estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Injerencia

En la Cámara de Diputados se instaló el tema de Venezuela; los abusos y prepotencia de Nicolás Maduro para aceptar el clamor de la revocatoria de mandato. Fue ante la visita de ciudadanos venezolanos residentes en Paraguay que fueron a pedir que el Congreso paraguayo solicite la aplicación de la cláusula democrática a Venezuela por todo lo que allá está ocurriendo.
El diputado que los recibió dijo que mucho antes, cuando le cupo visitar aquel país, ya se percató de que el gobierno de Maduro era una dictadura y que ahora ya resulta intolerable para los parámetros democráticos.

Sin embargo, el diputado Pablino Rodríguez argumentó su oposición a la idea de aplicar la cláusula de la siguiente manera: “sería algo incoherente que Paraguay se inmiscuya en los problemas internos de Venezuela porque hace poco hemos tenido un problema en el Mercosur por aplicar en nuestro país la figura del juicio político, y hemos dicho que no se hubiera aplicado esa sanción (la cláusula democrática). Por lo tanto, aplicar lo que nosotros dijimos que era incorrecto en ese momento sería incoherente”.

La Constitución de Paraguay contempla el juicio político. A Fernando Lugo se lo sacó de la presidencia en virtud de lo que dispone la Constitución.

La Constitución de Venezuela contempla la revocatoria de mandato. A Maduro lo quieren sacar en virtud de dicha figura.

¿Cuál es la diferencia?

Que Lugo aceptó el juicio político, se defendió y luego aceptó el veredicto. Sin embargo, una patota de cancilleres del Mercosur llegó aquí estando el juicio en curso tratando de convencer a las FF.AA. de no aceptar el resultado del juicio. Eso se llama injerencia externa en los asuntos internos.

Que Maduro no acepta que los ciudadanos impulsen la revocatoria de su mandato y en cambio saca a las calles a las FF.AA. para movilizarse con paramilitares y civiles armados, además de reprimir con violencia a todos los manifestantes. Eso se llama alzarse contra la Constitución y en cualquier parte donde rija la democracia eso es dictadura.

Y es contra esa clase de actitudes y este tipo de comportamientos que se debería aplicar la cláusula democrática del Mercosur y la carta democrática de la OEA. O si no ¿para qué?

Por Edwin Brítez

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/injerencia-1483778.html

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

7 comentarios en “Injerencia

  1. El diálogo en los tiempos de cólera
    05 Jun 2016

    La propuesta de la OEA de instar al “Diálogo abierto” entre el “gobierno” de Maduro y la “oposición” venezolana es un eufemismo, que suena más a Poncio Pilatos que a sano juicio o a cuerda intervención diplomática en un momento de crisis en que la violencia ya se ha desatado, tanto en el plano verbal como en el institucional; de un lado está un gobierno que se ha investido de poderes absolutos, cuenta con las fuerzas armadas partidizadas, que viene usando con violencia salvaje, como se puede ver a través de los testimonios de los pocos medios que aún pueden filmar y trasmitir, pese al riesgo que están corriendo los periodistas permanentemente; del otro, hay una oposición que ha ganado la última justa democrática, compitiendo con la mayoría de las libertades democráticas coartadas, con el débil poder de los votos, que valen poco menos que nada ante un poder absoluto que no se da por enterado de que ha perdido unas elecciones y que eso le obliga a dialogar con los opositores.

    El pueblo venezolano viene pidiendo el diálogo y respaldando el pedido con votos; la oposición política también, como una gran parte de la comunidad internacional, incluida la OEA, a la que Maduro ha contestado con la única forma de diálogo que conoce, de acuerdo a su bochornosa gestión como mandatario: con un gesto de grotesca grosería y de prepotencia, un exabrupto infantil. Si contesta así al Foro que representa a la mayoría de los países americanos ¿Qué diálogo se puede instalar? ¿Qué condiciones para el diálogo se puede esperar que ofrezcan a los opositores? Ni siquiera respeta los votos que les ha dado una elección popular, la base de todo entendimiento democrático, pilar de la democracia y de la convivencia social y política.

    Antes se escudaba tras el remanido argumento de la conspiración internacional; hoy le han hablado sus “correligionarios”, sus hasta hace poco aliados de la “izquierda”; el titular de la OEA, Almagro, quien pidió cumplir la Carta Democrática latinoamericana, y el popularmente consensuado “Pepe” Mujica, quien con su tono franco y campechano dijo que Maduro está “loco como una cabra”.

    Y ahí está la respuesta de Maduro que decidió demandar a la votada Asamblea Nacional ante el fáctico Tribunal Supremo de Justicia. Una linda manera de comenzar el diálogo.

    Para entablar un diálogo hacen falta dos o más contendientes dispuestos a disputar, a debatir en términos de igualdad y de respeto. En la circunstancia en que uno de ellos tiene el monopolio de la fuerza, las fuerzas militares oficiales y grupos paramilitares, y no respeta ni siquiera los votos de sus “contendientes”, ni su derecho a expresarse ni su libertad, lo único que cuenta es la cólera descabellada del indignado mandamás.

    Del otro lado, lo que reina es la cólera ciudadana desatada desde el hambre, desde la desesperación por la absoluta carencia de los mínimos derechos y los mínimos requisitos para sobrevivir y, mucho menos, para vivir con dignidad; la cólera que surge desde la rebelión contra los abusos de un régimen totalitario que se ha apropiado del país, contra la represión cada vez más violenta a los reclamos más elementales para la sobrevivencia, en un país de inmensos recursos que los viene despilfarrando en sus afanes políticos de liderazgo regional y en el enriquecimiento ilícito a costa de la pobreza de la mayoría.

    Entre el colérico Maduro y la cólera popular hay un grave peligro de explosión con calculables resultados catastróficos y, si los países iberoamericanos no aplican una política más pragmática que la lírica declaración a favor del diálogo, y exigen que se cumplan los compromisos democráticos, lo más probable es que se imponga la ira y el fin inevitable, que se desencadenen la furia y la violencia.

    Paraguay ha sentado una posición más firme que, al ser ignorada por la mayoría en la OEA y en el bloque del Mercosur, deja abierta la posibilidad inminente de que, al asumir Venezuela, como correspondería en condiciones normales, la presidencia, la unión quede ligada a los acontecimientos dramáticos que se viven y a los más trágicos que se avecinan. El plan de “incendiar Venezuela” no surge de las fuerzas opositoras ni del pueblo encolerizado por la opresión y los abusos. Es el gobierno de Maduro el que está amontonando la leña y atizando el fuego.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 5 junio, 2016, 7:04 am
  2. Olores fétidos de tan “Maduro”

    La delegación paraguaya que participó de la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), convocada a los fines de tratar la profunda crisis en la que se debate Venezuela, defendió con altura y sobriedad la única opción democrática para superar tan grave situación: la realización del Referéndum Revocatorio, por el cual clama un amplio segmento de la sociedad venezolana. El mecanismo, si bien se halla contemplado en la constitución de dicho país, es tajantemente rechazado por el gobierno de Nicolás Maduro, quien incluso anunció que hoy entablará un juicio contra la cúpula de la Asamblea Nacional o Parlamento, de mayoría opositora, por haber solicitado al organismo internacional la activación de la “Carta Democrática”. Aunque la mayoría de las representaciones se inclinaba por “el diálogo y la negociación entre todos los actores políticos a fin de zanjar la crisis”, la realidad es que dichos mecanismos son olímpicamente desconocidos por el chavismo, que por medios ilegales e incluso violentos pretende perpetuarse en el poder.

    La intervención de la Canciller venezolana, Delcy Rodríguez, fue sencillamente de “antología”. En consonancia con lo que en ese mismo momento declaraba Maduro en el Palacio de Miraflores, la “diplomática” caribeña denunció la “intervención extranjera”, que hasta podría darse de manera armada, según la febril imaginación de la funcionaria y de su jefe.

    La postura de Argentina sorprendió a propios y extraños. El gobierno de Mauricio Macri, a horas de haberse instalado, se había manifestado a favor de aplicar a Venezuela la cláusula democrática del Mercosur, por lo que era de presumir que se expidiese del mismo modo en el Consejo de la OEA. Sin embargo, la delegación argentina presentó un proyecto de declaración insulso, de 4 puntos escuetos, al más puro estilo de las aspirantes a Miss universo cuando se refieren al deseo de que reine… “la paz mundial”.

    La prensa del vecino país ayer ya hablaba de “fisuras” en el gobierno argentino a raíz del caso venezolano. El trasfondo sería que la Canciller Susana Malcorra, se habría cortado sola con una política más “neutral” para buscar escalar posiciones en otros organismos internacionales, como Naciones Unidas. Independientemente de sus cálculos y ambiciones personales, la realidad es que ese tipo de posicionamiento frente a una crisis como la que está sumiendo a los venezolanos en la miseria y la opresión, solo beneficia a los que ejercen despóticamente el poder, es decir a Maduro y su pandilla.

    Por eso resalta aún más la actitud paraguaya, cuya delegación en la OEA, encabezada por Eliza Ruiz Díaz, planteó la necesidad de activar la Carta Democrática y agregó: “Nuestro país propone la inclusión de un concepto que a nuestro criterio resulta prioritario para que en Venezuela se pueda alcanzar una solución constitucional, democrática, pacífica y electoral. Nos referimos al referéndum revocatorio”, al tiempo de reclamar que se garanticen los derechos humanos y las libertades fundamentales en la nación caribeña.

    Independientemente de que por el momento pueda primar la tibieza de algunos gobiernos, esto no cambia el hecho de que el chavismo se encuentra en su fase agónica y que Nicolás está espantosamente Maduro, a tal extremo que comienza a expedir los olores fétidos de un moribundo.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 2 junio, 2016, 9:01 am
  3. Venezuela y la región
    02 Jun 2016

    La crisis política y humanitaria en Venezuela puso en agenda de discusión no solo la grave situación de ese país, sino el tipo de relación que existe en este momento en la propia región, generando disparidad de criterios en algunos casos y desestimando propuestas de uno u otro país. Este tipo de ambiente no favorece en absoluto a la tan mentada necesidad de fortalecimiento de los bloques políticos y económicos, sino más bien se contrapone a los intereses genuinos de una integración real.

    Situaciones que denotan de vuelta debilidad regional como bloques, tanto en el Mercado Común del Sur (Mercosur) como en la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), a pesar de los discursos políticos, son una constante. En el foco de atención esta vez está Venezuela.

    El Gobierno de Paraguay planteó la semana pasada en el seno del Mercosur una reunión de cancilleres para analizar la situación, pero el llamado recibió una suerte de silencio de parte de los demás integrantes del bloque. Uruguay, que tiene la presidencia pro tempore del Mercosur, no emitió postura y se mantiene al margen, Bolivia guiñe el ojo al gobierno de Maduro, Brasil está enfrascado en su dilema interno político y como siempre para el poderoso de la región el resto puede esperar, y Argentina decidió ir directo a la Organización de los Estados Americanos (OEA), coincidentemente cuando mira con mucho interés hacia la Alianza del Pacífico.

    Ante este panorama, se generó una evidente molestia paraguaya, notoria con las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga, que insistió en la necesidad de reunión de cancilleres del Mercosur y tildó de “anodina” la petición del gobierno argentino.

    A esta situación en el Mercosur, se sumó las decisiones adoptadas en la Unasur, tendientes a extender la mano a la cada vez más debilitada administración central venezolana. El ministro Loizaga hizo saber el cuestionamiento de Paraguay por las determinaciones del secretario general del organismo, el colombiano Ernesto Samper. “Viene tomando una serie de acciones inconsultas con los Estados miembros, y varios de los colegas también están molestos por esta situación”, se quejó.

    En la ya enmarañada situación, la Cancillería, además, debió salir a aclarar interpretaciones sobre la supuesta intención de salir del Mercosur y de no involucrarse en el caso venezolano. En un comunicado aseguró que Paraguay “no se desvincula” del proceso relacionado a la situación en Venezuela” y que “aguarda con expectativa y firmeza” la convocatoria a la reunión de cancilleres, ratificando la intención paraguaya. Además, se aclara que el país ratifica su plena participación en los bloques regionales y subregionales, principalmente en la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Mercosur.

    Mientras en el Mercosur y la Unasur no se ponen de acuerdo cómo tratar la grave situación de Venezuela, la OEA apretó el acelerador y convocó a una sesión de urgencia para tratar el caso. Para la convocatoria incluso se recurrió al artículo 20 de la Carta Democrática, y el propio secretario general, Luis Almagro, habla de la existencia de una “alteración democrática”. Como era de esperarse, el presidente Nicolás Maduro, con términos que sencillamente no condicen con la investidura de un mandatario, rechazó la convocatoria y llamó a una “rebelión nacional” afirmando que en Venezuela no se aplicará ninguna disposición de la OEA.

    Lo que sucede en Venezuela es grave y si realmente los bloques desean ayudar al país y, sobre todo a los venezolanos, deberán dejar de lado las posturas políticas, ideológicas y comerciales, y recurrir también de manera urgente a las acciones establecidas en el mismo bloque para situaciones similares. Lo que hizo la OEA, de llamar a una sesión para analizar el caso, es lo que cualquier grupo regional que pretenda ser sincero debería haber hecho hace bastante tiempo.

    Queda otro punto para el análisis: La decisión de Argentina de recurrir directamente a la OEA y no primero a los aliados regionales. El gesto puede ser también una pauta del movimiento que está realizando el gobierno de Mauricio Macri, de ir mirando otros horizontes y no solo a un Mercosur bloqueado. En ese sentido, cabe dejar anotado que justo en el debate sobre el tipo de relación de países en la región, el caso Venezuela y la complicada situación del Brasil, se informó que Argentina está girando hacia la Alianza del Pacífico.

    Es oficial que el presidente Macri participará en breve como “observador” en la cumbre de ese bloque que integran Chile, México, Perú y Colombia, en un evidente acercamiento. Es un tema que generará bastante debate y probablemente solicitudes de aclaración por parte de los gobiernos del Mercosur.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 2 junio, 2016, 8:58 am
  4. El fin del matonismo

    (Matonismo: conducta de quien quiere imponer su voluntad por la amenaza o el terror).

    La credibilidad de Nicolás Maduro es nula. Menos que cero. Él se ha ocupado de certificarlo día a día. Ha anunciado no menos de tres docenas de complots e intentos de golpes de Estado, de invasiones extranjeras y de planes para asesinarlo. Pura invención; los hechos lo confirman.

    Ahora acaba de calificar de traidor al secretario general de la OEA, Luis Almagro. Dijo además que era agente de la CIA y que eso se lo había dicho en su momento al expresidentes uruguayo José- Pepe-Mujica.

    Mujica lo desmintió. Dijo que todo eso no es cierto: que Almagro no es traidor, que no es de la CIA, que Maduro nunca le dijo nada al respecto y que el presidente venezolano está “más loco que una cabra”.

    La credibilidad de Maduro decrece más, si es que cabe. Además de la menguada comparsa bolivariana (Cuba, Nicaragua, Ecuador y Bolivia), los únicos que le creen son Ernesto Samper, de la Unasur, y el inefable José Luis Rodríguez Zapatero. A estos se sumaría el papa Francisco.

    La polémica de estos días entre Maduro y Almagro –quien en su respuesta llegó a llamarle “dictadorzuelo” al venezolano–, ha dado que hablar. Muchos consideraron, aplaudieron y reconocieron que ya era hora que alguien le dijera basta al matonismo. Otros se refugiaron en lo políticamente correcto, en disquisiciones sesudas, en el miedo o en el equilibrio cómplice. Hubo quienes consideraron que Almagro no debió hacerle el juego y utilizar igual lenguaje —¿rebajarse? no se si alguno lo dijo—. Olvidaron que fueron respuestas a insultos del mandamás venezolano. Firmes pero a otro nivel. Ignoraron también que en un principio el secretario general de la OEA realizó determinados planteos al gobierno chavista, que eran de orden –máxime cuando hay una Carta Democrática que respetar–, y lo hizo por las vías y con el tono correspondientes, y que la respuesta fue el desaire y el insulto.

    ¿Qué querían que hiciera? ¿Lo que hizo su antecesor, el chileno José Miguel Insulza, de triste memoria? A este, tanto Chávez como Maduro, entonces “canciller”, además de tratarlo de agente —sirviente— del imperio, le llamaron “insulso” y “pendejo”. E Insulza se calló, lo hizo en lo que hace a su dignidad personal, pero también en su condición de jefe de la OEA, la que debió hacer respetar. Peor aún, para muchos analistas se acojonó y fue el viabilizador del matonismo. Hubo quien dijo que la OEA de Insulza “ fue un ministerio del chavismo”.

    Lo que hizo Almagro fue lo que debieron hacer ya hace mucho tiempo Juan Manuel Santos, Ollanta Humala, más de un presidente mejicano y Sebastian Piñera, que ahora habla pero que cuando fue presidente de Chile hizo y dijo muy poco al respecto. Es cierto que eran épocas en que Cristina Kirchner desde Argentina era cabeza visible y voz cantante de la prepotencia y la soberbia del progresismo populista y que el PT de Lula y Dilma manejaba todo en función de sus intereses y de los de las empresas brasileñas (las que según se ha comprobado le daban una “participación”).

    Al final de su carta a Maduro, Almagro le recuerda que “entre los ceibos estorba un quebracho”, haciendo referencia a unos versos del escritor uruguayo Serafín J. García. Se trata de la poesía gauchesca “Orejano” (rebelde, cimarrón, ganado que no tiene marca de propiedad), que arranca: “Yo sé que en el pago me tienen idea / porque a los que mandan no les cabresteo;” (resistirse a meter la cabeza en el lazo o a morder el freno).

    No sea cosa que ahora, porque el secretario de la OEA, por fin, le dice basta al matonismo, “le tomen idea” y solo porque dice lo que otros debieron decir y no se animaron.

    Además hay que tener en cuenta que no se trata de una pulseada para ver quién es más macho, sino de un tema que sufre y padece, todos los días y todas las horas, el pueblo venezolano. Son los venezolanos los que tienen que soportar el matonismo desbordante de Maduro, aunque, seguramente, no será por mucho tiempo. Decididamente no están dispuestos a “cabrestear”.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 30 mayo, 2016, 7:27 am
  5. Preocupación por Venezuela
    28 May 2016

    Las naciones que se precien de solidarias no pueden estar ajenas a problemas que atraviese un determinado país, más aún cuando estos afectan a sus ciudadanos. Se supone que los bloques de países se crearon para tratar de lograr, juntos, el bienestar de los pueblos. De no ser así, entonces, no tendría sentido ninguna integración regional.

    Particularmente, lo que ocurre en Venezuela, con una alta convulsión política e inconvenientes en el orden económico y social, genera una obligación imperiosa para que esa solidaridad de naciones de la que tanto se habla se manifieste de manera urgente, sobre todo en los bloques creados precisamente para buscar mejores condiciones de vida para sus ciudadanos.

    Más allá que a Venezuela se le haya incluido en el Mercado Común del Sur (Mercosur) durante una discutida suspensión de Paraguay en el bloque, debe primar el sentido de responsabilidad y solidaridad de los países integrantes, que no pueden quedarse con los brazos cruzados mirando desde el balcón o haciéndose de los desentendidos, dejando pasar situaciones verdaderamente preocupantes.

    El Gobierno ha solicitado una reunión de los países miembros para tratar la difícil situación por la que atraviesa Venezuela, dirigida por el presidente Nicolás Maduro. Creemos que el pedido no debe tomarse como una intromisión en los asuntos internos de un país, sino como una preocupación sobre la necesidad de ver cómo las naciones amigas podrían ayudar para que la situación mejore.

    El ministro de Relaciones Exteriores, Eladio Loizaga, ratificó el comunicado del Gobierno paraguayo emitido hace unas semanas respecto a Venezuela, en el sentido de que nuestro país aplica el principio de no intervención en asuntos de otras naciones.

    El canciller afirmó, además, que “Venezuela es un país que evidentemente está atravesando un problema humanitario” y esa situación “no podemos esconder ni podemos acallar”, por ser “un problema humanitario bastante complicado”. Las informaciones que se reciben a diario confirman las afirmaciones del ministro y a estas alturas a nadie escapa la delicada situación que por el momento no es vista como un tema de análisis profundo en el Mercosur, salvo las posturas asumidas individualmente por cada país integrante.

    En ese sentido, Paraguay había emitido la semana pasada un comunicado señalando que sigue “con particular atención la delicada situación que se vive en la República Bolivariana de Venezuela”. En la postura oficial del Gobierno se indicó que al tiempo de ratificar el principio de no interferencia en asuntos internos de los Estados, “no puede dejar de manifestar su profunda preocupación por la situación que vive actualmente la población venezolana”. Igualmente, exhortó “al Gobierno, a la Asamblea Nacional y los actores políticos y sociales de esa nación, a mantener la plena vigencia de las instituciones democráticas, el estado de derecho, el respeto a los derechos humanos y la libertad de expresión”.

    El Ejecutivo paraguayo recordó que “a nivel regional y subregional existen mecanismos a ser implementados, para preservar el sistema democrático, en casos de que se registren graves y sistemáticas violaciones a los derechos humanos y libertades fundamentales en situaciones de crisis institucional o durante la vigencia de estados de excepción previstos en los ordenamientos constitucionales”.

    Asimismo, en el comunicado se hizo mención a la reciente Declaración Especial sobre el Protocolo de Asunción sobre el compromiso con la Promoción y Protección de los Derechos Humanos en el Mercosur adoptada en la última Cumbre del Mercosur, en la que se ratifica que el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales son elementos esenciales de la democracia, conceptos interdependientes que se refuerzan mutuamente y que son pilares indispensables del desarrollo y proceso integrador del bloque.

    Más allá de las ideologías, los países de la región, y en especial los bloques políticos y comerciales, no pueden desconocer la grave situación de Venezuela y, comprometidos con la democracia que debe tener como norte el bien común, están obligados a buscar un camino que ayude al país, sobre todo a los ciudadanos venezolanos.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 28 mayo, 2016, 7:08 am
  6. Los organismos regionales solo sancionan a los países chicos

    El lobby que realizó la izquierda internacional para desprestigiar la institución del juicio político como mecanismo constitucional que otorga a un poder legal y legítimo la potestad de poner freno al Poder Ejecutivo afectó seriamente al Paraguay en su momento. Ahora que en Brasil está en curso un proceso de juicio político, queda demostrado que el lobby y sus consecuencias –como la sanción arbitraria del Mercosur y Unasur– fueron aplicados al Paraguay solo por tratarse de un país pequeño y de poco peso en el concierto internacional.

    Como si el ejemplo fuera poco, en este mismo momento en Venezuela, habitantes y organizaciones políticas de ese país piden a gritos que la Organización de Estados Americanos (OEA) ponga en marcha la Carta Democrática a raíz de la violencia que aplica el Gobierno venezolano en contra de sus compatriotas. Además, el anuncio formulado por su Presidente de que no aceptará el referendo para revocar el mandato que se le ha otorgado, a pesar de estar claramente contemplada dicha figura en la Constitución de aquel país, es muestra clara de que, algunas veces, la paciencia es más larga que otra cuando se trata de países de mayor peso.

    Lo que sucede es lo de siempre: los organismos supranacionales castigan a quienes carecen de suficiente fuerza para defenderse; en cambio, cuando los poderosos caen en el campo propicio para una sanción, se movilizan todos los resortes de solidaridad y de interés en “intermediar” en la crisis para diluir la responsabilidad de sus mandatarios, con lo cual prolongan la vigencia de los inculpados a costa del sacrificio y agonía de los pueblos, en especial de sus luchadores, de sus elites políticas opositoras y de sus canales de expresión.

    En el caso de Venezuela, algunos referentes importantes de la izquierda continental ya se han pronunciado sobre la calamidad que impera en aquel país y sobre el abuso que viene cometiendo Maduro, que, al decir muy particular del expresidente de Uruguay Pepe Mujica, “está más loco que una cabra”.

    Otra figura relevante, como el secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien fue canciller del Frente Amplio de Uruguay –pero que para Maduro no pasa de ser una “basura”–, mantiene una fuerte discusión con quien fue su aliado y a quien ahora considera un “dictadorzuelo” venezolano y “traidor” a la democracia, por negarse a aceptar el referendo revocatorio.

    En realidad, hay que decirlo, los mecanismos internacionales de sanción a los gobiernos que se apartan de las normas democráticas están en manos de unos cuantos burócratas también internacionales, sobre quienes influyen los jefes de turno de los países grandes y poderosos que controlan los organismos supranacionales.

    Si el Mercosur, Unasur y la OEA no se animan a sancionar a Venezuela con todas las barbaridades que están ocurriendo en aquel país, es porque hay verdaderos comisarios ideológicos empotrados en dichos organismos, aliados a su vez a jefes políticos extracontinentales que deciden a quién atacar y a quién defender, en qué momento y con qué armas.

    En contra de Brasil no se animan a actuar para tratar de frenar el proceso del impeachment –aunque Dilma Rousseff sea su aliada– por el peso que tiene ese país en la economía y la política internacionales, y contra Venezuela los mencionados comisarios o fraternos aliados retardan todo lo que pueden precisamente debido a la gratitud por las generosidades que recibieron de ese país en tiempos de la bonanza petrolera.

    Hicieron bien el expresidente Mujica y su excanciller en desmarcarse a tiempo de su exaliado venezolano, que para todo el mundo ha caído en un claro comportamiento dictatorial, porque al hacerlo dejan al descubierto a sus amigos ideológicos que todavía se mantienen en la postura de “salvar las conquistas sociales” del régimen bolivariano, a pesar del cada vez más rugiente clamor ciudadano por una verdadera democracia en Venezuela.

    El mantenimiento de los organismos internacionales les cuesta mucho dinero a sus miembros, por lo que se espera de ellos por lo menos que dejen de actuar de acuerdo a la cara del cliente y cumplan con su función de velar por la vigencia de las libertades y los derechos humanos en los países que los integran.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 28 mayo, 2016, 6:51 am
  7. ¡Venezuela ya no está sola!

    Todo parece indicar que al gobierno autoritario de Venezuela de Nicolás Maduro, se le va cerrando el círculo. A la amplia mayoría que tiene en contra en su propio país, al que sumió en la peor de las crisis de los últimos tiempos, se suma ahora la intervención más activa de la comunidad internacional para ponerle freno a sus delirios de dictadorzuelo. Por indicación del presidente Horacio Cartes, el canciller nacional Eladio Loizaga solicitará a sus pares del Mercosur una reunión de urgencia para debatir sobre la situación en el país caribeño, lo cual podría ser la antesala a la aplicación de la cláusula democrática según lo establecido por el Protocolo suscrito en Ushuaia por los países fundadores del bloque regional. Éste contempla diversas sanciones, incluyendo la suspensión como miembro pleno, las que deben ser evaluadas concienzudamente en el afán de ejecutar aquellas que sean de mayor utilidad para que el oficialismo venezolano entienda que Sudamérica no seguirá tolerando sus constantes atropellos a los Derechos Humanos, ni su descabellada intención de desconocer la voluntad popular, que clama por un Referéndum revocatorio del mandato y el llamado a nuevas elecciones.

    “He recibido las instrucciones de comunicarme con la presidencia pro témpore del Mercosur, que ejerce Uruguay, a los efectos de pedir una convocatoria de cancilleres para estudiar la situación que atraviesa la República Bolivariana de Venezuela en el marco del protocolo de Ushuaia I”, expresó Loizaga al término de la reunión mantenida con Cartes.

    El anuncio probablemente motive algún exabrupto de Maduro, lo cual no pasaría de una simple anécdota, salvo por los argumentos espurios que esgrime cuando invoca, por ejemplo, “la no intervención en los asuntos internos”, como si ese principio comprendiera a países como el suyo, que se encaminan raudamente hacia el totalitarismo y ya padece las consecuencias del desabastecimiento y el hambre.

    Por mucho menos de lo que está sucediendo en Venezuela, el Mercosur y la Unasur se reunieron de urgencia en otras ocasiones, como bien sabemos los paraguayos. Lo hicieron en menos de 48 horas cuando el Congreso de nuestro país, haciendo uso de una herramienta que contempla la Constitución Nacional, procedió al enjuiciamiento político de Fernando Lugo, a quien destituyó del cargo. Y vaya paradoja, fue el propio Maduro el que entonces había encabezado una delegación para evitar que esto se produzca y, tras fracasar en el intento, se irguió como uno de los principales promotores de la suspensión “sine die” del Paraguay de ambos foros.

    La terrible situación en la que se debaten los venezolanos arrancó hace ya varios años. Uno los “hitos” de esta crisis fueron las movilizaciones estudiantiles de febrero del 2014, brutalmente reprimidas por las fuerzas policiales y parapoliciales al servicio del chavismo, que arrojó decenas de muertos y centenares de detenidos.

    Entonces dijimos en un editorial que “Venezuela nunca estuvo tan integrada como ahora, que es parte de todos los organismos internacionales, incluyendo el Mercado Común del Sur (Mercosur)… y sin embargo nunca estuvo tan sola y aislada como le sucede en el presente”, dada la indiferencia de la mayoría de los gobiernos de la región. Lo mismo reiteramos un año después, cuando frente a otra escalada de violencia estatal tampoco dijeron ni una palabra. Claro, el mapa político de la época era otro, con el kirchnerismo en la Argentina y el PT en el Brasil, que de manera vergonzante hacían “la vista gorda” frente lo que hacía “el socio”.

    Hoy podemos decir que, al menos en esta materia, las cosas están cambiando positivamente. Y el resultado es concreto: ¡Venezuela ya no está sola!

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 27 mayo, 2016, 8:20 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

clima ✓

Click for Asunción, Paraguay Forecast

impresos ✓

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

ADN

5días

Como dijo… ✓

@JavierSanchezPy En el oficialismo colorado no hay "plan B". Dicen que el cartismo está 100% seguro q sale la enmienda y no hay otro candidato que no sea HC
‏@MilvaGauto Si el Fundador del Foro Económico Mundial destacó el crecimiento será para la exportación, que bueno!Pero de manera interna es otra historia
@Juanctpy Chulinita los perfiles falsos operando por políticos y de paso descargando frustración acumulada del pagado por teclear. Dale, descargate ;)
@lacostasoy Algunas irregularidades en planillas por la reelección es consecuencia de la estupidez de quien lleva más firmas. Una competencia argel.
@claririquelme1 Un colorado nunca muere, firma desde el cielo.
@GianniJew Etiqueta básica de caja de supermercado es retirar tu carrito cuando terminas de sacar tus cosas señoraaaaa
@fwrt_ Si la lectura comprensiva se vuelve alguna vez indispensable para vivir, los paraguayos morimos.
‏@oslovera El EPP es mbatara por naturaleza según la hipótesis de muchos por acá. A cuántos gobiernos ayudo distrayendo, según la boba teoría?
‏@claucarol90 Hay irregularidades en las planillas pro reelección y aparece el EPP dejando prueba de vida de Franz... Desvío de atención dónde? 👀
@Car_Lo_Ti_Ta Justo hoy, justo después de que los muertos voten, aparece el EPP qué coincidencia verdad amigos?
@luchoalvaren Mas falsa que la lista por la enmienda inconstitucional de HC y la pileta pais para nadar en dolares de Santi. Eso nomás quería decir.
@Silporfavor Licenciatura en análisis de planillas, próxima carrera a ser habilitada por del MEC
@ebritezpy Lo que al Vaticano le lleva años y décadas confirmar, al Partido Colorado le costó apenas días: hacer el milagro de que los muertos firmen.
‏@RodrigoHoudin El seccionalero que fue presionado, para conseguir firmas, será quien deba responder por la falsificación en planillas y no los promotores.
@MRehnfeldt Estamos riéndonos de planillas y Fiscalía riendose de nosotros. Adulteración y falsificación deberían estar siendo investigados de oficio!
@Santiagasu Creo que si falsifico la firma de un político, para pedir un crédito aunque sea de G. 10 mil, me van a condenar de por vida en Guantánamo. Pongo mi firma -entiéndase el chiste- de que no habrá ninguna condena importante por la falsificación de firmas.
@jtorresromero Oposición pide ver firmas. Con esto legitiman la enmienda. Si es Inconstitucional como dicen, no deberían ni siquiera verlas. O sea?
@andrescolman Quien consiga enmendar las metidas de pata de los pro enmienda buen enmendador será 😄
@BernardoFarina Una persona educada tiene la capacidad de distinguir lo justo de lo injusto. Por eso la educación no es prioridad para nuestros políticos.
‏@chiqui_avalos Segun informe de la CIA, Andres Rodriguez en 1985 fue acusado por narcotrafico. Después se volvio Presidente.La historia se copia a si misma?
@MafeCarrascal Cuando la corrupción en la empresa privada envuelve dineros del Estado deja de ser privada para convertirse en pública, nos interesa a todos
‏@CarlosGomezPy TSJE no puede controlar firmas, planillas auto-completadas, y además ¿usan padrón desactualizado para controlar a la ANR? QUE JODA!

A %d blogueros les gusta esto: