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País

El debate de hoy y las promesas huecas

Durante el debate que tendrán esta noche Horacio Cartes, de la Asociación Nacional Republicana (ANR); y Efraín Alegre del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), repetirán la cantidad de promesas con la que pretenden ganar nuestra confianza sin decirnos que, en realidad, no podrán realizarlas porque no las podrán pagar.

No nos dirán, esta noche, que para cumplir esas promesas deberán aumentar los impuestos o ampliar la base tributaria, pues con el dinero que tiene hoy la administración pública, no podrán pagar la realización de sus promesas.

Ni una sola promesa de Cartes o de Alegre, ni una sola siquiera, podrá implementarse con el actual uso de los recursos públicos y ellos lo saben y no lo están diciendo. Están ocultando la verdad.

Y la verdad es que “los gastos en personal pagados al primer bimestre de este año absorbieron el 99,7% de los ingresos tributarios del Estado” –según declaró el jueves Elvidio Gómez, viceministro sustituto de Administración y Finanzas, del Ministerio de Hacienda al diario Ultima Hora–. Gómez “recordó que en el año 2008 a gastos salariales se destinaron G. 5 billones (US$ 1.237,6 millones), monto que trepó a G. 11,2 billones y que para este año se prevé destinar casi G. 16 billones (US$ 3.960 millones)”. (http://bit.ly/WrMbtg). Esa es la verdad.

Y Flora Rojas, directora del Centro Superior de Estudios de Administración y Finanzas Públicas para el Desarrollo y ex directora de Presupuesto del Ministerio de Hacienda, lo confirmó en ABC señalando que “las finanzas públicas del Paraguay, al cierre de febrero de 2013, presentan un estado de vulnerabilidad ante recaudaciones tributarias bajas y gasto rígido excesivo”. (http://bit.ly/10OC3La). Esa es la verdad.

Aunque no tengo a mano datos sobre el uso de los ingresos no tributarios (provenientes de las binacionales, de los entes descentralizados y de los créditos) hay elementos suficientes (por ejemplo el uso de Itaipú para arreglar las disputas internas del PLRA) para pensar que los gastos corrientes se llevan también la mayor parte de estos ingresos. Esa es la verdad.

La razón de este lamentable estado de cosas, y la de por qué Cartes y Alegre ocultan la verdad, es que los dos grandes partidos, ANR y PLRA, con la entusiasta colaboración de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace) son partidos prebendarios cuyo único programa real es repartirse la cosa pública para alimentar a sus clientelas electorales.

El programa real, el programa verdadero, de la ANR y el PLRA es mantener a sus clientelas con nuestro dinero y que si queremos llevar adelante alguna de las promesas que Cartes y Alegre hacen ahora, tenemos que endeudarnos más o pagar más impuestos.

A regañadientes se lo reconoció Guillermo Caballero Vargas a Carlos Gómez, mi compañero de “Tarde de Perros” (9.70 AM) en la presentación de propuestas que se hizo en el hotel Granados Park el jueves 14 de marzo, y lo mismo hizo Julio César Velázquez en “Tierra de Nadie” en la entrevista que le hice el pasado miércoles 6 de marzo.

Aunque no hacía falta que lo admitieran ellos, pues eso es lo que claramente surge de las cifras del Presupuesto General de Gastos de la Nación y de los presupuestos regionales y locales.

En consecuencia, creo que lo que deberían responder hoy Cartes y Alegre no es sobre sus proyectos retóricos, sino sobre cómo cambiarán la matriz presupuestaria, sobre qué harán con las estructuras prebendarias que sus partidos impusieron a la cosa pública y sobre si están preparados para confrontar a los líderes colorados y liberales para impedirles seguir empobreciendo a nuestro Paraguay.

Pues eso es lo que están haciendo los líderes colorados y liberales: Empobrecen a nuestro Paraguay. No me crean a mi, vean simplemente el informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD (http://bit.ly/WNNhBV), (http://bit.ly/ZEvLeJ), que muestra que si se gasta en prebendarios, se sacrifican las oportunidades de los pobres y se aumenta la pobreza.

Enrique Vargas Peña

http://www.lanacion.com.py/articulo/117185-el-debate-de-hoy-y-las-promesas-huecas.html

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

10 comentarios en “El debate de hoy y las promesas huecas

  1. Remate presidencial

    Fue bueno ver cómo el anuncio del debate presidencial había generado, incluso en los jóvenes, cierta expectativa e interés por una actividad usualmente no atrayente en nuestro medio, interés que lamentablemente fue desvaneciéndose conforme se sucedían las preguntas largas y poco agudas.

    Y las respuestas, que en general solo llamaban la atención cuando el cortador de respuestas irrumpía inmisericorde. Ni un segundo más. Tiempop… retumbaba en el auditorio.

    ¡Esto no es un debate! fue el clamor generalizado. Qué aburrido… si no fuera por los cuatro cortes de luz que de alguna manera pusieron un toque de incertidumbre al evento, todo hubiera pasado más desapercibido aún.

    Y hablando de los cuatro: ¿alguien puede explicarnos con alguna claridad el papel de los cuatro preguntadores? En realidad eran cinco con el principal. Y la verdad es que con esa multitud era luego muy difícil ordenar y favorecer un debate.

    Pero vale la ocasión para analizar ¿qué es en realidad EL DEBATE?

    Básicamente, es un método dialéctico que promueve el intercambio de ideas y la confrontación entre ellas de una manera pacífica, pero rotunda, que permite mediante un procedimiento de sustentación, refutación y ponderación, establecer un argumento como ganador y uno como perdedor.

    Es una herramienta que a través del ejercicio de la argumentación y la confrontación de ideas contrarias puede ayudarnos a construir poco a poco una sociedad más tolerante, más culta, más equilibrada y sobre todo una sociedad más justa.

    Si llegamos a ser una sociedad tolerante que acepta la diferencia, seguramente nos convertiremos en una sociedad creativa, lógica, crítica y constructiva que reconoce en lo diferente un motor generador de ideas.

    Podemos ver cómo el elemento ideas es clave en la definición del debate y es lo que nos falta en la sociedad y las instituciones: más ideas, hasta para hacer bien un debate.

    El debate también puede ser impulsor de una sociedad más justa, donde primen las ideas, por encima de las armas; donde el hecho de pensar diferente no sea motivo de persecución, sino de admiración y reconocimiento. Una sociedad donde lo que importe sea la influencia del conocimiento y la fuerza de los argumentos.

    Expusimos a los candidatos a una especie de remate en el cual cada uno debía responder rapidísimo, casi sin respirar, a preguntas larguísimas. Con el cháke del cortador oficial de respuestas. No, eso no fue un debate, definitivamente. ¡Y matamos a los cuatro candidatos porque claramente no hubo ganador!

    Lo que vimos el domingo 16, aparte de la buena intención de realizar un debate, fue la oportunidad desperdiciada para alentar el interés de la sociedad y los jóvenes por la discusión y la batalla de argumentos e ideas, que puede ser tan movilizador y apasionante como un partido de fútbol.

    Por Nancy Ovelar

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/remate-presidencial-550993.html

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    Publicado por Anónimo | 21 marzo, 2013, 9:15 am
  2. Mi reino no es de este mundo

    Por Sheila Abed

    Según connotados antropólogos y biólogos evolucionistas, en la propia naturaleza del ser humano existe una necesidad de vincularse con lo trascendente.

    Un primer razonamiento nos llevaría a concluir que en el pasado esto era algo cuasi necesario, para poder darle sentido a lo que ese ser inteligente –pero dotado de enormes limitaciones– no acertaba a comprender: en la naturaleza que lo rodeaba o en el misterio del nacimiento y de la muerte.

    Así fue como a lo largo de los tiempos, los desastres naturales, las epidemias y todo tipo de calamidades y desgracias fueron achacados a esos poderes sobrenaturales, muy a menudo personificados en divinidades que jugaban con los seres humanos de acuerdo a su humor y conveniencia.

    Para calmar a estos ciclotímicos dioses se les ofrecía todo tipo de sacrificios, que en algunos casos incluían sacrificios humanos. La benevolencia de los dioses era cuestión pasajera y, cuando sucedía, casi siempre se debía a que estaban en la atención de sus propios asuntos y no precisamente por magnanimidad. Dicho de otra manera, lo normal era que perdieran la paciencia bastante seguido y la humanidad estaba casi siempre en peligro. Los sistemas de creencias se fueron sofisticando con el tiempo y aparecieron las religiones como manera de abordar lo existencial, moral y sobrenatural.

    Antes de que existieran los Estados para arreglar las normas de convivencia de los grupos humanos, la religión y sus sacerdotes se encontraban en la cima de la pirámide social y ejercían el papel de autoridades con plenos poderes; además de establecer las medidas que debían reglar para bien y mal la vida de las comunidades. Así terminaron algunos pueblos sacando de sus dietas para siempre el cerdo o los mariscos, en lo que en realidad eran medidas sanitarias o ambientales.

    El tiempo fue pasando y a medida que los descubrimientos geográficos fueron poniendo al ser humano en contacto con otros grupos, se empezaron a dar los primeros enfrentamientos religiosos con resultados dispares. La ciencia más tarde puso también en aprietos a algunos de los dogmas de fe que enfrentaron en más de una ocasión a la razón y la religión.

    La historia está plagada de capítulos siniestros, en donde las autoridades religiosas combatieron, y no precisamente con las ideas, las reformas dentro de las religiones tradicionales y la pérdida del mundanal poder, y ¡ojo! que no me refiero tan solo al cristianismo.

