estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Estado debe frenar la criminal acción de sicarios en el país

El terrible asesinato de un hombre y una mujer, ambos de nacionalidad brasileña, en pleno día en las calles de Asunción, muestra que la acción de sicarios, generalmente restringida a zonas de frontera, se está extendiendo a otros puntos del país. Hay fuertes indicios de que el ataque está relacionado al narcotráfico, señalando también la expansión territorial cada vez más acentuada de las estructuras del crimen organizado. No solo corresponde que la Policía, la Fiscalía y la Justicia aclaren este horrible crimen, sino que las más altas instancias gubernamentales intervengan con más énfasis para evitar que el Paraguay se transforme en un narcoestado.

A plena luz del día, en un poblado sector del barrio Republicano de Asunción, una camioneta en la que viajaban tres personas a la siesta del último lunes fue interceptada por otro vehículo, del que descendieron hombres armados que realizaron aproximadamente 60 disparos con armas automáticas, asesinando a los ciudadanos brasileños Pablo Jacques y Milena Suares Bandeira, dejando viva a la tercera ocupante, la también brasileña Mirellis Suares.
Esta escena, que habitualmente suele ocurrir en localidades ubicadas en la región fronteriza del Paraguay con el Brasil, esta vez sucedió en plena capital, lo cual lleva a interpretar que la acción de los llamados sicarios o asesinos a sueldo de los capos mafiosos se está extendiendo cada vez más a otros puntos del país, llegando en este caso a la propia capital.

La presunción de las propias autoridades policiales, de que el caso está relacionado al narcotráfico, ya que el hombre asesinado es amigo cercano del conocido capo fronterizo Jarvis Chiménes Pavão, a quien fue a visitar en su prisión en la Agrupación Especializada de la Policía Nacional, también indica que se está dando una expansión territorial cada vez más acentuada de las estructuras del crimen organizado.

La versión de que los sicarios serían integrantes de la conocida organización criminal brasileña Primer Comando Capital (PCC), solo enfatiza la misma teoría de que la guerra de las bandas armadas fronterizas ya no tiene un territorio determinado y puede ocurrir en cualquier punto del territorio nacional, poniendo en riesgo la vida de cualquier ciudadano o ciudadana de la República.

El terrible asesinato ocurrido en el popular barrio Republicano debe despertar la alarma de toda la sociedad, y en especial de las autoridades del Gobierno y las demás reparticiones estatales, para tratar de devolver seguridad y protección a la ciudadanía.

No solo corresponde que la Policía, la Fiscalía y la Justicia aclaren este horrendo crimen que sobresaltó a los pobladores, encarcelando a sus autores materiales y morales, sino que las más altas instancias del Estado deben intervenir con mayor énfasis con medidas enérgicas para evitar que el Paraguay se transforme en un narcoestado, como ha ocurrido y sigue ocurriendo en otras sociedades latinoamericanas.

La expansión del narcotráfico y su vinculación con la política solo pueden cortarse si se desarrolla una verdadera conciencia de gran parte de la sociedad, principalmente de los dirigentes políticos y sociales, acerca del grave peligro que implica dejar que los criminales se vayan apoderando cada vez más de las estructura del poder político y económico, decidiendo sobre la vida y la muerte de las personas con total impunidad. Aún hay tiempo de frenar esta peligrosa expansión criminal.

http://www.ultimahora.com/estado-debe-frenar-la-criminal-accion-sicarios-el-pais-n1052412.html

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

5 comentarios en “Estado debe frenar la criminal acción de sicarios en el país

  1. Rafaat y la geopolítica de la droga

    Por Alfredo Boccia

    ¿Qué tienen que ver las decenas de cadáveres decapitados en una prisión de Manaos con el cinematográfico asesinato de un jefe narco en Pedro Juan Caballero? La respuesta: todo. Hay una relación directa de causa a efecto entre esos sucesos. Ambos son hitos de la ruptura de la precaria alianza que mantenían las dos grandes facciones que se disputan el control del comercio brasileño de estupefacientes.

    Si bien allí existen más de veinte grupos delincuenciales organizados, casi todos son satélites de las dos bandas más poderosas que, a su vez, tienen características distintas. El Primeiro Comando da Capital (PCC) maneja el tráfico en São Paulo y el Comando Vermelho (CV) en Río de Janeiro.

    El PCC, dirigido por Marcola, preso en 1999, tiene más de 20.000 integrantes, la mayor parte fuera del Estado de São Paulo. Ofrece a sus miembros una estructura consolidada en asistencia jurídica, préstamos, apoyo logístico en países vecinos y protección en las cárceles. El PCC tiene una visión empresarial del crimen: invierte en bienes raíces, en estaciones de servicio, en el fútbol y lava dinero con cierta elegancia, si cabe el término.

    El CV es menos organizado, aunque más antiguo. Reina en las favelas cariocas y, pese a ser más sanguinario e informal, logró establecer pactos estratégicos con grupos de otras geografías. Uno de ellos es la Familia do Norte, responsable de la ejecución de los presos de Amazonas. Libran una lucha por dominar el dinero y el mercado. Se tejen así asociaciones, coacciones y negociaciones que no siempre dejan repartos justos y que se dirimen a balazos. Los presidios son, lógicamente, ámbitos ideales para ajustar esas cuentas pendientes. Allí no hay votos en blanco. Para sobrevivir, el preso debe afiliarse a alguna de las bandas.

    La vocación expansionista del PCC lo llevó a ramificarse en territorios antes privativos del CV, lo que auguraba futuros roces. Pero hace seis meses, lo que restaba de la alianza se acabó. Jorge Rafaat, el rey narco de la frontera, condenado por tráfico en Brasil y tratado como poderoso empresario en Paraguay, fue asesinado. El lugar y el hombre eran claves. Pedro Juan, uno de los más rentables corredores de transporte de marihuana, cocaína y armas de América del Sur; Rafaat, el sucesor de Fernandinho Beiramar, líder del CV, preso en 2002.

    Rafaat había logrado mantener una relación de convivencia pacífica con el PCC hasta que decidió aumentar el peaje en “su” frontera. Las rutas del tráfico cambiaron violentamente de manos y era claro que eso no iba a terminar allí. La venganza comenzó en Manaos –los muertos los puso el PCC– y seguirá fuera de las cárceles. En las calles de las ciudades, por ejemplo. Como los narcos consideran al Paraguay un estado más del Brasil, nadie debe extrañarse que el sicariato haya llegado a Asunción. Acostúmbrese, es la narcoglobalización.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 14 enero, 2017, 8:25 am
  2. Clase política no debate principal drama de futuro en panorama paraguayo
    09 Ene 2017

    Por Augusto dos Santos

    El narcotráfico y su impacto nunca merecieron un debate serio en el Congreso, institución enfrascada hace dos décadas en utilizar todas sus energías en pelear con sucesivos presidentes. Así creció el narco: por la indiferencia de la clase política.

    El 8 de diciembre del 2016, el diario La Nación informaba sobre un operativo de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) que puso al descubierto y desbarató el intento de un grupo del cártel de Sinaloa, enviado a Asunción para montar una estructura criminal con el objetivo de enviar cocaína a Estados Unidos y Europa.

    Fueron incautados poco más de 200 kilogramos de cocaína con un valor aproximado de 30.000 dólares. La Senad descubrió que el grupo, liderado por el mexicano Jimmy Waine Galliel, ya tenía montado un local comercial, de importación y exportación, que contaba con despachante y con unas cinco personas que formaban el grupo. Todos fueron arrestados y entregados al Ministerio Público.

    Al parecer, sin embargo, por el maniqueísmo del debate político actual, no se cuantificó la importancia del operativo de la Senad. Se trataba nada más y nada menos que del cártel de Sinaloa, uno de los cárteles más poderosos y peligrosos de México, cuyo jefe, “El Chapo” Guzmán, está de nuevo preso en México esperando su extradición a USA, luego de dos fugas de prisiones de máxima seguridad. Todo hace pensar que este intento no debe ser el único hecho en el Paraguay. ¿Habrá otro en marcha sin ser descubierto? Teniendo en cuenta los enormes volúmenes de dinero que produce el narcotráfico, es lógico pensar que es posible que sí.

    La zona fronteriza con Brasil hace ya años que se convirtió en zona del narcotráfico. Con periodicidad se incautan grandes envíos de marihuana, y centenares de kilos de cocaína en esa zona, que abarca los departamentos de Amambay, Canindeyú, Alto Paraná, y sus capitales, Pedro Juan Caballero, Salto del Guairá, y Ciudad del Este. Estas incautaciones, últimamente en volúmenes inéditos, no han detenido –sin embargo- el tráfico de estupefacientes. De hecho, el Informe 2016 sobre Estrategia Internacional de Control de Narcóticos, del Departamento de Estado de USA, que dice que el mismo representa un “comercio de contrabando multimillonario en dólares, alimentado en parte por la endémica corrupción institucional, se mueve en la región de la Triple Frontera compartida con Argentina y Brasil, y facilita mucho del lavado de dinero en Paraguay”.

    En gran medida este negocio turbio está financiado desde el Brasil, con capos mafiosos brasileños, pero el sacrificio de combatirlo recae en gran medida sobre el Paraguay, cuyas autoridades de control por décadas estuvieron acosadas por la tentación de ser parte del negocio.

    De hecho, hay muchas señales que el Primeiro Comando Capital (PCC), de Brasil, opera en la zona de la Triple Frontera asociado a bandas locales. Sus sicarios han producido varios atentados como el que produjo la muerte de Jorge Rafaat Toumani. Y el PCC es uno de los principales destinatarios de las drogas provenientes de Paraguay.

    VENDETTA EN ASUNCIÓN

    Hace pocos días tuvimos la prueba que también sus sicarios se sienten capaces de operar a plena luz del día en la mismísima capital del país, Asunción, donde perpetraron un aparatoso atentado asesinando a una pareja de brasileños, Pablo Jacques y Milena Suárez. De Jacques se dice que es un amigo cercano de Ximenes Pavão, y la abogada de este último lo confirmó plenamente. En pocas palabras, eran amigos de la misma “profesión”.

    El presidente del Congreso, Robert Acevedo, expresó que este atentado es una demostración que el “sicariato” ya está instalado en Asunción. Añadió que ya mucha gente piensa luego del atentado en Asunción, que la zona de la Triple Frontera ha dejado de ser una zona “exclusiva” del narcotráfico. Faltaría que Acevedo se comprometa con su información –cuando se es autoridad y peor aún presidente del Congreso no se puede eludirlo– y plantee lo que dice saber en el Ministerio Público.

    Los problemas estructurales no se resuelven con declaraciones de oportunidad o con ruidosas visitas a personas sospechadas o condenadas por delitos solo por confrontar entre poderes por determinada agenda. Los poderes del Estado tienen la obligación de estar unidos contra las drogas. El uso de este problema para debilitar al otro poder es miserable porque en el fondo el que pierde es el país.

    Pero también hace falta un mayor compromiso de la Justicia. Igual a lo que ocurre con los “motochorros”: los agentes de la policía los arrestan y la Justicia los deja en libertad a los pocos días; algo parecido sucede con los operadores narcos, muchísimos de ellos son invisibles a los lentes de la Justicia.

    Lo que acontece en Pedro Juan con el asesinato de Rafaat fue un accionador de una serie de reacciones mafiosas, al parecer en venganza por tal episodio que hasta el momento conecta a varios narcos, algunos de ellos detenidos pero igualmente operativos.

    En concreto, “la mafia” perdió “el pudor” de lavar sus asuntos en sitios apartados y lejos de las comunidades para desarrollar su poder de fuego en el centro de nuestras ciudades.

    Hasta hace un par de años, el discurso que se escuchaba con frecuencia en Pedro Juan era “somos una ciudad tranquila. Si hay mafia, ella no molesta a la población civil”. Eso cambió dramáticamente.

    PODEROSO CABALLERO ES DON DINERO

    Napoleón decía que todo hombre tiene su precio. El general Obregón, que fue presidente de México, dijo en cierta ocasión, durante la revolución mexicana: “no hay general que resista un cañonazo de 500 pesos”. Quizá los 500 pesos de esa época equivalgan a 5 o 50 o 500 mil (en dólares) ahora. El caso es que las enormes cifras que manejan los narcotraficantes les permite corromper casi a cualquiera. En el periódico online de México, El Economista, usando datos y cifras de la Procuraduría General de la República de México, de la Drug Enforcement Administration de Estados Unidos y de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, se calcula que el tráfico de drogas a escala mundial genera la gigantesca suma de 320.000 millones de dólares por año, hasta la etapa de venta al menudeo. Equivale al 0,9% del producto Interno Bruto global. Como ejemplo del poderío del capo del cártel Sinaloa, las mismas fuentes calculan que sus ingresos en el año 2012 llegaron a la exorbitante suma de 3.000 millones de dólares.

    Un ominoso ejemplo

    No hace mucho que tuvimos una muestra pequeña, comparativamente, si se tienen en cuenta las cifras de arriba. El narcotraficante Jarvis Ximenes Pavão fue protagonista de la fuerza de convicción que tiene el dinero. Pavão disfrutaba de lo que se dio en llamar “celda VIP”, en realidad, no se puede hablar de celda, disfrutaba de una casi mansión VIP, hasta que todo eso se terminó con una imperativa orden del presidente Horacio Cartes, que ordenó su traslado a una celda común de la Agrupación Especializada.

    Todo lo recientemente ocurrido en Asunción y Pedro Juan debe inspirar a la prensa a volver al tratamiento policial de estos hechos, atendiendo que en torno a Pavão se dio todo un “cholulaje” que más parecía farandulístico que periodístico, con una generosidad que nunca se tuvo con ningún condenado en la historia.

    Por la salud del Paraguay, este es el momento de ponerse del lado del Estado y promover acciones concretas y puntuales. La solitaria acción de la Secretaría Nacional Antidrogas no será suficiente si no existen esfuerzos conjuntos con el Poder Judicial y por sobre todo si el Congreso no le otorga al problema narco la categoría que se merece como un problema histórico en un momento supranacional muy delicado.

    Quedaría por preguntarse otra cosa. ¿A qué políticos financiarán estos muchachos en la próxima campaña? Aquí podría abrirse un panorama muy inquietante.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 11 enero, 2017, 10:07 am
  3. Combatir la narcoguerrilla debe ser prioridad absoluta

    Las masacres ocurridas en cárceles brasileñas evidencia que el Brasil también va camino a convertirse en una “narco República”, como ya lo es México, actualmente. Tampoco olvidemos la realidad colombiana, país que debió sobrellevar cinco décadas de violencia, miles de muertos y millones de desplazados para estar, por fin, encaminada en un proceso de paz. Si los gobernantes paraguayos no actúan ahora, con firmeza y determinación, en contra de la insidiosa violencia desatada por grupos irregulares en el Norte del país, no erradican el flagelo del narcotráfico y cortan sus perversos tentáculos en el ámbito de la política y la Justicia, el Paraguay se arriesga a atravesar el mismo calvario.
    Los números que detallan el martirio humano que soportó en las últimas cinco décadas la hermana República de Colombia son más que elocuentes. En medio siglo de acción de las FARC, se perdieron nada menos que 220.000 vidas humanas y se produjo el desplazamiento de unos 5 millones de personas. La lucha contra el narcotráfico no fue menos cruenta.
    Como señala un artículo de la cadena británica BBC, “en la década de 1980 hasta su muerte, en 1993, Pablo Escobar y el cártel de Medellín que él dirigía infligieron todo un catálogo de asesinatos y caos en Colombia. En 1991, la tasa de homicidios en Medellín era de 381 por cada 100.000 habitantes. Unas 7.500 personas murieron en la ciudad solo aquel año”.
    No fue sino después de mucho invertir en materia de seguridad y de contar con el decidido apoyo de los Estados Unidos, a través del Plan Colombia, que el hermano país pudo contener el flagelo del narcotráfico. En el ámbito del combate a la violencia armada, cinco décadas de atroz violencia tuvieron que sucederse para que, finalmente, los guerrilleros aceptaran iniciar un diálogo con el Gobierno en pos de la indispensable pacificación del país.
    Aunque sin adquirir la desbordante dimensión del fenómeno colombiano, también en nuestro país se registran circunstancias similares. Desde hace más de una década, un grupo de violentos están afincados en el Norte del país cometiendo todo tipo de actos criminales contra de la población civil, desde atracos a bancos hasta el secuestro con fines extorsivos y el cobarde asesinato de quienes fueron ilegal y arbitrariamente privados de su libertad.
    En Paraguay, salvo que las autoridades gubernamentales actúen con determinación y firmeza, están dadas las condiciones para que nuestro país se convierta en la nueva víctima de la marginalidad delictiva en América del Sur. Si no se reacciona ahora, los paraguayos estaremos forzados a seguir el largo calvario que sobrellevaron los hermanos colombianos en el último medio siglo.
    A evitarlo a toda costa, deben estar orientados los esfuerzos de nuestros gobernantes. Para ello, es preciso poner todo el ingenio, los recursos financieros, la cooperación internacional y, muy puntualmente, la voluntad política, en la senda encaminada al saneamiento de nuestro país.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 11 enero, 2017, 10:06 am
  4. FUERA DEL CIRCULO ROJO
    Andrés Granje
    Si el propio Senador Pedrojuanino Robert Acevedo lo dice quien le puede discutir que el Sicariato ya está instalado en Asunción, sabido es que el actual presidente del Senado proviene de la capital del Amambay, que siempre fue vinculado a los hombres fuertes de la mafia en dicha ciudad y no hace mucho sufrió una mortal emboscada por personeros de la mafia fronteriza del que salvo milagrosamente su vida, no así su chofer quien falleció en el episodio callejero, siendo ya Acevedo parte del Poder Legislativo, lo que prueba que el brazo criminal del delito no se detiene ante nada y sus tentáculos son tan grandes y dominan resortes importantes del poder que les lleva a actuar con discrecionalidad increíble en gran parte del territorio nacional.
    Nuestra ingenuidad unida a nuestra indolencia nos hizo creer que la zona roja del narcotráfico podría encerrarse en un amplio círculo fronterizo en el Departamento de Amambay, entre Pedro Juan Caballero, Capitán Bado e Yvy Jau, y que ahí les podíamos tener acorralado sin que pueda trascender de este espacio físico, negociando única y exclusivamente con el Brasil a través de la inmensa frontera seca existente en el lugar, nada más ingenuo y estúpido, ya que los barones del narcotráfico cuando se llenaron de oro se encargaron primeramente de influir en todas las actividades nacionales, ya sean, económicas, políticas, deportivas y sociales, primeramente como socios en negocios, como mecenas y dirigentes sociales y deportivos, luego dejaron de ser los sponsors de políticos para ser ellos mismos los candidatos en el legislativo y el ejecutivo nacional.
    Pensar que los zares del narcotráfico es un surgimiento posterior al stronismo es un error, fue precisamente en la dictadura donde estos personajes consolidaron su poder omnímodo amparado por un régimen fuerte que repartía beneficios, formando verdaderas ciudadelas poniendo en la cabeza de los grupos a empresarios de fronteras “confiables” política y operativamente, que tenían que pasar la parte de león al poder central, operando sin mucho ruido y controlando las actividades y necesidades elementales de la población, al puro estilo de las mafias, cada uno en sus negocios y sin meterse en el campo de los otros clanes, es decir no había “desordenes”, y los elementos nocivos eran eliminados o silenciados con mucha discreción.

    Lo malo de la etapa democrática es que se liberalizó y amplió el ejercicio de la mafia, el orden que imponía la dictadura se perdió, cada “familia”, comenzó a pelear por mayores espacios, las guerras subterráneas de antes se tornaron más visibles y de noche y de día se comenzó a matar, las luchas entre bandas rivales con su cuota de sangre y violencia aparecieron de forma mucho más exponencial, sin embargo, ingenuos pensábamos que ese desborde no llegaría a la capital, sin pensar que era la misma fuerza policial corrupta e inoperante que actúa en la frontera, la que está en Asunción, vulnerable, corrompida y comprable y para más con el gran poder económico y político de los peces gordos del narcotráfico convertidos en autoridades nacionales

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 8 enero, 2017, 9:02 pm
  5. Combate a la delincuencia
    5 enero, 2017

    Alto Paraná es uno de los departamentos con la tasa de homicidio más alta del país, según un estudio realizado por el Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales del Paraguay y la Universidad Nacional de Pilar (UNP). La investigación presentada bajo el título de “Crimen, prisión e Inseguridad” señala que los cinco departamentos fronterizos con Brasil como Alto Paraguay, Concepción, Amambay, Canindeyú y Alto Paraná son los que tienen las tasas más altas de homicidios dolosos del país. Las cifras son similares a los países más inseguros del continente como El Salvador, Honduras, Guatemala y Brasil.
    Para los que habitamos esta región el dato no aporta nada nuevo, porque a diario somos testigos de hechos violentos, que lamentablemente caracterizan a nuestra región. Es evidente que a nivel de Estado todavía no se ha podido implementar políticas que contribuyan a la reducción de la criminalidad. La terrible corrupción de las instituciones encargadas del combate a la delincuencia es una de las principales causas del fracaso de las políticas en ese sentido. Los organismos, como la Policía, la Fiscalía y el mismo poder judicial están contaminados con la corrupción, lo que facilita la impunidad y consecuentemente aumentan los índices de la sensación de inseguridad. Según el mismo estudio “el Poder Judicial y el Legislativo implementan una política criminal de mano dura para el control de la delincuencia que, conforme a los datos de esta investigación, no son eficaces para la disminución de la delincuencia”.
    Según los analistas para obtener resultados positivos en el combate a la delincuencia se debe apostar a políticas de inclusión social, certeza jurídica y disminución de la impunidad. Se sabe que una gran cantidad de jóvenes, al no encontrar oportunidades laborales, ni de formación, caen en el mundo de la delincuencia, por lo que necesariamente el combate a la criminalidad tiene que tener su lado social. La certeza jurídica y la disminución de la impunidad se logrará cuando logremos la institucionalización del Poder Judicial, hasta ahora manejado por criterios políticos, donde impera una rosca superpoderosa madre de todas las impunidades. Como se verá, el combate a la delincuencia no pasa por tener más policías en las calles ni más armas, sino por la aplicación de políticas que incluyan varios aspectos que apunten al bienestar general de la población.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 5 enero, 2017, 10:22 am

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

clima ✓

Click for Asunción, Paraguay Forecast

impresos ✓

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

ADN

5días

VIÑETAS ✓

Nicodemus Espinosa

Melki Melgarejo Valiente

Carlos Sosa Sanabria

A %d blogueros les gusta esto: