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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Una “huelga” que a nadie conviene

 

El primer llamado de atención sobre los fines de esta huelga fue el “popurrí” de reivindicaciones que se formulan. Desde el “aumento salarial del 25%”, que llevaría a la quiebra a innumerables empresas o, lo más probable, a una oleada de despidos masivos, hasta la “condonación de las deudas a los pequeños productores” y que, del día a la noche,  “se destine a educación el 7% del Producto Interno Bruto”. Y a esto agregan demandas de los estudiantes secundarios, de los camioneros, los taxistas y otros actores sociales a los cuales buscan sumar a la protesta.

De esto se percató el grueso de las Centrales y Federaciones del transporte público, que decidieron abstenerse de participar en la huelga, lo cual hace previsible su fracaso. De hecho, su realización hoy no descansa en el Plenario que aglutina a las organizaciones obreras de nuestro país, sino en el “Congreso Democrático del Pueblo”, una convergencia de movimientos sociales y políticos que dicen ser de izquierda, a los que poco o nada les importa lo que piensan y resuelven los trabajadores.

Lo que tendremos desde mañana no será, por tanto, una clásica huelga obrera, sino algunos actos y marchas de sectores minoritarios opuestos al gobierno, así como “piquetes” que impidan la circulación de los ómnibus en el área metropolitana y de grupos campesinos belicosos que cierren rutas, violentando en ambos casos el derecho constitucional de los paraguayos a circular libremente por  todo el territorio.

Lamentablemente, con este tipo de manifestaciones salimos perdiendo todos. El país, en lo que respecta a su imagen, que con actos de violencia siempre resulta dañada y “hace correr” a cualquiera que piense invertir en él, así como el movimiento sindical, cuya credibilidad, muy deteriorada por cierto, termine de desplomarse por completo.

Esperemos estar equivocados, pero lo más probable es que mañana veamos a los mismos actores de siempre generando todo tipo de incidentes, a los que apuestan como única vía para paralizar el país, impidiendo por la fuerza que circulen los colectivos por algunas horas, para después decir que “la huelga fue un éxito”.

Y esperamos que el gobierno y las fuerzas del orden no caigan en el juego de las provocaciones, sino que mantengan a raya a los violentos, respetando el derecho de los terceros, conformada por una inmensa mayoría que quiere vivir en paz y trabajar libremente.

 

http://www.adndigital.com.py/index.php/impreso/editorial-impreso/10467-una-huelga-que-a-nadie-conviene

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

3 comentarios en “Una “huelga” que a nadie conviene

  1. Un “líder de opinión” y la huelga general

    La reciente huelga general, pese a su endeblez y casi nula convocatoria, dejó, sin embargo, importantes lecciones que deben ser aprendidas. Se generaron además ciertas actitudes que deben llamarnos la atención, porque provienen de profesionales con un cierto nivel, incluso prestigio, en los medios locales.

    Empecemos por desbrozar la actitud de los sindicalistas organizadores de la medida de fuerza. Absolutamente irracional la postura de Juan Villalba, quien intenta erigirse en el nuevo prócer de los gremios, cuando su “pueblo” se reduce a los choferes en paro de una sola línea de transporte.

    Se permitió tildar de carneros a los líderes de los grandes gremios de transporte público que no se prestaron a su farsa personal, y que al hacerlo, le restaron toda posibilidad de éxito a la medida. Sin embargo, el dirigente los denostó como si tal. Propio de los agitadores improvisados, sin experiencia que de pronto aparecen, estallan como un petardo y luego se desvanecen para siempre. Constructiva la posición de quienes prefirieron sentarse a negociar, dada la buena predisposición permanente de las autoridades. Ese es el sindicalismo que conviene a todos, el negociador, el que tira y afloja, como lo dijimos, buscando generar mejores condiciones para sus asociados.

    La otra actitud ciertamente casi demencial en el grupo organizador de la fracasada huelga, es el exitismo contra viento y marea. Ellos no vieron que casi nadie se plegó a su huelga, todo el mundo fue a trabajar, como corresponde en estos álgidos días de diciembre, ni los empleados públicos ni los privados, casi nadie, se sumó a la protesta. Pero ellos la consideran un “éxito”, con un acatamiento del 80% (SIC), algo totalmente desasido de la realidad. ¿De dónde lo sacan? Estimamos que no tienen otra salida que obrar de esa manera.

    También llama poderosamente la atención el mal modo en que ciertos periodistas y “sus” medios de prensa, trataron la información sobre la escuálida huelga general. No es la primera vez, es cierto, pero cuando escuchamos ciertas cosas, no lo queremos creer. Hasta que se reiteran. Entonces sí. El tema es de cuidado.

    Ante el hecho, exponemos ahora nuestra preocupación por lo que se trataría de un apoyo explícito, pero solapado a una postura anti gubernamental. Por supuesto los profesionales y los medios que obran de esta manera, están en su pleno derecho de hacerlo. Lo que reclamamos es el doblez. El no saber nunca para qué partido juega alguien en la cancha.

    En la mañana de ayer en el noticiero matutino del canal Telefuturo, Oscar Acosta, quien expresó alguna vez que trabajaba para ser un líder en materia de opinión pública, muy suelto de cuerpo afirmó que las roturas de parabrisas, según sus informaciones, eran nada más que “golpes de seguro”, de los propios empresarios del transporte que de esta manera obtenían pingües beneficios con esta jugarreta.

    Imagínese el lector el desatino del hombre. No estamos a favor, ni de lejos, de los empresarios del transporte, pero nos preguntamos que ganarían haciendo romper sus propios vehículos. A lo sumo reponer el material, pero y todo lo demás, el lucro cesante, las heridas a los pasajeros, las posibles demandas por el “accidente”, etc. Nada más traído de los pelos. Pero lo grave del caso es que de esta manera, Acosta estaba exorcizando el costado más grave, más terrible, de las últimas medidas de fuerza “a lo Paraguay”, donde se rompieron cientos de parabrisas y quedó herido un tendal de pasajeros.

    Actitudes grotescas o quizás “ex profeso”, como la mencionada, no deberían darse en periodistas avezados; en realidad el nombrado, se pasó toda su vida profesional, leyendo lo que otros le escriben, pero el hombre tiene ganado su espacio, por lo que de pronto mostrar la hilacha política, en un momento por cierto algo delicado , llama la atención.

    En fin, verdades y mentiras sobre una medida sin sentido, que terminó en la nada, gracias a Dios.

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    Publicado por Anónimo | 24 diciembre, 2015, 4:49 am
  2. Huelga impopular

    by José Rojas

    Esta media noche un sector de los trabajadores del volante, sindicalizados, inician 48 horas de una huelga totalmente impopular; y no porque sus reivindicaciones son injustas; sino porque el momento exige más trabajo y menos manifestaciones de este tipo. Aunque asumo que algunos de esos requerimientos son verdaderamente traídos de los pelos. Sostengo que esta medida de fuerza es más que nada una medición del poderío de convocatoria; una extraña manera de elegir nuevos dirigentes sindicales.

    Si me consultaran propondría un solo punto: mejor distribución de la riqueza; y no precisamente con aumento de salarios. Exigiría que se busquen mecanismos más rápidos y efectos para que el éxito de la macroeconomía permee la microeconomía; pero no tendré éxito. No me van a escuchar; porque el tema del salario y registro sindical son temas que atraen prensa; son mediáticos; lo otro exige una mesa de diálogo y lo que menos buscan; Juan Villalba y sus amigos es el diálogo.

    El momento es por lejos totalmente inoportuno. Diciembre es un mes acelerado los trabajadores (empresarios y empleados) están con tareas de cierre del año; cierre presupuestario en el Estado; elaboración de planes para el siguiente semestre. Todo esto exige trabajo y mucho; no existe tiempo para huelgas.

    Pero lo más grave, los dirigentes que la organizan están matando una figura esencial para la defensa de los derechos de los trabajadores. A Villalba (es más empresario que asalariado), ni Julio López ni Bernardo Rojas demostraron real interés en la situación de los trabajadores; todos ellos más el apoyo de algunas organizaciones internacionales juegan otro objetivo; el de un posicionamiento político; otros para seguir usando la investidura que le garantice impunidad; protegiéndose de la vara de justicia ante desfalcos de un banco que justamente manejaba dinero de los trabajadores; los mismos que hoy dicen defender. Declararon la guerra al gobierno; y no precisamente para favorecer al sector trabajador. Sus propias declaraciones establecen un segundo (el primero) escenario; la lucha política; conspiración contra el poder constituido, salido de las urnas. Claro que ellos perdieron el sentido de las urnas pues hace más de 20 años están en el poder en base a aplausos que acallan toda posible oposición dentro de sus centrales.

    Existen varias señales de que están matando al sindicalismo. Un estudio del Observatorio Laboral del Ministerio del Trabajo determinó que desde 2010 los sindicatos vienen despoblándose. Dirán los dirigentes que la fuerza antisindicalismo presionó, sin embargo la historia reciente los desmiente; sino que acudan a los archivos de las grandes movilizaciones de trabajadores. Hasta hace diez años, los trabajadores se autoconvocaban, hoy se debe pagar a pseudolíderes para empuñar un micrófono para intentar entusiasmar a los seguidores.

    ¿Una huelga nacional para exigir registro del sindicato de la línea 49?; un poco exagerado; además el ministerio del ramo ya lo hizo. Una huelga general para exigir créditos para taxistas? cuando lo habitual debe ser ir a negociar con un banco, privado o del Estado.

    Señal de debilidad es el momento en que se convoca a la huelga. Los presidentes del Mercosur y medios de prensa de la Región estarán en Asunción y los dirigentes intentarán aprovecharse de ello y es probable que lo logren posiblemente con violencia; ¿pero, los resultados de ese maquiavélico intento les dará el aumento del 25% de los salarios?; ¿elevará a Villalba a la cúspide del sindicalismo nacional al punto de lograr que lo reconozcan internacionalmente? No.

    Lo que pasará es mediático; se diluye todo al momento que apaguen las cámaras de la televisión y regresen los presidentes a sus destinos y quedará un sindicalismo con el mismo desprestigio que viene sufriendo desde hace más de cinco años.

    La cumbre no resolverá el problema de credibilidad de los actuales dirigentes; sí lo será un honesto llamado a renovación de sus cuadros; practicar la democracia que dicen defender; ceder los espacios que vienen ocupando desde hace más de 20 años; producir cambios de ideas; ser más creativos en la búsqueda de soluciones y dejar la huelga para situaciones verdaderamente extremas.

    Estimo que estamos asistiendo a la desaparición de una dirigencia sindical que no está entendiendo que Paraguay necesita trabajar un poco más y menos perder el tiempo.

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    Publicado por Anónimo | 22 diciembre, 2015, 4:51 am
  3. Barrer a la basura sindical

    ¿Cuánto tiempo hace que estos tipos que programaron la huelga general gua´u de la fecha, están en el poder en sus supuestos sindicatos?… venidos a menos, llenos de telarañas y sin gente. Casi todos, tienen 20 o más años en el poder, son “figureteros” eternos, líderes de cartón, que lo único que quieren es seguir viviendo sin trabajar, ¡jamás! A costa de su condición de “dirigentes sindicales”, con fueros y toda la parafernalia.

    El gobierno a través del ministerio respectivo debería ponerse más duro con el tema del sindicalismo trucho. Que prosperen los sindicatos verdaderos, los reales, los que defienden todos los días los intereses de sus asociados, que son inteligentes, que estiran y aflojan para conseguir sus objetivos, no estos buitres haraganes de cuarta, que lo único que saben hacer es montar estas farsas de las huelgas de opereta que solamente atraen a un grupo de sinvergüenzas como ellos.

    Un desperdicio. Se deberían extremar los requerimientos para que operen estos gremios, estas excentrales obreras que solo representan a sus dirigentes que en el pasado tuvieron alguna relevancia, pero en el presente ya no, son cajas vacías, que francamente deberían desaparecer. Y también sus dirigentes “eternos”. No tienen sangre en la cara. ¿Cuándo piensan retirarse estas lacras de la humanidad?

    Lo decimos con toda la rabia que nos asiste a ver estos rastreros personajes tratando de marcar nada menos que la agenda del país, programando una “huelga general”, por el problema gremial de una sola empresa de transporte, y nada menos que ante la vista de los jefes de Estado de todo el Mercosur.

    Pero, ¿Por qué la maldita costumbre de querer ventilar nuestras basuras, delante de gente extraña? ¿Acaso ellos van a resolver nuestros problemas? ¿Qué ganamos con ello? Solamente perjudicar la posibilidad de nuestro progreso, merced a inversiones extranjeras. ¿Qué clase de dirigentes sindicales son estos, que ahuyentan las posibilidades de trabajo para el pueblo? Son de lo más ridículos.

    Recordamos que quisieron hacer lo mismo frente al Papa, durante la augusta visita del mensajero de Dios. Por poco no querían que el Santo Padre recogiera la basura domiciliaria. ¿De dónde salió esta actitud tan imbécil, si nos perdonan el término?

    Y encima que todo está capa caída a nivel internacional en materia de negocios. Brasil con calificación “chatarra”, Argentina saliendo del tremendo agujero que le dejó el kirchnerismo, y nosotros haciéndonos los locos, buscando estropear, merced a estos idiotas útiles de quien sabe que trasnochado sector de izquierda, las posibilidades de mantener la cabeza fuera del agua.

    En fin, hay que estudiar bien la situación de estos dirigentes eternos y los resabios de sus organizaciones, ahora “a su medida”, son todas del pasado, ya no tienen nada en el presente y si s no alcanzan los estándares de trabajo mínimo, hay que suprimirlas ya que actualmente y para hacerse “notar”, solamente están para cometer desaguisados que perjudican a la inmensa mayoría de gente que tiene muchísimo trabajo en estos días previos a las fiestas de fin de año.

    Es de esperarse que las fuerzas del orden no permitan un solo parabrisas quebrado, que haya piquetes de la Policía a la par que los piquetes de huelguistas, que el gobierno garantice el derecho al trabajo que tiene la mayoría del pueblo.

    Y que estos desquiciados sindicalistas eternos que se atrasaron en el tren de la historia, vayan a parar a la cuneta de una buena vez.

    http://www.adndigital.com.py/index.php/impreso/editorial-impreso/10519-barrer-a-la-basura-sindical

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    Publicado por Anónimo | 22 diciembre, 2015, 4:51 am

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