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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

No habrá desarrollo rural sin honestidad política

El invernadero del agricultor Casimiro Quiñónez, en la colonia El Triunfo, de Minga Guazú, fue barrido por una ráfaga de viento. Las demás instalaciones del mismo tipo, de los agricultores de la zona, resistieron el fenómeno y están intactas. ¿Cuál fue la diferencia? Que los que soportaron el ventarrón fueron construidos por empresas particulares y el que resultó destruido fue financiado por el Crédito Agrícola de Habilitación y construido por un contratista del Ministerio de Agricultura y Ganadería, una obra que costó 33 millones de guaraníes y cuya calidad, una vez terminada, nadie vino a verificar.

El labriego damnificado ahora debe el 30% del precio de su invernadero al CAH, el que, a su vez, deberá dar por perdido el 70% restante. No se sabe si le exigirá indemnización a la chambona empresa constructora; posiblemente nada, considerando que habrá sido beneficiada con ese tipo de contrato por los motivos de índole irregular tan bien conocidos (participación en el negocio, política, amistad); pero, si fue así, y si sus favorecedores continúan en el poder, entonces cabe suponer que no se le reclamará nada.

De cualquier manera, Casimiro Quiñónez ya perdió todo y posiblemente ya no tendrá tiempo de salvar sus cosechas de este semestre. Si hubiera hecho lo de sus vecinos, no le hubiese pasado esto, pero no tenía el dinero y carecía de fiador, así que recurrió al Gobierno, cuyos administradores se proclaman a sí mismos “agraristas” y promotores del desarrollo rural. Recurrió al Estado y le fue mal.

Estas anécdotas son las que van sembrando en lo profundo de la conciencia de los campesinos a lo largo y ancho del país que negociar con el sector público, sea lo que fuere, es altamente riesgoso. Que lo que el Estado vende es falso u ordinario, que lo que construye se derrumba, que lo que debe andar no funciona, que lo que tiene que ser puntual demora meses, que lo que cobra por algo es el cuádruple de lo que este vale. Puede decirse que los colonos más prósperos de nuestro país no necesitaron de la asistencia estatal para progresar; es más, en muchos casos pueden alardear de que les va bien, a pesar del Estado.

Pero hay decenas de miles de campesinos que no pueden obtener financiación del sector privado porque carecen de bienes de respaldo u otras garantías, no tienen títulos de propiedad de sus tierras. Es para estos que se debe disponer de fondos bancarios públicos y de un programa crediticio operativo y eficiente. Lamentablemente, a través del tiempo, corruptos de todos los sucesivos gobiernos se sirvieron de los créditos para desarrollo rural para volverse multimillonarios.

No debe extrañarnos pues, que, viendo cómo muchos se hacen ricos robando en su nombre, los campesinos deudores del Estado se sientan estúpidos pagando sus deudas y prefieran venir a Asunción a demandar su condonación en vez de mantenerse en sus chacras produciendo.

El caso del agricultor Quiñónez es ejemplar. Resume lo que hay que desterrar de este país para que las políticas de desarrollo rural empiecen a funcionar como deben y con la eficiencia que se espera. Cómo devolver a los campesinos la confianza, de modo que ellos también se sientan obligados a honrar sus compromisos económicos, y cómo convertir en fondos productivos el dinero público que hoy se derrocha, es algo que solamente políticos honestos y patriotas podrán averiguar y podrán lograr. Y no tenemos ninguna prueba de que en este Gobierno los haya.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/no-habra-desarrollo-rural-sin-honestidad-politica-1472787.html

 

 

 

 

 

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

30 comentarios en “No habrá desarrollo rural sin honestidad política

  1. El desarrollo

    Por Caio Scavone

    El significado de “desarrollo”, según el elemental diccionario que siempre me acompaña, arroja el siguiente resultado: acción y efecto de desarrollar o desarrollarse // Crecimiento // Incremento. Sus sinónimos son: progreso, prosperidad, adelanto.

    Una manera de expresar la pobreza de un pueblo se disfraza con el elegante agregado de: país en desarrollo, y con ese título casi aristocrático no existen países pobres en el mundo, sino pueblos que circulan sobre las vías del progreso por más que estén en vías de extinción y en pleno viaje de retroceso.

    También la palabra desarrollo entró al Paraguay –no de contrabando como entran todas las cosas ni para encapuchar la pobreza–, sino se viene con serias intenciones de conseguir el progreso integral para todos los habitantes de este país.

    Desde la década del 70 este país comenzó a tener una excelente producción de soja, a la que se mixturó, en el invierno, el cultivo del trigo, ya que en la estación fría lo único que se producía en el campo eran productos hortigranjeros y se reproducían hijos. Toda la harina de trigo provenía de la Argentina.

    La dupla estiva-invernal era la soja-trigo. Con los años, mejoraron ostensiblemente ambos rubros mediante el tesonero trabajo que lideraba el ministro Hernando Bertoni junto a un meritorio equipo técnico. A la soja le establecieron otros rubros alternativos en rotación para aprovechar la mecanización instalada, y llegaron los maíces y su zafriña, la canola, los abonos verdes, el sorgo, el girasol y la siembra directa, entre otras ventajas.

    A toda esa excelente actividad mecanizada y su cadena productiva, el microproductor paraguayo hacía su agosto desde febrero a marzo con la producción algodonera que llegó a ser tipificada muy cerca de la calidad de fibra del egipcio y pakistaní. La gran producción mundial, la caída de los precios internacionales y los cromosomas dominantes que tiene el paraguayo cuando ocupa un lugar en la aduana hizo el resto para que el buen trabajo de los técnicos compatriotas se fuera al mazo “con patriotas” tan sinvergüenzas.

    Hoy el desarrollo tiene dos puntas: se habla del desarrollo sostenible y del sustentable, y así como son tan parecidos son tan diferentes. En los discursos oficiales que se desarrollan con tinte partidario sí tienen el mismo significado. En el sustentable el desarrollo ocurre por cuenta de uno mismo sin que necesitemos ningún recurso externo con el aditivo de proteger y conservar todos los recursos naturales de una región a fin de entregar un ambiente que siga propicio para las generaciones que vendrán. Es lo que entiendo, y un ejemplo es el de la reforestación.

    El desarrollo sostenible es el que tiene una obediencia externa y fruto de otras gestiones sociales, medioambientales, culturales y económicas pero también apuntando a un buen vivir del ser humano en un ambiente favorable. El uso de la energía eólica, de la solar, de la hídrica, es un ejemplo.

    Dos organizaciones se juntaron para organizar un taller denominado “Guía para plataformas nacionales de commodities”, llevado a cabo en Ciudad del Este y organizado por la Plataforma Nacional de Commodities y la PNUD para que mejore el trabajo social, ambiental y económico de los commodities agropecuarios del Paraguay. Además, el trabajo debe debilitar los efectos del cambio climático y que los 8 millones de agricultores y las 20 millones de hectáreas afectados al programa mundial se beneficien con una mejor práctica productiva, que dé seguridad alimentaria y salud, que se fomenten buenos gobiernos, que conceda capacitación y mayores ingresos económicos a los productores.

    Que el desarrollo sostenible y el desarrollo sustentable lleguen, echen raíces y consoliden el verdadero desarrollo del Paraguay…

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    Publicado por jotaefeb | 17/07/2016, 06:29
  2. LOS MEDIOS AMIGOS
    Andrés Granje
    Finalmente después de tantas idas y venidas se llegó a un acuerdo con los cooperativistas con los campesinos, cuando la situación no daba para más, el gobierno luego de una prolongada mudez rompió el silencio y se avino a conversar con los sectores en conflicto, lo que no se quedó mudo fue el aparato propagandístico del gobierno, que gastó dinero y atención en estos detalles. En efecto aparte de los sectores amigos del entorno oficialista, ganaderos, empresarios sojeros, el gobierno de Cartes cuenta también con un nutrido plantel de sociólogos y politólogos que nos quiere hacer creer que el gobierno de Cartes es uno de los mejores de Sudamérica y que los problemas recientes tiene una sola causa las exigencias desmedidas de cooperativistas y campesinos a quienes atacaron con saña inaudita desde la prensa amiga.
    Ahora se vio cual era el objetivo y que buscaba la familia presidencial al adquirir tantos medios de prensa, los que unidos a la prensa empresarial dominan e inciden de forma hegemónica en la formación de la opinión pública en nuestro país. Sin embargo el pueblo a pesar de la avalancha de informaciones, opiniones, comentarios, lleno de malevolencia e inexactitudes no creyó en todas las publicaciones vertidas por los medios de prensa, al contrario las redes sociales fueron herramientas comunicacionales muy utilizadas combatiendo la campaña arrasadora y hegemónica de estos órganos periodísticos lo que finalmente hizo que la ciudadanía respaldara de forma solidaria e inclusive sectores como el de los médicos, los docentes y estudiantes se unieran y respaldaran estas protestas.
    Mucho se habló desde estos sectores de respetar el derecho de terceros, que el derecho de uno termina donde comienza el derecho del prójimo, queriendo con esto cercenar la posibilidad que campesinos y cooperativista pudieran seguir marchando en reclamo de sus exigencias y que tanto molestaba a la gente del gobierno. Sin embargo las marchas y manifestaciones están consagradas por la propia constitución nacional y es la respuesta de los sectores ciudadanos para reclamar derechos conculcados desde las esferas del poder. Esto también fue bien comprendido por los sectores ciudadanos que aguantaron con mucha paciencia las molestias ocasionadas en el microcentro, generando las grandes aglomeraciones de rodados.
    Sucede que en nuestro país la única forma de lograr algo es por medio de las movilizaciones, la indolencia de todos los gobernantes hizo posible que nunca se lograra ningún acuerdo reivindicativo por medio del dialogo o el entendimiento fructífero entre las partes. En la Dictadura el pueblo era silenciado por la fuerza y no cabía la posibilidad de las movilizaciones ya que la represión era violenta y hasta sangrienta. Con la llegada de la democracia comenzó la etapa de las movilizaciones y las exigencias de reivindicaciones por parte de sectores campesinos, pero justo es reconocer que jamás el estado cedió un metro de tierra sin que antes los labriegos fueran castigados o perseguidos por las fuerzas represivas de los gobiernos de turno para tratar de disuadir estos reclamos.

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    Publicado por jotaefeb | 02/05/2016, 14:42
  3. Condonación automática de deudas

    Hay que ser tonto para pagar las deudas. El Gobierno acaba de enviar un mensaje: EL QUE PAGA ES UN BOLUDO.

    Le cambiaron de nombre de “NO A LA CONDONACION” por el de “reingeniería financiera” o “reestructurac ión con periodo de gracia”. Con cualquier nombre que le llamen es caca con distinto olor.

    Todos esos organismos que muestran un recupero de pequeños créditos al agricultor del 90% se convierten en ladrones por haber cobrado lo que prestó.

    No les culpo a los campesinos. Si el año anterior les entregaron 20.000 millones para sacárselos de encima, por qué no habrían de volver a hacerlo. Ellos también quieren morder la torta que se comen solo los políticos, según se denuncia. Y volverán, se los aseguro.

    Mientras, las oficinas y negocios del centro se tragaron la paralización por 20 días.

    Lo único que le pido al Gobierno es que se limite la libertad de manifestarse a 2 o 3 marchas.

    Una vez que la manifestación llamó la atención con sus marchas, ya cumplió con la ley e hizo público su reclamo.

    Todo lo demás es extorsión con un irritante pago a costa de la ciudadanía que quiere trabajar. Luego de tres días que mantengan sus campamentos o se reúnan a gritar en alguna plaza, pero las marchas se convierten en piquetes disimulados que afectan derechos de terceros.

    El miedo que tiene Cartes es de que Marito y Calé le hagan un juicio político por hacer cumplir la ley y frenar el copamiento de Asunción, que le cuesta mucha plata a la ciudadanía.

    Raúl Rivarola M.

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    Publicado por jotaefeb | 28/04/2016, 05:30
  4. Deuda al campesino
    27 Abr 2016

    Por Richard E. Ferreira-Candia

    Periodista, docente y analista.

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    La solución no pasa por dar más tiempo para cancelar deudas. El problema es mucho más profundo. Se debe cambiar el esquema que beneficia solo a los grandes productores en detrimento de los pequeños.

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    El clima es totalmente diferente al primer día que llegaron a Asunción, hace más de 23 días. Ahora hace frío y cae una fuerte llovizna. Cuando pisaron la capital para manifestarse el calor era insoportable. Aunque estábamos un poco alejados, pudimos observar rostros cansados de algunos que lentamente caminaban hacia una de las esquinas de la plaza ubicada frente al Congreso, epicentro de la concentración que primero quiso ser ocultada pero luego generó un gran impacto. Notamos, a la vez, que algunos de ellos se gastaban bromas. Se los veía alegres.

    –Son los últimos colectivos – dijo el comandante señalando hacia tres estacionados en fila, prestos para salir.

    Los campesinos, que junto con los cooperativistas desarrollaron la más larga movilización en Asunción en esta era democrática iniciada en 1989, alzaban sus pertenencias a los ómnibus para regresar a sus casas, esperanzados en una mejor suerte. Pocas horas antes, autoridades nacionales y dirigentes de los dos sectores, habían rubricado un acuerdo que posibilitaba el levantamiento de la protesta bajo compromisos asumidos por el Ejecutivo.

    Esto se pudo solucionar mucho antes. Fue un desgaste tanto para los manifestantes y para el Gobierno. Y la gente quedó dividida – dijo.
    En Muruvicha Róga, la Coordinadora Nacional Intersectorial, luego de fuertes presiones y marchas por el microcentro que generaron malestar de mucha gente, aceptó la propuesta del Ejecutivo. Los cooperativistas, a regañadientes, consintieron la postergación de la aplicación del impuesto que rechazan. No habrá condonación de deudas de los campesinos, pero sí refinanciación y un periodo de gracia a la espera de una recuperación en la producción.

    Luego de caminar un rato por el Paraguayo Independiente, en medio de la tenue llovizna, llegamos al bar ubicado frente al Palacio de Gobierno e, inmediatamente, pedimos dos tazas de café negro sin azúcar. El comandante analizó el acuerdo: “los campesinos lograron de momento solo más tiempo para pagar las deudas que tienen. Ellos dicen que le es imposible cubrir por una mala producción y un sistema que no les beneficia para nada. Los cooperativistas consiguieron que se postergue la aplicación del impuesto, pero insistirán por la vía judicial, que descomprime al Ejecutivo y traslada el problema a la justicia. El gobierno quedó marcado por la manifestación más larga de la historia democrática y se vio incapacitado para solucionar el drama mucho antes”.

    Tenía en su mano derecha unos papeles. Los hojeó y luego de aclarar que se trataba de una copia del documento firmado en la residencia presidencial, compartió el contenido.

    Ferreira, según este documento, las deudas vencidas serán refinanciadas a diez años, con quita de intereses. Además, se les otorgará 2 años de gracia, pero con el aumento de la tasa de interés de acuerdo a cada caso. El Banco Nacional de Fomento podrá realizar operaciones de compra de deudas vencidas, judicializadas o refinanciadas de pequeños productores. Queda mucho papeleo por hacer.
    Respiró profundo y sentenció: “No creo en absoluto que esa sea la solución al problema de fondo”.

    Tomó un poco su café y mientras guardaba de vuelta sus papeles en el viejo bolso verde ajado por el uso y el tiempo, dijo que la pregunta que esperaba responder es hasta cuándo se mantendrá el acuerdo.

    –Si la producción de vuelta no es buena, en poco tiempo más estarán de nuevo en las calles. Además, este es un solo grupo. Es previsible que luego de esta situación, otras organizaciones empiecen a movilizarse para pedir lo mismo o para reclamar una mayor atención al campo, que es urgente. La solución no pasa por dar más tiempo para cancelar deudas. El problema es mucho más profundo. Se debe cambiar el esquema que beneficia solo a los grandes productores en detrimento de los pequeños, que son los que a cada tanto salen a pedir auxilio para no perder lo que tienen. Es necesario una verdadera reforma agraria. Esa es la verdadera deuda social del Estado con el campesinado.

    Las movilizaciones fueron solo uno de los temas analizados en nuestro nuevo encuentro. Hablamos del cada vez más raro caso de Curuguaty, de las internas partidarias en el PLRA, la arremetida de Nicanor en la última semana, del escándalo en la Iglesia con el caso del cura que engañó a todos, la anticipada lucha en el Congreso por la presidencia y, claro, aunque sea un tema trivial, también de fútbol.

    El comandante, tras la charla de casi dos horas, tomó su último sorbo de café y se despidió. En esta ocasión, me tocó pagar la cuenta. Eso.

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    Publicado por jotaefeb | 27/04/2016, 10:31
  5. El poder social

    Por Edwin Brítez

    Ahora que está más que comprobado que la presión social tiene resultado sobre las políticas públicas; es más, sobre las determinaciones inmediatas del Gobierno, creo que deberíamos pensar seriamente en encomendar al sector campesino la idea de recuperar lo que se ha robado a la población desde el Gobierno.

    El último cálculo efectuado sobre la deuda campesina asciende a 307 millones de dólares, teniendo como fuentes de los créditos a bancos privados y BNF, financieras y Crédito Agrícola de Habilitación. Una buena parte de ese monto será condonada mediante quita de intereses y en otros casos el banco oficial se encargará de la deuda comercial a 9 años de plazo con tasas reducidas y años de gracia. En otras palabras, lograron lo que se propusieron, no todo pero mucho.

    Se podría decir que en este caso funcionó lo que Elvio Benítez definió en su discurso como el “poder social” para poner de rodillas al “poder político-gubernamental”. Entonces se le podría encargar otras tareas que podrían ser igualmente exitosas, como las acciones emprendidas para la condonación de sus deudas.

    En Brasil, por ejemplo, a pesar de ser un país corroido por la corrupción gubernamental, funciona el Departamento de Recuperación de Cooperación Jurídica del Ministerio de Justicia, y a través del cual se recuperaron el año pasado 125 millones de dólares desviados al exterior por la corrupción.

    Claro, para que esto funcionara fue necesario que el Gobierno acuerde con su par de Suiza la forma legal de retornar los depósitos en negro, de accionar mecanismos judiciales internos como las delaciones premiadas y contar con fiscales y jueces incorruptibles, dispuestos a hacer valer la ley por encima de las jerarquías, los sistemas de poder y la tradición de impunidad.

    Es evidente que la cifra es insignificante frente a las colosales cifras que representan el asalto a las arcas brasileñas por funcionarios y políticos venales como también por empresarios corruptos, pero principio requieren las cosas.

    Y además, si aquí no funciona la justicia para combatir y sancionar la corrupción, bienvenido sea el “poder social” para recuperar aunque sea parte de lo robado al pueblo. Inclusive, en premio se podría destinar todo lo recuperado en mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas, total el Estado de derecho y el sistema constitucional pueden esperar

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    Publicado por jotaefeb | 27/04/2016, 10:20
  6. Esfuerzos por mantener en la ignorancia a los campesinos

    Lamentablemente, la mayoría de los dieciséis centros de experimentación y capacitación agropecuaria construidos por misiones técnicas extranjeras y transferidos luego al Estado se hallan hoy desiertos y en ruinas. Funcionaron mientras fueron gestionados por los generosos donantes, pero se echaron a perder en cuanto el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) se hizo cargo de ellos, de acuerdo a los convenios suscritos.

    El hecho debe llenarnos de vergüenza ante los Gobiernos de países que, como los de Alemania y la República de China, quisieron alentar el desarrollo rural; y de indignación ante los Gobiernos nacionales que lo impidieron por “falta de presupuesto” para mantener los proyectos, es decir, por falta de interés en el bienestar de los campesinos. ¿Nos damos cuenta de la maldad que significa haber desperdiciado el dinero y el tiempo empleados por las misiones técnicas extranjeras, para levantar unas instalaciones destinadas a la tan necesaria capacitación de los campesinos y en los métodos modernos de producción? Despreciamos su ayuda y la arrojamos al basurero. Apena ver las fotografías de las instalaciones abandonadas, y asusta imaginarse cómo reaccionarían los contribuyentes alemanes o chinos si presenciaran tamaño desperdicio.

    Al Estado paraguayo no le repugna recibir donativos, aunque sean pequeños, sobre todo si consisten en dinero contante y sonante, cuya administración esté en las exclusivas manos de sus funcionarios. El problema surge cuando debe dar continuidad a los proyectos iniciados con financiamiento internacional, haciendo uso de los recursos humanos y materiales incluidos en su presupuesto. Ocurre que hay otras prioridades, como la de contratar o nombrar al personal administrativo superfluo, la de dotar de buenos sueldos y viáticos a los jerarcas, así como a sus allegados y allegadas, y la de solventar suculentos servicios gastronómicos. Hay corrupción y derroche, así como desidia e ineficiencia. Se recordará que el embajador japonés se vio obligado a urgir al gobierno de Federico Franco a que concluyeran de una vez por todas las obras del nuevo Hospital de Clínicas, construidas con dinero aportado por su país. Si aquella vez no importaban mucho la salud pública ni la formación de los médicos, ahora se advierte que para el Gobierno tampoco es relevante el aumento de la capacidad productiva de los labriegos. Da la impresión de que, por así decirlo, hay Gobiernos de otras latitudes que se preocupan más por la suerte de los agricultores paraguayos que sus propios compatriotas instalados en el MAG o en el Congreso.

    Cuando el Ministerio de Hacienda privó de fondos a 19 escuelas agrícolas, criticamos a los legisladores de sus respectivas zonas de influencia por no haber protestado contra tamaño despropósito. Ahora cabe preguntarse por qué los congresistas oriundos de los departamentos de Paraguarí, Cordillera, Guairá, Caazapá, San Pedro, Misiones, Itapúa y Alto Paraná, donde se hallan los centros abandonados, nunca se interesaron por ellos en la última década. Parece que, más bien, tienen otras preocupaciones, entre las que figuran la práctica adecuada del tráfico de influencias y la rápida satisfacción de los apetitos de la clientela política.

    El Presidente de la República sabrá qué explicación dar a los embajadores de Alemania y de la República de China, en nombre propio y en el de sus últimos antecesores, si es que lo cree conveniente.

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    Publicado por jotaefeb | 27/04/2016, 10:12
  7. Vencedores… vencidos

    Los dirigentes de la Coordinadora Nacional Intersectorial, compuesta por grupos campesinos y cooperativistas, se presentaron ayer como los grandes triunfadores y hasta casi redentores de la Patria. Calificaron el acuerdo suscrito con el Ejecutivo como un “rotundo éxito” que ofrendaban a sus seguidores, cuando en la práctica arriaron las banderas de condonación de la deuda de los labriegos y supresión del IVA para las cooperativas. A cambio, aceptaron la oferta que el gobierno les había hecho ya al inicio de este innecesario conflicto, que lo prolongaron por espacio de 23 días para desgracia de los labriegos que habían creído sus mentiras, quienes hubieran accedido a todos los beneficios de los que serán objeto sin tener que pasar por tantos padecimientos.
    Atrás quedaron los discursos incendiarios de los Elvio Benítez, Luis Aguayo y compañía, a quienes “se les perdió la pelota de entrada”. Pensaron que la única respuesta sería el silencio o, peor aún, la represión por parte de las fuerzas policiales. Pero no pasó ni lo uno, ni lo otro. Lo que sucedió fue que el Ejecutivo les respondió con un paquete de proyectos altamente beneficioso para decenas de miles de familias campesinas. Y entonces comenzaron a girar en círculo, casi extraviados, sin discurso, hasta que no tuvieron más remedio que aceptar lo que para todos era más que razonable.
    Claro, entre medio operaron otros actores que buscaron afanosamente sacar el mayor rédito político, desde el Frente Guasu, con Fernando Lugo a la cabeza, hasta el presidente del Congreso, Mario Abdo Benítez y el expresidente de la república, Nicanor Duarte Frutos, sin olvidar al vicepresidente Juan Afara, quien un buen día creyó ser el dueño de la lapicera y quiso tomar las riendas de las negociaciones.
    Sin embargo, todos ellos fracasaron. El “gobierno autista” resultó que tenía las orejas bien paradas y sus “gerentes inútiles” demostraron ser hábiles en la mesa de negociaciones. Así las cosas, ni Lugo, ni “Marito”, ni “Afara” pudieron ser los artífices de las soluciones, sino el propio Horacio Cartes, quien llegado el momento refrendó los acuerdos y salió fortalecido de estas refriegas.
    La actitud de Nicanor fue sencillamente delirante y solo merece unas pocas líneas. El pasado domingo amaneció como aquel que usaba boina y pronunciaba discursos al estilo de Hugo Chávez, hablando del partido agrarista y atacando al gobierno con la intención de granjearse la simpatía de los campesinos -los mismos que antes le gritaban “ijapu”- cuando el conflicto ya estaba resuelto.
    La lección es clara. La política de la confrontación por la confrontación misma ya no corre. Es hora de darle el lugar que se merece al debate político, en torno a ideas y proyectos concretos, en los marcos de la convivencia democrática. Y quienes así no lo entiendan, simplemente irán debilitándose cada vez más, hasta retirarse por completo del escenario, como los que ahora se consideran vencedores, pero en realidad fueron vencidos.

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    Publicado por jotaefeb | 26/04/2016, 10:11
  8. El triunfo de los “desestabilizadores”

    Por Elías Piris –

    Cartes sabía lo que se le venía encima e incluso lo anunció en repetidas ocasiones: Los campesinos vendrían en masa a la capital para –según el mandatario– “desestabilizar” a su Gobierno creando un escenario violento y posapocalíptico.

    Lo dijo en un mitin político del Partido Colorado, también en ruedas de prensa. Acusaba a diestra y siniestra al dirigente campesino Elvio Benítez y a la concertación de partidos de izquierda Frente Guasu de estar detrás del “plan desestabilizador”.

    Lo cierto es que el conflicto en el campo siempre estuvo y nunca tuvo respuestas; ni de este ni de los demás Gobiernos de la transición democrática. Pero Cartes se lleva el premio al más “duro” en cuanto a negociaciones se refiere.

    No solo hizo la gran Nostradamus como lo citamos al comienzo de este comentario: Cuando labriegos y cooperativistas volvieron a articular fuerzas y comenzaron a sitiar Asunción dijo en un acto en San Pedro que no se sentaría a negociar con sinvergüenzas.

    Cuando se dio cuenta de que la agresión no era precisamente el camino correcto, el Gobierno orquestó el “plan ninguneo, consistente en no dar pelota a las movilizaciones que crispaban los nervios de quienes debían transitar por la ciudad.

    No hace falta tener dos dedos de frente para entender que el objetivo era apostar al cansancio, a la desconvocatoria y al descrédito mismo de las movilizaciones. Ni lo uno ni lo otro: Estos campesinos desestabilizadores no solo eran organizados, sino que también eran resistentes como pocos.

    Quizá el primer y más significativo triunfo de campesinos y cooperativistas fue lograr sentar al Gobierno más intransigente de los últimos tiempos a una mesa de negociaciones. El cierre con broche de oro fue el festejo de las miles de familias de tierra adentro que acamparon más de dos semanas en la plaza dando un ejemplo único e irrepetible de no dar el brazo a torcer.

    Y finalmente, Horacio Cartes tenía razón, eran nomás luego unos desestabilizadores: De su arrogancia, no de su Gobierno.

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    Publicado por jotaefeb | 26/04/2016, 10:06
  9. Peligroso avance de la extrema izquierda

    Néstor Ojeda Mendoza.
    Las llamativas excentricidades en las últimas movilizaciones campesinas realizadas en la capital del país, Asunción encabezadas por los conocidos agitadores de siempre, como los Elvío Benítez, Luis Aguayo, Jorge Galeano entre otros. Para la ciudadanía debe de constituir un toque de alerta en relación a los negros y tenebroso objetivos que persiguen, que es la intención de quebrar la institucionalidad del país, sea el precio que fuere, utilizando como bala de cañón a los labriegos, en especial los del Norte de la región del país para el logro de sus reales objetivos.

    La necesidad de los campesinos de la región Norte del Paraguay, pareciese como en la época de la tenebrosa dictadura militar que arreaba como manada de animales para el logro de sus insanos objetivos, desviándolos sin importarles de sus reales objetivos.

    En verdad, no se puede ignorar a los campesinos que tienen muchos problemas, pero hay que entender que esta situación ya lleva arrastrando muchas décadas, y que se ha venido agudizando, sin que gobiernos anteriores hayan tomados medidas patrióticas a favor de ellos.

    Esto lo saben perfectamente bien Elvío Benítez, Luis Aguayo, Jorge Galeano y tantos otros que están al frente de la movilización, que explotan al máximo las problemáticas campesinas, y en especial de estas últimas movilizaciones, con el firme propósito de catapultar al poder real de la nación a la extrema izquierda.

    La llegada al poder o en el camino del abuso del mismo, en la antigua China de régimen comunista, han desviado perfectamente de sus reales objetivos, es decir trayendo más hambre de lo que ya estaba soportando su pueblo, manejado con un verticalismo real a ultranza.

    En verdad en nuestro país, existe la desproporcionalidad de la real distribución de la riqueza en especial hacia la gente del campo. Pero…, no todo está mal en el país, semanas atrás, el titular del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (INDERT), Justo Cárdenas, ante una expresa directiva del actual gobierno presidido por Horacio Cartes Jara, profundizó el trabajo de la recuperación de las miles tierras mal habidas en poder de unos pocos terratenientes, y que vaya hacia su real interesado, el pueblo campesino agricultor, con una política subsidiaria, de manera a trabajarla y producirla mejor.

    Esta mala exagerada distribución de la tierra en el Paraguay, tuvo su punto máximo durante el gobierno dictatorial y unipersonal de Alfredo Stroessner, comprobado que hasta por irrisoria suma de guaraníes mil por hectárea adquirirían miles y miles de tierras, tanto en la región Oriental, y mayor exageración en el extenso Chaco. Sin duda alguna el actual gobierno de la nación a raíz de tantas irregularidades y abusos cometidos durante los gobiernos de turno, tiene la intención de poner en orden la casa, es decir caminar en forma institucional, cosa que se está demostrando y los beneficios están llegando a numerosas familias del Paraguay que viven en extrema pobreza, producto de los malos gobiernos anteriores.

    Los dirigentes renegados de la extrema izquierda, no son y no pueden constituirse en la tabla salvadora del pueblo paraguayo, solo está en sus ánimos crear caos, discordias y divisiones dentro de la sociedad nacional. En verdad, llegaron hasta Asunción supuestamente en la búsqueda de soluciones para los miles de trabajadores del agro, el gobierno de la nación les buscó solución a sus reclamos. Sin embargo, llegaron al extremo en sus peticiones, que finalmente les cayeron sus caretas demostrando su real objetivo, que apuntan la toma del poder en el futuro, burlándose hipócrita y descaradamente de los miles campesinos presentes en estas movilizaciones, que de esta manera fueron utilizados y arreados como manadas de animales hasta la capital del país.

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    Publicado por jotaefeb | 25/04/2016, 09:45
  10. Proselitismo solapado

    José Rojas.
    La historia reciente, sobre todo aquella que se escribió después de la caída de la dictadura, no registra una propuesta similar a la que hoy el Poder Ejecutivo hizo a organizaciones agrarias que marchan sobre Asunción reivindicando sus derechos. Éstas hace tres semanas se manifiestan y el oído sordo a los planes de rehabilitación financiera revela otras intenciones; ya no las que los trajeron a acampar frente al Congreso. A estas se adhieren –incluso financian su estadía- las cooperativas de ahorro y crédito que también tienen sus reclamos y recibieron las respuestas del gobierno.

    Estas manifestaciones debieron acabar hace varios días si no fuera por la “cola que metió el diablo”; que vio ventajas políticas que no encuentran por sus propias gestiones. Esta actitud al final prosperó y de nada servirá propuesta alguna que se haga; por más favorable que sea porque ahora el objetivo es otro.

    A los dirigentes ‘sociales’ ya no les interesa que se resuelva la deuda de los pequeños productores; es más, prefieren que siga así, se debe alimentar el caldero político de sus pretensiones. Aceptar el plan gubernamental acabará con esos propósitos. Se debe mantener encendido el fuego.

    Nada de lo que expliquen servirá para desmentir que están manipulados por los políticos del Frente Guasu cuyo objetivo es posicionarse para catapultar a Fernando Lugo como el gran solucionador del problema; pero para eso deberá llegar al Palacio de Gobierno. Rápido olvidaron que Lugo rechazó, en su momento la condonación. Tampoco recuerdan que de nada sirvió la condonación que se aprobó en 1999, producto de una marcha campesina que coincidió con el Marzo Paraguayo.

    No podrán desmentirlo. Una fotografía muestra una reunión entre los dirigentes campesinos y la dirigencia del Frente Guasu captada minutos después de la reunión del viernes en Mburuvichá Roga. Nada es más elocuente: esa imagen revela la verdadera ‘asamblea de dirigentes campesinos’ a la que aludieron al abandonar la residencia presidencial tras recibir la propuesta oficial.

    Es un despropósito ignorar que estas manifestaciones dieron un giro político desde aquel discurso de Lugo, quien se ponía a “disposición de los campesinos y cooperativistas”. Más pruebas resultan la incursión fuerte de dirigentes políticos como Elvio Benítez, Luis Aguayo y Jorge Galeano, quienes hace mucho tiempo dejaron de ser dirigentes agrarios.

    A esta pandilla se le agrega la posibilidad de acercamiento de Nicanor Duarte Frutos, con indisimulada intención de reactivar en política que al no encontrar espacios en su propio partido sin rubor mira con atención a este sector.

    Estas cercanías nos permiten al menos sospechar que las movilizaciones campesinas tienen otra motivación, desde hace dos semanas. Los cooperativistas en la calle, al menos parte de su dirigencia tienen una participación muy importante que es la de financiar estas marchas. Tampoco les interesa llegar a acuerdos con el gobierno; y les tomó el gustito de acercarse al poder de esta manera. Prueba de ello es el alejamiento de una cooperativa seria como Fecoprod.

    No debería pasar desapercibida la acusación de Mirtha Gusinki quien presentó pruebas contra Luís Aguayo y Jorge Galeano como protectores de secuestradores y del EPP y acusó a Sixto Pereira como próximo a estos grupos criminales. Todos ellos muy cercanos a Fernando Lugo. Este episodio no debería ir por separado debido a que todos ellos están vinculados a la trama político electoral emprendida por el Frente Guasu.

    Estos hechos afectan de sobre manera a la izquierda y a los sectores populares organizados, porque sobre ellos pesan sospechas; situación que quedó flotando desde las primeras investigaciones del caso Cecilia. Ni Lugo en el gobierno logró disipar aquellas dudas y hoy éstas retornan con fuerza.

    El ímpetu de la izquierda, con el Frente Guasu a la cabeza sabe que ese estigma no los dejará; entonces buscan alternativas que los ubiquen de nuevo en la palestra y estas manifestaciones ofrecen ese escenario. Es probablemente que el criterio de sus dirigentes los lleva a empujar las masas contra el gobierno para generar condiciones más favorables a la intención de Fernando Lugo que no tiene en una competencia limpia y abierta.

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    Publicado por jotaefeb | 25/04/2016, 09:45
  11. Ganó el gobierno

    Esa es la realidad. Todo fue un gran sainete. Con politiquería digitada por los cerebros perversos de la dirigencia del Frente Guasu. ¿Qué consiguieron los campesinos, que lo festejaron con bombos y platillos y “ye ka-ú” generalizado?. Nada. Nada que ya no tenían. Por lo menos el 90 % de sus “conquistas” ya les habían sido concedidas por el gobierno. El resto de las mismas, no había tampoco problema. En media hora de reunión, sin tanta alharaca, se habrían concretado.

    El gobierno siempre puso sobre la mesa el tema de la refinanciación de las deudas. Con todos los “ingredientes”, de plazos, de quita, de estudios, caso por caso y ver la forma de hacer el borrón y cuenta nueva, incluso con el sector privado.

    Pero nada de eso les importó. Estamos hablando ya del año pasado, cuando se empezó a plantear el famoso tema de la “condonación”. Desde el principio se les dejó bien en claro que eso no era posible, lo otro sí. Y es justamente a lo que se arribó luego de la movilización que no pasó a la historia como dicen los campesinos por las “conquistas” y la “lucha de 23 días” y la “solidaridad ciudadana”, etc, sino por lo estéril, ridícula, innecesaria, por lo improductiva y por la tremenda carga de molestias para la ciudadanía que quería trabajar en paz y a la que virtualmente no le importaban los motivos de tanto desmadre como dicen los españoles. Por eso esta marcha va a pasar a la historia. Por lo inconsciente, por la manipulación tremenda de tanta pobre gente arreada con la promesa de una quimera incumplible, porque todo supuraba politiquería, escondida al principio, pero que asomó su feo rostro, con todo, al final de los acontecimientos.

    Los “asesores técnicos” del Senado, liderados por el tenebroso Sixto Pereira, eran quienes dictaban las órdenes y marcaban la hoja de ruta del día. Detrás del telón, la figura del malnacido Fernando Lugo, quien advino a la política solamente para satisfacer sus lascivos instintos.

    El gobierno salió ganando por otro motivo fundamental. No pisó el palito, la pólvora preparada para que estalle la bomba en las calles. Y se genere el tan ansiado caos, con fotos de represión recorriendo el mundo, dada la estolidez habitual de la prensa empresarial que no ve más allá de la punta de sus narices. Bien le hubiera sentado a cierto propietario que violentaran los supermercados “a sacar comida”, como amenazó uno de los dirigentes.

    Se habría estropeado bastante toda la imagen internacional que tan trabajosamente el gobierno está reconstruyendo luego del desastre en que la dejaron.

    No pasó nada de eso. Gracias a Dios, el país puede seguir captando inversiones y radicando a empresas extranjeras, sin que se cumplieran los designios de los mandamases del FG.

    ¿El Día Después?. Que pasará de ahora en adelante. Primero que nada, el gobierno debe mejorar su sistema de comunicación e informaciones públicas no solamente durante la crisis, sino cuando la misma se está gestando especialmente. ¿Por qué la ciudadanía no sabe la enorme cantidad de progresos, respecto de los anteriores gobiernos, que se han hecho en materia de apoyo al quehacer campesino?. Se les gana por goleada. Pero los números que cantan están escondidos. Insólito. Esa imagen negra de que se trabaja solamente para los ricos es terrible. Debe ser combatida frontalmente con políticas comunicacionales exhaustivas, al más alto nivel, que utilicen todos los recursos disponibles en materia de medios y adelantos tecnológicos. Pero no se hace. Ya lo hemos advertido. Se incorpora a gente que “vende buzones”, pero que no está para esta lucha.

    Ahora, los dirigentes campesinos del FG dirán a los cuatro vientos que triunfaron, que doblegaron al gobierno, en la resistencia más larga de la historia del país y toda la jarana. Eso tiene que ser despedazado con números, con la verdad simplemente, de otro modo brotarán manifestaciones ridículas como las que nos ocupa, en cada esquina del centro de la capital.

    El gobierno debe consolidar de esta forma su victoria. No consiguieron nada, lo reiteramos, que no lo pudieran haber hecho, hablando bien y en una sola sesión de trabajo.

    Que lo ganado no se convierta en derrota comunicacional por culpa de la inopia y falta de fibra de los responsables de la misma.

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    Publicado por jotaefeb | 25/04/2016, 09:44
  12. Un acuerdo esperado por todos los sectores
    25 Abr 2016

    Encontrar la manera de establecer un diálogo y llevarlo a cabo a pesar de todas las críticas de los diferentes sectores y también luchando con las propias limitaciones y conceptos, es un mérito, indudablemente.

    Poder sentarse frente a frente alrededor de una mesa en la que se debaten palmo a palmo, milímetro a milímetro, los pasos hacia adelante y hacia atrás que cada sector dará para aflojar la tensión de la cuerda, sin que se pierda lo esencial del objetivo de cada uno de ellos, es todo un éxito, no importa de qué negociación se trate. Y, conseguir abrir las puertas a un acuerdo, contra todos los pronósticos que anunciaron el Apocalipsis social, y llegar a éste cuando todos los sectores involucrados: Gobierno, campesinos y pequeños productores y cooperativistas parecían estar dispuestos a seguir ahí, al filo del “abismo” anunciado a los cuatro vientos, desde la mayoría de los espacios de comunicación públicos y privados, así como desde los diferentes sectores sociales, era imaginado como casi imposible.

    Por eso, y porque la discusión fue larga, con altibajos importantes y portazos de parte de todos los sectores que cerraron caminos, es importante que se refleje claramente la importancia de la situación a la que se ha llegado, gracias a la incansable voluntad de escuchar y de hacerse oír, que todos los participantes enarbolaron por encima de sus intereses particulares, hasta llegar al objetivo deseado: el beneficio para todos, especialmente para los sectores menos favorecidos y la apertura de nuevas formas de diálogo entre sectores que pueden sonar como muy dispares, pero son parte del tejido social del Paraguay. Y lo más trascendente, en este caso, es que esos sectores han dado muestras de estar comprendiéndose y entendiéndose, más allá de los pensamientos e ideologías; de las presiones de uno y otro lado y de la incomprensión de quienes aún creen que solo hay dos caminos para transitar y que ambos jamás se cruzan o se encuentran.

    El acuerdo va más allá de lo importantísimo de las soluciones a temas tan sensibles y graves como el endeudamiento de los pequeños productores y sus padecimientos. Atraviesa las necesidades y reclamos del sector cooperativo y va mucho más allá del discurso y el pensamiento de representantes o referentes de las instituciones gubernamentales.

    El gran mérito de este acuerdo es que como pocas veces antes, se ha debatido ampliamente y ha sido parte del “día a día”, tanto entre los negociadores de los sectores involucrados como en el Parlamento y ha sido tema de analistas y cientistas de todos las corrientes de pensamientos y, por supuesto, de políticos que han hecho saber con menor o mayor claridad, lo que ellos pensaban sobre el conflicto. Y no nos olvidemos de las redes sociales, que parecían estar a punto de incendiarse con duros intercambios de mensajes, tweets y todo lo que sirviera como espacio en donde volcar lo mejor y lo peor que tenemos y somos como sociedad.

    Pero en esa discusión también participó activamente la ciudadanía “de a pie”, como se dice vulgarmente, la gente que convivió con las situaciones derivadas de las marchas de protesta: los que apoyaron a los que marchaban y los que no lo hicieron. En cada rincón del país –especialmente en Asunción y zonas aledañas– fue el tema de conversación –y de fuertes discusiones–, a veces en las calles –mientras duraba el paso de los manifestantes– y también en las casas, donde todo parecía estar sometido a si podremos o no llegar de un lugar a otro de la ciudad. Como pocas veces antes, los temas de la situación de los campesinos, como la razón o no de gravar con el IVA a los créditos de cooperativas, estuvieron en boca de todos.

    Y eso es muy importante, porque es a través del diálogo franco y abierto y de la capacidad que demuestre cada espacio político o ciudadano en busca de los acuerdos que beneficien al desarrollo armónico de todos los sectores del país que se logrará avanzar hacia un país en el que todos –sin sectarismos ni exclusiones– sean protagonistas de los cambios.

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    Publicado por jotaefeb | 25/04/2016, 09:25
  13. Reclamos económicos con cargado contenido político
    25 Abr 2016

    Por Óscar Germán Latorre

    Ex fiscal general del Estado

    El derecho de petición y el de manifestación están expresamente consagrados en la Constitución Nacional para todos los habitantes de la República del Paraguay. Cuando alguien requiere una respuesta del Gobierno, con prescindencia de su contenido, está ejerciendo ese derecho y debe ser respetado.

    Desde hace varias semanas, vienen manifestándose los cooperativistas, un grupo de pequeños productores, los que se dedican al transporte de carga, entre otros, que reclaman al Gobierno las más diversas cuestiones.

    El grupo de pequeños productores, pretende que el Estado les condone las deudas que habían sido contraídas varios años atrás. Tal como se esperaba, las negociaciones entre los representantes del Gobierno y los líderes de estos productores se tornan interminables porque el pedido de condonación o refinanciación de esas deudas tiene un contexto de contenido político indiscutible, que prevalecerá a todo lo largo de la negociación.

    Ayer escuché a tres dirigentes expresar que rechazaban el último planteamiento del Gobierno porque no estaban conformes con las condiciones ofrecidas a los labriegos, específicamente en cuanto a las tasas de interés, los plazos de la refinanciación, los años de gracia y, si no entendí mal, con el dinero que reclamaban en concepto de compensación por las pérdidas, que no debía ser inferior a G. 1.000.000 por hectárea.

    El enfoque de estos dirigentes campesinos es exclusivamente político, pues las condiciones ofrecidas por el Gobierno son sencillamente inmejorables y deberían satisfacer las mayores expectativas de cualquier deudor moroso. Pero como prevalecen los intereses políticos de ciertos dirigentes y de sectores perfectamente identificados, el punto de coincidencia entre las partes parece imposible de lograr.

    A esos dirigentes poco o nada les importa que esos productores logren las condiciones para refinanciar sus deudas, lograr su rehabilitación como sujetos de crédito y que logren salir de la delicada situación económica y financiera que hoy soportan. Muchos dirigentes campesinos se han enriquecido manteniendo a los supuestos productores que representan en el más absoluto aislamiento, sin asistencia técnica ni crediticia, pues mientras estas condiciones se mantengan ellos podrán seguir presentándose como supuestos líderes de sectores que viven en condiciones de pobreza extrema.

    En esta negociación, es sumamente importante que todos tengamos claro que no se está hablando del dinero que pertenece al presidente de la República o a alguno de sus ministros. Se tratan de deudas provenientes de créditos concedidos por entidades públicas que fueron creadas precisamente para otorgar fuentes de financiación a los productores. Expuesto en otras palabras, se trata de dinero público que pertenece a todos los paraguayos y cuya administración corresponde al gobierno. Por consiguiente, no existe una discrecionalidad absoluta para los negociadores por parte del gobierno. Ellos deben someterse a parámetros técnicos y financieros que, permitiendo dar una razonable alternativa de solución al problema de estos labriegos, no se produzcan mayores perjuicios al patrimonio del Estado.

    Lo señalado precedentemente debe quedar sumamente claro porque sería entrar en un camino sin retorno si el Gobierno accediera a realizar más concesiones que las recomendadas por los técnicos. Este sí sería un antecedente nefasto para nuestra economía porque mañana reclamarán lo mismo otros pequeños, medianos y hasta los grandes productores agrícolas, los compradores de vehículos o de electrodomésticos y cualesquiera otros que tengan problemas para cumplir con las obligaciones crediticias contraídas.

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    Publicado por jotaefeb | 25/04/2016, 09:25
  14. Un acuerdo que apaga el conflicto, pero que no resuelve el problema

    Por Estela Ruiz Díaz

    Hace 23 días que los campesinos y cooperativistas marchan por Asunción reclamando reivindicaciones que pasan por la condonación de deudas y la aplicación del IVA a los actos cooperativos.

    Planteado así linealmente genera alto rechazo. El resto de la población que honra sus deudas aunque quede sin trabajo y paga impuestos aunque no quiera (nadie lo hace con agrado), se opone frontalmente. Y con razón. Consideran una discriminación odiosa que el Gobierno apriete el cogote a unos y condonar a otros. El debate en las redes es que si los campesinos y cooperativistas logran sus objetivos, los que adeudan al banco por su casa o electrodomésticos también se manifestarán para lograr los mismos beneficios.

    Sin embargo, los problemas sociales no se pintan en blanco y negro ni se reducen a la fría matemática.

    Los datos sobre pobreza en Paraguay siguen siendo una herida sangrante y hasta tanto no se trabaje en su reducción en planes serios, transversales y sostenibles en el tiempo, superando incluso los Gobiernos de turno, las movilizaciones serán permanentes espasmos que de tanto en tanto afectarán al país. Sobresaltos que son normales cuando a pesar de la reducción de la pobreza, sigue siendo alta en un país pequeño y con tanta riqueza. Aun hay más del millón de pobres y medio millón de pobres extremos.

    LA DESIGUALDAD. Dicen los expertos que es más fácil resolver los problemas de un país pobre que un país desigual. En el primero el diagnóstico y las recetas están a la vista y las soluciones se aplican a todos por igual: salud, educación, alimentos, etc.

    Sin embargo, en un país desigual, el enemigo no solo es la pobreza sino los poderosos sectores privilegiados, los que tienen las riendas en la trastienda del poder para usurpar el poder con muchos derechos y pocas obligaciones. Las soluciones son más complejas porque requieren de liderazgos políticos fuertes, capacidad negociadora y alto sentido social para modificar las estructuras.

    Y este es Paraguay, donde las cifras señalan que un 2% de la población maneja el 80% de las tierras. El resultado, campesinos sin tierra o con tierra pero sin apoyo estatal que ante su frágil economía abandonan el campo y migran a las ciudades donde se convierten en zombies urbanos en los cinturones de pobreza.

    El país tiene el sistema tributario menos equitativo de la región. Según Cadep, “el sistema tributario de Paraguay se caracteriza por una baja presión tributaria –compensada por ingresos no tributarios provenientes principalmente de la renta de las hidroeléctricas–, la elevada incidencia de impuestos indirectos, la inequidad tributaria, y una alta elusión y evasión impositiva”. Esto significa desigualdad en la distribución de la riqueza, de la tierra y de los ingresos, en el marco de una escasa tradición democrática, el círculo vicioso del Estado débil, corrupto e ineficiente.

    El escenario plantea una pintura equívoca de la realidad que obliga a mirar más al fondo de la simple confrontación.

    Otro problema es la calidad del réfere: el Estado corrupto, ineficiente, discriminador, que despilfarra el dinero público en la política clientelar y los placeres no tiene la capacidad ética para exigir a ninguna de las partes. A los pobres les dice que no hay dinero, pero cada día hay pruebas del descarado robo, y cuando las pocas veces intentó cobrar impuestos a los más ricos, estos responden que no quieren pagar más impuestos para mantener al ejército de planilleros, familiares y amantes de los políticos y burócratas del Estado.

    Según datos de la UGP entre 1992 y 2007, el Estado transfirió al campo 4.480 millones de dólares, sin que tales recursos hayan aportado mejoras significativas.

    Y a pesar de cabalgar siempre sobre los errores de Gobiernos anteriores, a Horacio Cartes le explotó una granada con su ministro de Agricultura, Jorge Gattini, cuya gestión está salpicada con indicios de corrupción y él no ha hecho nada diferente a los otros Gobiernos: destituir y esconder la basura bajo la alfombra.

    FALTA UN NUEVO PACTO. Ayer se realizó el cuarto encuentro entre la coordinadora que aglutina a los pequeños productores y los cooperativistas en la residencia presidencial sin la presencia del anfitrión, quien habrá estado oteando la reunión. Al final de acuerdo, estampó su felicitación en un tuit. Más virtual que nunca.

    Luego de 23 días de movilizaciones y una maratónica discusión de más de 9 horas, anoche arribaron a un acuerdo. Con los cooperativistas, el Gobierno cedió un poco: se suspende la aplicación del IVA hasta julio y la promesa de reformar la ley.

    Los campesinos se llevan la copa con una amplia refinanciación con olor a condonación.

    El acuerdo resuelve el conflicto coyunturalmente. Pero si no se empieza a modificar la perversa estructura de la desigualdad y el Estado no inicia un proceso de autodepuración eliminando la pornográfica grasa del despilfarro público, no hay solución posible.

    Mañana serán otros los que tomarán las calles y el Gobierno solo apagará incendios… hasta que se le acabe la plata.

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    Publicado por jotaefeb | 24/04/2016, 18:56
  15. Burlados

    Por Mariana Ladaga

    “Realmente se burlaron de nosotros”, decía en Minga Guazú Casimiro Quiñónez, quien perdió en una tormenta de diez minutos el invernadero construido mediante un programa del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y que costó G. 33 millones. El horticultor se comprometió a pagar G. 11 millones más intereses en un plazo de 5 años.

    Pensaba plantar tomates en invierno y tenía esperanzas de aumentar sus ganancias, pero el invernadero quedó destruido antes de que lo pudiera utilizar. Le prometieron una solución.

    Paralelamente, en Presidente Franco, padres y voluntarios de una organización decidieron hacer una pollada para construir dos aulas de material para reemplazar otras precarias de madera en la escuela San Blas. Irónicamente en la institución debería haber dos aulas nuevas construidas con recursos del Fonacide, pero solo hay una y está inconclusa.

    Cerca de San Blas funciona la escuela Saltos del Monday. En la institución, una muralla y baño fantasmas costaron más de G. 200 millones. Quisieron hacer pasar como nuevo un sanitario que tiene más de diez años y que fue remozado por los padres de familia.

    También en Presidente Franco los niños recibieron almuerzo escolar durante tres meses, pero en los documentos figura comida por un año.

    Unos G. 1.000 millones del Fonacide fueron mal utilizados en distintas instituciones educativas públicas franqueñas el año pasado, según lo que descubrieron hasta ahora los fiscalizadores de la Municipalidad. Los casos fueron denunciados ante la Fiscalía y la Contraloría General de la República (CGR), pero no hay investigación ni auditoría, mientras los responsables de las irregularidades, los exintendentes Alcides Fernández y Abraham Alegre, ambos colorados, están tratando de “maquillar” todo lo que puedan.

    En Ciudad del Este, la mayoría de la Junta Municipal denunció mal uso del Fonacide y un grupo de ciudadanos hace unos días realizó una marcha para exigir transparencia.

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    Publicado por jotaefeb | 24/04/2016, 07:33
  16. Mitos y verdades sobre la crisis en el campo

    Por Luis Bareiro

    A propósito de la crisis campesina, estuve conversando con gente que efectivamente trabaja en el campo y con técnicos que procesan regularmente datos y estadísticas sobre la producción agropecuaria, y a más de confirmar algunas cifras me llevé un par de sorpresas que me gustaría compartir, sobre todo para ordenar mejor el debate en torno al problema.

    1)- La familia campesina ya no es mayoritariamente agrícola, es principalmente ganadera.

    Tiene cerdos o gallinas o vacas porque los animales no requieren de mucha mano de obra y no se pierden tan fácilmente con una lluvia o una sequía o el ataque de plagas. Obviamente hablo de chacras, de unos pocos animales, no de un gran hato ganadero, pero es una información clave a la hora de fijar políticas públicas.

    2)- El acceso de la familia campesina a la comunicación mediante teléfonos celulares y a la movilidad merced a la compra de una motocicleta aceleró un fenómeno que es mundial; la migración de los jóvenes a las ciudades.

    A todas las carencias de los servicios públicos en el campo, se suman cada vez con más fuerza las tentaciones propias de la ciudad. La juventud campesina, como la de cualquier lugar del planeta, prefiere la vida urbana a la dura experiencia de la labor agrícola.

    3)- Esta migración, que no se ha logrado revertir en ningún lugar del mundo (en los países desarrollados menos del diez por ciento de la población vive y trabaja en el campo), significó un duro golpe para la tradicional agricultura familiar campesina, cuya rentabilidad se basa en gran medida en la mano de obra gratuita, la de los hijos.

    4)- Conviene aclarar que estos son los elementos recientes que se sumaron al proceso histórico de migración ocasionado por la falta de oportunidades y por el empuje de la agricultura mecanizada, que merced a sus excelentes resultados en la última década pudo realizar una compra masiva de las tierras de los productores menores, agricultores que no podían resistir esas buenas ofertas, en contraste con sus magros resultados.

    5)- Los pequeños, medianos y grandes productores mecanizados, cooperativizados o no, no producen un solo rubro.

    No hay sojeros ni maiceros puros. Quien planta soja, también cultiva trigo y maíz. Solo la rotación de cultivos garantiza la rentabilidad de la explotación del campo.

    Las características del suelo y el clima sumados al precio determinan qué se cultiva más. Eso explica la supremacía de la soja.

    6)- Todos los cultivos utilizan agroquímicos, no es exclusividad de rubro alguno. Se puede producir sin agroquímicos, es lo que se conoce como producción orgánica, pero los productos son tres o cuatro veces más caros. ¿Hay un mercado dispuesto a pagar esos precios?

    Por último, plantar mandioca, soja o maíz es una actividad económica con un fin lucrativo, no es una actividad patriótica, ni criminal, ni humanista. Ser cañicultor, sojero o campesino define la actividad de una persona o dónde trabaja, no si es buena o mala. Conviene recordarlo a la hora de debatir estos temas.

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    Publicado por jotaefeb | 24/04/2016, 07:08
  17. Como el tajy
    24 Abr 2016

    Augusto Dos Santos

    Todos los gobiernos han fracasado en sus políticas de desarrollo rural. Por lo tanto, la carga de fracasos al respecto de este paisaje triste que se observa cuando los agricultores llegan hasta Asunción a enseñarnos su realidad se puede cargar con razonable justicia sobre los hombros de toda la clase política.

    Parece un silogismo barato, pero si tenemos que todos los abordajes han sido deficitarios y si nuestras autoridades actuales en los poderes del Estado son los mismos que protagonizaron ese fracaso en sus sucesivos gobiernos, tenemos que no nos queda otra que la autocrítica y a empezar de nuevo.

    Por todo esto, y si en verdad pretendemos hablar de soluciones estructurales, necesitamos revisarlo todo, desde sus cimientos.

    No será fácil. Vivimos en una etapa muy marcada por la polaridad política y, por sobre todo, en un proceso bastante degradante en el que la negociación es la clave del propio sostenimiento del sistema anacrónico; pero negociación no como fórmula de consenso sino como itinerario de arreglos de poder.

    Esto también provoca que todo el tiempo a los problemas globales no se los pueda enfrentar con soluciones estructurales, sino con lo que podríamos llamar: salidas. Y muchas veces “de emergencia”.

    Al constituirse el “toma y daca” en la piedra filosofal sobre la que se asienta el funcionamiento de la construcción de “salidas”, la clase política se queda siempre con el “vuelto” de todas las operaciones.

    Así tenemos que para lograr un acuerdo sobre determinado proyecto, la pieza de canje debe ser algún tipo de favor proporcional al valor de lo cedido.

    Si no se interviene esta forma de funcionamiento del Estado, mal se pueden esperar soluciones estructurales y todo lo que se diga al respecto del patriotismo será una novela barata de éstas que se consiguen en las farmacias o en los supermercados.

    Por esto no deja de ser una oportunidad importante la revisión de la Carta Magna. Lamentablemente cualquier alusión al tema nos lleva a la cantinela de la reelección presidencial y tan necio es congelarse en esa obsesión que es muy probable que sigamos con esta Constitución –torpe e inapropiada– hasta el final de los tiempos solo porque tememos que el presidente del año 2098 quiera la reelección “detrás de esto”.

    Finalmente, todos los presidentes quieren la reelección. El asunto es que quien elige a los presidentes no será la Constituyente sino las elecciones generales.

    Si tememos cambiar el auto que funciona mal y pierde aceite solo porque tememos que nos carguen mala gasolina no hacemos más que ser dignos de la torpeza que la arquitectura de nuestro futuro. Ningún país prosperó desde el temor a cambiarse y reinventarse cotidianamente.

    Empezar de nuevo es animarse a cambiar todo. Animarse a cambiar todo es dialogar por encima de las banderas políticas y más que nada, es pedirle –de una vez por todas– a los jóvenes que tengan la bondad de reemplazarnos a las generaciones reprobadas con la misma naturalidad como el tajy pierde sus hojas y florece.

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    Publicado por jotaefeb | 24/04/2016, 06:52
  18. EL ESTADO PARA LOS RICOS Y EL MERCADO PARA LOS POBRES

    Por Paulo López
    La posición del gobierno de Horacio Cartes respecto a los reclamos de los campesinos y cooperativistas refleja fielmente aquella fórmula según la cual el neoliberalismo reserva el Estado para los ricos y los principios del libre mercado solo rigen para los pobres.

    Es decir, cuando se trata de beneficiar a los empresarios existe un Estado generoso en dispensar sus bienes, muchas veces incluso invocando el bien general. Sin embargo, cuando se trata de implementar políticas afirmativas de inclusión –o cuando menos de auxilio– de los sectores más vulnerables, no hay dinero y la tarea es dejada en manos del mercado.
    Veamos algunas muestras. Bajo la bandera de la “modernización” y “dignificación” del servicio de transporte público, el gobierno regaló más de 11 millones de dólares a los empresarios del transporte para la compra de los buses climatizados. El paquete incluyó la suba del precio del pasaje bajo la cubierta del servicio diferencial, además del subsidio por boleto y combustibles.
    El gobierno rechaza el pedido de condonación de los pequeños productores bajo el pretexto de que no puede incentivar la cultura del “no pago”. Empero, el sector transportista es uno de los más incumplidores en el pago de sus préstamos, lo cual no constituyó un obstáculo para que en 2014 el Senado ratificara una condonación de 87,5 millones de dólares que los empresarios adeudaban al Banco Nacional de Fomento (BNF). La iniciativa había sido presentada durante el pasado periodo legislativo por el entonces senador liberal Alfredo Jaeggli, un autoproclamado libremercadista y enemigo a ultranza de la intervención estatal en la economía.
    Entre estos beneficiados se encuentra el legislador liberal Celso Maldonado, propietario de la Línea 49 “La Limpeña”, que recibió el subsidio estatal para la compra de 14 buses climatizados. Realizando el cálculo de 30.000 dólares por unidad, la suma total que habría recibido en este concepto llega a 420.000 dólares. Todo ello a pesar de violar flagrantemente garantías constitucionales como el derecho a la organización al haber despedido a más de 50 choferes por haber intentado formar un sindicato para hacer respectar derechos mínimos como la duración de la jornada laboral, vacaciones pagas, seguro social y salario mensualizado.
    El gobierno afirma que con la aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los préstamos de las cooperativas se lograría recaudar unos 60 millones de dólares. A pesar de la urgente necesidad del Estado por aumentar la recaudación, el Ejecutivo resignó unos 400 millones de dólares que pudieron haber ingresado a través del impuesto a la exportación de soja. El presidente prefirió vetar la ley de manera de seguir beneficiando a este sector con bajos tributos, en tantotransfiere la carga a las franjas más humildes con impuestos regresivos como el IVA, que representa el 60% de las recaudaciones del fisco. Las maquiladoras, por su parte, son beneficiadas con un impuesto del 1% sobre las exportaciones y pueden pagar a los trabajadores montos inferiores al salario mínimo bajo las figuras de la beca de empleo o contrato de aprendizaje, entre otras cláusulas de flexibilización laboral estipuladas en la Ley de primer empleo.
    El hecho de que para Cartes los labriegos y cooperativistas que se encuentran movilizados en la capital sean apenas unos “sinvergüenzas” no es un hecho menor, al menos si se considera de quién proviene tal aseveración. Detrás de la figura de empresario exitoso con que montó su carrera política, Cartes es uno más entre los que se enriquecieron a costa del Estado antes de haber despertado de su sueño dogmático y convertirse súbitamente a los principios del libre mercado. No es redundante recordar que el primer gran negocio del empresario devenido presidente fue estafar al Estado con la adquisición de dólares a precio diferencial simulando operaciones de importación de implementos y maquinarias agrícolas para revender esas divisas en el mercado paralelo.
    En un artículo titulado “Los grandes subsidiados del Paraguay”, el periodista Jorge Villalba Digalo detalla que los sojeros son beneficiados con millones de dólares a través de un subsidio tributario con tasas menores de impuestos a la renta, exoneración del IVA y de aranceles por importación de maquinarias y equipos, a más de las tasas irrisorias abonadas en concepto de impuesto inmobiliario. El autor señala que entre el Impuesto a la Renta a las Actividades Agropecuarias (Iragro) y el impuesto inmobiliario, se debería recaudar aproximadamente 500 millones de dólares de manera anual, pero en el anterior ejercicio fiscal solo han ingresado 50 millones de dólares por los altos niveles de evasión existentes y la aplicación del impuesto inmobiliario sobre el valor fiscal y no real de los inmuebles. A esto se añade la política de intervención del Banco Central del Paraguay (BCP) sobre el mercado cambiario, que con frecuencia sale a comprar dólares a fin demantener el tipo de cambio y el margen de utilidades de los empresarios de la soja. Sostiene, asimismo, que de los 280 millones de dólares de la deuda de Petróleos del Paraguay (Petropar), un 50% (140 millones de dólares) es a causa de los subsidios a los combustibles otorgados a los transportistas y sojeros.
    Pero en el fondo de la negativa del gobierno de otorgar las condonaciones existiría una política deliberada de ir despojando a los pequeños agricultores de sus fincas, en consonancia a las metas oficiales de aumentar la superficie destinada a los agronegocios. La web La voz del Norte de San Pedro había denunciado en el mes de febrero un esquema de estafa contra productores de tabaco de parte de las empresas de Cartes dedicadas a la fabricación de cigarrillos. El esquema consistiría en la venta de estufas a un precio de 40 millones de guaraníes –cuando el costo real sería apenas de 20 millones– para el secado de tabaco que es acopiado posteriormente por las firmas del presidente.
    Además, las empresas de Cartes también proveen insumos y agroquímicos para el tratamiento de los cultivos a precios que estarían por encima de los valores de mercado. Con esta sobrefacturación los productores quedan con grandes deudas debiendo, tarde o temprano, entregar sus tierras como parte de pago de este pasivo generado de manera fraudulenta, refiere el medio a partir de informes y testimonios de los productores afectados.
    De acuerdo a los labriegos, las deudas que adquirieron son a raíz de las campañas promovidas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y que terminaron en un rotundo fracaso, como la cosecha de chía en 2014, que no tuvo mercado ni precios adecuados para recuperar la inversión realizada. Los cañicultores, por su parte, apuntan que están al borde de la quiebra a raíz de que Petroparpaga precios muy bajos por la materia prima utilizada para la producción de alcohol.
    Con un gobierno que en poco tiempo ha endeudado al país por unos 3.000 millones de dólares y que no tiene inconvenientes en pagar deudas de empresas privadas como la Azucarera Iturbe, el problema de fondo no serían los 120 millones de dólares que deben los campesinos a la banca pública, de acuerdo a los datos del MAG, y cuya condonación reclaman. Con la imposición del IVA a las cooperativas se debilita el sistema de solidaridad en beneficio del sector bancario (de donde proviene el mismo Cartes) y con la deuda se dejaría sin tierra a miles de productores campesinos, que deberán entregar sus fincas ante la imposibilidad de pagar los créditos. En fin, vaivenes del mercado que no afectan a quienes disponen a su arbitrio del Estado en contra de los propios principios que pregonan.

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    Publicado por jotaefeb | 23/04/2016, 05:48
  19. Siniestros personajes

    La situación es delicada. Las negociaciones estrechas, no hay mucho margen de maniobra, la gente está cansada, el gobierno está extremando su paciencia, los asuncenos también, para que de pronto aparezcan personajes nefastos, mal paridos en la política criolla, que buscan solamente sacar réditos políticos de río revuelto.

    Ayer, en la Vicepresidencia, en un ambiente distendido conversaban las partes, campesinos, cooperativistas y autoridades. De pronto llegaron los senadores, “representantes del Poder Legislativo”. Se trataba del nunca bien ponderado “Pakova” Ledesma, del tenebrosísimo Sixto Pereira y del descastado Luís Alberto Wagner.

    ¿Qué podían aportar? Absolutamente nada, salvo politiquería de la barata que solamente sirve para complicar aún más las cosas.

    También sirve para la foto, para que las “bases” vean el modo en que sus jefes se involucran en los grandes temas del país y por supuesto, para que allá “amó hapópe”, ellos puedan seguir mamando de las tetas del Estado, desde el estupendo cargo electivo que ostentan, “premiado” con más de 30 millones de guaraníes, mensuales, además de una sarta de beneficios indebidos.

    Unos instantes antes, el tal Sixto Pereira, otro ente engendrado por el lascivo Fernando Lugo, fue acusado, con pruebas fehacientes, de estar involucrado en el secuestro y martirio de Cecilia Cubas, en un caso que conmovió a la opinión pública por su ferocidad y premeditación.

    A Cecilia Cubas, la enterraron viva, nada menos, como alguien lo recordó en la víspera. Por supuesto el sátrapa aludido lo negó todo rasgándose las vestiduras, pero sin rebatir en absoluto las pruebas en contrario presentadas por la madre de la víctima, la senadora Gusinsky.

    La presencia de estos personajes que a todas luces intentan “apadrinar” las cosas, aprovecharse de la situación, solamente puede enrarecer aún más el ambiente. Son conocidos como instigadores de la gente del campo, y a dos de ellos se podría incluso señalar con el dedo como los principales propiciadores de la famosa idea de la “condonación” que tantos problemas está causando, debido a la irracionalidad de la exigencia.

    Sembraron esa semilla y la fogonearon durante meses hasta que lograron su objetivo, la movilización de pobre gente, esperanzada en lograr que sus deudas sean borradas, nada menos, como se lo prometieron estos malos políticos, en un acertijo perfecto para “motivar” a las masas. Luego se jactan de su poder de convocatoria.

    En las actuales circunstancias no se puede hacer nada. Son autoridades. Pueden estar presentes en las negociaciones. Aunque no sirvan para nada o aunque empeoren las cosas. Pero habrá que recordarlos, cuando llegue la hora de votar, para dejarlos en la cuneta obviamente, de donde nunca debieron salir.

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    Publicado por jotaefeb | 23/04/2016, 05:37
  20. Destruimos el piso y ¿pretendemos equilibrio?

    Por Carolina Cuenca

    Trastornados. No nos gustará admitirlo, pero no podemos negarlo. La psiquis del paraguayo ya acusa recibo de los factores tóxicos que contaminan su estilo de vida.

    Leíamos en el diario esta semana que la depresión y ansiedad lideran el ránking de 10.000 consultas solo en Siquiatría de IPS y en Sicología la cifra asciende a más de 12.000. Es algo que debería llamarnos la atención porque entre los pacientes no solo hay adultos, sino también niños.

    Hay factores genéticos y químicos que influyen, pero es evidente que detrás de muchos desequilibrios conductuales está eso que llamamos falta de sentido, vacío existencial.

    Nos dijeron desde pequeños que trabajáramos por el pan y cuando la mesa la tiene en abundancia, deseamos los postres de la existencia. Luego de probarlos, de todos modos vuelven el vacío, el hambre, la insatisfacción. Y así vemos niños tristes y “aburridos”. Cargados de cosas de moda, pero desdichados. ¿Quién se atreve a ayudarnos a reponer el piso que se levanta, que se mueve, que se deshace debajo de nuestra conformista existencia? Para los campesinos, más en contacto con la naturaleza, la cosa es un poco distinta. Todavía se nota calidez, pero decrece porque algunos se creyeron el cuento y desean lo que a nosotros nos intoxica.

    Qué cobardía. Podríamos advertirles, podríamos reconocer sus valores y alentarles, pero callamos porque a nadie le gusta decir que está cayendo, que su piso se desmorona. En la ciudad no hay manera, parece, porque todo el mundo está apurado, hipersensible, despersonalizado. Para alienarnos tenemos de todo: música, tele, viajes, compras, fetiches, flexibilización moral, chabacanería, etcétera…

    Nos masificamos, nos perdemos. Y resulta difícil reconocerlo. Porque sería admitir una serie de errores, hacer un esfuerzo serio que implica sacrificio. Mejor dejarse arrastrar por la moda, por el consumo, por el individualismo o, en el más chato de los casos, por las ideologías que nos explican que el culpable siempre es el otro… ¿Y qué pasó con la fuerza de la educación para desalienarnos? La tenemos envasada. Llena de recetas, cambios lingüísticos y novedosas técnicas, pero sin ese coraje de llegar al fondo. Los adultos, distraídos. La familia, en crisis. El Estado, corrompido. Pero la periferia existencial amplía sus fronteras. Llega a esos sitios impensables. Gente con profesión, con dinero, con estatus, pero sin sentido.

    Para algunos el umbral de frustración es bajísimo. No soportamos casi nada. En el tiempo del aquí, ahora y ya mismo es difícil descubrir la bondad del dentro de un rato, más tarde, ahora no. Una nueva dictadura gobierna las ideas, el relativismo. Todo vale según se mire, entonces, nada vale realmente. Se pierde consistencia. Las relaciones, los ideales, las preguntas.

    ¿Cómo restaurar y solidificar las bases para que no caigan más víctimas?

    Tendríamos que salir con la linterna como el griego Diógenes a buscar hombres, karai y kuñakarai añetetegua, que nos transmitan su experiencia de positividad, sentido común, fe y realismo. Lo bueno es que sí existen. Están entre nosotros.

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    Publicado por jotaefeb | 22/04/2016, 05:27
  21. Marchas y marchantes

    Por Caio Scavone

    Uno de los temas controversiales de la semana es la que atañe a los campesinos. Los otros temas se refieren a los penales y la mala campaña del Kelito, aun después de su victoria ante un general que también parece pasará a retiro hacia la Intermedia.

    Me decía mi amigo villarriqueño Hernán Kaá, llamado así por el tereré que toma durante unas 168 horas por semana, que los asuncenos son muy bondadosos y enriquecidos de compasión, caridad, aguante, misericordia y piedad. A la pregunta del porqué me contestó Hernán que cada tanto y ya con mucha frecuencia el resto del Paraguay viaja a la capital para ensanchar el bolonki del tráfico y estrechar aún más sus calles y protestar por lo ocurrido en la Azucarera Iturbe, la caída del precio de la chía y el sésamo y la caída de los invernaderos del MAG con cualquier brisa mañanera, por la caída de la protesta del IVA a los intereses cooperativos y hasta por la caída de lluvias y granizos.

    Pero nadie protesta por la no caída de ministras que le dan un tremendo sobrecosto al cocido y el gobierno ni “muuu” dice por la costosa leche que sale de las anémicas ubres estatales, ni por los sueldos y viáticos de las empleadas domésticas que dictan seminarios electorales ni por los viáticos y gastos de viaje que reciben por no viajar.

    Una vez más Asunción recibió la visita de campesinos y, esta vez, mixturados con dirigentes y empleados de cooperativas y algunos jóvenes asuncenos. El tema central consistió en conseguir, una vez más, la condonación de las deudas que tiene el campesino con todas las instituciones prestadoras de créditos para todo tipo de bienes, producción y servicios. Se incluye al listado motos y celulares de modelos en punta.

    Partamos de la base que aquel campesino productor que decide hacer un préstamo es porque tiene la esperanza íntima de poder devolverlo en un tiempo establecido, basado en lo que va a producir y a sabiendas que podrá renovarse su crédito y que otros productores también puedan conseguir un crédito para progresar. Creo que nadie retira un préstamo sabiendo que no podrá pagar, bueno, casi nadie, hay excepciones como aquellos que estafaron al IPS años atrás cuando hipotecaban una propiedad de mucho menor valor, en contubernio con funcionarios corruptos.

    Ni vos ni yo queremos que nuestro dinero sea utilizado para pagar cuentas de terceros y entiendo que la refinanciación debe ser la figura justa pero se huele el tufillo y se palpa un coqueteo donde el Gobierno, los políticos populistas de turno y que quieren otro turno de 5 años. El tema es quedar bien con los que marchan y los marchantes. Es decir entre los que quieren otros 5 años y los que pueden votar para esos 5 años. Mientras tanto en Villarrica, y desde otros sitios, tenemos que pagar con nuestro impuesto y sacrificio la mala a inexistente asistencia técnica a los productores, la desidia estatal, estúpidos invernaderos, el 30-70 que no sirve para nada, junto a las secretarias vip, niñeras, caseros, planilleros, ministras sinvergüenzas y siguen las firmas.

    Nadie sabe cuántos campesinos necesitan ser condonados, lo que se sabe es la cantidad de condenados que saldrán de este atolladero. Ya hubo condonación, subsidios, créditos solidarios y “ayudo” (dinero en efectivo para todo productor paraguayo) que ningún desarrollo otorgaron ni siguen dejando. Un alto dirigente campesino, pero lejos de ser productor, confirmó que este país es muy rico en clima, suelo, agua, semillas, tierra, mercado, sembradoras y herramientas y sin seguridad alimentaria. Lo que dijo es muy parecido al gobierno lleno de necesidad pero paga millones a muchos funcionarios y su parentela, a planilleros del TSJE, operadores políticos, a ministras corruptas y otros.

    Con sueldos a sinvergüenzas, falsa reforma agraria, campesinos haraganes, subsidios y condonación a productores, con marchas y marchantes “nomarchavéima”.

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    Publicado por jotaefeb | 22/04/2016, 05:18
  22. El haragán es el sumiso que calla
    19 abril, 2016
    Por Carlos Franco

    La llegada de miles de campesinos a la capital para pedir al Estado que les condone las millonarias deudas ha generado acalorados debates. Aunque en esta historia no existen buenos ni malos la ciudadanía eligió un bando. Es lamentable, pero muchos piden que los “haraganes” vuelvan al interior y al olvido, simplemente para poder transitar con normalidad por el microcentro.

    El capitalino, el que goza de energía eléctrica, agua potable, trasporte público, caminos, hospitales, escuelas, entre otros servicios y oportunidades tiene el atrevimiento de llamar “haragán” al campesino.

    Es cierto, no se puede tapar el sol con un dedo, es sabido que entre los manifestantes hay un pequeño grupo de “bandidos” que se quedan con los recursos del grupo que representan y otros violentos, como el hombre del sombrero que golpeó al delivery que vimos en el video que se viralizó. Pero esto no significa que todos los agricultores que exponen su dramática situación a través de marchas sean “haraganes”.

    Todo lo contrario, estos compatriotas con los pantalones bien puestos se la pasan trabajando duro y cuando deben vender sus productos les ofrecen monedas a cambio de las mismas y no pueden trasportarlas porque en determinados lugares no existen caminos, entre otras carencias que sufren.

    A pesar de que la desigualdad y el abandono estatal los tiene casi noqueados, tienen el valor de viajar cientos de kilómetros para pedir una mano al Estado, el mismo que regala dinero a los transportistas, pero que se niega a escuchar el problema de los sufridos compatriotas.

    Los campesinos no son haraganes, son personas que reclaman apoyo estatal. Los haraganes son otros. Aquellos sumisos que no quieren tomarse el trabajo de organizarse y reclamar sus derechos. Aquellos que se conforman posteando críticas contra corruptos y planilleros en las redes sociales. Aquellos que eligen el silencio. Aquellos que deberían imitar de vez cuando a sus compatriotas del interior, que reclaman y no callan.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 11:24
  23. La plaza en llamas

    Por Miguel H. López |

    Lógicamente, lo de en llamas, de este título es una metáfora, por la intensidad, el fragor y la constancia de la lucha reivindicativa que se despliega desde hace más de 2 semanas en la Plaza de Armas frente al Congreso Nacional.

    Primero llegaron los campesinos y después los cooperativistas. Más tarde se sumaron los estudiantes y docentes. Ahora otros sectores de ciudadanos también se van adhiriendo. El gran Público del país no entiende lo que pasa. Los medios de comunicación, esos que los estudios llaman la gran prensa comercial, hablan muy poco de ellos. Solo publican de vez en cuando los atascamientos en el tráfico que provocan las espontáneas marchas en la capital; y de cómo eso molesta a los conductores. Y de vez en vez alguna referencia mínima de la concentración y de pasada que los reclamos son la condonación de la deuda de los pequeños productores campesinos e indígenas y el fortalecimiento de la agricultura familiar; y la derogación de la Ley del IVA (impuesto al valor agregado) a las cooperativas. Después, de vuelta lo molestos que son para el vecindario en el centro.

    Hace 2 semanas y pico está el campamento instalado con carpas y hules. Cada noche hay festival de resistencia, como ellos mismos mencionan, y la gente se acerca. Unas 10.000 personas –según los convocantes y 5.000 según la Policía– están circulando permanentemente por el lugar reclamando atención del Gobierno de Horacio Cartes. Este, hasta ahora, solo respondió con agresiones verbales.

    Hoy se espera que en el Parlamento aborden los temas que generan la movilización. Hay quienes dicen que sí tratarán, y quienes dicen que no. A los parlamentarios no les interesan estos temas de los sectores porque no tienen poder económico.

    Mientras el silencio de la mayoría de los medios sobre lo que ocurre en la plaza se mantiene, los congresistas prefieren ocuparse de sus secretarias y demás particularidades vip; el presidente Cartes solo atiende a sus amigos empresarios y ganaderos; y en la Plaza de Armas aumenta la concurrencia. Sube de tono el discurso y la intranquilidad. La solidaridad de otros sectores sociales se vuelve más visible y parece que habrá en breve una multitud mayor reclamando más cosas al Gobierno cuyos casos de corrupción movilizan a muchos sectores en contra.

    La plaza está que arde. Y la indolencia del poder puede terminar siendo el principal combustible para hacer arder una protesta cuyo impacto puede ser impredecible.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:42
  24. El reclamo campesino

    Por Gustavo A. Olmedo B.

    Grupos de campesinos acampan en la Plaza de Armas de nuestra capital reclamando, entre otros puntos, la condonación de la deuda del sector con entidades financieras, además de apoyar el reclamo de las cooperativas en torno a la aplicación del IVA. Hablar de los labriegos y sus necesidades es un tema siempre complicado, no solo por la complejidad de la problemática, sino también porque despiertan sentimientos encontrados.

    Por un lado, están aquellos que los califican de “haraganes” y “sinvergüenzas”, sin contar con una información acabada sobre la situación; y, por otro, aquellos que no aceptan ninguna crítica o duda hacia los mismos, simplemente porque son campesinos y carentes de recursos económicos; una mirada que los victimiza.

    Ambas posturas terminan siendo reducidas e inadecuadas, puesto que parten de prejuicios, aunque de signos distintos; es decir, de afirmaciones motivadas por aspectos emocionales, pero sin el análisis racional correspondiente y libre de cualquier fanatismo ideológico. Necesitamos buscar una mirada completa, con todos los factores en juego, que nos permite acercarnos a la verdad. En ese sentido, no se pueden negar las necesidades que enfrentan los trabajadores del campo, la mayoría sin ningún tipo de asistencia. Pero tampoco podríamos rechazar de plano que hay dirigentes con una motivación más política que social o gremial, y que se benefician con esta coyuntura. Eso ocurre en todos los ámbitos, aquí nadie es impoluto.

    Por otro lado, están bien organizados para las movilizaciones, y eso es importante, pero quizá necesiten fortalecerse en la organización para la producción, y así alcanzar mecanismos de autogestión eficientes que apunten a una mejor calidad de vida, sin depender siempre del Estado.

    En cuanto a las posibles soluciones, estas pasan por una atención más seria del Gobierno, con proyectos sustentables y transparentes; por una cooperación con los sectores público y privado, buscando reconocer al otro como un “bien” en vez de un enemigo; además de potenciar la agricultura familiar y la creación de cooperativas y sistemas de comercialización, el acceso a la tierra, etc.

    Sin embargo, ninguna salida será válida si no se mira a la persona del labriego con sus exigencias, recuperando esa autoestima y dignidad propias de estos hombres del campo, como lo testimonian nuestros padres y abuelos; orgullosos de su tierra y sin miedo al sacrificio y la adversidad.

    Como lo recordó el papa Francisco durante su visita al Paraguay, señalando que para buscar el bien de los pobres, “lo primero es tener una verdadera preocupación por su persona, valorarlos en su bondad propia”, lo que exige –decía– estar dispuestos a aprender de ellos y acompañarlos. Una invitación válida ante una realidad tan desafiante como la actual.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:39
  25. Un tetãgua sapukái que resuena en el vacío

    Por Andrés Colmán Gutiérrez –
    Nunca antes hemos asistido a una movilización social tan grande y prolongada como la de miles de campesinos y cooperativistas que en estas semanas marcharon sobre Asunción, provocando gran resonancia y controversia, y que sin embargo ha obtenido –hasta ahora– respuestas tan negativas del Gobierno y de la clase política, pero sobre todo tan magros resultados.

    La gesta ciudadana del Marzo Paraguayo en 1999 tardó 5 días en tumbar a un gobierno y apenas 2 días para obtener la condonación de deudas a los campesinos. En setiembre de 2015, la movilización estudiantil #UNAnotecalles demoró también 5 días en lograr la imputación y prisión del rector Froilán Peralta y una gran barrida en toda la UNA.

    La protesta cooperativa y campesina cumple 16 días este sábado y su fuego parece haberse apagado un poco tras el revés político.

    El jueves 14, la Cámara de Diputados rechazó el pedido de las cooperativas de no pagar IVA sobre los créditos y el Senado postergó sin fecha el proyecto de condonación de deudas de los campesinos. El viernes 15, el Gobierno respondió que la condonación “no es viable” y ofreció refinanciar las deudas. Es decir: fueron 15 días de protestas sin haber logrado uno solo de sus reclamos.

    Lo ocurrido deja cuestiones a reflexionar. Una de ellas es la necesidad de repensar estrategias de lucha. A diferencia de otras organizaciones campesinas que buscan empatía y adhesión ciudadana en sus movilizaciones, este sector –compuesto principalmente por la MCNOC, el Movimiento Agrario y Popular (MAP) y la Coordinadora Paraguay Ñane Mba’e– prefirió ir a la confrontación, no solo con la gente del Gobierno y el Congreso, sino con la misma ciudadanía, al cerrar calles por largas horas, sometiendo a mucha gente a un verdadero calvario cotidiano. El malestar contribuyó a reforzar prejuicios culturales sobre los campesinos. Si lo que buscaban era generar caos para poner en jaque al Gobierno, los resultados indican que fue un cálculo fallido.

    La actitud hostil contra periodistas y medios también fue poco inteligente, sobre todo al meter a todos en la misma bolsa. Más allá de que exista o no el famoso cerco mediático, un hecho de tal magnitud no se puede ocultar y hay espacios periodísticos que se deben ocupar. Los medios alternativos son importantes, pero todavía influyen poco en la realidad.

    Esta protesta refuerza lo que ya sabíamos: al Gobierno y a la clase política no les importa el sufrimiento campesino. Son tan generosos para condonar deudas a bancarios estafadores, transportistas mafiosos o industriales en quiebra, pero les resulta inviable tender la mano al sector social que sostiene al país. Una vez más, el clamor agrario, el tetãgua sapukái, ha sido un grito en el vacío. Pero seguro es un grito que seguiremos escuchando.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:38
  26. Breve retrato de una campesina

    Anteayer mi abuela Herme hubiera cumplido 97 años. Tuve el honor de acompañarla durante su trance al descanso eterno. Fue el término de una vida llena de sentido de una mujer campesina, hija, nieta, esposa y madre de campesinos.

    Para amarla, reconozco que tuve que aprender a conocerla y para ello dedicaba gran parte de mi tiempo a su lado para hacerle preguntas sobre sus cosas y así, desde niña, fui adentrándome en su visión de la vida, sus anécdotas, sus cuentos, sus rezos, sus sufrimientos, sus anhelos, su humor, su tremendo carácter forjado con tantas experiencias. Muchas de esas historias las grabé porque no podía dejarlas en el olvido.

    Hoy, viendo tantos campesinos marchando en la ciudad, a sus dirigentes y a las autoridades que los “atienden”, me pregunto: ¿Cómo dar respuesta a un problema que en verdad evitamos conocer hasta el fondo? ¿Cuándo se terminó de levantar la barrera que separa hoy la razón y el corazón de la conducta de los paraguayos?

    Abuela era una mujer que no perdía el tiempo nunca, ni el silencio, ni la noche, ni el descanso eran para el ocio. Pero no solo sabía trabajar, lo hacía cantando, jugando, enseñando en su expresivo guaraní. Tuvo 9 hijos, varios ahijados, nietos y bisnietos.

    Era liberal “no fanática”, como ella decía, y a sus autoridades solía criticarles la falta de patriotismo. Más de una vez le oí sentenciar ese “ndovaléi”, que tantas cosas significan en la gente del campo. Pero eso no la inmovilizaba, no le quitaba el sueño. Si ese mismo señor “vale’y” necesitara de ella, allí estaría. Doy fe. Porque no eran enemigos de clase. La crítica era para enmendarse. La vida de una kuñakarai por más precaria que fuera no estaba determinada por la actitud del poderoso.

    La condicionaba, sí. Como aquellas ocasiones en que la historia le hizo un lugar al abuelo y tuvo que ir a la revolución o cuando a sus hijos les insinuaban que eran “comunistas”, grosería pesada y peligroso fichaje en su época. Irónica, al fin, aquella ignorancia supina de quienes debían velar por el bien común y, sin embargo, lo descomponían. Lo que menos hubiera aceptado mi abuela era una interpretación tan chata de la realidad como la del materialismo marxista. También la indolencia de los poderosos y los individualistas de la ciudad le hubieran indignado. Porque para ella lo sustancial era la dignidad en clave de servicio. “Che ko cristiana hína, che memby”, le decía al enfermero que quería asearla en el hospital en sus últimos días.

    Defendía su espacio personal como una guerrera libre. Para esta campesina la palabra dada y el honor eran su carta de presentación, su “delicadeza”. Nadie podía manipularla y creo que ese es el karaku de la cuestión del problema campesino. Es algo más profundo que condonar sus deudas. ¿Quién atiende, valora y respeta su voz, su persona y su libertad? Solo el que se siente karai y kuñakarai escapa de la manipulación y forja libremente su destino.

    Por Carolina Cuenca

    http://www.ultimahora.com/breve-retrato-una-campesina-n983468.html

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:37
  27. Condonación: Tema político, no económico

    El tema de la condonación, lo volvemos a decir con todas las letras, es un ajedrez político en el cual el jaque mate sería un nuevo advenimiento del senador Fernando Lugo a la Presidencia de la Republica. Aunque resulte difícil creerlo, y uno tienda a inclinarse más hacia las necesidades -que son reales- de los campesinos, surgen evidencias de que se trata de una hábil jugarreta política, que se empezó a gestar hace tiempo.

    Primero que nada. Definición de la promesa para “movilizar a las masas”. Debe ser algo “grande” ¿Qué es lo que más importa al ser humano en el plano de las necesidades materiales?: Por supuesto, la falta de dinero. Entonces ¿cuál debe ser el paradigma? Vamos a perdonarte las deudas. Cero. No vas a deber más nada. ¿Monto grande? ¿En concepto de motos y electrodomésticos? ¿Con bancos privados? No. No importa nada de eso. Vamos a exigir que se te borre todo. En cambio, solamente tenés que acompañarnos en las manifestaciones que se van a realizar en Asunción. Ahh. Te pagamos todo. El pasaje, el viático, de una plata que nos van a dar los cooperativistas, todo al pelo.

    Honestamente, ¿Usted diría que no?

    En segundo lugar. Pero, ¿van a poder cumplir la promesa? ¿Será contraproducente? Nada que ver. Es lo que menos importa en realidad. Haga lo que haga el gobierno quedará mal parado. Si “condona” las deudas, quedará como flojo, que no resiste a ningún tipo de presión. Entonces, todo el mundo tendría que salir a la calle a hacer lo que hicieron los campesinos y cooperativistas y listo. En cambio, si no condona las deudas, quedará como insensible hacia el clamor de los pobres, gobierno solamente para los ricos, etc. La gente proclive al “aichinyaranga campesino”, estará en su salsa.

    Los estrategas de esta jugarreta contaban con un ingrediente que haría más suculento todo: La posibilidad de una represión policial. ¡¡¡Sangre en el asfalto¡¡¡. Escándalo en los medios de comunicación, fotos que van al exterior con el título “Campesinos son reprimidos en Paraguay”. Este daño colateral aún no se produjo, pero está en expectativa.

    Por eso en el momento en que usted está leyendo este editorial, ellos estarán saliendo nuevamente a sembrar el caos en las calles del centro de la ciudad. Hasta que “ocurra algo” y peguen el grito al cielo, con los medios de comunicación, muchos de ellos del Estado, encabezando el lote.

    Un pequeño párrafo para analizar ciertas actitudes. La Policía no actúa para que no la utilicen. Lo que no se entiende es por qué no actúa la Fiscalía. Delitos hay para elegir. Pero el tal fiscal Cantero, quien está a cargo, mira para arriba y silba suavemente…oñembotavy…

    Al cohete, como dice la gente, el gobierno se desgañita presentando propuestas y abriéndose al diálogo. La respuesta de los mismos seguirá siendo: No. De hecho se está tratando como nunca de achicar la pobreza y sacar de la miseria a la gente del campo, pero no. A nadie le interesa eso. O por lo menos, a ellos, los organizadores de las protestas, el tema les tiene sin cuidado. Lo de ellos, es simplemente manipularlos, no buscarles soluciones.

    Detrás de bambalinas, aunque resulte difícil creerlo -pero hay evidencias- Fernando Lugo y los capitostes del Frente Guasu, se frotan las manos y sueñan con un nuevo periodo de gobierno, donde volverán a la gran vida, los viajes, las visitas de modelos a Mburuvicha Róga, etc, y encima, todo con la bendición de la CEP.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:36
  28. La “estrategia” del…¡NO!

    De entrada se les ofreció la refinanciación de la deuda a 10 años de plazo, más la condonación de los intereses, es decir que nada pagarán en ese concepto, pero dijeron NO, con el “argumento” que nada les quedaría para reactivar la producción. Se les propuso entonces que, además de reestructurar sus deudas, pudieran acceder a nuevos préstamos del Crédito Agrícola de Habilitación y del Fondo Ganadero, a una tasa muy beneficiosa para ellos, del 10%, frente al 18% del presente, pero también respondieron que NO, porque “eso no bastaría para relanzar la agricultura familiar”, según manifestaron. Se les planteó que para esa finalidad se implementarían paquetes productivos por un monto de 30 millones de dólares, a ser canalizados por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, recibiendo la respuesta consabida, es decir…NO, al igual a la puesta en práctica de un seguro agrícola, proyecto que será remitido por el Ejecutivo al Congreso a fin de que los productores afectados por desastres naturales o crisis regionales sean asistidos en términos monetarios. NO, NO y NO, es lo único que repiten como loros, así como la amenaza de que no se moverán de Asunción, radicalizando aún más sus protestas, si no se les da lo que pretenden. Más claro, imposible. La política de los grupos campesinos y de “cooperativistas” que mantienen en vilo a la ciudadanía desde hace ya dos semanas, no es la del diálogo y la negociación, sino la del ultimátum y la inadmisible imposición.

    Repasemos algunos números. El monto de la deuda global que tienen pequeños productores con la banca pública y privada, la mayor parte de la cual (57%) se remonta a 5 y hasta 10 años atrás, es de aproximadamente 500 millones de dólares. Una suma sideral, que para algunos incluso es mayor, como es el caso del senador Silvio “Beto” Ovelar, perteneciente al sector disidente de la ANR, quien afirma que la suma asciende a U$S 800 millones. Los afectados serían alrededor de 110.000 campesinos, aunque esta cifra varía según las fuentes, porque dirigentes la MCNOC, uno de los pilares de las movilizaciones, hablaban primero de 50.000 pero, de la noche a la mañana, pasaron a 250.000!

    Demás está mencionar que el Estado paraguayo no dispone de esa suma y si dispusiera, no correspondería “condonar” semejante cantidad de dinero, que terminaríamos pagando todos los contribuyentes, ya sea de nuestro propio bolsillo, porque alguien tienen que financiar el tremendo “mono”, o desfinanciando -léase recortando- los presupuestos de salud, educación, viviendas, programas sociales u obras públicas, lo que resultaría absurdo e insensato, por decir lo menos.

    En contrapartida, supongamos por un instante que los “líderes” campesinos recuperan la cordura, lo que no parece factible, y se acojan a la oferta del Ejecutivo, más allá de que ésta pueda ser objeto de algunas modificaciones. Eso significaría que aquel que no puede honrar una deuda de, por ejemplo, 30 millones de guaraníes con el Crédito Agrícola o el Banco de Fomento, pasará a pagar una mensualidad de… 250.000 guaraníes, libre de intereses!!!. Y más aún, será nuevamente sujeto de otro préstamo para la producción, con una tasa de apenas 10% de interés. Cualquiera en uso de sus facultades no dudaría un instante en responder con un SÍ rotundo. Pero, ellos se aferran al NO.

    No podemos dejar pasar el hecho de que, aunque la deuda data de muchos años atrás, esa dirigencia nunca reclamó nada a su líder, Fernando Lugo, cuando éste era presidente, mientras que ahora lo hace de la manera más hostil que puede. Ocurre que entonces, los Elvio Benítez, Luis Aguayo y compañía recibían todo tipo de “incentivos” del gobierno, dejando en el olvido las necesidades de sus “bases”. Ahora las cosas son distintas. Se acabaron las “dádivas” para estos corruptos y por eso están con la sangre en el ojo, al igual que el exobispo y sus secuaces, a quienes en su momento se les desprendió de las sabrosas “tetas” del Estado.

    Para justificar aquel “paréntesis” de los reclamos sociales, dicen que las condiciones del mercado de entonces eran mejores que las de ahora, por el desplome de las cotizaciones de todos los productos agrícolas, como si fuera que esa realidad solo afecta a los pequeños productores. A decir verdad, las condiciones de la economía nacional, regional y mundial son muy diferentes, y nos afecta a TODOS los paraguayos, de las más variadas actividades, quienes no por eso salimos a exigir la condonación de nuestras deudas, aunque muy bien nos vendría.

    Veremos con qué cuento nos vienen mañana, aunque a juzgar por los hechos, la hoja de ruta la tienen bien trazada: Decir NO a todo, para profundizar al máximo el conflicto, y seguir castigando de manera inmisericorde a la ciudadanía, que con fundadas razones ya les ha perdido la paciencia.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:36
  29. El Estado paraguayo no tiene porqué condonar las deudas de los campesinos

    Desde la semana pasada, la capital del país está abarrotada de campesinos, que creen tener el derecho de exigir cualquier cosa al Estado, bajo amenaza de hacer ya los famosos cortes de ruta, de “paralizar Asunción y las más importantes ciudades del país” y de generar violencia, lo cual incluso ya hicieron, como pudo verse en videos que se volvieron virales en las redes sociales.
    Somos del criterio que el Estado no tiene porqué de correr con las pérdidas ni de los empresarios ni de los agricultores. Las ganancias que ellos logran con su actividad no son distribuidas entre sus conciudadanos, y está bien que así sea, pero en contrapartida estos no tienen por qué hacerse cargo de los resultados de su mala gestión ni de la caída de los precios en el mercado. El Estado no debe ser el gran salvavidas, ni ayer, ni hoy, ni nunca. Todo emprendimiento económico conlleva algún riesgo, y quienes se lanzan a producir caña de azúcar, mandioca, tomates o a cultivar chía deben asumirlo de entrada. Por eso mismo, no solo es improcedente que el Estado asuma o condone deudas, sino también que otorgue subsidios para que los productores queden protegidos del libre juego de la oferta y la demanda.
    Algunos salen con argumentos traídos de los pelos, de que a los campesinos habría que condonarles sus deudas porque así se hizo con los empresarios del Transporte Público o con los accionistas del Banco de Trabajadores. O sea, argumentan que, por errores y desaciertos del pasado, ahora también ellos tienen ese mismo derecho, por más que reconozcan que está mal.
    En definitiva, el Estado no debe condonar deudas, sino promover su cobro por vía judicial. Tampoco debe otorgar subsidios, sino destinar el dinero público a satisfacer las necesidades de todos, y no las de cierta empresa o sector productivo. El interés general debe prevalecer sobre el particular. Es importante que el Gobierno no dé el brazo a torcer en esta cuestión; una mesa de diálogo está instalada, se presentaron diversas propuestas a los campesinos, incluso la refinanciación de sus deudas y la eliminación de todos los intereses, pero los labriegos no se muestran abiertos a negociar, sino se mantienen en su postura inicial.
    El gobierno actual ha cometido un error con la ley impulsada en relación con la vaciada Azucarera Iturbe SA, de modo que la actitud de los campesinos es, de cierto modo, comprensible, aunque no se justifica ni se debe ceder ante su intento de extorsión.
    Lo que está en juego es siempre el buen uso del dinero público. Cualquier grupo de presión tiende a buscar ventajas a costa de la generalidad, de modo que el Estado debe evitar convertirse en su instrumento, cuidando que el dinero público sea invertido a favor de todos. Debe desalentar a quienes traten de obtener provechos particulares mediante el patrocinio gubernativo.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:35
  30. La crisis silenciosa

    Por Miguel H. López –

    El campamento campesino y cooperativo en la Plaza de Armas del Parlamento, en el corazón político del país, es un grave síntoma de la realidad nacional. Estos tiempos que corren –con un mandatario sin liderazgo ni capacidad, con parlamentarios pusilánimes en su mayoría y estafadores de la confianza popular– nos ponen ante lo inexorable de la destrucción del campesinado, la pequeña producción, los fondos solidarios y la diversidad (y soberanía) alimentaria desde el campo.

    Por estas cosas, es tan representativa y a la vez ridícula la reacción de la gran mayoría de los ciudadanos que hacen todo tipo de ironías y ataques en contra de las reclamaciones de los pequeños productores y las cooperativas de ahorro y crédito. Tan ridículos, que les preguntaría qué comen o cómo financian en muchos casos sus casas, vehículos, estudios, vacaciones, etc., etc.

    Muchos de los mas radicales opositores a la condonación de la deuda de los campesinos –deuda contraída por engaño del Estado– son precisamente hijos de campesinos que viven en Asunción gracias al dinero de sus padres. Imperdonable ironía.

    Los gobernantes creen que desoyendo los legítimos reclamos de la gente el problema desaparece. Por el contrario se incuba. Se recalienta y estalla.

    Horacio Cartes, a la sazón presidente de la República, viajó ayer a Nueva York. Se negó a estar en las mesas de diálogo que su gobierno instaló por exigencia de los campesinos. Aduce falta de tiempo, pero se pasea por la ANR y ferias en plazas. El presidente del Congreso, Mario Abdo, del partido de Gobierno, designado mediador en el conflicto, viajó a Rusia. Mientras la crisis se abroquela, se insufla y aumenta en cantidad de personas en la Plaza de Armas.

    Para quienes hablan sin conocer lo que pasa en el campo, hay una expresión campesina que lo define: ivai la crisis. Y por el empeoramiento de esa crisis aumenta la migrante población empobrecida en las ciudades que conlleva el aumento de la inseguridad, la cifra de desempleados y el empeoramiento del nivel de vida de la gente. Provoca que cada vez haya menos cultivadores de la comida que llevamos a la mesa diariamente, que los productos frutihortícolas cuesten un ojo de la cara porque hay que traer de Brasil o Argentina y que aumente la deforestación por la ampliación del cultivo de soja a gran escala y destrucción ambiental con degradación sanitaria, de las aguas y el suelo.

    La crisis está instalada hace mucho tiempo. La crisis empeora. La crisis se espesa. Es silenciosa, pocas veces se manifiesta como ahora en el centro, para enfado de chetos y conductores. Pero un día estalla o estallará. Entonces muchos querrán saber por qué. Ese día será tarde. El Gobierno, los políticos y sus asesores lo saben, pero juegan con fuego y con la vida de las personas.

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    Publicado por jotaefeb | 21/04/2016, 05:29

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JUSTICIA A LA MEDIDA

El TSJE tuvo que  fallar en un caso, en el que una persona le solicitaba que dijera si era legal o no la candidatura de Peña por uno de los movimientos colorados, ciertamente Peña  sigue siendo afiliado al PLRA, y aún que se afilió, de manera forzada el 31 de octubre del año pasado, no había cumplido aún el año de permanencia como colorado, ni tampoco había renunciado a su afiliación de liberal. El juez saca una resolución kafkiana, dice a los efectos legales por una ley del año 1996, una persona no puede tener 2 afiliaciones simultáneas, pero aquí está lo kafkiano: “para los efectos legales valdrá la última”, dice en su fallo dado conocer, con ese criterio es más o menos lo siguiente: “la bigamia está prohibida en el Paraguay pero para los efectos legales valdrá el último de los matrimonios”. Evidentemente sí a los efectos legales se prohíbe una cosa determinada, a los efectos legales lo único que puede hacerse, es acatar lo que manda la norma y no inventar una ficción jurídica, por la cual una persona con una doble afiliación puede continuar un cargo determinado o puede aspirar a una representación por un partido político.

Todo mal, una justicia cada vez más entregada al poder político, a la que teme mucho menos en su condición de tal, la justicia a los políticos, y este fallo que lógicamente se escribe en un capítulo kafkiano de la historia política y jurídica paraguaya.

BFB

JUSTICIA A LA MEDIDA II

Ahi una resolución también, de la Corte Suprema de Justicia que dio al grupo de prensa de Cartes, para que puedan dar la boca de urna en el transcurso de los comicios del próximo día domingo, esto es una antesala a un caos, si anteriormente se había establecido que la boca de urna, solo podía darse solo a 60 minutos después de haber concluido el acto comicial, ahora vamos a tener una guerra de bocas de urnas el próximo domingo. Cada uno de los sectores de medios estará diciendo quién va adelante, y que estará buscando finalmente con eso manipular la voluntad de los electores que aún no se han decidido porque candidatura abrazarse en ese momento, ciertamente la Corte no ayudó para nada a la pacificación de los espíritus y al cumplimiento de las normas, si la norma dice que no se puede hacer algo por una situación determinada, que es la de buscar la tranquilidad antes de unos comicios y durante los comicios, en el caso de las boca de urnas, esta resolución de la Corte, lo único que augura es mayor conflictividad, y porqué no lamentandonos posteriormente hechos de violencia.

BFB

PARAGUAY TUTELADO

Una cuestión importante del ámbito de la relación internacional, la cancillería paraguaya a través de su vicecanciller Gonzalez, llamó la atención a Hugo Rodríguez, representante de la embajada de los EE.UU., que un twitter, auguro que unas elecciones sean llevadas con transparencia y justicia el proximo dia domingo y al mismo tiempo estuvo en favor de la homilía del Mon. Ricardo Valenzuela, eso hizo que el gobierno paraguayo le llamara la atencion al representante diplomático y le dijera que se está involucrando en cuestiones internas del país. Muchas de las cuestiones internas del país no podrían haber sido resueltas solo por nosotros, o a través de nuestras instituciones, en mucho de los casos, esto que alguno denominan “democracia tutelada” no se hubiera podido llevar adelante de la manera como se llevó, sin la abierta intromisión de poderes extraños al país, que han tenido que poner en el cauce, la locomotora de la democracia en el sitio correcto, el Paraguay todavía lamentablemente con las instituciones que tiene, con la manera en que los poderes del estado administran la cosa pública, la forma irrespetuosa del trato a la Constitución y a las normas, no permiten de que nosotros nos valgamos por nosotros mismos para administrarnos. El dia que los paraguayos tengamos una Justicia confiable y seria, un poder Legislativo ampliamente consolidado, en términos de representación popular, y un poder Ejecutivo que tema y respete a la Constitución, en ese momento, cualquier intromisión en asuntos internos, tendria que llamarnos la atención, el escándalo mayor de la política paraguaya es la manera en que hemos construido nuestras instituciones y el escaso respeto que tenemos a las normas legales.

BFB

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