estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Morir en la cárcel

Como casi todos los domingos desde diciembre del año pasado, este 6 de marzo Victoria Bareiro fue a la cárcel de Tacumbú a visitar a su hijo de 18 años, Pedro Javier Lezcano. El fin de semana anterior estuvo enferma y no pudo ir, por lo cual doña Victoria quizás soportó el trayecto hasta la penitenciaría con más ansiedad de la habitual. Al llegar y preguntar por él, los guardiacárceles, sin mayores preámbulos, le respondieron que su hijo murió hace una semana y que podía retirar su cuerpo de la Morgue Judicial.

Las autoridades de la cárcel no pudieron siquiera señalarle a doña Victoria la causa de la muerte. Le dijeron que hicieron lo posible por contactarse con ella, pero su celular estuvo apagado. Ante la prensa, el director del penal, Luis Barreto, manifestó que probablemente la golpiza que recibió el joven por parte de un grupo de vecinos que lo detuvieron (¡dos meses atrás!) haya tenido algo que ver con su muerte. Doña Victoria también contó que su hijo vomitaba sangre la última vez que lo visitó.

La muerte de Pedro Javier Lezcano desnudó, una vez más, al sistema penitenciario de hoy en Paraguay. Con una población penal de más de 13.000 internos –el récord histórico para el país–, la vida en las cárceles es una constante afrenta a la dignidad.

La única consigna para los miles de presos sigue siendo sobrevivir para ver el día siguiente, y muchos, como Pedro, tienen realmente pocas probabilidades de lograrlo.

El Ministerio de Justicia repite incansablemente que la sobrepoblación penitenciaria y el hacinamiento se originan principalmente en el abuso de la prisión preventiva y la morosidad judicial.

Sin embargo, las condiciones de vida de los presos no pueden estar constantemente en riesgo por estos factores. Las debilidades del Poder Judicial –que sin dudas existen y son producto de la negligencia de funcionarios y una legislación de “mano dura”– no son excusas para que los penales funcionen como simples depósitos de gente que pasó de la vulnerabilidad de las calles a un infierno tras las rejas.

La crueldad de este modelo y la responsabilidad criminal del Estado residen en un factor innegable: de haber tenido recursos económicos, difícilmente aquel joven haya muerto en una celda común.

Entre la miseria de los pasilleros que duermen a la intemperie y los lujos de los presos del sector vip, Tacumbú funciona como un retrato viviente del sistema judicial y penitenciario. En medio de esa nauseabunda realidad, Pedro Javier Lezcano falleció en su celda, con 18 años, preso y sin derechos.

Por Fernando Boccia

http://www.ultimahora.com/morir-la-carcel-n975063.html

 

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

Un comentario en “Morir en la cárcel

  1. ¿Que se cierren escuelas y se abran más cárceles?
    15 marzo, 2016
    Por Ruth Báez

    No hace mucho, recuerdo que la ministra de Justicia, Carla Bacigalupo, solo a un día de haber asumido el cargo, anunció la construcción de tres nuevas cárceles, con el fin de contrarrestar el hacinamiento en todo el sistema penitenciario. Las obras se realizarán en Ciudad del Este, en Emboscada y en Villa Hayes, donde se proyecta una prisión de máxima seguridad.

    En contrapartida, ayer, un grupo de padres preocupados se manifestaban en contra de una orden del Ministerio de Educación de cerrar la escuela Mariscal Francisco Solano López, del barrio Jara de Asunción, por falta de alumnos. La escuela cuenta con los niveles de jardín al 6° grado y en total solo se inscribieron 40 estudiantes.

    Hay grados que tienen solo 4 alumnos, cuando el mínimo para ser habilitado debe ser de 15. El MEC dio a la dirección un plazo de un año para revertir esta situación, es decir, si en 2017 el número de matriculados es menor al mínimo, nuestro ya carente sistema educativo tendrá una escuela menos.

    Algo está funcionando muy mal en nuestra sociedad. Por un lado, se proyecta la construcción de más cárceles porque las que existen no dan abasto y por otro lado, una escuela está a punto de cerrarse por falta de estudiantes.

    La pregunta es si esa será la política de este Gobierno. Sabemos que la delincuencia está muy ligada a la falta de educación y la solución no es crear más cárceles sino precisamente, priorizar la educación para que esas cárceles estén vacías y las aulas repletas. Sin embargo, Paraguay tiene un nivel de analfabetismo de más del 5% de la población pese a que la Constitución Nacional garantiza el derecho de todo ciudadano de acceder a la educación, obligatoria y gratuita.

    Conociendo las carencias de este país, no puede una escuela no prever una situación como la acontecida. Docentes, directores y supervisión, deben trabajar para una solución a este drama. Cuando muchos niños y adolescentes no acceden a escuelas, una institución pública jamás puede estar vacía.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 16/03/2016, 07:37

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

ÑE’ÊNGA ✓

Ahapáma hese, he’íje karuguápe opa’âva.17/12/17

archivos ✓

estadistas ✓

  • 1,137,674 visitas
Follow Paraguay Péichante ✓ on WordPress.com

Escuchas publicas

El tema que tiene que ver con este escándalo de las escuchas telefónicas que envuelve el tráfico de influencias, que todos presumiamos que existía de manera clara pero nunca de manera tan desembozada y tan elocuente, como el que hemos tenido la oportunidad de poder comprobarlo. Lo que queda ahora es corregir lo que está mal y eso significa que el Congreso debería suspender a González Daher, en sus funciones como representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, y hacer un planteo severo en torno a la continuidad de esta institución, además de eso tendríamos que escuchar de manera mucho más valiente y objetiva las denuncias de fiscales y de jueces en torno a este tráfico de influencias, denunciando en los casos en los que habían sido sometido a una situación similar, haciendo que la justicia vuelva a ser creíble, y por sobre todo previsible de este país, que tiene una gran deuda con la sociedad en ese campo. Si la sociedad define la democracia como el estado de derecho, es evidente cuando vemos que ella es sujeta de las manipulaciones, tergiversaciones, chantajes y extorsiones, más claras que las que hemos podido comprobar en las últimas horas, nadie puede estar seguro en este país, y es el tiempo de corregir aquello que está mal y ademas de eso se tiene la oportunidad este domingo de castigar aquellos que se han apartado de lo que se espera debería ser la democracia, es el tiempo de los ciudadanos y en ese sentido nos queda ajustar cuentas con aquellos que se han apartado de manera clara y elocuente del mandato que recibieron de parte de nosotros, sus mandantes. (BFB)

Empresas del Estado

Uno de los grandes desafíos que tenemos en el país es indudablemente el encontrar un modelo económico que nos permita centrar la labor del Estado en lo que le corresponde realizar, cuando vemos mucho de las empresas públicas y especialmente en este verano, en que volveremos a padecer las consecuencias de una empresa monopólica como la ANDE, que no puede garantizar un buen servicio, por diferentes razones, se quejaron este año, porque las tarifas estaban fuera del rango que debieran, se incrementaron  esos números, pero no se mejoró el servicio, ahora aparece el argumento de que vienen de varios años de desfinanciamiento y que por lo tanto llevará todavía una buena cantidad de tiempo, ponerse a la altura y exigencias de la demanda de la gente. Pero si vemos también hay otras empresas públicas como el caso de la INC, que compra una nueva planta para procesar clinker y que ha tenido más de cien fallas, en un período de prueba y que podría ser otro gran elefante blanco, adquirido por el estado a las costas de cada uno de los contribuyentes, vemos de que hay algo mucho más profundo y grave en todo esto, el Estado no sabe hacer bien estas cosas y cada vez nos cuesta mucho más mantener a un personal ocioso y además de todo eso manipulado en tiempos electorales para que voten por que se sigan siendo manteniendo las cosas hasta ahora, nos cuestan mucho las empresas monopólicas del Estado, pero por sobre todo no vemos un rol del estado propiamente, incluso en aquellos sectores en donde debería actuar como elemento regulador del mercado. En definitiva tenemos dificultades filosóficas, administrativas y de gestión. (BFB)

A platazo

Es evidente que las campañas sacan lo mejor y lo peor de las personas, algunos demuestran cual es su verdadera concepción con respecto al poder, que es lo que entienden con respecto al de la prensa, a las encuestas, al twitter. La expresión del presidente Cartes de acusar de muchos de los males del país a los periodistas y especialmente aquellos que son críticos a su gobierno, y afirmar en términos bastantes soeces a la labor que cumplen algunos es una demostración de pobreza de espíritu que dominan a varias personas en estas elecciones. También ha sido noticia el hijo de la dip. Perla de Vazquez, exhibiendo dólares sobre una mesa dispuesto a comprar la voluntad de los votantes santanianos en el dia de los comicios, otras expresiones más se dieron en el transcurso de esto que casi siempre rodea a la práctica electoral y que demuestra, reitero, nuestra pobreza cívica, nuestra pobreza moral y nuestra pobreza argumentativa, no somos un país en el que estamos acostumbrados a debatir sus diferencias y a plantear propuestas, somos más bien personas que responden con insultos y agravios, cualquier afirmación que no sea la que uno comparte o tiene como argumento central. En definitiva las cuestiones electorales han vuelto a mostrar lo peor y pocos casos de lo mejor de nuestra sociedad, y varios de los temores que son permanentes en la vida política nacional, la posibilidad de comprar las voluntades de los votantes o de torcer las voluntades de los trabajadores del sector público, que más de 300mil de ellos, casi siempre son carne de cañón en los procesos electorales.   (BFB)

A %d blogueros les gusta esto: