estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Soberanía perdida y el contrabando

Las autoridades brasileñas están constantemente buscado de qué manera perfeccionar su combate al contrabando de productos paraguayos que, según ellos, inunda su mercado, afecta a su industria, recaudación tributaria y les causan una serie de problemas por el alto índice de violencia que genera.

Es evidente que el solo combate frontal, con los operativos de represión directa, ya no es suficiente. La discusión de los brasileños va mucho más allá, están buscando acciones para un combate alternativo, ofreciendo trabajos lícitos a los que se dedican al contrabando y adoptando otras medidas para atenuar las consecuencias del flagelo. Incluso hablan de bajar los impuestos de productos para desalentar el ingreso de mercancías ilegales.

Mientras tanto, hacia este lado del puente de la Amistad, no se ve ninguna intención de proteger las industrias locales. Los avicultores, hortigranjeros e importadores se quejan constantemente de la poca efectividad de los controles en nuestra fronteras.

En tanto, Brasil nos restriega en la cara a diario que nuestros productos ingresan por toneladas a su país, con parafernalias destrucciones, los decomisos de este lado no pasan de meras cortinas de humo, de los funcionarios coimeros.

Este mal no pasa solo por el daño patrimonial que provoca a productores e industriales, y al mismo Estado privándolo de multimillonarios ingresos en concepto de tributos, significa además el fortalecimiento del crimen organizado, haciendo que las bandas que se dedican al paso ilegal de mercaderías crezcan cada vez más y como efectivamente está ocurriendo, amplíen su campo de acción incursionando en otros delitos conexos,  que llegan inclusive a afectar la soberanía misma de los Estados.

Las autoridades brasileñas así lo entienden desde hace años y  vienen advirtiendo que los contrabandistas están ganando terreno, empiezan por controlar un grupo, luego unas cuadras y luego todo un barrio. El mal termina perjudicando a toda la sociedad, porque al privarse al Estado de ingresos, se está privando también a la sociedad de mejor educación, mejor atención a la salud, mejores caminos y mayor seguridad.

Nuestros problemas son iguales. Al Brasil ingresan los productos por los puertos clandestinos, de este lado de la frontera ingresa por los mismos puestos de Aduanas, donde los funcionarios corruptos, hacen la vista gorda y permiten el libre paso de todo tipo de mercaderías. Nosotros también somos invadidos diariamente por toneladas de productos brasileños ingresados de contrabando. La diferencia es que no hacemos nada para combatirlo.

 

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

20 comentarios en “Soberanía perdida y el contrabando

  1. Los “mercaditos” del Este y los de “Don” Antonio
    23 febrero, 2017

    El ministro de Industria y Comercio, Gustavo Leite, advirtió a los supermercados que venden productos de contrabando que serán controlados y sancionados, en el caso de que los funcionarios de dicha secretaría constaten ese tipo de irregularidades. El titular de la cartera dirigió el aviso “a todos los mercaditos del este y noreste del Paraguay”, a los cuales instó a que “hagan desaparecer rápido su pollo y su azúcar que ingresó al país de manera ilegal, porque el MIC va a trabajar muy duro en incautar esos productos”. La iniciativa es sin lugar a dudas correcta, pues se trata de una actividad ilícita que, además, perjudica a la producción nacional y a los puestos de trabajo que ésta brinda. Sin embargo, no vemos razón alguna para limitar el operativo a los citados “mercaditos”, teniendo en cuenta que las mayores cadenas de supermercados de nuestro país ofrecen todos los días en sus góndolas mercaderías de las más variadas índoles, algunas de ellas ingresadasa nuestro territorio en forma “trucha”, provenientes de Argentina o Brasil, según las conveniencias del tipo de cambio.

    El lector recordará la incautación de 160.000 kilogramos de azúcar de contrabando de depósitos pertenecientes a la firma Retail, del “Grupo Vierci”, en el año 2014, que desaparecieron “misteriosamente” casi en su totalidad de la sede de la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP). Y también recordará que el Ministerio Público, luego de los análisis respectivos, consideró que el producto no era aptopara el consumo humano. Dos delitos que quedaron impunes, más allá de alguna “multita” y tal vez algunas coimas abonadas por el poderoso empresario.

    Pero eso no fue todo lo que saltó por aquel entonces. Días después del escándalo del azúcar, el Grupo Vierci se vio envuelto en otro no menor, al ser vinculado con otro cargamento de contrabando, ésta vez de 8.000 kilos de queso y, vaya casualidad, descompuesto, es decir tampoco apto para el consumo humano. De nuevo dos delitos que, otra vez, quedaron en la impunidad.

    Evidentemente no se trataron de hechos aislados, de prácticas marginales, sino del “mudos operandi” de una firma que integra uno de los mayores conglomerados empresariales existentes en el Paraguay, el cual controla, entre otras cosas, toda la cadena que supone el negocio del supermercadismo, desde la importación y el contrabando -como los casos que se hicieron públicos- pasando por el transporte y los depósitos, hasta la comercialización, lo que le coinvirtió en el principal “formador de precios”, fijándolos a su antojo.

    Entonces, reiteramos, está muy bien que se decomisen los pollos o azúcar de contrabando que venden los “mercaditos” en el Este. Pero eso no es más que “chiquitaje” en comparación con las toneladas y toneladas de los más variados productos que el consumidor adquiere a diario en los grandes supermercados, a precios muchas veces irracionales y de una calidad, cuanto menos, dudosa, al igual que su origen.

    Esperemos que la próxima advertencia del MIC también se dirija a ellos y que los controles se efectúen con la mayor rigurosidad del caso, para bien de las arcas del Estado, de la producción nacional y de la salud pública.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 23 febrero, 2017, 10:15 am
  2. El contrabando que goza de buena salud

    Una vez más los productores del Alto Paraná pidieron a las autoridades nacionales estricto control en las fronteras para frenar el ingreso del contrabando de productos hortigranjeros, que perjudican enormemente a los labriegos compatriotas. Los representantes de distintos sectores de la producción hortícola, se reunieron ayer con el ministro de Agricultura, Juan Carlos Baruja y el presidente del Senave, Alfredo Gryciuk Almeida, donde expresaron una vez más su preocupación por el flagelo que destruye la economía nacional, pero que hasta ahora ningún gobierno ha tomado en serio, ninguna campaña de combate.
    El gobierno de Horacio Cartes, a inicio de su gestión había promovido la campaña denominada “Operativo Hendy”. Las tareas se centraron más bien en aquel entonces en perseguir a los comerciantes que introducían mercaderías hacia Asunción y la zona central. Sin embargo, en el resto del país y muy especialmente hacia la zona del Alto Paraná, no tuvo ningún impacto. Aquí el contrabando goza de buena salud y está amparado por quienes tienen la función de combatirla.
    Históricamente, el puesto de aduanero de Ciudad del Este, ha sido sinónimo de enriquecimiento rápido y eso lo demuestran los funcionarios que pasaron por allí, y que ahora son grandes acaudalados, disfrutando la fortuna forjada sobre la corrupción y la miseria de los compatriotas. Los protectores del contrabando exhiben groseramente su riqueza con total impunidad. La práctica nunca tuvo corte, apenas perfeccionaron sus esquemas de recaudación. Siguen campantes en los diferentes puestos fronterizos pudriendo la economía nacional y la fama del imperio del contrabando que tiene lamentablemente nuestra zona.
    Ante presión de los productores o industriales, por unos días realizan simulacros de controles, que apenas duran unos días. El esquema de ingreso ilegal denunciado en centenares de oportunidades sigue gozando de buena salud, así como la recaudación ilegal, que se reparten funcionarios de aduanas, puertos, efectivos de la marina y de otras instituciones. Los famosos maletines de dineros de esta recaudación ilegal siguen siendo enviados a Asunción, por lo que difícilmente haya interés de combatir el flagelo.
    Mientras tanto, los agricultores compatriotas ven cómo se pudren en el campo el fruto de su sudor y esfuerzo, solamente porque unos cuantos sinvergüenzas y antipatriotas, a diario entregan la soberanía de la República en los puestos fronterizos, a cambio de dinero. Una vergüenza.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 30 octubre, 2016, 11:33 am
  3. CDE sin fronteras

    El contrabando, los negocios turbios, las mafias y hasta el terrorismo internacional constituyen imágenes que periódicamente se asocian a Ciudad del Este. Es como si la zona de la Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay involucrase únicamente a la capital de Alto Paraná. En películas y documentales sobre tráfico de estupefacientes y de armas, y regiones peligrosas, siempre aparece CDE en los primeros lugares. ¿Es así o solo se trata de un estereotipo exagerado?

    La Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD) sostiene que la Triple Frontera permite a los grupos terroristas y criminales cooperar entre sí en pos de ganancias con las que financian sus actividades al margen de la ley.

    Según la fundación, varios factores contribuyen a mantener esta situación indeseable: escaso o nulo control policial en los cruces fronterizos, generalizada corrupción de los agentes aduaneros y fuerzas del orden y la facilidad para el ingreso de extranjeros provenientes de cualquier parte.

    Agrega el informe de la FDD que la zona fronteriza beneficia a la organización terrorista Hizbulá, a través de la participación del crimen organizado, financiando el terror. “Este ambiente permisivo anima a los cárteles criminales y el terrorismo para cooperar en beneficio mutuo”, dice el documento.

    Aunque los autores del informe pertenezcan a una fundación norteamericana solventada con fondos del Congreso de EE.UU., más allá de cualquier intención política, debería preocupar seriamente a todos los paraguayos y al Gobierno en particular esta crítica tan severa y grave al financiamiento de grupos terroristas a partir de negocios operados por organizaciones criminales en la zona de Ciudad del Este.

    No estamos hablando del contrabando hormiga de cinco cajas de aceite o una camioneta llena de productos de limpieza para el hogar. Nos estamos refiriendo a grupos criminales que organizan atentados terroristas en los cuales son asesinadas impunemente decenas de personas.

    Una cosa es mirar para otro lado mientras traspasan las fronteras diversas mercancías de uso familiar aprovechando la diferencia de precios entre dos países. Otra muy distinta es traficar drogas y armas para conseguir fondos que luego son remitidos a los grupos terroristas que matan personas en cualquier parte del planeta.

    Ciudad del Este no debería involucrarse en esta loca, absurda y bárbara guerra entre algunos países del Primer Mundo y organizaciones terroristas de distinto signo que manejan un solo idioma: matar al otro. Si desde la Triple Frontera van fondos para los terroristas, no sería raro que, de pronto, caigan bombas mortíferas como efecto rebote por habernos introducido en el infierno bélico.

    Más que nunca, aquí rige el principio de que es mejor prevenir que curar. El enfrentamiento a muerte entre grupos islámicos fundamentalistas y algunas naciones poderosas de Occidente no es nuestra guerra ni queremos entrar en ella.

    Si la denuncia de la citada fundación es cierta, el Gobierno debería actuar de inmediato para poner fin a tal actividad ilícita. Si no lo hace, las balas asesinas están dando vuelta a la esquina.

    Por Ilde Silvero

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/cde-sin-fronteras-1490875.html

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 20 junio, 2016, 11:26 am
  4. Controles fronterizos

    Los concejales de la Junta Departamental aprobaron enviar una nota al Ministerio de Relaciones Exteriores para que se tomen acciones contra los controles militares que realiza Brasil en su zona de frontera con Paraguay. Alegan que el despliegue bélico del país vecino afecta el flujo de turistas en Ciudad del Este. Las acciones brasileñas son con el objetivo de blindar su zona de límite, previo a los Juegos Olímpicos para evitar el ingreso de productos de contrabando, armas y drogas. Los controles son frecuentes y forman parte de una política nacional para defender su producción local.
    En tanto, la zona fronteriza del lado paraguayo permanece totalmente desguarnecida. Los puertos clandestinos son los que adornan la ribera del río Paraná y el lago Itaipu. Además, los controles en puertos aduaneros como en el puente de la Amistad y Tres Fronteras son nulos. Toneladas de productos de ingreso prohibido pasan todos los días por esas vías causando enormes perjuicios a los productores locales.
    Aunque es ofensivo, innecesario y hasta ridículo desplegar tanques y aviones para el combate a contrabandistas que se movilizan en autos robados, hay que reconocer que Brasil tiene toda la potestad de hacer los controles y operativos que crea necesario dentro de su territorio, para proteger sus fronteras.
    Los concejales departamentales tiene razón al reclamar al gobierno central algún tipo de medida contra esta desmedida exhibición de fuerza en la zona fronteriza, teniendo en cuenta que no existe una situación de belicosidad. Lo extraño es que no haya una reacción similar de nuestras autoridades, ya que se sabe que diariamente camiones y camiones cargados de mercaderías brasileñas, desembarcan en Foz de Yguazú y se trasladan a territorio paraguayo con la complicidad de los inescrupulosos instalados en la cabecera del puente de la Amistad. Solo una semana de control estricto de este lado de la frontera significaría un feroz golpe a la economía de muchos brasileños.
    Está bien que los concejales departamentales exijan al gobierno central que actúe, pero también tienen potestad de interpelar a los militares, aduaneros, funcionarios de Detave, Senave y otros tantos que a cambio de coima hacen vista gorda al ingreso de productos ilegales brasileños.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 15 junio, 2016, 8:47 am
  5. Inseguridad y tráfico en las fronteras
    Jun 9, 2016

    Hablar de inseguridad y tráfico en las fronteras no es necesariamente plantear un tema nuevo, sino uno que a lo largo de los años han generado preocupación y pérdida a los países. A pesar de los esfuerzos de numerosos programas durante el tiempo, estos flagelos que castigan a la formalidad e incluso generan luto a muchas familias están vigentes y deben seguir siendo combatidos de manera coordinada.
    Es obligación de cada nación buscar frenar cualquier tipo de delito que afecte a su economía o a su seguridad. Por ello, es entendible que Brasil decida, una vez más, establecer un mayor control sobre el movimiento que se genera en su frontera. Sin embargo, debe entenderse que las medidas no pueden estar ajenas solo desde una mirada. Si existe un delito es sencillamente porque hay dos partes y para vencerlo es preciso golpear en ambos lados.
    Informes periodísticos detallaron que el gobierno de Brasil creó un Comité Ejecutivo de Coordinación de Control de Fronteras para unificar las acciones de combate a los crímenes de frontera como el tráfico de drogas, armas y el contrabando de mercaderías. Está integrado por los Ministerios de Defensa, Hacienda, Justicia, Relaciones Exteriores y la Casa Civil, además de la Policía Federal, la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABI) y el Gabinete de Seguridad.
    El objetivo del comité –de acuerdo con los informes– es profundizar el diagnóstico y hacer que las acciones sean permanentes y no esporádicas, como otras que fueron bien realizadas pero que no tuvieron continuidad. En tal sentido, se dijo que las Fuerzas Armadas de Brasil realizarán la ya conocida Operación Ágata, tal como estaba planificado, pero el plan es que ese tipo de acciones se mantenga a partir de ahora de manera constante y no sean solo temporales.
    Los preparativos dan cuenta de que será uno los operativos más grandes en los últimos tiempos, lo que denota la importancia que Brasil le dará a la tarea. De acuerdo con los datos brindados en el vecino país, la operación, cuyo principal despliegue suele realizarse en Foz de Yguazú, frontera con Ciudad del Este, tendrá a 15 mil hombres en la frontera, 27 aeronaves, 8 navíos, 80 lanchas, a un costo de 9 millones de reales.
    La lucha contra los delitos fronterizos es materia que los gobiernos de la región deben tomar como prioridad, así como tiene que ser el combate a la corrupción y la impunidad, aspectos que están sumamente conectados a nivel regional.
    Aunque existen compromisos de integración y de respaldo mutuo, a la hora de combatir delitos comunes sobre todo en la frontera pareciera ser que el problema es de un solo lado. Al menos así se interpreta cuando se despliegan operativos en los que los malos supuestamente están solo hacia una parte de la frontera. Sin embargo, es preciso insistir en que la existencia de contrabando y tráfico, así como otros delitos y la corrupción misma, se da siempre porque hay dos o más cabezas.
    Será importante que siempre, desde luego respetando el derecho y la legalidad, prime el sentido de solidaridad y el respeto, y no la hostilidad. No se puede responsabilizar del problema solo a un lado, porque el delito que se desea frenar es y seguirá siendo transnacional, aunque una parte del problema no lo vea así.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 9 junio, 2016, 9:26 am
  6. Pelea por la coima

    Una vez más, el miércoles pasado, empresarios avicultores pidieron al director de Aduanas, del Puente de la Amistad, Alberto Estigarribia que cumpla con el control y decomiso de pollos ingresados de contrabando desde Brasil, que afecta a los productores, distribuidores y miles de trabajadores compatriotas. La gran sorpresa de los empresarios fue cuando llegaron hasta la zona de pista para acompañar la vigilancia, el control de los motociclistas no fue del agrado de militares de la Base Naval y todo terminó en una feroz discusión con amenaza de por medio.
    Es lamentable que los productores tengan que dedicar su tiempo, para pedir a los sinvergüenzas, que cobran mensualmente un salario del Estado, que cumplan con su trabajo. En cualquier país serio, el señor Alberto Estigarribia ya debía haber sido convocado por sus jefes para explicar porqué los productores se están quejando y porqué no realizan los controles.
    Lo mismo pasa con los sinvergüenzas de la Base Naval, que diariamente denigran el uniforme cobrando coimas en el puente. El comandante de la Armada ya le hubiera por lo menos llamado al jefe de la Base Naval para que explique porqué los uniformados tienen que estar disputándose el territorio de la coima. ¿Con qué argumento tienen que tutelar el paso de los motociclistas?
    Aduaneros y militares montaron allí un esquema mafioso que pudre diariamente a Ciudad del Este, sin que hasta ahora ninguna autoridad local se haya molestado en llamarles la atención, porque los politiqueros de pacotilla locales también utilizan como coto de caza ese punto para las recaudaciones ilegales o para ubicar a sus protegidos, que se enriquecen groseramente en base a la coima. El puesto de Aduaneros de Ciudad del Este siempre fue y sigue siendo sinónimo de enriquecimiento rápido, un puesto apetecido por los sinvergüenzas que desean mejorar su estatus económico sin esfuerzo y a costa de un enorme perjuicio para el erario público.
    Estas prácticas corruptas de unos pocos impresentables que ocupan ese lugar, le brindaron la mala fama a Ciudad del Este, como la ciudad de la ilegalidad, la coima y el contrabando. Llamativamente hasta ahora ninguna autoridad local se quejó sobre las actuaciones corruptas de estos funcionarios.
    Si los aduaneros hiciesen su trabajo no habría necesidad que los productores, cada cierto tiempo, tengan que ir a obligarlos para hacer controles. Como mínimo significa que son haraganes. Pero se sabe que la falta de control no es por haraganería sino por complicidad, porque los aduaneros y marinos están allí para colaborar con el contrabando, avergonzando diariamente a la ciudad y al país y medrando a costa del sufrimiento de los productores compatriotas, quienes se ven perjudicados porque son agobiados por los productos de contrabando. ¡Una verdadera vergüenza!

    http://www.vanguardia.com.py/v1/index.php/component/k2/item/44709-pelea-por-la-coima#sthash.3MGzmvAC.dpuf

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 31 mayo, 2016, 5:40 am
  7. Operativo en la frontera
    31 May 2016

    Una verdadera integración que logre beneficios para los ciudadanos sigue siendo una tarea pendiente en los bloques regionales como el Mercado Común del Sur (Mercosur). Esa unificación debe estar basada en la confianza y en el respeto hacia los integrantes de los grupos, por lo que las medidas que adopte cada país no deben suponer acechos de ningún tipo.

    Hablar de inseguridad y tráfico en las fronteras no es necesariamente plantear un tema nuevo, sino uno que a lo largo de los años han generado preocupación y pérdida a los países. A pesar de los esfuerzos de numerosos programas durante el tiempo, estos flagelos que castigan a la formalidad e incluso generan luto a muchas familias están vigentes y deben seguir siendo combatidos de manera coordinada.

    Es obligación de cada nación buscar frenar cualquier tipo de delito que afecte a su economía o a su seguridad. Por ello, es entendible que Brasil decida, una vez más, establecer un mayor control sobre el movimiento que se genera en su frontera. Sin embargo, debe entenderse que las medidas no pueden estar ajenas solo desde una mirada. Si existe un delito es sencillamente porque hay dos partes y para vencerlo es preciso golpear en ambos lados.

    La Nación, en un informe periodístico publicado ayer desde Ciudad el Este, detalló que el gobierno de Brasil creó un Comité Ejecutivo de Coordinación de Control de Fronteras para unificar las acciones de combate a los crímenes de frontera como el tráfico de drogas, armas y el contrabando de mercaderías.

    Está integrado por los Ministerios de Defensa, Hacienda, Justicia, Relaciones Exteriores y la Casa Civil, además de la Policía Federal, la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABI) y el Gabinete de Seguridad.

    El objetivo del comité –de acuerdo con los informes– es profundizar el diagnóstico y hacer que las acciones sean permanentes y no esporádicas, como otras que fueron bien realizadas pero que no tuvieron continuidad. En tal sentido, se dijo que las Fuerzas Armadas de Brasil realizarán la ya conocida Operación Ágata, tal como estaba planificado, pero el plan es que ese tipo de acciones se mantenga a partir de ahora de manera constante y no sean solo temporales.

    Los preparativos dan cuenta de que será uno los operativos más grandes en los últimos tiempos, lo que denota la importancia que Brasil le dará a la tarea. De acuerdo con los datos brindados en el vecino país, la operación, cuyo principal despliegue suele realizarse en Foz de Yguazú, frontera con Ciudad del Este, tendrá a 15 mil hombres en la frontera, 27 aeronaves, 8 navíos, 80 lanchas, a un costo de 9 millones de reales.

    La lucha contra los delitos fronterizos es materia que los gobiernos de la región deben tomar como prioridad, así como tiene que ser el combate a la corrupción y la impunidad, aspectos que están sumamente conectados a nivel regional.

    En ese contexto, podemos enfatizar lo manifestado por el periodista y analista argentino Nelson Castro, quien hace unos días, con organización de La Nación, brindó una conferencia en nuestro país. Habló sobre la necesidad de enfocar los esfuerzos contra la corrupción, al afirmar que el nivel en la región está omnipresente, “con un agregado que la hace más nociva: el nivel de impunidad, que es muy alto”.

    Aunque existen compromisos de integración y de respaldo mutuo, a la hora de combatir delitos comunes sobre todo en la frontera pareciera ser que el problema es de un solo lado. Al menos así se interpreta cuando se despliegan operativos en los que los malos supuestamente están solo hacia una parte de la frontera. Sin embargo, es preciso insistir en que la existencia de contrabando y tráfico, así como otros delitos y la corrupción misma, se da siempre porque hay dos o más cabezas.

    Cada país está en la obligación de velar por sus intereses, pero el mejor resultado siempre será posible con un trabajo conjunto en el que se establezcan condiciones que no afecten a los ciudadanos que nada tienen que ver con cualquier delito, en este caso como los cientos de comerciantes legales de Ciudad del Este y otras zonas fronterizas que, generalmente, se ven afectados por los grandes operativos militares brasileños. No por el objetivo de ellos, sino por la manera en que se despliegan.

    Será importante que siempre, desde luego respetando el derecho y la legalidad, prime el sentido de solidaridad y el respeto, y no la hostilidad. No se puede responsabilizar del problema solo a un lado, porque el delito que se desea frenar es y seguirá siendo transnacional, aunque una parte del problema no lo vea así.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 31 mayo, 2016, 5:25 am
  8. Pablo Escobar, un simple “pasero”

    Hace dos años asistimos a una serie de conferencias organizada por el Instituto de Desarrollo de Frontera (IDEF) en Foz de Yguazú, Brasil. Uno de los temas que acaparaban nuestro interés estaba a cargo de un jefe de la Policía Federal del Brasil y trataba sobre “El crimen organizado en la frontera”.

    El policía mostró en su exposición todo el camino que seguía el contrabando de juguetes desde Ciudad del Este hacia diferentes puntos llegando a Río de Janeiro, San Pablo y hasta otros lugares recónditos del Brasil.

    Quedamos medio decepcionados; esperábamos que el expositor nos hablara de los criminales, el tráfico de armas, drogas y los grupos mafiosos que operan en la frontera entre Paraguay y Brasil. Sin embargo, se centró sobre el contrabando de juguetes.

    “Ustedes se preguntarán, dijo casi al finalizar su conferencia, qué tiene que ver el contrabando de juguete con el crimen organizado?”, y respondió al toque: “El esquema que utilizan los que llevan juguetes de contrabando es el mismo que se utiliza para transportar armas y drogas”. Si no se combaten este tipo de actividades ilícitas, las organizaciones delictivas terminan poniendo en peligro la soberanía del país y destruyen el Estado de Derecho.

    Con la excusa del “aichejáranga” (pobrecitos), nuestra sociedad acuñó el eufemismo de “paseros” para denominar a los contrabandistas. Supuestamente son los pequeños comerciantes que traen mercaderías para los almacenes de barrio o consumo familiar. Con ese ropaje y con la complicidad de los funcionarios de la Aduana, del Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especial (Detave), del Ministerio de Industria y Comercio, del departamento de Delitos Económicos de la Policía y efectivos de la Armada Paraguaya, se dejan ingresar diariamente a nuestro país toneladas de mercaderías de contrabando. Entran por los mismos puestos de la Aduana sin ningún control y llenan depósitos y camiones que luego inundan el país con estos productos e inclusive actúan como proveedores de grandes supermercados. No son simples almaceneros, sino contrabandistas.

    Convengamos que el contrabando siempre existió y existirá, el problema está cuando los organismos encargados de combatirlo son los que lo propician, y la sociedad consiente con eufemismos y demagogia.

    Después, nos escandalizamos cuando un narcotraficante erige su imperio en toda una comunidad y llega a ser autoridad u ocupa una banca en el Congreso. El esquema de contrabando que se utiliza para introducir baratijas es el mismo, para transportar mercaderías ilícitas.

    No hay que olvidar que Pablo Escobar Gaviria comenzó siendo tan solo un simple “pasero”. ¿Cuántos Pablos pueden estar gestándose y ocultándose en esa seudolastimera realidad de que trae supuesto “contrabando de hormiga” hacia Paraguay.

    Por Nelson Zapata

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/pablo-escobar-un-simple-pasero-1480148.html

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 17 mayo, 2016, 6:30 am
  9. No hay voluntad para combatir el contrabando

    Con una serie de investigaciones periodísticas de este medio y del diario ABC Color se pudo demostrar, una vez más, que el mal llamado contrabando hormiga, que tiene como escenario el Puente de la Amistad, no es otra cosa que un gigantesco esquema que todos los días ingresa toneladas de productos ilegales al país. Y que además sigue operando todos los días sin ningún inconveniente con la venia de los funcionarios, quienes deberían combatir el flagelo.
    El contrabando perjudica a toda la sociedad, significa menos ingreso al fisco, consecuentemente hay menos dinero para obras públicas, escuelas y hospitales. Perjudica a la industria nacional, a los importadores y a los pequeños productores. Al privarle al estado de recaudaciones genuinas, se crea toda una mafia integrada por funcionarios corruptos quienes con su recaudación ilegal alimentan fortunas y se catapultan políticamente. Muchos exaduaneros ahora se encuentran en puestos claves, convirtiéndose en verdaderos padrinos políticos de los sinvergüenzas que están destruyendo a nuestra sociedad.
    Según el director Nacional de Aduana, Nelson Valiente no hay condiciones para hacer un control estricto de todo lo que ingresa al país. Valiente conoce muy bien el esquema del contrabando, y si no lo conoce demuestra su absoluta incapacidad, al no estar informado de lo que pasa en su administración.
    El gobierno de Horacio Cartes busca por todos lados aumentar las recaudaciones generando nuevos impuestos. Inclusive llegó al extremo de comisionar a funcionarios de otras instituciones para realizar las tareas de control en las aduanas. Si el presidente duda de los funcionarios que están en puestos claves tiene que barrer con todos. En la Aduana del Puente de la Amistad, están los mismos sinvergüenzas de siempre. Cada vez que se produce algún cuestionamiento a la administración se hace apenas una rotación de administradores, pero aquellos que conocen el esquema de recaudación siguen en sus puestos y van perfeccionando sus métodos.
    El otro grave problema en el combate al contrabando es el consentimiento social para ilegalidad, con la excusa de que ¨siempre nomás luego fue así”. Si como sociedad seguimos justificando la corrupción y la ilegalidad siempre seguirán así las escuelas precarias, los hospitales sin medicamentos y los pueblos aislados por falta de caminos. Alguna vez se tiene que tener el coraje de poner punto final a los delincuentes que desde sus oficinas están destruyendo al país.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 12 abril, 2016, 10:49 am
  10. Los contrabandistas se mofan del Gobierno

    En un solo punto de la frontera, concretamente Ciudad del Este, por enésima vez una investigación llevada a cabo por periodistas de este diario pone ante los ojos de la ciudadanía el ya archiconocido modus operandi de los traficantes de mercaderías de contrabando que diariamente pasan por el Puente de la Amistad, que con la complicidad de los vistas de aduanas, militares y policías, se transbordan a vehículos de pasajeros o de carga, para luego continuar su itinerario hacia los puestos finales de comercialización, a lo largo y ancho del país, transitando por las rutas VII y II, pasando tranquilamente los puestos de control del Ministerio de Hacienda sin ser molestados por ningún inspector. Hasta aquí, completamente nada nuevo, de modo que no se puede afirmar que los contrabandistas maquinaron novedosos y sofisticados métodos para engañar a las autoridades, sino que surge evidente que continúa rigiendo el mejor salvoconducto para el transporte de las mercaderías: la coima, que luego llega en maletines a los padrinos políticos en Asunción.

    Estas operaciones se realizan todos los días del año, desde hace décadas. Es la rutina diaria del contrabando, antigua plaga que se posesionó de nuestro país, que no lo mata pero que lo deja en estado de raquitismo económico permanente.

    Contra el contrabando protestan los productores, protestan los importadores y los comerciantes formales, protestan algunos altos funcionarios administrativos de los gobiernos que se suceden cada cinco años, eternamente quejosos de que las recaudaciones fiscales “no les alcanzan” para ejecutar sus patrióticos proyectos y programas de política económica y social. Pero estas expresiones, aun las que son sinceras y no mero discurso hipócrita, no detienen ni demoran una sola rueda del pernicioso engranaje.

    En otras palabras, en la guerra contra el tráfico ilícito de mercaderías la ley no logró ganar hasta ahora una sola batalla; apenas, de vez en vez, una escaramuza de poca monta, que la promocionan publicitariamente como una victoria grandiosa, mientras, en verdad, ocurre lo contrario, porque, de hecho, los contrabandistas todavía no les dieron a los “luchadores” gubernamentales ni siquiera la ocasión de asomar la cabeza afuera de sus trincheras, ya no se diga dejarse atacar.

    Las modalidades de las violaciones a las leyes tributarias que rigen la importación comercial fronteriza están documentadas en miles de fotografías y filmaciones periodísticas. Como tales modalidades son siempre iguales, resulta fácil registrar escenas como esas en las que se ven las manos extendidas de los funcionarios de Aduanas y los militares de guardia recibiendo la coima por su complicidad con los choferes y el personal que transportan la mercadería en infracción.

    Por lo demás, para la prensa, denunciar hechos de contrabando, incluyendo fotografías y otras evidencias, se convirtió en una práctica tediosa, no solamente por causa de la cansina repetición y el “plagueo” a los que hay que recurrir todo el tiempo, sino, y sobre todo, por la indignación que causa la habitualmente nula reacción de las autoridades.

    En el actual putrefacto ambiente que reina en los puestos fronterizos, cabe preguntarse, por ejemplo, ¿qué sienten los jefes de la Armada nacional al ver a sus marinos y oficiales con uniforme recibiendo coimas en las fronteras, convertidos así en vulgares y sucios delincuentes de poca monta? ¿No sienten acaso que su otrora gloriosa institución está siendo enlodada y desacreditada de forma escandalosa? Porque a la gente, al hablar de contrabando, se le suele escuchar pronunciar sentencias generalizadoras, como que “los marinos son los más corruptos”. La exasperación que provocan hechos como esos no discrimina entre jefes, oficiales y tropa; el pésimo calificativo mancha a todos juntos, incluyendo al arma, su uniforme, sus insignias y su reputación.

    ¿Y el director general de Aduanas, Nelson Valiente? La única reacción, la ÚNICA respuesta para la que parece tener coraje de ofrecer ante las denuncias, es trasladar a funcionarios. Sacan a un jefe y su personal y ponen a otros, proveniente de algún puesto aduanero diferente; pero este nuevo grupo, que llega con todos sus vicios, demora pocas horas en negociar un nuevo trato con los traficantes, y todo continúa igual, hasta el próximo escándalo, en que ocurre un nuevo “traslado”.

    La ambición de riqueza cuantiosa, rápida y fácil sin tener que rendirle cuentas a nadie es la que convirtió en “hermanos del alma” a aduaneros y políticos bandidos, a lo largo del tiempo. Esos funcionarios son los chicos mimados de estos políticos corruptos, porque ambos llegan a sus cargos sin otra visión que la de superar para siempre el temor a tener que trabajar para vivir cuando llegue el triste momento de que haya que soltar la mamadera que su partido les concedió por tiempo limitado.

    Hay más actores que incluir en esta farsa. Como los puestos de aduanas se convirtieron en la gallina de los huevos de oro, es completamente lógico que los sindicalistas del ente se atribuyan también el “derecho” a tener asientos reservados en ese gallinero. Su alarma se dispara cuando el Gobierno decide designar a un jefe ajeno a la rosca institucional. Entonces los caciques reclaman que sea nombrada una persona “de la casa”, que es como decir, “de la mafia” que maneja la institución aduanera.

    Las aduanas están podridas de arriba abajo; y no de ahora sino de hace mucho tiempo atrás, hecho más que evidente y probado como para que su actual presidente, Nelson Valiente, tenga el descaro de afirmar que lo desconoce. Incluso debe saber muchísimo más que todos, dada su posición respecto al problema. El hecho de que continúe firme en su cargo es, asimismo, señal de que el contrabando no representa un asunto preocupante para el presidente Horacio Cartes ni para su ministro de Hacienda, Santiago Peña, este último sin carácter ni coraje para nada fuera de clamar que la recaudación “no le alcanza”. La verdad es que los aduaneros y los contrabandistas se mofan del Presidente, del ministro de Hacienda y de sus inspectores.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/los-contrabandistas-se-mofan-del-gobierno-1468855.html

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 12 abril, 2016, 10:48 am
  11. Trato igualitario

    La criminalidad no conoce fronteras y en una región como la nuestra, los hechos no se esfuman al pasar el Puente de la Amistad. Indefectiblemente el combate tiene que ser de manera mancomunada entre las fuerzas del orden de Paraguay, Argentina y Brasil. De hecho, desde hace años hay reuniones para intercambiar experiencias e informaciones de las andanzas de criminales fronterizos y se tuvieron algunos resultados positivos, según declaran autoridades brasileñas y paraguayas.
    La semana pasada, dos agentes de la Policía Rodoviaria Federal (PRF) de Foz de Yguazú emprendieron una persecución en sus respectivas motos. Como el sospechoso cruzó el puente, los uniformados se adentraron al territorio nacional y con la ayuda de agentes de la Policía Nacional lograron capturar a un joven que estaba huyendo con una camioneta robada.
    En nuestro caso, de ciudades fronterizas, es inevitable este tipo de acciones, de lo contrario los marginales siempre tendrán la ventaja del límite para lograr una fácil escapatoria.
    No se puede cuestionar de ninguna manera el combate conjunto a la criminalidad y más todavía cuando ese tipo de acciones se llevan de manera conjunta y coordinada entre autoridades de ambos países. Sin embargo, es una cuestión de soberanía que debe ser respetada, el ingreso a territorio del país vecino con arma y uniforme. Lamentablemente, nuestras autoridades, en la mayoría de los casos, demuestran mucha laxitud y permisividad. Son pequeños hechos que significan avasallamiento de fronteras y en esas cuestiones las autoridades deben demostrar mucho celo y patriotismo.
    Habitar en una ciudad fronteriza, por ello, significa un mayor compromiso como ciudadano. Es importante, que en las cuestiones de combate a la ilegalidad y a la criminalidad, existan reciprocidad, intercambio de información y sobre todo coordinación y respeto.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 5 abril, 2016, 11:31 am
  12. Fronteras sin control

    El ingreso incesante de productos de contrabando desde el Brasil, por el puente de la Amistad en Ciudad del Este, se mantiene desde hace varios años. Cientos de furgones pasan todos los días, por esta pasarela, sin control alguno y es con anuencia de funcionarios de la Aduana, Detave, Policía Nacional y militares de la Base Naval. El gigantesco esquema permite que toneladas de productos frutihortícolas y otros industrializados inunden el mercado local en detrimento de los productores nacionales.
    Pasaron varios gobiernos y el esquema se mantiene intacto, los funcionarios públicos siguen sirviéndose del esquema para enriquecerse de manera ilegal, en base de cobro de coimas.
    Cuando se ataca este perverso esquema es normal ver en las redes sociales como la ciudadanía, en su mayoría al menos, defiende esta práctica. Con el viejo argumento de que todos tienen derechos a comer. Efectivamente, pero no, nada justifica la ilegalidad, más todavía cuando perjudica a la producción nacional y pone en riesgo puestos de trabajo.
    Los productos de contrabando causan enorme daño a la economía. No podemos ser hipócritas y todos los días criticar la corrupción pero servirnos de la ilegalidad y peor aún, aplaudirla.
    Los defensores de esta actividad ilegal, siempre apelan al recurso populista que es fuente de trabajo de pequeños comerciantes y almaceneros. Puede ser, pero son los menos. Detrás están grandes empresarios, con enorme poder económico y político y que tienen protección para operar con total impunidad.
    Se sabe del famoso maletín de la recaudación ilegal que reciben los protectores de la mafia fronteriza en la capital del país. Varios presidentes, entre ellos Horacio Cartes habían anunciado, que ya terminaron esos maletines. Sin embargo, el esquema de recaudación ilegal continúa. De lo contrario no se explica que la absoluta pérdida de control que tenemos sobre el ingreso de productos hacia nuestro país.
    Del otro lado de la frontera, nuestros vecinos desarrollan constantemente y ponen en vigencia planes de combate al contrabando. Nuestros vecinos tampoco se libran de la corrupción de sus funcionarios, pero al menos realizan un combate un poco más serio. Por lo tanto, es momento de iniciar acciones más sinceras con las autoridades del vecino país, porque los problemas son comunes, y la corrupción y la ilegalidad, terminan siempre contaminando a toda la sociedad.

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 4 abril, 2016, 9:19 am
  13. Contrabando, cáncer para el desarrollo del país

    by Néstor Ojeda Mendoza

    Uno de los mayores flagelos, similar al cáncer, una enfermedad sin cura, constituye el negocio ilegal o en negro de las mercaderías ingresadas en contrabando, siempre en forma masiva desde los países vecinos Brasil y Argentina. Nunca se han interesado los gobernantes de turno en frenar este negocio ilícito que beneficia a unos pocos, pero va en perjuicio de la mayoría del pueblo paraguayo.

    La ilegalidad siempre constituyó y sigue constituyendo el caldo de cultivo, para ir en aumento el negocio informal en nuestro país, y por consiguiente perjudicar a las arcas del Estado, debido a que la informalidad del comercio solo trae beneficio para unos pocos amigos y compadres de las autoridades coyunturales de quienes gozan sus “bendiciones” para amasar fortunas siderales producto del contrabando, sin necesidad de abonar al fisco el canon correspondiente.

    Pero, pareciese que hay nuevos vientos en nuestro país en el combate al flagelo del contrabando, al fuerte golpe que intentará dar el gobierno central de la República en forma conjunta con el apoyo del sector privado. La firme intención es frenar la introducción de forma irregular de mercaderías, provenientes en su mayor escala del Brasil y la Argentina.

    Bienvenida sea esta iniciativa, y ojalá se sumen a la misma compatriotas y no compatriotas, que habitamos esta hermosa geografía patria, en esta gran campaña de combate al negocio informal, irregular en negro, que ya tanto daño produjo al país, causas principales de su atraso.

    Controlando y combatiendo la entrada del contrabando, también por otro lado ayudará en todos los aspectos a la población de la geografía nacional.

    El plan gestado, está para darle ejecución desde el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, que apunta a la protección y estabilidad en el campo de la ocupación decente y segura.

    La Industrial Paraguaya, también tiene un enorme interés y compromiso en esta campaña contra la informalidad, cuya acción perjudica y destruye el tejido social de la nación paraguaya, principal factor ocasionador de su atraso y que se extiende en todos los campos, sean económico, social, cultural, por citar de alguna manera algunos aspecto que hace a un país serio y organizado.

    Pareciese que por fin un gobierno como el actual pretende que nuestra nación, de la informalidad y del vyrorei pase y se convierta en un país serio, para así ser respetado con altura en el concierto de las naciones del mundo.

    Se unen a esta campaña varias instituciones públicas del Estado como la cartera de Trabajo, Empleo y de Seguridad Social, también la Unión Industrial Paraguaya ( UIP), entre tantas instituciones de carácter formal de nuestro país, contra este mal que viene carcomiendo a la sociedad honrada y patriota.

    Ojalá y muy pronto se vean los resultados, al intervenir los comercios del país, que comercializan en el mercado productos provenientes de contrabando.

    La informalidad producida a través de estos negocios, deben ser terminada y extirpada en nuestro país, de manera que la sociedad pueda ser seria, responsable y adecuarse en el estricto cumplimiento de la ley. Si esto se logra y así se enfrenta a este mal que carcome a la nación, podemos pensar que muy pronto el Paraguay ocupará el nivel y la distinción que se merece en el mundo globalizado.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 20 marzo, 2016, 3:21 pm
  14. Beneficios de la formalización de la economía y de la fuerza laboral

    by Juan Carlos Zárate Lázaro

    La población paraguaya gozará de un bono demográfico por los próximos 30 años, con lo cual tiene la oportunidad de realizar inversiones estratégicas para crear una economía diversificada, otorgando a sus ciudadanos jóvenes mayor acceso a la educación, al conocimiento y a oportunidades de empleo. En pocos años, miles de jóvenes paraguayos tendrán una capacidad laboral óptima para operar en la “industria digital” resultando en una nueva generación de nativos digitales, verdaderos ciudadanos globales lo ha señalado hace poco Javier Bernardesex presidente del Club de Ejecutivos.

    En este proceso de democratización, uno de los avances que venimos observando se da justamente en el campo de la formalización de la economía, pero queda aún un buen camino por recorrer.

    Se observan sin duda progresos que son tangibles y también otros que no son de muy fácil visualización.

    El mejor signo de que nuestra economía está en un tren de franco crecimiento, expansión y fortalecimiento, se transluce a través de una mayor capacidad productiva a nivel país, mayor volumen y diversificación de nuestros rubros exportados, entre otros aspectos, pero que a esta altura se observan aún puntos de subida y bajada, en función a los ciclos económicos.

    Desde hace algunos meses que se viene observando una desaceleración dentro de varios segmentos de nuestra economía, siendo el sector comercio “el más golpeado”lo cual hace necesario que se dé un “verdadero golpe de timón” a las obras de infraestructura a nivel país por parte del MOPC, que pueda dar de una vez por todas “el bendito y tan esperado efecto multiplicador”.

    Dentro del ordenamiento de los procesos tanto tangibles como intangibles se incluyen a la necesidad de una mayor formalización de nuestra economía, siendo fundamental y primario para que más empresas y personas que hoy están trabajando informalmente, puedan formalizar todo su accionar económico-financiero-patrimonial la que de concretarse al nivel esperado dará sin duda una mayor fortaleza y confiabilidad tanto al accionar de nuestra macro y microeconomía.

    No deberíamos limitar la formalización global de nuestra economía solamente al concepto de rentabilidad del Estado, sino que apuntar el espectro de nuestra mirada más allá, ampliando los niveles de inversión en el campo social además de las obras de infraestructura a nivel país ya enunciado precedentemente, que son a la postre los que nos darán una mayor membresía como país y mayores ventajas comparativas y competitivas tanto a nivel regional como de extra-regiònque apunten directamente a un avance sostenido de nuestro desarrollo y crecimiento económico-social.

    La mayor formalización de nuestro espectro económico es de interés social, apuntando a la seguridad jurídica de los bienes, además de la propiedad productiva e intelectual, como también coadyuvando positivamente al mejoramiento del estándar de calidad de consumo de nuestra población.

    El pago de los impuestos adquieren legitimidad dado que su objetivo final es el bien común de toda la comunidad, pues como bien sabemos en los países de mayor desarrollo económico relativo, es justamente la adherencia que se muestre al del pago de los impuestos lo que permite que las instituciones puedan cumplir acabadamente su rol de estar al servicio del cumplimiento de las legislaciones y por ende del derecho de todos los ciudadanos.

    En nuestro país si bien algo se ha avanzado en materia de formalización aún queda un largo trecho por recorrer. Y no me estoy refiriendo exclusivamente a la formalización de las empresas en general, sino también se debe hacer un análisis y evaluación en profundidad sobre nuestra realidad impositiva a nivel país que sigue adoleciendo de muchas falencias siendo justamente este uno de los factores primarios que permitan apuntar a una mejor distribución de la base impositiva/tributaria, y cuyo objetivo final es que el Estado pueda incrementar sus niveles de recaudaciones para poder reinvertirlos en lo que verdaderamente precisamos como los son salud, educación, asistencia social y más obras de infraestructura, limitando al máximo los siderales montos erogados anualmente dentro del PGN en Gastos rígidos o corrientes (principalmente los que atañen al pago de sueldos y otros beneficios a casi 240.000 funcionarios públicos).

    En el sector productivo propiamente la trazabilidad y la aplicación de la biotecnología no solo mejorarán la productividad sino sobre todo la calidad de los productos. Estamos avanzando en ello, pero con hacer más los ingresos nacionales aumentarán en un mundo que requiere alimentos.

    En el ámbito del comercio, la formalización tiene una enorme responsabilidad. Y va desde las legalidades operativas, de apertura y funcionamiento, hasta los controles básicos. El país ganará con la eficiencia en la gestión en esta vasta área económica que, junto a la fiscalización financiera, cimentarán nuestro crecimiento sostenido. Y así estaríamos en condiciones de encaminarnos con rapidez hacia el anhelado desarrollo con inclusión social.

    La acción eficiente y coordinada del gobierno, sin más pérdida de tiempo, será indispensable para que el Paraguay se blinde de los factores externos. Y pueda realmente autogenerar los medios y las potencialidades para la modernización y el progreso general del país. Ahora es el momento de posesionarnos en este rumbo.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 20 marzo, 2016, 3:21 pm
  15. Ping pong

    Salta de nuevo al tapete de las discusiones, en estos días, un viejo inconveniente que aqueja a las mayores ciudades paraguayas: los vendedores informales que ocupan espacios públicos, degradando el aspecto de estos, desordenando el tránsito de vehículos y de personas, conculcando arbitrariamente derechos ajenos, cometiendo actos ilícitos y mostrando al mundo entero que en nuestro país la informalidad y la ilegalidad gozan de completa tolerancia e impunidad.

    Este problema es de antigua data y se debe a varias causas sociales, económicas y políticas, que habría que debatir en el amplio marco de estas disciplinas. Pero que sea un tema a ser analizado detenidamente por expertos para hallarle soluciones adecuadas no implica que, entretanto, las autoridades se queden de brazos cruzados, justificando su inacción con el pretexto de que previamente hay que realizar los estudios y proyectar las soluciones, y lo que es más lamentable, se tiran la pelota sobre la responsabilidad de tomar acciones sobre el particular.

    El caso de los vendedores informales apostados en espacios públicos se presenta con varias aristas: la ilicitud delictual, si se trata de mercaderías de contrabando, que se presume lo son casi la totalidad de ellas; la informalidad misma, es decir, la omisión de las obligaciones legales establecidas para ejercer el comercio; y, el tercer aspecto: la irregularidad con relación a las normas municipales, ocupando espacios públicos sin concesión de uso otorgada por la autoridad comunal.

    Solamente en este último aspecto se exige que la Municipalidad intervenga –y lo debería hacer de inmediato–, despeje las veredas, calles, paseos y plazas, y se haga respetar por los informales de la manera más convincente y enérgica posible. Simultáneamente, el Ministerio de Industria y Comercio, la Dirección General de Aduanas y la Policía deberían ocuparse de los otros dos aspectos del problema. Pretender que la Municipalidad también arregle esto es absurdo e inapropiado. Como se ve, la situación es ideal para un ping pong dialéctico, lo que les da la ocasión de eludir sus responsabilidades.

    El hecho de que voceros del MIC se muestren ahora preocupados por el tema de los vendedores informales y reclame a la Municipalidad de Asunción acción inmediata parece ser efecto de la politiquería mucho más que de una verdadera preocupación política. No escuchamos que el anterior intendente, Arnaldo Samaniego, haya sido apremiado por el MIC para combatir la informalidad en espacios públicos y en los mercados y ferias. Lo cual no obsta, por supuesto, a que el intendente Ferreiro ponga manos a la obra en este tema.

    Como en este país tenemos vasta experiencia en la materia, una manera de que los problemas socioeconómicos nunca sean resueltos es que la competencia y responsabilidad por ellos se haga recaer en varios organismos públicos. Cuando se da esta situación, cada organismo opta por mirar hacia otro lado, sentirse desobligado y esperar que sean los otros los que actúen. La peor de las posibilidades, en estos casos, es que acuerden formar una “comisión interinstitucional” para estudiar los casos y encarar las soluciones. Cuando se llega a este punto muerto, ya no cabe esperar ninguna acción concreta y eficaz.

    La mayoría de los vendedores informales de calles, paseos y mercados públicos suelen ser peones de los grandes contrabandistas, que diariamente les reparten la mercadería ilícita en vehículos de carga, a la vista de todo el mundo. Por lo tanto, se trata de un caso anómalo por donde se lo mire. Además del origen ilícito de la mercadería, estos comerciantes informales compiten deslealmente con los formales, que deben alquilar locales, pagar salarios, seguros sociales, servicios públicos de agua y electricidad, impuestos y tasas, con lo que aquellos atentan por segunda vez contra los intereses económicos estatales. Por último, ocupan espacios públicos que deben cumplir otra función, generan basura que ellos no recogen ni pagan por hacerlo, y crean zonas de marginalidad y criminalidad en todos los demás aspectos.

    Como se puede apreciar, solo este resumen ya debería considerarse a esta actividad y a los que la practican como altamente perjudiciales para los intereses generales del país. No obstante, siempre habrá algún populista que salga a hacer un discurso afectadamente sentimental, alegando que se trata de personas humildes, que tienen una familia que mantener, que solamente tratan de ganarse la vida, etc., etc. Pero si a estos factores se consideran suficientes para justificarles, entonces, ¿por qué perseguir a los que producen marihuana o comercian con estupefacientes al por menor, en puestos callejeros o con el sistema “delivery”, si la mayoría de ellos están en idéntica situación social y económica con la que se pretende legitimar la informalidad comercial?

    El tiempo transcurrido desde que esta plaga de vendedores informales, empleados de contrabandistas de grandes volúmenes, comenzó a asolar nuestras ciudades, es ya suficiente como para que el caso se haya estudiado hasta el mínimo detalle, para que los expertos hayan debatido y arribado a conclusiones, y para que los gobernantes, incluidos los municipales, hayan podido comenzar a aplicar remedios apropiados.

    Lejos de esto, el fenómeno creció en estos últimos años, con lo cual cada vez será más difícil erradicarlo. La manera práctica y rápida de motivar e impulsar a estos vendedores a formalizarse es impedir, de manera expeditiva, la usurpación de espacios públicos. Privados de ese injusto e ilícito privilegio, que ahora gozan por imperio de la indiferencia y el padrinazgo politiquero, se verán impelidos a moverse por sí mismos, a ingeniarse para encontrar la respuesta a sus necesidades por la vía del ejercicio legal del comercio.

    El MIC y la Dirección General de Aduanas tienen la atribución suficiente y la obligación irrenunciable de combatir el comercio ilegal. A la Municipalidad solo le compete despejar espacios públicos de cualquier persona que instale en ellos puestos permanentes de lo que sea, conculcando derechos colectivos. Si todos cumplieran con su misión y dejaran de lado el ping pong verbal, más temprano o más tarde la solución llegaría.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/ping-pong-1460776.html

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 15 marzo, 2016, 12:54 pm
  16. Contrabando, el gigante invisible que nos devora
    13 Mar 2016

    El problema que denominamos popular y cotidianamente de los “vendedores callejeros”, de productos que llamamos elegantemente “informales”, para evitar la palabra “ilegales”, las connotaciones delincuenciales que conlleva y los inconvenientes y daños que generan a los transeúntes, porque se apropian de un espacio público, ni qué decir a los comerciantes que encuentran competidores ilegales y privilegiados que no tienen que pagar local ni impuestos ni gastos.

    Se ha discutido mucho al respecto y se ha avanzado poco, aplicando escasas, breves e inútiles medidas para salvaguardar el interés de la mayoría, como proclama la Constitución, que cada día parece menos nacional y más remota, mientras que autoridades nacionales y regionales se tiran la pelota tatá, como si todo el año fuera San Juan.

    Y aquí cabe plantearse el tema central que debería preocupar a las instituciones nacionales: ¿quién alimenta este mercado gigante, que suma minúsculos vendedores, que ocupa gran parte de los espacios urbanos, desde los semáforos pasando por las principales esquinas hasta las más concurridas arterias de las ciudades, que invade comercios y mercados?

    Es fácil comprobar que pululan los vendedores de frutas y verduras, con mercaderías semejantes y de la misma procedencia, con un ejército de vendedores entrenados, de acuerdo a su gesticulación y verba “marquetinera”, en la misma escuela.

    Las calles del centro, donde se desarrolla principalmente la actividad pública y privada, ofrecen mercaderías semejantes, en cantidad que escapa a la posibilidad de “vendedores” que proclaman su “pobreza” como argumento para seguir exigiendo esa privilegiada “licencia para delinquir”. Basta que llueva para que un diluvio de paraguas aparezca en todas las esquinas, ofertados al transeúnte a precio de baratija. Basta que el verano asome sus calores para que aparezcan en todas las calles verdaderos escaparates de artículos para disfrutar en las piletas a precios muy inferiores a los del mercado.

    Pero no se trata solo de productos coyunturales; artículos de toda índole, con marcas evidentemente falsificadas, se pueden adquirir a precios irrisorios, a escasos metros del Ministerio de Hacienda o del mismo Palacio de Justicia, donde Astrea, más que nunca, se hace la ciega.

    Desde un gigantesco contrabando de azúcar, descubierto no hace mucho por instituciones oficiales, desaparecido luego por arte de magia, hasta el recientemente confiscado contrabando de armas de guerra, todo indica que el aparato “mau” es probablemente una de las industrias más prósperas del país, aunque la que menos aporta, al menos oficialmente hablando, al Estado paraguayo y menos beneficios acarrea, salvo el de sostener a un contingente de desocupados.

    Un análisis mínimamente realista del fenómeno de las ventas ilegales al por menor y al por mayor, a la que la cultura paraguaya se ha adaptado por la costumbre de tener al alcance, a la vista del ciudadano común y de las autoridades, cómo el contrabando se exhibe, con descarada ostentación en la vía pública, en centros comerciales, mercados y por los más modernos sistema de comunicación.

    Y aquí cabe hacer una disquisición: y cuando se habla de Estado, hay que hablar de las instituciones en general que gobiernan y administran un país. No es una abstracción, sino una serie de aparatos que deberían sumar, aunque generalmente restan.

    Cuando se realizan acciones concretas o se convoca a una campaña desde la cabeza, en vez de generarse una reacción solidaria de las instituciones, empieza el juego de pasarse las responsabilidades, de dilatar las acciones.

    Lo más obvio de todo es que este aparato no es una cuestión de paseros ni de quiosqueros, de vendedores callejeros ni fruterías al aire libre, sino un aparato gigante, donde, como es fácil constatar cuando se producen intervenciones importantes y exitosas, hay inversiones millonarias, que, entre otras cosas, logran evadir con facilidad los controles, sin duda “aceitándolos”, financiando pequeños vendedores que ejercen presión, y aprovechándose de esa cualidad de los administradores públicos, que anteponen conveniencias personales y políticas, perfeccionada con las décadas de practicar la ley del ñembotavy, es decir, de desentenderse de los problemas para evitar desgaste político, repartiendo complacencia y, si es posible, obteniendo algún beneficio.

    De esta manera, el gigante sigue invisible y sigue robando al país.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 14 marzo, 2016, 8:40 am
  17. Los beneficios del contrabando

    Está considerada como la mayor crisis migratoria y humanitaria en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Se estima –se estima porque es imposible saber en realidad cuántos son– que más de un millón de personas, huyendo de las guerras del Medio Oriente, entraron a Europa donde pidieron asilo. Hay que sumarle 3.406 personas que murieron en el intento de alcanzar las costas europeas, casi todos ellos niños. Los gobiernos de los países que recibieron la mayor cantidad de refugiados como Grecia, Macedonia, Austria, Alemania y Francia, no encuentran el camino más adecuado para resolver esta avalancha de gente mientras los grupos neo-nazis y xenófobos han encontrado en este problema el mejor caldo de cultivo para sus ideas casi siempre violentas.
    El próximo jueves 17 se reunirá el Consejo Europeo para tomar una decisión sobre el problema: expulsar a todos los refugiados que entraron por Turquía, enviarlos de nuevo a ese país, agilizar la entrega de 3.000 millones de Euro al Gobierno turco y sumarle otros 3.000 millones más para organizar el retorno de todos ellos. La medida ha despertado la ira de buena parte de Europa además de la advertencia de Naciones Unidas que se trata de una operación ilegal. Por de pronto, el presidente en funciones, Mariano Rajoy, asistirá a esa reunión a pesar de que cuenta con la oposición unánime de todo el Congreso al que se niega darle explicaciones.

    ¿A qué viene todo esto a cuento? En una columna aparecida en “El País“, su autor David Trueba, critica la medida de expulsión (en realidad se habla de “devolución”) y asegura que el miedo que causa en Europa esta avalancha de refugiados es que vendrán a sacarle puestos de trabajo a los nativos. En respuesta a ello, Trueba recurre a un informe presentado en estos días por la Agencia Tributaria española para afirmar que el verdadero problema que enfrenta Europa no es el de los refugiados, sino el que tiene relación con los puestos aduaneros. De acuerdo a cifras proporcionadas por esta agencia, durante el pasado año de 2015 se han incautado más de dos millones y medio de productos falsificados, la mayoría de ellos procedentes de países asiáticos. Concluye el articulista que los productos falsificados y pirateados causan mayor daño al tejido industrial europeo que el que podrían causar todos los refugiados juntos. Los precios ínfimos a que se venden los mismos, provenientes de enclaves esclavistas de una crueldad que posiblemente supera a la registrada en los peores años de la más brutal esclavitud, terminan por causar la ruina de fábricas y casas comerciales que operan legalmente y no pueden hacer frente a esta competencia.

    Creo que no es necesario realizar un esfuerzo muy grande para establecer líneas comparativas entre esta situación y la que se vive en nuestro país donde, por un lado se utiliza el contrabando como arma de revanchismo político y por el otro nos enfrenta a un alarmante contrabando de armas de guerra en el que estarían complicados organismos del Estado.

    Se piensa con harta frecuencia que esa persona que está vendiendo en la calle el resultado de su contrabando, logra una forma de subsistencia a falta de un trabajo honrado. Y se lo deja estar. Si a alguien se le ocurre reclamarle algo a ese vendedor callejero de productos falsificados la respuesta es siempre la misma: “Pero no nos dejan trabajar”. Con tal criterio tendríamos que prestarle toda la ayuda necesaria a los asaltantes de joyerías, a los ladrones de transportadores de caudales, a quienes revientan cajeros automáticos, porque “están trabajando” y no se les debe importunar.

    El problema es mucho más complejo ya que están complicados aduaneros, oficinas del Estado, autoridades que miran hacia el norte para que el contrabando pase por el sur, no importa que sean relojes, televisores o armas de guerra, sin olvidar al maletero del aeropuerto que te pide que le des cincuenta dólares para lograr que tu equipaje no sea revisado por los encargados de la aduana que reciben, con un movimiento de cabeza, la confirmación de que el negocio fue realizado.

    Lo que no se pensó hasta ahora, porque no se quiere, porque no se puede, o porque es más fácil y más rentable, es que si no existiera ese volumen astronómico de mercaderías de contrabando, ese hombre que está en la calle delinquiendo –porque es un delito– podría estar trabajando honradamente en una empresa nacional.

    Por Jesús Ruiz Nestosa

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 14 marzo, 2016, 8:23 am
  18. El contrabando se eliminará atrapando a los peces gordos

    En una iniciativa que tiene más tinte de ataque político que de cualquier otra cosa, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) le conminó a la Municipalidad de Asunción a decomisar mercaderías de vendedores informales en zonas de dominio público. En primer lugar, lo paradójico del caso es que la cartera de Estado reclama lo que ella misma incumple, porque el fenómeno de la informalidad no se restringe, ni mucho menos, a la capital de la República. Pero además, si se quiere combatir en serio al contrabando, es preciso que el Ministerio de marras, la Aduana, el Ministerio Público y la Policía impulsen operativos que apunten a los peces gordos del negocio. El plan de poner parches a la irregularidad haciendo romper el saco en su lado más débil no es serio ni goza de credibilidad ciudadana.
    Es curioso, pero no deja de ser regla común en el Paraguay que los grandes problemas sociales buscan ser abordados y solucionados por las autoridades no atacando la raíz de los mismos, sino haciendo reventar la bolsa por su lado flaco. Así sucede en el ámbito del narcotráfico, atrapando y exponiendo públicamente como grandes logros de la lucha contra los estupefacientes a pequeños vendedores ambulantes y distribuidores barriales, sin llevar en cuenta que el negocio continuará prosperando mientras los grandes traficantes de frontera sigan operando con la misma impunidad conque lo hacen actualmente y no vayan a parar con sus huesos tras las rejas.

    Mutatis mutandis, algo similar involucró el sonado caso de los limpiavidrios y cuidacoches, a quienes la Junta Municipal pretende eliminar de la mirada pública con una mera ordenanza destinada a prohibir su presencia de las esquinas más importantes de la capital, desconociendo olímpicamente las causas que llevan a esos individuos a desarrollar una actividad informal que, en ciertos casos, ni a ellos mismos les place efectuar.

    Ahora es el caso de los vendedores de productos ingresados al país de manera irregular. Con cierto tufo a revanchismo político –porque el intendente capitalino es de un signo político distinto del Gobierno central– el MIC conmina por nota a Mario Ferreiro para que proceda sin más a decomisar las mercaderías y multar a los pequeños comerciantes informales. Curiosamente, nunca dieron un ultimátum en tales términos al jefe comunal anterior. Ya nos imaginamos el motivo de esa considerada benevolencia. Lo llamativo del caso es que el Ministerio de marras reclama lo que sus autoridades nunca cumplieron.

    Antes que plantear posturas tremendistas, lo que el MIC debería hacer es trabajar de manera coordinada con la Aduana, el Ministerio Público y la Policía para implementar operativos destinados a atrapar a los grandes contrabandistas que alimentan la vasta red de operadores minoristas.

    Cuando los peces gordos, aunque más no sea uno de ellos, no sean pillados con las manos en la masa, obligados a responder por sus actos y asumir sus responsabilidades por infringir la ley, será muy difícil que las redes de las que se valen para aumentar sus riquezas indebidas sean finalmente desarticuladas. El trabajo, además, debe comenzar en las fronteras, que es justamente por donde al MIC y Aduanas se les pasa el contrabando en las narices.

    Por lo demás, si el Gobierno tuviera una verdadera política laboral y bregara seriamente para crear nuevos puestos de empleo genuino, es casi seguro que nadie se vería empujado a ocuparse en tareas que violentan el marco normativo vigente en el país y en sus respectivos municipios.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 12 marzo, 2016, 6:22 am
  19. CAMPAÑA MARKETINERA

    Andrés Granje

    Cuando se iniciaba el gobierno de Horacio Cartes, la nueva administración hizo una intensa campaña de lobby en el exterior presentando una imagen marketinera optimista de nuestro país, tratando de captar a los siempre esquivos inversionistas que debían radicar capitales en base a las seguridades y las condiciones favorables que presentan nuestro país, en términos de garantías jurídicas, leyes benignas para la radicación de capitales como la ley 6015 de inversiones, sumado a la calidad ambiental, ítem muy requerido y exigido en los últimos tiempos, aparte de otros atractivos como la juventud de la población, la cantidad y calidad energética partiendo de energía renovable y limpia como la hidroeléctrica y la baja presión salarial existente en el país.

    Sin embargo el Presidente Cartes, se olvido de un pequeño gran detalle, en el intento de presentar lo mejor del país en el exterior y era ordenar sus empresas privadas y especialmente la tabacalera que pertenece a su familia y que funciona en la zona fronteriza con el Brasil, en Hernandarias, en donde se produce en siderales cantidades los cigarrillos que inundan el mercado brasileño de contrabando, siendo una gran competencia para la nación vecina. Si bien es cierto en términos formales Cartes no es contrabandista pues el no comercializa su producto en territorio brasileño, los vende en origen y son los contrabandistas brasileños los que llevan el producto a sus territorios, es obvio que la factoría está enclavado en ese lugar con ese fin específico.

    Nadie se engaña en Paraguay y en el Brasil que estas fabricas están ahí, no es tabacalera del Este la única, aunque es la que más produce, porque producen exclusivamente para el Brasil y su gran población, hasta el nombre de los productos son casi iguales y con fonética similares a otros muy populares en el Brasil, lo que si bien no es ilegal se trata de un comercio muy desleal ya que los productos enviados, pagan menos impuestos pues ingresan de contrabando y se comercializan de forma clandestina en el país vecino. Tanto perjuicio causa en el Brasil este hecho que días pasados se realizó una manifestación de empresarios en contra del contrabando En San Pablo y en las pancartas aparecieron alusiones y fotografías de nuestro Presidente.

    Por eso decíamos que lo ético para nuestro mandatario hubiera sido que Cartes al asumir la presidencia hubiera puesto en orden sus negocios privados vendiendo estás empresas y en especial la tabacalera que se sabía serían fuentes permanentes de conflictos con el vecino país, pues no existe campaña positiva posible para el Paraguay, en términos marketineros si el propio presidente de la nación tiene negocios vinculados a esta irregularidad. Las imágenes de la manifestación de empresarios brasileños de San Pablo recorrieron el mundo y no existe trabajo promocional por más bueno que sea que pueda tapar o morigerar el impacto negativo que tuvo en contra de nuestro país.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 7 marzo, 2016, 1:06 pm
  20. Brasil, el patrón

    Por Rosendo Duarte

    “La España’i de Paraguay”, “la nueva meca del comercio fronterizo”, “la ciudad que más crece en el Paraguay” son algunos de los motes que se ganó Salto del Guairá hasta mediados de 2012. Creció tan velozmente que, en apenas una década, la ciudad de cinco cuadras se convirtió en un portentoso de grandes shopping y galerías.

    Pero su caída fue más precipitada. En apenas tres años de estancamiento y progresivo retroceso económico la ciudad perdió casi el 70% de sus puestos de trabajo y casi la mitad de su población optó por el éxodo. “No nos vamos de acá porque no tenemos para el pasaje”, decía un joven que acababa de instalarse bajo una carpa, tras invadir una propiedad ajena junto a otro centenar de personas que están en la misma situación: desempleados, sin vivienda y ya sin poder pagar alquiler.

    El panorama que hoy se tiene en “la ciudad de los shoppings” es escalofriantemente grave y penoso. El único motor de la economía local, el comercio, está prácticamente paralizado. Acuden aquí una mínima cantidad de brasileños para realizar sus compras, tan ínfima que es incapaz de producir un movimiento que al menos garantice la sobrevivencia a todos.

    Mucha gente y bastantes empresas ya se fueron. Los bancos y financieras, representantes de marcas nacionales y otros analizan la situación, hacen números y van aguantando como pueden. ¿Hasta cuándo? Nadie sabe.

    La mirada está puesta las 24 horas al Brasil. Lamentablemente, no hay buenas señales. El poderoso vecino no termina de precipitarse económica ni políticamente. Todos los días aparece un nuevo escándalo.

    Conclusión: Salto va rumbo al punto cero, como varias veces en su historia. Se habla de industrialización, se habla de costanera, Museo del Agua, etc. Son todos para dentro de 5 a 10 años. Mientras, no resta más que apretarse los cinturones y rezar para que Lula y Dilma Rousseff pronto desaparezcan del escenario político del gran patrón: el Brasil.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 6 marzo, 2016, 8:37 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

✓clima

Click for Asunción, Paraguay Forecast

✓ÑE’ÊNGA

Mitâ resa’i vuelto-kue.16/10/17

✓fotociclo

As.

✓archivos

✓estadistas

  • 1,106,439 visitas
Follow ✓Paraguay Péichante on WordPress.com

✓diarios

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

5días

A %d blogueros les gusta esto: