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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Dos niños, miles de niños

Un policía avisó que dos menores pasaban horas solos en un shopping capitalino; ellos mismos contestaron que su mamá los deja ahí y luego vuelve a buscarlos. Este caso no es más que un botón de un problema grande pero ninguneado tanto a nivel gubernamental como ciudadano. Lo que sufren los niños al tener que quedarse solos hoy día es algo que se viene arrastrando desde hace añares. Madres pobres que se ven obligadas a dejar a sus hijos para salir a ganar algo para la olla. Antiguamente, cuando la mayoría de las mamás salía solo porque tenía que hacer algún trámite, no faltaba la casa de la buena vecina donde dejarlos.
Actualmente, debemos aceptar que la realidad económica obliga a buscar salidas extremas y vivir en vilo. ¿Qué sucede cuando no hay dónde dejar a los chicos, incluso aquellos que ya no son bebés pero son niños?

En nuestro país es endémico: los niños no están protegidos ni se vislumbran políticas públicas para resolver situaciones críticas de la niñez.

Sabido es que millones de paraguayos se han criado con padres ausentes, yendo a parar con algún pariente, “madrina o padrino” inventados. Cuántos prófugos del hogar hay por maltrato, que pasan el día en las calles mendigando y desnutridos.

El niño pobre en la cultura campesina de muchos países latinoamericanos –Paraguay es cruel ejemplo– es maltratado desde el convencimiento de que debe asumir responsabilidades, trabajos y manejos personales como si fuera un adulto.

En Asunción y otras ciudades los chicos pululan por donde hay concentración de gente; con sus historias a cuestas, parecidas a las de otros pero diferentes, porque son individuos, es decir, indivisibles.

Si desmenuzamos el problema nos encontramos seguramente con disgregación familiar, un dolor que parece no importar a las autoridades. Nadie debería salir de su país buscando el “sueño” de dar de comer a su familia y tener un techo.

Abundan los casos de rechazo, empezando por el niño en la soledad más grande, la de no ser amado, luego ser víctima de la miseria económica, la marginación, la escuela mediocre.

Hace años, una persona que trabajó unos meses con niños en situación de calle me contaba detalladamente cómo los funcionarios públicos de los distintos programas se peleaban más por su salario que por realizar su trabajo de rescate; cómo se armaban las fotos oficiales con donaciones de alimentos y ropas, cómo faltaban o haraganeaban sin vergüenza alguna. Y en esas charlas me decía que la única manera de rescatar niños de la miseria era… con comida.

Guarderías municipales en los barrios para madres que trabajan, centros deportivos-artísticos-educativos, comedores populares; esos son espacios para que la niñez y la juventud en riesgo “esperen a sus padres”.

Si Paraguay no puede contener primero a los niños más necesitados, no solo nada va a cambiar, sino va a empeorar “la textura de nuestro futuro”, como decía el sociólogo Alberto Morlachetti.

Por Lourdes Peralta

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/dos-ninos-miles-de-ninos-1527492.html

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

3 comentarios en “Dos niños, miles de niños

  1. La lucha de Mainumby

    Por Gustavo Olmedo
    Una persona puede afirmar algo no verdadero por ignorancia o desconocimiento del tema o contexto en cuestión, así como también puede hacerlo de manera consciente y de mala fe, provocando daños muy graves.

    Preocupado por las publicaciones que hablaban de la dramática situación en la que se encuentra la niña-madre, conocida como Mainumby, conversamos con algunas personas que tienen la autorización de llegar hasta ella e informarse del proceso que sigue. Grande fue la sorpresa al constatar que las informaciones sobre el abandono y desolación estaban muy alejadas de la realidad, eran falsas.

    La prioridad en este momento –señalan los profesionales que acompañan a la menor y su familia– es resguardar el derecho a la intimidad de la niña y evitar “por todos los medios” su revictimización, razón por la cual muchas explicaciones o detalles sobre el caso no pueden ser publicitados.

    Mainumby cuenta con una vivienda confortable, ayuda alimentaria y asistencia médica (control mensual y servicio para imprevistos), apoyo terapéutico semanal y traslados. Para ello, según explican, cuenta con el acompañamiento de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Asunción, la Secretaría de la Niñez y Adolescencia, el Santuario Virgen de Rosario de Luque, la Red Interamericana de Derechos Humanos, la Asociación de Pastores Evangélicos y la Pastoral de la Familia de la Conferencia Episcopal Paraguaya, entre otros. Es decir, no está abandonada. ¿Cómo es posible llegar a este nivel de falsedad? ¿Qué interés habría para asegurar que esta niña está descuidada y olvidada? Y las posibilidades no son muchas: el lucro, lucha de intereses o el terrible objetivo de encontrar en Paraguay alguna “víctima” que pueda ser instrumentada y utilizada para legalizar el asesinato de niños y niñas en el vientre materno. Triste y macabro.

    Mainumby, que quiere ser abogada cuando grande, según sus allegados, sufrió mucho y es una gran luchadora, al igual que su bebé, a quien le puso el nombre de Milagros, una verdadera sobreviviente de las presiones de Amnistía Internacional y de organizaciones feministas que promovieron su muerte, con el argumento de defender a su madre.

    Esta niña-madre, víctima de abusos y maltratos que el Estado, la familia y la sociedad toda deben evitar, exige y merece respeto, y el reconocimiento pleno de su dignidad, más allá de cualquier etiqueta. Un lucha que aún será larga para la valiente Mainumby, y un desafío enorme para aquellos que con afecto se esfuerzan por su crecimiento y maduración.

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    Publicado por Anónimo | 14 octubre, 2016, 6:10 am
  2. Lo difícil que es ser nena si no rigen los derechos

    En algunos países, nacer niña es una condena. En muchas sociedades con costumbres atávicas inalterables las nenas están vedadas del acceso a la educación, son obligadas a contraer matrimonio en plena infancia, o sometidas a la mutilación genital (ablación del clítoris) para evitar que sientan placer. En situaciones de guerra, las niñas son víctimas de violaciones y convertidas en esclavas domésticas. Hasta en los campamentos de refugiados se convierten en blanco de agresiones.

    Son las principales víctimas de trata de personas con fines de explotación sexual, sobre todo, cuando crecen en condiciones de marcada desigualdad y pobreza. Condiciones que arrastran cuando se convierten en mujeres, como resultado de la falta de oportunidades y de vigencia de sus derechos humanos.

    En Paraguay, hasta el presente, aunque en menor proporción, son esclavas domésticas bajo el rótulo de “criaditas” en casas de familias pudientes que las traen del campo para, supuestamente, educarlas y cubrir sus necesidades.

    Tal como está diseñado el mundo, las nenas llevan las perder. Fácilmente se las convierte en objetos sexuales.

    En condiciones económicas favorables están condenadas a demostrar permanentemente que son capaces de…

    En las sociedades machistas las nenas son preparadas para servir y someterse al hombre.

    En fin, no es fácil ser niña.

    Por eso, qué interesante la campaña que vimos operativizarse ayer con niñas de comunidades del interior y de los Bañados de Asunción que asumieron como máximas autoridades de instituciones públicas y privadas, por un día. La intención de la iniciativa, que se enmarca en el Día Internacional de la Niña, establecido por las Naciones Unidas hace 5 años para celebrarse cada 11 de octubre es sensibilizar a la gente para que las niñas y adolescentes crezcan libres de violencia y en igualdad de oportunidades.

    La campaña Por ser Niña, de la Organización Plan Internacional promueve la consigna de que “invertir en las niñas es la clave para la reducción de la pobreza y la mejora de la sociedad”.

    La apertura de las empresas privadas e instituciones del Estado que ayer recibieron a las nenas para que de manera simbólica hicieran de ministras, parlamentarias, intendenta o gerentes es plausible.

    Pero lo sería aún más si redoblaran los esfuerzos para convertir al Paraguay en un país menos discriminativo, más equitativo, con mejor educación pública y gratuita para todos los niños. Con un sistema de salud pública de primer nivel, y con políticas que garanticen la participación femenina plena, no en determinado porcentaje, o solo por un día.

    Por Susana Oviedo

    http://www.ultimahora.com/lo-dificil-que-es-ser-nena-si-no-rigen-los-derechos-n1031009.html

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    Publicado por Anónimo | 14 octubre, 2016, 6:10 am
  3. Mariano Nin
    DESDE MI MUNDO.
    SE LE PERDIÓ EL FUTURO.
    Es martes, un martes cualquiera. Hace calor, pero advierten que se vienen tres días de lluvias.
    Manejo a casa luego del trabajo. A veces intento cambiar la rutina, pero el regreso me lleva casi siempre por las mismas calles y sin siquiera percibirlo veo como se construye una historia que no va a tener un final feliz.
    Al cruzar una intersección muy concurrida en Lambaré suelo ver que una mujer se instaló hace unos años con chicos pequeños en el paseo central. Es como si vivieran ahí. No sé exactamente desde cuándo o en que horarios están, pero cada vez que paso están allí.
    Al principio los nenes y las nenas permanecían en el paseo central mientras su madre ofrecía caramelos o limpiaba algún parabrisas. Pero con el tiempo los chicos fueron creciendo y es como si fueran ocupando el lugar de los adultos. La nena más grande pide monedas mientras regala una que otra sonrisa triste y los más pequeños solo miran como reclamando un pedazo de la torta que sienten que les pertenece.
    No sé exactamente cuántas organizaciones que protegen los derechos del niño y las niñas hay en el país, pero ellos siguen siendo invisibles.
    Nadie los ve. Nadie los oye.
    De cada 1000 niños y niñas que nacen, 19 mueren antes de alcanzar los 5 años, 16 antes de cumplir el primer año y 11 antes del primer mes de vida.
    El martes fue el día Internacional de la Niña. Mientras espero en el semáforo repaso las estadísticas que las organizaciones defensoras de los derechos de la infancia publicaron hasta el hartazgo. Más de un millón de niñas paraguayas son víctimas de la violencia, el abuso sexual, el embarazo precoz, la inseguridad y la falta de acceso a la educación. No me extraña.
    Cambia de luz el semáforo y mi mirada se cruza con la más pequeña de las niñas caminando descalza por el asfalto.
    No lo sabe, pero hoy fue una estrella de televisión. Con otros rostros recibió promesas de un Presidente, se sentó en la silla del Intendente, fue Vicepresidenta y Ministra de Relaciones Exteriores. Quizás nunca lo sepa.
    Si, hoy hablaron de ella. Lo que nadie dijo fue que “se le perdió el futuro.”

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    Publicado por Anónimo | 13 octubre, 2016, 7:52 am

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