estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Planilleros y recomendados

En los últimos días han salido a la luz pública varios casos que confirman cuan arraigados están los vicios en la clase política paraguaya. Casos de planilleros –personas que reciben un salario pero que solo figuran en “planilla” y que no cumplen su trabajo–, recomendados de toda clase que se benefician con un cargo y una jugosa remuneración, parientes, amigos o amantes de legisladores u otras autoridades y que sin mayor mérito consiguen vivir a costa del Estado.Con los ejemplos surgidos últimamente también se constata que estas prácticas nefastas son comunes a todo el espectro político e ideológico de nuestro país.

Se trata de una forma de considerar la política que es transversal a los partidos y a las banderas doctrinarias. La mayoría de los políticos que ocupan cargos en el Estado consideran al patrimonio público casi como un bien personal, que puede disponerse con total arbitrariedad y a voluntad. Imaginan, según parece, que el haber llegado a tal o cual puesto les otorga amplias prerrogativas entre las que se encuentra en primer lugar la colocación de parientes, operadores políticos o amantes en las “planillas” de cualquier oficina pública. Cuando son descubiertos se ensayan las más variadas justificaciones. La ciudadanía ha escuchado de todo en este sentido.

Desde aquello de que los recomendados “también tienen derecho a trabajar” hasta que la irregularidad fue cometida “por una buena causa”. Hay que ser tajantes: nadie, ni siquiera el más encumbrado de los funcionarios públicos, tiene el derecho de disponer a su antojo de lo que es propiedad de todos los paraguayos.

Una vez que llegan al poder, la gran mayoría de los políticos piensa y actúa ya en función de perpetuarse en él. Es comprensible, considerando los grandes privilegios y ventajas de los que disfrutan, llevando un nivel de vida muy por arriba del promedio de los paraguayos. Jugosos salarios o dietas, exoneraciones de todo tipo, favoritismos en la burocracia, son solamente algunos de los “premios” reservados a aquellos líderes que consigan una banca parlamentaria o un puesto de relevancia en la administración pública. En ese camino han conseguido cavar un profundo abismo entre el ciudadano común y sus representantes políticos.

La noción de la política como un servicio a la sociedad, como una vocación altruista, como un instrumento para mejorar la república y elevar a la nación es vista como una ingenuidad que mueve más a la risa y a la burla antes que a la consideración o el respeto. Aunque suene ingenuo, para nuestra nación es crucial recuperar la noción de la política como un servicio a la sociedad, como una vocación altruista, como un instrumento para mejorar la república y elevar a la nación. De lo contrario, la distancia que separa al Paraguay del mundo altamente desarrollado se irá ensanchando progresivamente hasta que la brecha se convierta en abismo.

Desde luego, los vicios de nuestra clase política no desaparecerán por arte de magia ni por una repentina toma de conciencia de sus integrantes. Es preciso que la ciudadanía impulse cambios en las reglas del juego, para que estas condiciones finalmente cambien. La elección para cargos electivos mediante listas cerradas –o listas sábana– es un ejemplo de lo que urge transformar para mejorar la calidad de nuestra política. Otro tanto puede decirse de la legislación sobre financiamiento de partidos y candidaturas.

Planilleros y recomendados

 

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

13 comentarios en “Planilleros y recomendados

  1. La planilla de la felicidad

    Por Miguel H. López –

    Voy a hacer una generalización argel, salvando lógicamente las excepciones que hay y de muy buena calidad. El paraguayo (incluye varones y mujeres) detesta en público el planillerismo, pero en privado añora la suerte o el privilegio de tener un currito en el Estado –central o descentralizado, departamental o municipal– sin trabajar.

    Por estos días hasta el presidente de la República –Horacio Cartes– se puso a denostar en contra de los planilleros, porque hacerlo es cool y está bien visto, sin reparar en que justamente él y su gente –de su partido alquilado– son los campeones en esta práctica torcida y malparida de despojo público.

    El problema no está en denunciar y cuestionar. El problema es el doble discurso, la doble moral en este asunto y el doble rasero.

    Hasta en las casas uno escucha que la noticia retumba y quien más quien menos se desgañita en repudiar tal artero acto, pero el hermano, la hermana, el papá, etc., están percibiendo algún emolumento del erario público por tarea no hecha. Aquí se aplica aquello de que los otros son siempre los ladrones y corruptos. Nosotros somos honestos y educados. Ganamos con integridad nuestro dinero, y si nos dan del Estado sin esfuerzo alguno es porque nos merecemos. Jamás porque seamos corruptos o estemos haciendo lo incorrecto llevándonos al bolsillo lo que en esencia es salario para lo cual se debería hacer alguna tarea. Porque así como no se presume el trabajo sin paga, tampoco debería permitirse la paga sin trabajo, en este caso, por lo menos (?).

    La presencia de los planilleros se convirtió de un día para otro en una novedad de perogrullo. Desde que Stroessner –el dictador sanguinario– puso los colmillos en el Estado, y aún antes, esta caterva existe, fagocita y regurgita oportunismo, apropiación indebida y dolo. Es toda una casta de privilegiados en algunos casos y pobres infelices en otros.

    El planillerismo es finalmente el mecanismo de supervivencia de los políticos tradicionales, ya que con esos favores logran mantener un electorado casi fiel y una clientela que en tiempos electorales es pagada por el Estado –por todos nosotros– y operan de punteros partidarios en los comités y las calles.

    Por tanto, todo este frente con mucha parafernalia, este ruido grande, esta campaña de inusitado combate a la corrupción y al planillerismo en el Estado, no tiene otro fondo más que eliminar a unos y entronizar a otros nuevos. Al final, la cuestión es recuperar recursos, liberar rubros, para alimentar a la clientela de turno. O sea, una vyresa.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 12 febrero, 2016, 7:51 am
  2. Planilleros deben ser imputados y devolver al país lo que robaron

    A medida que van conociéndose la cantidad y los nombres de los planilleros que figuran en las nóminas de diversas instituciones públicas, se acrecienta la indignación de la ciudadanía sobre este despojo que soportan las arcas del Estado sostenidas mediante el pago de los impuestos de los contribuyentes. Es de esperar que sigan apareciendo los fantasmas de todas las entidades, sin excepción. Pero, para que la justicia sea completa, es menester que la Fiscalía impute bajo la figura de “cobro indebido” a los responsables de esta estafa al erario, exigiéndoles al mismo tiempo una justa reparación, que debe consistir –no puede ser de otra manera– en la devolución de los montos percibidos por los planilleros de manera irregular. Solo así se cerrará el pernicioso círculo de la impunidad.

    El presidente del Congreso, Mario Abdo Benítez, sostuvo esta semana que la lucha contra el planillerismo es una obligación moral de los tres poderes del Estado. “Nadie puede cobrar sin trabajar”, sentenció, al tiempo de agregar que a estas alturas debería haber más de 1.000 imputados. Y no le falta razón al titular del Poder Legislativo.

    El Ministerio Público debe tomar cartas en el asunto de manera inmediata, porque al primer auspicioso paso de saber la cantidad exacta de planilleros en todas las instituciones públicas, así como sus respectivos nombres, le debe seguir la reparación del daño ocasionado al erario, que no es otro que el perjuicio generado al pueblo paraguayo, ya que es este el que lo sostiene mediante el pago de sus impuestos, tasas y tributos, tanto directos como indirectos.

    Los responsables de este despojo –porque si se suma lo hasta ahora conocido se alcanza una suma varias veces millonarias, incluso en dólares americanos– deben ser imputados bajo la figura de cobro indebido de honorarios. En efecto, el Código Penal (Ley 1160/97) establece en su artículo 313 que: “1º El funcionario público, abogado u otro auxiliar de Justicia que, a sabiendas, cobrara en su provecho honorarios u otras remuneraciones no debidas, será castigado con pena privativa de libertad de hasta dos años o con multa. 2º En estos casos, será castigada también la tentativa”.

    El brazo de la Justicia debe alcanzar a todos por igual, sin distingos político- partidarios, ideológicos, religiosos ni de ninguna otra índole; cualquiera que haya incurrido en la violación de la ley debe ser castigado de manera proporcional al daño causado. Solamente así se logrará cerrar el círculo de la impunidad rampante que actualmente ejerce su imperio soberano en el Paraguay.

    Los planilleros deben reponer, además, el dinero cobrado indebidamente, sea también cual fuere el lapso durante el cual lo hayan estado haciendo. Un Estado sin suficientes recursos y un país tan inequitativo como el nuestro no puede permitirse bajo ninguna circunstancia desviar recursos que se requieren de manera urgente para aliviar las carencias que sobrellevan centenares de miles de compatriotas sumidos en la pobreza extrema. Aquí, con más severidad incluso que en otros lugares, el robo al erario debería ser severísimamente sancionado.

    A la vergüenza –si la tuvieren– de ver publicados sus nombres en los medios de comunicación, debe sumársele a los planilleros la dura sanción legal que corresponda, de forma tal que, en el futuro, no vuelvan a repetirse casos como los que están revelando los medios de comunicación, y los que por disposición, tanto del presidente de la República, en el ámbito del Poder Ejecutivo, como al intendente de Asunción, en el ámbito municipal, son expuestos. En este sentido, es menester que el Poder Judicial adopte medidas similares a fin de transparentar su deteriorada gestión y recuperar algo de su alicaída credibilidad de cara a la sociedad.

    http://www.ultimahora.com/planilleros-deben-ser-imputados-y-devolver-al-pais-lo-que-robaron-n966353.html

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 12 febrero, 2016, 7:50 am
  3. Reemplazan zánganos en la Municipalidad

    El intendente Mario Ferreiro reconoció que contrató a unas 60 personas, tras su anterior anuncio de haber desvinculado a 577, la mayoría de las cuales con contratos vencidos o eran lisa y llanamente “planilleras”. Por otra parte, y en una demostración de que el cuoteo político-partidario continúa rigiendo con respecto a las nuevas incorporaciones, el jefe comunal aseguró que “ni el 10%” de los recién incorporados son representantes del P-MAS”, ya que “se mete gente de todos los sectores”. ¿Se exige a cada candidato consignar su afiliación partidaria?

    En cuanto a la primera cuestión, cabe apuntar que el 19 de diciembre la Intendencia Municipal contaba con unos 10.000 funcionarios y contratados, cantidad exagerada para atender una ciudad de no más de 600.000 habitantes. Pese a haberse prescindido de casi 600 personas, el plantel actual sigue siendo tan grande que con toda seguridad se hubiese podido hallar dentro de él a quienes podrían realizar las tareas que supuestamente asumirán los recién contratados.

    El hecho de que Ferreiro conozca la composición político-partidaria de los nuevos incorporados sugiere que la cuestión era satisfacer las demandas de sus aliados electorales, algo que ya había anticipado cuando el 30 de noviembre dijo en la sede del PRF que él designaría a quienes iban a ejercer los cargos de confianza y que los demás iban a ser ocupados a partir de ternas elaboradas según la proporción de votos obtenidos por cada una de las fuerzas que lo apoyaron.

    Según el intendente municipal, se pretende que “a futuro” se pueda contratar a personas por concurso, lo que significa que en esta ocasión se habría limitado a dar un dedazo proporcional sobre los nombres propuestos por el PLRA, el PDP, el PEN y Juntos Podemos, sus aliados representados en la Junta Municipal. En la última ocasión referida, Ferreiro había afirmado que “para asegurar la gobernabilidad será fundamental respetar el acuerdo firmado entre los concejales sobre la proporción para ofertar candidatos a ocupar cargos”. En otras palabras, admitió que solo iba a poder gobernar si distribuía puestos entre las organizaciones políticas que lo llevaron a la Intendencia Municipal. Ceder al chantaje prebendarista de los politicastros para asegurar la “gobernabilidad” conlleva a privar a la administración de recursos que precisa para obras y servicios públicos. Es traicionar a la ciudadanía.

    Hoy son 60, pero mañana podrán ser muchos más los contratados, incluyendo acaso a los propuestos por los concejales colorados, si lo que está en juego es la “gobernabilidad”. Tal como están las cosas en la elefantiásica burocracia municipal, resulta excesivo e inmoral cualquier nombramiento o contratación para cargos que no sean de confianza. Es de lamentar que la nueva administración municipal esté incurriendo en los vicios de la vieja politiquería criolla.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/reemplazan-zanganos-en-la-municipalidad-1452179.html

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 12 febrero, 2016, 7:50 am
  4. Contradictoria indignación

    Por Alcibiades González Delvalle

    Con Karina Rodríguez se destapó la caja de los truenos. Hacían falta más redes para contener todo el enojo –expresado desde la decencia hasta la grosería más burda– de todas las personas que participaron de la competencia.

    Sí, Karina cometió un error que no debería haber cometido nunca. No se puede –no se debe– predicar para los demás y no para sí mismo. Lo que se dice para afuera tiene que decirse también para adentro. Ella supo, tenía que saberlo, que su firma en la planilla de asistencia de su asesor era irregular.

    Ahora bien, al parecer el daño al Estado era de doce millones de guaraníes. Sí; no es el monto, sino la actitud. Y aquí viene una cuestión que paso a exponer:

    Los exministros de Agricultura y Ganadería, el senador liberal Enzo Cardozo y Rodi Godoy, más una pandilla de estafadores encabezada por el “agricultor” Silvio Riveros, robaron al Estado, a miles de pequeños agricultores, 68.000 millones de guaraníes. Todos los medios de prensa se ocuparon del caso. Y nada. Ni una voz indignada.

    Enzo Cardozo sigue cobrando como senador, es miembro del Consejo de la Magistratura; y Silvio Riveros continúa trabajando en una propiedad sobre la que pesa la orden judicial de no innovar. Y la propiedad, ubicada en Ybycuí, compró al contado por tres mil doscientos millones de guaraníes. Fue poco después de que Rodi Godoy le transfiriera, “para los campesinos”, cuatro mil millones de guaraníes. A esta propiedad deben agregarse muchas otras: edificios, vehículos lujosos, maquinarias agrícolas, etc. De vendedor de verduras en el mercado de abasto saltó a convertirse en empresario “exitoso”. Su suerte, y la de todos sus socios, subieron por las nubes cuando encontraron quien les firmara los cheques a manos llenas.

    Enzo Cardozo y Rodi Godoy pasaron por encima de todos los canales que la ley traza para el control del dinero público.

    Los fiscales que investigaron el caso reunieron las pruebas de la colosal estafa luego de una minuciosa investigación y presentaron su denuncia ante juez de garantía, y a partir de allí comienza a moverse la maquinaria de impedir que se haga justicia, o sea, que los delincuentes vayan a la cárcel.

    De las casi 250 páginas del expediente fiscal, copio este párrafo: “Ante los reclamos de dichos miembros (de los comités de productores) a Silvio Riveros (presidente de una supuesta Federación de Productores Hortícolas) este les manifestó que la plata no sobraba porque tenía que ser repartida entre ellos, es decir, entre la Fenaprofhp, los funcionarios del Ministerio, inclusive el Ministro y contralores…”. Y no solo lo dijo Riveros, según los productores, también Lidio Irala, vicepresidente de la supuesta Federación.

    Una funcionaria del ministerio de Agricultura, Gladis Mendoza, contó a los fiscales que Silvio Riveros se iba siempre junto a Enrique Sanabria, secretario privado del ministro, y también junto a Enzo Cardozo. La funcionaria creyó que Riveros era una alta autoridad por la forma en que se manejaba en la institución.

    Por la cantidad de resoluciones de transferencia firmadas por Enzo Cardozo y luego por Rodi Godoy, que le sustituyó en el cargo de ministro, se entiende que Silvio Riveros casi no saliera del despacho ministerial. Y cuando lo hacía, era para cobrar el dinero y depositar en su cuenta. Era dinero sobre el que no rendía cuenta. Su rendición, de acuerdo con los documentos, era un disimulo. Y aun así se le seguía proveyendo de cantidades colosales.

    ¿Y qué hay de Enzo Cardozo, Rodi Godoy, Silvio Riveros, Lidio Irala y un largo etcetera? Nada. Disfrutando del dinero que tenía que haber sido para los productores.

    ¿Y a quién le indigna? A nadie.

    Entendemos. Es lo de siempre. Si en vez de sesenta y ocho mil millones de guaraníes hubiera sido doce millones, las redes sociales habrían reventado por la indignación de la gente.

    En nuestro país se instaló la perversa idea de que hay que robar mucho para no ser molestado.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 31 enero, 2016, 8:18 am
  5. Todos a Acapulco: La gente Acá y ellos a Pulco

    Por Lupe Galiano

    Enero está caliente. No por los 40º de sensación térmica, sino por los 40.000 ladrones que no se esconden con Alí Babá, sino que se pasean por Cancún, Punta y San Andrés. ¡Con nuestra plata!Antes de tostarse con su señora en las doradas playas de Acapulco, José María se hizo bautizar en una pileta pelopincho, la misma que el 99% de los paraguayos usan para veranear. Como plan B de vacaciones, tiene una quintita en Areguá con cuatro caseros que se encargan de cuidar el agua de la piscina, el jardín soñado y lavar los bikinis de su infartante esposa. Para disfrutar mejor, están sus abogados que vacacionan chicaneando de aquí para allá, bajo los cálidos fluorescentes del Palacio de Sajonia.

    Víctor es otro que está de lo más feliz, aunque no se expone tanto al sol, porque se le derrite el bisoñé que está hecho de puro nylon. Este horroroso pelo de Barbie falsificada no le impidió que consiguiera las chicas más lindas y sexis para “su secretaria” y para “su niñera”, lo cual demuestra una vez más que la pinta es lo de menos: Lo que importa es la belleza interior. Más allá del perjuicio que ocasionó al Estado, es todo un aliciente para los hombres que se sienten acomplejados porque no son lo suficientemente churros, según el canon de belleza que establece Cosmopolitan.

    De otro color, pero del mismo pelaje, el tal Manri es una especie de sultán del sub sub subdesarrollo: tiene tres mujeres y un camino. Las tres rubias solían ejercitarse en el Centenario para lucir abdominales dignos de las más atrevidas tangas. Mientras tanto, una suerte de Puck les marca asistencia en el TSJE para que ellas sigan participando del sueño de una noche de verano. Su amigo, o por lo menos su correligionario, Gustavo, no tiene un harén, pero su blonda esposa tiene un séquito de señoras, todas bien pagadas con el erario público, como corresponde a un buen califa.

    Y para que no se quejen las feministas, aquí hay equidad de género. Blanca no solo le tiene a su novio y a su ex novio, sino a una docena de parientes, que desembarcaron en las fantásticas playas de la plata dulce, gracias al Mainflower guaraní.

    Mientras esperamos sentados en la reposera de cable a la sombra del mango amigo que la Justicia actúe, nosotros los simples mortales que no fuimos bendecidos por el dios Helios debemos conformarnos con el bronceado callejero.

    Así que a seguir pedaleando que falta poco para que se acabe enero.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 26 enero, 2016, 4:51 am
  6. Es hora de dejar fuera del sector público a los incapaces

    Por culpa de la corrupción, las instituciones públicas –en mayor o menor grado– se han convertido en agencias de empleo para incapaces con buenas conexiones en la estructura gubernamental.
    La perversión del sistema hizo que en el transcurrir del tiempo los entes del Estado albergaran en su seno a un importante segmento de gente que no hace nada. O hace apenas lo mínimo, insuficiente para decir que justifica su sueldo con una contraprestación eficiente.

    Si bien fue siempre una práctica común, en los últimos años se ha acentuado el ingreso a la función pública de personas –muchas de ellas con salarios significativos– sin preparación alguna, respaldadas solamente por poderosos padrinos dentro de la estructura de la toma de decisiones.

    De ese modo, la nómina de empleados estatales para cuyo salario, mensualmente, el Ministerio de Hacienda tiene que recaudar, se ha incrementado ostensiblemente hasta llegar a las 300.000 personas.

    Según la SFP, a unas 60.000 personas se les pagan salarios sin que su presencia en las instituciones públicas sea necesaria. Son aquellos empleados que se pasean por los pasillos del Congreso, forman corrillos en el patio del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), se los comisiona a otros entes públicos o –en el peor de los casos– nunca asisten a la sede de sus supuestas labores, pero cobran puntualmente a fin de mes.

    Gran parte de esa población parásita está constituida por gente sin preparación alguna, incapaz de desempeñar tareas que requieren al menos un mínimo de idoneidad. En esas condiciones, es imposible que puedan cumplir lo que establece la Constitución en su artículo 101: “Los funcionarios y los empleados públicos están al servicio del país”.

    Esta realidad es perniciosa para el Paraguay porque un elevado porcentaje del impuesto ciudadano cae en manos de ineptos que no merecen recibir sus salarios, puesto que a cambio no devuelven nada a sus empleadores de hecho que son los contribuyentes al fisco. El dinero destinado a ellos bien podría haber servido para proporcionar más recursos a salud, educación, vivienda e infraestructura vial.

    De esta situación que se va agravando cada vez se deduce la imperiosa necesidad de cambiar el actual estado de cosas, donde apenas 40.000 personas ingresaron a la Administración Pública por concursos de oposición. Es necesario que en la Función Pública se instale como norma inamovible la competencia profesional que convierta a los empleados del Estado en servidores de sus conciudadanos.

    El Gobierno planea modificar algunos artículos de la ley que regula hoy la función pública. Tendrá que convencer, sin embargo, a los legisladores de que el Estado no puede seguir pagando salarios a quienes sin trabajar están robando parte de su presente y su futuro al pueblo paraguayo.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 26 enero, 2016, 4:48 am
  7. Seguir cambiando cabezas para lograr el “nuevo rumbo” prometido

    Los grupos mafiosos organizados para manejar los negociados entre funcionarios y funcionarios, entre empresarios y funcionarios, y entre políticos, empresarios y funcionarios del Estado, continúen intactos en su operatividad. Lamentablemente, las roscas mafiosas vinculadas a la administración pública se mantienen firmes, lo que es comprensible porque tuvieron en sus manos el poder político, o la estrecha cercanía con él, durante los últimos 60 años de la historia del Paraguay, décadas en las que fueron perfeccionándose para funcionar como un reloj suizo.

    Es difícil determinar en detalle cuáles son los eslabones pequeños de la cadena viciosa que forma la rosca alrededor de las empresas estatales, sucesivamente manejadas en forma inescrupulosa por administradores políticos o al servicio de los políticos.
    En todos y en cada uno de los organismos del Estado donde la administración está a cargo de funcionarios políticos, o de técnicos que responden directamente a ciertos legisladores, dirigentes, caudillos locales, etc., están las roscas agazapadas atentas para negociar e intermediar en las importaciones, las compras y concursos de precio, en los contratos, en las licitaciones, en las subastas públicas, en las colocaciones de recomendados y “maletineros”, y en toda operación que importe la posibilidad de efectuar sobrefacturaciones, cobro de comisiones, “premios”, etc.
    En la antigüedad y el fortalecimiento que a estas organizaciones les da la experiencia, tal vez esté el motivo por el cual hasta ahora las personas del “nuevo rumbo” no hayan logrado desmantelar esas roscas. También puede estar sucediendo que algunos de los flamantes funcionarios, a cuyos cargos quedó la lucha contra los corruptos, todavía no posean los secretos de los vicios que tienen que erradicar y la práctica de combatir a los viciosos.Es posible, asimismo, que a algunos de ellos no les importe o, peor, porque a pesar de pertenecer al “nuevo rumbo” desertaron silenciosamente y se convirtieron en un eslabón más del viejo rumbo.
    “¿Qué hacer, entonces?”, se preguntará más de uno. El sentido común indica que se debería remplazar a todos los directores de todas las dependencias y empresas públicas que demuestren no poseer la voluntad de combatir y derrotar a los corruptos. “Imposible”, se dirá.¿Y si se los deja operando en el mismo esquema de venalidad, qué sucederá? ¿Queremos, tal vez, que el Estado continúe manejado por esos administradores?
    Es inaceptable que los directores y jefes administrativos del gobierno de Cartes, de los que se presume reemplazaron a los del “viejo rumbo”, no se percaten de quiénes favorecen o participan de la corrupción en sus instituciones, de dónde viene y a dónde va dirigida. Porque si no se dan cuenta y no pueden prever esos movimientos tácticos, es porque son ineptos o por que se plegaron al equipo contrario. No hay vuelta que dar, deben ser destituidos y reemplazados por otras personas, hasta que encontremos a gente honesta y con ganas de trabajar por el país. En definitiva, el presidente debe seguir haciendo cambios en su “selección nacional”, para que llegue a ser una realidad ese “nuevo rumbo” que se le prometió a todos los paraguayos.

    http://diariolajornada.com.py/v6/seguir-cambiando-cabezas-para-lograr-el-nuevo-rumbo-prometido/

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 25 enero, 2016, 8:55 am
  8. Combate a la corrupción depende de la fortaleza ciudadana

    Una de las tareas principales del Gobierno y de la ciudadanía es la lucha contra esa lacra que desangra el Presupuesto de Gastos de la Nación y condena al país al atraso: la corrupción. Su expresión más descarada y perniciosa se da en el abuso de poder de políticos de los tres poderes y de muchos funcionarios de alto rango de las instituciones estatales que despilfarran los fondos públicos, distribuyendo empleos con jugosos salarios a parientes, amigos y correligionarios ineptos para ejercer funciones en el Estado. Si el año pasado hubo una tímida resistencia a los corruptos, en el 2016 tiene que fortalecerse la lucha en contra de los que empobrecen al Paraguay.
    Gracias a la denuncia de la prensa y de los ciudadanos, el año pasado hubo alentadores resultados con respecto a la corrupción. No solo se dieron a conocer los nombres y los abusos de legisladores y funcionarios públicos, sino que, con la intervención del Ministerio Público, algunos de ellos hasta fueron a parar a la cárcel de Tacumbú.
    Baste recordar el emblemático caso del ex rector de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) Froilán Peralta, quien había convertido la principal casa de estudios terciarios solventada por el Estado en un feudo personal. Las denuncias de sus abusos en el uso del dinero público y la asignación de cargos docentes a personas que ni siquiera cuentan con títulos universitarios generaron la saludable reacción de los estudiantes. Gracias a ello se inició un proceso de cambio en esa universidad.
    El otro caso ejemplar fue el de la Contraloría General de la República. Allí, sus dos principales autoridades también abusaron de su poder al privilegiar a unos cuantos funcionarios pagándoles horas extras que no correspondían y salarios muy elevados. La presión ciudadana, finalmente, logró desalojarlos de la institución de control que ni siquiera se controlaba a sí misma.
    El 2015 estuvo marcado por la profundización de la lucha en contra de los funcionarios públicos corruptos. No hay que considerar, sin embargo, que el objetivo de adecentar y transparentar los organismos del Estado está logrado. Solo ha comenzado, con algunos resultados importantes e inéditos, la lucha frontal contra la plaga de la corrupción.
    Todos los procesos por corrupción siguen en curso. Si bien hay diputados y senadores que fueron desaforados para responder ante la Justicia y existen funcionarios públicos de alto rango imputados por haber defraudado la confianza depositada en ellos, ninguno cuenta con veredicto judicial que los condene a prisión y les obligue a devolver el dinero público que usaron como si perteneciera a su peculio personal.
    Por lo tanto, la tarea ciudadana y de los organismos del Estado vinculados a la persecución de los corruptos para este año será estar muy atentos a las instancias judiciales en las que estén los casos de los investigados por tráfico de influencia, lesión de confianza y cobro indebido de honorarios, entre otros delitos tipificados. No va a ser fácil condenar a los corruptos. Aun así, es necesario persistir e insistir en la necesidad de que sean castigados de una buena vez. Que así sea dependerá, en gran medida, de la fortaleza ciudadana.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 25 enero, 2016, 8:51 am
  9. No hay ley que los frene

    El espantoso descaro de los funcionarios públicos que se autoasignan remuneraciones adicionales continúa sin parar, como se observa en ese antro de corrupción e ineptitud llamado Petropar. En efecto, su presidente, Rómulo Campos Krauer, se autoasignó en diciembre último 108.041.997 guaraníes, en tanto que la gerente general, Catherine Vargas, recibió 77.516.397. Las jugosas sumas incluyeron un premio por la ¡¡¡“eficiencia”!!! de la gestión, equivalente a sus respectivos salarios, de 36.013.999 y 25.838.799 guaraníes, respectivamente.

    Por igual motivo y según el mismo criterio, también fueron recompensados otros altos miembros de la caterva, entre los que figura Nemesio Rolón, “asesor” de la ruinosa planta alcoholera de Mauricio José Troche. El millar de funcionarios restantes tuvo que contentarse con una “gratificación extraordinaria” que equivalía a solo entre el 40% y el 50% de los respectivos salarios, razón por la cual los sindicalistas pidieron una reconsideración. Campos Krauer creyó que él, su entorno y toda la plantilla tenían derecho a premiarse a sí mismos porque la recontraquebrada Petropar habría logrado en 2015 una mayor rentabilidad. Si “ganó” más dinero –claro, si no paga sus deudas– que el año anterior fue debido al desplome del precio del petróleo sin la correspondiente reducción del precio de los carburantes, y no porque allí se haya robado menos y trabajado más. Es infame disfrazar una situación para llenarse los bolsillos con el dinero público.

    El manotazo comentado también se da en otras entidades públicas y responde a la inmoralidad de evaluarse a sí mismas para premiarse en consecuencia, aunque el buen desempeño sea un deber de todo funcionario, implícito en el momento de su contratación. Las recompensas que los burócratas se otorgan implican un aumento salarial encubierto, según que se las pague una o dos veces al año, aunque el decreto reglamentario del Presupuesto Nacional diga que la asignación “en ningún caso podrá configurar una remuneración complementaria mensual”.

    De esas gratificaciones se benefician tanto los funcionarios haraganes como los diligentes, ya que solo deben excluirse a los suspendidos en el cargo sin goce de sueldo, a los imputados por delitos de acción penal pública y a los que prestan servicios en otras instituciones públicas, salvo que no perciban esta remuneración en la entidad de destino. Esta última cláusula, incluida en el decreto reglamentario del año pasado, muestra la insensatez del premio: también alcanza a quienes de hecho no están trabajando en la entidad pública que habría tenido una “mejor o mayor producción”.

    La normativa citada no contempla que el parámetro para fijar el monto de la gratificación –el salario percibido– varíe según el cargo ejercido ni que se evalúe el desempeño individual, de modo que cabe preguntarse en qué se fundó la discriminación hecha por Campos Krauer.

    Los funcionarios solo deben cobrar un sueldo, según las atribuciones y responsabilidades propias del cargo. El Presidente de la República y el ministro de Hacienda deben poner fin a esta farsa que protagonizan los capitostes de las entidades públicas para seguir robándole dinero al pueblo.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 25 enero, 2016, 8:28 am
  10. Basta ya de cuestiones de “oro”
    Por Antonio López

    Las instituciones públicas siguen siendo privilegiados botines para la clase política en nuestro país. Y no se puede hablar de que tal o cual Gobierno hizo uso, y abuso, de un ente público para pagar favores, ya que hay ejemplos, y muchos, de que los colores no tienen nada que ver en esta cuestión que, desde hace décadas, sirve para desangrar al país.

    En los últimos días están saltando a la luz nuevos casos donde están involucrados funcionarios y hasta parlamentarios representantes de distintos partidos, y se espera que estos hechos que van saliendo a la luz, marquen el camino para que “el oro público” sirva más para el beneficio de la población y no vayan a parar en los bolsillos de unos pocos privilegiados.

    A los “coquitos de oro (caso Camilo Soares)”, “caseros de oro (caso diputado José María Ibáñez)”, “niñera de oro (caso senador Víctor Bogado)”, ahora se suman el “asesor de oro (caso ex diputada Karina Rodríguez)” y el ya conocido y perdón el término, “chongo de oro (caso senadora Blanca Fonseca)”, y además se pueden ir enumerando otros donde están involucrados altas autoridades, como es el caso de los cobros indebidos de honorarios en el ámbito del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE).

    Y es casi obligatorio mencionar esta última institución que, al parecer desde hace mucho tiempo, se convirtió en un verdadero antro privilegiado, donde “están nombrados” centenares de familiares y parientes de funcionarios y políticos de turno, llevando millonarios rubros hacia sus respectivos territorios.

    Por supuesto que el Parlamento también está bien arriba en cuanto a la contratación de “personal no idóneo” se refiere, peleándole metro a metro a la Justicia Electoral, para ver cuál de los dos poderes (el TSJE últimamente se convirtió en Poder) es el que más “contrato familiar” tiene en su historial.

    Y así como habla del Congreso y de la Justicia Electoral, no se puede dejar de mencionar otras instituciones, como ministerios y entes estatales, donde la práctica de contratar familiares, parientes, parejas, amantes, hijos y hasta amigo de los hijos, es una constante, por lo que es más que fundamental que se sigan denunciando y sobre todo que la Justicia actúe en forma conveniente para evitar que la “rosca” vaya aumentando de tamaño.

    El Paraguay es un país pequeño y con mucha riqueza, de eso no hay dudas. Sin embargo, esa riqueza está muy mal distribuida que solo llega a un sector de la población, y no precisamente al sector más necesitado.

    Cada año el Parlamento estudia y aprueba un presupuesto que en los días previos a su tratamiento se espera que apunte a una mejor distribución, hecho que al final lamentablemente no se da por “obvias razones”. Pero es así que ya con el presupuesto en marcha, salen a luz casos como los que llevan el apelativo de “oro”, generando con toda lógica el repudio de la ciudadanía.

    Pero claro, en algún momento las autoridades nacionales deben darse por enterado del malestar de la población y generar por cuenta propia esa confianza que desde hace ya mucho tiempo está perdida. Y por supuesto, los responsables de “ubicar a su gente” en sitios donde el dinero “corre libremente” deben necesariamente recibir el castigo correspondiente, para que definitivamente en el país ya no se hable ni de los “coquitos de oro”, de las “secretarias de oro”, de los “caseros de oro”, de los “asesores de oro” y de los “chongos de oro”.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 24 enero, 2016, 2:28 pm
  11. Nombramientos

    Apoyado por la inclusión de un artículo en la ley que aprueba el Presupuesto 2016, el Poder Ejecutivo se apresta a reglamentar el nombramiento de aproximadamente 5.000 contratados del sector público que prestan servicio desde hace cuatro años o más en forma ininterrumpida en alguna institución. Aparentemente, todo se hará en regla: se realizarán concursos internos, primero para llenar los cargos vacantes; y luego para nombrar a los restantes que cumplen el solo requisito de la antigüedad.

    Pero ¿es necesario nombrar cada año a tanta gente en el sector público, por el solo hecho de que prestan servicio desde hace mucho tiempo en alguna institución pública? ¿Los cargos vacantes deben ser ocupados necesariamente o pueden ser suprimidos? ¿Existe alguna política pública que busque reformar el servicio civil y permita nombrar no solo a los más capaces, sino llenar los cargos que en verdad se necesitan para seguir brindando servicios de calidad al contribuyente?

    Hasta el momento, a todas las respuestas parecen seguirle un no. El Estado no demostró hasta ahora seguir una línea que permita a quienes sostenemos el aparato estatal entender por qué es necesario nombrar a más funcionarios.

    En el 2008, la Secretaría de la Función Pública trabajó con organismos extranjeros para elaborar un plan del servicio público que apunte al desarrollo humano del servidor público y como recompensa por un mejor desempeño tendría la seguridad de que sería incluido en una matriz salarial que premiara monetariamente su integridad y capacidad como funcionario. Con ello, se evitaría pagar por igual a una niñera VIP o a una secretaria VIP que a una persona con posgrado o con probada honestidad, responsabilidad y eficiencia.

    Pero este Gobierno tomó solo una parte de ese plan –la matriz salarial– y lo convirtió en un pequeño Frankenstein igualando el salario a funcionarios con doctorado y maestría con aquellos que tienen formación básica o son planilleros VIP. Esa matriz tuvo como único objetivo –hasta el momento– unificar el salario con los beneficios adicionales que percibía el funcionario, pero sin que ello haya implicado un ahorro real para el Estado de lo destinado a servicios personales.

    La situación de las arcas fiscales ya no permite seguir nombrando porque sí o porque el Equipo Económico autoriza pedidos. Demostrar el buen manejo de la cosa pública implica crear condiciones para mejorar el servicio civil, pagando mejor a quienes merecen, pero logrando el ahorro necesario para destinarlo a mejorar la salud y la educación.

    Por Wendy Marton

    http://www.ultimahora.com/nombramientos-n961340.html

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 24 enero, 2016, 2:27 pm
  12. Parásitos institucionales

    Por Ana Rivas Tardivo

    Durante el primer período legislativo de la transición democrática, es decir, el primer Parlamento surgido después de la reforma constitucional de 1992, hubo algunos diputados y senadores que ya vislumbraban que, con las nuevas reglas de convivencia democrática, cooptar prosélitos, mantenerlos con base en prebendas y fomentar el clientelismo se iría convirtiendo poco a poco en la forma de supervivencia de los partidos políticos.

    Es por eso que ya casi a fines de ese período –en 1998– de la mano del entonces vicepresidente segundo de la Cámara Alta, Diego Abente (PEN), los parlamentarios instituyeron lo que se presentó como un rubro indispensable para los noveles legisladores y que se denominó “asistencia parlamentaria”. La base argumental para incorporar un monto de dinero específico a los emolumentos de los honorables fue que los mismos necesitaban contratar asistentes y también personas que los puedan asesorar en campos específicos; es decir, asesores. El objetivo era –supuestamente– mejorar la calidad de las leyes.

    El monto era modesto, no más de G 2.000.000. Algunos legisladores, efectivamente, pudieron contratar profesionales del sector privado que los asistieran en materias específicas; otros pagaron con ello secretarias o choferes. Pronto estuvo claro que ni un especialista que se respete podría ofrecer sus servicios por dicho monto pero, en cambio, prácticamente la mayoría de los operadores, punteros, paniaguados y bataclanas podía ser financiado con él. Así que el rubro no solo persistió sino que creció a niveles insospechados.

    Hoy, los parlamentarios cobran unos G. 17 millones en concepto de asistencia parlamentaria. El total de lo que perciben alcanza alrededor de G. 30 millones, como mínimo. El rubro está completamente subsumido al salario del legislador y casi nadie recuerda que su objetivo primigenio era destinarse a contratar especialistas en materias específicas y de interés ciudadano.

    Y es que, en la completa y absoluta distorsión del manejo de los fondos de las Cámaras, los parlamentarios resolvieron no tocar los fondos de la asistencia parlamentaria, sino cargar simple y llanamente al presupuesto oficial de sus cámaras los rubros para asesores vip, secretarias ídem, muy gentiles jefas de Recursos Humanos, niñeras, caseros, choferes, participantes de videos triple X, parientes y prometidos varios. Es decir, todos y cada uno de los contribuyentes paraguayos financiamos una legión de parásitos institucionales, paralelos a los propios funcionarios estatales. Nadie, ni una sola institución de control, ha hecho algo al respecto. Nadie, ni una sola autoridad pública, ha puesto siquiera un leve freno al monstruoso despilfarro de todo este dinero público. El modelo se reprisa en entidades binacionales, el TSJE, ministerios, entes autárticos y descentralizados, etc.

    Mientras, la mayoría de los ciudadanos debe salir a ganarse el sustento del día trabajando mucho más que ocho horas, aguantando de todo, incluidos los 42 grados a la sombra, tratando de olvidar que sobrevive en la más absoluta desigualdad de derechos frente a la poderosa y cruel maquinaria gestada por el poder político.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 24 enero, 2016, 2:20 pm
  13. Recurso’i

    Por Benjamín Fernández Bogado –

    Reitero un título que mezcla español con guaraní para graficar un problema nacional: no sabemos cómo ganar dinero fuera de la pillería clásica de robar lo público que en Paraguay no es lo de todos, sino lo de nadie. Unos meses del consultor español ya bastó para meterlo en la nómina de sanguijuelas del Estado, firmando la diputada por ausentes y, probablemente, cobrando por él cuando ya había renunciado. Todo mal.

    Karina Rodríguez, nacida en el exterior de un padre con muchos años vividos fuera del país, en poco tiempo tomó todos los vicios de la paraguayidad.

    Recurso’i significa incapacidad de generar ingresos que puedan ser derivados a servicios como los que requería la consultoría internacional. El escándalo terminó con llanto de por medio y abrazos del intendente, quien –como es habitual en los políticos– dijo que hay una “gran mafia” detrás de la salida de su colaboradora. Recurso’i también. Lo mismo que hacen todos los sinvergüenzas pillados infraganti.

    Alguna mano negra, la política, la masonería, el clero, la amante despechada… todos y cada uno culpables de su corrupción, pero nunca él o ella. Recurso’i.

    Lo mismo que la diputada Fonseca que no encontró mejor financiación a su romance que traer a un albañil de EEUU para hacerlo asesor jurídico de Yacyretá, previo acuerdo con Llano que es amigo carnal de Cartes. Todo mal. Recurso’i. Si quiere sostener a su nuevo amante que lo haga con su jugoso sueldo de legisladora. Pero no, debemos entre todos poner algo para que el amor continúe. Después nos quejaremos que los argentinos sacaron ventajas en el Tratado de Yacyretá cuando un albañil era uno de nuestros negociadores. Demasiado folclórico ya el Paraguay que resulta insostenible en este caluroso verano con dengue e inundación…

    La ANDE pierde 70 millones de dólares por año, brinda un pésimo servicio, sus empleados pagan la mitad de lo que consumen. La Essap donde su titular admite que más del 50% del agua que bombea no llega a las canillas y ambos no dudan en que debe subir el precio del agua y de la luz. Recurso’i de ambas empresas estatales. El Estado les sigue tocando la oreja a la gente para provocar su reacción.

    Unos 450.000 guaraníes por mes es lo que recibirán los becarios de Itaipú. Solo pasaron 5% y la ministra de Educación está muy feliz con el resultado. 95% se aplazó y desde el Gobierno se tuvo que bajar el listón para que entren unos 500 más. Es como disminuir los índices malos de un análisis clínico para aparentar estar sano.

    Petropar debe 300 millones de dólares a PDVSA, el Gobierno dice que debe bajar el precio del combustible y el titular de la empresa y todos sus funcionarios se dan unos generosos salarios por administrar “con calidad la entidad estatal”. Recurso’i. Habría que ver si en las empresas de Cartes se premia tan generosamente la incompetencia de sus gerentes.

    Hay que promover la competitividad del paraguayo y eso se empieza desde arriba con el ejemplo. Si el corrupto, el pícaro, el bribón o el canalla siguen viviendo a nuestras costillas, cómo podemos decirles a nuestros hijos que estudien duro, vayan a perfeccionarse al exterior o sean los mejores… si finalmente los promovidos y premiados serán todos aquellos que hacen las cosas al revés.

    Hay que dejarse de los recursos’i y construir un país competitivo, ético y orgulloso de su esfuerzo. Eso finalmente espantará a los folclóricos albañiles devenidos en amantes sostenidos.

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 24 enero, 2016, 1:49 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

impresos ✓

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

ADN

5días

Como dijo… ✓

@Pocho_py Paraguayito nunca va faltar donde hay caña y comida gratis, quieres tener gente en algo que haces, ya tienes la solución.
@MsSpoonr Para mi que el bcp tiene que empezar a regular nomás ya las especificaciones de los caramelos y sus equivalencias en guaraníes, estoy harta del "te puedo dar caramelo por tu welto?"
@Digonzalezd Oficialismo en Senado está perdiendo por goleada. A Opaci se le cortó el chorro y se aprobó que no se trasladen feriados.
@ebritezpy Quiero inscribir mi movimiento. Cómo se llama?. Movimiento Colorados Honestos. Equivocado señor, no es aquí.
@Perreski Como siempre, el cuidacoche que paguen no está. Se hacen odiar.
@Pykare Tenemos que llegar al 2018 con propuestas confiables de recuperación de la moral pública y política. Si no, no tendremos futuro.
@osvaldozayas ¿Qué hicimos como pueblo para merecer un programa de TV abierta como @yomellamopy?

Peichante-Py en FB ✓

A %d blogueros les gusta esto: