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HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

Una vergüenza llamada Yacyretá

Al cruzarse la última barrera que contenía la institucionalidad dentro de la Entidad Binacional Yacyretá, hecho consumado con la Resolución Nº 753/97 del Consejo de Administración de la época, que aceptaba que registren de manera provisoria en los estados contables de la entidad notas de créditos de la Secretaría de Hacienda de Argentina como forma de pago de Yacyretá por su deuda con el Gobierno argentino y posteriormente por el retiro de energía, dándose inicio al control absoluto de la Argentina sobre todo lo relacionado con los aspectos financieros de la EBY.

Con la injerencia de la Secretaría de Hacienda en la determinación de la disponibilidad de recursos de la entidad y al no permitir que Ebisa honre, en tiempo y forma, su cuenta por la energía comprada de Yacyretá, la EBY se convirtió en un mero apéndice de ella, perdiendo su autonomía como entidad binacional. De hecho, ¿qué decisiones relevantes podrían tomar los representantes paraguayos en la binacional si la llave del cofre la tenían y la tienen en el lado argentino?

El único recurso real disponibilizado en la binacional es el aporte realizado por Cammesa en concepto de pagos por la prestación de los Servicios Complementarios, que nada tiene que ver con el pago por retiro de energía eléctrica para consumo argentino.

El monto recibido en ese concepto en todos estos años totaliza un valor aproximado a los US$ 1.013 millones.

La modalidad aplicada de registro en los estados contables de los recursos ingresados en forma unilateral por la Secretaría de Hacienda, sin documentación respaldatoria binacional, carece de legalidad, ya que la única empresa u organismo autorizado a realizar pagos por la energía comprada, según el Tratado, es AA y EE y, posteriormente, Ebisa. Estos pagos deben realizarse en efectivo, como está establecido en el Tratado e inclusive en la Nota Reversal de 1992.

Según puede observarse en la tabla resumen del flujo de caja que acompaña esta nota, el monto total pagado por Ebisa a Yacyretá, de acuerdo a lo establecido en la NR 92, es de US$ 124 millones.

Es así que la deuda impaga de la Argentina por consumo de energía eléctrica de Yacyretá es de aproximadamente US$ 10.253 millones, que es el resultado de restar lo facturado a Ebisa, desde el inicio de la generación, de lo efectivamente pagado por ella.

Cualquier arreglo o presentación diferente a lo establecido en el Tratado e inclusive en la rechazada Nota Reversal de 1992 que intentan hacer como forma de pago por la energía consumida por la Argentina carece de legalidad y viola todos los acuerdos existentes entre ambos países, firmados para la construcción y operación de la binacional.

El manejo burdo, discrecional, arbitrario y sin control, en connivencia con algunos representantes “paraguayos” en la binacional permitió que más de 20 años de producción de la binacional, hayan sido arrebatadas de manera irregular por la Argentina, cuyos representantes, para completar el abuso cometido, declaran en coro con algunos “paraguayos” que la entidad debe US$ 20.000 millones al Gobierno argentino.

El descontrol es tal que si consideramos los aportes unilaterales realizados por el Gobierno argentino, menos lo transferido al Paraguay en concepto de Cesión de Energía, menos lo invertido en las Obras Complementarias, que no puede ser superior a los US$ 1.000 millones, nos encontramos con la sorpresa de que se ha gastado más en la binacional, después de la conclusión de las obras principales, en plena etapa de producción, que durante su construcción. El monto a que nos estamos refiriendo gira en torno a los US$ 6.414 millones.

Para finalizar, por ahora, si consideramos lo facturado a Ebisa en todos estos años y le restamos lo que fue despilfarrado en todo este tiempo, aún restan US$ 3.086 millones, que es el monto de lo aportado por el Gobierno argentino para la construcción de Yacyretá. Antes de realizar cualquier acuerdo con nuestros socios es necesario que la binacional retorne a su institucionalidad, que los responsables de la margen derecha de esta estafa binacional, paguen por sus hechos. La patria así lo demanda.

Por Ing. Orlando Valdes *

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/una-vergenza-llamada-yacyreta-1434803.html

 

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

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42 comentarios en “Una vergüenza llamada Yacyretá

  1. AÑA CUA: DICTÁMENES A LA MEDIDA DE QUIEN PAGA MA$$$?
    En el año 2012, para el ingeniero Orlando Valdés, hoy presidente de la AISEP y asesor, en ese entonces, del Consejo de Administración de la Entidad Binacional Yacyretá, el proyecto de maquinización del brazo Aña Cua era no solo posible, sino totalmente legal, además de estar previsto en el tratado, NO NECESITABA PASAR POR EL CONGRESO.
    Hoy, con todo el descaro del mundo, asegura que es una “entrega” de nuestros recursos energéticos y soberanía.
    Según el dictamen, remitido a través del memorándum número 25 del año 2012, el ingeniero eléctrico Orlando Valdés, contratado como Asesor del Consejo de Administración de Yacyretá, sostenía que la maquinización del brazo “Aña Cua” iba a significar la creación de 1.000 puestos de trabajo en forma directa durante cuatro años, la creación de puestos indirectos llevando a una reactivación del comercio, la industria y los servicios en la zona de influencia de la obra.
    Tampoco producirá una inundación adicional a áreas pobladas y no tendrá efecto negativo para la salud pública.
    En el aspecto técnico jurídico, Valdés aseguraba que el proyecto no debía tomarse como una NUEVA REPRESA pues consiste en una OBRA COMPLEMENTARIA y ACCESORIA a la principal, lo cual NO VIOLA LA SOBERANÍA ni la INTEGRIDAD territorial del Paraguay…
    SIN EMBARGO HOY, a través de las publicaciones en el diario ABC Color, afirma que es “un brutal negociado a cambio de la entrega de la SOBERANÍA nacional”.
    Sigue señalando en su dictamen del 2012 que el proyecto “No quebranta la seguridad nacional, ni la política exterior de nuestro país”.
    Incluso asegura que “la realización de estas modificaciones en el proyecto original de Yacyretá, está previsto en el Numeral 1 del Anexo B del Tratado y más abajo, que la obra NO REQUIERE APROBACIÓN PARLAMENTARIA…
    Entonces queda la pregunta: Qué cambió desde el 2012 a hoy para que la postura del presidente de la Asociación de Ingenieros Eléctricos del Paraguay (AISEP) sea tan radical y diametralmente diferente?…
    Depende de quién paga para que el dictamen o la postura sea a favor o en contra de algún dueño de medio de comunicación, habituado a la extrosión a cambio de beneficio$?

    Jover Paredes Delgado

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    Publicado por jotaefeb | 20 septiembre, 2017, 8:18 am
  2. Yacyretá: ¿Añá Cuá o Aña retã?

    Por Guido Rodríguez Alcalá
    Todos estuvimos de acuerdo cuando el canciller paraguayo declaró, en febrero de este año: “Primero la deuda, después las obras” (Última Hora, 16-2-17). Vale decir, no se construirá la central hidroeléctrica de Añá Cuá mientras no se aclaren las cuentas de la binacional, que nunca se aclararon. En esto vale la opinión del presidente Carlos Ménem: “Yacyretá es un monumento a la corrupción”.

    Inesperadamente, el Gobierno cambió de postura: realizará la maquinización de Añá Cuá, una cuestión técnica que no requiere la aprobación del Congreso, y sobre la cual no se requieren cuentas claras. Lo dice el director de Yacyretá, el ingeniero Ángel Recalde, quien fue director de Yacyretá en el 2006. En enero del 2006, por licitación 321, la binacional llamó a licitación para la construcción de la central hidroeléctrica de Añá Cuá. Entonces Transparencia Internacional criticó la falta de transparencia del proyecto, tema de amplio debate en el Congreso y la prensa paraguaya y argentina.
    Lo opaco era que se le concedían demasiados privilegios a la firma argentina Impsa (Empresas Metalúrgicas Pescardona SA), que iba a participar en la licitación, por haber hecho el proyecto. Según denuncias, el proyecto lo hizo Yacyretá, pero se lo apropió Impsa, que lo presentó como suyo. El escándalo llegó al Senado argentino, y se lo puede ver en internet, en el Orden del Día del 9 de agosto de 2006. Finalmente, el proyecto se suspendió: el 13 de abril de 2006, ABC publicó la noticia: “Gobierno suspende el proyecto de Añá Cuá por falta de transparencia”.

    No ha habido transparencia desde entonces; el manejo de los fondos de la EBY sigue siendo un misterio. Sin embargo, se ha decidido reciclar el proyecto dudoso de Añá Cuá, que ya no es una “central hidroeléctrica”, sino una “ampliación”. Por el lado argentino, participará la empresa Pescarmona, que estuvo a un paso de la quiebra y se salvó gracias al presidente Macri; véase en internet el artículo del periódico argentino Misiones Online: “Con la ayuda de Macri, Pescarmona zafó de la quiebra y pelea por fabricar nuevas turbinas para Yacyretá”. Según la publicación, el monto total de la obra es de 1.560 millones de dólares; aquí nos dijeron 610 millones; tratándose de Yacyretá, todo es posible. Por el lado paraguayo, participaría CIE, con amplia experiencia en Itaipú.

    Añá Cuá es un asunto técnico que debe quedar en manos de los técnicos, nos dice el Gobierno. Tratándose de las represas, no podemos confiar ciegamente en los técnicos, viendo como los costos iniciales de Itaipú y Yacyretá se han disparado. Yo no entiendo de represas, pero hay personas que sí entienden y pueden informarme, a mí y a la opinión pública, como sucedió en el 2006. Para que no fracase de nuevo, Añá Cuá se cocina ahora a puerta cerrada, ¿cuánto terminaremos pagando?

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    Publicado por jotaefeb | 20 septiembre, 2017, 8:18 am
  3. Acordar “la deuda reclamada por Argentina “, no es “arreglar la deuda de Yacyretá”
    Yacyretá no solo tiene deuda reclamada por Argentina. También el Paraguay “reclama” a la binacional más USD 1.200 millones de dólares en concepto de compensación por territorio inundado.

    Yacyretá también tiene deuda pendiente con la ANDE en concepto de resarcimiento.

    Además tiene un litigio por asuntos contractuales pendientes con las empresas constructoras (Impregilo-Dumez y Eriday) quienes reclaman a Yacyretá unos US$ 900 millones.

    Llegar a un acuerdo sobre “deuda reclamada por Argentina” a Yacyretá es, sin lugar a dudas, un paso inicial importante para comenzar la revisión de la situación financiera de la EBY. El siguiente paso sería determinar cuántos les deben a Yacyretá.

    Si se concluye que Yacyretá tiene deuda, el Anexo C estipula que la amortización de dicha deuda debe ser en relación a la potencia (energía) contratadas por las entidades de ambos países (EBISA y ANDE). Como se sabe, la Argentina ha consumido más del 95 % de la energía generada por Yacyretá. Es decir, el 95 % de la deuda de Yacyretá deber ser abonada por la empresa argentina EBISA.

    El Paraguay debe exigir es la culminación Revisión del Anexo C del Tratado de Yacyretá, – que ya tiene 3 años de negociación – y que engloban otros aspectos fundamentales para la binacional y el Paraguay, como ser: la tarifa y la formalización de la comercialización de la energía y el reconocimiento del derecho de Paraguay de disponer como le convenga del excedente del 50% de la energía que le corresponde.

    Conclusión: Llegar “a un acuerdo sobre la deuda reclamada por la Argentina” a Yacyretá, no es arreglar la deuda de la Binacional.

    Entonces, Aña Cuá y otras obras deben ser ejecutadas solamente cuando se concluya la Revisión del Anexo C, y no cuando se llegue “a un acuerdo sobre la deuda reclamada por la Argentina”.

    Ing. Ramón Montanía Fernandez
    Director revista especializada “Mundo de la Electricidad”.

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    Publicado por jotaefeb | 19 junio, 2017, 9:46 am
  4. Yacyretá. Compra de motos debe ser aclarada
    Sheila Abed, consejera de Yacyretá, manifestó al Diario Ultima Hora, “que propondrá un pedido de informe sobre la sospechosa compra de 150 motos de la marca KTM a la Policía con una inversión de USD 1,5 millones”, lo podría entenderse que no estuvo al tanto de la “fuerte Inversión” que realizó el Comité Ejecutivo de Yacyretá.

    “Una inversión” de USD 1,5 millones necesariamente debe aprobar el Consejo de Administración de Yacyretá, salvo que:
    1. Hayan aplicado “Artimaña”, como ser, dividir el contrato, en montos menores para evitar la aprobación del Consejo de Administración. Es una práctica que se da con mucha frecuencia en contrataciones directas, es decir sin concurso alguno.

    2. El Consejo de Administración fue obviado por el Comité Ejecutivo, lo que representa violación del Anexo A del Tratado. No olvidemos que la prensa llegó a publicar que el Comité Ejecutivo de Yacyretá había otorgado a una empresa Consultora, un adicional de más de USD 1.300.000, sin que haya sido autorizado por el Consejo de Administración. Dicho proyecto, donde la EBY “invirtió” más de USD 5.000.000, ni siquiera fue ejecutado. Son despilfarros que ahora se están “arreglando” en las negociaciones con los argentinos, que terminaremos pagando todos.

    3. El Convenio con la Policía Nacional estipula que las donaciones – sin límites de montos- por parte de Yacyretá, se realizará con la simple decisión del Comité Ejecutivo, sin necesidad de intervención del Consejo de administración.

    El Pdte. Cartes debe ordenar a los directivos de Yacyretá el esclarecimiento de la “inversión” que realizó la binacional, en la compra de las motos para la policía, que sin duda será de utilidad para la institución policial. Es una magnífica oportunidad para demostrar a la ciudadanía, su verdadero compromiso con la transparencia en la administración de los interés de la República.

    Ing. Ramón Montanía Fernandez
    Director revista especializada “Mundo de la electricidad”

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    Publicado por jotaefeb | 19 junio, 2017, 9:43 am
  5. El apoyo de la Iglesia.

    La información surgida el feriado del lunes 12 de junio es que el gobierno nacional presentó a miembros de la Conferencia Episcopal Paraguaya, los aspectos resaltantes que hacen al Acta de Entendimiento sobre Yacyretá”, firmado el 04 de mayo en la Isla Yacyretá por los presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri, de Paraguay y Argentina, respectivamente. El encuentro fue una iniciativa del propio Poder Ejecutivo, coordinado por el canciller Eladio Loizaga. El ministro de Relaciones Exteriores sostuvo que es importante que “todos los sectores de la ciudadanía conozcan acabadamente los aspectos resaltantes” del documento. El acuerdo entre ambos mandatarios reconoce que Yacyretá debe USD 4.084 millones al 2015 y esa cifra debe bajar a USD 3.600 millones para el cierre del 2017.
    Participaron igualmente de la reunión el jefe de Gabinete, Juan Carlos López Moreira; el director de la EBY, Ángel María Recalde, y el arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, así como los obispos de Villarrica, monseñor Ricardo Valenzuela; de San Pedro, monseñor Pedro Jouvinvile, y de San Lorenzo, monseñor Joaquín Robledo Romero. Este proceder del Ejecutivo Nacional muestra de forma inequívoca como este poder del estado considera como el interlocutor más valido a la Iglesia Católica antes que a otros estamentos de la vida nacional y que en reiteradas ocasiones ya pidieron este documento para analizarlos en profundidad, es más este documento antes de ser firmado por los presidentes de las dos naciones nunca fue socializado debidamente como corresponde por su importancia para el país.
    Nos parece bien como católico que el Presidente de la Republica consulte o comunique a la Jerarquía de la Iglesia sus decisiones políticas, es evidente en este caso buscando consenso y respaldo a esta decisión. Solamente que creemos que por tratarse de un estado laico, así lo dice la Constitución Nacional, existen otros estamentos que debieran ser consultados con antelación sobre el tema, en ese caso está el Parlamento Nacional, que conforman el Poder Legislativo en donde se había cuestionado la falta de transparencia de las negociaciones para el entendimiento con el gobierno argentino, el hecho de querer ningunear a un poder del estado donde está representado el pueblo utilizando a la Iglesia no nos parece correcto.

    Además con todo el respeto que nos merece los prelados que integran la Conferencia Episcopal Paraguaya, ciudadanos honorables sin dudas, nos parece sí, sin los conocimientos suficientes sobre el tratado de Yacyreta, con cláusulas leoninas y perjudiciales para los intereses paraguayos que desde hace mucho tiempo la ciudadanía reclama por considerar un avasallamiento a los intereses nacionales que podían ser remediados con este paso de la firma del entendimiento, sin embargo se hizo en medio de un secretismo que mueve a la suspicacia y que ahora ante la resistencia del congreso en avalar el documento el gobierno recurre a la Iglesia Católica buscando avalar el acuerdo sobre los que los obispos entienden poco por no estar especializado en contratos hidroeléctricos.

    Andrés Granje

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    Publicado por jotaefeb | 15 junio, 2017, 9:00 am
  6. Los miserables…

    El canciller Eladio Loizaga, con buen criterio, volvió a hacer recientemente un llamamiento a la racionalidad a los políticos de la oposición y de la disidencia interna del Partido Colorado, que aun antes de conocer los documentos definitivos en la renegociación de Yacyretá, ya están anunciando que lo rechazarán.

    Loizaga recordó que desde 1995 (hace más de 20 años y varios gobiernos) que se vienen encarando negociaciones fallidas con la Argentina, lo que se ha convertido en un largo calvario salpicado de denuncias de mega-corrupción que han puesto al emprendimiento en la picota pública nacional e internacional.

    O sea, la cosa no es fácil con el vecino país, eso lo saben perfectamente todos los expresidentes y negociadores que encararon el tema con sus pares argentinos.

    Lo dijo también el canciller. La propuesta de Paraguay en cuanto a la deuda fue la misma que los tres gobiernos anteriores. No hay diferencias en cuanto a eso, por eso llama la atención la actitud negativa de quienes conocen el problema, ya que aun con condiciones menos ventajosas que en la actualidad, no pudieron superarlo.

    Nunca, como ahora, se logró tanto en materia de reducción de la deuda. Quizás hasta fue por la simpatía personal y objetivos comunes de HC y Macri que se logró arribar a este preacuerdo, que despertó enojos incluso en los círculos de poder de Buenos Aires.

    El primer rebuzno, interesado por supuesto, sobre el tema lo dio una suerte de gremio de ingenieros del sector eléctrico que hicieron una parodia para tocar la música que le agradaba a Efraín Alegre, quienes recomendaron al PLRA el rechazo del documento, por supuesto aun antes de conocer la versión definitiva del mismo. Así de irresponsables…

    “Debemos asumir un debate con un sentido nacional, superior a los intereses electorales. Si eso no avanza, todo volverá a fojas cero y la deuda seguirá creciendo y la EBY jamás será sustentable”, explicó Loizaga.

    A la vista de lo que está aconteciendo, sin embargo, parece que está primando la sinrazón. Todo indica que prevalecerá la actitud miserable, aquella que busca ganar réditos políticos a costa de un emprendimiento de alto interés nacional.

    Maldito año político que moviliza las apetencias personales de estos sátrapas que quieren permitirse sabotear el futuro de la nación y de nuestros hijos y nietos.

    Hasta el cansancio fueron enumeradas las maravillas de la bonanza económica que traerá aparejado este acuerdo. Dinero para las empresas, trabajo para la gente, durante largos años encima, algo que no es para nada frecuente en el mundo actual.

    Pero no. No les importa nada. Y utilizan incluso como muletilla que la deuda tiene que ser “cero”. Vaya, ¿qué negociaciones se pueden encarar así? Evidentemente es un pretexto para patear la olla del país.

    La gente tiene que recordar esto. No puede ser que dejemos obrar impunemente a estos traidores de la Patria.

    Al contrario de ABC, instamos a salir a la calle a reclamar esta impostura. Pero sin violencia, sin incendiar nada. Jurando no volver a votarlos jamás y enviarlos de una vez al basurero de la historia.

    Con el rechazo a esta verdadera resurrección de Yacyretá, habrán hecho los méritos suficientes para ello.

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    Publicado por jotaefeb | 15 junio, 2017, 8:56 am
  7. Triple Alianza energética contra el Paraguay

    Desde la entrada en operación de la primera turbina generadora de la usina hidroeléctrica binacional de Salto Grande, construida por Argentina y Uruguay, las redes eléctricas de ambos países quedaron interconectadas. A partir de junio de 2000, entró en operación la primera de las dos líneas de transmisión eléctrica de 500 kV, construidas por la Argentina desde la usina binacional Yacyretá hasta la estación convertidora de frecuencia de Garabí (Brasil), la que, a su vez, está conectada a la usina binacional de Itaipú también por líneas de transmisión de 500 kV. De esa forma quedó concertada una triple alianza de integración energética, mediante la cual los tres países llevan a cabo transacciones de compra y venta de energía eléctrica según necesidades contingentes.

    Esto no tendría por qué incomodarle al Paraguay. Pero sucede que ninguno de los tres países socios dispone de excedente de electricidad para ceder al otro, siendo más bien todos ellos deficitarios en cuanto a la disponibilidad del vital insumo energético. Por su relativamente menor capacidad de generación (1.700 MW), la usina de Salto Grande no tiene excedente comercializable en el mercado tripartito. Por tanto, la única electricidad de que disponen los tres países en sus redes interconectadas para sus transacciones a precios de mercado es el excedente de electricidad paraguaya generada en Itaipú y Yacyretá.

    En 2016, Itaipú generó 103.098.366 MWh, la mitad de los cuales pertenece a Paraguay. De esa mitad, nuestro país consumió menos de 15 millones, con lo que Brasil se llevó más de 36 millones de MWh a US$ 9 el MWh, para revenderlo a Argentina o Uruguay a más de US$ 100 el MWh, escamoteándonos así unos US$ 3.600 millones, solo el año pasado.

    En 2016, Yacyretá generó un total de 21.676.668 MWh. De los 10.838.334 MWh que correspondían al Paraguay, nuestro país utilizó solo 2.458.949 MWh, llevándose la Argentina el excedente de 8.379.385 MWh a US$ 8,7 el MWh (US$ 72.900.650), para revendérselo a Brasil y/o Uruguay diez veces más caro de lo que nos pagó; despojándonos así de más de US$ 700 millones, solo el año pasado.

    De modo que, solo en 2016, nuestros dos socios en las binacionales se alzaron con siderales fortunas a través de transacciones comerciales de contingencia con la energía que nos escamotean en las usinas binacionales con la manifiesta complicidad de nuestras anteriores y actuales autoridades, que, haciéndose las desentendidas, miran a otro lado mientras extienden la mano para recibir las coimas correspondientes. Antipatriótica actitud reminiscente de los legionarios paraguayos que guiaban a las tropas aliadas durante la infame Guerra contra la Triple Alianza. Guerra que, por lo visto, continúa hasta hoy, aunque no ya por medio de la fuerza, sino con la manganeta diplomática de nuestros verdugos de antaño, devenidos socios comerciales en la actualidad.

    En un tiempo en que la seguridad nacional de los Estados descansa más en su pujanza económica que en su poderío militar, resulta inadmisible que el pueblo paraguayo, de épica extracción histórica, tenga que seguir tolerando la falta de patriotismo de sus corruptos gobernantes que, en vez de defender los intereses de la nación, buscan más bien beneficiarse personalmente a su costa.

    La revisión del Anexo C del Tratado, 40 años después de firmado el mismo, era la oportunidad para que el gobierno del presidente Horacio Cartes rescatara nuestra soberanía energética que codiciosos antecesores suyos entregaron a la Argentina en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Lamentablemente, ha optado por pasar a la historia de la nación como un traidor más entre los que lo han precedido en el cargo.

    El plazo para la revisión del Anexo C del Tratado marcaba –y marca aún hasta que el Congreso Nacional se expida al respecto– el punto de no retorno en cuanto al rescate de nuestra soberanía voluntariamente entregada por los vendepatrias de ocasión, empezando con el dictador Alfredo Stroessner y la legión de traidores que desde el Palacio de López vienen manteniendo una actitud timorata y codiciosa que no condice con la integridad moral de la que dieron muestra los Padres de la Patria en defensa de nuestra soberanía en circunstancias mucho más difíciles que las que hoy enfrenta el Paraguay en el concierto regional de naciones.

    Lo que, si fuera patriótico, debería hacer nuestro Gobierno es resistir por todos los medios a su alcance el embate de la diplomacia coercitiva de Argentina y Brasil, países que buscan mantener el statu quo de explotación a que han sometido al nuestro en las binacionales. En tal sentido, el objetivo de la política de reivindicación de nuestros derechos en las mismas no debe apuntar a contener la angurria geopolítica de nuestros poderosos SOCIOS –de por sí insaciables–, sino obligarlos a que actúen como tales y no como PATRONES, como lo han hecho hasta ahora.

    Es de lamentar que, en el tiempo transcurrido, nuestro país no haya tenido la suerte de contar con un gobernante con sentimiento nacionalista capaz de exigir los dos derechos básicos que como socio en un 50% tenemos en las binacionales de conformidad con los tratados pertinentes: administración conjunta paritaria y libre disponibilidad de nuestra mitad de la electricidad generada en las usinas binacionales.

    Por eso, el acomodo de intereses entre socios en pie de efectiva igualdad es el único curso de acción realista que tiene que buscar el Paraguay en las binacionales de cara al futuro, tal como está establecido en la usina binacional de Salto Grande que comparten Argentina y Uruguay. Y eso solamente puede ser logrado por nuestro país con estadistas y negociadores patriotas, y no con aquellos que bailan al son del tintineo de las monedas que les hacen sonar nuestros angurrientos vecinos.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/triple-alianza-energetica-contra-el-paraguay-1602493.html

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    Publicado por jotaefeb | 15 junio, 2017, 8:56 am
  8. Los parlamentarios no pueden defraudar al pueblo
    5 junio, 2017

    Rubén Acevedo Flor.

    En la visita realizada hace poco a nuestro país por el presidente de la República Argentina, ingeniero Mauricio Macri, se logró la firma de uno de los acuerdos más importantes para la República del Paraguay en los últimos tiempos, y es la concreción de los estudios y negociaciones realizados por los técnicos y ejecutivos de la EBY.

    Económica y técnicamente muy convenientes para el país, ya que de la enorme suma solicitada por los argentinos en concepto de intereses y otros, y en base a la buena predisposición de ambas partes sólo se abonará una cuarta parte del total.

    Y además se prevé la ampliación de la estructura ya existente y más adelante la construcción de nuevas represas, que contribuirían enormemente a la potenciación del sistema eléctrico, que tanta falta hace en estos momentos. Y ni que decir en el futuro.

    El documento en este momento se encuentra en el Parlamento para el estudio del proyecto, y estoy seguro que los señores parlamentarios le darán la más alta prioridad en su análisis, y posterior aprobación.

    Si se lee detenidamente nos daremos cuenta que el espíritu del proyecto es altamente beneficioso para ambas partes, como debe ser un acuerdo.

    La EBY ha puesto sus mejores hombres y mujeres en el estudio, lo hicieron a profundidad, y sobre todo defendiendo los altos intereses del Paraguay.

    Liderado por el Ing. Ángel María Recalde, técnico de alta perfomance, una persona íntegra, honesta y sobre todo decente. Que conoce a fondo la EBY, ya que estuvo en una administración anterior, y eso le da aún más importancia para afrontar todo tipo de dificultades, y lograr los resultados convenientes para el país.

    El proyecto de ser aprobado, que estoy seguro se dará. Producirá muchas fuentes de trabajo para nuestros compatriotas desde más humildes hasta el de más alta preparación, y justamente es eso lo que buscamos, elevar la calidad de vida de los ciudadanos.

    Sé, que los parlamentarios desde el fondo de su corazón buscan el bienestar del pueblo, y sobre todo del más desprotegido. Y además tienen la más alta estima de todos, y se espera de ellos un resultado favorable al acuerdo, por los altos beneficios que dará a todos.

    La transformación de varias ciudades como la de Encarnación, construcción de miles de viviendas, y por sobretodo el mejoramiento de la calidad de vida de todos los paraguayos, están pendientes de este acuerdo, por lo tanto los parlamentarios que ya están en la postrimería de sus mandatos, no pueden defraudar al pueblo y deben homologar el acuerdo de Yacyretá.

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    Publicado por jotaefeb | 6 junio, 2017, 7:55 am
  9. El acuerdo de Yacyretá conviene al país

    El diario ABC ha deslizado la aberrante propuesta de que hay que rechazar el acuerdo sobre Yacyretá suscrito por los presidentes de Paraguay y Argentina el 4 de mayo pasado. Y para sostenerla esgrime argumentos engañosos con la pretensión de hacerlos pasar por verdaderos. Utiliza el antiguo recurso de los sofistas en que la persuasión no está al servicio de la verdad, sino de ciertos intereses, que en este caso no son los intereses del Paraguay, que necesita que Yacyretá salga de la desquiciada realidad financiera y el arcaico desorden, producto de varias décadas de negligencia y desinterés de gobiernos anteriores.

    Sacando de contexto expresiones del director paraguayo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), afirma el matutino que lo acordado por los dos presidentes es nulo porque se funda supuestamente en notas reversales rechazadas por el Congreso. Sin esgrimir razones se arroga la potestad de la Corte Suprema de Justicia y declara inconstitucional el acta de entendimiento de ambos mandatarios.

    Lo significativo es que por encima de las elucubraciones sofistas, está la realidad de que el escrito firmado por ambos presidentes constituye un paso adelante en la historia de Yacyretá. Porque soluciona una lamentable situación y propone la normalización financiera de la entidad binacional, acordando los montos aportados por la Argentina, precisando las deudas y los haberes entre la Ande y el ente argentino de electricidad con la EBY.

    Por primera vez en más de 30 años define el débito de la entidad binacional con la Argentina, deducidas las deudas por compras de energía, con lo que viene a poner tranquilidad y permite que la hidroeléctrica pueda ser rentable y seguir reinvirtiendo para adquirir más potencia. Este es uno de los puntos más destacables, pues hasta ahora se había hablado de una descomunal deuda de más de 17.000 millones de dólares, la que ahora se reduce en más del 70% y se acuerda cómo y con qué pagar.

    Hay que resaltar además que en el documento presidencial se han fijado los cálculos de la compensación por territorio inundado, que hasta ahora se trataba de un tema nebuloso y sin precisión en perjuicio de Paraguay, el país territorialmente más afectado. Finalmente se reafirmó cuánto y cómo se deberá pagar a nuestro país por esta afectación.

    Otro de los puntos importantes son los plazos de devolución de los aportes a la Argentina y cómo se pagará lo que se le debe a Paraguay por todo concepto. Se determinó además la tarifa de la energía producida por la binacional que pueda generar dinero incluso para invertir y generar más electricidad en el futuro.

    Todos estos asuntos de trascendental relevancia en la existencia de la EBY y en el interés de nuestro país se esclarecieron. Se tomaron además decisiones vitales para la buena marcha de los negocios de la hidroeléctrica cuyo propietario condómino es el Paraguay a través de la Ande. Con ello se sale de la oscuridad y del desquicio financiero en que estaba y sigue estando el ente binacional.

    Si el aumento anual de consumo de energía continúa al ritmo actual, se estima que después del 2026 el Paraguay se encontrará con que ya habrá utilizado toda su capacidad de generación y sin posibilidad de crecimiento.

    Por ello es de extraordinaria importancia la decisión de reinvertir en la maquinización del brazo de Aña Cuá y en la potenciación de la presa principal de la hidroeléctrica con tres turbinas más para llegar a 23. Nadie en su sano juicio dejaría de invertir en la repotenciación de la hidroeléctrica con todos los beneficios energéticos que implica y el provecho que traerán la construcción y las nuevas instalaciones con su efecto multiplicador en la industria del ramo y en la captación de miles de obreros y empleados.

    Excepto un pequeño grupo de autoproclamados expertos cegados por su libreto negativista, el provecho que tendrá el acuerdo binacional lo han entendido a cabalidad los más connotados gremios empresariales del país, igual que especialistas en energía y economía. Ven en el acta de entendimiento la oportunidad de dejar el estancamiento y el desorden para apostar por una salida inteligente y provechosa.

    En consecuencia, lo único que hay que desechar es la propuesta de seguir anclados en el desquicio financiero y el desorden estructural, y aprobar al acta de entendimiento que constituye un paso trascendental en la binacional y en el genuino interés de nuestro país.

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    Publicado por jotaefeb | 6 junio, 2017, 7:51 am
  10. Las incógnitas del cálculo de la deuda

    Por Ing. Orlando Valdés (*)

    Resumiendo nuestra nota anterior podemos afirmar que los 23 años de esfuerzos de la ANDE en no violar lo establecido en su reglamento y en el Tratado de Yacyretá, especialmente en no perjudicar a sus usuarios, sencillamente se perdieron. Todo debido a la gestión insensata de nuestros empleados en la binacional Yacyretá (EBY), quienes en el “Acta de Entendimiento”, por lo declarado en presentaciones realizadas sobre dicho, aceptaron graciosamente que la ANDE abone una tarifa en la cual está incluida una parcela que corresponde al pago por compensación en concepto de “cesión de energía”, cuya cancelación es de responsabilidad exclusiva de la Argentina.

    Como broche de oro, autorizaron su descuento de los haberes del Paraguay en razón de “territorio inundado”.

    Hoy, prosiguiendo con el análisis de lo acordado como lo prometimos; examinamos la tabla de conciliación que distribuyeron los participantes en la revisión del Anexo C, en el rubro “Deuda de Capital con GOA (Gobierno Argentino) por créditos y garantías otorgadas “es de 5.540 MUSD (millones de dólares), importe al que le aplicaron un reajuste de 1.540 MUSD, totalizándose así deuda 7.065 MUSD. A este monto se le restó el rubro “Obras por cuenta y cargo del GOA” la suma de 527 MUSD.

    Aquí surgen dos preguntas; ¿por qué se aplicó el factor de ajuste al valor bruto de la deuda y no al neto? que sería 5.540 MUSD – 527 MUSD = 5.013 MUSD. Recordemos que los 527 MUSD fueron utilizados para ejecutar obras por cuenta y cargo del GOA, por lo tanto no correspondía la aplicación del índice de ajuste, en perjuicio de la EBY.

    Y la segunda pregunta, que ya fuera adelantada, es, ¿descontaron o no el monto transferido a la EBY para pagos por el concepto “cesión de energía” al Paraguay? Este pago es responsabilidad de la argentina, razón por la cual, así como fueron descontados los montos “Por obras a cuenta y cargo del GOA”, corresponde el descuento de lo transferido para pago por cesión.

    Lo transferido en ese concepto, desde el 2004 hasta el 2015, ronda los 1.000 MUSD. Este valor debieron descontarlo del total presentado como deuda final. Disponemos de una copia de la Resolución Nº 14.190, en cuya hoja Nº 10, de 37, figura en el rubro “Compensación a Paraguay por cesión de energía” el monto de 160 MUSD para el año 2012. La EBY debe presentar la memoria de cálculo en le que conste que los montos transferidos en este concepto fueron retirados del pasivo de la binacional.

    Para finalizar, por ahora, haremos como un ejercicio, hasta tanto la EBY demuestre que los 1.000 MUSD ya fueron retirados del saldo de la deuda, un nuevo cálculo con los datos publicitados de la siguiente manera: 5.540 MUSD – 1.000 MUSD – 527 MUSD = 4.013 MUSD. A este monto le sumamos 1.083 de reajuste, totalizando un monto de 5.100 MUSD, restamos la deuda “por venta de energía” de 2.487 MUSD, nos queda como saldo de la deuda un valor aproximado de 2.600 MUSD, mucho menor a los 4.084 MUSD publicitado. Que conste que a este monto se le debe aplicar el criterio de proporcionalidad, que lo realizaremos en una próxima entrega.

    Si con los escasos datos dados a conocer al público ya surgen dudas del orden de miles de millones de dólares, con qué sorpresa podríamos encontrarnos si accediéramos a toda la documentación de la binacional. Invitamos a nuestros empleados de Yacyretá a levantar las dudas aquí presentadas.

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    Publicado por jotaefeb | 6 junio, 2017, 7:42 am
  11. Acuerdo sobre la EBY debe ser rechazado

    Según declaró el director paraguayo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), ingeniero Ángel María Recalde, para la consolidación de las cuentas de la entidad binacional, el Gobierno paraguayo aceptó la validez de la Nota Reversal del 9 de enero de 1992 (NR/92) –rechazada por el Congreso Nacional y, por lo tanto, nula de conformidad con la ley internacional– en vez de lo que dispone para el efecto el Anexo C del Tratado.

    En charla informativa sostenida con profesores y alumnos de la Facultad de Ingeniería de la UNA el pasado viernes 26 de mayo del corriente, el ingeniero Recalde aseveró al respecto: “Se tomó la Nota Reversal de 1992 porque si se tomaba lo que dice el Anexo C, la tarifa disparaba; esa es la pura verdad”. A confesión de parte, relevo de pruebas. Vale decir, el Acta de Entendimiento firmada por el presidente Horacio Cartes con su homólogo Mauricio Macri con relación a la EBY es claramente inconstitucional, y por tanto, de nulidad absoluta, como lo fue en su tiempo el leonino “Preacuerdo Técnico”, firmado con igual propósito en 2006 por los entonces presidentes Nicanor Duarte Frutos y Néstor Kirchner, que fue retirado por el primero del Congreso ante la inminencia de su rechazo por los legisladores, como correspondía. “…Reconocemos que se pudo haber obtenido algo más favorable, pero se hizo lo que se pudo”, terminó aduciendo el traidor director paraguayo.

    ¿Cómo se entiende que un alto representante de nuestro país pueda negociar un acuerdo internacional sobre la base de un documento rechazado por el propio Congreso paraguayo? Si esta clase de funcionarios son quienes están defendiendo los intereses nacionales, solo puede hablarse de otro vulgar entreguismo, esta vez de parte del actual Gobierno.

    Más allá de las razones técnicas y financieras esgrimidas por nuestros negociadores para justificar el ilegal acuerdo bilateral a que llegaron con sus pares argentinos, desde el momento en que el mismo contiene componentes violatorios del Tratado, todo el paquete acordado deviene nulo, porque atenta contra la Constitución Nacional. Y siendo esta la ley suprema de la República, ella está por encima de cualesquiera acuerdos que el Presidente de la República suscriba con sus homólogos de otros países. Al ser claramente inconstitucional, el Senado debe rechazarlo sin dudar, o de lo contrario estaría convalidando la fatídica NR/92, rechazada por ese mismo cuerpo legislativo.

    Lamentablemente, sin embargo, la criminal posibilidad de la aprobación del Acuerdo no debe ser descartada por la ciudadanía, habida cuenta del nefasto precedente sentado recientemente por los 25 senadores de todos los colores que se agavillaron para apoyar el inconstitucional proyecto de enmienda impulsado por el presidente Horacio Cartes en pos de su reelección, y que solo la reacción popular pudo contener.

    Aunque el director de la EBY fue franco al reconocer que ¡los negociadores paraguayos accedieron a violar el Anexo C del Tratado!, aceptando la imposición de la ilegal NR/92 por la parte argentina para la consolidación de las cuentas en la binacional, no lo fue en absoluto cuando trató de justificar lo injustificable, mediante mentiras flagrantes. Así, dijo que si se adoptaba una tarifa menor que la que la ANDE paga actualmente por la energía eléctrica que retira de la EBY “a cuenta” (vale decir, que no paga hasta ahora, aunque sí les cobra a los usuarios), se tendría que cerrar con notas de crédito para quien pagó más, con lo que se iba a terminar debiendo a EBISA (Emprendimientos Energéticos Binacionales Sociedad Anónima) alrededor de US$ 5.000 millones.

    Lo que, manipulación semántica de por medio, el mentiroso director paraguayo de la EBY eludió admitir es que, si se cumplía la métrica tarifaria prevista en el Anexo C del Tratado, la deuda de la binacional hubiese sido cero –como lo sostienen los técnicos paraguayos patriotas–, aunque, obviamente, la ANDE adeudaría mucho más que lo que ahora debe por la electricidad que retira y no paga. Pero, como el promedio histórico de la cantidad que ella retira asciende a poco más del 5 por ciento de lo que genera la usina, la misma sería insignificante comparada con lo que la EBY le ha entregado hasta ahora a EBISA (vale decir, a Argentina). Entonces, lo que el ingeniero Recalde debió admitir es que esos US$ 5.000 millones serían más bien el saldo deudor de EBISA con la EBY, y no al revés, como lo señaló a su auditorio de profesores ingenieros y alumnos de su gremio profesional. Un lapsus mental simulado que nadie en su sano juicio aceptaría.

    Desde un principio, nuestro diario se ha hecho eco de las opiniones vertidas por técnicos compatriotas en el sentido de que, en las tratativas con los argentinos, Paraguay tenía dos derechos innegociables: la aplicación estricta del Tratado para la revisión del Anexo C del mismo y la libre disponibilidad de la mitad de la energía eléctrica producida en la usina que pertenece a nuestro país. El resto de los ajustes para “sanear” la EBY podría venir por añadidura, incluidas las compensaciones por territorio inundado por el embalse de la represa y la inutilización del tramo del histórico Ferrocarril Central del Paraguay, tasado en unos US$ 150 millones. Compensaciones cuyo pago fue lamentablemente diferido por el Gobierno del general Andrés Rodríguez mediante las fatídicas Notas Reversales de enero de 1992, a las que hemos hecho mención más arriba.

    Otra gran mentira del ciudadano traidor Ángel María Recalde –que en algún momento debe rendir cuentas a la Justicia, junto con el grupo de los demás negociadores, encabezados por el jefe del Gabinete Civil de la Presidencia de la República, Juan Carlos López Moreira, y que incluye también al canciller Eladio Loizaga– es la referida a los valores de las cuentas de la EBY que manejaron en las negociaciones. Al respecto, Recalde dijo que los números correspondían a los que estaban asentados en los balances. “Esos números nosotros no discutimos porque están en el balance auditado que acompañamos con nuestra gente de contabilidad y con nuestra auditoría externa”, sostuvo.

    La desfachatez del director paraguayo de la EBY raya en el cinismo más refinado. Los números de las cuentas son de total hechura argentina. Las tales auditorías externas son cosecha privativa de la administración argentina del ente. Y en cuanto al “acompañamiento de nuestra gente de contabilidad”, ello nos remite a la metáfora de “el zorro cuidando el gallinero”. La Contraloría General de la República jamás pudo realizar una auditoría en la EBY, ni en Itaipú, irónicamente por obstrucción de su potestad constitucional por la Corte Suprema de Justicia.

    El Senado de la República no debe aprobar la vil entrega de intereses nacionales estratégicos a la Argentina. La ciudadanía debe impulsar una firme y sostenida movilización para obligar a quienes fungen de sus representantes en el Parlamento a rechazar el entreguista documento firmado recientemente por los presidentes Horacio Cartes y Mauricio Macri.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/acuerdo-sobre-la-eby-debe-ser-rechazado-1600273.html

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    Publicado por jotaefeb | 4 junio, 2017, 7:46 am
  12. El Acta obliga a la ANDE a pagar por cesión de energía

    Por Ing. Orlando Valdés

    En el debate que siguió a la presentación del Acta de Entendimiento sobre Yacyretá que se llevó a cabo el viernes 26 de mayo en la Facultad de Ingeniería de la UNA (FIUNA), el Ing. Roberto Fariña, director de Energía del VMME, hizo una consulta sobre la deuda de la ANDE con la EBY por “venta de energía”, específicamente “¿con qué contrastó ese monto, puesto que se toman como referencia los valores de la NR de 1992 y la diferencia de la tarifa provisoria aplicada por la ANDE; en definitiva ¿cómo surge ese número?”.

    Para contestar correctamente la pregunta nos remitirnos a ese instrumento diplomático de 1992: “Tarifas y Financiamiento Proyecto Yacyretá”, que en el punto 1 establece una tarifa de US$ 0,030 (treinta milésimos de dólares de los Estados Unidos de América por kilowatiohora), a ser actualizado por la planilla 2 del Anexo C, para toda la energía producida en Yacyretá hasta el año 2048.

    Además, en su punto 2 se lee que “… la República del Paraguay percibirá, al contado, la suma de US$ 0,00175 (ciento setenta y cinco milésimos de dólar de los Estados Unidos de América por kilowatiohora) en concepto de pago a cuenta correspondiente a la compensación por cesión de energía, compensación por territorio inundado, resarcimiento y utilidades”.

    Como podrá observarse, la tarifa fijada incluye en su composición el pago por el concepto “Compensación por cesión de energía”; sin embargo, conforme establecido en el Anexo “C” numeral V-Compensación por Cesión de Energía, ítem V.1: “La Alta parte Contratante que adquiera energía cedida de la otra Alta Parte Contratante, de conformidad con el Artículo XIII del Tratado, le pagará una compensación”.

    La ANDE entiende, y creo continúa entendiendo, que no debe contribuir al pago de la compensación por “cesión de energía”, es así que se estableció una tarifa provisoria, menor a lo establecido por la NR 92, hasta tanto se defina un precio que no incluya el pago por cesión. Entonces, los pagos realizados por la ANDE, hasta la fecha, constituyen un adelanto por el retiro de energía de la binacional Yacyretá. Sí corresponde que EBISA pague la tarifa establecida por la Reversal.

    Las declaraciones que hizo el empleado de la EBY ese día, que si se adoptaba la tarifa menor (también para EBISA), lógicamente se tenía que cerrar con notas de crédito para quien pagó de más, y que entonces terminaríamos debiendo alrededor US$ 5.000 millones a EBISA, razón por la cual consideraron más prudente aceptar la tarifa de la NR 92 (también para la ANDE), porque ese monto se iba a consolidar con las acreencias por territorio inundado que tiene el Estado paraguayo.

    Con esta afirmación, el funcionario reconoce la violación de lo establecido en el tratado sobre la responsabilidad de pago por “cesión de energía” y alegremente regala al Estado argentino, al descontar de los haberes relacionados con el territorio inundado, recursos genuinos pertenecientes a la República del Paraguay. Hay más, continuaremos.

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    Publicado por jotaefeb | 2 junio, 2017, 9:06 am
  13. La ineludible proporcionalidad

    Por Ing. Orlando Valdés

    El Acta de Entendimiento, recientemente firmado por los presidentes del Paraguay y de la Argentina, con la declarada intención de lograr el ordenamiento económico financiero de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), en realidad tiene objetivos ocultos y diferentes para cada Alta Parte contratante.

    Para la Argentina es prioritario legitimar lo actuado a lo largo de estos años, aumentar la capacidad de generación de energía y la potencia instalada en Yacyretá, y principalmente, garantizar el retiro mayoritario de la energía paraguaya, bajo la figura de “cesión”, por el mayor tiempo posible.

    Mientras que los representantes del Paraguay tendrían como objetivo legitimar la violación del Tratado, ya que varios de los que negociaron el Acta son los mismos que lo permitieron; presentar el Acta como un logro y, principalmente, garantizar que todo siga igual, para beneficio de unos pocos.

    Siguiendo esa línea, el punto 1 del Acta, de entrada, valida lo actuado mediante la aplicación del Decreto 612/1986 (RA), documento que no fue incorporado por la binacional. En otro ítem, la aplicación selectiva de la anulada Nota Reversal de 1992, y otros. Pero el “logro” mayor concretado en el Acta es la trasgresión del numeral IX-Revisión del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá, al desconocer la distribución proporcional al consumo de las responsabilidades financieras.

    Ante la imposibilidad, hasta ahora, de acceder a los asientos contables que fueron utilizados para determinar el saldo de la deuda de Yacyretá con el Tesoro argentino, y de la correspondiente documentación respaldatoria, así como de tomar conocimiento de los criterios que utilizaron, consideramos una pérdida de tiempo intentar adivinar los cálculos que hicieron los contadores y técnicos de la binacional.

    Si consultamos públicamente si de los “Aportes” realizados por el Tesoro argentino fue restado el monto correspondiente al pago por “cesión” al Paraguay y el motivo por el cual el ajuste del monto correspondiente a los “Aportes” fue realizado sobre el valor bruto y no sobre el neto.

    Consideramos que el Paraguay no puede admitir la no aplicación de lo establecido en el numeral IX-Revisión del Anexo “C” del Tratado, que determina que la responsabilidad de las deudas de la binacional, luego de 40 años de la firma del tratado, debe ser asumida por las Altas Partes en forma proporcional al consumo de la producción. La proporcionalidad también se aplica a los beneficios que no fueron honrados por la binacional con las Altas Parte contratantes.

    El no hacerlo incrementa injustamente a una de las partes el costo de la energía producida en la binacional.

    La no aplicación del criterio de proporcionalidad a las obligaciones pendientes de la binacional condena al Paraguay a no poder retirar su parte de la energía de Yacyretá y tampoco la que pueda ser generada con las ampliaciones proyectadas, por el excesivo costo relativo de la tarifa frente a otra fuente de generación nacional.

    Además obliga al Paraguay a autopagarse sus beneficios en una proporción indebida. Con esto, la Argentina logra apropiarse, por varios años más, de la energía paraguaya, en directo perjuicio de los más de 1.600.000 paraguayos en estado de pobreza.

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    Publicado por jotaefeb | 29 mayo, 2017, 6:18 am
  14. Yacyretá ante los nuevos desafíos

    Medios de nuestro país se han hecho eco de la información de que en la Argentina ya se habla de los aprestos para la ampliación de la usina hidroeléctrica de Yacyretá prevista en el acta de entendimiento firmada hace tres semanas atrás por los presidentes de nuestro país, Horacio Cartes, y de la Argentina, Mauricio Macri. El documento no se ha aprobado aún aquí en el Congreso y está siendo ásperamente cuestionado por un sector de la oposición.

    Pero al margen de las discusiones, el tema se presta para puntualizar la importancia fundamental que tiene el mencionado acuerdo y el propósito que prevé de aumentar la capacidad de generación de la hidroeléctrica.

    Por la excesiva politización de algunos temas, muchas veces se pierden de vista las verdaderas aristas de la realidad, pues la pasión de la discusión impide ver con los ojos lo que muestran los simples hechos. Eso ha ocurrido en algunos sectores de la opinión pública en torno al acuerdo binacional, que analizado con objetividad es claramente ventajoso a los intereses de nuestro país si se considera la situación existente desde hace varias décadas.

    Convengamos que entre las principales bondades del acta de entendimiento está la positiva normalización financiera de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Después de 30 años de desidia de los gobiernos y del fenomenal desquicio financiero de la institución, finalmente se estableció el monto de los aportes realizados por la Argentina y que estos aportes no generan ni generarán intereses. También se precisaron las deudas y acreencias entre la Ande y Yacyretá y entre EBISA y Yacyretá, así como las compensaciones de cuentas entre ellos.

    Por fin se acordó que la deuda de la EBY con la Argentina, deducidos los débitos por compras de energía, es de algo más de 3.800 millones de dólares y no de más de 17.000 millones de dólares, como se estimaba, con lo que la reducción del pasivo es de más del 70%. Se fijaron los cálculos de la compensación por territorio afectado y se acordó su distribución de acuerdo a las áreas inundadas, por lo que corresponde el 80% al Paraguay y el 20% a la Argentina.

    Se establecieron otros puntos de gran relevancia, como el plazo de devolución de los aportes a la Argentina, el sistema de pago de las compensaciones y las acreencias a ambos Estados, la tarifa de la energía que puede generar un flujo financiero para mayor generación eléctrica, entre otros.

    Uno de los asuntos que merece especial atención es la decisión de maquinizar el brazo Aña Cuá y de dotarle de 3 turbinas más al cuerpo principal de la hidroeléctrica, para lo que se deberá invertir más de 1.600 millones de dólares.

    Esta determinación permitirá potenciar la usina para generar una mayor cantidad de energía. Como ya lo dijera el director argentino, con esto se le quita el cepo al crecimiento de Yacyretá.

    Con la maquinización del brazo Aña Cuá, no solo se dejará de perder más de 80 millones de dólares por año por el agua derramada en el vertedero sin ningún uso, sino que se incrementará la generación en un 10%. Con la suma de las tres turbinas más a la presa principal, se aumentará la potencia en un 15% y la generación efectiva en un 6%.

    Además de la mayor cantidad de energía que producirá en el mediano y largo plazos, es decir mayor facturación, la realización de las obras permitirá dar trabajo a alrededor de 3.000 obreros y técnicos, con todo lo que ello implica en materia de efecto multiplicador. La adición de 3 turbinas y la maquinización del brazo Aña Cuá derramarán en forma inmediata en ambas orillas del Paraná más de 1.600 millones de dólares. Esto se traducirá en pago a la mano de obra, adquisición de piezas e insumos para las turbinas y salas de máquina en que intervendrán empresas paraguayas con experiencia en el tema. Levantar las obras de infraestructura requerirá materiales que proveerán firmas de ambas naciones y permitirá el concurso de consorcios de construcción de uno y otro país.

    Como puede apreciarse, la inversión prevista en Yacyretá tendrá beneficios de incalculables proporciones para el país, que están lejos de cualquier discusión. Y la normalización de las cuentas de la binacional, que establece el acuerdo, puede garantizar que se crezca mirando el futuro.

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    Publicado por jotaefeb | 25 mayo, 2017, 10:46 am
  15. La parte del león para Argentina

    El acuerdo firmado por el presidente Horacio Cartes con su homólogo argentino Mauricio Macri como corolario de la revisión del Anexo C del Tratado, destinado supuestamente a sentar las bases del ordenamiento económico y financiero de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), constituye para nuestro país, otra vez, una rendición política incondicional ante la agresiva diplomacia comercial argentina que, de nuevo, se ha salido con la suya debido a la falta de patriotismo del presidente Horacio Cartes y sus adláteres, que como sus antecesores, puede pensarse que no han resistido la tentación de la codicia. En esta oportunidad, la Argentina no solo se ha reasegurado por al menos diez años más el aprovechamiento del 95 por ciento del total de la electricidad producida en la usina hidroeléctrica binacional (incluyendo más de la mitad de la energía que le corresponde a nuestro país), sino que aumentará esa cantidad con el agregado de tres turbinas más a la represa y la maquinización del brazo Aña Cua, con lo que paliará en alguna medida la angustia de su actual consumo doméstico.

    ¿Y qué beneficios ha obtenido el Paraguay? Increíblemente, ninguno. Solo perjuicios. No podrá disponer libremente de su electricidad para vendérsela a terceros países a mejor precio que la mísera compensación que recibe de Argentina por cedérsela obligatoriamente. Pagará la mitad de una deuda espuria de US$ 4.000 millones sin documentos respaldatorios, arbitrariamente impuesta por el Gobierno de ese país como saldo deudor de la EBY. De haberse aplicado el Tratado, y no la ilegal Nota Reversal de enero de 1992 (NR/2), a la fecha no existiría deuda. Contrariamente a lo logrado en Itaipú, en vez de ser resarcido por territorio inundado por el embalse, Paraguay debe autocompensarse por el perjuicio.

    Mientras en la margen derecha del río Paraná los paraguayos y paraguayas rumiamos frustración por la vil entrega de soberanía perpetrada por el Gobierno del presidente Horacio Cartes a cambio de no sabemos qué satisfacción personal, en la otra cantan victoria los “hermanos” argentinos. Y con razón. “Yacyretá aporta más de 15 por ciento de la energía de base global del país, por lo tanto la posibilidad de que se puedan incorporar más turbinas en la presa principal, lo que va a redundar en energía adicional, que tanta falta nos hace a los argentinos, es un hecho trascendente que debemos celebrar”, expresó complacido al respecto el diputado argentino, Alfredo Schiavoni, hermano del director de la EBY, Humberto Schiavoni.

    Con tan negativo saldo a favor de nuestro país en tan crucial negociación como ha sido la que por tres largos años sostuvo el Gobierno y su equipo negociador con sus pares argentinos, todo hace suponer que desde un principio, en una remota alcoba de su cerebro, el presidente Horacio Cartes, tuvo como idea fija transar con el Gobierno argentino a costa del interés nacional, convalidando la discrecional y corrupta administración en la EBY, desde la nefasta NR/92 convenido por el presidente Andrés Rodríguez con el de Raúl Alfonsín, rechazado por el Senado paraguayo y, por tanto, ilegal, hasta el presente, incluido el fallido Preacuerdo Técnico propiciado por los expresidentes Nicanor Duarte Frutos y Néstor Kirchner en 2006.

    Al igual que el dictador Alfredo Stroessner y sus lacayos, Horacio Cartes y los suyos tuvieron que tener motivos personales muy convincentes para aceptar íntegramente la ecuación de arreglo propuesta por el Gobierno argentino, claramente atentatoria contra los intereses de nuestro país, tanto en términos de los beneficios que en justicia allí nos corresponden, como en cuanto a los perjuicios que colateralmente sufrirá a causa del leonino acuerdo.

    Esta entrega de nuestros intereses a la Argentina consumada por el presidente Horacio Cartes en mucho se asemeja a lo hecho por el presidente Juan Carlos Wasmosy en 1996 con el Gobierno del Brasil. Por el mismo, Wasmosy convalidó los abusos financieros perpetrados por Eletrobras y agencias financieras brasileñas en perjuicio de Itaipú, incluyendo también una “deuda espuria” de US$ 4.100 millones, lo que causó que el pasivo del ente binacional trepara exponencialmente hasta el punto de que recién en el 2023 Paraguay terminará de pagar la mitad que le corresponde. De no haber sido por esta vil entrega, el Paraguay hubiera tenido saldada su deuda en la binacional en el 2008, según el estudio hecho por el respetado economista norteamericano de fama mundial, Jeffrey Sachs.

    Grande es la decepción del pueblo paraguayo con la traición a sus intereses consumada por el presidente Cartes. Más que nada, porque tenía a su favor todas las ventajas geopolíticas como socio indispensable para negociar de igual a igual con su par argentino. Adicionalmente, contaba con un factor coyuntural estratégico a favor: la crítica necesidad argentina de disponer de más electricidad para consumo interno, como lo reconoce el diputado Schiavoni. Sin embargo, nuestro presidente careció una vez más de talento de estadista para utilizar las favorables ventajas que tenía a su favor para vencer la renuencia argentina a reconocer los derechos del Paraguay en la EBY.

    Si con tan valiosos factores de negociación a favor para el logro de un justo y mutuamente conveniente acuerdo, en el final traicionó la dignidad de la nación con una humillante entrega de un vital interés nacional, el presidente Cartes y sus negociadores tuvieron que necesariamente sopesar nacionalismo versus conveniencia personal. Otra explicación no cabe. Tampoco cabe admitir que hayan tenido la ingenuidad diplomática de caer en el fatalismo entreguista de los legionarios de antaño que sostenían la convicción de que, como país pequeño, el destino del Paraguay estaría siempre bajo control de Argentina y Brasil.

    Ante tan vil entrega, una vez más, de los intereses nacionales consumada, en esta ocasión por el antipatriótico gobierno del presidente Horacio Cartes, los paraguayos y las paraguayas deben movilizarse y exigir al Senado de la República que rechace la insolente intención argentina de seguir convirtiéndonos en cómplices para violar nuestra soberanía energética en la EBY.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/la-parte-del-leon-para-argentina-1594736.html

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    Publicado por jotaefeb | 18 mayo, 2017, 7:59 am
  16. El borrador de Yacyretá

    Por Ing. Orlando Valdés

    Accedimos, a través de los medios, a lo que sería uno de los borradores del documento que firmarán los representantes de las Altas Partes Contratantes, don Mauricio Macri, presidente de la República Argentina, y don Horacio Manuel Cartes, presidente de la República del Paraguay, con el fin de lograr el ordenamiento económico financiero de la Entidad Binacional Yacyreta (EBY). El borrador considera que el Tratado dispone la revisión del Anexo C al cabo de los 40 años de su celebración. A continuación comentaremos algunos de los puntos descriptos en el citado borrador, en esta ocasión hasta el numeral 7.

    Una de las metas establecidas es:

    –Incrementar los ingresos operacionales con el aumento de la generación.

    La incorporación de esta pauta requiere la elaboración y aprobación de una Nota Reversal, ya que altera la estructura económica financiera establecida en el Anexo “C” del Tratado. El objetivo podría ser la obtención del financiamiento para las obras de ampliación de la central y la maquinización del brazo Aña Cua, por vía de la tarifa.

    1. La República Argentina ratifica su compromiso de no percibir ni devengar intereses sobre la deuda contraída por Yacyretá con el Tesoro argentino al 9 de enero de 1992 por las aportaciones hasta ese momento, conectadas de conformidad con lo dispuesto en los decretos Nº 3450/1979 y Nº 612/1986.

    2. Respecto a la deuda contraída con posterioridad a esa fecha, sea en función de lo previsto en los decretos referidos, como así también para financiar el Plan de Terminación de Yacyretá y otros conceptos, la República Argentina, con respecto a los intereses, dará igual tratamiento, supeditado todo ello a la ejecución de los acuerdos que por este acta se establecen.

    La Argentina, según Resolución del Consejo de Administración (RCA), que se encuentra en los archivos de la binacional, ya concordó en el 2006, no percibir ni devengar intereses hasta el año 2005. Es así que los puntos 1 y 2 deben ser concordantes con dicho documento.

    3. El Gobierno argentino accede a detraer de sus créditos, mediante el mecanismo de compensación, los montos que le adeuda a la Entidad Binacional Yacyretá por venta de energía, como así los vinculados con obras ejecutadas por Yacyretá por cuenta y a cargo del Estado argentino, de conformidad con los valores consignados en los Estados Financieros de la EBY al 31 de diciembre 2015.

    Es necesario que acompañe al documento a ser firmado un anexo descriptivo en el que deben registrarse los conceptos y sumas que fueron tenidos en consideración para “detraer” esos montos “de sus créditos”.

    4. La deuda resultante, luego de efectuar la operación referida en el numeral anterior, con más el ajuste a que se refiere el numeral 14 del borrador en cuestión, se cancelará con un período de gracia de 10 años y a su vencimiento, un plazo de repago de 20 años.

    Aquí se consiente que el pueblo paraguayo pague el consumo de energía eléctrica que la Argentina no abono a lo largo de todos estos años, al no aplicarse lo establecido en el Numeral IX-Revisión, que determina que el pago del saldo de la deuda debe ser hecho en proporción a la energía utilizada por cada Alta Parte contratante, en este caso Paraguay 5% y Argentina 95%. Si es admitido este texto, dentro de 10 años estaremos pagando, en nuestras tarifas, el 45% de la deuda que la Argentina acumuló con Yacyretá, con reajuste.

    5. Con relación a la Compensación en Razón de Territorio inundado prevista en el numeral IV del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá, las partes acuerdan lo siguiente:

    a) Que el costo unitario económico teórico es de 0,0445 USD/kWh, el cual será actualizado conforme al numeral 14, con base 31 de diciembre de 2015.

    b) Establecer la siguiente distribución para la Compensación en Razón del Territorio Inundado:

    – A la República del Paraguay, el ochenta por ciento (80%) y a la República Argentina, el veinte por ciento (20%).

    La actualización de la deuda que la binacional mantiene con las Altas Partes por “Compensación en Razón de Territorio Inundado” debería ser realizada con base al año 1994, fecha de inicio de la operación de la central.

    6. Respecto a la Compensación por Cesión de Energía para la Alta Parte Contratante que adquiera energía cedida de la otra, de conformidad con el Articulo XII del Tratado, le pagara una compensación, la que a partir del suministro de energía del 1 de enero de enero de 2017 será establecida en 3.598 USD/GWh y mantenida para que establezcan un programa de reducción de los gastos de explotación enumerados en el numeral III-7 del Anexo “C” al Tratado.

    7. Se instruye a los representantes en los órganos de administración de Yacyretá para que la Entidad, sin afectar los recursos disponibles para su adecuado funcionamiento, adelante mensualmente, en forma total o parcial, los montos liquidados a las Altas Partes por la compensación por cesión de energía. Implicando dichos adelantos un pago a cuenta de las obligaciones que se devenguen en favor de las mismas y cuya responsabilidad de pago corresponda a la Entidad Binacional Yacyretá.

    Estos dos puntos son distractores y medidores del entreguismo de los que están participando de esta operación y está funcionando muy bien. Lo real es que en Yacyretá ya no existe, desde hace varios años, energía a ser cedida. La energía en concepto de cesión que la binacional hoy entrega a la Argentina es realizada de manera forzada, como consecuencia de la falta de la línea de 500 kV Yacyretá-Villa Hayes. La ANDE requiere de manera urgente todo lo que le corresponde a la República del Paraguay, condición indispensable para no aumentar sus tarifas.

    Continuando con nuestros comentarios sobre uno de los borradores del acuerdo que será firmado en la segunda quincena de este mes, decimos cuanto sigue:

    (..) 8. Se instruye a los representantes en los órganos de administración de YACYRETÁ y EBISA para que ambas instituciones acuerden la cancelación de las deudas que mantiene YACYRETÁ al 31 de diciembre de 2015, por los conceptos de utilidades del doce por ciento anual sobre su participación en el capital integrado, de resarcimiento de la totalidad de sus gastos propios relacionados con YACYRETÁ y del crédito a valores básicos actualizados, dispuesto en el numeral 5 de la Nota Reversal N° 12 de fecha 22 de abril de 1977, en 20 cuotas anuales iguales y consecutivas, venciendo la primera en el año 2023.

    En este ítem debería especificarse claramente a qué se refiere cuando cita la Nota Reversal de fecha 22 de abril de 1977. Los valores a que hace referencia podrían ser muy elevados.

    (…) 9. Se instruye a los representantes en los órganos de administración de YACYRETÁ y ANDE para que ambas entidades acuerden la compensación de las acreencias de YACYRETÁ por los conceptos de capital pendiente de integración y por venta de energía, con las acreencias de ANDE por utilidades del doce por ciento anual sobre su participación en el capital integrado y de resarcimiento de la totalidad de sus gastos propios relacionados con YACYRETÁ, al 31 de diciembre de 2015. El monto de deuda remanente a favor de YACYRETÁ será compensado por el Gobierno paraguayo con los créditos a su favor por compensación en razón de territorio inundado.

    En este ítem no encontramos mayores problemas.

    (…) 10. Se instruye a representantes en los órganos de administración de YACYRETÁ para que la Entidad, a partir de 2018, defina anualmente su costo unitario del servicio de electricidad y, consecuentemente, de sus ingresos, según lo dispuesto por los capítulos III y VII del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá. A fin de alcanzar niveles de eficiencia y productividad en el emprendimiento se instruye a los representantes en Yacyretá para que establezcan un programa de reducción de los gastos de explotación enumerados en el numeral III-7 del Anexo “C” al Tratado de Yacyretá, de manera de asegurar que:

    a) en un lapso no mayor a cuatro años, contados a partir de 2018, la totalidad de los gastos directos e indirectos de explotación, gastos sociales y medioambientales más las inversiones en obras no vinculadas con la generación de energía, no superen el equivalente a 17,5 US$/MWh.

    b) en el año posterior, la diferencia entre los gastos e inversiones definidos en a) para cada margen no supere e diez por ciento (10%); y c) de incumplirse dichos objetivos, la diferencia negativa será cargada como costo de la margen que genere tal disparidad, utilizando como mecanismo el descuento sobre las compensaciones que se devenguen en favor de esa margen, sea en calidad de Alta Parte Contratante, o de entidad constitutiva de YACYRETÁ.

    Este punto del borrador abre la posibilidad de que se realicen interpretaciones subjetivas sobre la composición de la tarifa de Yacyretá, permitiendo, nuevamente la creación de zonas grises que permitirán a nuestros socios ir utilizando el artificial crédito que se adjudican en el presente acuerdo a fin de continuar retirando la energía de Yacyretá al menor costo posible. Además, posee varias incongruencias por lo que debería reformularse en su totalidad.

    11. Para el ejercicio 2016 se dispone que las acreencias recíprocas que se devenguen serán compensadas con similares criterios a los establecidos en el numeral 8.

    Consideramos que todos los cálculos deben ser realizados a partir del 28 de marzo del 2014, igual para los demás ítems.

    13. En función de las instrucciones impartidas por las Altas Partes Contratantes, las entidades adquirentes de los servicios de electricidad de Yacyretá formalizan la entrega de los respectivos cronogramas de utilización de la energía generada, debiendo la Entidad Binacional Yacyretá arbitrar los mecanismos tendientes a dar efectivo cumplimiento a dichos requerimientos.

    Este punto es de extrema sensibilidad, por determinar que en el acto de firma del convenio el Paraguay debe presentar el plan de utilización de la energía de su propiedad, por varios años en adelante. Es importante que nuestros representantes divulguen ante la opinión pública y las autoridades nacionales. Este documento podría comprometer la disponibilidad de energía del Paraguay en Yacyretá por varios años más, para beneficio exclusivo de la Argentina.

    14. Los créditos resultantes producto de la aplicación del presente entendimiento serán ajustados mediante la aplicación de la fórmula de la Planilla 2 del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá, a los efectos de mantener constante los valores de estos al 31 de diciembre de 2015. Para este ítem, por ahora, no tenemos comentarios

    15. El numeral 5 de las Planillas del Anexo C del Tratado de Yacyretá quedará redactado de la siguiente manera, con vigencia a partir del 1 de enero de 2016:

    Para este punto nos falta el texto que fue redactado; por lo tanto, no podemos emitir opinión. Tampoco disponemos de más información sobre el tema.

    Concluyendo por hoy: lo planteado en este borrador incompleto, si fuera o se aproximara al que será firmado, podemos afirmar que es perjudicial para la República del Paraguay y debe ser revisado urgentemente por personas interesadas en preservar los derechos de la República del Paraguay en la Entidad Binacional Yacyretá.

    La información que hemos obtenido en el supuesto borrador del Acta de Entendimiento que fue publicado por uno de los medios impresos de la capital nos causa asombro y mucha preocupación. De hecho, el contenido del borrador no pudo haber sido redactado por cualquiera, sino por personas que conocen a profundidad la problemática de la entidad binacional, razón por la cual el contenido no puede estar muy alejado de la realidad.

    Causa asombro, porque según se divulga por los medios, el contenido del mismo fue elaborado por la representación paraguaya y sin embargo contiene varios puntos claramente opuestos a los intereses de la República del Paraguay. Preocupación, porque si este borrador fuera la base de la propuesta paraguaya en las negociaciones con la argentina, nuevamente estamos ante una entrega de nuestra soberanía energética en Yacyretá.

    En ese sentido, trataremos de resumir las entregas más notorias, una de ellas es admitir la no aplicación de lo establecido en el numeral IX – Revisión, del Anexo “C”, por el cual el saldo de la deuda debe ser honrado en la proporción en que la producción de Yacyretá fue utilizada por cada Alta Parte Contratante. En este caso, Paraguay 5 % y Argentina 95 %. La aceptación está registrada en el punto 4 y si se confirma, dentro de 10 años estaremos pagando con nuestras tarifas el 45 % de la deuda que la Argentina acumuló con Yacyretá en concepto de compra de energía, con reajuste.

    Los puntos 6 y 7 son dos puntos distractores, ya que en realidad no deberían formar parte del acuerdo. La razón es la siguiente: en Yacyretá ya no existe capacidad para ceder energía a nuestro socio. Si hoy existe “cesión” es simplemente porque la ANDE no dispone de la infraestructura para el retiro de nuestra parte y, además, existe una limitación artificial en las instalaciones de la central, realizada exclusivamente con este propósito. Se podría incluir un punto en el que se determine que, en caso de que existiera energía que no utilice la ANDE, cosa muy difícil de ocurrir, ahora ya y más aún en los próximos años se podrá comercializar la misma en el mercado eléctrico argentino. A la fecha la ANDE requiere, de manera urgente, todo lo que le corresponde a nuestro país en Yacyretá, condición indispensable para no continuar aumentando sus tarifas.

    Por las razones más arriba detalladas, el punto 13 del borrador extremamente sensible para el sector eléctrico paraguayo, ya que exige al Paraguay que defina su consumo en Yacyretá en los próximos 10 años.

    La falta de confianza de se granjearon “nuestros” negociadores con sus actuaciones a lo largo de estos años, se confirmaría plenamente si el contenido del borrador de marras es aprobado. Es indispensable que la ANDE exprese públicamente sus requerimientos para los próximos años de la energía de Yacyretá. Si no los divulga, se convertirá en cómplice de lo que pueda suceder en lo relacionado con la disponibilidad de nuestra energía en Yacyretá.

    El punto 10 propicia la violación de lo establecido en el Anexo “C” del Tratado de Yacyretá al tratar de incorporar criterios contrarios a los establecidos en el mismo. Se establecen imbricadas condiciones de conformación de la tarifa, abriendo nuevamente la posibilidad de interpretaciones subjetivas, creando zonas grises que permitirá a nuestro socio ir utilizando el artificial crédito que se adjudicaría con el fin de continuar retirando la energía de Yacyretá al menor costo posible. Este punto también posee varias incongruencias, por lo que debería reformularse en su totalidad. Existen varios puntos más que perjudican al Paraguay y que ya fueron descriptas en las anteriores notas y que aquí no comentaremos para no ser repetitivo.

    Una vez que vuelva la tranquilidad a nuestra república, es necesario que nuestras autoridades aclaren convenientemente todo lo relacionado con el borrador divulgado para tranquilidad de la población. Por otra parte, si nuestros socios se niegan a aceptar lo establecido en el Tratado, corresponde continuar con la decisión de no permitir que se coloque un solo ladrillo más en la binacional. Por su parte la ANDE debe acelerar los trabajos para poner en servicio la línea de 500 kV entre Yacyretá y Villa Hayes, de manera a iniciar la operación interconectada con Itaipú y realizar el despacho económico de la producción de ambas centrales.

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    Publicado por Anónimo | 5 abril, 2017, 9:18 am
  17. El borrador de Yacyretá

    Por Ing. Orlando Valdés

    Accedimos, a través de los medios, a lo que sería uno de los borradores del documento que firmarán los representantes de las Altas Partes Contratantes, don Mauricio Macri, presidente de la República Argentina, y don Horacio Manuel Cartes, presidente de la República del Paraguay, con el fin de lograr el ordenamiento económico financiero de la Entidad Binacional Yacyreta (EBY). El borrador considera que el Tratado dispone la revisión del Anexo C al cabo de los 40 años de su celebración. A continuación comentaremos algunos de los puntos descriptos en el citado borrador, en esta ocasión hasta el numeral 7.

    Una de las metas establecidas es:

    –Incrementar los ingresos operacionales con el aumento de la generación.

    La incorporación de esta pauta requiere la elaboración y aprobación de una Nota Reversal, ya que altera la estructura económica financiera establecida en el Anexo “C” del Tratado. El objetivo podría ser la obtención del financiamiento para las obras de ampliación de la central y la maquinización del brazo Aña Cua, por vía de la tarifa.

    1. La República Argentina ratifica su compromiso de no percibir ni devengar intereses sobre la deuda contraída por Yacyretá con el Tesoro argentino al 9 de enero de 1992 por las aportaciones hasta ese momento, conectadas de conformidad con lo dispuesto en los decretos Nº 3450/1979 y Nº 612/1986.

    2. Respecto a la deuda contraída con posterioridad a esa fecha, sea en función de lo previsto en los decretos referidos, como así también para financiar el Plan de Terminación de Yacyretá y otros conceptos, la República Argentina, con respecto a los intereses, dará igual tratamiento, supeditado todo ello a la ejecución de los acuerdos que por este acta se establecen.

    La Argentina, según Resolución del Consejo de Administración (RCA), que se encuentra en los archivos de la binacional, ya concordó en el 2006, no percibir ni devengar intereses hasta el año 2005. Es así que los puntos 1 y 2 deben ser concordantes con dicho documento.

    3. El Gobierno argentino accede a detraer de sus créditos, mediante el mecanismo de compensación, los montos que le adeuda a la Entidad Binacional Yacyretá por venta de energía, como así los vinculados con obras ejecutadas por Yacyretá por cuenta y a cargo del Estado argentino, de conformidad con los valores consignados en los Estados Financieros de la EBY al 31 de diciembre 2015.

    Es necesario que acompañe al documento a ser firmado un anexo descriptivo en el que deben registrarse los conceptos y sumas que fueron tenidos en consideración para “detraer” esos montos “de sus créditos”.

    4. La deuda resultante, luego de efectuar la operación referida en el numeral anterior, con más el ajuste a que se refiere el numeral 14 del borrador en cuestión, se cancelará con un período de gracia de 10 años y a su vencimiento, un plazo de repago de 20 años.

    Aquí se consiente que el pueblo paraguayo pague el consumo de energía eléctrica que la Argentina no abono a lo largo de todos estos años, al no aplicarse lo establecido en el Numeral IX-Revisión, que determina que el pago del saldo de la deuda debe ser hecho en proporción a la energía utilizada por cada Alta Parte contratante, en este caso Paraguay 5% y Argentina 95%. Si es admitido este texto, dentro de 10 años estaremos pagando, en nuestras tarifas, el 45% de la deuda que la Argentina acumuló con Yacyretá, con reajuste.

    5. Con relación a la Compensación en Razón de Territorio inundado prevista en el numeral IV del Anexo “C” del Tratado de Yacyretá, las partes acuerdan lo siguiente:

    a) Que el costo unitario económico teórico es de 0,0445 USD/kWh, el cual será actualizado conforme al numeral 14, con base 31 de diciembre de 2015.

    b) Establecer la siguiente distribución para la Compensación en Razón del Territorio Inundado:

    – A la República del Paraguay, el ochenta por ciento (80%) y a la República Argentina, el veinte por ciento (20%).

    La actualización de la deuda que la binacional mantiene con las Altas Partes por “Compensación en Razón de Territorio Inundado” debería ser realizada con base al año 1994, fecha de inicio de la operación de la central.

    6. Respecto a la Compensación por Cesión de Energía para la Alta Parte Contratante que adquiera energía cedida de la otra, de conformidad con el Articulo XII del Tratado, le pagara una compensación, la que a partir del suministro de energía del 1 de enero de enero de 2017 será establecida en 3.598 USD/GWh y mantenida para que establezcan un programa de reducción de los gastos de explotación enumerados en el numeral III-7 del Anexo “C” al Tratado.

    7. Se instruye a los representantes en los órganos de administración de Yacyretá para que la Entidad, sin afectar los recursos disponibles para su adecuado funcionamiento, adelante mensualmente, en forma total o parcial, los montos liquidados a las Altas Partes por la compensación por cesión de energía. Implicando dichos adelantos un pago a cuenta de las obligaciones que se devenguen en favor de las mismas y cuya responsabilidad de pago corresponda a la Entidad Binacional Yacyretá.

    Estos dos puntos son distractores y medidores del entreguismo de los que están participando de esta operación y está funcionando muy bien. Lo real es que en Yacyretá ya no existe, desde hace varios años, energía a ser cedida. La energía en concepto de cesión que la binacional hoy entrega a la Argentina es realizada de manera forzada, como consecuencia de la falta de la línea de 500 kV Yacyretá-Villa Hayes. La ANDE requiere de manera urgente todo lo que le corresponde a la República del Paraguay, condición indispensable para no aumentar sus tarifas.

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    Publicado por Anónimo | 4 abril, 2017, 10:59 am
  18. Macri y su visita relámpago

    La visita del presidente argentino pasó casi por completo desapercibida. No obstante, obligó a enfocar un potente reflector sobre los asuntos de interés común, entre ellos la hipotética deuda paraguaya en Yacyretá que va camino a disolverse gracias a la tenaz resistencia de grupos de presión que han logrado anclar al Gobierno en la posición de no reconocimiento. Adheridos a ese tema central van otros relacionados a la binacional, por ejemplo, el destino de la energía generada por el complejo que abastece el 22% de la demanda argentina. Es imperativo, estiman los expertos, negociar con el socio condómino un nuevo trato en cuanto al precio de la energía cedida por el Paraguay de la alícuota que le corresponde en la central. Por primera vez en muchos años, el Paraguay participa de una mesa de negociación con más demandas que cesiones, sobre todo, dentro del inicuo tratado de Yacyretá que significó –y sigue significando- un instrumento de desarrollo para Argentina y de escaso beneficio para nuestro país. Por otra parte, el inquilino de la Casa Rosada vino con algunas novedades y también con una tácita preocupación. Entre las primeras se puede citar el gradual retiro de las trabas a la libre navegación de los trenes paraguayos de barcazas, sobre todo en el tramo Paraná-La Plata que va de San Lorenzo, provincia de Santa Fe hasta Nueva Palmira en Uruguay. El Gobierno de los Kirchner, en complicidad con dirigentes sindicales portuarios y marítimos (algunos de ellos ya procesados por diversos delitos), obligaba a los transportadores de bandera paraguaya a fraccionar los trenes con lo cual se duplicaba el costo de los fletes. Esa traba absolutamente arbitraria ya fue desmantelada, lo mismo que el escaneo obligatorio de contenedores con mercancía en tránsito, en abierta violación de los tratados internacionales de libre circulación de bienes. Muchos exportadores paraguayos sufrieron pérdidas millonarias al ser compelidos a romper la cadena de frío y desnaturalizar el contenido sellado en puertos paraguayos y con destino a mercados de ultramar. En otro asunto de gravedad extrema, el Presidente Mauricio Macri llegó precedido de los efectos de una vasta operación de desarticulación de redes de narcotraficantes en la ciudad de Itatí, Corrientes, que de ser polo de fe religiosa pasó a convertirse con los años en una especie de hub del tráfico de drogas, especialmente marihuana introducida desde el Paraguay. Con casi una treintena de detenidos -entre ellos el intendente, el viceintendente, el jefe de policía, un juez y un sinnúmero de funcionarios municipales-, el “operativo Itatí” se convirtió en punta de lanza de un operativo de cierre de fronteras para el tráfico de drogas con la instalación de radares activos, patrullajes aéreos con autorización de derribo de aeronaves sospechosas y control fluvial con nuevas embarcaciones especializadas. Aunque las declaraciones de ambos presidentes en este punto revistieron un tono protocolar, es evidente que Argentina está dispuesta a jugar una carta fuerte con acciones drásticas. Falta ver con qué responderá el Gobierno Nacional para equiparar esfuerzos en la lucha contra una de las peores amenazas: la droga, la delincuencia asociada y la destrucción de familias y comunidades enteras.

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    Publicado por Anónimo | 25 marzo, 2017, 7:38 am
  19. Aña Cua podría estar cocinado

    Dentro de pocos días se cumplirán tres años del plazo previsto en el Tratado de Yacyretá para la revisión del Anexo C del mismo, sin que hasta la fecha nuestros negociadores hayan acordado con sus pares argentinos ningún punto de la agenda prevista para clarificar las cuentas de la entidad, y así poner fin a la debacle financiera y administrativa que la acogota desde su inicio. Es enteramente comprensible que los argentinos no demuestren interés en alcanzar un acuerdo que ponga fin al statu quo prevaleciente en la administración de la usina, pues ello les favorece. Lo inadmisible es que nuestros representantes se amolden mansamente a esa estrategia dilatoria de sus pares, bailando al compás de su música en vez de insistir en el arreglo que corresponde desde el punto de vista de los intereses del Paraguay.

    Por lo visto, el gobierno del presidente Horacio Cartes tiene poco interés en reivindicar el derecho de soberanía de nuestro país, arbitrariamente conculcado en la usina binacional por culpa de los corruptos gobernantes que le han antecedido, quienes, a cambio de pingües sobornos, entregaron a los argentinos la discrecional administración de la misma, con el catastrófico resultado que está a la vista, tremendamente perjudicial para el Paraguay.

    Sin embargo, desde que asumió el poder, el presidente Cartes y su círculo político más cercano pusieron la mira en la gallina de los huevos de oro, esa que por un pelito se le escapó de las garras a su angurriento predecesor, Nicanor Duarte Frutos: la construcción de una nueva central hidroeléctrica en el brazo Aña Cua del río Paraná, que de un supuesto costo inicial de US$ 400 millones, con las “modificaciones” y “ajustes” de rigor, seguro que llegará a más de US$ 1.000 millones largos, dejando por el camino una sarta de coimeros convertidos en multimillonarios.

    De entrada, la más clara evidencia del interés del presidente Horacio Cartes y sus paniaguados de concretar sí o sí con el gobierno de Mauricio Macri el fallido proyecto de los presidentes Nicanor Duarte Frutos y Néstor Kirchner de 2006, fue el nombramiento del cuestionado ingeniero Ángel María Recalde como director paraguayo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). En aquel tiempo, este infiel paraguayo ocupaba el mismo cargo, habiendo sido el principal impulsor del denominado “Preacuerdo Técnico de Yacyretá”, que incluía, entre otras cosas, el nefasto acuerdo de “novación” –la entrega a la Argentina de la energía paraguaya de Yacyretá por 42 años, al ridículo precio de US$ 17 el MW/h–, así como la maquinización del brazo Aña Cua, que fue sometido a la aprobación del Senado, pero retirado prestamente por el Poder Ejecutivo ante la inminencia de su no aprobación por los legisladores.

    Para disimular su desinterés en la revisión del Anexo C del Tratado y ganar tiempo para finiquitar el proyecto de Aña Cua, el equipo negociador paraguayo, encabezado por el secretario general de la Presidencia de la República, Juan Carlos López Moreira, junto con el canciller nacional, Eladio Loizaga, sorprendió ingratamente a la ciudadanía con la firma de la Nota Reversal 6/14, modificatoria del Anexo A del Tratado; un verdadero “parto de los montes” que hasta ahora el Poder Ejecutivo no se anima a presentar de nuevo al Senado ante la seguridad de su rechazo.

    Tras esta desagradable información, en todo el tiempo transcurrido desde el inicio de las conversaciones, los voceros del equipo negociador paraguayo se han pasado esgrimiendo el manido pretexto de que la revisión del Anexo C es necesariamente lenta por la dificultad de revisar los asientos contables de la entidad, así como la disparidad de criterios entre las partes en cuanto a la deuda con el Tesoro argentino, misión para la cual justamente fueron nombrados.

    Así las cosas –tal como ocurrió con la nota reversal de “cogestión”–, recientemente el director ejecutivo argentino, Humberto Schiavoni, llamó la atención de la opinión pública paraguaya con el anuncio de que “hay un completo acuerdo con los socios de Paraguay para incrementar la potencia de la represa”, con referencia al proyecto del brazo Aña Cua. Sucede que este tema nada tiene que ver con el objeto de la negociación entablada para la revisión del Anexo C del Tratado, sobre el cual el gobierno de Horacio Cartes había jurado y rejurado que ningún proyecto energético sería convenido antes de que se finiquitara la revisión del Anexo C, con la puesta en orden de la administración y finanzas de la EBY, de conformidad con el Tratado.

    Por su parte, tanto el canciller Loizaga como el director paraguayo de la EBY, a su turno, reafirmaron que la posición del Gobierno paraguayo continúa invariable, en el sentido de que ninguna obra será ejecutada en el ámbito de la EBY hasta tanto se llegue a un acuerdo sobre la deuda de la entidad. Sin embargo, como de paso, llamativamente admitieron que, ínterin prosiguen las tratativas, se han finiquitado los pliegos de bases y condiciones para llamar a licitación internacional la maquinización del vertedero de Aña Cua, pero que la misma “no será lanzada” mientras no se llegue a un acuerdo sobre los asientos contables de la EBY.

    Hay una evidente contradicción en las declaraciones de los representantes del Gobierno paraguayo. ¿Cómo pudo ser posible llegar a un “completo acuerdo” sobre la obra del vertedero Aña Cua sin que antes se hayan “saneado” la administración y las finanzas de la entidad, habida cuenta de que cualquier acuerdo sobre el proyecto depende necesariamente de los términos del arreglo a que se llegue allí? Esto indica que el “acuerdo” ya está listo sin que hayan sido aclaradas la administración y las finanzas de la EBY e, incluso, no sería raro que algo al respecto sea firmado la próxima semana durante la visita del presidente argentino, Mauricio Macri, a Asunción, anunciada por el canciller Loizaga.

    Como indicio cierto de que todo ya estaría cocinado, también se inició la campaña de propaganda para que el llamado a licitación de Aña Cua sea realizado sin arreglarse las cuentas de Yacyretá, pues es de sospechar que con ese objetivo es que el ingeniero Recalde, sutilmente, largó que “ya está lista” la documentación técnica para construir Aña Cua, cuya licitación sería lanzada cuando cierren un “acuerdo”; no dice “cuando las cuentas estén aclaradas”.

    Todo eso apunta a que el gobierno de Horacio Cartes podría estar en camino de volver a cometer una traición a la Patria como todos los anteriores, entregando miserablemente a la Argentina los intereses del Paraguay en el río Paraná.

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    Publicado por Anónimo | 13 marzo, 2017, 9:45 am
  20. Ni un ladrillo más en Yacyretá

    Por Ing. Orlando Valdés (*)

    El calculadísimo descontrol económico que inficiona las cuentas de la entidad binacional es el resultado de la miserable ingeniería financiera aplicada por nuestros socios en Yacyretá con el inconfesable objetivo de apoderarse, a precio de costo, sin pago por las afectaciones al Paraguay (Compensación por territorio inundado), de la mayor cantidad posible de la energía generada en el emprendimiento conjunto, por el mayor tiempo posible.

    Para el efecto ha dejado de cumplir sistemáticamente con todo lo acordado en el Tratado de Yacyretá con lo cual dio origen a una inexistente deuda de la binacional con el Gobierno argentino, manteniendo de esta manera a la entidad presa de los designios y voluntades de nuestro socio paritario en el ente, estrategia exitosamente aplicada hasta fecha.

    Siguiendo esta misma política de apropiación de nuestra riqueza natural contenida en el caudaloso río Paraná, hoy nuestros socios arremeten nuevamente en su intención de realizar obras en el Vertedero Aña Cua y aumentar el número de unidades generadoras en la Central Yacyretá.

    Nuestros socios hablan de obras, pero no aclaran cómo serán financiadas y pagados los créditos necesarios para la construcción de las mismas. Todo indica que el propósito es repetir la misma historia ya conocida por todos.

    En ningún caso tiene sentido hablar de más obras cuando la Argentina no ha cumplido, luego de más de 40 años de vigencia del tratado, sus cláusulas más básicas, lo que ha impedido que este emprendimiento binacional brinde beneficios plenos a los habitantes de las dos naciones que se han puesto de acuerdo, a través de sus legítimos representantes, para construirlo.

    Podríamos considerar que existe un intento de aprovechar la coyuntura política actual, en que nuestra atención está más concentrada en importantes cuestiones que serán decisivas para el futuro del país.

    Sin embargo, es oportuno recordarles a los involucrados en el manejo de estos acuerdos que la población está atenta a lo que suceda en el sector electroenergético nacional y no dejara pasar ningún convenio que se realice a sus espaldas, durante este o cualquier otro gobierno que se instale en el país, que sean contrario a los intereses nacionales.

    Para la AISEP, los temas a tratar en Yacyretá en forma prioritaria son: la aplicación correcta del “Anexo C” del Tratado, cláusula Revisión, con más de dos años y once meses de retraso, el pago en día por el concepto “Compensación por Territorio Inundado”, liberar la capacidad de retiro de potencia y energía para la ANDE a 1.500 MW y 10.000 Gwh/año, operar el emprendimiento binacional respetando las cotas máximas establecidas para la sección de control Encarnación/Posadas, la no violación de las especificaciones técnicas de los fabricantes en la operación de las unidades generadoras e instalar el despacho de carga en tiempo real en la central, a fin de minimizar los riesgos inherentes a la operación interconectada de los sistemas eléctricos de ANDE y CAMMESA y las relacionadas al manejo seguro del embalse.

    Tal como el gobierno del presidente Horacio Cartes lo viene anunciando correctamente, no se autorizará la ampliación del parque generador de Yacyretá ni se permitirá la construcción de la central del brazo Aña Cua, así como cualquier otro emprendimiento binacional con nuestro actual socio en la EBY, mientras no se cumpla con los temas pendientes descriptos más arriba.

    La AISEP confía en que nuestras autoridades nacionales brindaran su mejor esfuerzo para lograr estos objetivos. La población paraguaya así lo demanda.

    (*) Presidente de la AISEP

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    Publicado por jotaefeb | 6 marzo, 2017, 9:41 am
  21. Reclamos desoídos

    Por Juan Augusto Roa

    Pobladores de San Juan del Paraná cerraron la ruta el viernes y ayer buscando sensibilizar al Gobierno nacional sobre problemas de larga data que afectan al municipio, y que tienen su origen en las afectaciones provocadas por la construcción de la represa de Yacyretá, un emprendimiento de Paraguay y Argentina para aprovechar las aguas del río Paraná y producir energía eléctrica.

    Desde incluso antes del inicio de su construcción, esta gran obra de ingeniería generó mucho dinero, que corrió generosa hacia las faltriqueras de quienes en su momento estaban en la “posición estratégica” de aprovecharse de tantos recursos.

    Esta es la impronta en la EBY, una megaempresa que produce un torrente de dólares, del que se aprovecha mucha gente: desde los politiqueros de turno, que financian sus campañas proselitistas y mantienen un ejército de operadores políticos y planilleros de toda laya, damas de compañía incluidas, pero no tiene recursos para resolver los problemas que ella misma ha creado. La corrupción rampante que impera en nuestro país tiene su mejor reflejo en esta empresa binacional.

    Esta obra fue concebida para producir riqueza, pero a costa de una población que no la pidió, que no se sirve de ella. Fue ideada para la concreción de grandes negociados en beneficio de quienes estuvieron y están vinculados a círculos de poder.

    Nuestros funcionarios y representantes ante la binacional no pasaron de unos oportunistas cegados por su ambición y la posibilidad de manotear plata dulce. Asumieron el triste papel de serviles a los intereses de quienes sí tenían una visión estratégica y nacional en el emprendimiento; no es casual que casi la totalidad de la energía producida se lleva el socio “condómino”, que ni siquiera está al día en el pago por usar la parte que nos corresponde.

    Nada indica que la temática y la posición de nuestros representantes haya cambiado en beneficio del país. Mientras las poblaciones afectadas gritan sus reclamos, los directores de la EBY se mantienen con los oídos sordos, no sea cosa de incomodar a los “patrones” de la vecina orilla y perturbar ese placentero estado de cosas de cobrar salarios de primer mundo por hacer nada.

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    Publicado por jotaefeb | 1 marzo, 2017, 8:41 am
  22. Aña Cua, entre gallos y medianoche

    Mientras los gobernantes y políticos paraguayos están enzarzados en una encarnizada lucha por el poder, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) está a punto de ser nuevamente hipotecada a los argentinos. La torta en juego es la maquinización del brazo Aña Cua, proyecto hidroenergético complementario de la represa principal –no previsto en el Tratado de Yacyretá–, que según estimación del director ejecutivo argentino, Humberto Schiavoni, demandará una inversión inicial de US$ 550 millones, cuando que al lanzarse la licitación –luego abortada– en la época de los expresidentes Néstor Kirchner y Nicanor Duarte Frutos, se hablaba de una inversión de US$ 400 millones.

    Al acecho de esta multimillonaria inversión pública están agazapados políticos y empresarios paraguayos y argentinos, afilando sus dientes para maximizar a la estratosfera los costos inherentes a la obra, con una ingeniería financiera elástica destinada a cubrir las coimas que se verán obligados a pagar a las autoridades nacionales y funcionarios cómplices de una y otra margen, para ser adjudicados como contratistas de obras y de suministro de equipos.

    Lo muy grave de este asunto es que el Gobierno paraguayo está decidido a llevar adelante a cualquier precio este proyecto Aña Cua sin arreglar las cuentas de la EBY. Como esta obra crea la posibilidad de que haya mucho dinero a repartir bajo la mesa, todo parece indicar que los negociadores de ambos países están cerrando acuerdos, dejando los intereses paraguayos para las calendas griegas.

    El caso que involucró al conglomerado empresarial brasileño Odebrecht en el escándalo “Lava Jato” ha servido para confirmar que en la mayoría de los países de la región las obras públicas son las mayores fuentes de corrupción. Al respecto, nuestro país es un aventajado ejemplo (ni qué decir la Argentina) con todo lo que ya se ha malversado en cuanta obra emprendida por el Estado, de la mano de empresarios corruptos y políticos y funcionarios gubernamentales concusionarios. Entonces, en el proyecto de maquinización de Aña Cua están dadas las condiciones ideales para que –como sucedió cuando la construcción de las represas de Itaipú y Yacyretá– se den los abusos financieros resultantes de cubrir sobrefacturaciones y sobornos a gran escala.

    En efecto, ahora se da la casualidad de que tanto el Gobierno del Paraguay como el de Argentina pueden mostrarse proclives a poner de acuerdo a ambas márgenes del Paraná para ofrecer ventajas a las empresas vinculadas con sus respectivos gobiernos. Por ejemplo, aquí el padre del ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, es un fuerte empresario vial que hizo su fortuna en la construcción de la represa de Itaipú y que hasta ahora mantiene importantes contratos con el Estado.

    A su vez, en la Argentina, el padre del presidente Mauricio Macri es un gran empresario vinculado con obras públicas. Si a esto agregamos que la empresa favorita de la administración argentina en la EBY para contratos de montaje electromecánico ha sido históricamente Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA (IMPSA), están dadas las condiciones para que, consorciada como está actualmente con la empresa paraguaya CIE para reparación y mantenimiento de turbinas de la central, sean ambas las escogidas para el montaje electromecánico del proyecto Aña Cua.

    Así las cosas, no sería sorpresa que las obras civiles de la central de Aña Cua sean adjudicadas al conglomerado empresarial paraguayo Conempa –del que el padre del ministro de Obras Públicas paraguayo es socio– consorciado con empresas argentinas de construcción civil.

    Mientras tanto, el director general paraguayo, ingeniero Ángel María Recalde –propuesto por el ministro Ramón Jiménez Gaona para su actual cargo–, ya ha reconfirmado el anuncio hecho por su par argentino, Humberto Schiavoni, en el sentido de que están totalmente listos los pliegos de bases y condiciones para los llamados a licitación, tanto de las obras civiles como de montaje electromecánico, así como de los equipos componentes, como turbinas y generadores.

    Esta desagradable noticia significa que ya está todo decidido en cuanto a la maquinización del brazo Aña Cua, a pesar de que hasta ahora la opinión pública paraguaya no sabe bajo qué condiciones el Gobierno del presidente Horacio Cartes ha negociado el interés nacional, más aún teniendo en cuenta que, como el proyecto es independiente del Tratado de Yacyretá y se localiza por entero en territorio paraguayo, aunque sea un “joint venture” binacional por mitad entre ambos países, el mismo debe estar bajo soberanía paraguaya, y que, como sociedad comercial, se debe regir por las leyes paraguayas.

    En resumen, el inminente peligro que corre el Paraguay es que arreglar las cuentas de Yacyretá puede demorar mucho tiempo y este proyecto de Aña Cua está aquí, a mano. Entonces, las cosas apremian para el entorno de Horacio Cartes porque no sabe si este va a continuar o no después del 2018, por lo que piensa que Aña Cua no debe perderse, y ejerce presión sobre el Presidente para que, contra los intereses paraguayos, firme el fatídico contrato.

    Por lo tanto, el presidente Horacio Cartes está ante un dilema muy delicado: o rechaza de plano cualquier contrato que su entorno le quiere hacer firmar aceptando las obras de Aña Cua, o lo firma teniendo en vista abundantes coimas para repartir en estos dos años de campaña electoral con miras al 2018.

    Si hace lo último, pasará a la historia como un traidor a la patria.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/ana-cua-entre-gallos-y-medianoche-1568573.html

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    Publicado por jotaefeb | 1 marzo, 2017, 8:41 am
  23. ¿Auspiciosa demanda?

    Por Juan Antonio Pozzo Moreno

    El presidente de la Argentina, Mauricio Macri, le condonó a Correo Argentino, de su familia, más de 70.000 millones de pesos (a la fecha unos US$ 4.461,4 millones) de su deuda con el Estado.

    El Correo reclamaba en un juicio una millonaria indemnización por la confiscación de sus bienes cuando el kirchnerismo rescindió el contrato de concesión en 2003.

    La deuda de Correo Argentino con el Estado llevaba más de 15 años en los tribunales esperando una resolución.

    El Estado había rechazado las propuestas de pago del Grupo Macri por considerarlas abusivas, pero ahora fue el mismo Macri quien condonó las deudas de su propia familia, aceptando una quita del 98,82% de la deuda o casi todo. El resto se cancelaría en el 2033.

    Por otro lado, cabe recordar que la licitación para las obras principales de Yacyretá ganó la empresa francesa Dumez. No obstante, la perdidosa empresa italiana Impregilo, mediante la intermediación de Agustín Matiauda Amarilla, primo hermano del general Stroessner, logró “La unión o consorciamiento de ambas empresas…” (Carta de Agustín Matiauda a Stroessner el 15 de octubre de 1996. MÉNDEZ, Idilio. Los herederos de Stroessner Ed. Arandurá. 2007. Pág. 54).

    En la misiva le decía su pariente al expresidente:

    “Alfredo, ese fue el momento en que los directores de Impregilo me buscaron y me localizaron en Curitiba. Pensaron que yo podría participar de las gestiones a fin de que ellos nuevamente pudiera tener alguna esperanza de tomar los trabajos de la obra. Estoy seguro que tu privilegiada memoria recordará que yo encabecé la delegación de dicha empresa, juntamente con el señor Francisco Macri, presidente del Consorcio Impregilo…”.

    Es así como se origina Eriday o Empresas Reunidas Impregilo-Dumez y Asociados para Yacyretá. Más tarde, en 2002, las Empresas Reunidas Impregilo – Dumez y Asociadas para Yacyretá (Eriday) reclamaron al estado nacional argentino US$ 792 millones por la construcción de las obras para el aprovechamiento del río Paraná, en la represa Yacyretá.

    No obstante, la EBY consideró que no se debía nada al reclamante.

    Más adelante, en julio de 2010, por una medida cautelar judicial fue suspendido el proceso arbitral sustanciado bajo las reglas de la Cámara de Comercio Internacional que enfrenta al Ente Binacional Yacyretá con el consorcio constructor Eriday.

    Cabe señalar que el Cronista del 2 de marzo de 2016 informaba que el presidente Macri, momentos antes de pronunciar su discurso de apertura en la Asamblea Legislativa, traspasó sus acciones de Yaciley, firma encargada de transportar energía de Yacyretá.

    Yaciley pasó parte del capital a Sideco, el holding que engloba todos los negocios y empresas propiedad de la familia del mandatario y que es orientado por su padre, Franco Macri.

    Sin embargo, queda pendiente el dinero reclamado por Eriday a Yacyretá, mucho más voluminoso que el demandado inicialmente. Su concesión sería cuestión de tiempo y como es de esperarse, todo quedaría en familia.

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    Publicado por jotaefeb | 23 febrero, 2017, 9:51 am
  24. ¡Una vez más!

    Una vez más un miembro de la que fue parte de la Triple Alianza que trajo el genocidio al Paraguay, la Argentina, quiere traicionar nuevamente a los paraguayos anunciando la supuesta obra en Aña Cua sin el reconocimiento del Congreso paraguayo. Un político argentino ha dicho que “la fuerza es el derecho de las bestias”, eso es lo que harían si se consuma semejante acto sin el debido consentimiento pleno de las instituciones paraguayas.

    Ya se ha inundado ochenta por ciento de la geografía patria para la construcción de la represa de Yacyretá, sin que ello fuera beneficio para el lado paraguayo en ese concepto. Mientras el pueblo no se decida a participar activamente con sus hombres más lúcidos y patriotas, siempre seguiremos lamentándonos sobre la leche derramada. Esperemos que esta vez no ocurra lo mismo.

    Se sostiene que la esperanza es lo último que se debe perder, pero tampoco hay que esperar que las cosas vengan de arriba. Estemos despiertos y atentos a lo que pueda ocurrir.

    Modesto Salinas Sosa

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    Publicado por jotaefeb | 20 febrero, 2017, 8:44 am
  25. Van a coimear al entorno del presidente Horacio Cartes

    El próximo 27 de marzo se cumplirán tres años del vencimiento del plazo para la revisión del Anexo C del Tratado de Yacyretá. Para el común de los ciudadanos paraguayos resulta difícil entender que, pese al tiempo transcurrido y las reiterativas afirmaciones de Eladio Loizaga y Juan Carlos López Moreira, canciller y coordinador del equipo paraguayo, respectivamente, de que se continúa avanzando en las tratativas con las autoridades argentinas, hasta ahora no haya ningún principio de acuerdo. La excepción es el presente griego de la “cogestión”, concertado entre gallos y medianoche con el gobierno saliente de Cristina Fernández de Kirchner, con la finalidad de dejar virtualmente en manos del Gobierno argentino la consolidación de las cuentas de la binacional, en razón de ser el Tesoro de ese país su principal acreedor, y por haber sido las autoridades argentinas las que administraron la usina unilateralmente desde su inicio.

    Como ocurriera con la nota reversal de la “cogestión”, he aquí que recientemente el director ejecutivo argentino, Humberto Schiavoni –quien además es presidente del PRO, partido político del presidente Mauricio Macri–, ha sorprendido a la opinión pública paraguaya con el anuncio bomba de que “hay un completo acuerdo con los socios del Paraguay para incrementar la potencia de la represa”. Requerido al respecto el canciller Loizaga, en forma muy vaga dijo que la posición del Gobierno paraguayo sigue siendo la misma, en el sentido de que antes se deberán clarificar todas las cuentas de la entidad binacional.

    “Lo que hay son estudios, y por supuesto que podemos avanzar en todas esas cuestiones técnicas que tienen que ver con ampliar la capacidad de la hidroeléctrica, porque eso no es algo que se hace de la noche a la mañana. La idea es que cuando se llegue a un acuerdo total entre las altas partes, de inmediato se pueda trabajar en dichos proyectos”, expresó el canciller Loizaga en respuesta a la consulta de nuestro diario.

    Sin embargo, llama la atención de la gente la contradicción existente entre lo anunciado por el director ejecutivo argentino, en el sentido de que “hay un completo acuerdo” con el Gobierno paraguayo para incrementar la potencia de la represa, y la afirmación del canciller paraguayo de que tal acuerdo solo se dará una vez finiquitada la consolidación de las cuentas de la entidad binacional, vale decir, cuando se complete la revisión del Anexo C del Tratado, objeto central de las negociaciones en curso.

    Ante la obvia imposibilidad de saber a ciencia cierta quién dice la verdad, debemos fungir como abogados del diablo y admitir la hipótesis de que ambos han soltado solo media verdad con relación al chanchullo que los negociadores paraguayos traidores a la patria están concretando subrepticiamente en la EBY.

    Para entender mejor lo que está realmente sucediendo allí entre nuestros representantes –con el Ing. Ángel María Recalde a la cabeza– y sus pares argentinos, tenemos que poner en contexto cuál es el oculto interés “estratégico” por el que se juegan los incondicionales del presidente Horacio Cartes en la EBY, así como sus pares argentinos, obviamente. El personaje central de la trama en cuestión es el director paraguayo Recalde, quien tenía el mismo cargo en 2006, bajo el gobierno de Nicanor Duarte Frutos, habiendo sido el principal impulsor del leonino “Preacuerdo Técnico” concertado con el gobierno de Néstor Kirchner. Dicho acuerdo contemplaba la terminación de la represa de Yacyretá y simultáneamente la maquinización del Brazo Aña Cua, cuyo costo inicialmente estimado era de unos US$ 350 millones, pero que en el momento de concertarse el Preacuerdo de referencia, el entonces ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, José Alderete, ya mencionó que la obra iba a costar alrededor de US$ 400 a 450 millones, con la empresa argentina Pescarmona de por medio para las obras civiles.

    Cuando Recalde fue nuevamente designado director de la EBY –supuestamente a instancias del ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona– habría sido con la misión primaria de impulsar de nuevo el proyecto de maquinización del Brazo Aña Cua, teniendo como cortina de humo la revisión del Anexo C del Tratado.

    Cualquiera creería de buena fe que lo que interesa a nuestro Gobierno es en primer lugar completar la revisión del Anexo C del Tratado, cuyo finiquito pasa por la clarificación de las cuentas de la entidad, para luego negociar la maquinización del Brazo Aña Cua en condiciones equitativas en cuanto a beneficios colaterales inherentes a las obras que deben ejecutarse en la margen paraguaya para tal efecto. Desafortunadamente para el país, eso no está sucediendo en la EBY. ¡El interés estratégico del que están prendidos corruptos negociadores paraguayos y argentinos es la jugosa coima de millones de dólares que tienen previsto repartirse mediante el contrato de maquinización del Brazo Aña Cua!

    Así las cosas, es hora de que el pueblo paraguayo se convenza de que los representantes del presidente Cartes en Yacyretá no tienen ningún interés en arreglar las cuentas en la EBY y rescatar los intereses nacionales allí conculcados. Su interés se centra solo en concretar cuanto antes con los argentinos el contrato para aumentar la potencia de la usina binacional mediante la maquinización del Brazo Aña Cua, de donde seguramente surgirán suculentas coimas del colosal contrato.

    Si es que nuestra afirmación no es correcta, el presidente Horacio Cartes debe ordenar a su canciller y a todo el Directorio paraguayo de Yacyretá que convoquen a una conferencia de prensa en la que confirmen públicamente si primero se van a arreglar o no las cuentas de la binacional con Argentina, y solo después se conversará sobre Aña Cua. Al Presidente le pueden estar mintiendo, pero él será el responsable de lo que se firme.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/van-a-coimear-al-entorno-del-presidente-horacio-cartes-1565421.html

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    Publicado por jotaefeb | 19 febrero, 2017, 4:42 pm
  26. Hora de arreglar las cuentas

    El matrimonio Kirchner se aprovechó de las circunstancias. Primero fue Néstor, quien más o menos disimuló el asunto. Por lo menos preguntaba, pedía datos, acerca de cómo andaba el caso. Luego fue Cristina, quien ya obró desembozadamente. Necesitaba sacar dinero de algún lado para sus turbios beneficios sociales con fuerte tufo a electoralismo y no tuvo ningún empacho en echar mano a esos fondos.

    Nos referimos al dinero de Yacyretá, la represa paraguayo-argentina, calificada por Carlos Saúl Menem como “monumento a la corrupción”.

    ¿Dinero en concepto de qué?, se preguntará el lector. Pues nada menos que por el consumo de energía que los entes estatales del vecino país reciben…como decirlo, fiado, por parte de la EBY. Para ilustrarle mejor sería como si Ud, no pagara la cuenta de la ANDE. Un “último aviso”, al segundo mes impago y adiós al servicio. A oscuras.

    Pues bien, Argentina no pagó nunca -salvo unas contadas partidas de dinero- y nunca también, hasta hoy, se le cortó el servicio.

    En otras palabras, obligadamente estamos subsidiando el desarrollo del vecino país. Por supuesto a costa del nuestro.

    Por supuesto como le salió tan bien la jugada, Argentina está “cebada” con el tema. Consumen toda la energía que pueden y quieren más. Necesitan imperiosamente más. Para ello hay que hacer obras complementarias. Instalar más turbinas básicamente.

    Y allí el gobierno paraguayo está “plantado”. Con toda la paciencia del mundo. La posición -correcta- del Paraguay es, no hay problema con las nuevas obras, pero antes vamos a arreglar las cuentas. Y hay varias cuentas, es bueno saberlo. Las que derivaron de la inversión inicial para la construcción de la represa (que estaba a cargo de Argentina) y que constituye uno de los intríngulis a resolver y la derivada del consumo de energía que anotamos más arriba.

    En realidad, ya pasó mucho tiempo. Y llegó la hora de arreglar estas viejas cuentas. Con Macri, todo está yendo mejor aunque es una lucha terrible para el mismo despejar todas las sombras del populismo salvaje que asoló a la Argentina en tiempos recientes.

    Yacyretá debe convertirse en un modelo de gestión, tal como está ocurriendo en Itaipú. Donde el mayor beneficio sea para la población. Que se concreten multimillonarias inversiones sociales que se vea inmediatamente la mano de las binacionales allí donde haga falta. Tal como lo está imponiendo el gobierno de HC.

    Ya demasiado tiempo se beneficiaron claques políticas, punteros y sus amantes. Es hora de arrojar todo eso a la basura y empezar de nuevo, sin lacras.

    http://www.adndigital.com.py/hora-de-arreglar-las-cuentas/

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    Publicado por jotaefeb | 19 febrero, 2017, 4:29 pm
  27. ¿Una enmienda para Yacyretá?

    El próximo 27 de marzo se cumplen 43 años de la entrada en vigencia del Tratado de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) y, en simultáneo, tres años de infructuosas negociaciones con Argentina para revisar el Anexo C (bases financieras) de dicho documento. Pese a que el Gobierno paraguayo asegura que hubo avances en las conversaciones con los rioplatenses, la realidad es que poco o nada se concretó desde el 2014. Ni siquiera se analizó cuál va a ser la nueva tarifa de venta de energía porque lo básico, sacar el monto de la deuda de la EBY con el Tesoro argentino, aún no se consigue.

    Al tratarse de una causa nacional, decepciona que la administración de Horacio Cartes, a la que le queda poco más de un año en el poder (eso sin contar el tiempo que se perderá por campañas electorales), esté más enfocada en conseguir una enmienda constitucional para la reelección, antes de pensar en los verdaderos proyectos prioritarios.

    Aunque se ideó en la década del 70, Yacyretá entró a operar recién en 1994. Ya arrancó mal y ni siquiera respetó su diseño original. En 22 años de funcionamiento, las desprolijidades no cesaron y lejos de arreglarse la situación, los sucesivos Gobiernos nacionales agravaron la cuestión hasta el punto de que hoy se habla de una deuda de USD 20.000 millones.

    Hoy los medios periodísticos argentinos se ensalzan en atribuir el pasivo al Estado paraguayo, lo que demuestra que ni siquiera las relaciones diplomáticas están marchando como se pensaría. La deuda es de Yacyretá, y así como le debe a Argentina por la construcción de la hidroeléctrica, también le debe al Paraguay por el territorio inundado, sin el cual la obra jamás existiría.

    Actualmente, en casi tres años de conversaciones, lo único que se concretó es modificar el Anexo A, para introducir la figura de la cogestión paritaria. Es decir, para que cada lado de Yacyretá tenga su director ejecutivo y que el titular paraguayo ya no tenga que subordinarse al argentino, a la hora de tomar decisiones.

    Sin embargo, ese mismo anexo ya introducía la figura de la alternancia, mediante la cual, cada cinco años tenían que rotar los directores. En otras palabras, por un lustro la máxima autoridad iba a ser el paraguayo y, en el siguiente, el rioplatense. Si ese derecho nunca se ejerció es porque sencillamente nuestros gobernantes vieron a Yacyretá como un mero botín.

    Nuestras autoridades nunca pusieron a la EBY en la agenda de lo urgente y, al contrario, muchas se aprovecharon y se siguen aprovechando de su caótica realidad para sacar rédito político y económico. Esa realidad es tanto responsabilidad argentina como paraguaya (por desidia y sumisión), y mientras no se tengan técnicos de verdad en las cuestiones energéticas, los políticos podrán tener hasta reelecciones infinitas y la situación no mejorará.

    Por Miguel Benítez

    http://www.ultimahora.com/una-enmienda-yacyreta-n1060549.html

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    Publicado por jotaefeb | 7 febrero, 2017, 9:48 am
  28. Yacyretá, violación continua del Tratado

    Por Ing. Orlando Valdés

    En los días finales del 2016 sucedió lo inesperado, luego de años de ocultamiento de la denigrante situación del Paraguay en la supuesta binacional Yacyretá, nuestros empleados por fin informaron a sus mandantes de la pérdida de la soberanía paraguaya sobre los recursos energéticos generados en la central al confirmar que la Argentina no paga por la energía que retira desde el inicio de la producción, es decir desde 1994, violando sistemáticamente el Tratado de Yacyretá.

    La afirmación de que en “el lado paraguayo es sencillo, Yacyretá le entrega energía a la ANDE y la ANDE paga. En Argentina es más complicado porque existe un administrador del mercado mayorista y además la empresa Ebisa. Todo eso sumado a la vigencia de una resolución dentro del mercado eléctrico argentino que realiza retenciones. A efectos de evitar que le afecten a la EBY esas retenciones, gran parte de lo que hace las transferencias para Yacyretá, pasa por el Presupuesto General de la Nación Argentina” (ABC, 29 de diciembre 2016, Pág. 12)

    Esta información oficial indica que en la “binacional” las reglamentaciones internas de la Argentina se aplican a plenitud, con la connivencia de nuestros “representantes”, en desmedro de lo establecido en el Tratado y sus documentos complementarios. Se confirma que la violación es continua, permanente y tolerada por nuestros “representantes”, quienes jamás realizaron una denuncia formal al respecto ya sea ante el gobierno nacional o la ciudadanía en general.

    Muy por el contrario, la mantuvieron oculta y hoy intentan presentarla ante la ciudadanía como un hecho banal, insignificante, sin importancia, con el claro objetivo de encubrir sus responsabilidades, entre cuyas nefastas consecuencias figura el no cobro de los beneficios que le corresponden al Paraguay en concepto de “Compensación por territorio inundado”, hoy en torno a los 1.000 millones de dólares americanos y el surgimiento de la supuesta deuda de Yacyretá al Tesoro argentino, del orden de los 20.000 millones de dólares.

    Confesaron sin ningún rubor alguno que “este tema de la deuda no es de hace dos años, es de 1994” y que “Yacyretá cobra por lo menos aquello que requiere para su normal funcionamiento”, pero que “no tienen para pagar las cuentas”, porque la Argentina no paga por la energía que retira y comercializa en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), pero que los empleados y agentes reciben regularmente sus beneficios. En otras palabras, los empleados reciben sus salarios y beneficios regularmente, el resto poco o nada les ha importado a lo largo de todos estos años.

    Para concluir, por hoy, y esperando que el presidente Horacio Cartes tome conocimiento de este hecho y aplique las medidas que correspondan, recientemente fue implementado en Yacyretá un sistema de Caja de Jubilación Complementaria, al margen de las disposiciones legales del Paraguay, para mantener el silencio cómplice de los funcionarios, todo a costa de la entrega gratuita de nuestra energía al sistema eléctrico argentino. Este hecho pinta de cuerpo entero a los que están al frente de Yacyretá. Recordemos que los recursos que se dilapidan en las binacionales son obtenidos de los pagos que realiza la sociedad paraguaya trabajadora y honesta por el consumo de la energía eléctrica producida en ambas binacionales. No son recursos externos, como se quiere hacer creer a la gente, con la intención de minimizar el despilfarro de los mismos.

    En este 2017 que se inicia, la sociedad paraguaya debe continuar reclamando la rectificación de rumbos en Yacyretá y exigir el castigo a los responsables de esta entrega de la soberanía nacional, a pesar de que, conforme declaran públicamente, a los afectados “no les preocupa“, sinceramente, creemos que esta es la razón por la cual muchos de ellos continúan hoy, campantemente, negociando en forma particular nuestra mayor riqueza conocida, la hidroelectricidad.

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    Publicado por Anónimo | 3 enero, 2017, 8:00 am
  29. Terminar con la corrupción en Yacyretá

    Cuando los soldados bolivianos comenzaron a invadir el Chaco paraguayo, ante una larga indiferencia de los Gobiernos de la época, la ciudadanía y la prensa libre comenzaron sus denuncias. Una protesta estudiantil que llegó hasta el mismo Palacio de Gobierno concluyó con el saldo inesperado de la muerte de varios de los manifestantes, aunque logró su objetivo: forzar el cambio de actitud del Gobierno en cuanto a preparar al país para la defensa del Chaco.

    Aunque la heroica generación de paraguayos y paraguayas que defendió el Chaco ya ha pasado a la posteridad en su mayor parte, en la memoria histórica de la nación prevalece la convicción de que de no haber sido por la firme reacción de la juventud estudiosa de aquel tiempo en defensa de la heredad invadida –si bien con un final que nadie deseaba ni desea–, el Chaco paraguayo bien hubiera podido ser hoy territorio de Bolivia. ¿Podemos imaginar los paraguayos y paraguayas lo que sería de nuestro país si hubiéramos perdido la Región Occidental?

    Traemos a colación este retazo de nuestra historia porque, al margen del contexto geopolítico singular de aquel suceso como conciencia colectiva de una causa nacional, actualmente los paraguayos y paraguayas confrontamos una situación parecida a aquella, en términos de la desatención de nuestros gobernantes con relación al interés nacional en juego en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), y que tiene que ver con nuestro derecho existencial de soberanía como nación.

    Desde un comienzo la EBY ha venido siendo administrada unilateralmente por el Gobierno argentino, con la obvia complicidad de las autoridades paraguayas designadas como contraparte: el director general y los miembros del Consejo de Administración paraguayos. Este statu quo de complicidad manifiesta no es de ahora, ni de hace poco tiempo. Viene desde el comienzo, y está sustentado en un sistema de sobornos que varía en modalidad y monto en dinero, de época en época, dependiendo de las circunstancias políticas de la margen argentina y de las etapas de implementación del proyecto hidroenergético; aunque no de lo que sucede en la margen paraguaya. Como agentes pasivos de las coimas, nuestros gobernantes de turno y sus adláteres asignados a las usinas hidroeléctricas binacionales –en particular en la EBY– solo están para convalidar los actos administrativos y financieros de sus pares argentinos, siempre muy conformes con lo mucho o poco que estos les dan, sin regateo alguno.

    El primer esquema de coimas para sobornar a las autoridades paraguayas de la EBY fue montado por los argentinos apenas constituidas las administraciones de la entidad en ambas márgenes, cuando fungía como director paraguayo el ya fallecido ingeniero Zoilo Rodas Ortiz. Independientemente de las necesidades administrativas del momento, ambos directores convinieron en que la plantilla de sueldo del personal del lado argentino fuera significativamente mayor que la del lado paraguayo, con la condición de que la diferencia entre ambas fuera remesada mensualmente a la sede paraguaya, de modo que en los papeles ambas plantillas figuraran como iguales en monto. ¿Qué hacían el director paraguayo, sus consejeros y directores con la enorme suma de dinero que recibían mensualmente de manos de los argentinos, quienes prestaban la plata? Se la repartían entre ellos para provecho personal. Es posible que tuvieran que hacer llegar a algunos padrinos a quienes debían sus cargos.

    Obviamente, después advino la época de las vacas gordas, con las grandes inversiones, tanto para la construcción de las obras auxiliares de infraestructura como para compras de tierras, indemnizaciones y, finalmente, la construcción de las obras civiles y las adquisiciones del equipamiento electromecánico hasta el completamiento de la usina en su estado actual. Tomando como referencia el modesto esquema de coimas de la hora prima, no resulta difícil inferir cuánto debe estar costando a las autoridades argentinas (vale decir, a la EBY, 50% paraguaya) en estos tiempos seguir sobornando a las autoridades paraguayas para mantener el statu quo explotador en la misma.

    Cuando la ciudadanía esperaba con confianza que el Gobierno del “nuevo rumbo” de Horacio Cartes terminara con la entrega de nuestra soberanía energética en la EBY, he aquí que apenas asumido el nuevo director general paraguayo, Juan Schmalko, el corrupto director ejecutivo argentino del gobierno kirchnerista, Óscar Thomas, anunciaba a tambor batiente que acababa de poner a la “libre disposición” del director paraguayo US$ 130 millones. Confiado en el apoyo de su gobierno, el arquitecto Thomas no tenía empacho para aludir a los coimeros paraguayos de ocasión. Cuando Federico Franco asumió el gobierno tras la destitución de Fernando Lugo, Thomas le hizo una visita de cortesía, en cuya ocasión el flamante Primer Mandatario paraguayo le pidió US$ 2 millones, “para gastos sociales”, según comentario que con posterioridad hizo público el indiscreto director ejecutivo argentino.

    El statu quo de la corrupción en la EBY tiene ramificaciones de complicidad hasta en la propia ANDE, que a los efectos de que la Argentina pueda llevarse la mayor cantidad de electricidad paraguaya para revendérsela al Brasil con gran ganancia, retira un mínimo de electricidad de la EBY, de 150 a 200 MW, teniendo capacidad de instalación para retirar hasta 700 MW. Esto nos lleva a maliciar que el monto de la coima que los argentinos les pagan a los funcionarios paraguayos corruptos está en función de la cantidad de electricidad nuestra que se les deja llevar y al tiempo que los directores les dan para que nos paguen las facturas.

    Aunque la nostalgia no es buena consejera en lo político, lamentablemente, mientras no haya una toma de conciencia de la ciudadanía en cuanto a que Yacyretá es una causa nacional que necesita ser defendida a cualquier costo, nuestros corruptos gobernantes no van a salir por su propio gusto del lodazal del soborno allí prevaleciente.

    Los ciudadanos y las ciudadanas deben ser conscientes de que si el Paraguay recibe de Yacyretá en tiempo y forma lo que le corresponde, muchas de las necesidades básicas que aquejan a la sociedad paraguaya tendrán solución, por lo que deben exigir con firmeza y perseverancia la terminación del escandaloso esquema de coimas que hoy impera en la mencionada entidad binacional.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/terminar-con-la-corrupcion-en-yacyreta-1546165.html

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    Publicado por Anónimo | 12 diciembre, 2016, 7:57 am
  30. Vergonzosa abdicación de soberanía en Yacyretá

    Como hace diez años, nuevamente el director paraguayo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), ingeniero Ángel María Recalde, ha vuelto a lanzar el “cháke” de que la deuda de la usina hidroeléctrica binacional aumenta a razón de US$ 1.000 millones por año, sin explicar qué hacen él y los miembros paraguayos del Consejo de Administración del ente para impedir tal catástrofe financiera, cuya mitad afecta a la economía de nuestro país. Por el Tratado, él y sus consejeros tienen la responsabilidad de velar por nuestros intereses en la entidad binacional, en absoluto pie de igualdad que sus pares argentinos. Esto implica que todo lo que se hace y se deja de hacer en la EBY es asunto de responsabilidad compartida con sus pares de la otra margen. ¿Cómo, entonces, es que los argentinos hacen lo que quieren en la usina sin que los nuestros sean capaces de interponérseles de alguna manera en el camino para defender nuestros intereses con los mecanismos legales de que disponen? La única explicación plausible es que en vez de fungir como socios, fungen como cómplices. Y la complicidad nunca es gratuita.

    “No es tan fácil, como muchas veces se lo quiere pintar”, arguye con total irresponsabilidad el director paraguayo del ente binacional con relación al arreglo de cuentas en la binacional, esquivando así el bulto a la responsabilidad que les compete a él y a los consejeros paraguayos en cuanto a velar por los intereses de nuestro país en la misma. Mientras tanto, sus pares argentinos la manejan a su entero arbitrio, operacional, administrativa y financieramente.

    Mientras los nuestros se distraen con sus jugosos sueldos y coimas disfrazadas de las más diversas formas, los argentinos sobreelevan tranquilamente la cota del embalse de la represa, sin importarles los destrozos que causan en nuestras infraestructuras viales y ecosistemas; sobrecargan la operación de las turbinas para generar más energía eléctrica para su país, dañándolas, para luego cargar a cuenta del Paraguay la mitad del costo de reparación de las mismas; no nos pagan las compensaciones que nos deben por territorio inundado y por la destrucción de infraestructura ferroviaria inutilizada por las aguas del embalse, así como tampoco por nuestra electricidad que se llevan a precio vil. Hacen lo que quieren, sin que nuestras autoridades amaguen siquiera impedir sus abusos. Una imperdonable abdicación de soberanía.

    A estar por la anodina actitud del director paraguayo y los consejeros, pareciera que solo están para avalar las trapisondas de sus pares argentinos y tomar cuenta del constante aumento de la deuda de la binacional con el Tesoro argentino, sin preocuparse mínimamente de verificar los asientos contables que la sustentan al menos, eso es lo único que hasta ahora ha sabido informar a la opinión pública el director paraguayo. De hecho, siendo tanta la irresponsabilidad de nuestras autoridades en el manejo de la usina binacional, no tienen la más mínima participación en el control operacional, administrativo ni financiero de la entidad. Los libros contables están guardados bajo siete llaves en las oficinas de la EBY en Buenos Aires, a la que los nuestros no tienen acceso ni por equivocación; sin que, por otra parte, esto parezca importarles un comino.

    Realmente, resulta inconcebible hasta qué punto nuestras autoridades han entregado a sus pares argentinos el usufructo de nuestra soberanía en la EBY. No solo no saben con exactitud la cantidad de energía que la central produce y, por consiguiente, la cantidad de megavatios-hora que Argentina se lleva diariamente, sino que, más vergonzoso aún, ni siquiera saben a ciencia cierta a qué tarifa la EBY le factura a la Argentina la electricidad de la usina que ella consume, ni el flujo de caja concomitante. Al parecer, lo único que el director paraguayo sabe es que cada año la deuda de la entidad con ese país aumenta exponencialmente. Todo indica que los nuestros se contentan con el jugoso sueldo que obtienen arrastrando en forma humillante su dignidad delante del presidente para obtenerlo, y los “gastos sociales” –coimas disfrazadas– con que los argentinos compran su complicidad para robarnos escandalosamente.

    En el 2006, el ingeniero Recalde hablaba de una deuda de US$ 6.218.863.454 de la EBY con el Tesoro argentino. Ahora, habla de que la misma ronda los US$ 18.000 millones. En aquella oportunidad, como director de la EBY impulsó a todo trapo el famoso “Preacuerdo Técnico”, pergeñado por los argentinos para supuestamente “sanear” Yacyretá, al decir del entonces presidente argentino, Néstor Kirchner. Como se sabe, en ese acuerdo iba el Caballo de Troya de la “novación”, propuesto por el ingeniero Recalde y aprobado rápidamente por el expresidente Nicanor Duarte Frutos, otro que bien baila. Por el mismo, la EBY pagaría su deuda con el Tesoro argentino, no con el dinero proveniente de la venta de la energía eléctrica producida –cuyo costo aumenta con el correr del tiempo–, sino con un equivalente al 40 por ciento de la producción total de energía eléctrica de la usina durante 42 años. Por suerte para el Paraguay, ante la inminencia del rechazo por el Senado de este irracional acuerdo, el gobierno de Duarte Frutos lo retiró del Congreso, salvándose así nuestro país de traspasar cuasi definitivamente a la Argentina su soberanía en Yacyretá.

    Para tener una idea de la monstruosidad de traición a la Patria elucubrada en aquella época por el ingeniero Ángel María Recalde y aprobada por el presidente Nicanor Duarte Frutos, basta considerar que la cantidad de energía eléctrica que se entregaría a la Argentina durante 42 años como pago por los US$ 6.218 millones adeudados, era de unos 350.700.000 MWh (equivalente en promedio a tres años y medio de la producción de Itaipú). El precio de la tarifa resultante sería de apenas US$ 17,73/MWh, monto ínfimo comparado con los más de US$ 100/MWh que Brasil le cobra actualmente a la Argentina, por la electricidad paraguaya de Itaipú que le vende a través de la estación transformadora de Garabí, en horas pico de consumo nacional.

    ¿Hasta cuándo se va a continuar entregando nuestra soberanía en las usinas binacionales? Los ciudadanos y las ciudadanas deben comprender que un manejo honesto de los intereses paraguayos podría aportar los recursos para la salud, la educación y las obras de infraestructura, tan desatendidas por nuestras autoridades. Por eso deben reclamar pública y sostenidamente que se aparte como negociadores a los traidores a la patria que, por chauchas y palitos, venden los beneficios que corresponden al pueblo paraguayo en las mismas.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/vergonzosa-abdicacion-de-soberania-en-yacyreta-1537837.html

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    Publicado por Anónimo | 18 noviembre, 2016, 9:46 am
  31. El flujo de recursos según el Decreto 612/86 R.A.

    Por Ing. Orlando Valdés

    Conforme relatamos en las notas anteriores, en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) se aceptó de hecho, con la connivencia del personal superior (PS) de la margen derecha, la vigencia del decreto 612/86, violatorio al Tratado y sus documentos complementarios, como fuente de financiamiento del emprendimiento binacional.

    Para el efecto y conforme lo indica el decreto firmado por Alfonsín (Raúl) se habilito una cuenta corriente con cargo a los fondos del tesoro nacional argentino, cuyos montos fueron y siguen siendo consignados en las leyes de Presupuesto General de la Nación, de cada período.

    La sumatoria de todos estos montos anuales presupuestados constituye el capital de la deuda registrada bajo el concepto decreto 612/86 R.A.

    Los montos anuales provisionados incluyen los recursos necesarios –en la época– para concluir la obra en ambas márgenes y ya en la actualidad, con la central en funcionamiento, los montos necesarios o los faltantes para la operación y mantenimiento de la central y el pago en concepto de compensación por cesión de energía, al Paraguay.

    A partir de la entrada en operación de la primera unidad generadora de la central, en 1994, Yacyretá comenzó a generar recursos propios, inicialmente en reducida cantidad, pero en constante aumento conforme crecía el número de máquinas instaladas y la escalonada elevación de la cota del embalse.

    No hubo remesas a la EBY

    Sin embargo, estos recursos financieros, generados a través de CAMMESA, por la venta de la energía de Yacyretá en el mercado eléctrico argentino, jamás fueron remesados a la EBY, que si recibe de EBISA (Emprendimientos Binacionales Sociedad Anónima) un reducido monto mensual, en concepto de pago por los servicios complementarios prestados por la central Yacyretá al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).

    Este monto es variable y oscila entre los 3 a 5 millones de dólares mensuales y es calculado en la central binacional.

    El resto de los multimillonarios ingresos obtenidos por la venta de la energía en el mercado argentino es absorbido totalmente por el tesoro nacional argentino, como fue establecido en el decreto 612/68, el que administra esos recursos frescos conforme a las prioridades de esa nación.

    Hasta la fecha, que se tenga conocimiento, no existe un informe binacional donde este registrado a cuánto el KWh fue reconocido por la Argentina la energía producida por Yacyretá y vendida en su mercado eléctrico. Mucho menos los intereses y reajustes por no pagar en tiempo y forma por el retiro de la energía producida en Yacyretá. Mientras esto sucede con los ingresos genuinos producidos por la binacional, la deuda de Yacyretá crece a cada año en función de las asignaciones presupuestarias que anualmente son imputadas, según las” Leyes del Presupuesto General de la Nación”, como cuenta de la binacional con el tesoro argentino.

    En notas siguientes continuaremos analizando el miserable manejo de los recursos producidos por nuestro río compartido, el Paraná.

    Sabemos que hoy viernes 11 de noviembre de 2016, se reúnen en Encarnación los presidentes Cartes y Macri. Hasta hoy no hemos perdido la esperanza de que nuestro presidente, por fin, ponga punto final a la humillante, vergonzosa y corrupta administración de la binacional Yacyretá.

    No permitir ninguna otra obra

    Un buen inicio es no permitir que se realice ninguna obra más, conforme ya fue declarado por el gobierno nacional, hasta que la entidad binacional recobre su institucionalidad.

    Las prioridades son: la aplicación del “Anexo C” del Tratado, con más de dos años de retraso, la no ampliación del parque generador de Yacyretá hasta tanto se construya el embalse compensador , conforme establecido en el Tratado, “Anexo B”.

    La construcción de la central del Aña Cua y Corpus con nuevos tratados y participación equitativa en la financiación de las mismas.

    Operar el emprendimiento binacional respetando las cotas máximas establecidas para la sección de control Encarnación/Posadas y no violar las especificaciones técnicas de los fabricantes en la operación de la unidades generadoras.

    Instalar el Despacho de Carga en tiempo real en la central, a fin de minimizar los riesgos inherentes a la operación Interligada de los sistemas eléctricos de ANDE y CAMMESA y las relacionadas al manejo del embalse.

    Negociación y promesas

    Alertamos que las promesas de construir puentes y otras cosas, más bien forman parte de la técnica de negociación y las formulan para continuar con la explotación indebida de nuestros genuinos recursos energéticos, entre otros.

    Señor Presidente de la República, don Horacio Cartes Jara, la población paraguaya está atenta a los resultados de su encuentro con el presidente Macri. Le deseamos éxitos en su importante tarea.

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    Publicado por Anónimo | 11 noviembre, 2016, 6:11 am
  32. Intentos de blanqueo

    Por Ing. Orlando Valdés (*)

    La intención de regularizar una de las tantas violaciones del Tratado de Yacyretá y sus documentos complementarios, consumada en este caso por la aplicación unilateral del decreto 612/86 R.A. como fuente de financiamiento del emprendimiento, sin el necesario consentimiento de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), cobró fuerza a partir del 2006 en adelante.

    El planteamiento consistió en transformar la deuda registrada en dólares americanos en su equivalente en energía. De esta manera, mediante esta maniobra administrativa, se solucionaría la falta de respaldo legal a los gastos realizados, utilizándose como fuente de financiamiento la cuenta corriente habilitada por el gobierno argentino mediante el decreto 612/86 R.A y, a la vez, se consumaría la apropiación indebida de la mayor parte de la producción energética de la central, incluida la parte paraguaya.

    También por esta vía, para continuar manejando unilateralmente los recursos provenientes de la comercialización de la producción de la hidroeléctrica, iniciada en 1994, se intentó crear la figura de un Fondo Fiduciario que sería manejado exclusivamente por la Argentina, a los efectos, según la propuesta, de continuar construyendo obras binacionales en nuestro río compartido, bajo control financiero de nuestro socio, esta vez ya con sustento legal.

    Todo el proceso llevó el nombre de “Preacuerdo a nivel Técnico, para la Reestructuración de la Deuda de la Entidad Binacional Yacyretá”. En el mismo se registró que la deuda de Yacyretá con el gobierno argentino, al 31 de diciembre del 2005, ascendía a US$ 6.894 millones, de los cuales, US$ 4.888 millones correspondía al decreto 612/86 R.A.

    Es decir, el 71% de la deuda registrada de la binacional se encontraba sustentada en un documento no reconocido por la entidad paraguayo/argentina. Recordemos que los organismos competentes de la binacional, según establece su reglamento, no autorizaron la firma de contrato alguno para comprometer a la EBY a cumplir las condiciones impuestas en el decreto 612/86 de Argentina.

    Esta iniciativa fue abortada oportunamente en el Congreso paraguayo, gracias a las intensas denuncias de los técnicos y políticos independientes, que alertaron a los gobernantes de la época sobre las nefastas consecuencias que tendría para la República la aceptación de la propuesta.

    Hasta hoy sigue vigente en la EBY una resolución de su Consejo de Administración que autoriza la aplicación de dicho “preacuerdo”, posteriormente rechazado en el congreso. En esta Resolución consta el reconocimiento argentino de que los recursos proveídos son en realidad “Aportes” y no “Préstamos” como figura en los decretos 3.450/79 R.A y 612/86 R.A.

    La más reciente ofensiva para lograr el blanqueo de la inaplicable cuenta registrada bajo el concepto decreto 612/86 R.A., por no contar con el sustento legal correspondiente hasta la fecha, consiste en modificar el “Anexo A” del Tratado de Yacyretá de manera a incluir en ella artículos que respalden el accionar unilateral de los representantes argentinos en la binacional a lo largo de todos estos años y de cuyas consecuencias viene padeciendo la EBY y la República del Paraguay.

    El extraordinario interés de los representantes argentinos, y de algunas empleados paraguayos de la entidad, en la modificación del Anexo “A es bastante llamativa pero comprensible a la luz de los hechos. Recordemos que para el Paraguay, en realidad, la prioridad es la aplicación del “Anexo C”, con plazo ya vencido en el 2014, en virtud del cual la Argentina debe honrar aproximadamente el 96% de cualquier monto consensuado entre las Altas Partes Contratantes como deuda de la Entidad Binacional Yacyretá, conforme lo establece la Cláusula IX Revisión del Tratado de Yacyretá , en su “Anexo C”.

    La iniciativa de modificar el “Anexo A” también fue bloqueado en el congreso paraguayo, ante denuncias de su deleznable intención.

    En la siguiente nota estaremos esbozando el circuito que recorre los recursos de la binacional.

    * Presidente de la Asociación de Ingenieros del Sector Eléctrico Paraguayo (AISEP)

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    Publicado por Anónimo | 10 noviembre, 2016, 5:22 am
  33. El Decreto Nº 3450/79

    Por Ing. Orlando Valdés (*)

    El monto imputado como deuda de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) con el Gobierno argentino, según publicaciones en los medios, tiene como sustentos principales dos decretos del Poder Ejecutivo: el Decreto Nº 3450/79 y el Decreto 612/86. Ambos instrumentos presentan diferencias sustanciales, que colocan en entredicho la validez de uno de ellos como elemento de reclamo de la supuesta deuda de la Entidad Binacional Yacyretá con el Gobierno argentino. En la presente nota describiremos las características más importantes de uno de los decretos, el número 3450/79. En una próxima nota presentaremos las características y el contenido del otro decreto, el Nº 612/86.

    El Decreto Nº 3450/79 es el instrumento por el cual el Gobierno argentino destinó a la Entidad Binacional Yacyretá recursos provenientes de los Fondos de Grandes Obras Eléctricas y el Chocón-Cerros Colorados-Alicopa. El mismo fue firmado en fecha 28 de diciembre 1979 y publicado en el Boletín Oficial del 16 de enero de 1980.

    En sus considerandos el decreto dice: “Que el artículo 1º de la Ley número 19.287 establece que el Poder Ejecutivo podrá proveer las sumas del Fondo Nacional de Grandes Obras Eléctricas que considere necesarios para el estudio, proyecto, construcción, equipamiento y puesta en marcha de grandes obras eléctricas, con las correspondientes líneas de transmisión y demás instalaciones complementarias que se resuelvan construir en todo el territorio de la Nación y aún fuera del mismo, si revisten interés para el desarrollo nacional”.

    También establece que “el artículo IX del referido tratado (de Yacyretá) prescribe que los recursos necesarios para los estudios, construcción y operación de la central eléctrica y de las obras e instalaciones auxiliares, así como de las que se realicen para el mejoramiento de las condiciones de navegabilidad del Río Paraná serán aportados por las Altas Partes Contratantes u obtenidos por la Entidad Binacional Yacyretá mediante operaciones de crédito”.

    Y continúa diciendo que “es menester determinar las condiciones bajo las cuales el Estado Argentino otorgará dicho préstamo, así como estimar las sumas que anualmente se prevé aportar”, y que “es aconsejable que el Gobierno Nacional, a través de la Secretaría de Estado de Energía, acuerde con la Entidad Binacional las normas complementarias requeridas para la aplicación de este Decreto”.

    En la base de los considerandos determina que “El Presidente de la Nación Argentina Decreta: Artículo 1º) Destínense en calidad de préstamo a la Entidad Binacional Yacyretá recursos pertenecientes a los Fondos Nacional de Grandes Obras Eléctricas y El Chocón-Cerros Colorados-Alicopa por el equivalente en pesos de los importes anuales estimativos que en dólares estadounidenses a continuación se consignan: Año 1979: Ciento ochenta millones (180.000.000), Año 1980: Ciento setenta y tres millones (173.000.000), Año 1981: Ciento cincuenta y ocho millones (158.000.000), Año 1982: Ciento setenta millones (170.000.000), Año 1983: Doscientos siete millones (207.000.000), Año 1984: Trescientos noventa y nueve millones (399.000.000), Año 1985: Cuatrocientos noventa y siete millones (497.000:000), Año 1986: Cuatrocientos un millones (401.000.000), Año 1987: Doscientos treinta y un millones (231.000.000), Año 1988: Ciento diez y ocho millones (118.000.000), Año 1989: Cincuenta y tres millones (53.000.000), Año 1990: Cuarenta y ocho millones (48.000.000)”.

    A su vez, por el Artículo 5º establece que “El Gobierno nacional acordará, con la Entidad Binacional Yacyretá, a través de la Secretaría de Estado de Energía, las normas complementarias requeridas para la aplicación del presente decreto…”.

    Como se puede observar, el Decreto 3450/79, arriba parcialmente detallado, estableció un cronograma de desembolsos para la construcción de la obra, la forma de reembolso, la tasa de interés y el criterio de actualización del préstamo.

    También, como corresponde, en su Artículo 5º establece que el Gobierno argentino “acordará” con la Entidad Binacional Yacyretá, a través de la Secretaría de Estado de Energía, las normas requeridas para la aplicación del decreto.

    Este decreto fue perfeccionado mediante la Resolución Nº 98/80 del Consejo de Administración de la Entidad Binacional Yacyretá, por la cual, en su artículo segundo, autoriza “al Director Ejecutivo y al Director Ejecutivo Adjunto a suscribir oportunamente el correspondiente Contrato de Préstamo”. De esta manera, siguiendo las normas establecidas en el Tratado de Yacyretá y sus Documentos Complementarios, la Entidad Binacional Yacyretá asume ante el Gobierno argentino, a través de sus organismos binacionales competentes, el compromiso de uso y devolución del préstamo otorgado por el Decreto 3450/79.

    En la siguiente nota nos referiremos al Decreto Nº 612/86. (*) Presidente de la Asociación de Ingenieros del Sector Eléctrico Paraguayo (Aisep)

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    Publicado por Anónimo | 7 noviembre, 2016, 5:05 am
  34. En Yacyretá nos roban, pero no informan a la ciudadanía

    Por Ing. Orlando Valdés (*)

    Uno de los posibles motivos por el que la ciudadanía paraguaya no se indigna ante el descarado robo de nuestra energía en Yacyretá debe atribuirse a la falta de información clara y comprensible de parte de los responsables, problema que también afecta a instituciones que aún no contaminadas por la corrupción que impera en la mayoría de los organismos encargados de la defensa de los intereses de la República.

    En ese sentido, realizaremos una comparación de uno de los principales beneficios que nuestra nación recibe en Itaipú, cuyo equivalente debería recibir también en Yacyretá.

    El Tratado de Itaipú establece que los gobiernos, paraguayo y brasileño, deben recibir una compensación financiera denominada “royalties” por el uso del potencial hidráulico del río Paraná para la producción de energía eléctrica.

    Los royalties son divididos en montos idénticos para el Paraguay y el Brasil, calculados en función de la cantidad mensual de energía generada para su comercialización en la central de Itaipú.

    Esta definición se encuentra en el Anexo C del Tratado firmado el 26 de abril de 1973. La binacional inició el pago de esta obligación en mayo de 1985 y, según informes de su Dirección Financiera, hasta julio de 2016 el Estado paraguayo recibió US$ 4.914 millones. La misma cantidad recibió el tesoro brasileño. Itaipú no adeuda un solo centavo de dólar por “royalties” a los dos países.

    En la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) no se aplica el concepto “royalties” por la utilización de las aguas del río Paraná. En su remplazo, las Altas Partes Contratantes acordaron utilizar el concepto de “Compensación por Territorio Inundado”. Es decir, el beneficio que deben recibir los Estados parte está asociado al tamaño del área del territorio inundado para la formación del embalse de la hidroeléctrica.

    La fórmula de cálculo incluye, además del área inundada, la cantidad de energía generada y un índice que depende del monto, en términos financieros, inmovilizado para la construcción del proyecto. Según datos de la EBY, en materia de compensación por territorio inundado, el monto pendiente de pago al Paraguay es del orden de los US$ 962 millones; a la Argentina le correspondería en torno a US$ 269 millones.

    Recordemos que en el caso de Itaipú, los pagos a las Altas Partes Contratantes son iguales, en el de Yacyretá, al utilizarse el concepto de “Territorio Inundado” y considerando que la inundación del territorio paraguayo es del orden del 80% y del territorio argentino el 20% restante, el beneficio en este concepto se da en esa proporción.

    Desde el inicio de la operación de la hidroeléctrica de Yacyretá, en 1994, el gobierno argentino, a través sus representantes en la binacional, se ha negado sistemáticamente a reconocer este derecho de nuestro país. Las excusas presentadas para no pagar siempre fueron infantiles e inconsistentes. Las más utilizadas fueron que el porcentaje de inundación de los territorios nacionales es diferente a la relación 80% Paraguay / 20% Argentina.

    Además, para impedir el cálculo del índice utilizado en la fórmula para determinar el monto de “Compensación por Territorio Inundado”, sostienen que el valor encontrado como monto de la inversión inmovilizada es incorrecto.

    Ambas supuestas dificultades para calcular el monto de los pagos de los beneficios a los Estados parte tienen una fácil solución técnica; sin embargo, jamás existió voluntad política para hacerlo y, aunque parezca extraño, esta falta de interés afecta también a nuestros antiguos y eternos “representantes” en la EBY.

    Es así que la EBY debe a la fecha alrededor de US$ 1.000 millones al Estado paraguayo en concepto de “Compensación por Territorio Inundado”, hecho que jamás fue comunicado con claridad a la sociedad paraguaya, únicos mandantes de los empleados de la margen derecha del ente.

    Estos empleados difunden en cambio, profusamente y como un gran logro, el hecho de que la Argentina pague, con cuentagotas y con atrasos de más de un año, su deuda por consumo de la energía perteneciente al Paraguay, en concepto de Cesión de Energía y que, para colmo de males, se registra en la contabilidad de la EBY como deuda de Yacyretá con el Estado argentino. Absurdo total, sin embargo, vigente gracias a la complicidad con algunos de nuestros “representantes” en la entidad.

    Los reclamos de los “representantes” de nuestro país en la binacional ante la sistemática falta de pagos de la EBY por “Territorio Inundado” brillan por su ausencia, porque “todo está bien”, según ellos; a modo de ejemplo, por ser similar el hecho, imaginemos que Itaipú no pague los “royalties” al Paraguay y al Brasil, algo que sería simplemente impensable; no obstante, esta situación ya forma parte de la rutina Yacyretá desde 1994.

    Debemos enfatizar también que esta situación en Yacyretá no ocurriría sin la connivencia de nuestras “autoridades”. En efecto, solo la permanente publicación de esta anomalía –violación del tratado, estafa o como quieran llamarla– a nivel nacional e internacional obligaría a la Argentina a honrar sus compromisos. Es inadmisible que se tolere este abuso sin comunicar al pueblo paraguayo. Esta situación, que ya dura más de dos lustros, viola todo lo razonable en términos de una relación justa y respetuosa en el aprovechamiento conjunto de la central de Yacyretá.

    Nuestro país ha dejado de recibir en torno a US$ 1.000 millones gracias al silencio cómplice, por años, de los “encargados” de defender nuestros legítimos derechos por la utilización del territorio nacional para la producción de energía en Yacyretá y consumida en más del 95% por la Argentina. La no remisión de estos recursos a nuestro país tiene sus consecuencias y uno de ellos se refleja en la extrema pobreza en que viven cerca de 700.000 paraguayos. Señor presidente de la República, Don Horacio Cartes, Ud. tiene la palabra.

    (*) Presidente de la Asociación de Ingenieros del Sector Eléctrico Paraguayo (AISEP).

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    Publicado por Anónimo | 23 agosto, 2016, 6:56 am
  35. Problemas antiguos

    Por Juan Augusto Roa

    Desde hace más de tres semanas un grupo de familias de pescadores del Puerto Carrizal, distrito de Santos Cosme y Damián, vive en muy precarias condiciones en improvisadas carpas en un descampado, tras abandonar sus viviendas inundadas por el río Paraná.

    En su mayoría son hijos de isleños que por el año 1990 tuvieron que abandonar las islas como consecuencia de la construcción de la usina hidroeléctrica de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Esta, responsable del emprendimiento, cumplió con las formalidades de trasladarlos a tierra firme. En rigor, fueron amontonados en un nuevo asentamiento, en la localidad de Atingy.

    Las condiciones de vida de estos pobladores no mejoraron sustancialmente, como era de esperarse. Por el contrario, se convirtieron en pobladores “urbanos” sin las favorables condiciones que tenían antes, cuando el río y la tierra que ocupaban les proporcionaba alimentos e ingresos económicos.

    Los costosos “programas” de la EBY de readecuar la actividad económica de estos afectados y prepararlos para su nueva condición de vida quedó en los papeles y en costosas “consultorías”; en jugosos salarios, viáticos y otros “gastos” de funcionarios, planilleros, politiqueros y oportunistas de toda laya.

    Empujadas por la necesidad y la falta de alternativas, estas familias volvieron a lo único que saben hacer: la pesca. Ahora nadie se ocupa de sus miembros, que viven sin luz eléctrica ni agua potable (como cuando estaban en las islas), a escasos kilómetros de una de las usinas más grandes de mundo.

    La EBY, un emprendimiento binacional construido a un muy alto costo ambiental, social y económico de familias paraguayas para proveer de energía barata a la Argentina, convertida en una gran seccional colorada colmada de burócratas con sueldos de primer mundo, da por cumplida su responsabilidad con los afectados. ¿El Estado? Bien, gracias.

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    Publicado por Anónimo | 12 junio, 2016, 7:37 am
  36. Método de ocultamiento en Yacyretá sigue vigente

    Por Ing. Orlando Valdés (*)

    Los consejeros de Yacyretá, conscientes de que las consecuencias de la aplicación de la Resolución del Consejo de Administración Nº 753/97, del 13 de mayo de 1997, serían nefastas para el manejo financiero de la binacional, como una manera de atenuar este accionar irresponsable, por ser contrario a lo establecido en el Tratado, incorporaron en el citado documento dos condicionantes; que su aplicación sea provisoria y que su validez se limite al segundo trimestre del año 1997.

    Recordemos que gracias a esa resolución, la Argentina queda habilitada, irregularmente, a pagar a Yacyretá por el consumo energético de propiedad binacional con Notas de Crédito emitidas por la Secretaría de Hacienda de ese país.

    Esa resolución permitió la aplicación de procedimientos violatorios a todo lo establecido en el Tratado de Yacyretá y sus documentos complementarios inclusive, a lo determinado en la rechazada Nota Reversal del año 1992.

    Sin embargo, la limitación del periodo de validez de la Resolución Nº 753/97 no fue impedimento para que la Argentina continúe supuestamente pagando por su consumo de energía eléctrica con papeles emitidos por la Secretaría de Hacienda.

    La metodología utilizada fue que los consejeros procedieran a prolongar el plazo de aplicación del nefasto documento mediante la emisión de nuevas resoluciones del Consejo de Administración.

    Podemos mencionar como ejemplo de estas resoluciones la Nº 781/97, firmada por el Dr. Luis Soto Estigarribia y el Ing. Desiderio Irrazábal; la resolución Nº 839/98, firmada por el Ing. Gualberto Rienzi y el Ing. Desiderio Irrazábal; la Nº 1051/00, firmada por el Lic. Pablino Rodríguez y por Juan Ernesto Snead; la resolución Nº 1118/01, firmada por Luis R. Gneiting y Luis Saldívar, entre otros.

    En todas estas resoluciones se “autoriza a los señores directores a utilizar idéntico procedimiento al establecido por la resolución C.A. Nº 753/97 y siguientes…”. Entre los firmantes de las resoluciones también figura Javier Oviedo y otros. La última resolución que autoriza este tipo de procedimientos fue firmado el día 2 de febrero del 2005, con el Nº 1580/05.

    Los argentinos, con el objeto de seguir consumiendo sin pagar por la energía retirada y así continuar utilizando, de manera unilateral, los recursos producidos por su venta en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI), idearon una nueva forma violación del Tratado, siempre en connivencia con los directores y consejeros “paraguayos”.

    El nuevo método consistió en hacer firmar a los presidentes de turno, también cómplices de estos actos violatorios al Tratado, “Actas de Acuerdo”, en los que registraban que el manejo de la entidad se realizaba conforme a lo que establecía el Tratado. Con estos alegatos trataban de “blanquear”, de manera descarada, las irregularidades que se cometían y se siguen cometiendo hasta la fecha. Desde luego estas “Actas de Acuerdo” no sustituyen al Tratado y sus documentos complementarios.

    La colección de violaciones del Tratado en el manejo de las finanzas impide que sus ideólogos y ejecutores, increíblemente hoy responsables de depurar las cuentas de la EBY, la presenten en forma clara y transparente ante la sociedad, ya que estarían reconociendo el manejo discrecional, arbitrario, unilateral y sin control a la que permitieron sea sometida la entidad binacional.

    Ante el permanente reclamo ciudadano, surgió la necesidad de justificar el escabroso manejo de la entidad, es así que los participantes del festín idearon inicialmente el método de “Novación de la deuda”, como una forma de ocultamiento de lo realizado a lo largo de estos años de producción de la central binacional.

    La idea consistía en que mediante procedimientos poco claros, Argentina se apropiaría, por más 40 años, de la mayor parte de la energía que producirá Yacyretá, además, como remate, quedaría oculta e impune la metodología violatoria del Tratado aplicada al manejo financiero de la binacional.

    Como el cuento de “la Novación de la deuda” no prospero, gracias el rechazo de la ciudadanía paraguaya, ahora intentan instalar valores de una supuesta “deuda de Yacyretá con la Argentina” sin documentos respaldatorios.

    El método consiste en pontificar que la deuda de Yacyretá con la Argentina es de US$ 20.000 millones y que estaríamos ganando si la pagamos “solo” US$ 6.000 millones.

    Para instalar esta idea, sus promotores no dudan en utilizar los principales medios de difusión con que cuenta el país, además de contratar a opinólogos alquilables que defiendan esta postura.

    Gracias a que la ciudadanía ya se encuentra mejor informada y también a la pérdida total de credibilidad en la que cayeron los empleados paraguayos y argentinos de la binacional, este intento de llevar por delante las cosas y comprometer al país con deudas que no contrajo, va perdiendo fuerza.

    Los empleados de la binacional, margen derecha, que participaron y continúan participando activamente en el proceso de ocultamiento de todo lo actuado al margen del Tratado y demás documentos pertenecen al Consejo de Administración, a la Dirección, al Comité Ejecutivo, a la Secretaria del Consejo, al Departamento Financiero, al área de contabilidad y otros.

    El poder Ejecutivo debe intervenir la EBY, recuperar su institucionalidad, identificar a los responsables de estos hechos y procesarlos para que, al igual que los autores de los delitos cometidos en la Caja de Jubilaciones de Itaipú, previa confiscación de todos sus bienes mal habidos, terminen sus días en Tacumbú.

    (*) Presidente de la Asociación de Ingenieros del Sector Eléctrico Paraguayo (AISEP)

    orlandovaldes@outlook.com

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    Publicado por Anónimo | 22 diciembre, 2015, 4:39 am
  37. La entrega de Yacyretá

    Decíamos que la pérdida de la institucionalidad en la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), concretada por los consejeros paraguayos de 1997, permitió que la Secretaría de Hacienda del Gobierno argentino maneje a su entera discreción las finanzas de la binacional.

    Este acto, lesivo a los intereses de la República del Paraguay, se consumó a través de la Resolución Nº 753/97 del Consejo de Administración de la época, que aceptaba que registren en los estados contables Notas de Crédito de la Secretaria de Hacienda de la República Argentina, de manera provisoria, como forma de pago del consumo de energía del vecino país. Con esta aceptación, EBY perdió el control del manejo de sus recursos genuinos provenientes de la venta de su producción de energía, de propiedad binacional, quedando el manejo de esta a cargo exclusivo de la Secretaria de Hacienda de Argentina.

    Con la posibilidad de pagar por la energía –de propiedad binacional– con la simple entrega de papeles a cuenta, la empresa Emprendimientos Binacionales Sociedad Anónima (Ebisa), conforme establece el Tratado de Yacyretá, única deudora de Yacyretá por el retiro de la energía de la central, dejó de pagar por este compromiso.

    Transfirió si a la entidad binacional los recursos proveídos por Cammesa, empresa encargada de la operación del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), en concepto de prestación, por parte de la central Yacyretá de los llamados servicios complementarios y que no guardan relación con el pago por la energía retirada por Ebisa y consumida por el SADI. El monto transferido es variable, en función de la participación de la central en los procesos de regulación de carga y reservas de potencia. Los pagos anuales rondan los 50 (cincuenta) millones de dólares americanos.

    Este recurso, más los provenientes de los pagos por consumo de energía realizados por la ANDE, son hasta la fecha los únicos que maneja la entidad en forma binacional.

    El 95 % de los ingresos provenientes de la venta de la producción eléctrica binacional jamás ingresó a la entidad para su administración binacional. Fueron manejados unilateralmente por el Gobierno argentino, a través de la Secretaría de Hacienda.

    Esta realidad del manejo financiero de la entidad, totalmente entregado a los argentinos, siempre fue y sigue siendo ocultada por las mismas personas que permitieron que esta situación se instalara en la binacional. El ocultamiento de la información, en especial de esta, es la norma en la entidad.

    Recordemos que la mayoría de los directores y consejeros que pasaron por Yacyretá no se caracterizaron por su formación académica, ética y mucho menos moral, hecho que facilitó que este esquema de manejo abusivo, discrecional, corrupto, prebendario, violador del Tratado y de todos los documentos complementarios, se mantenga sin grandes sobresaltos hasta la fecha. Inclusive, es digno de destacar, que hoy, uno de sus principales propulsores, es el número dos de la binacional, lo que explica la imposibilidad de aclarar lo que realmente sucede en el ente.

    La imputación de gastos a las cuentas de Yacyretá sin control binacional real, ya que las mismas se gestionan en la Secretaria de Hacienda de la Argentina, así como la aplicación de las Notas de Crédito para el pago de una deuda inflada, también sin control binacional, posibilitó que hoy exhiban en los balances de la entidad, según lo afirma el director paraguayo actual, probablemente sin saber lo que dice, que Yacyretá debe a la Argentina 20.000 millones de dólares.

    Exigimos a los tres poderes del Estado paraguayo la inmediata rectificación de esta situación de avasallamiento de la soberanía nacional, concretada a través de nuestros “representantes” en dicha entidad.

    Por Ing. Orlando Valdés

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/la-entrega-de-yacyreta-1435890.html

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    Publicado por Anónimo | 17 diciembre, 2015, 9:48 am
  38. Reactivar desde hoy mismo la relación bilateral con Argentina

    El deterioro político del Gobierno saliente en Argentina y un año decididamente electoral terminaron por postergar temas gravitantes de la agenda bilateral, sobre todo en el ámbito del intercambio comercial, el aprovechamiento de los recursos hidroeléctricos y la integración. La toma de posesión del ingeniero Mauricio Macri –que se producirá hoy y a la que asistirá el presidente Horacio Cartes– debe ser vista por la Cancillería nacional como una oportunidad para comenzar a trabajar desde hoy mismo en la reactivación de la vinculación entre los dos países. El precedente de buen diálogo existente entre ambos mandatarios puede favorecer el abordaje de los temas pendientes, pero es preciso que Relaciones Exteriores se vuelque más efectivamente a la dilucidación de las cuestiones que aún deben ser dirimidas para avanzar en la agenda binacional.
    El ascenso del ingeniero Mauricio Macri a la Primera Magistratura de la República Argentina debe representar una preciosa oportunidad para relanzar las relaciones con el país vecino, con el cual nos unen innumerables vínculos históricos, geográficos, sociales y culturales, así como la prosecución de un destino compartido en el ámbito de la integración regional. Hoy mismo es preciso ponerse a trabajar para recuperar el valioso tiempo perdido, a raíz del desgaste político al que estuvo sometido el último tramo del Gobierno encabezado por la señora Cristina Fernández de Kirchner y la preeminencia de los intereses partidarios en un año netamente electoral.

    La primera tarea debe ser poner en orden la agenda energética. En primer lugar, retomar las negociaciones tendientes a la suscricpción de un nuevo Anexo C del Tratado de Yacyretá, que cumplen casi dos años de infructuoso diálogo con la administración saliente. Son muy relevantes los temas que se vinculan con ese documento, tales como el precio de la energía, la compensación al Paraguay por territorio inundado (nosotros ponemos el 80% de esa superficie), la libre disponibilidad de la energía eléctrica y un manejo administrativo compartido de la represa.

    En este mismo ámbito, es menester hacerle saber a las autoridades argentinas que es perentorio que el Tesoro de su país se ponga al día con los pagos de la energía eléctrica que le hemos cedido para su consumo, y que al presente se acumula en una deuda de aproximadamente 150 millones de dólares americanos.

    A nivel comercial también hay abundante materia sobre la que es preciso avanzar. En primer lugar, la eliminación de las barreras paraarancelarias que dificultan el libre tránsito de mercaderías, servicios y factores de la producción, así como la libre navegabilidad de los ríos, consagrada en un tratado suscrito hace casi medio siglo, pero sobre el cual las autoridades argentinas suelen aplicar severas limitantes, en un solapado intento por eclipsar el portentoso crecimiento de la flota fluvial paraguaya, que es la que transporta nada menos que el 80% de nuestro comercio exterior.

    Un tema que también ha de dirimirse, y en el que la Cancillería paraguaya ha tenido un comportamiento harto errático, es el de la proyectada instalación de una planta nuclear o de enriquecimiento de uranio en la vecina provincia de Formosa, que ha supuesto no solamente la vulneración de la Convención sobre Seguridad Nuclear de 1994, sino también una amenaza concreta para la seguridad de los paraguayos que habitamos en un radio de 500 kilómetros de la zona en la que se planea ubicar el proyecto.

    El buen diálogo que los presidentes Cartes y Macri mantienen desde hace cierto tiempo, en razón de sus actividades profesionales privadas, constituye un elemento auspicioso de cara al necesario reencauzamiento de la relación bilateral. Sin embargo, es menester que la Cancillería nacional trabaje de manera más sistemática y sobre todo más comprometida, no solo para darle abundante y profundo contenido a la agenda binacional, sino también para designar a diplomáticos altamente capacitados, honestos, eficientes y firmes que defiendan con pat
    riotismo la promoción de los altos intereses nacionales desde nuestra Embajada en Buenos Aires o de los que a esa capital se dirijan en misiones específicas de contacto bilateral.

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    Publicado por Anónimo | 12 diciembre, 2015, 6:55 am
  39. Nueva oportunidad para Yacyretá
    Hemos apuntado en varias oportunidades que negociar con el gobierno de Kirchner y sus representantes en Yacyreta era una pérdida de tiempo. Y tuvimos razón. En efecto, hasta la fecha, después de más de dos años, el Gobierno de Cartes no pudo conseguir nada trascendente de cara la revisión de las disposiciones del Anexo C del Tratado de Yacyretá. En rigor ni en los pequeños reclamos, como el pago puntual de las “cuotitas” correspondientes a los beneficios paraguayos por cesión de su energía pudo conseguir soluciones satisfactorias.

    Es de esperarse que con la instalación del nuevo gobierno en la Argentina haya un nuevo relacionamiento en Yacyretá, y que el vecino país demuestre “buena voluntad” y decisión para arreglar los graves problemas que aquejan a la binacional, y que principalmente son: la deuda, la tarifa, y la comercialización de la energía. Pero el Paraguay no puede seguir con su actitud pasiva, también debe realizar los cambios necesarios y los esfuerzos requeridos para convertir – en corto tiempo- a Yacyretá en una empresa viable, predecible y generadora de riqueza y desarrollo.

    Lamentablemente, el gobierno de turno, no aprendió la lección concerniente al manejo de los intereses de la República en Yacyretá, a pesar de los errores que se acumularon desde la instalación de las entidades en 1974 hasta la fecha. Errores que apuntalan la tesis de la entrega de la soberanía nacional. Si como muestra un botón es suficiente, la designación de políticos o individuos como una suerte de devolución de favores o pago por alguna deuda que con ellos contrajo el actual Poder Ejecutivo confirma plenamente nuestra inquietud.

    Las recaídas del presidente Horacio Cartes en esta práctica nefasta de sus predecesores, alarma; en primer lugar porque no hace mucho prometía a la República que integraría una “selección nacional” de los mejores, de los más idóneos, sin que importasen sus afiliaciones partidarias o la ausencia del mismo para competir en el interminable torneo de la defensa de los intereses patrios.

    A pesar de los paracaidistas del actual Poder Ejecutivo, así como sus últimos insólitos injertos en la estructura administrativa de la entidad binacional, sabemos que en Yacyretá los “politiqueros” son minoría y que hay una mayoría de excelentes funcionarios, quienes lamentablemente siguen callados sin percatarse de que con su silencio permiten que esta empresa del Estado paraguayo, su fuente de trabajo, siga siendo pisoteada por los inescrupulosos de siempre, que no hesitan en usar a la EBY como “basurero” o para la promoción política de sus directivos y de los políticos oficialistas de las ciudades aledañas a la represa.

    Impresionados aún por el resultado de la reciente elecciones municipales y la rebelión estudiantil en Asunción y en todo el país, categórica y contundente porque tuvo la fuerza de limpiar la costra corrupta que eclipsaba el brillo de una institución tan noble como la Universidad Nacional de Asunción, anhelamos que esos funcionarios, en definitiva todo el país, eleven también la bandera del reclamo, de la exigencia innegociable, que en este caso sería: ¡Yacyretá no te calles!

    Ing. Ramón Montanía Fernandez
    Director “Mundo de la Electricidad”

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    Publicado por Anónimo | 12 diciembre, 2015, 6:55 am
  40. ESPERANZA COMPARTIDA CON EL PUEBLO ARGENTINO

    El pueblo paraguayo, desde siempre hermanado con el pueblo argentino por profundas raíces de cultura y tradición, hace suyas la alegría y la esperanza en mejores días que hoy embargan los corazones de quienes con su voto han consagrado a Mauricio Macri como nuevo Presidente de su Nación. Así, pues, en este día memorable para la tradición democrática de la sociedad argentina y honrando esa histórica amistad, el pueblo paraguayo se siente también regocijado.

    Testimoniando esa indestructible hermandad, el presidente del Paraguay, Horacio Cartes, estará hoy presente en la ceremonia de asunción del nuevo Primer Mandatario argentino como portador del solidario sentimiento de júbilo de todos los paraguayos.

    Por consiguiente, la ocasión es propicia no solo para expresar gratitud, sino también esperanza. Esperanza en que vengan mejores días para los argentinos y paraguayos afincados con sus familias en esa tierra de promisión que en algún tiempo pasado fue, constituyéndose en una de las mayores productoras de alimentos del mundo y sexta economía a escala mundial.

    Hablando con directa franqueza, la presidenta Cristina no solo “encascaró” a la Argentina, sino dividió a su gente y persiguió a la producción. Se rodeó de fanáticos y quiso catapultar a su hijo Máximo Kirchner para continuar con la dinastía.

    Por eso, esa esperanza de los millones de paraguayos y sus descendientes que viven en la Argentina hace también parte de la esperanza del pueblo y Gobierno del Paraguay en que la asunción del señor Macri a la presidencia de la Nación Argentina la reencauce por su antiguo derrotero de prosperidad, y rectifique su rumbo por la senda universal de la libertad y la democracia. Eso, porque los paraguayos sabemos que cuando las cosas les van bien a nuestros hermanos argentinos, automáticamente nos va mejor a nosotros.

    Prueba de esta simbiosis de destino manifiesto de nuestras dos naciones la tiene registrada la historia. En ese contexto, lamentablemente, durante los últimos doce años bajo gobiernos de los esposos Kirchner –en particular, el de la presidenta saliente Cristina–, el Paraguay ha sido gratuitamente víctima de una política de abierta hostilidad económica por parte de los mismos, en clara violación de los Tratados de Asunción y de Ouro Preto que rigen el Mercosur. Por si esto no fuera suficiente, en connivencia con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, Cristina Fernández propició la injusta y agraviante suspensión del Paraguay de dicho organismo regional. Todo por la destitución constitucional por mal desempeño de funciones del entonces presidente de la República, Fernando Lugo, alineado junto a ellas con el eje chavista de la izquierda bolivariana radical.

    Entre las numerosas trabas comerciales aplicadas por Buenos Aires en perjuicio del comercio exterior paraguayo podemos citar algunas, todas ilegales de conformidad con los tratados bilaterales y multilaterales concomitantes, como ser: licencia previa de importación, expresamente destinada a desalentar a los importadores argentinos interesados en mercaderías paraguayas; la “Declaración Jurada Anticipada de Importación”, arbitraria medida extraarancelaria para desalentar con engorrosas trabas burocráticas la importación de productos paraguayos por parte de empresarios argentinos. A más de estas trabas unilaterales específicas, durante dicho lapso, nuestras exportaciones han venido sufriendo permanente hostigamiento burocrático por parte de controles fronterizos, donde cualquier funcionario de bajo nivel, o de Gendarmería, se atribuye la facultad discrecional de permitir o negar la entrada de mercaderías. Con estas arbitrarias trabas comerciales se ha hecho lugar común en la frontera que productos paraguayos perecibles se pudran tramitando paso.

    La agresión comercial al Paraguay por parte de los gobiernos kirchneristas no se ha limitado a las trabas comerciales en las aduanas fronterizas. Retornando a perimidas prácticas violatorias de tratados formalmente concertados entre ambos Estados, el vecino país ha implementado medidas arbitrarias destinadas a poner obstáculos a la navegación de embarcaciones paraguayas por la Hidrovía Paraguay-Paraná: prohibición de transbordo de mercaderías argentinas en puertos uruguayos; restricciones arbitrarias en cuanto a la longitud de los trenes de barcazas paraguayas que navegan por la Hidrovía con destino al puerto uruguayo de Nueva Palmira; escaneo y eventual revisión de contenedores provenientes de extrazona con destino al Paraguay; anticipo de documentación de buques y convoyes paraguayos antes de ingresar a puertos argentinos, entre otras barreras violatorias del comercio internacional.

    De cara a esta inamistosa política del gobierno argentino de los Kirchner, es lógico que el pueblo paraguayo se congratule con el gobierno del presidente Mauricio Macri, pues tiene las mejores esperanzas de que la “primavera” del Cono Sur alcance con su bendición de prosperidad también al Paraguay y, por ende, a nuestro pueblo, que ha sido en el final la víctima propiciatoria de la política de mala vecindad injustamente aplicada por nuestros dos vecinos.

    Pisoteando el Tratado, los Gobiernos kirchneristas metieron también la mano en la usina binacional de Yacyretá, entre otras cosas para robar la energía paraguaya allí generada y vendérsela al Brasil, en tanto que denegó sistemáticamente al Paraguay el derecho de vender su energía de la usina de Acaray a Uruguay y a Chile pagando una servidumbre de paso por utilizar el sistema eléctrico interconectado argentino.

    Le recordamos al presidente Macri que en el caso de Yacyretá, contrariamente a lo que ocurre con Itaipú, en que Paraguay obligatoriamente tiene que “ceder” a Brasil su excedente, Argentina tiene solo el derecho de “preferencia” para la compra de la energía que le corresponde al Paraguay en esa usina. Pese a ello, Argentina maneja el negocio como si la represa fuera únicamente suya, para lo que contribuyeron y contribuyen también, coimas mediante, los antipatrióticos gobernantes y negociadores paraguayos.

    Uno de los reclamos puntuales del Paraguay en Yacyretá consiste precisamente en la restitución del marco legal que rige en la entidad binacional, cual es la vigencia del Tratado, reiteradamente violado por nuestro vecino. Al respecto, uno de los principales problemas surgidos en los últimos años fue la falta de cumplimiento de los compromisos asumidos por la Argentina, como el pago por las compensaciones por el uso de nuestra energía. Otra violación flagrante del Tratado es que durante 40 años de funcionamiento de la EBY, Argentina ejerció la titularidad de los principales cargos del Directorio Ejecutivo, pese a que el Anexo A del Tratado consagra la “alternancia”.

    Hay muchísimos reclamos más de nuestro país en este “monumento a la corrupción”, como denominó a este emprendimiento el expresidente Carlos Menem, por lo que debe desmontarse el manto de la “binacionalidad” siempre esgrimido para impedir la transparencia en el manejo de la entidad, que reclaman tanto paraguayos como argentinos.

    El pueblo paraguayo espera que el flamante Primer Mandatario argentino realice una justa reparación de las perjudiciales medidas interpuestas contra nuestro país en los últimos tiempos sin ninguna provocación. Felicitamos a nuestros hermanos argentinos por su madurez cívica y su vocación democrática al volcar con su voto el destino de su nación del lado de la Historia, en un afán por rectificar el rumbo político y económico ante el cúmulo de desaciertos que tuvieron que sobrellevar en los últimos años, que empobrecieron a su rico país y dividieron a su democrática sociedad.

    Ahora que asume el nuevo gobierno de Mauricio Macri, quien expone un discurso más moderno y abierto, es de desear que el nuevo Primer Mandatario atienda los justos reclamos del Paraguay, largamente postergados, y ordene a sus subalternos de todos los niveles que dejen de aplicar una política de permanente desprecio y maltrato hacia nuestro país.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/esperanza-compartida-con-el-pueblo-argentino-1434459.html

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    Publicado por Anónimo | 12 diciembre, 2015, 6:54 am
  41. Macri

    Mucha gente se alegra de que Cristina Fernández haya dejado el gobierno argentino. Sin embargo, yo pienso que no hay por qué esperar algo bueno de Macri, quien, al contrario de Cristina, nunca tuvo una política amigable con los paraguayos.

    Nunca olvidaremos la atención que nos brindaron en hospitales argentinos bajo el gobierno de Cristina. Esperemos que eso no se corte, porque en nuestro propio país cuando el caso es grave no nos queda otra que recurrir a ellos, y siempre nos han recibido con los brazos abiertos.

    Emilce Arce

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    Publicado por Anónimo | 12 diciembre, 2015, 6:14 am
  42. Macri en Argentina, ¿esperanza en la EBY?

    Por Ing. Juan José Encina

    El pasado 22 de noviembre del corriente año, en Argentina fue elegido como presidente de ese país el ingeniero Mauricio Macri y se han generado varias expectativas sobre el futuro de su gobierno. Cómo esta situación afectará al Paraguay es un tema que debemos revisar en los diferentes aspectos que guardan relación con nuestro país, pero en este caso vamos a evaluar en el sector eléctrico.

    La Entidad Binacional Yacyretá (EBY), desde el año 1994, genera energía limpia y renovable. De los 3200 MW de su capacidad, de acuerdo al Tratado firmado entre Argentina y Paraguay, la mitad le corresponde a cada país, o sea 1600 MW. Hasta la fecha nuestro país solo utiliza el 28% de la potencia que le corresponde y menos del 6% de la energía total generada acumulada por la represa hidroeléctrica. Todo lo que nuestro país no utilizó fue al vecino país en condiciones ventajosas para ellos, donde siempre ejerció la Dirección Ejecutiva el representante argentino.

    Si no están claras las cuentas para ambos países o no se exigen mejores condiciones para nuestro país, NO ESPEREMOS QUE LOS OTROS NOS AYUDEN; más aún cuando está en juego un factor preponderante para el desarrollo de los países que es la energía eléctrica.

    Teniendo como precedente la Nota Reversal del 92 y la Novación de la Deuda o Preacuerdo del 2006, sumado a la renuncia a la Alternancia en la Dirección Ejecutiva de la EBY a cambio de la Cogestión, todos ellos propuestos por paraguayos –de nacimiento al menos–; que no benefician al país, resulta claro que el problema lo tenemos nosotros en casa.

    Después de 40 años de la firma del tratado se debía revisar el anexo C del Tratado donde se establecen Bases Financieras y de Prestación de los Servicios de Electricidad de Yacyretá; como el costo del servicio de electricidad, compensación por cesión de energía y compensación por territorio inundado. Hasta la fecha hubo casi nulo avance y la última excusa era la elección de autoridades en Argentina, que ya ocurrió.

    Si no tenemos una política energética para el subsector eléctrico, con planes de largo plazo e invertimos en infraestructura dando fuentes de trabajo a las industrias y ciudadanos paraguayos, el Paraguay no avanzará hacia el aprovechamiento de esta ventaja competitiva por errores propios.

    Que el Ing. Macri sea presidente de Argentina es una variable secundaria en esta ecuación, donde para llegar al resultado que queremos, debemos identificar a las personas patriotas que defenderán nuestros intereses y no se obnubilarán por el cargo y salario en la “burbuja” de Yacyretá y, principalmente, se aboquen a obtener resultados beneficiosos para el Paraguay.

    (*) Columnista invitado. Presidente del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, sección Paraguay.

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    Publicado por Anónimo | 12 diciembre, 2015, 6:06 am

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