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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

El dengue ataca de nuevo

No en balde lo pregona la publicidad: ¿Cuál es el animal que más gente ha matado? Por supuesto, la respuesta es el maldito mosquito.

Ahora de nuevo hay una epidemia de dengue. Posiblemente será la secuela más importante post inundaciones.

El dengue rebrota en el sur. La zona más castigada es San Estanislao, la ciudad más conocida con el nombre de Santaní y toda su área de influencia.

Por supuesto también en el castigado norte del país. San Pedro y toda su subregión. Desde diciembre pasado empezaron a subir los casos, según el testimonio de la Dra. Claudia Liuzzi, directora de la Segunda Región Sanitaria.

La región sigue su lista de enfermos en Santa Rosa del Aguaray, Tacuatí, Lima, Resquín, entre otros casos que no fueron diagnosticados porque algunos pacientes no acuden a los centros asistenciales.

En fin, la situación está empeorando en todas las regiones del país. Incluso, Alto Paraná, Itapúa, Central, Asunción, etc.

De pronto anotamos el dato porque los asuncenos creen que el mal se circunscribe sólo a la zona central del país y no es así.

El dengue podría ser calificado como un mal global. Terrible. Aun no estudiado a fondo, así como su vector, que transmite además otras enfermedades graves como la chikungunya y el zika.

Y no hay otra manera de combatirlo más que eliminando sus criaderos. Es decir, la suciedad en las casas, restos de botellas, cubiertas viejas, floreros olvidados, etc.  En realidad, este consejo resulta más útil para las zonas urbanas.

En el interior habría que poner en práctica con mayor fuerza, el tema de las “mingas ambientales”. Todos juntos, contra un mal que no perdona a nadie.

Hasta ahora, esta temible enfermedad nos está ganando la batalla. ¿Será que llegó el momento de “ponernos todos las pilas” y hacer lo necesario para que el fatídico bicho no pueda reproducirse? Es difícil. Probablemente tengamos que cambiar de hábitos.

Y bueno…está comprobado que en Paraguay no hay lugar para los dos. O el mosquito o nuestras familias. Así de simple.

 

http://www.adndigital.com.py/index.php/impreso/editorial-impreso/11695-el-dengue-ataca-de-nuevo

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

31 comentarios en “El dengue ataca de nuevo

  1. Aedes aegypti: un enemigo real a enfrentar en comunidad

    A esta altura de los tiempos, referirnos a la importancia de la participación activa de la ciudadanía en el cuidado de la salud comunitaria, podría sonar a reiterativo y hasta provocar un gesto de hartazgo.

    Sin embargo, lo que nos resulta a primera vista tan obvio e innecesario, es lo que parece que como sociedad, estamos empeñados en repetir a diario. Como muestra más que evidente de esa porfía por desafiar a la lógica y a las consecuencias de nuestros actos, están a la vista de todos, las verdaderas tragedias que enlutan a familias paraguayas por los accidentes de tránsito, especialmente los protagonizados por motocicletas, cuyos conductores y pasajeros parecen salir con la intención de plantarle cara inútilmente a los peligros, con la consecuencia del riesgo y el dolor.

    Así también, vale la pena insistir en otro aspecto de la salud pública que en estos momentos nos preocupan, ya que aparecen casos de dengue y zika, poniendo en riesgo a personas de todas las edades y ahora, de meningitis, que si bien tienen un origen y causa diferente, es una enfermedad que se presenta en esta época del año en nuestra región, con bastante puntualidad y generando mucha angustia y riesgo. En el caso de esta última patología, hay dos tipos principalmente y siempre se insiste en la importancia de la higiene de manos y en no dejar de consultar ante la aparición de los síntomas.

    Si miramos las consecuencias del dengue, zika y chikungunya, todas ellas transmitidas por el mosquito aedes aegipti: la fiebre, los dolores, malestares y las posibles internaciones y agravamientos de los casos, sabemos de antemano que estamos expuestos a padecerlos. Es una realidad que en esta región, el vector permanece todo el año, conviviendo en nuestros hogares, calles y baldíos. Y, en estos momentos, su incidencia se potencia a causa de la humedad, las lluvias y la ausencia de bajas temperaturas en forma sostenida por varias semanas. Es decir, su presencia se asegura en condiciones climáticas como las que atravesamos en estos momentos.

    Repetir hasta el cansancio que es importante y vital que, antes de esperar la fumigación por parte del organismo de Salud correspondiente, prevenir la presencia de criaderos de larvas de aedes en nuestras casas, es la medida más importante y con resultados ciertos. Es tan obvio como verdadero decir que “sin mosquitos, no hay dengue, ni zika, ni chikungunya”, que hasta nos puede sonar a broma.

    Pero no es así. No lo es, cuando vemos que aparecen los primeros casos de microcefalia en bebés a causa de la presencia de zika en las embarazadas; cuando se complican los casos de dengue y exigen internación o algunas de estas enfermedades dejan secuelas dolorosas y son causantes de ausencias laborales, suspensión de proyectos y de asistencia a clases, por ejemplo.

    Por eso, repetir y repetir a diario como una letanía la importancia de los diez minutos que la familia con todos sus miembros puede dedicar a diario a buscar y eliminar criaderos en sus casas, es muy importante. Así como lo es, que aprendamos a participar como comunidad, en nuestra cuadra, nuestro barrio y hasta nuestras ciudades, en campañas de limpieza y detección.

    Hasta ahora, en todo el mundo en donde se ha combatido con éxito el dengue y otras enfermedades relacionadas al mosquito, siempre estuvo presente en primer lugar la comunidad. Siempre se triunfó, con el trabajo conjunto y el apoyo de los vecinos, que son el eje principal de la salud primaria de la comunidad. Por eso, vale la pena reiterar hasta el cansancio, que somos protagonistas principales en esta lucha y por ello debemos incorporar a nuestra vida diaria la rutina de limpieza de criaderos en casa y en cada barrio.

    http://www.lanacion.com.py/editorial/2017/05/22/aedes-aegypti-un-enemigo-real-a-enfrentar-en-comunidad/

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    Publicado por jotaefeb | 28/05/2017, 17:22
  2. La prevención es clave para protegerse de enfermedades transmitidas por mosquito

    Además de en todo nuestro país, el vector tiene gran influencia y actividad en países vecinos y zonas del mundo a las que acuden miles de connacionales a pasar sus vacaciones, exponiéndose así a adquirir dichas enfermedades y luego padecerla y transmitirla a su regreso. Esto propaga rápidamente dichas dolencias y nos afectan sin distinción ninguna de edades, clase social o condición física.
    Las cifras y los datos emitidos por las autoridades sanitarias no son pura fantasía, ni están allí para que el miedo nos haga actuar en consecuencia, sino para llamar la atención sobre algo concreto contra lo que podemos y debemos tomar conciencia. Y ya que hablamos de miedo, recordemos que la epidemia de fiebre amarilla fuera de nuestras fronteras pero muy cerca, hicieron que en el 2008 la gente acudiera masivamente a recibir la vacuna preventiva. Hoy por hoy, Brasil, nuestro vecino cercano, padece otro grave problema con la fiebre amarilla, lo que nos debe advertir sobre la importancia de vacunar a los niños y adolescentes que no recibieron entonces la dosis preventiva o personas mayores que no lo hicieron entonces, antes de viajar a ése país.
    La información es poder, suele decirse. Y en el caso de la salud, es vital y poderosa. Estar informados sobre lo que pasa y cómo podemos prevenirlo o hacerlo menos peligroso, marcará la diferencia. Compartir esa información y participar activamente en reuniones de vecinos o impulsar acciones barriales y comunitarias tiene mucho valor, ya que crea alianzas y apoyo para ésta y otras tareas en beneficio de todos los que habitan la zona.
    Los temores no deben paralizarnos, sino ayudarnos a adquirir costumbres acordes con la realidad: si hay peligro de proliferación de mosquitos y larvas, proceder efectivamente será eliminar los criaderos y para ello, solo hacen falta algunos pocos minutos de atención en cada casa. La efectividad de evitar que se junte agua de lluvia o de riego en recipientes vacíos de cualquier tamaño, aunque sean muy pequeños como las tapas de botellas y frascos, estén donde estén, está comprobada en todo el mundo.
    Mantener una rutina que busque cualquier tipo de depósito de agua en diferentes rincones de la casa es una tarea en la que pueden participar todos los miembros de la familia, hasta los más chicos, que son observadores y pueden ir incorporándolo así a su forma de vida y lo harán siempre. Y, sobre todo, protegerse y proteger a los más vulnerables con el uso de repelentes y de mosquiteros.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por jotaefeb | 27/02/2017, 14:24
  3. Amenaza latente del dengue: No debemos bajar la guardia

    Hace un año, el Ministerio de Salud establecía la alerta epidemiológica por dengue, zika y chikungunya, enfermedades transmitidas por el Aedes aegypti. La realidad en el presente es más auspiciosa, dado que las notificaciones para esta época del año son consideradas normales. No obstante, todos debemos permanecer alertas, pues el dengue seguirá siendo un azote para la población y un desafío para las autoridades de salud, de quienes se espera que mantengan los controles y las campañas de concientización. De los ciudadanos se espera que persistan en combatir los criaderos del mosquito. No podemos cambiar las condiciones climáticas del país, pero podemos batallar contra el portador del virus, creando una cultura de la higiene.
    El mayor desafío que enfrentamos ante las cíclicas epidemias de dengue en el Paraguay es lograr la conciencia ciudadana necesaria para eliminar exitosamente al mosquito transmisor que tanto daño causa cada año.

    Sabemos que el Estado tiene numerosas falencias en cuanto a la salud pública y conocemos su inoperancia en cuanto a desplegar campañas eficientes de educación. Por eso la ciudadanía debe asumir la responsabilidad de cuidar el entorno laboral, escolar y familiar.

    Desde la primera epidemia del dengue en el país ha quedado demostrada la imposibilidad de las instituciones para ejercer un efectivo control para el combate de los mosquitos que son los transmisores de la enfermedad. Los patios baldíos descuidados, los basureros a cielo abierto y los criaderos en las residencias son una prueba de que la inconsciencia ciudadana va de la mano con la falta de autoridad de los funcionarios.

    Cada año, con el inicio de la temporada estival, se presenta el mismo escenario: aumentan la humedad y la temperatura, son más frecuentes las lluvias y el país entero se convierte en el campo propicio para la reproducción de larvas de mosquitos.

    Las advertencias no hacen mella en la indiferencia de la población. Recién cuando en los hospitales y centros de salud ya no quedan camas y el dengue se cobra vidas es cuando comienza la preocupación. Por lo general, esto llega cuando ya es demasiado tarde y la epidemia se vuelve incontenible.

    Ante esta realidad, que debe ser bien conocida por las autoridades, se impone de manera evidente no solo un cambio de enfoque del problema, sino también que se definan políticas públicas de salud de mediano y largo plazos. Es inaceptable que esta situación se repita en cada temporada, sin que se planteen soluciones más efectivas, ya que hablamos de la salud de la población de todo un país.

    El Ministerio de Salud debería fijar esta como una de sus prioridades y trabajar de manera conjunta e interdisciplinaria con otras secretarías del Estado para encontrar respuestas. Una de ellas –que no puede ser dejada de lado por más tiempo– es trabajar directamente en la educación. Construir una cultura de la higiene no es posible de manera tan inmediata, pero sí será factible si se inicia en la escuela, con un enfoque bien dirigido a formar ciudadanos responsables y conscientes de que sus acciones pueden marcar la diferencia y darles bienestar y calidad de vida. También es preciso combatir la impunidad y lograr, con sanciones ejemplificadoras, que la gente se comporte con responsabilidad social.

    Es inaceptable desde todo punto de vista que un mosquito siga teniendo en jaque a la población. Esto representa casi un fracaso de la modernidad, la civilización y los progresos sociales.

    http://www.ultimahora.com/amenaza-latente-del-dengue-no-debemos-bajar-la-guardia-n1057871.html

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    Publicado por jotaefeb | 26/01/2017, 15:55
  4. Mantener la alerta ante amenazas como el dengue y la chikungunya

    Ante los elevados índices de infestación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de enfermedades tales como el dengue y/o chikungunya, cabe formular un llamado de atención a las autoridades sanitarias nacionales, departamentales y municipales para que eleven sus niveles de alerta. A su vez, la población en general debe impulsar en su propio ámbito doméstico las medidas de higiene destinadas a evitar la consolidación de un estado proclive a la propagación de epidemias, máxime considerando la proximidad de la época estival y el pronóstico sobre un sostenido periodo de precipitaciones a raíz del fenómeno climatológico conocido como El Niño.
    En los principales distritos de Alto Paraná, los índices de infestación son sumamente elevados. Según la escala oficial, índices inferiores al 1% son considerados una condición óptima. En tanto que de 1 a 4 por ciento se ingresa en una situación de alerta, mientras que mediciones superiores al 5 son consideradas de riesgo para el surgimiento de brotes de dengue y/o chinkungunya.
    De acuerdo con los informes proporcionados por las autoridades, el promedio general de Alto Paraná está entre el 4 y 5% lo cual es calificado como una situación de alerta, muy próxima ya a un marco de riesgo entomológico.
    Ante esta adversa realidad, es menester hacer un llamado a las autoridades sanitarias, a fin de que adopten todas las medidas de precaución que sean del caso, como el rociado de las calles capitalinas y la actuación mancomunada con la Fiscalía General del Estado para intimar a los propietarios de terrenos baldíos a fin de que pongan en condiciones higiénicas sus respectivas propiedades.
    Pero, al mismo tiempo, cabe movilizar a reflexión a la ciudadanía, protagonista principalísima en lo atinente a la limpieza que debe mantenerse en sus hogares para evitar, por un lado, el incremento de los índices de infestación larvaria y, por otro, a la denuncia de aquellos vecinos que no colaboran en una tarea de sanidad en la que nos va la salud de todos los habitantes de la capital, el área metropolitana y otras zonas afectadas por los elevados índices de infestación larvaria.
    Es necesario recordar que con la próxima llegada de temperaturas elevadas de fines de la primavera y el verano. Juntos, el sector público, el privado y la sociedad civil, estamos en condiciones de impulsar las acciones que preserven la higiene y, con ella, el buen estado de salud de una población que tiene muy limitados recursos para hacer frente a epidemias severas como las que pueden producir enfermedades de sesgo letal como son el dengue y la chikungunya. Cada uno debe asumir su cuota de responsabilidad en este importante desafío.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por Anónimo | 26/11/2016, 15:27
  5. No podemos permitir que el mosquito gane la guerra

    Es increíble que el aedes aegypti siga venciendo en la estadística mortal de llevarse vidas de compatriotas producto del dengue. No podemos permitir que un pequeño mosquito enlute hogares, destruya ilusiones, diezme familias y que todo sea una serie de sucesos que se relatan en los medios de comunicación sin que tomemos conciencia de la importancia de nuestro rol en el combate al mal.
    Depende de la gente llegar a minimizar los efectos de esta pandemia que desde el 2007 hasta ahora engrosó la lista de defunciones. Cuando vemos las cifras de decesos, de enfermos y de casos sospechosos, parece aún más inmoral la cantidad de criaderos que periódicamente son hallados por las entidades de control encargadas del área.
    La historia paraguaya, esa que está cargada de actos heroicos, de batallas desiguales ante las que no se sucumbió nunca, incluso dejando el último suspiro en el campo de batalla, no se condice con esta realidad pálida de personas desaprensivas, que impasibles observan los hechos, lloran las consecuencias pero no toman cartas en el asunto.
    Es momento de hacer honor a los grandes héroes que llenaron de orgullo el suelo guaraní y aunque sea por un poco de vergüenza, salir a realizar una tarea que debería ser una rutina y no una obligación y mucho menos una consigna, eliminar criaderos para evitar que el vector se multiplique y que las enfermedades transmitidas por el mismo reduzcan su impacto de manera considerable.
    Por sus características, el combate al dengue y la chikungunya constituye un caso verdaderamente paradigmático en materia de políticas de salud pública. Plantea un desafío no solo en el tratamiento hospitalario de las personas afectadas sino sobre todo en la gestión de recursos, la articulación entre instituciones y la educación ciudadana. Es que la lucha contra estos males no puede ser realizada solo por profesionales médicos o técnicos sanitarios sino que exige la participación directa y activa de la población.
    Son los vecinos, los ciudadanos comunes y sus organizaciones los protagonistas de las campañas de prevención. El escenario de la guerra no está en los pasillos de sanatorios ni en las salas de hospital sino en las calles, los barrios y los espacios públicos. Sirven de poco los esfuerzos individuales –es inútil que una persona conserve limpia su casa y jardín si el vecino no hace lo mismo– y las acciones comunitarias y sociales son cruciales. Un nuevo plan, basado en la experiencia ya adquirida en los últimos años y en los éxitos alcanzados por otros países, debe ser elaborado y aplicado en conjunto por las autoridades locales y nacionales y por las organizaciones ciudadanas
    Lo fácil debe desterrarse, no podemos lamentar los hechos sin que se haga un trabajo integral en los barrios para enfrentar con elementos verdaderos al dengue. Si no lo hacemos, estamos condenados al fracaso y la muerte.

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    Publicado por jotaefeb | 13/04/2016, 09:47
  6. El dengue en el jardín

    Posteado por Arq. Pancho Crosa el 04-04-2016

    El verano no se está mostrando particularmente benigno. El dengue está de vuelta por acá, rondando nuestros barrios residenciales.

    Por un lado, el pasto se va extinguiendo por la prolongada sequía. Por otro, las lluvias se suceden con frecuencia llenando cualquier cuenco que encuentre boca arriba, regando las plantas que reaccionan creciendo a gusto, saturando de humedad el ambiente. Y en ese ambiente se reproduce el enemigo, allí donde conviven los hongos desordenados, las latas y plásticos tirados.

    Y allí nomas está el Aedes aegypti. Está ese mosquito hembra que pone 400 huevos en cualquier charquito de agua acumulada. Su radio de vuelo es de 100 metros. O sea, te pica aquel que fue criado cerca de ti.

    Salga a enfrentar al enemigo, propóngase eliminar todo elemento continente de agua. El agua es indispensable en el jardín, pero no estancada. Debe correr, fluir, disolver los alimentos y abonos.
    El drenaje está bien diseñado, permitirá que las aguas se escurran convenientemente. El agua busca su nivel, siempre corre hacia abajo hasta que encuentre en su camino descuidados recipientes, cuencos, botellas, neumáticos en desuso.

    En algunos casos, como los de los terrenos amplios con desniveles pronunciados, se pueden enterrar las cubiertas usadas conformando muros de contención, terrazas. Algunos sugieren enterrar las cubiertas paradas dejando afuera la parte superior con la cavidad hacia abajo. La verdad es que es feo.

    Remueva la tierra, la capa superior, para que vaya hacia las raíces, rompa la capa superior impermeable, favorezca la infiltración.

    Las piscinas no son problema. El agua bien tratada con los productos químicos y filtrada periódicamente, sobre todo en la temporada que no se la utiliza, es una obligación de lesa humanidad.

    Sepa también que los tanques de agua de los sitios que necesitan presión y caudal, conservan mucho mejor su calidad si son herméticamente tapados. Las aguas no se vuelven verdes en oscuridad.
    El cultivo de repelentes naturales como el Eucaliptus ( es un poco grande, ¿no?), el cedrón y la cidronela aromatizan agradablemente el ambiente. Una concienzuda fumigación con las dosis necesarias y proporcionadas de insecticidas, y la reiteración o refuerzo eliminarán muchos enemigos.

    El corte de pasto y la poda de las plantas favorecerán el diseño. Deberán evacuarse convenientemente los residuos. Un práctico recurso será enterrar en un pozo de algún rincón las hojas y residuos vegetales, originando una saludable descomposición y conversión en abonos.

    Por definición, el jardín es orden, opuesto al arbitrario yavorai (vocablo guaraní que dice de vegetación que crece sin cuidado). Es la mano del hombre que comandada por su inteligencia, buen gusto y sentido de lo estético, transforma la naturaleza, la ordena y descarta lo que pueda ser feo o peligroso.

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    Publicado por jotaefeb | 04/04/2016, 14:49
  7. No bajar la guardia ante la amenaza del dengue

    En estos días, nuevamente el Ministerio de Salud lanzó el alerta, ante la gran cantidad de personas fallecidas a raíz del dengue. Ante esta preocupante situación, vale la pena reflexionar sobre la importancia de mantener un estricto cuidado sobre las medidas preventivas para evitar cualquier posibilidad de expandir o agravar la proliferación de casos de dengue.
    El peligro de la expansión del dengue, zika, chikungunya y otros, aumenta considerablemente si no se toman las precauciones que a diario repiten por todos los medios, los responsables de la salud pública de nuestro país. Recordemos que desde el pasado 16 de enero del 2016, el Ministerio de Salud Pública decretó la “Alerta sanitaria” debido a la presencia ya en ese tiempo, de numerosos casos de dengue, los que hasta la fecha han ido en aumento sin pausa, convirtiendo a los centros de atención de la salud en lugares atestados de pacientes de todas las edades, que muchas veces han requerido internación hasta en terapia intensiva.
    Las propias autoridades sanitarias han elevado el número de muertes comprobadas a causa del dengue. También han realizado en estos días numerosas advertencias y pedidos sobre la importancia de que asumamos, cada uno desde nuestro lugar, la responsabilidad de cuidarnos en cada casa y apoyar las tareas de prevención en nuestras comunidades.
    Por ello, es importante que pensemos todos, autoridades y funcionarios ligados a la salud y también municipios, que no hay que abandonar la firme lucha contra la posibilidad de que se agraven las consecuencias de la transmisión del virus. Las lluvias y también el ambiente particularmente húmedo que nos afectan en estos días aumentan los riesgos de la aparición de criaderos de aedes aegypti, el agente transmisor de todos esos virus, dificultando la limpieza correcta de los patios y baldíos y especialmente la posibilidad de que las fumigaciones sean realmente efectivas en zonas en las que se consideran necesarias.
    Es interesante recordar en este punto, que se ha implementado con éxito en Cordillera, el proyecto llamado “Disfrutemos una Semana Santa 2016” que apunta a mantener un ambiente saludable en los centros de esparcimiento como hoteles y empresas turísticas. El programa, creado en conjunto por el Ministerio de Salud y la Senatur, ha comprometido a quienes trabajan en la industria del turismo de la zona, a establecer una serie de medidas preventivas como lucha efectiva contra el vector transmisor del dengue, el Zika y el chikungunya.
    Gracias a esa alianza, se buscó comprometer a todas las fuerzas comunitarias y garantizar la salud de toda la población. Los trabajos de prevención y control vectorial en empresas de turismo y hotelería de Cordillera se realizaron luego de haberse establecido los lineamientos correspondientes por parte de la Dirección de Promoción de la Salud mediante técnicos especializados, contando con el apoyo de la Senatur y los municipios y directivos de los locales de zonas turísticas.
    Tenemos que mantenernos alertas
    , evitar viajar si es que aparecen algunos síntomas como estados febriles y acudir inmediatamente a los centros de salud ante cualquier duda. Esos cuidados deben ser una rutina incorporada a nuestras vidas diarias y una oportunidad para lograr mantener alejado el peligro de las enfermedades que han demostrado ser muy molestas y causantes de problemas serios a quienes las padecen.

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    Publicado por jotaefeb | 01/04/2016, 10:32
  8. Dengue, un enemigo mal enfrentado
    01 Abr 2016

    Es increíble que el aedes aegypti siga venciendo en la estadística mortal de llevarse vidas de compatriotas producto del dengue. No podemos permitir que un pequeño mosquito enlute hogares, destruya ilusiones, diezme familias y que todo sea una serie de sucesos que se relatan en los medios de comunicación sin que tomemos conciencia de la importancia de nuestro rol en el combate al mal.

    Depende de la gente llegar a minimizar los efectos de esta pandemia que desde el 2007 hasta ahora engrosó la lista de defunciones. Cuando vemos las cifras de decesos, de enfermos y de casos sospechosos, parece aún más inmoral la cantidad de criaderos que periódicamente son hallados por las entidades de control encargadas del área.

    La historia paraguaya, esa que está cargada de actos heroicos, de batallas desiguales ante las que no se sucumbió nunca, incluso dejando el último suspiro en el campo de batalla, no se condice con esta realidad pálida de personas desaprensivas, que impasibles observan los hechos, lloran las consecuencias pero no toman cartas en el asunto.

    Es momento de hacer honor a los grandes héroes que llenaron de orgullo el suelo guaraní y aunque sea por un poco de vergüenza, salir a realizar una tarea que debería ser una rutina y no una obligación y mucho menos una consigna, eliminar criaderos para evitar que el vector se multiplique y que las enfermedades transmitidas por el mismo reduzcan su impacto de manera considerable.

    Lo fácil debe desterrarse, no podemos lamentar los hechos sin que se haga un trabajo integral en los barrios para enfrentar con elementos verdaderos al dengue. Si no lo hacemos, estamos condenados al fracaso y la muerte.

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    Publicado por jotaefeb | 01/04/2016, 05:46
  9. No bajar la guardia ante el aedes

    En estos días de gran movilidad de personas dentro y fuera del país, con motivo del largo feriado de Semana Santa, vale la pena reflexionar sobre la importancia de mantener un estricto cuidado sobre las medidas preventivas para evitar cualquier posibilidad de expandir o agravar la proliferación de casos de dengue.

    En realidad, más allá de ser estos unos días más que especiales, como dijimos antes, por la gran cantidad de personas que viajan hacia diferentes puntos del país en busca de descanso y tal vez como parte de su vivencia religiosa, vale recordar que también son particularmente riesgosos, a la hora de considerar que pueden propiciar mayor posibilidad de contagio de dengue, chikungunya y ahora también del virus del Zika.

    Este peligro aumenta considerablemente si no se toman las precauciones que a diario repiten por todos los medios, los responsables de la salud pública de nuestro país. Recordemos que desde el pasado 16 de enero del 2016, el Ministerio de Salud Pública decretó la “Alerta sanitaria” debido a la presencia ya en ese tiempo, de numerosos casos de dengue, los que hasta la fecha han ido en aumento sin pausa, convirtiendo a los centros de atención de la salud en lugares atestados de pacientes de todas las edades, que muchas veces han requerido internación hasta en terapia intensiva.

    Las propias autoridades sanitarias han elevado el número de muertes comprobadas a causa del dengue y sus complicaciones hasta los 10 casos, aunque hay más en estudio. También han realizado en estos días numerosas advertencias y pedidos sobre la importancia de que asumamos, cada uno desde nuestro lugar, la responsabilidad de cuidarnos en cada casa y apoyar las tareas de prevención en nuestras comunidades.

    Por ello, es importante que pensemos todos, autoridades y funcionarios ligados a la salud y también municipios, que no hay que abandonar la firme lucha contra la posibilidad de que se agraven las consecuencias de la transmisión del virus. Las lluvias y también el ambiente particularmente húmedo que nos afectan en estos días aumentan los riesgos de la aparición de criaderos de aedes aegypti, el agente transmisor de todos esos virus, dificultando la limpieza correcta de los patios y baldíos y especialmente la posibilidad de que las fumigaciones sean realmente efectivas en zonas en las que se consideran necesarias.

    Es interesante recordar en este punto, que se ha implementado con éxito en Cordillera, el proyecto llamado “Disfrutemos una Semana Santa 2016” que apunta a mantener un ambiente saludable en los centros de esparcimiento como hoteles y empresas turísticas. El programa, creado en conjunto por el Ministerio de Salud y la Senatur, ha comprometido a quienes trabajan en la industria del turismo de la zona, a establecer una serie de medidas preventivas como lucha efectiva contra el vector transmisor del dengue, el Zika y el chikungunya.

    Gracias a esa alianza, se buscó comprometer a todas las fuerzas comunitarias y garantizar la salud de toda la población durante estos días. Los trabajos de prevención y control vectorial en empresas de turismo y hotelería de Cordillera se realizaron luego de haberse establecido los lineamientos correspondientes por parte de la Dirección de Promoción de la Salud mediante técnicos especializados, contando con el apoyo de la Senatur y los municipios y directivos de los locales de zonas turísticas.

    Con la implementación de estas acciones se asegura la salud de visitantes y pobladores del departamento de Cordillera a los que se agregaron el personal de salud de otras zonas como San Bernardino, Piribebuy, Caraguatay y Atyrá.

    Por ello, tenemos que mantenernos alertas, a pesar de estar disfrutando del merecido descanso que significan estos días, así como evitar viajar si es que aparecen algunos síntomas como estados febriles y acudir inmediatamente a los centros de salud ante cualquier duda. Esos cuidados deben ser una rutina incorporada a nuestras vidas diarias y una oportunidad para lograr mantener alejado el peligro de las enfermedades que han demostrado ser muy molestas y causantes de problemas serios a quienes las padecen.

    Aprovechar estos días en los que podremos de disponer de más tiempo libre para ocuparnos de las tareas que nos corresponden como ciudadanos conscientes de nuestro papel, podría significar un gran cambio a favor de la salud de nuestras propias vidas y las de nuestros barrios y ciudades.

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    Publicado por Anónimo | 28/03/2016, 05:47
  10. Epidemia que se aprovecha de la haraganería
    13 marzo, 2016
    Por Fernanda Robles

    Desde hace meses venimos viendo en las noticias que en Brasil la epidemia de Zika está afectando a miles de personas, sobre todo a embarazadas y a sus fetos, dando detalles de los síntomas y las consecuencias que trae adquirir este virus, recordando una y otra vez que la única vía de trasmisión de la enfermedad es a través de la picadura de un mosquito, el Aedes aegypti, y que la única manera de prevenirla es limpiando nuestras casas.

    En el marco de la prevención de las enfermedades trasmitidas por este vector, en nuestro país ninguna estrategia comunicacional de ningún ente, empresa, o particular, omitió algún detalle al respecto; especificando hasta las características del mosquito y hasta cómo derramar el agua acumulada en una tapita de gaseosa, con palabras, gráficos, imágenes en 3D, y hasta una música en guaraní dedicada a la chikungunya. Sin embargo, en Paraguay siguen aumentando los casos de dengue, siguen muriendo compatriotas por esta enfermedad y ya apareció el primer caso de zika en una embarazada.

    Llevamos años con la epidemia del dengue encima, una dolencia que se está volviendo tan añeja como la haraganería del paraguayo, que indignado por las noticias solo mira por TV lo que asecha al país, mientras espera que llegue alguna funcionaria pública a limpiar su patio, o en la espera de la creación de una vacuna que prevenga estas enfermedades.

    Ni el concurso de “Miss puerca” implementado por un municipio como estrategia para motivar la limpieza pudo contra la haraganería. En cada cuadra todos tenemos un patio baldío cubierto de malezas y basuras, y hasta en nuestras propias casas, todavía nos quedamos en la cama después de una lluvia en lugar de ponernos a trabajar para cuidar nuestra propia integridad.

    Ninguna muerte es digna, pero sería una vergüenza morir por falta de voluntad. Y que quede claro, no hay citronella impregnada a nuestro cerebro que nos salve si seguimos viviendo entre la puerqueza.

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    Publicado por Anónimo | 13/03/2016, 07:31
  11. Yuyos versus paracetamol
    8 marzo, 2016
    Por Ruth Benítez

    Todos los que alguna vez fuimos “bendecidos” por la picadura del mosquito liberteño conocemos las penurias que se viven con la enfermedad, ya que no existe un tratamiento específico contra el dengue, ni siquiera para aliviar los síntomas. Una vez que se define el diagnóstico, el médico pide al paciente que consuma mucha agua, jugos naturales y paracetamol para bajar la alta fiebre, propia de la enfermedad.

    El problema es que esta droga deteriora el hígado, por lo que apenas se controle la fiebre los médicos recomiendan cortarla. Ahí, luego de que los síntomas van desapareciendo y quedan las secuelas, como el bajo nivel de plaqueta, es cuando entran en juego los muy importantes remedios naturales. Lastimosamente, los paraguayos puercos seguirán existiendo y con ellos por supuesto los mosquitos y el riesgo de contraer dengue, además la medicina tardará aún en lograr un tratamiento o una vacuna.

    Por todos esos motivos, nuestra rica naturaleza es la única que puede recuperar el cuerpo que quedó desgastado tras sufrir una o dos semanas del mal. Como una persona que vivió en carne propia los dolores y la fiebre, fui recogiendo varios conocimientos populares que los preocupados familiares y amigos aconsejan cuando se enteran de tu estado.

    En primer lugar, durante su estadía el virus deshidrata, por lo que es obligatorio consumir mucha agua para subir el nivel de plaquetas, tomar jugos de remolacha, zanahoria, pera, manzana; las defensas también bajan así que la miel de abeja ayuda en ese sentido, al igual que el agua con hojas machacadas de mamón, que se consume fresca.

    Los remedios refrescantes que nos daban las abuelas son muy importantes para combatir las consecuencias de la fiebre y el mejor aliado es el kokû; el estómago dirá gracias a un poco de horchata (que también ayuda a eliminar la fiebre) y el hígado se sentirá aliviado con frutas y verduras. La ciencia no cura el dengue, los yuyos tampoco, pero solo estos últimos terminan de sanarlo, es bueno saberlo.

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    Publicado por Anónimo | 08/03/2016, 08:32
  12. Combate al dengue: La gente continúa sin cumplir su tarea

    Ante los elevados índices de infestación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de enfermedades tales como el dengue, chikungunya y zika, cabe formular un llamado de atención a las autoridades sanitarias nacionales, departamentales y municipales para que eleven sus niveles de alerta. A su vez, la población en general debe impulsar en su propio ámbito doméstico las medidas de higiene destinadas a evitar la consolidación de un estado proclive a la propagación de epidemias, máxime considerando el pronóstico sobre un sostenido periodo de precipitaciones a raíz del fenómeno climatológico El Niño. Por lo que se ha visto hasta el momento, la ciudadanía no está respondiendo en forma en lo que le incumbe en torno a las tareas de limpieza que debe realizar de manera ineludible.

    Hasta el momento, según se informó recientemente, suman 5 las muertes confirmadas de dengue en lo que va del año. A su vez, un total de 74 son los casos fatales sospechosos por la enfermedad, 30 más con relación a la semana pasada. Por su parte, los casos confirmados de enfermos suman 619 en un corto lapso de siete días, mientras que los casos febriles sumaron más de 10.000. Las cifras son realmente abrumadoras.

    Si a esta situación compleja se le suma el hecho de que estamos, por disposición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ante una alerta sanitaria mundial a raíz de la propagación del virus del zika mediante el mismo agente transmisor del dengue, estamos en condiciones de concluir el estado de emergencia en el que se encuentra nuestro país, con un sistema sanitario ya a estas alturas saturado.

    Ante esta adversa realidad, es menester hacer un llamado a las autoridades sanitarias a fin de que adopten todas las medidas de precaución que sean del caso, como el rociado de las calles capitalinas y la actuación mancomunada con la Fiscalía General del Estado para intimar a los propietarios de terrenos baldíos a fin de que estos pongan en condiciones higiénicas sus respectivas propiedades.

    Pero, al mismo tiempo, cabe movilizar a reflexión a la ciudadanía, protagonista principalísima en lo atinente a la limpieza que debe mantener en sus hogares para evitar el incremento de los índices de infestación larvaria. También, la población tiene que estar dispuesta a denunciar a aquellos vecinos que no colaboran en una tarea de sanidad en la que está comprometida la salud de todos los habitantes, especialmente de los que viven en las zonas afectadas por los elevados índices de infestación larvaria. En este sentido, da pena reconocerlo, es más bien modesto lo que ha cooperado la ciudadanía en la guerra que todos debemos librar contra el vector.

    Es necesario recordar que con la próxima llegada y el incremento de las precipitaciones pluviales ocasionadas con motivo del fenómeno de El Niño –aún cuando existe un anuncio de que será menos grave de lo pronosticado– nuestro país se encontrará en una situación de particular vulnerabilidad en los meses que están por llegar.

    Juntos, el sector público, el privado y la sociedad civil, estamos en la obligación de impulsar las acciones que preserven la higiene y, con ella, el buen estado de salud de una población que tiene muy limitados recursos para hacer frente a epidemias severas como las que pueden producir enfermedades de sesgo letal. Cada uno debe asumir su cuota de responsabilidad en este importante desafío.

    http://www.ultimahora.com/combate-al-dengue-la-gente-continua-cumplir-su-tarea-n969127.html

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    Publicado por Anónimo | 24/02/2016, 09:49
  13. Instituciones inservibles
    En los primeros días de enero se instaló en la zona el Departamento de Bosques y Asuntos Ambientales (DEBOA), de la policía nacional. La puesta en marcha de una repartición de estas características generó una gran expectativa en la ciudadanía, siempre agobiada por la inconsciencia de vecinos, que arrojan basura en cualquier parte, utilizan vehículos ruidosos o fastidian a medio mundo con equipos de sonido a alto volumen.

    Durante la puesta en marcha de la nueva repartición policial, a cargo del principal Rafael Figueredo, se había anunciado precisamente que el nuevo departamento atendería los casos inherentes a los delitos ambientales, especialmente la quema de basuras, polución sonora y deforestación.

    El pasado domingo se constató que en el Km. 10, Monday a unos 3 mil metros de la ruta VII, se producía una intensa humareda como consecuencia de la quema de centenares de neumáticos. Era una buena oportunidad para poner a prueba la efectividad de la nueva repartición policial. Sin embargo, luego de varias insistencia de un periodista de nuestro diario, el suboficial 1° Óscar Candia, dio como respuesta que no podrían acudir a verificar la denuncia, porque el responsable de la unidad estaba lejos.

    Según vecinos, no es la primera vez que se queman neumáticos en el lugar y que el hecho ya fue denunciado ante la fiscal del medio ambiente, Zunilda Ocampos, pero que ella nunca realizó ninguna intervención. La agente fiscal derivó el problema a la municipalidad de Ciudad del Este, diciendo que es una obligación de dicha institución retirar las cubiertas en desuso y evitar que sigan quemándose. A su turno, la directora de Medio Ambiente de la comuna, Fanny Corvalán cuando fue informada de la denuncia solo se limitó a responder “mañana veo”.

    El hecho relatado muestra la absoluta desidia de nuestras autoridades y la total desprotección de la ciudadanía ante todo tipo de abusos. En una región azotada por la inseguridad y la delincuencia, los números de las comisarías nunca son atendidos. Llamar al 911, número de emergencia, es pérdida de tiempo. Los agentes fiscales de la región están más preocupados en intervenciones que puedan reportar algún beneficio económico, pero nunca para defender a la ciudadanía.

    Estos son los temas que a los representantes de la ciudadanía, como los concejales municipales, los diputados regionales y senadores, deben interesar para demostrar su compromiso con la defensa del bienestar ciudadano. Sin embargo, el Alto Paraná padece el terrible infortunio de la mala elección de autoridades, que a la postre no representan a nadie y que están más preocupadas en cómo mejorar su posición económica y su buena vida. Se crean instituciones que se llenan de funcionarios inservibles, que demandan un alto costo al presupuesto público. Lamentable.

    http://www.vanguardia.com.py/v1/index.php/component/k2/item/40139-instituciones-inservibles#sthash.FS4REeEy.dpuf

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    Publicado por Anónimo | 23/01/2016, 04:46
  14. Vino para quedarse

    Por Caio Scavone

    Cuando se dice: vino para quedarse, no se habla del español Lino Javier Valencia, el que “trabajó” en el TSJE, el que “asesoró” al gobierno de Lugo y el que planilleó en la Cámara de Diputados. No se trata de este valor que desde el exilio y desde España fue nombrado en tiempo récord en otras épocas.

    Asunción debe ser la ciudad que más limpiavidrios por habitantes tiene. Tendría que ser, por ende, y por la cantidad existente, la capital más limpia del planeta. En este momento también es la más sucia. Hay limpiadores por todos lados y todos los lados están abarrotados de basura. En resumen, hay tanta basura como limpiadores y también existen cuidacoches a montones que están en la misma relación con el robo de coches.

    Hay muchas cosas que llegaron para quedarse. Pero no se habla de la cachaca, de la marihuana, del contrabando, de la joda, de las autoridades corruptas, del abigeo, de la cumbia villera, del narcotráfico, de las tan malas copias de programas televisivos, de las huelgas ni de sindicalistas sinvergüenzas. Se habla del dengue, mal que llegó del África para quedarse y hacer hogar acá ya que tintinea a que se le extendió el certificado de residencia para vivir mansa y plácidamente en el Paraguay.

    Hace ya varios años que hemos importado el hogareño mosquito transmisor conocido como Aedes aegypti y ahora ya estamos exportando el virus desde que comenzó el vector a convivir con nosotros. Somos siempre tan atenciosos y permisibles con los que vienen de afuera que le extendimos al dengue la hospitalidad paraguaya con pocos hospitales, con el hacinamiento de la gente, con montañas de neumáticos, con la higiene rebosante de basura, con agua en recipientes, con el instalado déficit cultural y la eterna falta de prevención, cautela, disciplina, obligación, cuidado y juicio.

    Solo la hembra se alimenta de sangre con luz solar, el macho chupa jugos vegetales, vive solo 30 días y más gusta incubar sus huevos en las cubiertas de vehículos en desuso, a los 16 ºC no activa, y gusta de los tobillos del ser humano.

    Se tuvo que soportar decesos de muchas personas, hasta de muy reconocidas, para entrar en pánico y poder culpar a las autoridades de turno la falta de previsión ante tamaña catástrofe. Todos los años nos avisan que la aparición del dengue es tan cíclica, como las inundaciones causadas por El Niño a nuestros ríos y que es un deber ciudadano prevenir el mal y que después de cada epidemia tendríamos un periodo de descanso, de frío y de sequía. Lo único que hace la población paraguaya, ya como algo pragmático, es prepararse para recibirle al Aedes con agua en recipientes y con abundante basura.

    Se colabora bastante para que el Aedes asegure acá su morada y la definitiva para muchos en los camposantos. Ayudamos al Aedes con más desperdicios, con autoridades municipales que no tiran ni las latas para poder meter las manos en ellas, incentivamos peleas entre los municipios y las autoridades sanitarias y acumulamos el agua en recipientes para que no falten las incubadoras de los dichosos mosquitos para sus huevos, larvas, pupas y eclosionen los adultos.

    Recurrimos a cuanta historia existe para eliminar al vector. Que el cedrón, la citronella, la vitamina B y otros cuando que solo hay que limpiar el patio, casas, baldíos y deshacernos de todos los cachivaches que tanto le gusta juntar a la raza guaraní que, si no huele algo a repulsivo, la fumigación no sirve. Parecido al tratamiento artesanal de la diabetes y problemas digestivos que, si no es desagradable, no sirve.

    Hoy el menú es variado: dengue, chikunguña y zika y si seguimos mugrientos y nadando con el Aedes, el recuento de las plaquetas irá en aumento, pero con esas de bronce, las que se colocan en los cementerios…

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    Publicado por Anónimo | 22/01/2016, 15:42
  15. TODO SIGUE IGUAL

    Andrés Granje
    Existe gran preocupación ahora por la desatada epidemia del dengue, que en esta oportunidad vino acompañada de dos enfermedades más transmitidas por el mismo agente vector el aedes aegiptis, la chikungunya y el Sika. Como ya es tradicional cuando llega la epidemia lo primero que se busca es encontrar culpables entre los organismos del estado, las discusiones y polémicas se prolongan por días y meses tratando de determinar si la culpa fue del Ministerio de Salud, del SENEPA de las municipalidades, que la alerta de epidemia fue decretada con demora, que se debió de comenzar la campaña antes, sin llegar a nada positivo mientras tanto la población se enferma, de cualquier forma aunque se determinara quienes son los culpables tampoco tendría gran valor pues no habrá castigo ejemplar.
    En realidad si buscamos culpables debemos culparnos todos los habitantes del país, especialmente los que moramos en Asunción y el área metropolitana, lugares de mayor infestación del mal, ya desde hace mas de una década y media tenemos el mismo escenario y no cambiamos nuestra inveterada mala costumbre, eufemismo de nuestro desaliño y suciedad, nos encanta la mugre, cohabitamos armoniosamente con las malezas, yuyales, basuras acumuladas, nauseabundos efluentes cloacales que cual mansa agua de manantial corre por nuestras calles sin inmutarnos, las moscas y mosquitos, las ratas y cucarachas están presentes en nuestros hogares y nuestros lugares de trabajo y nada hacemos para eliminarlos, aunque sabemos del dengue y la forma de proliferación de los agentes vectores.
    No excluimos a los órganos oficiales, como entes que norman la política sanitaria de la comunidad tanto el Ministerio de Salud o las Municipalidades del área metropolitana, tienen un alto grado de culpabilidad. La indolencia con que se movilizan es lamentable y a pesar de ser tan recurrente se debe seguir soportando las reiteradas epidemias que nos colocan entre las naciones analfabetas y menos desarrolladas del planeta. Son tan timoratos los funcionarios de estas instituciones que siempre reaccionan tarde y mientras discuten que hacer ya una cuarta parte de la población contrajo el mal. Aparte las poblaciones parecen desmotivadas e incapaces de reaccionar y de exigir la excelencia de gestión de sus autoridades.
    No sabemos que más tiene que pasar, cuantas personas más tendrán que morir para finalmente, tanto autoridades como población en general reaccionen positivamente y adopten las medidas que se deben adoptar para que el dengue y compañía sea solamente un mal recuerdo y no esta lacerante realidad que enluta tantas familias y perjudica económicamente a la república. Todos sabemos que debemos hacer, tanto la gente de los gobiernos locales y nacional, igualmente los vecinos saben que hacer para prevenir la epidemia, esencialmente tareas de limpiezas y cuidado del ambiente donde residen, de otra manera seguiremos teniendo el titulo merecido de sucios que patentiza nuestra inutilidad como sociedad.

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    Publicado por Anónimo | 18/01/2016, 10:31
  16. Cambiar para que las cosas cambien
    “Las autoridades más cercanas a la ciudadanía son los municipios. Y allí es donde se deberían gestar las más exitosas campañas y los más profundos cambios ciudadanos. Si las autoridades municipales se dedican con toda su energía y recursos, tanto materiales como humanos, a cambiar la situación de sus pueblos y ciudades, para lograr así que cambie la historia con respecto a la prevención del dengue, estaríamos por el buen camino.

    Parece una frase extraída de uno de los miles de libros denominados de “autoayuda”, pero en el caso que nos ocupa: el de enfrentar una seria epidemia de enfermedades cuya prevención depende del trabajo conjunto de toda la sociedad, no es ningún enunciado que pretende vender el último best seller.

    Hemos leído y escuchado –y lo seguiremos haciendo mucho más en días próximos– que la situación de amenaza de una epidemia es mucho más real de la que muchos creían. Basta ver, escuchar y leer, cómo se buscan culpables de la situación que ya afecta a miles de compatriotas y ha costado las primeras vidas este enero. Lo cierto es que la amenaza que se cierne sobre el país tiene muchos responsables, incluyendo el clima con el fenómeno El Niño, sus lluvias interminables y su efecto colateral, que son las inundaciones de zonas costeras, con la consabida migración de sus habitantes hacia refugios y espacios en donde deben vivir hacinados.

    La acumulación de agua, residuos y la falta de limpieza de baldíos en plena ciudad o de amplios espacios abandonados son otra de las causas de la proliferación de criaderos del aedes aegipti; pero lo son también la desidia de quienes vivimos en ésos barrios. Basta dar una vuelta por elegantes zonas de la capital; barrios en donde cada metro cuadrado de terreno cuesta mucho dinero en dólares, para ver –al igual que en muchos espacios llamados populares– agua acumulada y una enorme cantidad de veredas y patios sucios, con abundantes yuyales que muchas veces se perciben desde las calles.

    No hace falta ser detective para descubrir en cualquier esquina, enormes cantidades de residuos, apilados a orillas de los cauces de arroyos que a esta altura del partido son tristes vertederos de todo tipo de basura, de los que viven cerca y de los que llegan furtivamente a descargar cientos de kilos de desperdicios “sin que nadie los vea”.

    Hay una cuestión cultural muy propia de nuestra sociedad, como leíamos ayer en éste diario, que nos obliga a repensar las campañas con un enfoque que tenga en cuenta al depositario del mensaje y no a lo que tuvo éxito en otras latitudes. Parece que la indiferencia y la falta de compromiso ciudadano nos pueden llegar a dañar más que la picadura certera del aedes. Habría que preguntarse si esa actitud casi de desidia o desinterés no es causada también por lo que la ciudadanía percibe de parte de sus autoridades.

    Y las autoridades más cercanas a la ciudadanía son los municipios. Y allí es donde se deberían gestar las más exitosas campañas y los más profundos cambios ciudadanos. Si las autoridades municipales se dedican con toda su energía y recursos, tanto materiales como humanos, a cambiar la situación de sus pueblos y ciudades, para lograr así que cambie la historia con respecto a la prevención del dengue, estaríamos por el buen camino.

    No depende muchas veces de las autoridades nacionales y de Salud Pública establecer los planes. Todos sabemos que es en los municipios donde se percibe con más claridad esa necesidad de la gente, de ser representados por ciudadanos que entiendan la problemática de sus lugares, así como de funcionarios municipales al servicios de sus comunidades. Los consejos municipales deberían rebosar de gente capaz, elegida entre los mejores de todos, los sectores, dispuestas a dar lo mejor de sí en beneficio de los suyos.

    Porque son los suyos y no extraños ni gente desconocida los que reciben lo bueno y lo malo; los que deben sentirse cuidados, pero también exigidos justamente, a cumplir con lo que las leyes escritas y el sentido común nos obligan.

    Cambiar la mirada hacia el problema, “ bajar” al pueblo con medidas previamente analizadas junto con sus representantes, ayudaría talvez a que podamos dedicar de ahora en adelante, 365 días al año, a cuidarnos mutuamente, previniendo el dengue y todas las demás enfermedades producidas por el insaciable mosquito.

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    Publicado por Anónimo | 18/01/2016, 06:22
  17. Ante el dolor de los demás

    Por Jesús Ruiz Nestosa

    Decidí robar el título de un libro sobrecogedor de Susan Sontag porque habla de la actitud que guardamos, tantas veces equivocadas, ante el dolor de los demás. Esta actitud resulta cruel e inhumana como cruel e inhumano es lo que están sufriendo los otros. Es lo que ocurre en este momento en el país con las dos plagas que lo azotan: las inundaciones y la epidemia de dengue. Escribo de acuerdo a lo que leo y veo en los diarios. Por eso plantearé más preguntas que respuestas a lo que se está viviendo. En primer lugar el dengue y la forma en que es tratada una enfermedad que puede llegar a ser mortal. De hecho, hay mucha gente que ha muerto de esta fiebre. No quiero dar nombres para no olvidar a las víctimas anónimas y mencionar nada más que a aquellas que, por motivos profesionales o de condición social alta, se han hecho conocidas. Quedémonos con el dato que hubo muertos. Y muchos muertos.

    ¿Qué se está haciendo al respecto? ¿Hay campañas patrocinadas por el Ministerio de Salud que indiquen cómo se debe proceder en una situación como esta? ¿Se le explica a la gente qué medidas se deben tomar, no solo en caso de aparición de fiebre, sino, sobre todo, para evitar que la epidemia prospere? Uno de los caminos es evitar todo aquello que puede favorecer la reproducción del mosquito, como las aguas estancadas y las basuras acumuladas. La Municipalidad ha comenzado a perseguir a quienes arrojan basuras en plena calle; sí, la Municipalidad, pero el Ministerio de Salud ¿qué hace? Si evitar los sitios húmedos y las aguas estancadas es uno de los caminos a seguir, la cosa se pone bien difícil con el tema de las inundaciones, cuando se tiene el agua en la puerta de la casa; a veces, incluso en el comedor y en los dormitorios.

    Se recomienda la fumigación. Pero con qué si se acaba de descubrir que lo que utiliza Senepa, la secretaría para la erradicación del paludismo, es agua sucia, así tal cual suena, porque alguien “distrajo” los fondos que debían destinarse a la compra del veneno necesario. ¿Se le ha castigado a alguien? ¿Se ha metido en la cárcel a los responsables? No, pues estamos convencidos de que en algún momento se va a producir el milagro que siempre esperamos que nos salve de esta angustiosa situación. Dicen que hace ya varios meses se alertaba sobre las inundaciones y el seguro retorno del dengue. ¿Por qué no se comenzaron a realizar entonces las fumigaciones? ¿No es acaso mejor prevenir que curar? ¿Alguien le ha reclamado a los responsables esta criminal desidia?

    Las lluvias y las inundaciones vinieron. Hay decenas de miles de personas desplazadas, viviendo en refugios improvisados; decenas de miles de personas debieron abandonar sus casas. Después vamos a discutir el tema de por qué se permite levantar viviendas en zonas inundables. Este no es el momento de hacerlo, ya que es necesario aliviar lo que sufren los demás.

    La respuesta hasta el momento ha sido organizar los carnavales aquí y allá. Cuentan que cuando se produjo el dramático terremoto de Lisboa el 1 de noviembre de 1755, que arrasó la ciudad y causó centenares de miles de muerto, al enterarse Voltaire de ello dijo no comprenderlo y escribió: “Lisboa está en ruinas y aquí en París bailamos”. ¿No estamos haciendo lo mismo? Centenares de miles de personas viviendo a la intemperie, dos ciudades, Alberdi y Pilar, amenazadas con un desastre inimaginable si cede el muro de contención ante la fuerza de las aguas, y aquí bailamos. ¿No sería más humano suspender tales fiestas para acudir en socorro de quienes lo están necesitando de manera desesperada?

    Hay otro motivo inquietante: en caso de epidemia, lo primero que se busca es evitar las aglomeraciones de gente para reducir las posibilidades de contagio. El dengue no se contagia de enfermo a enfermo, sino solamente por la picadura del mosquito. Para qué facilitarle el trabajo al maldito mosquito poniéndonos todos juntos para que vayan picando de uno en uno, todos en filas al ritmo de las batucadas y la alegría carnavalesca.

    Es inhumano lo que están sufriendo las víctimas de las inundaciones y de la enfermedad, cómo cruel es la actitud la de los sanos y de quienes viven en tierras altas y secas. Cómo es inhumana e irresponsable la actitud de las autoridades que parecen no darse cuenta de la gravedad del momento que se está viviendo.

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    Publicado por Anónimo | 18/01/2016, 05:01
  18. Fiscales también a la cárcel
    Cirilo Ibarra

    “El paraguayo es puerco, pues no limpia su casa y pone en riesgo la vida de sus seres queridos y vecinos”, dijo el fiscal adjunto de Delitos Ambientales, Jorge Sosa. Claro que no descubrió la pólvora, es algo que se repite a diario, pero lo que le faltó aclarar que los fiscales y policías son los primeros puercos.

    Además Sosa criticó la actitud de los intendentes de Central al informar que todos los jefes comunales del país ya fueron notificados por el Ministerio Público en el marco de la alerta epidemiológica por dengue, recordándoles su obligación de recolección y disposición final de residuos, además del control de chatarrerías, gomerías y baldíos.

    “Nosotros vamos a encargarnos de hacer cumplir las leyes y vamos a castigar a los que no cumplen sus obligaciones en esta epidemia”, enfatizó el agente fiscal. Y los agentes fiscales también, quienes las incumplen, deben ser castigados.

    Agente fiscal Sosa, ¿y por casa cómo andamos? Hay que mirar los depósitos del Ministerio Público, donde se guardan evidencias, vehículos, electrodomésticos, herramientas, maquinarias, muebles, en algunos casos arrojados en los patios en donde van creciendo las malezas.

    Se debe observar en qué condiciones el depósito ubicado sobre Vía Férrea casi Teniente Pino (Asunción), donde la Fiscalía invirtió G. 5.001.548.023 en la construcción y remodelación de los bloques B y G del lugar. Por la adquisición del inmueble pagó G. 5.590.000.000 y por la construcción y equipamiento del bloque A pagó G. 2.800.000.000, financiado por el programa Umbral de los Estados Unidos.

    Hoy el sector de ese local se constituye en potencial criadero de mosquitos, al igual que otros locales, como el depósito del Departamento de Suministros de la Fiscalía, que contiene artículos y vehículos, ubicado en el barrio Sajonia. Similar panorama se tiene en los locales de las fiscalías barriales, de las ciudades del interior.

    No hace mucho se dio amplio destaque en la prensa al gran peligro para la población, un gigantesco “criadero de mosquito” de la Fiscalía, que se encuentra en el barrio Obrero. Sería uno de los puntos más críticos de Ciudad del Este, en cuanto a infestación del Aedes aegypti, transmisor del dengue y el chikungunya.

    Tampoco se puede olvidar a la Policía Nacional, cuyo locales, los patios de las comisarías están también llenos de vehículos chatarras, los que se llenan de agua y malezas. El caso de la Comisaria Primera de San Lorenzo, por ejemplo, es peor. En las calles, en los alrededores se observa todo tipo de vehículos chocados y sucios, que además ofrecen una pésima imagen a esa parte del microcentro de la ciudad.

    En este caso los uniformados también tiran el fardo a la Fiscalía, porque todos los vehículos abandonados sobre la calle Cnel. Bogado y la ruta Mcal. Estigarribia, están judicializados por diferentes motivos, como robos o accidentes y la Fiscalía debe acelerar el proceso para la definición de cada caso o proceder a retirar de las calles y depositar en otro lugar.

    En resumen, mientras los fiscales anuncian acciones contra los puercos, no están haciendo otra cosa que poner en vigencia eso de “hagan los que nosotros decimos y no lo que nosotros hacemos”.

    Por favor, las leyes deben ser aplicadas a todos por igual y si los fiscales son responsables de la proliferación de los mosquitos, deben ser también imputados, multados y enviados a la cárcel si necesario fuere.

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    Publicado por Anónimo | 17/01/2016, 15:21
  19. El aedes aegypti y nosotros
    Por Enrique Vargas Peña

    Las enfermedades transmitidas por el mosquito aedes aegypti se ciernen sobre nuestra gente como las plagas con las que afirman que, en tiempos de Moisés, el dios Jehová aniquiló a Egipto, causando estragos y dolor.

    Aunque seguramente hay creyentes que tendrán la temeridad de decir que esa deidad tiene un nuevo arranque de mal humor por el que nos está haciendo sufrir a los paraguayos, tengo la fundada sospecha de que las razones que explican el ataque del aedes aegypti son más terrenales que celestiales y que no es la crueldad de ningún dios sádico la causa de la situación, sino el mal funcionamiento de nuestras instituciones políticas.

    Ya sabemos, lo hemos aprendido a la fuerza desde que en 1989 el aedes aegypti irrumpió con fuerza en nuestro país, según me lo recordaba la viceministra de Salud, María Teresa Barán, que el mosquito se desarrolla en estancos de agua y estudios más especializados muestran que son más propicios para ellos los estancos con ciertos químicos que estimulan particularmente el desove de sus hembras.

    Ciertamente hay condiciones que hacen que el aedes aegypti se reproduzca en los domicilios particulares y aquí es donde empieza nuestra historia particular en Paraguay.

    Nuestros empleados públicos, y sus cómplices en la prensa, insisten en tratarnos como puercos y en achacarnos la culpa de la expansión de las áreas de infestación del mosquito, por lo cual todas las campañas públicas y mediáticas sobre el tema se centran en la eliminación de los criaderos de las propiedades particulares.

    Entonces, nosotros hacemos el esfuerzo de limpiar nuestras casas para reducir en ellas la suciedad, generando basura que es necesario poner en algún lugar.

    En cualquier país donde los empleados públicos hacen su trabajo como corresponde, los habitantes limpian sus casas y dejan la basura para que se hagan cargo de ellas los servicios públicos de recolección, tarea que en nuestro país corresponde a los municipios, por imperio del Artículo 168 de nuestra Constitución.

    Y, en efecto, los municipios nos cobran tasas para recoger la basura y para mantener limpios los espacios públicos.

    Sin embargo, nuestros empleados municipales no recogen la basura con la asiduidad necesaria, con la periodicidad que nuestro clima requiere, por lo que nuestras ciudades, con poquísimas excepciones, son basurales a cielo abierto, donde el aedes aegypti encuentra condiciones extremadamente favorables para reproducirse.

    Nuestros empleados municipales tampoco eliminan los estancos de agua en las calles y veredas, por lo que toda la campaña sobre eliminar los que existen en los domicilios sirve de muy poco.

    Nuestros empleados municipales nos cobran por realizar una tarea que no hacen adecuadamente, pero nos dicen que ese dinero no alcanza, aunque se guardan muy bien de decir por qué no alcanza.

    Y la verdad es que no alcanza porque usan el dinero en contratar más gente de la que es necesaria para pagar así a operadores políticos, personas que se dedican a la tarea de mantener las bases electorales particulares de intendentes y concejales municipales.

    En la Junta Municipal de Asunción, por ejemplo, roban recursos del pueblo unos mil doscientos parásitos sociales, entre los que se cuentan, según el concejal (PDP) Elvio Segovia, unos cuatrocientos “jornaleros” recomendados sin función específica.

    Hugo Cañiza, de la Secretaría del Ambiente, me contaba la pasada semana en la 9.70 AM que incluso en los escasos cuarenta municipios que tienen oficinas bajo el rótulo formal de “ambientales”, supuestamente dedicadas a la protección del ambiente, alrededor de ochenta por ciento son solo encubrimientos para burócratas que no tienen normas ambientales que aplicar, ni políticas ambientales que aplicar, ni planes ambientales que implementar, es decir, son un engaño para pagar salarios a operadores políticos.

    Me parece muy claro pues que sufrimos el embate del aedes aegypti porque sufrimos a una clase política inmoral, rapaz hasta la delincuencia, que no duda en sacrificar el cuidado del ambiente a que le obliga nuestra Constitución con tal de mantener pagados con dinero de los contribuyentes a sus operadores políticos parasitarios.

    Cuando se les plantea a los intendentes o a los concejales despedir a esos parásitos para que haya dinero para hacer bien la recolección de basura y la limpieza de plazas, parques, calles y veredas, salen con el remanido discurso de que los despidos generarán lo que denominan “problema social”.

    Para ellos las epidemias de dengue, chikungunya o Zika no son problemas sociales o, en cualquier caso, tenemos que aguantarnos las epidemias para que ellos puedan seguir manteniendo a sus parásitos a nuestra costa.

    Los doscientos sesenta y tres muertos por dengue en el 2013 no son un “problema social” para estos políticos sinvergüenzas, inmorales, inescrupulosos y ladrones, pues ellos prefieren seguir pagando a sus operadores, antes que mejorar la recolección de basura y el cuidado del ambiente.

    La conducta de nuestros empleados públicos municipales puede y debe ser subsumida a las tipificadas en el Código Penal para quienes ponen en peligro la salud de la población y para quienes incumplen ignominiosamente las tareas por las que los contribuyentes les pagan.

    Lastimosamente, una mayoría de los fiscales tiene miedo de los políticos que les recomendaron para ser agentes del Ministerio Público y, por tanto, nuestros empleados públicos municipales están seguros de la impunidad con la que podrán seguir usando nuestro dinero para pagar a sus operadores políticos.

    Aunque esos contribuyentes se sigan enfermando, aunque sigan muriendo.

    No es ningún dios cruel el que nos hace sufrir lo que estamos sufriendo. Es esa clase política deleznable que incubaron nuestros partidos políticos, una que solamente piensa en cómo enriquecerse desde el erario, en cómo dar impunidad a sus negocios, en cómo hacernos pagar a sus dependientes y en cómo reírse de nosotros desde los magníficos departamentos que con dinero malhabido adquiere en otros países.

    Los intendentes y concejales municipales que, teniendo cientos de parásitos viviendo a costa del presupuesto, dicen que no pueden recoger la basura o limpiar los espacios públicos deben ir a la cárcel. Entonces combatiremos con eficacia al aedes aegypti.

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    Publicado por Anónimo | 17/01/2016, 15:14
  20. Todo es plata, plata y plata…

    Por Pedro Gómez Silgueira

    Las autoridades del Ministerio de Salud organizaron una reunión con intendentes de 19 distritos junto con el gobernador de Central para trazar una estrategia ante la nueva epidemia del dengue que acecha al país.

    Más que reunión fue casi un altercado, pues muchos jefes comunales se retiraron molestos con el MSP. ¿El motivo? La cartera de Estado no les había pasado los fondos de equidad del año 2015, un monto más bien simbólico para los Consejos distritales de Salud y que van destinados a gastos que no sean mayores. En otras palabras, una caja chica en materia de salud básica.

    Lo paradójico del caso es que, uno de los munícipes que más ofuscado se puso y el primero en reclamar fue el intendente de Ypané, Horacio Ortiz Albrecht (PLRA), porque Salud no le transfirió G. 19 millones. Sin embargo, no recordó en ese momento no haber rendido cuentas sobre los G. 1.700 millones del Fonacide.

    Poco después nos llevamos la sorpresa de que había sido imputado por supuesta lesión de confianza en el uso de dichos fondos.

    Otros que le hicieron coro se retiraron de la reunión, pues buscaron condicionar la lucha contra el dengue a la entrega de más recursos en canilla libre. Primero, que digan lo que hicieron con el Fonacide y los royalties.

    La actitud de los intendentes, los representantes más genuinos y cercanos de los ciudadanos, es indignante. No es posible que los jefes comunales no puedan utilizar recursos propios para la limpieza de sus ciudades, organizar a los vecinos en mingas, exigir la fumigación o pedir la colaboración de todas las fuerzas vivas de sus distritos para la lucha contra el mal.

    Son capaces de cruzarse de brazos y dejar que la epidemia avance si es que no se les conceden más recursos excepcionales. ¿Y los ingresos de sus comunas?

    Esta misma actitud es la que precisamente lleva a políticos de cierta calaña a las urnas: prebendarios y pedigüeños. Una vergüenza.

    Para eliminar criaderos no hace falta sobrefacturar computadoras ni herramientas. Se puede echar mano a lo que se tiene y con lo que se puede en una emergencia. La limpieza y la higiene –junto con el don de gente– son algo que se aprende desde los primeros años de infancia en las casas, en las escuelas y se consolida en los colegios.

    Y mientras los intendentes sacan sus garras angurrientas, la basura se pudre en las calles, los baldíos siguen siendo junglas y los criaderos se multiplican por doquier.

    Enhorabuena: la fiscalía amenazó con la cárcel a los inoperantes y puercos que ponen en vilo a todo el país. Es mejor que estén entre rejas, antes de que pongan en peligro la salud de la población.

    En algún momento tienen que obrar según su conciencia y no simplemente movidos por plata, plata y más plata.

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    Publicado por Anónimo | 17/01/2016, 14:49
  21. La soberanía del mosquitero

    Por Guillermo Domaniczky

    El hombre se preparaba para dormir tras un día aplastante. Había llegado bañado en sudor, porque los más de 40 grados convirtieron el colectivo en un tatakua con ruedas. Se bañó, es un decir, con el fino hilo de agua que salía de la ducha, resignado ante las excusas de que hacían falta inversiones para mejorar la presión en el barrio.

    Se puso el raído short de siempre, con el que había terminado de sepultar hace años la posibilidad de resurrección de la pasión marital. Se dispuso entonces a disfrutar del nuevo y único acondicionador de aire, que estaba comenzando a pagar en cuotas, mientras sus dos hijos chicos se acomodaban con colchones en el suelo para que toda la familia pueda gozar.

    Estaban ya instalados para dormir, cuando la luz dio paso a la oscuridad. Se escuchó un “aaaah” de decepción de los chiquitos, mientras el laburante conseguía una vela para buscar la puerta a la calle, donde se encontró con otros vecinos quienes le confirmaron que el apagón era general. Uno de ellos recordó con algunas groserías que Itaipú recuperó el liderazgo de producción mundial de energía, superando a la de Tres Gargantas en China. Otro inmediatamente hizo el chiste fácil sobre las gargantas, de quienes tragaron históricamente el dinero de la binacional.

    Nuestro protagonista planteó la incómoda pregunta: ¿Por qué el gobierno no invierte prioritariamente en la ANDE, el dinero recibido de Itaipú y Yacyretá, para consumir lo que producimos?

    Ante el silencio de aprobación, argumentó que con la plata de las binacionales compramos pollitos y vacas, se auspician conciertos y encuentros deportivos, se transfiere dinero a intendentes y gobernadores corruptos, y hasta se financian becas en universidades privadas.

    El hombre se despidió y entró a la casa, dejándolos pensando. La ANDE debe ser fortalecida para que todos podamos consumir lo que producimos abundantemente y se lo terminamos regalando a Brasil y Argentina. Esa es la verdadera soberanía, se dijo.

    Pensó en llamar al día siguiente a alguna radio, canal de televisión o diario para plantearlo, pero recordó que debería averiguar si el periodista con el que quería hablar no había recibido algún auspicio o favor de los directivos de las binacionales para anestesiar su conciencia.

    Para no depender de eso, se planteó entonces usar las redes sociales. Y recordó que dependía de que volviera la luz, que luego encarecidamente la ANDE le pediría que no consumiera para evitar más colapsos.

    “La soberanía no se declara, se ejerce” pensó, mientras bajo un mosquitero abrazaba a sus dos hijos, sobre el colchón que habían sacado al patio para intentar dormir, bajo el cielo del país que produce más energía eléctrica por habitante en el mundo.

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    Publicado por Anónimo | 17/01/2016, 14:48
  22. La guerra contra el mosquito
    Por Antonio López

    A la crecida que este año superó marcas históricas, el clima casi inhumano que se está dando por estos días y que, se pronostica, se irá agravando aun más, se suman ahora, y como consecuencia directa de los puntos mencionados, el dengue y la chikungunya. Dos males que en los últimos años han ido en aumento, y muchas de las responsabilidades se deben, lamentablemente, atribuir al comportamiento humano. A la desidia de las autoridades y de la población para evitar “crear” los lugares donde el mosquito aedes aegypti, el principal transmisor de estas enfermedades, encuentre el sitio ideal para reproducirse. Y es que existe un amplio sector de la población y de las autoridades mismas, que no toman la real conciencia de que lo mal que se está haciendo al facilitar la expansión del insecto; hecho que se da al permitir la proliferación de los criaderos del aedes.

    Y los números en relación al dengue que dan las autoridades son alarmantes. El pasado jueves, la viceministra de Salud, María Teresa Barán, sostuvo que la actual epidemia está a un paso de superar la del 2013, cuando el mal causó la muerte de al menos 200 personas. En lo que va del mes de enero ya hay 42 casos de dengue confirmados y se está investigando 10 casos de fallecimiento, para ver si tienen o no relación con la enfermedad.

    Pero si bien es cierto que existe un alto grado de responsabilidad de la población en “mantener el campo propicio” para el mosquito, es mucha más la responsabilidad de los que están al frente de los municipios, quienes incluso el pasado jueves condicionaron ante el Ministerio de Salud su apoyo en la lucha contra el mal, solicitando más fondos, que supuestamente deben ser utilizados en las reparaciones de urgencias de hospitales distritales y contratación de personal de blanco en caso de necesidad.

    La emergencia sanitaria está declarada en todo el país, pero los departamentos en donde se concentra en mayor medida la epidemia son Central, Alto Paraná, Amambay, Concepción y Guairá, de acuerdo a lo informado por el Ministerio de Salud. La medida llegó en el momento justo, y hay que saber administrar los recursos para combatir al insecto.

    Si bien es cierto que existe generalmente una campaña donde se exponen cuáles son los principales focos donde se forman los criaderos del aedes aegypti, no hay o hay un control ineficiente por parte de las autoridades en cuanto a la limpieza de los patios o terrenos baldíos que hay en las comunas, para aplicar en caso de ser necesario una importante multa. Y es ahí donde podría ir encontrándose el camino para evitar que el mal, en muchos casos fatales, se propague, sobre todo en épocas donde la situación ambiental se vuelve propicia para que el mosquito aedes se reproduzca.

    De ninguna manera se puede hoy minimizar lo que está pasando. El mal está y es peligroso, por lo que se necesita, además de la conciencia ciudadana y de las autoridades, poner manos a la obra para luchar contra esta enfermedad que amenaza ser más letal que años anteriores. No hay mayores secretos en esto, solo aunar los esfuerzos de las autoridades y la ciudadanía toda, para eliminar los focos donde el mosquito suele encontrar el campo propicio para instalar su criadero y desde ahí causar estragos en la población.

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    Publicado por Anónimo | 16/01/2016, 05:55
  23. Intendentes: una responsabilidad intransferible

    La reunión convocada por el Ministerio de Salud con 19 intendentes de Central tenía la misión principal de establecer algunas pautas sobre la mejor y más efectiva manera de combatir la proliferación del mosquito transmisor del dengue, la chikungunya y la Zika. Una necesidad más que urgente, ya que hay cientos de personas afectadas y miles en peligro de contraer el virus que puede poner sus vidas en serio peligro.

    La convocatoria de los intendentes al mencionado conversatorio, que comenzó según los medios, con un detallado informe de la situación a cargo de la viceministra de Salud, estaba más que fundamentada en la necesidad de comprometer a los municipios y, a través de las autoridades, a sus ciudadanos, en la lucha contra el transmisor: el mosquito aedes aegypti.

    Lo que ocurrió, apenas presentada la situación de emergencia, fue que los intendentes pusieron toda su energía en reclamar más fondos para sus comunas, a través del sistema de Fondo de Equidad, que es administrado por los consejos distritales de salud, orientados a cubrir gastos menores de los centros de asistencia, en lugar de comprometer su trabajo en favor de la salud de sus comunidades.

    Nadie duda de que los municipios necesitan tener todos los recursos necesarios para atender la provisión de elementos básicos para la atención de salud; lo que realmente sorprende es la actitud de quienes tienen, por mandato popular, la responsabilidad de manejar el timón de la administración de sus ciudades y comunidades.

    La actitud asumida por muchos intendentes es evitar hacerse cargo de que gran parte de la problemática de salud pública que ahora atravesamos es por la falta de responsabilidad en la tarea propia de las autoridades municipales, que son, entre otras: mantener limpias las calles, realizar un adecuado retiro de residuos y prestar servicios básicos, destinados a mejorar en todo sentido la calidad de vida de los habitantes de las ciudades que ellos dirigen.

    Las epidemias por dengue y otras enfermedades derivadas de la picadura de mosquitos, no sólo se han cobrado la vida de numerosas personas de este país, sino que cada año, sabemos que pueden presentarse a consecuencia de condiciones climáticas como las producidas ahora por el fenómeno de El Niño. Pero también sabemos que cada año, antes de que se produzca la emergencia y durante los doce meses, son los municipios los que deben elaborar planes destinados a concienciar a los ciudadanos sobre la importancia de prevenir el riesgo. Y eso generaría campañas exitosas, que son las que se predican con el ejemplo. Así es como se estimula la actitud participativa de una ciudadanía que parece ajena a lo que ocurre allá dentro de las oficinas de sus municipalidades.

    Las responsabilidades de los intendentes –autoridades cercanas a la ciudadanía si las hay– no pueden ser transferidas ni derivadas a otras instancias. Basta escuchar a los candidatos a elecciones o reelecciones en municipios, para darnos cuenta de lo mucho que tienen que hacer desde ese espacio para beneficio de todos. Algo que parecen olvidar apenas se sientan en el sillón principal de cada municipio.

    Muchos de ellos están seriamente sospechados e inclusive imputados en la justicia por haber administrado mal los fondos destinados a cumplir con las responsabilidades y obligaciones inherentes a sus cargos. En innumerables comunas, vemos oficinas abarrotadas de gente que no cumple con ninguna función, mientras que no hay funcionarios en las calles, prestando servicios básicos.

    Por ello es que molesta e incomoda ver cómo la gran mayoría de los intendentes hoy asumen una actitud de poca empatía con las comunidades que ellos representan, intentando recibir mucho más de lo que dan en beneficio de quienes los han votado.

    Pareciera ser que a la hora de asumir la responsabilidad que es parte del cargo dejaran atrás su condición de ciudadanos, convirtiéndose en extraños habitantes de un mundo paralelo al que no tienen acceso los demás.

    http://www.lanacion.com.py/2016/01/16/intendentes-una-responsabilidad-intransferible/

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    Publicado por Anónimo | 16/01/2016, 05:54
  24. Luchar contra el dengue tiene que ser compromiso de todos

    Si la enfermedad del dengue cada vez se torna más grave porque adquirió alcance nacional, los hospitales están abarrotados y ya cobró víctimas fatales, más dramáticas son la ignorancia de algunos nuevos intendentes en la materia y la desidia de gran parte de la población. En teoría, el remedio para evitar que el Aedes aegypti se multiplique es muy sencillo: la limpieza es su enemigo mortal. En la práctica, sin embargo, la irresponsabilidad de los que no eliminan los posibles criaderos del que además es vector de la chikungunya y el zika, le proporciona un ambiente favorable para transmitir el virus que puede, incluso, llegar a ocasionar la muerte de los afectados por su picadura. Ante esta realidad, urge un cambio de actitud de las autoridades y de la población.
    El Ministerio de Salud Pública, fiel a la cultura de la imprevisión, dejó que transcurriera demasiado tiempo para tomar su rol sanitario con la seriedad que el caso requiere. Solo ahora que la alarma cunde –al fin del año pasado, el registro oficial ya consignaba cinco muertos– y en la mayoría de los departamentos ya se instaló el dengue, se apresura en activar lo que hace tiempo debió haber puesto en marcha, preventivamente.

    La lucha contra el mosquito que arribó al país ya en la década de 1980 se dificulta aún más porque los nuevos intendentes de los diversos municipios a los que afecta de manera directa la enfermedad carecen de experiencia en la materia. Lo ratifica el funcionario de la Secretaría del Ambiente (Seam), que dijo que los jefes comunales del Departamento Central no saben qué hacer con el dengue, ya que lo primero que pidieron es que el Gobierno les desembolse dinero.

    Combatir al vector del dengue, la chikungunya y el sika implica para los administradores de la cosa pública no tantos recursos económicos, sino educación de la ciudadanía, organización de las mingas ambientales y sanción para los que incumplen las ordenanzas, además de recurrir a la Fiscalía Medioambiental.

    La labor de las municipalidades es de gestión para concienciar a la gente acerca de la necesidad de eliminar los lugares en los que se deposita agua limpia que pueden servir a la Aedes como sitio para desovar y generar los mosquitos que van a transmitir la enfermedad. La acción municipal tiene que ser tan eficaz que convenza a los dueños de viviendas o de propiedades sin edificación a sumarse a su campaña de anulación de posibles criaderos del peligroso generador de infección vírica.

    Tal como está la cosa, esperar que los intendentes, concejales y funcionarios municipales lideren acciones eficaces contra la infección que se manifiesta en síntomas gripales con el riesgo de evolucionar hacia formas graves de la enfermedad, sin embargo, puede ser una pérdida de tiempo.

    Por lo tanto, cada ciudadano tiene que informarse lo más ampliamente posible acerca de la realidad que se enfrenta, limpiar su casa y seguir las recomendaciones del Ministerio de Salud Pública a través de los medios de comunicación. Esa responsabilidad atañe a cada familia y es intransferible.

    Así como la inundación, el dengue pone al desnudo la cultura de la imprevisión y la indolencia, tanto de autoridades como de los ciudadanos. Se ha esperado demasiado para reaccionar y aún ahora muchos no saben qué hacer o consideran que son los demás los que deben preocuparse.

    Ya inmersos en el problema sanitario derivado del Aedes aegypti, este es el momento de no seguir de brazos cruzados y tratar de recuperar el terreno perdido hasta donde se pueda. Todavía quedan tres largos meses de calor y lluvias que exigirán cambiar de actitud y adoptar aquellas medidas que mitiguen la fuerza con que estas enfermedades de época se arrojan sobre el país.

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    Publicado por Anónimo | 16/01/2016, 05:48
  25. Dengue… peor que el EPP

    by Telmo Ibáñez

    Uno de los peores flagelos que han llegado al norte del país es el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), posteriormente la Agrupación Campesina del Armada (ACA), los antagónicos grupos para-militares han matado aproximadamente a medio centenar de civiles ente militares y policías, pero peor aún es el dengue que un mes se cobró 6 víctimas sólo en Concepción.

    El dengue si miráramos sólo las estadísticas del norte del país podemos concluir que a un mes de su aparición mató a 6 personas, una de avanzada edad, una beba y otras personas aún jóvenes, demostrándose que no respeta edad ni otras características de cualquier grupo humano.

    La terrible enfermedad denominada la fiebre rompe huesos o el dengue, como la chigungunya y la zika, son transmitidas por el mosquito Aedes Aegypti, que se reproduce en cualquier cavidad con un mínimo porcentaje de humedad, preferente en aguas limpias, transparentes, estancadas y bajo sombra.

    De ahí la explicación lógica que dan los seneperos (operarios del Senepa), quienes señalan que un alto porcentaje de los enfermos se registran en las principales ciudades, donde por las constantes lluvias, las aguas quedan, en un descuido, acumuladas en cualquier cavidad bajo sombra constituyéndose en un lugar propicio para la procreación del Aedes Aegypti.

    La única forma de eliminar los reservorios de agua es cuidando la higiene y la limpieza de las viviendas y los alrededores, tarea fácil si cada uno de los que habitamos nuestros hogares nos damos unos minutos para dejar en orden nuestras respectivas casas.

    No hay hogar más acogedor, agradable y conquistador que uno ordenado, pulcro e higiénico, sin embargo muchas veces preferimos las telenovelas, el partidito de vóley, la ronda de tereré o de tragos antes que empeñarnos indistintamente varones como mujeres en el cuidado de la vivienda.

    Parece absurdo insistir en las responsabilidades que tenemos como ciudadanos, sin embargo es perentorio recalcar las sugerencias básicas si somos defensores de la vida, porque hoy puede que sea el dengue el motivo de los llamados a una limpieza necesaria y general en las ciudades, pero se deben considerar otras enfermedades que vienen conexas al dengue.

    Existen casos positivos de chigungunya como de de zika, así como de fiebre amarilla que son enfermedades prevenibles con un cuidado diario y permanente de nuestros hogares, de lo contrario seguiremos lamentando vidas muy jóvenes y quizás en poco tiempo más de un ser querido o allegado, o peor no sigamos disfrutando de la vida.

    Muchas veces culpamos al Ministerio de Salud Pública, la gobernación, la municipalidad o el Senepa de los brotes de graves enfermedades, sin embardo siguiendo una vieja máxima debemos repetir: “más vale prevenir que curar”.

    Un enfermo de dengue, chigungunya, zika o fiebre amarilla ocasiona enormes pérdidas al Estado y a toda la sociedad, que debe mantener postrada a numerosas personas que aún luego de sanarse de éstas enfermedades sientan secuelas difíciles de superar mínimamente en un año.

    De acuerdo a las estadísticas oficiales, sólo en Concepción a más de las 6 víctimas, los enfermos de dengue llegan a mil, con un crecimiento de 600 % en un mes, básicamente si no se frena la epidemia, la situación resultará alarmante al cerrar el mes de enero con 20 mil enfermos de dengue u otra enfermedad similar y al concluir el mes de febrero no habrá un solo concepcionero que no esté o estuvo infectado por el Aedes Aegypti y será en forma adelantada otro año perdido para el norte del país.

    Ésta situación también se puede aplicar a otros puntos del país con hospitales abarrotados de pacientes, todos o en su gran mayoría enfermos de dengue que se ha vuelto la penosa y obligada moda.

    A la par del inicio de mingas ambientales en ésta capital departamental que tiene alerta naranja según las autoridades ministeriales por la gran cantidad de pacientes con dengue, posibilidades de contagio de la chigungunya y zika, por la proximidad con la frontera con el Brasil y el permanente intercambio a través de Pedro Juan Caballero, Paraguay y Ponta Pora, Brasil, más que nadie los ciudadanos, los vecinos comunes deben estar en alerta para contribuir en la lucha contra éstos flagelos, en realidad más peligrosos que el propio EPP y la ACA.

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    Publicado por Anónimo | 14/01/2016, 18:10
  26. La guerra al dengue es a largo plazo
    Finalmente, las previsiones se concretaron y el país vive hoy una epidemia de dengue en rápida expansión. Se verifica además un incremento en los casos de chikungunya y del virus de Zika, enfermedades transmitidas por el mismo vector, el mosquito aedes aegypti. El dengue es ya un mal endémico en nuestro país, que presenta la aparición de brotes epidémicos cada cierto tiempo.

    De hecho, el dengue es ya un enemigo que se ha arraigado profundamente en nuestras comunidades a un punto tal que son muchos los que creen que su erradicación es prácticamente imposible y que a lo que se puede aspirar, a lo sumo, es a mantener su propagación bajo ciertos niveles de control.

    El dengue no solo causa muertes, sino también largos y dolorosos períodos de convalecencia en las personas que lo padecen. Con frecuencia las secuelas de la enfermedad se sienten meses e incluso años después. Las epidemias de dengue llevan al límite de su capacidad a todo el sistema de hospitales públicos, consumiendo además un ingente volumen de recursos financieros, técnicos y humanos.

    La enfermedad impacta en la economía doméstica de los afectados, en la administración de salud pública y en general en el conjunto del aparato productivo, atendiendo al marcado aumento de ausencias laborales. Así las cosas, salta a la vista que es preciso diseñar una estrategia a largo plazo para hacer frente al desafío planteado por este mal y los otros que son transmitidos por el mismo mosquito.

    Esa estrategia debe incluir y superar las acciones inmediatas y puntuales y proyectarse hacia los próximos años, buscando la erradicación de estas enfermedades, una meta muy lejana y difícil, pero no inalcanzable. Una visión más a futuro debe asentarse en tres ejes fundamentales. El primero de ellos es el trabajo permanente –no solo en períodos de epidemia– con las organizaciones vecinales.

    No habrá fumigación que valga sin la eliminación sistemática de los criaderos del vector, lo cual es imposible sin que se involucre la comunidad. La limpieza de baldíos, la identificación de las casas más problemáticas y la cooperación entre vecinos son factores determinantes de una eventual victoria contra una enfermedad que reaparece cíclicamente.

    Es crucial fortalecer el sentido de identidad y el compromiso con el barrio, la compañía, la comunidad, para atacar con éxito este problema de salud pública. El segundo eje debe ser la educación. El conocimiento del dengue, la chikungunya y el virus de Zika, así como el ciclo de reproducción del aedes aegypti y la forma de combatirlo debe intensificarse en escuelas y colegios.

    En estas instituciones debe fomentarse además la labor comunitaria y el sentido de responsabilidad ciudadana en esta tarea. Es indispensable formar niños y jóvenes que comprendan a cabalidad el papel que pueden y deben desempeñar en una cruzada contra las referidas enfermedades.

    Finalmente, Paraguay debe acompañar de cerca los avances científicos en la investigación de la detección rápida y el tratamiento del dengue y las demás dolencias. En Brasil, en Cuba y en otros países de América Latina se vienen ensayando distintas armas para combatir al vector y también alternativas para prevenir o tratar la enfermedad.

    Nuestro país no debe estar ausente en este intercambio científico y se deben redoblar los esfuerzos para contribuir también en este campo. Este es el único camino, la única estrategia viable para vencer a largo plazo al dengue. De lo contrario, las epidemias, grandes y pequeñas, nos acompañarán durante muchos años más y seguiremos lamentando pérdidas humanas y económicas cada vez más significativas.

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    Publicado por Anónimo | 14/01/2016, 18:08
  27. Vencidos por un mosquito

    Hace casi 10 años y 3 gobiernos que el Aedes Aegypti asola al país provocando numerosas muertes cada verano, sin que haya una institución o dirigente político que haya encontrado la forma de combatirlo. No es casual que este mosquito sanguinario ataque solamente en países del tercer mundo, en donde los habitantes han mostrado históricamente una actitud laxa y despreocupada ante la suciedad y el hacinamiento.

    No hay dengue en Europa, aunque las temperaturas del verano sean lo suficientemente altas como para alentar al bicho maldito. Y no hay porque allí la limpieza es una obligación que la gente tiene incorporada como un chip en su persona. Ni los más pobres viven en la mugre, a diferencia de lo que ocurre en nuestros países tercermundistas, en donde la riqueza no es sinónima tampoco de excesiva limpieza.

    Pero que seamos puercos no debería ser una condena de por vida. Es algo solucionable a través de una intensa campaña educativa que podría durar varios años, pero que al final tendría un resultado positivo. El problema es que cambian los gobiernos pero ninguno es capaz de plantear un plan a mediano o largo plazo, para hacer que la gente adquiera la suficiente consciencia para combatir a este bicho que mata indiscriminadamente.

    Nuevamente ahora hay una alerta epidemiológica. Al dengue se le suma la chikungunya, enfermedad causada por el mismo mosquito. Lo increíble en esta historia es que no le pudimos vencer cuando solo nos enfermaba de dengue y ahora debemos combatirlo en 2 frentes distintos.

    Nada de lo que se haga de manera urgente tendrá una solución definitiva. Saldrán las migras a fumigar todo lo que encuentren a su paso y parecerá que se palía el problema, por lo menos en la superficie. Pero seguirá latente hasta el próximo verano, cuando otra vez empecemos a enfrentarnos a muertes absurdas e injustas. Claro que ahora la cosa empeora por la crecida del río, la reubicación de los miles de damnificados y la acumulación de excesiva basura en todas las ciudades del país.

    Pero nada de esto fue inevitable. Si desde el vamos se hubiera emprendido una intensa campaña de concienciación a la población sobre las ventajas de mantener la casa, la calle, el barrio, la ciudad y el país limpios, el mosquito habría sido vencido hace tiempo. Lo que ocurre es que se pretende hacer esta campaña ya cuando la amenaza se cierne sobre nuestras cabezas, y la única forma de que resulte es insistir en ella los 12 meses del año, aun cuando la disminución de la temperatura lo lleve a buscar otros parajes más cálidos.

    Este año nos volvió a ganar el mosquito. Habrá que ver si de una vez las autoridades aprenden la lección y empiezan a mostrar mano dura contra quienes consideran a la basura como parte del paisaje. Quizá así, el próximo año la victoria pudiera ser nuestra.

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    Publicado por Anónimo | 14/01/2016, 17:06
  28. Dengue: responsabilidad compartida

    Mientras el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) se debate en medio de una alarmante precariedad por la falta de camas, insumos, reactivos, entre otras carencias, los hospitales públicos y privados, así como los centros asistenciales comunitarios, siguen recibiendo a innumerables pacientes aquejados no solo de la enfermedad del dengue, sino también de otras dolencias transmitidas por el mosquito “Aedes aegypti”, como chikunguña y zika. Este insecto maldito no da tregua y encuentra ambiente propicio en los lugares de inundación, donde existe una total desidia respecto al tratamiento de basura, que en contacto con el agua no solo se descompone, originando olores nauseabundos, sino que, además, se constituye en caldo de cultivo para la aparición de nuevos criaderos de mosquitos, favoreciendo finalmente que la situación vaya de mal en peor. Y en este caso no solo cabe responsabilizar del problema a las autoridades, sino también a los propios damnificados, a quienes con frecuencia se los ve sentados panchamente mientras sus hijos juegan en medio del basural circundante, que ellos muy bien podrían haber acondicionado en algún lugar hasta que pasara el camión recolector.

    Datos emitidos por el Ministerio de Salud dan cuenta de que en el año 2015 fueron confirmados alrededor de 17.000 casos de dengue. A pesar de ello, se habla de un subregistro cuyas cifras apuntan a más de 60.000 casos.

    Con relación a los reportes de enero de 2016, solo los centros asistenciales de Capital y Central mencionan un promedio de entre 200 y 300 personas atendidas diariamente por síntomas de la enfermedad. Estamos, así, ante una nueva epidemia de dengue que reclama de las autoridades gubernamentales que se hagan eco de la alarma epidemiológica a nivel país. Romina Morínigo Fernández, joven horqueteña de 22 años, se ha convertido en una nueva víctima del dengue, y, así como ella, otros también han sucumbido; lo peor es que la población seguirá su curso de padecimientos y muchos más sufrirán las consecuencias de la enfermedad.

    Lamentablemente, ante la apremiante situación, y como siempre ocurre, se actúa a última hora y a los tumbos, teniendo en cuenta que la cartera de Salud, hoy a cargo del ministro Antonio Barrios, así como otras tantas instituciones del Estado, se han caracterizado por “apagar incendios”.

    Desde todo punto de vista, una decisión inteligente en materia sanitaria es y será siempre la prevención, y más todavía cuando se trata de la salud de las personas.

    Es necesario que la enfermedad del dengue y las inundaciones que han obligado a miles de compatriotas a dejar sus hogares sirvan para realizar una sana reflexión y, luego, emprender una acción conjunta a nivel país, ya que sin duda estamos frente a una responsabilidad compartida. En efecto, buena parte de los problemas que plantea el dengue son achacables a la desidia y falta de prevención de las autoridades, pero el resto de la responsabilidad corresponde a la ciudadanía, que debe cambiar su hábito de convivir con la suciedad y otros factores que contribuyen a la propagación del mosquito vector, el Aedes aegypti.

    En consecuencia, la lucha para evitar que esta enfermedad continúe matando gente debe provenir tanto de las autoridades como de una ciudadanía consciente de sus derechos pero también de sus obligaciones.

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    Publicado por Anónimo | 14/01/2016, 16:22
  29. Colaborar todos juntos para evitar más muertes por dengue

    Nuevamente el Gobierno, a través del Ministerio de Salud Pública, se vio obligado a declarar emergencia nacional por culpa de la preocupante expansión del dengue. Este mal nuevamente puede dejar muchas víctimas, si no se toman los recaudos necesarios para reducir a su mínima expresión este terrible mal de nuestros tiempos. Según algunos, en esta temporada las potenciales víctimas del dengue serán los adultos entre 15 y 45 años de edad, sin embargo, esto valdrá apenas para las estadísticas. Lo cierto y lo concreto es que el dengue es una amenaza real para todos, ya sean ricos, pobres, autoridades, ciudadanos comunes, niños, lactantes, ancianos, hombres y mujeres. Nadie está a salvo de la picadura de un mosquito.
    Es importante que se tomen iniciativas concretas para erradicar los criaderos del dengue. En ese sentido, un proyecto presentado por la Dirección de Promoción de la Salud, denominado “Vigilantes de la Salud”, destinado a la prevención y el control del dengue, es un paso hacia el camino correcto.
    El proyecto, que cuenta con el respaldo del Ministerio de Educación y Cultura, pretende frenar el impacto del vector, su principal objetivo es concienciar a la ciudadanía, a través de la comunidad educativa, para que realice controles ambientales en sus respectivas escuelas y localidades.
    El deseable éxito de toda campaña contra el dengue solo lo alcanzaremos con la colaboración estrecha y activa entre autoridades y ciudadanos. El mal, evidentemente, no será erradicado mientras todos no tomemos conciencia de esta importante y oportuna reflexión.
    Por un lado, las autoridades deben cumplir cabalmente su obligación de fortalecer las acciones preventivas, impulsando, por ejemplo, el rociado de los productos químicos que frenan la proliferación de los mosquitos, generando campañas de concienciación ciudadana y dando la cobertura sanitaria que se requiera para atender la enfermedad y curar a quienes la padecen.
    Sin embargo, estas acciones serán estériles mientras la población no contribuya con la parte que le corresponde, fundamentalmente en lo que respecta al mantenimiento de la limpieza y la eliminación de criaderos de mosquitos en sus propiedades. También, desde luego, cabe recomendar el uso de repelentes y, eventualmente, el empleo de mosquiteros.
    A esta altura de los acontecimientos, resulta francamente inexplicable que todavía existan vecinos que sean tan negligentes en lo que guarda relación con la limpieza de terrenos baldíos, o que no se preocupen de retirar de sus patios aquellos artículos en los que se estanque agua durante varios días.
    En este sentido, también resulta imprescindible que los municipios más afectados por la propagación del dengue vuelvan a implementar, como en el pasado reciente, campañas de castigo –incluidas la aplicación de multa y la eventual imputación por parte del Ministerio Público– a los dueños de terrenos baldíos que no realizan la limpieza periódica de los mismos. El dengue debemos derrotarlo todos juntos, para no seguir lamentando muertes.

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    Publicado por Anónimo | 13/01/2016, 06:40
  30. El dengue mata

    Como si no hubiésemos sido advertidos, una vez más tuvieron que morir compatriotas para que reaccionemos como sociedad unida y preocupada ante el infortunio. Hoy, nuevamente el drama es el dengue, un mal que en el departamento del Alto Paraná ya había sido declarado endémico, y que ahora se convierte en epidémica fruto de la desidia, la inconciencia y de lo puercos que seguimos siendo, puesto que hemos convertido nuestros barrios y nuestra ciudad en basurales y vertederos clandestinos.
    Así son las cosas, ahora no es momento de lamentarse ni buscar culpables, sino de poner manos a la obra y comenzar una campaña de limpieza profunda en toda la ciudad, cuadras por cuadras, casas por casas y calles por calles, urgiendo a los vecinos inconscientes que limpien sus patios y aprendan de una buena vez a vivir en una sociedad civilizada, disponiendo convenientemente su basura.
    Está demostrado que no existe otro mecanismo más eficiente en la lucha contra el dengue que la limpieza, con la eliminación de los posibles criaderos del mosquito transmisor, Aedes Aegypti.
    Limpiar es algo tan sencillo y no demanda ningún costo para los ciudadanos. El proceder a controlar y eliminar cualquier recipiente que pudiera contener agua y que pudiera servir a la reproducción y propagación el mosquito que transmite esta enfermedad, sumadas a otras como zika y chikungunya, puede salvar vidas.
    En la epidemia del 2010 se había logrado resultados positivos en el combate a la enfermedad, gracias a la colaboración de toda la ciudadanía. En aquella ocasión, lamentablemente varios enfermos pagaron con sus vidas la irresponsabilidad de no limpiar convenientemente sus patios.
    Hoy, una vez más la convocatoria está hecha. Hay que salir todos juntos a las calles visitando cada una de las casas de nuestro barrio, colaborando para evitar que sigamos lamentando que amigos y familiares sufran las consecuencias de esta enfermedad.
    Está demostrado que una comunidad unida, más allá de los colores políticos o creencias religiosas, puede lograr resultados positivos que beneficien a todos. El dengue no avisa. El dengue mata. Es hora de hacer tu parte.

    http://www.vanguardia.com.py/v1/index.php/component/k2/item/39973-el-dengue-mata#sthash.ypBZrqbp.dpuf

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    Publicado por Anónimo | 12/01/2016, 06:07
  31. La prevención como arma más efectiva

    El Ministerio de Salud Pública declaró ayer oficialmente la alerta epidemiológica por dengue, Zika y chikungunya. Más allá de ser una seria advertencia que hacen las autoridades sanitarias, la alerta es una manera de concentrar recursos a fin de prevenir y comprometer a la ciudadanía en el combate a las mencionadas enfermedades. Según informaron ayer, se ha puesto en marcha el Plan de Contingencia, que consiste en varias medidas específicas asumidas por la cartera sanitaria, uniendo esfuerzos con otras instituciones como el IPS y que también involucra a los centros de atención privados.

    La traducción más exacta de lo que significa alerta es, según los propios responsables de la medida, la de “prevención”. Y en esa situación caben las medidas y estrategias a nivel de las instituciones involucradas en la atención de quienes presenten síntomas o la enfermedad misma. Se destacan entre muchas otras, la atención prioritaria de casos febriles que se presenten a consulta; la urgencia de los análisis para detectar algún tipo de virus y la notificación de los casos, a fin de asumir la respuesta correcta para cada zona y lugar de atención.

    Los hospitales, centros de salud y otros servicios se preparan con elementos y salas especiales que tienen las instalaciones adecuadas para atender posibles pacientes internados. Igualmente, se refuerzan áreas como laboratorios de análisis y atención de urgencia, asumiendo que el flujo de pacientes será mayor y que, al conocer la presencia de las distintas formas de enfermedad ligadas a la picadura del aedes aegypti, muchos acudirán a los lugares de atención ante molestias relacionadas a los síntomas de estas patologías.

    También el bloqueo de zonas cercanas a las viviendas de los pacientes ya censados, con fumigaciones y aplicación de medidas especiales, desde el Senepa, ayudará a evitar que se expanda el problema; pero en ese sentido, todas las autoridades sanitarias coinciden en aclarar que la principal y más efectiva tarea está en gran medida en manos de la población en general.

    Además, el movimiento de miles de personas hacia el Brasil, especialmente a pasar vacaciones en el estado de Paraná, una zona en la que se vive una situación particularmente difícil debido al alto nivel de infestación larvaria y enfermos detectados, propiciará el aumento de casos al regreso de las mismas a nuestro país.

    Por ello, debemos insistir nuevamente en que la única manera de impedir que el dengue, la chikungunya y la fiebre de Zika afecten en forma masiva a la población es la prevención a través de la eliminación de criaderos. Y eso no puede realizarse desde un espacio ajeno a las comunidades, ni lograr el éxito solo a través de un decreto o comunicado.

    Es así que los responsables del Ministerio de Salud han lanzado esta advertencia para asumir su parte de responsabilidad en la tarea de evitar una epidemia. El tomar conciencia y actuar en cada casa, calle, barrio o ciudad depende de la ciudadanía que debe organizarse para trabajar en pos de la eliminación de criaderos que están, hoy por hoy, alimentados en forma constante por las aguas de lluvia.

    Los medios de comunicación masiva también tenemos un compromiso serio en ese sentido, pues debemos ocuparnos de difundir información útil y cierta sobre las formas de prevención y la manera de detectar posibles síntomas y cómo actuar ante los mismos.

    Muchas veces, la necesidad de dar primicias y la publicación de datos y noticias que no son debidamente testeadas nos hacen cometer errores que perjudican a la población. Y más aún hoy, cuando las redes sociales son una de las maneras más frecuentes de comunicación, las noticias supuestamente con base científica que se publican en ellas pueden carecer de veracidad e impulsan a quienes las reciben a actuar mal o directamente a cometer errores contra su salud.

    Por ello, es necesario que todos estemos conscientes de nuestro papel protagónico en la actualidad, ayudando a que las enfermedades derivadas del ataque del mosquito no aumenten su presencia en el país. También que las formas más graves se eviten gracias a la prevención y conciencia de todos.

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    Publicado por Anónimo | 12/01/2016, 06:06

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Escuchas publicas

El tema que tiene que ver con este escándalo de las escuchas telefónicas que envuelve el tráfico de influencias, que todos presumiamos que existía de manera clara pero nunca de manera tan desembozada y tan elocuente, como el que hemos tenido la oportunidad de poder comprobarlo. Lo que queda ahora es corregir lo que está mal y eso significa que el Congreso debería suspender a González Daher, en sus funciones como representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, y hacer un planteo severo en torno a la continuidad de esta institución, además de eso tendríamos que escuchar de manera mucho más valiente y objetiva las denuncias de fiscales y de jueces en torno a este tráfico de influencias, denunciando en los casos en los que habían sido sometido a una situación similar, haciendo que la justicia vuelva a ser creíble, y por sobre todo previsible de este país, que tiene una gran deuda con la sociedad en ese campo. Si la sociedad define la democracia como el estado de derecho, es evidente cuando vemos que ella es sujeta de las manipulaciones, tergiversaciones, chantajes y extorsiones, más claras que las que hemos podido comprobar en las últimas horas, nadie puede estar seguro en este país, y es el tiempo de corregir aquello que está mal y ademas de eso se tiene la oportunidad este domingo de castigar aquellos que se han apartado de lo que se espera debería ser la democracia, es el tiempo de los ciudadanos y en ese sentido nos queda ajustar cuentas con aquellos que se han apartado de manera clara y elocuente del mandato que recibieron de parte de nosotros, sus mandantes. (BFB)

Empresas del Estado

Uno de los grandes desafíos que tenemos en el país es indudablemente el encontrar un modelo económico que nos permita centrar la labor del Estado en lo que le corresponde realizar, cuando vemos mucho de las empresas públicas y especialmente en este verano, en que volveremos a padecer las consecuencias de una empresa monopólica como la ANDE, que no puede garantizar un buen servicio, por diferentes razones, se quejaron este año, porque las tarifas estaban fuera del rango que debieran, se incrementaron  esos números, pero no se mejoró el servicio, ahora aparece el argumento de que vienen de varios años de desfinanciamiento y que por lo tanto llevará todavía una buena cantidad de tiempo, ponerse a la altura y exigencias de la demanda de la gente. Pero si vemos también hay otras empresas públicas como el caso de la INC, que compra una nueva planta para procesar clinker y que ha tenido más de cien fallas, en un período de prueba y que podría ser otro gran elefante blanco, adquirido por el estado a las costas de cada uno de los contribuyentes, vemos de que hay algo mucho más profundo y grave en todo esto, el Estado no sabe hacer bien estas cosas y cada vez nos cuesta mucho más mantener a un personal ocioso y además de todo eso manipulado en tiempos electorales para que voten por que se sigan siendo manteniendo las cosas hasta ahora, nos cuestan mucho las empresas monopólicas del Estado, pero por sobre todo no vemos un rol del estado propiamente, incluso en aquellos sectores en donde debería actuar como elemento regulador del mercado. En definitiva tenemos dificultades filosóficas, administrativas y de gestión. (BFB)

A platazo

Es evidente que las campañas sacan lo mejor y lo peor de las personas, algunos demuestran cual es su verdadera concepción con respecto al poder, que es lo que entienden con respecto al de la prensa, a las encuestas, al twitter. La expresión del presidente Cartes de acusar de muchos de los males del país a los periodistas y especialmente aquellos que son críticos a su gobierno, y afirmar en términos bastantes soeces a la labor que cumplen algunos es una demostración de pobreza de espíritu que dominan a varias personas en estas elecciones. También ha sido noticia el hijo de la dip. Perla de Vazquez, exhibiendo dólares sobre una mesa dispuesto a comprar la voluntad de los votantes santanianos en el dia de los comicios, otras expresiones más se dieron en el transcurso de esto que casi siempre rodea a la práctica electoral y que demuestra, reitero, nuestra pobreza cívica, nuestra pobreza moral y nuestra pobreza argumentativa, no somos un país en el que estamos acostumbrados a debatir sus diferencias y a plantear propuestas, somos más bien personas que responden con insultos y agravios, cualquier afirmación que no sea la que uno comparte o tiene como argumento central. En definitiva las cuestiones electorales han vuelto a mostrar lo peor y pocos casos de lo mejor de nuestra sociedad, y varios de los temores que son permanentes en la vida política nacional, la posibilidad de comprar las voluntades de los votantes o de torcer las voluntades de los trabajadores del sector público, que más de 300mil de ellos, casi siempre son carne de cañón en los procesos electorales.   (BFB)

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