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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Por negocios cartistas, veto

El ministro de Hacienda, Santiago Peña, intentó justificar ayer en Mburuvicha Róga las razones del veto que Horacio Cartes interpuso a la ley de presupuesto general de gastos de la Nación 2017 alegando que: Incrementa el gasto rígido que debe ser financiado con impuestos por encima de las estimaciones presentadas por el Poder Ejecutivo lo que obligará, según Santiago, al debilitamiento de programas que afectan a sectores vulnerables de la población que dependen de los mismos; supera el límite establecido de 1,5% del déficit fiscal del Producto Interno Bruto (PIB) y el tope del crecimiento de los salarios por encima del aumento del sector privado; no prevé el calendario de vencimiento de los compromisos con los que cuenta el Estado que asciende a un monto en concepto de amortización de 316 millones de dólares, poniendo en riesgo el cumplimiento de los compromisos del Estado dada la exclusión parcial del crédito presupuestario y el tope a la autorización de la emisión de bonos para sostener parte del servicio de la deuda pública, lo que pone en riesgo la calificación soberana del país y sus implicancias en el mercado tales como la inversión privada y el crecimiento de la economía.
Eso alegó Santiago, que no se molestó en dar las cifras por las que Cartes decidió dar un paso tan grave como dejar a la República con un presupuesto vencido. No dijo en qué porcentaje aumentó el Congreso el gasto rígido. Tampoco dijo si esos aumentos tocan los proyectos llave en mano que pretende implementar Cartes. No especificó cuáles programas sociales podrían verse afectados por ese aumento del gasto rígido. No contó en qué partidas se viola la ley de Responsabilidad Fiscal y tampoco aclaró si qué cuestiones están afectadas por el cronograma de amortizaciones internacionales.

A falta de tales datos de parte del Poder Ejecutivo quedan a disposición del pueblo solamente los que ha proporcionado el Congreso: El incremento salarial de médicos y docentes no supera los sesenta millones de dólares; los fondos para esos aumentos serán obtenidos de los recursos que el Ejecutivo pidió para “intereses” de los contratos “llave en mano” aún no concretados; se ordenó que los proyectos “llave en mano” no pasen, sumados, el uno por ciento del Producto Interior Bruto; no se afecta a ningún programa social; la ley de Responsabilidad Fiscal es acatada por el proyecto 2017 mucho más que por el presupuesto 2016 que no incluyó en el endeudamiento esos proyectos “llave en mano” y todo el servicio de la deuda está garantizado, solamente que se le había impuesto la obligación de solicitar los desembolsos caso por caso al Congreso.

Es decir, lo que realmente cambió en el presupuesto 2017 con respecto al 2016 es el tema de los proyectos “llave en mano” y el de los bonos, dos asuntos en los que Cartes y sus socios tienen especial interés comercial.

Espero que Santiago pueda desmentir con cifras los números del Congreso, pero si no lo hace, el pueblo paraguayo confirmará que Cartes incurrió en este paso institucionalmente gravísimo, dejar a la República con un presupuesto vencido con la pretensión autoritaria y golpista de endeudar al pueblo paraguayo sin autorización del Congreso, solamente en atención a sus intereses particulares ya francamente contrapuestos al interés general.

Por Enrique Vargas Peña

http://www.ultimahora.com/por-negocios-cartistas-veto-n1051055.html

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

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18 comentarios en “Por negocios cartistas, veto

  1. SI PUDIERAMOS LOS PARAGUAYOS…
    Si solo por un instante pudiéramos ser conscientes del valor de nuestra historia. De donde venimos. De donde renacimos tras superar un holocausto que casi acabó con nosotros. Si pudiéramos reconocer el vasto territorio que poseemos y la escasa poblacion que tenemos. Si pudiéramos ver en cada joven el proyecto de futuro que somos. Si tan siquiera nos diéramos cuenta que tenemos todo para ser prósperos y desarrollados pero que sin embargo una clase dirigente egoista, sin capacidad de amar y menos de servir polìticamente a su pueblo se empeña en hundirnos en la pobreza y marginalidad. Violando las normas, pisoteando la Constitución, sometiendo a la Justicia a su capricho y voluntad mientras crece el descontento manifestado en inseguridad, secuestros y asesinatos.
    ¿Qué te hicimos Paraguay para no estar a la altura de tu historia, presente y futuro y, tan lejos de las posibilidades que tenemos?.
    Sabemos que la educación es importante pero no invertimos en ella lo que se debería. Estamos seguros de que la salud es vital, pero desabastecemos nuestros hospitales públicos y de la seguridad social hasta convertirlos en escenarios donde diariamente se comete algun homicidio de manera premeditada y asumida.
    Somos ricos en energía pero no la capitalizamos para beneficio nuestro. Financiamos a nuestros socios ricos privando al país a su paso de recursos tan necesarios como urgentes para nuestro desarrollo. Deforestamos empujando a miles a vivir como marginales en nuestras ciudades a las victimas de la expansiòn de la frontera agrícola, los mismos extractores que no quieren contribuir en impuestos y se empeñan en afirmar que el Estado corrupto no se merece sus recursos tildando a su paso a los tontos de siempre que contribuyen para sostener el mismo país que habitamos juntos.
    Nos duele que seamos solo 7 millones de habitantes y que dos millones vayan a la cama todos los dias sin haber comido nada. Somos capaces de alimentar a 60 millones de seres humanos y a nadie pareciera importarles el hambre de nuestros compatriotas.
    Si pudiéramos pensar mas en los demás que en nosotros mismos.
    Si nos doliera mal el dolor de muchos. Si por si acaso la solidaridad nos hiciera todos en cada uno de los paraguayos.. este país tendría un 2017 extraordinario y prospero para todos.
    Debemos abandonar la codicia que mata, la maldad que desune y el egoismo que nos enfrenta.
    Paraguay tiene todo para ser feliz. Aqui cabemos todos y no debemos abandonar este paìs a su suerte.
    Remanguemonos y cada uno desde el lugar que nos toca trabajemos duro para que la paciencia ante la explotación no sea eterna y que ” zona de confort” de pobres y ricos de paso a un territorio de compromiso colectivo que nos haga alcanzar metas extraordinarias hacia el futuro.
    Si pudiéramos sentir la urgencia el pais sería presente.
    Si pudiéramos tener conciencia de nuestra realidad la podríamos transformar.
    Si alguna vez pudierámos amar al Paraguay como se merece este paìs seria nuestro de verdad y la razón de nuestro compromiso personal
    .
    Ojala la palabra: pudiera.. SEA. Es solo cuestión de decidirnos.
    Feliz 2017! a cada uno de ustedes.
    BENJAMIN FERNANDEZ BOGADO

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    Publicado por jotaefeb | 9 enero, 2017, 8:13 am
  2. Juicio político

    Me temo que como van las cosas y la evidente rotura de relaciones, entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, este año 2017 será muy incidentado y no dudo que se llegue a impulsar un juicio político en contra del actual presidente porque ya no podrá gobernar. El caos aguarda.

    Rocío Balbuena

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    Publicado por jotaefeb | 9 enero, 2017, 8:13 am
  3. Recuperar gobernabilidad

    Cuentan los que saben, que la decisión del veto se tomó –literalmente– entre vasos de whisky y habanos. Era de noche y el hielo para acompañar la escocesa se acababa, lo que hizo apresurar una determinación que ya daba vueltas sin fin en la cabeza presidencial.

    El párrafo anterior podría resumir lo que fue el 2016 para este Gobierno –de terror–: el interés particular sobre el interés colectivo.

    El veinte dieciséis pasó volando. Medio año se fue con la reelección. Mientras los hospitales seguían sin remedios, escuelas se derrumbaban y los puentes caían, el presidente y su primer anillo solo craneaban cómo, de qué forma, podrían introducir una enmienda que les permitiera continuar cinco años más.

    El Juan Pueblo, el ciudadano que vive del día a día, fue olvidado por este Gobierno. La suba del salario mínimo, en medio de la tormenta política y el cuasi fin del mundo, fue como darle un chupete a un bebé para que deje de llorar.

    En medio de la crisis, ÚH reveló lo que hasta ese momento era un secreto a voces: los negocios del primer anillo del mandatario.

    Mientras los secundarios tomaban colegios, los estudiantes de Ingeniería seguían de paro y la Fundación Apostar por la Vida salía a las calles a buscar recursos para ayudar a enfermos de cáncer, los principales colaboradores de Cartes, sigilosamente, estaban ya asegurando su futuro y el de las siguientes generaciones.

    Si se llegara a encontrar petróleo comercializable en el Chaco, el hombre más cercano a Cartes, Juan Carlos López Moreira será el principal beneficiado, ya que es accionista de la empresa que busca el conocido como “el oro negro”. Por si fuera poco, López Moreira es nada más y nada menos que el coordinador de la Política Energética del país.

    Pero este no es su único negocio a costa del Estado, porque también tiene una aseguradora. Y esa empresa asegura nada más y nada menos que a 35 obras que lleva adelante el MOPC, por más de G. 500.000 millones. ¿Qué tal?

    Francisco Barriocanal, el asesor económico del mandatario, también negociaba con el Estado. Este afortunado asesor, facturó al Estado la para nada despreciable suma de G. 6.000 millones desde que asumió Cartes. Incluso, le vendió equipos al MOPC, donde su primo es el ministro.

    Como recién empieza el año y a estas alturas los consejos son gratis, al menos en estos lares, me permito recomendar que para ser reelecto, el presidente debe recuperar la gobernabilidad que fue aplastada por la ambición personal. Solo la buena gobernabilidad trae consigo la continuidad. Bienvenido 2017.

    Por Iván Lisboa

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    Publicado por jotaefeb | 9 enero, 2017, 8:12 am
  4. La tragedia paraguaya

    Alberto Acosta Garbarino

    Muchos de los que habitamos nuestro querido Paraguay vemos con enorme preocupación el enfrentamiento cada vez más irracional y violento entre dos importantes grupos políticos: los partidarios de la reelección y los que se oponen a ella.

    Este conflicto ha ido escalando en los últimos meses y hoy está poniendo en peligro no solamente el funcionamiento de nuestras instituciones democráticas, sino incluso la misma convivencia social.

    Recordemos que cuando 500 años antes de Cristo, los griegos inventaron la democracia, tenían muy claro que el sistema no podía funcionar si la sociedad y sus líderes no eran democráticos.

    Para educar a los ciudadanos atenienses en la cultura democrática usaron como herramienta fundamental al teatro, especialmente la tragedia y en menor medida la comedia.

    En la tragedia griega solamente aparecían en el escenario dos personajes y el coro. Los protagonistas eran personas que tenían una gran pasión y que se creían los únicos dueños de la verdad. Consecuentemente, el enfrentamiento entre ellos era inevitable y violento.

    El coro, que hacía las veces del pueblo, les pedía que se moderen, que entiendan la posición del otro, que cedan. Y si no lo conseguían, ocurría la tragedia.

    La enseñanza de la tragedia griega era que para poder vivir y superar los obstáculos de la vida es necesario tener una importante dosis de valentía y de pasión; pero para poder convivir en democracia es necesario una importante dosis de razón y de prudencia.

    La otra enseñanza de la tragedia griega es que todos tenemos una parte de la verdad, pero no toda la verdad, y que solamente se puede vivir en democracia si tenemos empatía y reconocemos que el otro también tiene algo de razón.

    Creo que esta reseña del uso de la tragedia en el aprendizaje democrático es de gran utilidad para entender el grave problema que estamos viviendo en el Paraguay, donde nuestros principales dirigentes políticos tienen un enfrentamiento a “muerte” por la reelección presidencial, mientras que gran parte del pueblo les pide que se moderen, que dialoguen, que cedan y que lleguen a acuerdos.

    Lo ocurrido con el veto total del Poder Ejecutivo al Presupuesto 2017 aprobado por el Poder Legislativo, nos lleva a una precaria situación donde la aplicación del Presupuesto del 2016 solamente puede ser una salida transitoria y de emergencia.

    Los dos poderes, el Ejecutivo y el Legislativo, tienen la obligación de sentarse a dialogar y negociar un Presupuesto 2017 que contemple las expectativas de ambos sectores políticos.

    Si no lo hacen, y cada uno pretende llevarse todo por delante y tener interpretaciones legales hechas a la medida de sus intereses, no solamente van a hacer que el conflicto siga escalando, sino que van a demostrar una gran irresponsabilidad hacia el pueblo y la falta absoluta de una cultura democrática.

    Ese gran estadista que fue Eusebio Ayala –conocido como el “Presidente de la Victoria” en la Guerra del Chaco, pero desconocido en su faceta de hombre de extraordinaria cultura jurídica y filosófica, que hablaba perfectamente el inglés y el francés, y que había dictado conferencias en La Sorbona de París– en un discurso pronunciado hace más de 90 años decía:

    “La vida es tan complicada que podemos ser enemigos y amigos a la vez. Muchos intereses separan a los hombres, pero hay o debe haber intereses que los una a la vez”.

    “En nuestro país, señores, nosotros damos demasiado relieve, demasiada importancia a lo que nos divide y no cultivamos lo que nos une, no pensamos que puede haber sentimientos comunes por encima de nuestras querellas. ¿Cómo hacer actuar esos sentimientos comunes? Mediante la tolerancia: hay que comenzar a admitir la posibilidad de la existencia de otras ideas y de otros intereses que los nuestros. Estas, como dije, son las virtudes capitales de una democracia”.

    Eso lo decía en 1923 y lamentablemente todo sigue igual. Esa es la tragedia paraguaya.

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    Publicado por jotaefeb | 8 enero, 2017, 8:28 pm
  5. AZ y su vocación golpista
    31 diciembre, 2016

    Alguien le habrá dicho alguna vez a Acero Zuccolillo que si lograba que su diario tuviera un alto tiraje, podría poner y sacar presidentes con absoluta impunidad. Hasta le habrán prometido que si alcanzaba muchos lectores, podría inventar, mentir y modificar la Constitución y las leyes a su antojo.

    Y él lo creyó. Por eso ya en el 2000 intentó un golpe de Estado contra el entonces presidente Luis González Macchi, en contubernio con los liberales Rafael Saguier y Alfredo Jaeggli. Pero no le salió la jugada y se retiró lamiéndose las heridas; durante los años siguientes se dedicó a utilizar su diario para conspirar en contra de cualquier presidente que fuera contra sus intereses. Fue uno de los que orquestaron el juicio político a Fernando Lugo, y si bien allí sí le salió la jugada por la coyuntura del momento, no consiguió mayores beneficios con esa victoria pírrica.

    Ahora ha vuelto con todo y de nuevo es su diario, ABC Color, el que se presta a sus ambiciones personales, porque Zucco no quiere que el presidente Horacio Cartes pudiera ser reelecto, y no por haya hecho algún análisis de lo positivo o negativo de su gobierno, sino simplemente porque en estos más de 3 años el jefe de Estado no ha demostrado ningún interés en privilegiar a AZ dando contratos millonarios a alguna de sus empresas, tal como estaba acostumbrado en épocas anteriores.

    Y otra vez, obliga a su diario a meterse en una campaña sucia y miserable, destinada a crear confusión e inestabilidad a través de la mentira. Desde la semana pasada, y de manera absolutamente planificada, ha empezado una serie de publicaciones mentirosas, mostrando, o una excesiva viveza o un grosero desconocimiento de las normas vigentes.

    ABC Color es uno de los más grandes diarios del país, no por su trayectoria sino por la penetración que tiene en la población. Así que cuando, de manera consciente y oscura decide burlar a la opinión pública mintiéndole a fin de confundirla y hacerla asumir situaciones erróneas, su pecado es mucho más grande que el que pudiera cometer un medio local o regional.

    La convocatoria a sesiones extras de las cámaras del Congreso para el jueves pasado jamás tuvo la intención de tratar el proyecto de reelección vía enmienda, porque el mismo llamado hablaba de que el tema sería el veto al PGN. Pero una y otra vez, durante 3 días de seguido, ABC pretendió convencer a sus lectores de que la verdadera intención era esa; jamás le importó que una sesión extra no pudiera tratar otro tema que aquel para el que fueron convocados los legisladores. No serán las disposiciones legales y constitucionales las que pondrán freno a la ambición de Acero, el dueño y señor de los periodistas de su diario.

    ABC miente es un slogan que surgió hace años en las redes sociales, cuando AZ mentía desde su diario para blanquear a su amigo Lino Oviedo. Lamentablemente, esta frase está hoy más vigente que nunca. Para desmedro del periodismo nacional.

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    Publicado por Anónimo | 31 diciembre, 2016, 9:51 am
  6. El veto analizado desde lo obvio
    Por Alfredo Boccia

    Si ni los economistas tienen todavía una idea clara sobre las consecuencias que traerá el veto al Presupuesto General de Gastos, no seré yo quien me atreva a explicar una cuestión tan técnica e inédita. Eso no me priva de hacer algunas reflexiones desde el sentido común. Porque lo concreto es que enfrentaremos el 2017 con el presupuesto del año anterior, el cual –bueno es recordarlo– fue diseñado en los últimos meses del 2015.

    Esto significa que miles de horas/hombre de cálculos y centenares de reuniones iniciadas en las más remotas oficinas de las entidades públicas hasta llegar a los departamentos administrativos de cada ministerio fueron tirados al basurero. Lo mismo sucedió con los recortes y planificaciones del Ministerio de Hacienda, a su vez modificados en maratónicas sesiones por la Comisión Bilateral del Parlamento. Todo pasó al olvido. En estos días todos los ministros están desempolvando su viejo presupuesto para ver qué se puede rescatar de esas antiguas cifras.

    Apuntar al futuro con cuentas del pasado es un dolor de cabeza para cualquier despensa de barrio. Cuando se trata de un país, es un problema de dimensiones saharianas. Quedan vigentes partidas presupuestarias para obras ya ejecutadas y se verán paralizadas otras ya iniciadas. Muchas instituciones quedan sin matriz salarial. También quedan sin efecto los aumentos salariales para docentes, personal de blanco y funcionarios de varios entes públicos. Habrá una formidable confusión en los nombramientos, creaciones de nuevos cargos, compras de equipos e insumos y eliminación de gastos superfluos como los aguinaldos extras y gratificaciones indebidas.

    Veremos gente protestando en las calles en las próximas semanas. Y a mediano plazo, las perspectivas no serán mejores. Es que a nivel externo es imposible cuantificar el daño que ya se ha producido a la imagen de estabilidad macroeconómica que proyectaba Paraguay. Un solo ejemplo: el Gobierno sostiene que con el veto está habilitado a utilizar los más de 600 millones de dólares en bonos soberanos que disponía en 2016. Pero ya hay senadores que advierten que eso sería irregular. Es lógico pensar que los inversores extranjeros tendrán un soberano cuidado de no quedarse con bonos de valor dudoso.

    Es cierto que el Ejecutivo podrá solicitar ampliaciones y modificaciones del presupuesto al Parlamento. Tendrá que hacerlo a cada rato y esa es una de las negociaciones en las que este Gobierno se ha mostrado menos hábil. Será, además, un terreno fértil para la extorsión política en un año cargado de electoralismo. No hace falta ser economista para adivinar que el 2017 será muy complicado. Repartir las culpas a esta altura tiene poco sentido. La irresponsabilidad está en ambos lados. Aunque no está de más recordar que todo empezó a joderse con la obsesión por la reelección.

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    Publicado por Anónimo | 31 diciembre, 2016, 9:45 am
  7. Otra vez lo mismo
    30 diciembre, 2016

    Hace unos días publicábamos en esta misma columna un análisis sobre la terrible inmadurez de la clase política paraguaya. Esto se ve reflejado en las posturas radicalizadas en las que lo que menos prima es la racionalidad. No existe un mínimo de cordura en las decisiones. La degradación moral de nuestros políticos es tal que en los últimos tiempos sin ningún pudor comercian sus votos como vulgares meretrices.
    El capricho instalado desde la presidencia de la República para validar la reelección y las posturas contrarias surgidas en el Congreso está demostrando una vez más hasta dónde se pueden llevar los intereses particulares y sectoriales supeditando todo para satisfacer una obsesión y hacer alarde de poder. Los intereses de la República en este contexto están por debajo de esta pulseada absurda.
    Ayer se vio una vez más cómo los diputados comerciaron sus votos. En horas de la tarde la Cámara de Senadores no logró el quórum necesario para dar entrada a la aceptación del veto total al Presupuesto 2017, que precisamente se había resuelto en Diputados. Con esto, el Presupuesto de 2017 será el mismo del 2016. La crisis política está instalada y se vislumbra que irá agravándose.
    Termina un año que fue extremadamente difícil para toda la sociedad por la crisis económica que azotó terriblemente a nuestro país. Para completar el negro panorama ahora sabemos que en el 2017 seguiremos con las mismas disputas.
    Es de esperar que este tiempo de reflexión y de evaluación sirva para que nuestros dirigentes recapaciten, depongan las actitudes radicalizadas y encuentren puntos de coincidencias para que el año que se inicia sirva para enfocar las energías hacia programas que beneficien a todos los ciudadanos. Nuestra sociedad está cansada de los sobresaltos motivados por intereses de unos pocos.

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    Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2016, 8:47 am
  8. 2016, la película
    30 Dic 2016

    Por Richard E. Ferreira-Candia

    Adrian Hemsley es un geólogo que, entre muy pocos, pudo conocer lo que le pasaría al mundo según la predicción atribuida a una antigua cultura aniquilada en América. Avisó a sus superiores y, gracias a la información exclusiva, se diseñó un plan secreto para salvar de una catástrofe planetaria a unas 400 mil personas de todo el mundo. Hemsley fue uno de los que se salvaron, junto a la chica de sus sueños (hija del presidente muerto), los que pudieron pagar su “salvación”, y otros que por intrépidos lograron subir a unas arcas gigantescas construidas para proteger a parte de la humanidad. El resto de los simples mortales, no sobrevivió.

    Charlie Frost también era un teórico. Lo consideraban un loco por vivir en un remolque y desde ahí, a través de una radio, hablar de cosas sin sentido, incluso de un apocalipsis en una fecha exacta, pero, como sucede con los locos, nadie le creía. Finalmente, se concretó todo lo que había anunciado. Su mayor satisfacción no fue que se confirmaran sus predicciones, sino el momento cuando una lluvia de rocas llameantes –que vio como una maravillosa creación del mundo– le caían encima. Murió en su locura.

    Los dos tenían informaciones reales. El reconocido geólogo y el loco hablaban de una catástrofe mundial, que finalmente sucedió. La diferencia entre ellos está en que el primero decidió mantener un silencio cómplice y el segundo gritó lo que sabía a los cuatro vientos.

    A los que vieron la película 2012, supuestamente ideada según las predicciones de los mayas, aquella del “fin del mundo el 21 de diciembre del 2012”, conocen a estos personajes, la trama y el final. Fuera de la película, donde murieron millones de personas, en la vida real, seguimos vivos (unos más que otros) después del 2012. No hubo fin del mundo, por ahora, como dirían algunos políticos.

