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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Amenazas que no son bromas

La senadora Desirée Masi, así como otros parlamentarios, no ha escatimado esfuerzo ni vocabulario alguno para atacar no solo al Gobierno, sino a quienes están al frente de la República, principalmente al Presidente. Ha buscado todas las formas posibles de hacer escuchar sus cuestionamientos que, en realidad, por lo que se ha visto, en realidad encierra odio.

No se puede olvidar la historia del porqué el titánico esfuerzo en atacar y denigrar de parte de la legisladora. Lo ha venido haciendo especialmente desde que su esposo, el investigado por hechos de corrupción Rafael Filizzola, se sumara al proyecto presidencial de Efraín Alegre, e intensificado cuando la dupla conformada por ellos fue derrotada en las elecciones generales del 2013. Los ataques fueron más fuertes cuando el proceso judicial de su esposo empezó a descubrir indicios de corrupción cuando era ministro del Interior hasta que, con chicanas jurídicas, de nuevo lo ha paralizado. Culpa al Gobierno de la investigación a su marido. Además, está embarcada de vuelta en la intención de llegar al poder en el 2018.

Masi no ha perdido un solo día en atacar al Gobierno y lo ha hecho con saña, tratando de denigrar a las autoridades y sus familias, a quienes incluso ha expuesto innecesariamente. Lo ha realizado de una manera inmisericorde.

Para un escenario político muchos sostienen que todo vale, incluso la violencia verbal, pero es una aseveración peligrosa sobre todo para un país como el nuestro que ha vivido épocas negras por la violencia política. Masi y otros parlamentarios del mismo partido de gobierno utilizan la agresión y la violencia política para tratar de influir en el pensamiento de la gente. Antes que lograr adhesiones, generan daño a la política y al Paraguay.

Suponiendo que Masi y otros parlamentarios consideren que la forma de hacer política es usando discursos y ataques violentos, lo que ha sucedido ahora es mucho más de lo que se temía. Como ya sabrá toda la ciudadanía, una conversación en un grupo de Whatsapp entre la senadora Masi y el presidente del Congreso Nacional, el liberal Roberto Acevedo, ha generado una gran preocupación en el entorno presidencial que incluso llega ahora a instancias judiciales. La parlamentaria dice en un texto “De verdad… ya no soporto este tema. Roberto cuánto cuesta un sicario?? De medio pelo nomás… (sic)”. El titular del Congreso responde con imágenes de bomba con la palabra “mejor”, a lo que la legisladora replica con las mismas imágenes y la palabra “mejor”. Y pregunta de nuevo, “cuánto??” (sic).

Al salir a luz un hecho similar, desde luego genera diversas interpretaciones. Desde el entorno presidencial se consideró oportuno denunciar el caso ante la Fiscalía, mientras Masi y Acevedo caían en contradicciones. Masi negó que existiera la conversación, mientras que Acevedo confirmó que existió, pero en “broma”.

El hecho es grave desde donde se mire. Dos senadores, uno de ellos nada más y nada menos que presidente del Congreso Nacional, conversan en ese tono contra un presidente. En un país como Paraguay en el que solo en 1999 se dio un magnicidio de un vicepresidente de la República. Una amenaza así no es broma.

En aquella ocasión (en 1999), hay que recordar, la violencia política estaba impregnada en el accionar de numerosos políticos. ¿Es lo que se quiere de vuelta? ¿Se pretende que vivamos de nuevo en un clima de hostilidad, de violencia, de amenazas, de muertes? Es lo que aparentemente desea Masi y su entorno.

El Congreso Nacional, siempre cuestionado por la calidad de sus parlamentarios, ha entrado indudablemente a un estado en el que a través de la violencia verbal se pretende imponer ideas, muchas de ellas ligadas a mezquindades e intereses políticos y no precisamente a las necesidades de la gente.

No se puede tomar de ninguna manera como una “broma” este hecho. Lo que hizo la senadora Desirée Masi escribiendo, es lo que evidentemente desea: eliminar de la escena política, como sea, a las autoridades democráticamente electas, en especial al Presidente. Y eso no es ninguna broma. Y los responsables deben explicar su acción ante la Justicia.

http://www.lanacion.com.py/2017/01/28/amenazas-no-bromas/

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Acerca de jotaefeb

arquitecto jubilado, hoy "hurgador" de la filosofía de vida, de las cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

30 comentarios en “Amenazas que no son bromas

  1. California y emoticones

    Al parecer, la denuncia del plan de asesinar a Horacio Cartes con emoticones de Whatsapp de alta peligrosidad va camino al oparei. Parlamentarios y miembros de la sociedad civil acusados del uso criminal de dibujitos están, por ahora, a salvo de la cárcel.
    La poca seriedad de la denuncia presentada por Luis Canillas, asesor de Yacyretá, tal vez no nos ha permitido prestar atención a un punto para el debate: el momento en que los investigadores solicitaron que Desirée Masi –cabeza visible del “plan”– y los demás wasaperos de “SOS Paraguay” entregaran sus celulares para su peritaje.

    Los funcionarios públicos deberían estar acostumbrados a transparentar todas sus acciones y más las que tengan que ver con el manejo administrativo del Estado. Entregar un teléfono no tendría por qué generar mayores escándalos.

    Pero en un país poco serio como el nuestro, en los que las autoridades no saben diferenciar las cuestiones particulares de las públicas, eso es misión imposible.

    Entonces ¿están obligados los denunciados a obedecer al pedido? ¿Qué es público y qué es privado para los funcionarios y las autoridades?

    La reciente decisión de la Corte Suprema de California, USA, puede echarnos un poco de luz. Esta instancia resolvió el jueves último que las conversaciones de los funcionarios son de carácter público (correos electrónicos, llamadas telefónicas con celular y mensajes de texto personales). Sin embargo, puntualiza que la obligación de revelar dichas comunicaciones debería darse en los casos en los que se hable de cuestiones oficiales (planes de trabajo, procesos de tomas decisiones, manejo de dinero, etc).

    La decisión no es antojadiza; es el resultado de la lucha del ciudadano norteamericano Ted Smith quien solicitó los registros públicos de comunicaciones de los concejales de la ciudad de San José, California, sobre un proyecto de desarrollo de esa localidad.

    La Corte californiana puntualiza también que el fallo no busca saber ni conocer la vida personal de los funcionarios, ni qué discusión han tenido con sus cónyuges.

    Smith llevó al límite lo que aquí conocemos como la ley 5282/14 de Acceso a la Información Pública (AIP), de la que Cartes tanto se ufana pero ni él ni sus funcionarios la cumplen en todos los casos.

    ¿Son los emoticones de “SOS Paraguay” un asunto de Estado y de interés público? Al menos de la forma en que se planteó la denuncia no califica para tal. ¿Es crucial para un ciudadano conocer el manejo de su dinero por parte del Estado? Sí es crucial, pero al Estado no le conviene ni le interesa abrirse en ese aspecto.

    Mientras tanto, seguimos soñando con el día en que tengamos una corte parecida a la de California. ¿Cómo lo lograremos? Fortaleciendo nuestro derecho a saber. Ese derecho está en nuestras manos y se llama AIP, una herramienta de la cual debemos empoderarnos para alimentar con solidez el proceso de construcción de la democracia y que esta no nos deje en “visto”.

    Por Marta Escurra

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/california-y-emoticones-1570703.html

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    Publicado por jotaefeb | 8 marzo, 2017, 10:38 am
  2. ¿Plantando pyragues en las redes?

    Resulta que tengo una amiga legítima en Facebook, de 72 años, cuyo cumpleaños es en abril. Pero ayer la red social me alerta que su cumpleaños es el 23 de febrero. Busqué la cuenta y resulta que la de cumpleaños nació en 1998, usa el mismo nombre de mi amiga, está entre mis contactos pero nunca tuvo una foto. Recuerdo que acepté su pedido de amistad hará como dos o tres años, porque pensé que se trataba de otra cuenta de mi amiga.

    Este perfil que lleva el nombre de mi amiga comparte algunas fotos y posteos clonados de los de la cuenta real de mi amiga. Pero en dos o tres años este perfil ficticio nunca puso una foto de su cara, ni fotos nuevas, ni posteos nuevos… sencillamente se quedó calladiiiiiita en mi Facebook leyendo –y, presumo, guardando– todo lo que yo posteo… y siguiendo mis pasos.

    «¿Y qué tiene, si todo lo que yo escribo es público?», pensé. Sí, pero la Constitución hasta ahora no permite como evidencia en contra de uno lo que se saca sin orden judicial de las redes… salvo que el afectado voluntariamente lo «comparta» con la persona que divulga el material. ¿Me explico?

    Es lo que les hicieron a Desirée Masi y Robert Acevedo… y es muy probable que lo estén haciendo de rutina con toda la ciudadanía. Nunca van a faltar quienes se presten a ser pyrague.

    Especulo que si se investiga la identidad de este perfil clonado la encontraremos recibiendo un sueldo de alguna función pública.

    Moraleja: verifiquen sus amistades; no acepten cualquier pedido de amistad sin antes verificar bien de quién se trata y atiendan bien cuando Facebook les recomiende alguna persona, porque entre esos también hay muchos clones. Ya me percaté de que existen varios circulando en las redes.

    Olivia González

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    Publicado por jotaefeb | 20 febrero, 2017, 8:49 am
  3. LA CANASTA MECÁNICA

    Por Carla Fabri

    PICHI POWER.- Para empezar, me gustaría sugerir que, en este febrero de 2017, seamos pacientes con las demás personas y, sobre todo, con nuestra propia humanidad. Esparzamos amabilidad e, incluso, seamos gentiles hasta con la pobre gente idiota.

    Cuando digo idiota, en este caso, me refiero a una forma de rusticidad espiritual, a la falta de sabiduría que priva de la facultad de amar al prójimo y a la prójima como a sí mismo, misma. Es desagradable toparse con alguien que, además de la tosquedad de alma, es pichi con algún poder.

    El pichi es un ser insignificante al que le suele encantar mandarse la parte, darse aires de autoridad, de detentar alguna porción de poder. Puede ser un poder diminuto, como el acceso a una tecla que le permite expulsar a una usuaria de un chat. Puede ser un chavolái jejapo, que se niega a identificarse y ningunea a un ciudadano que protesta con justificadas razones.

    Puede ser un pichi que te atiende detrás de un mostrador con cara de “che la amandáva koápe”. Pichi que te puede ubicar adelante o atrás. Pero el pichi power se manifiesta en toda su ruindad cuando se picha. Pichi que se picha, ¡áina!, katuetei busca desquitarse. Si su ignorancia espiritual es feroz, sus actos de animosidad rencorosa pueden causar malestar psicológico, zozobra laboral e, incluso, la muerte física. No recuerdo quién dijo que el poder de los ignorantes de corazón es la mano cruel que ejecuta la sentencia y amordaza a sus semejantes. Un mando medio pichi power supone que es omnipotente en su jurisdicción, se comunica a través de la intolerancia, de la rigidez, y se cabrea mal cuando alguien pone en jaque su autoritarismo.

    El pichi con un cachito de poder es rastreramente servil ante sus superiores, y puede maltratar con crueldad a sus colegas y subalternos. El pichi power busca someter, pisotear a sus pares para que no crezcan, para que no muestren sus grandezas. Infla su ego como estrategia de dominio porque intenta hacer sentir inferior a quienes brillan a su alrededor. Es que cuando alguien es pichi, se siente o se sabe inferior, necesita compensar esa inferioridad aumentando desmedidamente su ego y rebajando a los demás. Detrás del pichi power hay limitación, inseguridad e incapacidad. Solo entiende la lealtad en la dirección vertical. Todo pichi con poder cree haber descubierto lo que es poder: poder es hacer sufrir. Hay personas pichis, ordinarias, malvadas, que con su podercito forman parte de un engranaje destructivo, de odio. Desbordan una rabia que puede tener terribles consecuencias.

    Las causas no pueden ser atacadas desde la pobreza de espíritu, desde la ceguera abusiva que otorga un pequeño poder. Se necesita la reflexión, el debate, la autocrítica. No se puede atacar a algo o a alguien desde la simple bronca, desde la ira, desde la pichadura, desde el despotismo, sin discernir y cuestionar antes los reales motivos de ese ataque.

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    Publicado por jotaefeb | 19 febrero, 2017, 8:28 am
  4. ¡Japuká mba’e!
    15 febrero, 2017

    Siempre escuchamos que los paraguayos somos intolerantes, pero la realidad nos demuestra a cada paso todo lo contrario o, si no somos tolerantes, al menos tenemos una capacidad de aguante digna de reconocimiento. De otra forma no se explicaría que soportemos tanto circo, tanto disparate, tanto mamaracho político y mediático, como el que vemos y escuchamos a diario.

    Dirigentes partidarios, legisladores y no pocos periodistas, se desgañitan denunciado el “golpe”, que para algunos es inminente y para otros ya se concretó. Sin embargo, no hay libertades conculcadas, no hay persecución, ni apresamientos por razones políticas. La prensa hace uso y abuso de la libertad que la protege. Los detractores del gobierno se movilizan cuando quieren y por donde quieren, aún violentando el derecho de terceros. Los Poderes del Estado funcionan con la normalidad de siempre. Pero insisten, “el golpe está en curso” y convocan al pueblo a manifestarse, como el delirante de Luis Alberto Wagner y Desirée Masi, entre otros.

    Lo curioso del caso es que responsabilizan del hecho a quienes promueven elecciones libres y reclaman el respeto a la voluntad popular, es decir a la mayoría de diputados y, actualmente, también de senadores. ¿Y quiénes, según ellos, son los que defienden el Estado de Derecho y la institucionalidad de la República? La minoría de legisladores que ayer se “parapetó” en la presidencia de la Cámara Alta, atribuyéndose arbitrariamente la facultad de decidir cuáles temas puede ésta tratar y cuáles no, entre ellos por supuesto la reelección y, yendo aún más lejos, resuelve “per se” qué es constitucional y que no, potestad exclusiva de la Corte Suprema de Justicia.

    Así, la mayoría, que pretende dejar en manos de la ciudadanía la decisión de si aprueba o rechaza la reelección, es “golpista”, y la minoría, que quiere imponer su voluntad por la fuerza, es “demócrata”. Una “rara” formulación que no encontraremos en ningún manual de ciencias políticas, aunque éstas, a juzgar por cómo se suceden los acontecimientos, no son fuente consulta de los enardecidos denunciantes del apocalipsis.

    El delirio no acaba allí. Efraín Alegre, presidente del PLRA, para desgracia del liberlaismo, y Víctor Ríos, uno de sus escuderos en la Cámara de Diputados, “advierten” sobre lo que se viene: “Un golpe al Parlamento”, “un fujimorazo”, cuyo propulsor sería Horacio Cartes. Semejantes afirmaciones solo pueden nutrirse del arsenal de la idiotez. Un “golpe al parlamento” o “fujimorazo”, significa que otro poder del Estado (el Ejecutivo), lo disuelve por la fuerza, persigue a sus miembros y/o los cesa en sus funciones, como hizo Alberto Fujimori el 5 de abril de 1992, en Perú. Y la razón que motivó al golpista fue que no tenía el control del Congreso. Ahora bien, la pregunta que Alegre y Ríos deberían responder es ¿Por qué HC haría algo semejante si, como ellos mismos reconocen, sus adherentes son mayoría en ambas cámaras del Poder Legislativo?

    Por supuesto, en la cadena de disparates nunca falta el eslabón periodístico, “el grosero y loco”, como alguno se autodefine, para el cual esa mayoría implicaría “la sumatoria de poderes” y, en consecuencia, “la dictadura”. El “pequeño” problema con el que tropieza esa “tesis” es que con dicho criterio Donald Trump sería el peor dictador del planeta, pues tiene el control de ambas cámaras del Congreso, del Departamento de Justicia, las Fuerzas Armadas y nombra ministro de la Corte, en el país más poderoso del mundo. Pero para no ir lejos, esa mayoría la tuvo en su momento Fernando Henrique en Brasil, los Kirchner en Argentina y aquí Nicanor Duarte Frutos, pero no por eso a alguien se le ocurrió calificarlos de dictadores.

    En fin, hasta Juan Carlos Galaverna aparece en las páginas de ABC y da entrevistas a la radio de Zuccolillo para brindar cátedras de respeto a los reglamentos y a la Constitución Nacional, en lugar de hacer lo mismo que su colega “Trato Apu´a” y callarse, para que nadie le recuerde su condición de autor confeso de la estafa a la voluntad popular, el peor delito contra la democracia, en oportunidad de las internas coloradas en las cuales le escamotearon el triunfo a Luis María Argaña.

    El escenario no deja de ser delicado, sobre todo por la forma bestial en que los medios desinforman, pero los discursos y “argumentos” de la minoría, falaces, pobres y contradictorios, solo producen risa.

    ¡Japuká mba’e!

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    Publicado por jotaefeb | 15 febrero, 2017, 9:29 am
  5. Soy grosero y loco

    Por Enrique Vargas Peña
    Admito que cuando debo ocuparme de las trapisondas de Horacio Manuel Cartes Jara pierdo la compostura y digo groserías y cuando, por alguna casualidad, no las digo, siento muchos deseos de decirlas.

    Con lógica razón, los amigos de Cartes se aprovechan de mi incapacidad para mantenerme compuesto y confunden mis groserías con alguna suerte de locura derivada del supuesto despecho que siento por haber sido despedido del Grupo Cartes, supuesto porque ahora tengo más y mejores trabajos y soy libre.

    Estoy escribiendo sobre esto porque estas dos o tres semanas que tenemos por delante serán muy importantes para nuestra democracia, pues el señor Cartes corre el riesgo, durante las mismas, de perder su apuesta por perpetuarse en el cargo de presidente de nuestra República y por tanto todos los que trabajamos por que el sistema democrático siga vigente nos veremos exigidos al máximo en nuestro sentido crítico, y cometí el error de servirles juzgarme por mis groserías, lo que les permite evadir mis críticas, que por suerte no son las únicas, ni son aisladas, ni son las más elocuentes, pues todo el país ya ve ahora lo que es Cartes.

    Es verdad que soy grosero. Pero es también verdad lo que vengo criticando del señor Cartes, por lo cual me despidieron del grupo que dirige, y que nadie puede desmentirme: Que ha creado un gobierno paralelo, que funciona en la fundación Ñande Paraguay, que es el gobierno real de nuestro país aunque nadie lo ha elegido ni es democrático; que ese gobierno paralelo está dirigido por un politburó de cinco miembros (Sarah Cartes, Juan Carlos López Moreira, Francisco Barriocanal, José Ortiz y Osvaldo Salum) que dan las órdenes que deben seguir los funcionarios pagados por el pueblo paraguayo, desde el presidente de la Cámara de Diputados hasta el fiscal general del Estado, pasando por senadores, ministros de la Corte, policías, militares y, por supuesto, ministros del Ejecutivo y directores de entes; que el programa de ese gobierno paralelo es perpetuarse en el poder y que su objetivo es lograr negocios para el grupo Cartes y sus integrantes, socios, aliados y amigos.

    Es verdad que soy grosero. Pero también es verdad que desde el politburó del grupo Cartes están minando el funcionamiento democrático de nuestras instituciones, legislando por decreto como en el caso del impuesto a la renta personal, endeudando a la República sin consentimiento del Congreso como en el caso del veto del presupuesto 2017, atribuyéndose negocios sin control como en el caso de la ley de alianzas público-privadas, destruyendo el control civil sobre las fuerzas militares y policiales como en el caso de la ley de la Fuerza de Tarea Conjunta, convirtiendo el Estado de todos los paraguayos en un instrumento sectario como lo anunció Juan Afara a las radios del interior, usando licencias públicas para forzar la sumisión de grandes empresas como se constata en la integración del Consejo de Radiodifusión.

    Soy grosero y es una torpeza de mi parte dar a los restauradores del régimen autoritario, a los secuestradores de nuestra libertad, la excusa de mi grosería para evadir la discusión de los atropellos que ya cometieron y tienen anunciado seguir cometiendo en contra de nuestra Constitución, como la reelección vía enmienda.

    Yo digo groserías, es cierto, mientras Cartes y sus fuerzas destruyen la democracia. Frente a ese crimen de Cartes, es más cierto todavía que ser grosero es una torpeza imperdonable, pues facilita el camino a los opresores. Mil disculpas.

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    Publicado por jotaefeb | 14 febrero, 2017, 10:09 am
  6. Actitud inhumana y de terror
    14 Feb 2017

    Cuando se pone el odio por encima de la salud de la gente, se adopta una actitud inhumana y de terror. Esta es la manera más simple en la que se puede describir la actuación de algunos legisladores, amparados en cargos públicos y sin escrúpulo alguno, que adoptan decisiones que afectan directamente a la gente, solo con el mezquino objetivo de trabar todo para que el “adversario” político no logre lo que ha planificado.

    La lucha política es aceptable y es parte del juego democrático, pero es terrorífico cuando de manera inhumana se pone en riesgo la vida de la gente. Este tipo de actitudes egoístas e irresponsables, inhumanas y de terror, es el que adoptó la senadora Desirée Masi. Su accionar quedó al descubierto al conocerse detalles de una conversación en un grupo de Whatsapp. La inconciencia como ésta es la que desnaturaliza la función que deben cumplir los llamados representantes del pueblo.

    Tanta es la caradurez de la senadora así como de otros legisladores que le siguen, que ellos mismos se presentan ante todos como baluartes de una supuesta lucha a favor de la ciudadanía. La verdad, sin embargo, siempre sale a luz. Ellos son los que apuñalan a la gente con sus acciones. Estamos hablando de la conversación que Masi mantuvo con el mismísimo presidente del Congreso Nacional, Roberto Acevedo, en el grupo “SOS Paraguay” en el que también “bromearon” sobre un atentado al presidente de la República, caso que ahora está en la justicia.

    Una nueva publicación sobre lo compartido en ese grupo ha dado detalles reveladores de cómo intentaron frenar y cortar el Presupuesto General de la Nación 2017, que de hecho el Senado aprobó con muchas modificaciones que obligó al Poder Ejecutivo a vetar la ley y utilizar de nuevo el Presupuesto 2016.

    Masi, siendo incluso médica de profesión y se supone debe velar por la vida, ha demostrado que ni siquiera la salud de la gente le interesa, con tal de trabar todo lo que hace el Gobierno. La prueba más fehaciente está en lo que propuso hacer: cortar los fondos en áreas de la salud. Y lo hacía impunemente en su carácter de presidenta de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Senadores, hasta donde llegó luego de que Acevedo tomara la presidencia del Congreso.

    La doctora-legisladora dice en el grupo, dirigiéndose a Acevedo, que estaba “armando un kilombo con los sindicatos, con espíritu navideño”. Además, revelaba que el “IPS (Instituto de Previsión Social) se quedará sin cargos nuevos para Geriátrico, Ingavi y Nanawa”.

    Otra grave acción inhumana y de terror se demuestra cuando señala que el Instituto del Cáncer se queda “sin presupuesto para compra de nuevos equipos”. Esta actitud cuando menos es moralmente reprochable a sabiendas de las condiciones en que viven los pacientes que recurren a este centro asistencial y las grandes necesidades que existen en el país para el tratamiento de una enfermedad crónica tan grave y costosa; como son las afecciones oncológicas.

    Con las revelaciones del contenido de las conversaciones entre parlamentarios se entiende por qué desde un inicio tanto Masi como otros parlamentarios de la oposición y la disidencia colorada intentaron desacreditar las denuncias.

    No solo hablaban de tratar de descabezar el Poder Ejecutivo, sino también de chantajear, presionar y extorsionar a costa de la propia vida de la gente.

    Se entiende ahora por qué la desesperación inicial de negar la existencia de la conversación, como lo hizo primeramente Masi. Se entiende por qué desde que aparecieron detalles de las conversaciones, subió el grado de violencia verbal que se utiliza contra la administración central y las autoridades del Ejecutivo.

    No hay forma de explicar lo claramente demostrado en las conversaciones. Evidentemente, el discurso de estar a favor de la gente pronunciado por Masi y sus seguidores es pura mentira. El interés está en dañar al máximo al Gobierno, sin importar la vida de la gente. Y eso, no solo es reprochable; es inhumano y de terror.

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    Publicado por jotaefeb | 14 febrero, 2017, 10:08 am
  7. “Conspiración”, artimaña para distraer al pueblo de sus problemas

    El revuelo mediático generado por la burda maniobra del entorno del presidente Horacio Cartes para involucrar a la senadora Desirée Masi y a otros legisladores en una supuesta conspiración para asesinarlo ha servido para desenmascarar una gran farsa montada por sus adláteres para desviar la atención de la gente de su incontenible deseo de conseguir la enmienda para el rekutu. Tal ha sido la torpeza con que han actuado que al final les ha salido el tiro por la culata. Ahora se ven en figurillas para salir del enredo en que se han metido, apelando a las más disparatadas acciones burocráticas a fin de dejar atrás la barrabasada en que han incurrido.

    El invento de “amenazas” externas, o el de “conspiraciones” internas de magnicidio, son típicas estratagemas mediáticas a las que han recurrido invariablemente los gobernantes autoritarios cuando las papas queman por los problemas domésticos imputables a su gestión. Cuanto más caldeado está el ambiente político en una nación sin democracia consolidada, tanto mayor es la tendencia de que el Gobierno de turno busque desviar la atención del problema puntual que aflige al pueblo.

    Ese es el caso del Paraguay en estos momentos. La ciudadanía está sufriendo una gran crispación a causa de la intención del presidente Horacio Cartes de violar la Constitución Nacional desbloqueando la prohibición de su reelección. Por eso, no debe sorprendernos que últimamente el Primer Mandatario haya decidido lanzar el globo de la supuesta conspiración criminal para atentar contra su vida, denunciada con bombos y platillos por el asesor jurídico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) Luis Canillas, quien fungiría como director de inteligencia del Gobierno.

    En su empeño por el rekutu, el presidente Horacio Cartes está siguiendo al pie de la letra el libreto de los gobernantes autoritarios de la región que se han alineado con el socialismo bolivariano implantado por Hugo Chávez en Venezuela, y quienes sistemáticamente han recurrido a la mentira convencional de amenazas contra sus vidas al solo efecto de dirigir la atención de la gente hacia otro lado de los problemas sensibles que le afectan. Si no, veamos algunos que han llamado la atención por su flagrante falsedad.

    El 23 de enero de 2013, el diario “El Nuevo Herald”, de Miami, publicaba: “El gobierno venezolano afirmó el martes (23/01/2013) que la oposición planifica atentados contra el vicepresidente Nicolás Maduro y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, invocando nuevamente el espectro de la violencia en un ambiente de incertidumbre política creado por la enfermedad del presidente Hugo Chávez”.

    Por su parte, en abril de 2015, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, denunció una supuesta amenaza de atentado contra su persona mientras visitaba unas obras del gobierno en la localidad de Tabacundo, a 60 kilómetros al norte de Quito. En la oportunidad, el Mandatario señaló a la prensa que el alcalde de la ciudad recibió unos mensajes en que amenazaban matarlo, junto con el presidente Correa. El Mandatario refirió que con frecuencia recibía ese tipo de mensajes, pero señaló que al rastrear el número de teléfono móvil desde el que se emitieron los mensajes se determinó que estos se habían originado cerca o en el mismo lugar en que se encontraba, por lo que optó dar por terminada su visita.

    El 3 de diciembre de 2016, el presidente de Bolivia, Evo Morales, partió con destino a Cuba para asistir a los funerales de Fidel Castro. Tras su partida, el ministro de gobierno, Carlos Romero, en una breve conferencia de prensa en Santa Cruz de la Sierra, denunció que una joven de 17 años se ofreció supuestamente para matar al presidente Evo Morales a cambio de que la Embajada de EE.UU. en La Paz les dé asilo a ella y su familia. Según Romero, la menor habría contactado por e-mail con la Embajada norteamericana, y el jefe de seguridad de la misma informó del hecho al Gobierno boliviano. El ministro Romero agregó que, tratándose de la seguridad del Primer Mandatario, se inició de inmediato una investigación que incluye dos cuentas de Facebook, con las que tiene vinculación la muchacha.

    Obviamente, las citas precedentes no son las únicas supuestas conspiraciones contra la vida de los mandatarios de los países señalados, pero son suficientes para comprobar la casualidad de que siempre son los totalitarios los que descubren planes para asesinarlos. Pero, en verdad, se trata de una vieja artimaña empleada para distraer la atención del pueblo cuando arrecian los problemas que afectan a la población. Se arma un teatro a través de los medios de comunicación para que la gente siga la novela en vez de preocuparse de que no hay trabajo, no hay salud, no hay medicamentos, no hay escuelas, no hay futuro, y lo que sí hay en abundancia es robo de las arcas del Estado por parte de la gavilla que se apodera del Gobierno, como es el actual caso que está sucediendo en el Paraguay.

    Estamos así en los prolegómenos de días aún más oscuros para nuestro país, con un Gobierno cada vez más soberbio y una población cada vez más disconforme con su gestión. Es de imaginarse entonces que, a la manera de los mencionados países totalitarios de la región, proliferarán las denuncias de supuestos atentados o de supuestos intentos de golpe de Estado, para dirigir el dardo acusatorio sobre los actores políticos y sociales opositores que, por su prestigio, estorban a los que están en el Gobierno.

    La sociedad paraguaya, sin embargo, ya ha experimentado el sabor de la libertad y la valora por sobre todas las cosas. Por eso, quienes actualmente están empeñados en aventuras totalitarias deben saber que, si persisten en su delirante propósito, van a encontrar a muchedumbres de ciudadanos y ciudadanas en las calles de pueblos y ciudades para defender sus conquistas democráticas.

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    Publicado por jotaefeb | 12 febrero, 2017, 8:35 am
  8. Investiguen a mi grupo

    Por Alfredo Boccia
    Señor fiscal: Vengo a denunciar a uno de los grupos de WhatsApp que me tienen como miembro. Se trata del denominado Fútbol martes, al que me integré hace dos años. Su objetivo inicial parecía noble e inocente: organizar los partidos semanales de los amigos en la canchita del barrio. Y debo decir que durante algún tiempo cumplió dicho propósito. Fue así como fueron sumándose al grupo mucha gente buena, entre los que nos encontrábamos profesionales, empleados, jubilados, uniformados retirados, profesores universitarios y hasta dos sacerdotes.

    A todos nos unía el deseo común de avisar eventuales ausencias, confirmar horarios, coordinar los cobros de alquiler de la cancha y los insumos para el asadito posterior. Lo de siempre en estas circunstancias, como se imaginará usted.

    Pero, de a poco, las cosas empezaron a degenerarse, pues hubo quienes le dieron otros usos a esta útil red social. Fue así como comenzaron a aparecer mensajes chabacanos, por no decir francamente pornográficos. Proliferaron las fotos y los videos de contenido erótico y los textos con chascarrillos de mal gusto. Lo que choca, señor fiscal, es la incoherencia. ¿Cómo puede ser que la misma persona que, minutos antes, enviara un video de sexo explícito, postee sin ruborizarse una cadena de oración?

    Al comienzo compartían hermosos videos de la Asunción de antaño. Pero, no se aguantaron, y los fueron cambiando por nostálgicas imágenes del dictador Stroessner. Y entonces reaccionaron los zurdos, que nunca faltan, ni en los partidos de fútbol, con fotos de Fidel y el Che. Y la gente como yo, a la que no le gusta ni una cosa ni la otra, se empezó a sentir indefensa, atosigada.

    Hace un tiempo, decidí abandonar el grupo. Pero, días después, el administrador me volvió a incluir. De eso me enteré una mañana, muy temprano, cuando me despertó un mensaje con la foto del negro del WhatsApp diciéndome “¡Hola, grupo”! Si en ese momento hubiera sabido lo que hoy conocemos, me habría asustado mucho más.

    Le juro, señor fiscal, que ni me imaginaba el potencial homicida de estos grupos. A nosotros se nos complica organizar un partido a través del WhatsApp pero, por lo visto, en manos hábiles, estos medios aparentemente inocuos sirven para armar magnicidios. Las noticias de estos días lo demuestran: un emoticón que uno lee con inocencia puede ocultar un mensaje letal. ¡Vaya candidez la mía!

    Esta es la causa de mi angustia. Creo que mi grupo de WhatsApp es un peligro para la República. Quién sabe qué crímenes horribles se estaban preparando mientras yo, incauto, seguía creyendo que solo servía para el fútbol de los martes. Por eso, señor fiscal, me adelanto a la catástrofe y le suplico que investigue a mi grupo. Será justicia.

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    Publicado por jotaefeb | 11 febrero, 2017, 10:53 am
  9. De castaño a oscuro
    7 febrero, 2017

    Se está poniendo grave la situación generada por los mensajes de texto y voz del grupo “SOS Paraguay” en Whatsapp, conformado por 23 senadores disidentes, efrainistas e izquierdistas. No empezó en broma, ya que lo primero que se conoció fue el planteamiento de Desirée Masi de contratar un sicario para atentar contra la vida del presidente Horacio Cartes, para lo que pidió al titular de la cámara, Roberto Acevedo, que hiciera uso de sus contactos para conseguir alguien “baratito nomás”.

    Aunque Acevedo y luego Adolfo Ferreiro intentaron minimizar el tema, lo cierto es que el simple hecho de que unos senadores de la Nación sientan la necesidad de bromear sobre un presunto atentado al presidente de la República parece algo que debe generar preocupación en los organismos de seguridad y en la ciudadanía en general. Hay cosas que no pueden no ser tomadas en serio por representantes del pueblo, que tienen el suficiente poder para cumplir sus amenazas, por más en broma que parezcan.

    Pero la cosa no terminó allí y a medida que pasaban los días fueron saliendo más diálogos del “grupete” que, presuntamente, fue creado para analizar proyectos de ley y definir estrategias para el trabajo legislativo, pero hasta ahora para lo único que ha sido utilizado fue para conspirar contra el Ejecutivo y planificar la forma de impedir que el proyecto de enmienda pueda ser aprobado en el Senado.

    Lo siguiente que planteó Masi fue un golpe de Estado, y su intención de la doble acefalía quedó muy clara cuando dijo que “entonces Robert (Acevedo) será el presidente de la República”.

    Ayer se conoció otro diálogo en el cual ya quedó más que evidente que el objetivo del grupete es el quiebre constitucional a fin de impedir la enmienda. En un largo audio, Masi reprocha a sus compinches que se tomaron vacaciones, reclama que se apoye más a Acevedo y dice que sabe que ya hay votos necesarios para la enmienda, y que lo único que ellos tienen como estrategia es armar quilombo.

    Y aquí es cuando la cosa pasa de castaño a oscuro, porque el disidente Silvio Ovelar le responde ““Desi, Desi, así como te dije, esa sesión que se viene nunca va a terminar”, lo que significa que el objetivo de estos personajes es un autogolpe que impida la aprobación de la enmienda. Y ella lo confirma diciendo que habrá quilombo adentro de la cámara y quilombo afuera.

    Por si fuera poco, agrega Desirée que Acevedo está encargado de traer cosas pesadas de Pedro Juan Caballero para contribuir con el autogolpe.

    Según Ferreiro, es un absurdo preocuparse por esos mensajes y sacarlos de contexto. Posiblemente, lo que ocurra con el legislador de Avanza País es que pretende tratarnos de imbéciles, ya que allí no hay nada fuera de contexto y la conversación es lo suficientemente grave para poner en alerta permanente a la ciudadanía respetuosa del proceso democrático del país. Se mire la conversación del derecho o del revés, el resultado es el mismo, este grupete no es más que un rejuntado de golpistas que están dispuestos a repetir las muertes del Marzo Paraguayo con tal de conseguir salirse con la suya, evitar la reelección de Horacio Cartes.

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    Publicado por jotaefeb | 7 febrero, 2017, 9:43 am
  10. Una propuesta indecente

    Por Brigitte Colmán

    La gran cocinada está por terminar, ya se acerca el día en el que un grupete obsesionado por retener el poder decidirá si, después de 28 años de democracia, decidimos ser un país de cuarta, rasca, bananero, corrupto, pirata, y que está a punto de no clasificarse a un segundo Mundial de Fútbol consecutivo, o queremos seguir intentando ser un país más o menos serio.

    Si pensás que esto es un desmadre que ya nadie entiende, puede que tengas razón, pero yo creo que esa es precisamente la receta que están preparando.

    Se calienta una olla y se va echando en ella a varios senadores. Colocarlos bien juntos y revueltos, de todos los partidos, colores y tendencias, antiguos golpistas con golpeados le dará mejor sabor al mejunje. Después, agregarle varias planillas con firmas truchas; una tacita de no entiendo lo que pasa; agregarle unas cucharadas de no me importa nada yo lo que quiero es que Repetto se vaya de Olimpia; más varias medidas de yo hago lo que quiero porque para eso les pago a mis gerentes, mezclás todo eso y metés la masa al horno, después de un rato, ¡ya está! Calentita sale la reelección vía enmienda. Se recomienda tener preparado un té de boldo; el plato es tan pesado como inconstitucional.

    La invitación a la gran cocinada que están enviando los colorados es una verdadera propuesta indecente, y es una vergüenza que haya tantos dispuestos a complacerles.

    No es no. Todo el mundo sabe a estas alturas que el artículo 229 de la Constitución Nacional, que habla de la duración del mandato del presidente y del vice, dice bien que “no podrán ser reelectos en ningún caso”.

    Y que si legítimamente quieren cambiar la duración del mandato presidencial pueden hacerlo cuando gusten, pero no pueden hacerlo vía enmienda. Eso es lo que dice el artículo 290: “No se utilizará el procedimiento indicado de la enmienda, sino el de la reforma, para aquellas disposiciones que afecten el modo de elección, la composición, la duración de mandatos o las atribuciones de cualquiera de los poderes del Estado”.

    Pueden incorporar la reelección en la Constitución, pero solo a través de una reforma constitucional. La cuestión es que ya no hay más tiempo para eso.

    Pese a todo, seguirá el presidente con sus planes de incorporar la reelección a través de enmienda y referéndum, para preguntarnos gua’u nuestra opinión. Aunque ya sabemos que ese referéndum va a generar en el pueblo paraguayo menos interés que un mundial de cricket.

    Lo único positivo de este desmadre es que desde hace meses habemus un montón de expertos constitucionalistas. Ahora lo que necesitamos es un pueblo paraguayo que diga que no.

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    Publicado por jotaefeb | 7 febrero, 2017, 9:33 am
  11. ¡Marche un sicario!

    Por Lupe Galiano
    Quien más quien menos alguna vez en su vida tuvo algún jefe o profesor insoportable: uno de esos a los que nada les calma, el típico Gata Flora, maleducado y amenazante. Quien más quien menos lo trató con cortesía y si se quiere hasta con deferencia, mientras para sus adentros fantaseaba las mil y una venganzas. A veces estas peleas mentales se trasladan al grupo y en torno a una máquina de café surgen las ideas: ¿Si le pintamos su auto con aerosol rojo? ¿Si le llamamos a su señora y le contamos que tiene una amante? Vamos na a esperarle en la esquina y le molemos a patadas; vamos a reventarle su coche. Quien más quien menos, sin haber tomado una gota de cerveza, propuso la brillante idea de contratar un sicario y ahí es cuando la perrada se hace la película de que en la terraza del país se consiguen matones desde 40.000 guaraníes (por descontado, en Pedro Juan hay personas buenas y laburadoras, pero también hay de las otras).

    Así que es fácil entender lo que pasó: En esas fantasías estaban los senadores, cuando a una se le ocurre contratar a un sicario. El clásico chistecito del recreo fue infausto desde todo punto de vista. Sin embargo, como diría Paulo Coelho o algunos de eso maestros de sabiduría zen, toda mala experiencia esconde un aprendizaje.

    Así que esta filtración de un grupo de whatsapp sirve para dejar unas cuantas lecciones a la clase política y a los simples mortales que la reman todo el santo día para festejar el Día de los Enamorados, comprar útiles escolares, comer la chipa de Semana Santa, regalar en Navidad y vueeelta a empezar en el eterno círculo de la vida.

    Lección 1: Nunca dejes por escrito nada que pueda comprometerte.

    Lección 2: Nunca hables mal de tu prójimo en un chat o una red social, aunque lo odies y estés segura de que los interlocutores son confiables. Aclaración al margen: La hora del tereré y la fumata en la calle también se consideran redes sociales.

    Lección 3: Si sos político tenés que cuidar lo que decís porque tu actuar nos puede joder a todos, como en este caso en que se está usando la estúpida broma para un propósito: hablar de golpe, magnicidio, complot, todo con el fin de tomar medidas drásticas para restablecer el imperio de la ley. Ya sabemos a dónde nos llevan las situaciones de emergencia: la creación de fuerzas de orden público con poderes extralimitados sin ningún tipo de control; la fabricación de presupuestos especiales para cubrir las necesidades innecesarias de estas fuerzas y la instalación de barreras en las calles que limitan nuestro libre tránsito y también nuestro libre deseo de manifestarnos. Y lo peor de todo: la detención sin previo juicio de personas como nosotros, cuyo único delito es no estar de acuerdo con el gobierno, por más de que sus métodos de lucha nos resulten escandalosos, escatológicos o argeles.

    Así que la próxima vez que decidas abrir tu bocota o escribir un mensaje, pensá que alguien, o quizás toda una sociedad, puede salir perdiendo.

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    Publicado por jotaefeb | 7 febrero, 2017, 9:31 am
  12. Tiranicidio
    05 Feb 2017

    Por Jorge Torres Romero
    Periodista
    El tiranicidio es una palabra que significa “darle muerte al tirano”, es decir, al gobernante o dirigente que ha dejado su rol de líder y protector de sus gobernados y se ha convertido en déspota o criminal.

    Es una expresión demasiado fuerte. Fue incluso considerada durante el siglo XIV como parte del derecho natural de las personas y que permitía justificar el asesinato del monarca que se convierta en tirano.

    Fue el senador Miguel Abdón Saguier (PLRA) quien metió esta palabra durante un debate recordando los 28 años de la caída de la dictadura, pero que lo trajo a colación como preámbulo de lo que supuestamente se viene en Paraguay: la tiranía.

    Pero, ¿cómo interpretar este mensaje del senador Saguier? A mi parecer, resulta evidente que hay un sector de la oposición concentrada en construir todos los escenarios posibles como para generar una crispación que derive en un estallido social.

    Ese lenguaje de un grupo de opositores nos obliga a mirar con cuidado y con más razón la ciudadanía debe hacer uso de su capacidad de discernimiento para separar la paja del trigo.

    Y no estoy exagerando cuando digo que percibo a ese sector opositor dibujando estrategias y calentando el ambiente para desestabilizar el país. Desde el “…cuánto cuesta un sicario”, de la señora Desirée Masi, hasta el “…se viene otro Marzo Paraguayo” del senador Silvio “Beto” Ovelar; los “muertos que habrán” que anuncia Luis Aníbal Schupp o el “se abrirán las puertas del infierno” del senador Carlos Amarilla y ni qué decir el tiranicidio que instala ahora en el debate el senador Saguier.

    Este es el lenguaje del “grupete” como lo denominó la propia Masi. La palabra es la expresión del pensamiento. Está en la mente de este “grupete” que ocurra una desgracia en el Paraguay.

    ¿Por qué esta obsesión con hacer que haya enfrentamientos entre paraguayos? ¿No fueron suficientes los hechos luctuosos que tiñeron de sangre los libros de nuestra historia?

    Es cierto que los golpes ya no se hacen con tanquetas ni granadas, pero, ¿por qué no recurrir a esta herramienta tan democrática como es el sometimiento de un punto de división a la voluntad del soberano?

    Nuestra propia Constitución la contempla. Si tan grande es el rechazo, el hartazgo y la indignación, a lo que llaman violación constitucional que todos los días expresa ese “grupete” de la oposición, acaso esta no es la manera oportuna e inobjetable de volcar esa desazón de manera silenciosa pero contundente, como es la manifestación del pueblo a través de las urnas.

    ¿Por qué no nos inmiscuimos y volcamos toda esa energía conspiraticia en una tremenda campaña en la que se asuman las posiciones libremente con los pro y los contra? No hace falta regar de sangre nuevamente la historia.

    O ese “grupete” de la oposición percibe en el fondo que no tendrá la suficiente capacidad de movilizar y conmover a esa ciudadanía para seducirla con su discurso opositor y ven en la violencia, en el tiranicidio, en el magnicidio y en el sicariato la única forma de eliminar adversarios políticos y acortar el camino para llegar al Palacio de López.

    Cuando es constante ese reclamo por el supuesto letargo o apatía de una ciudadanía que no reacciona ni se moviliza masivamente, ¿no será precisamente porque ese pueblo no ve razones para hacerlo o no comulga con quienes hoy están encabezando esas protestas?

    Es muy fácil hablar en nombre del pueblo acomodándolo en el discurso político interesado, pero sería mucho más maduro y absolutamente democrático invocarlo y convocarlo a que se pronuncie tajantemente en un cuarto oscuro y no precisamente en una plaza.

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    Publicado por jotaefeb | 5 febrero, 2017, 3:14 pm
  13. ¿Quién necesita espiar a los “wasaperos”?
    05 Feb 2017

    Por Antonio carmona

    Cuando se desató mundialmente el escándalo de los Wikileaks, que hasta hoy genera conflictos internacionales, escribí que el escándalo debía llamarse “Whisky leaks”, porque los cabildeos y chismeríos diplomáticos y políticos que se destaparon tenían antecedentes en el mundo internacional, en esos encuentros diplomáticos en que, a medida que trascurre la velada, deslizándose cada vez más fluidamente por el whisky, van saliendo los chismes y las confidencias, sin mirar a quién, ya que en el bullicio festivo de esos encuentros se van desparramando informaciones.

    Durante décadas de Guerra Fría la socialización whiskera fue incluso más eficaz para el espionaje que las Mataharis. ¡Y eso ya es mucho decir!

    Lo escribí con conocimiento de causa, ya que en reuniones en que me tocó participar como periodista escuché revelaciones en corrillos en los que era apenas un convidado de piedra, como si fuera sordo.

    Desde que Marshal MacLuhan nos avisó de que el mundo era una aldea, mucho antes de que entráramos en la era de la popularización digital, de los teléfonos celulares y de las redes sociales, las ventanas de Facebok, Twiter, Whatsapp y demás hicieran que la privacidad quedara fuera de juego; la accesibilidad de la información por la vía de esos medios y la incapacidad de adaptarnos a esos cambios de vértigo, sin saber dónde están los precipicios, nos llevaron al uso indiscriminado de medios de comunicación que no estaban bajo nuestro control, ni teníamos sensación del peligro que representaban.

    Umberto Eco escribió que empezamos a navegar por mares desconocidos, llenos de monstruos y piratas, con la gran desventaja; al contrario que los marinos que se aventuraron, por ejemplo, a participar de la locura de Colón, que tenían conciencia del peligro, temor y, por lo tanto, tomaban ciertas precauciones prácticas y, por si acaso, le rezaban a la Virgen del Rosario. Hasta estuvieron a punto de lincharlo al Almirante por haberlos metido en ese riesgoso entuerto.

    El sitio senatorial, por su forma de comunicación, por su lenguaje, por el uso de signos claros de violencia, estuvo, cuanto menos, desbocado en su comunicación.
    Nosotros navegamos por los nuevos mares sin la más mínima precaución; comunicándonos en un espacio público, de fácil acceso, pero sin conciencia del riesgo, pese a los antecedentes internacionales y nacionales que surgen día a día de escándalos por la ingenuidad, estúpida como toda ingenuidad, de que estamos manteniendo una comunicación privada.

    Es interesante al respecto el debate público internacional que hay entre las instituciones que quieren exigir a las empresas de comunicación de controlar el verdadero descontrol que existe en las redes, desde inconscientes e irresponsables hasta piratas, desde tiburones disfrazados de sardinas hasta violadores y engañadores de menores.

    Hay tanta bibliografía ya al respecto que da calambre solo pensar en tener que informarse; hay tanta información en los medios formales e informales de graves detonadores de escándalos públicos que no es posible que nadie pueda estar informado que para la utilización de esos excelentes medios de comunicación hay que tomar precauciones, y no ponerse a hablar a los gritos, como en el mercado, o trasmitir fotos sin mirar a quién, ni responder o enviar mensajes a sitios no perfectamente identificados, y mucho menos a hablar como el que está de entre casa haciendo bromas entre un grupo de cuates.

    Y mucho menos si se trata de un sitio de encuentro de senadores, que, aunque a veces lo olviden ellos, y a veces lo olvidemos los ciudadanos, son una parte esencial de un gobierno democrático.

    El sitio senatorial, por su forma de comunicación, por su lenguaje, por el uso de signos claros de violencia, estuvo, cuanto menos, desbocado en su comunicación. Pretender que la responsabilidad cae de otro lado, espionaje o cualquier otra forma de captación es secundario, puesto que la responsabilidad –y es democráticamente importante que se aclare– está en la comunicación en sí y a través de medios tan abiertos como si fueran públicos.

    Salvo en algunas frases e imágenes improcedentes, imprudentes y groseras, de lo que se ha hecho público, no cabe tomar posiciones igualmente imprudentes. Hay que esperar toda la información con la validación de la Fiscalía para evaluar el hecho en su total dimensión. No cabe duda sin embargo que se trata de una falta de seriedad de los senadores.

    ¿Quién necesita espiar a los “wasaperos”?

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    Publicado por jotaefeb | 5 febrero, 2017, 3:13 pm
  14. Un político malogrado
    2 febrero, 2017

    Tiene un cierto aire de Lino´o. Éste, exhibía un potencial extraordinario, pero no podía controlarse. Tenía una incontinencia verbal notable que le llevó a cometer errores garrafales en su vida política-pública. Todo el mundo quedó estupefacto cuando el militar en servicio activo, rutilante héroe de la gesta del 2 y 3 de febrero, empezó a opinar libremente de política, del gobierno, de lo que fuera, en pose de dueño y señor de vidas y haciendas, pisoteando, esa vez sí que en serio, postulados de la Constitución respecto a la no injerencia de los uniformados en estos temas.

    Así empezó a embrollar su camino. Él sólo se buscaba problemas, arremetía a lo loco contra quienes no le eran afines y pagaba las consecuencias.

    Este mismo frenesí le hizo despreciar procedimientos administrativos claros, pero parte de la pesada maquinaria del Estado, perpetrando desprolijidades, que muchas veces no eran solamente eso, sino verdaderas metidas de la mano en la lata.

    En fin, una estrella que se apagó antes de tiempo, que cometió demasiados errores, que incluso le costaron lo más preciado: la vida misma.

    Salvando ciertas distancias algo similar ocurre con Camilo Soares. Pintaba súper bien. Llegó a la administración Lugo como un joven brillante, capaz de cambiar la historia de las corruptas administraciones del Estado. Se encontró con la dura realidad. Las manos atadas, cuando intentaba responder a necesidades acuciantes de la población. Vulneró los procedimientos administrativos- también le damos algún crédito a su honestidad- y hoy día está metido en un laberinto judicial que como espada de Damocles, pende sobre su cabeza. Chicanea permanentemente, pero sabe que ese es un callejón sin salida.

    Quedó escarnecido ante la opinión pública, malgastando totalmente el pequeño crédito que poseía en los inicios de su carrera política.

    Soares hoy día es un político malogrado sobre el cual es posible afirmar que ya no llegará a nada. Lo va a perseguir toda la vida la leyenda negra de los “coquitos de oro” y las desalinizadoras del Chaco, entre otros. Difícil sobrevivir a eso. Menos aún en política.

    En su deambular por el desierto encontró refugio en los medios de comunicación.Tímidamente primero, ahora totalmente desatado, en el mediodía de Ñandutí. Está metido a opinólogo. Se jacta de conocer todos los intríngulis políticos y hace prospectivas, posiblemente pretendiendo dirigir los resultados hacia lo que él cree, pero…

    Ayer, poseído por una santa cólera, se despachó con todo tipo de diatribas hacia este diario. Lo tildo de “pasquín de requetecuarta”, “peor que el diario Patria”, que “aunque es distribuido gratuitamente no significa que alguien lo lea”, “curro de un grupo de periodistas montado para chuparle plata a Cartes”, etc.

    Lo raro del caso es que el hombre se tomó muy a pecho el comentario editorial de ayer, dedicado a las posturas profesionales-políticas de “Santula” González.

    Soares afirma que somos peores que el diario “Patria”, pero el que utiliza el lenguaje del diario “Patria”, es él.

    Luego, para él y todos los que nos acusan de “tener un curro” para sacarle plata a HC., les decimos sin ningún tipo de empacho. Apoyamos a Cartes y su gobierno porque creemos sinceramente, y lo avalamos con nuestra trayectoria profesional y de vida personal, que este es uno de los gobiernos más constructivos de la historia de este país. Y que no nos vamos a alinear a los tiroteadores sin sentido, que equivocan el rumbo y que solamente pueden concretar – si logran sus objetivos- días de retroceso para la Patria.

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    Publicado por jotaefeb | 2 febrero, 2017, 10:46 am
  15. JODIENDO AL PAÍS
    Por Benjamín Fernández Bogado

    Se que la palabra tiene distintas connotaciones pero entre nosotros los paraguayos significa fastidiar en grado superlativo, fastidiante y nocivo a los intereses colectivos. Ese el sentimiento con el proyecto de violar la Constitución por el camino de la enmienda en el que están comprometidos Cartes, Lugo, Llano y a la distancia pero no menos entusiasta: Nicanor. Como si el gobierno que llevan y llevaron adelante haya sido tan bueno que ameritara “echar en gorra la Constitución” han paralizado el país a lo largo de dos meses y amenazan con desbarrancar la República.
    Un país fastidiado y consciente rechaza el camino con el mismo fervor que ya lo hiciera contra Nicanor y Lugo. Este gobierno que entendió muy bien el riesgo que esto suponía sin embargo insiste en su error y cada día que pasa sus efectos son aun mas perniciosos para la democracia.
    Fuerza y engrana los mecanismos electorales, partidarios y de la justicia en general y torna los reclamos reeleccionarios en una opera bufa donde los protagonistas hacen parte de un espectáculo patético que los retrata de cuerpo entero.
    El Paraguay no requiere estos comportamientos egoístas,malsanos y delincuenciales. Esto tiene un costo ya y será pernicioso para todos a corto plazo.
    Presidente Cartes póngale fin a esto. Lugo piense por un momento de donde emergió su candidatura presidencial. Llano aténgase a las normas por única vez en su vida y Nicanor reconozca el repudio ciudadano y retírese a su Estancia en el Chaco ganada con su “sacrificado esfuerzo de funcionario público”.
    El Paraguay no puede seguir siendo jodido por unos egoístas malagradecidos con esta patria que les dio todo para evitar joder.-

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    Publicado por jotaefeb | 2 febrero, 2017, 10:44 am
  16. Signos de esquizofrenia y autoritarismo

    Por Miguel H. Lopez
    Hay acontecimientos en la escena nacional que pueden marcar hitos de análisis para entender hacia dónde va la cosa. Los últimos hechos políticos que cobraron notoriedad pública y que directa e indirectamente involucran al poder central llaman la atención y alertan. Lo que ocurre con Paraguayo Cubas, todo el fraude que envuelve a la intención colorada de la enmienda constitucional para la reelección del presidente Horacio Cartes, y la alharaca de la dirigencia colorada sobre unas conversaciones de Whatsapp de legisladores opositores, donde alegan, con causa ya abierta en la Fiscalía, que se urde un complot para eliminar a Cartes o hacerle un golpe; son asuntos de alta carga de amenaza para cualquier institución o proceso democrático. Y cuando se producen desde el Estado o algún agente público, aunque sea indirecto, nos coloca ante un espejo de prácticas dictatoriales.

    Paraguayo Cubas (antes cartista, ahora anticartista) y un grupo, hace menos de una semana, fueron brutalmente reprimidos y llevados presos, sufriendo varios estados de maltrato en poder de la Policía. El delito, pintar consignas contra el fiscal general, Javier Díaz Verón. Ya están imputados. En el proceso, violentaron garantías legales y lesionaron sus DDHH.

    Los colorados y su principal dirigencia son responsables de falsificar centenares de documentos –firmando por muertos y otros actos delincuenciales– y pedir con ellos al Tribunal Superior de Justicia Electoral la enmienda constitucional para la reelección presidencial. La Fiscalía dice que investiga. No hay un solo sospechoso, ni por asomo.

    El abogado colorado, asesor jurídico de Yacyretá, Luis Canillas, denuncia un complot contra el presidente alegando conversaciones de legisladores en una red de mensajería. En concreto, una presunta chanza de la senadora Desirée Masi al presidente del Parlamento, Robert Acevedo, hablando de un sicario y su hartazgo de Cartes. La Fiscalía lo cita, pero Canillas no se presenta, sino va a la sede del Partido a entregar supuestas nuevas conversaciones. El oficialismo prepara con base en ello una serie de acciones para tumbar al titular del Parlamento (a principios de marzo). Coincidentemente, Acevedo es un escollo para ellos: había anunciado que no admitiría un nuevo pedido de enmienda constitucional, ya que fue tratado y rechazado hace menos de un año, como manda la Constitución.

    Como se ve, la Fiscalía aparece en todo este entuerto; también el Partido Colorado a través de sus políticos y el presidente Cartes, como permanente nubarrón de fondo.

    El abuso de poder siempre tiene un arraigo autoritario; y cuando se lo ejecuta a través del Estado, es un acto de dictadura.

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    Publicado por jotaefeb | 2 febrero, 2017, 5:34 am
  17. Cambiar nuestra conducta de borregos

    Por Blanca Lila Gayoso

    Este 2017 será un año eminentemente político, como ya escuchamos todos los días por los medios. Por todos lados, habrá campañas proselitistas, con miras al 2018. Promesas, dinero, discursos, inauguraciones, peleas entre candidatos; de todo veremos y escucharemos este año. Después del papelón de las firmas por el proyecto de la enmienda de la Constitución, protagonizado por los cartistas, debemos estar muy atentos en los hechos que nos esperan estos meses. La memoria colectiva estará presente en esos momentos cruciales de votación para no cometer los errores de siempre.

    El bochorno de hacer resucitar a los muertos para que firmen: así como hacer aparecer las firmas de personas ausentes y que después se enteraron del suceso, es una enseñanza que nos debe servir a todos y a todas. Desde luego, que Juan Carlos Galaverna, ya admitió una vez haber robado los votos al doctor Argaña, que en vez de llamarlo ladrón de galletas lo hubiese acusado de ladrón de votos. Pero la mayoría de los paraguayos nos hemos acostumbrado, durante décadas, a esas prácticas.

    Ya termina enero y muy pronto se reiniciarán las clases, en escuelas y colegios del país. De seguro, los maestros, médicos, estudiantes, universitarios, campesinos y demás actores sociales, no permanecerán con los brazos cruzados. Si tenemos en cuenta que el presupuesto del 2016 seguirá vigente, con algunos pequeños cambios, nos esperan reclamos, huelgas y manifestaciones. El ambiente estará muy caldeado, sin dudas.

    De una vez por todas, los ciudadanos y ciudadanas que amamos a nuestro país, debemos reflexionar sobre la situación actual que no es nada fácil. Menos para los sectores carenciados, que siguen esperando salir de la pobreza y tener una mejor calidad de vida para sus familias, con salud, educación, vivienda y trabajo.

    Transparencia Internacional nos ubica de nuevo, en segundo lugar, en cuestiones de corrupción y luego aclara, que es en percepción. Obvio, cuando se trata de esos manejos turbios no hay pruebas en papeles, pero hay evidencias. Si las personas que llegan al poder se enriquecen al poco tiempo, obviamente que algo raro sucede, aunque no tenemos formas de probar. Mientras tanto, siguen faltando remedios en los hospitales, las escuelas están en pésimas condiciones, no hay seguridad en las calles ni en ningún sitio y la pobreza extrema azota todavía a muchos compatriotas.

    Debemos salir de nuestra comodidad y analizar esta situación seriamente, pensar en la nación que va a quedar a los jóvenes. Tenemos que cambiar nuestra conducta de borregos, porque los pañuelos, la polca, la caña y el vaka’i ya no bastan. Por mucho tiempo ya nos mintieron los políticos, de uno u otro color, para llenarse ellos sus bolsillos. Es hora de no dejarnos más manipular y que otros decidan nuestro destino. Los ciudadanos somos, los que en una democracia verdadera, tenemos que marcar el nuevo rumbo de nuestra patria.

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    Publicado por jotaefeb | 2 febrero, 2017, 5:26 am
  18. Motivos de algo que parece un gran vyrorei

    Por Marcos Cáceres Amarilla

    La estrategia oficialista es judicializar todo. Quizá porque, de cualquier manera, la mayoría de las discusiones que se dan y se darán las próximas semanas y meses en el ámbito público (candidaturas, impugnaciones, conspiraciones, etc.) terminarán tarde o temprano en manos de la Corte Suprema. Esa es la situación en que estamos.

    El nivel al cual los dirigentes llevaron el debate diario parece indicar un convencimiento de que la población paraguaya que habitualmente sigue las noticias políticas es capaz de creer cualquier estupidez.

    Posiblemente, la acusación contra un grupo de senadores de la oposición de preparar un magnicidio en un grupo de WhatsApp, a partir de que la senadora Masi consultó si se podía conseguir “un sicario de medio pelo” contra Cartes, solamente intenta tapar el bochorno que resultó de la recolección de firmas pro reelección que rubricaron muertos y aparecidos.

    Esta tentativa risible sirve también para medir el nivel de audacia de algunos dirigentes que tal vez sea simplemente caradurez.

    El partido de gobierno ha decidido avalar, con una seriedad digna de mejor causa, esta denuncia que tiene como única prueba las copias de conversaciones de WhatsApp donde están algunos senadores disidentes. La “evidencia” fue conseguida por Luis Canillas, asesor legal de una entidad binacional, de envidiable salario, sin conocimiento ni mucho menos orden judicial.

    Las conversaciones revelan más de lo que el oficialismo querría. Por ejemplo, en un intercambio de mensajes, la senadora Masi le dice al presidente del Senado, Roberto Acevedo, que deben conseguir que el narcotraficante brasileño Jarvis Pavão, preso en Tacumbú, dé los nombres de las personas del Gobierno a las que entregó dinero para pagar el rescate de Arlan Fick, secuestrado por el EPP.

    El denunciante Canillas se escandaliza porque los opositores quieran conseguir el testimonio de un narco para iniciar un juicio político al presidente Horacio Cartes y al vicepresidente Afara. Pero no le preocupa que Pavão haya afirmado en un programa de TV el 16 de setiembre del año pasado que fue el nexo con el EPP para liberar a un secuestrado, echando por el piso la credibilidad y eficiencia de las instituciones de seguridad del Estado.

    Si hablamos de revelaciones escandalosas, no hay que olvidar que el 19 de noviembre de 2014, en sesión del Senado, dieron una lista de narcopolíticos, que proporcionó la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), que la obtuvo “pinchando” algunos teléfonos. Las conversaciones inclusive se reprodujeron en el diario ABC en esos días. Los mencionados fueron los actuales diputados colorados Bernardo Villalba, Marcial Lezcano y Fredy D’Ecclesiis, el diputado suplente colorado Rubén Sánchez (a) Chicharõ, la parlasuriana Concepción Cubas y el exdiputado Magdaleno Silva (+).

    Aquellas revelaciones no motivaron renuncias ni investigación ni pedidos de destitución. Ni siquiera el rubor de alguna autoridad partidaria. Nadie consideró que había algún peligro de desestabilización ni habló de la infiltración narco en el gobierno colorado de Horacio Cartes.

    El hecho de que dirigentes oficialistas de larga carrera pública, senadores, diputados y ministros, se estén ahora jugando su poca o nula credibilidad, al punto de poner la cara por cuestiones sin ninguna seriedad, solamente puede significar una ambición sin límites, una presión insoportable o amenazas a su integridad física.

    Tal vez nuestra extrañeza por su conducta se debe simplemente a que hay cosas muy graves que desconocemos. Por eso incurrimos en la ingenuidad, hasta ahora, de hablar sin miedo.

    Ojalá, con algún resto de patriotismo, puedan contar a qué le temen y a qué nosotros también deberíamos temerle. Aunque más no sea para estar prevenidos.

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    Publicado por jotaefeb | 2 febrero, 2017, 5:25 am
  19. ¡Te quiero ver palomo!
    1 febrero, 2017

    Es un periodista joven. Indudablemente talentoso. En ascenso. Recientemente recaló en Ñandutí lo que aumentó considerablemente su audiencia. Hizo un programa bastante interesante en sus inicios en Canal 13. Lamentablemente poco a poco fue pegando la onda del “periodista opositor”, que aunque él lo niegue y diga que escucha la otra campana, como le habrán enseñado en la escuela de periodismo, no es cierto. Se embandera permanentemente con temas políticos cuyo trasfondo es sórdido y que aparentemente el confía sinceramente-no creemos en su mala fe- que deben tener ese enfoque.

    Habla día y noche del tema de la enmienda para el rekutu, como una perfecta “violación de la Constitución”.

    Su argumento favorito para tan grave aseveración es que el tema ya fue tratado en el Senado y fue rechazado. Por ello no puede volver a ser presentado antes de un año, lo repite como letanía, posiblemente sabiendo que se trata de un argumento endeble, que hay que salpimentar un poco mucho para que pueda ser considerado como algo sólido.

    El famoso rechazo de la enmienda en el Senado, urdido desde su origen entre gallos y medianoche, con el único objetivo de cerrar antidemocráticamente los caminos para la enmienda, es espurio por donde se lo mire.

    El proyectista, al presentar su obra, desparramó tal dechado de elogios al tema de la enmienda, que parecía poseído por una santa inspiración. Lamentablemente para él, a la hora de votar, como los números no cerraban si él se abstenía, tuvo que votar…¡¡¡en contra de su proyecto!!! Habrase visto semejante disparate.

    No somos leguleyos, pero se nos antoja que no es ese el espíritu genuino con el que deben elaborarse las leyes en este país. Es un adefesio antijurídico, se violentaron todos los procedimientos de la Cámara, para presentar y aprobar o rechazar una ley, es ilegal por ello mismo, y ni que decir antiético. Una miserable jugarreta a la que quisieron dar visos de legalidad.

    Esa es la razón a la cual se aferra “Santula” González, a él nos referimos, para gritar a los cuatro vientos que se “intenta pisotear la Constitución”.

    Por supuesto, ahora saldrá con otros argumentos anexos para dar sustento a su postura que creemos equivocada, o sobre todo muy desbalanceada. Muy poca gente reflexiona, a partir de lo que se le demuestra.

    Es una pena. El “manual periodístico” de ABC, que se quedó en las “bombas” que eran precisas en la época de la dictadura, pero no en la actualidad, donde no todas son sombras, engullido sin ambages por el amigo González.

    Lo peor de todo es que si consigue su objetivo, que en el fondo no es otro que apartar a HC de la lid presidencial, se encontrará de pronto con el feo rostro de los stronistas, que ahora se refriegan las manos de gusto, cuando nuestro joven periodista les sigue la jugada a rajatabla.

    Si por ahí, Dios no lo quiera, deviene un gobierno marioabdista,…¡¡allí te quiero ver palomo!!

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    Publicado por jotaefeb | 1 febrero, 2017, 8:19 am
  20. Periodismo tilingo
    01 Feb 2017

    Por Jorge Torres

    ¿Por qué antes de buscar la verdad, se busca la mentira? ¿Desde cuándo en Paraguay entró en vigencia el tilinguerío periodístico?

    Me preguntaron el viernes pasado si elegir vivir del periodismo fue una buena elección y por qué. Mi respuesta fue que en este oficio uno no tiene pausas, ni descansos ni feriados. No existe el periodista de horarios de oficina. He aprendido y me educaron a amar la belleza. A no perder esa capacidad de asombro. De maravillarme por un día espléndido. La belleza es el esplendor de lo verdadero; por eso, siempre repito que en este oficio la única ética del periodista es su compromiso con la verdad: amar la verdad más que a uno mismo. Y esto es lo que muchos periodistas han perdido. Se aman más a sí mismos antes que buscar y contar la verdad.

    Cuando repito que es difícil hacer buen periodismo desde el odio, no significa que hacer críticas sea sinónimo de odio. Un periodismo que no critica no es periodismo. Pero, ¿qué entendemos por la crítica? Es absolutamente razonable que se ponga en duda todo lo que provenga del poder. Pero cuando sobre esa duda se antepone la evidencia, ¿Por qué insistir con ella? Y es aquí cuando entramos en lo que llamo el tilinguerío periodístico. Persistir en el error, en la mentira y en la manipulación.

    Pongo como ejemplo, la denuncia hecha por el abogado Luis Canillas y el famoso grupo de Whatsapp de senadores SOSParaguay. Varios integrantes de ese grupo reconocieron que las conversaciones contenidas y denunciadas efectivamente existieron. Entonces, ¿Por qué insistir que fue un montaje? Discutamos el contenido y las consecuencias. Pero, la evidencia está. Sin embargo, ahora se instala también lo del espionaje.

    El propio senador Silvio “Beto” Ovelar me confesó en radio UNO que no usa Whatsapp y que a través del número de su esposa integró el grupo. Una de las administradoras de ese grupo, la senadora Desirée Masi, incluyó por error un número que pertenecía a una mujer, quien al percatarse de que nada tenía que ver, había salido del grupo pero le volvieron a incluir, pensando que era la esposa de Ovelar.

    Cuando oí la denuncia de Canillas, claro que dudé, pero al hacerle el seguimiento e indagar el origen el caso, la evidencia está. Y por supuesto, dentro de la investigación fiscal debería estar incluida la solicitud de informes a Facebook para corroborar la existencia real de tales conversaciones.

    ¿Por qué la versión de Masi tendría más peso que la versión de Canillas? El tilinguerío periodístico seguirá hasta el cansancio con la historia del espionaje, pero el periodismo serio aguardará la conclusión de la investigación, a partir de un hecho real, la evidencia que es el teléfono en cuestión.

    El tilinguerío periodístico seguirá con el populismo de que los falsificadores de las firmas proenmienda gozan de libertad y Payo Cubas está en la cárcel. Cuándo en el periodismo aprendamos a buscar la verdad y no el show para obtener aplausos, ahí habremos dado un paso trascendental como contribución a la sociedad. Mientras tanto, seguiremos escuchando los gritos histéricos de una prensa inmadura, soberbia y arrogante, incapaz de tolerar una crítica y mucho menos elevar el nivel de la discusión. Buscar la verdad no es tolerar la corrupción, ni mucho menos obviar las críticas, buscar la verdad es amar este oficio que decimos abrazar libremente.

    Para concluir, no es mi intención entrar a polemizar con otros colegas ni satanizarlos por sus opiniones. Al final, como reza el adagio, cada uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras. Sin embargo, quiero recordarles lo que había escrito hace un par de años Pablo Mendelevich, destacado periodista argentino sobre lo que en su país se denominó el “periodismo militante”, que como alguna vez ya se dijo, es un oxímoron: “El buen periodismo antepone la búsqueda de la verdad a cualquier gusto personal, algo que un predicador no entiende porque es alguien que dice haber hecho suya la verdad que ya encontró. Ser fanático, enemigo de la duda, es lo más incompatible con el trabajo periodístico”.

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    Publicado por jotaefeb | 1 febrero, 2017, 8:15 am
  21. No nos toman el pelo

    Por Roque Jara
    Probablemente ya te suene a hartazgo de esta farsa –que pasa entre vodevilesca y tragicómica, por lo triste, lo patética– llamada firma de planillas pro enmienda y sea un plagueo más entre miles lo que te escribo, por este atropello a la inteligencia humana, único rasgo –por cierto, viniendo al caso– que nos diferencia del resto de las especies de mamíferos y demás animales. Sin embargo, ¿viste esos promotores que rayan la ridiculez posando ante las cámaras de televisión para realizar “graves denuncias” en un escenario que la horda de fanáticos pro enmienda ha regado de afrentas a quienes todavía damos crédito al viejo y sabio maestro llamado sentido común? ¿O debemos tragarnos como zonzos estos pretendidos “errores” cometidos “de buena fe” cuando aparecen todo un plantel de fútbol y de hándbol femenino, cuyos integrantes desconocen haber firmado ninguna planilla pidiendo la enmienda de la Constitución para permitir la reelección de Horacio Cartes? ¿O la cantidad de muertos que hicieron las de Lázaro para estampar su firma en alguna fraguada planilla? 18:13

    Voy a darle crédito a una semillita de buena intención allá, en el origen del planteamiento, pero se la han embarrado loco apenas accionaron y la mala fe la tomó por asalto en la persona de los neoestronistas –que algunos nunca lo dejaron de ser– entre quienes se siente muy a gusto –está visto– el presidente Horacio Cartes. Si no, ¿por qué no se demarcó de esa corriente totalitaria y con ansias iracundas de pisarle la cabeza al diferente, al que piensa distinto? Si no lo crees, solo échale un vistazo a los comentarios en las páginas digitales de los defensores neoestronistas. Se siente a gusto con ellos. Por eso no los ha parado. Digo yo, por lo menos, no nos quieran tomar el pelo. 18:21

    Y en este afán totalitarista ya tienen previsto anular una sesión –ya verán la fórmula– de la Cámara del Congreso que en agosto del año pasado mandó al archivo un proyecto sobre la enmienda constitucional; es más, anunciaron que van a “derrocar” al actual presidente del Congreso, el liberal Robert Acevedo, porque ha demostrado simpatizar con la razón. Y vamos por más. 18:27

    En la repesca, el obispo retirado Fernando Lugo, haciéndole el juego a los cartistas neoestronistas en el estiércol de la politiquería, con sesudos intérpretes de la Constitución Nacional poniendo cara por él mientras se vende como misterioso y humorista. En segunda fila –dónde más– los liberales afines a las ideas de Cartes y los cartistas; si no, qué hacen revolcándose con ellos en este estercolero en que han convertido el debate sobre la reforma constitucional. 18:30

    ¿No estás tirando lo que te digo al WatsApp de loperro? 18:32

    Síp. 😉 18:32

    ¡Kore! ¡Me van a denunciar! 18:33

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    Publicado por jotaefeb | 1 febrero, 2017, 8:09 am
  22. Políticos de medio pelo

    Por Fernando Boccia
    La discusión en torno a la reelección de Cartes va tomando ribetes cada vez más ridículos. Desesperado por el bochorno de la falsificación de firmas por la enmienda constitucional, el oficialismo hundió un poco más el debate con una denuncia tirada de los pelos sobre un supuesto plan para asesinar al presidente con “sicarios de medio pelo” a ser conseguidos por el presidente del Congreso a pedido de la senadora Desirée Masi.
    El plan para el magnicidio fue urdido –acusaron referentes del cartismo– en un grupo de WhatsApp, cual partido de fútbol con amigos. Ante la propuesta de su colega Masi, el titular del Senado, Robert Acevedo, respondió con varios emojis de una bomba y la palabra “mejor”, cerrando así el complot. Quizás lo más tétrico para los colorados fueron las cínicas risas que miembros del foro compartieron mientras discutían el atentado contra el primer mandatario.
    No es sorpresa que el Gobierno no sepa apreciar finezas como el sarcasmo o incluso el mero humor (bastante malo en este caso, pero admisible para los bajísimos parámetros de los grupos de WhatsApp). El presidente del Partido Colorado pegó el grito al cielo y dedujo que al ser Acevedo pedrojuanino y al haber sido él mismo víctima de ataques de sicarios, el legislador liberal debe fungir en su tiempo libre de enlace del gremio de asesinos a sueldo.
    Una Fiscalía realmente independiente del poder político debería haber desechado la denuncia ni bien recibida. La nuestra, en cambio, designó a un agente fiscal para indagar sobre la conspiración para liquidar a Cartes y así, con toda la seriedad del mundo, el oficialismo abrió una carpeta fiscal para lo que a todas luces es un chiste malo, pero chiste al fin.
    Ese aval institucional dejó nuevamente al descubierto la funcionalidad de la Fiscalía al cartismo. Como muestra un botón, ya pasaron dos semanas del escándalo del firmatón zombie de la ANR y hasta ahora no hay un solo imputado. Los fiscales asignados a esta pesquisa apelaron a una estrategia de dudosa eficacia: Esperar que colorados se presenten para delatar a otros colorados. Los investigadores por lo visto ignoran aquel famoso adagio sobre los colorados y sus mejores amigos.
    Antes las cortinas de humo por lo menos pretendían ser más sutiles, más creíbles, menos obvias. Ante la escasa oposición ciudadana que hasta ahora ha encontrado, el Gobierno es más burdo, se preocupa menos por las formalidades. Si hay que desviar la atención por una torpe broma entre amigotes, lo hacen. Todo sea por que la gente mire a otro lado y no empiece a cuestionarse sobre las cosas que realmente importan. Todo vale en la política de medio pelo.

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    Publicado por jotaefeb | 31 enero, 2017, 8:11 am
  23. Proacción y filtración: Dos actores emblemáticos en un nuevo paisaje
    30 Ene 2017

    Por Augusto Dos Santos

    Periodista

    Es difícil para la ANR explicar el problema de las firmas, lo mismo que para la oposición es difícil explicar que contratar sicarios y detonar bombas contra Cartes era solo una broma para Tinelli. En el tiempo de las redes esto funciona así: Las explicaciones ya no mitigan como antes. También sucedió con Cristina K. hace solo pocos días.

    Obviamente en cada país el posicionamiento de los medios ante estas filtraciones se dio desde el ecosistema en el que ellos conviven y protagonizan. Esto pone de relevancia la importancia que tiene la comunicación en estas guerras. El otro hecho relevante es el estilo Trump al respecto de este poder comunicacional. Veámoslo en dos casos.

    CASO UNO: ¿TENÉS UN SICARIO?

    La oposición fue generosa con el Gobierno la semana pasada en términos de facilitarle hechos que cambiaron la agenda que se veía difícil por el tema de las firmas. La caminata de Paraguayo Cubas y sus adherentes de “Ciudad del Este, el comunicado del EPP y el sugestivo chat de los opositores en un grupo de Whatsaap, metió novedades en una agenda que parecía duramente instalada desde diversos sectores y medios al respecto de las firmas proenmienda.

    Alguien bastante calenturiento en imaginación ya acusó al EPP (principal dolor de cabeza del Gobierno) de ser poco menos que un correligionario más con el pañuelo colorado.

    Pero vamos a detenernos en el Whatsapp de senadores de la oposición. Es la mejor descripción histórica de cómo y de qué manera puede la clase política autoflagelarse un problema en estos tiempos posmodernos.

    La principal y más ardorosa opositora del Gobierno preguntando sobre cómo conseguir un sicario al presidente del Congreso, que según publicaciones de ABC Color estaba sospechado de actividades ilícitas en la frontera. Ni corto ni perezoso, éste le responde que es mejor instalar una bomba.

    El Gobierno sostiene que es un mensaje por lo menos sospechoso por su intencionalidad, los protagonistas dicen que solo era una broma (declaraciones del Pdte. del Congreso en varias radios), pero lo cierto y concreto es que, al utilizarse una plataforma comunitaria (grupo de Whatsaap) el riesgo de que las conversaciones se hagan públicas es altísimo.

    Pensemos por un momento que quien dijera “contratemos un sicario” fuera Cartes y quien le respondiera “pongamos una bomba” fuera el ministro del Interior. Ya se estaría convocando a un juicio político.

    Por lo tanto, no se puede aplicar una horma de minimizar cuando la expresión viene de la oposición y maximizar cuando ella viene del oficialismo. Se puede si entender las explicaciones que surjan de los autores de tan explosivo intercambio, al respecto que se trataba de una charla “en joda”, tremendamente irresponsable para la investidura que poseen, por cierto.

    Para graficar esto, pensemos en lo ocurrido pocos días antes en la Argentina, cuando se filtra una conversación de Cristina Fernandez, la ex presidenta, quien sostiene que al ex espía Jaime Stiuso “hay que matarlo”. ¿Cómo retirar lo sospechoso de la alusión aun cuando se pudiera explicar que “hay que matarlo” es una expresión porteña que supone hartazgo o ganar de aborrecer a alguien?

    ES IRRESPONSABLE SACARLES RESPONSABILIDAD

    Sin embargo, aún perteneciendo a la más bullanguera hinchada antienmienda o anti-Cartes, la irresponsabilidad de semejantes mensajes desde semejantes investiduras no puede dejar de ser cuestionada. De ser así, estaríamos reconociendo que medimos con una vara a Cristina Fernández y con otra a nuestros amigos caídos en el mismo despropósito.

    EL ESCÁNDALO DE LA FILTRACIÓN

    Mario Riorda, estratega de comunicación política y responsable del posgrado en comunicación política de la Universidad Austral sostiene que se ha sumado una nueva forma de escándalo mediático a las tradicionales (financieros, políticos, sexuales) y consiste en el escándalo de la filtración.

    ¿Por qué? Porque hoy las redes sociales reciben, potencian y multiplican los efectos de una filtración y dan fe a lo que en el pasado funcionaba como un fantasma sin nombre: “la versión”.

    Al radicar estas tendencias –en gran medida– sobre las redes sociales (ya no se espera el título de prensa del día siguiente) se establece también –tal como lo insinúa el estratega de Trump – una especie de contestación a los medios en su poderoso rol de árbitro de la realidad política.

    A los tradicionales escándalos financieros, políticos, sexuales, se ha sumado una nueva forma de escándalo con el poder de las redes sociales: el escándalo de las filtraciones” (Mario Riorda).

    CASO DOS: TRUMP, HAGO LUEGO EXPLICO

    Entre las bambalinas de la comunicación política se dice en voz baja que quien se escandaliza pierde tiempo. Gestos de antipatía despertaron los primeros roces del pesidente de los Estados Unidos con los medios, la clausura de la web hispana y otros gestos; sin embargo, estas acciones, aparte de reflejar una negación de típicos procesos comunicacionales, podrían ser, sin embargo, una poderosa estrategia de comunicación.

    Los gobiernos del mundo están en crisis comunicacional. Los presidentes no están satisfechos con sus procesos comunicacionales y todos los esfuerzos parecen insuficientes. Una respuesta de lo que podría estar pasando se refleja en estos pocos días de Trump en la Presidencia de los Estados Unidos.

    Los periodistas que sufrieron en carne propia el primer contacto y los analistas de tales episodios reflexionaron un par de cosas. Primero optaron por interpretar que el pelimostaza Presidente entraba con las taquillas altas lo cual para la liturgia de la relación entre “Presidentes normales” y los medios es absolutamente desaconsejable.

    Lo otro que resaltaron ya en la experiencia también con el staff de comunicación del Presidente es el surgimiento de lo que llaman “ la verdad alternativa”, lo cual supone que el Presidente verá y transmitirá su verdad por sobre la verdad que transmiten los medios casi sin contrastar. Alguien de entre los corresponsales en la Casa Blanca ya habló del “Granma” de Trump a su dispositivo de comunicación (en alusión al diario del Partido Comunista de Cuba, voz oficial del gobierno de la Isla).

    En el fondo puede que no sea tan simple. En el fondo puede que los analistas estén confundiendo herramienta con método.

    En el fondo, probablemente todo lo que está sucediendo y que parece “anticomunicación” no es sino un atajo que en puridad es una poderosa comunicación del Gobierno que se inicia.

    Para graficar lo que señalamos pongamos de ejemplo el segundo gesto fuerte: el cierre de la edición en español de la web Presidencial. Cien tuits o un discurso no representarían mejor lo que TRUMP piensa al respecto de la comunidad hispana. Como acción comunicacional fue de un resultado impactante.

    Y entonces enhebramos esto con lo que decíamos al principio: los gobiernos están en crisis comunicacional, las oficinas de comunicación también. ¿Por que? Porque desde la multiplicación de recursos de redes, “la versión oficial” es cada vez menos unívoca y cada vez más contrastable ya no solo por varios medios, sino por millones de personas enredadas.

    Los gobiernos se ven obligados a seguir el ritmo megainformativo de los medios y las redes con una desventaja substancial: trabajan para la desconfianza. Esto es como correr una carrera en la que todos los demás irán en bici y a vos te toca ir a pie.

    Hay que echarle ojo a lo que sucede con esta tendencia Trump de comunicar con gestos, con la semiótica de los hecho consumados, con golpes bajos a veces, pero con menos información lanzada al pique amarrete. Da la impresión que quiere explorar un camino.

    Y también hay que prestarle atención al tema de las filtraciones, que prometen ser protagónicas en este rumbo hacia las elecciones del 2018.

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    Publicado por jotaefeb | 30 enero, 2017, 9:28 am
  24. Proyecto de magnicidio debe ser investigado y castigado
    29 enero, 2017

    Por: Néstor Ojeda Mendoza.
    Las buenas acciones que favorecen al pueblo causan envidia y molestias, está perfectamente demostrado, hoy más que nunca los que no comulgan con el gobierno del actual presidente de la República, porque a toda costa están con la mala intención de frenar cualquier gestión direccionada a favor de un mejor nivel de imagen de la Nación.

    Pero … la situación llegó al colmo y hasta se torna peligroso, la reciente viralización de una conversación nada más y nada menos entre el senador liberal efrainista y presidente del Congreso Nacional, Robert Acevedo y su colega del (PDP), Desirée Masi, de la amenaza proferida contra la integridad del presidente Horacio Cartes y sacarlo del camino para no seguir gobernando en el eventual caso aprobarse la figura de la reelección presidencial vía enmienda. Es tema próximamente será tratado en el seno de la Cámara de Senadores y prácticamente es un hecho su confirmación, debido a los que se maneja, habrá el número suficiente de parlamentarios en la Cámara Alta para su tratamiento y aprobación.

    Tratándose de figuras de la senaduría y de comprobarse fehacientemente lo conversado, es un tema bastante delicado y puntilloso, a pesar de la defensiva de la senadora del PDP, argumentando que tal conversación “jamás existió”.

    De toda forma es para no tomarse de los pelos esta cuestión sumamente delicada y riesgosa, debido que al que está haciendo buen gobierno después de décadas de malos gobiernos, evidentemente estorba a muchos y quieren sacarles de sus caminos.

    Ante tal situación, el asesor jurídico de la Entidad Binacional Yacyretá, el abogado Luis Canillas, ya realizó la correspondiente denuncia ante la Fiscalía General del Estado contra la senadora Desirée Masi del Partido Democrático Progresista, por un supuesto plan para asesinar al presidente Horacio Cartes, dado a conocer a través de la conversación en las redes sociales con Acevedo. El fiscal designado en el delicado caso, Leonardi Guerrero, de la Unidad Penal Nº 1 de Asunción será el encargado de llevar adelante la investigación.

    Canilla con su aporte será contundente debido que tuvo acceso a la copia entre lo conversado entre Masi y Acevedo, ante el supuesto plan contratación de un sicario más económico para acabar con la vida del presidente de la República.

    En este caso la gran misión lo tiene el agente fiscal de la Unidad Penal Nº 1, el abogado Guerrero, de quien espera la ciudadanía poner lo máximo de agalla, decisión y valentía para aclarar debidamente el caso. Y, si la situación amerita la vara de la Justicia mida en igualdad de condiciones sin importar las investiduras de ambos protagonistas de la conversación.

    Antes la viralización de esta conversación, la Fiscalía General de la República, debe asumir una posición clara, de manera a desterrar de una buena vez por toda cualquier intentona provenientes de las carpas de malos políticos, molestos o tal vez pichado por el buen gobierno realizado por Horacio Cartes a favor del pueblo paraguayo.

    La Justicia debe castigar a los que intentan desestabilizar el país, y devolver la tranquilidad a la población nacional que necesita de seguridad para acompañar con sus trabajos en honor al gran esfuerzo que está realizando las autoridades del gobierno central en ofrecer días mejores a todos los paraguayos sin distinción de ninguna laya.

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    Publicado por jotaefeb | 30 enero, 2017, 9:20 am
  25. La palabra sicariato y un sicario de medio pelo
    29 Ene 2017

    Por Antonio Carmona

    Si bien la palabra sicario figura en el diccionario oficial de la lengua española, DRAE, como de uso en todos los países hispanohablantes, sicariato, palabra derivada, figura como de uso exclusivo en Argentina, Colombia, Costa Rica y Ecuador, con el significado de “actividad criminal desempeñada por sicarios”.

    El nuevo diccionario no se redacta en España con exclusividad, sino en reunión de todas las academias de los países hispanohablantes; es decir, que nuestros representantes no consideraron el término como de uso corriente aquí.

    En cierta medida, es cierto, estaba reducido a la frontera seca, hasta que el nuevo viceministro de Seguridad, anunció la preocupación de que el sicariato se instale en la capital, tras varios actos criminales realizados en Asunción.

    Hay una diferencia entre el sicario individual, contratar a un criminal para que cometa un asesinato, por un puñado de dólares o por la reventa de un celular, y la organización del sicariato que ya implica una banda criminal organizada y trabajando sistemáticamente, en dirección contraria a las fuerzas del orden, para imponer las del desorden, el interés de los criminales que organizan grupos paramilitares; es decir, una fuerza armada del crimen, que nunca es una, porque, como es sabido, las bandas criminales no son organizaciones de beneficencia ni creen en la libre ni en la no libre competencia, sino que, aunque algunas, como el EPP, pretendan ser organizaciones de beneficencia a costa del chantaje, en la práctica, todas tratan de tomar todo el poder y el dinero que puedan, aniquilando por la vía de la metralla a la competencia.

    Entiendo la preocupación del nuevo viceministro: si la guerra se desata en la capital, en el centro del país y del aparato de gobierno, la seguridad interna, que es su nueva responsabilidad, va a tambalear. Hasta aquí una preocupación realista contra una amenaza real.

    Estando en este trance, como una tragicomedia del absurdo, aparece una comunicación whatssapera, podría haber sido facebuquera o twittera; es decir, irresponsable, desde cualquier punto de vista que se la mire, incluso el del presidente del Congreso que consideró que se trataba de una “broma”, en la que la senadora Masi, que emite el mensaje, solicita a “Robert”, el presidente del Congreso, el precio de un sicario “de medio pelo”.
    Suena a broma, a joda, de esas que circulan irresponsablemente, cotidianamente en las redes sociales, pero suena a disparate proviniendo desde estamentos del poder institucional de la república: es decir, desde un centro de comunicación que involucra a senadores, quienes ni en broma pueden comportarse como los irresponsables, piratas y disparateros que abundan en las redes sociales. Valga la aclaración de que, aunque algunos sigan creyendo en los reyes magos, las redes no son “privadas”, sino tan abiertas que se rivalizan fácilmente.

    Antaño, cuando el billete cinco guaraníes aún tenía, aunque mínimo, algún valor, se decía “a sinki la puñalada”; hoy podemos parafrasear tristemente“ a celular la puñalada”, pero estamos todavía en el área de los motochorros o los sicarios contratados, la amenaza grave es el sicariato y hay que tomarla en serio.

    Como nos enseña sabiamente el ñe’ênga, “mboka ndoikua’ái ijára, el revolver o la metralla no conoce a su dueño; valga para enmendar a la Academia: el sicario puede ser asalariado; es decir, al servicio de una organización, o simplemente contratado, como en el caso del pedido del whatsapp de marras; ¿cuánto cuesta contratar a un sicario?, es decir a un profesional del crimen, aunque sea de medio pelo, por prestar un servicio criminal, no importa si un sinki, o un cinco mil dolarmi.

    Más allá del lata pararã, el vacío ruido de latas mediático y político que se arma en estos casos, hay que pensar en el viejo dicho de quien juega con fuego termina quemándose.

    El tema del sicariato es más que una palabra y más que una broma, sobre todo cuando se maneja como tal en las altas esferas del poder.

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    Publicado por jotaefeb | 29 enero, 2017, 10:59 am
  26. A la ´Justicia lo que es de la Justicia, y a la política lo que es de la política
    29 Ene 2017

    El ciudadano Luis F, Canillas hizo lo correcto de acuerdo al ordenamiento constitucional de la República del Paraguay: recibió la copia de un Whatssap en el que se planteaba la posible contratación de un sicario para, lo que él consideró, atentar contra el Presidente, es decir, un posible magnicidio.

    Es decir, sin dudar de la posible gravedad que conlleva el hecho, lo denunció ante la Fiscalía con los documentos que tenía a mano: una comunicación en que la senadora Desirée Masi pedía, en términos bastante vulgares, al senador Roberto Acevedo la cotización de un sicario para, cabe suponer, hacer una acción criminal –¿para qué otra cosa se puede requerir un sicario?– por no soportar más “este tema”. La contraparte, el presidente del Congreso, se expresó confusamente ante la presa, con poca claridad, diciendo no recordar el mensaje y, luego, que se trataba de una broma, por el carácter bromista de la senadora que, al menos públicamente, no se le conoce, sino más bien todo lo contrario.

    El caso es que Canillas llevó el documento a la Fiscalía y ahí está, donde deben estar las denuncias por posibles actos delincuenciales, tal cual como corresponde. Esto no implica que haya un delito, sino un documento del cual se puede presuponer. Está en la instancia que corresponde.

    Más allá de las diatribas que suelen desencadenar estas polémicas, como el caso de los firmantes falsos del pedido de enmienda de la ANR, más que el jolgorio político y mediático que se ha desencadenado, están las denuncias presentadas a la Fiscalía, como corresponde.

    Y ya que todos o casi todos los sectores hablan en nombre de la Constitución, cabe recordar el artículo 3, del poder público, que hace banales estas disputas de mercaderes frente al templo de la Constitución: “El gobierno es ejercido por los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, en un sistema de separación, equilibrio, coordinación y recíproco control. Ninguno de estos poderes puede atribuirse, ni otorgar a otro ni a persona alguna, individual o colectiva, facultades extraordinarias a la suma del poder público”.
    Es preocupante, sin embargo, que en casos como estos, la acción política pretenda inmediatamente instalar mediáticamente el escándalo público como forma de presión y de instalación de graves acusaciones a diestra y siniestra, antes incluso que la Justicia haya podido tener y estudiar los documentos, es decir, tratar de instalar el escándalo en la opinión pública, con acusaciones y hasta descalificaciones injuriosas, en vez de tratar de dar explicaciones y presentar a la Fiscalía, como corresponde, la documentación que demuestre que la acusación no tiene fundamento, en base descalificación de los documentos acusatorios; es decir, la descalificación de las personas, en lugar de la descalificación de los hechos, que es la forma más antigua y más fácil de refutar una acusación sin refutarla.

    La célebre frase “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” estableció hace ya unos cuantos siglos la separación de los poderes, cuando estaban divididos entre el poder Divino y el poder terrenal. Fue emitida para zanjar una coyuntura en que intentaban mezclarse los tantos, como siempre ha sucedido en el inevitable hecho político, el de la polis, el de la sociedad, en que los distintos poderes tratan de disputarse la hegemonía, de acuerdo a las conveniencias de cada cual.

    Es decir, ante una serie de conflictos en que están involucrados dos poderes del Estado y, en una tremenda confusión de sectores políticos y mediáticos, cabe dejar el pleito donde corresponde, en las manos del tercer poder, el Judicial. Y ya que todos o casi todos los sectores hablan en nombre de la Constitución, cabe recordar el artículo 3, del poder público, que hace banales estas disputas de mercaderes frente al templo de la Constitución: “El gobierno es ejercido por los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, en un sistema de separación, equilibrio, coordinación y recíproco control. Ninguno de estos poderes puede atribuirse, ni otorgar a otro ni a persona alguna, individual o colectiva, facultades extraordinarias a la suma del poder público”.

    Más allá del debate público y mediático, que es saludable en los términos de respeto que se merecen todas las partes de una sociedad, lo esencial es el debate en el terreno de la Justicia, como corresponde a una sociedad democrática, es decir, ajustarse al respeto constitucional que tanto se cacarea, pero que poco se respeta; la difamación, la calumnia y la injuria, lamentablemente, predominan en escandalete, más que debate público, en todas las esferas. Es elemental y primitivo, democráticamente hablando: descalificar a los contrarios en vez de responder a las acusaciones.

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    Publicado por jotaefeb | 29 enero, 2017, 10:58 am
  27. Emoticópatas

    Por Luis Bareiro

    Luis Canillas, asesor jurídico de Yacyretá, correligionario e íntimo de Horacio Cartes, se enteró accidentalmente –según sus propias declaraciones– de un presunto plan para asesinar al presidente de la República, una conspiración urdida nada menos que por una senadora de la oposición, Desirée Masi, y el mismísimo presidente del Congreso, el senador Roberto Acevedo, en un chat privado del WhatsApp.
    De acuerdo con la prueba que presentó Canillas (una impresión de pantalla de un celular), para perpetrar el magnicidio se habló de contratar un sicario, uno de medio pelo, para ser más precisos; aunque Acevedo señaló en la supuesta charla virtual que sería mejor apelar a otra cosa, algo que puede ser una bomba o un chisme o fuegos artificiales o lo que sea, porque en el mensaje utilizó emoticones, esos dibujitos que se emplean en las comunicaciones electrónicas.
    Canillas dijo que como nunca participó de la elaboración de un plan homicida desconoce cómo se orquesta uno, por lo que el chateo legislativo le pareció lo suficientemente grave como para comunicárselo de inmediato al presidente de la República, apenas regresara de sus vacaciones (de las suyas, no las del presidente).
    Así, Cartes se enteró de que pretendían matarlo contratando un sicario de medio pelo un mes y medio después de que el asunto llegara a conocimiento de su amigo y correligionario Canillas.
    Convengamos en que si Kennedy, Argaña o Lincoln tenían amigos avispados como Canillas, es muy probable que se hubieran enterado del atentado que se estaba perpetrando en su contra varios días después de su ejecución.
    Lo cierto es que ahora el problema lo tiene el Ministerio Público que recibió la denuncia. En el chateo, la senadora dice estar harta de la situación (se entiende que de la situación política) y le pregunta a su colega cuánto cuesta un sicario, uno de medio pelo, a lo que el hombre responde con los consabidos emoticones. Canillas agregó que Acevedo seguro conoce a sicarios porque como vive en Pedro Juan Caballero cuanto menos debe tener alguno de vecino.
    Como ven, la seriedad de la denuncia es indiscutible. Solo resulta complicado encontrar la tipificación correcta para el uso sedicioso de los emoticones
    ¿Una persona que orquesta un plan magnicida en un chat privado utilizando emoticones es un emoticida, un emotichorro o un emoticópata? ¿Si Massi preguntaba cuánto cuestan un tenedor y un cuchillo, podía ser sospechosa de antropofagia?
    ¿En qué parte del Código Penal figuran los emoticones?
    Alguien me preguntó qué hubiera pasado si quien consultaba el precio de un sicario fuera Cartes. Lo mismo. Lo estarían denunciando ante la fiscalía por querer matar legisladores o volar el Congreso.
    Porque este es el nivel de nuestra discusión política y el orden de prioridades del Estado. Por eso tenemos 300 policías custodiando al peligroso Payo Cubas y su esfínter justiciero mientras el EPP humilla a colonos en el Norte y los motochorros se adelantan al fisco quedándose con lo poco que nos queda en los bolsillos. Cerraría con un emoticón expresivo, pero Canillas puede estar leyendo.

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    Publicado por jotaefeb | 29 enero, 2017, 10:55 am
  28. Semana 4

    Por Arnaldo Alegre
    Y recién empieza…
    Horacio I, el Mudo, tuvo una semana complicada. El escándalo de las planillas pro reelección le generó una infección en las cuerdas vocales que le ha imposibilitado abrir la boca para decir algo más o menos decente del bochorno en que está metido gracias al incomprendido plan de eternización presidencial.
    Cuando estaban a punto de contratar a un otorrino para tratarle al incomprendido líder, y que al menos pueda decir: “Te gustó Dubái, Solcito” o “Las tapas de mi diario son las más hermosas”, salta que Desirée Masi quería contratar a un sicario para asesinarlo.
    Desirée es una mujer de armas tomar. Pero de ahí a que pida por wasap un asesino es algo medio kachiãi. Pero el hecho de que habló con el senador Robert Acevedo, un especialista del tema, por su lugar de origen, obvio, hace que suenen varias alarmas.
    Si así de crispado está el ambiente político, lo que va a ser cuando realmente se defina si se concreta o no el plan de eternización presidencial de Horacio I, el Mudo. Será para alquilar balcones, sicarios y alguna que otra avioneta para escapar. Pero cuidado, Brasil, Argentina y EEUU están peor. Así que relájese y disfrute.
    Párrafo aparte merecen nuestros ilustrísimos hombres de la fuerza del orden, más conocidos por amigos y enemigos como “potes con caco”. El descocado abogado Payo Cubas y su cohorte de incendiarios de cotillón crearon tal desbarajuste a su paso por la capital que hacen dudar de la inteligencia policial. Porque desviar un micro repleto para que este personaje no pase por Mburuvicha Róga es algo que haría ruborizar de vergüenza al propio inspector Clouseau.
    El EPP una vez más demostró que puede hacer lo que se le antoje, mientras no se meta en ciertos negocios. Porque una cosa es secuestrar colonos de raíz extranjera porque supuestamente destruyen el medioambiente y otra distinta es tomar a los narcos, que abundan en su zona de influencia, para que paguen por sus delitos.
    Trump, más rápido que Speedy González, se cargó todo un país en sus primeras horas como Donald el Terrible, el azote de la razón. Comenzó con México. Les colocó una muralla para preservar la rubicunda blancura de sus hijos. Los mexicanos gritan enfurecidos, pero en el fondo saben que si dejan de trabajar, medio EEUU se paraliza. Sigue en la lista de invitados al Trumpan Show, China… Y ahí la morcilla se pone negra. Después viene Rusia y después…
    En síntesis, el presidente yanqui demostró que lo suyo viene en serio. Que Dios nos pille confesados.

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    Publicado por jotaefeb | 29 enero, 2017, 10:53 am
  29. Miedo

    Por Mabel Rehnfeldt

    Cuando el viernes el diputado Pedro Alliana dijo “para mí ya es capítulo cerrado (lo de las planillas) y en cambio lo del chat es nuevo” se estaba cumpliendo inexorablemente uno de los once principios de la propaganda del nazi Goebbels: El principio de la renovación. “Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones”.

    El tema planillas ya está cerrado para Alliana, el presidente de la ANR que entregó con responsabilidad –pero sin culpa– miles de firmas de muertos, otras adulteradas y falsificadas. Así que no es raro que quiera cerrar el caso y que, en medio del escándalo con derivaciones judiciales aparezca el salvavidas de un chat donde un par de senadores se fueron de boca con una broma de mal gusto.

    Enseguida aparecieron las temibles palabras “magnicidio” y “plan para matar”. Está bien que la tecnología facilite las cosas, pero cuesta imaginar un chat lleno de senadores opositores a Cartes para planear un asesinato y concertar la contratación de un sicario.

    Pero con la pelota frente al arco, apareció en seguida en un medio de Cartes: “El senador oficialista Gustavo “Pipo” Alfonso pidió no minimizar el plan de muerte contra el presidente Horacio Cartes, liderado por la senadora del PDP Desirée Masi” (sic).

    “Plan de muerte” pontificó el senador guaireño desde Mburuvicha Róga, un sitio donde si bien se puede recibir a Chicharõ para hablar de votos, cualquier expresión de ideas adquiere rango oficial. “Plan de muerte”, le dijo “Pipo” a lo que parece ser una desgraciada bufonada sobre Cartes.

    A este paso no sería extraño que mañana lunes ya aparezcan los nombres de los sicarios contratados para tal fin. Y no faltará quien diga que estuvo en un asado donde volvieron a resucitar Gumercindo Aguilar y el tero tero de Coco Villar. Los rangos de las discusiones de nuestros políticos son criminalmente vergonzosos.

    Mientras ellos siguen en esta pornográfica exhibición verbal, miles de muertos resucitaron para votar, miles de ciudadanos vieron sus identidades adulteradas y falsificadas. Verdaderos atropellos a nuestro sistema jurídico ninguneados por los chismes de turno.

    Y en el vórtice del ciclón está el papá de Franz Wiebe hombreando combos de galleta, fideo y latas para que el EPP le devuelva a su hijo. Don Wiebe comparte escenografía con el jefe vecinal de Antebi Cue que opina que está bien que el EPP mate a personas que tienen pecados… Más hacia el fondo tenemos un militar preso en Viñas Cue por no pasar la mano mientras el excomandante de las FF.MM. Gral. Luis Garcete –que tuvo serias denuncias– descansa en su hogar.

    Mientras cartistas y opositores debaten su propio burlesque hay una justicia que tiembla para castigar y una población que ya no tiembla para decir por radio que cree más en el EPP que en el gobierno. Da miedo.

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    Publicado por jotaefeb | 29 enero, 2017, 10:26 am
  30. Sicarios en vez de firmas
    Por Enrique Vargas Peña

    El asesor jurídico de Yacyretá, Luis Fernando Canillas, presentó una denuncia penal contra la senadora Desirée Masi por “amenaza de hechos punibles, incitación a cometer hechos punibles, asociación criminal, y omisión de aviso de hecho punible”.

    La presentación usa como prueba una conversación de Whatsapp, atribuida a Desirée, obtenida según Canillas mediante la supuesta incorporación accidental de un participante no deseado al grupo en el que ocurrió la información.

    El Artículo 36 de nuestra Constitución, sin embargo, impide a los jueces y a los fiscales usar pruebas documentales obtenidas en violación de lo que él prescribe al establecer que “los registros, cualquiera sea su técnica…las comunicaciones telefónicas, telegráficas o de cualquier otra especie… no podrán ser examinados, reproducidos, interceptados o secuestrados sino por orden judicial para casos específicamente previstos en la ley, y siempre que fuesen indispensables para el esclarecimiento de los asuntos de competencia de las correspondientes autoridades. Las pruebas documentales obtenidas en violación de lo prescripto anteriormente carecen de valor en juicio”.

    Obviamente, los fiscales que, como trataré de mostrar a continuación, están al servicio de Horacio Cartes y no respetarán el Artículo 36 y procesarán a los integrantes del Senado pues el objetivo del cartismo es descabezar a la oposición democrática y para imponer la reelección vía enmienda en la Cámara Alta y tratar de detener el escándalo del fraude de las planillas a favor de la perpetuación.

    Pedro Alliana ya lo aclaró el viernes: Para el cartismo el fraude es cosa superada y ahora hablarán de la denuncia de Canillas (http://bit.ly/2kCjjlU).

    Lo que Cartes y sus cómplices quieren es que los paraguayos dejemos de hablar de cómo el fiscal general Javier Diaz Verón y el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) trabajan sin descanso en el fraude organizado por el presidente para perpetuarse.

    El Artículo 290 de nuestra Constitución dispone que “…podrán realizarse enmiendas a iniciativa de la cuarta parte de los legisladores de cualquiera de las Cámaras del Congreso, del Presidente de la República o de treinta mil electores, en petición firmada”.

    El requisito que impone nuestra Constitución es que una petición de electores sea firmada por ellos. Por los electores. Por cada elector, su firma. No cualquier firma, sino su firma auténtica.

    Al negarse a verificar las firmas de las planillas que supuestamente contienen la voluntad de electores para impulsar la reelección vía enmienda, especialmente las todavía no impugnadas, el TSJE violó el artículo 4 del Código Electoral paraguayo que dice que “En caso de duda en la interpretación de este Código se estará siempre a lo que sea favorable a la validez del voto, a la vigencia del régimen democrático representativo, participativo y pluralista en el que está inspirado y a asegurar la expresión de la auténtica voluntad popular”.

    Define el diccionario de la Real Academia: “Auténtico, ca. Del lat. tardío authentĭcus, y este del gr. αὐθεντικός authentikós. 1. adj. Acreditado como cierto y verdadero por los caracteres o requisitos que en ello concurren…4. f. Certificación con que se testifica la identidad y verdad de algo”.

    Nosotros no sabemos, el TSJE no sabe, nadie sabe si las firmas son auténticas. El TSJE se negó a verificarlas a pesar de tener la obligación legal de hacerlo.

    El artículo 44 del Código Civil establece que “El que es perjudicado por el uso indebido de su nombre, tiene acción para hacerlo cesar y para que se le indemnicen los daños y perjuicios. Esta disposición es aplicable a las personas jurídicas”. El artículo 290 del mismo código define que “Acción dolosa para conseguir la ejecución de un acto, es toda aserción falsa o disimulación de lo verdadero, cualquier astucia, artificio o maquinación que se emplee con ese fin. Las reglas se aplicarán igualmente a las omisiones dolosas”. Y el 302 dice que “En la celebración de los actos jurídicos deberán observarse las solemnidades prescriptas por la ley. A falta de regla especial, las partes podrán emplear las formas que estimen convenientes”.

    El artículo 6 de Código Civil obliga a los jueces, incluso a los del TSJE, a no “dejar de juzgar en caso de silencio, obscuridad o insuficiencia de las leyes. Si una cuestión no puede resolverse por las palabras ni el espíritu de los preceptos de este Código, se tendrán en consideración las disposiciones que regulan casos o materias análogas, y en su defecto, se acudirá a los principios generales del derecho”.

    El TSJE alega silencio, oscuridad e insuficiencia en la disposiciones relativas a la petición de enmienda para negarse a verificar las firmas, con lo que también viola el artículo 6 del Código Civil, además del 302 que le autoriza a emplear las formas que estime convenientes.

    Dice el Código Penal en el mencionado artículo 246, que se encuentra en el capítulo titulado “Hechos punibles contra la prueba documental”: “Producción de documentos no auténticos. 1º El que produjera o usara un documento no auténtico con intención de inducir en las relaciones jurídicas al error sobre su autenticidad, será castigado con pena privativa de libertad de hasta cinco años o con multa. 2º Se entenderá como: 1. documento, la declaración de una idea formulada por una persona de forma tal que, materializada, permita conocer su contenido y su autor, 2. no auténtico, un documento que no provenga de la persona que figura como su autor. 3º En estos casos será castigada también la tentativa. 4º En los casos especialmente graves, la pena privativa de libertad podrá ser aumentada hasta diez años”.

    Subrayo: los que usan (“usar Conjugar el verbo usar 1. tr. Hacer servir una cosa para algo. U. t. c. intr….3. tr. Ejecutar o practicar algo habitualmente o por costumbre”) un documento no auténtico (que no provenga de la persona que figura como su autor) serán castigados.

    Horacio Manuel Cartes Jara pretende hacer servir, para lograr la reelección vía enmienda, el supuesto acuerdo de personas que figuran como autoras de dicho acuerdo asentado en documentos, las planillas de supuestas firmas a favor de tal enmienda, a pesar de que las personas que figuran como autoras no lo son en realidad porque se las ha incluido sin consentimiento y falsificando sus firmas.

    Miles, literalmente miles, de planillas que fueron ilegalmente validadas por el Tribunal Superior de Justicia Electoral que se negó a verificar las firmas, contienen firmas falsas.

    No estoy hablando de las planillas ya impugnadas, estoy hablando de las no impugnadas, que no han sido revisadas por el TSJE.

    La conducta tipificada en el artículo 246 del Código Penal es un delito de acción penal pública y, por tanto, según ordena el artículo 14 del Código de Procedimientos Penales, “su ejercicio corresponderá al Ministerio Público, sin perjuicio de la participación que este código concede a la víctima”. El artículo 15 del mismo Código dispone que “Los hechos punibles serán perseguibles de oficio por el Ministerio Público, según lo establecido en este código y en las leyes”.

    El fiscal general Javier Diaz Verón está violando sus obligaciones de los artículos 14 y 15 del Código de Procedimientos Penales para encubrir la violación que el TSJE hace del artículo 4 del Código Electoral y del artículo 6 del Código Civil para dar por válidas firmas no verificadas, que pueden ser, y en su mayoría son, falsas.

    Cartes no quiere que se hable de nada de lo anterior y por eso instaló la denuncia de Canillas.

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    Publicado por jotaefeb | 28 enero, 2017, 10:27 am

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