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Urge política de prevención ante los azotes climáticos

Ante los efectos del cambio climático, las fuertes tormentas han dejado de ser fenómenos ocasionales para volverse cada vez más habituales, causando graves daños a la ciudadanía, cuantiosos perjuicios económicos al país e incluso ocasionando lamentables pérdidas de vidas humanas. Hasta ahora, desde el Gobierno central y los gobiernos locales no existe una política de prevención que ayude a la población a estar mejor protegida ante los azotes climáticos, ni tampoco existe un plan de obras públicas para mitigar las desastrosas consecuencias.

Durante mucho tiempo permaneció la idea de que el Paraguay estaba a salvo de las catástrofes naturales que azotan a otras regiones del planeta, como terremotos, tornados, huracanes o maremotos. Cuando se producían algunas tormentas, se consideraba que eran fenómenos ocasionales. Durante mucho tiempo, hasta mediados de la década del 70, el Almanaque Agrícola Paraguayo, elaborado en 1901 por el científico suizo Moisés Santiago Bertoni, fue capaz de predecir los días de lluvia en el año con precisión casi matemática.

Pero a partir de los años 70 algo cambió. En poco más de medio siglo, el Paraguay perdió más del 80% de su superficie boscosa, reemplazada por pasturas extensivas para cría de ganado y cultivos mecanizados de soja, maíz, girasol y trigo. De las más de 8 millones de hectáreas que cubrían la superficie del país en 1945, parte del sistema del Bosque Atlántico del Alto Paraná, hoy quedan poco más de un millón de hectáreas, según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

En la zona del Chaco paraguayo, la deforestación alcanza un volumen de mil hectáreas de bosques talados en forma diaria, según una investigación de la organización Guyrá Paraguay, realizada en octubre de 2015.

Esta situación es uno de los factores que a nivel local inciden en el cambio climático. Las fuertes tormentas han dejado de ser fenómenos ocasionales, para volverse cada vez más habituales en nuestro país, causando graves daños a la ciudadanía, cuantiosos perjuicios económicos al país e incluso ocasionando lamentables muertes de personas.

Un nuevo dramático caso se vivió en la noche del lunes, cuando las intensas precipitaciones pluviales, junto a los vientos huracanados, ocasionaron graves destrozos, causando la muerte de un albañil que fue arrastrado por los raudales y de una joven mujer que falleció aplastada por un árbol que cayó sobre la camioneta en que viajaba. Son dos lamentables pérdidas humanas que quizás podrían haberse evitado si la población tuviese un entrenamiento adecuado acerca de cómo actuar en situaciones de catástrofes, como sucede en otros países.

Sin embargo, hasta ahora desde el Gobierno central y desde los gobiernos locales no existe una política de prevención que ayude a la población a estar mejor protegida ante los azotes climáticos.

Las reacciones gubernamentales ante las tempestades siguen siendo puramente asistencialistas. Lo cables del sistema eléctrico siguen siendo muy vulnerables ante cualquier viento fuerte y la energía se corta ante cualquier vendaval, con todo el efecto negativo que eso conlleva. No hay avances en instalar sistemas de cables subterráneos, ni tampoco existe un plan de obras públicas para mitigar las desastrosas consecuencias. Hay que pensar que las tormentas llegaron para quedarse, y hay que enfrentarlas con más planificación y mentalidad proactiva.

http://www.ultimahora.com/urge-politica-prevencion-los-azotes-climaticos-n1034897.html

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

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2 comentarios en “Urge política de prevención ante los azotes climáticos

  1. Política de prevención ante los desastres naturales

    Ante los efectos del cambio climático, las fuertes tormentas han dejado de ser fenómenos ocasionales para volverse cada vez más habituales, causando graves daños a la ciudadanía, cuantiosos perjuicios económicos al país e incluso ocasionando lamentables pérdidas de vidas humanas.
    Durante mucho tiempo permaneció la idea de que el Paraguay estaba a salvo de las catástrofes naturales que azotan a otras regiones del planeta, como terremotos, tornados, huracanes o maremotos. Cuando se producían algunas tormentas, se consideraba que eran fenómenos ocasionales. Durante mucho tiempo, hasta mediados de la década del 70, el Almanaque Agrícola Paraguayo, elaborado en 1901 por el científico suizo Moisés Santiago Bertoni, fue capaz de predecir los días de lluvia en el año con precisión casi matemática.
    Pero a partir de los años 70 algo cambió. En poco más de medio siglo, el Paraguay perdió más del 80% de su superficie boscosa, reemplazada por pasturas extensivas para cría de ganado y cultivos mecanizados de soja, maíz, girasol y trigo. De las más de 8 millones de hectáreas que cubrían la superficie del país en 1945, parte del sistema del Bosque Atlántico del Alto Paraná, hoy quedan poco más de un millón de hectáreas, según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).
    En la zona del Chaco paraguayo, la deforestación alcanza un volumen de mil hectáreas de bosques talados en forma diaria, según una investigación de la organización Guyrá Paraguay, realizada en octubre de 2015. Esta situación es uno de los factores que a nivel local inciden en el cambio climático. Las fuertes tormentas han dejado de ser fenómenos ocasionales, para volverse cada vez más habituales en nuestro país, causando graves daños a la ciudadanía, cuantiosos perjuicios económicos al país e incluso ocasionando lamentables muertes de personas.
    En nuestro departamento, ya se registraron varias tormentas en lo que va del año, en distintos distritos, causando daños millonarios, aunque afortunadamente no se registró pérdidas de vidas humanas. No obstante, no siempre puede contarse con el factor de la buena fortuna para asegurarlo, por lo que habrá que tomar medidas para evitar lo peor.
    Sin embargo, hasta ahora desde el Gobierno central y desde los gobiernos locales no existe una política de prevención que ayude a la población a estar mejor protegida ante los azotes climáticos. Las reacciones gubernamentales ante las tempestades siguen siendo puramente asistencialistas. Lo cables del sistema eléctrico siguen siendo muy vulnerables ante cualquier viento fuerte y la energía se corta ante cualquier vendaval, con todo el efecto negativo que eso conlleva. No hay avances en instalar sistemas de cables subterráneos, ni tampoco existe un plan de obras públicas para mitigar las desastrosas consecuencias. Hay que pensar que las tormentas llegaron para quedarse, y hay que enfrentarlas con más planificación y mentalidad proactiva.

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    Publicado por Anónimo | 21 noviembre, 2016, 9:39 am
  2. Infraestructura y realidad

    La tempestad que se abatió el pasado lunes sobre gran parte del país, que golpeó con vigor a Asunción y el Área Metropolitana así como otros populosos distritos del interior, provocando daños en una amplia zona y que dejara como saldo dos muertos, es una prueba de que nuestras ciudades, incluso aquellas denominadas “urbes”, no están preparadas para hacer frente a los temporales de gran magnitud.

    La copiosa lluvia caída, que según los expertos de la Dirección Nacional de Meteorología la cantidad de agua caída corresponde al de todo un mes, provocó enormes raudales con la incontenible fuerza mecánica del torrente, los fuertes vientos que echaron añosos árboles en diferentes cruces, algunos con tan mala suerte que acabaron con la vida de una mujer, es solamente una pequeña muestra de que las tormentas en los últimos años se han vuelto más violentas y abundantes. Y pese a los ya habituales “recados” de la naturaleza, no se ha podido avanzar en transformaciones importantes de la infraestructura de nuestras ciudades para afrontar eventuales desastres naturales.

    A través de las redes sociales se han podido observar imágenes de calles y rutas anegadas a raíz del desborde de arroyos y ríos como ha sucedido, por ejemplo, en Asunción o en Encarnación, dos ciudades afectadas por este violento temporal. El ejemplo de estas dos ciudades es referencial, pues ocurre no solo en la capital del país o en la Perla del Sur, sino en urbes donde se cuentan con las condiciones más desarrolladas en materia de desagüe pluvial. Y, sin embargo, son aún insuficientes.

    En Asunción, la infraestructura tampoco es acorde. Según lo ha señalado el propio intendente Mario Ferreiro, la cobertura de desagüe pluvial ni siquiera alcanza el 20% de la ciudad y por esa razón que existen al menos siete sectores considerados puntos rojos en días de fuerte precipitación, días en que es mejor no circular por esos lugares. En la comuna capitalina también hay conciencia de que solamente una fuerte inversión de cientos de millones de dólares tendrá el efecto esperado por todos.

    En lo que respecta al desagüe pluvial así como al sistema de alcantarillado, las políticas sectoriales tendientes a la ampliación de la cobertura, así como la eficiencia de estos servicios, se encuentran atrasadas o tropiezan con cierta burocracia. A pesar de que nuestro país tiene décadas de atraso en esta materia y a pesar de que los gobiernos que se sucedieron en la etapa democrática han tenido desigual desempeño, hay aún un déficit sustancioso. Sin embargo, hay números que de a poco, y con especial interés de los gobiernos centrales, están empezando a revertirse.

    En los últimos años y en especial bajo la administración Cartes, se han exhibido algunos avances, aunque tímidos son especialmente distintivos porque se enfocan en la idea de cambiar este estado de carencias. Aunque Paraguay se halla hoy entre los países con peor infraestructura pública, según el Foro Económico Mundial, se han establecido directrices que de aquí a unos años empezarán a dar sus frutos; todo esto con apoyo de organismos internacionales cuyo respaldo siempre es decisivo.

    Más allá de estas carencias, la clave para alcanzar las transformaciones es un amplio acuerdo de cooperación a nivel interinstitucional que involucre al gobierno central, a las gobernaciones y los municipios del país de tal suerte en poder avanzar hacia objetivos claros, principalmente en obras de envergadura. Aquí, para tornar más eficiente esta meta, la descentralización de la ejecución de obras debe afectar en los gobiernos departamentales y los municipios, que deben tener mayor peso y competencia en sus respectivas regiones.

    Pero no solo un acuerdo público amplio es la única llave. Para aumentar las inversiones en infraestructura es necesaria la participación de la inversión privada y qué mejor manera de fomentar estas obras que con alianzas que unan a ambos sectores.

    La infraestructura es vital para el éxito de la sociedad en su conjunto, por tanto es tiempo de que empresas públicas y entidades privadas realicen las inversiones necesarias para revitalizarla. Nunca es tarde para dar un cambio de timón hacia la eficiencia y la modernidad, solamente de este modo podrá haber desarrollo.

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    Publicado por Anónimo | 27 octubre, 2016, 9:50 am

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@MarceloACaceres Que necesidad hay de poner eso del hincha que opina sobre el partido? Que piensan que van a contestar? Fulano hdp ándate muerto. Nada bueno.
@RenatoBeck Por supuesto que Riera ve siempre el vaso medio lleno y es feliz. Vive en Paraguay, en cualquier otro país estaría preso desde el 2004.
@BernardoFarina Cuando el periodista busca ser la noticia, se acaba el periodismo.
‏@aschapire Mi progre favorito es el que se hace gárgaras hablando de la educación pública y manda a sus hijos a la privada porque tampoco la pavada.
@osvaldozayas Hoy, en LBD (La barbaridad del día) Sanie López Garelli acaba de decir que ella era la única mujer de su casa hasta que llegó su perrita...
@lacostasoy Entre la libertad de expresión y la libertad de prensa hay diferencias. A veces, se encuentran enfrentadas.
@pepecosta Si faltaba un Guinness de la paradoja, ahora tenemos a un Seguro Social de Salud premiando a una productora de cigarrillos. Que sigue?
@RoberEspinolaA Ministro de Hacienda cada vez más con discurso político, que técnico. Campaña por la reelección a full
@Omar_delgadog Hace cuánto que la RPC no transmitía un partido de fútbol?
‏@oscar_marandu En el entorno cartista, salvo algunos estronistas "blanqueados", ni idea tienen del terror que impone la dictadura. Estos eran felices. Muchos de los "técnicos" que hoy asesoran al ejecutivo, saben del terror de la persecución, porque algo leyeron del archivo del terror. El trabajo "sucio", contra los que molestan con su opiniòn, consiste ahora en descalificar hurgando en la vida privada de los mismos. #Asco

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