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Modificaciones del IRP: ¿Es legal? ¿Tanto cambia? ¿Son retroactivas?

En estos días el tema del momento han sido las modificaciones del IRP, argumentos a favor y en contra, preocupación y casi “caos”. Sin embargo analizar estos cambios con criterios técnicos y al mismo tiempo “prácticos” requiere de un tiempo prudencial, tiempo que aparentemente no quiere conceder la Administración Tributaria, quien dos minutos antes de que termine el partido, cambia las reglas del juego: algunas de ellas favorables para los contribuyentes y otras no tanto.
Pero al referirnos a temas impositivos, debemos ser responsables “todos”: Sector Público y Privado; Administración Tributaria y Contribuyentes, pues están en juego cuestiones transcendentales, como lo son el respeto a la vigencia de un Estado de derecho, pues una reglamentación no puede cambiar el texto de la ley, y además el cumplimiento del Principio de Capacidad Contributiva dispuesto en la Constitución Nacional que obliga a las personas a contribuir al sostenimiento del Estado de acuerdo a dicha capacidad y en condiciones de igualdad.

¿Y de qué igualdad podemos hablar cuando en Paraguay existen altos índices de evasión tributaria, escaso control y falta de cultura tributaria que no nos permite darnos cuenta de que cada vez que como ciudadanos no exigimos “la factura o ticket equivalente” no nos damos cuenta de que empobrecemos a nuestro país y enriquecemos a los evasores?

Por ello les invito a analizar el tema con seriedad, sus pro y contras, y exigir lo que nos corresponde como ciudadanos y contribuyentes, cumpliendo al mismo tiempo con nuestras obligaciones.

Analicemos lo legal y lo OPORTUNO

Las modificaciones del IRP se deben analizar desde dos puntos de vista:

Desde el principio de legalidad. Es decir, si responden a lo dispuesto en la Ley.

Desde el punto de vista de la OPORTUNIDAD, es decir el momento en que fueron dictadas y el plazo que se le otorga al contribuyente para la aplicación de las nuevas normas.

Además, una Administración Tributaria debe contar con sus aliados estratégicos: Los profesionales contables y asesores tributarios y los contribuyentes, y no responsabilizar a terceras personas de la falta de gestión oportuna o la falta de estrategias efectivas para la lucha contra la evasión, pues es la AT la encargada de realizar las fiscalizaciones y tomar las medidas a fin de que todos los contribuyentes cumplan con sus obligaciones tributarias.

¿Uso abusivo de las deducciones?

Comencemos el análisis desde el CONSIDERANDO del Decreto N° 6560/16. Una vez, más la Vice Ministra de Tributación culpa a los contribuyentes de su negligencia y queda al descubierto de su falta de acción OPORTUNA pues estos cambios, no son consecuencias de un USO ABUSIVO DE LAS DISPISICIONES EN CUANTO A LAS DEDUCCIONES DE GASTOS E INVERSIONES, sino simplemente consecuencia de la aplicación de la propia reglamentación y del propio formulario.

¿Es que tardo tanto tiempo la Viceministra en darse cuenta de que Decreto permitía más de lo dispuesto en la Ley? Y le recordamos que lo hacía por una causa histórica: la difícil implementación de la Renta Personal suspendida por años y el efecto formalizador de la misma que hizo negociar una serie de circunstancias más beneficiosas para el contribuyente como ser por ejemplo que los ingresos que se generaron antes de la vigencia de la misma, tales como dividendos y utilidades anteriores al 2012 que no fueron aun pagados o percibidos se consideren no alcanzados por la Renta Personal aunque se reciban después de la vigencia de la ley es decir agosto del 2012.

Esto técnicamente es contrario al criterio de lo percibido y es una de las modificaciones introducidas a través del Art. 2 del decreto. Técnicamente es correcto que esta norma de “transición” sea corregida pero con entrada en vigencia en el ejercicio 2017 y no en el 2016 como se pretende. Reiteramos es LEGAL y el decreto no es RETROACTIVO, pues jurídicamente las modificaciones pueden hacerse hasta el último día del cierre del ejercicio fiscal, es decir hasta el 31 de diciembre, pero no es OPORTUNO ni responde a una conducta adecuada hacia los contribuyentes que las reglas del juego se cambien 1 minuto antes de terminar el partido.

Análisis de artículos modificados

  1. Se pagará IRP por el ingreso proveniente de pago de deudas, venta de bienes o actividades personales realizadas antes de agosto del 2012, fecha en que entro en vigencia el IRP. Lo importante es el momento en que se recibe el dinero.

Decreto Nº 6560/16. Art. 2º. Hecho Generador e Ingresos Personales.

El decreto anterior, permitía a los contribuyentes no considerar gravados por IRP ingresos provenientes de actividades realizadas antes de agosto del 2012 y percibidos luego de dicha fecha. También permitía que las deudas debidamente documentadas recibidas luego de la vigencia de la Renta Personal no sean consideradas ingresos gravados.

Históricamente esta redacción había sido incluida en el decreto como una norma “Transitoria” y para facilitar la entrada en vigencia de la misma.

Esto técnicamente es contrario al Principio de lo Percibido que es el que rige en el IRP, lo cual implica que no importa la fecha en que se realizaron las actividades que generan los ingresos personales, sino lo importante es cuando se recibe efectivamente este dinero.

Ejemplos de implicancias:

Todo dinero que se perciba ya sea en concepto de pago de deudas anteriores a la vigencia de la ley, ventas de inmuebles a cuotas, pagarés, montos de indemnizaciones laborales por trabajos personales realizados antes de la vigencia de la misma, se regirán por el “Principio de lo Percibido sin excepciones”. Es decir, no importa cuando se generó la obligación sino cuando se recibe el dinero y en ese momento se considera gravado por el IRP.

Así por ejemplo:

a) Si se ha vendido un inmueble a 8 años de plazo, en el ejercicio 2011, a partir del 1 de enero del 2016, ese monto debe ser considerado como ingreso gravado por el IRP.

b) Si en el ejercicio 2016, percibo dividendos generados en el año 2010, los mismos constituirán ingresos gravados por el IRP.

¿Es legal y técnicamente adecuado?: Sí. Pero su vigencia por respeto al contribuyente debe darse al inicio del ejercicio, es decir, recién a partir de enero del 2017 y no para el ejercicio 2016.

  1. ¿Confusión o algo favorable para los contribuyentes del IRP? Pagar IRP por los ingresos que se reciben de alquileres de inmuebles, sin inscribirse en IRACIS o IRPC. Práctico pero no legal.

Decreto Nº 6560/16 Art. 6º. Ingresos por Ganancias de Capital Inmobiliario y Mobiliario.

En este inciso se ha incluido como gravado por el Impuesto a la Renta Personal, no solamente la ganancia que le genera a una persona física el denominado “Capital Mobiliario” que incluye dividendos y utilidades de sociedades, intereses, comisiones o rendimientos de bienes muebles, entre otros, sino a partir del ejercicio 2016 o 2017, sujeto a confirmación, también se incluirán los ingresos de “Capitales Inmobiliario”, es decir inmuebles, el que por excelencia está dado por el canon de alquiler que el propietario recibe.

Sin embargo, esta actividad económica: Alquiler de inmuebles no se considera “personal” sino empresarial conforme lo dispone el Art. 2º, inciso f) de la Ley Nº 125/91. Es por ello que técnicamente esa ganancia no debe pagar Renta Personal sino IRACIS o IRPC.

Desde el año 1992, si una persona física es propietaria de más de UN inmueble y alquila UNO de ellos o arrienda un local integrante de un mismo inmueble, debía abonar por dicha “renta” un Impuesto IRACIS O IRPC. Además debe pagar el IVA. Existen reglas especiales para ambos casos.

Esta modificación, que debe ser reglamentada, pues contradice el texto de la Ley Nº 125/91, incluye una nueva categoría: “rentas ocasionales de inmuebles” IRPC o el IRACIS por dicha actividad, lo que apartemente hará que sea posible pagar un solo impuesto: La Renta Personal.

En realidad serían MUY POCOS CASOS en los cuales por el alquiler de inmuebles no se pague ningún impuesto a la renta (IRACIS, IRPC o IRAGRO). Si ello fuera la real intención, solamente si una persona física es propietaria de un solo inmueble toda la República del Paraguay, construido o no, y ese inmueble se alquila, correspondería considerar al mismo como gravado por renta personal.

¿Es legal? Si contradice el texto de la Ley Nº 125/11 no es legal. Pero es práctico a fin de evitar dos inscripciones.

Lo que debería hacer desde hace muchos años la a SET es simplemente cruzar los datos de la Dirección General de los Registros Públicos, de Catastro, de las Municipalidades e inscribir de oficio a la gran cantidad de personas físicas que cumpliendo los requisitos que dice la ley para ser contribuyente no se han inscripto y siguen emitiendo recibo de dinero común, reclamando el pago del impuesto por el plazo de prescripción que es de 5 años, caso contrario, solo se benefician aquellos que no cumplen sus obligaciones por falta de control de la Administración Tributaria.

Por Nora Lucía Ruoti Cosp

(*) Abogada. Máster Internacional en Administración Tributaria y Hacienda Pública. Especialista en Impuesto y Asesoría a Inversionistas.

 

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Acerca de jotaefeb

arquitecto jubilado, hoy "hurgador" de la filosofía de vida, de las cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

26 comentarios en “Modificaciones del IRP: ¿Es legal? ¿Tanto cambia? ¿Son retroactivas?

  1. Decreto Nº 6560, algunos temas
    Por Natalio Rubinsztein

    Sobre el particular queremos mencionar un tema relacionado con las inversiones. De acuerdo con lo publicado, actualmente solo se podrán deducir las inversiones cuando estén directamente relacionadas con la fuente del ingreso del IRP. En consecuencia, si un profesional digamos Abogado, ya ha adquirido un automóvil para su trabajo, lo ha podido deducir.

    En dicha circunstancia, si compra un segundo auto y el fisco considera que no debería tomarse el mismo como relacionado con su actividad profesional, no podrá deducir cifra alguna en su liquidación de IRP. Asimismo, puesto que lo relacionado con el IRP se refiere a ingresos y egresos de acuerdo con el criterio de lo percibido (se toman las operaciones cuando efectivamente se cobran o se pagan) y no existe una contabilidad tradicional por lo “devengado” (las operaciones se registran al momento de producirse independientemente del momento en que se cobren o paguen) el contribuyente no podrá tomar depreciación alguna frente a este segundo vehículo de modo de reflejar la pérdida de valor que ha sufrido dicho bien en razón de su utilización y/o por el transcurso del tiempo. Ya que tampoco existe ese tipo de registro contable para el IRP.

    Así las cosas, si el contribuyente vende este segundo auto, el ingreso por la venta deberá considerarse como gravado, con lo cual se produciría una situación incongruente. Digamos que el automóvil se ha comprado por el monto de G. 80.000.000, y se vende luego de algún tiempo en el importe de G. 55.000.000. De acuerdo con la reglamentación actual, este último importe –el valor de la venta– deberá considerarse como gravado (10%) siempre que dicho valor de venta exceda de los treinta salarios mínimos.

    No obstante, que en el momento de la compra no ha podido tomar el importe de G. 80.000.000 como un gasto deducible y que tampoco ha podido registrar depreciación alguna sobre dicho vehículo. Por otra parte, en la reglamentación no hay mención alguna que para tomar el monto que estaría sujeto al IRP, deba o pueda considerarse el valor de venta frente al de compra o una presunción de un 30% de utilidad respecto del valor de venta como existe para otros rubros.

    En consecuencia, el contribuyente no puede tomar gasto alguno por la compra del bien y, en el momento de la venta, debe tomar el importe que recibe como una utilidad gravada por el IRP. No obstante, que en realidad al momento de la venta –en el ejemplo que hemos tomado– haya perdido G. 25.000.000 (el valor de compra en G. 80.000.000 y el ingreso por la Venta, en G. 55.000.000). O sea que se estaría produciendo una situación de inequidad para el contribuyente.

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    Publicado por jotaefeb | 9 agosto, 2017, 8:59 am
  2. Inversiones en el IRP
    Por Natalio Rubinsztein

    En el Decreto N° 6.560 de fecha 23 de diciembre del 2016 se incluyen modificaciones al Decreto N° 9371/2012 por el cual se reglamenta el Impuesto a la Renta Personal creado por Ley 2.421/2004. En este sentido hemos analizado distintos aspectos del contenido del referido Decreto, en este caso en particular lo relacionado con las Inversiones del Contribuyente. Así entonces, el Art. 31 se refiere al monto máximo de deducciones personales y familiares y señala “Monto máximo de deducciones personales y de familiares a cargo. El monto total de las deducciones en concepto de gastos e inversiones personales y de familiares a cargo estará condicionado a que los mismos provengan de ingresos gravados en el ejercicio, y no podrá ser superior al total de estos ingresos. Quedan exceptuadas las erogaciones que correspondan a las inversiones admitidas que hayan sido abonadas con ingresos provenientes de préstamos obtenidos”.

    De la interpretación de lo mencionado surge taxativamente que las inversiones solamente podrán ser deducibles en caso que correspondan a dinero originado en el mismo ejercicio en que se realiza el desembolso para la inversión o bien dinero que se haya obtenido a través de un préstamo o financiación en el ejercicio en cuestión.

    Si consideramos para el presente ejercicio 2017 el comprar un automóvil y lo hacemos con el dinero proveniente de ingresos obtenidos en el ejercicio 2016 o anteriores, surge el tema que el monto de compra, no podrá ser tomado como deducible para el ejercicio 2017. Ni tampoco podrá ser trasladado a ejercicios futuros, llegado el caso. Así las cosas debemos tener en cuenta que ese automóvil cuya deducción en la compra no ha sido admitida como deducible por la interpretación indicada en el Art. Nº 31, si fuere vendido –digamos en el año 2020 – todo el ingreso que se obtuviere por la venta del mismo deberá ser considerado como un ingreso gravado a los fines del IRP.

    Entonces el gasto (por la salida para la compra del automóvil) no será deducible y además en el caso de venta del automóvil todo el ingreso estará gravado. Como que no habría correspondencia entre ingresos y egresos.

    Empero si tenemos en cuenta una Sociedad Comercial, Industrial, de Servicios, o una dedicada a la actividad agropecuaria bajo la forma jurídica de Sociedad Anónima (SA), Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL), Cooperativa, etc. esta tendría la posibilidad de registrar en sus estados contables con cargo a resultados, la depreciación del vehículo adquirido (sea por utilización, obsolescencia, etc.). Y en el caso en que se decida su venta, el valor a considerar para determinar el resultado de la venta del mismo, será el de deducir del valor de venta, el valor residual del vehículo (es decir el neto que muestren las cuentas del valor original del automóvil menos las depreciaciones registradas, cargadas en su momento a resultados).

    O sea que una entidad sujeta al Irasis, Iragro, etc. tiene un tratamiento distinto frente a un simple Contribuyente del IRP respecto de esta operación. Para la SA, SRL, o Cooperativa es posible tomar el ingreso por la venta menos el valor residual del vehículo (valor de origen menos la depreciación acumulada, cargada en su momento resultados). Sin embargo, para el caso de un Contribuyente del IRP, (si se originase, a modo de ejemplo, una situación de venta de un automóvil adquirido con ingresos de año anterior) el mismo está sujeto a gravar la totalidad del ingreso por la venta del automóvil. Sin poder deducir monto alguno respecto del bien, lo cual podría entenderse como un tratamiento desigual.

    Entendemos que así planteadas las cosas, este tratamiento es un punto particular a reconsiderar respecto de las disposiciones de los decretos ya señaladas.

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    Publicado por jotaefeb | 25 julio, 2017, 7:24 am
  3. Anticipos y retenciones

    Por Natalio Rubinsztein

    Al considerar todo lo relacionado con el tema de retenciones, creemos interesante señalar algo que se da en el caso del Iracis. Al respecto de acuerdo con las disposiciones en vigencia, durante el año en curso debe anticiparse en cuatro cuotas, la totalidad del impuesto a la renta liquidado por el año anterior.

    Así entonces, durante el presente año 2017 deberá anticiparse al fisco la totalidad del impuesto correspondiente al año 2016. De este modo al llegar el fin del ejercicio, la sociedad o entidad contribuyente ya tendría anticipada una buena parte del impuesto a la renta que correspondería por el año en curso.

    Pero qué ocurre en el caso en que en la sociedad o entidad existan previsiones de dificultosa actividad en el futuro y que tornen deficitarias sus operaciones. De aplicarse el criterio seguido corrientemente (de depositar los cuatro anticipos) y si la entidad origina pérdidas o bien finalmente no tenga utilidades como para poder aplicar los anticipos. En consecuencia, dicha entidad quedará con un anticipo en exceso de lo que debiera de haber liquidado finalmente por su cómputo de impuesto a la renta del ejercicio en curso. El tema radica pues en tener un mecanismo rápido de poder imputar esos anticipos contra impuestos futuros o, llegado el caso de un cese de actividades, poder recuperarlos.

    Como ya se dijo, los anticipos de impuesto a la renta deben hacerse en cuatro cuotas, y llegado el caso en que se prevea una disminución de los resultados esperados al inicio del año o quizás resultados negativos, la sociedad o entidad que fuera puede pedir al fisco la exoneración de seguir aportando los anticipos, para las cuotas tercera y cuarta. En nuestra opinión, esto constituye un adecuado y equitativo punto resuelto en ese sentido.

    Puesto que se ha establecido que a partir de este año se realicen retenciones del IRP, entre otros en el caso del pago de remuneraciones a empleados y pagos de servicios a profesionales y no profesionales, entendemos que se debería considerar una situación relativamente similar a la ya mencionada para las empresas sujetas al Iracis, etcétera.

    Así se originaría digamos el caso de un empleado en relación de dependencia, que se le retenga directamente sobre su ingreso bruto (no sobre su ingreso menos los gastos deducibles, que es el procedimiento según la ley para liquidar el IRP). Y como ya hemos mencionado en otras oportunidades, el tema consiste en establecer un mecanismo nada complejo y rápido de modo que el contribuyente pueda imputar las retenciones que le hicieron contra un futuro IRP por pagar o bien recuperar efectivamente, mediando un trámite sencillo, el monto retenido.

    Las entidades comerciales, industriales o de servicios tienen la posibilidad de limitar los anticipos requeridos en cuanto puedan demostrar que sus operaciones serán muy poco rentables o bien no lo serán en absoluto y además originen pérdida. Sin embargo, los contribuyentes del IRP no tendrían esa posibilidad, según las disposiciones publicadas. Digamos que una entidad comercial, industrial o de servicios tendría más y mejores posibilidades de manejar sus finanzas en lo que respecta al aporte de los anticipos de Iracis o Iragro, que un contribuyente individual respecto de sus retenciones del IRP.

    Entendemos que es un punto que debe considerarse particularmente en todas estas modificaciones que han sido anunciadas en relación con el IRP.

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    Publicado por jotaefeb | 11 julio, 2017, 7:33 am
  4. Retenciones en el IRP

    Por Natalio Rubinsztein

    Si bien se han publicado diversos comentarios al respecto, deseamos reiterar que se ha dado a conocer que se retendrá IRP a asalariados a partir del mes julio, en el caso en que superen el rango no incidido. Aunque también deberá retenerse en el caso de pagos a sociedades simples y de remuneraciones profesionales o de servicios personales independientes.

    Y las retenciones serán del 0,5% o del 1% según el concepto abonado. En principio los porcentajes determinados aparecen como bajos aunque en verdad resultarán algo más altos ya que se aplicarán sobre los ingresos brutos sin deducir gastos relacionados.

    De inmediato surge el punto de cuestionarse que ocurrirá con dichas retenciones en el caso en que el contribuyente al cual le ha sido retenido el IRP finalmente no tenga impuesto por pagar.

    Llegada esta situación podría ocurrir que la retención pueda ser aplicada contra otro impuesto por el cual el individuo es contribuyente. Aunque también podría darse el caso en que el monto retenido no pueda aplicarse para abonar otro impuesto sino que deba ser reclamado y devuelto al contribuyente.

    Y en este caso será sumamente importante el mecanismo de devolución que se establezca. Dado que el contribuyente en general considera que a menudo resultan engorrosos todos los trámites relacionados con obtener la devolución de los montos retenidos o en su caso anticipados. Y que muy probablemente ocurrirá algo similar en el caso del IRP.

    Asimismo se ha aclarado que el momento que deberá tomarse en cuenta para realizar la retención es el de la percepción efectiva en cualquier forma, el cobro efectivo en cualquier forma de dividendos, utilidades, excedentes o rendimientos y la recepción efectiva de bienes, títulos o derechos obtenidos en contraprestación de los servicios prestados por el contribuyente, cuando estos se encuentran gravados por el IRP.

    Con esta aclaración, se ha corregido una situación original, en la cual el momento de la retención debería ser en el que se pone a disposición del contribuyente los montos a recibir por los conceptos que correspondan. Con ello existía una incongruencia con el concepto y espíritu del IRP ya que este se refiere a operaciones cobradas o pagadas, es decir, apelando a la registración por el criterio de lo percibido y no por el criterio de lo devengado como era originalmente, criterio con el cual las operaciones deben registrarse en el momento en que ocurren y no cuando se cobran o pagan.

    Un aspecto novedoso que se genera es que al pagarle honorarios a un profesional que emite una factura, deberá realizarse la retención y a la vez emitir un comprobante de retención al profesional en cuestión. Respecto de este tema hasta el presente no se ha definido el procedimiento y entendemos que en breve debe establecerse una disposición al respecto. Claro que también a quien paga y retiene el IRP, se le genera ahora una obligación y responsabilidad adicional, de depositar posteriormente en el Fisco el monto de todas las retenciones que ha realizado.

    En definitiva todo este tema de las retenciones genera una labor y obligación administrativa adicional, a la que el público en general y los contribuyentes en particular deberán prestar particular atención, en el marco de todas las modificaciones respecto del IRP. Labor administrativa que en la gran mayoría de los casos no será fácil para el público.

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    Publicado por jotaefeb | 21 junio, 2017, 8:13 am
  5. Acerca del rango no incidido (II)

    Por Natalio Rubinsztein
    Continuando con el tema del rango no incidido, el punto en cuestión que debemos plantearnos es si para estos contribuyentes, de un ingreso mensual limitado (G. 7.858.028 para el año 2018 y G. 5.893.521 para el año 2019) corresponde ciertamente que se les requiera conservar toda la documentación e información, consultar a profesionales, preparar las declaraciones juradas, seguir minuciosamente toda las disposiciones, reglamentaciones, etc. que se modifican a menudo y además abonar el impuesto.

    El tema es si todo ello resulta efectivamente a propósito útil para los fines del Fisco y del IRP. Debemos reconocer que al principio de la promulgación de la ley estuvimos de acuerdo en la estructura que se había seguido y propuesto, aunque entendemos que con la aplicación práctica dicha estructura puede cuestionarse varios puntos.

    En defensa que se siga con el criterio actual de mantener los montos relativos a los años 2018 y 2019 podrá argumentarse la razón original de creación del impuesto, tratando que todas las operaciones se transparentasen a través de la obligación de contar con comprobantes legales de ingresos como de gastos incurridos y servicios recibidos y así “cerrar el círculo”.

    Nuevamente surge aquí la reflexión de cuestionar la efectiva utilidad de exigir toda la labor administrativa que debe realizar el contribuyente con un ingreso ciertamente limitado y casi obligatoriamente abonar a un profesional para que lo asista, con un costo adicional para el grupo familiar.

    Recordemos que una gran mayoría de la población económicamente activa no llega ni llegará a los tres salarios mínimos mensuales, con lo cual el “cerrar el círculo” sería algo así como formular una aspiración de deseos.
    Por otra parte, como ya se ha dicho, con el establecimiento de las retenciones el contribuyente tendrá una ocupación administrativa adicional que llevar a cabo en caso que abone honorarios o relacionados a un tercero y deba retener el anticipo de IRP que corresponda e incluso ocuparse posteriormente de depositar la retención realizada.

    Y, de todos modos, se incorporarían en el sistema sólo los que tuvieren ingresos de hasta tres salarios mínimos mensuales, como se encuentra dispuesto. Queda en claro que, aun en ese caso, tampoco se “cerraría el círculo” ya que quienes tengan ingresos menores de tres salarios mínimos, no serán objeto del impuesto y entonces no les será requerido el contar con comprobantes legales.

    En consecuencia, como resulta habitual, muy probablemente nadie los requiera. Recordemos que una gran mayoría de la población económicamente activa no llega ni llegará a los tres salarios mínimos mensuales, con lo cual el “cerrar el círculo” sería algo así como formular una aspiración de deseos.

    Siempre se ha sostenido que el IRP no era recaudador sino un elemento de apoyo para “transparentar” la economía. Sin embargo recientemente han habido modificaciones que alteran el sentido original del IRP.

    Sin lugar a dudas la aplicación de recientes disposiciones incrementara los ingresos de lo producido por el IRP, lo cual no era en sí mismo el sentido original de establecer dicho impuesto. De algún modo esta mayor recaudación podría equilibrar los menores ingresos que habría al excluir del rango no incidido a los contribuyentes que ingresarían en los años 2018 y 2019.

    Frente a quienes sostienen que no se deben eliminar los potenciales contribuyentes que sobrepasen el rango no incidido de los años 2018 y 2019 porque no se “cerraría el círculo”, corresponde señalarles que de todos modos no se “cerraría el círculo”, ya que la amplia mayoría de la población no llega siguiera a los tres salarios mínimos mensuales, con lo cual –en nuestra opinión– la falta de requerimiento y emisión de comprobantes legales persistirá.

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    Publicado por jotaefeb | 26 abril, 2017, 9:38 am
  6. Retenciones

    Por Natalio Rubinsztein

    En las disposiciones respectivas se ha dado a conocer que se retendrá IRP a asalariados a partir del mes julio, en el caso en que superen el Rango no Incidido. Aunque también deberá retenerse en el caso de pagos a sociedades simples y de remuneraciones profesionales o de servicios personales independientes.

    Y las retenciones serán del 0.5% o del 1%, según el concepto abonado. En principio los porcentajes determinados aparecen como bajos aunque en verdad resultarán algo más altos ya que se aplicarán sobre los ingresos brutos sin deducir gastos relacionados.

    De inmediato surge el punto de cuestionarse que ocurrirá con dichas retenciones en el caso en que el contribuyente al cual le ha sido retenido el IRP finalmente no tenga impuesto por pagar.

    Llegada esta situación podría ocurrir que la retención pueda ser aplicada contra otro impuesto por el cual el individuo es contribuyente. Aunque también podría darse el caso en que el monto retenido no pueda aplicarse para abonar otro impuesto sino que deba ser reclamado y devuelto al contribuyente.

    Y en este caso será sumamente importante el mecanismo de devolución que se establezca. Dado que el contribuyente en general considera que resultan engorrosos todos los trámites relacionados con obtener la devolución de los montos retenidos o en su caso anticipados. Y que muy probablemente ocurrirá algo similar en el caso del IRP.

    Asimismo se ha aclarado que el momento que deberá tomarse en cuenta para realizar la retención es el de la percepción efectiva en cualquier forma, el cobro efectivo en cualquier forma de dividendos, utilidades, excedentes o rendimientos y la recepción efectiva de bienes, títulos o derechos obtenidos en contraprestación de los servicios prestados por el contribuyente, cuando éstos se encuentran gravados por el IRP.

    En principio los comprobantes de retención deben emitirse en forma virtual (a través de un equipo informático) y no todos los que abonan por recibir un servicio tienen un equipo a su disposición para hacerlo, con lo cual debería considerarse establecer una disposición al respecto.
    Con esta aclaración, se ha corregido una situación original, en la cual el momento de la retención debería ser en el que se pone a disposición del contribuyente los montos a recibir por los conceptos que correspondan.

    Con ello existía una incongruencia con el concepto y espíritu del IRP ya que éste se refiere a operaciones cobradas o pagadas, es decir apelando a la registración por el criterio de lo percibido y no por el criterio de lo devengado como era originalmente, criterio con el cual las operaciones deben registrarse en el momento en que ocurren y no cuando se cobran o pagan.

    Un aspecto novedoso que se genera es que al pagarle honorarios a un profesional que emite una factura, deberá realizarse la retención y a la vez emitir un comprobante de retención al profesional en cuestión.

    En principio los comprobantes de retención deben emitirse en forma virtual (a través de un equipo informático) y no todos los que abonan por recibir un servicio tienen un equipo a su disposición para hacerlo, con lo cual debería considerarse establecer una disposición al respecto.

    Claro que también a quien paga y retiene el IRP, se le genera ahora una obligación y responsabilidad adicional, de depositar posteriormente en el fisco el monto de todas las retenciones que ha realizado.

    En definitiva todo este tema de las retenciones genera una labor y obligación administrativa adicional, a la que el público en general y los contribuyentes en particular deben prestar particular atención, en el marco de todas las modificaciones respecto del IRP. Labor administrativa que en la gran mayoría de los casos no será fácil para el público.

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    Publicado por Anónimo | 7 abril, 2017, 10:19 am
  7. Gastos en el exterior

    Por Natalio Rubinsztein

    En las modificaciones que se dieron a conocer, se incluyen precisiones relacionadas con los gastos realizados en el exterior y la admisibilidad de sus deducciones según las circunstancias, el medio en que han pagado y la documentación de respaldo.

    Así entonces, de acuerdo con el Art. 29 punto 2), del Decreto Nº 6560/2016 serán deducibles los gastos personales y familiares realizados por el contribuyente y sus familiares a cargo en el exterior. Siempre que estén destinados a manutención, educación, salud, vestimenta, vivienda y sus gastos relacionados, todos debidamente documentados y siempre que se cumplan estos requisitos:

    a) Que hayan sido abonados con tarjetas de crédito o débito emitidas por entidades radicadas en el país;

    b) Hayan sido abonados con otro medio fehaciente de pagos tales como: transferencias o giros bancarios; o

    c) Los comprobantes o facturas se encuentren debidamente legalizados o apostillados a través del consulado respectivo.

    En la redacción no resulta ciertamente clara la norma, aunque en nuestra opinión, se debería aplicar el caso c) cuando el pago sea realizado directamente en efectivo. Ya que en principio podría interpretarse que los dos primeros casos señalados a) y b) generarían por sí mismos documentación de respaldo satisfactoria para el fisco.

    Respecto del mencionado punto c), estimamos que la posibilidad de tener debidamente legalizados o apostillados los comprobantes generará un inconveniente de peso para cualquier actividad que se realice, aun en casos extremos de cuestiones de salud del contribuyente o de las personas a su cargo.

    Por cierto, quien estuviese a cargo de documentar y respaldar los gastos en el exterior, se tendrá que estar ocupando de ubicar a los consulados respectivos, interiorizarse de todo lo que se requiera desde el punto de vista consular y además emplear su tiempo para gestionar y obtener el apostillado. Tarea no fácil para un contribuyente individual.

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    Publicado por Anónimo | 3 abril, 2017, 10:45 am
  8. Injusticias tributarias entre clase media y ricos no son erradicadas por el IRP

    Al margen de las discusiones sobre la legalidad o ilegalidad de las reformas planteadas por el Ministerio de Hacienda para el pago del impuesto a la renta personal (IRP), lo cierto es que las personas de mayores ingresos no están pagando el tributo, mientras que cada vez mayor cantidad de personas de ingresos medios se incorporan al grupo de aportantes. Desde cualquier punto de vista, una situación como esta es injusta y no contribuye a reducir las desigualdades, uno de los problemas más graves que enfrenta el país.
    Mientras, los sectores medios que se incorporan cada vez más al pago del IRP no cuentan con la posibilidad de utilizar estos mecanismos, por lo que terminan aportando lo que debieran y los sectores más ricos contribuyendo casi nada.
    La implementación del IRP, en lugar de contribuir a promover con la equidad tributaria, terminará profundizando las desigualdades originadas en una estructura tributaria basada en impuestos indirectos. Independientemente de las críticas a la nueva normativa, especialmente por parte del sector empresarial, el Gobierno debe plantear con urgencia las reformas necesarias para dotar al sistema impositivo de capacidad recaudatoria y redistributiva.
    El IRP debe constituirse en uno de los principales instrumentos para la reducción de las desigualdades económicas. Un reciente informe de la Cepal muestra no solo el insostenible e inmoral nivel de desigualdad históricamente vigente, sino también el escaso impacto de la política fiscal, en la que se encuentra la política tributaria, para reducir esta desigualdad.
    Un país con brechas en los ingresos, como entre las áreas urbana y rural, indígenas y no indígenas, hombres y mujeres, entre los diferentes departamentos, es inviable política, social y económicamente. La evidencia empírica disponible en Paraguay y en el mundo muestra que la desigualdad contribuye al aumento de la inseguridad en las calles, a la conflictividad social y a la desafección política.
    En materia económica, la desigualdad obstaculiza el crecimiento económico por múltiples vías. Es incomprensible la queja de algunos sectores que, teniendo ingresos gracias a lo que el país les aporta, sean reacios al pago de impuestos y a las reformas necesarias para construir un país más justo y solidario.
    El pago de impuestos es uno de los componentes más importantes de un pacto social. Son urgentes las reformas para que el IRP se constituya en un impuesto que recaude y contribuya a reducir las desigualdades. El Ministerio de Hacienda tiene la obligación moral de proponer reformas sustanciales y estructurales tanto para el IRP como para otros impuestos directos de manera a reducir el peso de los indirectos en las recaudaciones y aumentar los recursos para las inversiones que requiere el desarrollo del país.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por jotaefeb | 5 marzo, 2017, 9:37 am
  9. Gastos en el exterior
    13 Feb 2017

    Por Natalio Rubinsztein

    En las modificaciones que se dieron a conocer, se incluyen precisiones relacionadas con los gastos realizados en el exterior y la admisibilidad de sus deducciones según las circunstancias, el medio en que han pagado y la documentación de respaldo.

    Así entonces, de acuerdo con el Art. 29 punto 2), del Decreto Nº 6.560/2016 serán deducibles los gastos personales y familiares realizados por el contribuyente y sus familiares a cargo en el exterior. Siempre que estén destinados a manutención, educación, salud, vestimenta, vivienda y sus gastos relacionados, todos debidamente documentados y siempre que se cumplan estos requisitos:

    Por cierto, quien estuviese a cargo de documentar y respaldar los gastos en el exterior, se tendrá que estar ocupando de ubicar a los consulados respectivos, interiorizarse de todo lo que se requiera desde el punto de vista consular y además emplear su tiempo para gestionar y obtener el apostillado.

    a) Que hayan sido abonados con tarjetas de crédito o débito emitidas por entidades radicadas en el país;

    b) Hayan sido abonados con otro medio fehaciente de pagos tales como: transferencias o giros bancarios; o

    c) Los comprobantes o facturas se encuentren debidamente legalizados o apostillados a través del Consulado respectivo.

    En la redacción no resulta ciertamente clara la norma, aunque en nuestra opinión, se debería aplicar el caso c) cuando el pago sea realizado directamente en efectivo. Ya que en principio podría interpretarse que los dos primeros casos señalados a) y b) generarían por sí mismos documentación de respaldo satisfactoria para el Fisco.

    Respecto del mencionado punto c), estimamos que la posibilidad de tener debidamente legalizados o apostillados los comprobantes generará un inconveniente de peso para cualquier actividad que se realice, aún en casos extremos de cuestiones de salud del contribuyente o de las personas a su cargo.

    Por cierto, quien estuviese a cargo de documentar y respaldar los gastos en el exterior se tendrá que estar ocupando de ubicar a los consulados respectivos, interiorizarse de todo lo que se requiera desde el punto de vista consular y además emplear su tiempo para gestionar y obtener el apostillado. Tarea no fácil para un contribuyente individual.

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    Publicado por jotaefeb | 13 febrero, 2017, 8:50 am
  10. IRP: Urgen reformas para que paguen los que más ganan

    Al margen de las discusiones sobre la legalidad o ilegalidad de las reformas planteadas por el Ministerio de Hacienda para el pago del impuesto a la renta personal (IRP), lo cierto es que las personas de mayores ingresos no están pagando el tributo, mientras que cada vez mayor cantidad de personas de ingresos medios se incorporan al grupo de aportantes. Desde cualquier punto de vista, una situación como esta es injusta y no contribuye a reducir las desigualdades, uno de los problemas más graves que enfrenta el país. Independientemente de las críticas a la nueva normativa criticada especialmente por el sector empresarial, el Gobierno debe plantear con urgencia las reformas necesarias para dotar al sistema impositivo de capacidad recaudatoria y redistributiva.
    Las recientes reformas aprobadas por la principal autoridad tributaria nacional sobre el pago del IRP volvieron a poner en el debate el tema de la injusta estructura tributaria que las mismas normas generan y que los mecanismos utilizados por los sectores de mayores ingresos para evadir y eludir profundizan.

    Mientras, los sectores medios que se incorporan cada vez más al pago del IRP no cuentan con la posibilidad de utilizar estos mecanismos, por lo que terminan aportando lo que debieran y los sectores más ricos contribuyendo casi nada.

    La implementación del IRP, en lugar de contribuir a promover con la equidad tributaria, terminará profundizando las desigualdades originadas en una estructura tributaria basada en impuestos indirectos.

    Independientemente de las críticas a la nueva normativa, especialmente por parte del sector empresarial, el Gobierno debe plantear con urgencia las reformas necesarias para dotar al sistema impositivo de capacidad recaudatoria y redistributiva.

    El IRP debe constituirse en uno de los principales instrumentos para la reducción de las desigualdades económicas. Un reciente informe de la Cepal muestra no solo el insostenible e inmoral nivel de desigualdad históricamente vigente, sino también el escaso impacto de la política fiscal, en la que se encuentra la política tributaria, para reducir esta desigualdad.

    Un país con brechas en los ingresos, como entre las áreas urbana y rural, indígenas y no indígenas, hombres y mujeres, entre los diferentes departamentos, es inviable política, social y económicamente.

    La evidencia empírica disponible en Paraguay y en el mundo muestra que la desigualdad contribuye al aumento de la inseguridad en las calles, a la conflictividad social y a la desafección política.

    En materia económica, la desigualdad obstaculiza el crecimiento económico por múltiples vías.

    Es incomprensible la queja de algunos sectores que, teniendo ingresos gracias a lo que el país les aporta, sean reacios al pago de impuestos y a las reformas necesarias para construir un país más justo y solidario.

    El pago de impuestos es uno de los componentes más importantes de un pacto social. Son urgentes las reformas para que el IRP se constituya en un impuesto que recaude y contribuya a reducir las desigualdades.

    El Ministerio de Hacienda tiene la obligación moral de proponer reformas sustanciales y estructurales tanto para el IRP como para otros impuestos directos de manera a reducir el peso de los indirectos en las recaudaciones y aumentar los recursos para las inversiones que requiere el desarrollo del país.

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    Publicado por jotaefeb | 5 febrero, 2017, 8:45 am
  11. Retenciones
    31 Ene 2017

    Por Natalio Rubinsztein

    Se ha dado a conocer que se retendrá IRP a asalariados a partir del mes de julio. Aunque también deberá retenerse en el caso de pagos a sociedades simples y de remuneraciones profesionales o de servicios personales independientes.

    Y las retenciones serán del 0,5% o del 1% según el concepto abonado. En principio los porcentajes determinados aparecen como bajos, aunque en verdad, resultarán algo más ya que se aplicarán sobre los ingresos brutos sin deducir gastos relacionados.

    De inmediato surge el punto de cuestionarse ¿qué ocurrirá con dichas retenciones en el caso en que el contribuyente al cual le ha sido retenido el IRP finalmente no tenga impuesto que pagar?

    En estos casos podría ocurrir que la retención pueda ser aplicada contra otro impuesto del cual el individuo es contribuyente. Aunque también podría darse el caso en que el monto retenido no pueda aplicarse para abonar otro impuesto sino que deba ser reclamado y devuelto al contribuyente.

    Y en este caso será sumamente importante el mecanismo de devolución que se establezca, dado que el contribuyente, en general, considera que resultan engorrosos todos los trámites relacionados con obtener la devolución de los montos retenidos o en su caso anticipados. Y que muy probablemente ocurrirá algo similar en el caso del IRP.

    Un aspecto novedoso que se genera es que al pagarle honorarios a un profesional que emite una factura, deberá realizarse la retención y a la vez emitir un comprobante de retención al profesional en cuestión.

    Asimismo, se indica que la situación que deberá considerarse para realizar la retención es en el momento del pago efectivo al contribuyente de los montos establecidos o bien cuando los fondos se pongan a disposición del mismo; el primero que ocurra. Con lo cual nuevamente se introduce un punto que en verdad corresponde a una determinación de acuerdo con el principio de lo devengado (las operaciones se registran cuando ocurren independientemente del momento en que se cobren o paguen) cuando que el espíritu de toda la estructura de funcionamiento del IRP se refiere a las operaciones efectivamente cobradas o pagadas –criterio de lo percibido–.

    Un aspecto novedoso que se genera es que al pagarle honorarios a un profesional que emite una factura, deberá realizarse la retención y a la vez emitir un comprobante de retención al profesional en cuestión. En principio los comprobantes de retención deben emitirse en forma virtual –a través de un equipo informático– y no todos los que abonan por recibir un servicio tienen un equipo a su disposición para hacerlo, con lo cual debería considerarse establecer una disposición al respecto. Claro que también a quien paga y retiene el IRP, se le genera ahora la obligación y responsabilidad de depositar posteriormente en el fisco el monto de todas las retenciones que ha realizado.

    En definitiva las retenciones generan un tema adicional al que los contribuyentes deben prestar particular atención en el marco de todas las modificaciones recientes respecto del IRP.

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    Publicado por jotaefeb | 31 enero, 2017, 8:17 am
  12. Acerca del rango no incidido (II)
    17 Ene 2017

    Por Natalio Rubinsztein

    Continuando con el tema del rango no incidido, el punto en cuestión que debemos plantearnos es si para estos contribuyentes, de un ingreso mensual limitado (G. 7.858.028 para el 2018 y G. 5.893.521 para el 2019) corresponde ciertamente que se les requiera conservar toda la documentación e información, consultar a profesionales, preparar las declaraciones juradas, seguir minuciosamente toda las disposiciones, reglamentaciones, etc que se modifican a menudo y además abonar el impuesto. El tema es si todo ello resulta efectivamente a propósito útil para los fines del fisco y del IRP. Debemos reconocer que al principio de la promulgación de la ley estuvimos de acuerdo en la estructura que se había seguido y propuesto, aunque entendemos que con la aplicación práctica dicha estructura puede cuestionarse varios puntos.

    En defensa que se siga con el criterio actual de mantener los montos relativos a los años 2018 y 2019 podrá argumentarse la razón original de creación del impuesto, tratando que todas las operaciones se transparentasen a través de la obligación de contar con comprobantes legales de ingresos como de gastos incurridos y servicios recibidos y así “cerrar el círculo”. Nuevamente surge aquí la reflexión de cuestionar la efectiva utilidad de exigir toda la labor administrativa que debe realizar el contribuyente con un ingreso ciertamente limitado y casi obligatoriamente abonar a un profesional para que lo asista, con un costo adicional para el grupo familiar. En términos generales estamos hablando de honorarios que ascenderían aproximadamente unos G. 250.000 mensuales, lo que sumaría unos G. 3.000.000 en el año (algo así como medio mes de los ingresos del 2019, considerando los tres salarios mínimos mensuales).

    Una gran mayoría de la población económicamente activa no llega ni llegará a los tres salarios mínimos mensuales, con lo cual el “cerrar el círculo” sería algo así como formular una aspiración de deseos.

    Y, de todos modos, se incorporarían en el sistema sólo los que tuvieren ingresos de hasta tres salarios mínimos mensuales, como se encuentra dispuesto. Queda en claro que, aun en ese caso, tampoco se “cerraría el círculo” ya que quienes tengan ingresos menores de tres salarios mínimos, no serán objeto del impuesto y entonces no les será requerido el contar con comprobantes legales. En consecuencia, como resulta habitual, muy probablemente nadie los requiera. Recordemos que una gran mayoría de la población económicamente activa no llega ni llegará a los tres salarios mínimos mensuales, con lo cual el “cerrar el círculo” sería algo así como formular una aspiración de deseos.

    Siempre se ha sostenido que el IRP no era recaudador sino un elemento de apoyo para “transparentar” la economía. Sin embargo recientemente han habido modificaciones que alteran el sentido original del IRP. Sin lugar a dudas la aplicación de estas recientes disposiciones incrementara los ingresos de lo producido por el IRP, lo cual no era en sí mismo el sentido original de establecer dicho impuesto. De algún modo esta mayor recaudación podría equilibrar los menores ingresos que habría al excluir del rango no incidido a los contribuyentes que ingresarían en los años 2018 y 2019.

    Frente a quienes sostienen que no se deben eliminar los potenciales contribuyentes que sobrepasen el rango no incidido de los años 2018 y 2019 porque no se “cerraría el círculo”, corresponde señalarles que de todos modos no se “cerraría el círculo”, ya que la amplia mayoría de la población no llega siguiera a los tres salarios mínimos mensuales, con lo cual –en nuestra opinión– la falta de requerimiento y emisión de comprobantes legales persistirá.

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    Publicado por jotaefeb | 17 enero, 2017, 11:24 am
  13. Acerca del rango no incidido (I)
    13 Ene 2017

    Por Natalio Rubinsztein

    Socio de BDO AUDITORES CONSULTORES

    De acuerdo con las leyes y decretos reglamentarios, desde el inicio del IRP se ha establecido un sistema en el cual a partir del año de la vigencia del mismo serían contribuyentes los que hubiesen tenido ingresos superiores a 120 salarios mínimos en el año. Es decir, cuyos ingresos hayan superado lo que se ha dado en denominar el “rango no incidido”. Y cuyo monto se iría reduciendo anualmente.

    Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente en relación a los rangos a partir de los cuales los ciudadanos se convertirán en contribuyente del IRP, ocurre que para el año en curso, serán contribuyentes aquellos cuyos ingresos superen los cinco salarios mínimos mensuales (G. 9.120.275) para el año 2018 serán contribuyentes aquellos cuyos ingresos superen los cuatro salarios mínimos mensuales (G. 7.858.028) y que para el año 2019 se convertirán en contribuyentes aquellos cuyos ingresos superen los tres salarios mínimos mensuales, (G. 5.893.521). Tomando el salario mínimo mensual vigente en la actualidad.

    Una vez que la persona se convierte en contribuyente, indefectiblemente debe tener todos sus papeles de ingresos y desembolsos al día y prolijamente archivados.

    Una vez que la persona se convierte en contribuyente, indefectiblemente debe tener todos sus papeles de ingresos y desembolsos al día y prolijamente archivados. Por un lado para tener respaldo de sus ingresos y por otro para tener adecuadamente documentados con comprobantes legales sus salidas, para poder deducir esos importes en su liquidación anual (por alimentación, vestido, vivienda, de índole escolar, de la salud, y similares) también mantener y guardar en archivo toda la documentación que respalde desembolsos realizados en el caso en que tenga alguna persona a su cargo. Asimismo, deberá conservar los respaldos de todos sus ingresos (recibos de remuneraciones percibidas, facturas cobradas en caso que también preste servicios técnicos o bien profesionales, etc.). Comienza una etapa administrativa que requerirá de prudencia y todo esto inclusive debe transmitirse al grupo familiar. Ciertamente un tema no sencillo en especial si consideramos los montos para los próximos dos años.

    Reiteramos que para una persona que comenzará a ser contribuyente a partir de ese ingreso, y recoja, guarde y mantenga un archivo ordenado de los papeles que implica documentar ingresos y egresos, la labor no será nada fácil de llevar a cabo. Por un lado dado que por lo general el contribuyente por distintos motivos no ha conservado toda la documentación que ahora se le exige, pero en esencia ya que además forzosamente deberá consultar a un profesional en la materia que lo asesore y guíe con la vigencia del IRP y con todo lo que ello conlleva. Resulta claro que el contribuyente, aún con ingresos limitados mensuales como los señalados anteriormente, deberá abonar honorarios a dicho profesional o profesionales para este menester. Continúa en la próxima entrega.

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    Publicado por jotaefeb | 13 enero, 2017, 9:48 am
  14. De esas absurdas pulseadas

    Por Samuel Acosta
    El año pasado, el Gobierno abrió frentes de batalla con varios sectores, paradójicamente, gracias a sus buenos rendimientos y, sobre todo, millonarias inversiones que ayudaron a maquillar las cifras macroeconómicas de las que sin pudor se jacta.

    El problema principal del Ejecutivo es que tiene una idea y cree que –por estar en el ejercicio del poder– puede avasallar todo. Esa práctica de cambiar las reglas sobre la marcha o, en el peor de los casos, ajustarlas a su conveniencia es peligrosa.

    Es así como se pelearon con las entidades cooperativas de las que pensaban recaudarían en promedio USD 60 millones y, sin embargo, a seis meses de la aplicación del famoso IVA a los préstamos apenas lograron USD 9 millones para el fisco.

    Iniciaron una guerra sin cuartel con las fraccionadoras de gas saliendo con toda pomposidad a vender garrafas a G. 50.000, pero hoy los reportes hacen sospechar que ese precio está subsidiado.

    También pleitearon con los grandes emblemas de combustibles restringiéndoles el 50% de importación del carburantes. ¿Qué país serio te limita a importar el 100% de insumos para tu negocio del lugar que mejor te parezca?

    El ministro de Industria, Gustavo Leite, en vez de mostrar un tono conciliador sale a tildar de “oligopolio” a ese mismo sector empresarial que, con sus impuestos por importación de carburantes cada mes son los mayores aportantes ante la Dirección Nacional de Aduanas.

    Ese ministro que despotrica contra las empresas a nivel local, va a los foros internacionales a decir que Paraguay es casi un paraíso de respeto a la seguridad jurídica.

    Mención aparte merece el estudio del presupuesto para el 2017. Tras aceptar la Cámara de Diputados –de mayoría oficialista– el veto total a la ley, el Gobierno consiguió una pírrica victoria; pues para salvar los ajustes salariales que tendrá que aplicarlos desde este año tendrá que volver a negociar con el Parlamento ampliaciones presupuestarias.

    Todo este lío que se armó sumado al daño de la imagen que dejó el país a nivel institucional se hubieran evitado, si no cometían la torpeza de meter la locura de la enmienda constitucional (pro reelección) en plena etapa de definición presupuestaria.

    Como broche de oro, el Ejecutivo, sobre la hora, decide cambiar las reglas sobre el impuesto a la renta personal (IRP), lo que consecuentemente provoca la lógica reacción de protesta de todo el sector empresarial.

    Un impuesto que en teoría nació para expandir la formalización del país, ahora resulta que tiene que ser una palanca recaudatoria.

    Mientras se intenta por todos lados aumentar la presión al sector formal, se duerme ante la feroz evasión de toda una economía que se mueve en negro y a la que muy poco se hace para combatirla.

    Así son las pulseadas, una lucha en la que por estar aplicando al máximo la fuerza del puño se reduce al mínimo capacidad del intelecto. Las consecuencias se miden recién cuando el daño está hecho.

    Alguien tiene que parar la pelota, hacerles entender que aquellas gentes a quienes están atacando, son las que les están ayudando a levantar al país.

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    Publicado por jotaefeb | 10 enero, 2017, 7:20 pm
  15. Cambio de planes

    Por Wendy Marton
    Imagine que está viendo un partido de fútbol. Faltando siete minutos para que termine el partido, el árbitro detiene el encuentro y les informa a los jugadores que las reglas de juego cambiaron, porque con los demás árbitros que fiscalizan el juego se dieron cuenta de que las normas estaban mal hechas.

    Atónitos, los jugadores se miran entre sí, mientras el árbitro reinicia la jugada, y el público que observa se pregunta si era necesario cambiar las reglas a tan poco de terminar el partido y por qué no se esperó a que culminara el juego para modificar las normas para los partidos siguientes. Algo parecido es lo que pasó con el cambio de la reglamentación del impuesto a la renta personal (IRP). Independientemente de que tardaron cuatro años en darse cuenta de que el decreto que reglamenta la ley del IRP está mal, muchos se preguntan por qué aplicar esos cambios al ejercicio fiscal 2016.

    Si bien este impuesto apunta a las 40.000 personas con más ingresos económicos del país, no es descabellado pensar que si son capaces de cambiar las reglas por el camino a quienes más tienen, lo harán sin pudor a quienes menos ingresos económicos poseen.

    El argumento esgrimido por el Poder Ejecutivo, además de decir que detectó que el decreto anterior establecía disposiciones que beneficiaban a los más ricos del país no previstas en la ley, es que la renta personal es un tributo anual y, por tanto, alcanza a los contribuyentes –de acuerdo con los ingresos obtenidos– a partir del 31 de diciembre.

    Cuando el gobierno de Nicanor Duarte Frutos propuso una reforma tributaria, que incluyó reducir la tasa impositiva al 10%, se acordó crear el IRP, un tributo que era aplicado en casi todo el mundo, menos en Paraguay.

    Los gremios empresariales se opusieron, pero finalmente se llegó a un pacto social y se estableció que no sería un impuesto recaudador, sino formalizador de la economía.

    Así, se legisló que si un contribuyente del IRP presentaba todas sus facturas legales donde demostraba haber pagado el impuesto al valor agregado (IVA), podría deducir sus gastos y pagar prácticamente nada por el IRP. Los gremios empresariales siguieron presionando contra el tributo, y aunque debía entrar a regir a partir del año 2006, pudo aplicarse recién desde el año 2012. Su implementación plena se dará recién en el año 2019, cuando alcance a quienes tengan ingresos iguales a 36 salarios mínimos al año.

    Tres son las críticas puntuales que se hacen a la Administración Tributaria por su decisión de cambiar la reglamentación del IRP entre el 23 y el 30 de diciembre del año pasado: que los cambios debieron alcanzar a quienes presentarán su declaración jurada en marzo del próximo año; que el tributo no está plenamente implementado como para que se planteen cambios; y que se eligió el momento político más inoportuno para realizarlos.

    A todo esto se suma la falta de claridad en comunicar a qué quiere llegar el Ejecutivo con estas modificaciones. Establecer cambios, y sobre todo impositivos, siempre genera desconfianza. Y aunque el fin sea que quienes más tienen más paguen, la forma en que se actuó es la que se cuestiona.

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    Publicado por jotaefeb | 8 enero, 2017, 8:34 pm
  16. Las inversiones deducibles en el IRP

    Por Carlos T. Mersán Galli (*)

    Un importante proceso de formalización de nuestra economía fue impulsado por la reforma impositiva propuesta en el año 2003, la que terminó parcialmente reflejada en la Ley 2421 del año 2004. Parte de aquel diseño se completó con la Ley del IRP del año 2012 y la Ley del Iragro del 2013.

    Aquel diseño tributario incluyó principalmente: a) la reducción de la tasa impositiva del impuesto a la renta comercial, hoy Iracis; b) el fortalecimiento de la “boleta legal”, con la implantación del timbrado y otros medidas; c) la alícuota del 10% para todos los ingresos; d) la generalización del IVA; e) la incorporación del Impuesto a la Renta Personal; f) la auditoría fiscal y g) normas de transparencia informativa a través de la obligatoriedad de que la SET cuente con una página web con contenidos mínimos específicos.

    Esta reforma contó con un amplio respaldo ciudadano, principalmente de los sectores empresarios que veían finalmente atendido el reclamo de ampliación de la base y reducción de tasas.

    IRP

    El presidente Stroessner no pudo sostener la primera ley que incorporaba el Impuesto a la Renta Personal, la Ley 248 del año 1971. Estuvo suspendida durante 20 años hasta que fue derogada por la Ley 125/91. Esta ley seguía el modelo clásico con mínimos no imponibles a partir de los cuales existía casi nula deducción de gastos e inversiones y con tasas progresivas. Paraguay era un país con baja cultura tributaria. Ni la entonces imperante dictadura pudo romper con la general resistencia al pago de este impuesto. Por tanto, como estrategia se planteó, en el modelo diseñado en el año 2003, para permitir la incorporación del IRP a nuestro sistema tributario, algo totalmente novedoso: una amplia deducción de todo gasto e inversiones personales y profesionales, sujeta a la condición de que estuviesen debidamente documentados.

    LOS GASTOS DEDUCIBLES

    En la ley del IRP se contempla la posibilidad de la deducción de 3 tipos de gastos e inversiones, a saber: a) los personales y familiares; b) los de la actividad personal gravada; y c) solamente para aquellas personas que no están obligadas a contribuir a un fondo de pensiones, hasta el 15% de sus ingresos brutos siempre que sean invertidos en uno o más de los rubros taxativamente autorizados por la Ley.

    La ley NO contempla la posibilidad de deducir otras inversiones. Por tanto, cualquier reglamentación, resolución, formulario o interpretación que lo admita sería absolutamente ilegal.

    LA PRUEBA IRREFUTABLE

    La mejor prueba de lo anterior (la imposibilidad de deducir otras inversiones) es la limitación de la deducción de las inversiones hasta el 15% de los ingresos brutos para los no asegurados. No tendría ningún sentido, pues sería contradictorio, que para estos se establezcan limitaciones, y que al mismo tiempo se considerarán también deducibles cualesquiera otras inversiones. Ambas hipótesis son excluyentes. Hubiese bastado que la ley sencillamente dispusiese que todo gasto o inversión debidamente documentado sea deducible. Pero no lo dice. Restringe la deducibilidad. A esto debe sumarse el enfoque recaudatorio, ya que si se admitiese la total deducibilidad de los gastos e inversiones no habría impuesto, pues no se tendría nada sobre lo que tributar. El IRP es un impuesto. Coadyuvante a la formalización, pero impuesto al fin. Además es un impuesto donde el destino de la recaudación tiene un único fin previsto en la misma ley: inversiones de capital (Art. 2). En otras palabras, lo recaudado no se puede aplicar a gastos corrientes. Esto fue incorporado para que el contribuyente del IRP pueda apreciar que aporta al desarrollo del país.

    MALA PRAXIS

    El IRP está aportando a las arcas fiscales solamente el 1% de la recaudación impositiva. Algo así como US$ 25 MM. Muy por debajo de su potencial. El IRP es un impuesto que todavía no se aplica a todos los destinatarios, ya que van ingresando al mismo de manera gradual en base a sus ingresos anuales. Sin embargo, el aporte en recaudación de los contribuyentes que restan por ingresar al IRP no será significativo porque son los de menores ingresos, sin desconocer que su incorporación contribuirá al proceso de formalización antes descripto.

    Aparentemente la baja recaudación es por resultado de una mala praxis. A estar por las declaraciones públicas de las autoridades de la SET, muchos contribuyentes han venido considerando como inversiones deducibles las que en la ley no están previstas que lo fueran. A modo de ejemplos, la adquisición de una estancia, la constitución de una sociedad para la construcción de edificios, etc. Algunos respaldan el criterio de deducibilidad de las mismas en base a respuestas a consultas vinculantes y/o en el formulario. Sin embargo, un análisis desapasionado de las respuestas publicadas y del mismo formulario no permite arribar a esas conclusiones.

    EL USO Y LA COSTUMBRE

    Nuestro Código Civil dispone que “El uso, la costumbre o práctica no pueden crear derechos, sino cuando las leyes se refieran a ellos”.

    El derecho tributario ha reivindicado el principio de legalidad. Pero esta es una avenida de doble mano, que tutela tanto los derechos como las obligaciones de los contribuyentes.

    EL RECIENTE DECRETO REGLAMENTARIO

    El recientemente dictado decreto reglamentario busca principalmente corregir la aparentemente mala aplicación sobre inversiones no deducibles. Ello es auspicioso. La mala aplicación de la ley es perniciosa para todos. Discrimina negativamente para quienes la cumplen bien. Otorga beneficios indebidos para quienes la aplican mal. Sustrae recursos para las inversiones de capital del sector público que tanto el país necesita. Finalmente, si no rinde sus frutos terminará siendo cambiada y la historia volverá a comenzar. Se habrá retrocedido.

    Es bueno también decir que este decreto repite algunos errores que estaban en el anterior, los que deben ser corregidos y quizás mejorar su redacción. Pero reforzar la aplicación correcta de una ley vigente desde el año 2012 no es ni inconstitucional, ni ilegal, ni retroactivo.

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    Publicado por jotaefeb | 8 enero, 2017, 8:05 pm
  17. Hacia una reforma tributaria de fondo

    Por Dr. Víctor Pavón

    Los recientes cambios en la reglamentación del impuesto a la renta personal (IRP) han convertido a este tributo en una herramienta impositiva de recaudación por las amplias deducciones que ya no tendrán efecto para los contribuyentes incididos.

    Esta importante transformación, sin embargo, se veía venir. Era cuestión de tiempo y es apenas un paso hacia el año 2019, cuando este tributo tenga alcance general. Todavía recuerdo perfectamente al entrañable maestro y amigo Ing. Porfirio Cristaldo Ayala cuando acertadamente dijo: “Son ilusos los que creen en las bondades de este tributo”.

    Sucede que la teoría tributaria y la experiencia enseñan que el IRP es un impuesto directo que por su naturaleza incisiva sobre el hecho generador no pretende formalizar, sino afectar de manera contundente sobre el contribuyente. Lo de la formalización siempre fue y seguirá siendo apenas un discurso.

    Lo que es muy real es el sentido recaudador del IRP, que, por cierto, recae sobre los que ya se encuentran tributando una inmensa cantidad de dinero en otras modalidades de impuestos como en efecto lo es el impuesto al valor agregado (IVA). No debería sorprendernos sobre lo polémico que resulta el IRP. En su momento, el propio Congreso de los Estados Unidos, en la década de los 90, llegó a la conclusión de que no se puede saber hasta dónde el Gobierno se entromete en cuestiones que son de atribución de los individuos, llevando a la administración a tener que emitir miles de resoluciones hasta contradictorias entre sí.

    Afortunadamente en los últimos años se cuenta con nuevas formas de hacer posible una mejor relación entre el contribuyente y el Estado. La conclusión es unánime y en la práctica la eficiencia tributaria se encuentra en afectar lo menos posible el ahorro y la inversión privada, mediante un sistema que igualmente no permita la evasión.

    Una alternativa válida a las muy malas reformas tributarias tradicionales que se han llevado a cabo a la fecha consiste en el llamado flat tax o impuesto plano, como en efecto se hizo en muchos países del este europeo, con el cada vez más apoyo de EE.UU. y Europa. El flat tax es un impuesto al consumo que puede sustituir al impuesto a la renta, al valor agregado y a las ventas. No solo aumenta la recaudación, sino también mejora el control en el sistema y ¡formaliza la economía!

    Consiste en aplicar una tasa única de impuesto tanto sobre los ingresos netos de las personas físicas como sobre las ganancias netas sobre las personas jurídicas, sean o no con fines de lucro, sean sociedades anónimas o no. Con el flat tax la tasa es única para todos, no hay exoneraciones ni excepciones; no discrimina a nadie ni privilegia a ningún grupo económico o social, cumpliéndose de ese modo con el principio constitucional de la igualdad ante la ley.

    El flat tax, a su vez, es un aliado para hacer mejores a las instituciones debido a que como es el único tributo en el sistema evita el permanente desgaste de la administración hacendaria con siempre complejos y hasta cambiantes códigos y resoluciones. Y como el flat tax es simple y único, desalienta la evasión y estimula la inversión.

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    Publicado por jotaefeb | 8 enero, 2017, 7:49 pm
  18. El Decreto 6560/16, so pretexto de reglamentar, modifica la ley (V)

    Por Nora Lucía Ruoti Cosp

    En violación a esto (al Art. 13 de la Ley Nº 2421/04 modificada por la Ley Nº 4673/12), el Decreto 6560/16, so pretexto de “reglamentar”, modifica la ley, agregando una condición que no está en la misma:

    Art. 35. Compensación de Pérdida Fiscal. Efectuadas las deducciones admitidas de los gastos e inversiones, en ese orden, si resultare una pérdida fiscal, la misma podrá ser deducida de la Renta Neta Imponible de los próximos cinco (5) cinco ejercicios fiscales, en una proporción máxima del veinte por ciento (20%) del ingreso bruto de cada uno de ellos, siempre que las mismas provengan de inversiones previstas conforme lo previsto en los artículos 25 y 26 de este Decreto.

    No se necesita ser experto para ver que dicha condición no figura en la ley.

    “Se considerarán inversiones a los efectos del presente impuesto la adquisición de muebles e inmuebles y equipos afectados directamente a la actividad gravada del contribuyente”, expresa el Art. 25 del Decreto. Esto está correcto, pero además corresponden deducir, como lo manda la ley todos los gastos e inversiones personales y de familiares a su cargo.

    Y el Decreto en el Art. 26 comienza con las limitaciones: “c) Las inversiones personales y familiares, cuando se trate de la adquisición de inmuebles o la construcción, remodelación o refacción de los mismos y la educación del contribuyente y de sus familiares a cargo”.

    Esto es lo que hasta hace pocos días estaba en el formulario como “inversiones”: bienes muebles, herramientas y equipos, transporte terrestre, transporte aéreo, marítimo y fluvial, pasan a tener el tratamiento de “gastos”, los cuales no generan pérdidas fiscales y tienen como límite de deducibilidad el monto del ingreso gravado por IRP.

    Esta interpretación incluso es discutible y aceptable, pues la ley no dispone expresamente la lista de bienes que serán considerados “inversiones”.

    Pero la SORPRESA mayor y la violación expresa al texto de la ley se dan en los siguientes artículos de la Resolución Nº 104/16:

    “Art 7. A partir del ejercicio fiscal 2016 y de conformidad a lo establecido en el Art. 13 de la Ley Nº 2421/04 texto modificado, el monto máximo deducible en concepto de gastos e INVERSIONES no podrá superar el total de la renta bruta del ejercicio, más los préstamos obtenidos y los montos de las compras o adelantos de efectivo realizados con tarjetas de crédito obtenidos en el ejercicio fiscal que se liquida”.

    O la viceministra tiene un texto diferente del Art. 13 de la ley con el que supuestamente actúa “de conformidad” o ya le resulta tan normal no leer la ley que reglamenta y violarla expresamente.

    Lo que este artículo implica es que LAS INVERSIONES además de estar conceptuadas como tal, son exclusivamente:

    La adquisición de muebles e inmuebles y equipos afectados directamente a la actividad gravada del contribuyente.

    Las inversiones personales y familiares, cuando se trate de la adquisición de inmuebles o la construcción, remodelación o refacción de los mismos y la educación del contribuyente y de sus familiares a cargo.

    Pero, solo serán deducibles hasta el límite de ingreso gravado por el IRP y el monto que se pueda obtener por préstamos o con tarjetas de crédito.

    ¿Dónde quedó entonces la compensación de las pérdidas fiscales?

    ¿Qué se puede compensar?

    ¿Y qué hacemos ante tan abierta violación de la ley, desprecio a los contribuyentes, abuso de autoridad y maltrato a los profesionales contables? – (*) Abogada. Máster Internacional en Administración Tributaria y Hacienda Pública. Especialista en Impuesto y Asesoría a Inversionistas.

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    Publicado por jotaefeb | 8 enero, 2017, 7:44 pm
  19. Modificaciones en el IRP II – Percibido y devengado
    05 Ene 2017

    Por Natalio Rubinsztein

    Leyendo el Decreto Nº 6.560 surgen varios puntos por definir y aclarar. En esta entrega estaremos viendo el tema de los dividendos recibidos por el contribuyente.

    Recordemos que el IRP se basa en el criterio de lo percibido, esto significa que las operaciones (ingresos y egresos) se reconocen en el momento en que producen, independientemente del momento en que se han generado. Vale decir que el cómputo del impuesto surge de tomar los ingresos y egresos efectivamente percibidos y/o gastados en el período que corresponde.

    Sin embargo, el Ar. 18 del referido decreto señala que se consideran gravados para el contribuyente, los ingresos a partir de tres alternativas. Y en su literal b) señala la distribución o puesta a disposición de los dividendos, utilidades, excedentes o rendimientos.

    Y este punto es contrario al espíritu de la ley de creación del IRP. Ya que al considerarse como ingresos para el contribuyente la puesta a disposición de los dividendos por parte de la entidad de que se trate, se está incluyendo como gravable una situación en la que aún no se ha producido el cobro efectivo del dinero (o su equivalente) por parte del contribuyente. O sea que con la aplicación este criterio, el decreto se está alejando del propósito del impuesto. En verdad esta disposición se apoya en la interpretación vigente para IRACIS o IRAGRO, donde a efectos del cómputo del Impuesto a la Renta de esas entidades, se consideran distribuidos los dividendos en el momento en que se ponen a disposición, aunque efectivamente no se hayan distribuido. Y el mismo criterio se ha adoptado ahora para gravar al contribuyente del IRP; aunque este hecho nada tiene que ver con el concepto de lo percibido, que es la esencia del IRP.

    Asimismo, habría que ser cauto en la aplicación del criterio mencionado en el Art. 18 del Decreto Nº 6.560, ya que puede darse el caso en que el contribuyente (por razones operativas, financieras, etc. de la entidad que fuere) no haya recibido efectivamente el dinero o su equivalente de la distribución al momento del cierre del año. Aunque de acuerdo con su liquidación del impuesto exista un importe que pagar y al mismo tiempo se encuentre sin dinero para realizar dicho pago.

    Si ocurre esta circunstancia llegaríamos a la incongruencia en que el contribuyente debería proveerse de fondos para poder pagar el monto de su liquidación del IRP. Solicitando un préstamo en una entidad bancaria y/o financiera, o bien recurriendo directamente a un amigo o familiar que lo solvente en ese momento.

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    Publicado por Anónimo | 5 enero, 2017, 10:43 am
  20. No se puede cambiar ley del Congreso por la de Marta González (IV)

    Por Nora Lucía Ruoti Cosp

    Lo que no se puede permitir: Cambiar la Ley del Congreso por la Ley de Marta González.

    La Resolución Nº 104/16 confirma la violación expresa al texto de la “Ley del IRP emanada del Congreso” con relación al tratamiento las inversiones y aplica vía reglamentación la “Ley de Marta González”, a quien por algún motivo no le gustan que los contribuyentes del IRP gasten o inviertan y no se da cuenta de que dicho gasto e inversión le genera los correspondientes ingresos por parte del que los vende, especialmente en el IVA. Y debemos esperar aún lo peor: “la ley del formulario”, que es la que nos dirá si es verdad que “los gastos no se prorratearán”, hecho que será altamente beneficioso para los contribuyentes que tienen ingresos exonerados, como ser los provenientes de dividendos y utilidades.

    La Resolución 104/16 firmada por Marta González, mostrando su desprecio no solamente hacia los contribuyentes sino al texto expreso de la ley limita la deducibilidad de las inversiones y no permite considerarlas como pérdidas fiscales compensables con las futuras ganancias del IRP, tal como claramente lo estipula la ley. Para demostrar técnicamente esta violación, trascribimos la totalidad de los párrafos de la Ley de la Renta Personal en la cual se dispone el tratamiento de los gastos y las inversiones, dispuestas en el Art. 13.

    Serán deducibles:

    “En el caso de las personas físicas, todos los gastos e inversiones directamente relacionados con la actividad gravada, siempre que represente una erogación real, estén debidamente documentados y a precios de mercado, incluyendo la capitalización en las sociedades cooperativas, así como los fondos destinados conforme al Artículo 45 de la Ley Nº 438/94 “De Cooperativas”

    a) Cuando se tratare de personas físicas, también serán deducibles todos los gastos e inversiones personales y de familiares a su cargo en que haya incurrido el contribuyente, si estos estuviesen destinados a la manutención, educación, salud, vestimenta, vivienda y esparcimiento propio o de los familiares a su cargo, siempre que la erogación esté respaldada con documentación emitida legalmente, de conformidad con las disposiciones tributarias vigentes. Excepto las inversiones, los gastos mencionados serán deducibles, ya sea que fueren realizados en el país o en el extranjero; salvo los gastos de esparcimiento, los cuales solo serán deducibles cuando fueren realizados en el territorio nacional.

    En todos los casos aplicables, las deducciones están limitadas al monto de la renta bruta y condicionadas a que se encuentren totalmente documentadas de acuerdo con las disposiciones legales con la constancia de por lo menos el número de RUC o cédula de identidad del contribuyente, fecha y detalle de la operación y timbrado de la Administración Tributaria.

    Y subrayamos el párrafo anterior, porque creemos que la interpretación de Marta González, pues no hay otra, es que este párrafo le permite limitar las “deducciones de las Inversiones”, pero hasta este párrafo dice “en los casos aplicables”.

    Entonces nos preguntamos”: ¿Cuáles son los casos aplicables? Solamente los GASTOS tienen como límite de deducibilidad el monto que el contribuyente declaró como gravado por el IRP. Las inversiones no tienen límites, tal como lo dispone expresamente el último párrafo del Art. 13 de la Ley Nº 2421/04 modificada por la Ley Nº 4673/12.

    “Realizadas las deducciones admitidas, si la renta neta fuera negativa, la pérdida fiscal, cuando provenga de inversiones, se podrá compensar con la renta neta de los próximos ejercicios fiscales hasta un máximo de cinco, a partir del cierre del ejercicio en que se produjo la misma”.

    “Las pérdidas de ejercicios anteriores no podrán deducirse en un monto superior al veinte por ciento (20%) de los ingresos brutos de futuros ejercicios fiscales. Esta disposición rige para las pérdidas fiscales que se generen a partir de la vigencia del presente impuesto”.

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    Publicado por Anónimo | 5 enero, 2017, 10:20 am
  21. Violación de ley del IRP en tratamiento de inversiones (III)

    Por Nora Lucía Ruoti Cosp

    Y siguen las reglamentaciones del IRP. Primeramente el Decreto Nº 6560/16, que contiene muchos artículos innecesarios, pues no aportan nada y un “Considerando” que culpa al contribuyente de “abuso de gastos e inversiones”, cuando la realidad es que lo único que hacía el contribuyente era seguir las instrucciones del Formulario 104 y las reglamentaciones vigentes, realizadas de acuerdo a la intención del legislador: Un Impuesto a la Renta Personal formalizador de la economía y generador de inversiones, de manera tal que ayude a disminuir los altos índices de evasión del IVA y de los demás Impuestos a la Renta.

    Este cuestionado decreto, el cual reiteramos, técnicamente no es retroactivo, pues el nacimiento de la obligación tributaria en el IRP del ejercicio comprendido entre el 1 de enero al 31 de diciembre del 2016 se dio este último día, y aunque parezca difícil de entender es la ley y la reglamentación que está vigente ese día la que rige para todo el ejercicio fiscal, es INOPORTUNO y constituye una muestra más, fehaciente y contundente, de la deficiente gestión de la actual Administración Tributaria que demoró el año entero, y en realidad desde el inicio de sus gestiones, en darse cuenta de que el decreto permitía expresamente dar el tratamiento de inversión a todo tipo adquisición de bienes muebles, herramientas y equipos, transporte terrestre, transporte aéreo, marítimo y fluvial, adquisición inmuebles o realización e mejoras y construcciones en los mismos, adquisición de derechos, títulos, acciones, cuotas de capital de sociedades y similares y restantes inversiones (ver Campos 47 al 73 del Formulario 104).

    Negligencia de Marta González y no abuso de los contribuyentes, quienes se limitaron exclusivamente a aplicar lo que dice el Formulario 104. Rechazo categórico al “Considerando” del Decreto Nº 6560/16 y pedido de sustitución por: “VISTO la falta de medidas oportunas de la Administración Tributaria que demoró años en darse cuenta de que la reglamentación del IRP estaba errada” y Considerando el respeto que merecen los contribuyentes y profesionales contables que desde el 1 de enero del 2016 han registrado los gastos e inversiones en los libros correspondientes como lo exige la ley, los que deberán rehacerse a fin de cumplir las nuevas reglas de juego. Se resuelve: Establecer la vigencia de estas nuevas reglas del IRP para el ejercicio fiscal 2017 y además modificar aquellas que violan el texto claro de la ley, en especial el tratamiento de las inversiones”.

    Esto es lo mínimo que debería hacer la actual Administración Tributaria y digo lo mínimo, pues la Constitución Nacional en el Art. 106 exige a los funcionarios públicos responder personalmente de sus actos en caso de trasgresiones, delitos y faltas que cometieren en el desempeño de sus funciones. ¿Y quién resarcirá los daños y perjuicios que ocasiona a cada uno de los paraguayos, por afectar los ingresos públicos, la modificación de la fecha de pago del IRP que debe realizarse en marzo y alegremente la Viceministra ha resuelto cambiarla al mes de junio? Esto, aunque supuestamente beneficia a los contribuyentes, no está permitido en ninguna Administración Tributaria seria y responsable, quien establece las fechas de vencimiento de las diferentes obligaciones tributarias en base a criterios económicos y no a “antojos”.

    Lo justo sería que si la Viceministra demoró un año entero para realizar los cambios aplicables al ejercicio fiscal 2016, pague con su propio dinero los intereses de demora por la falta de recaudación del tributo en el mes de marzo.

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    Publicado por Anónimo | 4 enero, 2017, 11:20 am
  22. Modificaciones del IRP: ¿Es legal? ¿Son retroactivas? (II)

    Por Nora Lucía Ruoti Cosp

    En estos días el tema del momento han sido las modificaciones del IRP, argumentos a favor y en contra, preocupación y casi “caos”. Sin embargo, analizar estos cambios con criterios técnicos y al mismo tiempo “prácticos” requiere de un tiempo prudencial, tiempo que aparentemente no quiere conceder la Administración Tributaria, que dos minutos antes de que termine el partido, cambia las reglas del juego: algunas de ellas favorables para los contribuyentes y otras no tanto. (Extracto de la primera entrega, edición del 31 de diciembre de 2016, pág. 18).

    Modificación sin sentido y no necesaria:

    Decreto Nº 6560/16: Art. 7º Ingresos por Enajenación Ocasional de Inmuebles, Cesión de Derechos y Venta de Títulos, Acciones y Cuota.

    La modificación de este artículo carece de relevancia, pues no modifica las reglas que rigen el criterio de habitualidad en la venta de inmuebles dispuesto en las reglamentaciones del IRACIS e IRAGRO. Se considera que una persona física se dedica “ocasionalmente” a la venta de inmuebles y no requiere estar inscripta en IRACIS cuando no realiza en un año más de 2 ventas de inmuebles. En el caso que cuente con “loteos” dicha actividad ya es comercial y por tal motivo requiere estar inscripto en IRACIS O IRPC.

    Lo que realiza el nuevo decreto es eliminar la última parte que aclaraba tal circunstancia.

    En definitiva: Toda venta de inmuebles está afectada por el IVA o por un impuesto a las ganancias, dependiendo de la cantidad de ventas que se realice, pero ese ingreso siempre se considera gravado en uno de los 4 tipos de Impuestos a la Renta en Paraguay.

    Con relación a la cesión de derechos, venta de acciones de una SA o cuotas de capital, las mismas no tienen un criterio específico de habitualidad y se consideran ingresos ocasionales.

    ¿Es legal y técnicamente adecuado?: Sí. Pero nada aporta ni nada cambia con relación a la anterior redacción.

    Otra modificación sin sentido y relevancia:

    Art. 8 Decreto Nº 6560/16: Otros Ingresos Gravados.

    Esta es otra modificación sin sentido o relevancia que lo único que hace es eliminar de la redacción la expresión “de fuente paraguaya”. ¿Para qué hacerlo si el Art. 10 de la Ley del IRP claramente establece dicho principio?

    Al menos que se quiera cambiar por medio de una reglamentación el Principio de Territorialidad dispuesto en la Renta Personal y por el cual solamente se gravan las ganancias obtenidas dentro del Paraguay y no pueden estar alcanzados la venta de acciones o ganancias de capital sea el tipo de sea de colocaciones en el exterior. Esperemos que esto no ocurra.

    Ingresos por Ganancias de Capitales Mobiliarios no Gravados

    A través de esta modificación se vuelven a considerar como ingresos no gravados a los ingresos generados por el los activos mobiliarios que forman parte de la empresa unipersonal, a las utilidades que se perciban como dueños de las empresas unipersonales y a las utilidades percibidas como socios de sociedades simples.

    En el caso de que los accionistas, personas físicas con domicilio en el exterior, perciban dividendos, procede la retención del IRACIS, hecho este siempre conocido y que no requería modificación alguna.

    Ahora bien, se aclara que cuando los accionistas (personas físicas) de sociedades contribuyentes del IRACIS o IRAGRO, perciban intereses o comisiones, se debe retener IRACIS.

    (*) Abogada. Máster Internacional en Administración Tributaria y Hacienda Pública. Especialista en Impuesto y Asesoría a Inversionistas.

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    Publicado por Anónimo | 2 enero, 2017, 9:28 am
  23. Crisis presupuestaria: Desnuda una política de “aprietes” y chantaje
    02 Ene 2017

    Por Augusto Dos Santos
    Periodista
    El ruido de gallinero con el que se obsequió al pueblo en el tema presupuestario ha sido una prueba más de la urgente necesidad de modificar estructuras de la gestión del Estado, secuestradas por la decadente política de aprietes y chantajes.

    El Presupuesto de la República es de una seriedad tal, que no puede seguir dependiendo de la vendetta política. En diciembre la realidad nos demostró –con su peor pornografía– como la “inseguridad política” (internismos, sectarismo, inquinas sectoriales, internismos) domina la calle como una pandilla centroamericana y es capaz de hacer añicos con la racionalidad.

    No podemos permitirnos este desgaste anual que ocupa la mitad del año solo para agitar desde las confrontaciones vigentes, una herramienta tan simple como es el listado de gastos previstos por el Poder Ejecutivo, en base a recursos disponibles.

    Pensemos en Uruguay donde el presupuesto se discute cada cinco años, mientras aquí ya cantan “faltan 5 para las 12” y aun no terminamos.

    TORMENTA DE ARENA

    El debate del presupuesto permite ver cómo los actores políticos se mueven en medio de una tormenta de arena que les impide ver más que sus manos y el metro cuadrado de sus propias intenciones. Observar un poco más lejos, las consecuencias de sus actos y los efectos colaterales de sus acciones ya parece de un lujo oriental.

    El Poder Ejecutivo ha tropezado en negociar sus intenciones técnicas. Sus técnicos tuvieron dificultades para explicar políticamente sus proyectos y en la ejecución de los asuntos del Estado, aquí en los Estados Unidos, en la Unión Europea o en Japón existe un solo idioma para negociar: la política.

    Sobre esta base, la oposición política instalada en el congreso desarrolla –sin desmayos– su proceso de debilitar al Gobierno con una intención cada vez menos simulada: disminuir a Cartes como decisor político (candidato o no) de las elecciones del 2018. Con Lugo se fue más drástico en el 2012, porque no tenía blindaje en diputados.

    Al margen del razonable cuestionamiento legal; cada vez hay menos dudas que lo que preocupa a la oposición “no luguista” es que Lugo y Cartes sean los protagonistas centrales de las elecciones del 2018. Ambos son un fantasma para las aspiraciones de varios.

    Si el oficialismo no manejara al mismo tiempo una agenda tan estridente como lo es la enmienda de la Constitución es muy probable que el gesto del Congreso de incidentar el itinerario del presupuesto hubiera sido catalogado como enemistoso por la opinión pública. Pero es cierto también que la alta polarización política inunda la realidad nacional de una impronta discursiva sobre buenos y malos que solo Elisabeth Noelle-Neumann en su libro “La Espiral del silencio, Opinión pública: nuestra piel social” podría explicarlo mejor.

    No hay que olvidar que también el Congreso cargó en diciembre del 2011 al Gobierno de Lugo con unos aumentos astronómicos en el financiamiento de la función pública que tuvo el objetivo de “adobarlo” al ex obispo para meterle en el horno meses después. Es muy probable que en los próximos días se instale un plan de juicio político a Cartes.

    Un día debería quedar claro para la clase política que con los rubros salud, educación, financiamiento público no se juega a la ruleta rusa porque finalmente y a la larga perdemos todos. Hay demasiadas formas de aprovechar los errores de un gobierno para derrotarlo, pero en base a estos rubros no. Ello no debería suceder.

    PERO VOLVAMOS AL PRESUPUESTO

    Siempre miramos a Chile como modelo de país cuyas reglas de juego son normalmente previsibles y serias. Es seguro que en Chile no se produce un debate tan “cachiai” del presupuesto sencillamente porque esa mazamorra constitucional que en el 92 “equilibró” el poder entre poderes y terminó elaborando un engendro de Frankenstein, no existe allá y un país que se define como presidencialista es en verdad presidencialista.

    El presidencialismo a la usanza paraguaya es uno que debe consultar al Congreso sobre si es pertinente la compra de cepillos de dientes para la higiene bucal y que ni siquiera puede designar a embajadores aun cuando el PE es responsable de la política exterior.

    Lean este párrafo con atención: “El Congreso Nacional no puede aumentar ni disminuir la estimación de los ingresos, sólo puede reducir los gastos contenidos en el proyecto de Ley de Presupuestos, a excepción de aquellos establecidos por leyes permanentes. El Congreso no puede aprobar ningún nuevo gasto con cargo a los fondos de la Nación sin que se indiquen, simultáneamente, las fuentes de recursos requeridos para financiar dicho gasto (Art. 64, Constitución Política). El Presupuesto del Sector Público debe quedar totalmente tramitado a más tardar el 1 de diciembre del año anterior a su vigencia”. Así funciona el itinerario del tratamiento presupuestario en el país trasandino y ello es totalmente consecuente con el modelo de país que es: presidencialista.

    Sin embargo, por algún sortilegio difícil de explicar, Paraguay sigue siendo un país presidencialista pero con gestión de sus recursos desde el Congreso. En términos folclóricos, el PE puede ser el dueño del almacén pero el PL insiste en estar en la caja.

    DE MUESTRA VALEN DOS BOTONES

    Así tenemos que el sitio a donde 125 personas llegan gracias al voto de sus bases es el Poder que tiene que determinar qué plata gastará en su electorado, en gran medida cautivo y clientelar y con qué partidas presupuestarias beneficiará a instituciones donde sus punteros son responsables.

    Esto produce que algunos enclaves partidarios de nuevo cuño como las universidades públicas de varias regiones del interior o una perdida oficina de correos de un olvidado distrito pueden tener más o menos presupuesto de acuerdo a su mayor o menor proximidad con determinado congresista. Todo esto, el Poder Ejecutivo debe observar sin mayor posibilidad de intervenir, salvo vetando.

    Muestras del blindaje clientelar en el Congreso son las frustraciones a la hora de revisar Fonacide en los municipios o el uso de los royalties y compensaciones, intentos de transparencia que inevitablemente fueron zozobrando en su tratamiento.

    En el 2012, el propio Banco Mundial hizo un llamado al respecto del uso de los fondos de royalties en su documento “Hacia una mejora de la calidad del gasto público proveniente de royalties a nivel municipal”.

    Este informe dejaba su preocupación por 1) El impacto sobre el desarrollo de los gobiernos municipales, asociados a los royalties transferidos; 2) La calidad del proceso de toma de decisiones sobre la inversión pública y la ejecución de proyectos relacionados con las transferencias de ingresos al nivel municipal; y 3) El grado de conocimiento y participación de los ciudadanos y los mecanismos existentes de rendición de cuentas para mejorar la supervisión de los recursos provenientes de los royalties y compensaciones.

    Obviamente, estas cuestiones, al abordar a un universo tan amplio y repartido (como pasa con los funcionarios del TSJE) se convierten en territorios intocables.

    Mientras tanto, siempre habrá un Presupuesto General de Gastos de la Nación para avanzar sobre él, cada año, a manotazos, como una gigantesca torta decorada con el merengue de la política criolla.

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    Publicado por Anónimo | 2 enero, 2017, 8:51 am
  24. 2017

    Por Ricardo Rodríguez Silvero

    Aunque parezca una obviedad, el cambio de año de 2016 a 2017, como cualquier otro, no implica ninguna transformación automática de la coyuntura. Es simplemente un cálculo del tiempo físico, de acuerdo con el calendario gregoriano. Se trata solo de un cambio de fecha. Así que no puede esperarse que la situación económica, social y ambiental del año que finaliza cambie significativamente en el Año Nuevo.

    MACROECONOMÍA CONTINUARÁ BUENA. Como se ha visto en la columna anterior, en 2016 fueron noticias positivas el crecimiento del producto que, según el Banco Central del Paraguay, ha sido del 5%, así como el combate contra la inflación, que el parecer estará por debajo del 4%, junto con una buena administración de la oferta monetaria, del crédito y del tipo de cambio. La situación fiscal no culminó tan bien el año fenecido, porque la calidad del gasto seguía siendo mala, la demora en la ejecución de las obras públicas no se había superado, la evasión fiscal seguía siendo alta y la recaudación baja. Así las cosas, según Hacienda, el déficit fiscal ascendería a -1,5% aunque, según otras estimaciones dignas de crédito, sería realmente algo mayor.

    MICROECONOMÍA REGULAR. Noticias solo regulares provenían en el 2016 de la microeconomía porque los microemprendimientos y proyectos rurales y urbanos, así como las empresas unipersonales de ambos ámbitos no tenían fácil acceso al crédito y la asistencia técnica, que se les brindaba, no les alcanzaba sino a una pequeña parte de los mismos. Don Juan Pueblo no sentía el bienestar, del que hacían gala los estratos encumbrados. Por otro lado, el consumo interno y las ventas al Brasil seguían con restricciones considerables.

    LA MISERIA PUEDE AUMENTAR. También eran solo regulares las noticias sociales. De una población total de unos 7 millones de habitantes en 2016, más de 20% se hallaba en situación de pobreza y la mitad de esta en miseria (sin comida diaria y carente de vestimenta, educación, salud y techo). Estas 750.000 personas en extrema pobreza proliferan cuando aumentan las inundaciones. Los programas de ayuda social, impulsados por el sector público y privado así como por algunas organizaciones de la sociedad civil no logran cubrir sino solo una parte de las necesidades de los pobres en extremo.

    LA ECOLOGÍA PUEDE EMPEORAR. También se recordaba, en la columna anterior, que la situación ecológica es realmente lamentable y grave. Paraguay se ha vuelto ya uno de los peores países depredadores de bosques en el mundo, lo que ocasiona precipitaciones en frecuencias mayores que las registradas históricamente. Esto acarrea mayores inundaciones y empeora la miseria. Por otro lado, la polución de suelo y subsuelo así como aire y aguas sigue aumentando. Hasta ahora, las medidas públicas y privadas aplicadas para reducirla no logran el éxito necesario.

    AÑO NUEVO, CON LA INERCIA DEL VIEJO. Dentro de ese contexto, ya comprobado, el año 2017 será, más o menos, el mismo que el anterior. Creo que ya sería toda una conquista que no empeore la coyuntura observada el año pasado. Probablemente en términos macro y micro económicos las cotas a ser alcanzadas sean similares a las confirmadas en 2016. Algo similar puede decirse de la situación registrada en términos sociales y ambientales. La desigualdad social continuará pronunciada y el desequilibrio ambiental tal vez empeore aún más.

    No obstante, hay que destacar que cada vez es mayor la conciencia crítica de la ciudadanía ante las deficiencias en políticas públicas y el egoísmo colectivo del sector privado. Esto puede ser una señal de que la cosa pública tendrá que ir mejorando en el futuro cercano para evitar desmadres políticos.

    En la próxima entrega se abordarán los conflictivos temas del veto total al proyecto de Presupuesto público y de la enmienda para facilitar reelecciones. Dejarán huella en los inicios del 2017.

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    Publicado por Anónimo | 2 enero, 2017, 8:48 am
  25. Año Nuevo, reglas nuevas
    31 Dic 2016

    Por Laura Ramos
    Directora del Club de Ejecutivos
    Lastimosamente tenemos mensajes como la respuesta brindada por la directora de Planificación y Técnica Tributaria, Liz Del Padre, donde desde su perspectiva “Uno coloca su dinero, luego la empresa trabaja para vos y luego te entrega las ganancias, y uno gana ese dinero sin hacer esfuerzos”. Es decir que, para el caso de los dividendos, se considera que es un ingreso sin esfuerzo.

    Hay que señalar que este mensaje desde el ministerio causa desánimo. Y demuestra falta de visión empresarial y de aprecio a las inversiones. Por ello, no tiene otro efecto que el de ahuyentar a los capitales. ¿Cómo cree esta directora de Planificación que crecen las economías? ¿Sin inversiones? ¿Sin capitales? ¿Sin alguien que apueste y haga crecer una empresa? Piensa acaso que las inversiones no conllevan riesgos y fracasos. Además de estos ingredientes que tiene la vida en las empresas privadas tenemos que lidiar con que las reglas del juego sigan o no siendo las mismas para continuar apostando en la economía paraguaya.

    Déjeme decirle que los empresarios pueden realizar inversiones también fuera del país, si desde el gobierno el mensaje va a ser que no requiere esfuerzo y que paralelamente se pueden cambiar las reglamentaciones o implementar retenciones. Pero para agregar más nebulosas al tema, van a ver cuándo se realizan efectivamente porque depende de resoluciones fiscales por lo que no sería desde 1 de enero, pero mientras tanto ya reglamentamos. No obstante, para que nos quedemos tranquilos, si al empresario dentro de la nueva retención en el IRP le queda crédito a favor, puede pedir al Estado que le devuelva, como si este trámite fuera algo sencillo y eficaz.

    Debemos ordenarnos, tener claro el objetivo, tener claro el camino y que no hayan más mensajes encontrados desde las distintas personas del gobierno.

    Si bien el ministro Peña declaró hace unos días estar abierto a analizar con los empresarios las nuevas disposiciones del IRP, la sensación que deja entrever es que estamos en veredas enfrentadas, al comentar que los empresarios ni siquiera conocen el decreto del que hablan. La intención del empresariado formal no es la de estar en equipos distintos, sino muy por el contrario, poder trabajar juntos desde un inicio para poder ver desde diferentes ángulos el mismo tema.

    La forma de trabajo en conjunto no debería ser publicar reglamentaciones en la gaceta oficial para luego estar abierto al diálogo, sino al revés, poder tener un diálogo y luego consensuar y realizar las reglamentaciones ya estudiadas por los afectados o con una representación de los mismos.

    Estoy segura que nadie es dueño de la verdad, pero las personas que brindan sus conocimientos para elaborar su mejor gestión en la labor pública, pasando seguramente por muchas presiones y recibiendo, en la mayoría de las veces solo reclamos, también deben entender que algún día estarán fuera de la función pública y deberán regresar a la vida profesional dentro del ámbito privado. Y es ahí donde entenderán perfectamente por los vaivenes que estamos atravesando desde el empresariado, por ausencia de una visión y reglas claras.

    Todos queremos lo mejor para este 2017, pero debemos trabajar en equipo. Hoy te puede tocar desde la otra vereda, mas en cualquier momento podés pasar a la otra.

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    Publicado por Anónimo | 31 diciembre, 2016, 9:36 am
  26. Modificaciones en el IRP I – Inversiones
    30 Dic 2016

    Por Natalio Rubinsztein (*)
    Tal como se había mencionado, finalmente se ha publicado el Decreto N° 6.560 que modifica varios artículos del Decreto N° 9.371/2012 que reglamente el IRP creado por Ley N° 2.421/2004. Sobre el particular queremos mencionar un tema relacionado con las inversiones. De acuerdo con lo publicado, actualmente solo se podrán deducir las inversiones cuando estén directamente relacionadas con la fuente del ingreso del IRP. En consecuencia, si un profesional digamos abogado, ya ha adquirido un automóvil para su trabajo, lo ha podido deducir. En dicha circunstancia, si compra un segundo auto y el mismo no está relacionado con su actividad profesional, no podrá deducir cifra alguna en su liquidación de IRP.

    Asimismo, puesto que lo relacionado con el IRP se refiere a ingresos y egresos de acuerdo con el criterio de lo percibido (se toman las operaciones cuando efectivamente se cobran o se pagan) y no existe una contabilidad tradicional por lo “devengado” (las operaciones se registran al momento de producirse independientemente del momento en que se cobren o paguen) el contribuyente no podrá tomar depreciación alguna frente a este segundo vehículo de modo de reflejar la pérdida de valor que ha sufrido dicho bien en razón de su utilización y/o por el transcurso del tiempo. Ya que tampoco existe ese tipo de registro contable para el IRP.

    “En la reglamentación no hay mención alguna que para tomar el monto que estaría sujeto al IRP deba o pueda considerarse el valor de venta frente al de compra o una presunción de un 30% de utilidad respecto del valor de venta como existe para otros rubros”.
    Así las cosas, si el contribuyente vende este segundo auto, el ingreso por la venta deberá considerarse como gravado, con lo cual se produciría una situación incongruente. Digamos que el automóvil se ha comprado por el monto de G. 80.000.000, y se vende luego de algún tiempo en el importe de G. 55.000.000. De acuerdo con la reglamentación actual, este último importe – el valor de la venta – deberá considerarse como gravado (10%) siempre que dicho valor de venta no exceda de los treinta salarios mínimos.

    No obstante que en el momento de la compra no ha podido tomar el importe de G. 80.000.000 como un gasto deducible y que tampoco ha podido registrar depreciación alguna sobre dicho vehículo. Por otra parte en la reglamentación no hay mención alguna que para tomar el monto que estaría sujeto al IRP deba o pueda considerarse el valor de venta frente al de compra o una presunción de un 30% de utilidad respecto del valor de venta como existe para otros rubros. En consecuencia, el contribuyente no puede tomar gasto alguno por la compra del bien y, en el momento de la venta, debe tomar el importe que recibe como una utilidad gravada por el IRP. No obstante que en realidad al momento de la venta haya perdido G. 25.000.000 (si tomamos el valor de compra en G. 80.000.000 y el ingreso por la venta, en G. 55.000.000). O sea que se estaría produciendo una situación de inequidad para el contribuyente.

    (*) SOCIO DE BDO AUDITORES CONSULTORES

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    Publicado por Anónimo | 31 diciembre, 2016, 9:29 am

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