estás leyendo...
HA… CHE RETÃ PARAGUAY ✓

El Mercado de Abasto y la corrupción

Editorial abcCOLOR

Lo que se denuncia y se publica acerca del ambiente de corrupción general que reina en el Mercado de Abasto de Asunción y la indecencia con que se lo maneja administrativamente no ofrece novedad, en el sentido de que, salvo excepciones honrosas, siempre fue así; vale decir, desde que esa empresa municipal existe.

Este centro comercial se convirtió –como otras empresas y oficinas comunales donde corre el dinero– en un coto de caza de concejales y de funcionarios corruptos de la Intendencia. Los artilugios para enriquecerse invaden todo el abanico de negocios que allí pueden hacerse, desde los normales o legales, relacionados con la compraventa de mercaderías, alquileres, permisos, inspecciones, etc., hasta los ilegales, los ingresos “complementarios”, o sea las coimas por no observar las normas, por no ser controlados, por recibir más de lo que tiene derecho, por usar gratuitamente servicios públicos, por distribuir ventajas privilegiadas, por eludir exigencias medioambientales, etc., etc.

Se suele referir que los negociados que tienen origen en el ámbito municipal asunceno están bastante bien organizados, en el sentido de que un intendente avezado en el arte de la política corrupta puede distribuir, entre los concejales que lideran bancadas o grupos, las fuentes de enriquecimiento ilícito o marginal que él tiene en sus manos ejecutivas. Si lo hace con sabiduría, se asegura “lealtades” en la Junta, votos cuando hacen falta y apoyo permanente para los proyectos que realmente le convienen.

Viendo así las cosas, resulta que en la Junta Municipal, la distribución de bancadas por partidos, movimientos o candidaturas no tiene más que un significado nominal, o formal, porque lo que realmente cuenta, lo que funciona operativamente, es una simple división en dos grupos: el de los concejales “que ligan” y el grupo de los que no son invitados al banquete porque son renuentes a corromperse o porque sus votos ya no son matemáticamente necesarios para aprobar lo que el intendente tenga entre manos.

El caso de la putrefacción administrativa y moral reinante en el Mercado de Abasto no será, por consiguiente, más que la reproducción del mismo esquema que se da en otras dependencias comunales en las que se recaudan buenos ingresos y, por tanto, hay mucho para repartir entre los “muchachos y chicas de la Muni”.

La nueva administración que está por iniciar sus esfuerzos por cambiar esta institución, expoliada al máximo por políticos tan ineptos como venales, tendrá ante sí mucho que observar, aprender y cambiar. Va a tener que romper muchas cadenas de intereses y cortar algunas cabezas, destituir a caudillejos partidarios que operan como agentes mafiosos y romper alianzas muy antiguas, forjadas en el arte de defraudar a la institución y a sacar partido de los más débiles.

El intendente Mario Ferreiro y su equipo acompañante deberán pasarle el peine fino al Mercado de Abasto para limpiarlo de la espantosa mugre y corrupción que cobija en su seno.

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/el-mercado-de-abasto-y-la-corrupcion-1430908.html

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

3 comentarios en “El Mercado de Abasto y la corrupción

  1. Mercado 4

    Días pasados el Mercado Municipal Numero 4 de la Avenida Pettirosi cumplió 75 años de existencia, gran parte de la vida de los asuncenos desde finales de la primera parte del siglo pasado y el comienzo de este nuevo milenio transcurrió en ese espacio físico, que cada vez crece más, fue y es el escenario privilegiado donde se desarrollaron gran parte de nuestra historia ciudadana, el mercado en todo este tiempo fue sufriendo transformaciones importantes siempre dentro del desorden, el caos y la promiscuidad que fue siempre un distintivo característico de este emblemático lugar, que se constituyó con el paso del tiempo en el principal Centro de Compras Minorista del Paraguay, lugar donde llegaban todos los productores locales y muchos productos foráneos.
    El Mercado 4, es un sitio ubicado más allá del bien y del mal, es un mundo en sí mismo donde se reproducen todos los vicios y todas las virtudes de nuestro pueblo, mucha gente, hombres y mujeres humildes, recurrieron a este lugar buscando el bienestar familiar, con sus esfuerzos cotidianos, lidiando con bravura por el pan diario, lograron hacer crecer y darles estudios sólidos a sus hijos. De la misma forma que muchos vieron desvanecer fortunas en operaciones comerciales desgraciadas por falta de conocimientos para esta práctica, jugando siempre ese albur extremadamente peligroso del comercio. De la misma forma que en sus bares y tugurios medraron todas clase de rufianes dedicados a la sisa pequeña o trúhanes estafadores con las cartas y los juegos de azar, como también soñadores en la búsqueda perenne de fabulosas fortunas.
    Cuando el Mercado Guazú se muda de la Plaza donde después erigieron el fantástico Hotel Guaraní, en el centro de Asunción, el nuevo mercado ocupa las calles aledañas a la Avenida Petirossi, Aragón, Batillana y República de Colombia, hasta donde se trasladaron los pequeños comerciantes y las colectividades de árabes y judías que comenzaban a cimentar sus fortunas con la venta de telas y géneros importados de variada calidad y precios y las tiendas con prendas de vestir, a los que se sumaron los productores agrícolas que venían con los frutos de la tierra, en los camiones mixtos que transportaban pasajeros y carga, en carretas desde pueblos de central o cordillera y las burreritas con verduras y frutas desde Lambaré y otras ciudades del Dpto. Central.
    Uno de los primeros grandes cambios se da con la construcción del esqueleto sin epidermis de la inmensa mole de siete pisos del mercado con el Intendente Cesar Gagliardone, en la década del 60, el edificio nunca se terminó y con el tiempo y por constituir un peligro se tuvo que dejar en tres niveles y la terraza. Ahora con el soporte financiero de ITAIPÚ, está a punto de concluir. El otro gran cambio constituyó la creación del Mercado de Abasto en la zona de la calle Ultima, con lo cual los mayoristas ya no llegaban con sus cargas convirtiéndose solamente en mercado minorista, con lo que la cantidad de potenciales clientes no disminuyó, al contrario, en el tiempo se fue incrementando.

    A 75 años de su creación el Mercado 4 sigue siendo una referencia importante del comercio local, atrás quedaron las épocas de los camiones mixtos, las carretas, las burreritas y las vacas lecheras que eran llevadas en las periferias del mercado, para ser ordeñadas y sus leches crudas y sin tratar vendidas en botellas o recipientes de aluminios a los compradores quienes tenían que rápidamente llegar con el preciado líquido a las casas antes que se cuajaran. Lo único que perdura resistiendo al tiempo y a la moda, es la noble y fuerte carretilla, con que los changadores trasladan por los enrevesados pasillos sus pesadas cargas que es como el símbolo del centro comercial y hasta estrella de la Película Siete Cajas filmada en el Mercado 4.

    Andrés Granje

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 22 mayo, 2017, 10:42 am
  2. Mercado 4

    Los permisionarios del Mercado Municipal Nº 4 , que ocupa el triangulo de riesgo comprendido por las Avenidas Pettirossi, Gaspar Rodríguez de Francia y Perú, junto con las autoridades municipales y los compradores festejaron el 74 aniversario de este centro de compra minorista que es el mayor abastecedor de productos de consumo y de todo uso del país a nivel popular y es un mundo especial en donde se reflejan las carencias, riquezas, posibilidades, éxitos y fracasos de la sociedad en general. A pesar de los cambios y la modernidad, de los grandes súper mercados y shopping de la capital y las ciudades metropolitanas que forman parte de la gran Asunción, el Mercado 4 con sus casillas y puestos de ventas precarios sigue siendo referente ineludible de todos los paraguayos.

    El Mercado Guasu, como era conocido al centro comercial ubicado en donde hoy están las plazas en frente del hotel Guaraní y el local del banco de fomento, se trasla a comienzos de la década del 40 a la avenida Pettirossi, primeramente en un núcleo pequeño y después creciendo de manera deforme y con tanta rapidez que todo intento de poner orden, limpieza y reglas de urbanidad simplemente fracasaron. Los comerciantes extranjeros, libaneses, turcos, arabes y judíos, muchos que comenzar vendiendo pañuelitos y agujas en el mercado viejo y que rapidamente y fruto de una laboriosidad memorable se instalaron en tiendas bien establecidas de venta de telas y confecciones de prenda, vieron hacia donde soplaron los vientos y trasladaron sus locales sobre la avenida Pettirossi y alrededores.

    A esta migración de comerciantes que dieron forma y carácter al mercado 4 se debe mencionar a la vivificante corriente de orientales que también se metieron de lleno en el comercio, dandole nuevo vigor y abriendo nuevos nichos de ofertas al comprador que ante no existia, como la de Japoneses y especialmente desde la década del 70 de los Coreanos que siguieron con la venta de ropas, tanto de producción nacional como los traídos de oriente, luego saltaron a la venta de productos electrónicos, compitiendo con los chinos de Ciudad del Este y acercando el mundo tecnológico a menor precio, como los equipos de sonidos, teléfonos celulares y otros artilugios modernos con los que somos bombardeados desde el exterior, variantes dentro de una dinámica comercial constante y viva.

    Obviamente los comerciantes paraguayos no se quedan atras y existen como dijimos al comienzo, personas que con sacrificio y esfuerzo han podido desarrollar una vida de éxito comercial sin precedentes, inclusive proyectándose luego a otros puntos comerciales de mayor aliento fruto de su paso por el mercado municipal, como también cientos de comerciantes de todas las nacionalidades fracasaron estrepitosamente con sus proyectos. En este nuevo tiempo cuando parecía que el progreso y la moda transformadas en nuevos y lujosos polos comerciales iban a hacer desaparecer al mercado 4, surge sin embargo el proyecto de modernización del establecimiento municipal que abre perspectivas halagüeñas para el futuro cercano para seguir cimentando sueños y forjando mejores condiciones de vida de sus permisionarios.

    Andrés Granje

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 14 mayo, 2016, 9:50 am
  3. Abasto que ya no da abasto

    Por Pedro Gómez Silgueira

    En el Mercado Central de Abasto de Asunción hay tantas denuncias como ristras de ajos y cebollas a la venta. Allí imperan el caos y la desorganización en todos los órdenes. Existen informes de la Contraloría General de la República con recomendaciones que nunca se tuvieron en cuenta porque siempre prevalecía la ley de la selva en cuanto a gestión se refiere.

    La pomposamente llamada Dirección de Abastecimiento de la Municipalidad de Asunción está en el feudo de la concejala colorada Silvia Fabiana Benegas de Sánchez, integrante de la seccional colorada 24, del barrio San Pablo, donde su hijo Raulito Sánchez es el presidente. ¿Sería de malpensados decir que ellos hacen y deshacen en el barrio, el mercado y sus arrabales?

    Resulta que la edil, según las denuncias, es una de las que precisamente mantienen colonizados al Mercado Central de Abasto donde ha ubicado a varios operadores, muchos de los cuales se encargarían de realizar una recaudación paralela (no sabemos para quién), y además ella manejaría a su antojo a varios locatarios.

    Debido a la intromisión directa de los concejales y al manejo discrecional de la DAMA por un seccionalero, en este caso el exconcejal Iván Arévalo (2001-2006), presidente de la seccional 16, el centro comercial se cae a pedazos y es un polvorín.

    Todos los espacios libres fueron “loteados”, como se había hecho con los pasillos del cementerio de la Recoleta en la época de la dictadura y con los bañados de Asunción en los últimos días de la administración de Arnaldo Samaniego. Con tal de hacer sitio para algún correligionario o para sus deudores, votantes y difuntos, es menester echar mano a lo que venga.

    En el Abasto la basura está esparcida por doquier, los puestos de venta precarios están hacinados en lugares que correspondían a estacionamiento, jardines y áreas libres. No funciona la planta de tratamiento y las aguas servidas afloran sobre los adoquinados internos.

    No obstante, es una de las “vacas lecheras” de la Municipalidad de Asunción, aunque los menos beneficiados son los contribuyentes, pues gran parte de los recursos van a parar a las faltriqueras de los avivados, planilleros y recaudadores o sus mandantes.

    Molesta por las denuncias, la concejala dijo que jamás pasó por la administración del Abasto y que nunca fue recaudadora. También dijo que sobre los manejos de la administración del centro de abastecimiento deberían responder el director, su correligionario y excolega concejal Iván Arévalo, junto con el exintendente Arnaldo Samaniego.

    “No está en nuestras manos. No tenemos la lapicera”, dijo la edil y pidió que responda por la situación su exintendente. ¡Como cambian los tiempos de la noche a la mañana y cómo todos hacen leña del árbol caído, aunque sea un compinche, cuando las papas queman!

    Me gusta

    Publicado por Anónimo | 29 noviembre, 2015, 10:11 am

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

el clima ✓

Click for Asunción, Paraguay Forecast

ÑE’ÊNGA ✓

Oñepyrûma pe jehe’a, he’ije panadero.20/07/17

VIÑETAS ✓

Nico

Melki

Caló

impresos ✓

abcCOLOR

ULTIMA HORA

LA NACIÓN

EXTRA

POPULAR

CRÓNICA

5días

A %d blogueros les gusta esto: