estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Mentalidad stronista

A la licenciada en Ciencias de la Educación Nancy Figueredo no le sirvió de nada haber ganado el concurso público de oposición convocado por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) para ocupar la dirección de un colegio de Eusebio Ayala, ya que el puesto terminó siendo otorgado a la postulante que alcanzó el tercer lugar. Ante la denuncia de la afectada, la doctora Sonia Paredes –directora de Concursos Públicos de Oposición del MEC– afirmó que “las normativas deben respetarse, gusten o no”. Tiene toda la razón; así que solo resta averiguar si la decisión adoptada se ajusta o no a ellas. Según la funcionaria, el puntaje no es un criterio que defina la capacidad del docente. Si eso es cierto, ¿cuál sería el criterio a tener en cuenta para determinar la idoneidad, según las normativas a ser acatadas aunque disgusten?

La Dra. Paredes respondió a esta inquietud señalando que la capacidad del docente se desprende de “las competencias que se evalúan durante el proceso de concurso, como las pruebas escritas, orales, entrevista y certificado”. La evaluación se hace mediante el puntaje, y es de suponer que algún valor tiene el hecho de haber obtenido el más alto. Si no es así, ¿por qué se lo emplea en un concurso público de oposición? Como la directora encargada del procedimiento de selección está peleada con la lógica, no pudo responder a esa interrogante y se limitó a señalar que quizá se cometió el error de no descalificar de entrada a los candidatos que no trabajaban en el colegio.

Una resolución ministerial dictada el año pasado prioriza a los docentes del centro educativo al que hace relación el concurso, lo que significa que no excluye a otros interesados. Si el hecho de ser “de la casa” debe implicar una ventaja, ella debe traducirse, en todo caso, en la concesión de puntos adicionales. La Lic. Figueredo fue admitida como postulante y demostró tener más méritos y aptitudes que los otros aspirantes. La Dra. Paredes fue incapaz de explicar de qué valen los concursos públicos de oposición si al final el puesto en disputa no es confiado al mejor.

La evidente injusticia cometida solo puede ser atribuida a que a la mejor calificada le faltó un padrino lo bastante influyente como para que se respetara su puntaje.

Al igual que muchos excelentes maestros y profesores postergados (deberían pronunciarse en este caso) en tiempos de la dictadura stronista, ella habría sido marginada por motivos ajenos a las exigencias del cargo. Está visto que esta práctica nefasta persiste en los nombramientos para el magisterio, con la triste consecuencia de que también los alumnos son los más perjudicados. Los méritos y las aptitudes deben ser el único e imprescindible requisito para acceder a un cargo público. Si sus normativas dicen lo mismo en cuanto a la docencia, el MEC tendrá que cumplirlas, le “gusten o no”, al decir de su directora de Concursos Públicos de Oposición. Por lo demás, la arbitrariedad perpetrada sugiere que el cargo que ella misma ejerce es engañoso, ya que ese procedimiento de selección no sería más que una burla cruel.

La ministra Marta Lafuente debe poner fin cuanto antes a la iniquidad referida, para que el favoritismo no termine primando sobre la idoneidad. Quienes la indujeron a cometerla deben ser sancionados, y la Lic. Figueredo debe ser nombrada directora del colegio, tal como lo reclama también la indignada comunidad educativa.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/mentalidad-stronista-1459779.html

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

2 comentarios en “Mentalidad stronista

  1. TEST DE APTITUDES
    Andrés Granje
    La semana pasada escuchábamos las declaraciones de la Ministra de Educación Marta Lafuente, tratando de explicar lo inexplicable y de defender lo indefendible, guarda relación al caso de la candidata a Directora de una institución educativa de Eusebio Ayala que obtuvo el puntaje más alto y que igual no pudo acceder al cargo concedida a la que salió tercera en el concurso de méritos y aptitudes, 29 puntos por debajo de la primera. La Ministra quiso aclarar y lo único que hizo fue echar mayor confusión, nunca más cierta la frase “no aclares que oscurece” al tiempo que sus declaraciones fue un fiasco de proporciones algo que causó pena, rabia e indignación en la ciudadanía al ver las hilachas de la Ministra.
    En efecto, no se puede hacer gala de tanta necedad ante la opinión publica y en especial la colectividad de padres, profesores y estudiantes, que respeto inspirará si es capaz de tantos rebuznos como los hechos últimamente con sus explicaciones anodinas y carentes de una lógica simple. No es posible que no tenga algun familiar, hijo, esposo, amigo, consejero que le diga Ministra no es conveniente decir eso pues nos hace quedar muy mal. En efecto las explicaciones de la Ministra es un insulto a la inteligencia de las personas con dos dedos de frente, No es posible repito que quiera hacer creer a la gente que en un concurso de meritos a nivel nacional impulsado con bombos y platillos al final los puntos obtenidos en los examenes y las evaluaciones no cuentan y valen mas ser vecino de la comunidad.
    No se debe pensar que esto es una anécdota más de las tantas que surjen a partir de la estolidez de ciertas autoridades en el momento de brindar declaraciones a la prensa fruto de la falta de preparación para contestar preguntas en esencia sencillas. No, se puede considerar como la revelación de la mentalidad que tienen ciertos gobernantes de engañar a la gente haciéndoles creer que están cumpliendo las leyes vigentes cuando en realidad las pisotean y se burlan de ellas mediante atajos o acomodos ridículos que hoy la gente no se traga y son denunciados por la prensa. En este caso de antemano se tenía a la ganadora de concurso, el mismo se hizo solamente para tapar la apariencia en una práctica denunciada en todo el territorio paraguayo.
    Lo auspicioso del hecho es que la ciudadanía despertó, el pueblo en general y los afectados en particular, ahora se pregunta, se coteja se saca conclusiones, se protesta y si no son escuchadas las protestas en los sitios oficiales donde deben ser oídas las quejas, los medios de prensa se constituyen en receptáculo de estas quejas y la amplificadora de las denuncias que hacen temblar a los malos gobernantes. Lo lindo sería que también la justicia acompañe este clamor ciudadano reproducido y contextualizado en la prensa para revertir las malas praxis y de esa forma encontrar el camino de la transparencia y la honestidad de tal forma que los honrados y capaces ocupen los cargos públicos y no los paniaguados de siempre.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 14 marzo, 2016, 8:56 am
  2. Arbitrariedad del MEC

    El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) se enreda cada vez más en el caso de la Lic. Nancy Figueredo, ganadora de lo que habría resultado ser, según algunos de sus voceros, una “selección” para dirigir el colegio nacional de Eusebio Ayala, mientras la ministra Marta Lafuente habló nuevamente de “concurso”. Ahora resulta, según la propia ministra, que los puntajes logrados mediante ese procedimiento solo valdrían cuando hay un empate entre los postulantes que figuran en el Banco de Datos de Docentes Elegibles y que el nombramiento de la profesora Juana Rodríguez, que ocupó el tercer lugar, respondería a la resolución ministerial Nº 19201/15, que prioriza a quienes ya trabajan en el respectivo centro educacional. O sea que, como todos los aspirantes tenían iguales méritos y aptitudes, se realizó un desempate que favoreció a la Lic. Figueredo, que sin embargo terminó marginada por no estar enseñando en el colegio en cuestión.

    A nuestro entender, ella debió haber sido designada como directora porque “las competencias que se evalúan durante el proceso de concurso”, al decir de la Dra. Sonia Paredes –directora de Concursos Públicos de Oposición del MEC–, la dieron como indiscutible ganadora. Fue admitida en un proceso en el que rindió exámenes, fue entrevistada y presentó certificados, de modo que tiene derecho a que su desenlace sea respetado. De otro modo, ¿qué sentido tuvo todo eso, si no fue el de juzgar la idoneidad de los candidatos para nombrar al mejor?

    La resolución ministerial no fue aplicada en el caso de la Lic. Josefina Guillén de Barrios, que participó el año pasado en un concurso público de oposición para ocupar la dirección de un colegio nacional de Caacupé, del cual es docente, siendo derrotada por el presidente de la seccional colorada de Altos, Darío Ruiz Díaz, que no enseñaba en esa institución. El evidente tratamiento desigual de los dos casos referidos solo es atribuible a la influencia político-partidaria, que tanto daño causó y sigue causando a la educación pública desde hace más de medio siglo.

    La dictadura degradó el magisterio al someterlo a sus designios, pero la democracia sigue sin liberarse de la tentación aberrante de entregar el futuro de las nuevas generaciones a manos de ineptos prohijados por los politicastros de todo pelaje. De esta forma, nuestro país seguirá sumido en la ignorancia mientras la “meritocracia” no se imponga, para empezar, en la educación pública. Por eso, hacen bien los docentes del colegio nacional de Eusebio Ayala en exigir que se acate el resultado del concurso público de oposición en el que intervino la Lic. Figueredo. Es de esperar que no se dejen intimidar por el asesor jurídico del MEC, Jorge Ruiz Díaz, quien los amenaza con sumarios o sanciones por cuestionar una flagrante injusticia, de la que no solo es víctima una docente calificada, sino también la comunidad educativa del país entero.

    No caben dudas de que para mejorar sustancialmente la calidad de la enseñanza es imprescindible que los cargos docentes sean ocupados por las personas más competentes que se puedan encontrar, al margen de su filiación política. Poco se puede esperar de un Ministerio de Educación que no valora la idoneidad de quienes acuden a un llamado suyo para ocupar un cargo vacante o a ser creado. Es evidente que los vestigios del stronismo siguen contaminando la educación pública. La comunidad educativa y los padres y madres de niños y niñas deben estar vigilantes para combatirlos con toda firmeza y perseverancia. Este caso es una oportunidad.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 10 marzo, 2016, 7:35 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

fotociclo ✓

Las luces de la costanera rodeando la ciudad

impresos ✓

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

5días

A %d blogueros les gusta esto: