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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Nada menos que la rebaja del precio del pasaje

Nos imaginamos el tamaño de los titulares si el gobierno accedía a la suba de precio de los combustibles. “Tarifazo”, lo mínimo que íbamos a leer en letras catástrofe. Asimismo, se verían gruesos titulares si por ahí se autorizaba una suba del pasaje. Esto sí que iba a rondar la semitragedia. Y se añadirían  las habituales quejas de la gente en el sentido del pésimo servicio de los colectiveros, el latrocinio con el esquema de cálculo de costos, etc.

Semanas y semanas, ríos de tinta y papel para –sobre todo-criticar al gobierno y su espuria alianza con los infames transportistas.

Ahora, primero se anunció la rebaja en el precio de los combustibles.  Luego de semanas de intenso lobby de la gente de Petropar con los diversos emblemas que operan en el país.  Por supuesto éstos, no querían ceder un milímetro aunque el precio del petróleo  anduviera por los suelos a niveles catastróficos, en un afán miserable de seguir manteniendo privilegios a los que accedieron hace décadas, cuando reinaban malos gobernantes que sencillamente se desembarazaban de sus deberes con la ciudadanía.

Tuvo que Petropar salir a vender a precio diferenciado, para que todos los emblemas aplicaran la rebaja que se les solicitaba. Una lucha, que aún no terminó.

Ahora se anunció nada menos que la reducción del precio del pasaje. Y una suma nada despreciable de 200 guaraníes menos, para el servicio convencional y 100 guaraníes menos para el servicio diferenciado.

Si no estamos trascordados, el precio del pasaje vuelve a costar lo que costaba…¡¡¡hace 11 años!!!

Por supuesto que los medios darán la información,  la mayoría de ellos, como si fuera una más del montón, importará más la descuartizada que una noticia económica de primer nivel para la población, como es la baja del boleto del transporte urbano.

Incluso no faltarán quienes criticarán el monto de la rebaja y le sumarán una que otra queja por asuntos conexos que se arrastran desde tiempos inmemoriales.

HC, con razón, se ufanó del logro del gobierno indicando en su cuenta de Twitter que “Cuidando el bolsillo de la gente, bajamos precios de pasajes”.

Nada más cierto.  Cuidando, encima, el bolsillo de la gente más humilde.

Y habría que ver revisando la ejecutoria de anteriores gobiernos, cuál de ellos concretó un logro siquiera semejante.

Una pena que no se resalte en los medios,  en la medida de su proporción estos grandes logros para la ciudadanía.

Por supuesto, no se puede tapar el sol con las manos. A fuerza de meter goles, para hablar en términos peloteros, habrá que dar a conocer, finalmente…¡el resultado del partido!

http://www.adndigital.com.py/index.php/impreso/editorial-impreso/13190-nada-menos-que-la-rebaja-del-precio-del-pasaje

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

4 comentarios en “Nada menos que la rebaja del precio del pasaje

  1. ¡Cuanto cuesta el pasaje?

    El Titular del Centro de Empresarios del Transporte de Asunción (CETRAPAM) César Ruiz Díaz, hizo declaraciones en el sentido que el sistema del cobro de pasaje en Asunción no es el más justo pues debiera medirse por kilómetros y no un boleto único como en la actualidad donde el que viaja un corto trayecto subsidia al que viaja larga distancia. Como es sabido el pasaje en Asunción y Área Metropolitana cuesta G. 2.100, en buses convencionales, y en G. 3.300 en transportes diferenciados. Señala el empresario que un pasajero que aborda un bus sobre Colón de Asunción y emprende un viaje hasta el Hotel Guaraní, paga G. 2.100 0 G. 3.300. La misma tarifa rige para el pasajero que va desde el microcentro capitalino hasta la ciudad de Capiatá.
    Coteja las diferencias con otras ciudades capitales del subcontinente. En Lima, Perú, el precio del pasaje depende de la distancia; en Buenos Aires, Argentina, existen tres tarifas según el largo del trayecto mientras que en São Paulo, Brasil, existe una tarifa única pero al abordar un segundo bus (dentro de un cierto tiempo) el boleto es más barato. Esto es cierto pero se debe contemplar algunos aspectos que no tiene en cuenta el dirigente gremial. Los ómnibus en nuestras ciudades no recorren una línea medianamente directa, quizás tenga razón en los vehículos que recorren varias ciudades, los que vienen desde Capiata o San Lorenzo hasta Asunción o desde Luque, pero existen otros que giran por la capital gastando inútilmente el tiempo de los pasajeros.
    Como ejemplo están algunas líneas que se abordan en Félix Bogado y Estados Unidos y para llegar a Estados Unidos y Cerro Corá debe hacer un periplo azaroso por el Barrio Sajonia, el microcentro Asunceno hasta llegar a dicha dirección que en línea recta no debiera llevar más de 10 minutos y que por el gran caos del tránsito capitalino fácilmente se gasta más de 40 minutos del tiempo del pasajero y se sabe que en los días que vivimos perder tiempo es perder dinero y oportunidades. Es cierto que se nota junto con el incremento del precio del pasaje para los automotores con aire acondicionado, un mejoramiento sustancial en la comodidad con que se viaja en los colectivos locales, las nuevas unidades ofrecen mayor garantía y confort al pasajero.

    Sin embargo persisten algunas taras a superar, como la excesiva demora en algunas horas de ciertas líneas que tienen una frecuencia poco regular, la ausencia total de ómnibus en horas de la noche, las carreras entre unidades de diferentes líneas que ponen en peligro la vida de los pasajeros. Es un primer paso importante, los avances en varios aspectos del transporte público pero debe ir mejorando, lo que creemos que llegará con el metrobús, entonces las itinerarios pueden ser más rectos, acortando distancias y tornando más equitativo el costo de pasaje que se cobre al usuario, respetando también el tiempo que se gasta en el interior de un transporte que a veces parecen eternos como consecuencia de todas las vueltas que dan.

    Andrés Granje

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    Publicado por Anónimo | 14 octubre, 2016, 6:08 am
  2. De la carcacha al tren de Versalles

    Si el vagón del tren de París a Versalles en el que viajó el diputado liberal Celso Maldonado y su familia “es un desastre”, las carcachas de la Línea 49, “La Limpeña” –de su propiedad–, deben ser una calamidad.

    Esta semana la opinión pública se enteró atónita y con vergüenza ajena del incidente que protagonizó una de las hijas del legislador con la policía francesa cuando le impusieron una multa y tuvo que ser demorada y llevada a una comisaría de Versalles.

    La pena pecuniaria fue impuesta porque uno de los miembros de la excursión alzó los pies sobre el asiento, según la publicación del periódico Le Parisien. Conforme a la queja de los afectados, fue porque un niño que los acompañaba ocupó dos asientos debido “a las paupérrimas condiciones del piso” del tren y les impusieron una multa. A quién creer es la cuestión y genera dudas.

    Para quienes estamos acostumbrados a viajar en ómnibus desvencijados, con ventanillas hechas trizas, colgados en las estriberas, sentados en asientos rotos y con el piso del bus embadurnado de gasoil, viajar por primera vez en metro o tren es como subir a una nave espacial.

    La mayor parte de los turistas consideran que los nuevos trenes de París se parecen a los aviones y los viejos –un tanto más modestos– no son tan destartalados como los colectivos de nuestras ciudades.

    En Paraguay es muy fácil viajar en el transporte público: Uno puede subir y bajar en cualquier lugar que no es la parada. Se puede ir durmiendo sobre los asientos. Se puede escupir. Se puede arrojar basura. Se puede pegar chicle en cualquier parte. Se permite devolver el boleto al chofer para que se lo dé a otro pasajero. Las más de las veces se puede viajar como ganado.

    Nada de esto, obviamente, se puede hacer en un vagón del Primer Mundo, mucho menos en el de la Ciudad Luz.

    Quien piense viajar a Europa y tenga que tomar este medio de transporte debe tener en cuenta un montón de normas de comportamiento. No hay desconocimiento que valga para salvarse de una multa si uno se asoma en el andén, baja a las vías, trepa en los asientos, saca la cabeza por las ventanillas o no conserva su ticket.

    Si bien no hace falta sentarse como en una reunión de jefes de Estado, el uso más aceptado es viajar como la gente.

    A los parisinos les habrá llamado la atención que precisamente familiares de un parlamentario de la República del Paraguay no hayan guardado la compostura en el transporte público.

    El diputado Maldonado, muy molesto, se reunió con el canciller Nacional, Eladio Loizaga, para que por la vía diplomática pida explicaciones sobre la actuación de la policía francesa en la detención de su hija tras el altercado. Finalmente, no presentó la nota de protesta.

    ¿Será que con ello podría aparecer el video y veríamos las “paupérrimas condiciones” del vagón donde se desató el altercado? El papelón puede ser mayúsculo.

    Por Pedro Gómez Silgueira

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/de-la-carcacha-al-tren-de-versalles-1451017.html

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    Publicado por Anónimo | 9 febrero, 2016, 4:50 am
  3. Dos mundos

    En realidad son dos mundos diametralmente diferentes. Uno, forma parte evidente del pasado. Hacinamiento, suciedad, calor, sudor, precariedades de todo tipo, infraestructura destartalada, polvareda, nervios y resignación. Duró añares. Nadie se animaba a enfrentar ese monstruo con alguna posibilidad de éxito.

    Hasta que llegó el otro mundo. Parte del presente mirando al futuro. Otros aires, todo más tranquilo, calma, comodidad, un aspecto totalmente diferente y comodidades ídem.

    Nos referimos a los colectivos “chatarras” y a las nuevas unidades con aire acondicionado que circulan con un siseo apagado por las calles del centro y la periferia urbana y pese a que ya no son novedad, siguen despertando el interés der la gente que los sigue con la mirada, admirándolos, como no pudiendo creen que se logró la transformación tanto tiempo reclamada.

    De acuerdo a los planes del gobierno y los transportistas, porque es el gobierno el que encaró la solución a este eterno drama ciudadano, se seguirán incorporando nuevas unidades al sistema metropolitano, hasta lograr que desaparezcan definitivamente esas rémoras del pasado, que son los “chatarras”, que todo el mundo quiere olvidar.

    Ahora bien, el sistema diferenciado entró en vigencia hace ya cierto tiempo, corto aun, pero que permite ya una evaluación primaria de modo a hacer algunos ajustes al servicio.

    Primero que nada, en determinados horarios ya están convirtiendo en “sardinas”· a los nuevos colectivos. Los sobrecargan de pasajeros, la mayoría de ellos parados e incluso en unos pocos casos, con tanta gente que no había posibilidad de cerrar las puertas de ascenso y descenso de pasajeros. Tal cantidad de usuarios, por supuesto hacia que el aire acondicionado no diera abasto. Y con las ventanillas cerradas, sin poder abrirlas, aquello se convierte en un verdadero suplicio. Estos colectivos, este servicio, no admite esas prácticas propia de la era de los “chatarras”. Los transportistas tienen la gran responsabilidad de corregir este grave problema que retrae al pasado. Además se paga una tarifa diferencial, bastante más alta que la común, para que cometan estos desaguisados. Así las cosas pueden estropear los planes del gobierno en la materia, por lo cual éste les debería retirar el apoyo financiero del que disfrutan, con lo cual todo el mundo saldría perdiendo.

    Mencionamos apenas uno de los factores a corregir. Existen otros, como los colectivos de la nueva era, sucios, llenos de polvo, con evidente falta de mantenimiento adecuado. En desmedro de estos, hay que decir que otras líneas mantienen impecables las unidades diferenciales.

    Se debe cuidar mejor todo el sistema. Corregir las imperfecciones que van surgiendo. Son dos mundos como quedó dicho. Sencillamente no se puede volver al pasado.

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    Publicado por Anónimo | 8 febrero, 2016, 9:09 am
  4. Control

    Por Wendy Marton –

    “Yo no quiero wifi, quiero llegar a fin de mes, no quiero gastar la vida en la parada”. Esto que tuiteaba una persona resume la frustración que sentimos quienes debemos tomar todos los días un bus que nos lleve al trabajo, la escuela, el colegio, la facultad, el estadio o cualquier lugar al que deseemos ir.

    La renovación de la flota de ómnibus trae aparejada varios cuestionamientos. El primero de ellos es el costo del pasaje de buses diferenciales. El Gobierno tomó la decisión de adjudicar algunos itinerarios a empresas que ofrecen el 100% de buses diferenciales, sin siquiera analizar que estos buses tienen paradas en barrios alejados de cualquier ruta nacional o internacional y, por ende, con gran parte de su población de escasos recursos.

    ¿Cuánto le costará a un asalariado enviar a sus hijos a la escuela o a cualquier actividad a sabiendas de que muchos de los choferes no aceptan el boleto estudiantil? ¿Analizó alguien de la “selección nacional” que es necesario contar con un servicio convencional, a un precio menor, para que aquellas personas cuyos ingresos son exiguos puedan trasladarse? La implementación del servicio diferencial es una suba del pasaje disfrazada de un servicio que tampoco brinda la calidad prometida.

    Y aquí viene el segundo cuestionamiento: muchos comenzaron a regular la temperatura del aire acondicionado de los buses, pues con esto se gasta menos combustible, con lo cual transportarse en un ómnibus lleno en horario diurno se vuelve una tortura que incluye sudoración excesiva y malos olores.

    Otro cuestionamiento es la falta de control. Las empresas de transporte no cumplen con la frecuencia y el itinerario prometidos y no existe una entidad o mecanismo de control conocido y efectivo que permita al usuario saber que su queja será atendida.

    Esperar un bus puede llevar cinco minutos o media hora, en muchos casos, sin la seguridad de que en horario nocturno dispondrá del último bus que sale de la parada de Asunción hacia las ciudades vecinas.

    Otro problema es que los buses diferenciales se convirtieron en discotecas ambulantes. Aunque hubo promesas de que los pasajeros por fin podrían viajar con música ambiente, la realidad es que el volumen elevado de los programas radiales impide el descanso que el usuario del transporte público se merece.

    Si bien es importante que el usuario del transporte público cuente con un servicio diferencial, es más importante aún que disponga de alternativas que se ajusten a su bolsillo. Además, el Gobierno debe insistir en el control, para que las empresas que cobren por un servicio diferencial cumplan con lo prometido.

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    Publicado por Anónimo | 6 febrero, 2016, 7:21 am

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