    Pero a pesar de todas estas idas y venidas y ya bien entrado el siglo XXI, las religiones siguen teniendo una extraordinaria influencia en la vida de la gente, y aunque el secularismo ha crecido en el mundo occidental, no es menos cierto que la radicalización ha crecido también enormemente en otras partes del mundo. Pero esa secularización occidental no ha permeado tanto a la América morena, y la elección del nuevo Papa fue una muestra de la importancia política que sigue teniendo la Iglesia Católica en nuestra Latinoamérica.

    Empezando por la selección de un latinoamericano, que no es casualidad alguna, ya que es en este continente en donde vive la mayor cantidad de fieles; siguiendo con Obama que saludó inmediatamente al “paladín de los pobres” dedicando claramente esta manifestación a esa imponente mayoría latina que habita hoy los Estados Unidos, pasando por Maduro que aseguró que el propio Cristo recibió del “comandante” el consejo de elegir un latinoamericano, proclamando también que ya el finado se encuentra en el Reino de los Cielos, para delirio de sus seguidores. Sin olvidar a Cristina, quien lamiéndose las heridas tuvo que escribir una nota felicitando a su enemigo histórico, por culpa de quien ni siquiera asistía a los tedeum que se realizaban en la Catedral de Buenos Aires en fechas patrias y que se apresta ahora a viajar a Roma para asistir a su asunción. Incluyendo a Dilma, nuestra vecina, que se confiesa “casi atea”, pero que ha anunciado también que asistirá a la ceremonia. Cincuenta y cinco millones de católicos brasileños no es cifra desdeñable como para no hacerles un guiño y la Presidenta no tiene un pelo de tonta.

    Por acá no hay que olvidar que si en su momento se eligió a Lugo como presidente, fue en un alto porcentaje por su condición de Pastor de la Iglesia y no precisamente por sus dotes de estadista.

    Francisco le pondrá su impronta con seguridad a su papado y veremos muy pronto como se mueve.

    Representa a un reino que no es de este mundo, pero su poder si lo será

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    Publicado por jotaefeb | 19 marzo, 2013, 8:17 am
  3. La misión sagrada de los líderes

    Estela Ruiz Diaz

    El martes pasado una gran mayoría del planeta estaba con los ojos puestos en el Vaticano. De allí saldría el nombre del nuevo Papa, luego de la estruendosa y revolucionaria dimisión de Benedicto XVI, que al abandonar el cargo dejó una pesada misión a su sucesor.

    Y el cónclave sorprendió a todos: eligió por primera vez a un Papa americano (argentino) y además jesuita. La pertenencia a la Compañía de Jesús tiene una carga política en la Iglesia Católica, ya que esta orden se caracteriza por sus votos de pobreza, humildad y compromiso político, aunque alejada de los centros de poder. Tiene un manejo de la alta política como ninguna otra congregación católica.

    “Los jesuitas siempre hemos estado en la frontera de la fe y de las luchas sociales”, sintetizó ayer el padre Joaquín Piña, sj, obispo emérito de Puerto Iguazú, a un diario argentino.

    En el país, los jesuitas tienen una rica historia de compromiso político, marcada a fuego por su expulsión por el dictador Stroessner.

    Por ello, la elección del cardenal Jorge Bergoglio (76) como Papa abre un abanico de hipótesis sobre lo que se viene (y se espera) en tiempos de vía crucis para una Iglesia Católica cada vez más alejada de la divinidad.

    LA HERENCIA DE BENEDICTO XVI. Mucho se ha especulado sobre la renuncia del anterior Papa. Lo cierto y concreto es que con su salida parece haber diseñado un plan ineludible para recuperar la fe en la Santa Sede, golpeada por escándalos sexuales, corrupción y luchas de poder.

    Sí, así de terrenal, como suena.

    Bergoglio, por ser un “Papa del fin del mundo”, como él mismo se definió, por su trayectoria de compromiso y humildad, por ser jesuita, tiene sobre sus espaldas una cruz pesada. Hay una expectativa mundial que espera más que gestos simbólicos.

    LA MISMA ESPERANZA. Aunque las comparaciones son odiosas, Paraguay vivió ese mismo clima de esperanza en el 2008, cuando asumió el exobispo Fernando Lugo el poder. Al igual que Bergoglio, Lugo tenía entonces en sus manos un mapa similar: un país destruido, con miles viviendo en la más absoluta pobreza e instituciones inficionadas por la corrupción. Para la gente, él venía no solo a romper la hegemonía electoral de la ANR, sino también a pulverizar todo lo que implicaba ese modelo perverso de poder cristalizado en 60 años de gestión.

    Si bien es cierto que administrativamente las exageradas expectativas eran imposibles de cumplir, el Gobierno de Lugo se quedó a medio camino y creyó que con la hazaña de la alternancia electoral ya cumplió su gran misión política.

    La palabra “cambio”, tan gastada durante las campañas hasta entonces, con su triunfo adquirió su verdadero sentido; pero, a raíz de los desaciertos de su gestión, esa misma palabra empezó a verse como una contradicción, machacada por los adversarios políticos casi como una maldición.

    ¿DEMASIADA ESPERANZA? MIRANDO LAS DOS EXPERIENCIAS, UNA POLÍTICA Y LA OTRA DIVINA, QUIZÁ EL PROBLEMA SEA EL DEPOSITAR DEMASIADAS EXPECTATIVAS EN UNA SOLA PERSONA SIN DIMENSIONAR LA GIGANTESCA EMPRESA QUE LE EXIGIMOS CUMPLIR.

    Sin dudas, la diferencia está en la impronta que los líderes quieren dejar como herencia.

    Benedicto XVI fue quizá el Papa menos popular al asumir el cargo. Pero con su renuncia no solo humanizó el cargo, sino se consideró una fuerte denuncia de lo que hoy ocurre en la cúpula católica y la urgente necesidad de los cambios.

    Lugo asumió el poder y generó sueños más allá de las fronteras. Era una novedad mundial y su inflamada fama de cura socialista demandaba un gobierno distinto, casi celestial. Primero fueron sus escándalos de paternidad y luego las guerras de poder los que inmovilizaron su gobierno, frenando los mínimos cambios en camino. Parte de sus exseguidores que ahora le niegan el carnet de izquierda critican su falta de coraje para aplicar mínimos cambios.

    ENTRE EL SUEÑO Y LA REALIDAD. Bien se sabe que cuanto mayor es la expectativa mayor es la decepción.

    El nuevo Papa está hoy en la mira mundial por lo que fue, por lo que dice, por lo que hace, por lo que viste. La cruz que le obliga llevar este tiempo es muy pesada. El mundo católico y el no católico esperan de él todo lo que los anteriores no pudieron o no se animaron a hacer. Al igual que Lugo, Bergoglio tiene el diagnóstico de la delicada situación de su pueblo. En su sabiduría está elegir cuál es el tumor más urgente que debe extirpar. Se le pide humildad y a la vez inflexibilidad con los pecados de la Iglesia.

    Ojalá que el nuevo Papa no termine como Lugo, que hizo historia como alternancia, pero no completó su misión sagrada de cambiar el estado de cosas para que el pueblo vuelva a confiar en sus instituciones y en sus hombres.

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    Publicado por jotaefeb | 19 marzo, 2013, 8:17 am
  4. Nuevos signos

    La elección de un Papa latinoamericano no es un acontecimiento cualquiera, es por sobre todo un reconocimiento mundial a una región de extraordinario potencial desperdiciado en gobiernos populistas, autoritarios o mediocres. El signo del Pontífice electo es trabajar duro y con humildad en la recuperación de los valores que hacen posible construir sociedades más prósperas y orgullosas. El mismo papa Francisco es hijo de esa tradición de valores familiares que, migrando de Italia, encontraron un sitio para desarrollarse en la Argentina, hasta alcanzar el honor más grande al que pueda ambicionar cualquier católico. Quizás nos esté diciendo más cosas esta elección, porque estas cuestiones exceden el ámbito restringido del creyente o del ateo. Sus primeros gestos y palabras, además de la elección del nombre, muestran con claridad un sendero renovado de entrega, compromiso, austeridad, disciplina y consagración a las tareas más excelsas. Es también un mensaje a los cínicos y pícaros, que no solo abundan en la política sino que han tomado por asalto nuestras sociedades para mofarse de quienes con valores superiores han pasado a ser el hazmerreír de muchos.

    Paraguay sufre esto desde hace un buen tiempo, y el mensaje también va para una jerarquía de esta Iglesia excesivamente tolerante con los pícaros y bribones, al punto que uno de ellos alcanzó la presidencia de la República sin que nadie entre ellos se animara jamás a denunciar su conducta equivocada. Para nuestros obispos es claramente un mensaje serio: o trabajan comprometidos en su fe o deben abandonar el cómodo y privilegiado ejercicio de su magisterio.

    Nuestro país debe atraer a los mejores en valores para que sean sus pastores, políticos, policías, militares o maestros. Si continuamos dejando que estas instituciones sean depósitos de seres humanos fracasados, no nos quejemos de los resultados que esta democracia ha venido brindando como experiencia colectiva en esos campos. Si la gente entra por el salario o la comodidad, por la seguridad o por los honores en cualquiera de estos oficios…, estamos mal. Estos son los lugares donde los valores son más rigurosamente necesarios y en donde el sentido del servicio, y no del poder, debe imponerse de manera reiterada. Requerimos con urgencias replantearnos la misión que estas instituciones tienen entre nosotros y que esperamos que ellas realicen. Si no lo hacemos, pronto de nada servirá quién alcance el poder, porque de verdad el ejercicio del mismo estará muy distante de los niveles de excelencia que la sociedad reclama. Los perdedores sociales no pueden ser curas, maestros, policías, militares ni políticos. En estos ambiente los pícaros, bribones y bandidos apestan, y deberían ser identificados y separados de aquellos que sí creen que el servicio a los demás es el blasón más importante que ostentan.

    Si creemos que eso no es posible, si entendemos como sociedad que no podemos darnos algo mejor que lo que tenemos en esos sitios…, pues entonces no nos quejemos de los resultados mediocres que ha alcanzado la democracia en este país. No vamos a combatir la ignorancia, el delito, cuidar nuestras fronteras o las almas del Paraguay si creemos que los perdedores sociales deben acabar con un salario, un uniforme o una sotana desde donde mancillar la confianza depositada en ellos.

    Esta semana fue noticia que el papa Francisco se cocinara, anduviera en metro u ómnibus o que fuera humilde…, como si todo eso no estuviera a tono con su investidura, cuando en realidad una persona se mide no por esos raseros, sino por la entrega, el servicio y la capacidad de estar a la altura de las demandas de un cargo, oficio o trabajo.

    Hay que volver a las raíces. La matriz cultural paraguaya ha sido siempre de esfuerzo, trabajo y humildad.

    Lo que vino después fue lo que nos hundió como país.

    Benjamín Fernández Bogado

    http://www.ultimahora.com/notas/608125-Nuevos-signos

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    Publicado por Anónimo | 19 marzo, 2013, 8:16 am
  5. Llora el teléfono

    La tarde del 28 de abril de 2008 una confesión radial del actual diputado colorado Magdaleno Silva me dejó helada: “El narcotráfico financió a la lista 7 de Lilian Samaniego, y yo en ese momento estaba con la lista 2. Nicanor era candidato a la Junta de Gobierno”. ¿Qué hizo que Magdaleno terminara en una revelación de ese tipo? Lo habían espiado telefónicamente y grabado; se lo escuchaba pedir protección para narcos de la zona a un comisario de Yby Yaú.

    Esa escucha nunca apareció en las actas fiscales.

    Este caso y varios otros más vinieron a mi mente cuando el senador Rogelio Benítez repitió el mismo temor. Y no es que no le crea; al contrario, le creo porque varios de sus correligionarios son los responsables históricos de preparar este brebaje que probablemente hoy ellos mismos estén bebiendo.

    Todos y cada uno de los casos que se hicieron públicos sobre espionaje telefónico en el Paraguay involucraron a autoridades y políticos de la ANR. En el 2007, año en que Benítez fue también ministro, me tocó investigar varios casos que fueron filtrados a la prensa, algunos en testimonios y otros al entregar a radios y canales el producto de varias de esas escuchas. Varios presidentes confirmaron que sus teléfonos fueron “pinchados”: desde Andrés Rodríguez pasando por Wasmosy, Raúl Cubas Grau hasta llegar al propio Lugo.

    Cuando cayó la dictadura en el 89 nos quedamos perplejos cuando un juez ingresó a la entonces Antelco y encontró un gran equipo que se usaba para escuchas telefónicas. Muchos aseguran que un equipo Magnum 72 –nuevito y de paquete– que estaba en Aduanas cuando ocurrió el golpe, permanece hasta hoy desaparecido. Muchos dedos apuntaron a Lino Oviedo y este, ni corto ni perezoso, acusó también al propio Wasmosy

    Walter Bower, colorado y polémico exministro del Interior, es otro de los que admitieron frente a un periodista de ABC, en pleno marzo paraguayo, de qué manera oían a Raquel Marín de Oviedo. ¿Para qué ir más lejos? Hubo una época en que entregaban a las radios escuchas telefónicas realizadas –y grabadas– sin ningún tipo de resguardo fiscal ni judicial.

    Entre los sospechosos de siempre estuvieron y están un militar ya en retiro, algún todopoderoso de la Senad, un agente de la DEA asignado al Paraguay y varios líderes políticos: los nombres de todos ellos figuran en el pizarrón de las sospechas.

    Hoy día existe, oficialmente, un equipo de escuchas telefónicas operado por el Ministerio del Interior. Aseguran que es auditable y que no puede operar sin permiso fiscal y judicial.

    Entiendo perfectamente que el senador colorado Rogelio Benítez esté preocupado. Comprendo cuando Afara, candidato a vicepresidente de Horacio Cartes, dice que no usa el teléfono para hablar con su compañero de fórmula, o que habla en arameo para que no se le entienda.

    Es que, en todo lo que atañe a espionajes telefónicos en Paraguay, los colorados saben perfectamente de lo que hablan; mucha experiencia ganaron en tantos años oyéndolo todo…

    Por Mabel Rehnfeldt

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/llora-el-telefono-550248.html

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    Publicado por Anónimo | 19 marzo, 2013, 8:07 am
  6. Años perdidos

    Me tocó realizar el seguimiento de la campaña de Fernando Lugo a la presidencia de la república entre los años 2007-2008. Viví muy de cerca la esperanza de la gente en el exobispo católico que se presentaba como la opción de cambio en el Paraguay, tras 60 años de gobiernos colorados en forma ininterrumpida. La alegría que invadió las calles cuando fue electo, de la mano del Partido Liberal Radical Auténtico, fue contagiante. Se me eriza la piel, me decía un colega de un diario brasileño.

    Con Lugo, los liberales no solo llegaron al poder sino tuvieron la magnífica oportunidad de mostrar que eran mejores que los colorados; que en sus filas había personas idóneas para ocupar cargos y trabajar para atender las urgentes necesidades del país, que eran y siguen siendo muchas.

    Lastimosamente poco tiempo después de la asunción del nuevo gobierno, comenzaron a saltar los mismos vicios de siempre: nombramientos de operadores políticos, licitaciones amañadas, desvío de fondos en instituciones públicas, y muchas otras irregularidades a las que estábamos acostumbrados. Y aun ahora siguen saliendo a luz más hechos, como la denuncia de Leoncio Rojas, exviceministro de Obras de Efraín Alegre, quien dijo que el hoy candidato a presidente de la República dejó un “agujero” de 25 millones de dólares al MOPC.

    En junio de 2012 Lugo fue separado de la presidencia de la República, pero tampoco fue para rectificar rumbos, sino para aprovecharse del Estado. Una vez más los liberales no fueron capaces de mostrar que eran mejores que los colorados. Tenían nueve meses para rectificarse y mostrar que son diferentes. Que la ciudadanía puede confiar en ellos, pero no lo hicieron. Siguieron en las mismas. Arriesgaría a decir que ni siquiera en la época del cuestionado Nicanor Duarte Frutos se defendió a capa y espada y se mantuvo en el cargo a un alto funcionario acusado de corrupción, e inclusive procesado por la justicia, como el caso del presidente de Petropar, Sergio Escobar. Y este es apenas un ejemplo.

    Al descalabro se sumaron las acciones torcidas en el partido. Con la excusa de que los azules siempre libran batallas intestinas en sus internas, que luego les impide recuperarse, eligieron a través de un sistema quizás legítimo pero no legal, a su candidato a presidente de la república. El resultado fue discutido hasta que lograron un acuerdo de cúpula, que fue legalizado en unas “elecciones” internas.

    ¿No miraron lo que les pasó a los colorados en el 2008, cuando Blanca Ovelar venía con el mote de candidata impuesta? A esto se sumó el estilo de campaña. Se centró en ataques contra el presidenciable colorado Horacio Cartes, a quien buscaron vincularlo con el narcotráfico. Perdieron todo este tiempo de campaña electoral en eso. A estas alturas resulta jocoso y hasta da pena ver a referentes del partido dar una reculada, y salen a decir que no tienen pruebas para realizar acusaciones de ese tipo. El 21 de abril podrían volver los colorados, pero no será porque ganaron sino porque perdieron los liberales, y si pierden será porque en cinco años no fueron capaces de demostrar que son mejores que los colorados; y porque despreciaron la esperanza y la confianza de todo un pueblo.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/anos-perdidos-550244.html

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    Publicado por Anónimo | 19 marzo, 2013, 8:06 am
  7. FALTA CONOCER

    EL PROGRAMA DE LOS CANDIDATOS

    De acuerdo con lo que se ve en estos días en los medios de información, todos los candidatos andan a la pesca de los votos de la gente, tanto de la Capital como del interior del país.

    Los debates permiten tener alguna idea acerca de lo que piensan los candidatos con respecto a algunos temas importantes para la vida del Paraguay en los próximos cinco años. Sin embargo, en ese aspecto, se ha avanzado demasiado poco porque todos los programas insisten en los cuestionamientos que cada candidato tiene. Y hablan poco o nada de lo que van a hacer si es que resultan electos.

    Los electores tenemos alguna opinión formada sobre los candidatos a partir de todas las informaciones que se han ido dando desde que comenzó a hablarse de las elecciones que se van a realizar este 21 de abril que se está acercando con pasos cada vez más acelerados.

    Lo que queremos saber, sin embargo, es qué van a hacer para cumplir lo que prometen. Esa promesa se centra en la lucha contra la pobreza. Combatirla y, más aún, derrotarla es una tarea que requiere no solamente de mucha inteligencia, sino de medios.

    De buenas a primeras, por la tradición política que hay en el Paraguay, parece difícil que al menos en parte se cumpla ese objetivo. Puede ser que estemos errados en esta apreciación. Y que, por fin, estos candidatos van a salir adelante con lo que dicen… Para saber si eso es posible necesitamos saber sus programas, qué proponen, de dónde piensan sacar el dinero, cómo van a enfrentar el problema cultural de la corrupción y otros aspectos relevantes.

    Para que los debates sean un servicio completo a los votantes, hace falta conocer las propuestas.

    Sebastián Torres

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    Publicado por Anónimo | 19 marzo, 2013, 5:46 am
  8. Los medios juegan en política

    Por Ilde Silvero, ABC Color.

    Mucha gente se enojó con la conductora Mina Feliciángeli porque en su programa televisivo dominical estuvo muy complaciente con Horacio Cartes y luego, durante media hora, acusó y criticó duramente al candidato liberal Efraín Alegre pese a que el mismo estaba ausente, pues no había aceptado ser entrevistado. Este es un buen ejemplo de cómo los medios de comunicación suelen intervenir activamente en las contiendas políticas, tomando partido por algún sector. ¿Entra esto en contradicción con el principio de la objetividad de la prensa?

    El tema es complejo y tiene muchas aristas. En primer lugar, la objetividad, la imparcialidad, la veracidad y otros deberes de la prensa comprenden, sobre todo, al periodismo informativo, al relato de hechos noticiosos, y no al periodismo interpretativo. La vieja fórmula establece que los hechos son sagrados pero la opinión es libre. Por tanto, es perfectamente lícito que Mina opte por ser seguidora y publicista de Cartes.
    Cualquier medio de comunicación puede intervenir en las pugnas electorales y apoyar al candidato de su preferencia. Eso es parte de la esencia de la democracia: la libertad de elegir. Los dueños de los medios y los periodistas también son ciudadanos que tienen el legítimo derecho de escoger la bandera política de su agrado. Diarios tan prestigiosos como el New York Times, el Washington Post y nuestro propio ABC Color en alguna ocasión anunciaron públicamente su respaldo a algún candidato político.

    Sin embargo, la ética periodística nos advierte con claridad que la conducta incorrecta aparece cuando se intenta engañar al lector, al radioescucha o al televidente. Esto sucede cuando se manipulan los hechos, se tergiversan los datos, se sacan de contexto ciertas declaraciones, se miente descaradamente o con el discurso de la objetividad en una mano, con la otra se pinta el paraíso que rodea a un candidato y se infunde temor al infierno que representa el otro postulante.

    Ningún periodista es perfecto ni tiene la asistencia del Espíritu Santo para saber siempre la verdad y actuar con absoluta ecuanimidad. Alguna vez, todos nos equivocamos. Lo que sí se puede exigir al periodista es que al informar sobre los hechos se esmere por conocer la verdad, se esfuerce por ser lo más objetivo posible y no olvide la ética profesional al realizar su tarea periodística. Si quiere opinar a favor o en contra de alguien, que utilice los espacios de opinión, no los de información.

    En muchos países, en la televisión es obligatorio el uso del cartelito “Comienzo del espacio publicitario” antes de los avisos. Es exactamente lo que falta en algunos programas audiovisuales locales para que el usuario sepa que está recibiendo una propaganda política y no un material informativo.

    Parte de nuestra pobreza material e intelectual es que los conductores de programas radiales y televisivos se ven obligados a mezclar permanentemente publicidad con información. Esta fusión de vendedor de gaseosas e informante de noticias devalúa y perjudica tanto al comunicador como a la calidad de la información.

    En algunas cosas lo antiguo era mejor. Antes el periodista era periodista, no un publicista pagado para vender gato por liebre.

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    Publicado por Anónimo | 17 marzo, 2013, 8:03 am
  9. Promesas vacías

    Por Rafael Montiel, ABC Color

    En cada periodo electoral los candidatos prometen atención prioritaria a la salud, educación, obras públicas, fuentes de trabajo para superar la extrema pobreza y la inseguridad. Ya se volvió una costumbre.

    Los políticos de distintos partidos en sus discursos cargados de emoción (y acusaciones) hablan de sus programas, pero en forma generalizada. Es decir, nada específico, sin pisar tierra como para creer que tienen planes que son realizables.

    Los candidatos no dicen cómo van a mejorar la educación, por ejemplo. De qué manera los alumnos podrán asistir a clases en aulas cómodas, con sillas, mobiliarios, pizarras, bibliotecas, laboratorios y sanitarios por mencionar algunas necesidades. Se deben tener en cuenta además espacios para el deporte, cultura física, salón auditorio para charlas, cursos de música, danza, declamación; arte plástica, informática, trabajo y tecnología.

    Para los maestros faltan salas de capacitación, didáctica y pedagogía; de reuniones, elaboración de planes, de conferencias y evaluación en las instituciones, si realmente la educación va a ser de calidad.

    EN EL ÁREA DE SALUD, ¿TIENEN LOS CANDIDATOS A PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Y GOBERNADOR PROYECTOS PARA MEJORAR HOSPITALES, CONSULTORIOS, EQUIPOS MÉDICOS, TERAPIA INTENSIVA EN LAS REGIONALES, ADEMÁS DE QUIRÓFANO, LABORATORIOS, SALA DE INTERNADOS Y DE INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA?

    ¿CÓMO VAN A REDUCIR EL ÍNDICE DE EXTREMA POBREZA? ¿QUÉ PLANES TIENEN? ¿ TIENEN PROYECTOS PARA INSTALAR FÁBRICAS, INDUSTRIAS E INNOVACIONES PARA PROCESAR RUBROS AGRÍCOLAS Y GANADEROS? ¿O SERÁ QUE EL ESTADO ES EL QUE VA A GENERAR EMPLEOS A NUEVOS OPERADORES POLÍTICOS?

    La seguridad y el combate a la corrupción son otras promesas. ¿Cómo lo harán? Es otra interrogante.

    Durante la larga transición democrática lo que hicieron los políticos fue agrandar el Estado, CORROMPER LAS INSTITUCIONES Y PROMOVER LA IMPUNIDAD. SI ESTE PANORAMA NO CAMBIA, SI CONTINÚA LA AUSENCIA DE PLANES CREÍBLES, NO HAY ESPERANZA DE QUE LA REALIDAD MEJORE.

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    Publicado por Anónimo | 17 marzo, 2013, 7:53 am
  10. Tu ojo izquierdo

    Luis Bareiro

    Una de las personas más influyentes y ricas de este país me decía hace unos meses que la izquierda paraguaya cuenta con un recurso insuperable a la hora de hacer política, un elemento que si supieran usar de manera más inteligente, podría modificar notablemente la correlación de fuerzas en el país.

    -¿Cuál? -le pregunté, curioso.

    -Todo lo que dicen -me respondió- es absolutamente cierto.

    Me dejó desconcertado. El que me hacía esta afirmación es probablemente el referente más importante de la derecha criolla.

    -¿Qué cosas son verdad? -repregunté.

    -Todo -me dijo-. En este país, la gente con plata -salvo excepciones- es absolutamente insensible con relación a lo que vive y padece la mayoría. Es una vergüenza lo que pagamos de impuestos. Con dinero compras cualquier cosa: la justicia, los parlamentarios; es increíble que no hayamos tenido un revolución chavista acá.

    Y te digo más -prosiguió-, me acaban de transferir unas 50.000 hectáreas, en pago por deudas, y le pedí a mi contador que me dijera cuánto de impuestos tengo que pagar. Me caí de espaldas cuando me dijo: “Ocho millones de guaraníes es el impuesto”. Ocho millones por 50.000 hectáreas es un disparate, es ridículo. Y por eso putean estos zurdos, y tienen razón, ¡¿qué querés que te diga?!

    -¿Entonces les vas a apoyar? -le dije.

    -Ni loco -me dijo-. Saben exactamente lo que nos pasa, pero no tienen idea de cómo cambiar esto sin empeorarlo todavía más. Pero hay que escucharles; por ahí… nunca se sabe.

    Lamentablemente, no tenía una grabadora a mano. Si lo escucharan los referentes de la izquierda, serían capaces de pasarse a la derecha solo para llevarle la contra.

    De todas formas, su desliz socialista me llevó a prestarles más atención a los discursos de la izquierda. Vale la pena escucharles, despojados cuanto menos por un rato de esos anticuerpos ideológicos propios de una sociedad conservadora como la nuestra.

    ¿O acaso no es cierto que tenemos un sistema tributario injusto, en el que quienes menos ganan destinan más de sus magros ingresos a pagar impuestos que quienes ganan mejor?

    ¿Puede alguien negar que la concentración de la propiedad alcanza en muchos casos dimensiones absurdas? ¿Es acaso mentira que las posibilidades de ganar o perder un juicio son directamente proporcionales a la capacidad financiera del litigante?

    No es que la derecha no se plantee los mismos problemas, pero las visiones pueden ser muy distintas y la diversidad, lejos de ser un dilema, puede enriquecer y potenciar nuestra capacidad de encontrar soluciones.

    Puede parecer una propuesta demasiado cándida, pero creo que estas elecciones pueden ser una oportunidad única para mirar también con el otro ojo.

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    Publicado por Anónimo | 17 marzo, 2013, 7:42 am

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@MsSpoonr Para mi que el bcp tiene que empezar a regular nomás ya las especificaciones de los caramelos y sus equivalencias en guaraníes, estoy harta del "te puedo dar caramelo por tu welto?"
@Digonzalezd Oficialismo en Senado está perdiendo por goleada. A Opaci se le cortó el chorro y se aprobó que no se trasladen feriados.
@ebritezpy Quiero inscribir mi movimiento. Cómo se llama?. Movimiento Colorados Honestos. Equivocado señor, no es aquí.
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