    Conversábamos con el comandante sobre ese filme estrenado en el 2009, que de nuevo en estas fechas es común encontrar en la programación de los canales de cable. Sentados en el altillo del Café Literario, con las acostumbradas tazas de café negro, sin azúcar, conectábamos la película a las predicciones catastróficas en la política durante todo el año, como cada año.

    –El mejor personaje para mí fue el loco teórico– le indiqué. Solo asintió con la cabeza. Al geólogo le cayó muy mal, porque –dijo– pudo haber hecho más, pero guardó silencio. Ninguno de los dos recordó al “héroe” de la película, que salvó a su familia y se quedó de nuevo con su esposa luego de que muriera la nueva pareja de ella; clásico del cine norteamericano. El comandante ni yo somos críticos de cine, pero nos animamos a calificarla. Coincidimos en que fuera de algunos de los efectos especiales, la película no es muy buena. Admitimos que sí pudo utilizar un hecho muy particular para conseguir la atención internacional: la supuesta predicción maya del fin del mundo. Un excelente recurso mediático, para lograr un impacto mundial.

    Los políticos se han enfrascado este año en disputas ya con condimentos electorales mirando el 2018. Es urgente, y se repite cada año este requerimiento, que consideren que existe un calentamiento en la “corteza social”, que puede causar un desastre en cualquier momento.

    –El mundo tenía que acabar en el 2012, de acuerdo a lo que atribuyeron a las predicciones mayas, pero no pasó nada. Algo así como sucede cada año en la política paraguaya. Se anuncian catástrofes, por poco el fin de mundo, pero todo sigue igual, como siempre, con disputas estériles, discursos rimbombantes de cada sector, amenazas, falta de diálogo y peleas electorales prematuras– indicó el comandante, mientras acomodada su vetusto y ajado bolso verde, gastado por el uso y el tiempo.

    –En la película, por el calentamiento de la corteza terrestre, se producen terremotos, erupciones volcánicas y consecuentemente enormes maremotos que destruyen países enteros. En nuestra realidad, existe un permanente calentamiento del ambiente político, se producen pequeños terremotos, erupciones en discursos y maremotos que destruyen las posibilidades de lograr consensos políticos. A diferencia de la película de ficción, no se dio una catástrofe con ese nivel, al menos de momento– acotó. Anunciar catástrofes siempre es un buen recurso mediático para lograr un impacto.

    Es así cada año, indiqué, a lo que respondió que sí, pero, sin embargo, enfatizó, que ese “calentamiento del ambiente político” debe ser considerado con mucho cuidado y no dejar de lado las predicciones de los considerados “locos” que hablan de la posibilidad de una mayor crisis, en caso de que no se encuentren soluciones a los problemas sociales.

    Los políticos se han enfrascado este año en disputas ya con condimentos electorales mirando el 2018. Es urgente, y se repite cada año este requerimiento, que consideren que existe un calentamiento en la “corteza social”, que puede causar un desastre en cualquier momento.

    El año se cierra como comenzó; con mucha tensión política. El 2017 llegará con más disputas y enfrentamientos que nada bien hacen el país. Antes que enfriar el calentamiento de la corteza social, pareciera que todo apunta a que cada vez sea peor, acoté.

    El comandante pidió otro café, sacó un libro, lo puso en la mesa e indicó con su ronca voz: Este 2016 no llegó el fin del mundo, esperemos que tampoco en el 2017. Eso.

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    Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2016, 8:38 am
  9. Jugar con la economía, una política de terror
    30 Dic 2016

    El Presupuesto General de la Nación ya está sancionado de facto, que no es la opción óptima, que sería la de un consenso, en base a un debate entre el Ejecutivo y las dos cámaras del Congreso. Ha sido decidido por el Ejecutivo y una de las cámaras del Congreso, así que además de haber una clara mayoría, la decisión está amparada por la Constitución, que es contundente en su artículo 216: Todos los plazos establecidos en este artículo son perentorios, y la falta de despacho de cualquiera de los proyectos se entenderá como aprobación. Las cámaras podrán rechazar totalmente el proyecto presentado a su estudio por el Poder Ejecutivo, solo por mayoría absoluta de dos tercios en cada una de ellas.

    Y por el 217: Si el Poder Ejecutivo, por cualquier razón, no hubiese presentado al Poder Legislativo el proyecto de Presupuesto General de la Nación dentro de los plazos establecidos, o el mismo fuera rechazado conforme con el artículo anterior, seguirá vigente el Presupuesto del ejercicio fiscal en curso.

    Así que, nos guste o no nos guste a unos o a otros, si queremos respetar la Constitución, como tanto se cacarea en el Congreso, en los partidos, en los medios, en las redes sociales, en las protestas callejeras y hasta en radio so’o, queda vigente como Presupuesto General de Gastos de la Nación 2017 el mismo que estuvo vigente en el 2016.

    Hay que poner los artículos constitucionales porque muchos opinólogos constitucionalistas parece que tocan de oído.

    Por más que la mayoría coyuntural del Senado haya cacareado a último momento que trató de negociar con el Ejecutivo, incluso enviando a un senador disidente a negociar directamente en el minuto 90, es en el Senado donde se produjo el nudo gordiano, es decir, el nudo imposible de desatar, porque se ha anudado justamente para que no pueda desatarse, en vez de para tratar de desatarlo entre las partes, negociación mediante.

    Si fuera por una parte de los senadores que manejan la Comisión de Hacienda, podríamos haber llegado discutiendo y discrepando sin posibilidades de consenso, hasta el 2018, que es la fecha en que, al parecer, muchos políticos y legisladores están pensando, priorizando el electoralismo, que por sobre el inminente año que viene. Y hasta se puede percibir que prefieren que en el 2017 le vaya mal al país, a la ciudadanía para tener más posibilidades electoralistas.

    Es más que obvio, y lo han dicho, desde los tiempos de Keynes, los técnicos nacionales e internacionales, que no se puede limitar la capacidad del gobierno de invertir en políticas públicas, ni la del Banco Central para mantener la estabilidad monetaria dentro de los parámetros razonables para evitar que se desate la inflación, el peor mal para la ciudadanía, en general, salvo para los privilegiados que tienen posibilidades de especular y sacar ventaja de la devaluación de la moneda y la disparada de los precios.

    Se puede afirmar que en estos y otros puntos, el Senado se ha propasado en sus atribuciones; lo que ha provocado un innecesario y desgastante proceso de dilación, que ha llevado a que se esté al filo de la navaja, sin otra salida para el Ejecutivo que el veto total, ya que un veto parcial implicaba un alargue de negociaciones que, para cuando se propuso en el Senado, sobre la hora, ya no había tiempo.

    La única alternativa razonable que quedaba era el veto total, previsto para estos casos por la Constitución, para evitar la debacle de iniciar un año sin presupuesto nacional. Si fuera por una parte de los senadores que manejan la Comisión de Hacienda, podríamos haber llegado discutiendo y discrepando sin posibilidades de consenso, hasta el 2018, que es la fecha en que, al parecer, muchos políticos y legisladores están pensando, priorizando el electoralismo por sobre el inminente año que viene. Y hasta se puede percibir que prefieren que en el 2017 le vaya mal al país, a la ciudadanía, para tener más posibilidades electoralistas.

    Es jugar con la economía del país y de la gente; una política de terror.

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    Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2016, 8:36 am
  10. Incógnita presupuestaria

    Por Wendy Marton

    En el año 2011, cuando el Congreso estudiaba el Presupuesto 2012, los legisladores cartistas aprobaron aumentos salariales para los estatales de hasta el 58%, sin tener fuente de financiamiento para solventarlos, lo que provocó el inicio del déficit fiscal (saldo negativo en las cuentas fiscales) que hasta ahora persiste.

    Fue en ese año que se acabó con ocho años consecutivos de superávit fiscal. Este año, fueron de nuevo los colorados, aunque opositores al cartismo, quienes apoyaron la aprobación de un plan de gastos estatal para el próximo año desfinanciado para pagar deudas, con topes a la política monetaria del Banco Central del Paraguay, y con aumentos salariales de entre el 10% y el 50% para algunos estatales.

    Debido a esta situación, el Poder Ejecutivo tomó la decisión de vetar totalmente el Presupuesto 2017 aprobado por el Congreso. Una medida que nunca había sido aplicada desde la vigencia de la Constitución Nacional de 1992.

    Durante el Gobierno de Nicanor Duarte Frutos se presentó el veto parcial al presupuesto, pero fue retirado antes de ser tratado por el Congreso.

    Lo que se viene ahora es una verdadera incógnita, no solo para la gente común sino para el propio Poder Ejecutivo. Como esta decisión no tiene precedentes, utilizar un mismo plan de gastos durante dos años consecutivos demandará un trabajo constante de los técnicos del Ministerio de Hacienda, que son quienes finalmente están en el día a día de la administración del Estado.

    La teoría del Ejecutivo es que la Ley 1535/99, de Administración Financiera del Estado, permite al Tesoro utilizar las herramientas necesarias para mantener operativo el Estado durante todo el año 2017. Pero en la práctica, significará no avanzar en la ampliación de programas sociales, mejoras en el sistema educativo y sanitario, entre otros.

    La decisión de vetar el presupuesto fue el mal menor. Permitirá al Ejecutivo mantener la estabilidad macroeconómica que posicionó al país a nivel internacional, y buscar que se cumpla la reducción del déficit fiscal, cuyo tope es un máximo de 1,5% del PIB.

    Desde el primer día de 2017, el Ejecutivo deberá ganarse la confianza diaria de la gente, de los funcionarios, de los proveedores del Estado y de los inversores internacionales que mirarán la escena durante 365 días. Ello, atendiendo a que las negociaciones entre el Ejecutivo y el Congreso deberán ser una constante en un año preelectoral, en que todavía deben aprobarse varias ampliaciones presupuestarias.

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    Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2016, 8:33 am
  11. Veto al PGN: Faltó acuerdo basado en el interés general

    El Presupuesto público es el principal instrumento de política fiscal. Si bien su aprobación y vigencia es anual, el contenido del mismo tiene impacto a mediano y largo plazos y sus efectos tienen la potencialidad de transformar estructuralmente un país. Es inconcebible el conflicto que se ha generado en torno al Presupuesto General de la Nación para el año 2017, y peor aún el desenlace: Después de vetar el PGN, el Ejecutivo usará un presupuesto ya ejecutado, y después deberá afrontar un ambiente social convulsionado. Ejecutivo y Legislativo debían haber llegado a un acuerdo en el que los intereses generales estén por encima de los intereses particulares, el negocio o el rédito político en un año preeleccionario. El país entero perdió.
    Lastimosamente, año tras año, la aprobación del Presupuesto General de la Nación, en lugar de generar un debate sobre el país que queremos construir hoy y en el largo plazo, se transforma en una discusión cargada de intereses particulares, información parcial o sesgada y ausencia de criterios técnicos.

    Casi todos los años el debate principal en torno al Presupuesto era el relativo a los salarios públicos. Esto implicó discutir no solo el nivel general de gastos, sino también la cantidad de cargos y la distribución –clientelar/prebendaria– de los mismos. Este año se sumó al debate y, sobre todo, a la conflictividad entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo el endeudamiento como principal mecanismo de financiamiento de la política pública.

    Paraguay es uno de los países más desiguales del mundo. Esto es alarmante, teniendo los recursos naturales y humanos con que cuenta. Pero más alarmante es que la política fiscal no ayude a reducir las desigualdades tanto porque una parte importante del gasto va a financiar políticas dirigidas a los quintiles más ricos de la población, como porque las recaudaciones tributarias se basan en un esquema injusto en el que dicho quintil paga pocos impuestos en términos relativos a sus ingresos.

    Esta situación se exacerba actualmente con el interés gubernamental de aumentar sustancialmente la inversión en infraestructura. Nadie pone en duda la necesidad de disminuir el déficit vial, energético o digital; lo que una parte de la ciudadanía y de los parlamentarios cuestiona es que se financie a través del endeudamiento y no por la vía de recursos genuinos de quienes se están beneficiando con el crecimiento económico y que en el futuro serán los más beneficiados por las nuevas obras.

    El panorama se enrareció aún más cuando el propio Ministerio de Hacienda informó que los que más ingresos declaran –o ultrarricos de este país– no pagan impuesto a la renta personal gracias a las deducibilidades.

    La discusión sobre el tema presupuestario este año no fue menor. El tema de fondo giró en torno a una fiscalidad más justa en el presente y a largo plazo, teniendo en cuenta que las deudas ya contraídas serán pagadas por la siguiente generación. La falta de acuerdo entre los poderes Ejecutivo y Legislativo es una oportunidad perdida; el acuerdo era necesario para lograr un equilibrio entre la necesidad de mayores inversiones y los mecanismos de financiamiento, de manera que se logre reducir el déficit público, financiar la inversión y garantizar justicia tributaria.

    El conflicto que se generó alrededor del Presupuesto 2017 no ayuda al país. A los altos niveles de conflictividad social, las propias autoridades agregan más razones de inestabilidad, en un momento en que el país necesita acuerdos amplios y mínimamente consensuados para mantener un nivel mínimo de crecimiento económico y avanzar hacia el desarrollo.

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    Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2016, 8:30 am
  12. Ya no hay vuelta atrás
    30 diciembre, 2016

    Durante muchos meses la gente de este país ha vivido en ascuas sin saber lo que el destino podía depararle puesto que, aunque veía muchos avances en obras de infraestructura y programas sociales, había una terrible sensación de peligro al notar que uno de los poderes del Estado era conducido sin norte, como si el piloto se hubiera vuelto loco y llevara la nave directamente al abismo.

    Nadie quería pensar que esto fuera cierto, así que cuando, una y otra vez, chocábamos con el muro de la irracionalidad impuesta por el Senado, intentábamos convencernos de que era algo pasajero y que el internismo y la ambición política no pondrían en riesgo todo un proceso que ya lleva demasiados años, vidas y sueños.

    Quizás alguno puede pensar, con razón, que cuando generalizamos hablando del Senado somos injustos, puesto que ahí dentro hay personas –no muchas, es cierto- que aún consideran que ocupan bancas en una de las cámaras del Congreso para actuar a favor de la ciudadanía y no en contra de ella. Así que nos limitaremos a referirnos a la disidencia colorada y algunos sectores de la oposición, que son los que, desde el primer semestre del 2015, tienen mayoría para cometer todas las tropelías que se les antoje.

    Ayer quedó demostrado que nos equivocamos y que esto va mucho más allá de un simple enfrentamiento político. Esto es profundo, grave, y está orquestado por personas oscuras, que no tienen reparos en aplastar a todo el mundo a su paso, aunque más no sea por confirmar una candidatura a la Presidencia de la República.

    Muchas veces hemos leído en la Constitución que si el Presupuesto del año siguiente no está promulgado antes del 1 de enero, seguirá vigente el anterior, pero jamás se nos ocurrió que alguna vez pudiera ocurrir, sencillamente porque, más allá de las diferencias entre bancadas y sectores políticos, había cosas que se tomaban en serio y una de ellas era la Ley del PGG.

    Pero a medida que se acortan los plazos para las elecciones generales del 2018, la irracionalidad de la disidencia y sus secuaces ha ido en aumento. Así que, aunque se mostraron conscientes y maduros en la Comisión Bicameral de Presupuesto, mostraron uñas y dientes cuando el proyecto, con media sanción de Diputados, llegó a sus manos. Cualquier defensa que se pudiera hacer al proyecto que aprobó esta mayoría del Senado no resiste ningún análisis. Lo que ocurrió es que se cercenó la capacidad del gobierno de manejar la política monetaria desde el Banco Central y de pagar sus compromisos internacionales. Es decir, dejaron al país sin soporte alguno y expuesto a cualquier vendaval.

    Y luego del lógico veto, reaccionaron indignados como si en algún momento hubieran pensado que el Ejecutivo bajaría la cabeza y aceptaría el hachazo de la disidencia. Ayer, ni siquiera se presentaron a la sesión extra convocada para aceptar o rechazar el veto. Así que ya es oficial; en el 2017 seguirá vigente el presupuesto del 2016, mucho menos conveniente para los nuevos desafíos que enfrentará el país el año próximo, pero es lo que decidió el Senado, que demostró que a veces no importa mucho tener grandes adhesiones, sino una ponzoña lo suficientemente venenosa para hacer un gran daño a la ciudadanía. Un país nunca quiebra, pero sus ciudadanos, sí.

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    Publicado por Anónimo | 30 diciembre, 2016, 8:19 am
  13. Jugando con fuego

    Por Marcos Cáceres Amarilla

    Asombra un tanto que el Poder Ejecutivo haya elegido los últimos días del año, para despelotar el ambiente político, económico y social del país, con anuncios y movidas que resultaron en muestras de torpeza imperdonables en un presidente de la República y que pueden condicionar decisivamente la gobernabilidad, a pocas horas de iniciar lo que será de hecho su último año de mandato.

    El impulso a un nuevo proyecto de reelección vía enmienda de la Constitución, acompañado de una profusión de propaganda estatal en todos los medios de comunicación y redes sociales sobre los presuntos logros de esta administración, han saturado a la opinión pública, provocando una reacción contraria a la esperada y sin que el proyecto haya sido presentado hasta ahora.

    Las sorpresiva puesta en vigencia, a pocos días de terminar el ejercicio anual, de nuevas reglas del Impuesto a la Renta Personal que entrarán a regir inmediatamente, con la evidente intención de recaudar “a como venga”, ha motivado la fuerte reacción en contra de gremios empresariales y profesionales, sumándose una nueva cuadrilla de críticos a su gestión.

    El veto total al Presupuesto General de la Nación 2017, medida inédita en los 24 años de vigencia de la Constitución, sorprendió a los mismos oficialistas. La decisión, producto al parecer de una reacción intempestiva, es considerada temeraria por los mismos legisladores cartistas quienes, sin embargo, no se animan a señalarle con todas las letras a Horacio Cartes el error que está cometiendo.

    Increíblemente, el presidente remitió su veto a la Comisión Permanente del Congreso sin un decreto de convocatoria a sesiones a las cámaras legislativas, como es su atribución y como correspondía, dada la urgencia del tema. La oposición y los disidentes colorados decidieron no hacer la convocatoria y lo hizo luego el Ejecutivo, como debió ser desde el principio.

    El Presidente de la República está ahora en la situación de tener que elegir entre opciones igualmente malas para él: o retira el veto al presupuesto y lo cambia por un veto parcial, con lo cual estará admitiendo que se equivocó y que la oposición le ganó la partida o persiste en su error, con lo cual dificultará su gestión económica y política del último año hasta límites insospechados, dinamitando el escenario político y social y poniéndose en contra a los gremios estatales. En suma, creando una inestabilidad que conspirará contra su deseo de reelección e inclusive con su posible papel de “gran elector” dentro del Partido Colorado.

    Lo sorprendente es que el Ejecutivo se metió en esta situación tan compleja como producto de sus propias decisiones o tal vez con el asesoramiento de “expertos” que más que tranquilizar el ambiente aparentemente le aconsejan que confronte con la oposición, incluyendo la de su mismo partido.

    Es posible que Cartes haya elegido esta hoja de ruta en su último año, para destruir la ya endeble institucionalidad del país, creando así las condiciones para propuestas que van en contra de la Constitución. Debe pensar que en un ambiente de conflicto y de polarización política es más fácil convencer a la sociedad sobre salidas reñidas con la legalidad democrática, a las que se maquillará con interpretaciones “a medida” de la Constitución.

    De paso, logra desviar la atención sobre inocultables fracasos en materia de seguridad, salud y educación, evita hablar de los secuestrados por el EPP y del frustrado plan de las inauguraciones masivas de obras de infraestructura que pensaba hacer este diciembre.

    El Ejecutivo está jugando con fuego en este momento, sin calcular que tal vez sea él, a la larga o a la corta, el principal afectado por las llamas.

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    Publicado por Anónimo | 29 diciembre, 2016, 9:21 am
  14. PGN e infraestructura
    28 DIC 2016

    Los campos de batalla dentro del poder político son numerosos y algunos muy cruentos. Aquietado momentáneamente –aunque nadie sabe a ciencia cierta hasta cuándo- el tema de la reelección presidencial, surgen áreas de beligerancia también tradicionales: el Presupuesto General de la Nación (PGN) y las obras de infraestructura.
    Es en el PGN en donde un gobierno expresa sus propósitos verdaderos.Todo intento de maquillar las cifras de gastos rígidos termina inevitablemente en el fracaso cuando los organismos de auditoría pasan la lupa en forma minuciosa. El intento por calafatear la destartalada nave educativa no hace sino exponer a la luz el monumental atraso en infraestructura. El país no sólo está sembrado de “escuelas rancho” o “escuelas mango guype” (a la intemperie) sino que las pocas que resisten con estructuras razonables sufren de un sub-equipamiento lastimoso. Hoy es inaceptable que haya instituciones educativas sin internet, salas de informática y bibliotecas bien surtidas. Tampoco es tolerable que todo intento de capacitar a los maestros termine naufragando por su cerril resistencia basada en cualquier excusa, mientras hay países sudamericanos (Ecuador entre ellos) en donde la formación magisterial está equiparada a la de un médico, con el más alto nivel de exigencia académica.

    Hasta hoy, ningún Gobierno ha logrado siquiera rozar el nivel de inversión en educación como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) que los organismos internacionales fijan entre el 6 y el 7%. Sin embargo, otros gastos fijos no cesan de crecer, en especial los salarios medio y alto de la administración pública, con niveles del primer mundo para un país con más del 35% de la población en situación de pobreza. A comienzos de la administración Cartes, tanto el Poder Ejecutivo como el Congreso se comprometieron a no sobrepasar el 1,5% sobre el PIB en cuanto al déficit fiscal.El compromiso duró un periodo y ya hemos llegado –por lo menos en una ocasión- al 1,8%, demostrando así la importancia que le da la clase política a la palabra empeñada.

    Por otro lado el MOPC, que parece embarcado en obras imprescindibles, las viales sobre todo, se enfrenta a abruptos descalces presupuestarios que las ponen en peligro de parálisis, jugando incluso con las partidas destinadas al servicio de la deuda, desprogramación que no aportará gran cosa a consolidar la seriedad del Paraguay como buen pagador.

    Estas y otras “lindezas” del juego político de baja calidad nos ponen frente a la posibilidad de un rechazo del PGN-2017 por parte del Poder Ejecutivo y la reapertura de un debate en el que se gastará un montón de energía con el agregado de un fenomenal embrollo administrativo público para el 2017. La probabilidad de que se vuelva a ejecutar el PGN-2016 seduce a toda la ralea de la administración pública que ya se frota las manos ante la virtual vuelta del “triple aguinaldo”. Una vergüenza pública y una bofetada para la ciudadanía decente.

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    Publicado por Anónimo | 28 diciembre, 2016, 9:01 am
  15. Dispuestos a fundir al país
    28 diciembre, 2016

    Cada vez resulta más escandaloso el perjuicio que ese grupúsculo de disidentes e “izquierdistas” están causando al país. Nadie entiende muy bien por qué. Desde hace 2 años tienen una mayoría en el Senado y desde allí han montado un esquema destinado exclusivamente a perjudicar a la ciudadanía con la excusa de una guerra personal que cada uno de ellos parece tener con el presidente Horacio Cartes.

    Mientras se muestran como grandes héroes de la nacionalidad, acuchillan una y otra vez a la gente, mucha de la cual sigue engañada ese discurso mesiánico e irresponsable sin percatarse de que los mismos que dicen ser sus salvadores son, en realidad, sus verdugos.

    Se abroquelaron en el Senado y hace poco extendieron sus tentáculos en la Cámara de Diputados, en donde son muy pocos, pero tan descontrolados que, unidos en la Comisión Permanente del Congreso, están decididos a causar todo el mal que pudieren en el receso legislativo.

    Estos remedos de políticos que no son más que oportunistas dispuestos a transar con el mismo diablo para salirse con la suya, sancionaron un presupuesto absurdo, irrealizable y que llevaría al país en situación de quiebre al no poder pagar sus compromisos internacionales. Ellos sabían que el Ejecutivo no tendría otra alternativa que vetar la ley, porque promulgarla era imposible. Lo sabían, así que ahora, cuando se muestran escandalizados y se niegan a sesionar de manera extraordinaria para tratar el veto, lo que hacen forma parte del plan de desestabilización que hace más de 2 años han puesto en marcha.

    Ahora deberá haber convocatoria y Diputados –la cámara de origen del Presupuesto- tendrá que reunirse para analizar el veto en primera instancia. Allí todavía hay una mayoría cuerda y pensante, así que lo más probable es que haya quórum para tratarlo. El problema será en el Senado, que, si no tiene quórum, no podrá tratar la objeción del Ejecutivo. Todo esto hará que –por primera vez en desde la sanción de la Constitución vigente- el presupuesto de este año es el que se seguirá aplicando en el 2017.

    Ellos, los verdugos, pretenderán responsabilizar de esto al mismo Cartes por haber vetado la ridícula e inaplicable ley sancionada. Pero es de esperar que la ciudadanía tenga claro cuál es la realidad de esta historia. Fueron los disidentes y un sector de la oposición quienes lograron salirse con la suya y entorpecer cualquier tipo de avance que pudiera tener nuestro país, el que, para mantener los avances en materia económica, necesita de una Ley de Presupuesto adecuada a la realidad.

    Es terrible todo el daño que estos sinvergüenzas han causado al país, mal utilizando el poder que tienen como pertenecientes a un poder del Estado. Y cuando pensamos que esto no tiene otro motivo que la desmedida ambición del líder de la disidencia, Mario Abdo Benítez, quien aspira ganar la Presidencia de la República, no podemos dejar de sentir que nos gana la impotencia. Si siendo un simple senador manipula de esta manera las acciones del Estado, sálvese quien pueda en el caso de que llegue al Palacio de López.

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    Publicado por Anónimo | 28 diciembre, 2016, 8:53 am
  16. Consecuencia de una “salvajada”
    27 diciembre, 2016

    Tal como era de esperar, el Poder Ejecutivo resolvió vetar íntegramente el Presupuesto General de la Nación sancionado por el Congreso. Las razones, por todos conocidas, son más que suficientes. La mayoría que controla el Senado, compuesta por la disidencia de la ANR y sectores de la oposición, recortó groseramente la emisión de bonos para el 2017, dejando al Estado sin capacidad de honrar los compromisos de la deuda pública, limitó la facultad del Banco Central de implementar políticas monetarias a los fines de mantener la inflación bajo control y, alegremente, aumentó los gastos corrientes en concepto de sueldos, sin garantizar fuentes de financiación. Sorprendentemente, algunos senadores, responsables de haber convertido el proyecto de ley que rige la materia en un monstruo estilo Frankenstein, se mostraron muy “ofendidos” por la decisión presidencial y no faltaron los desquiciados de siempre, para quienes la determinación sería violatoria de la Constitución.
    La cronología de los hechos demuestra, sin lugar a equívocos, quiénes crearon esta situación inédita. El Ejecutivo remitió su proyecto al Congreso en tiempo y forma, las cámaras integraron la Comisión Bicameral de Presupuesto, que en líneas generales le dio su visto bueno, Diputados introdujo un incremento salarial del 12% para los docentes y la gavilla que comanda el Senado, fiel a su práctica de los últimos dos años, se encargó de destrozar todo e imponer un plan de gastos que atentaba de manera brutal contra los intereses nacionales.
    Para empezar, redujo la emisión de bonos de 558 a tan solo 300 millones de dólares, lo que significa dejar de pagar servicios de la deuda externa. A continuación le puso techo a la intervención del BCP para mantener una de las grandes conquistas en años, cual es la estabilidad de la moneda y, en consecuencia, de los precios. Y, por si eso no bastara, “infló” los gastos corrientes del Estado, esos que sí o sí deben ser cubiertos, como los salarios de docentes, entre el 10% y el 15%, de los trabajadores de la salud, del 12% al 18%, y para los funcionarios de la ANDE, en un 10%.
    En resumidas cuentas, le restó capacidad de pago a la administración central, sentó las bases para que se dispare la inflación y aprobó aumentos que no tienen vías genuinas de financiación, impidiendo de esta manera la ampliación de programas sociales.
    Los saboteadores de nuestra economía, porque no merecen otro apelativo, ahora vienen con el cuento de que “todo se hubiera solucionado si el Ejecutivo promulgaba el Presupuesto y, en un par de meses, solicitaba que se ampliaran ciertos rubros. ¿A quiénes iba a solicitar? ¿A Desirée Masi y Eduardo Petta? ¿A “Marito” y los seguidores de Efraín Alegre? Solo un estúpido caería en semejante trampa.
    El delirium llegó a niveles superlativos cuando algunos legisladores, como Adolfo Ferreiro, hacen encuestas en las redes sociales acerca de si el veto “es o no legal” o directamente lo califican de inconstitucional, como Desirée, quien citó el artículo 217 de la C.N, referido a los plazos para tratar el Presupuesto (lo que no está en discusión) pero “olvidó” leer, o no pudo comprender, lo que en un fácil castellano establecen los artículos 209 y 218, en su inciso 4°, otorgando al presidente de la República la facultad de vetar, en forma total o parcial, las normas sancionadas por el Congreso.
    Ahora solo resta seguir el procedimiento indicado por la Ley Base. Ambas cámaras deben expedirse sobre el veto, requiriéndose una mayoría calificada para dejarlo sin efecto, lo cual es altamente improbable, por lo que en el 2017 se ejecutará el mismo presupuesto del 2016.
    Si llegamos a esta situación, en la que el Ejecutivo no tiene más opción que elegir “entre los males, el menor”, es a raíz de la “salvajada” cometida por un puñado de senadores que deshonran la investidura que ostentan, a quienes les importa un bledo los intereses de la ciudadanía y de la Patria. Y ante ellas deberán rendir cuentas cuando, con la caradurez que los caracteriza, quieran ser electos por segunda, tercera o cuarta vez, porque para ellos la reelección es, hasta ahora, indefinida.

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    Publicado por Anónimo | 27 diciembre, 2016, 8:28 am
  17. Que prime la racionalidad
    27 Dic 2016

    El Poder Ejecutivo vetó en forma total el Presupuesto General de Gastos de la Nación (PGN) 2017, como ya prácticamente lo anunciaban las principales autoridades del Gobierno al sostener que es la única forma de tratar de revertir la desacertada decisión adoptada por una coyuntural mayoría en el Senado, dejando en peligro la economía nacional.

    Desde el inicio de esta historia del presupuesto para el año próximo primaron las disputas y peleas políticas, antes que argumentaciones técnicas. Esto llegó al punto que se intentó confundir a la gente con discursos mediáticos durante todo este tiempo, tratando de hacer volcar a la opinión pública sobre un supuesto mal manejo del Ejecutivo en la elaboración del proyecto de presupuesto. En el Senado se adoptaron decisiones políticas y no técnicas, y solo debe mencionarse el hecho de poner algo inaudito en la economía, como el tope para el Banco Central del Paraguay (BCP) y la aniquilación de un gran porcentaje para los bonos, aspectos fundamentales si se quiere que el país siga creciendo.

    La decisión del Poder Ejecutivo, definitivamente, no fue fácil, por la presión política y el apremiado tiempo que se tiene, principalmente porque en el mismo Congreso el tratamiento del proyecto se dejó prácticamente para última hora, para probablemente embretar a las autoridades del Gobierno a adoptar una decisión apresurada y sin análisis. Pero esto, a decir de las autoridades, no fue así, porque el plan de gastos ratificado por el Senado fue revisado nuevamente por varios técnicos y se hizo partícipe a los ministerios, quienes son los que prepararon sus respectivos presupuestos. La determinación adoptada sobre este tema se veía venir y cabe preguntarse si ese no habrá sido el objetivo de parte del Senado: poner en aprietos al Ejecutivo.

    Los parlamentarios deberán tratar de nuevo el proyecto, con lo que el Presupuesto 2017 seguirá en espera, cuando que lo normal sería que para esta altura del año ya se tenga la tranquilidad de contar con uno que permita mirar el futuro y no generar nuevamente conflictos, como de vuelta se está haciendo ahora, con el veto.

    Al explicar las razones del veto, el ministro de Hacienda, Santiago Peña, dijo que tuvieron que tomar la difícil decisión de vetar totalmente el Presupuesto 2017 ante la imperiosa necesidad de proteger la imagen del país, el bienestar de la gente y la estabilidad macroeconómica actual. Esto debido a que, expresó, existe una discrecionalidad en el aumento de los salarios que va contra la Ley de Responsabilidad Fiscal y por encima del tope de crecimiento estimado.

    Se detalló que se adoptó la decisión de vetar totalmente por el aumento de los componentes rígidos del gasto, sin contar con estimaciones reales de financiamiento. El aumento de estos gastos rígidos obligaría al Ejecutivo a recurrir al recorte de programas sensibles incorporados en el Presupuesto, perjudicando así enormemente a sectores vulnerables de la población. Hay que analizar si esa no era la intención de la oposición. Igualmente, la falta de previsiones presupuestarias para el cumplimiento de las obligaciones del Estado en materia de deuda pública pone en riesgo la calificación soberana del país, según un comunicado emitido por el Ministerio de Hacienda.

    “El calendario del servicio de la deuda para el 2017 requiere el pago de US$ 316 millones, de los cuales solo se autorizaron US$ 144 millones. Esta situación, a su vez, tiene implicancias en el mercado, en la inversión privada e impacta negativamente en el crecimiento de nuestra economía”, explica el documento firmado por el titular de Hacienda.

    Los parlamentarios deberán tratar de nuevo el proyecto, con lo que el Presupuesto 2017 seguirá en espera, cuando que lo normal sería que para esta altura del año ya se tenga la tranquilidad de contar con uno que permita mirar el futuro y no generar nuevamente conflictos, como de vuelta se está haciendo ahora, con el veto. Esta historia seguirá con discursos políticos mezquinos y sin ninguna responsabilidad porque algunos solo tienen en la mente las elecciones generales del 2018 y no a la gente, que es la que verdaderamente necesita tranquilidad política, económica y financiera. Ojalá este fin de año prime la racionalidad, para iniciar un buen 2017.

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    Publicado por Anónimo | 27 diciembre, 2016, 8:28 am
  18. Pesada herencia para el 2017

    Evaluar lo ocurrido en el transcurso de un año es siempre tarea difícil pero imprescindible para un medio que, como 5días, ha seguido durante los 12 meses cada acontecimiento, sus consecuencias inmediatas y las de mediano plazo sobre la economía.
    La edición de hoy encara esa faena con la misión de ser un instrumento de información y análisis sobre lo que nos deja este 2016, ya a una semana de su finalización.

    En este reducido espacio editorial hemos optado por elegir un tema que creemos afecta, o toca de cerca, a virtualmente todos los asuntos en los que tanto el sector público o privado se han visto involucrados. Para hacerlo tomamos prestada una definición formulada en nuestra edición de ayer por un CEO del sector bancario: “Para ser tomados en serio, debemos comportarnos como serios”. La expresión, sin duda alguna, es una velada alusión a las marchas y contramarchas que en materia de gobernabilidad protagonizan tanto el Gobierno nacional como la clase política en su conjunto.Los frecuentes encontronazos entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo produjeron, a lo largo del 2016, situaciones que dejan una sensación de desazón e ingobernabilidad que se traslada al día a día en todos sus niveles.

    Los campos de batalla son esencialmente dos, con un conjunto de roces agregados sobre los que nos ocuparemos brevemente. La primera contienda se libra en el terreno de la iniciativa oficial de introducir la figura de la reelección del Presidente de la República, hoy taxativamente prohibida por la Constitución. Un sondeo primario hecho en octubre pasado por este diario expresa que ocho de cada diez paraguayos rechaza la idea de que el Presidente sea reelecto. El factor de inestabilidad está agravado principalmente porque el oficialismo insiste en incorporarla por la vía de la enmienda constitucional sobre cuya inviabilidad está de acuerdo la casi totalidad de los especialistas en derecho constitucional. Aún así, con una opinión pública mayoritariamente en contra y regulaciones que no dejan lugar a dudas sobre la imposibilidad de incorporar la reelección enmendando la Constitución, agentes del oficialismo operan abiertamente demostrando lo poco que les importa el marco legal constitucional con tal de conseguir otro periodo para el presidente en ejercicio. Y esto no se ve muy bien desde el exterior.

    La otra batalla es la que se da en torno al Presupuesto General de la Nación. Este es un clásico Poder Ejecutivo Vs. Poder Legislativo, pero aunque en otras oportunidades se llegó al borde de su no aprobación, hoy los rumores de veto enturbian más de lo prudente una relación de por sí tirante y de trámite más que difícil. Otro punto en contra para las evaluaciones que desde el mundo se hacen sobre el Paraguay.

    Otros conflictos de baja intensidad contribuyen a enrarecer el medioambiente político en el Paraguay. Por una parte, el Congreso le impuso al Banco Central del Paraguay limites en sus gastos de política monetaria, algo considerado un desatino sin precedentes. Pero por el otro, aprueba una ley de bancos que da mayores atribuciones al BCP y permite investigar a intermediadoras financieras privadas sin orden judicial, agregando desazón a un clima que podría haber sido más calmo y predecible.

    Este estado de beligerancia política ha prácticamente congelado la evaluación del Paraguay por parte de las calificadoras de riesgo como Moody’s, Standard&Poor’s y Fitch Ratings, que desde enero de este año que termina nos mantienen a un peldaño del ansiado “grado de inversión”. Las tres coinciden en señalar como positivos, en el panorama económico y financiero del país, factores como crecimiento con mayores niveles de inversión, disciplina fiscal y endeudamiento prudente. Pero cuando se llega al clima político, un gran signo de interrogación se abre de inmediato, signo que nos ha mantenido en suspenso durante todo 2016.

    Una pesada herencia que la clase política deja para el 2017.

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    Publicado por Anónimo | 27 diciembre, 2016, 8:27 am

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@Pocho_py El tema acá es que el PJ es elegido por el Congreso y no es un poder independiente, son elegidos amigos y parientes y a dedo, lastimosamente.
@MarcosMikelj Por favor no a Lugo, ya probó las mieles del poder y todo lo que quiere es volver a sentir el "placer" de gobernar. Sabemos de sus negocios.
@Pykare Sólo la indignación lleva a poco. Para cambiar hay que convertirla en organización política con capacidad electoral y movilización.
@jjfd60 El MOPC y el Ministro Jiménez Gaona adjudican todas las obras a los "amigos", sin importar que esté mal diseñada.
@Vlad_Jara Hace dos o tres días atrás... Y puede ser pio hace dos o tres días adelante?...

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