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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Absurda pretensión

La presentación de un proyecto de Ley que pretende exigir que las listas de candidatos a cargos electivos sea conformada por un 50% de hombres y otro 50% de mujeres, de manera alternada, nos retrotrae a una época en la que había que utilizar la fuerza y el amedrentamiento para lograr los objetivos.

Justamente en esta época del año, en donde se recuerda a la mujer paraguaya primero y a la de todo el mundo después, cuando se festejan los increíbles avances que ha tenido el género femenino, y que haya logrado equipararse al masculino en todos los campos, sin distinción, un proyecto de esta naturaleza golpea fuertemente los éxitos obtenidos porque desnaturaliza la lucha de tantos años.

Es cierto que nuestro país es visceralmente machista, así que cuando se estableció en el Código Electoral que las mujeres debían conformar el 30% de las listas de candidatos a cargos electivos, se consideró ésta una medida oportuna, puesto que era, entonces, la única forma en que el sector femenino pudiera tener una representación importante en las cámaras del Congreso, juntas municipales, juntas departamentales y cualquier otro cuerpo colegiado.

Lo que ahora pretenden estas mujeres, bajo el artilugio de que lo que se busca es la igualdad absoluta de oportunidades, es tan absurdo que no resiste un mínimo análisis coherente de ningún tipo.

No son solo las mujeres las que están en busca de la igualdad y ni siquiera son las más marginadas. Hay muchos sectores que deben sobrevivir entre el olvido y el escarnio, no recibiendo el más mínimo tratamiento como seres humanos.

Así que si vamos a ser justos y establecer igualdad absoluta en la conformación de las listas de candidatos a cargos electivos, hay que dividir dichas listas en partes iguales entre hombres, mujeres, menores, ancianos, personas con capacidades diferentes, con tendencia sexual diferente y un largo etcétera, lo que haría inviable la conformación de ningún colegiado que pudiera surgir a través de elecciones.

El día que, como electores pensantes y coherentes, estemos en condiciones de elegir como representantes nuestros a las mejores personas, pertenezcan al sector que fuere, habremos dado pasos gigantescos hacia ese país en serio por el que un amplio sector de la ciudadanía pelea desde hace tiempo.

Ese día, hasta podría ocurrir que en una cámara, junta o cualquier colegiado haya más mujeres que hombres, porque en ese momento fueran más las mujeres capaces que se hubieran postulado. Eso es a lo que hay que apuntar, a que la oferta electoral sea tan buena y adecuada, que los electores tengamos que elegir –no al más peor como hasta ahora-, sino al mejor entre varios buenos.

El proyecto de estas mujeres, delirante e irracional, debe ser rechazado in limine por las cámaras del Congreso, de manera a que se envíe un mensaje claro a los grupos extremistas de cualquier laya, que en el Estado de Derecho que se está construyendo desde hace años, ya no hay lugar para los absurdos ni fanatismos de ninguna clase.

http://www.adndigital.com.py/index.php/impreso/editorial-impreso/15912-absurda-pretension

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

5 comentarios en “Absurda pretensión

  1. Líderes por decreto

    Con el patrocinio de organizaciones y militantes feministas, y el apoyo de legisladores de distintos partidos, se presentó en el Senado un proyecto de “ley de paridad democrática”, que, según los autores e impulsores, busca regular el precepto constitucional de la “igualdad entre hombres y mujeres, dirigido a la conformación política de la comunidad y del Estado”.

    Los propulsores del proyecto pretenden que con este instrumento se alcance la igualdad real en cuanto a números en organismos electivos entre hombres y mujeres para el año 2030, aunque traen a colación la mala experiencia en nuestro país de lo que se dio en conocer como la “discriminación positiva”, es decir, la obligatoriedad legal de que las listas de candidaturas pluripersonales incluyan a mujeres en los lugares elegibles (no solamente de relleno) en un 20% como mínimo, lo que en la práctica lejos está de cumplirse a pesar de los 20 años transcurridos desde esta imposición.

    Posiblemente, con un afán politiquero de conseguir coyunturalmente la mayor cantidad de votos femeninos más que con el propósito de lograr la igualdad, los partidos políticos entraron en una especie de competencia sobre cuál de ellos otorgaba mayor porcentaje de participación a la mujer, aunque en la práctica, sobre todo luego de la proclamación de las listas digitadas por los hombres de los partidos, la realidad se encarga de desmentir las supuestas buenas intenciones.

    El Partido Colorado, por ejemplo, estatutariamente reserva el 33% de los escaños elegibles en sus elecciones internas a mujeres interesadas en postularse para los cargos en disputa. Lo mismo sucede con el PLRA, que destina también el 33% de cargos elegibles en listas pluripersonales para las mujeres.

    Citamos los casos de los partidos Colorado y Liberal por tratarse de los dos que no solamente concentran la mayoría electoral, sino por tratarse de los dos partidos tradicionales y conservadores del país. Sin embargo, partidos aún más conservadores, como el Partido Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (UNACE) y otros de ideología socialista como el P-MAS, tienen en sus estatutos la paridad reclamada por las damas: 50%. Pero ninguno de ellos cumple con lo que establecen sus estatutos.

    En consecuencia, la mayor o menor participación de la mujer en la política nada tiene que ver con la ideología de los partidos políticos ni con la capacidad de ajustarse a la legislación vigente en la materia. Este problema es de origen cultural que no puede ser cambiado por decreto o ley, y menos aún por manipulación ideológica.

    En la propia exposición de motivos del proyecto de ley que comentamos se señala que “no obstante el reconocimiento formal de la igualdad, a más de 20 años de sanción de la Constitución y a casi 20 de la vigencia de la cuota (mujer), se ha demostrado que los esfuerzos legales e institucionales no han sido suficientes para lograr una incorporación efectiva de mujeres en espacios de toma de decisión. Prueba de ello es que en el Congreso no se alcanza siquiera el mínimo establecido en la cuota de 20% de mujeres” (las negritas son nuestras).

    Este sinceramiento de la realidad expuesto por las propias mujeres, justo en el momento y en el mismo documento en el cual reclaman la paridad entre hombres y mujeres –lo que en la práctica significa que la cuota mínima, no cumplida en veinte años de intento, aumente al 50%– es un reconocimiento de que con toda seguridad el planteamiento volverá a fracasar con el tiempo. Si en dos décadas no se cumplió la meta mínima del 20% de participación femenina, ¿cuál será el mecanismo para lograrlo en el futuro con una meta mucho más ambiciosa?

    En la historia de las desigualdades que soportan las mujeres, tanto en nuestro país como en todo el continente, la discriminación de la mujer paraguaya es posiblemente la más dramática de todas. Si bien el bajo porcentaje de participación femenina en la política puede ser atribuido al machismo existente en la sociedad paraguaya, desde el momento en que se fueron allanando los obstáculos legales para eliminar la discriminación, como es el caso de los partidos políticos, la baja participación ya es atribuible a las propias mujeres.

    Es una realidad indiscutiblemente grave que nuestros líderes políticos necesitan mayor y mejor formación intelectual, además de dedicación a las cuestiones estrictamente públicas por encima de sus intereses. Esto afecta tanto a hombres como a mujeres que participan en el ámbito político. De ahí que, en vez de tratar de engañar con esto de la “paridad” por ley, sería mucho más útil para el país que en esta materia los partidos políticos se aboquen a una vigorosa capacitación de sus huestes, para que de allí surjan mujeres líderes que sobresalgan por sus propios méritos y no catapultadas por padrinos para rellenar una lista y cumplir así con una imposición legal.

    Nuestro diario siempre ha valorado a las mujeres y el papel que desempeñan en la sociedad. Es ferviente partidario de que cada vez más representantes del sexo femenino ocupen lugares de decisión en nuestro país, y, si se da el caso, por qué no, que el porcentaje que ahora se quiere igualar, sea favorable a ellas frente a los hombres. Pero este intento de imponer líderes por decreto hasta puede resultar agraviante para las propias mujeres.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/lideres-por-decreto-1468481.html

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    Publicado por jotaefeb | 10/04/2016, 09:07
  2. ¡Unión e Iguald… y paridad!

    Por Carolina Cuenca –

    Se presentó un proyecto de ley que busca la paridad en la repartición de cupos de poder como una forma concreta de obligar a la sociedad, sobre todo política, a admitir la igualdad de la mujer con el hombre.

    Este movimiento por la paridad no es una idea nueva, se expandió desde Francia en los años 90 desde bases feministas y hoy ya despierta suficientes recelos.

    Algunas feministas consideran útil la ley de paridad, pero otras están en contra. ¿Qué nos importa al resto de la población? Que tiene que ver con el bien común. De hecho, la ley es para todos.

    El feminismo a favor cuestiona una democracia en la que la mayoría de sus instituciones representativas no tienen la misma cantidad de mujeres que de hombres en su gobierno.

    Lo consideran un “monopolio masculino del poder”. Incluso hablan de que detrás está una normatividad “asimétrica” basada en el control sexual, la domesticidad, la exaltación de la maternidad y la sumisión de la mujer, en el contexto de la familia tradicional.

    Es decir, si vamos a discutir un tema de bien común como la ley de paridad, deberíamos entender las ideas que están detrás del debate.

    ¿Pasa la universalidad de la igualdad de la mujer por los cupos obligatorios de poder que se le den?

    ¿Pensamos así los paraguayos?

    ¿Deseamos nosotros que, como propone Hillary Clinton, el Estado use sus “fuerzas coercitivas” para cambiar la cultura tradicional, o nosotros vamos por otra vía hacia nuestro progreso democrático? ¿Por qué no? Después de todo, si la idea es ayudar a democratizar nuestra vida, la coerción no parece el camino más coherente. Y este es uno de los cuestionamientos esenciales a los proyectos como este, llamado de “paridad”.

    ¿Ya olvidamos la historia política reciente?

    ¿Recuerdan los famosos pactos de cuoteos hasta en la misma Corte Suprema de Justicia? Llenar un cupo político por simple cuoteo nunca resulta a favor del verdadero reconocimiento de la igualdad de oportunidades.

    Entre dos candidatos debemos poder optar libremente por el más idóneo.

    Nadie debería ser elegido por “ser mujer” o por “ser varón”, sino por ser una persona capaz y más idónea que sus contrincantes.

    Algunos nos inclinamos más por el llamado tercer feminismo, más equilibrado y ya “de vuelta”. El desafío es construir una sociedad donde se promueva la dignidad de varones y mujeres, sin complejos por ser diferentes y complementarios. Para ello sí todavía queda mucho por hacer.

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    Publicado por Anónimo | 11/03/2016, 09:12
  3. Las heroicas mujeres paraguayas

    Por Blanca Lila Gayoso

    El 24 de febrero festejamos el Día de la Mujer Paraguaya, y el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer. Estas dos ocasiones son propicias para hablar de los temas que atañen a la mujer en las distintas facetas.

    Un 24 de febrero, durante la Guerra de la Triple Alianza, se hizo una asamblea para donar las joyas de las mujeres para seguir apoyando la contienda. Esa guerra diezmó a la población, y las mujeres tuvieron que comenzar de cero para levantar la patria en ruinas. Por ese valor, coraje y heroísmo, el papa Francisco dice que las paraguayas son las más heroicas de América Latina y que merece el Nobel de la Paz.

    Tanto en la guerra como en la paz, la mujer paraguaya demuestra su valentía. De un millón de habitantes, al finalizar la guerra quedaron 150.000; casi todos mujeres, niños y ancianos. Las compatriotas tuvieron que trabajar la tierra para alimentar a los hijos. Cuenta el doctor Carlos Villagra Marsal que las jovencitas de 15 años ya empezaron a procrear, incluso con ancianos de 70 años, porque tenía que repoblarse la nación. Verdaderamente, teníamos que resurgir, como el Ave Fénix de las cenizas.

    En la Guerra del Chaco, otra vez tuvieron un enorme protagonismo enviando alimentos a quienes estaban peleando en los fortines. Los cargamentos se recibían en el hoy estadio Defensores del Chaco, en Sajonia, que por eso lleva ese nombre. Cartas, regalos, alimentos y otras cosas eran enviados por novias, madres, hermanas y “madrinas”. Ellas iban todos los días al puerto de Asunción, donde figuraba la lista de los caídos en batalla. Relataba doña Josefina Plá en una conferencia que dio en la Facultad de Filosofía UNA en 1982, con motivo de los 50 años del inicio de la guerra con Bolivia, que durante esos tres años no hubo escasez de alimentos y que había abundancia en los hogares paraguayos. La fallecida Josefina Plá vivió de cerca todos esos momentos porque era jefa de redacción de “El Liberal”. Realmente, estas historias son ejemplos de fortaleza, patriotismo y entereza.

    Hoy, el panorama ha cambiado. La guerra se lleva a cabo en forma pacífica en el hogar, en el trabajo y en la sociedad. La mujer sigue, en todos los niveles, luchando por una mejor calidad de vida y educando a los hijos, por encima de todo. En el escenario político, social y cultural, la figura de la mujer se destaca notablemente. A pesar de que el feminismo furioso de los años 70 y 80 ya casi desapareció, algunas líderes sociales y campesinas realizan un trabajo ciclópeo. La igualdad de género, la lucha contra la pobreza, la información sobre el derecho sexual y reproductivo, la eliminación de la violencia intrafamiliar y la ayuda para formar miniempresarias son solo algunas de las prioridades.

    En nuestra sociedad, la mujer sigue siendo la gran educadora. Y la familia, que es la base de la sociedad, es la raíz, el centro donde debe apuntar toda la atención de los organismos estatales. Para evitar muchos de los problemas como la drogadicción, violencia doméstica, embarazo de adolescentes, sida y tantos temas más, se debe cuidar a la familia y fomentar los valores éticos, morales y cristianos que la sustentan.

    No es fácil luchar contra la sociedad de consumo que toma a la mujer como un objeto más de consumo; no es fácil luchar contra la codicia, la envidia y otras pérdidas de valores. Esas son nuestras guerras, y tenemos que estar armadas con paciencia, amor, fe y esperanza.

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    Publicado por Anónimo | 10/03/2016, 07:40
  4. Para las mujeres no “reina la igualdad” evocada en el Himno

    Al conmemorarse hoy el Día Internacional de la Mujer, es menester recordar que son demasiadas las condiciones de rezago económico, social y cultural que sobrelleva la mujer paraguaya, pese a las muchas evocaciones que se formulan, desde el folclore hasta la religión, sobre su virtuosidad. El feminicidio creciente, la violencia machista y el que ellas ganen un 30 por ciento menos de salario que los varones son parte de las tantas demostraciones de que en nuestro país aún estamos lejos de convertir en una aproximada realidad aquello que proclama el Himno Nacional: “Ni opresores ni siervos alientan donde reinan unión e igualdad”. Esa igualdad no rige más que en la fría letra de la Constitución.
    Cuán distante está el panorama actual de lo que prescribe el artículo 48 de la Constitución Nacional, al aseverar que: “El hombre y la mujer tienen iguales derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales. El Estado promoverá las condiciones y creará los mecanismos para que la igualdad sea efectiva, allanando los obstáculos que dificulten su ejercicio y facilitando la participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida nacional”.

    Basta echar una mirada somera a la realidad de nuestra sociedad para darse cuenta de lo lejos que está esa proclamación de la contundencia de los hechos. Escasa representación femenina en las estructura del Estado: alguna que otra ministra en el Poder Ejecutivo, un grupito de parlamentarias en el Congreso y escasos liderazgos políticos en los partidos, tanto tradicionales como de más reciente trayectoria. Cómo no hablar de rezago en un país que fue el anteúltimo del hemisfero en reconocer el derecho de las mujeres a votar, en 1961.

    Pero esta no es sino la punta del iceberg de una situación de exclusión y vergonzosa desigualdad. Desde el punto de vista económico, las mujeres perciben 30% menos de retribución salarial que los hombres y, de acuerdo con recientes estudios elaborados por organismos internacionales, deben trabajar 80 días más que ellos para ganar lo mismo.

    Bajando aún más a la realidad social, aparecen fenómenos aún más agudos: la violencia doméstica afecta en relación de 10 a 1 al género femenino; la trata de personas es un flagelo con cara de mujer en el Paraguay (basta seguir los informativos para observar la cantidad de compatriotas que cada tanto son rescatadas de Argentina o Europa, donde se las obliga a prostituirse).

    El feminicidio constituye un fenómeno creciente en el país, muchas veces invisibilizado por el temor de los familiares de las víctimas a denunciar los hechos y por la acción remisa de la Policía Nacional, del Ministerio Público y el Poder Judicial. De todas las formas y en todos los ámbitos, la mujer continúa siendo postergada, incumpliéndose así el artículo 46 de nuestra Constitución Nacional, que no admite la discriminación.

    Por esta razón, sostiene la Organización de las Naciones Unidas, el Día Internacional de la Mujer es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía de mujeres de a pie que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades. El tema de 2016 para el Día Internacional de la Mujer es Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género. “Dediquemos una financiación sólida, una valiente labor de promoción y una férrea voluntad política a alcanzar la igualdad de género en todo el mundo. No hay ninguna otra mayor inversión en nuestro futuro común”, afirma Ban Ki-moon, secretario general de la ONU.

    Solo así lograremos construir en el Paraguay un verdadero “reino de unión e igualdad”, como proclama nuestro Himno y nosotros orgullosamente –aunque con poco fundamento– solemos entonar.

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    Publicado por Anónimo | 09/03/2016, 08:14
  5. Alcanzar la igualdad de género

    La conmemoración de este año del Día Internacional de la Mujer es la primera del periodo de la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Con toda certeza, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas encuentran su defensa en esa agenda como elementos intrínsecos al progreso.

    Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la nueva agenda incluyen un objetivo específico para alcanzar la igualdad de género, con el que se busca poner fin a la discriminación y la violencia contra las mujeres y las niñas y garantizar la igualdad de participación y oportunidades en todas las esferas de la vida. La mayoría de los demás objetivos contienen importantes referencias al empoderamiento de las mujeres.

    Junto con la adopción de la Agenda 2030, más de 90 Gobiernos respondieron al llamado a la acción de ONU Mujeres para “Dar el paso por la igualdad de género”. Jefas y jefes de Estado y de Gobierno se comprometieron a llevar adelante acciones concretas y cuantificables para romper con algunas de las barreras fundamentales para el logro de la igualdad de género en sus respectivos países.

    En el 59º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer celebrado en 2015, los Gobiernos reafirmaron de manera unánime la Plataforma de Acción de Beijing. Tanto las grandes como las pequeñas empresas están demostrando compromiso y haciendo cambios en la cultura y la práctica empresarial, con el objeto de impulsar una mayor igualdad y más oportunidades.

    Las mujeres de forma individual y la sociedad civil en su conjunto han instado a un cambio perdurable y transformador para 2030.

    Con estas expresiones de voluntad política sin precedentes, la cuenta regresiva para el logro de la igualdad sustantiva de género en 2030 debe comenzar ya, acompañada y sostenida por la fiscalización de la rendición de cuentas y la evaluación de los progresos alcanzados.

    Nos fortalecemos de esta solidaridad para enfrentar hechos como los graves desplazamientos de población, la violencia extrema contra las mujeres y las niñas y las vasta inestabilidad y crisis registradas en numerosas regiones.

    Para alcanzar el futuro que deseamos, no podemos dejar a nadie atrás. Debemos comenzar por las personas más desatendidas. Esas personas son en gran medida las mujeres y las niñas, aunque en las zonas pobres y convulsionadas puede incluirse también a los hombres y los niños.

    Las mujeres y las niñas son fundamentales para encontrar soluciones sostenibles a los desafíos de la pobreza, la desigualdad y la recuperación de las comunidades más golpeadas por los conflictos, los desastres y los desplazamientos. Ellas se encuentran en la primera línea del brote de nuevas y amenazantes epidemias, como la enfermedad por el virus del zika o los efectos del cambio climático, y a la vez son el refugio que protege a la familia, trabajan por la paz y garantizan el crecimiento económico sostenible y el cambio social.

    En el Día Internacional de la Mujer, volvemos a insistir en el aumento de la participación de las mujeres como una de las condiciones necesarias para una Agenda 2030 con inclusión. El liderazgo de las mujeres no cuenta con el reconocimiento suficiente, por lo que debe manifestarse con una mayor participación en los órganos de toma de decisiones. Cada una y cada uno de nosotros es necesario (en nuestros países, comunidades, organizaciones, Gobiernos y en las Naciones Unidas) para garantizar que se adopten acciones decisivas, visibles y cuantificables bajo el lema “Un planeta 50-50: Demos el paso por la igualdad de género”.

    Nos afirmamos en los compromisos que ya han asumido todos los Gobiernos. Nos afirmamos también en el legado de la participación decidida y elocuente del pequeño grupo de fundadoras de todas partes del mundo que se congregaron en San Francisco en 1945 cuando se adoptó la Carta de las Naciones Unidas. Ellas sentaron las bases para todo lo que vino después en la lucha por el cumplimiento de los derechos de las mujeres.

    La participación de las mujeres en todos los ámbitos y el fortalecimiento del movimiento de mujeres nunca han sido tan cruciales, trabajando junto con los niños y los hombres, para contribuir al empoderamiento de las naciones, erigir economías más sólidas y sociedades más saludables. Esta es la clave para hacer de la Agenda 2030 un instrumento transformador e inclusivo.

    Feliz Día Internacional de la Mujer.

    (*) Secretaria general adjunta de las Naciones Unidas y directora ejecutiva de ONU Mujeres.

    Por Phumzile Mlambo-Ngcuka (*)

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    Publicado por Anónimo | 09/03/2016, 08:14

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Escuchas publicas

El tema que tiene que ver con este escándalo de las escuchas telefónicas que envuelve el tráfico de influencias, que todos presumiamos que existía de manera clara pero nunca de manera tan desembozada y tan elocuente, como el que hemos tenido la oportunidad de poder comprobarlo. Lo que queda ahora es corregir lo que está mal y eso significa que el Congreso debería suspender a González Daher, en sus funciones como representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, y hacer un planteo severo en torno a la continuidad de esta institución, además de eso tendríamos que escuchar de manera mucho más valiente y objetiva las denuncias de fiscales y de jueces en torno a este tráfico de influencias, denunciando en los casos en los que habían sido sometido a una situación similar, haciendo que la justicia vuelva a ser creíble, y por sobre todo previsible de este país, que tiene una gran deuda con la sociedad en ese campo. Si la sociedad define la democracia como el estado de derecho, es evidente cuando vemos que ella es sujeta de las manipulaciones, tergiversaciones, chantajes y extorsiones, más claras que las que hemos podido comprobar en las últimas horas, nadie puede estar seguro en este país, y es el tiempo de corregir aquello que está mal y ademas de eso se tiene la oportunidad este domingo de castigar aquellos que se han apartado de lo que se espera debería ser la democracia, es el tiempo de los ciudadanos y en ese sentido nos queda ajustar cuentas con aquellos que se han apartado de manera clara y elocuente del mandato que recibieron de parte de nosotros, sus mandantes. (BFB)

Empresas del Estado

Uno de los grandes desafíos que tenemos en el país es indudablemente el encontrar un modelo económico que nos permita centrar la labor del Estado en lo que le corresponde realizar, cuando vemos mucho de las empresas públicas y especialmente en este verano, en que volveremos a padecer las consecuencias de una empresa monopólica como la ANDE, que no puede garantizar un buen servicio, por diferentes razones, se quejaron este año, porque las tarifas estaban fuera del rango que debieran, se incrementaron  esos números, pero no se mejoró el servicio, ahora aparece el argumento de que vienen de varios años de desfinanciamiento y que por lo tanto llevará todavía una buena cantidad de tiempo, ponerse a la altura y exigencias de la demanda de la gente. Pero si vemos también hay otras empresas públicas como el caso de la INC, que compra una nueva planta para procesar clinker y que ha tenido más de cien fallas, en un período de prueba y que podría ser otro gran elefante blanco, adquirido por el estado a las costas de cada uno de los contribuyentes, vemos de que hay algo mucho más profundo y grave en todo esto, el Estado no sabe hacer bien estas cosas y cada vez nos cuesta mucho más mantener a un personal ocioso y además de todo eso manipulado en tiempos electorales para que voten por que se sigan siendo manteniendo las cosas hasta ahora, nos cuestan mucho las empresas monopólicas del Estado, pero por sobre todo no vemos un rol del estado propiamente, incluso en aquellos sectores en donde debería actuar como elemento regulador del mercado. En definitiva tenemos dificultades filosóficas, administrativas y de gestión. (BFB)

A platazo

Es evidente que las campañas sacan lo mejor y lo peor de las personas, algunos demuestran cual es su verdadera concepción con respecto al poder, que es lo que entienden con respecto al de la prensa, a las encuestas, al twitter. La expresión del presidente Cartes de acusar de muchos de los males del país a los periodistas y especialmente aquellos que son críticos a su gobierno, y afirmar en términos bastantes soeces a la labor que cumplen algunos es una demostración de pobreza de espíritu que dominan a varias personas en estas elecciones. También ha sido noticia el hijo de la dip. Perla de Vazquez, exhibiendo dólares sobre una mesa dispuesto a comprar la voluntad de los votantes santanianos en el dia de los comicios, otras expresiones más se dieron en el transcurso de esto que casi siempre rodea a la práctica electoral y que demuestra, reitero, nuestra pobreza cívica, nuestra pobreza moral y nuestra pobreza argumentativa, no somos un país en el que estamos acostumbrados a debatir sus diferencias y a plantear propuestas, somos más bien personas que responden con insultos y agravios, cualquier afirmación que no sea la que uno comparte o tiene como argumento central. En definitiva las cuestiones electorales han vuelto a mostrar lo peor y pocos casos de lo mejor de nuestra sociedad, y varios de los temores que son permanentes en la vida política nacional, la posibilidad de comprar las voluntades de los votantes o de torcer las voluntades de los trabajadores del sector público, que más de 300mil de ellos, casi siempre son carne de cañón en los procesos electorales.   (BFB)

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