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LA GUERRA DEL CHACO DEJÓ UN LEGADO QUE NO ESTÁ SIENDO HONRADO

 

El 12 de junio de 1935 llegaba a su fin el conflicto del Chaco Boreal. Tres años de guerra con su secuela de sangre, drama y dolor quedaban atrás. El Paraguay había cumplido una vez más con su destino: defender el honor nacional y la integridad del suelo patrio con el sacrificio de sus hijos. La recordación de este día y la de la epopeya que precedió merecen el homenaje constante a sus protagonistas. El legado de esta gesta no está siendo honrado por autoridades y dirigentes. El respeto y la veneración que los héroes de la Guerra con Bolivia reciben y merecen en mayor medida aún, tienen motivaciones más trascendentes que la mera recordación. Hay que poner énfasis en algunos puntos y enfocar preferentemente la atención hacia facetas que contribuyan a valorar todavía más lo que se vacila en calificar como la página más gloriosa de nuestra historia.

En todos los conflictos encontramos el coraje y la dignidad llevados a su expresión quintaesenciada: el heroísmo. Pero pocas veces, el esfuerzo titánico de nuestros mayores había culminado en triunfos. Desde nuestros comienzos como nación, y aún antes, se ha demostrado la increíble capacidad de llegar hasta la inmolación en defensa de los ideales.

La nación necesitaba afirmar su fe en un destino superior. En los desiertos del Chaco, el Paraguay logró la compensación histórica que la patria necesitaba: la gloria otra vez, pero ahora y para siempre unida a la victoria.

Otro aspecto digno de destacar es el de la conducción del país en horas tan decisivas por hombres providenciales, que supieron estar a la altura del momento que les tocó vivir. Dos de ellos, los principales, pertenecen a esa categoría superior de personas que llamamos héroes nacionales.

José Félix Estigarribia fue el hombre del destino. Todos recuerdan su genio militar, su conducción brillante del ejército, su sencillez y humildad en las victorias. El día del cese del fuego -el 14 de junio- dio su última orden: Que los aviones arrojen flores sobre el campo de batalla en homenaje a vencedores y vencidos. A su lado estaba el que fue llamado con justicia el Presidente de la Victoria.

Eusebio Ayala, debido a sus notables atributos, alcanzó el nivel superior de los políticos, el de estadista que la República necesitaba en esos momentos estelares.

La historia no es mera recordación de hechos, sino presencia de almas. La patria escribió esta gesta, no por generación espontánea o por hechos fortuitos. Estigarribia era un genio militar y se había preparado para ello. Ayala, un estadista excelso. Su gabinete -llamado el De la Victoria-, el mejor de nuestro derrotero político. Los jefes militares eran los más idóneos; en la retaguardia estaban los más aptos y decentes.

Esta gran gesta debe ser un modelo en el presente. Los más capaces tuvieron a su cargo la conducción del país. El valor tenía el respaldo de la razón. Casi todo lo que se hizo fue la secuela de reflexiones lúcidas, de seres preparados para su misión. Y la honradez en la administración de un Estado en guerra fue ejemplar. Preparación, capacidad, respeto, razón, valor y honestidad son las principales lecciones que la Paz del Chaco nos deja como legado inmortal.

12junio 2011

http://www.ultimahora.com/notas/436735-La-Guerra-del-Chacodejo-un-legado-que-noesta-siendo-honrado

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Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

27 comentarios en “LA GUERRA DEL CHACO DEJÓ UN LEGADO QUE NO ESTÁ SIENDO HONRADO

  1. me gusto mucho , mi padre y mi abuelo participaron en la comision de paz de buenos aires de junio de 1935.el general carlos fuentes rabe y exequiel fuentes reye´como policia internacional para el cese de las hostilidades entre paraguay y bolivia.

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    Publicado por carlos exequiel fuentes rodriguez | 3 noviembre, 2015, 5:57 pm
  2. DÍA DE LA PAZ DEL CHACO 12 DE JUNIO

    La Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde septiembre del año 1932 hasta junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. La aridez y escasa población de ese territorio hizo que, desde la época colonial, nunca se definieran sus límites en cuanto a la dependencia política-administrativa.

    Recién después de que Bolivia perdió la salida al océano Pacífico, como consecuencia dela Guerra del Pacífico (1879), la región del Chaco adquirió un valor estratégico para ese país. La ocupación del Chaco Boreal era ahora necesaria para salir al río Paraguay y por esa vía tener acceso al océano Atlántico.

    Otra de las causas fue la supuesta existencia de petróleo en el subsuelo chaqueño.La Standard Oil, que ya lo extraía en Bolivia, fracasó en su intento de construir un oleoducto por territorio argentino hasta un puerto sobre el río Paraná (Santa Fe o Campana) por lo que sólo le quedó la opción de hacerlo por el Chaco Boreal hacia el río Paraguay lo más al sur posible.

    Fue la guerra más importante en el continente sudamericano durante el siglo XX. Bolivia movilizó, en los 3 años de duración, 250 000 soldados y Paraguay 150 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60.000 bolivianos y 30.000 paraguayos), gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos.

    Los distintos tipos de enfermedades, tanto físicas como psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua y buena alimentación afectaron la salud de los sobrevivientes, a muchos de por vida.

    La guerra consumió ingentes recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres. El Paraguay sostuvo parte de las necesidades de su ejército con la gran cantidad de material bélico capturado en distintas batallas. Terminada la guerra, los vendió a España con motivo dela Guerra CivilEspañola.

    Años después de concluido el conflicto, se descubrió que no existían yacimientos petrolíferos, aparte de los que ya se habían descubierto en la precordillera boliviana lindante con el Chaco.

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    Publicado por jotaefeb | 13 junio, 2014, 3:59 pm
  3. EN LA GUERRA DEL CHACO MURIERON MUCHOS HOMBRES ,PERO ESE HECHO ES UN HISTORICO QUE DEJA INOLBIDABLE PARA TODOS AQUELLOS SOLDADOS QUE MURIERON EN LA GERRA DEL CHACO E INCLUSO NO MURIERON EMBANO MURIERON DEFENDIENDO SU PATRIA HERMASA Y GRANDY PARA QUE EN EL FUTURO EL HIJO DE SUS HIJOS GOSEN PARA PROGRESAR CON LA PATRIA HASIA ADELANTE .

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    Publicado por RIMBERT VICHUQUIRA CALANI | 7 junio, 2014, 4:45 pm
  4. 19 DE MAYO DE 2014

    El conflicto boliviano-paraguayo: Un Justo, el argentino que abonó guerra injusta

    Alfredo Montenegro (EL ESLABÓN – REDACCIÓN ROSARIO)

    El 9 de mayo de 1933 comienza otra guerra que deja en dos años más de 100 mil muertos latinoamericanos. Tras el triunfo chileno en la guerra del Pacífico (1879-1883) Bolivia se queda sin salida al mar, llena de resentimiento y muertos. Busca un puerto marino por el río Paraguay, pero para los guaraníes ese brazo fluvial era lo poco que le había dejado la masacre y saqueo de la Triple Infamia (Argentina, Brasil y Uruguay, 1864-1870).

    Ambas empobrecidas naciones apuntan entonces a los pantanos del Chaco Boreal. Los del Alto Perú tienen en la zona fortines desde 1922, por lo que Paraguay levanta los suyos. Hasta que un día, la sed impulsa a los bolivianos a ocupar un fortín paraguayo para tomar su pozo de agua.

    Así, desde mayo de 1933 a junio de 1935 combaten los dos pueblos. Como en esos páramos de 250 mil kilómetros cuadrados del Chaco boreal la riqueza subterránea era el petróleo, los intereses de grandes petroleras intervienen en el conflicto. Los soldados pelean, casi sin saber, para la estadounidense Standard Oil desde Bolivia o la anglo holandesa Royal Dusch Shell, desde Asunción.

    El periodista argentino Rogelio García Lupo, cofundador con Gabriel García Márquez, Rodolfo Walsh y Jorge Masetti de la Agencia de Noticias Prensa Latina -además de coordinar con Walsh y Horacio Verbitsky el Semanario CGT de los Argentinos-, también investigó una intriga que no trascendió ni se recuerda con la atención merecida. Sucede que el entonces presidente argentino, general Agustín Pedro Justo, “fue un abierto operador a favor de Paraguay contra Bolivia”.

    El apoyo a los guaraníes no surgía de un mea culpa por las masacres cometidas antes durante la guerra de la Triple Infamia. Sucede que tras esa contienda, capitales porteños desembarcaron en esas tierras para invertir en la reconstrucción. La reconstrucción paraguaya fue un negocio para intereses porteños. En 1904, ya más de 140 mil kilómetros cuadrados de territorios del oeste guaraní eran vendidos a capitales argentinos, algo como el 93,68 por ciento de las tierras fiscales.

    La prensa y los libros de la historia oficial retoman estos hechos. Pero los hombres comprometidos con la palabra y la memoria, como Eduardo Galeano, entre otros, también trabajaron el tema. “Está guerra es entre los dos pueblos más pobres de América del Sur: los que no tienen mar, los más vencidos y despojados, se aniquilan mutuamente por un pedazo de mapa. Escondidas entre los pliegues de ambas banderas, la Standard Oil Company y la Royal Dutch Shell disputan el posible petróleo del Chaco. Metidos en la guerra, paraguayos y bolivianos están obligados a odiarse en nombre de una tierra que no aman, que nadie ama: el Chaco es un desierto gris, habitado por espinas y serpientes, sin un pájaro cantor ni una huella de gente. Todo tiene sed en este mundo de espanto. Las mariposas se apiñan, desesperadas, sobre las pocas gotas de agua. Los bolivianos vienen de la heladera al horno: han sido arrancados de las cumbres de los Andes y arrojados a estos calcinados matorrales. Aquí mueren de bala, pero más mueren de sed”. (Memoria del Fuego 3: El Siglo del Viento).

    Desde Bolivia, El Chueco Augusto Céspedes Patzi (Cochabamba, 1904-1997), escritor, periodista y político, relata: “Un pelotón de soldados empieza a excavar un pozo, a pico y pala en busca de agua. Ya se ha evaporado lo poco que llovió y no hay nada de agua por donde se mire o se ande. A los doce metros, los perseguidores del agua encuentran barro líquido. Pero después, a los treinta metros, a los cuarenta y cinco, la polea sube baldes de arena cada vez más seca. Los soldados continúan excavando, día tras día, atados al pozo, pozo adentro, boca de arena cada vez más honda, cada vez más muda; y cuando los paraguayos, también acosados por la sed, se lanzan al asalto, los bolivianos mueren defendiendo el pozo, como si tuviera agua”.

    En el libro La Guerra del Chaco: Petróleo, del escritor-periodista brasileño Julio José Chiavenato, se relata: “En el Chaco, diez mil bolivianos mueren de sed en un solo cerco”. Se agrega luego que en 1938 una misión militar norteamericana, sobrevolando la zona de operaciones en el Chaco, hace un macabro hallazgo: las osamentas de 10.000 soldados bolivianos muertos de sed en el cerco de Picuiba-Irendague.

    Viveza criolla

    “Todo el trigo, la nafta y el fuel-oil que consumió el ejército paraguayo durante los tres años de guerra le fueron facilitados gratuitamente por el gobierno argentino” (David Zook, The conduct of the Chaco War, New Haven, Bookman Associates, 1960).

    García Lupo señala que además de planificar necesidades de armas, créditos, transportes y alimentos, el gobierno comprometió al Estado Mayor del Ejército Argentino.

    En la logística, el coronel Abraham Schweizer, hijo de un estanciero judío de Corrientes y con prácticas prolongadas en el ejército alemán, antes del nazismo, fue destinado al Paraguay entre 1931 y 1934, para el espionaje de Bolivia.

    También documenta que el entonces mayor Juan Domingo Perón “era desde febrero de 1932 el ayudante de campo del Ministro de Guerra, el general Manuel Rodríguez, a su vez persona de confianza del presidente Justo”.

    Esa intervención argentina llevó a que Gran Bretaña y Francia le recriminaran al canciller argentino Carlos Saavedra Lamas la violación del embargo de venta de armas a países en guerra.

    Luego de tres años de guerra y muertes, en 1935 se logra un acuerdo de paz. Galeano retoma ese momento no en despachos ministeriales, sino entre el polvo del espanto: “Al mediodía llega al frente la noticia. Callan los cañones. Se incorporan los soldados, muy de a poco, y van emergiendo de las trincheras. Los haraposos fantasmas, ciegos de sol, caminan a los tumbos por campos de nadie hasta que quedan frente a frente el regimiento Santa Cruz, de Bolivia, y el regimiento Toledo, del Paraguay: los restos, los jirones. Las órdenes recién recibidas prohíben hablar con quien era enemigo hasta hace un rato. Solo está permitida la venia militar; y así se saludan. Pero alguien lanza el primer alarido y ya no hay quien pare la algarabía. Los soldados rompen la formación, arrojan las gorras y las armas al aire y corren en tropel, los paraguayos hacia los bolivianos, los bolivianos hacia los paraguayos, bien abiertos los brazos, gritando, cantando, llorando, y abrazándose ruedan por la arena caliente”.

    Paraguay se queda con el 75 por ciento de la región y el resto es para Bolivia, ocupando un acceso al río Paraguay y al puerto de Casado. Pero los bolivianos siguen acusando la intervención argentina: “Quien manejara las supuestas condiciones de paz, el argentino Saavedra Lamas, favoreció grandemente a Paraguay. Por las ironías de la vida, este señor argentino luego se hizo acreedor del premio Nobel de la paz”, indica Roberto Querejazu Calvo en Masamaclay (lugar donde se pelearon dos hermanos).

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    Publicado por Anónimo | 22 mayo, 2014, 10:26 am
  5. MUY BUENO

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    Publicado por JUAN | 28 octubre, 2013, 9:16 pm
  6. Paraguay y Bolivia tienen una deuda de gratitud con los héroes de Boquerón

    Un día como hoy, hace 81 años, caía en poder de las tropas paraguayas el fortificado reducto del fortín Boquerón, convertido por el Gobierno de Bolivia en símbolo político tangible de su ocupación militar del Chaco paraguayo. Por su trascendencia político-estratégica, tanto para el Paraguay como para Bolivia, Boquerón puede ser considerada como la madre de todas las batallas libradas durante la guerra. La experiencia muestra, sin embargo, que las naciones no pueden hipotecar su porvenir por sentimientos de resentimiento, encono o revanchismo. En este contexto, una alianza estratégica con Bolivia sería de gran conveniencia para ambas naciones y constituiría el más perdurable tributo rendido a la memoria de los héroes de Boquerón.

    Un día como hoy, hace 81 años, caía en poder de las tropas paraguayas el fortificado reducto del fortín Boquerón, convertido por el Gobierno de Bolivia en símbolo político tangible de su ocupación militar del Chaco paraguayo. Tras veinte días de heroica aunque inútil resistencia, la guarnición boliviana que lo defendía, al mando del teniente coronel Manuel Marzana, optó finalmente por rendirse.

    Por su trascendencia político-estratégica, tanto para el Paraguay como para Bolivia, Boquerón puede ser considerada como la madre de todas las batallas libradas durante la guerra.

    Al retrotraer a la memoria colectiva el recuerdo de los héroes de Boquerón –bolivianos y paraguayos– que regaron con su noble sangre el mítico fortín en defensa de lo que creían era su deber como ciudadanos, cabe escuchar los pasos de la historia y rescatar lo más valioso que quedó de ese conflicto bélico que conmovió la conciencia de dos pueblos hermanos “que se agredieron por la incomprensión de los hombres”: la paz entre ambas naciones, un bien tal que no se puede desear otro mejor, ni poseer otro más útil, al decir de San Agustín.

    La historia nos confirma que la paz es el mayor triunfo que se puede conseguir en la guerra, pues ella es más segura que una victoria por medio de las armas. Llegado, es, pues, el tiempo en que los Gobiernos de Bolivia y Paraguay pasen de los discursos retóricos de buena vecindad y pacifismo a una iniciativa pragmática para promover a través del Chaco una fructífera integración económica que propenda al desarrollo de las potencialmente ricas regiones limítrofes, mediante obras de infraestructura de interconexión vial, intercambio de electricidad por petróleo y gas, un puerto franco para Bolivia sobre aguas profundas del río Paraguay y un parque industrial conjunto en las cercanías de Mariscal Estigarribia, aprovechando el aeropuerto que allí se encuentra. La promoción comercial que de ello resultare será de gran provecho para mejorar la calidad de vida de los pobladores de la región, incluidos los pueblos originarios históricamente marginados. Más aun teniendo en cuenta la desventaja geopolítica de la mediterraneidad que afecta a ambos países. La concreción de ese sueño inducido por los horrores de la guerra y por primera vez expresado por los comandantes en Jefe de ambos ejércitos contendores, generales José Félix Estigarribia y Enrique Peñaranda, en ocasión de darse las manos en el encuentro que tuvieron a instancias de la Comisión Militar Neutral tras el cese de fuego, debe ser rescatada de la trastienda de la historia y relanzada como política de Estado de buena vecindad por los Gobiernos de ambos países.

    Una real integración económica de Bolivia y Paraguay a través del Chaco redundará también en beneficio de la seguridad fronteriza, pues los narcotraficantes y el crimen organizado ya no podrán aprovecharse impunemente del descontrolado espacio aéreo de la región ni de los atajos viales para transportar sus cargamentos ilícitos a través de nuestras virtualmente desguarnecidas fronteras.
    La experiencia muestra que las naciones no pueden hipotecar su porvenir por sentimientos de resentimiento, encono o revanchismo. En ese contexto, una alianza estratégica con Bolivia sería de gran conveniencia para ambas naciones y constituiría el más perdurable tributo rendido a la memoria de los héroes de Boquerón.

    Como lo expresara recientemente en su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Horacio Cartes está decidido a convertir al Paraguay en un país claramente elegible para las inversiones, aprovechando las importantes ventajas comparativas de las que goza como país pivot en el corazón del continente suramericano, entre ellas la gran disponibilidad de energía eléctrica y un sustancial crecimiento económico sostenido. Bolivia, por su parte, mediante un rápido acceso al Río de la Plata a través del Chaco y del río Paraguay, puede hacer más competitivas sus exportaciones, reduciendo el sobrecosto de la mediterraneidad de sus mercancías. Es más, el presidente Cartes ha sido enfático al señalar que la diplomacia paraguaya no va a estar subordinada a necesidades de política interna ni de ideologías, sino al interés nacional, por lo que cabe esperar que las relaciones bilaterales del Paraguay con sus vecinos no se vean contaminadas por tales prejuicios.

    El Chaco paraguayo y la batalla de Boquerón tendrán siempre resonancia épica en la memoria colectiva del pueblo paraguayo. Pero no por eso olvidaremos que por una cruel ironía del destino ese pedazo de territorio nuestro fue también consagrado por la noble sangre de los soldados bolivianos que dieron su vida en la contienda bélica. Se trata de un legado humano de solidaridad y de heroísmo que tiene que ser rescatado del olvido e invocado como un sentimiento de fraternidad entre nuestras naciones, en particular en estos tiempos en que de nuevo recrudecen la inseguridad y la violencia en diversos rincones del planeta.

    http://www.abc.com.py/edicion-impresa/editorial/paraguay-y-bolivia-tienen-una-deuda-de-gratitud-con-los-heroes-de-boqueron-623070.html

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    Publicado por jotaefeb | 1 octubre, 2013, 6:50 am
  7. A 78 AÑOS DEL FINAL DE LA CONTIENDA LIBRADA ENTRE BOLIVIA Y PARAGUAY, HOY QUEDA POCO MÁS DE UNA CENTENA DE EXCOMBATIENTES BOLIVIANOS
    Reminiscencias de la Guerra del Chaco
    Por Car­los Ar­ce Mo­re­no – Los Tiempos – 16/06/2013

    Pasando revista a la tropa El presidente Daniel Salamanca (al centro de civil), junto a altos mandos del ejército boliviano (Peñaranda, Toro, Busch). Salamanca fue obligado por sus generales a dimitir en 1934. | Centro Bibliográfico “Joaquín Espada” – Los Tiempos | Usuario

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    El 12 de junio recordamos 78 años del armisticio del conflicto bélico que se suscitó entre Bolivia y Paraguay —y que movilizó a 250.000 soldados bolivianos y 120.000 paraguayos— en las arenas del Chaco Boreal, allá entre los años 1932 y 1935 del siglo pasado.

    El sólo hecho de que este episodio fundamental en la historia de Bolivia se esté difuminando en la memoria colectiva de las nuevas generaciones —los últimos reportes dan cuenta de que quedan vivos poco más de una centena de excombatientes en Bolivia— es ya un motivo suficiente para justificar esta reminiscencia.

    ¿Por qué es importante mantener vivo el recuerdo de esta contienda? Entre otras cosas, porque hizo tomar conciencia a los bolivianos de que en el país no existía —en ese entonces— y aún no existe una “conciencia nacional” como tal. La cita de los bolivianos que confluyeron en el Chaco —provenientes de los cuatro puntos cardinales del territorio nacional— estuvo marcada por el sino del desencuentro, que no se ha revertido hasta hoy.

    Es en este sentido que la Guerra del Chaco —más allá de su dimensión dramática: sacrificaron sus vidas 60.000 bolivianos y 30.000 paraguayos— fue catalogada por René Zabaleta Mercado como un “momento constitutivo” en nuestra historia. Joaquín Espada complementa lo precedente afirmando que este hecho se constituye en una “fuente de experiencia y de conocimiento introspectivo nacional”.

    No obstante, lejos de que esta toma de conciencia de nuestra diversidad haya servido para fortalecernos colectivamente, ha prevalecido una suerte de debilidad que, por ejemplo, se manifiesta actualmente en la carencia de políticas de Estado.

    La amnistía

    El 12 de junio de 1935 un grupo mediador reunido en Buenos Aires convocó a los ministros de Relaciones Exteriores de Bolivia, Tomás Manuel Elío, y de Paraguay, Luis A. Riart.

    En dicha reunión, se firmó un Protocolo invitando al presidente de Argentina de ese entonces, Agustín Pedro Justo, a convocar a la Conferencia de Paz en la que —entre otros asuntos— se resolvería la cuestión territorial o limítrofe, se promovería la devolución de prisioneros por uno y otro ejército y se crearía una comisión que determine las responsabilidades de guerra.

    El 21 de junio, el Congreso de Bolivia aprobó el Protocolo de Paz, luego de que un día antes, el 20 de junio, a través del Senado y la Cámara de Diputados, lo hiciera Paraguay.

    “YO NO TE MATÉ; TE MATÓ LA GUERRA”

    (Fragmento de una carta de un soldado a su novia)

    “Antier ocurrió algo horrible. Los paraguayos seguían insistiendo en romper nuestra línea y nosotros en defenderla. Poco antes del atardecer atacaron una vez más… Yo estaba en un agujero armado de una ametralladora liviana. De pronto, al cesar el fuego de artillería, oí gritos y vi sombras de color verde olivo que avanzaban ocultándose detrás de los árboles. Disparé mi arma y la volví a cargar. Vi nítida la figura de un soldado enemigo que se lanzaba a la carrera, llevando un fusil en una mano y una granada en la otra. Estaba muy cerca.

    Cerré los ojos y apreté el disparador de mi ametralladora, sintiendo cómo se sacudía entre mis brazos con su carcajada siniestra de medio minuto. Cuando miré nuevamente hacia adelante, un grito de terror se ahogó en mi garganta. Allí, a pocos pasos, estaba tendido el soldado paraguayo, convulsionándose en los estertores de la agonía… Su brazo derecho había quedado extendido y su mano, con el dedo índice apuntándome, me señalaba con un gesto de acusación: ‘Tú, tú me mataste’ (…). Caí de rodillas, sollozando, pero el miedo me hizo incorporar de nuevo, obligándome a no apartar la vista de aquella figura yerta ya. El combate cesó y poco a poco llegó la noche (…).

    Posiblemente mi angustia acabó por agotarme y caí desfallecido. Cuando desperté, estaba amaneciendo. Creí que todo lo sucedido no había sido sino una pesadilla. Me incorporé temblando y atisbé por entre los troncos de mi refugio… El muerto seguía allí, en la misma postura… con su brazo derecho extendido, pero con un gran suspiro de alivio noté que su mano ya no me acusaba… sino, más bien, me hacía un gesto de perdón”.
    Extractado de “Masamaclay” de Roberto Querejazu Calvo

    FUENTES:
    Baptista Gumucio, Mariano: “Historia (gráfica) de la Guerra del Chaco”, Ed. Última Hora, 1976.
    Vidaurre, Enrique: “El material de guerra en la campaña del Chaco”, Ed. Salesiana. 1942.
    (Del fondo del Centro Bibliográfico e Histórico “Joaquín Espada”, Los Tiempos)

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    Publicado por jotaefeb | 17 junio, 2013, 12:26 pm
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    Publicado por assssssssssertmñwsmdcewjmñ sdb | 12 junio, 2012, 1:19 pm
  9. ACERCA DE LA BATALLA DE BOQUERÓN

    A fin de aportar un poco de luz en relación a la batalla de Boquerón, escribo estas líneas: Las fuerzas combatientes deben ser catalogadas entre las que se encontraban dentro y fuera del fortín, tanto paraguayos como bolivianos, enfrentados en la defensa y el ataque, así como las unidades soportes paraguayas y la ayuda externa a los sitiados bolivianos.

    Las fuerzas bolivianas (según el coronel Carlos Fernández en su obra La Guerra del Chaco, Tomo I), al mando del teniente coronel Marzana, constaba de 28 jefes y oficiales con 683 hombres. Con un refuerzo que logró ingresar llegaron a más de 1.000 combatientes con 12 AP (ametralladoras pesadas), 25 FA (fusiles ametralladoras) Brno, 2 cañones Schneider de 75 mm y 2 antiaéreos. Fuera del fortín se encontraba el Destacamento Peñaranda, más refuerzos llegados de los fortines Arce y Muñoz con lo cual se llegó a un total de 2.800 a 3.000 hombres con 16 AP, 48 FA y 6 cañones Schneider 75.

    Por el lado paraguayo, según el coronel Benza Carreras, intervinieron la I División de Infantería con 3.500 hombres, a los cuales se sumó a partir del 16 de setiembre el RI 6 Boquerón, que fueron las encargadas de atacar directamente el fortín. Por otro lado, la II División de Infantería cumplió la misión de protección de las unidades atacantes y a repeler los ataques bolivianos dentro y fuera del fortín.

    En resumen, hasta el final de la batalla intervinieron por el lado paraguayo 9.500 combatientes con 313 FA, 22 AP, 14 morteros SB y 26 cañones. Por el lado boliviano actuaron 3.850 hombres con 110 FA, 32 AP y 10 cañones.

    Las bajas bolivianas fueron 1.500 hombres, entre muertos y heridos, mientras que las paraguayas fueron 400 muertos y 1.350 heridos. Entre los oficiales, 14 oficiales: Los Capitanes Orefieff Serebriakoff y Óscar Rivas Ortellado, los tenientes Ruperto Zenteno, Juan H. Acosta, Antonio Camperchioli, Benigno Cáceres, Eladio Escobar, Bernardino Morales, Ramón Fernández, Marcelino Ramírez, Rodolfo Zotti, Faustino C. Duarte, Julio Escobar Recalde y Fernando Escobar, a más de los cadetes Óscar Otazú, Pastor Pando, y Carlos Bonifacio Sisa, y los aspirantes César Enrique Garcete y Leonardo González Gamarra, pudiendo haber otros más.

    Es de destacar que las fuerzas paraguayas atacaron Boquerón con un gran desconocimiento del terreno, a una posición fuerte e inteligentemente organizada y fortificada, con campos de tiro, alambrada, fosos y trincheras perfectamente planificadas y realizadas, con jefes, oficiales, clases y tropas de buena formación y bien encuadradas, mientras que las unidades paraguayas eran tropas bisoñas con poco o ningún entrenamiento, y justamente por ella Boquerón es llamada la batalla-escuela, a lo cual hay que sumar la grave pérdida sufrida por los bolivianos de sus mejores tropas, con la prisión de dos tenientes coroneles, tres mayores, tres capitanes, cinco tenientes, once subtenientes y 700 soldados, a más de los fallecidos, así como la pérdida de 20 AP, 36 FA, nueve cañones, 911 fusiles y carabinas.

    Es de destacar el denuedo, la valentía y el heroísmo no solo de paraguayos, sino también de bolivianos que resistieron fieramente 20 días de combate, con ataques permanentes de los efectivos paraguayos en una trágica y dolorosa experiencia guerrera que esperamos no se vuelva a repetir más entre Paraguay y Bolivia.

    Creo, sin embargo, que el valor fundamental de la batalla de Boquerón es la recuperación de la autoestima y la fe en sus propias fuerzas, que de ahí en adelante acompañó durante tres largos años las vicisitudes de una sufrida y difícil campaña guerrera.

    Doctor Osvaldo Camperchioli

    C.I. Militar 3.607

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    Publicado por jotaefeb | 7 octubre, 2011, 4:40 am
  10. JOSÉ FÉLIX ESTIGARRIBIA Y SU AFILIACIÓN POLÍTICA

    No es mi deseo escribir un editorial o una columna sobre el tema que motiva estas líneas. Prefiero una carta pública aclaratoria que a continuación expongo:

    En efecto, el cronista que cubrió los actos recordatorios de la muerte del Mariscal José Félix Estigarribia en el Panteón de los Héroes, realizados el miércoles 7 de setiembre, manifestó en su informe que Estigarribia estaba afiliado al Partido Liberal. Un involuntario error que debe ser aclarado.

    Estigarribia nunca se afilió al Partido Liberal o a ninguna agrupación política. Consideraba que su condición de militar y conductor victorioso de la guerra se lo impedía.

    Accedió a la presidencia gracias a las difíciles gestiones de persuasión que llevaron adelante tres destacados hombres públicos:

    El profesor doctor Horacio A. Fernández Alcántara, su hijo político y secretario privado en Comanchaco; Carlos Pastore y el profesor doctor Luis De Gásperi, ambos íntimos amigos de la familia del prócer.

    Obran en mi poder profícuas documentaciones al respecto.

    Estigarribia quería ser un gobierno de unión nacional y su gabinete estuvo integrado por destacados ciudadanos del Partido Colorado.

    Para ilustrar a la ciudadanía, hago saber que la esposa del héroe, Julia Miranda Cueto, murió estando afiliada al partido Colorado, y era hija y nieta de distinguidos políticos de dicha agrupación.

    Mi madre, Graciela Estigarribia Mirando Cueto de Fernández Alcántara, fue liberal y el que suscribe también lo es con trayectorias incuestionables. Mis dos hijos, Alejandro y Julia y mi esposa Beatriz acompañan mis adhesiones políticas.

    Con relación a la ausencia de algunos líderes liberales atribuyo a que el presidente Fernando Lugo no accedió a que mi persona expresara algunas palabras en nombre de la familia del Mariscal, compromiso que cumplo desde hace 22 años.

    Parece que el presidente Lugo no tiene tiempo para escuchar y aprender sobre la recordación del más grande de los paraguayos.

    Ese gesto me produce, señor Lugo, pena para el país y lástima por usted. Termino esta misiva con una frase del Mariscal en sus Memorias no publicadas, salvo el capítulo militar incompleto: “Yo pude conducir a mis soldados a la gloria, gracias al talento y patriotismo del doctor Eusebio Ayala, del Gabinete de la Victoria y al capitán José A. Bozzano”.

    Profesor doctor Horacio Fernández Estigarribia

    CI n.° 231.694

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    Publicado por jotaefeb | 14 septiembre, 2011, 6:12 am
  11. Homenaje póstumo al Gral. José Félix Estigarribia

    El día 7 de setiembre del corriente, se conmemora el heptagésimo primer aniversario del tránsito a la inmortalidad, del hábil y zagas conductor de la Guerra del Chaco, Gral. José F. Estigarribia, que adicionara a las páginas de nuestra rica historia una de las más calificadas y heroicas victorias bélicas, reconocidas y admiradas universalmente.

    Cabe consignar de que apenas terminada esta contienda, el dignísimo general expresaba, con la caballerosidad e hidalguía típica del guerrero guaraní, es hora de obtener el mayor de los provechos del esfuerzo de este pueblo erguido masivamente en defensa de la soberanía y de la heredad nacional, pues aferrarse a un idealismo sobre una pira de muertos no constituye mas que un simple salto al vacío, era el pensar y la convicción de un soldado cabal, recio e imperturbable conservados, hasta en los momentos mas difíciles y cruciales, a tal punto de que no se conoce un instante en que este GRANDE, perdiera la serenidad, muy por el contrario solo consta que sacaba fuerzas de flaquezas, para combatir y vencer a un enemigo tozudo y temerario, es así que por designios del todopoderoso e instigado por las fuerzas incognoscibles del destino se mostraba raramente impaciente y hasta si se quiere remiso en aguardar la llegada del avión BREDA-44 que debía de conducirlo a él y a su señora esposa Julia Miranda Cueto a la
    villa veraniega de San Bernardino, que un día antes había partido rumbo a la ciudad López de Filippi , hoy Mariscal Estigarribia por orden expresa del Gral. Presidente, a fin de trasladar hasta la capital a un soldado accidentado, afirmando de que ,la vida de un soldado vale tanto o más que la nuestra, por lo que se lo debía salvar a consta de cualquier sacrificio, solo era cuestión de esperar media hora mas para el vuelo anunciado….entre tanto el mismo se comportaba de manera rara e inusual paseándose inquieto por las dependencias del despacho del entonces director general de aeronáutica capitán Víctor Urbieta Rojas, que dada la importancia del ilustre viajero se dispuso a transportarlo el mismo, pero antes la insistencia del indiciado de hacerlo vía Aérea aduciendo de que no se justificaba seguir esperando la llegada del BREDA-44,teniendo a disposición el avión POTEZ que surcara orgulloso los cielos Chaqueños, el capitán Urbieta encomienda al entonces mayor, actual Cnel. S,R, Agustín Pasmor el apronte del POTEZ-7,que había sido reparado a nuevo y adaptado para realizar levantamientos Aéreo Fotográficos a cargo de la Comisión Paraguaya- Argentina de Limites del Pilcomayo, cuando abruptamente se presenta el mayor Carmelo Peralta con uniforme de vuelo, que motivara el desistimiento de pilotar la máquina de referencia, consiente de que por entonces el Mayor PERALTA era el piloto más diestro y capaz, de tal modo que a las 11:00, decolaba de Ñu Guazú el añoso aparato llevando a bordo al General Pdte. y a su dignísima esposa en medio de una bruma densa que daba escasa visibilidad horizontal y vertical, creando lógica expectativa y una prudente preocupación, agravado por cuanto transcurrido el tiempo estimado de vuelo sin reporte de noticias de la llegada a destino del añoso aparato cargado de glorias.

    A una hora y media después se recibía el despacho telegráfico del jefe de Policía de Altos Sr. Emiliano Valdovinos, dando parte del trágico y luctuoso accidente, confirmado poco después vía Aérea desde un avión WACO cedido gentilmente en la emergencia por la Embajada de Brasil, lamentablemente de esa forma el Paraguay perdía a uno de sus hijos mas preclaros que cerraba el libro de su peregrinar terrenal de la manera mas exceptiva e inesperada en un “accidente” luego de que éste venciera repetidas veces a la Parca Maldita en el fragor de las batallas y entre tronares de balas y cañones en la mas larga y cruenta guerra en los suelos chaqueños, dejándonos el recuerdo de un militar Sénior, dedicado a plenitud al servicio de las gloriosas FF.AA. y de su amada patria EL PARAGUAY………Paz en tu tumba mi General y a su orden (…).

    ORLANDO NICOLÁS MATTO DELVALLE
    CIM 15.567

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    Publicado por jotaefeb | 8 septiembre, 2011, 7:00 am
  12. Homenajean al último héroe boliviano superviviente de la Guerra del Chaco

    La Paz, 2 sep (EFE).- El último héroe boliviano de la Guerra del Chaco, que enfrentó a Paraguay y Bolivia entre 1932 y 1935, general Alberto Paz Soldán, fue condecorado hoy con la Gran Cruz “Coronel Eduardo Avaroa”, otorgada por la Fuerza Aérea Boliviana (FAB).
    El subcomandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Ramiro Orellana, y el comandante de la Fuerza Aérea, general Tito Gandarillas, entregaron la distinción a Paz Soldán, que cumplirá cien años el próximo domingo.
    El homenaje fue realizado en la casa de Paz Soldán y se enmarca en las actividades que los militares bolivianos desarrollan con motivo del 76 aniversario del final de la guerra entre Bolivia y Paraguay que terminó el 14 de junio de 1935.
    Paz Soldán, que en la actualidad es el único piloto boliviano superviviente de la Guerra del Chaco, comenzó su carrera militar en 1927 y llegó a ser subjefe de Estado Mayor de Aviación.

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    Publicado por jotaefeb | 2 septiembre, 2011, 6:38 pm
  13. El veterano invisible

    Por Sergio Cáceres Mercado

    La semana pasada conversaba con los alumnos de la carrera de Historia de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) sobre algunos de los puntos tratados en la reunión de profesores. Había uno que era particularmente sensible a ellos: la salida laboral del egresado. Les comenté de la preocupación que existe acerca del importante porcentaje de licenciados que no encuentran trabajo una vez que salen de la facultad. Una de las soluciones propuestas es fortalecer al alumno con materias pedagógicas para que pueda trabajar de profesor en el nivel secundario.

    Este problema se da con más acento en algunas carreras de la Facultad de Filosofía y en otras de la universidad, y supongo que pasará lo mismo en muchas otras universidades.

    Es innegable que la docencia da trabajo a más de un universitario, pero cuando se afronta esta cuestión como un eje que debe aparecer curricularmente surgen un montón de problemas, entre los cuales se encuentra la traba natural que siempre es el Ministerio de Educación y Cultura para las universidades, pues ahí se está adentrando en el feudo a su cargo, o sea, la educación media y los docentes certificados para trabajar en los colegios.

    Ahora bien, cuando este tema se instala -y no es la primera vez que se trata en una reunión de profesores de una carrera humanística o ciencias sociales- inmediatamente surge una objeción: ¿es esencial en estas carreras universitarias formar docentes o investigadores? Pero cuando lo ideal se vuelve cada vez más idealidad (y en nuestro sistema universitario hay mucho de deseo, pero poco aún de cumplimiento de sus metas principales) y la realidad aprieta el estómago, es difícil apostar a la investigación.

    Es el círculo vicioso, terrible y cruel que postra a la realidad universitaria, pues ella está insertada en un contexto nacional que le ayuda poco a crear conocimiento.

    A pesar de todo, les decía a los alumnos que con esfuerzo y algo de estrategia el historiador puede conseguir trabajo en su campo. Mucho depende de ellos, pues encontrar nichos de investigación es también todo un arte que no todos manejan.

    La historia como ciencia tiene siempre un campo fértil donde trabajar y más incluso en nuestro país, donde hay mucho por ser estudiado. Las publicaciones históricas son muchas en nuestro país y sus autores en muchos casos no han pasado por la carrera de Historia, dato que debería animar a los que sí lo hicieron a ponerse a investigar y escribir.

    Bueno, resulta que en esa misma reunión nos invitaron a la conferencia del historiador francés Luc Capdevilla. No pude ir a la UNA, pero sí lo pude escuchar en la UC. Habló sobre los veteranos de la Guerra contra la Triple Alianza. Fue una ponencia más que interesante. El papel del veterano en la posguerra hasta la Guerra del Chaco fue narrado por el profesor Capdevilla. Pero, además de lo revelador del tema, iba confirmando lo dicho más arriba: hay tanto por investigar acerca de nuestra historia.

    Que un extranjero se ocupe de nuestra historia no es extraño, ya es una tradición en Paraguay. Quizá no podamos compararnos en su formación heurística y epistemológica, quizá no tengamos sus recursos económicos, pero así y todo no pueden ser competencia sino un ejemplo en el caso que nos ocupa. ¿Alguien alguna vez escuchó hablar de los veteranos de la Guerra Grande, vio sus fotos o lo que se decía de ellos? Eran invisibles hasta hoy.

    Hay nichos de investigación para los historiadores, hay que salir a buscarlos con coraje e inteligencia.

    LA QUINTA INTEMPESTIVA | EDICION IMPRESA | Lunes, 13 de Junio de 2011

    http://www.ultimahora.com/notas/436988-El-veterano-invisible

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    Publicado por jotaefeb | 8 agosto, 2011, 3:14 pm
  14. LA FIESTA CONTINÚA

    Andrés Granje

    Ayer nuevamente el centro asunceno se pobló de bullicio y alegría recordando el día de la Paz del Chaco, a 76 años de aquel acto protocolar que puso fin a la contienda bélica con Bolivia, el cese de hostilidades sucedió dos días después, el 14 de junio de 1935, problemas de comunicación que imposibilitaban que las noticias llegaran con rapidez a los confines chaqueños dicen los historiadores, la gente esta recordación convirtió en una fiesta popular que prolongo los festejos del bicentenario y está bien, la alegría en la ciudadanía es notoria y esta corriente de optimismo es buena y le hace bien al pueblo para levantar la autoestima colectiva de la gente. El centro de los festejos fue el Panteón Nacional de los Héroes, donde hubo música, baile, discursos y fuegos artificiales.

    Está bien que en estos últimos años de vida que le quedan a los sobrevivientes de aquella gesta gloriosa, la mayoría de los que aun viven están por encima de los noventa años, sientan el calor de la gratitud que le tributa un pueblo que valora la magnitud del sacrificio realizado por estos héroes que inexorablemente están llegando a la postrimerías de sus existencias, que la titánica defensa de la patria que emprendieron en medio de condiciones tan precarias en armamentos y logística enfrentando a un enemigo voraz y a una geografía hostil, tendrán resonancia de eternidad para el pueblo paraguayo, que será transmitido de generación en generación por la perennidad de los tiempos a los que habiten esta nación que al decir del brillante conductor del ejercito victorioso “siendo un pueblo pacífico fue llamado a la guerra”.

    Los excombatientes de la guerra del chaco por mucho tiempo han sido olvidados y relegados en el Paraguay, solamente se les recordaba cuando llegaba el 12 de junio o el 29 de Setiembre, en que se memora la victoria de Boquerón, se les condenó por bastante décadas a ser cuidadores de coche en las calles de Asunción, ocupación denigrante y humillante para quienes en su juventud habían dedicado su sacrificio a la patria, ahora sya quedan muy pocos, casi todos se fueron silenciosamente, con humidad pero con la majestad de los hombres de bien de haber cumplido con un deber patriótico, en nombre de tantos olvidos pasados es justo tributarle no solamente actos con discursos y medallas sino asistencia económica y sanitaria.

    Nuestra niñez y adolescencia están pobladas de imágenes de ex combatientes de la guerra del chaco, la gran mayoría de ellos ya orillaban los sesenta años entonces, estos excombatientes abundaban en la capital y el interior, muchos de estos personajes eran mutilados, les faltaban una de las pierna, andaban auxiliados en muletas y prótesis de madera que generaba un ruido seco característico sobre el empedrado de los barrios asuncenos, motivaban la inquietud y el ladrido de los perros en la noche, a otros le faltaban un brazo, mancos queridos que veíamos al igual que los otros mutilados pasear orgullosos, digno en su desgracia, sin amarguras, aceptando las amputaciones físicas como una ofrenda ante el altar de la patria. Escuchar los relatos guerreros de estos personajes era una satisfacción que movían las fibras más intimas del patriotismo, anécdotas que ya forman parte de nuestros mejores recuerdos.

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    Publicado por jotaefeb | 27 julio, 2011, 11:02 am
  15. Pompa y circunstancia
    POR JORGE ZÁRATE ⋅
    Una opinion a propósito de la Paz del Chaco y sus festejos.

    Hubo 31.500 muertos y desaparecidos paraguayos durante la Guerra del Chaco. Todavía sobreviven unos 1.800 veteranos de guerra según los cálculos más optimistas y cada 12 de junio o 29 de septiembre es un ritual volver la mirada hacia sus rostros ancianos, sus uniformes, sus historias de vida, sus medallas y regresar todo al arcón de los recuerdos.

    Para qué pelearon, sigue siendo la pregunta.

    El Chaco o la Región Occidental constituye el 61% del territorio paraguayo y tiene una densidad poblacional de 0.4 habitantes por kilómetro cuadrado.

    Allí se viene repitiendo en la propiedad de la tierra el esquema latifundiario de la Región Oriental en un país en el que existen 300 mil campesinos sin tierra.

    Es el lugar donde sobreviven los Toba, Maka, Chamacoco, Ayoreo, Guaicurú, Enxet y Chiriguanos.

    Los Ayoreo están siendo desplazados con el avance a topadora limpia que destruye sus bosques ancestrales de parte de “colonos” brasileños en Alto Paraguay. El estado, todos esos que desfilaron ayer, hacen muy poco por detener esta barbaridad.

    En el Chaco también hay ganadería de alta genética y explotación medieval de los trabajadores, petróleo y gas en el subsuelo en cuya prospección no interviene Petropar, la actividad industrial lechera de los menonitas que siguen sin pagar los mismos impuestos que otros productores.

    Todavía no se comenzaron las obras del acueducto.

    Apenas algunos datos para mover a la reflexión en estos formales festejos de la Paz del Chaco. Para buscar darle sentido a tanta pompa y circunstancia, para que no sea apenas una gala más del conservadurismo atávico, para que tengan sentido tantas vidas sembradas en suelo chaqueño.

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    Publicado por jotaefeb | 30 junio, 2011, 3:25 pm
  16. BOLIVIA-CHILE

    Unos 14 militares bolivianos fuertemente armados ingresaron a territorio chileno en un vehículo y fueron detenidos. Los soldados fueron mantenidos en prisión por unos días y luego de las intervenciones diplomáticas correspondientes, fueron liberados. Este hecho es un nuevo foco de conflicto entre los dos países que no tienen relaciones diplomáticas desde 1978.

    Evo Morales lanzó fuertes acusaciones y desde Chile les respondieron que son bolivianos los que deben dar explicaciones del por qué cruzaron la frontera.

    Este relato quiero utilizar como cabecera para recordar que el año pasado militares bolivianos ingresaron en territorio paraguayo y se llevaron detenido a un paraguayo, de quien por lo menos quien escribe estas líneas no sabe qué pasó. La reacción de nuestro gobierno fue muy tibia y se llegó al famoso caso del oparei.

    Con los dos hechos mencionados se demuestra que los bolivianos no miden sus actos en la frontera y que los militares se creen dueño y señor de la línea demarcatoria tanto hacia Chile como en Paraguay. Y hay veces que los pedidos de disculpas no se justifican cuando los actos son reiterativos.

    Pero vayamos a lo más grave que afecta a nuestro país en sus fronteras. Hablamos el caso de Brasil. Especialmente en las zonas del Amambay, Alto Paraná y Canindeyú, los militares brasileños ingresan a territorio paraguayo como Juan en casa. Se recuerda, incluso, que hacia Salto del Guairá una vez un tanque de guerra cruzó hacia lado paraguayo con soldados y con todas las balas puestas. Un oficial de policía los vio y tuvo que refugiarse en el bosque para no ser perseguido por los brasileños. Una vez denunciados, la respuesta diplomática del vecino poderoso explicó que se equivocaron de camino y listo el pollo.

    Un par de años atrás, la temida policía federal de Brasil en pleno territorio de Paraguay, viajando por la Ruta 5, baleó a policías paraguayos quienes les hicieron el alto y ellos en vez de quedarse, abrieron fuego. El asunto terminó así nomás.

    En los más de mil kilómetros de frontera entre Paraguay y Brasil, quienes mandan en la zona son los brasileños y eso lo saben todos y esto ocurrió siempre sin que la situación pueda remediarse. Es una prepotencia absoluta del vecino poderoso frente a la inacción del vecino miedoso. Si fueran paraguayos los que ingresan en Brasil para hacer procedimientos, seguramente de la oreja les hubiera llevado a Brasilia a montar un show mediático en contra de nuestro país. Pero cuando ellos hacen, no pasa nada.

    Y a no olvidar que con Argentina, los gendarmes son los dueños del río, tanto del Paraguay como el Paraná. Incluso han sucedido intervenciones armadas frente a Asunción, con la excusa de perseguir a contrabandistas.

    Lo que con esta carta quiero hacer destacar es que Paraguay debiera de adoptar una actitud más celosa en la custodia de su territorio. Somos muy vulnerables y es hora de ponernos de pie. Los chilenos, por ejemplo, hicieron una demostración acabada de defensa de la soberanía en el caso de los 14 militares bolivianos.

    Salustiano Amarilla

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    Publicado por jotaefeb | 25 junio, 2011, 7:29 am
  17. APLAUSOS
    Me dirijo al señor director con el fin de dar mi opinión sobre el editorial del domingo 12 de junio (como pide el periódico).

    Tiene mucha razón al afirmar que “el legado de esta gesta no esta siendo honrado por autoridades y dirigentes”.

    Aplaudo el editorial en toda su extensión, sobre todo cuando dice: “Otro aspecto digno de destacar es el de la conducción del país en horas tan decisivas por hombres providenciales que supieron estar a la altura del momento que les tocó vivir”.

    José Félix Estigarribia realmente fue un hombre providencial, ya que sabiendo que se venía la guerra siguió cursos militares en Francia. Declarada la guerra, estudió la forma de atacar del Gral. Kundt (germano, contratado por Bolivia para dirigir su Ejército). Sabía que Kundt atacaba con toda su fuerza, de frente y en un solo

    bloque en la Primera Guerra Mundial, y así ideó la estrategia del “corralito”. Consistía en abrir al Ejército paraguayo en dos alas y, una vez que Kundt arremetía de frente, las dos alas de Estigarribia cerraban, por detrás, al Ejército boliviano y se establecía el “corralito”.

    Una vez cerrado el cerco hacia galopear su caballería -muy escasa- en la periferia del cerco. El lodo seco de los desiertos del Chaco se levantaban con inmensa polvareda que los citados veían y creían que el ejército que los sitiaba era muy numeroso.

    En muchos corralitos, las fuerzas enemigas se entregaban con armas y municiones, lo que facilitaba a Estigarribia usar todas esas armas.

    En la última guerra europea, el General Romel estudió y utilizó esta estrategia de Mcal. Estigarribia en el África, pero en lugar de utilizar la caballería usó tanques.

    Gracias a esta estrategia no fue vencido por los aliados.

    Señor director, le pido disculpas por esta larga disquisición, pero estoy, hasta ahora, muy triste, porque los paraguayos no somos agradecidos y no levantamos monumentos recordatorios a los héroes del Chaco: Estigarribia, Eusebio Ayala, su gabinete, los oficiales y soldados de la epopeya del Chaco.

    Recuerdo con emoción las palabras de Estigarribia que decían: “La mejor batalla ganada es la de la paz”.

    Dr. Emilio Saguier Negrete

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    Publicado por jotaefeb | 23 junio, 2011, 9:04 am
  18. En La Paz, el Presidente Evo Morales destacó el patriotismo de los excombatientes
    Anuncian ley en favor de beneméritos

    Por Redacción Central | – Los Tiempos – 15/06/2011

    Un excombatiente de la Guerra del Chaco pronuncia unas palabras, ayer en la plaza 14 de Septiembre, durante los actos de homenaje a los sobrevivientes de la contienda bélica librada entre Bolivia y Paraguay, hace 79 años. – Patricia Pinto Periodista Invitado

    Con el anuncio de que la Gobernación y la Asamblea Departamental de Cochabamba analizan una ley para brindar un mejor servicio de salud a los excombatientes de la Guerra del Chaco, ayer un grupo de beneméritos fue distinguido por las principales autoridades de la región.

    En tanto, en la ciudad de La Paz, el presidente Evo Morales destacó que una de las enseñanzas de la Guerra del Chaco fue que permitió “recuperar el patriotismo y la defensa de los recursos naturales, no solamente en las Fuerzas Armadas, sino en toda la ciudadanía”.

    Los homenajes fueron realizados al recordarse los 76 años del cese de hostilidades de la contienda bélica que enfrentó a Bolivia con Paraguay entre 1932 y 1935.

    Con disparos de fusil, la interpretación del Himno Nacional y el Salve Patria, se rindió homenaje a los excombatientes en la plaza 14 de septiembre.

    En el acto y luego de la entrega de medallas al valor a los beneméritos presentes de parte del Gobernador Edmundo Novillo, el alcalde Edwin Castellanos recordó la entrega reciente de un mausoleo en el cementerio general para guardar los restos de los beneméritos del Chaco.

    El representante de los beneméritos, David Crespo, dijo que la guerra es la peor decisión que cualquier gobierno puede tomar y que son las autoridades presentes las llamadas a trabajar en pro de la paz y la cooperación entre países hermanos.

    Agradeció la ayuda de las autoridades que están tomando conciencia de la importancia y el sufrimiento que los jóvenes de 1932 tuvieron que pasar por amor a la Patria y dijo que es necesario que las generaciones venideras ponderen el valor y el sacrificio que ha marcado la historia de Bolivia. “Hace unos días visitamos la sede de los beneméritos”, contó Novillo y expresó su sorpresa por la lucidez y claridad de memoria que mostraron los excombatientes para relatar pasajes de la guerra y la posguerra.

    “Nos sorprendió profundamente esta conversación, sobre todo me llenó de profundo patriotismo”, subrayó Novillo.

    Evo entrega medallas

    El presidente Evo Morales condecoró en La Paz a los excombatientes de la Guerra del Chaco con la medalla Mariscal Andrés de Santa Cruz, similar distinción se realizó en varios departamentos.

    El Jefe de Estado lamentó que muchas de las contiendas bélicas en Latinoamérica hayan sido alentadas por trasnacionales petroleras que operaban en la región, que instaron a los ejércitos a la confrontación.

    En esas épocas, “Las Fuerzas Armadas fueron usadas por intereses del exterior”, dijo, al reiterar que la Guerra del Chaco trajo en Bolivia un profundo sentimiento en defensa de los recursos naturales.

    CAÑONES Y ENFERMEDADES

    Los Ejércitos de Bolivia y de Paraguay se enfrentaron entre mediados de 1932 y junio de 1935 en la zona boreal del Chaco, con la movilización total de unos 400 mil hombres, de los que murieron 60 mil bolivianos y 30 mil paraguayos.

    Las balas y cañones no fueron los únicos que provocaron víctimas en esa guerra, sino las enfermedades, la hostilidad del teatro de operaciones y la falta de agua. A la conclusión del conflicto, se descubrió que no existían en la zona yacimientos petrolíferos, aparte de los que ya se habían descubierto en la precordillera boliviana, que eran explotados por la transnacional Standard Oil.

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    Publicado por jotaefeb | 16 junio, 2011, 6:27 am
  19. Hace 76 años Bolivia perdió el 75% de su Chaco Boreal ante Paraguay
    Tres años de lucha sangrienta en la que murieron 60.000 soldados bolivianos por defender el Chaco Boreal del ataque paraguayo, culminaron con la firma del Protocolo de Paz el 12 de junio de 1935 en Buenos Aires. El conflicto bélico le significó a Bolivia la pérdida de las tres cuartas partes de su Chaco.

    La Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde mediados del año 1932 hasta junio de 1935, por el control del Chaco Boreal.

    La aridez y escasa población de ese territorio hizo que, desde la época colonial, nunca se definieran sus límites en cuanto a la dependencia política-administrativa.

    Después que Bolivia perdió la salida al océano Pacífico, como consecuencia de la Guerra del Pacífico (1879), esa región adquirió un valor estratégico. La ocupación del Chaco Boreal era ahora necesaria para salir al río Paraguay y tener acceso al océano Atlántico.

    Otra de las causas era la supuesta existencia de petróleo en el subsuelo chaqueño según la Standard Oil, que ya los explotaba en Bolivia.

    Fue la guerra más importante en el continente sudamericano durante el siglo XX. Bolivia movilizó 250.000 soldados y Paraguay 150.000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (60.000 bolivianos y 30.000 paraguayos), heridos y desaparecidos.

    Las balas y cañones no fueron los únicos que provocaron víctimas en esa guerra, sino las enfermedades, la hostilidad del teatro de operaciones y la falta de agua.

    Después del cese de hostilidades, ambas naciones comenzaron a esbozar un marco histórico de cooperación, amistad e interrelación con el fin de forjar un mejor destino para sus pueblos.

    La definitiva paz del Chaco fue suscrita el 21 de julio de 1938 tras largas negociaciones en las que participaron os cancilleres de Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina, Tomás Guillermo Elío, Luis Riart, E. Martínez Thedy y Carlos Saavedra Lamas, respectivamente.

    Después de largas negociaciones, el Protocolo de Paz fue firmado en Argentina el 21 de julio de 1938.

    El canciller argentino Carlos Saavedra Lamas, quien obtuvo el premio Nobel de la Paz de 1936 por su labor en pro de la paz e inspirado un Pacto antibélico firmado por 21 naciones, convocó a una Conferencia de Paz de Buenos Aires y fue un articulador importante de la paz entre Bolivia y Paraguay.

    La guerra dañó los recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres. El Paraguay sostuvo su ejército con las armas capturadas a los bolivianos en distintas batallas. Terminada la guerra, las vendió a España para ser usadas en la Guerra Civil Española.

    Años después de concluido el conflicto, se descubrió que no existían yacimientos petrolíferos, aparte de los que ya se habían descubierto en la precordillera boliviana lindante con el Chaco.

    Bolivia perdió 235.000 kilómetros cuadrados, aproximadamente tres cuartas partes de su Chaco Boreal, quedando solo con una parte de esta zona que hoy es conocido como Puerto Busch.

    Agencias

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    Publicado por jotaefeb | 14 junio, 2011, 7:31 pm
  20. Ex combatientes de la Guerra del Chaco reciben condecoraciones

    Siete excombatientes de la Guerra del Chaco fueron condecorados por el Gobierno Nacional en un acto realizado este domingo en el Panteón Nacional de los Héroes.

    La ceremonia se realizó en conmemoración al 76 aniversario de la firma del Protocolo de Paz, que indicaba la finalización de la contienda entre Paraguay y Bolivia. Los excombatientes recibieron del presidente de la República Fernando Lugo la medalla de honor en reconocimiento al sacrificio durante la contienda chaqueña, ocurrido entre los años 1932 y 1935.

    Asistieron al acto, los ministros de Defensa Nacional, Cecilio Pérez Bordón, del Interior, Rafael Filizzola; de Relaciones Exteriores, Jorge Lara Castro; de Justicia y Trabajo, Humberto Blasco; de Salud Pública y Bienestar Social, Esperanza Martínez. Además del comandante de la Policía Nacional, José Visitación Giménez y otras autoridades castrenses.

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    Publicado por jotaefeb | 13 junio, 2011, 7:52 am
  21. Reivindican rol de las mujeres en la Guerra del Chaco

    El rol de las mujeres en la Guerra del Chaco no se limita al de las enfermeras o madrinas que cubrieron la retaguardia, destacó el domingo el diario ABC.

    Existen otras muestras de heroísmo femenino en todo el desarrollo del conflicto: las maestras que cultivaban en las escuelas con los niños, las donantes y hasta mujeres que se disfrazaron de hombres para luchar en el frente, agregó, y a partir de relato de la investigadora Ana Barreto, autora del libro “Mujeres que hicieron historia en el Paraguay”.

    La historia está contada por hombres, con protagonistas masculinos y cuando por ese cristal de masculinidad heroica, con muertes gloriosas y participación en batallas, pasan las mujeres, la característica de la heroína paraguaya debe tener un rol similar. O bien debe estar muy relacionada con la maternidad, roles femeninos propios como los de las enfermeras y madrinas. Lo que yo hago es tratar de ver otros aspectos poco conocidos del rol femenino en la guerra.

    En el libro se citan el caso de Eduvigis Figueredo, que acompañó al frente a su esposo e hijos y se desempeñó como enfermera. Se enfermó de tifus en 1933 y fue la primera mujer en morir en el frente al servicio del ejército, ejemplificó la investigadora a diario de Asunción.

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    Publicado por jotaefeb | 13 junio, 2011, 7:48 am
  22. El último abuelo de la paz

    Publicado por: Andrés Colmán Gutiérrez | Sábado 11 Junio 2011 | 13:06Hs.
    Cartas desde el Este
    Compartir Un pintoresco ranchito pintado de azul en el corazón de un verde jardín rural. Junto al desvencijado portón de madera, un cuadro de pintura naif retrata una escena de batalla: soldados de uniforme verde olivo avanzando con sus fusiles entre explosiones de fuego en los cañadones chaqueños, y un altivo oficial montado sobre un blanco caballo, dirigiendo la carga guerrera a pecho gentil.

    Recostado junto a la alambrada está la versión en carne y hueso de aquel mismo oficial, 76 años después. Ahora es un anciano iluminado de dignidad y ternura, piel surcada de arrugas y cicatrices, mapa de una historia grandiosa que se va apagando entre las inexorables nieblas del tiempo.

    Ya no viste el verde olivo militar, sino una camisa azul, cual bandera que pregona el orgullo de su tradición política partidaria, más allá de las traiciones de sus caudillos. Se llama Roque Griffith. Tiene 96 años. Es el último excombatiente de la Guerra del Chaco que aún sigue vivo en la bucólica y artística aldea rural de Tañarandy, Misiones. Todos los demás chacoré del lugar ya han fallecido.

    Con mi colega René González tuvimos la honra de conocerlo una tarde inundada de sol en que andábamos cazando historias e imágenes para el libro sobre un pueblo transformado por el arte. Con el gesto tan paraguayo de abrir las puertas de la casa y el corazón a los arribeños, nos invitó a sentarnos en medio de su bucólico edén particular, y allí empezó a relatar fragmentos de la gran epopeya que cambió su vida, todo el horror y la gloria de aquella guerra a la que marchó siendo apenas un niño, y de la que regresó como un héroe y como un mensajero de la paz.

    Había que defender la soberanía, ofrecer la vida por un difuso amor llamado Patria, recuerda don Roque, en su dulce guaraní. Atrás quedaron amores, sueños, familia, la tibieza del lecho maternal, el rico aroma del plato en la mesa, las noches de música y estrellas. Allá fue el incendio quemándolo todo, estruendo de cañones, picante olor a pólvora, calor, sed, angustia, mirarse cara a cara con la muerte, y sobre todo el sinsentido de matar o morir contra quien podría ser tu hermano. “Na’iporãi la guerra, mba’eveichagua (no es buena la guerra, en ninguna forma)”, asegura ahora el guerrero.

    En vísperas del Día de la Paz del Chaco, rindo homenaje a don Roque y a todos los excombatientes chacoré que nos legaron una patria heroica y grandiosa. En memoria de todos los que dieron su vida en los cañadones chaqueños, reiteremos el compromiso de no caer nunca más en las tentaciones bélicas, y que sigamos bregando por una paz con justicia y una libertad con dignidad.

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    Publicado por jotaefeb | 12 junio, 2011, 7:34 pm
  23. Quedan solo 1.550 veteranos de la Guerra del Chaco

    Un total de 1.550 excombatientes de la Guerra del Chaco quedan aún con vida. Debido a la edad, las bajas son constantes.
    María Irene Barreto, directora de Pensiones no Contributivas, dijo a Radio Cardinal que al mes de mayo totabilizan 1.550 veteranos vivos. “Teníamos más de 2.000 en el ejercicio anterior” refirió la funcionaria.

    Añadió que las exclusiones se dan en un promedio de 40 al mes. “La mayoría está en la franja de 95 años para arriba” afirmó.

    Los veteranos cobran mensualmente 2.500.000 guaraníes en concepto de pensión. Este domingo recibieron homenajes y medallas de condecoración en recordación de la firma de la Paz del Chaco.

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    Publicado por jotaefeb | 12 junio, 2011, 6:52 pm
  24. Enfoques cooperativos
    Guerra del Chaco, las garras del imperialismo”
    *Por José Yorg, el cooperario
    (Reeditado)
    El fin de la denominada “Guerra del Chaco” entre los dos contendientes armamentistas, Bolivia y Paraguay se produjo el 12 de junio de 1935, fecha en que se firmó un armisticio, a cuya resultas del fratricidio fueron la pérdida de 60.000 soldados bolivianos y 30.000 de origen paraguayo, aproximadamente.

    Las causas que originaron tamaña sangría latinoamericana, iniciada en el año 1932 y se extendió hasta el año 1935, obedecieron claramente a intereses imperiales.

    Ambos países-Bolivia y Paraguay- eran piezas del engranaje del Orden Internacional cuya división respondía a necesidades de provisión de materias primas para Inglaterra y los EE.UU., fundamentalmente, y que en el devenir del desarrollo de sus intereses en calidad de propietarios del gran capital, a veces chocan. Es lo que ocurrió.

    El elemento disparador fue la necesidad de definir la supremacía de dominio sobre la explotación petrolera en la región chaqueña entre la Standard Oil, norteamericana, y la Royal Dutch Shell, firma angloholandesa, quienes a veces se asociaban y otras se complementaban, según el lugar del mundo donde actuaban.

    Hasta aquí los hechos que detonaron y enmarcaron la contienda armada como elemento de resolución de la contradicción presentada entre ambas empresas trasnacionales y que a la postre involucró a las naciones hermanas, cuyos gobiernos carecían de independencia y soberanía política y económica, por tanto, fueron complicados, es decir, simple y llanamente pusieron los muertos y…el endeudamiento que de ella devino.

    La verdad histórica debe imponerse para alejar rencores y divisiones que impidan la unidad latinoamericana, tan necesaria hoy como ayer, con la férrea convicción de que el diálogo, la información y el debate son instrumentos imprescindibles para la construcción de una Patria Grande.

    La dignidad del pueblo paraguayo quedó plenamente impresa en la historia, y los numerosos pasajes épicos de esa doliente experiencia demostraron una vez más que el “pueblo unido jamás será vencido”….pero sí una y otra vez traicionado.

    Esto nos recuerda y nos interpela sobre la necesidad de la segunda y definitiva independencia latinoamericana, única garantía de tener gobiernos que el pueblo se merece, y se merece lo mejor.

    Ahora… Bolivia y Paraguay transitan procesos de democratización y en tal circunstancias cada quien confronta con poderes fácticos conservadores y reaccionarios que tratan de impedir el advenimiento de la formidable fuerza creadora de sus pueblos nativos y campesinos.

    La contracción en sus senos maternos anuncian que pronto deberán parir un tiempo venturoso, nuevo, supremo…”una Patria libre de ataduras…”

    La historia parece empeñada en demostrarnos lo sentenciado por el poeta José Hernández, una y otras mil veces que “…si entre hermanos pelean los devoran los de afuera”

    El lugar geográfico, el escenario bélico, fue en territorio de los auténticos dueños de la tierra, los aborígenes, quienes se vieron involucrados y sobre todo perjudicados.

    Desde la cosmovisión cooperante que enjuicia y concluye adversa a la filosofía de la mercantilización, naturaleza de la guerra, es porque ésta enturbia las relaciones entre las personas y los pueblos haciéndolas que sean relaciones entre cosas, donde todo se compra y vende al mejor postor.

    La cooperación como método de relación entre las personas y los pueblos fue la costumbre y cultura practicada por miles y miles de años por los naturales de la tierra, hoy destruida y las consecuencias están a la vista.

    12 de junio de 2011, otra conmemoración del armisticio, de la Paz de la Guerra del Chaco, otro recordatorio de que los países hermanos latinoamericanos y caribeños deben forjar sus propios destinos en fuertes lazos de unión e igualdad.

    ¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

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    Publicado por jotaefeb | 12 junio, 2011, 6:16 pm
  25. Hay que integrar al Chaco

    Se cumplen hoy 76 años del cese de hostilidades entre Paraguay y Bolivia en el Chaco. Ambos países sostuvieron una cruenta y dolorosa guerra entre 1932 y 1935 por la posesión de ese territorio. Esta fecha adquiere un significado especial en el año del bicentenario de nuestra independencia, un momento propicio para la reflexión histórica y la proyección del futuro. Si bien Paraguay defendió con éxito la mayor parte de las tierras en disputa, lo cierto es que la Región Occidental sigue estando en el olvido, a excepción de algunas pocas áreas que muestran un intenso desarrollo económico. Inmensas tierras llenas de enorme potencial están todavía allí a la espera de proyectos de colonización, inversiones productivas e infraestructura. Las ingentes riquezas naturales del Chaco permanecen sin ser explotadas mientras que la ventajosa ubicación geográfica y regional no es aprovechada como nudo de comunicaciones o como vía de tránsito de cargas. Desde la Guerra del Chaco, los diferentes gobiernos que se sucedieron hicieron muy pocos esfuerzos por integrar al Chaco a las políticas económicas y sociales, relegando al olvido a una gigantesca parte de nuestra heredad que podría, con acciones enérgicas de largo aliento y el conocimiento científico adecuado, convertirse en una palanca de desarrollo para todo el país.
    Es más, no solo la presencia del Estado es minúscula sino que también la Región Occidental, o al menos grandes extensiones de ella, se han transformado en dominios de delincuentes e inescrupulosos. En este sentido cabe mencionar en primer término a los depredadores de la naturaleza quienes no dudan en echar abajo miles de hectáreas de bosque para traficar madera o ampliar cultivos extensivos sin evaluar apropiadamente el impacto ambiental. La zona de Alto Paraguay, por ejemplo, es todavía hoy una de las más ricas de nuestro país. Forma parte del sistema hídrico del Pantanal, donde nace y se nutre nuestro principal río. Sin embargo, la tasa de deforestación en ese lugar llega a niveles verdaderamente alarmantes. En segundo lugar, hay que señalar que el Chaco es utilizado por narcotraficantes, quienes amparados en la desolación de estas tierras buscan refugio o concretan sus operaciones. El poder de estas bandas delictivas aumenta en la misma medida y proporción de la ausencia del Estado.
    Para honrar la sangre derramada en aquella contienda es fundamental que el Estado diseñe y ejecute políticas a largo plazo que favorezcan la radicación de inversiones y el asentamiento de nuevos núcleos poblacionales en la Región Occidental. Esto solo será posible mediante obras de infraestructura que garanticen el acceso al agua potable, la electricidad y todos los demás servicios básicos y recursos de la vida moderna. En el mismo sentido, se deberían impulsar proyectos binacionales en coordinación con Bolivia, apuntando al desarrollo de la frontera compartida y al ejercicio de la soberanía por parte de ambos estados en esas lejanas zonas, como una forma efectiva de consolidar la paz y los lazos de amistad entre estas naciones. Más que la militarización o el rearme del que se habla con insistencia últimamente, es el trabajo conjunto y la complementación de intereses entre Bolivia y Paraguay el camino para desactivar nuevos focos de conflicto o eventuales desacuerdos.

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    Publicado por jotaefeb | 12 junio, 2011, 7:55 am
  26. Los indígenas, grandes héroes olvidados de la Guerra del Chaco
    Aparte de ser una guerra internacional, la Guerra del Chaco fue la culminación de un proceso de colonización del territorio indígena donde se desarrolló el conflicto. Así lo entiende el historiador francés Luc Capdevila, quien esta semana brindó una serie de charlas en Asunción. Asegura que el Chaco indígena fue íntegramente trastornado por la guerra, a tal punto que desaparecieron comunidades. También destaca el aporte de nativos como baqueanos y guías para la fundación de fortines, movilización de tropas y hallazgo de desertores. Aún así son los grandes olvidados de esta historia.

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    Publicado por jotaefeb | 12 junio, 2011, 7:31 am
  27. El narcotráfico no debe perturbar la paz del Chaco
    Resulta irónico que al cumplirse 76 años de la firma del Protocolo de Paz que puso fin a la Guerra del Chaco y al dilatado pleito fronterizo que por casi medio siglo enturbió las relaciones entre nuestro país y Bolivia, el presidente Evo Morales no haya encontrado mejor idea para evocar el histórico acontecimiento que justificar la militarización de esa frontera, que tanta sangre costó definir, con el absurdo pretexto de que la misma es para “combatir el narcotráfico”; insinuando de paso que los paraguayos que están en contra del rearme de su país –y la prensa nacional que lo critica– son narcotraficantes, o protectores de los mismos.

    La cínica e irresponsable actitud del Mandatario boliviano merece el más firme repudio del pueblo paraguayo, que tiene en suprema veneración el recuerdo de los héroes de esa cruenta guerra de agresión desencadenada contra el Paraguay por sus antepasados gobernantes. La militarización de la sagrada frontera del Chaco es una afrenta al Tratado de Paz, Amistad y Límites solemnemente convenido por ambos países ex beligerantes. El Paraguay lo ha honrado puntillosamente hasta hoy día, y continuará haciéndolo hasta que Bolivia decida violentarlo con una nueva guerra de agresión.

    Ningún país se arma de guerra para combatir el narcotráfico. Para ese fin refuerza su policía y sus instituciones de justicia y de seguridad interior. Las fuerzas armadas de cualquier país tienen como misión básica la defensa de la soberanía y de la integridad territorial, y en un Estado serio las amenazas a la seguridad nacional solo pueden provenir del exterior, de otros Estados. ¿Qué países vecinos amenazan a Bolivia en la actualidad? ¿Brasil, Argentina, Chile, Paraguay? Categóricamente, ninguno. ¿Contra quién, entonces, se previene militarmente Bolivia? ¿Qué amenaza contra su país llevó al presidente Evo Morales a firmar un convenio de cooperación militar con el gobierno venezolano de Hugo Chávez tan pronto asumió el poder? ¿Para qué quiere la ayuda militar que ahora le promete el Irán del tiránico y belicoso Ahmadinejad? Si Bolivia no tiene amenazas en ciernes, ¿para qué se arma? Si racionalmente no hay respuestas para estos interrogantes, entonces es Bolivia la que se prepara para agredir a algún país vecino, y Paraguay es el único objetivo estratégico al alcance de su actual capacidad militar. Otra conclusión no cabe.

    No deja de ser una paradoja que cuanto más Evo Morales proclama la vocación pacifista de su país, más escarba para desenterrar el hacha de la guerra con Chile. Hace apenas días, tras el triunfo de Ollanta Humala en las elecciones para presidente de Perú, acaso a impulsos de una ráfaga de delirio, patriótico o racial y con un ensueño afiebrado en la mente, su gobierno presentó ante la 41ª Asamblea General de la OEA celebrada en El Salvador, su demanda contra Chile por una salida soberana al Pacífico, a sabiendas de que es un reclamo de atención imposible, por mejor buena voluntad que tenga su ex contendor bélico.

    Aunque a priori al Paraguay no debería importarle el pleito de Bolivia con Chile, sucede, sin embargo, que en cierta medida la agresión armada de Bolivia contra el Paraguay por la posesión del Chaco fue consecuencia directa de la pérdida de su costa marítima a manos de aquel país en la Guerra del Pacífico, a finales del siglo XIX. Entonces, bien puede repetirse la historia. De ahí que el Paraguay debe mirar con atención la pretensión de Evo Morales de repudiar un tratado de límites vigente por más de cien años entre su país y Chile. Con toda razón, entonces, el Paraguay no debe descartar que en cualquier momento el gobierno del mesiánico Evo Morales, si es que se le vuelve muy difícil la gobernabilidad de su heterogéneo país, quiera hacer lo mismo con el Tratado de Paz, Amistad y Límite solemnemente firmado entre nuestro país y Bolivia en Buenos Aires, hace 73 años.

    Por otra parte, pese al diferendo que mantienen Chile y Perú por demarcación de límite marítimo, a estar por las declaraciones formuladas por el presidente electo Ollanta Humala en el sentido de que “el camino de Perú es un camino propio, sin copiar de otros países”, es improbable que se preste a los delirios de grandeza incaica de su homólogo boliviano, menos aún para tomar partido a favor de la absurda demanda contra Chile. Desde los tiempos de la efímera Confederación Perú-Boliviana del Protector Mariscal Santa Cruz, de comienzos del siglo XIX, Perú tiene negativa experiencia de alianza militar con Bolivia, sobre todo contra Chile.

    El presidente Fernando Lugo debe tomar prudente distancia de Evo Morales, para no comprometer los intereses nacionales del Paraguay. Definitivamente, el maquiavélico gobernante boliviano no guarda buenas intenciones con nuestro país, y lo tiene permanentemente en el tablero de su quimérico sueño geopolítico de “refundar” Bolivia. Lejos de confiar en sus protestas de amistad y de pacífica convivencia, tiene que desconfiar de las mentirosas justificaciones del fortalecimiento del poderío militar de Bolivia y su sistemática distribución sobre el área de influencia de nuestra frontera del Chaco.

    Por todo eso, en esta oportunidad nuestra acostumbrada celebración del Día de la Paz del Chaco debe incluir un elemento más de unción patria, enviando al hermano pueblo boliviano nuestro eterno compromiso de que, como en el pasado, solo iremos a la guerra contra ellos para defender lo que es nuestro; nunca para apoderarnos de lo suyo. Por más de que no pudimos recuperar nuestro límite arcifinio, el río Parapití, respetaremos siempre el Tratado de Paz, Amistad y Límites. Este es el mensaje del pueblo paraguayo al hermano pueblo boliviano en esta fecha de tan honda significación para ambas naciones hermanas.
    12 de Junio de 2011
    http://www.abc.com.py/nota/el-narcotrafico-no-debe-perturbar-la-paz-del-chaco/

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    Publicado por jotaefeb | 12 junio, 2011, 7:31 am

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