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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

¿Qué universidad queremos?

Pasó un año más sin la reforma de las universidades. Ciertamente no queremos las universidades que tenemos. A pesar de los esfuerzos de algunas universidades por ofrecer mejores servicios, a pesar de que contamos con algunos profesores eminentes, parece que muchos estamos convencidos de que nuestras universidades (quizás hay alguna excepción) necesitan reforma sustancial para dar respuesta satisfactoria a la ciudadanía.

Es difícil entender la pasividad de las universidades dejando pasar el tiempo sin encarar la reforma que nunca han hecho. Cuando hace casi dos años y medio se promulgó la Ley de Educación Superior (4995/13) afloraron expectativas y esperanzas para tener educación superior de calidad. A estas alturas es difícil encontrar ciudadanos con tales esperanzas. El Consejo Nacional de Educación Superior (Cones) no está demostrando capacidad de liderazgo para lograr lo deseado.

No es fácil conseguir lo que queremos, porque ni siquiera es fácil definirlo. Algunos grupos de profesionales interesados en este propósito se vienen reuniendo en busca del modelo ideal, que como proyecto y por etapas podamos alcanzar. Pero la realidad es que a nivel nacional nadie lidera el diálogo para concretar el mejor proyecto y programar realistamente su ejecución.

Llegar a un acuerdo supone la participación de muchos. Los Congresos Departamentales y el Nacional organizados por el Cones recogieron muchas ideas compartidas espontáneamente, con valor muy desigual, algunas valiosas y otras simples manifestaciones de demandas sectoriales, puntuales, útiles para conocer críticas y expectativas, pero insuficientes para construir el modelo de educación superior, de universidades e institutos superiores, que satisfaga nuestras necesidades y las exigencias de la sociedad del conocimiento.

Queremos que las universidades sean universidades y por tanto que estén comprometidas con todas las ciencias, con la investigación de todo cuanto existe, porque todo lo que existe es objeto de interés y estudio de la ciencia.

El pasado 8 de junio Hakubum Shimomura, ministro japonés de Educación, Cultura, Deportes, Ciencias y Tecnologías, escribió una carta a los rectores de las 86 universidades nacionales, pidiéndoles que cierren todas las carreras y facultades de humanidades, a cambio de una mayor financiación para las universidades que se concentren únicamente en carreras técnicas. Pueden imaginar los lectores la incontenible polémica que tal propuesta ha generado. Hakubum Shimomura pretende instrumentar al ser humano como herramienta para la economía. Parece ser que para él el desarrollo económico está por encima del desarrollo humano integral y los ciudadanos deben estar al servicio de la economía y no la economía al servicio de los ciudadanos.

Cualquier modelo de universidad debe tener al ser humano y su desarrollo integral como objetivo y trabajar en el desarrollo de las ciencias y las tecnologías con la investigación, precisamente para el desarrollo humano, poniendo todas las ciencias y técnicas a su servicio. Solo los humanos bien formados como humanos podrán lograr la economía, el bienestar y sobre todo el sentido de sus vidas y cuanto existe.

Por algo Dilthey a finales del siglo XIX corrigió a Descartes al clasificar las ciencias en Ciencias de la naturaleza y Ciencias del espíritu.

Antonio Damasio ha demostrado contundentemente “el error de Descartes” y por algo ha reivindicado a Spinoza frente al mismo Descartes. Por algo Hegel escribió su famosa “Fenomenología del espíritu” y Hannad Arent publicó su voluminoso libro “La vida del espíritu”.

No en vano Ken Wilber habla de “los tres ojos del conocimiento” y como filósofo, epistemólogo y psicólogo escribe su importante libro “El ojo del espíritu”. Y si se quiere recoger la visión integral del ser humano, será bueno tener en cuenta las investigaciones neurológicas de Richard Davidson sobre la parte del cerebro especializada en las actividades espirituales de nuestra conciencia.

Cualquier proyecto de universidad debe elaborarse entre especialistas de diversas disciplinas, debe ser interdisciplinar y siempre debe fundarse en un modo concreto de entender qué hombre y mujer nos proponemos ser, es decir, debe partir de una antropología integral, que además de ocuparse de la dimensión biológico-corporal, de la dimensión psicológica, de la dimensión social, se ocupe también de la investigación y el desarrollo de la dimensión espiritual, esencial en todo ser humano.

Queremos un modelo de universidad que con ciencias e investigación no instrumentalice al ser humano sino que lo desarrolle hacia su plenitud integral.

Por Jesús Montero Tirado

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/que-universidad-queremos-1439672.html

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

10 comentarios en “¿Qué universidad queremos?

  1. El ser y deber ser de la universidad

    Por Emma Paoli de Viedma

    La educación superior tiene que ser analizada de manera urgente desde la perspectiva de los grandes desafíos de este siglo XXI, enfatizando cuál debe ser la gestión y la responsabilidad que deben asumir las universidades. Y no hay tiempo ni excusas para que esta obligación sea cumplida por quienes integran la comunidad educativa.

    Esta visión es la que intento graficar en el libro “La urgencia del ser y deber ser de la universidad”, presentado hace una semana, como aporte a nuestro compromiso de seguir trabajando por una educación superior de calidad. El material, que reúne algunos artículos publicados en este diario a lo largo de dos años, pretende ser un aporte para el urgente análisis que se tiene que realizar.

    Debemos señalar, en ese sentido, que existe una urgencia de debate, de análisis. Decimos urgencia porque es lo que mejor explica y traduce la extrema a necesidad que tiene hoy la educación superior. Ya no hay tiempo ni excusas para la universidad porque hay urgencias que le impone la sociedad en su conjunto.

    ¿Y por qué ser y deber ser, frase utilizada en el título del libro? Porque el deber ser se refiere a las cosas, a las cuestiones, a lo que existe. Es decir, utilizo el término ser para contextualizar las características de la dinámica de la sociedad, del conocimiento de la ciencia y cómo se forman hoy los profesionales.

    Ser es utilizada como la expresión de lo que hoy se está haciendo en la educación universitaria, desde la ciencia con vistas a la formación profesional. Y deber ser, porque el concepto de deber implica una obligación. Y una obligación que, si no es cumplida, tiene sus consecuencias. En el caso de la universidad, una forma particular de obligarse, que es la de habitar su contexto. Esto es, su deber ser, responder a lo que la sociedad le exige en términos de producción de conocimientos, de formación de profesionales, de innovación permanente y de vinculación con la comunidad.

    En resumida síntesis, en el libro se sostiene que es imperioso someter a un análisis, a una reflexión y a una crítica el escenario de la educación universitaria identificando las dificultades que imposibilitan no solo mejorar la gestión, sino la respuesta del quehacer universitario a los grandes desafíos de la innovación científica, de la formación profesional y de las necesidades de la sociedad.

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    Publicado por jotaefeb | 17/09/2017, 17:42
  2. ¿Diálogo imposible?

    “En la UCA quizás no podamos hacer esa actividad ahora porque los estudiantes la tomaron, ya que piden la restitución de un decano y algunos hasta la cabeza del rector. Bueno, tampoco sabemos si podremos llegar al sitio porque si el Estado no les condona la deuda a los campesinos agrupados en la plaza, van a seguir cerrando las calles de la ciudad y no sé qué más”.

    Partiendo de esta conversación, intercambios de pareceres y hasta peleas que surgen en diversos grupos con posiciones polarizadas, exaltadas y a veces rebajadas por la precariedad argumentativa, con algunos amigos me he atrevido a plantear un diálogo más de fondo que incluya el tema ideológico que subyace en la forma de encarar los conflictos y las medidas de fuerza. De algunos ha surgido un diálogo interesante y con sentido común, que se compadece de todos los afectados, que critica a esos “Maduros” que muchos llevan dentro en estos días agitados por discursos similares aunque surjan de estamentos sociales muy distintos, en los que no han faltado las críticas negativas al ejercicio de la autoridad (aunque fuera legítimo), ni el poco ético “todos luego co son corruptos e hipócritas”, ni el “aichenjáranga” lastimero… En otros casos ha surgido una respuesta casi infantil de negación total de la existencia de una evidente ola cultural subyacente en estas movidas sociales y de su interpretación mediática, que apelan a métodos de subversión neomarxista al estilo del italiano Gramsci o del argentino Laclau, que se infiltra y aprovecha de la mescolanza doctrinaria (¡”liberales” que respaldan una condonación millonaria que fomenta el estatismo clientelista!, “agraristas” se mueven según intereses burgueses, la izquierda hace misa, la derecha no existe como pensamiento crítico…).

    En realidad, para tocar los problemas de fondo que hacen al bien común hay que ir a un diálogo más sincero. Quizás valga recordar aquellas esperanzadoras “recetas” del papa Francisco en el encuentro con la sociedad civil, durante su visita al país: “Parece que Paraguay no está muerto. Gracias. Porque un pueblo que no mantiene vivas sus preocupaciones, es un pueblo que vive en la inercia de la aceptación pasiva, es un pueblo muerto”. “Nos reunimos a veces para hablar sobre puntos de vista, pero cada uno habla desde su identidad”. “La patria primero, después mi negocio, la patria primero, esa es la identidad”. “Dialogar no es negociar, negociar es procurar sacar su propia tajada, si vas con esa intención es perder tiempo; es buscar el bien común para todos”. “No sirve una mirada ideológica, que los termina usando a los pobres al servicio de otros intereses políticos o personales. Las ideologías terminan mal, no sirven…”. “Los pobres tienen mucho que enseñarnos”. “El chantaje es siempre corrupción… que es la polilla, la gangrena de un pueblo”. “Si no dialogan no sirve para nada. Y si chantajean no sirve para nada”. “Lo peor que les puede pasar es pensar qué bien lo que le dijo el Papa a fulano. No. Tienen que pensar me lo dijo a mí”.

    Por Carolina Cuenca

    http://www.ultimahora.com/dialogo-imposible-n1101554.html

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    Publicado por jotaefeb | 16/08/2017, 10:13
  3. Apurar proceso de depuración de las universidades “mau”

    En la cultura de la corrupción en la que se desenvuelven muchas universidades al ofrecer carreras que no cumplen los requisitos, la estafa a los estudiantes sigue siendo una realidad. Se les cobra una cuota, cursan las asignaturas y, a la hora de egresar, no pueden acceder a los títulos porque las instituciones no han cumplido con las normas establecidas. Esa situación tiene que ser erradicada drásticamente.
    Tras los abusos cometidos por el Parlamento con la proliferación a mansalva de universidades –existen más de 50 actualmente, con sedes repartidas a lo largo y ancho del país– que no reunían los mínimos requisitos de solvencia académica, esta es la hora en que resulta muy difícil corregir los atropellos a los estudiantes. El lucrativo negocio de vender –más que conocimientos– consolidados títulos a los que abonan puntualmente sus cuotas se ha convertido en un cáncer de la educación terciaria en el Paraguay. Lo que importa es recaudar, abrir más locales, captar más alumnos y expandirse. La calidad de la enseñanza, por lo general, es la gran ausente.
    Algunos parlamentarios han sido los grandes responsables de los desbordes inmisericordes del sector. Aliados con empresarios ávidos de ganar dinero, aprobaron universidades de garaje que ofrecen carreras que se cursan solo los sábados, con profesores improvisados, programas que no pasaron por un control especializado y otras irregularidades.
    Cuando la podredumbre había ido ya demasiado lejos, fue aprobada la nueva ley que rige la vida de los institutos y universidades. En ella, al Cones se le asigna la ardua labor de poner la casa en orden, enderezar lo torcido y encauzar por el carril debido lo desviado.
    Por eso, en uso de sus atribuciones, luego de casi un año de intervención, clausuró días pasados 9 sedes y varias carreras de la Universidad Privada del Guairá (UPG) por no reunir las exigencias legales para su funcionamiento.
    Si bien hay que reconocer que el Cones se esfuerza por cumplir el rol que le asigna la ley, es necesario también apuntar que su labor se desarrolla con demasiada lentitud. A esta altura, más universidades deberían haber sido intervenidas. Ese ritmo de acción casi intrascendente se debe a que carece de recursos económicos –los cuales no les son proveídos ex profeso por el Congreso para proteger a los estafadores de estudiantes– y el suficiente coraje como para desarticular la red de corrupción que, en la mayoría de los casos, sigue contando con el blindaje de políticos.
    Tal como se desarrolla lo que pretende ser un proceso de depuración de las universidades carentes de solvencia académica, la limpieza durará décadas enteras y numerosos estudiantes seguirán haciendo manifestaciones en reclamo de los títulos que no se les entregan porque sus carreras nunca fueron habilitadas. Así como en la Universidad Nacional de Asunción (UNA), los alumnos se rebelaron y dieron pie a un tímido esfuerzo de cambio, los de las universidades de gestión privada también tendrían que levantar su activa voz de protesta para reclamar el cese de la mentira que sufren.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

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    Publicado por jotaefeb | 19/02/2017, 16:37
  4. Acreditación universitaria

    La educación superior en Paraguay atraviesa gratamente por profundas transformaciones en todos los ámbitos. Existen nuevas disposiciones legales, funcionan organismos que verifican los estándares de calidad y, sobre todo, hay una creciente comunidad educativa despierta que reclama una mejor educación y rechaza cualquier tipo de abuso. Está muy lejos aún la universidad que se quiere, pero hay avances.

    Las movilizaciones universitarias que se iniciaron el año pasado siguen hasta hoy. En la Nacional, estudiantes y docentes aún buscan erradicar la corrupción y transparentar la gestión. En las privadas, hay un creciente malestar del estudiantado, que rechaza lo que denominan altas cuotas. Estas reacciones y acciones son muestras de que la sociedad universitaria ya no está dispuesta a soportar abusos de poder, malversaciones, prebendas y una mala calidad en la enseñanza.

    A este panorama, en esta semana se sumó un hecho sumamente importante. Se informó que se aprobó para la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Aneaes) un fondo para el programa de “Evaluación de Calidad de la Educación Superior en Paraguay”, para seguir verificando en qué condiciones se encuentran las carreras ofertadas en el país.

    Este programa cuenta con dos fases a ser implementadas en 7 años, según se explicó en el Ministerio de Hacienda. Para los primeros 4 años, el fondo asegura una inversión de más de 4 millones de dólares, que deberán ser utilizados para fortalecer el organismo y desarrollar la tarea principal que tiene y que lleva adelante desde hace varios años con escasos recursos.

    La acreditación educativa superior es la medición de la calidad de la oferta académica de las universidades. Es como la certificación de calidad que logran las empresas privadas o públicas al cumplir con los estándares que le permitan ofrecer un servicio de alta calidad. En el ámbito académico, un proceso de acreditación hace que las carreras sean observadas por expertos externos para verificar el tipo de enseñanza, la infraestructura, el plantel docente, el manejo administrativo y otras áreas, parámetros conocidos como estándares de calidad. La Aneaes ya desarrolló procesos de evaluación de varias carreras, acreditó varias y rechazó otras. Para su cometido, cuenta con un Modelo Nacional de Grado (Para Acreditación y Evaluación Diagnóstica), que pasa a ser la guía para las universidades.

    El proceso de acreditación funciona de esta manera: Aneaes convoca las carreras que deben pasar por una evaluación. Las universidades deben inscribirse y dar su consentimiento para que expertos del organismo realicen la verificación. Terminado el control, que puede durar uno o dos años, el equipo de evaluadores dictamina si la carrera observada cumple o no con los estándares de calidad. Si los cumple, es acreditada. Si cumple solo algunos, no logra la acreditación y se le recomienda la implementación de un plan de mejoras, con plazos de cumplimiento, para una próxima revisión.

    En este mecanismo de control se han involucrado determinadas facultades de la UNA, y solo unas cuantas universidades privadas. Algunas instituciones ven el proceso de acreditación como una carga burocrática y, además, como una amenaza de descrédito cuando su oferta académica no ofrece las garantías mínimas de calidad, demostrando una enorme irresponsabilidad.

    Si bien este proceso de controles y acreditaciones se inició de manera tardía en Paraguay, y a pesar de los inconvenientes que se han generado, se lograron avances. El hecho de darle oxígeno económico al ente que debe encargarse del trabajo es un paso más.

    En un país en el que la educación fue dejada de lado por décadas, donde funcionan más de 54 universidades –algunas de ellas sin control alguno– y se ofertan más de 1.500 carreras en todo el país, el esfuerzo mancomunado para intentar mejorar la calidad educativa superior es imperioso.

    Este proceso que ahora se fortalece con un fondo, sin embargo, no tendrá el éxito si no tiene el acompañamiento de los actores directos de la vida universitaria, sean autoridades, funcionarios, docentes, egresados y, sobre todo, los estudiantes, que deben seguir siendo la garantía de lucha para velar por una mejor educación superior.

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    Publicado por jotaefeb | 01/05/2016, 16:22
  5. El ejemplo de Costa Rica

    Comentábamos días atrás en este mismo espacio editorial la necesidad de que el Estado asuma un rol más protagónico en la consolidación de un canal de comunicación entre las universidades dedicadas a la investigación científica y las empresas privadas decididas a aprovecharse del conocimiento emanado de dichas casas de estudios superiores. Es cierto que el Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología tiene una mesa multisectorial que incluye universidades, sector público, empresas y organizaciones sindicales y que en teoría deberían servir de nexo para la transferencia de conocimiento con aplicación directa a la generación de innovación. Pero no existe un caudal informativo suficiente que permita confirmarlo.

    Hemos buscado criterios de vinculación entre el impulso al factor I+D (investigación y desarrollo) y la diversificación en la producción, la creación de trabajo calificado y la exportación de bienes y servicios con mayor valor agregado. Y encontramos un ejemplo, Costa Rica, que sumamos al que ya dimos sobre Argentina. El pequeño pero dinámico país centroamericano pasó de una economía sustentada fundamentalmente sobre dos productos primarios (café y bananas hasta los años ‘70) a una que cimenta en los productos industriales el 71% de sus exportaciones. En 2014 la bandeja de rubros exportados por su parque industrial se componía de electrónica (US$ 2.600 millones), equipos de precisión de medicina (US$ 1.800 millones), joyería (US$ 640 millones), productos farmacéuticos (US$ 600 millones) y alimentarios (US$ 1.400 millones) sobre todo lácteos y derivados. Sobre un total de US$ 11.300 millones exportados en 2014, 8.000 millones fueron productos industriales. Grandes conglomerados multinacionales participan de esa torta de comercio exterior, entre ellos Intel Corporation con sus procesadores Pentium, Boston Scientific con dispositivos e instrumental médico y el gigante Allergan con una amplia gama de especialidades farmacéuticas. Si se revisa cuidadosamente la composición de su comercio exterior, veremos que Costa Rica ha experimentado una profunda y sostenida transformación de su economía gracias a su inversión en ciencia y tecnología generando permanentemente instrumentos para la innovación. Anualmente, el Gobierno invierte el equivalente al 0,48% de su PIB en I+D, lo que implica US$ 250.000.000 al año. Duele decir que en el Paraguay invertimos diez veces menos.

    Costa Rica es un país de 51.100 kilómetros cuadrados (12,5% de nuestro territorio) en donde viven 5.000.000 de personas (el 70% de nuestra población) con un PIB per capita de US$ 10.500, el doble del nuestro. La diversificación de su producción gracias a la permanente incorporación de innovación y a su inteligente política de radicación de inversiones le ha permitido a Costa Rica su actual desempeño económico creativo y sostenible. Un ejemplo más digno de ser estudiado.

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    Publicado por jotaefeb | 29/03/2016, 09:53
  6. El Paraguay y su futura universidad de clase mundial (III)

    Por Walter Ovelar Fernández (*)

    Es necesario que nuestra intelligentsia local comprenda y se comprometa que para ser activos partícipes del sistema internacional del conocimiento, debemos contar con una universidad de clase mundial (WCU) que nos integre a este. Solamente al contar con una WCU, dispondremos de una Raison d’être en la sociedad del mundial del conocimiento. Una WCU nos colocará en los radares de los académicos, journals, books, seminars y coloquios mundiales. Sin embargo, como ya lo afirmamos anteriormente, tener este tipo de presencia académica internacional es un desafío largo y costoso.

    Analicemos ahora qué caminos han seguido otros países para tener sus propias WCUs. Recordemos que solamente el Estado posee los recursos necesarios para llevar a adelante una iniciativa como esta y por lo tanto nuestra WCU será una universidad nacional. Salmi (2009) nos será de nuevo de gran ayuda para analizar este tema, al afirmar que basado en experiencias internacionales, un gobierno nacional tiene tres opciones para desarrollar una WCU:

    1. El gobierno puede crear una WCU de la nada. Es la opción elegida por nuestro gobierno y será la más costosa porque serán necesarios ingentes recursos humanos, financieros y de infraestructura. Pero, no es tan importante contar desde el inicio con un campus emblemático o con parques tecnológicos con presencia de empresas de primer nivel, sino en primer lugar elegir el modelo académico correcto. Luego, definir el mejor modelo de gobierno universitario y en tercer lugar y quizás sea lo más difícil, establecer, desarrollar y afianzar el ethos de la nueva universidad. Rusia, Botswana, Hong Kong, Singapur, Arabia Saudita y Ecuador han optado por desarrollar sus WCUs de la nada. Sin embargo, se debe apuntar que aunque todas estas nuevas universidades se autodenominan WCU, la Hong Kong University of Science and Technology (HKUST) es la única que figura en lugares respetables en los rankings internacionales de universidades.

    2. El gobierno puede seleccionar a la/s mejor/es universidad/es de enseñanza con potencial para convertirse en una WCU. Pero cambiar el ethos o el ADN de una universidad nacida para la enseñanza, como la Universidad Nacional de Asunción, para que se comporte como una WCU, no se logra muy rápidamente. Sin embargo, la UNA debe actualizarse cuanto antes. La universidad más antigua de Paraguay, antes que una universidad, es una confederación de facultades, con una alta dosis de conservadurismo académico y ausencia total de articulación entre sus facultades. Cada una de sus casas de estudio tiene vida propia con sus propios ethos, reglamentos y calendarios académicos y escalafones docentes. Por lo tanto, convertir a la UNA en una WCU, que realice masivamente y en paralelo tareas de investigación, docencia y extensión con un nuevo ethos no será la tarea más sencilla del mundo y requerirá un fuerte liderazgo. Un ejemplo internacional para esta opción, es la China continental, la que con sus Proyectos 211 y 985 ha modernizado sus principales universidades.

    3. El gobierno puede fusionar universidades con potencial para convertirlas en una WCU. No poseemos universidades públicas que fusionar para convertirlas en una WCU en nuestro país.

    Finalmente, nuestra propuesta es crear la WCU paraguaya desde el inicio. En este tipo de proyectos se tiene un inicio pero nunca un final. Viene al caso recordar esta frase romana: Roma non uno die aedificata est (paciencia), Roma no se construyó en un día. Puntualicemos con este dicho romano que concretar este desafío podría durar eones si no logramos un consenso nacional y si nuestros líderes políticos y ciudadanía no nos concientizamos de que tener nuestra propia WCU debe ser una prioridad nacional.

    En la siguiente entrega analizaremos si podemos darnos el lujo de tener nuestra propia WCU.

    * Master of Accounting and Information System. Encargado de Cátedra en las facultades de Ciencias Económicas y Politécnica de la UNA.

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    Publicado por jotaefeb | 29/03/2016, 09:15
  7. Paraguay y su futura universidad de clase mundial

    Por Walter Ovelar Fernández (*)

    En el primer artículo introducimos el concepto de universidad de clase mundial (World Class University, WCU) y también precisamos cuál es su modelo académico. Ahora pasaremos a caracterizar a una WCU, y para ello elegimos mencionar dos modelos y nos concentraremos en analizar el desarrollado por Jamil Salmi (2009).

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    Así tenemos el modelo EGM (Emerging Global Model), que ha sido propiciado y desarrollado en el marco del programa New Century Scholars V, del Council for the International Exchange of Scholars del Programa Fulbright. Académicos de los Estados Unidos y del resto del mundo se reunieron y colaboraron para responder al tema “El desafío global y la respuesta nacional a la educación superior en el siglo XXI”. En este modelo son 8 las características que diferencian a una universidad EGM de las demás.

    Jamil Salmi expresa que solamente se puede pretender tener una WCU cumpliendo con tres objetivos principales: concentración de talentos, abundantes recursos y gobernabilidad favorable. El cuarto objetivo es nuestro aporte: su ethos (cultura), sin el cual nuestra WCU será como un castillo de naipes, se caerá con la menor ventisca. Más adelante ampliaremos este tema.

    La concentración de talentos implica contar con los mejores líderes, profesores, investigadores, administradores y estudiantes. Por el carácter meritocrático e internacional de esta iniciativa, se podría establecer como política de recursos humanos convocar en primer lugar a los mejores recursos humanos locales. En segundo lugar, recurrir a la diáspora académica paraguaya en el exterior. Y, en un tercer momento, captar a los extranjeros. Mínimamente el 20 % del cuadro docente y el 10 % del alumnado deberán ser de afuera, con perfil internacional.

    Los abundantes recursos financieros, por lo menos al inicio, deben provenir casi en su totalidad del presupuesto nacional o, quizás, de préstamos o donaciones nacionales e internacionales. Luego deberán diversificarse, dependiendo de la performance y las vinculaciones que alcance la WCU con su entorno nacional, regional e internacional. Recordemos que en el Art. 76 de la Ley de Educación Superior se contempla que los recursos destinados a la educación superior de carácter público no serán inferiores al 7% del total asignado a la Administración Central.

    E, independientemente de este porcentaje, serán además destinados a la investigación un mínimo de 2% del PGN. Sin estos recursos financieros, no se podrá contar ni retener a los mejores investigadores, docentes, administradores ni alumnos; y mucho menos contar con instalaciones, laboratorios, bibliotecas y tecnología world class. Téngase en cuenta que nuestra WCU deberá ser una universidad residencial, es decir, sus estamentos deberán residir y estudiar en ella. Como los futuros egresados de la WCU habrán sido becados de una u otra forma, deberán comprometerse a reponer en el futuro los beneficios que el contribuyente paraguayo les ha otorgado. En cuanto a los estudiantes extranjeros que se capten, tarea que no será sencilla, deberán contar con becas de investigación locales o de sus países de origen o de organismos regionales o internacionales.

    Si bien no existe una forma de gobierno que nos garantice su gobernabilidad plena, este requisito es crucial. Evitar la injerencia cortoplacista de la política en su manejo es lo ideal. La autonomía universitaria y la libertad académica deben prevalecer. Su liderazgo debe ser íntegro, competente, fuerte y visionario, porque solamente así se logrará que sea una universidad de calidad, competitiva, innovadora, emprendedora, y que nos posicione firmemente en el sistema internacional del conocimiento desde su inicio.

    El siguiente tema de análisis versará sobre cuáles son las opciones para tener una WCU.

    * Master of Accounting and Information System. Encargado de Cátedra en las facultades de Ciencias Económicas y Politécnica de la UNA.

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    Publicado por Anónimo | 26/01/2016, 04:45
  8. La gran victoria

    Resulta muy difícil intentar un espíritu positivo cuando vemos a miles de compatriotas con el agua hasta el cuello, sin que ningún sector tenga alguna solución a largo plazo que pudiera ser medianamente realizable. Para colmo, los entendidos aseguran que la crecida de este año no será como la de otros sino que será mucho mayor en duración e intensidad.

    Pero no voy a hablar de ellos, de esos compatriotas a quienes hace tiempo se ha dado el rótulo de damnificados, bendecidos por unos y satanizados por otros, porque creo que la solución a este acuciante problema no se va a conseguir a través de comentarios ni pomposos análisis, sino con el concurso de los sectores que tienen la posibilidad de encontrar soluciones.

    Además, no quiero que mi último comentario del año tenga un tono lastimero, porque a pesar de la lluvia y el río, de la crisis económica cada vez más dura, de lo poco que vale ya ese nuestro billete de 100 mil que hasta hace poco era salvatore, el 2015 no fue tan mal año. Ocurrieron cosas que salvaron la plata, que nos devolvieron la esperanza de que es posible el cambio, y nos enseñaron que eso que anhelamos no lo lograremos de la mano del gobierno de turno sino de nosotros mismos. Y eso nos lo enseñaron nuestros jóvenes, los secundarios y universitarios, y una ciudadanía que ha crecido y madurado, y hoy luce pantalones largos con entero compromiso y merecimiento.

    Porque ellos, los jóvenes y adultos comprometidos, lograron que haya cambios este año, cambios profundos que no se quedaron en el show sino que afectaron las bases de un esquema de corrupción tan bien montado que ha llevado años manejando los hilos del país sin que nadie pudiera hacer algo al respecto.

    Este año ellos pudieron. Y por la presión de estos paraguayos valientes han caído varios badulaques que usurpaban cargos para beneficio personal y de sus allegados, como el excontralor Óscar Velázquez y la exsubcontralora Nancy Torreblanca. Y lo bueno de esta historia es que no cayeron por robar una fortuna, sino por haber defraudado la confianza de quienes los pusieron en esos cargos para que controlaran a los poderes del Estado en el uso del dinero público.

    Después cayeron el rector y varios decanos de la Universidad Nacional de Asunción. Cayeron porque los estudiantes demostraron que ya no estaban dispuestos a seguir aguantando sus abusos y negociados. Esto sin olvidar a los más jóvenes, los estudiantes secundarios, que varias veces en el año paralizaron a las instituciones educativas exigiendo una mejor educación y el acceso a ella a todos los chicos del país.

    Es cierto, estamos más sogue que nunca y el panorama, con las inundaciones previstas para varios meses más, no se presenta demasiado positivo. Pero el 2015 nos deja una gran lección, que los cambios sí son posibles siempre y cuando sea la gente la que los impulse y realice. Parece que si queremos conseguir algo que llevamos siglos reclamando al gobierno, tendremos que ser nosotros los que nos movilicemos para obtenerlo. Y eso, señores, es fantástico. El sueño parece ahora mucho más cercano.

    por Marilut Lluis O´Hara

    http://www.adndigital.com.py/index.php/impreso/columnistas/10908-la-gran-victoria

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    Publicado por Anónimo | 03/01/2016, 16:25
  9. Más estudio, mejor ingreso

    No es ningún secreto que a mayor nivel educativo aumentan las posibilidades de un mejor ingreso familiar. Por lo tanto, destinar mayores recursos a la educación no es sólo un imperativo sino prácticamente la única manera de sacar de la pobreza a vastos sectores de la población.

    Diversos estudios sobre la materia, en especial los que ha impulsado el Banco Mundial, describen un panorama de gran inequidad, el cual, lejos de achicar la brecha, parece estar aumentándola. “El nivel de la desigualdad en la región –dicen Luis Beccaria y Fernando Groisman en su informe Educación y Distribución del Ingreso- continúa siendo el más alto del planeta y su evolución parece confirmar que las dificultades que enfrenta el continente para su reducción son de carácter estructural, es decir, no reversibles –únicamente– la vía el crecimiento económico”.

    En el mismo análisis, sus autores –ambos catedráticos de la Universidad Sarmiento de Argentina- establecen una relación constante de tres factores asociados: nivel de educación, ingreso familiar y pobreza. Según se hagan correr estos tres factores de la ecuación, las tendencias son iguales pero opuestas: a menor educación, menor ingreso y mayor pobreza. O bien, a mayor educación, mayor ingreso y menor pobreza. La tendencia indica también que a medida que el nivel de instrucción es mayor, la distancia entre las franjas estudiadas se acrecienta.

    Beccaria y Groisman aportan otra conclusión interesante: “…en contextos recesivos, los trabajadores con mayor escolarización suelen estar más protegidos frente a la caída de los ingresos. La principal razón económica para ello es que la educación incrementa la productividad, y en tanto ésta y los ingresos se encuentran correlacionados, a mayor escolaridad corresponden mayores remuneraciones. Abundante literatura ha verificado que la fuerza de trabajo más educada juega un papel complementario a la incorporación de capital físico en la economía…”

    Esto que parece una conclusión llena de obviedades sin embargo es un argumento sólido que los planificadores del Presupuesto General de la Nación pasan por alto. La relación “mayor educación es igual a mejor ingreso con aumento de la productividad y de la incorporación de capital físico” es la lógica del empresario de hoy. Tanto lo es que algunos gremios han emprendido iniciativas tales como las escuelas de capacitación dual –estudio y servicio-, los colegios técnicos de mandos medios con nivel terciario y hasta hay un par de universidades asociadas al gerenciamiento de negocios, todas con un componente común: salida laboral calificada para sus egresados. Esto indica que el empresariado paraguayo, consciente del valor de un empleado capacitado, ha tomado la iniciativa que el Estado ha perdido, ya que mantiene uno de los más bajos niveles de inversión del PIB en educación, falla que deberá remediar tarde o temprano.

    Por Cristian Nielsen

    http://www.5dias.com.py/43640-mas-estudio-mejor-ingreso

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    Publicado por Anónimo | 02/01/2016, 05:57
  10. ¿Tiene la ignorancia el apoyo de Cartes?

    “Para mí, las universidades llevan mucho”. Esta es la frase que resume la filosofía de un gobierno colorado contradictorio que no define si realmente apuesta o no por el desarrollo, muy postergado, del Paraguay. El presidente de la República, Horacio Cartes, olvidó que el motor de la economía y del bienestar de las sociedades de la información es el conocimiento y que se precisa no solo visión, talento e inteligencia para apostar por una comunidad más criteriosa y menos prejuiciosa, más emprendedora y menos dependiente, sino también inversión. Las becas Carlos Antonio López, que envían a jóvenes paraguayos a las mejores universidades del mundo, apuestan por conformar un ejército de profesionales altamente capacitados, que deberán devolver lo aprendido cuando retornen al país.

    ¿De qué manera se van a introducir esos investigadores en los próximos años en el mercado paraguayo? ¿Qué puestos o cargos públicos esperarán por ellos? Si no encuentran un refugio o hábitat natural en la universidad, ¿dónde más encontrarán? Este país, como otros del tercer mundo, obliga a decenas de profesores universitarios a no profundizar sus materias y a enseñar en varias instituciones; exige a los alumnos contar con un empleo estable para seguir una carrera; aplaza investigaciones y temas originales de abordaje por problemas de actualización y falta de recursos económicos y humanos. Cartes olvida un montón de cosas que se necesitan en la educación terciaria.

    Un tratado filosófico, un reactivo, algún preparado, una revista científica de alto impacto, una visita a un importante centro de investigación o un nuevo medicamento precisan de muchos recursos. Contar con materiales actualizados y con una formación estandarizada a nivel internacional cuesta muchísimo dinero y tiempo. Es muy caro educar y preparar a una generación que deberá pasar por varias transiciones culturales, sociales y económicas, que deberá liderar un mundo multipolar y enfrentarse a nuevos problemas y desafíos. La universidad que no investiga no existe, y la que no invierte en ciencia es un reflejo de universidad, una empresa que entrega títulos, pero no universidad. Para Cartes, es mejor que las universidades lleven poco del presupuesto general.

    El gran desplazamiento humano que vemos en las últimas semanas a raíz de la crecida del río, las muertes por desnutrición o malnutrición infantil en el interior, los constantes accidentes viales en caminos no señalizados, la proliferación de baches en la capital y el excesivo e innecesario número de funcionarios públicos dan un panorama de cómo la ignorancia es mucho más cara. Aquí no se previene, no se convoca a especialistas, casi nadie asume responsabilidades, etc. Al sistema político le conviene tener una sociedad ignorante, esclava de ideologías o religiones perimidas, donde el juicio se anula ante la necesidad o la esperanza inmediatas. Tener una universidad sin recursos ayudó a forjar una universidad alejada totalmente de la realidad social y un Paraguay con estrechez intelectual.

    Es lógico que las universidades llevan mucho, pero no aquí. Aquí se llevan poco y por varios años, ese dinero estuvo manejado con capricho e irracionalidad, por seccionaleros o politiqueros liberales, más conocidos por sus hurras que por sus trabajos académicos. Si se recorta la educación de una sociedad, si la ciencia no está al alcance de la mayoría y si el pensamiento crítico sigue ausente, será la ignorancia la que se lleve todo, desde el pensamiento libre, pasando por la dignidad y hasta el dinero público. Mientras las universidades sigan pobres en Paraguay, la ignorancia seguirá arrasando, más que las tormentas, y no nos hará reflexionar sobre la importancia, por ejemplo, de la filosofía, que nos hace dudar y cuestionarnos todo, como si es necesario continuar con este sistema político o si es mejor invertir en partidos políticos que en universidades.

    Por Eduardo Quintana

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/tiene-la-ignorancia-el-apoyo-de-cartes-1439942.html

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    Publicado por Anónimo | 30/12/2015, 06:13

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Escuchas publicas

El tema que tiene que ver con este escándalo de las escuchas telefónicas que envuelve el tráfico de influencias, que todos presumiamos que existía de manera clara pero nunca de manera tan desembozada y tan elocuente, como el que hemos tenido la oportunidad de poder comprobarlo. Lo que queda ahora es corregir lo que está mal y eso significa que el Congreso debería suspender a González Daher, en sus funciones como representante ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, y hacer un planteo severo en torno a la continuidad de esta institución, además de eso tendríamos que escuchar de manera mucho más valiente y objetiva las denuncias de fiscales y de jueces en torno a este tráfico de influencias, denunciando en los casos en los que habían sido sometido a una situación similar, haciendo que la justicia vuelva a ser creíble, y por sobre todo previsible de este país, que tiene una gran deuda con la sociedad en ese campo. Si la sociedad define la democracia como el estado de derecho, es evidente cuando vemos que ella es sujeta de las manipulaciones, tergiversaciones, chantajes y extorsiones, más claras que las que hemos podido comprobar en las últimas horas, nadie puede estar seguro en este país, y es el tiempo de corregir aquello que está mal y ademas de eso se tiene la oportunidad este domingo de castigar aquellos que se han apartado de lo que se espera debería ser la democracia, es el tiempo de los ciudadanos y en ese sentido nos queda ajustar cuentas con aquellos que se han apartado de manera clara y elocuente del mandato que recibieron de parte de nosotros, sus mandantes. (BFB)

Empresas del Estado

Uno de los grandes desafíos que tenemos en el país es indudablemente el encontrar un modelo económico que nos permita centrar la labor del Estado en lo que le corresponde realizar, cuando vemos mucho de las empresas públicas y especialmente en este verano, en que volveremos a padecer las consecuencias de una empresa monopólica como la ANDE, que no puede garantizar un buen servicio, por diferentes razones, se quejaron este año, porque las tarifas estaban fuera del rango que debieran, se incrementaron  esos números, pero no se mejoró el servicio, ahora aparece el argumento de que vienen de varios años de desfinanciamiento y que por lo tanto llevará todavía una buena cantidad de tiempo, ponerse a la altura y exigencias de la demanda de la gente. Pero si vemos también hay otras empresas públicas como el caso de la INC, que compra una nueva planta para procesar clinker y que ha tenido más de cien fallas, en un período de prueba y que podría ser otro gran elefante blanco, adquirido por el estado a las costas de cada uno de los contribuyentes, vemos de que hay algo mucho más profundo y grave en todo esto, el Estado no sabe hacer bien estas cosas y cada vez nos cuesta mucho más mantener a un personal ocioso y además de todo eso manipulado en tiempos electorales para que voten por que se sigan siendo manteniendo las cosas hasta ahora, nos cuestan mucho las empresas monopólicas del Estado, pero por sobre todo no vemos un rol del estado propiamente, incluso en aquellos sectores en donde debería actuar como elemento regulador del mercado. En definitiva tenemos dificultades filosóficas, administrativas y de gestión. (BFB)

A platazo

Es evidente que las campañas sacan lo mejor y lo peor de las personas, algunos demuestran cual es su verdadera concepción con respecto al poder, que es lo que entienden con respecto al de la prensa, a las encuestas, al twitter. La expresión del presidente Cartes de acusar de muchos de los males del país a los periodistas y especialmente aquellos que son críticos a su gobierno, y afirmar en términos bastantes soeces a la labor que cumplen algunos es una demostración de pobreza de espíritu que dominan a varias personas en estas elecciones. También ha sido noticia el hijo de la dip. Perla de Vazquez, exhibiendo dólares sobre una mesa dispuesto a comprar la voluntad de los votantes santanianos en el dia de los comicios, otras expresiones más se dieron en el transcurso de esto que casi siempre rodea a la práctica electoral y que demuestra, reitero, nuestra pobreza cívica, nuestra pobreza moral y nuestra pobreza argumentativa, no somos un país en el que estamos acostumbrados a debatir sus diferencias y a plantear propuestas, somos más bien personas que responden con insultos y agravios, cualquier afirmación que no sea la que uno comparte o tiene como argumento central. En definitiva las cuestiones electorales han vuelto a mostrar lo peor y pocos casos de lo mejor de nuestra sociedad, y varios de los temores que son permanentes en la vida política nacional, la posibilidad de comprar las voluntades de los votantes o de torcer las voluntades de los trabajadores del sector público, que más de 300mil de ellos, casi siempre son carne de cañón en los procesos electorales.   (BFB)

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