Hipocresía periodística: ¿Cuándo defenderemos la verdad y no nuestra vanidad?

 

Imagen vs realidad: “Amar más la verdad que a uno mismo”, esto me enseñaron a la hora de abrazar este oficio. Hace un par de meses compartí en televisión un programa de debates con un colega. En la oportunidad evaluamos los 3 años de gestión del presidente Horacio Cartes. Destaqué algunos puntos positivos como también los negativos. El colega en cuestión me decía -fuera del aire- que compartía 100% mis apreciaciones sobre los signos de transparencia de este gobierno, pero me aclara a la vez que no lo puede asumir públicamente ante el temor de que lo tilden de “cartista” u oficialista. ¿Y eso te preocupa? le pregunté, y me responde que sí. “Nosotros vivimos de nuestra credibilidad y debemos cuidar nuestra imagen”, fue la respuesta. ¿Qué es más importante para un periodista? ¿El qué dirán? ¿Su imagen? ¿Su credibilidad? o contar LA VERDAD. (Opinión del periodista Jorge Torres Romero)

¿Menos voces en la prensa?

Leí un par de tuits de la señora Mabel Rehnfeldt quien había entrevistado al joven periodista Santiago González acerca del fin del ciclo de su exitoso programa Algo Anda Mal (AAM) a través de Canal 13. “Hay cada vez más medios y cada vez menos voces”, declaró el joven, según el tuit de la colega. ¿Esto es verdad? ¿Quiénes se quedaron sin voz?. ¿Está viviendo la prensa uno de sus peores momentos en esta era democrática, a raíz de la incursión en el mercado de la familia presidencial?

Particularmente creo que NO, sino que todo lo contrario, considero que este es uno de los mejores momentos de la prensa y explico por qué. Si nos limitamos sólo a las radios de Amplitud Modulada (AM) y hablamos de las 10 más importantes, ¿cuántos en teoría están en manos de la familia presidencial o son catalogadas como oficialistas?. Legalmente, una que es la 970. Entonces, sería 1 radio oficialista y 9 “independientes”. Esto sin contar las radios del interior. ¿De qué peligro hablan?

Miremos la prensa escrita. ¿Cuáles son los diarios más importantes que imponen agenda? El diario ABC Color y Última Hora. El diario “oficialista” La Nación no marca agenda. Los diarios populares si bien instalan temas, no son los que en teoría a un gobierno le gustaría que instalen: Por ejemplo: El gobierno de la transparencia, el que hizo más obras, el que bajo el precio de los combustibles, etc, etc. Reitero, ¿de qué peligro hablan?

En la televisión cómo estamos. Hasta ahora, la familia presidencial no adquirió ni un canal de televisión. Canal 13 no cerró aún su venta. Entonces, siguiendo con la lógica de los rumores, ¿De qué hablamos?.

Mercado de pases

Cuando un nuevo jugador interviene en el mercado, ganan los periodistas. Sobre todo cuando ese jugador -como la mayoría de los dueños de medios importantes- son empresarios exitosos, puesto que los medios no son precisamenteo sus negocios rentables, sino que pasan a ser complementos de los que poseen.

¿Por qué llegan a la conclusión de que es uno de los peores momentos para la prensa? Cuando que durante todo el año 2016 se movió el tablero periodístico y salió ganando el gremio con las movidas, con las compras de pases y con las ofertas y contraofertas que se dieron en todos los rubros (diario, radio y televisión). Quienes mencionan que la prensa vive uno de sus peores momentos (González y Rehnfeltd) están o cerraron los mejores contratos profesionales con los cambios de un medio a otro. Reitero, entonces, ¿de qué crisis hablan?

Más medios, más voces (oficialista e independiente): gana la ciudadanía

Es absolutamente sano para nuestra democracia la participación de un nuevo jugador en el mercado de medios. ¿Quién es el propietario de medios que no defiende intereses? La famosa carta de Antonio J. Vierci a Cartes pidiéndole disculpas por las publicaciones de Última Hora por la foto de una de sus hijas, revela un cinismo y una hipocresía que abundan en este mundo de los medios. No creo -además he trabajado en sus medios y me he reunido varias veces con él- que “Don Antonio” haya comprado un pool de medios para entregárselos a sus periodistas para que se diviertan jugando a la “libertad de expresión”. Si creemos esto, pecamos de ingenuos.

Hace como dos meses, el exdiputado Sebastían Acha, hoy asesor de las multinacionales más importantes que operan en el país, presentó unos números acerca de lo que denominan la economía subterránea (informal, dinero en negro). Los diarios ABC y Última Hora, publicaron en portada este titular: “La economía subterránea mueve al año US$ 12 mil millones”.

Sin embargo, el diario La Nación, destacó que la tras la presentación del informe anual que mide el volumen y el impacto que genera la informalidad en la economía de Paraguay, se observó que el flujo de dinero “negro” bajó en un año, pues de US$ 12.171 millones generados en 2014, al cierre del 2015 se registró US$ 11.010 millones, US$ 1.161 millones menos. Entonces, La Nación titula: “Economía subterránea bajo US$ 1.000 millones en un año”. Una misma noticia, pero dos enfoques. Ambos válidos. ¿Quién mintió? Ninguno. Sólo que se tuvieron dos enfoques diferentes. Entonces, ante esta mirada sobre los hechos cotidianos en el enfoque y tratamiento de la información ¿quién gana?: categóricamente los lectores, el ciudadano.

El perseguido, vende

Sin dudas, las secuelas del estronismo siguen determinando nuestro actuar. Vemos los fantasmas de la dictadura en todas partes. Es como que muchos añoran esa etapa en que eran los perseguidos por manifestar sus ideas. Hoy esta persecución no existe, entonces, nos las imaginamos o las creamos. Es mucho más fácil, por su esencia misma, en este oficio ser el crítico y la víctima. Es rentable, genera rating ser el malo, el puteador, el que habla sin pelos en la lengua. Pero, ¿lo hacen por convicción? o ¿por odio, capricho o la necesidad de ser escuchado y marcar presencia? Se abraza este oficio por vanidad o por una vocación de amar la verdad?

En resumen

No veo ningún peligro para la libertad de expresión, tampoco estamos pasando por el peor momento. Nadie se quedó sin voz. Y si al final, como dicen, los medios oficialistas no tienen rating o no venden, con más razón. ¿Dónde está el peligro? Es mi opinión. Puedo estar equivocado, pero es lo que pienso.

Jorge Torres Romero

http://www.hoy.com.py/nacionales/hipocresia-periodistica-cuando-defenderemos-la-verdad-y-no-nuestra-van

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4 comentarios en “Hipocresía periodística: ¿Cuándo defenderemos la verdad y no nuestra vanidad?”

  1. Justificación del dominio privado del espectro radioeléctrico
    17 FEBRERO, 2017
    Conceptualmente no existe ninguna diferencia entre la propiedad de una casa, de un teatro o cualquier otro bien bajo el dominio privado y la propiedad del espacio físico del espectro electromagnético, declarado dominio público del Estado paraguayo en el artículo 30 de nuestra Constitución Nacional.
    Veamos los siguientes ejemplos prácticos ilustrativos de este concepto: nadie puede discutirle el derecho de propiedad del estadio “Defensores del Chaco” a la Liga Paraguaya de Fútbol o reclamar el derecho de propiedad del Hipódromo de Asunción al “Jockey Club del Paraguay”. Estas verdades capitalistas también son extensivas a cualquier teatro privado o sitio similar. En estos espacios privados se generan ondas mecánicas y electromagnéticas en una banda de frecuencias audibles y visibles, respectivamente, propagándose las mismas por el espacio circundante variados contenidos con expresiones deportivas y culturales, sin necesidad de concesión de espectro alguno para tal fin.

    Hoy día será difícil encontrar una sugerencia –que no parezca insania mental– que los espacios privados anteriormente citados sean declarados bajo DOMINIO PÚBLICO, con los argumentos de que son predios escasos, limitados y utilizan el espectro electromagnético estatal, por lo que el Estado paraguayo debería asumir la PROPIEDAD de las mismas, por los motivos mencionados.

    Debilidad de las argumentaciones utilizadas para mantener bajo DOMINIO PÚBLICO el espectro electromagnético.

    ESCASEZ. Al igual que las ondas mecánicas, las ondas electromagnéticas pueden sufrir interferencias si las respectivas bandas de frecuencias de emisión de las ondas generadas coinciden en frecuencia, tiempo y espacio, por lo que la argumentación de la escasez afectaría a ambos tipos de propagación, mecánico y espectro electromagnético, respectivamente. Consecuentemente, nuestra Constitución tiene un doble estándar de CARÁCTER IDEOLÓGICO para ambos tipos de propagación; el espacio mecánico NO necesita concesión y el espacio electromagnético SI necesita concesión.

    Si consideramos que la escasez y limitada cantidad del espectro electromagnético fuere un argumento válido, entonces deberíamos decir que 216 emisoras de FM, 80 emisoras de AM y un centenar de canales y repetidoras de televisión en todo el Paraguay destruyen y pulverizan esta línea argumental de la supuesta escasez. El registro de la CONATEL prueba que existe suficiente cantidad de espectro para generar un ambiente de libre competencia en el sector de los citados medios. Además, la escasez es la razón de la existencia de la economía y sucede con la mayoría de los bienes producidos por el hombre y los naturales.

    COBERTURA. Si la cobertura geográfica o la “llegada” a más personas fuera otra posible hipótesis en favor de la tesis del dominio público, deberíamos recordar que hay emisoras radiales cuya audiencia representa una fracción de los espectadores de un clásico futbolero o los asistentes a un concierto rockero en el “Jockey” constituyendo la envidia de numerosos medios radiales y televisivos. Actualmente, una radio online puede tener mayor cobertura que un medio que utiliza ondas electromagnéticas.

    ECONÓMICA. Respecto del aumento de la capacidad recaudatoria del Estado, es conveniente desmontar este mito aclarando que el aportante final para el pago por la concesión por el uso del espectro es el ciudadano común, ya que los concesionarios diluyen estos costos en sus tarifas del pautaje o en las facturas del teléfono móvil. El dinero siempre proviene del mismo bolsillo, o sea del ciudadano trabajador, sea a través de un impuesto, una tasa o por medios indirectos como la factura mensual. A la gente le gusta creer que el dinero proviene del inversionista, pero es sencillamente una forma de impuesto encubierto, invisible pero muy real.

    Toda emisión y la propagación electromagnética, generada por equipos privados, es declarada arbitrariamente bajo DOMINIO PÚBLICO sin ningún rubor, justificación filosófica, económica, moral o racional. El espectro electromagnético es como cualquier otro bien transable sujeto a las leyes del mercado libre. Bajo un esquema de subasta pública y el traspaso a la PROPIEDAD PRIVADA DEFINITIVA el mercado asegurará la asignación eficiente de este bien, o su propietario perderá su dinero.

    El único justificativo –no declarado– para someterlo bajo dominio público, es para utilizarlo como herramienta coaccionadora de los burócratas y políticos de turno con el propósito de atenazar, amenazar y controlar a los concesionarios de los medios, bajándoles la línea política, siempre en nombre del “pueblo”.

    Por Ing. Javier Villate

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/justificacion-del-dominio-privado-del-espectro-radioelectrico-1565730.html

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  2. MEDIOS Y COMUNICACIÓN
    El ciudadano Cartes
    Desde Asunción, Paulo López, del Sindicato de Periodistas del Paraguay, denuncia el acaparamiento de medios y la cooptación del servicio informativo público por parte del presidente Horacio Cartes para avanzar en su proyecto de buscar la reelección.

    En el reporte anual sobre la situación de la libertad de expresión en Paraguay, el Sindicato de Periodistas de Paraguay (SPP)** identifica un cambio de estrategia de los poderes políticos y fácticos -entre ellos el narcotráfico- para disuadir al periodismo y coartar su labor. La toma de mando del presidente Horacio Cartes en agosto de 2013 coincidió con la eclosión de una espiral de violencia que en poco menos de año y medio -hasta marzo de 2015- costó la vida de cinco comunicadores. Cabe resaltar, en cambio, que en este periodo no se registraron muertes relacionadas al ejercicio del oficio.

    Con posterioridad a estos episodios, el Presidente realizó una decidida apuesta con la adquisición de una docena de medios. Así, resultan identificables al menos tres etapas de intervención en lo que respecta al quehacer informativo: la violencia directa -primero- y el acaparamiento de medios -después- han dado paso al recrudecimiento de las purgas contra periodistas críticos a la gestión gubernamental, en especial los sindicalizados.

    En la corporación presidencial la directiva de “bajar línea” a favor del gobierno y las represalias para hacer cumplir las órdenes estuvieron acompañadas de varios hechos de censura y despidos. En los medios públicos la política censora es similar y no se admite otra voz más que la gubernativa. Quizá como nunca antes el campo comunicacional sea protagonista de una disputa tan intensa donde se dirimen asuntos de alta prioridad.

    A la manera del Ciudadano Kane de Orson Welles, con un toque de realismo mágico, Cartes se hizo de un manotazo de los tres diarios amarillos de mayor impacto a la par que apuntala su proyecto de poder buscando imponer la reelección. La Constitución Nacional de 1992 es clara e incontrovertible, pues entonces el país acababa de salir de los 35 años de la dictadura de Alfredo Stroessner y la finalidad expresa fue limitar el mandato presidencial a un periodo improrrogable.

    Si bien no existe mayor discrepancia en habilitar nuevamente la reelección e incorporar la segunda vuelta, esto solo puede ser realizado mediante la reforma y no a través de la enmienda, como pretenden el oficialismo y una parte de la oposición para tomarse atajos. Mediante un curioso acuerdo con el depuesto presidente y actual senador Fernando Lugo, quien también tiene interés de correr en las presidenciales de 2018, Cartes ha reimpulsado la enmienda para introducir la reelección por una vía no permitida.

    Antes de las negociaciones con los liberales y el luguismo, la pretensión oficial enfrentaba un escollo que parecía insalvable en el Senado. La Cámara Alta es un reducto de legisladores del partido de gobierno insubordinados. Estos responden al liderazgo de Mario Abdo Benítez -hijo de un ex alto funcionario de la dictadura- a quien Cartes retiró el apoyo para presidir la Asociación Nacional Republicana (ANR)-Partido Colorado en las internas de 2015. El senador fue vencido por el “caballo del comisario”, Pedro Alliana, hasta entonces un desconocido diputado del departamento de Ñeembucú. Esta región limítrofe con Argentina es un importante centro logístico del comercio ilegal, incluyendo el contrabando de cigarrillos, un rubro dominado por las marcas de la tabacalera del jefe de Estado.

    El desaire del mandatario, sumado a sus aspiraciones presidenciales, convirtió a “Marito”, como lo llaman para diferenciarlo de su padre homónimo, en un opositor a ultranza. Sin embargo, a nivel interno este ha acumulado sendas derrotas contra el cartismo. Su estrategia, por tanto, consiste en frenar cualquier tentativa de reelección en el Senado a raíz de que en unas eventuales primarias contra el Presidente no cabe esperar que su suerte pueda ser distinta.

    En este escenario la enmienda y la reelección dominan la agenda mediática, con una izquierda con minoritaria representación parlamentaria que se plegaría a la iniciativa del cartismo confiada en que la candidatura de Lugo sería la única con posibilidades de derrotar al oficialismo. Al mismo tiempo, la voluntad de continuidad de un gobierno con manifiestos rasgos autoritarios nos previene en contra de otorgar más atribuciones al Estado para intervenir sobre la distribución de licencias, ya sea con programas de desinversión u otros instrumentos. No obstante, esto no supone desistir de una normativa a futuro con vistas a avanzar en la construcción de un paisaje mediático más acorde a la pluralidad y la democracia.

    * Periodista. Sindicato de Periodistas del Paraguay (SPP)

    El informe está disponible en http://bit.ly/2hJAOwp

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  3. Carta de Vierci a Cartes

    La densa humareda provocada por la polémica en torno al intento de imponer la reelección presidencial mediante una enmienda constitucional casi deja en segundo plano un episodio ocurrido en estos días y cuya gravedad no ha sido analizada aún en toda su real magnitud.

    Es sabido que el empresario Antonio J. Vierci se disculpó con el Presidente Horacio Cartes luego de que el diario Ultima Hora publicara, en forma tan imprudente como innecesaria, una foto en la que aparecían familiares directos del Primer Mandatario. Vierci ofreció sus excusas a Horacio Cartes a través de una misiva de tono coloquial y personal cuyo contenido no debió haber cobrado estado público por tratarse de correspondencia estrictamente privada. Sin embargo, la reproducción facsimilar de dicho envío apareció en toda su extensión en el diario La Nación, recientemente adquirido por la señora Sarah Cartes, hermana del Presidente. Adicionalmente, se insertó en la misma página la factura por el pago de una misa hecha celebrar por el empresario en la parroquia María Auxiliadora “por la salud física y espiritual de Sarah”. Ambos, documentos del más riguroso dominio privado.

    Hay un interrogante de fondo en este tema que –a primera vista y para algunos- podría parecer trivial e intrascendente pero que agrede directamente una de las más caras garantías constitucionales, hecho agravado por la investidura de uno de sus protagonistas: el Presidente de la República. Al publicar una correspondencia privada, se violaron dos artículos de la Constitución Nacional. El primero, el 33 que garantiza el derecho a la intimidad personal y familiar, así como el respeto a la vida privada y la conducta de las personas, curiosamente, el reclamo que la propia familia Cartes hiciera al diario de AJ Vierci tras la publicación de la foto de marras y que generó la misiva particular con el pedido de disculpa.

    El segundo artículo violado es el 36, que determina que “el patrimonio documental de las personas es inviolable. Los registros, cualquiera sea su técnica, los impresos, la correspondencia, los escritos, las comunicaciones telefónicas, telegráficas o de cualquier otra especie… no podrán ser examinados, reproducidos, interceptados o secuestrados sino por orden judicial para casos específicamente previstos en la ley, y siempre que fuesen indispensables para el esclarecimiento de los asuntos de competencia de las correspondientes autoridades”.

    El empresario Vierci no redactó una nota de carácter formal y oficial dirigida al Presidente de la República sino que se valió del correo privado con la idea de mantener el tema en los dominios de la comunicación personal y reservada. Por lo tanto, para hacer pública dicha correspondencia debió mediar una orden judicial. ¿Existió esa orden? Este episodio abre un capítulo especialmente delicado en la vida institucional de la República. Esta semana, la República -por ahora- se salvó por unos milímetros de ser víctima de una grosera y flagrante violación de la Constitución a través del felizmente fallido intento de enmendar uno de sus artículos. Pero en forma simultánea se perpetró otro atentado equivalente: el ataque al derecho a la inviolabilidad del patrimonio documental y la comunicación privada, garantía de rango constitucional, y nada menos que a manos de un medio de comunicación que no trepidó en titular el episodio diciendo “Vierci pide perdón en privado…”. ¿Es que nadie advirtió el berenjenal en que estaban metiendo al diario?

    La anécdota, sin duda, pasará muy pronto al olvido. Pero lo que no puede dejarse en el aire es el atropello público a la Constitución por un mero ajuste de asuntos personales. La gravedad del hecho, lo repetimos, está dada por la investidura de uno de sus protagonistas, el Presidente de la República del Paraguay. Nada más y nada menos.

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  4. La publicación de la carta de Vierci a Cartes, una grave violación constitucional

    La densa humareda provocada por la polémica en torno al intento de imponer la reelección presidencial mediante una enmienda constitucional casi deja en segundo plano un episodio ocurrido en estos días y cuya gravedad no ha sido analizada aún en toda su real magnitud.

    Es sabido que el empresario Antonio J. Vierci se disculpó con el Presidente Horacio Cartes luego de que el diario Ultima Hora publicara, en forma tan imprudente como innecesaria, una foto en la que aparecían familiares directos del Primer Mandatario. Vierci ofreció sus excusas a Horacio Cartes a través de una misiva de tono coloquial y personal cuyo contenido no debió haber cobrado estado público por tratarse de correspondencia estrictamente privada. Sin embargo, la reproducción facsimilar de dicho envío apareció en toda su extensión en el diario La Nación, recientemente adquirido por la señora Sarah Cartes, hermana del Presidente. Adicionalmente, se insertó en la misma página la factura por el pago de una misa hecha celebrar por el empresario en la parroquia María Auxiliadora “por la salud física y espiritual de Sarah”. Ambos, documentos del más riguroso dominio privado.

    Hay un interrogante de fondo en este tema que –a primera vista y para algunos- podría parecer trivial e intrascendente pero que agrede directamente una de las más caras garantías constitucionales, hecho agravado por la investidura de uno de sus protagonistas: el Presidente de la República. Al publicar una correspondencia privada, se violaron dos artículos de la Constitución Nacional. El primero, el 33 que garantiza el derecho a la intimidad personal y familiar, así como el respeto a la vida privada y la conducta de las personas, curiosamente, el reclamo que la propia familia Cartes hiciera al diario de AJ Vierci tras la publicación de la foto de marras y que generó la misiva particular con el pedido de disculpa.

    El segundo artículo violado es el 36, que determina que “el patrimonio documental de las personas es inviolable. Los registros, cualquiera sea su técnica, los impresos, la correspondencia, los escritos, las comunicaciones telefónicas, telegráficas o de cualquier otra especie… no podrán ser examinados, reproducidos, interceptados o secuestrados sino por orden judicial para casos específicamente previstos en la ley, y siempre que fuesen indispensables para el esclarecimiento de los asuntos de competencia de las correspondientes autoridades”.

    El empresario Vierci no redactó una nota de carácter formal y oficial dirigida al Presidente de la República sino que se valió del correo privado con la idea de mantener el tema en los dominios de la comunicación personal y reservada. Por lo tanto, para hacer pública dicha correspondencia debió mediar una orden judicial. ¿Existió esa orden? Este episodio abre un capítulo especialmente delicado en la vida institucional de la República. Esta semana, la República -por ahora- se salvó por unos milímetros de ser víctima de una grosera y flagrante violación de la Constitución a través del felizmente fallido intento de enmendar uno de sus artículos. Pero en forma simultánea se perpetró otro atentado equivalente: el ataque al derecho a la inviolabilidad del patrimonio documental y la comunicación privada, garantía de rango constitucional, y nada menos que a manos de un medio de comunicación que no trepidó en titular el episodio diciendo “Vierci pide perdón en privado…”. ¿Es que nadie advirtió el berenjenal en que estaban metiendo al diario?

    La anécdota, sin duda, pasará muy pronto al olvido. Pero lo que no puede dejarse en el aire es el atropello público a la Constitución por un mero ajuste de asuntos personales. La gravedad del hecho, lo repetimos, está dada por la investidura de uno de sus protagonistas, el Presidente de la República del Paraguay. Nada más y nada menos.

    http://www.5dias.com.py/52152-la-publicacion-de-la-carta-de-vierci-a-cartes-una-grave-violacion-constitucional

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