LA VEDA

Los pescadores agrupados en la Confederación  de Pescadores Profesionales y Comerciales del Paraguay,  quieren que el estado paraguayo les de un subsidio mayor que los que reciben anualmente durante la veda de pesca, exigen 1.200.000 guaraníes en vez de los novecientos ofrecidos por el estado paraguayo, por el mes y medio que se les prohíbe pescar, aguardando la reproducción de las especies acuáticas. Según el Presidente de esta Confederación, Artemio López Ferreira, cada pescador obtiene por su trabajo un promedio de 1.500.000 a 2.000.000 guaraníes por mes, trabajando ocho horas diarias, por lo que la suma ofrecida por el gobierno por 45 días es insuficiente, indudablemente desde esta óptica la posición delos pescadores es entendible.

Pero existen otros argumentos que también ellos debieran entender, antes que nada, la veda es estrictamente necesaria para la reproducción de las especies, algunas de ellas ya en extinción como el Dorado y el Surubí, saben que obligatoriamente tienen que parar como mínimo este mes y medio para permitir la desove y procreación de los peces, consecuentemente este hecho ya debe aparecer como una realidad en el calendario de las actividades pesqueras, es un oficio de 10 meses de vigencia al año, entonces de acuerdo a este calendario comenzar a planificar la actividad anual. De la misma forma que los agricultores que tienen cultivos estacionales planifican sus actividades de tal forma a no ser sorprendidos por estos hechos.

 

Así no pueden los pescadores esperar per secula seculorum, cada fin de año recibir el subsidio, deben buscar otros métodos alternativos, así como aplaudimos la entrega condicionada de recursos a campesinos en la extrema pobreza, así también apoyamos este subsidio  a los pescadores, solamente que no puede prolongarse por siempre, por eso creemos que a mas de un lustro de su aplicación deben buscar el sistema para enfrentar la veda anual, en ese sentido pudieran ellos entregar algunas presas al mes al estado o al organismo que el estado designe, que esos quilos de pescado sirvan para el alimento de hogares de caridad, orfelinato, hospitales nacionales o cárceles y a fin de año el estado les entregue en retribución el dinero,  la cantidad de pescados entregado sería mínimo, no dañando sus ingresos diarios y brindando la posibilidad de recibir luego el dinero en los meses de veda.

 

Este sistema daría transparencia y equidad a los trabajadores pobres, restituyendo dignidad a los pescadores que ahora para un amplio sector de la población tienen el rotulo de mendicantes, también el sistema brindaría tranquilidad a los ribereños que durante todo el año se preocupan ante la incertidumbre de no saber si el subsidio se hará efectivo o no, y si el monto estipulado alcanzara para cubrir los gastos de estas familias, además abriría el camino a la asociación efectiva de esta colectividad en asociaciones o cooperativas que les pueden servir inclusive luego para llevar adelante proyectos mas rentables y de desarrollo, antes que esta via crucis de todos los fines de año.

 

Andrés Granje

Anuncios

4 comentarios en “LA VEDA”

  1. Castigar a los sinvergüenzas que buscan beneficiarse con subsidios

    A finales del mes pasado, se descubrió que miles de inescrupulosos intentaron cobrar subsidios de la Secretaría de Acción Social, en forma totalmente ilegal e injustificada. Comerciantes, ganaderos, empleados del IPS, amas de casa, políticos, sindicalistas e incluso un policía de tránsito aparecían entre los “beneficiarios” de la SAS. Todas esas personas que invocaron una condición falsa para recibir dinero público intentaron conseguir subvenciones en forma fraudulenta, hecho punible castigado por el art. 226 del Código Penal. En algunos casos, como cuando se brinda a la autoridad competente datos falsos, la sanción prevista es de hasta cinco años de cárcel o multa.

    Quienes hayan recurrido a estos métodos deben ir a la cárcel, aunque la adquisición fraudulenta del subsidio no se haya consumado. Aquí es irrelevante que no se haya causado un daño patrimonial al Estado, que es la excusa dada para incumplir el art. 286 del Código Procesal Penal, que obliga a los funcionarios a denunciar los hechos punibles de acción penal pública que conozcan en el ejercicio de sus funciones.
    Hoy en día, quien trata de engañar al fisco haciéndose pasar por pescador, labriego o lo que sea, sin falsificar documentos ni abusar de su posición ni valerse del apoyo abusivo de un funcionario, no corre ningún riesgo: si fuera descubierto antes de cobrar el subsidio, quedará impune; también si fuera descubierto después, ya que no se sabe de nadie que en los últimos años haya devuelto lo percibido ilegalmente, tras haber sido multado o privado de su libertad.
    El caso de los pescadores que reciben un subsidio durante el periodo de veda se repite cada año, y podemos estar seguros de que, pese a las exclusiones realizadas, son muchos los que terminan cobrándolo en forma indebida, una y otra vez.
    Con el subsidio a los campesinos ocurre lo mismo, siempre que el Gobierno cae en la tentación del populismo: se anota cualquiera, aunque jamás haya tomado una azada en sus manos, porque no existe ningún censo agropecuario. Los controles posteriores solo podrían realizarse mediante el cruzamiento de datos entre entidades públicas, lo que no siempre resulta efectivo por la informatización incompleta y por la intervención de funcionarios infieles.
    La corrupción ha calado muy hondo en nuestra sociedad, y está visto que no basta con apelar a la conciencia ciudadana. El descaro de tanta gente ávida de cobrar aunque más no sea 1.200.000 guaraníes durante una veda pesquera de 45 días reclama medidas punitivas, aunque haya fracasado el intento de apropiarse indebidamente de dinero público.
    Todo subsidio se presta a maniobras corruptas, con la complicidad de algún funcionario, o incluso sin ella, y genera una mentalidad dependiente en quienes lo reciben de acuerdo a la ley. De hecho, traslada el dinero que sale de los bolsillos de todos a los de una minoría que puede hacerse escuchar o que tiene alguna capacidad de chantaje.
    Es tiempo de acabar con los sinvergüenzas que con cualquier pretexto buscan alzarse indebidamente con el dinero aportado con sacrificio por los contribuyentes. Un castigo ejemplar a quienes buscan embaucar servirá también para disuadir a quienes sientan la tentación de imitarlos.

    http://diariolajornada.com.py/v6/category/editorial/

    Me gusta

  2. Cortando la rama en el sitio equivocado

    Los pescadores “subsidiados” anunciaron su decisión de volver al río pese a regir el periodo de veda que se decreta para esta época del año, a fin de permitir la recuperación natural de la fauna ictícola. Lo hacen, afirman, porque el estipendio de 1.100.000 guaraníes, generosamente estatuido por el Gobierno, aún no empezó a pagarse.

    Son unos G. 22.000 millones (unos US$ 5 millones) que hay que repartir entre 21.000 personas que no pueden pescar y que no saben hacer otra cosa. Por eso hay que pagarles. Bonito. Como el Estado paraguayo está en virtual bancarrota con este tipo de operativos dispendiosos y plata no hay, los pescadores “subsidiados” ya pueden salir a pescar todo lo que quieran y acabar de una buena vez con la población de peces de río con valor alimenticio y comercial.

    Habrá dos afectados principales tras este holocausto fluvial: los devotos degustadores del surubí o el dorado y los propios pescadores. Y como la pesca habrá terminado para siempre, también concluirá el bendito “subsidio”. Salvo que pretendan ser becados de por vida para hacer nada.

    ¿Dejaremos de comer pescado nacional? Por supuesto que no. Felizmente hay gente a la que le gusta trabajar y que ha puesto en marcha verdaderos complejos de producción de pescado en estanques con tilapias, carpas y hasta pacú y otras especies que van sumándose a un rubro de producción con formidable presente y futuro.

    Los exigentes pescadores “subsidiados” deberían darse una vuelta, por ejemplo, por comunidades nativas como Kambay o Cerro Morotí de Caaguazú para ver en pleno funcionamiento más de 40 estanques construidos por los propios pobladores con apoyo de organizaciones fraternas.

    De allí sale un excelente alimento para la mesa familiar, excedente para vender a buen precio y hasta artesanías producidas con las escamas de los peces faenados y que las habilidosas amas de casa guaraníes producen y venden con beneficio.

    Pero, claro, eso significa trabajo, cosa que a muchos de los “subsidiados” no les atrae demasiado, ya que toda su obligación por el momento es caminar unos metros hasta el cajero más cercano y retirar su platita dulce, aportada por los contribuyentes.

    Los pescadores “subsidiados” tienen dos opciones y el tiempo de elegir se les está terminando: O se deciden a cambiar y buscar un oficio que les permita ganarse el pan con la dignidad del trabajo… o permanecen en la edad de piedra, tirando redes y anzuelos en el río hasta acabar con todo. Como es esto último lo que anunciaron que van a hacer, no lloren después de darse cuenta que han cortado la rama en el sitio equivocado.

    http://www.5dias.com.py/22715-cortando-la-rama-en-el-sitio-equivocado

    Me gusta

  3. ¿Estado generoso… o manirroto?

    Vivir del Estado sin prestar ningún servicio a cambio se ha transformado en una costumbre en el Paraguay. Sin pudor ni consideración alguna, los pensionados, subsidiados, “transferidos condicionados”, asistidos, becados o cualquiera sea la categoría a la que pertenezcan, hacen cola para recibir plata “de arriba” sin que le tiemble un pelo ni les dé vergüenza pasar al lado de gente que prefiere romperse el lomo trabajando antes que rebajarse a la categoría de mendicante. Las estrellas del momento son los pescadores.

    Desde que el generoso Estado paraguayo –generoso por imperio de políticos desesperados por votos– estableció un subsidio para la época de veda pesquera, la cantidad de beneficiarios se quintuplicó en cinco años. Hoy son 23.000 los individuos a los que hay que entregar más de un millón de guaraníes mensuales durante todo el período de veda.

    Eso significa que el Estado paraguayo tendrá que sacar del Tesoro nacional –en noviembre y diciembre– G. 46.000 millones para desparramarlos en esta cofradía que, por lo visto, no puede dedicarse a algún otro trabajo productivo durante la época en que naturalmente hay que dejar “descansar” los ríos para que su fauna se reproduzca.

    Ayer lo hacía por iniciativa propia, porque todo pescador verdadero sabe cuándo, cómo, dónde y cuánto pescar. Ahora hay que pagarles para que lo hagan. Bonito. Lo que sorprende es la cantidad de “pescadores” que hay en el Paraguay desde que la veda apareció en escena. Echemos un vistazo a otras latitudes. Por ejemplo Perú, que tiene 3.100 kilómetros de costas sobre el océano Pacífico, es el segundo productor mundial de pescado después de China: 8.500.000 toneladas en 2011.

    Para capturar semejante cantidad, Perú tiene censados unos 42.000 pescadores ¡menos del doble de los que hay en el Paraguay! ¿Cuánto pescamos anualmente aquí? Según la FAO, unas 28.000 toneladas. Y aunque resulte ridícula la comparación, igual la haremos, porque se trata de dejar en claro magnitudes y, sobre todo, eficiencia. Un pescador peruano produce anualmente 199.000 kilos de pescado. Su colega paraguayo, 1.200 kilos. Es decir, 547 kilogramos por día calendario en Perú, 3 kilogramos en el Paraguay. ¿Se entiende de qué estamos hablando?

    Si vamos a llamar a las cosas por su nombre, el subsidio que se le da actualmente a 23.000 personas que dicen llamarse pescadores en realidad debe tener otro nombre: “Manutención gratuita por cuenta del contribuyente”, por ejemplo. Pero no nos ofendan diciendo que se está “compensando” las grandes pérdidas que produce la veda a miles de “pescadores profesionales”. Por favor, la estupidez tiene un límite, debe tenerlo. Y la paciencia del ciudadano sobre cuyos bolsillos recae cada uno de estos mazazos del Estado manteniendo vagos, también.

    http://www.5dias.com.py/21929-estado-generoso-o-manirroto

    Me gusta

  4. Decomisaron más de 1500 metros de espineles en Lago Ypacarai
    POR E’A ⋅ NOVIEMBRE 22, 2011 ⋅
    En operativo de control de la veda pesquera realizado por la SEAM.

    Más de 1.500 metros de espineles fueron decomisados en el lago Ypacarai en un operativo de control de la veda de pesca realizado por la Secretaría del Ambiente (SEAM) el sábado pasado.

    El operativo se realizó en conjunto con la Municipalidad de San Bernadino, la Prefectura Naval y la Policía Nacional y se realizará de vuelta esta semana de modo a dar cumplimiento a la Resolución 1520/11, emitida por la SEAM.

    Los espineles decomisados eran de materiales tales como nylon, botellas de plástico y una gran cantidad de cables utilizados para líneas telefónicas.

    La directora de pesca de la SEAM, Miriam Romero, anunció que se está trabajando con todos los pescadores del país para poder concienciar y ejercer los controles pertinentes.

    El objetivo de la SEAM es que los mismos pescadores comprendan el alcance de la veda y respeten el periodo de desove de los peces para preservar la fauna íctica, señaló Romero.

    En San Antonio se inició la semana pasada un operativo conjunto de la SEAM con los pescadores asociados a la Confederación Paraguaya de Pescadores Profesionales y Afines del Paraguay con más de 30 embarcaciones.

    Mientras que en Ayolas y en Pilar se realiza el operativo con la Prefectura Naval y el Ministerio Público, en donde ya se requisaron más de 10.500 metros de espineles y se demoró a un pescador.

    La veda rige desde el 1 de noviembre en las aguas compartidas con Brasil, así también en los ríos, lagunas y lagos internos. Desde el 7 de noviembre implementa para las aguas compartidas con la Argentina.

    La veda finaliza el 31 de enero del 2012 en las aguas compartidas con el Brasil en tanto que para los demás el 20 de diciembre.

    Durante la veda solo se puede realizar la pesca de subsistencia para el consumo propio del pescador ribereño y su familia, practicada con anzuelo, liñada o caña, pero se prohíbe totalmente la comercialización de los productos, así como la venta y el traslado.

    Este tipo de pesca solo podrá ser practicada desde las riberas y queda prohibido el uso de todo tipo de embarcaciones mientras dure el periodo de veda.

    Además se pueden consumir especies no nativas provenientes de la producción realizada mediante la acuicultura. Las especies permitidas son la tilapia y la carpa. También se puede consumir los productos provenientes de mar.

    Las personas que infrinjan lo dictaminado en la resolución se exponen a penas privativas de libertad, multas y decomisos de los productos, herramientas y transportes, sumario administrativo y extracción de la licencia.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s