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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Incertidumbre sobre desarrollo a largo plazo en Paraguay

El reciente informe de Itaú sobre las economías latinoamericanas, entre las que se encuentra Paraguay, se suma a otros que empiezan a alertar acerca de los peligros que se avecinan en materia macroeconómica. El menor ritmo del crecimiento del PIB, sumado a un exagerado aumento del endeudamiento externo y a la persistencia del déficit público, pone en riesgo la estabilidad del desempeño económico. Si a esto le agregamos una estructura económica que no genera empleos de calidad ni una base tributaria fuerte, nos enfrentamos a un panorama poco alentador para el desarrollo presente y futuro del país.

Paraguay creció en los últimos años a tasas promedio superiores al 5%, nivel superior al de otros países de América Latina que lograron mejores resultados si se trata de evaluar el desarrollo medido en términos del bienestar de su población, de la calidad institucional del aparato estatal, de la ampliación de la infraestructura y de la diversificación de su economía.

Este alto crecimiento, ayudado por una larga trayectoria de estabilidad macroeconómica caracterizada por bajos niveles de inflación, endeudamiento y déficit, está en riesgo a corto plazo –2016– y a largo plazo.

Diversas entidades nacionales e internacionales ya redujeron la estimación del PIB para este año y prevén un nivel levemente superior para el próximo año. No obstante la menor tasa de crecimiento con respecto a años anteriores, un crecimiento del 4% no es malo si el mismo garantiza generación de empleos de calidad, especialmente para la juventud.

La inflación pareciera que se mantendrá por debajo de los dos dígitos, lo cual favorece la necesaria condición de previsibilidad para las inversiones y los negocios y permite que los ingresos familiares no pierdan su capacidad adquisitiva.

Por otro lado, un déficit público persistente sin capacidad del Estado para enfrentarlo ni por el lado del gasto ni por el lado de los ingresos, obliga a manejos inadecuados tal como está sucediendo actualmente en que parte del endeudamiento, en lugar de destinarse a inversión, se destina a pagar deudas anteriores.

Si el crecimiento de los últimos años no benefició a la mayoría de la población, no se debería esperar que un menor crecimiento sin cambios estructurales en la matriz productiva tenga mayor impacto. Pero ahora, se agrega el endeudamiento a largo plazo, con lo cual se traslada la responsabilidad del pago a las generaciones futuras.

Hay que recordar que en estos años de crecimiento no se creó una base social y económica sólida que pueda enfrentar el desafío que impone la triplicación de la deuda externa. Una estructura tributaria injusta que pesa sobredimensionadamente sobre la clase media y los de menores ingresos, que además tiene empleos de baja calidad y productividad que no contribuyen al pago de la deuda. Ya lo estamos viendo este año en que las recaudaciones tributarias no permitieron pagar los compromisos de la deuda.

En este contexto socioeconómico, se vuelve una relación compleja el pago de la deuda externa con una proyección de crecimiento relativamente baja para los próximos años. Pasaron los años de alto crecimiento del PIB sin tener que preocuparnos por el futuro. Se inicia una etapa de ralentización económica con endeudamiento. La pregunta que debemos hacernos es quiénes se beneficiarán con este crecimiento y quiénes pagarán la deuda contraída. El Gobierno debe plantear este debate y las soluciones para que el crecimiento y las obras producto del endeudamiento beneficien a todos.

http://www.ultimahora.com/incertidumbre-desarrollo-largo-plazo-paraguay-n1019424.html

 

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

21 comentarios en “Incertidumbre sobre desarrollo a largo plazo en Paraguay

  1. Desarrollo humano en caída

    Existen indicadores que nos hablan del grado de avance que experimenta una sociedad a medida que mejoran sus instrumentos de desarrollo. En el Paraguay, las últimas dos décadas nos muestran que hemos logrado despegar en diversos sectores de la economía en algunos de los cuales hemos dado un salto cuali y cuantitativo para ubicarnos entre los gran­des jugadores del planeta.
    En los años ’70 del siglo pasado se aseguraba que para los ’80 sería posible alcanzar exportaciones por US$ 1.000 millones, con una economía que de­pendía de la madera, la carne, el algodón y otros pocos rubros que pesaban muy poco en el comercio mundial. Para tener una idea: en 1972 el comercio mundial de carne vacuna arañaba los 1.200 millones de dólares. Las expor­taciones paraguayas sumaban, para entonces, US$ 12 millones, es decir, el equivalente al 1% del comercio mundial. Para 2010, exportábamos US$ 1.090 millones y configurábamos para esa fecha un 4,2% del volumen de carne va­cuna colocada en el mercado global. Hoy nos codeamos, en esta materia, con EE.UU., Brasil, Australia, Nueva Zelanda y Canadá y para fin de año seremos el quinto exportador mundial del rubro según el USDA. Habremos alcanza­do, solo con un renglón, la meta vislumbrada en los años ’70. Si a eso sumamos lo que el Paraguay exporta en soja y derivados, trigo, maíz y otras líneas no tra­dicionales, hemos decu­plicado las aspiraciones de comercio exterior pensa­das cuatro décadas atrás.
    Ahora bien. Así como he­mos experimentado avan­ces dramáticos en las ta­blas de comercio exterior, ¿escalamos también pel­daños, por ejemplo, en los índices de desarrollo humano?. Este concepto, conocido con la sigla IDH, refleja la manera cómo la riqueza generada por una economía llega a las dis­tintas capas de la población generando mayor calidad de vida.

    ¿Cómo define la Organiza­ción de las Naciones Unidas el IDH?. “El índice de Desa­rrollo Humano (IDH), dice la ONU, es un indicador sin­tético de los logros medios obtenidos en las dimensio­nes fundamentales del de­sarrollo humano, a saber: una vida larga y saludable, incorporación de conocimientos y disfrute de un nivel de vida digno”. Para la ONU, la salud se evalúa según la esperanza de vida al nacer. La educación se la considera de acuerdo los años promedio de escolaridad de los mayores de 25 años. El nivel de vida, finalmente, se mide de acuerdo al ingreso nacional bruto (INB) y su distribución por habitante. ¿Cómo estamos en este punto?. Veamos. En1980, Argentina estaba primero en IDH en Sudamérica, Uruguay segundo, Paraguay octavo y Brasil noveno. En 2013, Argentina era segundo, Uruguay tercero, Brasil había subido a quinto puesto y Paraguay, caído al décimo, sólo por encima de Bolivia y Guyana. ¿Qué estamos haciendo mal para que a pesar de producir cada vez más, estemos cada año peor en IDH?. Es una pregunta que deberán responder los políticos que manejan el país o aspiran a hacerlo.

    http://www.5dias.com.py/50471-desarrollo-humano-en-caida

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    Publicado por Anónimo | 10 octubre, 2016, 9:23 am
  2. Fondos soberanos

    Todos somos conscientes de que tenemos en nuestro país una serie de necesidades insatisfechas que merecen un mayor presupuesto público.

    Si bien la inversión pública tanto en el área social como en el desarrollo de infraestructura ha venido creciendo sustancialmente en esta última década de bonanza económica, nuestro retraso en dichos campos es tan grande que necesitamos sostener los niveles de gasto e inversión por muchos años aún para disminuir la brecha existente.

    Pero claro, en momentos de desaceleración económica las cosas se complican, pues la baja presión impositiva como porcentaje del PIB y la elevada informalidad y evasión terminan limitando la capacidad real del Estado para sostener dichos niveles de gasto e inversión requeridos.

    La alta dependencia de nuestra economía del sector agropecuario, que representa alrededor del 40% del PIB en toda su cadena de valor, nos vuelve muy vulnerables ante factores que no se pueden controlar como el clima y los precios de los commodities.

    La alta volatilidad resultante hace muy difícil que se puedan mantener ciertos niveles de gastos en el presupuesto público en años malos y eso genera impactos directos en toda la economía, pero particularmente en las clases más necesitadas que sienten con mayor fuerza cuando los recursos públicos escasean.

    Por ello, la idea que ha lanzado el Ministerio de Hacienda de analizar la creación de un Fondo Soberano de estabilización es muy pertinente.

    En términos muy sencillos, lo que se buscaría es crear un fondo que acumule recursos provenientes de ingresos extraordinarios o de eventuales superávits en momentos de bonanza económica, de manera que el mismo pueda ser utilizado en momentos de mayor contracción de la economía.

    De esta manera, se podrán sostener los niveles del gasto público en momentos fiscales complicados, sin necesidad de afectar determinadas partidas presupuestarias muy sensibles para la ciudadanía más necesitada y para el desarrollo del país en general.

    Este tipo de instrumentos lo tienen muchos países como Chile, Panamá o Noruega. Los mismos gracias a ciertos recursos estratégicos como el cobre, el canal de Panamá y el petróleo del Mar del Norte respectivamente, han avanzado hacia la creación de importantes fondos soberanos.

    La experiencia chilena es particularmente interesante, pues los años de un alto precio internacional del cobre (son líderes mundiales en la producción de este recurso), le generaron un ingreso extraordinario de grandes proporciones para su economía.

    Cuando ello ocurre, la tentación de aumentar el gasto público de manera significativa y no siempre ordenada es también grande y las presiones políticas de muchos sectores se hacen sentir.

    El tema es que los chilenos decidieron crear esta suerte de reserva estratégica para eventuales años malos en el futuro, que es lo que precisamente ocurrió en los últimos años con la crisis económica a nivel internacional y ahora ya con un precio del cobre sustancialmente menor.

    En ese momento se probó la teoría y efectivamente los fondos acumulados durante los buenos años, sirvieron para mantener un nivel adecuado de gasto público sin afectar precisamente a los sectores y las áreas más sensibles como educación, salud y protección social.

    Obviamente, la creación de estos fondos merece una discusión profunda, pues nunca resultará sencillo proponer ahorrar cuando las necesidades parecen infinitas.

    Ahora bien, cuando pensamos en un recurso estratégico de nuestro país que nos puede generar grandes ingresos extraordinarios, nos enfocamos en la energía y particularmente en Itaipú en el 2023.

    En dicho año, la deuda de la Entidad Binacional estará saldada y se deberá negociar de vuelta el Tratado con Brasil, con lo cual se esperan unos ingresos extraordinarios enormes para nuestro país.

    Muchas ideas como la mencionada en este artículo empiezan a surgir sobre el destino potencial de dichos recursos extraordinarios y claramente es algo que debemos debatir a nivel nacional y de manera bien amplia y anticipada.

    Por Yan Speranza

    http://www.ultimahora.com/fondos-soberanos-n1025090.html

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    Publicado por Anónimo | 20 septiembre, 2016, 8:47 am
  3. El color del cristal

    Por Dr. Ricardo Rodríguez Silvero

    Últimamente es difícil, aparentemente, tener opinión consensuada entre ciertas instituciones, nacionales e internacionales, cuando se trata de saber cómo nos va en este país. A algunas se les escapa el control del optimismo para describir la coyuntura. Y otras hacen gala de pesimismo. También están las que brindan una evaluación relativamente objetiva, señalando aspectos positivos y negativos así como algunos otros regulares. Cuando es esto último, la adjetivación ya depende de los medios de comunicación que resumen los análisis de coyuntura y las declaraciones públicas que hacen los portavoces de estos últimos. A veces los medios publican solo lo que ellos creen que debe ser destacado. Y, dependiendo del cristal, también dichos informes objetivos terminan siendo distorsionados. En algunos casos, no todo es cuestión del cristal con que se mira. Suele jugar también un rol determinante el interés avieso por manipular la información, en beneficio propio.

    Fijémonos por ejemplo en lo que pasa cuando se trata de saber si nos va bien o regular o mal. Pongamos que quisiésemos saber cuál es el resultado por saldos en ese conjunto de aspectos positivos, negativos y neutrales. Piedras de toque son el bienestar general, la gestión pública y la cuestión social, entre otras.

    LA LÁMPARA DE DIÓGENES. Instituciones serias, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, aparentan diferir en sus posiciones. Las publicaciones de los modernos medios de comunicación social suelen hacer resaltar facetas diferentes de la situación general del país presentándolas como si ambas instituciones tuviesen al respecto conclusiones diferentes. Por otro lado, calificadoras internacionales de riesgo, las más conocidas, también son presentadas como si la viesen en forma disímil. Una de ellas, según los medios, rebajó la calificación de Paraguay versus la atención puntual de sus compromisos financieros internacionales; otra de ellas, dicen, la mantuvo, pero con reservas.

    ¿QUÉ HACER? ¿Cómo superar la forma distorsionada con que nos llegan esas informaciones sobre nuestra situación actual? Creo que no hay otra alternativa que leer el documento completo del que surgen las mismas. A veces, es breve. Se lo puede leer in extenso. Cuando se trata de informes largos, uno puede ir al capítulo que más le interesa para informarse debidamente acerca de cuál es la posición real de dichas instituciones sobre nuestro país. Suelo proceder de esa forma y puedo afirmar que tales informes, sobre todo cuando vienen de instituciones serias, son relativamente objetivos. Suelen señalar lo que, vistos a través del prisma de su respectivo enfoque técnico, son los aspectos buenos, a ser afianzados, así como cuáles los regulares y malos, a ser superados.

    VERBI GRATIA. He aquí ejemplos claros de en qué coinciden en gran medida dichas instituciones en sus últimos informes: “La calidad del gasto público es mala”. “La capacidad de ejecución de obras de infraestructura es baja”. “La gestión pública debe mejorar”. “La evasión tributaria sigue siendo grande”. “Corrupción e impunidad deben ser reducidas”. “El crecimiento económico es relativamente alto, pero desigual y volátil”. “La pobreza sigue siendo preocupante, especialmente la miseria dentro de ella”. “El endeudamiento público es bajo, en comparación con otros países, pero hay que llevar cuidado con la escasa recaudación tributaria, con la que hay que pagarlo”. “La macroeconomía está bien. No obstante, la microeconomía debe mejorar”. “El país se ha vuelto más atractivo para las inversiones, pero hay ciertas áreas geográficas de inseguridad jurídica y física: mejor articular alianzas con empresarios y técnicos locales para reducir el riesgo”. “La movilidad social ascendente, de la que gozaron ciertos estratos bajos de la clase media, se ha vuelto insegura: los que mejoraron su posición, no pueden hacer frente a gastos de previsión social y de educación, corriendo el peligro de descender nuevamente a estratos inferiores”. “Se presta poca atención a los desequilibrios del medioambiente”. Etcétera.

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    Publicado por Anónimo | 18 septiembre, 2016, 4:32 pm
  4. Premios con plata dulce
    Por Susana Oviedo

    Ni el empresario más dadivoso, ni el patrón más generoso, ni la empresa más exitosa de nuestro medio concedería una “gratificación ocasional” de G. 13.000.000, a esta altura del año, a sus principales gerentes “por las labores realizadas y a los resultados obtenidos de la gestión administrativa y financiera”, tal como lo acaba de hacer la semana pasada el Ministerio de Obras Públicas a favor de 22 de sus directores y viceministros. Hablamos de repartir cerca de 300 millones de guaraníes.

    Es cierto que este premio es nada comparado con todos los beneficios que tienen los funcionarios del Congreso Nacional o del Banco Central o de las entidades hidroeléctricas binacionales, Itaipú y Yacyretá. Todo conforme a la ley, claro, y relegitimado por décadas de despilfarro en las instituciones públicas.

    Si independientemente del salario y la seguridad social, las empresas privadas se vieran obligadas a pagar las mismas diversas gratificaciones a sus empleados, incluidas las asignadas por buen rendimiento, más de una iría a la quiebra.

    En la práctica muchas de las empresas tienen por política distribuir parte de las utilidades entre todos sus empleados, o cuentan con programas de incentivos para premiar al personal que se destaca, ya sea a través de becas de estudio, viajes o promoviéndolo a ascensos.

    Todo dentro de un margen razonable que no comprometa su propia sostenibilidad. Sin embargo, este es un criterio muy poco común cuando se trata de administrar dinero público sobre el que una gran mayoría de los funcionarios estatales tienen la percepción que es de todos y de nadie a la vez. Por eso fácilmente terminan creyendo que pueden utilizarlo como si proviniera de un fondo inagotable. Por eso también fracasa cualquier plan de austeridad.

    Como el Estado puede emitir bonos, contratar créditos, crear nuevos y más impuestos, la idea imperante es cuánto más se lo puede exprimir.

    Por más premios y beneficios que se incorporen, siempre habrá recursos. Así es que obran por acumular títulos, aunque estos nada tengan que ver con la función que desarrollan y, como ocurre en varias instituciones, también perciben una retribución por “presentismo” o tienen más de un aguinaldo. ¿Sobre qué criterios?

    Hablamos de una ristra de retribuciones inimaginables para los trabajadores del ámbito privado y que no se compadecen para nada con los niveles de inequidad y de pobreza del país.

    Una gran mayoría de los compatriotas que están o quieren ingresar a la función pública admiten con naturalidad que las “gratificaciones ocasionales” están contempladas en la ley, y punto.

    No hay ninguna visión crítica cuando se tiene acceso a la “plata dulce”, a esa que está allí y solo es cuestión de ingeniarse para repartirse.

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    Publicado por Anónimo | 15 septiembre, 2016, 8:33 am
  5. Derroche del dinero público

    A diario se publican informaciones sobre bajas recaudaciones de Hacienda, déficit fiscal, alto endeudamiento del Estado y necesidad de austeridad en las instituciones públicas. Al mismo tiempo los docentes claman mejores salarios al igual que los médicos y la ciudadanía se queja constantemente de la precariedad en educación, en los centros hospitalarios y la falta de infraestructura vial, que hace que poblaciones enteras de nuestro país todavía vivan en el aislamiento por el mal estado de los caminos.
    Este año fuimos testigos de tomas de colegios por estudiantes secundarios que reclamaban mayor inversión en educación. Los maestros cada año se movilizan reclamando mejores salarios, jubilación y otros beneficios. La sociedad se escandalizó con el derrumbe de locales escolares, que pusieron en peligro la vida de los niños.
    Mientras todo esto sucede, sin rubor, el ministro de Hacienda Santiago Peña, reconoce que en el presupuesto general de Gastos de la Nación para el año próximo se contempla el pago de tres aguinaldos a los funcionarios públicos para premiar su desempeño. Hay pocas instituciones públicas, por no decir ninguna que puede exhibir su credencial de eficiencia ante la sociedad paraguaya. Todos los días los ciudadanos paraguayos padecen la indolencia, el maltrato, la haraganería y la corrupción de los funcionarios públicos. Seguro habrá excepciones. Que hay funcionarios honestos, patriotas y trabajadores, por supuesto que los hay, pero desafortunadamente son minoría y probablemente, son los más ignorados.
    Como si esto ya no fuera suficiente, ayer se divulgó la información de que en el Ministerio de Obras Públicas, los directores recibieron cada uno una millonaria gratificación, en coincidencia con el festejo de aniversario del Partido Colorado.
    En un país donde todavía hay niños que sufren desnutrición, donde en los hospitales a diario mueren compatriotas por la falta de medicamentos, donde las parturientas no pueden llegar a los hospitales y mueren en el camino por falta de ambulancia, es inmoral rifar el presupuesto público, desvergonzadamente. Queda en manos de los parlamentarios, cuando estudien el presupuesto del año próximo terminar con todas estas prácticas que están destruyendo a nuestro país.

    http://www.vanguardia.com.py/v1/index.php/component/k2/item/48447-derroche-del-dinero-publico

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    Publicado por Anónimo | 15 septiembre, 2016, 8:32 am
  6. Reformas estructurales
    15 Sep 2016

    Las acciones que son impulsadas con mucho éxito no siempre son reconocidas por quienes se ufanan de ser representantes del pueblo, pero en verdad tienen generalmente como objetivos impulsar solo cuestionamientos que les permita un mejor posicionamiento mediático.

    Sin embargo, lo que impulsó hasta ahora el Gobierno, si bien no puede solucionar la gran desigualdad heredada, es reconocido por sectores de la producción y la industria, que son los motores de la economía. El trabajo sobre todo en el campo social, sumado a una estabilidad económica a pesar de la crisis regional y el impulso en inversiones en el sector privado, es reflejo de que es posible enfocar las prioridades hacia los sectores más desfavorecidos. Ese ambiente de confianza y de inversión solo es posible porque existe un contexto internacional diferente.

    Al paraguayo le cuesta reconocer cuando algo está bien y es más común y cómodo cuestionar. Si bien esta práctica está impregnada en la sociedad, no puede dejar de advertirse que también existen reconocimientos que deben ser valorados por los actores políticos, sociales y la sociedad misma y ubicarlos en la balanza de análisis.

    En ese aspecto, debemos rescatar el nuevo reconocimiento que el Banco Mundial brindó sobre la situación económica en Paraguay. El BM ve con muy buenos ojos todas las reformas estructurales recientes que hizo se hicieron, que en buena medida explican el éxito económico que tuvo el país, incluso en un entorno económico externo muy complejo. Esta afirmación no la hacemos nosotros, sino el máximo representante del ente para la región, que visita nuestro país, en un nuevo gesto de confianza a la administración central.

    “Es una historia que vale la pena compartir y algunas reformas que se destacan son en materia fiscal, como la Ley de Responsabilidad, la mejora en la transparencia, rendición de cuentas a través del acceso a la información pública, todas sumamente positivas”, destacó el vicepresidente del BM, Jorge Familiar, quien se reunió con el presidente de la República, Horacio Cartes.

    Paraguay creció a tasas superiores de 4,5% por un periodo de 10 años, que en estos momentos está en 3% a 3,5%, mientras que en otros países de la región las expectativas se revisan a la baja, señala. Indicó que esto es buena noticia, pues refleja las buenas reformas estructurales y el buen manejo macroeconómico, corresponsabilidad del Ministerio de Hacienda y el Banco Central del Paraguay (BCP).

    “Creemos que hay oportunidades hacia adelante; es un hecho también que lo que apuntaló el crecimiento en el pasado, como los altos precios de los commodities, además de que la demanda de mercados emergentes que estaban en crecimiento acelerado cambió, por lo tanto, hay que pensar en nuevas vías de crecimiento. En ese sentido, Paraguay está al frente de esa tendencia, tras crear una comisión que va a analizar el crecimiento con inclusión y desarrollo”, especificó.

    Familiar también enfocó uno de los temas más discutidos a nivel local y que en algunos sectores pasa a ser la bandera en el cuestionamiento mediático, la deuda país. En ese sentido, el alto representante del BM dijo que a veces los debates internos no se ven igual desde afuera. “Nosotros vemos a Paraguay con un nivel de deuda del 20% del PIB, uno de los niveles más bajos en toda la región, por lo que es una economía bien manejada con índices razonables de endeudamiento”, expresó, reafirmando la línea sostenida por el propio Gobierno en el sentido de que la situación económica es estable y que el nivel de endeudamiento no es catastrófico como se quiere presentar.

    Paraguay, como todos los países de la región, enfrenta grandes retos, ya que no todo es fácil, reflexiona la autoridad del organismo y subraya que “hay retos como la inversión en infraestructura, y a la vez serán necesarios conseguir recursos públicos y atraer inversiones para infraestructura”.

    El campo de la educación y el clima de negocios no quedan ajenos a las condiciones que los países deben mejorar para que sea menos complicado lograr inversiones extranjeras. Para Familiar, “esta economía tomó muchas medidas en este sentido, por lo que es muy atractivo para hacer negocios y, más importante, tomar acción para velar por los más vulnerables. Asegurarse de que se rompan los ciclos de pobreza, que tengan acceso a educación, salud y vivienda”.

    Indudablemente, el clima país no es el mismo que se tenía en gobiernos anteriores. Es mejor. La credibilidad de Paraguay y su inserción seria en el contexto internacional es una realidad innegable, que debe ser reconocida positivamente como tal para que el clima económico y de inversión sea cada vez mejor.

    Así como ya varias veces representantes de varios organismos, incluidos incluso el BM, ahora de nuevo la visita y las afirmaciones del alto exponente internacional como Jorge Familiar confirman que los pasos que se tomaron son los correctos y deparan al menos una esperanza de mejor futuro para el país.

    http://www.lanacion.com.py/2016/09/15/reformas-estructurales/

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    Publicado por Anónimo | 15 septiembre, 2016, 8:15 am
  7. La economía empieza a repuntar

    Por César Barreto Otazú

    Hay signos que indican que la actividad económica está empezando a repuntar luego de casi 18 meses de caídas en algunos sectores y de estancamiento en otros.

    Si bien hay factores que aún generan incertidumbre, existen indicios de que este repunte puede tener persistencia e ir consolidando una reactivación económica en los próximos meses.

    En primer lugar, los precios internacionales de los productos de exportación han estado fluctuando en los últimos tres años en niveles relativamente buenos para la producción.

    Un precio de exportación de soja de USD 350 la tonelada y de la carne de USD 3.500 la tonelada permite a los productores seguir invirtiendo rentablemente en expandir la producción y en mejorar la productividad, aunque a un menor ritmo que en los años anteriores.

    En segundo lugar, si bien las tasas de interés en EEUU aumentarán, los bajos niveles de crecimiento de la productividad y de la fuerza laboral, presagian que los niveles de tasas de interés no volverán a los niveles previos a la crisis por un periodo largo de tiempo.

    Esto implica que las buenas condiciones financieras internacionales para los países en desarrollo permanecerán por mucho tiempo y los flujos de inversión extranjera seguirán viniendo en condiciones ventajosas para nuestros países para sostener la inversión y el crecimiento económico.

    En tercer lugar, en los países vecinos lo peor ya está pasando y están ingresando a un periodo de recuperación de sus economías, luego de cuatro años de recesión, con el consecuente impacto positivo sobre nuestro país, inicialmente en el comercio fronterizo que ha empezado a reactivarse en los últimos meses.

    Sin embargo, en el frente interno es necesario ir disipando la incertidumbre que genera típicamente un periodo preelectoral sobre las políticas públicas fundamentales, en un país donde las instituciones son muy débiles.

    En este sentido, es fundamental un análisis criterioso por parte del Poder Ejecutivo y del Congreso Nacional del Presupuesto de Gastos de la Nación para el año 2017, a fin de consolidar una política fiscal responsable en estos tiempos electorales.

    Así como fue en el 2015, este año 2016 tampoco se cumplirá el límite de déficit fiscal fijado en la Ley 5098 de Responsabilidad Fiscal y la tendencia del déficit es creciente.

    Es más, la contratación de obras bajo la Ley 5074 transmite la señal de que déficit fiscal y la deuda pública seguirán creciendo aceleradamente y que la sostenibilidad de las finanzas públicas irá deteriorándose en los próximos años. A mi parecer, esta ley debe ser derogada.

    Como contrapartida, es necesario darle un impulso definitivo a los proyectos de alianzas público-privadas que están en etapas finales de adjudicación.

    Por otro lado, si bien el presupuesto del 2016 ha mostrado un control en los gastos corrientes, las señales respecto al presupuesto 2017 son preocupantes.

    Las demandas salariales son altas y poco razonables. Nos recuerda a la discusión del presupuesto del 2012, con la diferencia de que el déficit fiscal actual ya es muy elevado y no hay margen para reajustes salariales importantes.

    Una señal positiva del Congreso sería disipar rápidamente las dudas sobre los ajustes salariales a los funcionarios públicos y aprobar un presupuesto austero para el 2017.

    El segundo factor de incertidumbre es el climático. El fenómeno de La Niña está en pleno desarrollo. Si hay sequía en periodos críticos para el desarrollo de la soja, afectará severamente la cosecha con las consecuentes pérdidas para los productores y toda la cadena relacionada.

    Por lo tanto, el entorno internacional y regional se está estabilizando y las perspectivas son buenas, especialmente respecto a las economías de Argentina y Brasil.

    Sin embargo, es necesario que las autoridades nacionales den un “blindaje a la economía” con señales claras, manteniendo una política fiscal ordenada, a pesar de las disputas electorales que se avecinan. Si es así, este repunte de la economía irá consolidándose y pasaremos nuevamente a un ciclo positivo de crecimiento en los próximos años.

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    Publicado por Anónimo | 12 septiembre, 2016, 10:29 am
  8. PGN 2017: Pocas reformas frente a un escenario cambiante

    El Presupuesto público es la principal herramienta de la política fiscal. Es el instrumento por excelencia para lograr mejoras en el bienestar de la población y reducir las fuertes desigualdades que caracterizan al país. La asignación de recursos en determinados objetivos económicos puede ayudar a transformar nuestra estructura económica hacia una más diversificada, menos dependiente de factores exógenos y con más impacto en el empleo. Si bien en Paraguay el PGN requiere aprobación anual, sus efectos no le limitan a un año; al contrario, tiene efectos de largo plazo. Por eso, las autoridades con competencia sobre el Presupuesto público deben ejercer su rol con total responsabilidad dada la relevancia de la política fiscal para el país a corto y largo plazo.
    El contexto macroeconómico está cambiando, por lo que la aprobación del Presupuesto General de la Nación presenta desafíos nuevos. En primer lugar, la ralentización de la economía exige una participación estatal bien definida para garantizar las condiciones económicas que permitan suavizar el efecto del nuevo ciclo, dar previsibilidad a los agentes económicos e impulsar ramas económicas de impacto en el empleo. En segundo lugar, luego de muchos años de superávit fiscal, este presupuesto enfrenta un déficit acumulado que corre el riesgo de continuar aumentando con las conocidas consecuencias no solo a partir de la evidencia que nos dieron los países vecinos con sus años de déficit, sino también por la experiencia no tan lejana en el tiempo de Paraguay. En tercer lugar, derivado de lo anterior, el paralelo aumento del endeudamiento público a través de bonos soberanos que, además de no destinarse a los objetivos genuinos de expansión de infraestructura, se están utilizando para pagar deuda anterior. Es decir, el país se encuentra utilizando el peligroso y perverso mecanismo del bicicleteo.

    Este escenario cambia radicalmente el escenario del actual presupuesto frente al escenario de años anteriores. Un crecimiento del producto menor junto con variables fiscales en riesgo de romper la histórica trayectoria de estabilidad debe poner en perspectiva el debate sobre el presupuesto actual.

    El PGN 2017 debe garantizar un gasto que beneficie a la gente, tanto a corto plazo –2017– como a largo plazo. La inversión en un año en salud, educación, protección social, obras de infraestructura tiene impacto positivo a lo largo de la vida, más allá de que se ejecuten en un año determinado. Si bien los montos globales de gasto mantienen una tendencia positiva, la estructura de este gasto mantiene los problemas fundamentales que impiden una gestión eficiente.

    El proyecto de presupuesto no aumenta los salarios, pero mantiene las inequidades internas y sostiene un sistema de incentivos con excesivos beneficios para algunos sectores y bajos salarios para otros. Esta situación empeoró con la nueva matriz salarial, que convirtió bonificaciones y pagos extras en salarios sin haber considerado el desempeño de quienes se beneficiaron con la medida. La asignación de recursos, más allá del pago de salarios, arrastra en 2017 las deficiencias de años anteriores. Sin insumos suficientes los recursos humanos no pueden generar los bienes y servicios esperados, menos aun de calidad. Esto es particularmente importante en los casos de salud y educación.

    El presupuesto continúa sin medidas que permitan aumentar las recaudaciones y reducir la inequidad tributaria. La solución fácil fue un nuevo incremento del endeudamiento por la vía de bonos soberanos. El resultado se trasladará al futuro, decisión irresponsable de la actual gestión de gobierno. Frente a este contexto, el PGN 2017 no augura resultados óptimos para la política fiscal, lo que se agrega a menores proyecciones de crecimiento económico. El año 2017 no será fácil y este presupuesto no ayudará al país a sobrellevarlo mejor.

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    Publicado por Anónimo | 12 septiembre, 2016, 10:26 am
  9. El costo real de vida

    Una vez más el Banco Central del Paraguay nos ha dormido con sus cifras sobre el costo de vida. Envuelto en una marea de estadísticas, su informe de inflación del mes de agosto diagnostica un alza de precios del 0,2% lo que arroja un índice interanual –agosto de 2015 contra mismo mes de este año- del 3,2%.

    No está mal que este organismo estatal sobreabunde en datos cuyo carácter técnico es difícilmente discutible. Lo que es criticable es el indicador final que nos está diciendo que la vida prácticamente no se ha encarecido significativamente, afirmación que contrasta con la realidad de los estratos bajo y medio de la sociedad cuyo ingreso real les impide adquirir cosas que antes sí podía comprar.

    El ciudadano medio no hace cálculos tan sofisticados para medir su costo de vida. El término “no me alcanza” no es una ficción semántica usada para contradecir la política oficial. El día a día lo castiga con cosas que van quedando fuera de su alcance, con cuentas que ya no le “cierran” y con bienes o servicios de los que va acostumbrándose a privarse para enjugar gastos corrientes indispensables.

    Va siendo hora de que el Gobierno –el actual o el próximo- encargue la tarea de medir y cuantificar la capacidad adquisitiva del ciudadano, en especial del que vive prácticamente al día, a un organismo especializado que evalúe la realidad más allá de la estadística pura. La canasta básica debe componerse con ítems reales y no con un amontonamiento de renglones que, como en el cambalache del tango argentino, mezcla leche, pan o carne con vacaciones y turismo, telefonía fija y servicios postales (¿?), transporte aéreo y espectáculos. Está bien ponderar el impacto en el gasto mensual de una familia de cosas tales como el tomate, la lechuga y la carne de pollo, pero también lo son la atención de la salud, la educación, los alquileres y la ropa. “Pero si esos datos están en el último gráfico del informe, el índice de precios al consumidor” podrá alegar el BCP. Es cierto, pero son cifras técnicas que deben ser volcadas en un gráfico sencillo que al ciudadano común le diga claramente si comer, vestirse, pagar el alquiler, atender su salud, viajar –no al exterior sino a su trabajo- y educar a sus hijos este mes le fue más caro o más barato. A este ciudadano no le importa si la inflación en China fue tal o cual o si el guaraní se apreció o devaluó frente al euro. Le importa sólo su realidad.

    Lo repetimos. El BCP hace una buena labor técnica de medición de indicadores del costo de vida pero sus resultados apuntan más bien a anclarlos a su meta de inflación. Es un instrumento válido para ponderar la macroeconomía pero no sirve para diagnosticar el día a día del ciudadano en su pelea por entender por qué sus ingresos compran cada vez menos cosas o cubren menos porción de gastos duros. Esa explicación tendrá que dársela una oficina que trabaje sólo para eso, abstraída de todo otro condicionamiento que no sea medir el costo de vida real, en especial de las capas socioeconómicamente más vulnerables.

    http://www.5dias.com.py/49681-el-costo-real-de-vida

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    Publicado por Anónimo | 10 septiembre, 2016, 6:16 am
  10. Mirada responsable al Presupuesto 2017
    10 Sep 2016

    Las responsabilidades de cada uno de los poderes del Estado son claras y están establecidas acorde a un sistema en el que debe imperar el control mutuo, pero así también la colaboración estrecha para alcanzar los objetivos que son trazados para lograr el bien común.

    La mayoría de las acciones que deben ser diseñadas y ejecutadas por el Poder Ejecutivo indefectiblemente tienen que ser revisadas y aprobadas por el Congreso, como el Presupuesto General de Gastos de la Nación (PGN). Este fue siempre un tema motivo de mucho debate, enfrentamientos y determinaciones que a lo largo de los años fue generando una inconsistencia en la economía del Estado al punto que desde hace bastante tiempo las administraciones de turno deben ingeniarse para cumplir con todo lo aprobado y ampliado.

    El Poder Ejecutivo presentó hace unas semanas el proyecto de presupuesto para el 2017, que ahora entra en discusión en el Congreso, para lo cual fue conformada la Comisión Bicameral de Presupuesto. Esta instancia parlamentaria, integrada por representantes de todas las bancadas políticas del Parlamento, se encarga de estudiar cada proyecto presentado por los entes públicos. El primer diseño general del presupuesto lo hace el Ministerio de Hacienda, que recibe los proyectos de presupuestos de cada uno de las instituciones públicas, para preparar el general y presentarlo al Congreso.

    Para el Gobierno, el proyecto que se puso en discusión tiene un cariz social, porque –afirma– se puso énfasis en los programas sociales, aunque se reconoce que gran parte de la carga administrativa está en el sostenimiento de la pesada estructura pública heredada de administraciones anteriores. Desde algunos sectores, incluidos parlamentarios, sin antes estudiar a fondo el proyecto, ya lanzaron advertencias sobre, por ejemplo, una supuesta intención de incrementar el número de funcionarios públicos, cuando que, en realidad, a decir del Ejecutivo, los números no indican tal cosa. Es en este momento en el que se deberá medir la responsabilidad en las opiniones y posturas, para que el debate sobre el presupuesto sea realmente sincero, sin intereses ocultos.

    El Ministerio de Hacienda, en su intención de transparentar el proceso de construcción del proyecto, realiza una serie de exposiciones sobre el mismo. Además, el propio ministro Santiago Peña hizo una exposición ante los parlamentarios el día de la conformación de la Bicameral, en la que se intentó clarificar las dudas respecto a algunos puntos. Este mismo tipo de procedimiento de socialización se realiza con distintos gremios interesados en conocer qué se plantea para el 2017, un año que se percibe será bastante movido en términos políticos, previo a las generales del 2018.

    En el marco de estos encuentros, se debe resaltar que los gremios de la producción y la industria han solicitado responsabilidad de los actores políticos para no inflar el presupuesto y hacerlo imposible de cumplirlo, como ya ha ocurrido. A esto se sumó el Centro de Regulación, Normas y Estudios de la Comunicación (Cerneco), que pidió al Congreso Nacional respetar el tope del proyecto presentado por el Poder Ejecutivo.

    Al respecto, se debe apuntar que durante una reunión mantenida con el ministro de Hacienda, los directivos mencionaron que existe coincidencia de que el Poder Legislativo puede realizar los cambios que considere necesarios, pero sin aplicar aumentos que terminen impactando de forma negativa a las cuentas públicas.

    Se teme que ocurra lo que sucedió hace años cuando el Congreso incrementó los salarios y cuyas consecuencias ahora están tratando de ser solucionadas. Sobre el punto, si los legisladores aprueban una suba salarial del 10%, los recursos que el fisco deberá conseguir sacrificando los proyectos sociales son de aproximadamente US$ 350 millones, que en términos del Producto Interno Bruto (PIB) equivale al 1,2%, se especificó.

    El PGN total puesto a consideración del Poder Legislativo totaliza la suma de G. 69,160 billones (US$ 12.575 millones), lo que representa un crecimiento del 4,2% sobre el Presupuesto General de la Nación 2016 aprobado y que asciende a G. 66,383 billones (US$ 12.070 millones). El incremento está explicado por el crecimiento vegetativo en las fuerzas públicas, educación, salud, así como la inclusión de nuevas instituciones a la matriz salarial y mayores recursos a los programas sociales.

    El secretario de la cartera económica ratificó que la propuesta del PGN para el 2017 se enmarca dentro de una política fiscal real y sostenible, así como austero y con fuerte impacto en los programas sociales y de inversiones. Menciona que por primera vez fue incluida la limitación de los premios asignados a los funcionarios de todas las instituciones por el buen desempeño realizado. Sobre el punto, el ministro de Hacienda dijo que desde la dependencia que administra vienen llevando adelante esta modalidad, otorgando solo los recursos adicionales a los buenos funcionarios.

    El debate sobre el proyecto del PGN 2017 es necesario y debe darse en las instancias donde correspondan, como el Congreso. Y esta instancia tiene que escuchar no solo al Poder Ejecutivo, sino también a la sociedad. Es fundamental que se entienda que el debate sobre el proyecto debe darse en el marco de una absoluta sinceridad, mirando los números reales, sin caer en la demagogia del discurso político solo al efecto de tratar de ganar rédito político. Un presupuesto no se prepara para una persona en particular, sino para todo un país. Gran parte del futuro de nuestro país depende de un buen presupuesto. Esperemos que el resultado sea el mejor.

    http://www.lanacion.com.py/2016/09/10/mirada-responsable-al-presupuesto-2017/

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    Publicado por Anónimo | 10 septiembre, 2016, 6:16 am
  11. Transparentar el manejo del dinero público, el gran desafío

    El gobierno actual ha insistido desde su asunción con el discurso de que el dinero público es de la gente, y el manejo de éste, además de eficiente, debe ser transparente. Afirma que esa es la línea principal de acción de su gobierno. Esa lógica es la que se tiene que aplicar y entender, derribando la barrera de la obstrucción al acceso de los datos públicos.
    En su mensaje por los tres años de gestión, el jefe de Estado destacó que existe un nuevo “modelo de gestión” que está sustentado precisamente en la transparencia, y cuyo resultado –afirmó– ya se puede percibir. “Insistimos mucho en lograr la transparencia en el Gobierno, porque los paraguayos merecen saber cómo se maneja su dinero”, expresó el mandatario, ratificando esa línea con la que, sostiene, inició su mandato. Como ejemplo puso el nivel de contrataciones de funcionarios que se dio en los gobiernos anteriores, y la enorme disminución que se registró durante su mandato.
    Si Paraguay desea seguir creciendo, se debe dejar atrás el esquema históricamente establecido para ocultar, especialmente, la ejecución de los fondos públicos. Las instituciones deben abrirse a los controles y no temer algún tipo de intervención, siempre y cuando los pedidos sean realmente para cuidar esos fondos, y no por alguna vendetta o mezquindad política. Como ejemplo puso el nivel de contrataciones de funcionarios que se dio en los gobiernos anteriores, y la enorme disminución que se registró durante su mandato.
    Es aquí donde, hay que reconocerlo, se pone difícil determinar la postura de las instituciones públicas y de sus autoridades, cualquiera de ellas sea. Específicamente hablamos cuando detrás de pedidos de informes, de intervenciones, de interpelaciones, u otro tipo de acción, se percibe que, antes que clarificar las cosas, el objetivo principal, por una cuestión netamente política-electoral, es truncar proyectos o iniciativas impulsadas para favorecer a la gente.
    Mucho se ha hablado de la herencia dejada por administraciones anteriores sobre la debilidad de las instituciones. Paraguay necesita fortalecer toda la estructura del Estado y para ello, la transparencia tiene que ser uno de los ejes principales de acción.
    Más allá de las encuestas y los números, todo gobierno debe seguir trabajando por el bien común ciudadano, tratando de sacar los permanentes palos en la rueda, impulsando más proyectos sociales que beneficien a la gente más carenciada y desarrollando una gestión transparente. Ya bastante tiempo el país estuvo encadenado a peleas y rencillas políticas que causaron desgaste político y la falta de soluciones inmediatas a los problemas sociales diarios. No se debe caer en ese perverso juego político de enfrentamiento, porque es más fácil atacar que defenderse.
    A este período presidencial le quedan dos años de gestión. Enfocarse en lo bueno que se está haciendo, generar más acciones sociales y corregir los errores que fueron cometidos hasta ahora deben ser las prioridades del Ejecutivo a partir de ahora. El clima político, indudablemente, seguirá tenso como se tenía previsto, más aún cuando estamos a las puertas de las internas de los partidos políticos mirando el 2018. La prioridad, sin embargo, deberá seguir siendo la gente que habita este país.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por Anónimo | 9 septiembre, 2016, 8:18 am
  12. Funcionariado público angurriento

    El proyecto de Presupuesto General de la Nación para el próximo año incluye el pago de dos “gratificaciones” para los funcionarios y prevé que existan 290.458 cargos públicos, o sea, 745 más que este año. Sumadas al ya existente aguinaldo, los funcionarios públicos, inexplicable e injustamente, continuarán disfrutando de tres aguinaldos, una situación a todas luces ilegal y que rompe el principio de igualdad ante la ley. La gravedad del caso sube de tono cuando las “gratificaciones” se conceden en general, sin evaluar el rendimiento del personal.

    El Poder Ejecutivo no tiene, pues, la menor intención de achicar el Estado para que el gasto salarial no siga consumiendo más del 70% de la recaudación tributaria. La experiencia indica también que sería ilusorio confiar en que los legisladores eliminen los dos regalos previstos, y que fusionen o supriman las prebendas de las que goza su clientela política que llena los cargos del aparato estatal. Todo lo contrario, es de temer que, aparte de aprobarlos y hasta de aumentarlos, otorguen el aumento salarial no contemplado este año en el proyecto.

    Para los políticos, las demandas sindicales pueden ser “irresistibles” de cara a las elecciones generales de 2018, y si a ello se agrega que los jerarcas de las entidades públicas pueden obtener más fondos a cambio de nuevos cargos para los parientes, amigos y correligionarios de los parlamentarios, dejando de lado al ministro de Hacienda, pese a lo dispuesto en el art. 18 de la Ley N° 1535/99, resulta que el proyecto de Presupuesto presentado es francamente desalentador para quienes creen que el aparato estatal debe consumir en el pago de sus salarios no más recursos que los estrictamente necesarios para su buena administración.

    Nuestro diario se ha ocupado reiteradas veces de la verdadera farsa que constituyen los “premios” al personal público “por servicios o labores realizadas, a mejor o mayor producción o resultados de la gestión administrativa y financiera u otros indicadores de gestión institucional”, tal como se lee en el proyecto presentado. Debemos volver a hacerlo porque de nuevo estamos frente a aguinaldos adicionales disfrazados para los privilegiados funcionarios públicos.

    Se trata de una verdadera tomadura de pelo: la máxima autoridad del órgano respectivo declara que el mismo y sus funcionarios tuvieron una “buena gestión” y que, por ende, ellos “merecen” percibir el equivalente a dos sueldos mensuales adicionales, aunque hayan sido perezosos o negligentes. Aparte de que nadie debería ser recompensado simplemente por haber cumplido con su deber, por lo que ya recibe una paga, la gratificación no implica en absoluto un estímulo para un mejor rendimiento, porque es otorgada sí o sí pues está prevista en la Ley del Presupuesto General de la Nación. ¿Por qué se esforzarían más esos “servidores públicos” si de todos modos percibirán ese decimocuarto y decimoquinto aguinaldo que oculta su verdadero ingreso de cada año? Entonces, que todo siga igual para que la clientela esté satisfecha y no ocasione problemas a los jefes, encima cerca de cruciales elecciones.

    La matriz salarial, implementada hasta ahora en 41 instituciones para sincerar las cosas de alguna manera, no incluye las gratificaciones, lo que significa que la comedia continuará, sin que a estas alturas engañe a nadie. El sinceramiento exige llamar a las cosas por su nombre y no recurrir a un engañabobos.

    Se dirá que el proyectado aumento de los puestos públicos es muy leve, y que, por tanto, incidirá apenas en el gasto público. Aparte de que el Congreso podría creer oportuno ubicar a más “operadores políticos”, el grave problema es que el actual número de funcionarios y contratados ya resulta excesivo. A tal punto, que se usa y abusa ilegalmente de los “comisionamientos” porque en las oficinas públicas ya no existe lugar ni sillas para más “funcionarios”, por lo que son enviados a otras igualmente cargadas de ellos.

    Es decir, no basta con impedir que el funcionariado siga creciendo, sino que es urgente sea disminuido. Los “planilleros” no tienen razón para figurar en el Presupuesto. Como no tienen nada que hacer en los organismos que les pagan el sueldo, su ausencia será beneficiosa porque así no molestarán a los colegas que trabajan, ni interferirán en la circulación por los pasillos ni gastarán los útiles de oficina, como está sucediendo.

    El director de la entidad binacional Yacyretá, Ángel María Recalde, acaba de incurrir en un “sincericidio”, al decir: “Nosotros tenemos más funcionarios de los que precisamos y, lógicamente, no podemos decir que absolutamente todos estén con una carga laboral intensa: eso sería mentir”. En verdad, muchos no tienen carga laboral alguna, como no la tienen decenas de miles de funcionarios y contratados de la Administración Central y entidades descentralizadas. En este sentido, se destacan la Justicia Electoral, el Congreso, el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, la Defensoría del Pueblo y la Vicepresidencia de la República, con 4.777, 1.711, 222, 122 y 69 cargos, respectivamente.

    La Presidencia de la República, por su parte, tendrá un incremento de 37 cargos, lo que plantea la cuestión más general de si en cada caso se están detallando las tareas específicas que el organismo respectivo no puede cumplir a cabalidad por falta de personal. Si la Secretaría de la Función Pública ejerció alguna vez su atribución legal de “formular la política de recursos humanos del sector público, tomando en consideración los requerimientos de un mejor servicio, así como de una gestión eficiente y transparente”, nadie le ha hecho caso, y así se han venido creando cargos a tontas y a locas, con superposición de funciones, solo para responder a la angurria del clientelismo político que abarrota todas y cada una de las oficinas gubernamentales y de las empresas estatales de nuestro país.

    Mientras no se racionalice este problema del tamaño del funcionariado público que fagocita más del 70% del Presupuesto General de la Nación, el Paraguay continuará sin recursos para invertir en escuelas, caminos y hospitales públicos con medicamentos.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/funcionariado-publico-angurriento-1516594.html

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    Publicado por Anónimo | 9 septiembre, 2016, 8:18 am
  13. Reformar sistema tributario y dejar de favorecer a las élites económicas

    La actual situación de la tributación en Paraguay debe ser evaluada con la mayor seriedad y profundidad posible por el impacto que tienen en la población la falta de recursos públicos y la inequidad de las recaudaciones. El Gobierno debe implementar las medidas necesarias para aumentar las recaudaciones y reducir la injusta desigualdad que genera la estructura actual.
    La evolución de las recaudaciones tributarias de los últimos años muestra un estancamiento de la presión tributaria y su persistente inequidad. Esta situación es el resultado de muchos factores. Por un lado, un marco legal que no contribuye a la progresividad de la estructura tributaria debido a que establece tasas similares para los diferentes segmentos de la población. Esto implica que el peso relativo del pago de impuestos se distribuye por igual entre pobres y ricos, por lo que su efecto en el consumo es altamente desigual. Los primeros sacrifican bienes de primera necesidad mientras que los segundos bienes suplementarios o de lujo a la hora de reducir su consumo por el pago de impuestos.
    Existen rubros que debieran pagar mucho más impuestos de manera a desincentivar el consumo y recaudar fondos para resarcir el daño social que generan. El Ministerio de Hacienda debe revisar esta situación y plantear al Parlamento los cambios legales necesarios que les permitan transformar estructuralmente el sistema tributario, haciéndolo progresivo y eficiente a la vez.
    Por otro lado, hay una excesiva cantidad de mecanismos que socavan la base tributaria, muchos de los cuales no sabemos si generan los beneficios que prometieron para recibir la exoneración de impuestos. El Ministerio de Hacienda tiene la obligación de analizar cada uno de estos casos y realizar los cambios necesarios. Si las exoneraciones no tienen impacto positivo en la población a través de la generación de empleos o la transferencia de tecnología no tiene ningún sentido mantener estos privilegios tributarios que desangran el Estado y con ello impiden el financiamiento de políticas que son urgentes para mejorar la calidad de vida en nuestro país.
    La reforma del sistema tributario exige valentía y un compromiso por el bienestar general desde las autoridades gubernamentales. Ello implica enfrentarse a las élites económicas que históricamente se han beneficiado de la debilidad institucional del Estado, imponiendo la atención de sus intereses particulares, dejando de lado las necesidades de la mayoría e imponiendo condiciones injustas para otros sectores productivos.
    En nuestro país existen sectores altamente productivos que han salido adelante sin contar con los beneficios tributarios que son privilegio de unos pocos, que además generan empleos y pagan impuestos. Es a estos sectores a los que el Estado debe responder. Ojalá el Ministerio de Hacienda, apremiado por la urgente necesidad de generar recursos genuinos, tome en serio la política tributaria y realice los cambios necesarios para recaudar más y con mayor justicia.

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    Publicado por Anónimo | 9 septiembre, 2016, 8:17 am
  14. El arte del maquillaje y el FMI

    El tercer tomo de la Historia económica del Paraguay, de Washington Ashwell (1927-2015), cuenta los entretelones de lo que fue la llegada al país de la primera misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en los inicios de la dictadura de Alfredo Stroessner.

    El libro pasa de la divulgación no siempre muy científica a la narración autobiográfica, por lo que narra la actuación de su autor en el Banco Central del Paraguay (BCP) –institución que dirigiría luego entre 1999 y 2001–. Ashwell cuenta detalles de la influencia del FMI en la política económica del BCP, dirigido durante los primeros años del stronismo (1956-1959) por Gustavo Storm (1906-2003), antes de que César Romeo Acosta instalara su usina corrupta de más de tres décadas allí, del cual el mismo Horacio Cartes se cebó mediante los dólares preferenciales que lo convirtieron en prófugo de la justicia.

    Storm ubicó en una amplia oficina del Banco a los emisarios del Fondo, con quienes Stroessner había pactado el primer “jugoso” Acuerdo Stand By (1956) que exigía disminución del gasto social y control del aumento salarial, entre otras medidas. Había una fuerte insatisfacción obrera, con periódicas amenazas de huelga general (que se materializarían en 1958) e inflación voraz. Storm contrató al entonces joven economista Ashwell para que fuera quien vigilara sus espaldas en medio de la desconfianza de los burócratas del BCP y del escepticismo de Stroessner.

    Lo primero que hizo Ashwell fue leer las más de cincuenta páginas que los emisarios redactaron para que Storm las leyera en una audición radial en donde explicaría su plan de ajuste, y trataría de “convencer” a los trabajadores de que era necesaria su “paciencia”. Ashwell, según su relato, le dijo dos cosas a Storm. La primera fue que no podía leer cincuenta páginas en una emisión radial. La segunda es un hallazgo demostrativo de lo que los asesores económicos y políticos de Stroessner y los de los presidentes de la democracia han hecho (hasta hoy): maquillar, endulzar planes nefastos. Le dijo a Storm que no podía leer eso, pues dejaría así en evidencia que quien decidía las cuestiones de la economía nacional, con énfasis impopular, era una institución foránea. Por lo que le sugirió que perorara sobre las (falsas) bondades que el “nuevo rumbo” económico traería para la gente de a pie. Storm le pidió que redactara ese efecto cosmético. El presidente del BCP leyó el documento fraguado, y Stroessner, quien escuchaba la emisión, lo llamó inmediatamente para darle su total apoyo, impresionado por la retórica en torno a un préstamo condicionado por disposiciones de política económica interna. El FMI siguió prestándole dinero al dictador, con la anuencia y la vigilancia de la Embajada norteamericana, deseosa de mantener en el poder al “campeón del anticomunismo”.

    Ashwell –para quien el golpe a Federico Chaves (1954) por parte de Stroessner fue una mera “destitución”– terminó trabajando en el Fondo Monetario Internacional.

    Por Blas Brítez

    http://www.ultimahora.com/el-arte-del-maquillaje-y-el-fmi-n1021419.html

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    Publicado por Anónimo | 7 septiembre, 2016, 8:58 am
  15. Presupuesto 2017
    Por Yan Speranza

    Normalmente se considera a la ley que aprueba el Presupuesto General de Gastos de la Nación como la más importante que debe tratar el Congreso Nacional cada año.

    Esto es así porque dicho instrumento es el que define las prioridades que el Estado establece, buscando siempre el desarrollo y el bien común como objetivo central.

    El Gobierno no hace otra cosa que decidir de qué manera va a invertir y gastar los recursos que provienen directamente del esfuerzo cotidiano de millones de ciudadanos, que a través de los impuestos financian las decisiones que se plasman en el Presupuesto.

    El tema es que como son relativamente pocas las personas que al final deciden cómo estará estructurado el presupuesto –es la forma en que funcionan las democracias representativas–, existe siempre el riesgo latente de que determinados intereses sectoriales incidan de manera más directa en las decisiones, poniendo en peligro justamente la capacidad del instrumento para efectivamente apuntar hacia el bien común.

    Esto ha ocurrido por ejemplo en el año 2012, cuando en el Presupuesto se estableció un aumento salarial del 30% al sector público, por fuera de toda racionalidad económica. La que nos exige entender que los ingresos potenciales no podrían sostener ese tipo de brusco crecimiento que, además, se mantiene ya a lo largo de los años.

    La consecuencia directa en dicho caso fue reemplazar otras erogaciones –particularmente inversiones– para cubrir este extraordinario aumento en los gastos salariales. Un ejemplo claro de cómo un beneficio directo a un sector determinado complica las condiciones de otro sector mayoritario, pero probablemente sin la capacidad de movilización y presión para evitar decisiones tan perjudiciales.

    Es importante recordar que, en nuestro marco constitucional, le hemos otorgado al Congreso un gran poder en el proceso de tratamiento del Presupuesto. El mismo puede modificarlo totalmente si así lo considera necesario, sin considerar o tomar en cuenta la necesidad de calcular técnicamente el nivel de ingresos esperados de la economía –que lo hace lógicamente el poder administrador a través del equipo económico– y sobre lo cual se deberían estimar los gastos respectivos. Debemos reconocer que en los años posteriores el tratamiento del Presupuesto ha tenido una mayor racionalidad.

    Ello no significa que no tengan que existir conversaciones, negociaciones, explicaciones e intercambios de opinión entre el Poder Legislativo y el Ejecutivo, pues de eso se trata justamente el proceso democrático en el marco de un equilibrio de poderes.

    El problema surge cuando dichas conversaciones se ven en riesgo de distorsión por la cercanía de momentos electorales o sencillamente por altos grados de crispación política.

    Preocupa que ambos elementos estén presentes en este momento en donde se debe iniciar el tratamiento del Presupuesto para el año 2017.

    El mismo ya fue presentado la semana pasada por el Ministerio de Hacienda y consideramos que se trata de un Presupuesto realista, austero de acuerdo con la coyuntura que nos toca vivir en términos económicos, pero igualmente priorizando aspectos absolutamente claves como sostener el gasto social y seguir aumentando las inversiones en infraestructura.

    En el contexto actual y en la dirección mencionada es inevitable pensar en un Presupuesto con un déficit, siempre que se respete lo establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal, tanto en el aspecto de no superar el 1,5% del PIB como déficit, como en el tema de no incrementar los gastos corrientes más del 8% (la regla establece como techo un crecimiento de inflación + 4%), y no incrementar los salarios del sector público si los mismos no sufrieron incrementos en el sector privado.

    Es determinante que, a pesar de este momento de alta crispación, los líderes políticos entiendan que en esto se debe hacer un gran esfuerzo para pensar y actuar en lógica “albirroja”.

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    Publicado por Anónimo | 5 septiembre, 2016, 8:02 am
  16. Al actual Gobierno no le queda mucho tiempo para achicar el aparato Estatal

    En 1989, los funcionarios cobraron por primera vez un aguinaldo, por disposición del Gral. Andrés Rodríguez, quien quiso ganarse así la lealtad de quienes habían sido fieles servidores de la dictadura. Con el mismo objetivo, los sucesores del general creyeron que valía la pena dar el gusto a los burócratas, y fueron concediéndoles una serie de privilegios, siempre con el aval presupuestario del Congreso.

    Es muy fácil ser dadivoso con el dinero ajeno, razón por la cual el salario real del personal público, que incluye hasta un premio por puntualidad o un aguinaldo por grado académico, ha venido creciendo mucho más que el de los trabajadores del sector privado. Ese incremento no ha obedecido a un mayor rendimiento, aunque los funcionarios ya perciban regularmente “gratificaciones” por un supuesto buen desempeño del cargo.
    La considerable mejora de sus ingresos, tanto en términos absolutos como relativos, ni por asomo ha hecho que el aparato estatal sea más eficiente, ya que allí siguen imperando la pereza, la negligencia y la ineptitud, entre otras deficiencias. Tampoco ha servido para poner coto a la corrupción, confirmando aquello de que “el apetito viene comiendo”.
    A los beneficios económicos se sumaron unos derechos constitucionales y legales, de los que antes carecían los agentes del Estado. La Constitución les reconoció el derecho a formar sindicatos y a ir a la huelga, en tanto que la Ley de la Función Pública les otorgó la estabilidad en el cargo al cabo de dos años y limitó su jornada ordinaria de trabajo a cuarenta horas semanales. Del derecho a sindicalizarse han venido haciendo amplio uso, tanto que hay organismos con varios sindicatos por la simple razón de que los dirigentes tienen una serie de ventajas sobre sus compañeros de trabajo.
    En cuanto a la reducida jornada laboral, abundan los que anhelan “trabajar” hasta ocho horas extras por semana al solo efecto de cobrar la remuneración adicional respectiva, mediante la complicidad del superior jerárquico. La tónica es el uso abusivo de los derechos formalmente consagrados, en perjuicio del interés general.
    Aparte de retribuirlos con suma generosidad, los poderes políticos han venido aumentando el número de funcionarios y contratados para satisfacer a sus ávidas clientelas y no precisamente para buscar un mejor servicio al contribuyente, quien, además de pagarles los sueldos, se encuentra indefenso ante esta situación.
    Es penoso que la alternancia en el Gobierno haya conducido a que el plantel de burócratas crezca notoriamente cada vez que el Palacio de López tiene un nuevo ocupante. En efecto, si cuando lo echaron a Stroessner había 111.170 funcionarios públicos, ya el gobierno de Luis González Macchi dejó 157.737, Nicanor Duarte Frutos los llevó a 213.238, Fernando Lugo a 245.267 y Federico Franco a 261.085.
    El Estado empleador es un enorme obstáculo en la lucha contra la pobreza, por lo que, si en verdad esa es la intención del gobierno de Horacio Cartes, debería empezar de inmediato el procedimiento para achicarlo.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por Anónimo | 4 septiembre, 2016, 4:28 pm
  17. Enfriamiento de la economía

    Según el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP) del Banco Central del Paraguay correspondiente a junio pasado, “el ritmo de crecimiento de los créditos bancarios otorgados al sector privado sigue desacelerándose. Así, la variación interanual de los créditos bancarios otorgados… en el mes de julio fue del 3,9%, menor al 4,6% interanual registrado en junio.

    Según el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP) del Banco Central del Paraguay correspondiente a junio pasado, “el ritmo de crecimiento de los créditos bancarios otorgados al sector privado sigue desacelerándose. Así, la variación interanual de los créditos bancarios otorgados… en el mes de julio fue del 3,9%, menor al 4,6% interanual registrado en junio. En moneda local, los préstamos concedidos se expandieron interanualmente a una tasa de 10,4% en julio, inferior al 11,8% del mes anterior”.

    Esta tendencia a la contracción se extiende a otros órdenes. Por ejemplo, los depósitos bancarios a julio de este año siguieron creciendo pero a ritmo decreciente, de un 12,6% en enero a 10,1 en julio. Lo mismo ocurrió con los créditos –como señala el BCP- cuyo ritmo expansivo cayó de un 22,1% en enero a menos del 8% en julio. Mientras la morosidad en financieras subió a un 6,8% el séptimo mes del año, las utilidades bancarias cayeron un 8% al mismo mes de 2016. En cuanto al ROE (Return On Equity, beneficio neto después de impuestos) de las financieras, el indicador se contrajo 0,84 puntos y el bancario 5,6 puntos. Finalmente, y para no aburrir con tantas cifras, el Business Tendency Survey medido por el Club Económico Price&Waterhouse Cooper indica que, por séptimo sondeo consecutivo, la demanda sigue cayendo frente a un aumento de los inventarios. Este es un indicador crítico que radiografía la temperatura del mercado y que expone el estrés al que es sometido el sector afectado en la tarea de bajar sus inventarios manteniendo o incrementando a la vez el nivel de servicio. En las economías muy ajustadas se aplica el concepto de stock cero o mínimo, en busca de achicar el inventario con que opera una empresa y, por lo tanto, del capital de trabajo inmovilizado y que no agrega valor. Claro que en nuestro caso –y en el de las economías en desarrollo o emergentes-, esa es una meta aún muy, pero muy lejana.

    En suma, el mercado, en sus diferentes componentes, sigue enfriándose y en el mejor de los casos, pagando algunos réditos aunque su panorama mejore. Esta última es la situación, por ejemplo, de la industria de la construcción, que aunque lleva ya siete meses de lenta recuperación, se está haciendo cargo de pasivos acumulados durante un 2015 muy castigado por el fenómeno de El Niño que redujo las jornadas operacionales.

    ¿Y qué dice el Banco Central del Paraguay ante estas tendencias?. Según estima el Comité Ejecutivo de Operaciones de Mercado Abierto (CEOMA) “bajo este contexto no es necesario realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia (5,50%) por lo que se mantiene el perfil actual de política monetaria”.

    Veremos si el tiempo le da la razón o si a fines del presente año se verá impelido a realizar los ajustes que, por ahora, considera innecesarios.

    http://www.5dias.com.py/49492-enfriamiento-de-la-economia

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    Publicado por Anónimo | 4 septiembre, 2016, 4:06 pm
  18. Incertidumbre ante aumento de tasas de interés en EEUU

    Las mejoras en el mercado laboral estadounidense junto con perspectivas optimistas en materia de inflación y producción impulsan una posible alza de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal del País del Norte, lo cual da señales de alerta para América Latina, y Paraguay en particular. Si bien no se pueden estimar consecuencias claras, esta situación le imprime incertidumbre a lo que queda del año 2016 y al año 2017, ya que de subir los intereses, será en los próximos meses. Paraguay, dada su histórica volatilidad en la actividad económica, puede sufrir impacto por la vía de los tipos de cambio y la deuda externa. Las autoridades económicas nacionales deben considerar esta situación y transparentar a la ciudadanía los posibles escenarios para el país.
    Después de casi 10 años de mantener las tasas de interés en el mismo nivel, la Reserva Federal de los Estados Unidos aprobó un aumento el año pasado. Esta decisión fue el resultado del mejoramiento de las condiciones económicas en Estados Unidos en aquel momento y que continuaron durante el año 2016.

    Frente a este buen desempeño, la actual presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) señaló esta semana que hay argumentos que ameritan una nueva subida en los próximos meses, aunque relativizó su optimismo señalando la existencia de fuertes incertidumbres en el marco internacional.

    El escenario internacional enfrenta en este momento situaciones que no es posible valorar adecuadamente, como la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la evolución de China y las elecciones de Estados Unidos.

    De todos modos, si bien no se pueden anticipar los resultados con la debida rigurosidad, esta medida podría incrementar la volatilidad de los mercados internacionales, situación que debería preocupar a Paraguay dada su histórica debilidad en este sentido.

    La volatilidad afectará más, probablemente, a los países emergentes, con pesos en la economía mundial relativamente grandes o con gran dependencia de los capitales externos y por esta vía también podría tener repercusiones en nuestro país debido a la cercanía geográfica del Brasil y Argentina.

    De manera directa, el fortalecimiento de la economía norteamericana mostrada por el incremento de la tasas de interés puede tener varios efectos. El primero, la presión sobre el tipo de cambio. En segundo lugar, los capitales tendrán más incentivos para migrar hacia el país del Norte, lo que afectará a la inversión extranjera directa en Paraguay.

    Habrá que esperar a ver los efectos sobre la deuda externa, que vendrán en los dos sentidos, por el aumento del tipo de cambio y de las tasas de interés. Esta situación debe ser motivo de análisis dado el rápido crecimiento de la deuda derivado de bonos soberanos.

    El Ministerio de Hacienda debería informar al respecto cuáles serán las implicancias para el país a corto, mediano y largo plazo. No hay que menospreciar que el endeudamiento aumentó a tasas excesivamente elevadas en los últimos años.

    Frente al contexto internacional que agrega variables a la incertidumbre, las autoridades económicas deben contar con información y análisis rigurosos para sustentar las políticas económicas. Aunque Paraguay continúe con tendencias positivas en el crecimiento del PIB a corto plazo, las consecuencias del escenario internacional deben observarse a largo plazo. Esto implica una gran responsabilidad de la actual gestión de gobierno, en el sentido de no dejarse llevar por la necesidad de terminar este periodo con indicadores macroeconómicos relativamente exitosos en 2018, pero con proyecciones negativas para el futuro.

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    Publicado por Anónimo | 4 septiembre, 2016, 4:06 pm
  19. Consultorías

    En un país donde los diagnósticos sobran, pero casi nunca se llevan a la práctica, el proyecto de Presupuesto General de la Nación para el ejercicio fiscal 2017 prevé destinar alrededor de USD 90 millones a consultorías.

    Este sistema de revisión constante de los problemas destina miles de millones de guaraníes a contratar expertos y no tanto, que sugieren líneas de acción sobre problemas que van desde sistemas de salud, educación, obras viales hasta recomendaciones sobre impuestos, recursos humanos, sistemas de seguridad, y amplia gama de consejos.

    El problema es que año a año, el Estado contrata a consultores, pero no informa los resultados de estos trabajos, lo cual permite que este círculo de recontratación de expertos y amigos continúe permanentemente. Además, a medida que pasa el tiempo, las denominaciones a este tipo de trabajo realizado para el Estado aumentan, con lo cual el dinero destinado a este sector se vuelve más disperso.

    Desde hace varios años, son diversos los legisladores que cuestionan el excesivo monto destinado a la consultoría estatal. Pero la crítica más fuerte vino hace poco tiempo de parte de la senadora Desirée Masi, quien señalaba que varios de los préstamos sometidos por el Poder Ejecutivo a consideración del Parlamento tenían grandes componentes de dinero destinado a diagnósticos.

    “Este es un país hiperdiagnosticado. Todos sabemos lo que tenemos que hacer en salud y, sin embargo, se siguen planteando ayudas sobre todo de organismos internacionales para hacer diagnósticos. Yo misma he participado de una cooperación internacional. Hice varios diagnósticos a través de consultorías de tres o cuatro hospitales y cinco años después encuentro otra vez que se estaban haciendo los mismos diagnósticos”, apuntó la legisladora en el año 2009, sin que la situación haya cambiado hasta ahora.

    Uno de los principales problemas del plan de gastos del Estado es que repiten esquemas, sin hacer un seguimiento sobre la efectividad de estos trabajos. Así, cada tanto se vuelven a contratar consultores para que trabajen en el rediseño de una ruta, del transporte público, de la educación, de la seguridad, de la atracción de inversiones, pero sus propuestas no son aplicadas.

    Es hora de que las autoridades tengan más celo sobre el dinero de los contribuyentes y ejecuten los planes diseñados a tiempo. Esto permitirá que el dinero que hoy se destina a consultorías pueda invertirse en cosas que realmente beneficien a la población.

    Por Wendy Marton

    http://www.ultimahora.com/consultorias-n1020781.html

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    Publicado por Anónimo | 3 septiembre, 2016, 8:17 am
  20. Justicia fiscal

    Cuando el Poder Ejecutivo planteó la modificación del sistema de fijación de los valores fiscales de los inmuebles, muchos creímos que por fin los grandes productores de soja y carne tributarían un monto mucho mayor por el impuesto inmobiliario.

    El Congreso sancionó en noviembre del año pasado la Ley 5513/15, que estableció, entre otras cosas, que los valores fiscales aumentarían entre tres y cuatro veces más, en relación con el año anterior (entre 300% y 400%). Hasta antes de esta ley, los valores fiscales se incrementaban en el mismo porcentaje de la inflación del año anterior (no más de 5% por año).

    La explicación que dieron cuando se aprobó la nueva ley fue que la diferencia entre el valor fiscal y el precio de mercado por hectárea de las principales zonas agrícolas del país se situarían entre cinco y hasta veintiséis veces más, con lo cual se reduciría la brecha.

    Recordaron que con los valores que se utilizaban hasta el año pasado, la diferencia entre el precio de mercado y el valor fiscal era de entre 44 y hasta 141 veces.

    El Servicio Nacional de Catastro (SNC) estimaba que con los nuevos valores fiscales se recaudarían entre USD 60 millones y hasta USD 172,5 millones, es decir, aproximadamente 0,6% del PIB.

    Pero la práctica rara vez acompaña a la teoría. Y si bien la mayoría de los pequeños productores sí pagaron este aumento y los grandes productores no, los niveles de morosidad registrados en los municipios aumentaron considerablemente. Eso motivó que la semana pasada, el Poder Ejecutivo aprobara un decreto volviendo a reducir hasta en un 50% los valores fiscales incrementados a principios de año, y determinó que rija desde ahora.

    El problema de la Ley 5513/15 es que no contempló cobrar menos a quienes tienen propiedades pequeñas (pequeños productores), y más a quienes perciben un lucro mayor. Si bien para considerar la mayor renta existe el Iragro, esta ley podía haber ayudado a crear mayor justicia tributaria al diferenciar entre quienes concentran y explotan grandes propiedades y quienes no.

    Una de las mayores injusticias tributarias se vive en el campo. Los grandes productores agropecuarios tienen tierras que cuestan entre USD 5.000 y USD 10.000 la hectárea, un rendimiento agropecuario que supera ampliamente este costo, pero solo tributan entre G. 6.600 (USD 1,2) y G. 10.000 (USD 1,8) por hectárea. Y el pequeño, cuya propiedad vale menos, por una menor inversión y extensión, paga igual impuesto.

    Ahora que se avanzó en reordenar el sistema de valoración fiscal, es necesario empezar a trabajar en un proyecto de mayor justicia tributaria para inmuebles rurales. Así, se deberían fijar valores fiscales mayores a propiedades con mayor rendimiento agrícola y pecuario, y cobrar menos a quienes menos tienen.

    Por Wendy Marton

    http://www.ultimahora.com/justicia-fiscal-n1018941.html

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    Publicado por Anónimo | 28 agosto, 2016, 7:24 am
  21. Igualdad de oportunidades y política fiscal

    César Barreto Otazú

    En mi artículo anterior expuse que era imposible observar igualdad en los resultados económicos en una sociedad, incluso en una sociedad desarrollada. Sin embargo, en una sociedad democrática e inclusiva es inaceptable que la desigualdad sea el resultado de diferencias en las oportunidades que puedan tener las personas entre sí por diferentes orígenes sociales, de raza, sexo, discapacidad, etc.

    Las políticas públicas deben buscar la igualdad de oportunidades entre todos los miembros de la sociedad y garantizar un mínimo de bienestar para todos posibilitando el acceso a bienes y servicios públicos fundamentales para una vida digna.

    En este sentido, la política fiscal es el instrumento más importante que tiene la sociedad para buscar la igualdad de oportunidades. Para este menester, la política fiscal tiene dos componentes fundamentales: la cantidad y la forma de provisión de servicios públicos (la política de gastos e inversión pública) y la forma de financiar los servicios públicos (la política tributaria).

    El principal rol del Estado en la sociedad es la provisión de servicios públicos fundamentales como los servicios de seguridad, justicia, educación, salud, etc., en cantidad y calidad adecuadas, y que, a través de ella, cada persona pueda desarrollar su potencial en función a su propia escala de valores y preferencias en la vida.

    La decisión fundamental, en países en desarrollo como el Paraguay, es a qué velocidad se irán reduciendo las brechas de acceso y calidad partiendo de una situación de escasez y de baja calidad de los servicios públicos.

    La cantidad está relacionada con el tamaño del gasto público, su evolución a través del tiempo y la presión tributaria global para su financiamiento. Esto es importante porque si bien la mayor oferta de servicios públicos tiene impactos positivos en la productividad y el bienestar, la mayor presión tributaria tiene efectos negativos en la inversión y el esfuerzo laboral y es necesario buscar un equilibrio entre ambos para asegurar un crecimiento económico sostenido.

    La calidad de los servicios está relacionada con la disponibilidad de capital humano, capital físico, tecnología y su eficiencia en la producción y prestación de los servicios públicos. La estrategia en nuestro país ha sido priorizar la cobertura de los servicios (educación, salud, etc.) focalizados en dar acceso a toda la población, pero con una mala calidad en los servicios prestados. Esto ha generado la emergencia de una oferta privada de mejor calidad orientado a los segmentos más acomodados de la sociedad quienes tienen la capacidad de pagar por estos servicios.

    En la política tributaria, la estrategia óptima consiste en asegurar un financiamiento adecuado de los servicios públicos a través de un sistema tributario simple, de pocos impuestos de carácter general, eficiente en términos de recaudación y equitativo con un nivel de progresividad razonable minimizando el impacto negativo en los incentivos a trabajar, ahorrar e invertir.

    En términos generales, en nuestro país necesitamos incrementar la oferta de algunos y mejorar la calidad de todos los servicios públicos prestados, principal factor que hoy afecta negativamente la igualdad de oportunidades de nuestros ciudadanos.

    Por otro lado, para financiar los mayores costos que implican la mayor oferta como la mejor calidad de servicios, es necesaria una reingeniería que mejore la eficiencia en el uso de los recursos públicos, mejorar la eficiencia en la recaudación reduciendo la informalidad e incrementar gradualmente la presión tributaria mejorando la equidad del sistema tributario, a través de modificaciones del IRP, el Iragro y el Iracis, minimizando los impactos negativos mencionados anteriormente.

    Si bien existen amplias investigaciones teóricas y empíricas sobre sus impactos positivos y negativos en la economía y en la sociedad, la política fiscal de un país responde principalmente a la cohesión, los valores compartidos y las prioridades de la sociedad en su conjunto. Sin embargo, es fundamental un abordaje racional, serio y responsable en su discusión para maximizar sus efectos positivos y minimizar los negativos en la igualdad de oportunidades.

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    Publicado por Anónimo | 28 agosto, 2016, 6:39 am

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