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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

No hay por donde escapar

 

A diez minutos para las seis de la tarde, estoy atascada en alguna parte de la avenida Fernando de la Mora. Todo se mueve lento y nervioso, a pasos de carreta con rueda desperfecta.

Llegamos la zona del mercado, los colectivos acechan y aprietan a los autos pequeños, obligándolos a encostarse contra el paseo de cemento o contra los vehículos mal estacionados, hacia la izquierda.

Un hedor agrio sube por la nariz y llega hasta la garganta. Cajones, basura por doquier, gente guardando sus cosas, la calle rota, rotísima, con aspecto del lado visible de la luna; con cráteres, pozos, montículos, desniveles…

No fue buena idea tomar este camino –pienso, ya tarde – hubiera subido por.. ¿Por dónde?. Le cuento la anécdota a una amiga. “Ya no hay salida”, dice ella que vive cerca de la avenida Artigas y debe sortear desvíos y hacer mil rodeos para llegar todos los días desde esa zona hasta Fernando de la Mora.

“No hay por donde escapar”, sería un buen título para una película de terror; pero la frase es aplicable al día a día en Asunción y ciudades aledañas, porque ahora, justito ahora, a todos los intendentes se les ocurrió arreglar las calles (fantástico por la decisión), pero con el pésimo tino de no pensar antes en calles alternativas en buen estado y en señalizaciones adecuadas para que no se genere el tremendo caos que ya es historia cotidiana y es tema obligado en todas las reuniones.

Ni hablemos de lo que es circular por Aviadores del Chaco y Madame Lynch (viniendo de Luque y alrededores). Eso es una locura!!! Si usted quiere llegar a su trabajo en el centro para las 7:00, más le vale que ponga su despertador a las 4:00, para ganar tiempo. Y no olvide tomar un té de tilo con valeriana, pasiflora y manzanilla para que no le de un infarto mientras acelera, para, acelera, para y se seca el sudor en la interminable fila.

De este sitio ya hablé en un comentario anterior y le pedí un paso peatonal seguro a don Mario Ferreiro. Muy atento él, me prometió (vía Twitter) ir a pintar personalmente la cebra, pero aún sigo esperando que cumpla.

En realidad hay un desgastado paso en la zona, pero los automovilistas no lo respetan porque en la zona perdura la ley del más fuerte y del más rápido, para salir del cuello de botella que se creó al costado de la futura rotonda que están construyendo.

Entonces, hace falta ordenar el tráfico y el paso de las personas, con mayor número de agentes, señalizaciones, etc.

Si hablamos de los caminos alternativos en algunas zonas, es para llorar. Por ejemplo, el que pasa detrás del CIT (Club Internacional de Tenis) es una superficie marciana, y así sucesivamente, de Norte a Sur, y de Este a Oeste.

Como si el desastre físico de arreglos y desarreglos de calles, puentes y afines, fuera poco. Súmele el mal humor, poca paciencia, intolerancia, mala leche, falta de educación, argelería crónica y demás males que atacan a conocidos y extraños.

Conste que es invierno, y después de muchos años el tiempo se ubica en la estación que le corresponde: o sea, hace frío y no ese calor espantoso de casi todo el año.

Porque cuando hace calor, todo se vuelve peor.

La gente se vuelve más impaciente e irritable cuando está en la fila con cuarenta grados, especialmente si no tiene aire acondicionado en el vehículo. ¿Qué va a pasar en diciembre si seguimos con los desvíos espantosos, las filas que no se mueven, los bocinazos, las obras levantando polvo, el asfalto vomitando fuego? Posiblemente nos agarremos todos a trompadas porque alguien no respetó la fila, aquel chofer de colectivo nos rozó al adelantarse, aquel otro cortó camino por la derecha, el motoqueiro que quiso ser más listo resbaló y cayó frente a nuestro vehículo o simplemente porque ya es demasiado soportar un nuevo infierno dentro de otro infierno.

Los sicólogos estarán de acuerdo conmigo en que se deben apurar las obras o habilitar vías alternativas ágiles y en buen estado antes de que llegue el verano.

Por Milia Gayoso-Manzur

No hay por donde escapar

 

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

6 comentarios en “No hay por donde escapar

  1. El cuento del tío

    Alarmado por el rechazo que el chapucero proyecto del metrobús genera en buena parte de los vecinos de la Gran Asunción, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, creyó necesario venir al Paraguay para enseñarles un par de cosas y, en particular, pedir paciencia a los comerciantes que serán afectados por el indeterminado tiempo que insumirán las obras. Afirmó que el proyecto beneficiará a unas 300.000 personas, que el embotellamiento en la capital es asombroso, que las veredas sobre la avenida Eusebio Ayala volverán a ser de los peatones y que proyectos similares fueron exitosos en Tegucigalpa, Ciudad de México, Bogotá y Curitiba. En suma, los “méritos” del emprendimiento serían indudables, según el banquero que vino con la evidente misión de destrabar la ejecución de un verdadero “fatazo”, cuyas tremendas consecuencias no recaerán sobre él, ni sobre el presidente de la República, Horacio Cartes, ni sobre el ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, ni sobre los proyectistas radicados en Buenos Aires, ni sobre la empresa constructora domiciliada en Portugal, que ya cobró un anticipo de 5,1 millones de dólares: recaerán sobre los paraguayos que deberán devolver con creces el préstamo en mala hora contraído, que servirá para llenar los bolsillos de corruptos de siempre antes que para solucionar el grave problema del tránsito que existe en los tres municipios afectados. Porque, en verdad, cuando concluya la obra –si concluye por lo menos en parte– ellos ya estarán jubilados o dedicados a otros menesteres, disfrutando de los beneficios recibidos en estancias modelos o en mansiones de alguna concurrida playa internacional. Mientras, Juan Pueblo se las verá con el muerto.

    El presidente del BID nos toma por tontos al llamarnos la atención sobre el punto y al dar a entender que quienes se oponen al proyecto son unos ignorantes, reacios al progreso. Es sabido que, desde un principio, nuestro diario lo ha considerado inviable y fuente segura de grandes negociados atendiendo justamente a que desea que la circulación vehicular se vuelva más fluida pero gracias a unas obras concebidas y ejecutadas con seriedad y honradez. No nos podríamos oponer a ninguna iniciativa que beneficie a la ciudadanía. Ocurre, sin embargo, que el proyecto de marras nació a tontas y a locas, sin tener numerosos elementos definidos, como señalamos desde un principio y van surgiendo ahora, y eso hará que en el camino se vayan haciendo las “ampliaciones”, las “modificaciones” y las “reprogramaciones”, que permiten a funcionarios corruptos y empresarios cortesanos aumentar los costos y llenarse los bolsillos. Cuando lleguen las cuentas, el señor Luis Alberto Moreno, que tanto pondera este proyecto en nuestras mismas narices, no nos ayudará a amortizar la deuda, y seguramente ya estará lejos del banco, disfrutando de la fresca viruta.

    En el caso del metrobús, aún quedan muchas preguntas abiertas, al menos para los treinta frentistas de la avenida Eusebio Ayala y de la ruta Mcal. Estigarribia que presentaron ante la Justicia dos recursos de habeas data: quieren saber si sus inmuebles van a ser expropiados y en qué medida, si ya fueron tasados y con qué parámetros, y si fueron previstos en un estudio socioeconómico. Su abogado, Guillermo González, aclaró que los frentistas tampoco están en contra del proyecto, sino contra las “improvisaciones”, que generan incertidumbre. La cuestión es que ellas no resultan gratuitas, sino que cuando vayan siendo corregidas conllevarán gastos no incluidos en el costo original lanzado por el MOPC.

    Es obvio que las expropiaciones implicarán enormes costos adicionales y que el lucro cesante de los comerciantes dará lugar a indemnizaciones, según el art. 39 de la Constitución: “Toda persona tiene derecho a ser indemnizada justa y adecuadamente por los daños o perjuicios de que fuere objeto por parte del Estado”. Las obras empezarían en breve, pero esta es la hora en que no se tiene la certeza de que el itinerario de 18 kilómetros de la línea del metrobús se inicie en el Campus de la Universidad Nacional de Asunción, habiéndose previsto –y calculados sus costos–, originalmente, que la cabecera sea el mercado municipal de San Lorenzo, lo que habla de la frivolidad del emprendimiento.

    El titular del BID pidió a los comerciantes que tengan paciencia, pero los 405 de Fernando de la Mora que serían afectados tienen sus buenos motivos para estar muy inquietos: el Gobierno había lanzado la gran mentira de terminar un kilómetro de la obra en solo cuatro meses, pero el secretario de la Comisión de Frentistas, Ariel Villalba, señaló que no existe ningún estudio técnico sobre todo lo que se va a remover en la zona, y que ni siquiera hay un cronograma. Esa delicada cuestión ya fue advertida hace tres años por los propios consultores del proyecto, cuando señalaron que no se previeron las eventuales indemnizaciones en el caso de que la contratista encargada de construir el Centro de Control de Operaciones y la Copaco, encargada de instalar la fibra óptica, no cumplieran con sus respectivos plazos.

    Existen numerosas objeciones similares al proyecto, formuladas por los propios consultores, de las que debería enterarse el titular del BID.

    El metrobús habrá sido exitoso en las ciudades citadas por Luis Alberto Moreno –a las que incluso se podría agregar Buenos Aires– porque tenían condiciones urbanísticas adecuadas, pero eso no significa necesariamente que aquí –donde NO las hay– vaya a tener el mismo resultado, sobre todo porque el proyecto en marcha a propósito fue diseñado a la bartola para que, por el camino, los delincuentes de guante blanco hagan de las suyas.

    Lo que nos quieren vender como un lujoso transatlántico terminará convertido en una simple canoa por culpa de la idiotez y de la angurria, toleradas por el gobierno del presidente Horacio Cartes, quien no tuvo el valor de enviar al basurero tamaño mamotreto.

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    Publicado por Anónimo | 3 agosto, 2016, 8:31 am
  2. Los Miserables
    1 agosto, 2016

    De la sensacional novela de Víctor Hugo, solamente tomamos prestado el nombre. Nos vamos a referir a otro tipo de miserables, aquellos a quienes les importa un pito la suerte de cientos de miles de sus compatriotas, con tal de que ellos lleven un sucio dinero a sus bolsillos, para sacar un indebido provecho a la situación.

    Nos referimos a los buitres frentistas de la Avda. Eusebio Ayala en primer lugar. Jamás movieron un dedo por mejorar esa zona de la ciudad. Lo denunciamos cientos de veces, veredas rotas, sucias de aguas servidas, vehículos estacionados sobre las veredas, la mayoría de ellas, verdaderas pocilgas, donde se ejerce un comercio semi ilegal, donde se explota salvajemente a los trabajadores y toda una sarta de irregularidades más.

    Se “plantaron” de pronto contra el Metrobús. ¡¡Ohh¡¡¡, ¡¡¡ santa indignación¡¡. Se les va a restar posibilidades comerciales a estos grandes señores, nada menos que con un mega proyecto dirigido a solucionar un gravísimo problema de la mayoría de la población. Se les dejó hacer, se hartaron de cerrar rutas, se les informó del proyecto de mil maneras, ¡No! ¡Nada!. El tema es que ellos no arriesguen absolutamente nada y que todos los demás se jodan. Así de sencillo. Llegaron estos infelices caraduras a plantear el tema al mismísimo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ¡¡habráse visto¡¡, menos mal que recibieron un baldazo de agua fría y a otra cosa mariposa.

    Hartos de tanto cacareo y ante una decisión también de la HJM, las autoridades del MOPC tomaron el toro por las astas….El Metrobús no llega a San Lorenzo y listo. Todo el mundo se echó a llorar sobre la leche derramada. Luego aparecieron también los avivados de la zona de Fernando de la Mora. Cuando se le preguntó a uno de los más vocingleros del grupito protestón dijo claramente lo que quería: Una indemnización del Gobierno porque el Metrobús va a pasar por una calle que queda cerca de su casa. ¡Que terrible!

    Para que no se hable exclusivamente del Metrobús, apareció recientemente un tercer grupo en discordia. Se trata de los pobladores de la zona donde se está construyendo la Costanera II. Otro emprendimiento portentoso que ira a cambiar definitivamente el rostro de la ciudad. Una obra que sin duda, habrá de beneficiar a un par de millones de habitantes que se desplazan por esa zona de la ciudad. Un grupito de 450 personas “se opone” al proyecto e instalaron una “Carpa de resistencia permanente”, contra los trabajos. Por supuesto, el trasfondo es también intentar quitarle al Gobierno el mayor volumen de dinero posible. Avivarse, como se dice en paraguayo.

    Pero ¿qué se creen? ¿Qué es este síntoma de los tiempos que corren? ¿Todo el mundo intenta aprovecharse indebidamente de las obras del Estado, esas mismas obras que tanto necesita la mayoría absoluta de la población? ¿Es exceso de democracia?, como les gustaría concluir a algunos autoritarios. ¿Es exceso de respuesta por parte del Gobierno?, dirían otros.

    En fin, menos mal que las autoridades del MOPC salieron en estos días a poner los puntos sobre las íes. Ninguna obra parará debido a estos reclamos, ni el Metrobús, ni la Costanera, ni todas las otras que concitan reclamos que vulneran el interés general, priorizando el interés particular de grupos o personas.

    Excelente. Las cosas en su justo lugar. Lo peor es que son estos mismos miserables quienes cacarean después en los medios, criticando a boca llena al Gobierno protestando por la falta de infraestructura, de oportunidades de trabajo, etc. Malditos.

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    Publicado por Anónimo | 2 agosto, 2016, 8:35 am
  3. Metrobús: El porqué de tanta resistencia

    Son 300.000 contra 11. Este score se compone, en sus factores, por un lado por los 300.000 pasajeros que diariamente entran y salen a y desde el Gran Asunción y por el otro, por once comerciantes, formales e informales, que apelaron ante el organismo internacional que financia el proyecto Metrobús, el Banco Interamericano de Desarrollo
    Esta confrontación tiene como escenario el denominado Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación del BID dedicado a “atender e investigar denuncias de dos o más personas que se consideren afectadas por proyectos financiados por el BID, el Fomin o la CII a consecuencia del potencial incumplimiento de alguna de sus políticas operativas pertinentes… Su fin último es asegurar que las operaciones que el Grupo BID financia en Latinoamérica y el Caribe cumplan con los más altos estándares de sustentabilidad ambiental y social”.

    Una última comunicación del organismo anuncia que seguiría investigando las denuncias de los frentistas respecto a los presuntos daños que las obras del Metrobús provocarían a sus negocios. Lo que se guardan muy bien de informar es que el BID, y su oficina adjunta, ya han respondido a una denuncia presentada por los ciudadanos Augusto Ríos Tonina, Edgar Javier Gill Penayo, Benicio Ayala, Norma García, Feliciano Almeida, Gladys Mancuello Miranda, José Cirilo Rivas, Aida Liz Maciel y Nilo Salinas en un memorándum del 29 de junio pasado. En el mismo, a modo de conclusión, el MICI expresa: “…habiéndose analizado la solicitud, la Administración del Banco considera que los solicitantes no han logrado establecer una relación directa entre la descripción de los presuntos daños y el incumplimiento de las políticas operativas pertinentes del Banco, de conformidad con los requisitos contenidos en la Política del MICI. Complementariamente, cabe señalar que la Administración respondió oportunamente dejando constancia de su disposición, al abordaje del tema por parte de los solicitantes, sin recibir respuesta a dicha comunicación y disposición”.

    En el lenguaje diplomático de los organismos internacionales de cooperación y financiamiento, esto significa que han tenido que ocuparse de denuncias sin ningún fundamento sólido. Pérdida de tiempo.

    Queda en evidencia que los que se han levantado contra el Metrobús no son los 300.000 pasajeros que podrían usarlo diariamente sino un puñado de frentistas que han convertido las veredas en escaparates de sus negocios. Y también la generación de camioneros medievales –mal llamados transportistas- concesionarios de decenas de itinerarios que serán rediseñados, reconvertidos y estandarizados para servir a un sistema troncal de transporte colectivo con criterios de servicio público del siglo XXI. Esas, y no otras, son las razones de la minúscula pero ruidosa oposición al proyecto Metrobús que, vale recordar, abarca un criterio amplio y comprende la reconversión del centro, modernización del transporte público metropolitano y oficinas de Gobierno

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    Publicado por Anónimo | 31 julio, 2016, 3:53 pm
  4. Sobre la “mierda” y el “entreguismo”
    30 julio, 2016

    Un desaforado Domingo Laíno, como se definió así mismo durante declaraciones que hizo ayer a una emisora capitalina, dijo que “somos un pueblo glorioso, con un gobierno de mierda y entreguista”. La (sin) razón que esgrimió es la próxima visita a nuestro país de Luis Alberto Moreno, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que ratificó su apoyo al proyecto Metrobús y otros implementados por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). El estado general del exlíder opositor, que a esta altura de su vida lo torna inimputable, no ameritaría respuesta alguna, si no fuera porque dice de manera grosera lo que piensan sus actuales “compañeros de ruta”, como Fernando Lugo y su pandilla, quienes a su vez azuzan a grupos ultra minoritarios que se oponen a algo que redundará en beneficio de cientos de miles de paraguayos, o a la ejecución de la “Costanera 2”, las 1.000 viviendas para bañadenses en el predio del “RC4”, el “súper viaducto”, la “Autopista Ñu Guasu”, la “ampliación de las rutas 2 y 7”, entre tantos otros. ¿Acaso el impulso a estas obras es propio de “un gobierno de mierda y entreguista”? ¿O el insulto cabría mejor, en este caso con fundamentos, para definir a los que pretenden obstaculizarlas, por oponerse al bienestar social y al desarrollo de la Nación?

    Solo en Asunción y Área Metropolitana, la inversión estatal en infraestructura vial y sanitaria asciende actualmente a 1.200 millones de dólares. No hablamos de proyectos, sino de obras en plena ejecución, además de las que están en desarrollo en otras regiones del país, las cuales, de conjunto, empiezan a generar fuentes de trabajo y a medida que avancen impactarán positivamente en la “macro” y “micro” economía.

    El titular del MOPC, Ramón Jiménez, anunció recientemente que los trabajos correspondientes al superviaducto y el puente sobre la avenida Silvio Pettirossi se habilitarán la próxima semana.“El proyecto avanza, ya comenzamos con la pavimentación de caminos alternativos en la zona de San Lorenzo, en pocos días más vamos a realizar también estos trabajos en Fernando de la Mora y próximamente se haría la intervención en la Avda. Eusebio Ayala”, dijo el funcionario. Otro emprendimiento de envergadura, como el superviaducto, el cruce más conflictivo para el área metropolitana, estará listo en un año.

    Estos son hechos, no discursos, como también las obras en otras zonas de la República que ya desarrollamos en otras ocasiones, que no pueden desconocerse olímpicamente, del mismo modo que con la mano no se puede tapar el sol. Entonces, es probable que éste no sea el mejor gobierno del Paraguay ni del Mundo, pero está haciendo muchas cosas que ni soñaron los de Federico Franco, Fernando Lugo y Nicanor Duarte Frutos, por citar los tres últimos.

    Laíno también se declaró “indignado” porque el presidente del BID, con su apoyo al Metrobús, “interviene en los asuntos internos”. La verdad, su indignación es de antología. ¿O acaso el gobierno de su “alter ego”, el exobispo, no contrató préstamos del BID, adecuándose a sus disposiciones? ¿Acaso no aplicó a rajatablas las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario?. ¿No debería calificarlo como mínimo de “entreguista”, aunque omita lo de “mierda”?.

    Pero como dijimos, él ya es inimputable. Sin embargo Lugo y los grupúsculos que constantemente ponen palos a la rueda de la carreta, no. Ellos son imputables, porque se comportan como vulgares traidores a la Patria.

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    Publicado por Anónimo | 31 julio, 2016, 3:38 pm
  5. El apoyo del BID
    30 Jul 2016

    Mucho tiempo se ha perdido para desarrollar proyectos de infraestructura que mejoren la condición de vida de la gente. Uno de los principales problemas que se deben enfrentar se refiere precisamente a la falta de condiciones adecuadas en esa área que acompañen el crecimiento económico y comercial que vive el país.

    En ese tren de retardo se encuentran iniciativas que pretenden dar una mediana solución al caótico tránsito que existe en Asunción, así como la entrada y salida de la ciudad.

    Es penoso ver todos los días cómo ciudadanos de varias localidades deben sortear obstáculos para llegar a sus puestos laborales o trasladar a sus hijos a las instituciones educativas. Aparentemente, mucha gente no dimensiona este drama que vive desde hace décadas.

    Miles de personas diariamente sufren problemas para lograr trasladarse, al menos con rapidez, por el sobrecargado sistema de transporte.

    Ni siquiera entra en el análisis la comodidad que debe tener el pasajero de un transporte público. Ante tamaño problema para los pobladores de ciudades del departamento Central, el proyecto de metrobús fue presentado como una de las salidas más rápidas al inconveniente.

    Aunque se sigue discutiendo la conveniencia o no, en un evidente interés oculto ligado a sectores empresariales, todos los estudios realizados hasta ahora han demostrado que el sistema propuesto traerá alivio a la caótica situación. A la considerable cantidad de explicaciones, ahora se suma de vuelta un nuevo respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad que apoya financieramente el proyecto.

    Las obras del metrobús y los desembolsos deben proseguir con normalidad, según determinó una delegación del Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación (MICI), que estuvo de misión en el país del 11 al 13 de julio pasado. A esto se suma incluso el anuncio de la presencia en el país del propio titular del BID, Luis Alberto Moreno, que llega mañana para respaldar el proyecto.

    Esto fue anunciado por Eduardo Almeida, representante del organismo en nuestro país. “No existe posibilidad de retirar el préstamo al metrobús, el MICI tampoco lo va a hacer. El beneficio de la obra es más importante que el proceso”, expresó Almeida, tras una reunión con el ministro de Hacienda, Santiago Peña.

    La delegación de referencia se reunió con los comerciantes que presentaron la solicitud de investigación, con autoridades y técnicos del Programa Reconversión Urbana y Metrobús, del Ministerio de Obras Públicas (MOPC), unidad responsable de la ejecución del proyecto.

    Mientras se siguen dando explicaciones, se iniciaron ya sin pausa las primeras obras, con las mejoras de las calles alternativas que serán utilizadas durante la construcción de lo que será el corredor central de acceso y salida de Asunción.

    Estas obras se realizan en la ciudad de San Lorenzo y consisten en la pavimentación, colocación de semáforos y carteles informativos. Una vez concluidas y al comenzar las obras en el corredor, serán utilizadas por los vehículos livianos. Se explicó que los colectivos de pasajeros y todo el tránsito pesado seguirán circulando por la Ruta 2 y la avenida Eusebio Ayala al mismo tiempo que se desarrollen los trabajos.

    El metrobús tendría un costo total de 167,8 millones de dólares y tiene un estricto control en cuanto al uso de dinero, en la línea de transparencia que desea la gente.

    De ellos, 52 millones se adjudicaron a la constructora portuguesa Mota-Engil, para las obras del corredor central de 11,4 km, que incluye a Eusebio Ayala (tramos 2 y 3), desde General Aquino hasta el Campus de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

    Por su parte, en el centro capitalino (tramo 1), se prevé un corredor de 5 km a licitarse a finales de este año. Su recorrido incluirá las calles: Pettirossi, Herrera, Antequera, Presidente Franco y la avenida Stella Maris, en conexión con el Puerto.

    Los 2 kilómetros que debían ejecutarse en San Lorenzo quedaron suspendidos por la irresponsable postura de la Junta Municipal. El corredor incluía a la calle Julia Miranda Cueto de Estigarribia, pero por pedido de los frentistas, el Consejo Municipal cambió el trayecto a la avenida Defensores del Chaco.

    Ante esta situación, el MOPC canceló el paso del metrobús por la ciudad universitaria, según la explicación oficial. Esto ha generado un enorme retraso en la proyección de obras.

    Ahora, los concejales niegan estar en contra del proyecto y afirman que solo deseaban otro tramo. De vuelta se reinicia un diálogo para buscar una solución al drama ya generado con la decisión adoptada por la Junta.

    Mientras tanto, hay que señalar que el proyecto, a decir del MOPC y con el apoyo del BID, cuenta con todas las garantías necesarias para que sea exitoso.

    No se puede pensar en dar marcha atrás porque eso significará una agonía más en el día a día del que realmente sufre el pésimo sistema de tránsito, pesada herencia que se ha heredado por la ineficacia estatal.

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    Publicado por jotaefeb | 30 julio, 2016, 6:43 am
  6. Ediles sanlorenzanos van a contramano con el progreso

    Dejando de lado el principio constitucional de que el interés general está por encima del beneficio particular, los concejales municipales de San Lorenzo casi privan a quienes les votaron de un servicio esencial para su calidad de vida: el Metrobús. Todas las evidencias indican que han traicionado la voluntad de sus conciudadanos electores, quienes aspiran a contar con un medio de transporte más digno para trasladarse de un lugar a otro, porque las comisiones vecinales sanlorenzanas sí están de acuerdo con el proyecto del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Esos políticos insensibles al progreso pueden condenar así a su comunidad a la postergación y a la pobreza.
    La falta de visión, la mentalidad retrógrada y, en suma, la irracionalidad de los concejales municipales de San Lorenzo son las que pueden condenar a los sanlorenzanos, que diariamente utilizan el transporte colectivo, a seguir padeciendo el viacrucis del pésimo servicio de los ómnibus de pasajeros.

    La actitud de los ediles es censurable, desde todo punto de vista, no solamente porque privan a sus conciudadanos del futuro uso de un medio que va a mejorar las condiciones del transporte de personas, sino porque en todo momento se han opuesto al proyecto del MOPC.

    La primera evidencia de ello fue el pedido de cambio del itinerario previsto en el proyecto original.

    El otro componente de ese comportamiento cuestionable es que han dejado correr el tiempo hasta último momento, cuando ya la obra está en marcha, para oponerse a un bien público de gran trascendencia social.

    De haber expresado en su hora debida esa determinación, el MOPC hace rato hubiera adoptado la determinación que está ahora vigente.

    Los que componen la Junta Municipal de San Lorenzo no pueden exculparse ahora al pedir, a cambio de aceptar que el Metrobús sirva a esa comunidad, obras de infraestructura en compensación. Esa propuesta, en este momento, suena más a un chantaje.

    De que esos concejales han salido en contra de la voluntad de la mayoría lo refleja la postura a favor del Metrobús asumida por la Coordinadora de Comisiones Vecinales sanlorenzana, que señala que la oposición de 200 frentistas no puede abortar un beneficio para miles de usuarios del transporte público.

    Esa posición está en concordancia con lo que manda la Constitución, en su artículo 128, al hablar de la primacía del interés general por encima de los propósitos de una minoría.

    La negativa del Legislativo de San Lorenzo es mucho más grave de lo que aparenta si se considera que esa ciudad, en el área metropolitana de Asunción, es el paso obligado de los que transitan por las rutas 1 y 2, y se suma a la circulación de rodados de su propio parque automotor, como a la que proviene de los municipios aledaños.

    Es una pena que el Municipio de San Lorenzo tenga autoridades de visión tan mezquina, que carecen de la suficiente lucidez para salir a favor de los intereses de la mayoría.

    Los concejales, como supuestos representantes de la ciudadanía, deben ser conscientes de que al beneficiar a unos pocos comerciantes perjudican a un gran segmento de la población, que seguirá condenada a padecer el pésimo servicio de los buses de pasajeros.

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    Publicado por jotaefeb | 30 julio, 2016, 6:38 am

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