autoridad para transgredir las normas castigándolos luego en las urnas.

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    Publicado por jotaefeb | 3 febrero, 2017, 8:43 am
  12. Cuidar lo nuestro

    Por Wendy Marton
    Desde hace un tiempo, el Gobierno de Horacio Cartes, a través de su ministro de Industria, Gustavo Leite, inició un enfrentamiento con el sector empresario de capital paraguayo.

    Mientras afuera pregona las bondades de invertir en Paraguay por sus bajas tasas impositivas, adentro a diario se enfrenta con gremios empresariales acusándolos de obtener excesivas ganancias, pero sin que los legisladores del partido de gobierno propongan leyes que limiten estos supuestos abusos.

    Por su lado, el ministro de Trabajo, Guillermo Sosa, parece ser más un ministro de “Empresas y Gremios de la Producción”, defendiendo a la clase empresarial, que uno encargado de velar por los derechos de los trabajadores.

    En el exterior Paraguay se está ganando la fama de ser un país interesante para la inversión por los escasos controles que el Estado realiza sobre las empresas, ya sea por el cumplimiento de leyes relacionadas con la inversión como con las normas relacionadas con la protección al sector obrero.

    De acuerdo con datos del Ministerio de Industria, en la última década USD 3.119 millones fueron invertidos bajo la Ley 60/90, de los cuales el 49,6% del capital vinieron de firmas paraguayas. Los datos indican también que el año pasado, del total de inversiones realizadas, el 93% provinieron de empresas de capital paraguayo.

    Por ende, no se entiende que mientras Cartes promociona al país como “una mujer fácil y bonita” para atraer foráneos, haya permitido a su ministro de Industria iniciar una guerra mediática contra empresarios locales.

    La postura de un gobierno que dice apostar por el bienestar de todos los paraguayos no se condice con la pelea mediática. Más aún si esa bravuconada no es utilizada para mejorar las condiciones laborales de los empleados.

    Además, los trabajadores necesitan sentirse protegidos por un Estado que castiga los abusos patronales, pero también precisan tener la seguridad de que sus puestos de trabajo no se verán afectados por este cruce de opiniones.

    Independientemente de que algunos oligopolios abusaron por años de su cercanía con el gobierno de turno, Cartes necesita enfocarse en lograr que quienes viven en la extrema pobreza puedan salir de esta situación y acceder a la salud, educación, seguridad social y empleo como el resto de los paraguayos.

    Para ello, debe cumplir las leyes vigentes o promover, a través de legisladores de su partido, normas que mejoren la condición de vida de todos los paraguayos. El país necesita que los sectores estatal, obrero y patronal estén unidos para lograr el bienestar de todos. Las peleas mediáticas solo sirven para que los grupos políticos sigan sacando ventajas sobre los demás paraguayos.

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    Publicado por jotaefeb | 3 febrero, 2017, 8:41 am

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@Pocho_py El tema acá es que el PJ es elegido por el Congreso y no es un poder independiente, son elegidos amigos y parientes y a dedo, lastimosamente.
@MarcosMikelj Por favor no a Lugo, ya probó las mieles del poder y todo lo que quiere es volver a sentir el "placer" de gobernar. Sabemos de sus negocios.
@Pykare Sólo la indignación lleva a poco. Para cambiar hay que convertirla en organización política con capacidad electoral y movilización.
@jjfd60 El MOPC y el Ministro Jiménez Gaona adjudican todas las obras a los "amigos", sin importar que esté mal diseñada.
@Vlad_Jara Hace dos o tres días atrás... Y puede ser pio hace dos o tres días adelante?...

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