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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

AUTOFLAGAELACIÓN SANLORENZANA

Por Alfredo Boccia Paz –

Lo ocurrido en San Lorenzo es sencillamente inexplicable. Cruzar esa ciudad es un sufrimiento. Sus habitantes pierden irritantes horas de viaje para llegar a Asunción. El proyecto Metrobús era una solución para esos problemas. Solo que los concejales municipales, por unanimidad, decidieron que el sistema no pase por San Lorenzo.

Sabemos que las obras de progreso en Paraguay son siempre lentas y trabajosas. Que cuesta vencer la burocracia, la corrupción y las protestas de quienes anteponen sus intereses egoístas. Así sucedió –y sigue pasando– con el Metrobús. Pero lo de la Junta Municipal sanlorenzana raya lo irracional.
El Ministerio de Obras Públicas planteaba desde hace mucho tiempo dos propuestas para el recorrido del sistema. Una de ellas era por la calle 10 de Agosto y la otra por Julia Miranda Cueto de Estigarribia. Ambas salidas permitirían aliviar el drama vial y urbanístico que se vive hoy en el centro de la ciudad. Las autoridades municipales eligieron la segunda opción, por lo que se invirtieron tiempo y dinero público para reubicar a los vendedores de la vía pública. Estaba proyectada la construcción de un mercado modelo para los mesiteros de la calle Miranda Cueto.
Sorpresivamente, ante la presión de los frentistas y vendedores, los concejales cambiaron de opinión y decidieron que el Metrobús debía pasar por otra avenida, llamada Defensores de Chaco. Sabían desde hace tiempo que, por distintos motivos, el MOPC ya había considerado inviable esa alternativa; es decir, se olvidaron de todos los estudios técnicos previos y dictaminaron por su cuenta el trayecto. Genial, salvo por el detalle de que los frentistas de esta última vía todavía no tuvieron tiempo de protestar. Cuando eso suceda, es de suponer que postularán a otra calle. Total, los planes del Metrobús se pueden estirar como un chicle y no hay ningún apuro en hacerlo. Kachiãi son nuestros políticos. Odio usar una palabra tan poco seria, pero ninguna define mejor nuestra manera de manejar la cosa pública.
Una improvisación de este volumen no podía terminar de otro modo. El MOPC decidió que la terminal del metrobús se ubique lejos del centro sanlorenzano: frente al campus de la Universidad Nacional de Asunción. Los concejales de San Lorenzo, temerosos de perder algunos centenares de votos, condenan a 400.000 conciudadanos a seguir viviendo en la prehistoria vial.
El Metrobús tiene sus problemas. Lo vemos en Fernando de la Mora, en la avenida Eusebio Ayala y en el Mercado 4. Pero no construirlo, por nuestra incapacidad para privilegiar el interés general sobre el particular, profundizará nuestro atraso.

 

http://m.ultimahora.com/autoflagelacion-sanlorenzana-n1010134.html

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

11 comentarios en “AUTOFLAGAELACIÓN SANLORENZANA

  1. ¡Salud, San Lorenzo!
    10 agosto, 2016
    Por Hugo Barrios

    Recuerdo que uno de mis primeros artículos periodísticos, allá por el 2003, fue sobre la Catedral de San Lorenzo. Un arquitecto español había venido a nuestro país y dijo, burlonamente, que el templo no era de estilo gótico y que más bien se parecía a una “torta de cumpleaños”.

    Obviamente, como buen sanlorenzano, salí a defender con uñas y dientes al emblemático edificio de la ciudad. San Lorenzo está hoy de fiesta: es el día de su santo patrono y el 241° aniversario fundacional. No nací en esta localidad, pero pasé toda mi vida allí.

    Como viene siendo una tradición, los alrededores de la iglesia reciben la visita de miles de pobladores y algún que otro visitante. De día, todo tranquilo; de noche, un peligro. Todo muy bonito con los festejos patronales. Hay que celebrar una fecha tan especial con actividades que promuevan el cariño por la ciudad.

    Sin embargo, siempre es bueno recordar a sus autoridades que las necesidades están a la orden del día en las calles y barrios. El tráfico vehicular es detestable, caótico, vergonzoso. Pasar por el microcentro te puede tomar casi una hora si vas en colectivo: inadmisible desde todo punto de vista.

    El drama de los vendedores del mercado municipal continúa, los verduleros y fruteros se colocan en plena ruta, convirtiendo al tránsito en toda una odisea. El crecimiento comercial es gigantesco, pero absolutamente desordenado.

    Si hay algo que reprochar al sanlorenzano es su falta de fanatismo por la ciudad. Hay que quererla más, mimarla más. Quizás el reflejo de ese desinterés se nota en el Sportivo San Lorenzo que, tras su retorno sin pena ni gloria por la división profesional de nuestro fútbol, está hoy en los últimos lugares de la tabla, en la Intermedia.

    Atrás quedaron las épocas en que el Rayadito, cuyos colores vestí en las divisiones inferiores, era un hueso duro de roer para los equipos de Primera.

    A pesar de todos los defectos que pudiera tener, y de la pésima administración de sus autoridades, San Lorenzo tiene un encanto indeleble. Tiene su rica historia y ciudadanos ilustres que hicieron historia. Ycuá Pa’i, Saturio Ríos, Gabriel Pellón, Tren Lechero, Pedro J. Carles… lugares y nombres que a todo sanlorenzano le es familiar. ¡Salud, Sanlo!

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    Publicado por Anónimo | 11 agosto, 2016, 6:02 am
  2. Después no lloren

    Por Ivan Lisboa
    Las campanas de la Catedral Metropolitana retumban en el centro capitalino. Son las 16.00 de un jueves para nada entrañable. Mientras Fulano, Mengano y Zutano llegan al tradicional bar de Estrella y Alberdi tras finalizar la jornada laboral, la llovizna pronosticada para el fin de semana decide adelantarse y empieza a caer tenuemente sobre el casco histórico.

    Ya sentados en una mesa para cuatro, los tres amantes del café negro, el pan con manteca y el jugo de naranja empiezan a discutir sobre fútbol. Les molesta que la Asociación Paraguaya de Fútbol solo se centre en la búsqueda de técnicos extranjeros para la Selección y menosprecie a los entrenadores locales.

    Pero debido a peleas anteriores, ya acordaron no hablar más de fútbol ni religión, aunque sí de política. Mientras hojean los diarios matutinos, Fulano se detiene en la página 13 del diario Última Hora y lee en voz alta: “Al final, concejales deciden que el Metrobús no pase por San Lorenzo”. “¡Ndi!”, agrega Mengano, mientras que Zutano solo opta por mover la cabeza en desaprobación, ya con tantos años encima que poco le toma por sorpresa.

    Asuncenos de nacimiento, pero sanlorenzanos por adopción, Fulano y Mengano recuerdan aquel 1 de noviembre del año pasado, cuando fueron visitados por Ignacio Brítez y Nelson Peralta. Los concejales electos dos semanas después les habían prometido, como uno de sus pilares, impulsar políticas públicas para mejorar el caótico tránsito y el nefasto transporte público que reinan actualmente en la Ciudad Universitaria.

    Sorprendidos por la inusual visita de los políticos en los barrios, rememoran que hasta incluso subieron varias fotos con los concejales en sus cuentas de Facebook. Mientras buscan esas imágenes para eliminarlas rápidamente de la red social, se lamentan por no haber escuchado a Zutano, quien les advirtió ese mismo domingo que detrás del poder de convencimiento de Brítez y Peralta solo había un frívolo objetivo: el rekutu.

    De hecho, les recordó que Peralta, el hermano del ex rector de la UNA (Froilán Peralta), en ese entonces ya llevaba dos décadas como concejal y les preguntó si recordaban alguna gran obra impulsada por el edil colorado.

    “Después no lloren”, les había advertido Zutano, nacido, criado y malcriado en el barrio Obrero de Asunción.

    Pero Fulano y Mengano, colorados de pura cepa, el 15 de noviembre de 2015 fueron hasta el Colegio Nacional y decidieron darles el sí a los candidatos de su partido.

    La habitual reunión de los jueves terminó abruptamente a las 16.20.

    La noticia amargó tanto a los sanlorenzanos que ni siquiera probaron el café y se fueron sin dejar propina. Pero ahora ya no vale llorar.

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    Publicado por jotaefeb | 29 julio, 2016, 7:44 am
  3. Perverso interés particular
    Por Samuel Acosta –

    ¡Déjense de joder!… Fue la primera frase que me brotó cuando supe que el Ministerio de Obras Públicas ya no incluiría el centro de la ciudad de San Lorenzo en el circuito del proyecto del Metrobús.
    El significado de joder es “fastidiar mucho a alguien, estropear o impedir que algo salga bien”. Aclarado el punto, a las autoridades de este Municipio les repito: Señores, ¡déjense de joder!
    Soy uno de los miles de ciudadanos que pierden a diario un par de horas de su vida para pasar el cuello de botella que se forma a diario en la calle Julia Miranda Cueto.
    Literalmente, el microcentro es un desastre. Comercios que usurpan el espacio público ampliando su salón de ventas a la vereda, mesiteros que ocupan parte de la calzada y hasta roban energía eléctrica de la ANDE con conexiones clandestinas (esto ya ocasionó incendios).
    Un tránsito caótico que, para colmo, tiene el condimento de que no falta el inadaptado que se estacione frente a un local comercial con las luces en stop, generando más y más despelote.
    Estos mismos comerciantes que se pasan las ordenanzas municipales por la tangente, tienen encima la caradurez de salir a decir NO a un proyecto que busca no solo mejorar el tránsito en la zona, sino también brindar un servicio básico como el desagüe pluvial, que hoy es inexistente.
    Se calcula que serían 300.000 los usuarios que utilizarán el sistema Metrobús, pero con la decisión que tomó la Junta Municipal de San Lorenzo, estos tendrán que seguir soportando el caos para cuidar intereses de unos cuantos comerciantes que no tienen ninguna autoridad moral de reclamo estando en falta.
    En estos últimos años tuve la suerte de poder viajar y conocer cómo funciona en la región el sistema Metrobús en Curitiba, Florianópolis, Lima, Bogotá y Buenos Aires. En algunas de estas ciudades, incluso solo para conocer la experiencia, hice un viaje y, de verdad, los ciudadanos del área metropolitana nos merecemos un servicio similar.
    Es mentira que las avenidas deban ser enormes para que el metrobús funcione bien. En Bogotá, el año pasado, vi cómo varios tramos eran de apenas dos carriles y el tráfico fluía rápido gracias al carril exclusivo.
    El valor de los inmuebles en las zonas donde pasa el metrobús, que allá tiene el nombre de Transmilenio, se elevó diez veces y, como hay aglomeración de pasajeros en las zonas de las paradas, estos comercios repuntaron notablemente sus ventas.
    En síntesis: Esta historia de que “morirá el comercio” es una falacia y está sustentada en argumentos donde prima el perverso interés particular sobre el colectivo. Me molesta la estúpida decisión que tomaron los concejales sanlorenzanos, aplaudo la reacción de las comisiones vecinales que piden el servicio y le reclamo al MOPC que se salga de la actitud de pichado y priorice a la gente, realizando la obra tal y como estaba prevista.

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    Publicado por jotaefeb | 27 julio, 2016, 11:25 am
  4. Compulsión por el atraso

    Una década atrás, cuando al intendente Municipal de Asun­ción de entonces se le ocurrió proyectar un paso a desnivel en la intersección de Perú y Pettirossi, los comerciantes del sector hicieron tanto ruido en contra que el jefe comunal, asustado, no se animó a seguir con el proyecto. Así, los in­tereses de una docena de tenderos y vendedores de quinca­llas pudieron más que el interés público, contradiciendo un principio cardinal de la administración pública. Hoy, el pro­blema está “solucionado” con un semáforo que contribuye a la arterioesclerosis general del tránsito. Esto de ceder ante la pre­sión de intereses sectoriales, arriar velas y postergar proyectos de beneficio general, frecuente en la gestión pública paraguaya, tiene su calificación en derecho administrativo. “Si con su acti­vidad la autoridad busca… beneficiar a un amigo, conseguir una ventaja personal para sí o para terceros, estará haciendo pre­valecer el interés individual sobre el interés público y, en con­secuencia, se estará desviando de la finalidad pública prevista en la Ley. De ahí el vi­cio de desvío de poder o desvío de finalidad, que torna al acto ile­gal” (María Sylvia Za­nella DiPietro, citada por el Dr. Manuel de Jesús Ramírez Candia en su obra “Derecho Administrativo”).

    Desde que los proyec­tos del Metrobús y del tren de cercanía apa­recieron en escena, la oposición frontal no ha parado de crecer e imponer frenos a em­prendimientos lla­mados a transformar el transporte masivo interurbano de pasajeros para meterlo de lleno en el siglo XXI. No se trata siquiera de proyectos nuevos sino apenas la adapta­ción del antiguo Plan Ceta (Comisión de Estudio del Transporte de Asunción) de los años ’80, que según algunos especialistas, era más viable y menos invasivo que el Metrobús. Sin embar­go, siendo supuestamente mejor, lleva 36 años hibernando en los cajones de alguna ignota oficina del Estado. La razón de este largo sueño letárgico, y de las actuales trancas al avance del Me­trobús y el tren, son conocidas: los intereses de un puñado de “empresarios” colectiveros retrógrados acostumbrados a tran­sar sus licencias e itinerarios por favores políticos a la hora de las movilizaciones electorales. Sobre estas concesiones feudales se encaraman los comerciantes frentistas que consideran a las avenidas no vías de circulación sino territorios de su propiedad y a los transeúntes, rehenes de sus negocios particulares.

    En agosto de 2011 –hace un quinquenio- se hablaba ya de lici­tar “en breve” las obras del Metrobús, por entonces llamado “Pya’e Porã”. Pero, como muchos, fue un anuncio en el va­cío. Años después, se leía: “Si el crédito del BID se aprueba antes de las elecciones generales, para el 2015 tenemos Me­trobús”. Pasó el 2015 sin moverse una piedra y el siguiente anuncio de inicio de obras fue mayo de este año. Estamos prácticamente en agosto y todo es silencio. Sólo se escu­chan las voces de quienes se oponen a las obras. Si esto no es compulsión por el atraso, ¿qué otro nombre se le podría dar?

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    Publicado por jotaefeb | 26 julio, 2016, 8:28 pm
  5. No frenar el Metrobús

    Por Víctor Ferreira
    Desde un comienzo, el corredor del Metrobús debía tener 18,4 km en total. El corredor central corresponde a los tramos 2 y 3, y recorre la avenida Eusebio Ayala y la ruta Mariscal Estigarribia, desde General Aquino hasta el Campus de la UNA. Tendrá 11,4 km y las obras están en etapa de inicio.

    Por otro lado, el tramo 1 corresponde al Centro de Asunción y se licitará a finales de este año. Tendrá 5 km y pasará por las calles: Pettirossi, Herrera, Antequera, Presidente Franco y la avenida Stella Maris, hasta conectarse con el Puerto.

    Por último, está el tramo 4 de 2 km, que corresponde al centro de San Lorenzo. Este trayecto debía pasar por la calle Julia Miranda Cueto de Estigarribia, sin embargo, los concejales decidieron frenar que el Metrobús pase por la Ciudad Universitaria, según justifican, a pedido de los frentistas.

    La mayoría de los denominados frentistas, detrás de los cuales están los grandes comerciantes, quieren que todo siga igual en los corredores elegidos para el Metrobús. A ellos no les importa que con cada lluvia la avenida Eusebio Ayala y la ruta Mariscal Estigarribia se inunden, o que los desechos cloacales estén ahí al aire libre.

    Lo único que les interesa es seguir vendiendo sin el mínimo orden urbano, ocupando incluso espacios públicos como estacionamientos. Es más, les mienten a sus empleados cuando les dicen que “serán despedidos debido a las obras del Metrobús”, porque “matará el comercio”.

    Esto no es verdad, pues basta con observar que el comercio no “murió” con las obras de ampliación de la ruta 3, desde Mariano Roque Alonso hasta Limpio, hoy en ejecución.

    A los comerciantes no les importa ordenar los mercados ni las veredas, ni mejorar la situación de la destrozada avenida Eusebio Ayala. Ellos, con artimañas, pretenden recibir millonarias indemnizaciones por parte del Estado, para que puedan ceder las veredas, que de por sí son espacios públicos. Quizás algunos frentistas se vean afectados por pequeñas expropiaciones, pero el proyecto prevé USD 12 millones para indemnizaciones.

    Las obras civiles del Metrobús son muy importantes (redes cloacales, asfaltados, nuevas veredas, etc.) y lo son para todos, no solo para un pequeño grupo de comerciantes. Lo que se debe hacer es controlar los gastos durante su ejecución y no frenarlo desde el principio.

    El 95% de los ciudadanos quiere el Metrobús, según una encuesta que realizó First Análisis y Estudio, de Francisco Capli. La consulta se hizo a 1.000 personas de 8 ciudades de Central, de los cuales, 99% de sanlorenzanos dijeron “sí” al Metrobús.

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    Publicado por jotaefeb | 26 julio, 2016, 5:12 am
  6. Primer zarpazo de un negociado inmundo

    Ahora el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informó que el metrobús no llegará hasta el centro de la ciudad de San Lorenzo, como estaba previsto en principio, debido a que la Junta Municipal de esa ciudad revocó su propia resolución del 6 de abril pasado, por la que había ratificado el convenio firmado por la Intendencia Municipal con el MOPC, según el cual, la línea del metrobús iría a pasar por la calle Julia Miranda Cueto de Estigarribia. Concomitantemente, con esa resolución los concejales dejan sin efecto la construcción del mercado modelo previsto para albergar a mesiteros de la calle de referencia. “El MOPC lamenta la decisión tomada por la Junta Municipal de San Lorenzo, debido a que deja sin efecto estudios y trabajos realizados desde el 2009 que darían una solución vial y urbanística al problema que hoy se presenta en el centro de la Comuna sanlorenzana”, expresa el comunicado del MOPC.

    El repentino cambio de postura de los ediles de la ciudad de San Lorenzo no ha dejado de sorprender a sus habitantes, agradablemente a algunos y desagradablemente a otros. Entre los primeros se cuentan los comerciantes, vendedores callejeros y frentistas. Entre los segundos, los potenciales usuarios del nuevo medio de transporte público que ahora tendrán que tomar un ómnibus para llegar desde el centro de la ciudad hasta la terminal del metrobús, que estaría ubicada sobre la Ruta 2 “Mcal. Estigarribia” a la altura del campus universitario de la UNA.

    No faltan quienes especulan que, contrariamente a lo que públicamente manifiesta, la negativa de la Comuna de San Lorenzo le viene como anillo al dedo al MOPC, pues le saca de encima un peso muerto; ahora no tiene que buscar recursos para financiar lo que hubiera sido el primero de los tres tramos en que inicialmente dividió la traza del metrobús, aclarando de paso que solo había dinero suficiente para construir el tramo central –y fácil– del mismo, vale decir, desde el campus universitario de San Lorenzo hasta el mercado de Pettirossi, la única parte viable del famoso proyecto. El tramo final, que se supone debería llegar desde este punto hasta la plazoleta del puerto de Asunción, tampoco tiene presupuesto.

    De hecho, la adjudicación conferida a la filial paraguaya de la transnacional portuguesa Mota-Engil Engenharia e Construção solo contempla la construcción del tramo central de la vía del metrobús. Así las cosas, “no hay mal que por bien no venga”, podría parafrasear el viceministro Juan Manuel Cano Fleitas, quien en su oportunidad justificó la insólita decisión del MOPC de construir solamente el tramo intermedio, dejando al aire el inicial y el final, por falta de recursos suficientes para construirlo en su totalidad. Por eso, esta solución por el desastre que representa para los sanlorenzanos la supresión del primer tramo del metrobús es para el MOPC una ganga fortuita o quizá inducida por aproximación indirecta. En tal sentido, no deja de ser el primer zarpazo que dan los impulsores de este negocio inmundo que es el metrobús. Nos esperan muchos más todavía.

    Más allá de las protestas de los ciudadanos perjudicados por este emprendimiento vial mal parido y las especulaciones que se tejen en torno al proceso de construcción del mismo, lo concreto es que se trata de un proyecto tramposo, disfrazado de interés social, elucubrado por un perverso entorno de concusionarios empotrados en altos cargos públicos y políticos con representación parlamentaria, con la finalidad primaria de robar al Estado en colusión con empresarios inescrupulosos, siempre listos para estafar al fisco.

    El contubernio se gestó con la ascensión al poder del presidente Fernando Lugo, siendo el gestor central el hoy presidente del directorio del PLRA y entonces ministro del MOPC, Efraín Alegre. Con la complicidad de legisladores oficialistas y la presta aquiescencia del representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay, Hugo Florez Timorán, se vendió al público la iniciativa del metrobús y de su apéndice, la reconversión del casco urbano histórico adyacente al antiguo puerto de la Capital, edificando en el confinado sitio una media docena de ministerios y otras reparticiones públicas.

    La primera señal ominosa de que había gato encerrado en el proyecto se dio con el condicionamiento impuesto por el BID de que el empréstito sería administrado de conformidad con las normativas del banco, no de las leyes paraguayas. Esta leonina cláusula despertó la reticencia de los legisladores no comprometidos con el negociado para aprobar el convenio de préstamo. A tal punto llegó la impaciencia de los timadores por la aprobación del proyecto de ley que no tuvieron escrúpulos para arrear hasta la plaza del Congreso a incautos estudiantes de un colegio secundario de Fernando de la Mora para hacer demostración a favor de la aprobación del préstamo para el metrobús. Finalmente quedó aprobado el crédito de US$ 125 millones, más un adicional de US$ 19 millones aportados por una filial financiera de la OPEP y la contrapartida local de US$ 16 millones.

    Pronto afloró otra punta del sumergido iceberg de la estafa programada. Aún antes de que el Congreso aprobara el convenio de préstamo, el flamante nuevo representante del BID en nuestro país, el señor Eduardo Almeida, campantemente autorizó al ministro Efraín Alegre a gastar discrecionalmente US$ 4,5 millones del crédito para supuestos arreglos urbanísticos en el barrio San Jerónimo. Al tanto de la conspiración crematística inserta dentro del proyecto metrobús, como candidato a la Presidencia, el presidente Horacio Cartes se mostró contrario a la implementación del mismo. Pero tan pronto asumió el gobierno se convirtió en el más fanático propulsor del proyecto, por intermedio de su ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, hasta el punto de reconfirmar en el cargo al coordinador original de la iniciativa, el ingeniero Tomás Rivarola.

    Estas tantas idas y vueltas que van surgiendo nos confirman el convencimiento de que estamos frente a un emprendimiento chapuceramente concebido, con muchas incógnitas que no están debidamente aclaradas, por lo que nuestro diario se reafirma en la penosa convicción de que este descabellado proyecto del metrobús no es otra cosa sino una estafa programada por una claque de timadores políticos dispuestos a mamar de las ubres del Estado a un costo que nadie sabe a cuánto llegará.

    Los ciudadanos y las ciudadanas tienen nombres y apellidos de los responsables de este malhadado proyecto, y además de exigirles, donde corresponda, que rindan cuentas por sus actos, deben anotar sus nombres y negarles sus votos en próximas elecciones.

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    Publicado por jotaefeb | 25 julio, 2016, 8:39 am
  7. Metrobús: Que primen interés y necesidades de la mayoría

    El conflicto entre sectores de la ciudadanía y el proyecto Metrobús revela la incapacidad de llegar a consensos en torno a intereses comunes. El Gobierno central debe poner su mayor esfuerzo en lograr resultados que beneficien a la mayoría de la población. Ello requiere informar y transparentar sus iniciativas a todos los actores. No puede ser que por capricho, intereses sectoriales, desconocimiento o aversión al riesgo un proyecto tan importante para la ciudadanía de a pie no pueda ser implementado y la solución sea la de acortar el trayecto, perjudicando a los vecinos y cediendo a los intereses de unos pocos. El conflicto en torno a la ejecución del proyecto debe ser asumido con la misma seriedad que requiere la elaboración del proyecto técnico. La ciencia política hace rato señala que la gestión de las políticas públicas tiene un componente técnico y un componente político.
    Un buen diseño técnico no es suficiente para garantizar el resultado previsto. Múltiples factores se interponen. Cada propuesta tiene a grupos y sectores con diferentes intereses y aspiraciones que no siempre están alineados. La experiencia muestra que muchas iniciativas loables han fracasado desde su inicio por no haberse considerado como parte del trabajo estas consideraciones políticas. El diseño, por bueno que sea, también debe considerar factores culturales, el contexto socioeconómico del lugar en que se implementará, la desconfianza ciudadana hacia quienes están involucrados, los conflictos entre los potenciales beneficiarios, entre otros problemas.

    El sector público debe estar preparado para enfrentar los conflictos. Debe contar con un equipo técnico capaz de informar y explicar los beneficios, ventajas y desventajas de cada una de sus iniciativas. Solo de esa manera podrá minimizar conflictos, disminuir tensiones y lograr acuerdos en torno a sus proyectos.

    No puede ser que un proyecto que beneficiará potencialmente a miles de usuarios, trabajadores, estudiantes, y sobre todo a la población de menores recursos, sea boicoteado por sectores o personas cuyos intereses son particulares o afectan a un mínimo número de personas.

    El Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Obras Públicas deben ser capaces de consensuar un proyecto con el máximo beneficio posible para la mayoría. Cualquier opción de menor impacto es la muestra del fracaso en la gestión del proyecto y muestra la incapacidad de estas instituciones para imponer el interés general por encima de intereses particulares.

    Es en estos casos en los que se observa que las autoridades sucumben ante el poder de unas pocas personas o grupos porque no fueron capaces de generar aliados en el segmento al que beneficiará el proyecto. La ciudadanía que utilizará el Metrobús, si no conoce el proyecto y los beneficios en términos de costos, tiempos de traslado y mejoras en los horarios, no ejercerá su presión y terminarán ganando los demás.

    Los vecinos de San Lorenzo ya se manifestaron a favor. El Gobierno Central debe apoyarse en la ciudadanía para el desarrollo de iniciativas que le beneficiarán. Pero solo con información, transparencia y un acercamiento real a la ciudadanía será posible un vínculo virtuoso. La desconfianza ciudadana y la mala experiencia en obras que al final no le favorecieron exigen una comunicación fluida por parte de los funcionarios públicos para consensuar proyectos y lograr el apoyo ciudadano. Por supuesto, todo esto bajo la premisa de que el Gobierno está interesado en implementar un sistema de transporte público que aumente el bienestar de la población, tanto por mejoras en la calidad y tiempo de traslado como en la reducción de los costos.

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    Publicado por jotaefeb | 24 julio, 2016, 6:19 am
  8. No quedarse en el intento

    Por Antonia Delvalle Castillo

    San Lorenzo es la tercera ciudad más poblada del Paraguay, después de Asunción y Ciudad del Este.

    A la vez el distrito es el paso obligatorio de al menos 100.000 vehículos, todos los días, que provienen del interior del país con destino a Asunción y su área metropolitana, y viceversa.

    También, es una de las localidades cuyo crecimiento demográfico es acelerado y desordenado, sin un plan urbanístico ni vial.

    Quienes cruzan por esta localidad saben que requieren de paciencia para lidiar con ómnibus del trasporte interno, cuya flota en su mayoría está integrada por buses chatarras, que circulan como si fueran tortugas o –dependiente del humor de los conductores– en alocadas carreras.

    Transitar por la calle Julia Miranda Cueto, que atraviesa el mercado es una verdadera tortura por el paso lento al que son obligados los conductores ante la presencia de los vendedores ambulantes. Estos acaparan parte de la calzada y la vereda de la conocida y transitada calle caracterizada por el desorden y la mugre.

    Para completar el desolador panorama, en días de lluvia al raudal son lanzadas las aguas servidas y ante el prácticamente inexistente alcantarillado sanitario esto se convierte en una cloaca a cielo abierto.

    La red de desagüe pluvial fue desapareciendo por falta de mantenimiento por parte de la comuna.

    El principal problema de los sanlorenzanos, que tienen una ciudad estratégicamente ubicada y con mucho potencial para ser un verdadero polo de desarrollo, son sus autoridades y muchos ciudadanos conservadores.

    La mayoría de los concejales y el intendente Albino Ferrer (ANR) nunca dieron muestra de que quieren lo mejor para su distrito, dejando primar el interés de un grupo menor.

    Con cierto aire populista, se muestran muy permisivos con vecinos y grupos que les hacen ganar elecciones.

    Una prueba de la falta de criterio y de que se mueven según sus caprichos e intereses es que buscando congraciarse con el Presidente Horacio Cartes, aprobaron en abril pasado que el Metrobús pase por Julia Miranda Cueto, para después –el 15 de julio último– rever la postura por presión ciudadana.

    Ahora, estas autoridades están desesperadas porque el metrobús no llegará al centro.

    En definitiva, urge cambiar de mentalidad para que al fin San Lorenzo pueda convertirse en una ciudad moderna y no quedarse en el intento.

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    Publicado por jotaefeb | 24 julio, 2016, 5:51 am
  9. “Protestones” ganan la batalla
    23 julio, 2016

    Tanta historia, ¡increíble! con el tema del Metrobús, que finalmente terminaron perjudicando a toda una población. Por el bien de unos 150 avivados, se jodieron para hablar en términos gruesos, más de 400.000 personas quienes, en realidad, ante la provocación y la caradurez del grupúsculo protestón, no movieron un dedo en defensa de sus intereses…y así les fue.

    Este asunto de las mayorías silenciosas, como en el Caso Curuguaty, donde también todo el mundo miraba impasible lo que pasaba, entretanto el montoncito estentóreo sacaba partido al asunto, violentaba todo lo que se podía, forzaba la situación hasta el límite, por lo que hubo que fortificarse en el Palacio de Justicia para que las cosas no pasaran a mayores.

    La gente, la mayoría, que está viendo que las cosas se salen de cauce, se calla, no dice nada, ¡que se arregle sólo el Gobierno! y ahí está el resultado. En el futuro habría que pensar en cambiar un poco la manera de obrar a este respecto.

    Los protestones contra el Metrobús realmente merecen la guacha del senador Bóveda, son una entelequia de gente jodida, comerciantes inescrupulosos la mayoría de ellos, no todos, que se pasan tirando aguas servidas sobre la avenida Eusebio Ayala, extienden ilegalmente sus comercios en las veredas destrozadas, venden productos falsificados, no entregan facturas en forma, explotan a sus empleados salvajemente y tienen el tupé como decían nuestras abuelas, de oponerse a un proyecto tan vital, tan importante como el Metrobús, que arrastrará a cientos de miles de trabajadores a sus puestos y les aliviará el sufrimiento de tener que viajar asardinados por horas y horas, para acceder al centro de la ciudad.

    Lo ocurrido además con la Junta Municipal de San Lorenzo es imperdonable. Los señorones estos dejaron a pie a toda la población que tendrá que caminar un buen par de kilómetros, luego de bajarse de los buses articulados, para acceder al centro de la ciudad. Haciéndose eco no se sabe de qué intereses, sencillamente empezaron a crear problemas, hasta que el MOPC perdió la paciencia y cortó el tramo hasta el campus de la UNA. Se jodieron, así de sencillo. No ellos. Por supuesto. Juan Pueblo, que le dicen.

    Se fueron al mazo también los mesiteros del mercado de San Lorenzo, ya que el Gobierno, dentro de este programa de trabajo, les iba a construir un mercado modelo, con puestos limpios, decentes y sin importunar a medio mundo como está pasando ahora.

    Hay que combatir en el futuro seriamente estas posturas atolondradas o que vigilan solamente intereses sectoriales. Nunca más, ¡pero nunca más!, el interés particular primará sobre el interés común, como sucede en este lamentable caso.

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    Publicado por jotaefeb | 23 julio, 2016, 10:03 am
  10. Compulsión por el atraso

    Una década atrás, cuando al intendente Municipal de Asun­ción de entonces se le ocurrió proyectar un paso a desnivel en la intersección de Perú y Pettirossi, los comerciantes del sector hicieron tanto ruido en contra que el jefe comunal, asustado, no se animó a seguir con el proyecto. Así, los in­tereses de una docena de tenderos y vendedores de quinca­llas pudieron más que el interés público, contradiciendo un principio cardinal de la administración pública. Hoy, el pro­blema está “solucionado” con un semáforo que contribuye a la arterioesclerosis general del tránsito. Esto de ceder ante la pre­sión de intereses sectoriales, arriar velas y postergar proyectos de beneficio general, frecuente en la gestión pública paraguaya, tiene su calificación en derecho administrativo. “Si con su acti­vidad la autoridad busca… beneficiar a un amigo, conseguir una ventaja personal para sí o para terceros, estará haciendo pre­valecer el interés individual sobre el interés público y, en con­secuencia, se estará desviando de la finalidad pública prevista en la Ley. De ahí el vi­cio de desvío de poder o desvío de finalidad, que torna al acto ile­gal” (María Sylvia Za­nella DiPietro, citada por el Dr. Manuel de Jesús Ramírez Candia en su obra “Derecho Administrativo”).

    Desde que los proyec­tos del Metrobús y del tren de cercanía apa­recieron en escena, la oposición frontal no ha parado de crecer e imponer frenos a em­prendimientos lla­mados a transformar el transporte masivo interurbano de pasajeros para meterlo de lleno en el siglo XXI. No se trata siquiera de proyectos nuevos sino apenas la adapta­ción del antiguo Plan Ceta (Comisión de Estudio del Transporte de Asunción) de los años ’80, que según algunos especialistas, era más viable y menos invasivo que el Metrobús. Sin embar­go, siendo supuestamente mejor, lleva 36 años hibernando en los cajones de alguna ignota oficina del Estado. La razón de este largo sueño letárgico, y de las actuales trancas al avance del Me­trobús y el tren, son conocidas: los intereses de un puñado de “empresarios” colectiveros retrógrados acostumbrados a tran­sar sus licencias e itinerarios por favores políticos a la hora de las movilizaciones electorales. Sobre estas concesiones feudales se encaraman los comerciantes frentistas que consideran a las avenidas no vías de circulación sino territorios de su propiedad y a los transeúntes, rehenes de sus negocios particulares.

    En agosto de 2011 –hace un quinquenio- se hablaba ya de lici­tar “en breve” las obras del Metrobús, por entonces llamado “Pya’e Porã”. Pero, como muchos, fue un anuncio en el va­cío. Años después, se leía: “Si el crédito del BID se aprueba antes de las elecciones generales, para el 2015 tenemos Me­trobús”. Pasó el 2015 sin moverse una piedra y el siguiente anuncio de inicio de obras fue mayo de este año. Estamos prácticamente en agosto y todo es silencio. Sólo se escu­chan las voces de quienes se oponen a las obras. Si esto no es compulsión por el atraso, ¿qué otro nombre se le podría dar?

    http://www.5dias.com.py/48303-compulsion-por-el-atraso

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    Publicado por jotaefeb | 23 julio, 2016, 7:04 am
  11. Palo en el metrobús
    23 Jul 2016

    Poner el palo en la rueda para frenar proyectos que beneficien a la población pareciera ser moneda de cambio común en Paraguay. No hemos aprendido la lección que nos dio la historia sobre el daño que se ha generado durante décadas al hacer prevalecer intereses políticos y empresariales en detrimento de la gente.

    No se comprende aún que el bienestar general está por encima del beneficio personal o empresarial, que muchas veces está escudado en campañas supuestamente sociales, pero que en realidad tienen como fondo grandes compensaciones económicas.

    Lo que está pasando con el proyecto del metrobús reúne estos ingredientes de irracionalidad e irresponsabilidad ante la población que espera una solución al grave problema de tránsito que se tiene para la entrada y salida de Asunción.

    Hace unos días, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) emitió un comunicado en el que informó que el metrobús no pasará por el centro de la ciudad de San Lorenzo, debido a una decisión tomada por la Junta Municipal el viernes 15 de julio, en sesión extraordinaria.

    Las tres propuestas presentadas por el MOPC para el corredor de en esa ciudad fueron: 1) Calle 10 de Agosto; 2) calle Julia Miranda Cueto de Estigarribia, y 3) Ruta Mcal. Estigarribia (entrada al Campus de la UNA). Se descartó en su momento las posibilidades (1) y (2), por lo que se construiría la terminal antes de la entrada a la ciudad. Sin embargo, de vuelta ahora existe un impedimento, que obliga al Ministerio a analizar nuevas alternativas.

    Sobre el punto, el viceministro de Obras, Juan Manuel Cano, explicó que se tendrá que realizar la construcción de la terminal fuera del centro de esa ciudad. “El municipio tiene la potestad de tomar esa decisión. Ahora tendremos que hacer otros estudios. Nosotros tenemos actualmente dos opciones: la primera, dentro del Campus de la UNA, y la segunda, en el predio del Ministerio de Agricultura”, explicó.

    Los concejales acordaron por unanimidad proponer al MOPC dos vías alternativas para anular el acuerdo de que el corredor pase por la calle Julia Miranda Cueto. Las propuestas son: Defensores del Chaco y 14 de Mayo. Las alternativas fueron presentadas al MOPC este lunes para un nuevo estudio y se informó que se tendrá una respuesta recién en enero, lo que hace suponer una inevitable postergación en todo el proceso.

    Con la decisión de los concejales, además, quedó sin efecto la construcción del mercado modelo previsto para albergar a mesiteros en la calle Julia Miranda Cueto. Lo más significativo y lamentable de la situación, a consideración del MOPC, es que la decisión tomada deja sin efecto estudios y trabajos realizados desde el año 2009 y que darían una solución vial y urbanística al problema que hoy se presenta.

    Atendiendo a la falta del cumplimiento del compromiso asumido por los ediles de San Lorenzo y de frustrar el plan original, el Ministerio se inclina ahora por la terminal de la UNA para impulsar este millonario proyecto, que prevé una inversión por parte del Estado de 125 millones de dólares en infraestructura, en tanto que la adquisición del material rodante y su operación estarían a cargo del sector privado.

    Se debe reconocer que cada municipio tiene el derecho de adoptar las medidas que considere oportunas para salvaguardar los intereses de la ciudad, aunque en este caso la decisión pareciera rayar más a “poner el palo en la rueda” en un urgente proyecto.

    El país no podrá avanzar en la medida en la que intereses oscuros frenen este tipo de obras, que son de beneficio general y superior. Se deja de lado la necesidad de unas 400 mil personas (irónicamente incluso pobladores de San Lorenzo) que se beneficiarán con el servicio cuando esté terminado el metrobús.

    Ante tamaña irresponsabilidad, de momento, la urgencia de construir una vía rápida para mejorar el tránsito seguirá con un lapso de espera irremediable, no precisamente porque desde los organismos del Estado no se hagan nada, sino porque prima un interés a todas luces irracional y que tiene de fondo un evidente interés oscuro.

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    Publicado por jotaefeb | 23 julio, 2016, 6:46 am

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Gracias jakarupa rireguánte.8/12/16

Dejó sin pierna a motociclista y ahora suspenden el proceso

En este país, la Justicia solo trabaja medio día y a veces, ni trabaja.
Moraleja: Si tenés guita no hay problema chera'a. Kore qué injusto!
Justicia paraguaya... Paga 6 millones como "pena" por dejar sin piernas a una persona y casi dejarlo sin vida. Por algo somos la tercer peor justicia del mundo.
Un borracho platudo choca con su autazo a un humilde trabajador, a quien se le amputa su pierna y solo tiene que pagarle 6.000.000 de guaraníes, en cuotitas. Manejas alcoholizado y... Conductor pagará G. 500.000 mensuales tras choque que dejó sin pierna a guardia. Independientemente que haya habido ya un acuerdo con la víctima, qué suaves (¿?) son los castigos para conductores alcoholizados. Después dicen que el dinero no trae la felicidad.

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Banquina llena de botellas plásticas y otros desperdicios arrojados por peregrinantes. Triste realidad! La fe mueve montañas, los peregrinos... Basura #lamentable

La ambición por el poder da amnesia ... 10 años después este es el "nuevo rumbo" de Lugo, los tiempos cambian y los intereses también, jamas los politicos mantienen su palabra empeñada, sencillamente nadie resiste un archivo! Peligro para el país, sólito se está haciendo su tumba, vergüenza me da esta clase de políticos.

En San Lorenzo el cretinismo toma forma de micro que se adelanta en doble línea en pleno cruce... Consuelo: peores cosas hacen con sus chatarras todos los días

Es el primer día del pesebre y el camello ya está harto de todo. (?)

Se le armo el scrache social al borracho Alvarenga. Alto representante legislativo, "de pedo" no mató a nadie. Ndo jerai gueteri, hesa pili'upapeve omoco el guai... por eso que hasta el árbol vio que se le puso en el camino (?) Que imprudente el árbol, imputenlo por exposición al peligro, seguro era un árbol peregrinando! Lo que es la naturaleza, hasta un árbol salió huyendo de un posible accidente. Ha koa la ñande legislador, los primeros en respetarlas las quebrantan... lamentable. Cada idiota que tenemos en el país. Un criminal de raza y harto-peligroso el Diputadete éste, igual a todos los de su camarilla de farsantes y estafadores. Con "chapa cambiable"? En un país serio, estaría preso y sin permiso para conducir de por vida o presentando su renuncia a la Cámara Baja. Es un asesino potencial. Burro, borracho y cobarde. Hombre escombro.

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