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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Problemas de fondo de la estructura productiva

La tasa de inflación del 2,6% registrada en enero genera preocupación en la ciudadanía y en los medios de prensa teniendo en cuenta que esta cifra es una de las más altas en los últimos años y pone en riesgo las proyecciones de aumento del costo de vida para el año. Si bien las autoridades monetarias trataron de dar tranquilidad a la población, señalando que este incremento es coyuntural, este resultado puede estar mostrando problemas de fondo de la estructura productiva, y una tendencia que puede culminar con una inflación más alta que la esperada.

La volatilidad del nivel de precios influye en los inversores y consumidores cuyas decisiones en un marco de incertidumbre pueden contribuir a reducir el dinamismo económico. El aumento en el costo de vida reduce la capacidad adquisitiva de los trabajadores, con mayor impacto en los asalariados y en los estratos de menores remuneraciones.
En Paraguay, dado que el salario mínimo se actualiza a partir del aumento de los precios, el incremento recientemente observado obligará a subir el salario para mantener el nivel adquisitivo del mismo, pero con efectos contraproducentes en los costos de producción. Un aumento de la inflación también pone en riesgo el objetivo de reducción de la pobreza, teniendo en cuenta que aumenta el ingreso necesario para adquirir una canasta básica.
Pero más allá de los efectos negativos de la inflación, el aumento de los precios de alimentos, especialmente de las hortalizas, como una de las razones señaladas por el BCP, muestra que el problema no es coyuntural. El año pasado ya atravesamos por una fuerte escasez de productos frutihortícolas, evento que se repite este año, pero con un mayor impacto en la inflación.
Resulta preocupante que en un país con un alto peso de la agricultura en el PIB, los importantes programas dirigidos a la agricultura familiar, la cantidad de recursos destinados a los mismos y las múltiples instituciones públicas con competencia en el tema, sigamos debatiéndonos en un problema central para el bienestar como es la producción de alimentos.
Este Gobierno ha anunciado en numerosas oportunidades su objetivo de dotarles a las fincas campesinas de mayor y mejor tecnología, como sistemas de riego, mediasombra y viveros. Esta es una medida fundamental para reducir la dependencia del clima, factor que causó la pérdida de cultivos y posterior escasez de productos. El ministro de Agricultura anterior inauguró obras en tal sentido; sin embargo no se observan logros sustanciales.
Esperemos que el Gobierno asuma el desafío de lograr resultados en el corto plazo en esta materia. Si bien hay variables macroeconómicas que afectaron a la tasa de inflación –como el aumento de la cotización del dólar– que presentan menor espacio para la implementación de políticas, no es el caso de la producción de alimentos. El Gobierno cuenta con todos los elementos necesarios para revertir la escasez y su impacto en la inflación. Es urgente que la gestión pública dirigida a la agricultura familiar empiece a mostrar resultados en este ámbito.

 

http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

8 comentarios en “Problemas de fondo de la estructura productiva

  1. El impacto que no llega

    De acuerdo a los reiterados anuncios hechos una y otra vez, en 2015 debieron iniciarse por lo menos cuatro obras públicas de considerable impacto en la economía general. Y son las siguientes: Segundo tramo de la costanera, inversión US$ 71 millones; Metrobús, inversión US$ 212 millones; nueva terminal del aeropuerto Silvio Pettirossi, inversión US$ 200 millones; y viaducto Madame Lynch-Aviadores del Chaco, inversión US$ 20 millones. Total: US$ 503 millones. Pero ya sea por demoras de diseño de licitaciones, protestas de vecinos, campañas de opinión en contra o el argumento que se quiera, ninguna de tales superestructuras ha comenzado a mover un sólo metro de tierra. Es más, algunas, como el Metrobús por ejemplo, se encuentran en serio peligro de siquiera ser adjudicada dado el número de organizaciones de vecinos y comerciantes que se han constituido para impedirla o transformarla en otra cosa.

    Estas son sólo algunas de las razones por las cuales el impacto revitalizador de la economía que se esperaba para este año tarda en llegar y lo único que vemos por todas partes es contracción, cancelación de inversiones, merma en la importación de bienes de capital, etc. De acuerdo a los cálculos del simulador de impacto de la construcción en la economía desarrollado por la Cámara Argentina de la Construcción actualizado a 2012, el efecto indirecto generado por la construcción ese año fue de 2,2 pesos sobre cada peso invertido. No hay razones para pensar que ese estimador no funcione en la economía local y si lo hiciéramos correr con indicadores nacionales, tendríamos un aproximado de US$ 2.100 millones de impacto general producido por sólo cuatro obras públicas puestas máxima velocidad para culminarlas en tiempo y forma. El principal efecto es el denominado “eslabonamiento hacia atrás” con dinámica en la actividad económica general, empleo y recaudación impositiva vía mayor facturación de los sectores asociados a la construcción, entre ellos, proveedores de materiales e insumos.

    Y sólo se trata de cuatro obras, si bien de las más importantes, no suman ni la mitad de los emprendimientos anunciados varias veces por el Gobierno a lo largo de los treinta meses que lleva en la gestión. Es sabido que el ramo de la construcción, con énfasis en la obra pública, es el que más efecto multiplicador produce en forma inmediata contratando personal, demandando servicios, presionando sobre proveedores de materiales, partes y bienes de capital en forma creciente y sostenida.

    Una vez más debemos decir, desde este espacio editorial, que si hay proyectos, hay financiación, hay empresas listas para pujar en licitaciones, mano de obra demandando ocupación y todos los demás componentes, y, sobre todo, una necesidad imperiosa de que tales obras sean terminadas y puestas en servicio, no tenemos otra opción que señalar la limitada capacidad de un Gobierno que va a cumplir ya tres años y falta a la cita en liderazgo de gestión.

    http://www.5dias.com.py/45226-el-impacto-que-no-llega

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    Publicado por Anónimo | 26 marzo, 2016, 9:56 am
  2. Nefasta política monetaria

    Según el documento Expectativas de Variables Económicas correspondiente a marzo de este año, el Banco Central del Paraguay va llevar su tasa de política monetaria al 6,25 por ciento probablemente después de junio. Eso significa que cuando el BCP salga a la plaza financiera a colocar sus instrumentos de regulación monetaria, estará pagando un cuarto de punto porcentual más por el dinero que los bancos e intermediarios financieros diversos reciban por esos documentos.

    Esto evidencia que el BCP no piensa modificar su política monetaria que hasta ahora ha sido la de mantener caro el crédito y alentar la compra de sus documentos de regulación. ¿Qué otra inversión puede asegurar, en el Paraguay, un 6,25% de renta con tal grado de seguridad, elasticidad en los plazos y canje inmediato una vez cumplido el término de cada letra?. Todos los bancos, según el volumen de sus activos y con liquidez suficiente, aman este tipo de transacciones porque reducen el riesgo a cero y protegen su inversión contra la acción de la inflación. De hecho, como permanentemente lo proclama el BCP en sus documentos y declaraciones de directivos, su tasa de política monetaria está “anclada a las metas de inflación”, lo cual proclama cuál es el principal objetivo de tal política.

    Pese a esta miope –o por lo menos equivocada- estrategia del ente regulador bancario, parte de la banca comercial de plaza insiste en ofrecer productos financieros atractivos para una economía que por segundo año consecutivo se encuentra aquejada de lo que podríamos denominar el “síndrome de la cautela”, un conjunto de síntomas que desemboca en el adormecimiento fatal del músculo inversor y productivo. Sus ejecutivos de cuenta se desviven por captar clientela pero, hechas las cuentas, mucha gente prefiere tascar el freno, congelar su capacidad de endeudamiento y esperar tiempos mejores. En estos días comentábamos que el Estado tiene maniatados por lo menos US$ 2.200 millones en sólo cuatro obras públicas cuya ejecución, en un plazo de 24 meses, produciría un efecto estimulador en la economía general. Pero entre un Poder Ejecutivo timorato y flojo de liderazgo y un BCP aquejado de “horror a la inflación”, no es posible entusiasmar a actores económicos que no ven la reactivación por ninguna parte. ¿A quién se le ocurriría, por ejemplo, invertir en un delivery de comidas rápidas para trabajadores de la construcción si no se mueve nada?. Cuando asumió, el actual ministro de Obras Públicas anunció un plan de inversiones de US$ 10.000 millones… hace 30 meses. El comienzo de las obras en un tonto viaducto de US$ 20 millones fue anunciado por lo menos seis veces y nada se ha movido. La última excusa para postergar el arranque es… Semana Santa. Patético.

    El BCP debe rever su política monetaria, favorecer el abaratamiento del crédito para inyectar oxígeno vital en la economía. ¡Ah!… y el Poder Ejecutivo, dejar la siesta para más adelante.

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    Publicado por Anónimo | 26 marzo, 2016, 9:55 am
  3. Un mensaje positivo “Leamos entre líneas”
    26 Mar 2016

    Por Mario Aníbal Romero Lévera

    Desde el año 1994 se reconocen en nuestro país, a través de la Asociación de Empresarios Cristianos, a las empresas y empresarios con alto compromiso social y buenas prácticas de todo el Paraguay. El 16 de marzo del 2016 se llevó a cabo la entrega de Premios ADEC 2015, luego de un proceso que duró aproximadamente 8 meses. Hubo una primera etapa de convocatoria, de identificación, entrevistas, relevamiento de datos y calificación acorde a indicadores, realizado por los integrantes del Comité de Premios y en la última etapa del proceso, un jurado se reunió para elegir a los galardonados del 2015.

    ¿Y cuál fue el resultado? Como bien los expresó la presidente de la ADEC, Carmen Cosp: “hacer visibles a estas empresas y empresarios premiados con el objetivo de confrontar esta realidad con ese otro empresariado que sigue tan vivo en nuestro país: el que está en lo torcido, en los arreglos y componendas”. Cortar con la cadena de la corrupción, multiplicar las fuentes laborales y terminar con la pobreza. A mi entender, el discurso de la presidenta fue muy claro y contundente, pero debo reconocer que también estuvieron muy cargados de mensajes claros y elocuentes los discursos de los galardonados.

    Desde mi punto de vista pude identificar 4 pilares claves:

    1) Educación: la necesidad imperiosa de que tanto el sector pue tambien úblico como privado de invertir en educación y capacitación. Imponer la materia ética y moral durante toda la formación académica;

    2) Corrupción: cortar con la cadena de la corrupción, que impide que la economía formal pueda despegar fuertemente. Impunidad nunca más y poner de moda la moral;

    3) Dejarle trabajar a los empresarios honestos: no se puede seguir “exprimiendo” siempre a los mismos empresarios (formales). El Gobierno debe hacer el esfuerzo de atacar la informalidad con el apoyo del sector privado formal. Los ingresos tributarios deben crecer a través de la formalización. Cobrar a los que evaden y que son muchos aun.

    4) Honestidad y perseverancia: trabajar honestamente y no dejarse caer en el primer intento. Tenacidad para el logro de un objetivo claro. ¡Se puede!

    Es importante aclarar que todo el evento fue presenciado por varios representantes del Gobierno, incluyendo al ministro de Hacienda, de Trabajo, al viceministro de Comercio y la viceministra de Mipymes, al igual que muchos representantes de gremios, asociaciones de todo el Paraguay y lógicamente la prensa. Por lo que el mensaje llegó donde tenía que llegar. Ahora falta el grito de guerra contra la corrupción: “manos a la obra, animémonos…y adelante”.

    Premios ADEC es sinónimo de trabajo honesto, persistencia y un fuerte compromiso social. Siempre tiene un mensaje positivo para el Paraguay. Siempre fue un evento donde se puede mostrar lo bueno que se hace en cada punto del territorio nacional a través de un abanico de categorías como ser: Empresa del Año; Trayectoria Empresarial; Joven Empresario Exitoso; Pymes Exitosas; Microempresas Exitosas; Exportaciones no Tradicionales; Sucesión Exitosa en la Empresa Familiar; Eficiencia de Clase Mundial; Emprendimiento Innovador y Mejores Prácticas de RSE.

    ¡Salud para los ganadores! ¡Se puede!…a pesar de todo.

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    Publicado por Anónimo | 26 marzo, 2016, 7:55 am
  4. El “efecto China”

    Europa, con su economía congelada, mano de obra altamente cualificada y marco laboral flexibilizado, es el destino preferido por los migrantes, con los textiles, el calzado y la electrónica como rubros que buscan nuevos aires para mantener competitividad. China, que dos décadas atrás absorbía inversiones industriales, hoy las expulsa. Es el “efecto China” pero a la inversa. Si bien Europa puede concederles momentáneamente albergue, es Latinoa
    Salario mínimo moderado, baja presión impositiva, cargas sociales soportables y mano de obra joven con gran capacidad de adaptación a las demandas emergentes. El Gobierno ha salido a “vender” este Paraguay bajo la premisa de que el país ofrece una plataforma de negocios muy conveniente para la inversión extranjera. “Cuando pusimos el combo de un Paraguay con impuestos bajos, de gente muy laboriosa, con un marco legal de maquila muy atractivo y un régimen laboral amigable con el inversor, nos dijimos: Podemos competirle a China”. El Ministro de Industria y Comercio está convencido de que estas condiciones pueden obrar como irresistible atractivo para los capitales que planean sobre los países emergentes y en desarrollo buscando pista para aterrizar y radicarse.

    Compararse con China puede parecer un desatino, considerando que es una economía 285 veces más grande que la nuestra, que se mueve en un territorio 24 veces mayor que el Paraguay y dirigida a una población que multiplica por 193 la nuestra. Pero estos números fríos, aparte de provocar un asombro momentáneo, no dicen demasiado. Nos hablan de un país monstruosamente grande. Pero, ¿es China un país industrializado, emergente o en vías de desarrollo? Aunque parezca increíble, ésta discusión se da en los foros internacionales a partir de ciertos indicadores. Por ejemplo, si nos medimos por PIB por habitante, China ocupa el puesto 121 y nosotros el 143. Si nos fijamos en el Índice de Desarrollo Humano, el país continente estaba en 2014 en el lugar 101 y el Paraguay en el 112. China tiene abismos de separación dentro de su propio territorio, ya que Macao –un territorio bajo administración especial al igual que Hong Kong- tiene un PIB por habitante 11 veces mayor que el resto del país mientras que Hong Kong, 4,5 veces. De nuevo debemos decir que estas cifras nos muestran contradicciones en la segunda economía más grande del mundo pero no nos dicen mucho más. Pero sí nos pueden hablar, y claro, algunos indicadores más enfocados. Hace exactamente un año, algunos observadores daban cuenta de una retirada masiva de fabricantes en China que ahora prefieren Europa. ¿La razón?. Entre 2004 y 2014 el salario manufacturero creció 364% según el Boston Consulting Group, que agrega que actualmente, fabricar en China es apenas un 4% más barato que en EEUU cuando en 2004 era un 14%. Europa, con su economía congelada, mano de obra altamente cualificada y marco laboral flexibilizado, es el destino preferido por los migrantes, con los textiles, el calzado y la electrónica como rubros que buscan nuevos aires para mantener competitividad. China, que dos décadas atrás absorbía inversiones industriales, hoy las expulsa. Es el “efecto China” pero a la inversa. Si bien Europa puede concederles momentáneamente albergue, es Latinoamérica un destino más durable. De paso, por casa, ¿cómo andamos?

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    Publicado por Anónimo | 17 marzo, 2016, 7:19 am
  5. Reflexionar sobre aspectos neurálgicos para el desarrollo

    La reciente misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) dejó varias recomendaciones y puso en alerta algunos temas de la economía paraguaya. Si bien muchos de estos temas están en la agenda política y ciudadana, se hace necesario profundizar el debate, analizarlos con perspectiva de largo plazo y redireccionar las políticas públicas que sean necesarias para enfrentar los riesgos que se vienen, tanto a nivel nacional como internacional. El Gobierno debe reflexionar acerca del informe dejado por la referida institución internacional y, con base en información rigurosa, proponer al país las medidas que convengan para lograr el bienestar de la población.
    Si bien el FMI es una institución con profundas críticas desde todos los paradigmas, tanto desde referentes internacionales como nacionales, los temas que plantea en el informe derivado de la última misión deben ser considerados y puestos en debate no solo entre las autoridades económicas estatales, sino también en la ciudadanía.

    El documento en cuestión plantea puntos neurálgicos para el desarrollo a largo plazo del país. En primer lugar, el énfasis en la inversión en infraestructura es central, dados los últimos acontecimientos nacionales en materia energética, los déficits en la infraestructura vial y comunicacional y el escenario internacional de caídas en la demanda y en los precios de los principales productos exportables del país.

    Sin embargo, avanzar en el mejoramiento de la infraestructura exige recursos. A pesar de que Paraguay cuenta con bajos niveles de endeudamiento, también es cierto que el pago de la deuda actual ya está generando dificultades, lo que exigió emitir deuda para pagar deuda. Es lo que folclóricamente llamamos bicicleteo, práctica nada recomendable.

    El FMI propone aumentar el financiamiento por la vía de las alianzas público-privadas. Pero no deja de alertar sobre los riesgos de las mismas, sobre todo en un país con una institucionalidad pública débil, amplia trayectoria de corrupción, colusión y tráfico de influencia. En el mundo existe suficiente evidencia empírica proveniente de organismos como OCDE y el Banco Mundial que muestran los efectos no previstos de las APP, incluso en países desarrollados.

    Frente a la falta de recursos, el informe vuelve a poner en discusión el tema tributario, problema no menor considerando la baja e inequitativa presión tributaria. La recomendación es incluir a las cooperativas, lo que genera conflicto. El país debe resolver esta situación teniendo como principal criterio la equidad. Deben pagar más quienes ganan más.

    La debilidad de nuestra economía no se limita a los aspectos anteriores. El bienestar de una parte de la población está en juego, debido a los riesgos que enfrentan los fondos de pensiones y a la baja cobertura del sistema de seguridad social. El FMI llama la atención sobre los fondos. Sin embargo, el país debe poner en discusión el problema mayor que es todo el sistema de protección social, incluyendo los programas de lucha contra la pobreza a los que también alude el análisis de la institución financiera.

    No cabe duda que el país necesita tratar estos temas. Son todos de largo plazo, lo que afecta no solo a la generación presente, sino también a las futuras, quienes serán las principales afectadas si no se construyen políticas exitosas en materia de equidad.

    El endeudamiento actual, las deudas que pueden generar las APP, la pérdida de fondos de pensiones ponen en juego la lucha contra la pobreza, las desigualdades y las posibilidades de mejorar el bienestar de la población. Cabe hacerse la pregunta acerca de ¿quién pagará el costo de las vulnerabilidades alertadas por el FMI?

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    Publicado por Anónimo | 6 marzo, 2016, 8:44 am
  6. Cambios estructurales en la economía del país

    No caben dudas que uno de los aspectos en donde el Gobierno debe mejorar urgentemente es en cuanto a resultados económicos. Ello requerirá por parte del Gobierno un gran esfuerzo por transformar el modelo económico de uno centrado en las exportaciones con escasa diversificación y valor agregado a una matriz productiva con menor dependencia climática y externa y mayor impacto en el empleo decente y en las recaudaciones tributarias.

    No es fácil que un Gobierno logre cambiar estructuralmente la economía de un país. Para ello se requieren buenas políticas y programas, un plantel de funcionarios profesionalizados y comprometidos con los objetivos nacionales, y recursos suficientes.
    El Estado cuenta hoy con pocas políticas y programas, los que existen además son de baja cobertura, con escasa coordinación interinstitucional y muchos con diseños de mala calidad; por lo tanto, su potencialidad para generar transformaciones estructurales es mínima.
    Aun cuando se asumiera que su cobertura puede ser ampliada, los recursos públicos son claramente insuficientes. El aumento del endeudamiento externo es el mejor indicador de ello. Esto supone el peligro latente de tener que aumentar impuestos en el mediano y largo plazos, con las consabidas consecuencias en la inequidad tributaria.
    El año 2016 no puede pasar sin una reforma tributaria que implique reducir la desigualdad del sistema actual que descansa más en los que tienen menos y algunos sectores económicamente poderosos quedan al margen de una contribución justa con el fisco. Ello significa reducir el peso de los impuestos indirectos, aumentando el de los impuestos directos.
    La persistencia de altos niveles de subempleo e informalidad laboral pone en entredicho la lucha contra la pobreza y las posibilidades de mejorar la calidad de vida de los trabajadores, por lo que el desafío que se viene en esta materia es grande.
    Si bien ese problema concreto le afecta principalmente al Ministerio del Trabajo, otras instituciones como los ministerios de Agricultura y Ganadería y de Industria y Comercio y el Instituto de Previsión Social también tienen roles relevantes en la formalización del trabajo y, por esa vía, en el desarrollo del país.
    Buenos diseños de estrategias y una gestión pública eficiente y eficaz requieren una carrera del servicio civil, limitando al mínimo la posibilidad de influencia de los sectores políticos. El Gobierno debe contar con instrumentos serios para seleccionar y promover funcionarios bajo criterios estrictamente meritocráticos. No es suficiente la publicación de la nómina de funcionarios y sus salarios. La opinión pública tiene que ver variables que indiquen claramente que se contrata a los más calificados.
    Los obstáculos puestos a la corrupción deben generalizarse. La vigencia del contrabando, las maniobras en las compras públicas, los concursos y licitaciones amañados a favor de amigos del poder denunciados públicamente dan cuenta de la persistencia de una corrupción sistémica. No son pocos los desafíos económicos que se le presentan al Gobierno. Más allá de la estabilidad macroeconómica, la mirada debe estar centrada en mejorar el nivel de vida de gran parte de la población paraguaya, que hoy vive sumergida en la pobreza más absoluta.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por Anónimo | 4 marzo, 2016, 5:44 am
  7. Cambiar la matriz productiva y exportadora es perentorio

    Paraguay ha avanzado en los últimos años hacia una mayor diversificación productiva gracias a la expansión de ciertas ramas industriales. No obstante, el peso del sector agropecuario y de pocos rubros dentro de este permanece alto e imprime a la economía una excesiva volatilidad. La situación se complica si consideramos que parte importante de la producción se exporta a pocos mercados y de precios bajos. La política económica debe cambiar esta situación de manera a diversificar las exportaciones hacia rubros de mayor valor agregado e impacto en las recaudaciones y el empleo. La economía no puede continuar su alta dependencia de factores climáticos y externos.

    Diversos estudios nacionales y provenientes de organismos internacionales dan cuenta, desde hace varios años, acerca de los riesgos que implica la estructura productiva y exportadora de nuestra economía. La alta dependencia económica de la agricultura y de pocos rubros de exportación tiene varios efectos negativos de relevancia. En primer lugar, genera una dinámica de crecimiento económico altamente volátil, lo cual afecta a la productividad y a las inversiones.

    La incertidumbre derivada de las fluctuaciones económicas muy pronunciadas reduce el ahorro de las familias y desincentiva las innovaciones y la inversión en las empresas. De esta manera, se rompe la relación virtuosa entre ahorro e inversión, a la par de inhibir la incorporación de nuevas técnicas de producción, imprescindibles para aumentar la productividad y los ingresos.

    Por otro lado, este modelo agroexportador poco diversificado, además de estar al arbitrio del clima y de los precios internacionales, contribuye poco al volumen de empleo que el país requiere teniendo en cuenta la gran cantidad de jóvenes que anualmente ofrecen su principal capital al mercado: su fuerza de trabajo.

    El sector agropecuario que solo provee materia prima o bienes con poco valor agregado para la exportación, tiene un impacto menor y con muchas fluctuaciones en el sistema tributario, lo cual reduce la posibilidad de financiar políticas que generen cambios estructurales en la matriz productiva y contribuyan a la reducción de la pobreza y las desigualdades.

    Estas razones exigen al Gobierno la implementación de políticas que transformen productivamente al país, lo cual requiere instituciones sólidas en la gestión de las mismas. El Ministerio de Industria y Comercio, el Ministerio del Trabajo y las instituciones financieras públicas tienen un rol central en este objetivo. Pero también adquiere gran relevancia el Ministerio de Relaciones Exteriores a través de sus funcionarios asignados en el exterior. Estos deben estar preparados para ofrecer y vender la producción paraguaya en mercados competitivos y exigentes, y que retribuyen con mejores precios que los actuales.

    Por ello es necesario mejorar la gestión de los programas, así como de las instituciones y sus funcionarios, incluyendo al personal diplomático. Estos deben ser capaces de encontrar nuevos mercados, de manera a diversificar la oferta productiva y reducir la dependencia económica de factores altamente riesgosos como el clima y pocos mercados internacionales.

    La transformación productiva es urgente, atendiendo a que el mundo está siendo testigo de una retracción económica que afecta particularmente a los bienes que Paraguay exporta, situación que ya se observa en la caída de la demanda y de los precios internacionales de la soja.

    http://www.ultimahora.com/cambiar-la-matriz-productiva-y-exportadora-es-perentorio-n970833.html

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    Publicado por Anónimo | 3 marzo, 2016, 8:43 am
  8. Qué hacer ante la tormenta perfecta

    Por Alberto Acosta Garbarino

    En el artículo escrito la semana pasada, mencionaba que en este momento el Paraguay está sufriendo el impacto de una “tormenta perfecta”.

    A la caída del precio de la soja, al desplome de las ventas en los comercios ubicados en la frontera con Brasil, a las grandes inundaciones que afectan al campo y la ciudad, a las epidemias del dengue y del zika, se le ha sumado en las últimas semanas la terrible crisis del sistema eléctrico.

    A mucha gente le gustó el artículo, pero algunos me pidieron que además de plantear la situación propusiera algún curso de acción.

    A ellos les recordaba, que desde hace años la Fundación Desarrollo en Democracia (Dende) viene advirtiendo que nuestro crecimiento económico en la “época dorada”, estaba muy “acelerado” por un fuerte “viento de cola” proveniente del exterior.

    También advertíamos que esas circunstancias tan favorables no iban a ser eternas y que necesitábamos construir las bases para seguir creciendo, tanto en años buenos como en años malos.

    Las bases para ese desarrollo sostenible tenían que salir de una estrategia de desarrollo claramente definida y consensuada. Y para nosotros, siendo el Paraguay un país pequeño, la única estrategia posible era la integración al mundo y a la región.

    Porque en el mundo están los grandes mercados, los grandes capitales y las modernas tecnologías, que son fundamentales para atraer las inversiones, que son la única palanca que hace posible el desarrollo.

    Este proceso de desarrollo tenía que comenzar apoyado en nuestro competitivo sector agropecuario, pero tomando conciencia de que no podemos depender totalmente de un sector tan supeditado al clima y a los precios internacionales.

    Si queremos el desarrollo sostenible del Paraguay, tenemos que apostar fuertemente a un agresivo proceso de industrialización usando nuestros recursos abundantes, que son las materias primas, la energía y la mano de obra joven.

    Pero para que esa industrialización sea posible, necesitamos invertir fuertemente en infraestructura de caminos, puentes, puertos, aeropuertos, y dragado de los ríos, que permitan la logística necesaria para sacar nuestros productos al exterior.

    Realizar todo esto es absolutamente posible, porque tenemos el potencial para hacerlo, pero hasta ahora no hemos podido convertir dicho potencial en una realidad.

    Tenemos abundante energía pero una pésima distribución, tenemos el bono demográfico pero son jóvenes con bajo nivel de educación, tenemos mano de obra abundante pero es poco entrenada y tenemos un sistema tributario simple y con tasas bajas, pero existe un gran nivel de informalidad y corrupción.

    Si invertimos en distribución de energía, en educación, en entrenamiento de los jóvenes y en combatir la evasión y la corrupción, tenemos todas las condiciones para iniciar y sostener un proceso de desarrollo.

    Entonces sí, vamos a atraer numerosas inversiones, lo que nos permitirá avanzar en una fuerte industrialización y nos independizará de los vaivenes cíclicos que tienen las materias primas, que han sido la bendición y la maldición del Paraguay.

    Pero para poder hacer todas estas reformas, la “madre de todas las batallas” es la Reforma de nuestro Estado, que permitirá convertir esta maquinaria corrupta e ineficiente, en una máquina que brinde servicios públicos (seguridad, educación, salud, justicia) de calidad para todos los que habitamos este país.

    Esta reforma del Estado no se realizó en los años de vacas gordas, como fue la década de los 70 con Itaipú ni en los últimos años con la bonanza de los commodities. Pero nunca es tarde para comenzar.

    Hagámoslo ya.

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    Publicado por Anónimo | 3 marzo, 2016, 8:42 am

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